{"id":970,"date":"2009-06-02T21:28:31","date_gmt":"2009-06-03T02:28:31","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=970"},"modified":"2023-11-18T17:34:09","modified_gmt":"2023-11-18T17:34:09","slug":"juego-y-juego-de-arena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/juego-y-juego-de-arena\/","title":{"rendered":"\u00abJuego\u00bb y \u00abJuego de Arena\u00bb &#8211; Louis H. Stewart Jr."},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/LibroSanFcoOK.gif\" alt=\"\" style=\"aspect-ratio:0.6622516556291391;width:270px;height:auto\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n<div id=\"Layer1\">\n<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Analista Junguiano, Profesor de Psicolog\u00eda, San Francisco State University. Atiende consulta particular en Berkeley, California, Estados Unidos. El presente documento es una traducci\u00f3n del Cap\u00edtulo 3 de la cl\u00e1sica obra del Juego de la Caja de Arena\u00a0Sandplay Studies: Origins, Theory and Practice, editada en el a\u00f1o 1981 por el C.G. Jung Institute of San Francisco. En este libro participaron varios especialistas en esta t\u00e9cnica, entre otros Louis Stewart.<\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>_____________________________________<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Traducido del ingl\u00e9s por Mar\u00eda Patricia Quijano<\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>INTRODUCCI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El juego de arena como veh\u00edculo de la psicoterapia y del an\u00e1lisis Junguiano est\u00e1 enraizado en el juego simb\u00f3lico de los ni\u00f1os, y puede ser entendido como una expresi\u00f3n del arquetipo del ni\u00f1o. En sus or\u00edgenes, como la t\u00e9cnica del mundo de Lowenfeld, fue naturalmente clasificada como una terapia de juego y encontr\u00f3 un nicho seguro y un amplio reconocimiento dentro de los psicoterapeutas. Como juego de arena (Sandspiel de Dora Kalff), el nombre es generalmente conocido entre los psicoterapeutas y analistas Junguianos de todas las tendencias y ocupa un lugar especial como paradigma de lo que Jung calific\u00f3 como \u201cimaginaci\u00f3n activa\u201d, una actividad que facilita el proceso de individuaci\u00f3n. Visto desde una perspectiva hist\u00f3rica, en su evoluci\u00f3n en el siglo pasado, desde su incipiente comienzo en\u00a0Floor games\u00a0(1911) de H. G. Wells, hasta lo que Margaret Lowenfeld llam\u00f3 \u201cla t\u00e9cnica del mundo\u201d (Lowenfeld, 1935) y desde all\u00ed hasta\u00a0Sandspiel(1966) de Dora Kalff, el juego con la caja de arena refleja la presencia misteriosa del Eterno Ni\u00f1o que juega sus juegos arquet\u00edpicos y, lenta pero seguramente, trae a la consciencia nuevas comprensiones del ni\u00f1o interior y del arquetipo infantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es evidente que el juego de arena no es el \u00fanico indicio de esta revoluci\u00f3n en la consciencia moderna. La proclamaci\u00f3n del A\u00f1o Internacional del Ni\u00f1o por la UNESCO, ha pasado a la historia y ahora pueden escribirse libros enteros sobre la historia de la ni\u00f1ez (Aries, 1962; deMause, 1974). Pero el juego con arena, por su propia naturaleza, debido a que \u201cno es m\u00e1s que\u201d, el juego normal y simb\u00f3lico de los ni\u00f1os, proporciona una mera \u201ccultura\u201d de la observaci\u00f3n y coloca al psicoterapeuta en una posici\u00f3n privilegiada y \u00fanica como observador participante.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este importante desarrollo amerita estudios muy serios, pero aqu\u00ed nos vamos a limitar a estudiar a lo que podamos aprender del juego con caja de arena en s\u00ed mismo. En primer lugar, consideremos su esencia material,\u00a0la materia prima, la fuente de su poder para evocar el juego y la imaginaci\u00f3n creativa. Luego vamos a recapitular muy brevemente la trayectoria el curso migratorio que ha seguido el juego de arena desde su h\u00e1bitat natural en los patios y algunos terrenos vac\u00edos en los hogares y las cl\u00ednicas y ahora en los consultorios de los analistas Junguianos, en donde se ha instalado recientemente. Esto nos lleva a considerar los escritos de C. G. Jung acerca de la funci\u00f3n del juego en la vida y en la psicoterapia porque como vamos a ver, en la fase final de su recorrido el juego de arena alcanz\u00f3 a llegar hasta los umbrales de lo junguiano. Y es que parece como si el mismo Jung hubiera prefigurado el juego de arena en el curso de la mitad de su vida, en \u201cla confrontaci\u00f3n con el inconsciente\u201d que \u00e9l relatara en sus memorias (Jung, 1961, pp. 170-99), y a trav\u00e9s de la cual pudo descubrir el rol del juego y la imaginaci\u00f3n activa en el proceso de individuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>LA MATERIA PRIMA<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El juego de arena es uno de esos fen\u00f3menos cuya verdadera naturaleza y prop\u00f3sito son completamente transparentes en su esencia. La combinaci\u00f3n de arena y juguetes en miniatura yuxtapone elementos naturales que forman parte de los ingredientes b\u00e1sicos del juego de los ni\u00f1os. Los ni\u00f1os, donde quiera que est\u00e9n, siempre han buscado espont\u00e1neamente su suelo nativo y la miniaturizaci\u00f3n del mundo que los rodea, como herramientas fundamentales con las cuales moldear el temprano moldeamiento indispensable de su suelo interior, la base de su existencia y la estructuraci\u00f3n del mundo interno de su imaginaci\u00f3n. La efectividad del juego de arena en los salones de juego de las cl\u00ednicas y de los consultorios de psicoterapeutas y analistas descansa precisamente en el hecho de que \u00e9ste representa los elementos arquet\u00edpicos del juego espont\u00e1neo de los ni\u00f1os, o de lo que Jung llam\u00f3 la tercera modalidad de la psique, la materia y el esp\u00edritu (Jung, 1972, par. 251).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En los siguientes ejemplos, podremos ver cuan serio es el asunto del juego para los ni\u00f1os, un hecho que con frecuencia eludimos a menos que podamos recuperar nuestros tempranos recuerdos acerca de las excavaciones a la China, la hechura de pasteles de barro o la reconstrucci\u00f3n en r\u00e9plica del mundo. Antes que nada, escuchemos a ni\u00f1os de cuatro a\u00f1os que juegan en el patio de una guarder\u00eda en Nueva York:<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 40px;\"><em>Chris: \u00a1Yo odio las mujeres!<\/em><br \/><em>Profesora: \u00bfPor qu\u00e9 dices eso, Chris?<\/em><br \/><em>Chris: Porque cuando t\u00fa te casas con ellas, tienes que hacerte la prueba de sangre.<\/em><br \/><em>Profesora: \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s piensas acerca de las mujeres, Chris?<\/em><br \/><em>Chris: \u00a1Yo creo que ellas est\u00e1n chifladas! Yo me voy a casar con una princesa\u2026. Porque ellas son mejores -son m\u00e1s bonitas.<\/em><br \/><em>Jim: S\u00ed, por que ellas tienen joyas y oro- \u00a1y tienen coronas!<\/em><br \/><em>Olivia (viniendo hacia los chicos): \u00bfQu\u00e9 est\u00e1n haciendo?<\/em><br \/><em>Jim y Chris: Estamos excavando y buscando princesas.<\/em><br \/><em>\u2026.<\/em><br \/><em>Jim: S\u00ed, t\u00fa no las encuentras en Nueva York. Estamos excavando nuestra propia ruta para encontrar alguna.<\/em><br \/><em>Chris: Bueno, t\u00fa no tienes que casarte con una com\u00fan y corriente. Primero, t\u00fa tienes que salvar una. Las princesas se enamoran de los pr\u00edncipes.<\/em><br \/><em>\u2026.<\/em><br \/><em>Chris: (corriendo alrededor del hueco que hab\u00eda cavado): \u00a1Romance! (corriendo en c\u00edrculo otra vez). \u00a1Princesas! (corriendo en c\u00edrculo por tercera vez). \u00a1Joyas! \u00a1Vamos a buscar esas princesas!<\/em><br \/><em>Jim: No, nosotros realmente no las queremos. Para eso tenemos que esperar hasta crecer.<\/em><br \/><em>Chris: \u00a1S\u00ed, hasta los veinti\u00fan a\u00f1os!<\/em><br \/><em>Jim: S\u00ed.<\/em><br \/><em>Chris: Y entonces podremos comprar un verdadero taladro, una pala y una pica.<\/em><br \/><em>Jim: Y un carro \u2013y una de esas cosas que hacen rrr-rrr-rrr.<\/em><br \/><em>Profesora: \u00bfT\u00fa quieres decir un taladro neum\u00e1tico?<\/em><br \/><em>Jim: S\u00ed. (pp. 22-23)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y ahora nos remontamos a los campos abiertos de una lejana aldea de gente de la edad de piedra al Oeste de Nueva Guinea, recientemente descubierta y no visitada por extranjeros sino hasta 1954. Los ejemplos son tomados de un reporte de una expedici\u00f3n antropol\u00f3gica a la aldea en 1961 (Matthiessen, 1969).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Aloka, el del ojo \u00fanico, se hab\u00eda retirado a la colina antes de que el funeral hubiese terminado. All\u00ed, sobre la loma cubierta de c\u00e9sped, y cantando para s\u00ed mismo, el ni\u00f1o construy\u00f3 un juguete sili [una casa amurallada] con ramitas y pasto, la complet\u00f3 con un camino de entrada y una cerca. El ni\u00f1o se agach\u00f3 sobre \u00e9sta, satisfecho, mirando y acariciando lo que hab\u00eda realizado\u2026 [y otro ni\u00f1o, Tukum], que se hab\u00eda alejado de los otros chicos\u2026 subi\u00f3 a una colina donde&#8230; solo consigo mismo, cav\u00f3 una amplia y profunda madriguera, en un terrapl\u00e9n. Dentro de \u00e9sta coloc\u00f3 un hongo en forma de oreja que hab\u00eda encontrado cerca. Lo rellen\u00f3 de la tierra, despu\u00e9s de hojas de hip\u00e9rico, hierba\u2026 despu\u00e9s m\u00e1s tierra, despu\u00e9s m\u00e1s hojas\u2026 y as\u00ed hasta que la madriguera estuvo llena. Al hongo lo llam\u00f3 mokaf-asuk o la oreja fantasma, y su idea era que el mokaf-asuk escuchar\u00eda el regreso de su padre, que est\u00e1 muerto&#8230; Hasta donde se conoce, la ceremonia de mokaf-asuk no se realiza y de hecho es desconocida por todos los Akuni, con excepci\u00f3n de Tukum.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ambos ejemplos son testigos de la universalidad y la intemporalidad de esta clase de juego en la ni\u00f1ez. M\u00e1s a\u00fan, el \u00faltimo ejemplo nos trae a la memoria un evento similar en la vida de Jung, el cual \u00e9l mismo describi\u00f3 en sus memorias (Jung, 1961):<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La desuni\u00f3n conmigo mismo y mi incertidumbre frente al mundo, a la larga me condujeron a una acci\u00f3n que en ese momento, fue bastante incomprensible para m\u00ed. En aquel entonces, yo ten\u00eda una caja de colores amarilla y barnizada, de aquellas que com\u00fanmente utilizan los ni\u00f1os de escuela primaria, con una peque\u00f1a cerradura y la acostumbrada reglita. Tall\u00e9, en la punta de la regla, un peque\u00f1o maniqu\u00ed, de m\u00e1s o menos dos pulgadas de largo, con su saco, su sombrero de copa y unas botas negras muy brillantes. Lo pint\u00e9 con tinta negra, lo aserr\u00e9 de la regla y lo puse dentro de la caja de colores en la que le hice una camita. Incluso le fabriqu\u00e9 un abrigo de un pedazo de lana. En la caja adem\u00e1s coloqu\u00e9 una piedra oblongada, lisa y negruzca del Rhin, que hab\u00eda pintado con acuarela para que pareciera dividida en dos partes, una superior y otra inferior; por mucho tiempo la cargu\u00e9 en el bolsillo del pantal\u00f3n; esta era su piedra. Todo esto era un gran secreto. Secretamente llev\u00e9 la caja de l\u00e1pices al \u00e1tico de acceso prohibido en la parte alta de la casa (prohibido por que las tablas del piso estaban carcomidas y podridas), la escond\u00ed con mucha satisfacci\u00f3n en una de las vigas del techo -para que nadie nunca la pudiera ver!&#8230; Me sent\u00eda seguro y el sentimiento tormentoso de encontrarme mal conmigo mismo, desapareci\u00f3. En todas las situaciones dif\u00edciles, cuando hab\u00eda hecho algo malo, o me hab\u00edan herido los sentimientos, o cuando me oprim\u00eda la irritabilidad de mi padre o la impotencia de mi madre, siempre pensaba en aquella figurita cuidadosamente acostada y envuelta, y en su piedra lisa y hermosamente coloreada. De cuando en cuando -usualmente a intervalos en la semana- en secreto sub\u00eda al \u00e1tico, cuando estaba seguro de que nadie me pudiera ver. Entonces, trepaba a la viga, abr\u00eda la caja y contemplaba al hombrecito y su piedra. Cada vez que hac\u00eda esto, colocaba en la caja de l\u00e1pices un peque\u00f1o pergamino de papel, en el cual hab\u00eda escrito previamente, durante las horas de clase, en un lenguaje secreto de mi propia invenci\u00f3n. La incorporaci\u00f3n de nuevos pergaminos tuvo siempre el car\u00e1cter de un solemne ceremonial. (p. 21)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta clase de juego dif\u00edcilmente puede ser llamado \u201cjuego\u201d, es claramente ritual y tiene cierto dejo de religiosidad. En tal \u201cjuego\u201d los ni\u00f1os est\u00e1n respondiendo a los remotos impulsos que movieron al hombre en tiempos inmemorables a buscar comunicaci\u00f3n con el esp\u00edritu del mundo, con el reino de los ancestros. Tarde ya en su vida, Jung (1961) dec\u00eda acerca de su ritual en la infancia:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El significado de estas acciones o como las podr\u00eda explicar, nunca me preocuparon. Yo me contentaba con el sentimiento de haber ganado una renovada seguridad y la satisfacci\u00f3n de poseer algo que nadie podr\u00eda alcanzar\u2026 era un secreto inviolable el cual nunca podr\u00eda ser traicionado, pues la seguridad de mi vida depend\u00eda de ello. Por qu\u00e9 esto era as\u00ed, es algo que nunca me pregunt\u00e9. Era simplemente as\u00ed\u2026 El episodio con el maniqu\u00ed era el cl\u00edmax y el cierre de mi infancia. Dur\u00f3 alrededor de un a\u00f1o. Luego me olvid\u00e9 completamente del asunto hasta que cumpl\u00ed treinta y cinco a\u00f1os. Entonces, este fragmento de memoria surgi\u00f3 nuevamente de las nieblas de la infancia con pr\u00edstina claridad. Mientras estaba realizando los estudios preliminares para mi libro\u00a0Wandlungen und Symbole der Libido, le\u00ed acerca de la escondida de piedras espirituales cerca de\u00a0Arlesheim, y de los churingas australianos. Repentinamente descubr\u00ed que yo ten\u00eda una imagen muy definida de dicha piedra, aun cuando nunca hab\u00eda visto ninguna reproducci\u00f3n. Era oblongada, negra y pintada en mitades superior e inferior. Esta imagen iba asociada a la caja de colores y al mu\u00f1eco. El maniqu\u00ed era un peque\u00f1o dios vestido, de mundos antiguos, un Tel\u00e9sforo, tal como aparece en los monumentos de Asclepios y a quien le lee un pergamino. Junto con la recolecci\u00f3n de este material, por primera vez tuve la convicci\u00f3n de que hay componentes ps\u00edquicos arcaicos que entran en la psique individual sin que esto guarde ninguna relaci\u00f3n directa con la tradici\u00f3n (pp. 22-23).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">M\u00e1s tarde Jung (1961) vendr\u00eda a entender la peque\u00f1a figurita como<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u2026un\u00a0kabir, envuelto en su peque\u00f1o ropaje, escondido en la kista y provisto de una fuerza vital adicional, la piedra negra oblongada. Pero \u00e9stas son asociaciones que se me aclararon mucho despu\u00e9s en mi vida. Cuando era un ni\u00f1o yo realizaba este ritual justamente como hab\u00eda visto que era realizado por los nativos de \u00c1frica; ellos primero act\u00faan pero no saben lo que est\u00e1n haciendo. S\u00f3lo mucho despu\u00e9s es que ellos reflexionaban sobre lo que hab\u00edan hecho (p. 23).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En estos ejemplos podemos reconocer la diferencia entre el juego\u00a0per se\u00a0y algo m\u00e1s que s\u00f3lo puede ser llamado imaginaci\u00f3n creativa o, en el t\u00e9rmino t\u00e9cnico de Jung por su funci\u00f3n en el proceso de individuaci\u00f3n, la imaginaci\u00f3n activa. Algo m\u00e1s de gran importancia es tambi\u00e9n evidente en estos ejemplos. Como lo hemos visto, el ni\u00f1o, sin preguntas y sin duda, simplemente procede a realizar el juego como se le va ocurriendo. Podemos ver que hay una colaboraci\u00f3n entre las im\u00e1genes de fantas\u00edas inconscientes y la consciencia del ego del ni\u00f1o. Pero tambi\u00e9n es claro que la direcci\u00f3n del proceso la tienen las im\u00e1genes inconscientes. Esta distinci\u00f3n entre la relaci\u00f3n de las fantas\u00edas inconscientes y la consciencia del yo en la imaginaci\u00f3n activa fue algo sobre lo que Jung reflexion\u00f3 por muchos a\u00f1os. Su opini\u00f3n m\u00e1s elaborada sobre el proceso como ocurre en los adultos, est\u00e1 expresada como sigue (Jung, 1972):<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u2026 El \u00e1rbitro decisivo del patr\u00f3n es un oscuro impulso, un inconsciente a priori que se precipita en una forma pl\u00e1stica y uno no tendr\u00eda indicios de que la consciencia de otra persona est\u00e1 siendo guiada por estos mismos principios, en el mismo punto en el que uno se siente totalmente expuesto a la subjetividad sin l\u00edmites de los caprichos del azar. A lo largo de todo el proceso parece reinar un oscuro conocimiento previo no s\u00f3lo del patr\u00f3n sino de su sentido. La imagen y el significado son id\u00e9nticos y as\u00ed como el primero toma forma, el segundo se torna claro. Realmente, el patr\u00f3n no necesita interpretaci\u00f3n: \u00e9l refleja su propio significado. Hay casos donde yo puedo dejar que la interpretaci\u00f3n cuente como un requerimiento terap\u00e9utico. (p. 402).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Entonces, podemos decir que el juego simb\u00f3lico, para el ni\u00f1o, es una analog\u00eda directa de la imaginaci\u00f3n activa y que, como una actividad espont\u00e1nea, sirve a los prop\u00f3sitos de la individuaci\u00f3n en la ni\u00f1ez. Es decir, el desarrollo psicol\u00f3gico del ni\u00f1o, el cual se encuentra por supuesto bajo el objetivo primordial de \u201ccrecimiento\u201d, se logra esencialmente a trav\u00e9s del funcionamiento normal del juego y la imaginaci\u00f3n. Desde esta perspectiva, podemos decir que el juego es un principio ordenador en la vida. Tiene or\u00edgenes pre-humanos, antiguos y pertenece a la herencia primordial de la psique la cual incluye las emociones y las funciones arquet\u00edpicas reguladoras de la psique.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><br \/>III<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">DEL JUEGO AL\u00a0&#8216;JUEGO DE ARENA&#8217;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En sus primeros or\u00edgenes, como veh\u00edculo de la psicoterapia y del an\u00e1lisis Junguiano, el juego con arena puede ser descrito, en primer lugar, como un padre juguet\u00f3n y sus dos peque\u00f1os hijos que juegan por horas con figuras en miniaturas, ladrillos y otra diversidad de materiales comunes y corrientes, para crear emocionantes juegos en el piso de su casa. El mencionado autor H.G. Wells era el padre juguet\u00f3n y circunstancialmente escribi\u00f3 su libro\u00a0Floor Gamesdescribiendo las delicias de estos juegos para la instrucci\u00f3n de otros padres y como un est\u00edmulo para la fabricaci\u00f3n de juguetes adecuados para los ni\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero Wells tenia una perspectiva m\u00e1s amplia coherente con sus objetivos generales de aguijonear a la humanidad hacia prop\u00f3sitos m\u00e1s imaginativos para la vida futura (Wells 1911\/1975): \u201cSobre el piso puede ser realizada una infinidad de juegos imaginativos, no s\u00f3lo manteniendo a los ni\u00f1os y ni\u00f1as felices por muchos d\u00edas, sino construyendo un marco de referencia del espacio e inspirando ideas para ellos en su vida posterior. Los hombres del ma\u00f1ana obtendr\u00e1n fortaleza de los pisos de las guarder\u00edas (p.10). Y protestando contra de la inadecuaci\u00f3n de los fabricantes de juguetes:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u2026Vemos gente rica, gente rica que se baja de sus autom\u00f3viles, gente rica que est\u00e1 por encima de sue\u00f1os de avaricia, van a las tiendas de juguetes y compran estos limitadas, horribles y rid\u00edculas pseudo cajas de ladrillos, porque no saben qu\u00e9 pedir y los almacenes de juguetes son precisamente despiadados mercenarios y enemigos de la juventud y de la felicidad \u2013 esto en cuanto a ladrillos se refiere. Sus desafortunados y poco supervisados hijos hacen desorden con estos regalos, no hacen mucho con ellos y los dejan a un lado; luego se pueden ver las consecuencias de esto en la vida futura, en la endeble concepci\u00f3n de villas y rid\u00edculos suburbios que la gente ha construido alrededor de las grandes ciudades. (pp. 20-21)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y cuando Wells habla acerca de los juguetes, escuchamos la misma insatisfacci\u00f3n que cada terapeuta del juego con arena todav\u00eda experimenta hoy:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u2026Queremos desesperadamente buenos ciudadanos. Una vez encontramos en una tienda una caja de ciudadanos Germanos, de la talla precisa pero m\u00e1s bien pesados, cada uno costando cerca de cinco centavos (lo cual es demasiado costoso), los hombres con vestidos de pa\u00f1o, cargando maletas, un hombre con sombrero de copa, mujeres de gris y blanco, dos ni\u00f1os y un perro, etc., pero nunca hemos podido hallar algo m\u00e1s. Parecer\u00eda que no los fabrican en absoluto \u2013\u00bfpodr\u00edan los fabricantes de juguetes tomar nota de eso, por favor? Ahora escribo como si fuera el C\u00f3nsul General de Juguetelandia, observando nuevas oportunidades para comerciar. Como consecuencia de esta escasez, nuestro peque\u00f1o mundo sufre de una exagerada maldici\u00f3n de militarismo tanto que incluso el tendero usa charreteras&#8230; Yo deseo evidentemente, que podamos comprar cajas llenas de comerciantes: un carnicero de color azul, un panadero blanco con un pan com\u00fan, un mercader, etc.; cajas de servidumbre, cajas de agentes de tr\u00e1fico, colecciones interesantes y as\u00ed por el estilo\u2026 Nos contentar\u00edamos con un juez y abogados, o una caja de sacristanes. (pp. 25-27)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En conclusi\u00f3n, modestamente \u00e9l asevera: \u201c\u2026solamente he intentado contar el simple placer de jugar en el piso y burlarme constructiva y \u00fatilmente de los fabricantes de juguetes. A\u00fan m\u00e1s, pienso que lo he hecho. Si un padre o un t\u00edo me compra un sabio a mi, no habr\u00e9 vivido en vano\u201d (p.94.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">De lo anterior resulta evidente que Wells en su doble concepci\u00f3n de la diversi\u00f3n que el padre obtiene de los juegos imaginativos con sus hijos, y de la influencia ben\u00e9fica de dicho juego en los futuros ciudadanos y sus creaciones, ten\u00eda una idea muy bien formada de lo que es el rol del juego en la ni\u00f1ez. M\u00e1s a\u00fan, en su entusiasmo por los juegos que ten\u00eda con sus hijos, es evidente que el esp\u00edritu del juego estaba vivo en \u00e9l. En el verdadero sentido de la palabra, su librito especial debe sus or\u00edgenes a la presencia viva del \u201cni\u00f1o eterno\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Le\u00eddo por Margaret Lowenfeld cuando estaba joven, el libro de Wells le dej\u00f3 una perdurable impresi\u00f3n y luego, cuando muchos a\u00f1os despu\u00e9s pas\u00f3 de la pediatr\u00eda a establecer su Instituto de Psicolog\u00eda Infantil en Londres, se le ocurri\u00f3 ofrecer estos materiales para los ni\u00f1os. Entonces, de la manera natural y espont\u00e1nea en la cual se revela la cualidad de un genio, hizo fabricar unas bandejas con poca profundidad donde la arena y el agua estaban f\u00e1cilmente asequibles. Los ni\u00f1os los tomaban de all\u00ed y encontraban a la mano las herramientas b\u00e1sicas de su creativa vida creativa. Lowenfeld anota que los ni\u00f1os en su cl\u00ednica llegaron a llamar a la caja de juegos el \u201cmundo\u201d y que pronto, espont\u00e1neamente ellos combinaban los juguetes y las areneras. Por ello, puede ser dicho con toda seriedad, que los ni\u00f1os han sido responsables de la creaci\u00f3n de esta t\u00e9cnica. Sin embargo, lo que se requer\u00eda para que se convirtiera en un veh\u00edculo de la psicoterapia era la presencia viva del \u201cni\u00f1o eterno\u201d en dos adultos creativos, H. G. Wells y Margaret Lowenfeld.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No obstante, desde otra perspectiva, pareciera que los ni\u00f1os no crearon tanto la t\u00e9cnica de los mundos, como lo ha sugerido Margaret Lowenfeld, sino que re-iniciaron a los adultos en su manera de juego simb\u00f3lico. En esta interpretaci\u00f3n podr\u00edamos comenzar de nuestra observaci\u00f3n de que los ni\u00f1os, muy por su cuenta, siempre y en todo lugar, han jugado de esta forma y con los mismos materiales, la madre tierra y los juguetes de Dionisos. Y esto es as\u00ed simplemente debido a la naturaleza de la ni\u00f1ez y a la naturaleza del juego, los cuales como aspectos din\u00e1micos de la fantas\u00eda, continuamente sirven para equilibrar las percepciones mitol\u00f3gicas del mundo interno del ni\u00f1o con el mundo externo de su cotidianidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La siguiente etapa en el transcurrir del juego con arena nos lleva a Dora Kalff, cuya adaptaci\u00f3n de la t\u00e9cnica del mundo como Sandspiel fue el catalizador para la expansi\u00f3n de su uso, entre los psicoterapeutas y analistas de enfoque junguiano. A trav\u00e9s de su entusiasmo personal y de sus generosos esfuerzos para introducir a otros al juego con arena, Kalff gener\u00f3 ella sola una comunidad de terapeutas del juego con arena en los Estados Unidos y otros lugares. Probablemente hay muchas razones individuales por las cuales el juego con arena interesa a los analistas junguianos, pero un com\u00fan denominador seguramente se encuentra en el hecho de que el juego de arena proporciona un espejo natural de las teor\u00edas de C. G. Jung. Dora Kalff relata como en su experiencia ella ha encontrado analog\u00edas con el proceso de individuaci\u00f3n de Jung, en su trabajo con ni\u00f1os y adolescentes (Kalff, 1971, p.12). Por supuesto no es un accidente que el juego de arena sea un veh\u00edculo natural para la confirmaci\u00f3n de las teor\u00edas de Jung puesto que, como hemos visto, Jung mismo prefigur\u00f3 el juego de arena.<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>JUEGO E IMAGINACI\u00d3N ACTIVA<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><br \/>Segundo en importancia, tal vez a su conceptualizaci\u00f3n del inconsciente colectivo, fue el descubrimiento de C. G. Jung del juego como un aspecto din\u00e1mico de la fantas\u00eda, proporcionando la funci\u00f3n de equilibro entre la conciencia y la inconsciencia. Como lo formulara inicialmente en 1921 en\u00a0Tipos Psicol\u00f3gicos\u00a0(Jung, 1971), Jung alaba el principio de la fantas\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u2026Nosotros sabemos que toda buena idea y todo trabajo creativo son los hijos de la imaginaci\u00f3n y tienen su fuente en lo que uno se complace en llamar fantas\u00eda infantil. No s\u00f3lo el artista sino cualquier individuo creativo, debe absolutamente todo lo que es grandioso en su vida a la fantas\u00eda. El principio din\u00e1mico de la fantas\u00eda es jugar, una caracter\u00edstica tambi\u00e9n del ni\u00f1o y que, tal como aparece, es contradictorio con el principio del trabajo serio. Pero sin este jugar con la fantas\u00eda ning\u00fan trabajo creativo hubiera llegado a nacer. La deuda que nosotros tenemos con el juego de imaginaci\u00f3n es incalculable. (p.93)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este elogio de la fantas\u00eda y el juego puede ser entendido completamente, s\u00f3lo a la luz de las memorias de Jung (Jung, 1961), en las cuales por primera vez revel\u00f3 p\u00fablicamente la fuente personal de su convicci\u00f3n en cuanto a los m\u00e9ritos de la fantas\u00eda y el juego. All\u00ed describi\u00f3 en conmovedores t\u00e9rminos, el malestar espiritual que hab\u00eda seguido a su \u201cdespedida definitiva de Freud\u201d. El estado de desorientaci\u00f3n en el cual se encontr\u00f3, lo llev\u00f3 al reconocimiento del problema que sus estudios de mitolog\u00eda hab\u00edan representado para \u00e9l: la perturbadora comprensi\u00f3n de que un mito para el cual vivir (p.170). Busc\u00f3 alivio en el an\u00e1lisis de sus sue\u00f1os y a trav\u00e9s de un nuevo examen de su vida entera, con \u00e9nfasis en sus primeros recuerdos y su ni\u00f1ez, pero fue en vano. Al final, sin una soluci\u00f3n consciente a mano, decidi\u00f3 hacer aquello que parec\u00eda serle sugerido por su inconsciente:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>La primera cosa que emergi\u00f3 a la superficie fue un recuerdo de mi ni\u00f1ez, quiz\u00e1 de los diez u once a\u00f1os. En ese tiempo, yo tuve un per\u00edodo de juego apasionado con bloques de construcci\u00f3n. Claramente recordaba como constru\u00eda peque\u00f1as casas y castillos utilizando botellas para formar los lados de los portones y de los s\u00f3tanos. Algo m\u00e1s tarde, hab\u00eda utilizado piedras comunes con barro para amalgamar\u2026 Para mi asombro, este recuerdo estaba acompa\u00f1ado de una gran emoci\u00f3n\u2026El peque\u00f1o ni\u00f1o todav\u00eda est\u00e1 aqu\u00ed y posee una vida creativa de la que carezco. (p. 173-4)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Jung decidi\u00f3 entonces que la \u00fanica soluci\u00f3n para su malestar era tratar de recobrar la vida creativa que hab\u00eda tenido cuando ni\u00f1o y que su memoria le suger\u00eda que a\u00fan estaba viva. Pero, \u00bfc\u00f3mo retornar a ese ni\u00f1o, como volver a ser ni\u00f1o? Su soluci\u00f3n fue hacer lo que ese ni\u00f1o hab\u00eda hecho, jugar, m\u00e1s a\u00fan, jugar exactamente lo que recordaba que el ni\u00f1o hab\u00eda jugado, un juego de \u201cconstrucci\u00f3n de casas, castillos, una aldea completa\u201d. De manera que jug\u00f3 a orillas del lago cerca de su casa por un tiempo, hasta que lleg\u00f3 al altar de su iglesia, lo que le dio un respiro. La iglesia era,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u2026un edificio cuadrado con una torre hexagonal arriba de \u00e9ste y con una c\u00fapula. Una iglesia requiere tambi\u00e9n un altar, pero yo dud\u00e9 en construirlo. Preocupado con la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo podr\u00eda aproximarme a esta tarea, estaba caminando por el lago como cualquier d\u00eda, recogiendo piedras de la arena sobre la orilla. De repente vi una piedra roja, una pir\u00e1mide de cuatro lados, de cerca de una pulgada y media de largo. Era un fragmento de piedra el cual hab\u00eda sido pulido en esta forma por la acci\u00f3n del agua -un simple producto del azar. Lo supe al momento: \u00a1este era el altar! La coloqu\u00e9 en la mitad, debajo de la c\u00fapula y en tanto yo hac\u00eda esto, record\u00e9 el falo subterr\u00e1neo de mi sue\u00f1o de ni\u00f1ez. Esta conexi\u00f3n me dio un sentimiento de satisfacci\u00f3n. (p. 174)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Qu\u00e9 tan significativo era este recuerdo para Jung, s\u00f3lo puede ser entendido en referencia a las experiencias de su primera ni\u00f1ez, las cuales est\u00e1n relatadas en el primer capitulo de sus memorias. All\u00ed uno aprende que tal vez la experiencia mas importante de su ni\u00f1ez fue ese sue\u00f1o de \u201cel dios ct\u00f3nico\u201d (el falo subterr\u00e1neo), al cual en retrospectiva, \u00e9l atribuy\u00f3 los primeros comienzos de su vida intelectual. Animado por la satisfacci\u00f3n del recuerdo del sue\u00f1o, Jung contin\u00fao con su juego de construcci\u00f3n todos los d\u00edas, al medio d\u00eda y en la tarde. En el curso de este juego, empez\u00f3 a adquirir un nuevo entendimiento de cual era su prop\u00f3sito (1961):<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Mis pensamientos se aclararon y fui capaz de comprender las fantas\u00edas cuya presencia en m\u00ed mismo sent\u00eda no muy claramente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Naturalmente, yo pensaba acerca del significado de lo que estaba haciendo y me preguntaba: \u201cAhora realmente, \u00bfen qu\u00e9 est\u00e1s? Est\u00e1s construyendo un peque\u00f1o pueblo y lo est\u00e1s haciendo como si eso fuera un rito\u201d. Yo no ten\u00eda una respuesta a mi pregunta, s\u00f3lo ten\u00eda la certeza interna de que estaba en camino de descubrir mi propio mito. El juego de construcci\u00f3n era s\u00f3lo el comienzo. Desencaden\u00f3 un torrente de fantas\u00edas que m\u00e1s tarde anot\u00e9 cuidadosamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>Esta clase de cosas han estado constantemente conmigo, y en cualquier momento cuando en mi vida me encontr\u00e9 con una pared en blanco, pintaba un cuadro o tallaba una piedra. Cada experiencia de \u00e9stas demostr\u00f3 ser un\u00a0rite d\u00b4entr\u00e9e\u00a0para las ideas o trabajos que se me dificultaban. (pp. 174-5)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo que Jung hab\u00eda descubierto en sus \u201cjuegos de construcci\u00f3n\u201d era que el juego no necesariamente lo deslizaba hacia los recuerdos de la infancia, sino que m\u00e1s bien lo conduc\u00eda directamente hacia asuntos inacabados de la ni\u00f1ez, representados en su temprano sue\u00f1o del falo subterr\u00e1neo. Esto lo conect\u00f3 de nuevo con el tema que lo hab\u00eda preocupado durante su ni\u00f1ez. Siguiendo ese descubrimiento, como \u00e9l dec\u00eda, encontr\u00f3 que el continuar jugando desencadenaba un torrente de fantas\u00edas, las cuales religiosamente escribi\u00f3, algunas veces dibuj\u00f3 y pint\u00f3 y, siempre busc\u00f3 comprender.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero habr\u00eda a\u00fan m\u00e1s descubrimientos que hacer en este proceso que Jung hab\u00eda puesto en movimiento. Primero que todo, empez\u00f3 a tener una actitud consciente m\u00e1s \u201cactiva\u201d hacia sus fantas\u00edas. Y emprendi\u00f3 un esfuerzo concertado para introvertir la libido, esto es, para centrar su atenci\u00f3n e inter\u00e9s en el proceso interno y las fantas\u00edas que aparec\u00edan. En uno de estos intentos, imagin\u00f3 que estaba cavando un hueco en la grama, un hueco por el cual pod\u00eda bajar hasta a la tierra, y que lo condujo a nuevos niveles de fantas\u00edas inconscientes. Finalmente empez\u00f3 a entablar un dialogo con las \u201cpersonalidades\u201d encontradas y esto le llev\u00f3 a la esencia de su t\u00e9cnica de la imaginaci\u00f3n activa.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La importancia de este per\u00edodo en la vida de Jung no puede resaltarse en exceso. Como \u00e9l lo afirma (1961):<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pr\u00e1cticamente me tom\u00f3 cuarenta y cinco a\u00f1os, decantar dentro del recipiente de mi trabajo cient\u00edfico las cosas que experiment\u00e9 y escrib\u00ed en ese tiempo. Cuando joven, mi objetivo hab\u00eda sido encontrar algo en mi ciencia. Pero entonces, me top\u00e9 con esta corriente de lava y su fuego dio nueva forma a mi vida. Este fue el asunto primordial que me forzaba a trabajar sobre ello y mis obras son un intento m\u00e1s o menos exitoso de incorporar esta materia incandescente a la visi\u00f3n contempor\u00e1nea del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>Los a\u00f1os en que yo estaba persiguiendo mis im\u00e1genes internas fueron los m\u00e1s importantes de mi vida -en ellos todo lo esencial ya estaba decidido. Todo comenz\u00f3 all\u00ed; los detalles ulteriores son s\u00f3lo complemento y clarificaciones del material que proven\u00eda del inconsciente y que me hab\u00edan inundado. Esta fue la materia prima para un trabajo de toda la vida. (p.199)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los primeros frutos de estas labores se encuentran en\u00a0Tipos Psicol\u00f3gicos(1921\/1971), donde Jung elabor\u00f3 sus teor\u00edas de la fantas\u00eda y la imaginaci\u00f3n en relaci\u00f3n con el proceso de individuaci\u00f3n. En primer lugar, \u00e9l presenta su concepci\u00f3n de que la personalidad tiende casi inevitablemente a desarrollarse de un solo lado. Ciertas funciones de la psiquis son favorecidas y tienen un mayor desarrollo que otras. Aqu\u00ed \u00e9l se esta refiriendo a las actitudes de introversi\u00f3n y extroversi\u00f3n, y a las cuatro funciones del yo \u2013pensamiento, sentimiento, sensaci\u00f3n e intuici\u00f3n-. Las funciones menos desarrolladas permanecen en gran medida inconscientes y en un estado relativamente primitivo y de poco desarrollo, lo cual va en detrimento de la individualidad y de la totalidad. Es necesario recobrar las funciones poco desarrolladas del inconsciente, de tal manera que pueden fortalecerse y desarrollarse a la luz de la conciencia del yo. Para ello se requiere un puente hacia el inconsciente y he aqu\u00ed que intervienen la fantas\u00eda y la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Para Jung la fantas\u00eda es la actividad espec\u00edfica y aut\u00f3noma de la psiquis y como cualquier otro proceso vital del organismo es perpetuamente creativa. M\u00e1s a\u00fan la fantas\u00eda es en cierto sentido la madre de todas las funciones; por lo tanto la fantas\u00eda es tanto pensamiento como sentimiento y tanto sensaci\u00f3n como intuici\u00f3n (Jung, 1971):<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>No hay funci\u00f3n ps\u00edquica que, a trav\u00e9s de la fantas\u00eda, no est\u00e9 inextricablemente ligada a otras funciones de la psiquis\u2026es la madre de todas posibilidades, donde, como todos los opuestos psicol\u00f3gicos, los mundos interno y externo, est\u00e1n reunidos juntos en una uni\u00f3n viviente. La fantas\u00eda fue y siempre ser\u00e1 la que crea el puente entre las demandas irreconciliables del sujeto y el objeto, introversi\u00f3n y extraversi\u00f3n. S\u00f3lo en la fantas\u00eda ambos mecanismos est\u00e1n unidos. (p. 78)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sin embargo, Jung es cuidadoso al hacer una distinci\u00f3n entre la fantas\u00eda activa y la fantas\u00eda pasiva, por que es la fantas\u00eda activa en la que participa la conciencia del yo con las im\u00e1genes de la fantas\u00eda evocadas desde el inconsciente, y es \u00e9ste el proceso que Jung m\u00e1s tarde llamar\u00eda \u201cimaginaci\u00f3n activa\u201d. Esta puede tener lugar de muchas formas: el dibujo, la pintura, los di\u00e1logos dram\u00e1ticos, etc., incluyendo, por supuesto, el juego de arena.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El \u00faltimo descubrimiento que Jung hizo en su largo per\u00edodo de auto-exploraci\u00f3n fue que, primero a trav\u00e9s de su \u201cjuego de construcci\u00f3n\u201d y luego a trav\u00e9s de su vinculaci\u00f3n activa con las fantas\u00edas consteladas, \u00e9l hab\u00eda puesto en marcha un proceso de desarrollo psicol\u00f3gico. Y su conclusi\u00f3n de su propia experiencia y de la observaci\u00f3n de sus pacientes fue que este proceso ten\u00eda un objetivo y un prop\u00f3sito (Jung, 1966):<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En primer lugar es un proceso simplemente natural, el cual, en muchos casos, puede proseguir su curso sin el conocimiento \u00f3 la ayuda del individuo y, algunas veces, se puede lograrse a la fuerza frente a la resistencia. El significado y prop\u00f3sito del proceso es la realizaci\u00f3n, en todos sus aspectos, de la personalidad originalmente escondida en un estado embrionario; la producci\u00f3n y el desenvolvimiento de la totalidad originaria y potencial. Los s\u00edmbolos utilizados por el inconsciente para este fin son los mismos que aquellos que la humanidad ha utilizado siempre para expresar la totalidad, la completud y la perfecci\u00f3n: s\u00edmbolos, que como regla general, son la cuaternidad y el c\u00edrculo. Por estas razones yo he calificado a esto el\u00a0proceso de individuaci\u00f3n.\u00a0(p. 186)<\/p>\n<p>Resumen y conclusiones<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En este sucinto recorrido hemos rastreado el juego de arena hasta sus ra\u00edces en el juego simb\u00f3lico de la ni\u00f1ez. Y hemos visto que el juego simb\u00f3lico del ni\u00f1o parece servir al proceso de individuaci\u00f3n en la ni\u00f1ez, aparentemente como una analog\u00eda a la imaginaci\u00f3n activa adulta. En cuanto al impulso del juego, sus ra\u00edces se encuentran en la remota psique heredada, la cual incluye las emociones y funciones arquet\u00edpicas reguladoras. El juego parece haber evolucionado para llenar un vac\u00edo ontogen\u00e9tico dejado por la \u201cimplosi\u00f3n de los instintos programados\u201d, que anunci\u00f3 la emergencia de las especies mam\u00edferas. Su prop\u00f3sito fundamental parece ser el equilibrio de los estados de ser y convertirse, principalmente durante los estadios de desarrollo de la inmadurez. En los humanos, a trav\u00e9s de su doble funci\u00f3n de tender un puente entre la conciencia del ego y la inconsciencia y haciendo posible la imaginaci\u00f3n creativa, revela un aspecto del \u201cni\u00f1o eterno\u201d y en \u00faltimas una expresi\u00f3n del\u00a0self. Aqu\u00ed podemos identificar el significado de la famosa declaraci\u00f3n de Schiller acerca del significado del juego. Jung escribe (1975): \u201cLa actividad creativa de la imaginaci\u00f3n libera al hombre de su sometimiento a la \u2018no es m\u00e1s que\u2019, y lo eleva al status de alguien que juega. Como Schiller dec\u00eda: \u201cel hombre es completamente humano solamente cuando juega\u201d (p.98).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Como una de las muchas t\u00e9cnicas de la imaginaci\u00f3n activa, el juego de arena tiene los m\u00e9ritos particulares de, en primer lugar, no requerir habilidades especiales o talentos para el uso de los materiales, y segundo, y lo m\u00e1s importante, que facilita un v\u00ednculo directo con el mundo de juego de la ni\u00f1ez. Sin embargo, para el ni\u00f1o en terapia, el juego de arena es simplemente el modo natural de expresi\u00f3n, pues es en el juego simb\u00f3lico, ni m\u00e1s ni menos, en el que el ni\u00f1o habitualmente se entrega en toda ocasi\u00f3n y, a trav\u00e9s del cual son mediatizados, en el curso normal del crecimiento, los dos reinos del ser, el mundo interno de apercepciones arquet\u00edpicas y el mundo externo de la realidad cotidiana. Pero, por supuesto, que el ni\u00f1o que es llevado a un tratamiento sufre de conflictos cargados emocionalmente que han bloqueado el desarrollo normal y han inhibido el juego simb\u00f3lico normal. Se requiere de un entorno especial para revivir el juego espont\u00e1neo y para liberar a la imaginaci\u00f3n creativa. Esto se logra a trav\u00e9s de la presencia reconfortante del terapeuta y de su aceptaci\u00f3n incondicional. Juntas estas cosas crean el \u201cespacio libre y protegido\u201d (Kalff, 1971, p.18) en el cual el ni\u00f1o se siente lo suficientemente seguro para sacar sus conflictos en juego con la caja de arena, reestableciendo as\u00ed la relaci\u00f3n normal entre el desarrollo de la conciencia del yo y el inconsciente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Para los adultos en el an\u00e1lisis Junguiano, el juego de arena puede proveer eserite d\u00b4 entr\u00e9e\u00a0que Jung describ\u00eda. Al jugar como ni\u00f1o otra vez, con toda la seriedad de un ni\u00f1o al jugar, el adulto revive viejos recuerdos, libera fantas\u00edas inconscientes y, en el curso del tiempo, constela las im\u00e1genes de reconciliaci\u00f3n y totalidad del proceso de individuaci\u00f3n. La efectividad de la t\u00e9cnica para los adultos se apoya en lo que Jung, con su profunda perspicacia, descubri\u00f3: que el mundo fantasioso de la ni\u00f1ez no es un mundo para ser transcendido; por el contrario (Jung, 1971), \u201clas im\u00e1genes no se pierden, sino que vienen de nuevo en la madurez del hombre y deben ser realizadas\u201d. En conclusi\u00f3n, llegamos a comprender que el ni\u00f1o como arquetipo es, como dec\u00eda Jung (1968a), \u201ctanto prinicipio y fin, una criatura inicial y terminal\u201d (p. 299). El arquetipo del ni\u00f1o expresa la integridad ps\u00edquica (Jung, 1968\u00aa):<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El \u201cni\u00f1o\u201d es todo aquello que est\u00e1 abandonado y desprotegido y al mismo tiempo, divinamente poderoso; el insignificante, dudoso comienzo y el final triunfal. El \u201cni\u00f1o eterno\u201d en el hombre es una experiencia indescriptible, una incongruencia, una desventaja y una prerrogativa divina, un imponderable que determina el valor fundamental o la totalidad de una personalidad (par.300).<\/p>\n<\/div>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<div align=\"center\">\n<blockquote>\n<div align=\"center\">\u00a0<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"Layer10\">\u00a0<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Analista Junguiano, Profesor de Psicolog\u00eda, San Francisco State University. Atiende consulta particular en Berkeley, California, Estados Unidos. El presente documento es una traducci\u00f3n del Cap\u00edtulo 3 de la cl\u00e1sica obra del Juego de la Caja de Arena\u00a0Sandplay Studies: Origins, Theory &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/juego-y-juego-de-arena\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[303,44,158],"class_list":["post-970","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-juego","tag-sandplay","tag-stewart"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=970"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9119,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/970\/revisions\/9119"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}