{"id":992,"date":"2007-06-02T21:51:39","date_gmt":"2007-06-03T02:51:39","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=992"},"modified":"2007-06-02T21:51:39","modified_gmt":"2007-06-03T02:51:39","slug":"proceso-de-grupacion-reflexiones-sobre-el-potencial-de-los-grupos-vivenciales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/proceso-de-grupacion-reflexiones-sobre-el-potencial-de-los-grupos-vivenciales\/","title":{"rendered":"Proceso de Grupaci\u00f3n: Reflexiones sobre el potencial de los grupos vivenciales"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><span style=\"text-decoration:underline;\"><strong>\u00ab<\/strong><\/span><\/span><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><span style=\"text-decoration:underline;\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:xx-small;\">PROCESO DE \u201cGRUPACI\u00d3N\u201d:<br \/>\nREFLEXIONES SOBRE EL POTENCIAL DE LOS GRUPOS VIVENCIALES\u00bb<\/span><\/span><\/span><\/strong><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\"><a name=\"Arriba\"><\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#333399;\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';font-size:large;\">Laura Villares de Freitas<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"center\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<table width=\"562\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"552\" height=\"163\">\n<blockquote>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';font-size:small;\">Laura Villares de Freitas es analista junguiana brasilera, formada en la Sociedade Brasileira de Psicologia Anal\u00edtica (SBPA), con maestr\u00eda y doctorado en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica, psic\u00f3loga y docente en la Universidad de S\u00e3o Paulo. Adem\u00e1s de su trabajo como analista individual, ense\u00f1anza y supervisi\u00f3n de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, desarrolla trabajos con grupos vivenciales y recursos expresivos pl\u00e1sticos y corporales. El presente trabajo fue presentado durante el IV Congreso de Psicolog\u00eda Junguiana, celebrado en Punta del Este, Uruguay del 2 al 7 de septiembre de 2006, y su autora autoriz\u00f3 su publicaci\u00f3n. Su e-mail es:\u00a0<a href=\"mailto:%20lauvfrei@usp.br\">lauvfrei@usp.br<\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<div align=\"center\">\n<blockquote>\n<div align=\"right\">\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:large;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>Traducci\u00f3n del portugu\u00e9s: In\u00e9s De la Ossa Izquierdo<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"center\">\n<strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/Mascara-Laura-FreitasOK.jpg\" width=\"245\" height=\"326\" \/><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<p><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"color:#820000;font-size:small;\">Resumen:<\/span><span style=\"color:#666666;font-size:small;\">\u00a0A partir de su experiencia en la coordinaci\u00f3n de grupos de construcci\u00f3n de m\u00e1scaras y personajes, la autora viene a compartir sus reflexiones respecto al potencial de elaboraci\u00f3n psicol\u00f3gico que es dinamizado en los grupos vivenciales en nuestro contexto socio-hist\u00f3rico actual. Se presentan contribuciones de algunos autores de la psicolog\u00eda anal\u00edtica y relaciones con algunos personajes de la mitolog\u00eda griega. Se sugiere la consideraci\u00f3n de un\u00a0<em>self<\/em>\u00a0grupal, donde se articulan din\u00e1micamente los s\u00edmbolos grupales, de tal manera que es pertinente pensar en la experiencia vivida a lo largo de los encuentros como un proceso de \u201cgrupaci\u00f3n\u201d, en analog\u00eda al proceso de individuaci\u00f3n propuesto por Jung y en interacci\u00f3n con las elaboraciones realizadas individualmente por los participantes.<\/span><\/strong><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Vengo a presentar algunas reflexiones sobre el potencial de elaboraci\u00f3n psicol\u00f3gica que es dinamizado en los grupos vivenciales. Me apoyo en contribuciones de algunos autores de la psicolog\u00eda anal\u00edtica, as\u00ed como en personajes de la mitolog\u00eda griega. Sugiero la consideraci\u00f3n de un\u00a0<em>self<\/em>\u00a0grupal, donde se articulan din\u00e1micamente los s\u00edmbolos grupales, de forma que es pertinente pensar en la experiencia vivida a lo largo de los encuentros como un proceso de \u201cgrupaci\u00f3n\u201d, en analog\u00eda al proceso de individuaci\u00f3n propuesto por Jung y en interacci\u00f3n con las elaboraciones realizadas individualmente por los participantes.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Los grupos vivenciales son considerados favorecedores de la perspectiva de la alteridad, en la medida en que cada participante tiene en ellos la oportunidad de afirmarse y de ser confirmado, es decir, de expresarse, entrar en interacci\u00f3n y reflexionar. Adem\u00e1s, ellos permiten la consideraci\u00f3n de procesos vividos por el propio grupo, llev\u00e1ndome a sugerir la noci\u00f3n de \u201cproceso de grupaci\u00f3n\u201d.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Desarroll\u00e9 un trabajo de construcci\u00f3n de m\u00e1scaras y personajes, con recursos expresivos corporales, pl\u00e1sticos y dram\u00e1ticos, en el \u00e1mbito de los grupos vivenciales. Al investigar sobre la m\u00e1scara en diferentes contextos hist\u00f3ricos, me encontr\u00e9 con un fen\u00f3meno universal y de alta complejidad, hallado en todas las \u00e9pocas y continentes. La m\u00e1scara es siempre un agente de transformaci\u00f3n, sea en el sentido de curaci\u00f3n, cambio de estatus en la comunidad, o de comunicaci\u00f3n, exigiendo que algo esencial se manifieste.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En la mitolog\u00eda griega, relaciono tres personajes con la m\u00e1scara: la Gorgona, una cabeza-m\u00e1scara, terrible y amenazante, potencia sobrenatural con el poder de seducir y petrificar, trayendo el pavor y la necesidad de descubrir maneras seguras de aproximaci\u00f3n a \u00e9l.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Artemisa, la segunda divinidad, incluye m\u00e1scaras y mascaradas en su culto. Considerada la se\u00f1ora del mundo salvaje, vive en regiones pantanosas y fronterizas, estableciendo y velando por reglas r\u00edgidas. Guardiana del l\u00edmite entre lo salvaje y lo civilizado, conoce y promueve el pasaje de lo primero a lo segundo, teniendo un papel importante en los rituales de ni\u00f1os y j\u00f3venes, protegi\u00e9ndolos y evitando que se desarticulen o se invadan mutuamente lo salvaje y lo civilizado.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Dionisios, a su vez, es considerado el dios-m\u00e1scara y el dios del teatro. Asociado al vino, a las ilusiones y a los estados alterados de conciencia, trae a la cotidianidad reacciones impetuosas de lo diferente y de lo inesperado, constituy\u00e9ndose en el dios de la alteridad. La experiencia dionis\u00edaca, en lugar de integrarnos al mundo, nos proyecta fuera de \u00e9l, eliminando barreras, disolviendo fijaciones y permitiendo el desenvolvimiento de procesos.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Desarroll\u00e9 una manera de trabajar con grupos vivenciales donde contru\u00edmos m\u00e1scaras y personajes, en una serie de encuentros que tienen como objetivo principal la exploraci\u00f3n del potencial creativo de cada uno y de la vivencia en grupo. Idealmente, hay una etapa artesanal en que se construye una m\u00e1scara y un personaje; una etapa dram\u00e1tica en que se experimenta vivenciar y presentar al grupo lo que fue creado, y una etapa final, de elaboraci\u00f3n verbal. Las consignas tienen la intenci\u00f3n de dejar brotar im\u00e1genes movilizadoras que servir\u00e1n al proceso de elaboraci\u00f3n, tanto en el \u00e1mbito individual como en el grupal.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Algunos grupos son visitados por la Gorgona: la m\u00e1scara creada evoca algo pavoroso, a ser contactado y elaborado. La experiencia dionis\u00edaca est\u00e1 siempre presente, llevando al encuentro de lo diferente, de la transformaci\u00f3n y a un estado de conciencia m\u00e1s abierto, que incorpore el personaje. Pero Artemisa tambi\u00e9n es necesaria, ya que contextualiza la experiencia y permite los tr\u00e1nsitos, en los \u00e1mbitos grupal e intraps\u00edquico. Ella inspira consignas y favorece el dif\u00edcil paso de algo sombr\u00edo a la conciencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Por su parte, los mitos griegos de Eco y Narciso focalizan la cuesti\u00f3n de la reflexi\u00f3n y de la expresi\u00f3n en diferentes matices. Eco, la ninfa que se evapora a la orilla del lago en que Narciso se observa fascinado, nos remite a la expresi\u00f3n, que puede ser repetitiva, estancada y llevar a la decadencia o, por otro lado, traer el contexto relacional y la dimensi\u00f3n er\u00f3tica, de pasi\u00f3n, implicaci\u00f3n y b\u00fasqueda de comunicaci\u00f3n. Narciso, por su lado, nos conduce a un lugar donde la reflexi\u00f3n puede ser paralizada y paralizante, o , por otro lado, un medio de autoconocimiento y b\u00fasqueda de trascendencia del ego.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Es necesario cotejar expresi\u00f3n y reflexi\u00f3n, usando todos los recursos disponibles: el cuerpo, la convivencia, la interacci\u00f3n, la capacidad de estructuraci\u00f3n de la conciencia a partir de las im\u00e1genes y la posibilidad del lenguaje oral, que inaugura un campo propio y especialmente favorable para la elaboraci\u00f3n simb\u00f3lica.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En un grupo vivencial, los aspectos narcisistas de la personalidad pueden tener una vivencia dionis\u00edaca, que les permita movimiento, reconocimiento e integraci\u00f3n. Y a los aspectos \u201ceco\u00edstas\u201d les es dada la oportunidad de reflexi\u00f3n, experiencia narcisista, y de consecuente b\u00fasqueda de expresi\u00f3n y comunicaci\u00f3n m\u00e1s eficaces.<br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/Mascara-Freitas2OK.jpg\" width=\"242\" height=\"322\" \/><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#820000;font-family:'Arial Narrow';\">Jung y los grupos<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jung no valor\u00f3 los trabajos en grupo, pero enfatiz\u00f3 tanto en la totalidad como en la multiplicidad de la vivencia ps\u00edquica, la importancia de la interacci\u00f3n entre las polaridades opuestas y propuso como pilares los conceptos de individuaci\u00f3n e inconsciente colectivo. Lo individual y lo colectivo se encuentran establecidos en su referencial te\u00f3rico y, aunque la individuaci\u00f3n implique la ampliaci\u00f3n y constante estructuraci\u00f3n din\u00e1mica de la conciencia, el individuo no es sin\u00f3nimo o equivalente a la conciencia, y colectividad tampoco corresponde a inconsciente.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Whitmont (1974) considera que explorar el inconsciente en una experiencia grupal es tan importante como experienciarlo por la introversi\u00f3n a trav\u00e9s de sue\u00f1os o imaginaci\u00f3n activa, y se\u00f1ala ventajas de lo que denomina\u00a0<em>\u201can\u00e1lisis en un setting grupal\u201d<\/em>. \u00c9l sugiere que valoricemos m\u00e1s la experiencia vivida que los preceptos establecidos, en una actitud de permanente b\u00fasqueda, en la cual la espontaneidad y la autodisciplina coexistan, en un constante autodescubrimiento y perfeccionamiento de relaciones basadas en confianza y aceptaci\u00f3n mutuas. La comprensi\u00f3n intelectual contin\u00faa siendo importante, pero se torna crucial una evaluaci\u00f3n afectiva, que incluya la dimensi\u00f3n concreta, corporal y de apoyo rec\u00edproco.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Los aspectos de la sombra pasan a ser vistos como equilibradores, en la medida en que poseen un potencial transformador indispensable. Las polaridades opuestas pasan a ser toleradas simult\u00e1neamente, en una b\u00fasqueda de integraci\u00f3n e inclusi\u00f3n. La vida es tomada en las dimensiones de libertad y responsabilidasd, siendo leg\u00edtimo alterar planes, improvisar, ensayar nuevas soluciones. El tiempo es vivenciado no tanto como una secuencia de per\u00edodos cronol\u00f3gicos mesurables objetivamente, sino como \u00fanico, presente y referenciado en la percepci\u00f3n subjetiva, que trae sentido de oportunidad y b\u00fasqueda del momento adecuado.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Whitmont (1991) comenta el ritual, elemento importante, por promover contenci\u00f3n y aceptaci\u00f3n, control de la intensidad emocional y redireccionamiento de impulsos. Los rituales tradicionales, colectivos y de pasos preestablecidos, ya no tienen m\u00e1s eficacia, y el significado actualmente implica una b\u00fasqueda constante de la coexistencia de las diferencias, tolerancia y experimentaci\u00f3n consciente, en lugar de represi\u00f3n. Se desplaza el foco del ego hacia el\u00a0<em>self<\/em>\u00a0y hacia la relaci\u00f3n con el otro y con el grupo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Adem\u00e1s de los rituales que den cuenta de la din\u00e1mica intraps\u00edquica, son necesarios rituales interpersonales y grupales, en los que el elemento l\u00fadico est\u00e9 presente, en un clima de seriedad y compromiso, movilizando fuerzas de la personalidad, interrelacionando fantas\u00eda y pragmatismo e intercomunicando a los participantes. La vivencia corporal tambi\u00e9n es fundamental, pues apoya lo vivido en la experiencia que trasciende el conocimiento intelectual.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Talvez el autor junguiano que m\u00e1s ha buscado fundamentar el trabajo en grupo sea Zinkin (1998). \u00c9l considera que la colectividad, m\u00e1s que amenazar al individuo, crea la posibilidad del surgimiento de la individualidad, que debe existir primero en la cultura para que el individuo se configure en una persona.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Seg\u00fan Zinkin (1998), cada individuo es como un nudo en una red, que ser\u00eda la matriz del grupo. Los arquetipos se constituyen y toman forma en situaciones de interacci\u00f3n, s\u00f3lo tendiendo a funcionar como entidades independientes y aut\u00f3nomas en casos patol\u00f3gicos, pues en contextos compartidos, su funci\u00f3n natural es facilitar la interacci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Desde el inicio de la vida estamos en relaci\u00f3n, y el mundo interno es una construcci\u00f3n que deriva de la comunicaci\u00f3n interpersonal. Hemos de encontrarnos en el di\u00e1logo con otras personas antes de poder dialogar con nosotros mismos. El grupo es concebido como el ambiente natural en que el individuo se convierte en s\u00ed mismo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Zinkin (1998), propone que consideremos el grupo tanto como continente como contenido. Inicialmente el terapeuta es el que cuida el\u00a0<em>setting<\/em>, pero el propio grupo puede promover cambios significativos. En una interacci\u00f3n circular, el grupo y sus participantes son como sistemas en constante equlibraci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Zinkin comenta que Martin Buber, en respuesta a Carl Rogers (Zinkin, 1998: p.200), habr\u00eda enfatizado que no basta mostrar la aceptaci\u00f3n del otro, afirm\u00e1ndolo, sino que tambi\u00e9n es necesario manifestarse contra \u00e9l, confirm\u00e1ndolo. En otras palabras, no es suficiente ser no-directivo y dejar claro que se entiende lo que el paciente est\u00e1 expresando, como propone Rogers. Para Buber, tambi\u00e9n es necesario comunicar el entendimiento que se da bajo la perspectiva de\u00a0<em>otra<\/em>\u00a0persona.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">As\u00ed, el di\u00e1logo es concebido como un principio conciliador y la relaci\u00f3n muestra que hay dos sujetos, en interacci\u00f3n, y el sentido de\u00a0<em>self<\/em>\u00a0de cada uno es favorecido precisamente por su incompletud sin el otro. El sujeto es descentrado, pero no eliminado. Aceptaci\u00f3n mutua no significa concordancia, sino aceptaci\u00f3n de las diferencias, y a partir de ella cada uno podr\u00e1<em>afirmar y confirmar<\/em>\u00a0al otro.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El potencial creativo de la vivencia, as\u00ed como el de la multiplicaci\u00f3n de di\u00e1logos e interacciones as\u00ed concebidos, tal vez sea la mayor ventaja de los grupos vivenciales. Afirmar y confirmar se relacionan con la expresi\u00f3n y reflexi\u00f3n, comentadas anteriormente al hacer referencia a Eco y Narciso.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Paso ahora a hacer comentarios sobre Hestia, la diosa griega que enfatiza la interioridad y el anonimato, esbozando relaciones entre ella y la experiencia en los grupos vivenciales.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Representada com\u00fanmente apenas por un c\u00edrculo o una llama crepitante, Hestia no sale, sino que permanece alrededor de la chimenea, siempre prendida. Su espacio es redondo, caliente, acogedor, en lo que se puede divagar sin perderse, en un estado contemplativo. Ideas, im\u00e1genes y sensaciones acaban surgiendo, hasta que alguna obtenga nitidez. Hestia se relaciona con el\u00a0<em>focalizar<\/em>; un proceso din\u00e1mico que recorta y destaca algo, llamando la atenci\u00f3n hacia su especificidad, sin perder la situaci\u00f3n global. Focalizar posibilita la creaci\u00f3n y la vivencia de un campo emocional donde ellas coexistan (Kirskey, 1992).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hestia trae calor. Calienta, envuelve, protege, acoge y apacigua. Le trae bienestar al cuerpo, que puede quedarse c\u00f3modamente y relajado (Castillejo, 1973). Crea un clima de sosiego y confianza, permitiendo una actitud abierta para algo nuevo. Tambi\u00e9n favorece la remembranza de lo vivido, el tejer la propia historia, retomando inumerables veces las mismas im\u00e1genes.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El trabajo con grupos vivenciales consiste en la creaci\u00f3n de un campo interactivo espec\u00edfico, en el cual se relacionan fuerzas din\u00e1micas que ponen en contacto a todos los participantes y , simult\u00e1nemente, se encargan del establecimiento de una cohesi\u00f3n tal, que considero posible y pertinente proponer los conceptos de\u00a0<em>conciencia grupal, sombra grupal y s\u00edmbolos grupales<\/em>. Es el campo simb\u00f3lico constelado que acoge y conduce al concepto de\u00a0<em>self<\/em>\u00a0grupal, que asocio a Hestia: lugar, en un sentido que trasciende lo f\u00edsico, de reposo, acogimiento, interacci\u00f3n, pertenencia, devaneo, creaci\u00f3n de sentido, meditaci\u00f3n y surgimiento de im\u00e1genes. El verbo preponderante all\u00ed es \u201cestar\u201d.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hestia crea un clima emocional de fraternidad, tanto en la esfera\u00a0<em>dom\u00e9stica<\/em>\u00a0e \u00edntima como en la<em>p\u00fablica<\/em>. El espacio se convierte en ambiente psicol\u00f3gico, adquiere alma, pasando a apoyar la interacci\u00f3n y armonizaci\u00f3n de fuerzas dispares y din\u00e1micas. Hestia nos permite transformar una casa en un hogar, una ciudad en un espacio vivo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Es interesante observar la relaci\u00f3n del grupo con el espacio en que se dan los encuentros. Hay una interacci\u00f3n din\u00e1mica, caracterizada por la exploraci\u00f3n, conquista y apropiaci\u00f3n. Las caracter\u00edsticas espaciales tienen una fuerza estructurante en el grupo, en la medida en que colaboran con la organizaci\u00f3n de las interacciones, posibilitando aproximaciones y distanciamientos entre los participantes y de ellos con el material expresivo y las producciones realizadas, en cada momento. Encontrar el propio lugar pasa a ser un desaf\u00edo en cada situaci\u00f3n vivenciada en el grupo. Generalmente, en la sala, est\u00e1 el rinc\u00f3n del compartir grupal, los lugares de reflexi\u00f3n y creaci\u00f3n individual, los sitios para el almacenamiento y exposici\u00f3n del material creado. Cojines, pedazos de cinta crep\u00e9 pegados en el piso, luces prendidas o apagadas, son elementos que ayudan a la transformaci\u00f3n del espacio f\u00edsico en un ambiente psicol\u00f3gico.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Como espacio\u00a0<em>centralizado<\/em>, Hestia remite al fuego, al altar, a la chimenea, a la ciudad, a la Tierra y al universo. En el cuerpo, al coraz\u00f3n. La propia idea de centro es controvertida, es imposible imaginar la naturaleza humana teniendo un centro fijo, lugar de armon\u00eda, equilibrio y salud. El centro que Hestia nos ofrece es din\u00e1mico, organiza un espacio, redondo, simult\u00e1nemente centr\u00edfugo y centr\u00edpeto, y todo un campo simb\u00f3lico puede ser definido, dando continencia a aspectos diferentes que, en otros contextos, podr\u00edan ser contradictorios e incluso patol\u00f3gicos.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hestia es la anfitriona afable. Provee\u00a0<em>hospitalidad<\/em>, reuniendo a todos alrededor de la chimenea. Y, si es necesario, es capaz de proveer tambi\u00e9n hospitalizaci\u00f3n, pues los dolores, la cicatrices y los s\u00edntomas tambi\u00e9n pueden ser iluminados, focalizados, acogidos, para que entonces se puedan mover, reagrupar, re-significar y calentar (Kirskey, 1992). Ella nos ofrece un espacio psicol\u00f3gico en que nuestros restos fantasmag\u00f3ricos, im\u00e1genes que se resisten a recibir un foco, se puedan transformar en im\u00e1genes que puedan ser acogidas y hospedadas.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La utilizaci\u00f3n de los recursos expresivos ha mostrado su gran valor para la emergencia de im\u00e1genes en una forma m\u00e1s precisa y contextualizada. Desde que no se den consignas muy restrictivas, hay una exploraci\u00f3n espont\u00e1nea del recurso y del material, que favorece la definici\u00f3n de lo que est\u00e1 listo para ser trabajado y ocupar el lugar de \u201cfigura\u201d para la conciencia, y de lo que servir\u00e1 como \u201cfondo\u201d, en un proceso din\u00e1mico de focalizaci\u00f3n, en cada momento o etapa del proceso del\u00a0<em>self<\/em>\u00a0grupal.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En un grupo vivencial, podemos ofrecer diferentes lenguajes para la expresi\u00f3n de los s\u00edmbolos, como, por ejemplo, dise\u00f1o, modelaje, palabras, gestualidad, los cuales pueden encontrar la mejor forma de presentarse a la conciencia. No hay reglas\u00a0<em>a priori<\/em>. El coordinador est\u00e1 pendiente de mantener un campo f\u00e9rtil para la vivencia del\u00a0<em>self<\/em>\u00a0grupal, se pone, tal como Hestia, a la espera de lo que emerger\u00e1.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El tiempo asociado a Hestia no es el del reloj, del calendario o plazos. Ella permanece absorta en lo que hace, mucho m\u00e1s implicada por el tiempo que desafiada por \u00e9ste, teniendo m\u00e1s afinidad con el tiempo\u00a0<em>Kair\u00f3s<\/em>\u00a0que con el cronol\u00f3gico. Cuando estamos regidos por Hestia, es frecuente perdernos en la noci\u00f3n del tiempo, una experiencia que puede ser nutritiva y apaciguante de tensiones.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hestia permanece oculta, en un\u00a0<em>silencioso auto-desarrollo<\/em>. Su conocimiento se mantiene restringido a la intimidad, sin necesitar de reconocimiento p\u00fablico (Demetrakopoulos, 1987). La<em>no-personificaci\u00f3n<\/em>\u00a0de la diosa tambi\u00e9n hace pensar en la postura del coordinador del grupo: cuida para que se den las condiciones para la creaci\u00f3n y el mantenimiento de un campo simb\u00f3lico, acoge y protege lo que all\u00ed se presenta, m\u00e1s que dirigir, opina o intenta vivir relacionamientos humanas. \u00c9l, parad\u00f3gicamente, es casi nadie y tiene una presencia fundamental, al posibilitar el espacio para que la experiencia psicol\u00f3gica se de, para que las im\u00e1genes se presenten y sean focalizadas.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Estar bien con Hestia es tener a d\u00f3nde volver. El\u00a0<em>self<\/em>\u00a0grupal es como tener una casa a la cual se retorna para compartir las actividades e incursiones realizadas en el mundo. Buena parte de lo que se hace en los grupos vivenciales es focalizar, acoger y expresar im\u00e1genes significativas. Otra parte consiste en interactuar con ellas: asociar, relacionarlas entre s\u00ed o con el ego.\u00a0<strong>Tambi\u00e9n pueden ser realizados\u00a0<\/strong>ejercicios de imaginaci\u00f3n activa. Y compartir con los otros participantes lo que se est\u00e1 vivenciando es un componente fundamental. La acogida, de la manera que fuese, trae el sentido de retorno al hogar, pues lo nuevo es presentado y relacionado con lo que ya fue compartido y compone la historia del grupo, pasando as\u00ed a pertenecer al imaginario y al acervo simb\u00f3lico del\u00a0<em>self<\/em>\u00a0grupal.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La t\u00e9cnica junguiana de\u00a0<em>amplificaci\u00f3n<\/em>, que consiste en remitir el s\u00edmbolo emegente a un material de la cultura con contenido an\u00e1logo, puede ser entendida como un tipo de focalizaci\u00f3n en la cual la imagen es el centro de donde salen y hacia donde nuevamente converger\u00e1n los movimientos de la conciencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Alrededor del fuego, los acontecimientos son comentados y tambi\u00e9n se hacen las paces y se perdona. Hestia da un sentido de\u00a0<em>unidad e integraci\u00f3n\u00a0<\/em>a toda la humanidad. Calor humano, acogimiento, empat\u00eda, solidaridad, convivencia, son sus valores.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hillman (1998) comenta que esa diosa escapa a la divisi\u00f3n radical entre \u201cdentro\u201d y \u201cfuera\u201d. Ella es totalmente interior, de dentro, y tambi\u00e9n es colectiva, el centro de la ciudad. La vida dom\u00e9stica y la vida p\u00fablica se articulan e interpenetran gracias a Hestia, para quien ciudad y hogar no son disociados,\u00a0<em>insight<\/em>\u00a0psicol\u00f3gico y actividad p\u00fablica no son antag\u00f3nicos, y tampoco\u00a0<em>self<\/em>\u00a0y comunidad.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hestia parece asociarse a la posibilidad de que una experiencia psicol\u00f3gica suceda. Acogimiento, tranquilidad, calor, centralizaci\u00f3n, foco, nutrici\u00f3n, quietud y movilidad son condiciones b\u00e1sicas, que permiten el surgimiento de im\u00e1genes y sensaciones, reflexiones e intercambios. Kirskey (1992) afirma que, gracias a Hestia, despertamos psicol\u00f3gicamente y nuestra\u00a0<em>\u201calma puede so\u00f1ar en paz\u201d.<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Sin Hestia, las im\u00e1genes no pueden venir a la conciencia; la fantas\u00eda queda inhibida y la vida psicol\u00f3gica queda comprometida. El pensamiento conceptual no es capaz de proveer las cualidades de Hestia, pues le falta intimidad, subjetividad, individualidad, calor. Sin ella todo es vivenciado como fugaz y transitorio, se dan movimientos de ida, mas no de regreso. Hestia garantiza el equilibrio entre la circularidad y la linealidad, permiti\u00e9ndonos vivir movimientos en espiral, que caracterizan a los procesos ps\u00edquicos.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Los s\u00edmbolos, cuando son vivenciados, permiten la implicaci\u00f3n de la personalidad en sus dimensiones racionales e irracionales, incluyendo la tonalidad afectiva y emocional de lo que est\u00e9 siendo vivido. No menos importante es la consideraci\u00f3n del\u00a0<em>self<\/em>\u00a0relacional, sea \u00e9ste individual o grupal, terap\u00e9utico o pedag\u00f3gico, pues tales vivencias se dan siempre en campos interactivos, esto es, en la red de relaciones transferenciales y compartidas.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jung hablaba de la\u00a0<em>constelaci\u00f3n de un arquetipo<\/em>, que llevar\u00eda a la formaci\u00f3n de s\u00edmbolos que ser\u00edan enraizados en \u00e9l en cada situaci\u00f3n\u00a0<strong>espec\u00edfca\u00a0<\/strong>vivida. Hoy se usa mucho el t\u00e9rmino<em>configuraci\u00f3n<\/em>. Ambos expresan la consideraci\u00f3n de algo fundamental, no fijo, pero factible de cambios, constantemente creado y recreado, y necesariamente contextualizado. El arquetipo es universal, atemporal, a-espacial. Es tan absoluto que se vuelve inaprehensible, pasa a ser presupuesto. El s\u00edmbolo es hist\u00f3rico, esto es, siempre se presenta en un medio espec\u00edfico, a una conciencia espec\u00edfica, sea esta individual o grupal, en un determinado momento y lugar. Este no puede ser considerado independientemente del arquetipo que le sirve de ra\u00edz; tampoco puede ser recortado de la situaci\u00f3n en que se presenta. Se da en el presente, mediador tanto de la conciecia con el inconsciente como del individuo con su medio, nunca teniendo un significado fijo, sino siempre necesitando del establecimiento de relaciones y del reconocimiento de las asociaciones que se le hacen. Su sentido se va definiendo de esa manera, que es ante todo vivencial, pues demanda a la personalidad entera y sucede en un campo de interacci\u00f3n, el\u00a0<em>self<\/em>m\u00e1s amplio.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hillman (1998) comenta que estamos caminando hacia una hipertrofia de Hermes, con innumerables posibilidades de conexi\u00f3n con el\u00a0<em>\u201call\u00e1 afuera\u201d<\/em>. Para compensar tal desequilibrio, necesitamos, talvez m\u00e1s que nunca, de la cualidad centralizadora, intimista y circular de Hestia, que permite habitar nuestro cuerpo, nuestro tiempo, nuestro espacio, nuestra interioridad, nuestros significados, nuestra historia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En los grupos vivenciales, la dimensi\u00f3n relacionada a H\u00e9stia es privilegiada, pues puede tanto acoger a cada participante como ser acogida, permiti\u00e9ndonos usufructuar de su calor y de su capacidad de focalizar im\u00e1genes y, sobretodo, posibilitar que las experiencias psicol\u00f3gicas sucedan. Podemos observar all\u00ed las peripecias de los procesos de individuaci\u00f3n, y tambi\u00e9n pensar en procesos vividos de manera compartida, que aqu\u00ed tengo la osad\u00eda de llamar \u201cprocesos de grupaci\u00f3n\u201d.<br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>Palabras-clave: grupos vivenciales, m\u00e1scaras, self grupal, s\u00edmbolo grupal, proceso de grupaci\u00f3n.\u00a0<\/em><br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#820000;font-family:'Arial Narrow';\">REFERENCIAS<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Castillejo, I.C. (1973). Knowing Woman. New York: Putnam\u00b4s, 1973.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Demetrakopoulos, S.A. (1987). H\u00e9stia, deusa do lar \u2013 um arqu\u00e9tipo oprimido. Junguiana, 5, 127-142.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hillman, J. (1998). In. Spring 63, 9-21.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Kirskey, B. (1992). H\u00e9stia: um fundamento de enfoque psicol\u00f3gico. In Hillman, J. Encarando os Deuses. S\u00e3o Paulo: Cultrix\/Pensamento.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Whitmont, E. (1974). Analysis in a Group Setting, Quadrant, 16, 5-25.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">___________ (1991). O Retorno da Deusa. S\u00e3o Paulo: Summus.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Zinkin, L. (1998). Dialogue in the Analytic Setting. London: Jessica Kingsley Publishers.<\/span><\/span><span style=\"color:#333399;font-size:large;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><strong><br \/>\n<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';font-size:large;\">.<\/span><\/span><\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/barra-inferior-corta.jpg\" width=\"430\" height=\"19\" \/><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPROCESO DE \u201cGRUPACI\u00d3N\u201d: REFLEXIONES SOBRE EL POTENCIAL DE LOS GRUPOS VIVENCIALES\u00bb Laura Villares de Freitas Laura Villares de Freitas es analista junguiana brasilera, formada en la Sociedade Brasileira de Psicologia Anal\u00edtica (SBPA), con maestr\u00eda y doctorado en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica, psic\u00f3loga &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/proceso-de-grupacion-reflexiones-sobre-el-potencial-de-los-grupos-vivenciales\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[187,59,188,10,189],"class_list":["post-992","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-grupo","tag-mito","tag-proceso","tag-psicoterapia","tag-villares"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/992","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=992"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/992\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=992"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=992"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=992"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}