{"id":9783,"date":"2025-07-05T23:01:47","date_gmt":"2025-07-05T23:01:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=9783"},"modified":"2025-07-06T00:32:34","modified_gmt":"2025-07-06T00:32:34","slug":"la-diosa-y-marija-gimbutas-maureen-murdock","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-diosa-y-marija-gimbutas-maureen-murdock\/","title":{"rendered":"La Diosa y Marija Gimbutas &#8211; Maureen Murdock"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Marija-Gimbutas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"443\" height=\"573\" src=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Marija-Gimbutas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9784\" style=\"width:247px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Marija-Gimbutas.jpg 443w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Marija-Gimbutas-232x300.jpg 232w\" sizes=\"auto, (max-width: 443px) 100vw, 443px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Marija Gimbutas<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Maureen Murdock. PhD, es autora, educadora, psicoterapeuta de orientaci\u00f3n junguiana y fot\u00f3grafa. Maureen tiene una peque\u00f1a consulta privada de psicoterapia en Santa B\u00e1rbara. Fue presidenta y profesora principal del Programa de Maestr\u00eda en Psicolog\u00eda de la Consejer\u00eda en el Pacifica Graduate Institute. Es miembro del Consejo Asesor de la Sociedad Jung de Atlanta.<\/em> Este documento fue tomado de la web de la <a href=\"https:\/\/jungatlanta.com\/library\/carl-jung-articles\/\">CG Jung Society of Atlanta<\/a>,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>________________________________________________<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducido del ingl\u00e9s por Juan Carlos Alonso G.<\/p>\n\n\n\n<p>La obra de Marija Gimbutas ha sido crucial para el crecimiento de la espiritualidad feminista, la erudici\u00f3n religiosa feminista, la psicolog\u00eda feminista y las implicaciones liberadoras que la existencia de una tradici\u00f3n de diosas puede traer a las mujeres de todo el mundo. Independientemente de las reacciones a las teor\u00edas de Gimbutas, es importante reconocer las implicaciones m\u00e1s amplias de la idea de una feminidad sagrada encarnada que precedi\u00f3 al patriarcado. Como escribe Charlene Spretnak:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La obra de Gimbutas, que fue iluminada por su sensibilidad a los asuntos espirituales y a las esculturas de todas las \u00e9pocas, tiene implicaciones radicales para la historia tanto de la religi\u00f3n occidental como de la filosof\u00eda occidental. En cada uno de esos campos, los primeros sistemas de creencias y escuelas no se consideran tradiciones puente. Es decir, la atenci\u00f3n que tanto los cultos mist\u00e9ricos griegos (degradados como irracionalismo pagano precristiano) como los fil\u00f3sofos presocr\u00e1ticos dedicaron a las dimensiones unitivas del ser y a una totalidad cosmol\u00f3gica fue un intento de preservar los vestigios de la sabidur\u00eda de la antigua Europa (Spretnak 403-404).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El trabajo de Gimbutas nos permite albergar la esperanza de que la opresi\u00f3n del patriarcado no siempre existi\u00f3. Si existi\u00f3 una cultura en paz hace aproximadamente 8000 a\u00f1os, antes de los indoeuropeos, esta ser\u00eda sin duda un modelo de mito para el siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus excavaciones de 1973 y 1974, encontr\u00f3 templos y esculturas que comenzaron a influir en su opini\u00f3n de que las esculturas representaban diosas. Ella y sus colaboradores descubrieron ciertas esculturas de cabezas de p\u00e1jaro en los templos y esculturas de mujeres embarazadas en los patios. No hab\u00eda armas en las tumbas ni fortificaciones en las aldeas. A partir de esto, concluy\u00f3 que se trataba de una cultura muy diferente a la de los indoeuropeos posteriores: era pac\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p>Citando evidencia de su excavaci\u00f3n de cementerios, asentamientos, los registros hist\u00f3ricos de la continuidad de un sistema matrilineal, de representaciones en frescos y del folclore y evidencia similar en la cultura minoica de Creta, Gimbutas concluy\u00f3 que la Vieja Europa era una sociedad matrilineal con una deidad femenina. \u00abLa maternidad determinaba la estructura social y la religi\u00f3n porque la religi\u00f3n siempre refleja la estructura social. La Vieja Europa era una sociedad matrilineal donde la reina estaba en la cima y su hermano a su lado\u00bb (Gimbutas, Kearns, 1990).<\/p>\n\n\n\n<p>En Los dioses y diosas de la Vieja Europa, Gimbutas escribe:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La Diosa de la Fertilidad o Diosa Madre es una imagen m\u00e1s compleja de lo que la mayor\u00eda de la gente piensa. Ella no era solo la Diosa Madre que comanda la fertilidad, o la Dama de las Bestias, que gobierna la fecundidad de los animales y toda la naturaleza salvaje, o la aterradora Madre Terrible, sino una imagen compuesta con rasgos acumulados tanto de la era preagr\u00edcola como de la agr\u00edcola. Durante esta \u00faltima, se convirti\u00f3 esencialmente en una Diosa de la Regeneraci\u00f3n, es decir, una Diosa de la Luna, producto de una comunidad sedentaria y matrilineal, que abarca la unidad y la multiplicidad arquet\u00edpicas de la naturaleza femenina. Era dadora de vida y de todo, promov\u00eda la fertilidad, y al mismo tiempo era la depositaria de los poderes destructivos de la naturaleza. La naturaleza femenina, como la luna, es tanto luminosa como oscura\u201d (152).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los antiguos conoc\u00edan y aceptaban este ciclo de muerte y renacimiento, central en la espiritualidad de la Diosa, a trav\u00e9s de su observaci\u00f3n f\u00edsica de la naturaleza y sus observaciones estacionales de la muerte y la regeneraci\u00f3n. Por ejemplo, los griegos celebraban esto en el ritual de los Misterios Eleusinos, honrando el regreso de Pers\u00e9fone cada a\u00f1o con una sola espiga de trigo, asegurando simb\u00f3licamente al pueblo que la vida perdura m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. En Eleusis, Kore acudi\u00f3 en respuesta a la llamada. Resucit\u00f3 de entre los muertos. Apareci\u00f3. En los Misterios Eleusinos, el pueblo participaba en la resurrecci\u00f3n de los dioses y en la participaci\u00f3n de sus dones. (Downing, \u00abBooks that Never Got Written\u00bb, 27). En este momento del siglo XXI, tambi\u00e9n le pedimos a Kore, como s\u00edmbolo de lo femenino sagrado, no solo que ascienda del inframundo y nos traiga un s\u00edmbolo de civilizaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n que est\u00e9 presente para nosotros en el momento de nuestra muerte, para darle significado y consolarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de su arqueolog\u00eda, tras los descubrimientos y el desciframiento de los artefactos, Gimbutas reimagin\u00f3 lo que podr\u00eda haber sido una cultura que no tem\u00eda a la muerte, sino que honraba los poderes divinos que la controlaban y la regeneraci\u00f3n. La muerte se consideraba simplemente una transici\u00f3n seguida inmediatamente por la regeneraci\u00f3n. A trav\u00e9s del trabajo arqueol\u00f3gico de Gimbutas, as\u00ed como de la interpretaci\u00f3n del mito de las griegas Dem\u00e9ter y Pers\u00e9fone por parte de Downing, nos atraen los Misterios Eleusinos para recordarnos que lo sagrado femenino contin\u00faa a lo largo de los siglos, para recuperar la fuerza vital.<\/p>\n\n\n\n<p>Como Marija Gimbutas ha declarado en numerosas entrevistas, su destino era dedicarse a esta labor debido a sus antecedentes familiares y a la herencia pagana de su pa\u00eds (Gimbutas, Kearns, 1990). Creci\u00f3 en Lituania, el \u00faltimo pa\u00eds de Europa en ser cristianizado (no se arraig\u00f3 hasta el siglo XVI), y de ni\u00f1a experiment\u00f3 respeto por la Madre Tierra. Cada d\u00eda ve\u00eda a la gente besar la tierra por la ma\u00f1ana y rezar por la tarde. Experiment\u00f3 la sacralidad de pozos, arroyos, animales acu\u00e1ticos y \u00e1rboles, todos ellos considerados con poderes curativos. La suya fue una espiritualidad encarnada desde sus primeros recuerdos.<\/p>\n\n\n\n<p>Gimbutas se crio en un ambiente donde se respetaban los esp\u00edritus familiares y los esp\u00edritus que infund\u00edan el arte popular. Su familia coleccionaba canciones y arte popular; la propia Gimbutas recopil\u00f3 5000 canciones populares y asisti\u00f3 a expediciones etnogr\u00e1ficas hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Tras mudarse a Estados Unidos, estudi\u00f3 indoeuropeos en la Universidad de Harvard como profesora visitante y escribi\u00f3 un libro sobre la Edad de Bronce. \u00abDediqu\u00e9 al menos diez a\u00f1os de mi carrera a estudiar los dioses y armas de guerra indoeuropeos, y eso fue demasiado para m\u00ed\u00bb (Gimbutas, Kearns, 1990). Su vida cambi\u00f3 cuando se mud\u00f3 a California y ense\u00f1\u00f3 en la UCLA. Este fue el comienzo de su exploraci\u00f3n de la cultura que precedi\u00f3 a los indoeuropeos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1968 y 1980, Gimbutas dirigi\u00f3 cuatro excavaciones de culturas neol\u00edticas (7000 a. C.-2000 a. C.) en el sureste de Europa en Sitagroi, Macedonia griega; Anza, Macedonia; Tesalia, Grecia; y Manfredonia, Italia. Encontr\u00f3 miles de artefactos neol\u00edticos en toda Europa del Este que hablaban de una est\u00e9tica antigua diferente de la cultura material de la Edad de Bronce. Gimbutas determin\u00f3 que \u00abexist\u00eda una cultura que era opuesta a todo lo que se conoc\u00eda como indoeuropeo y esto me llev\u00f3 a acu\u00f1ar un nuevo t\u00e9rmino &#8216;Vieja Europa&#8217; en 1968\u00bb (Marler, 15).<\/p>\n\n\n\n<p>En 1979, Gimbutas organiz\u00f3 la primera conferencia interdisciplinaria en Dubrovnik, Yugoslavia, para estimular nuevas investigaciones sobre el cambio radical de las estructuras econ\u00f3micas, religiosas y sociales que tuvo lugar entre el quinto y el tercer milenio a. C. Se convenci\u00f3 de que el arte de la Vieja Europa reflejaba un simbolismo religioso sofisticado (Marler, 16). Desarroll\u00f3 un m\u00e9todo interdisciplinario de investigaci\u00f3n que denomin\u00f3 \u00abarqueomitolog\u00eda\u00bb, una uni\u00f3n de la arqueolog\u00eda y la mitolog\u00eda. Afirm\u00f3: \u00abNo pueden separarse porque esto nos ayuda a reconstruir la espiritualidad de nuestros antepasados\u00bb (Gimbutas, Kearns, 1990). Escribi\u00f3: \u00abLa investigaci\u00f3n interdisciplinaria requiere que el investigador aborde un problema con un enfoque mental completamente diferente, lo que significa aprender a recopilar los datos con el objetivo de ver todos los detalles a la vez, in situ\u00bb (citado en Marler, 21). Su trabajo se inspir\u00f3 en la mitolog\u00eda, la ling\u00fc\u00edstica, la etnolog\u00eda, el folclore, la religi\u00f3n comparada y los documentos hist\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>Su trabajo sobre la Edad de Bronce fue aceptado por los arque\u00f3logos porque no ten\u00eda nada que ver con la religi\u00f3n ni el simbolismo, pero no aceptaron su interpretaci\u00f3n de una religi\u00f3n de diosas porque no aceptaban la noci\u00f3n de que una religi\u00f3n pudiera extrapolarse a partir de los artefactos. Sin embargo, ella sent\u00eda que era importante ir m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del materialismo cient\u00edfico y utilizar todas las fuentes posibles para comprender a los ancestros (Gimbutas, Kearns, 1990).<\/p>\n\n\n\n<p>En un discurso pronunciado en 1992 en Interface, Sudbury, Massachusetts, Gimbutas afirm\u00f3: \u00abSi dices algo sobre el aspecto ritual de la cultura, dir\u00e1n que est\u00e1s loco. No puedes decir nada sobre el aspecto espiritual de la cultura. No me importa si me aceptan o no. Solo me importa la verdad. \u00bfDe qu\u00e9 sirve ser erudito si tienes que temer a otras fuerzas?\u00bb (\u00abMujeres y la Diosa\u00bb, 1992).<\/p>\n\n\n\n<p>El trabajo de Gimbutas, tanto en El lenguaje de la diosa como en La civilizaci\u00f3n de la diosa, ha sido criticado por los arque\u00f3logos debido a su insistencia en la interpretaci\u00f3n de las figurillas como prueba objetiva de la existencia de una religi\u00f3n de diosas y a su \u00abfalta de precisi\u00f3n y especulaciones sin corroborar, sobre todo teniendo en cuenta su apreciada obra acad\u00e9mica anterior\u00bb (Long, 16). En una rese\u00f1a de 1993 en American Anthropologist, Ruth Tringham la critic\u00f3 por afirmar que existe evidencia inequ\u00edvoca que respalda su interpretaci\u00f3n de la simbolog\u00eda de la Diosa y por negar la validez de interpretaciones alternativas. Escribe: \u201cLa investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica feminista se basa en una celebraci\u00f3n de la ambig\u00fcedad del registro arqueol\u00f3gico y la pluralidad de su interpretaci\u00f3n, y la subjetividad de las prehistorias que se construyen forma parte de su discurso. Gimbutas, sin embargo, ha mistificado el proceso de interpretaci\u00f3n y ha presentado sus propias conclusiones como hechos objetivos\u201d (Tringham, 197).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, Tringham y su colega, Margaret Conkey, consideran que el trabajo de Gimbutas, que revive las religiones de diosas, ofrece nuevas perspectivas importantes sobre las preocupaciones arqueol\u00f3gicas y desaf\u00eda la estructura androc\u00e9ntrica de la arqueolog\u00eda vista por muchos de sus profesionales. Escriben: \u201cHemos llegado a comprender que nuestra investigaci\u00f3n se centra tanto en cuestiones clave de la interpretaci\u00f3n arqueol\u00f3gica contempor\u00e1nea como en el tema de la Diosa, ya que trata sobre c\u00f3mo el movimiento de la Diosa utiliza la arqueolog\u00eda\u201d (Conkey y Tringham, 200). Aunque discrepan de muchas de las afirmaciones de Gimbutas, consideran v\u00e1lido y contundente el cambio de paradigma al que contribuy\u00f3 (200).<\/p>\n\n\n\n<p>La arque\u00f3loga feminista Lynn Meskell cuestiona el uso que hace Gimbutas de un pasado arqueol\u00f3gico \u2014convencida de que exist\u00eda una cultura igualitaria anterior a los indoeuropeos\u2014 para generar cambios sociales y pol\u00edticos en el siglo XX. Pero da cr\u00e9dito al trabajo de Gimbutas como una forma de \u201cmitopo\u00e9tica mediante la cual se construye o reconstruye una identidad cultural\u201d (Long, 16).<\/p>\n\n\n\n<p>Gimbutas tard\u00f3 treinta a\u00f1os de investigaci\u00f3n y desciframiento para comprender la simbolog\u00eda en los lugares excavados; su formaci\u00f3n en mitos y folclore la ayud\u00f3 a ver la simbolog\u00eda en los sitios y figurillas que excav\u00f3. En From the Realm of the Ancestors, Joan Marler escribe: \u201cJoseph Campbell dijo que si su trabajo hubiera estado disponible antes, habr\u00eda escrito las cosas de manera diferente. Ignor\u00f3 a las diosas porque no hab\u00eda forma de averiguar m\u00e1s sobre ellas\u201d (19). Gimbutas sab\u00eda que para reconstruir la estructura social de una cultura, los investigadores ten\u00edan que observar los cementerios y estudiar los rituales funerarios para discernir c\u00f3mo se enterraba a las personas y con qu\u00e9 tipo de regalos. En las tumbas que excav\u00f3 no hab\u00eda jerarqu\u00eda de hombres sobre mujeres; los sitios de enterramiento mostraban una sociedad igualitaria. Revolucion\u00f3 el campo al demostrar que los asentamientos neol\u00edticos de Europa antes de la influencia indoeuropea (alrededor del 4400 a. C. en Europa del Este) eran radicalmente diferentes de las sociedades posteriores. Charlene Spretnak entiende que esto es ahora aceptado por la mayor\u00eda de los arque\u00f3logos (Spretnak 401).<\/p>\n\n\n\n<p>Las aldeas del 7000 a. C. ten\u00edan talleres y un templo propiamente dicho. En el templo, la gente preparaba cer\u00e1mica para los rituales. En su charla en Interface, Gimbutas dijo que en muchas tumbas femeninas encontr\u00f3 \u201cobjetos de culto llenos de ocre rojo enterrados junto a las casas\u201d. Estas casas eran las casas principales de la aldea donde viv\u00eda la familia principal\u201d (1992). Encontr\u00f3 \u201cmujeres y ni\u00f1as de mediana edad ricamente equipadas con cuentas, figurillas y una maqueta del templo\u201d. Especul\u00f3 que estas ni\u00f1as podr\u00edan haber estado en la l\u00ednea de sacerdotisas que muestra un sistema matrilineal. En contraste, no se encontraron objetos de culto en las tumbas de los hombres. Las tumbas de los hombres estaban \u201cequipadas con herramientas artesanales, hachas, azadas, objetos de comercio, obsidiana para cuchillos, algo de piedra o pedernal. Claramente, los hombres estaban en el comercio, lo cual era muy importante\u201d (1992).<\/p>\n\n\n\n<p>Al encontrar miles de figurillas femeninas, artefactos rituales en honor a las mujeres y maquetas de templos, Gimbutas concluy\u00f3 que las mujeres eran muy respetadas en las culturas de la Vieja Europa. Especul\u00f3 que las figurillas femeninas se usaban en rituales: algunas de pie en altares esperando que comenzara un ritual y otras se encontraban alrededor de hornos de pan. \u201cEn el norte de Grecia, en Tesalia, ten\u00edan rituales antes de hornear el pan y durante la cocci\u00f3n del pan. Las mujeres hac\u00edan peque\u00f1as figurillas al mismo tiempo que preparaban el pan; el pan era sagrado\u201d (1992).<\/p>\n\n\n\n<p>Gimbutas encontr\u00f3 100 figuras de diosas embarazadas en Achilleion, en un \u00e1rea excavada de poco m\u00e1s de 100 metros cuadrados, y m\u00e1s de 200 figuras de arcilla en el norte de Grecia. \u201cEste yacimiento revel\u00f3 que ciertos tipos de figurillas femeninas (diosa p\u00e1jaro, diosa serpiente, nodriza) eran dioses del templo o de la casa. Otras, como la diosa embarazada, eran veneradas en el patio, en plataformas especialmente preparadas con fosos de ofrendas cerca de hornos de pan. Estos fosos eran para sacrificios y encontramos restos org\u00e1nicos de plantas o granos que se sacrificaban. De las 200 figurillas halladas en Achilleion, solo dos fragmentadas representaban a un dios masculino, sentado en un taburete con las manos sobre las rodillas\u201d (Civilization of the Goddess, 22).<\/p>\n\n\n\n<p>Gimbutas no utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cmatriarcado\u201d sino m\u00e1s bien \u201cmatriliniaridad\u201d porque a diferencia de las mujeres en el patriarcado, los hombres no eran reprimidos. Los hombres eran muy importantes en la sociedad en el comercio, la arquitectura, la construcci\u00f3n naval y la artesan\u00eda. No hab\u00eda matrimonio; la madre ten\u00eda un consorte pero no marido. Gimbutas encontr\u00f3 una proporci\u00f3n del 98% de figurillas de diosas femeninas con respecto a los dioses masculinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Gimbutas se convenci\u00f3 de que el arte de la Vieja Europa reflejaba un simbolismo religioso sofisticado y categoriz\u00f3 las energ\u00edas de la diosa en t\u00e9rminos de dar vida, quitar muerte y regeneraci\u00f3n. Identific\u00f3 diosas dadoras de vida como la diosa p\u00e1jaro, la diosa serpiente y el toro; diosas quitadoras de muerte como el buitre y el b\u00faho y s\u00edmbolos como la tumba\/\u00fatero; y diosas de la transformaci\u00f3n como el huevo y la rana. El hallazgo de Gimbutas de miles de figurillas de diosas arcaicas requiere una interpretaci\u00f3n importante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>Conkey, Margaret and Ruth Tringham. (1995). \u201cArcheology and the Goddess: Exploring the Contours of Feminist Archeology.\u201d Feminisms in the Academy. Eds. D. C. Stanton and A. J. Stewart. Ann Arbor: U of Michigan P: 199-247.<\/p>\n\n\n\n<p>Downing, Christine. (2010). OPUS Archives and Research Center. Christine Downing Collection, Box 12 B. Series: Books that Never Got Written. Santa Barbara, CA.<\/p>\n\n\n\n<p>Gimbutas, Marija. (1991). The Civilization of the Goddess. Ed. Joan Marler. San Francisco: Harper.<\/p>\n\n\n\n<p>Gimbutas, Marija.(1989). The Language of the Goddess. San Francisco: Harper &amp; Row.<\/p>\n\n\n\n<p>Gimbutas, Marija.(1974). The Gods and Goddesses of Old Europe, 7000-3500BC. London: Thames and Hudson.<\/p>\n\n\n\n<p>Gimbutas, Marija. (1990). Interview with Kell Kearns. OPUS Archives and Research Center. Marija Gimbutas Collection, Box 101. Audio.<\/p>\n\n\n\n<p>Gimbutas, Marija. (1992). \u201cWomen and the Goddess.\u201d Lecture. Interface, Sudbury, Mass.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>OPUS Archives and Research Center. Marija Gimbutas Collection, Box 101. Audio.<\/p>\n\n\n\n<p>Long, Asphodel.(1996). \u201cThe One or the Many: The Great Goddess Revisited.\u201d Feminist Theology: The Journal of the Britain &amp; Ireland School of Feminist Theology. 15:13: 1329.<\/p>\n\n\n\n<p>Marler, Joan, ed. (1997). From the Realm of the Ancestors: An Anthology in Honor of Marija Gimbutas. Manchester: Knowledge, Ideas &amp; Trends, Inc.<\/p>\n\n\n\n<p>Meskell, Lynn. (1995). \u201cGoddesses, Gimbutas and New Age Archeology,\u201d Antiquity 69:74-86.<\/p>\n\n\n\n<p>Otto, Walter F. (1955). \u201cThe Meaning of the Eleusinian Mysteries.\u201d The Mysteries 2. New York: Pantheon.<\/p>\n\n\n\n<p>Tringham, Ruth (1993). \u201cThe Civilization of the Goddess: The World of Old Europe.\u201d American Anthropologist. 95: 196197.<\/p>\n\n\n\n<p>Spretnak, Charlene. (1997). \u201cBeyond the Backlash: An Appreciation of the Work of Marija Gimbutas.\u201d From the Realm of the Ancestors. Ed. Joan Marler. Manchester: Knowledge, Ideas &amp; Trends, Inc.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maureen Murdock. PhD, es autora, educadora, psicoterapeuta de orientaci\u00f3n junguiana y fot\u00f3grafa. Maureen tiene una peque\u00f1a consulta privada de psicoterapia en Santa B\u00e1rbara. Fue presidenta y profesora principal del Programa de Maestr\u00eda en Psicolog\u00eda de la Consejer\u00eda en el Pacifica &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-diosa-y-marija-gimbutas-maureen-murdock\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9783","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9783","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9783"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9783\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9787,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9783\/revisions\/9787"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}