{"id":978,"date":"2008-06-02T21:37:08","date_gmt":"2008-06-03T02:37:08","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=978"},"modified":"2008-06-02T21:37:08","modified_gmt":"2008-06-03T02:37:08","slug":"variaciones-sobre-un-tema-por-lowenfeld","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/variaciones-sobre-un-tema-por-lowenfeld\/","title":{"rendered":"Variaciones sobre un tema por Lowenfeld"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer1\">\n<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<\/span><\/strong><\/span><span style=\"color:#333399;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><span style=\"text-decoration:underline;\">VARIACIONES SOBRE UN TEMA POR LOWENFELD:<br \/>\nENFOQUE DEL JUEGO CON LA CAJA DE ARENA<\/span><\/span><\/strong><\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<a name=\"Arriba\"><\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';font-size:large;\">Clare Thompson<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table width=\"95%\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td height=\"102\">\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Clare Wright Thompson (1912-1980) fue analista Junguiana y miembro fundador del Instituto C.G. Jung de San Francisco. Trabaj\u00f3 con Dora Kalff. Este art\u00edculo hace parte de un cl\u00e1sico en la t\u00e9cnica del Juego con la Caja de Arena:\u00a0<em>Sandplay Studies: Origins, Theory and Practice<\/em>, editada en el a\u00f1o 1981 por el C.G. Jung Institute of San Francisco.<\/span><\/strong><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"right\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><em>Traducido del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol por Mar\u00eda Patricia Quijano<\/em><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<div align=\"center\">\n<div align=\"right\">\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/sandtray.jpg\" width=\"239\" height=\"164\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"color:#530000;font-size:medium;\">I<br \/>\nNACIMIENTO DEL JUEGO CON LA CAJA DE ARENA.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Como lo plantea el presente volumen, el Juego con la Caja de Arena es un asunto muy individual y cada terapeuta lo utiliza de manera diferente; de hecho, quiz\u00e1, puede ser mejor entendido si se considera lo que ha sido toda su evoluci\u00f3n, c\u00f3mo, cu\u00e1ndo y por qu\u00e9 aparece.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">La primera fecha sobre la cual hay un acuerdo general es 1911, cuando H.G. Wells public\u00f3 el libro\u00a0<em>Floor Games<\/em>\u00a0(Juegos en el Piso), que fue publicado en Inglaterra, al siguiente a\u00f1o se public\u00f3 la edici\u00f3n Americana del texto. En este ameno libro, vuelto a publicar recientemente (Wells, 1975), el autor relata las actividades en las cuales participaban \u00e9l y sus dos hijos. Aunque en t\u00e9rminos del desarrollo del Juego con la Caja de Arena, pas\u00f3 un per\u00edodo de 18 a\u00f1os, muchos de los principales elementos son ya descritos por Wells. Equipados con pedazos de madera, papel, plastilina y miniaturas que representaban personas y animales, sus hijos y \u00e9l se dieron a la tarea de elaborar juegos en el piso, uno de los cuales era la construcci\u00f3n de ciudades y otro de\u00a0<em>\u201cislas fant\u00e1sticas\u201d<\/em>. La contribuci\u00f3n de Wells al campo no s\u00f3lo fue el reconocimiento de los materiales que se deb\u00edan utilizar, sino en hacer honores a la actividad de la imaginaci\u00f3n creativa. Por ejemplo, cuando describ\u00eda la construcci\u00f3n de un castillo, dec\u00eda:\u00a0<em>\u201cPor supuesto, no se puede seguir adelante sin decir que despreciamos estos tontos y costosos castillos elaborados en madera y cart\u00f3n que venden en las tiendas -jugar con ellos es como jugar con el juego sin vida de alguien m\u00e1s, en estado de rigor mortis\u201d<\/em>\u00a0(p.23). La caracter\u00edstica esencial de su libro es la vivacidad -la vivacidad propia del juego de arena.<\/p>\n<p>La siguiente persona que aparece en escena es Margaret Lowenfeld, quien comenz\u00f3 su larga vida profesional como pediatra Inglesa. En 1925, abandon\u00f3 la pediatr\u00eda ortodoxa y empez\u00f3 con el tratamiento psiqui\u00e1trico de los ni\u00f1os. Por ese tiempo, record\u00f3 el libro Floor Games, publicado,\u00a0<em>\u201cen mi juventud\u201d<\/em>, cuando contaba con apenas 21 a\u00f1os.\u00a0<em>\u201cRecolect\u00e9 primero una miscel\u00e1nea de material, crayones de colores, peque\u00f1os juguetes de todas las clases, hojas de papel y peque\u00f1as cajas de f\u00f3sforos y guard\u00e9 todo en lo que vendr\u00eda a ser llamado por mis ni\u00f1os \u201cLa Caja M\u00e1gica\u201d<\/em>\u00a0(Lowenfeld, 1979, p.3).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">En 1929 traslad\u00f3 su cl\u00ednica para ni\u00f1os, que luego se llamar\u00eda el Instituto de Psicolog\u00eda Infantil (ICP, sigla del nombre en ingl\u00e9s), a unas nuevas dependencias y agreg\u00f3 nuevos elementos al equipo de su sal\u00f3n de juegos. Entre este material se encontraban dos cajones de zinc colocados sobre mesas, uno lleno de arena y otro lleno de agua. No fue la primera vez que se introdujo un equipo como \u00e9ste en un sal\u00f3n de juegos, pero lo que s\u00ed es memorable es lo que se desarroll\u00f3 a partir de all\u00ed.\u00a0<em>\u201cLa caja m\u00e1gica\u201d<\/em>\u00a0era, por supuesto, parte del equipo de la sala de juegos; sus modelos de personas y objetos en miniatura ahora estaban guardados en los peque\u00f1os cajones de un viejo mueble que almacenaba huevos de p\u00e1jaros y que permanec\u00eda en una mesa en el sal\u00f3n de juegos. Los ni\u00f1os llegar\u00edan a llamar a este mueble\u00a0<em>\u201cel mundo\u201d<\/em>.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Durante el primer mes, en el sal\u00f3n reci\u00e9n equipado, un ni\u00f1o combinaba algunas de las miniaturas en el caj\u00f3n lleno de arena, y en los dos meses siguientes los terapeutas tomaban nota sobre las construcciones que se hac\u00edan en la arena (para el momento ya un evento com\u00fan), los cuales eran conocidos con el nombre de\u00a0<em>\u201cmundos\u201d<\/em>. Ville Andersen reporta:\u00a0<em>\u201cEn menos de tres meses se consigui\u00f3 un equipo que inclu\u00eda una caja de metal con arena moldeable, colocada en una mesa y una gaveta que conten\u00eda objetos en miniatura incluidos en el equipo del cuarto de juegos; hab\u00eda nacido espont\u00e1neamente una t\u00e9cnica creada por los propios ni\u00f1os\u201d\u00a0<\/em>(Bowyer, 1970, p.8).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Casi 15 a\u00f1os despu\u00e9s, un amigo, conocedor de mi inter\u00e9s en los juegos de arena, me escribi\u00f3 desde el Centro de la Ciencia de la Salud de la Ciudad de Oreg\u00f3n:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<blockquote>\n<div align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\"><em>Por supuesto, mis estudiantes hacen la terapia de la manera m\u00e1s convencional, pero en el sal\u00f3n de juegos siempre hay una caja de arena, (excepto cuando utilizamos cereales en vez de arena, de tal manera que los ni\u00f1os muy peque\u00f1os y\/o que sufren retardo puedan ingerirlo con m\u00e1s seguridad). Por otra parte, el sal\u00f3n de juegos esta igualmente equipado con los objetos usuales -familia de mu\u00f1ecas, casa de las mu\u00f1ecas, figuras de animales, etc. Tambi\u00e9n tenemos- objetos m\u00e1s grandes como los ladrillos y los balones. Pero a m\u00ed lo que m\u00e1s me fascina es que todos los ni\u00f1os, tarde o temprano, llevan las figuras (que est\u00e1n sobre una mesa a todo lo largo del cuarto) a la caja que contiene cereales, y all\u00ed juegan con ellos exactamente como si necesitaran un arenero y esto fuera el mejor sustituto que pudieran encontrar<\/em>\u00a0(Garner, Nota 1).<\/span><\/strong><\/span><\/div>\n<\/blockquote>\n<div align=\"center\">\n<div align=\"right\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Uno de los prop\u00f3sitos mas originales de Lowenfeld al dise\u00f1ar su cl\u00ednica para ni\u00f1os, fue\u00a0<em>\u201cencontrar un medio que fuera en s\u00ed mismo instant\u00e1neamente atractivo para los ni\u00f1os y que les permitiera a ellos y al observador un \u2018lenguaje\u2019 a trav\u00e9s del cual la comunicaci\u00f3n pudiera establecerse\u201d<\/em>. Se puede advertir como ella dice que es\u00a0<em>\u201cencontrar un medio\u201d<\/em>\u00a0no\u00a0<em>\u201cdise\u00f1ar un medio\u201d<\/em>como lo se\u00f1ala Ville Andersen,\u00a0<em>\u201c&#8230;las bases de todo el concepto del tratamiento de ni\u00f1os reside en que si a los ni\u00f1os se les dan las herramientas correctas ellos encontrar\u00e1n la manera de comunicar su propia experiencia interior\u201d.<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">La espontaneidad -la inevitabilidad- que casi caracteriza el desarrollo del Juego con la Caja de Arena es, a mi modo de ver, la mejor prueba que lo valida como un m\u00e9todo de comunicaci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Los elementos b\u00e1sicos de lo que Lowenfeld denomin\u00f3 la\u00a0<em>\u201cT\u00e9cnica de los Mundos\u201d,<\/em>\u00a0han permanecido virtualmente sin cambio desde sus comienzos en 1929. Estos elementos, como aquellos del Juego con la Caja de Arena, son actividad imaginativa con la arena, que utiliza o no objetos, en un espacio determinado, y en presencia del terapeuta.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">El primero y m\u00e1s importante art\u00edculo de Lowenfeld sobre el tema, fue publicado en 1939, pero ella ya hab\u00eda presentado el m\u00e9todo en varios congresos internacionales desde 1937. Una analista Junguiana de ni\u00f1os, de nacionalidad suiza, Dora Kalff, particip\u00f3 en uno de estos congresos en Suiza, donde fueron exhibidos dos de estos\u00a0<em>\u201cmundos\u201d<\/em>. Ella comprendi\u00f3 entonces que deb\u00eda hacer suyo este m\u00e9todo y fue a Londres en 1956 a estudiar con Lowenfeld. Al volver a Zurich, continu\u00f3 sus asesor\u00edas con Jung, quien junto con su esposa Emma, fueron los responsables de su entrenamiento anal\u00edtico y su carrera. Un hecho que vale mencionar, es el que Jung haya asistido al D\u00e9cimo Primer Congreso Internacional de Psicolog\u00eda en Par\u00eds, en 1937, y haya interpretado uno de los mundos de Lowenfel que hab\u00eda all\u00ed; Kalff dice que, 20 a\u00f1os despu\u00e9s, \u00e9l nunca hizo menci\u00f3n de ello. Los propios\u00a0<em>\u201cjuegos de construcci\u00f3n\u201d<\/em>\u00a0de Jung, que \u00e9l hizo en una villa en la playa del Lago de Zurich, se han visto en algunas ocasiones como preconstructores del juego de la caja de arena (L. Stwart, 1977, p.9), sin embargo Kalff no est\u00e1 de acuerdo con esto. En cambio, acepta el hecho de que Jung fue su m\u00e1s constante colaborador y asesor en el desarrollo de su m\u00e9todo del Juego con la Caja de Arena (Sandplay) -nombre que ella misma le dio.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">En 1962, Kalff present\u00f3 un documento en el Segundo Congreso Internacional de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica y cautiv\u00f3 la imaginaci\u00f3n de muchos analistas junguianos. A pesar de que ella, sorprendentemente, tiene muy pocas publicaciones acerca del tema del Juego con la Caja de Arena, ha ense\u00f1ado y ha dado conferencias copiosamente y ha tenido tal efectividad que en algunos lugares (en San Francisco, por ejemplo) la comunidad de profesionales ve el juego de arena como algo exclusivamente junguiano. Realmente no conozco ning\u00fan o de los junguianos que usa el m\u00e9todo, que no haya sido introducido a \u00e9ste directa o indirectamente por Kalff. A su turno, Kalff reconoce su deuda hacia Lowenfel:<em>\u201cElla entendi\u00f3 completamente el mundo del ni\u00f1o y cre\u00f3 con ingeniosa intuici\u00f3n una manera que permite al ni\u00f1o construir un mundo -su mundo- en una caja de arena\u201d<\/em>\u00a0(Kalff, 1971, p.32).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Al mismo tiempo que Lowenfel, aunque de manera independiente, Melanie Klein tambi\u00e9n introduc\u00eda la idea del juego en la terapia infantil. En lo que respecta a la orientaci\u00f3n de este art\u00edculo, Klein es de suma importancia por su influencia sobre Winnicott, quien a su vez ha sido importante para Michael Fordham, londinense, psic\u00f3logo anal\u00edtico de ni\u00f1os. En efecto, Alfred Plaut, el editor del magaz\u00edn de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, titul\u00f3 el grupo Fordham del cual es miembro, como un\u00a0<em>\u201cH\u00edbrido Junguiano Kleiniano\u201d<\/em>\u00a0(Henderson, 1975, p.198).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Mis propios intereses me han llevado a seguir los desarrollos Kleinianos, principalmente por su influencia sobre Eric Erikson, cuyo trabajo sobre el juego en el preadolescente (Erikson, 1951), veo como la m\u00e1s completa ilustraci\u00f3n de c\u00f3mo un m\u00e9todo, tal como el juego de arena, puede llevar a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n hacia diversas teor\u00edas. Tanto Erikson como Lowenfeld se aproximaron a este m\u00e9todo emp\u00edricamente, para ver hacia donde los pod\u00eda conducir. Para Erikson, esto lo lleva a una nueva formulaci\u00f3n psicoanal\u00edtica acerca de las mujeres (Erikson, 1964). Para Lowenfeld se convirti\u00f3 en una compresi\u00f3n sistem\u00e1tica del\u00a0<em>\u201cpensamiento\u201d<\/em>\u00a0de los ni\u00f1os.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Antes de 1933, Lowenfeld manten\u00eda correspondencia con Charlotte B\u00fchler, cuyos m\u00e9todos acerca de la observaci\u00f3n de los ni\u00f1os ella admiraba. En 1934, B\u00fchler fue a Londres y organiz\u00f3 un instituto para el estudio de los ni\u00f1os normales, en donde los estudiantes de Lowenfeld, y ella misma, pudieron estudiar. B\u00fchler visit\u00f3 la ICP y observ\u00f3 a los ni\u00f1os haciendo mundos. Luego se interes\u00f3 en una investigaci\u00f3n trans-cultural y en la estandarizaci\u00f3n de dicho estudio, para utilizarlo como un test diagn\u00f3stico. Interrumpido por la segunda guerra mundial, el contacto entre Lowenfeld y B\u00fchler s\u00f3lo se reanud\u00f3 hasta 1950, y para ese momento, los desarrollos de sus teor\u00edas ya diverg\u00edan ampliamente. Por ejemplo, varios estudios experimentales se relacionan mucho con el trabajo de B\u00fchler que con el de Lowenfeld.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">En esta conexi\u00f3n, se deber\u00eda mencionar el trabajo de Hedda Bolgar y de Liselotte Fischer (1947), para obtener datos normativos sobre los adultos de altos niveles educativos y socio-econ\u00f3micos. Otra ramificaci\u00f3n del trabajo de B\u00fchler fue el desarrollo del Test Village por psic\u00f3logos franceses (Mucchielli, Nota 2; Paterson, Nota 3). Conceptualmente muy similar a la t\u00e9cnica del mundo, este test tiene ventajas por ciertas situaciones y lleva a un desarrollo pr\u00e1ctico del pensamiento. No obstante, puesto que mis propios intereses me llevaron a buscar s\u00f3lo el uso terap\u00e9utico de la Caja de Arena, la estandarizaci\u00f3n no hace parte de este cap\u00edtulo; los lectores interesados pueden remitirse a la bibliograf\u00eda que se encuentra en el ap\u00e9ndice.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Como lo hemos visto, el m\u00e9todo del Juego con la Caja de Arena, aunque se desarrollara desde muchas fuentes, siempre, para cada personan que indaga, comenz\u00f3 con los ni\u00f1os; sin embargo no conozco una v\u00eda que no conduzca a utilizarlo igualmente con adultos. Posiblemente, el primero que extendi\u00f3 este trabajo a adultos j\u00f3venes fue Erikson en su trabajo de 1937, con los estudiantes de Harvard (Homburger, 1938). En una conferencia de Lowenfeld, en 1939, al pregunt\u00e1rsele al respecto, hizo referencia a su uso con un joven de diez y nueve a\u00f1os. Las mam\u00e1s de Kalff, como ella lo dice en su pel\u00edcula, empezaron a interesarse en el Juego con la Caja de Arena a trav\u00e9s de los trabajos de sus ni\u00f1os, y ahora es una parte importante de su trabajo anal\u00edtico con adultos. En su libro publicado en 1979, Lowenfeld describe el m\u00e9todo independientemente de la edad; incluye adem\u00e1s un capitulo\u00a0<em>\u201cSobre la subjetividad al hacer un Mundo\u201d<\/em>, describiendo material que s\u00f3lo puede obtenerse de adultos y no de ni\u00f1os. En general, los terapeutas que atienden tanto ni\u00f1os como adultos y que usan la Caja de Arena en su trabajo, no consideran apropiado basarse en la edad, sino en otro tipo de condiciones.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"color:#530000;font-size:medium;\">II<br \/>\nMETODOLOG\u00cdA<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Una t\u00e9cnica creada por ni\u00f1os debe ser utilizada con respeto y admiraci\u00f3n -y sobre todo- sin rigidez. Sin embargo, es caracter\u00edstico de quienes escriben sobre este tema suenen muy r\u00edgidos. Por ejemplo, la medida de la Caja de Arena se especifica en pulgadas \u00f3 cent\u00edmetros y las instrucciones para quienes van a construir los mundos son definidas con exactitud, por lo cual es obviamente imposible seguirlas en la pr\u00e1ctica actual. \u00bfQui\u00e9n le va a decir a los ni\u00f1os, quienes inventaron esta t\u00e9cnica de hacer mundos, qu\u00e9 es lo que tienen que hacer?<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">La mejor evidencia de la importancia -o m\u00e1s bien, de la falta de importancia- de las instrucciones, viene de Erikson. En la d\u00e9cada de los treinta, \u00e9ste se present\u00f3 ante los estudiantes de Harvard con una serie de juguetes y ladrillos para crear una escena. Al sujeto,\u00a0<em>\u201cse le dec\u00eda que el observador (quien era desconocido para \u00e9l) estaba interesado en ideas para ponerle movimiento a las figuras del juego y que deseaba que \u00e9l utilizara juguetes para construir sobre una segunda mesa una escena dram\u00e1tica\u201d<\/em>\u00a0(Homburger, 1938, pp. 553-4).\u00a0<em>\u201cCinco de los veintid\u00f3s sujetos ignoraron las instrucciones\u2026.de los otros diez y siete, s\u00f3lo cuatro construyeron escenas dram\u00e1ticas que no ten\u00edan que ver con accidentes automovil\u00edsticos\u201d.<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">En relaci\u00f3n con estos resultados Erikson (1951, p. 669) menciona,\u00a0<em>\u201clos estudiantes de Harvard fueron todos estudiantes ingleses educados en la imaginer\u00eda del m\u00e1s fino drama Ingl\u00e9s\u00bb.\u00a0<\/em>Pero se observ\u00f3 que constru\u00edan escenas con m\u00ednimo sabor dram\u00e1tico. En un segundo estudio a gran escala (Erikson, 1951, p.668) dijo a los preadolescentes femeninos y masculinos, lo siguiente:<em>\u201cestoy interesado en la realizaci\u00f3n de pel\u00edculas\u2026. por supuesto, yo no les puedo proporcionar un estudio real con actores reales, en su lugar, ustedes tienen que utilizar estos juguetes. Escojan cualquiera de las cosas que ven aqu\u00ed y construyan sobre esta mesa una escena emocionante salida de una pel\u00edcula imaginaria. T\u00f3mense todo el tiempo que deseen y luego me cuentan de qu\u00e9 trata la escena<\/em>\u201d. Sobre los resultados obtenidos, Erikson (1951, p.670) comenta:<em>\u201cLos ni\u00f1os de este estudio produjeron escenas con una asombrosa falta de similitud con los clich\u00e9s de las pel\u00edculas. De las casi 500 construcciones, no m\u00e1s de tres pod\u00edan compararse con las pel\u00edculas actuales; en ning\u00fan caso un mu\u00f1eco representaba a una actriz o actor determinado. Dif\u00edcilmente podr\u00eda argumentarse que estos ni\u00f1os no tuvieran experiencia con el cine; la mayor\u00eda de ellos iba al cine regularmente y ten\u00eda preferencia por actores y tipos de pel\u00edculas\u201d.<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Estos estudios muestran la falta de correspondencia entre las instrucciones y el comportamiento de quien construye. Mirando hacia atr\u00e1s, a los autores del m\u00e9todo \u2013los mismos ni\u00f1os sin ning\u00fan instructivo \u2013 se aprecia que son de hecho, son m\u00ednimas las instrucciones que se requieren. En el uso espec\u00edfico que hago del Juego con la Caja de Arena, trato de mantenerlo, en la medida de lo posible, en el nivel de lo no verbal.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">La invitaci\u00f3n a que en el procedimiento que cada terapeuta hace a quienes realizan los mundos o la misma tarea, naturalmente depende de su \u00f3ptica terap\u00e9utica. Es necesario hacer \u00e9nfasis en que el juego de arena, aunque \u00fatil y emocionante, no es un tratamiento en s\u00ed mismo, sino un complemento a la terapia y que la aproximaci\u00f3n que se haga a \u00e9te tiene que variar con la individualidad de cada terapeuta; en mi opini\u00f3n no recordamos esto con la debida frecuencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">En mi propia investigaci\u00f3n, a prop\u00f3sito de este art\u00edculo, en cuanto a las medidas \u201c<em>apropiadas<\/em>\u201d para la Caja de Arena, se revela una situaci\u00f3n pr\u00f3xima al caos; la disposici\u00f3n de Louis Stewart (1977, p.9) de\u00a0<em>\u201caproximadamente 30x20x3 pulgadas\u201d<\/em>, es una tendencia, no una modalidad.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Cuando se discute sobre la medida de la Caja casi siempre se asume que, por supuesto, es rectangular. Sin embargo, Erikson por ejemplo utiliz\u00f3 una que era cuadrada. Albino (1954, p.62) al argumentar que\u00a0<em>\u201cEl juego de los mundos de Lowenfeld fue elegido como la t\u00e9cnica m\u00e1s apropiada para este estudio\u201d<\/em>\u00a0(el estudio de las defensas contra la agresi\u00f3n), contin\u00faa diciendo,\u00a0<em>\u201cla caja de arena era circular en lugar de ser rectangular\u201d<\/em>, pero no explica el porqu\u00e9 ni discute el efecto de la forma. Kamp y Kessler (Nota 4), utilizaron una mesa especialmente hecha con las esquinas redondeadas, m\u00e1s bien como la mesa de planchar de la casa. Esta fue dise\u00f1ada para extraer datos acerca de la impresi\u00f3n que algunos ni\u00f1os tendr\u00edan al seguir el borde externo de la mesa cuando colocaban los objetos. Desafortunadamente, este manuscrito no est\u00e1 publicado y Bowyer (1970, pp. 82-84) se\u00f1ala que no se hicieron comentarios sobre lo que se encontr\u00f3 en relaci\u00f3n con la forma.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">La altura de la caja es otra de las dimensiones en las que difieren los terapeutas. Al menos en su m\u00e1s reciente trabajo, Kalff utiliz\u00f3 una altura uniforme para todos los constructores de mundos. Pero por otra parte, para ella era importante que toda la escena fuera visible sin tener que mover la cabeza, lo cual parece imposible con una sola altura para todos. La \u00faltima especificaci\u00f3n de Lowenfeld consist\u00eda en que la altura de la caja llegara hasta la cintura. Yo misma espero, infructuosamente, encontrar un mecanismo que permita, como en la silla de un babero, que cada individuo encuentre su altura preferida. Un fin similar podr\u00eda tener servir un conjunto de areneras en gavetas, al interior de un armario. Conozco una terapeuta, que trabaja con el Juego con la Caja de Arena, que tiene cajas de diferentes alturas, puesto que atiende a muchos ni\u00f1os preescolares; las cajas menos altas fueron dise\u00f1adas para ellos. Sin embargo, tambi\u00e9n la usa una mujer adulta que se arrodilla para realizar su trabajo. Por otra parte, Karen Signell nos relat\u00f3 c\u00f3mo ella coloca el arenero sobre el piso\u00a0<em>\u201cde manera similar a como nosotros jug\u00e1bamos de ni\u00f1os\u201d<\/em>.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">En general, las personas que trabajan con el Juego con la Caja de Arena, est\u00e1n de acuerdo en que las miniaturas deben ser agrupadas de acuerdo a categor\u00edas. Sin embargo, en el Test Village las miniaturas son colocadas arbitrariamente al frente del sujeto, y la necesidad de hacer orden dentro del caos es vista como un aspecto importante dentro del proceso; R. W. Pickford utiliza el material de los mundos de la misma manera (Bowyer, 1970, p.17).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Las miniaturas son clasificadas por lo general en ocho categor\u00edas: edificios; \u00e1rboles y arbustos; cercas y portones; animales salvajes; animales dom\u00e9sticos; transporte; personas; y materiales multiusos tales como cordeles, plastilinas y papel. Una lista de siete p\u00e1ginas hecha recientemente por el grupo del Instituto de Psicolog\u00eda Cl\u00ednica (ICP) de Londres incluye estas categor\u00edas, junto con el uso de \u201canimales fant\u00e1sticos\u201d y de figuras \u201c<em>humanas<\/em>\u201d de\u00a0<em>\u201cfantas\u00edas y figuras del folklore\u201d.<\/em>\u00a0El espacio sideral tambi\u00e9n se ha constituido en una categor\u00eda. Las series de miniaturas, tales como los Modelos Brit\u00e1nicos de Animales de Granja y de Animales del Zool\u00f3gico, son cuidadosamente clasificados: por ejemplo, la jirafa mide 5 5\/8 de pulgadas de alto y el conejo 3\/8 de pulgada. De otra parte, una variedad a escala permite la posibilidad de expresar la importancia a nivel psicol\u00f3gico y la dominancia o la expresi\u00f3n de la distancia a trav\u00e9s de la perspectiva.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Lowenfeld prefiere que los materiales se guarden en unos cajones de tal manera que el ni\u00f1o tenga control sobre la cantidad y la clase de estimulaci\u00f3n a que est\u00e1 expuesto en cualquier momento. Kalff utiliza estantes (fotografiados en su libro de 1970, p.35), as\u00ed como la mayor\u00eda de sus alumnos. Robert Royeton, un estudiante de Lowenfeld, utiliza una combinaci\u00f3n de estantes y cajones. Yo controlo el peligro de que el sujeto sea sobre-saturado, disponiendo la Caja de Arena de tal manera que quien realiza el mundo tenga el material sobre estantes a sus espaldas, excepto cuando elija intencionalmente ponerse de frente para buscar los objetos.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">La importancia de tener estos estantes o gabinetes en el consultorio depende, de c\u00f3mo los terapeutas integren este m\u00e9todo a su trabajo. Algunos consultorios parecen dominados por una Caja de Arena; en otros el equipo se encuentra en un cuarto separado. Yo puedo considerarme una fiel seguidora debido al dise\u00f1o que utilizo: un mueble de cinco pies de alto por ocho de ancho (equivalente a 1,50 x 2,40 mts) , con dobles puertas que se abren y dejan ver estantes de diecis\u00e9is pies (4,80 mts) que van de lado a lado en el interior de cada puerta hasta el fondo del mueble. Cuando est\u00e1n cerradas, las puertas de madera forman parte de la decoraci\u00f3n de la oficina. A \u00e9ste (mueble), he a\u00f1adido un estante en el cual est\u00e1n visibles conchas, piedras, pedazos de madera y otros objetos naturales. Cuando las puertas del mueble est\u00e1n abiertas, estos objetos est\u00e1n disponibles para el juego de arena. Tambi\u00e9n son usados en los an\u00e1lisis m\u00e1s tradicionales; por ejemplo, uno o los dos (terapeuta y\/o analizando) puede acariciar una piedra o un pedazo de madera durante una sesi\u00f3n. De nuevo, este estante y sus contenidos hacen parte de la decoraci\u00f3n de la oficina.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Todos los terapeutas que trabajan con el Juego con la Caja de Arena, est\u00e1n de acuerdo en que grabar es importante. No obstante, por otra parte, se debate como debe hacerse. Probablemente el m\u00e9todo m\u00e1s usado es la fotograf\u00eda. La dificultad obvia aqu\u00ed es que si una toma es hecha en l\u00ednea recta hacia abajo en la Caja de Arena, se pierde cualquier modelado de la arena y si es tomada en cualquier otro \u00e1ngulo, algo del primer plano es cortado por los lados de la caja. Yo pido a quien construye su mundo, tomar la impresi\u00f3n en Polaroid que mejor registre la escena que \u00e9l o ella desea realizar; luego tomar una diapositiva en 35 m.m. del mismo \u00e1ngulo. Por supuesto que no hay ninguna regla que l\u00edmite al fot\u00f3grafo a un s\u00f3lo \u00e1ngulo. Lowenfeld y otros prefieren los diagramas; en el libro de Lowenfeld, las ilustraciones ofrecen un buen argumento para este m\u00e9todo. Aite (1978) hace una combinaci\u00f3n de ambos, de la fotograf\u00eda a color y del diagrama, que ilustran claramente las ventajas de cada uno. Erikson fue de las fotograf\u00edas a los esquemas, por lo que demarcaba su mesa en cuadrados.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">El prop\u00f3sito de grabar naturalmente var\u00eda con el prop\u00f3sito del Juego con la Caja de Arena. Lowenfeld deseaba estudiar el pensamiento de sus ni\u00f1os. Erikson quer\u00eda utilizar sus construcciones para compararlas con otros datos, con otros hechos. Kalff, y la mayor\u00eda de sus estudiantes, revisan el curso de la terapia con el analizando recopilando una serie de diapositivas de la Caja de Arena. Tales registros pueden ser utilizados para hacer verificaciones en intuiciones cl\u00ednicas sobre algunos grupos de personas: \u00bfqu\u00e9 caracteriza a los ni\u00f1os como diferentes de las ni\u00f1as, a los adolescentes de los ni\u00f1os o la gente que uno ve ahora de aquella que uno vio hace quince a\u00f1os? Lowenfeld se\u00f1ala que la consulta es una raz\u00f3n adicional para grabar: otros datos psicoterap\u00e9uticos tra\u00eddos al consultante han sido ya procesados a trav\u00e9s de la psique del terapeuta, no en una diapositiva. Por ejemplo, la mayor\u00eda de personas que consultan conmigo acerca de sus propios pacientes en su trabajo con la Caja de Arena, lo hacen tray\u00e9ndolo en diapositivas. Aun cuando reconstruimos la escena actual en mi caja, la diapositiva es una ayuda invaluable.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Pareciera que uno debe aprender por uno mismo como equilibrar la necesidad de tener un registro y la preponderancia del proceso terap\u00e9utico. Este problema se ha presentado desde el comienzo de la aparici\u00f3n del m\u00e9todo. Aunque su prop\u00f3sito no era terap\u00e9utico, Wells hace el mismo se\u00f1alamiento (1911\/1975, pp. 76 -78). \u201cComo yo deseaba fotografiar una escena particular con el prop\u00f3sito de ilustrar este relato, tom\u00e9 el \u00e1ngulo m\u00e1s amplio de los arreglos que usualmente hago. Era necesario tomar todo dentro de la ilustraci\u00f3n, asegurar un fondo de luz\u2026. Cuando las sesiones de fotograf\u00eda terminaron, las cosas volvieron nuevamente a la normalidad. Dej\u00e9 el sal\u00f3n y cuando volv\u00ed encontr\u00e9 que el grupo de soldados que se hab\u00edan reunido en la casa p\u00fablica, hab\u00edan sido repentinamente llamados de guardia. Eickhoff (1952, p.241) confiesa al respecto<em>\u201cMi secreto celo por la fotograf\u00eda muchas veces excede temporalmente mi sentido terap\u00e9utico\u201d.<\/em>\u00a0Por supuesto, que las discrepancias entre las necesidades del terapeuta y las necesidades terap\u00e9uticas no son propias de la Caja de Arena. Aun cuando, yo no estuve al tanto de ello a su debido tiempo, es probable que tal consideraci\u00f3n me condujera en mi propio trabajo a involucrar plenamente a quien construye su mundo en el proceso de grabaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las construcciones no siempre permanecen iguales, grabar complementa y amplia el proceso terap\u00e9utico. Durante el a\u00f1o pasado yo me v\u00ed enfrentada a varios casos en los cuales la persona que constru\u00eda los mundos, encontraba muy importante hacerle cambios a la construcci\u00f3n, con los cuales \u00e9l o ella estaba a gusto en el momento de su realizaci\u00f3n. En cada caso, los cambios tomaban una forma simplificada: las cosas superfluas de ese mundo ten\u00edan que irse. La grabaci\u00f3n de cada paso en este proceso, as\u00ed como la revisi\u00f3n de todos los eventos, interiores y exteriores en diferentes momentos, era esencial para que el realizador del mundo de arena incorporara la experiencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">En mi trabajo con los sue\u00f1os, considero que tanto el analizando como yo tengamos copias de los sue\u00f1os. En el Juego con la Caja de Arena, hago una variaci\u00f3n al respecto, reteniendo todas las fotograf\u00edas de las cajas hasta que uno de los dos ve la necesidad de hacer una revisi\u00f3n; despu\u00e9s de esta revisi\u00f3n, el analizando guarda una copia de cada fotograf\u00eda. La decisi\u00f3n de cuando es tiempo para hacer una revisi\u00f3n puede ser subjetiva o puede ser precipitada por ciertas circunstancias -la terminaci\u00f3n de la terapia, por ejemplo, o un cese temporal de \u00e9sta, lo que permite nuevamente la revisi\u00f3n del material. Con frecuencia, utilizo tal oportunidad para revisar tambi\u00e9n los sue\u00f1os.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">El orden y el m\u00e9todo de construcci\u00f3n de mundos tambi\u00e9n pueden convertirse en un asunto significativo para grabarse. Muchos terapeutas del Juego con la Caja de Arena hacen una recolecci\u00f3n de material durante este proceso. Lowenfeld era de la opini\u00f3n que el ni\u00f1o experimenta esto como que se le da importancia a su producci\u00f3n. Sin embargo, como realizadora de mundos, yo misma encuentro esto como una interferencia que me distrae en el proceso; en consecuencia, como terapeuta mis notas son casi siempre tomadas despu\u00e9s y, as\u00ed como con la fotograf\u00eda, incluyo la participaci\u00f3n de aquel que construye su propio mundo. Los m\u00e9todos que utilizan los terapeutas del Juego con la Caja de Arena, var\u00edan desde este rango de informalidad o, incluso, desde aquellos que no graban en absoluto, hasta el sofisticado aparato de Dahlgren (1975).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Otro aspecto que necesita ser grabado es lo que el objeto seleccionado significa para el realizador del mundo. Lowenfeld parece haber sido meticulosa al respecto; se describe a si misma imaginando con el ni\u00f1o que es una isle\u00f1a del sur que nunca ha visto a Europa, teniendo el ni\u00f1o que explicarle lo que es cada objeto, \u201cesto es, esto para \u00e9l es\u201d (1979, p.7). Uno se acuerda de la solicitud que Jung hace a sus pacientes acerca de las asociaciones de las im\u00e1genes de los sue\u00f1os, insights que son hechos mucho m\u00e1s asequibles y mejor comprendidos por nosotros en un caso discutido por Mary Ann Mattoon (1978, pp. 185-195). A m\u00ed me gusta especialmente la advertencia que hace Lowenfeld (1979) acerca del peligro de las hip\u00f3tesis no verificadas:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<blockquote>\n<div align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\"><em>\u2026una persona que construye un mundo estando frente a un caj\u00f3n abierto que contiene una cantidad de representaciones de casas de diferentes tama\u00f1os y formas \u201ctoma una casa de tama\u00f1o mediano y la pone sobre la superficie de la arena en la caja de arena\u201d\u2026.Para el individuo que ha tomado esta casa podr\u00eda representar efectivamente \u201cuna casa\u201d, pero tambi\u00e9n podr\u00eda no representar con igual posibilidad, algo en este sentido. Podr\u00eda ser el objeto m\u00e1s cercano que encontrara para representar la idea de \u201cseguridad\u201d o de \u201cestar bajo observaci\u00f3n\u201d o de \u201clas restricciones de la vida urbana\u201d o de \u201cla familia\u201d, o simplemente ser un objeto rectangular de conveniente tama\u00f1o y forma que puede utilizar como una columna donde luego coloque a un jinete para formar una estatua. (p. 255)<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/div>\n<\/blockquote>\n<div align=\"center\">\n<div align=\"right\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Las hip\u00f3tesis acerca del significado de los objetos y del comportamiento pueden estar mucho m\u00e1s all\u00e1. Un ejemplo de esto es la actividad de enterrar, la cual es f\u00e1cilmente vista como agresi\u00f3n. Bowyer (1959, p.162) cuenta que los ni\u00f1os de los dos a los cuatro a\u00f1os tienden a echar arena sobre las personas y los objetos en la Caja de Arena. Es m\u00e1s,\u00a0<em>\u201cmuchas veces el vigor del ni\u00f1o peque\u00f1o le impide sostener un animal sobre la superficie de la arena o quiz\u00e1, no reconocer los limites de la superficie de arena, le ocasionan que lleve a empujar los objetos al fondo de la arena\u201d<\/em>. Bowyer cuenta como Eve Lewis escribi\u00f3,\u00a0<em>\u201che observado con frecuencia que el cuidadoso entierro de algunos juguetes no indica agresi\u00f3n sino la aceptaci\u00f3n de aquello que el juguete simboliza en el inconsciente colectivo. El ni\u00f1o usualmente pregunta si el juguete que deja lo encontrar\u00eda all\u00ed de nuevo\u201d<\/em>\u00a0(1959, p.162). Tampoco la presencia de animales salvajes necesariamente significa agresi\u00f3n.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Aun cuando soy consciente de todo esto, el valor que le otorgo al car\u00e1cter no verbal del m\u00e9todo me lleva a evitar las extensas discusiones verbales en mi propio trabajo. Nuevamente, trato de tener una experiencia de producci\u00f3n m\u00e1s bien que de an\u00e1lisis. De manera similar a lo que Jung dice acerca del valor del proceso de los sue\u00f1os, Lowenfeld (1950, p.330) lo afirma sobre el Juego con la Caja de Arena:\u00a0<em>\u201cel solo hecho de hacer una serie de mundos y grabarla, en s\u00ed mismo, ayuda a aminorar los sufrimientos y padecimientos de algunos ni\u00f1os\u201d.<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Por otra parte, el terapeuta debe estar atento a los significados y simbolismo m\u00e1s all\u00e1 de aquellos que ofrece quien construye los mundos y estos significados adicionales tienen su propio valor, como en el concepto de amplificaci\u00f3n de Jung. Por ejemplo, las construcciones de juegos de Erikson mostraban paralelos entre las casas construidas por las chicas preadolescentes y el cuerpo femenino (Erikson, 1964) y en su trabajo m\u00e1s reciente sobre el tema, \u00e9l elaboro una observaci\u00f3n similar con material que ciertamente puede considerarse como amplificaci\u00f3n:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Tambi\u00e9n nosotros utilizamos esta met\u00e1fora conscientemente. Hablamos del \u201c<em>aspecto<\/em>\u201d de nuestro cuerpo y del \u201c<em>cuerpo<\/em>\u201d de las vasijas, los carros y las iglesias. En analog\u00edas espirituales y po\u00e9ticas, el cuerpo lleva una connotaci\u00f3n de prisi\u00f3n, de morada, de refugio, o de un templo inhabitado entonces por nosotros mismos:\u00a0<em>\u201cEsta casa mortal\u201d<\/em>, como dec\u00eda Shakespeare. Tales met\u00e1foras, que var\u00edan en abstracci\u00f3n y condensaci\u00f3n, expresan grupos de ideas que a veces son demasiado elevadas o demasiado simples para poner en palabras. Tambi\u00e9n en el argot popular, cada parte destacada del cuerpo, comenzando por\u00a0<em>\u201clos soportes<\/em>\u201d, se traslada en met\u00e1foras de partes de la casa\u2026.Lo que sea que esto demuestre, nos ejemplifica que no se necesita de erudici\u00f3n ni de una habilidad especial con el simbolismo para entender todas estas met\u00e1foras. (Erikson 1951, p.691)<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Las innumerables variaciones en la metodolog\u00eda presentadas anteriormente, espero, autoricen a los terapeutas que leen (este cap\u00edtulo) para acercase al Juego con la Caja de<br \/>\nArena, seg\u00fan su su criterio.?<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\"><br \/>\n<span style=\"color:#530000;\">III<br \/>\n<\/span><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\"><span style=\"color:#530000;\">UN PUNTO DE VISTA<\/span><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Eickhoff (1952, p.235) afirma:\u00a0<em>\u201cDe acuerdo con mi experiencia, el m\u00e9todo terap\u00e9uticamente m\u00e1s satisfactorio y emocionante es el Juego con la Caja de Arena con todo sus implementos. Aqu\u00ed el material moldeable son las formas de arena y agua, por medio de las cuales se puede expresar una cantidad de sentimientos; para ello se puede arrojar el material, alisarlo, emplastar, moldear y amasar; sobre esta base pueden ser colocados s\u00edmbolos concretos de tal manera que una situaci\u00f3n es f\u00e1cilmente presentada al observador\u201d.<\/em>\u00a0En esta descripci\u00f3n ella ha enumerado las m\u00faltiples ventajas que tiene este medio.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">La mayor\u00eda de los autores est\u00e1n de acuerdo en que una de sus ventajas es la facilidad con que una situaci\u00f3n puede ser mostrada; el Juego con la Caja de Arena no requiere habilidades especiales, art\u00edsticas o de otro tipo. Puede ser utilizado por aquellos que tienen pocas habilidades en el lenguaje, particularmente con personas con retardo y ni\u00f1os muy peque\u00f1os. El \u00e9nfasis se hace en la comunicaci\u00f3n no verbal -consigo mismo y con el propio terapeuta- y Lowenfeld ve esto tan importante que lo enfatiza en las instrucciones que da a los ni\u00f1os. En mi experiencia, esta cualidad de lo no verbal tiene una ventaja que not\u00e9 durante mi propia pr\u00e1ctica como constructora de mundos. Prescindir de las palabras es un beneficio, no s\u00f3lo en la inadecuaci\u00f3n verbal sino tambi\u00e9n para la intelectualizaci\u00f3n. Por primera vez, comprend\u00ed que en mis muchos a\u00f1os de entrenamiento y an\u00e1lisis personal, yo hab\u00eda utilizado palabras para ocultarme -no s\u00f3lo de mi analista sino tambi\u00e9n de mi misma. Cuando regrese de Zurich a una ciudad universitaria Americana, encontr\u00e9 que el m\u00e9todo terap\u00e9utico no verbal del Juego con la Caja de Arena, hab\u00eda sido recibido con entusiasmo por los terapeutas y por el cuerpo de estudiantes de dicha facultad.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Aparte de la inadecuada o muy adecuada habilidad verbal del realizador de mundos, el m\u00e9todo no verbal de la caja de arena permite al consultante representar eventos en muchos niveles al mismo tiempo -de la misma manera que son presentados en los sue\u00f1os. Pero en el an\u00e1lisis de los sue\u00f1os, el so\u00f1ante debe trasladar las im\u00e1genes del sue\u00f1o a palabras y debe organizarlas para as\u00ed poderlas contar de una manera hilada. Lowenfeld (1979, pp. 16-24) hace una exposici\u00f3n acerca de lo que llam\u00f3 \u201c<em>protosistema<\/em>\u201d. Ella hace una analog\u00eda a<em>\u201cesa mezcla de cuentos de hadas y relatos infantiles\u201d en los cuales hab\u00eda un jard\u00edn rodeado por un gran muro el cual todos los chicos toman como si fuera realmente el fin del jard\u00edn\u2026\u201d<\/em>. Estas p\u00e1ginas de Lowenfeld han sido ampliamente le\u00eddas y recapituladas: alude a experimentar en aquello que\u00a0<em>\u201cno tiene tiempo ni espacio\u201d<\/em>, -una frase que ciertamente nos recuerda a Jung. En efecto, me parece que este tema del\u00a0<em>\u201cjard\u00edn secreto\u201d<\/em>\u00a0es paralelo a lo que un analista junguiano (Spencer, 1979, pp. 55-58), llama sagrado, como opuesto a lo profano, el tiempo y el espacio.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Una segunda ventaja de la caja de arena es su espacio delimitado, de tal manera,\u00a0<em>\u201cque como Kalff lo dec\u00eda, la fantas\u00eda de quien juega est\u00e1 definida y contenida dentro de unos limites\u201d<\/em>\u00a0(1971, p. 23). Esto tambi\u00e9n es aplicable a los espacios utilizados por Erikson y Klein. El espacio delimitado es complementario a la libertad y a la protecci\u00f3n ofrecida por la flexibilidad y la contenci\u00f3n de la situaci\u00f3n terap\u00e9utica en si.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Como indiqu\u00e9 anteriormente en relaci\u00f3n con el trabajo terap\u00e9utico en general, me cuido de estar\u00a0<em>\u201canalizando el proceso\u201d<\/em>\u00a0y lo enfatizo en el uso de la terapia del Juego con la Caja de Arena. Aunque es muy gratificante poder penetrar cada vez m\u00e1s en el proceso y en como va este proceso, la experiencia en si misma es el m\u00e1s importante de los ingredientes. La clase de comprensi\u00f3n que requiere el terapeuta en la situaci\u00f3n actual no es un ejercicio intelectual, sino un\u00a0<em>\u201cestar con\u201d\u00a0<\/em>\u2013que no es cualitativamente diferente de lo que ocurre en las horas de terapia que no incluyen la realizaci\u00f3n de mundos en la Caja de Arena.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">El objetivo de Lowenfeld (1979, p. 23) era\u00a0<em>\u201cayudar a los ni\u00f1os a producir algo que ellos pudieran hacer por si mismos y que fuera independiente de cualquier teor\u00eda acerca de su naturaleza\u201d<\/em>. La mayor parte del material de casos utilizados en el presente volumen son presentados por analistas junguianos y reflejan, como todos lo hacemos, nuestra orientaci\u00f3n b\u00e1sica. Entonces, cuando se vive junto a los s\u00edmbolos, axiom\u00e1ticamente, uno se acerca al mundo de la caja de arena a trav\u00e9s de ellos y probablemente lo llame con las mismas palabras de Kalff \u2013Juego de Arena.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Debido a que este volumen, en el que aparecen estos art\u00edculos, est\u00e1 bajo los auspicios de un Instituto Junguiano, las interpretaciones que aqu\u00ed se ofrecen est\u00e1n bajo esta \u00f3ptica. Por ejemplo, constantemente me pregunto que tan \u201c<em>Junguianas<\/em>\u201d parecen las interpretaciones de Lowenfeld, aun cuando su objetivo era llegar a esa experiencia emp\u00edricamente. Su libro de 1979,\u00a0<em>The World Technique<\/em>, es ampliamente recomendado.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Nuevamente debemos recordarnos que la teor\u00eda es una funci\u00f3n del terapeuta que utiliza el Juego con la Caja de Arena, no del m\u00e9todo de los mundos en si mismo. En efecto, dos de los m\u00e1s serios estudiosos del Juego con la Caja de Arena, y que adem\u00e1s lo utilizan terap\u00e9uticamente, difieren ampliamente en la teor\u00eda: Bowyer (1970) encuentra la teor\u00eda de Lewin mucho m\u00e1s aplicable; en cambio Kamp sigue a Piaget (Kamp and Kessler, Nota 4).\u00a0<em>\u201cLos juguetes son para los ni\u00f1os como los implementos culinarios son para la cocina; cada cocina posee estos implementos adem\u00e1s de los alimentos. Pero es lo que el Chef hace con los utensilios y elementos lo que determina el plato\u201d<\/em>\u00a0(Lowenfeld, 1979, p.3). Platos muy diferentes son preparados por los terapeutas de todo el mundo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">Tanto desde el punto de vista Junguiano-Kalffiano, como desde la m\u00e1s terapia m\u00e1s ampliamente conocida de la Caja de Arena, el juego de arena es una cuesti\u00f3n muy personal. Despierta todo el s\u00ed-mismo (self) del terapeuta, -su naturaleza, su sistema de valores, su inconsciente-. Ann Bernhardt (Nota 5) le ha llamado (a este juego) un excelente medio para que el analista y el analizando se conecten a un nivel inconsciente, de tal manera que el inconsciente del analista se despliegue sobre los estantes. Es s\u00f3lo cuando el m\u00e9todo se usa como \u201c<em>un test<\/em>\u201d, m\u00e1s bien que como un complemento a la psicoterapia, que se emplea un conjunto est\u00e1ndar de materiales.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:medium;\">En su art\u00edculo\u00a0<em>\u201cLa Versatilidad de la T\u00e9cnica de los Mundos\u201d<\/em>, Ruth Pickford (1973, p. 23) concluye,\u00a0<em>\u201cEl prop\u00f3sito de este art\u00edculo ha sido animar a aquellos que no han utilizado la t\u00e9cnica de los mundos para intentarlo por ellos mismos y para experimentar as\u00ed su versatilidad\u201d<\/em>. Con escasas diferencias, mi conclusi\u00f3n es un eco de la de ella: mi esperanza es animar a los terapeutas de todas las posturas, para que experimenten el juego de arena por ellos mismos y traten por todos los medios de ver si \u00e9ste concuerda con su enfoque terap\u00e9utico general\u201d.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/barra-inferior-corta.jpg\" width=\"430\" height=\"19\" \/><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"Layer10\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abVARIACIONES SOBRE UN TEMA POR LOWENFELD: ENFOQUE DEL JUEGO CON LA CAJA DE ARENA\u00ab Clare Thompson &nbsp; Clare Wright Thompson (1912-1980) fue analista Junguiana y miembro fundador del Instituto C.G. Jung de San Francisco. Trabaj\u00f3 con Dora Kalff. Este art\u00edculo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/variaciones-sobre-un-tema-por-lowenfeld\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[168,44,169,170],"class_list":["post-978","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-lowendfeld","tag-sandplay","tag-thompson","tag-variaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=978"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/978\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}