Sociedad Colombiana de Analistas Junguianos cierra el primer semestre 2026 en Bogotá

La Sociedad Colombiana de Analistas Junguianos (SCAJ) realizó los días 6 y 7 de junio, en Medellín, el encuentro de cierre del primer semestre de 2026 de su programa de formación de analistas, continuando la alternancia entre las dos ciudades sede del programa.

Este encuentro tuvo un significado particular: la primera cohorte de candidatos a analistas junguianos formándose íntegramente en Colombia llegó al final de la fase académica oficial del programa. Se trata de un momento importante dentro de un proceso iniciado en 2024 y que constituyó, a su vez, la culminación de varios años de preparación por parte de la Sociedad.

El final de la etapa académica no significa, sin embargo, el final de la formación. Los candidatos deberán ahora completar sus monografías y trabajos finales, así como las horas de supervisión y análisis personal establecidas por el programa. Más que una graduación en el sentido convencional, este cierre señala entonces el paso hacia una nueva fase, en la que adquieren mayor importancia la elaboración personal de lo aprendido en una monografía, el trabajo clínico final y el cumplimiento de las horas de análisis y supervisión.

Esta característica distingue la formación de un analista junguiano de otros programas exclusivamente académicos. Junto con el estudio de la psicología analítica, la psicopatología, la teoría y la práctica clínica, el candidato desarrolla durante varios años su propio análisis y lleva su trabajo clínico a supervisión. La formación busca así mantener una relación permanente entre el conocimiento teórico, la experiencia clínica y el proceso de individuación del futuro analista.

El sábado 6 de junio estuvo dedicado a las propuestas de monografía de los candidatos. Cada uno presentó el proyecto que desarrollará durante esta fase final y recibió comentarios y retroalimentación de los analistas formadores. La jornada permitió revisar tanto la pertinencia de los temas escogidos como las posibilidades de desarrollo de los diferentes trabajos.

Paralelamente, los tutores se reunieron individualmente con sus tutoriados. Estas reuniones permitieron hacer un balance del recorrido realizado por cada candidato y revisar el estado de sus procesos de análisis personal y supervisión clínica, así como los requisitos y trabajos que todavía deberán completar antes de finalizar formalmente su formación.

Evaluaciones de los tutores con sus tutoriados

El domingo tuvo una atmósfera muy diferente a la evaluativa del día anterior. Si el sábado había estado dedicado a revisar proyectos, avances y tareas pendientes, la mañana del domingo buscó dar un espacio a la dimensión emocional y simbólica de este momento de transición.

Para ello se realizaron diferentes actividades alrededor de la biodanza, en las que participaron candidatos y formadores. A través del movimiento, la música y distintos rituales grupales fue posible expresar algunos de los sentimientos asociados al cierre de una etapa que había ocupado varios años de trabajo compartido. Hubo así una dimensión de despedida, pero también de reconocimiento del vínculo construido durante la formación y de apertura hacia la relación futura con quienes, una vez completados todos los requisitos, podrán incorporarse como nuevos colegas a la comunidad de analistas.

Para los formadores, el encuentro tuvo también un significado especial. Esta primera cohorte permitió llevar a la práctica un proyecto largamente trabajado por la Sociedad Colombiana de Analistas Junguianos: hacer posible que la formación completa de nuevos analistas pudiera realizarse por primera vez en Colombia. Varios de quienes hoy son formadores tuvieron que salir del país para realizar su propia formación analítica. La existencia de un programa local representa, por ello, un paso importante en la consolidación de la psicología analítica y de la comunidad junguiana colombiana.

A mediodía, candidatos y formadores completaron el cierre del semestre con un almuerzo conjunto en un restaurante cercano, prolongando en un ambiente informal y celebrativo el encuentro de la mañana.

Grupo de formadores: Mónica Pinilla, Ana María Salazar, Juan Carlos Alonso, EDuardo Carvallo y Lisímaco Henao.

Este cierre marca así un momento diferente de los anteriores. La primera cohorte ya no se encuentra simplemente avanzando hacia el final de su etapa académica: ha llegado a él. Queda ahora el trabajo necesario para completar la formación y, posteriormente, para que quienes culminen satisfactoriamente el proceso puedan comenzar una nueva etapa como analistas.

Al mismo tiempo, la experiencia acumulada durante estos primeros años permite dirigir la mirada hacia el futuro. La Sociedad Colombiana de Analistas Junguianos se prepara ya para una nueva cohorte, prevista para comenzar a mitad del año 2027, que podrá beneficiarse del camino abierto y de los aprendizajes dejados por este primer grupo.

Como hemos señalado en cierres anteriores, acompañamos con alegría y respeto este nuevo paso en la formación de analistas junguianos en Colombia y felicitamos a candidatos y formadores por el compromiso sostenido con un camino particularmente exigente, en el que formación académica, práctica clínica y proceso personal permanecen estrechamente relacionados.

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