{"id":980,"date":"2009-06-02T21:38:38","date_gmt":"2009-06-03T02:38:38","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=980"},"modified":"2009-06-02T21:38:38","modified_gmt":"2009-06-03T02:38:38","slug":"eros-y-poder-en-el-cuerpo-habitado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/eros-y-poder-en-el-cuerpo-habitado\/","title":{"rendered":"Eros y poder en el cuerpo habitado"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<\/span><\/strong><\/span><span style=\"text-decoration:underline;\"><span style=\"color:#790000;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\">EROS Y PODER EN EL CUERPO HABITADO:<br \/>\nEL REENCANTAMIENTO VITAL EN LA PSICOTERAPIA JUNGUIANA<\/span><\/strong><\/span><\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<a name=\"Arriba\"><\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\">M. Susana Toloza Gallardo<br \/>\n.<\/span><\/p>\n<table width=\"562\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"552\" height=\"101\">\n<blockquote>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-size:small;\">Psic\u00f3loga, Magister Cl\u00ednico en Psicolog\u00eda Anal\u00edtica Junguiana. Terapeuta Infanto juvenil \u2013Adultos. E-mail:\u00a0<a href=\"mailto:susanatoloza@msn.com\">susanatoloza@msn.com<\/a>\u00a0, f: 5622040949 ; direcci\u00f3n postal: 7790560 \u00d1u\u00f1oa Stgo. Chile.\u00a0<\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\"><strong><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:small;\">Este art\u00edculo corresponde a la conferencia del mismo nombre presentada por la autora en el V Congreso Latinoamericano de Psicolog\u00eda Junguiana, celebrado en Santiago de Chile, del 4 al 8 de septiembre de 2009.<\/span><\/strong><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<blockquote>\n<div align=\"right\">\n<p align=\"center\">\n<\/div>\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/Mente_cuerpo.jpg\" width=\"297\" height=\"233\" \/><\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">RESUMEN:<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote><p><strong><span style=\"color:#333333;font-family:'Arial Narrow';\">La cultura occidental ha polarizado al ser humano en cuerpo y psique; en respuesta a esta disociaci\u00f3n, la psicolog\u00eda corporal plantea que el cuerpo f\u00edsico no es s\u00f3lo el \u201cropaje\u201d del alma; sino que existe un cuerpo habitado: la \u201ccorporalidad\u201d. Esta es fuente de la vivencia, base estructural del yo, memoria de las experiencias pasadas, v\u00eda de expresi\u00f3n de la conciencia e inconsciente.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333333;font-family:'Arial Narrow';\">Por su parte, la psicolog\u00eda anal\u00edtica integra las diferentes polaridades: mente \u2013 cuerpo, salud \u2013 enfermedad, entre otras; lo cual tiene sentido en la relaci\u00f3n con la totalidad del alma, y el organismo psico-corporal lo expresa simb\u00f3licamente; desde la psicolog\u00eda anal\u00edtica podr\u00edamos considerarla como la corporalidad simb\u00f3lica. El desaf\u00edo de incorporar el lenguaje simb\u00f3lico-corporal en la cl\u00ednica nos ofrece la posibilidad de integrar las dimensiones eros y poder del cuerpo necesarios para la elaboraci\u00f3n, la ampliaci\u00f3n de la conciencia y el contacto con el Self.<\/span><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><br \/>\n<\/span><\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#790000;font-family:'Arial Narrow';\">CUERPO Y CORPORALIDAD:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">A trav\u00e9s de la historia, la concepci\u00f3n del cuerpo ha sido un tema de discusi\u00f3n importante en el \u00e1mbito del desarrollo epistemol\u00f3gico. En la concepci\u00f3n dualista de Descartes se postulaba una divisi\u00f3n mente-cuerpo, con \u00e9nfasis en lo racional por sobre lo emocional. Popper y Eccles sostuvieron el concepto de interaccionismo psicof\u00edsico reconociendo una doble direcci\u00f3n mente-cuerpo. Esta polarizaci\u00f3n olvida la integraci\u00f3n del organismo en sus funciones, expresiones y vivencias. Por otra parte, el Monismo de Spinoza plantea que el alma y el cuerpo son un s\u00f3lo y mismo individuo al que se concibe, ya bajo el atributo del pensamiento, ya bajo el atributo de la extensi\u00f3n (Priest, 1994).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En un aporte a la integraci\u00f3n, el paradigma de la psicolog\u00eda holista acent\u00faa la visi\u00f3n del cuerpo como relevante en el contexto terap\u00e9utico, considerando que el individuo se manifiesta con y a trav\u00e9s de \u00e9ste (Quitmann, 1989). Se busca la coherencia entre cognici\u00f3n, emoci\u00f3n, corporalidad, interacci\u00f3n y comportamiento pr\u00e1xico en que la persona se encuentra integrada (Gimeno-Bayon y Rosal, 2001).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Actualmente en Occidente se entiende al cuerpo como un objeto de pertenencia y de valor el cual puede llegar a ser sometido y controlado por un sistema social que le dicta c\u00f3mo debe ser (Brohm, 1968, en Espinal, 2006). Al considerar la vivencia del cuerpo como una concepci\u00f3n ense\u00f1ada se trata de determinar una realidad institucionalizada, en un proceso en donde se le educa para insertarse en el contexto que lo reclama; toda nuestra educaci\u00f3n es el ajuste de nuestro cuerpo a las exigencias normativas de la sociedad. (Bernard, 1985). Es este sentido podemos dimensionar la presencia de un poder externo al cuerpo, la imposici\u00f3n de exigencias sobre \u00e9ste, que transgreden su naturaleza, sus ritmos, y su constante expresi\u00f3n en funci\u00f3n de una dial\u00e9ctica vital. Esta dial\u00e9ctica requiere ser guiada y sustentada por el eros vital, es en s\u00ed misma el pulsar de la vida que transita entre la tensi\u00f3n \/relajaci\u00f3n, sistema simp\u00e1tico\/parasimp\u00e1tico, expansi\u00f3n\/contracci\u00f3n, salud\/enfermedad.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El ser humano ha desarrollado diversos modos de aproximaci\u00f3n a la relaci\u00f3n psique-cuerpo, desde la ciencia o desde la espiritualidad; dependiendo de la cultura a la cual se pertenece (Berman, 1995). Desde una mirada existencial, el cuerpo acoge en s\u00ed mismo una dimensi\u00f3n m\u00e1s \u00edntima, subjetiva y profunda, el cual contiene la vivencia f\u00edsica y tangible del ser humano. Este es el lugar donde habita nuestro ser, donde habitan nuestras fantas\u00edas, emociones, temores, deseos, sue\u00f1os, el lugar desde el cual vivimos la vida; esto hace que nuestro cuerpo tenga lenguaje, sea un cuerpo vivo a trav\u00e9s de su corporalidad (Araneda, 2005).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La corporalidad se comprende como la vivencia del hacer, sentir, pensar y querer; donde el cuerpo es s\u00f3lo el veh\u00edculo para que la corporalidad se haga presente en el mundo (Espinal, 2006). Todos nacemos con un cuerpo f\u00edsico, el que se va transformando y adaptando para construir su corporalidad, \u00e9sta es la manifestaci\u00f3n consciente e inconsciente de la constituci\u00f3n f\u00edsica del individuo, moldeada y reclamada en un determinado contexto. (Paredes, 2003).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#790000;font-family:'Arial Narrow';\">PSICOTERAPIA Y CORPORALIDAD:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En la historia de la psicoterapia ha existido una continua exclusi\u00f3n del cuerpo. Sin embargo, el paradigma holista ha contribuido a modificar el estatus del trabajo corporal, evidenciando el cuerpo como un aspecto inexplorado para el hombre de nuestro tiempo. La terapia corporal ser\u00eda un viaje de uni\u00f3n de lo separado, la fusi\u00f3n de la corriente corporal con la corriente de palabras. (Berge, 1980).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La Psicolog\u00eda Anal\u00edtica adhiere al enfoque holista, en el cual se integran las diferentes polaridades de la existencia; as\u00ed mente-cuerpo se expresan integrados y simb\u00f3licamente. En la din\u00e1mica relacional, el ser humano se encuentra con un otro hol\u00edstico, compuesto por cuerpo y psique y por tanto nuestra comunicaci\u00f3n y relaci\u00f3n ser\u00e1 con y desde el cuerpo. El cuerpo como expresi\u00f3n material y simb\u00f3lica del organismo, desarrolla la comprensi\u00f3n de la psique encarnada, vivenciada tempranamente en la experiencia del eros materno (Neumann, 1991).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La psicoterapia corporal:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La Psicoterapia Corporal nace del trabajo del neuropisquiatra y psicoanalista Wilhem Reich, el cual se basa en la afirmaci\u00f3n freudiana de que la energ\u00eda ps\u00edquica tiene su origen en los procesos corporales. (Serrano, et al, 1997). Sin embargo, Reich plantea una teor\u00eda holista en la cual no puede haber un s\u00edntoma neur\u00f3tico, sin una perturbaci\u00f3n del car\u00e1cter como totalidad. La estructura de la personalidad para Reich tiene un aspecto ps\u00edquico que es la neurosis y uno muscular, la armadura del car\u00e1cter (Berman, 1995).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Esta t\u00e9cnica se centra en los contenidos emergentes y del contacto con el cuerpo; agrupan todas aquellas psicoterapias que consideran del cuerpo como manifestaci\u00f3n del inconsciente. Se trabaja sobre conflictos psicol\u00f3gicos, aspectos energ\u00e9ticos, la estructura del car\u00e1cter, los patrones psicocorporales y la historia biogr\u00e1fica de la persona (Araneda 2005).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El an\u00e1lisis corporal de la relaci\u00f3n es la decodificaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de mensajes inconscientes que se dan en la relaci\u00f3n esencialmente corporal. Esta se plantea como m\u00e1s espont\u00e1nea y m\u00e1s cerca de las pulsiones del inconsciente, siendo por lo tanto m\u00e1s directamente reveladora de sus contenidos (Alemany, 1996). Las investigaciones del terapeuta corporal Allan Schore muestran c\u00f3mo en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica el contacto entre dos personas, en el campo intersubjetivo bipersonal, necesita crear nuevas formas de sincron\u00eda, de insight mutuo y de revinculaci\u00f3n. Neurol\u00f3gicamente esto significa nuevas condiciones de la bios\u00edntesis qu\u00edmica y de la sinaptog\u00e9nesis que est\u00e1n ocurriendo en el cerebro.(\u2026) y esto no s\u00f3lo ocurre a nivel cerebral, sino que tambi\u00e9n a nivel muscular, en el arousal de los tejidos, y los ritmos energ\u00e9ticos somato-emocionales . (Boadella, 2003, p. 21).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La integraci\u00f3n del cuerpo en la psicolog\u00eda anal\u00edtica:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La Psicolog\u00eda Anal\u00edtica Junguiana, reconoce una din\u00e1mica existente a la base de la relaci\u00f3n mente-cuerpo, la cual ampl\u00eda la perspectiva de la psique y aporta una nueva visi\u00f3n respecto de la tradicional concepci\u00f3n de salud-enfermedad (Ramos 1994). La labor anal\u00edtica requiere de la apertura de un espacio en el que diferentes dimensiones de la existencia pudiesen vincularse nuevamente, para el despliegue consciente de las potencialidades del individuo (Jung, 1952).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En sus investigaciones iniciales, a partir del test de asociaci\u00f3n de palabras, C.G. Jung reconoce la relaci\u00f3n entre una palabra y un est\u00edmulo; entonces desarrolla el concepto de complejo y lo asocia directamente con una base fisiol\u00f3gica, el tono afectivo de la corporalidad. Ante esta observaci\u00f3n concluye: \u201cel inconsciente es ampliamente id\u00e9ntico al sistema nervioso simp\u00e1tico y parasimp\u00e1tico, que son los correspondientes fisiol\u00f3gicos a la oposici\u00f3n estructural entre los contenidos del inconsciente\u201d (Jung 1972\/3, Vol. I, p. 3).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Los experimentos realizados por Jung, dieron una base sustentable para el estudio experimental del comportamiento de los complejos y de la relaci\u00f3n psique-cuerpo, posibilitando una mejor comprensi\u00f3n de la estructura egoica y del inconsciente personal. Demostr\u00f3 que la base del ego y la del complejo es el cuerpo, en la medida que se originan de los \u00f3rganos corporales, esto es, sensaciones a trav\u00e9s de las cuales es percibido el propio cuerpo\u201d (Ramos, D. 1994, p. 42). Cuando un determinado complejo se constela, no s\u00f3lo hay una alteraci\u00f3n a nivel fisiol\u00f3gico, sino una transformaci\u00f3n en la estructura corp\u00f3rea total, ya sea que la perciba el individuo o no.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">M\u00e1s tarde, desarrolla su concepto de arquetipo y lo define como \u201csistemas de aptitud para la acci\u00f3n y al mismo tiempo, im\u00e1genes y emociones. Se heredan con la estructura cerebral\u2013en verdad son su aspecto ps\u00edquico. Por un lado, representan un conservantismo instintivo muy fuerte, y por otro, constituyen el medio m\u00e1s eficaz concebible para la adaptaci\u00f3n instintiva. As\u00ed que son, esencialmente, la parte infernal de la psique: aquella parte a trav\u00e9s de la cual la psique se une a la naturaleza (Jung, 1927 en Tauszik, 2006). Podemos comprender en esta definici\u00f3n que la imagen arquetipal contiene un polo instintivo y un polo ps\u00edquico o espiritual, conteniendo energ\u00eda en la base de su afecto y por tanto alojado en el cuerpo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#790000;font-family:'Arial Narrow';\">DIMENSI\u00d3N SIMB\u00d3LICA: LA CORPORALIDAD HABLA EL LENGUAJE DEL ALMA<\/span><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">C.G. Jung desarroll\u00f3 la comprensi\u00f3n de la enfermedad como una representaci\u00f3n simb\u00f3lica en el proceso de desarrollo y de individuaci\u00f3n. En el proceso de Individuaci\u00f3n, la formaci\u00f3n de la imagen corporal no es tan s\u00f3lo resultado de las experiencias personales, sino que tambi\u00e9n se basa en la relaci\u00f3n ego-Self. En esta relaci\u00f3n el s\u00edmbolo emerge a la conciencia, a veces en su polaridad m\u00e1s concreta, otras veces en su polaridad m\u00e1s abstracta, mas siempre actuando en las dos instancias. El desarrollo del ego depender\u00e1 de la capacidad de absorber estos s\u00edmbolos, im\u00e1genes y sensaciones, las cuales aportan informaci\u00f3n sobre el Self (Ramos, 1994).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Los s\u00edmbolos del Self, emergen desde las profundidades del cuerpo: el s\u00edmbolo es entonces, cuerpo vivo, corpus et \u00e1nima (\u2026) cuanto m\u00e1s arcaico y profundo fuere el s\u00edmbolo, esto es, cuanto m\u00e1s fisiol\u00f3gico, m\u00e1s colectivo es \u00e9l, universal y material (Jung OC. Vol 9).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El complejo constelado, cuyo n\u00facleo es un arquetipo, se manifiesta en un conflicto o dolor emocional, y adem\u00e1s se expresa en una alteraci\u00f3n en el nivel fisiol\u00f3gico y en toda la estructura corporal, en la Totalidad, que puede ser o no ser consciente. Todo complejo, inclusive el complejo eg\u00f3ico, trae consigo un patr\u00f3n espec\u00edfico de im\u00e1genes corporales y de tensiones musculares, y cuando est\u00e1n presentes en la conciencia, forman en este momento una estructura coherente y relativamente estable. Podemos ver entonces la din\u00e1mica entre el eros y el poder del cuerpo; el eros vinculante favorece un di\u00e1logo con el cuerpo, toda expresi\u00f3n corporal, y no s\u00f3lo el s\u00edntoma lleva a la conciencia la necesidad de restaurar el desarrollo y el camino a la integraci\u00f3n; y es el poder del cuerpo habitado el que contiene al ego en su dimensi\u00f3n material y existencial, el cual se expresa en el mundo material y simb\u00f3lico.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">De acuerdo a los estudios de Ramos (1994) existe la dificultad de decir a simple vista si un s\u00edntoma, entendido como un s\u00edmbolo, refiere una desviaci\u00f3n del desarrollo o si revela una pr\u00f3xima etapa a ser alcanzada en el desarrollo normal, porque en general, las intenciones se mezclan y la conciencia no las discrimina en un principio, por lo tanto se requiere de un trabajo de elaboraci\u00f3n e integraci\u00f3n en la conciencia. Podemos, entretanto, decir que en ambas situaciones el s\u00edntoma lleva al individuo a una mayor conciencia corporal, lo que potencia el proceso de individuaci\u00f3n. Podr\u00edamos pensar que la enfermedad podr\u00eda ser necesaria para la re-ligaz\u00f3n de la conciencia con su totalidad, la cual fue desajustada por una perturbaci\u00f3n en el eje ego-Self .Considerando lo anterior, podemos entender a la psicoterapia como una cura simb\u00f3lica, cuyo objetivo es restablecer la sensaci\u00f3n de armon\u00eda y equilibrio en el paciente, es decir rescatar su vivencia de totalidad.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La restituci\u00f3n del continuum ego Self, psique-cuerpo sustituye la ambivalencia propia de la disociaci\u00f3n, por una imagen de totalidad expresada en la relaci\u00f3n del individuo consigo mismo y con los dem\u00e1s. El conocimiento y la comprensi\u00f3n de s\u00ed se dan en un presente continuo y la conciencia de la alteridad se propone como v\u00eda de relaci\u00f3n fundamentada en el amor. Se ha recuperado, entonces, a la emoci\u00f3n en la palabra y a la palabra en la emoci\u00f3n. El lenguaje del cuerpo sustituye al lenguaje sobre el cuerpo al tiempo que, parad\u00f3jicamente, esas aventuras pulsionales pueden ser designadas con un nombre. (Jung, op cit Edinger, 1972).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El encuadre anal\u00edtico integra las dimensiones ps\u00edquica y corporal de la relaci\u00f3n y de la vivencia del paciente y del terapeuta; por tanto la relaci\u00f3n terap\u00e9utica contiene en s\u00ed misma la relaci\u00f3n cuerpo a cuerpo. El cuerpo habla de s\u00ed mismo y el terapeuta recibe todas aquellas significaciones simb\u00f3licas. Si consideramos entonces las manifestaciones corporales de la relaci\u00f3n, tales como grados de cercan\u00eda o distancia, gestos, miradas, abrazos, y toque ir\u00edan m\u00e1s all\u00e1 de un estilo de relaci\u00f3n del terapeuta y de su tipolog\u00eda. Cuando hablamos de la transferencia sexual o er\u00f3tica no debemos olvidar que esta surge en la dimensi\u00f3n corporal de la sensualidad y de emergencia de la libido; esta experiencia conecta con una dimensi\u00f3n de la experiencia vital del cuerpo, con la acci\u00f3n sentida y el eros corporal que podemos tambi\u00e9n relacionar con las primeras experiencias vinculares de amor y apego presimb\u00f3licas y preverbales, ancladas en el Self corporal de la posici\u00f3n matriarcal del desarrollo de la psique y del organismo total. (Neumann, 1991).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#790000;font-family:'Arial Narrow';\">CONCLUSIONES:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">De acuerdo a la visi\u00f3n anal\u00edtica junguiana, tanto la salud como la enfermedad pueden ser vistas como representaciones simb\u00f3licas corporales de la relaci\u00f3n del ego con su totalidad, el Self. Estos planteamientos sintonizan con las observaciones y desarrollo de la psicoterapia corporal que considera la salud\/enfermedad como un continuo de la experiencia y la comprensi\u00f3n del organismo como una totalidad.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Lo m\u00e1s relevante de esta comprensi\u00f3n de la relaci\u00f3n psique-cuerpo y de las manifestaciones simb\u00f3licas de la enfermedad y de la salud, corresponde a c\u00f3mo podemos aplicar a la intervenci\u00f3n directa con los pacientes en la cl\u00ednica. Desde este marco, los s\u00edntomas no debieran ser s\u00f3lo suprimidos, sino entendidos, elaborados por medio del logos e integrados en la conciencia con el eros vinculante. La enfermedad no debe ser negada, sino integrada. Como un proceso homeop\u00e1tico de regulaci\u00f3n y homeostasis interno. Sin embargo, el proceso de sufrimiento requiere de la contenci\u00f3n, el cuerpo busca el alivio y el bienestar, por medio del eros que integra y contiene. Los procesos de autocuidado y de ser-cuidado-por-otro implican el proceso de relaci\u00f3n transferencial en el eros.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">De este modo al poner atenci\u00f3n al cuerpo dentro del proceso terap\u00e9utico y el verbalizar los aspectos no verbales de la interacci\u00f3n, se permite que en el paciente se ampl\u00eden los rangos de percepci\u00f3n de la experiencia y, por lo tanto, se abran nuevas dimensiones relacionales y nuevas dimensiones de si mismo. Esto implica considerar m\u00faltiples aspectos: culturales, familiares, eventos individuales, experiencias significativas con otros, esquemas emocionales, sucesos del cuerpo que tienen resonancia en la configuraci\u00f3n de los conflictos posteriores o actuales, dolores corporales, tensiones o simplemente el modo de sentir y de vivir la vida.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Resulta entonces un desaf\u00edo reincorporar la dimensi\u00f3n matriarcal y del eros en la psicoterapia, reconociendo el lenguaje del cuerpo experiencial personal y arquet\u00edpico y no s\u00f3lo qued\u00e1ndonos con la primac\u00eda de lo patriarcal y el logos de la comprensi\u00f3n en la elaboraci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Cuando Jung nos plantea la necesidad de integraci\u00f3n de opuestos del opossitorum, incluye tambi\u00e9n las diferentes dimensiones de la existencia del individuo, tales como la corporal y la psicol\u00f3gica, que pueden aparecer como disociadas. De tal modo, es relevante considerar los patrones arquet\u00edpicos del funcionamiento organ\u00edsmico; los cuales aparecen sincron\u00edsticos al integrar lo corporal y lo psicol\u00f3gico. Entonces, reconocer los procesos afectivos, cognitivos, sensoriales e intuitivos en la relaci\u00f3n transferencial, da pie a considerarlos en su dimensi\u00f3n simb\u00f3lica tanto a nivel ps\u00edquico como som\u00e1tico.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">M\u00e1s all\u00e1 de esta discusi\u00f3n, al reconocer el cuerpo damos cuenta de su experiencia, en cuanto a que es una dimensi\u00f3n que implica l\u00edmites y formas espec\u00edficas, que es concreci\u00f3n y finitud y que nos restringe a un determinado tiempo y lugar y nos protege de la disoluci\u00f3n y de la indiferenciaci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">PALABRAS CLAVES:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Cuerpo habitado, corporalidad, enfoque holista, corporalidad simb\u00f3lica, alteridad eros-poder.<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#790000;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Alemany, C. (1996). El cuerpo vivenciado y analizado. Bilbao: Editorial Descl\u00e9e de Brouwer, S.A.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Araneda, M. (2005). Cuerpo, V\u00ednculos y Cambio. Revista Avances en Psicoterapia y Cambio Ps\u00edquico. Chile: Sociedad Chilena de Salud Mental.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Berge, I. (1980). Vivir el cuerpo. Buenos Aires: Ediciones La Aurora<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Bernard, Michel. (1985). El cuerpo. Espa\u00f1a: Editorial Paid\u00f3s<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Berman, M. (1995). El reencantamiento del mundo. Chile: Cuatro Vientos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Boadella, D. (2003) \u201cAffect, attachment and attunement\u201d en Energyand Character, International Journal of Biosynthesis. 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Vol. 9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Neumann,E.(1991) A crianc\u201d .Estructura e dinamica da personalidade en desenvolvimento desde o in\u00efcio de su formacao. San Pablo, Cultrix.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Paredes, J, (2003). Desde la corporeidad a la cultura. Revista digital Efdeportes No. 62. Julio.. Buenos Aires:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Priest, S. (1994). Teor\u00edas y filosof\u00edas de la mente. Madrid: Ediciones C\u00e1tedra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Quitmann, H (1989). Psicolog\u00eda Human\u00edstica. Conceptos fundamentales y trasfondo filos\u00f3fico. Barcelona: Herder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Ramos, D. (1994) A Psique do corpo. Sao Paulo: Editora Summus.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Serrano, X., Navarro, F., Garc\u00eda, M., L\u00f3pez, J., Torr\u00f3, J., Red\u00f3n, M. et al. (1997). Wilhelm Reich 100 a\u00f1os. Navarra: Publicaciones Orgon.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Tauszik, J.M. (2006) Cuerpo, Imagen, Transferencia y Contratransferencia. Trabajo presentado en IV Congreso Latinoamericano de Psicolog\u00eda Junguiana. Punta del Este, Uruguay.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><span style=\"color:#333399;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/span><\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/barra-inferior-corta.jpg\" width=\"430\" height=\"19\" \/><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEROS Y PODER EN EL CUERPO HABITADO: EL REENCANTAMIENTO VITAL EN LA PSICOTERAPIA JUNGUIANA\u00ab M. Susana Toloza Gallardo . Psic\u00f3loga, Magister Cl\u00ednico en Psicolog\u00eda Anal\u00edtica Junguiana. Terapeuta Infanto juvenil \u2013Adultos. E-mail:\u00a0susanatoloza@msn.com\u00a0, f: 5622040949 ; direcci\u00f3n postal: 7790560 \u00d1u\u00f1oa Stgo. 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