{"id":9605,"date":"2024-11-10T19:14:34","date_gmt":"2024-11-10T19:14:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=9605"},"modified":"2024-11-10T19:14:34","modified_gmt":"2024-11-10T19:14:34","slug":"la-psicopatologia-del-fetichismo-y-del-travestismo-anthony-storr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-psicopatologia-del-fetichismo-y-del-travestismo-anthony-storr\/","title":{"rendered":"La psicopatolog\u00eda del fetichismo y del travestismo &#8211; Anthony Storr"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Fetichismo.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"378\" height=\"270\" src=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Fetichismo.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-9607\" style=\"width:529px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Fetichismo.webp 378w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Fetichismo-300x214.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 378px) 100vw, 378px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><\/h1>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-center\">Anthony Storr (1920 &#8211; 2001) fue un psiquiatra, psicoanalista y autor ingl\u00e9s. Nacido en Londres, Storr se educ\u00f3 en el Winchester College, el Christ&#8217;s College, Cambridge, y el Westminster Hospital.<br>Autor de numerosos libros, en algunos de los cuales Storr explor\u00f3 los secretos de los lados oscuros de la psique humana: desviaciones sexuales (<em>Sexual Deviation<\/em>, 1964), agresi\u00f3n (<em>Human Aggression<\/em>, 1968) y destructividad (<em>Human Destructiveness<\/em>, 1972). Al espa\u00f1ol fue traducida su obra <em>Jung<\/em> (1974), M\u00e9xico: Ediciones Grijalbo. El presente art\u00edculo hace parte del libro de Andrew Samuels (Ed) (1989), <em>Psychopathology: Contemporary Jungian Perspectives<\/em>. London: Karnak Books, pp. 255-274.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>______________________________<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducci\u00f3n del ingl\u00e9s por Juan Carlos Alonso G<\/p>\n\n\n\n<p><em>Este trabajo temprano de Storr ha resistido notablemente bien la prueba del tiempo. De hecho, sus preocupaciones son tan relevantes ahora como lo fueron hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os. Por ejemplo, la intenci\u00f3n de Storr de mostrar que el punto de vista teleol\u00f3gico puede a\u00f1adir algo al psicoanal\u00edtico convencional, y sus cr\u00edticas a la interpretaci\u00f3n de Freud del mitologema de Medusa, son directamente relevantes para el proyecto de un libro como este.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Luego est\u00e1 el uso de Storr de una frase como \u201cmasculinidad subjetiva\u201d (para describir lo que es que algunos pervertidos y fetichistas carecen). Esto es anticipatorio del enfoque de Robert Stoller, quien argument\u00f3 que la identidad de g\u00e9nero vista desde el<\/em> <em>punto de vista psicoanal\u00edtico es una cuesti\u00f3n interna, no de comportamiento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El tercer tema que me gustar\u00eda destacar es la forma en que Storr conceptualiza la interacci\u00f3n de los factores masculinos y femeninos, de hombre y mujer en la psicopatolog\u00eda. A nivel personal-hist\u00f3rico se refiere a la relaci\u00f3n con los padres, como individuos y como pareja. En un nivel m\u00e1s impersonal y arquet\u00edpico, est\u00e1 tocando algo de gran complejidad e importancia: la lucha para arrebatar el poder f\u00e1lico de la Gran Madre y los problemas imprevistos para el individuo cuando se intenta por medio de la identificaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por \u00faltimo, las reflexiones de Storr sobre lo que las sociedades occidentales exigen de los hombres y c\u00f3mo afecta a su concepci\u00f3n de g\u00e9nero, demuestran que, al menos en esta \u00e1rea, no ha cambiado mucho desde 1957.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Andrew Samuels<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">_____________________________________________<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Introducci\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El tema de las perversiones y anomal\u00edas sexuales, con la posible excepci\u00f3n de la homosexualidad, ha sido hasta ahora considerado como un campo en el que los conceptos del psicoan\u00e1lisis freudiano son especialmente aplicables. Los analistas de otras escuelas han hecho pocas contribuciones al estudio de estas condiciones, y los psiquiatras que est\u00e1n m\u00e1s interesados en la clasificaci\u00f3n que en el tratamiento se han contentado con relegar estos casos a una cantidad de diagn\u00f3sticos desechados de la personalidad psicop\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Puesto que creo que los conceptos te\u00f3ricos de la psicolog\u00eda anal\u00edtica pueden ampliar nuestra comprensi\u00f3n de estas condiciones, he intentado dejar en este documento varias conclusiones tentativas de mi propia experiencia con los pacientes. La mayor parte del trabajo se ocupa de las perversiones del fetichismo y del travestismo, pero tambi\u00e9n hay algunas observaciones sobre el sadismo, el masoquismo y la homosexualidad masculina.<\/p>\n\n\n\n<p>La explicaci\u00f3n psicoanal\u00edtica de las perversiones del fetichismo y del travestismo se encuentra en los peri\u00f3dicos de Freud, Fenichel y Gillespie. \u00bfPuede la psicolog\u00eda anal\u00edtica a\u00f1adir algo al punto de vista psicoanal\u00edtico?<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las ideas m\u00e1s valiosas que nos ha dado Jung es que los s\u00edntomas, por extravagantes o desagradables que parezcan, tienen un valor positivo para el desarrollo de la personalidad. Si este concepto se aplica al estudio de las perversiones sexuales, creo que se puede demostrar que estos trastornos representan un esfuerzo hacia la normalidad en lugar de una huida de ella. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n podemos detectar en las perversiones la evidencia de la funci\u00f3n compensatoria del inconsciente, que es un concepto tan importante en la psicolog\u00eda anal\u00edtica y comparativamente descuidado por el psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>El psicoan\u00e1lisis se ocupa principalmente de rastrear la g\u00e9nesis de los s\u00edntomas, la psicolog\u00eda anal\u00edtica con sus implicaciones prospectivas. Espero mostrar que el punto de vista teleol\u00f3gico puede aportar algo al reductor.<\/p>\n\n\n\n<p>El espacio proh\u00edbe un examen exhaustivo de la literatura psicoanal\u00edtica sobre el fetichismo y el travestismo; pero, aunque los escritores posteriores ponen mayor \u00e9nfasis en los impulsos s\u00e1dicos del pervertido, la afirmaci\u00f3n original de Freud de que estos trastornos est\u00e1n estrechamente vinculados con la angustia de la castraci\u00f3n sigue siendo indiscutible.<\/p>\n\n\n\n<p>Freud retrata a un ni\u00f1o peque\u00f1o, que, a trav\u00e9s de la experiencia de la masturbaci\u00f3n infantil, ya ha aprendido a valorar su pene altamente, pero que vive con miedo a perderlo por el hecho de que sus padres desaprueban su actividad sexual. Su miedo se incrementa enormemente si llega a ver los genitales femeninos. Son seres a quienes se les ha quitado sus penes, y por lo tanto es m\u00e1s probable que le suceda a \u00e9l. Nunca debe volver a experimentar este choque de nuevo, y por lo tanto fantasea con que las mujeres poseen penes despu\u00e9s de todo, y el fetiche representa el pene femenino.<\/p>\n\n\n\n<p>Gillespie (1956), en su reciente art\u00edculo sobre \u201cLa teor\u00eda general de la perversi\u00f3n sexual\u201d dice de esto:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Desde el an\u00e1lisis del Peque\u00f1o Hans Freud destac\u00f3 la fat\u00eddica conjunci\u00f3n para un ni\u00f1o peque\u00f1o de una amenaza de castraci\u00f3n externa por la masturbaci\u00f3n con la observaci\u00f3n de los genitales femeninos, llevando al ni\u00f1o a la conclusi\u00f3n de que la castraci\u00f3n realmente puede sucederle. Ahora bien, pocos estar\u00e1n dispuestos a negar que tales experiencias pueden tener un importante efecto cristalizador y pueden dar forma consciente y expresi\u00f3n al miedo; pero como explicaci\u00f3n completa de una ansiedad tan dominante y de largo alcance, la teor\u00eda de Freud parece depender demasiado de factores accidentales y externos, demasiado poco de los endops\u00edquicos. [pag. 4]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Mi propia experiencia en el tratamiento de los pervertidos me lleva a estar de acuerdo con esta afirmaci\u00f3n enf\u00e1ticamente. Las perversiones son los signos exteriores y visibles de una perturbaci\u00f3n de largo alcance en la estructura endops\u00edquica, y los factores externos, como la experiencia de ver los genitales femeninos, suelen ser importantes s\u00f3lo en la medida en que reflejan la situaci\u00f3n endops\u00edquica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Impotencia y castraci\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los rasgos llamativos del comportamiento de las personas que sufren desviaciones sexuales del tipo que se discute es que s\u00f3lo pueden sentirse potentes o totalmente potentes bajo ciertas condiciones espec\u00edficas. El fetichista necesita su fetiche, el travesti su travestismo, antes de que pueda experimentar el sentimiento subjetivo de la potencia masculina completa, y son parcial o completamente impotentes a menos que estas condiciones especiales est\u00e9n presentes.<\/p>\n\n\n\n<p>De esto se deduce que tales personas, consciente o inconscientemente, se sienten menos masculinas que sus cong\u00e9neres. Mi opini\u00f3n es que el fondo esencial de estos trastornos no es tanto el temor a la castraci\u00f3n como el sentimiento de ser castrados, y se encuentra que este sentimiento de falta de masculinidad se extiende mucho m\u00e1s all\u00e1 de la dificultad espec\u00edfica en la realizaci\u00f3n del acto sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Al revisar las historias de los pacientes con cualquier forma de perversi\u00f3n uno encuentra a menudo que no han podido competir con otros muchachos en la escuela; rara vez se defienden si son atacados y rara vez atacan a otros; son pobres en los juegos; rara vez alcanzan una posici\u00f3n de autoridad en sus primeros a\u00f1os; y muchas veces no cumplen con su promesa intelectual. As\u00ed, conscientemente o no, se sienten inadecuados en muchos aspectos en comparaci\u00f3n con otros hombres; y esto se expresa metaf\u00f3ricamente como castraci\u00f3n, o la condici\u00f3n de no poseer el atributo m\u00e1s caracter\u00edsticamente masculino, a saber, el pene.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 claro que estos pacientes generalmente tienen una gran cantidad de agresi\u00f3n reprimida, una caracter\u00edstica que es plenamente reconocida por los escritores psicoanal\u00edticos. En muchos casos de fetichismo el elemento s\u00e1dico es obvio. Las fantas\u00edas perversas a menudo contienen elementos agresivos, que no se les permite salir de la vida real en relaci\u00f3n con las mujeres. La funci\u00f3n compensatoria del inconsciente es particularmente evidente aqu\u00ed. Las fantas\u00edas contienen s\u00f3lo aquellos elementos que carecen de conducta consciente, y cuanto m\u00e1s leves y menos efectivos sean estos pacientes en su comportamiento cotidiano en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, m\u00e1s violentas ser\u00e1n sus fantas\u00edas sexuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el punto que quiero plantear aqu\u00ed es que estos pacientes no est\u00e1n tan asustados de la castraci\u00f3n como convencidos de que est\u00e1n castrados. Dos ejemplos cl\u00ednicos pueden servir para ilustrar este punto.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>1) Un paciente homosexual de 40 a\u00f1os vino a verme porque estaba muy preocupado por la perversi\u00f3n sadomasoquista de atarse a s\u00ed mismo. Durante el curso del tratamiento so\u00f1\u00f3 que no ten\u00eda genitales, y que estaba a punto de salir de su habitaci\u00f3n para buscarlos. Pero su camino fue prohibido por otro hombre que estaba en la puerta con una espada en la mano.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El paciente estaba realmente enamorado del otro hombre que aparece en el sue\u00f1o y le atribuye todas las virtudes masculinas. Sent\u00eda que val\u00eda muy poco en comparaci\u00f3n con aquel hombre que tanto admiraba, y proyect\u00f3 sobre \u00e9l todas las cualidades masculinas que \u00e9l mismo no hab\u00eda podido desarrollar. El contraste entre el propio sentimiento del paciente sobre s\u00ed mismo como castrado y su sentimiento sobre el otro hombre como poseedor de la fuerza masculina en forma de espada se demuestra claramente. El sue\u00f1o tambi\u00e9n ilustra c\u00f3mo el hecho de su proyecci\u00f3n sobre el otro hombre barre el camino a su propio desarrollo. Mientras siga sintiendo que no tiene nada y el otro lo tiene todo, no puede seguir adelante.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>2) El segundo ejemplo proviene de un hombre de 28 a\u00f1os que tambi\u00e9n era homosexual. Record\u00f3 haber tenido el siguiente sue\u00f1o en la infancia, probablemente antes de los nueve a\u00f1os: \u201cEstaba en un cuarto de ba\u00f1o, rodeado por un grupo de hombres grandes. Voy de uno a otro cortando sus penes y recogi\u00e9ndolos en un lavabo\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Aqu\u00ed hay de nuevo el contraste entre la peque\u00f1ez del paciente y la grandeza de los hombres. Pero en este caso el paciente no se contenta con permanecer pasivo, toma medidas activas para poseer el poder f\u00e1lico del animal.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El sentimiento subjetivo de ser inadecuado como un hombre, es decir, castrado, puede estar presente incluso si el paciente puede realizar el acto sexual al parecer con satisfacci\u00f3n completa. Otro caso ilustra este punto.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>3) Un hombre de 28 a\u00f1os me consult\u00f3 con el \u00fanico s\u00edntoma de tener un inter\u00e9s compulsivo en los penes circuncidados. Sent\u00eda que ten\u00eda que mirar libros de medicina, leer cualquier cosa que pudiera acerca de la operaci\u00f3n de la circuncisi\u00f3n y tend\u00eda a especular sobre los penes de otros hombres.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Este paciente era perfectamente potente con las mujeres y hab\u00eda tenido varias aventuras: estaba comprometido para casarse y nunca hab\u00eda tenido la menor dificultad sexual. Tampoco ten\u00eda ninguna inclinaci\u00f3n homosexual particular, al menos a nivel consciente. \u00c9l mismo no fue circuncidado en la infancia, y hab\u00eda cre\u00eddo desde los primeros a\u00f1os que los hombres que hab\u00edan tenido la operaci\u00f3n eran m\u00e1s fuertes, m\u00e1s duros y masculinos que \u00e9l. Cuando ten\u00eda unos siete a\u00f1os se hab\u00eda retirado detr\u00e1s de unos arbustos en el jard\u00edn para orinar en compa\u00f1\u00eda de su hermano y otro ni\u00f1o. Ellos, naturalmente, compararon los penes, como suelen hacer los ni\u00f1os peque\u00f1os. (En la vida posterior estos mismos muchachos comparan los saldos de los bancos, los coches, los trabajos y otros s\u00edmbolos del logro masculino, pero la idea subyacente es la misma.) En esta ocasi\u00f3n, el ni\u00f1o visitante dijo a mi paciente que no le gustaba su pene (el del paciente) tanto como el de su hermano; el hermano hab\u00eda sido circuncidado, mientras que mi paciente no lo hab\u00eda hecho. M\u00e1s tarde, el inter\u00e9s compulsivo en la circuncisi\u00f3n se desarroll\u00f3. Incluso fue tan lejos como para mandarse hacer la operaci\u00f3n en la vida adulta, esperando de esta manera quedar en pie de igualdad con otros hombres. Pero este intento de arreglar de manera concreta y literal una condici\u00f3n psicol\u00f3gica y simb\u00f3lica fue, naturalmente, un fracaso; a pesar de ser circuncidado, su inter\u00e9s compulsivo en la circuncisi\u00f3n permaneci\u00f3 exactamente igual.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Ya he subrayado el hecho de que este paciente era, a un nivel consciente, sexualmente normal y completamente potente con las mujeres. Antes de que se estableciera su vida heterosexual, se hab\u00eda masturbado mientras miraba cuadros de penes circuncidados, pero cuando lo atend\u00ed, esta tendencia hab\u00eda desaparecido y el s\u00edntoma era de relativamente poca importancia para \u00e9l. Es obvio que alg\u00fan psicoan\u00e1lisis dir\u00eda de inmediato que este hombre era inconscientemente un homosexual, y esto puede ser cierto en el amplio sentido en que los analistas freudianos utilizan el t\u00e9rmino, pero hab\u00eda muy poca evidencia de ello en el sentido de ser atra\u00eddo por hombres o ni\u00f1os. El hecho m\u00e1s obvio de \u00e9l era su sentido de inferioridad en comparaci\u00f3n con otros hombres y su intensa competitividad, que era en gran medida inconsciente.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La relevancia de este caso para el tema principal de este art\u00edculo puede no ser inmediatamente obvio, pero quiero se\u00f1alar que no creo que sea posible entender las perversiones sexuales desde un punto de vista solamente. En los casos que he visto, la psicopatolog\u00eda ha sido tanto una cuesti\u00f3n de lucha por el poder como de culpa sexual y represi\u00f3n. El tema b\u00e1sico y arquet\u00edpico es el sentimiento de castraci\u00f3n o inadecuaci\u00f3n masculina por parte del paciente; el s\u00edntoma representa un intento de transferir el poder masculino de una persona que se cree que la posee al paciente que se piensa que carece de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una convenci\u00f3n de nuestra civilizaci\u00f3n occidental que se espera que los hombres logren algo, que hagan alguna marca en el mundo. Y por muy poderoso que sea el ser sexual, todav\u00eda puede sentirse inadecuado si no ha logrado lo que sea capaz de hacer en el camino del \u00e9xito mundano. Este paciente en particular hab\u00eda pasado por la escuela y la universidad de una manera tranquila y c\u00f3moda, y hab\u00eda llegado a un trabajo seguro y estable en una empresa bien establecida de corredores de bolsa, donde se le pagaba un buen sueldo y ten\u00eda muy poco que hacer. Habr\u00eda sido posible considerar que esto era todo para lo que \u00e9l era bueno, si no hubiera sido por su s\u00edntoma, que llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre el hecho de que se sent\u00eda inferior a otros hombres, y por lo tanto se pod\u00eda suponer que ten\u00eda potencialidades dentro de s\u00ed mismo que no estaban encontrando expresi\u00f3n en el mundo exterior. Este punto de vista fue confirmado por su revelaci\u00f3n de que \u00e9l hab\u00eda tenido en el pasado fantas\u00edas de lograr grandes cosas, pero, debido a su demasiado c\u00f3moda existencia en el presente, no hab\u00eda hecho ning\u00fan gran esfuerzo para poner sus fantas\u00edas en pr\u00e1ctica. De hecho, ten\u00eda una inteligencia excepcionalmente alta, pero nunca hab\u00eda podido hacer un uso adecuado de sus dones, ya que no cre\u00eda en ellos. Esto pod\u00eda atribuirse en parte al hecho de que su padre nunca le hab\u00eda prestado especial atenci\u00f3n, y en una edad temprana lleg\u00f3 a sentir que, a los ojos de los hombres, por lo menos, era de muy poca importancia. No exist\u00eda tal convicci\u00f3n en el caso de las mujeres, con las que tuvo mucho \u00e9xito, y esto yo lo atribuyo al hecho de que su relaci\u00f3n temprana con su madre era m\u00e1s o menos satisfactoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Fetichismo homosexual<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En este caso, el pene circuncidado fue tratado como un fetiche. No se reconoce generalmente que los fetiches homosexuales existen. El fetichismo generalmente se describe s\u00f3lo en t\u00e9rminos heterosexuales. Sin embargo, Walker y Strauss (1948) describen dos casos en su libro sobre los <em>Sexual Disorders in the Male<\/em>: y hacen la observaci\u00f3n interesante, con la cual estoy plenamente de acuerdo: \u201cEs muy probable que muchos casos de homosexualidad puedan ser interpretados como \u2018Falo-fetichismo\u2019\u201d (p.184).<\/p>\n\n\n\n<p>Si tengo raz\u00f3n al pensar que el rasgo caracter\u00edstico de los pacientes que sufren de perversiones es su sentimiento subjetivo de ser castrado o carente de potencia masculina, entonces uno en teor\u00eda espera que parte de su impulso hacia la autorrealizaci\u00f3n se ocupe de encontrar su propia masculinidad que ellos sienten que carecen. Si las personas se sienten carentes de alguna cualidad que, sin embargo, est\u00e1 presente en s\u00ed mismas pero inconsciente para ellas, son atra\u00eddas por personas que muestran esta misma calidad. Creo que esto tambi\u00e9n es cierto para la atracci\u00f3n heterosexual, pero es especialmente evidente en muchos casos de homosexualidad. El tipo refinado y delicado de homosexual suele ser m\u00e1s atra\u00eddo por un hombre fuerte, agresivo y musculoso, a menudo de una clase social m\u00e1s baja que la suya. Marcel Proust (1941, Vol. 7) que, por experiencia personal, conoc\u00eda mucho sobre la homosexualidad, describe a los homosexuales como \u201camantes de los cuales siempre se excluye la posibilidad de ese amor cuya esperanza les da la fuerza para soportar tantos riesgos y tanta soledad, ya que se enamoran precisamente de ese tipo de hombre que no tiene nada de femenino en \u00e9l, que no es un invertido y, por consiguiente, no puede amarlos a cambio, con el resultado de que su deseo ser\u00eda para siempre insaciable, su dinero no les procuraba hombres reales, y su imaginaci\u00f3n acababa haci\u00e9ndoles tomar por hombres reales a los invertidos a quienes se hab\u00edan prostituido \u201c(p.21).<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo es un destino tr\u00e1gico para los homosexuales sentirse atra\u00eddos por aquellos que son los menos adecuados para poder construir una relaci\u00f3n. Este tipo de homosexual est\u00e1 realmente siendo impulsado a buscar a trav\u00e9s de la proyecci\u00f3n lo que siente que carece en s\u00ed mismo. Atribuye a su objeto amado todas las cualidades de la dureza masculina que son inconscientes en \u00e9l, y s\u00f3lo cuando ha sido capaz de retirar esta proyecci\u00f3n y darse cuenta de su propia masculinidad que cesa la atracci\u00f3n de ejercer el poder compulsivo sobre \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>De la misma manera, un hombre que ha completado su desarrollo masculino y que se enfrenta con el problema de la anima puede aprender a retirar esta proyecci\u00f3n de las mujeres y lograr una nueva integraci\u00f3n. El elemento compulsivo de enamorarse desaparecer\u00e1 y ser\u00e1 reemplazado por una mayor capacidad consciente de relaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>He citado un caso en el que el pene mismo fue tratado como un fetiche. He aqu\u00ed otro ejemplo en el que el cabello, un objeto fetiche muy com\u00fan, ten\u00eda el mismo significado para el paciente.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>4) Un joven de cabello oscuro me consult\u00f3 a causa de los sentimientos homosexuales. Uno de los rasgos principales que lo atrajo en otros hombres era el cabello rubio. Le parec\u00eda que los hombres de pelo rubio pose\u00edan todas las cualidades de la autoconfianza y potencia masculina que sent\u00eda carecer de s\u00ed mismo, y \u00e9l hab\u00eda tenido a menudo la fantas\u00eda de te\u00f1ir su propio pelo un color m\u00e1s claro con la esperanza de emularlos. Este caso me parece que es exactamente paralelo al hombre que fue atra\u00eddo por los penes circuncidados. Ambos pacientes se sienten atra\u00eddos por un solo aspecto de otra persona que les parece personificar y representar su idea de masculinidad. Ambos eligen caracter\u00edsticas de otras personas que son opuestas a las que ellos mismos poseen y tratan de emular a las personas a las que son atra\u00eddos, en un caso por tener una intervenci\u00f3n, en el otro por la fantas\u00eda de te\u00f1ir los cabellos.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>5) Otro homosexual admiti\u00f3 que desde sus primeros a\u00f1os hab\u00eda tenido un inter\u00e9s compulsivo por los pantalones de pana. Record\u00f3 que estaba excitado sexualmente por la visi\u00f3n de un hombre que llevaba estas prendas cuando ten\u00eda unos cinco a\u00f1os. M\u00e1s tarde, hizo una colecci\u00f3n de pantalones de pana. Cuando se los pon\u00eda, sent\u00eda un acceso de sentimiento sexual, y sol\u00eda masturbarse, o reparar en un retrete p\u00fablico para encontrar a un joven con quien pudiera tener relaciones sexuales. Era un muchacho excesivamente inmaduro y fijo de madre, que siempre hab\u00eda sido educado para vestirse con elegancia: los pantalones de pana habr\u00edan sido considerados vulgares por su madre y, aunque com\u00fanmente se cree que los pantalones de pana son afeminados, en este caso particular ten\u00eda el significado de las prendas que llevaban los hombres m\u00e1s masculinos que \u00e9l.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En estos casos, el fetiche representa un medio por el cual el paciente puede identificarse con alguien m\u00e1s masculino. Estos son casos especiales de lo que se ha llamado \u201camor aprendiz\u201d, y son an\u00e1logos a los atractivos adolescentes normales hacia los hombres mayores que son sentidos por la mayor\u00eda de los ni\u00f1os en desarrollo. Estas atracciones tienen un valor positivo y educativo: un hecho que fue bien reconocido por los griegos, ya que sirven para evocar en las cualidades adolescentes de la masculinidad, que de otro modo podr\u00edan permanecer inconscientes y por lo tanto s\u00f3lo en forma potencial. Del mismo modo, los fetiches homosexuales tienen un valor positivo para el desarrollo de la personalidad; un hecho que no se manifiesta claramente en otros estudios psicopatol\u00f3gicos. Es muy importante en el tratamiento que el fetiche sea aceptado y valorado por el terapeuta, porque es s\u00f3lo cuando el paciente puede aceptarlo a s\u00ed mismo que su desarrollo puede proceder a un punto donde ya no lo necesita. Todos estos casos ilustran la funci\u00f3n compensatoria del inconsciente, una teor\u00eda presentada por Jung: lo que carece conscientemente del paciente &#8211; en estos casos, ciertos aspectos de la masculinidad- se encuentra en el inconsciente, y lo que es inconsciente en el paciente se encuentra en la proyecci\u00f3n sobre otras personas o aspectos parciales de estas. En los casos homosexuales hasta ahora discutidos, el objeto fetiche claramente representa el pene. La mayor\u00eda de las autoridades, con la excepci\u00f3n de Strauss y Walker, no reconocen la existencia del fetichismo homosexual: limitan su descripci\u00f3n de los casos a aqu\u00e9llos en los que el fetiche por el cual se atrae al paciente es claramente algo asociado con la hembra, como ropa interior femenina o joyas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Fetichismo heterosexual<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Se discute la psicopatolog\u00eda del tipo heterosexual de fetichismo. Hadfield (1950), por ejemplo, dice: \u201cEn todos los casos de fetichismo que hemos analizado, el objeto fetichista result\u00f3 ser un sustituto de la madre: porque el pecho es el primer objeto amado del ni\u00f1o, incluso antes de que la madre lo sea\u201d (P\u00e1g. 376). Freud y Fenichel, por otra parte, son bastante categ\u00f3ricos en su opini\u00f3n de que el fetiche representa un pene femenino (materno). Mi opini\u00f3n es que el fetiche es un objeto m\u00e1gico que tiene un significado tanto f\u00e1lico como maternal. Si tengo raz\u00f3n al pensar que el fetichista se siente castrado, entonces se puede decir que se ha identificado con una mujer. El falo es, por decirlo as\u00ed, abandonado para preservar esta identificaci\u00f3n. Pero la actividad sexual es imposible sin el falo, por lo que el problema se plantea para el fetichista de c\u00f3mo puede preservar su identificaci\u00f3n femenina y, al mismo tiempo, participar en la actividad f\u00e1lica. Esto se hace posible si la mujer muestra evidencia de ser f\u00e1lica, lo que explica la necesidad de que el fetiche est\u00e9 presente antes de que el paciente pueda ser sexualmente activo. La identificaci\u00f3n con la mujer f\u00e1lica se lleva un paso m\u00e1s all\u00e1 en el caso del travestismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La doble significaci\u00f3n del fetiche aparece en el siguiente caso.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>6) Un joven me fue enviado a causa de una falta total de mantener un trabajo o tener \u00e9xito en cualquier examen. Anteriormente hab\u00eda sido diagnosticado como esquizofr\u00e9nico, y aunque no era francamente psic\u00f3tico, sin duda mostraba muchos s\u00edntomas de tipo hebefr\u00e9nico.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El fetichismo que present\u00f3 fue el siguiente. Estaba compulsivamente atra\u00eddo hacia los ni\u00f1os que estaban lisiados y sobre todo los que llevaban hierros de apoyo en las piernas. \u00c9l mismo quer\u00eda usar hierros, y tuvo una erecci\u00f3n cuando se puso un sustituto casero. Sol\u00eda leer cualquier cosa que pudiera obtener sobre los hogares y hospitales para lisiados, y sab\u00eda mucho sobre la poliomielitis y sus resultados. Si tuviera la suerte de ver a un lisiado en las calles, lo seguir\u00eda por kil\u00f3metros.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El origen aparente de este s\u00edntoma fue extremadamente interesante. Cuando el paciente fue a la escuela, uno de sus compa\u00f1eros era un muchacho lisiado que llevaba un hierro en su pierna. Este ni\u00f1o fue llevado a la escuela todos los d\u00edas por su madre en un coche, y se le dio una gran cantidad de atenci\u00f3n especial ya que era incapaz de caminar. Mi paciente estaba muy envidioso de esto, porque su relaci\u00f3n con su propia madre era mala y quer\u00eda tener para s\u00ed el amor y la atenci\u00f3n extra que recib\u00eda el ni\u00f1o lisiado. El hierro de la pierna se convirti\u00f3 para \u00e9l en algo que tuvo un doble significado. Por un lado, representaba la potencia masculina, exactamente como en los casos citados anteriormente; por otro, ten\u00eda el significado de un don de la madre que le daba apoyo y fuerza a\u00f1adida. Ansiaba ser pasivo e indefenso para obtener afecto maternal, al mismo tiempo, quer\u00eda ser masculino y activo, un deseo que se expresaba en un apasionado inter\u00e9s por el f\u00fatbol. Cuando se identific\u00f3 con el ni\u00f1o lisiado poni\u00e9ndose su hierro en la pierna hecho en casa obtuvo el afecto maternal en fantas\u00eda, y entonces pudo sentirse m\u00e1s confiado y seguro de s\u00ed mismo como hombre, con el resultado de que pod\u00eda experimentar su propia sexualidad.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Me parece probable que este caso arroje alguna luz sobre las opiniones opuestas de los psicopat\u00f3logos. Ya he mencionado que algunas autoridades afirman que el fetiche tiene una significaci\u00f3n del falo, otros que representa el pecho. De todas formas, en algunos casos, probablemente representa los dos a la vez. Todos estos pacientes son hombres que no est\u00e1n seguros de sus poderes masculinos. Se podr\u00eda postular que para un ni\u00f1o var\u00f3n desarrollar normalmente dos cosas son necesarias: primero, una madre que le dar\u00e1 el afecto y la seguridad que todo ni\u00f1o necesita; segundo, un padre con el que pueda identificarse m\u00e1s tarde. Puede faltar cualquiera de estas dos necesidades o ambas, y puede ser que, en los casos de fetichismo, el fetiche represente cualquiera de estas dos exigencias que haya estado m\u00e1s visiblemente ausente.<\/p>\n\n\n\n<p>Es muy claro que en algunos casos de fetichismo heterosexual el elemento materno, o de pecho, es el m\u00e1s conspicuo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>7) Un hombre acudi\u00f3 a un departamento ambulatorio con la queja de que ten\u00eda una atracci\u00f3n compulsiva hacia las joyas femeninas, especialmente los brazaletes. Hab\u00eda tenido una madre viciosa y descuidada, y cuando era peque\u00f1o se iba a menudo a la cama sinti\u00e9ndose miserablemente infeliz. Pero descubri\u00f3 que, si llevaba uno de los brazaletes de su madre a la cama, se sent\u00eda m\u00e1s en paz, y rob\u00f3 uno de su tocador que guard\u00f3 durante algunos a\u00f1os. El aspecto maternalmente reconfortante y de apoyo del fetiche se muestra claramente en este caso. Deseaba que sus amigas usaran brazaletes porque se sent\u00eda tan inseguro de s\u00ed mismo como un hombre que deseaba que todas las mujeres mostraran alguna evidencia de ser una madre, as\u00ed como una amante en potencia.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En el quinto libro de la Odisea (Homero, 1935), se cuenta la historia de c\u00f3mo Odiseo hizo una balsa y zarp\u00f3 de la isla de Calipso, y de c\u00f3mo Poseid\u00f3n lo vio, y levant\u00f3 una tempestad que casi lo abruma. Pero Ino, la hija de Cadmo, vino a su rescate, y le dijo que desechara la ropa que Calipso le hab\u00eda dado y que tomara su velo en su lugar:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Toma este velo imperecedero, y col\u00f3calo sobre tu pecho, as\u00ed no habr\u00e1 temor de que sufras algo o perezcas. Pero cuando hayas agarrado la tierra firme con tus manos, su\u00e9ltala y arr\u00f3jala a las oscuras profundidades como si fuera vino, lejos de la tierra, y te alejas. [Odisea, Bk. V, 1. 340]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Cuando Ulises finalmente llega a tierra con seguridad, hace lo que se le dice, y devuelve el velo al agua. Ha recibido el apoyo femenino que necesitaba en su apuro, pero, una vez que el peligro ha terminado, no debe conservarlo m\u00e1s tiempo, sino que debe confiar una vez m\u00e1s en s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos fetiches tienen el significado del velo de Ino. Parecen representar un dispositivo m\u00e1gico de protecci\u00f3n que defiende al hombre contra los peligros de ser abrumado por el inconsciente, una salvaguarda que es particularmente necesaria en la situaci\u00f3n potencialmente peligrosa de las relaciones sexuales. Parece que cada vez que un hombre se enfrenta a cualquier situaci\u00f3n peligrosa que le obligue a exhibir la suma de su fuerza masculina, le gusta tener un s\u00edmbolo femenino para apoyar y fortalecerse a\u00fan m\u00e1s. Cuando el caballero medieval intentaba demostrar su val\u00eda en un torneo, a menudo llevaba consigo un favor de su se\u00f1ora, como su guante, en una batalla: un signo externo y visible de que lo amaba; y sin duda se sent\u00eda a\u00fan m\u00e1s seguro por ello. En la \u00faltima guerra, los pilotos de caza sol\u00edan llevar medias o sostenes con ellos que sus amigas les hab\u00edan dado. Se podr\u00eda argumentar que esto es s\u00f3lo un ejemplo de jactancia adolescente, pero son s\u00f3lo aquellos que est\u00e1n inseguros de s\u00ed mismos los que necesitan jactarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>La madre f\u00e1lica<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 claro, entonces, que el fetiche tiene un doble significado, tanto masculino como femenino. La imagen de la mujer f\u00e1lica, que se encuentra en estas condiciones, es de gran inter\u00e9s. Los s\u00edmbolos masculinos se encuentran constantemente en asociaci\u00f3n con diosas madre, especialmente con figuras aterradoras como H\u00e9cate, cuyos s\u00edmbolos son la llave, el l\u00e1tigo, la daga y la antorcha. Las brujas se montan en palos de escoba f\u00e1licos, y las diversas diosas madre se representan a menudo como teniendo atributos f\u00e1licos. La mujer f\u00e1lica es una figura arquet\u00edpica que se encuentra en diversas representaciones en todo el mundo. La existencia de esta figura es una expresi\u00f3n viva de la verdad psicol\u00f3gica de que todo tiene su origen en la madre, que es simb\u00f3licamente masculina y femenina.<\/p>\n\n\n\n<p>Fetichistas y travestis son personas cuyo desarrollo del ego es incompleto. No se establecen como varones con una existencia separada y una conciencia de su propia potencia masculina. El poder todav\u00eda pertenece a la madre f\u00e1lica, y su problema es arrebatarle el poder f\u00e1lico a la madre y ganar posesi\u00f3n de \u00e9l. El fetiche es un dispositivo m\u00e1gico por el cual se intenta ganarlo, y por lo tanto tiene un significado positivo. En el travestismo, el paciente asume el vestido femenino no porque quiera ser mujer, sino porque desea obtener el poder f\u00e1lico que todav\u00eda se siente pertenecer a la mujer.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>8) Un hombre de 28 a\u00f1os se quej\u00f3 de que ten\u00eda la compulsi\u00f3n de vestir la ropa de su esposa dos veces por semana. Luego se masturbaba. Estaba teniendo relaciones sexuales normales con su esposa al mismo tiempo, pero ella no era particularmente activa sexualmente. Por lo tanto, se sent\u00eda bastante reacio a acercarse a ella sexualmente tan a menudo como le hubiera gustado. Cuando se puso la ropa, describi\u00f3 sus sensaciones como las de \u201capoyo y comodidad\u201d; se ocup\u00f3 especialmente de las sensaciones t\u00e1ctiles provocadas por el uso de medias, que calific\u00f3 de \u201creconfortantes\u201d. El elemento materno en esto es obvio. Al mismo tiempo, se sent\u00eda enormemente confiado en la ropa femenina, y experiment\u00f3 un acceso de potencia masculina. Al identificarse con una mujer, se convirti\u00f3, parad\u00f3jicamente, en un hombre.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En este caso particular, el tema arquet\u00edpico fue puesto en la prominencia por el fondo personal. El padre del paciente era un hombre d\u00e9bil, una falta de identidad con quien no pod\u00eda identificarse de manera que evocara su propia masculinidad latente. La madre era un personaje fuerte que siempre hab\u00eda dominado el hogar y que llevaba los pantalones. Estaba particularmente preparada para recibir la proyecci\u00f3n de la gran madre con los atributos f\u00e1licos, y esta proyecci\u00f3n fue luego transferida a la esposa del paciente.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Una manera de superar a la gran madre es identificarse con ella: este es el m\u00e9todo adoptado por los travestis. Otra es tener relaciones sexuales con ella. Neumann (1954), en Los Or\u00edgenes e Historia de la Conciencia, dice: \u201cLa segunda conclusi\u00f3n de Jung, cuyo significado a\u00fan no ha sido generalmente aceptado en la psicolog\u00eda, demuestra que el incesto del h\u00e9roe es un incesto de regeneraci\u00f3n. La victoria sobre la madre, frecuentemente tomando la forma de la entrada real en ella, es decir, el incesto, provoca un renacimiento. El incesto produce una transformaci\u00f3n de la personalidad que es lo \u00fanico que hace al h\u00e9roe de la humanidad\u00bb (p\u00e1g. 154).<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas tribus primitivas requieren que el adolescente tenga relaciones sexuales con la madre. Al reducirla a un nivel humano, al ponerla a la par con otras mujeres, el ni\u00f1o supera el poder de su madre sobre \u00e9l y alcanza la independencia masculina.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>9) Un paciente epil\u00e9ptico de alta inteligencia era tanto un s\u00e1dico como un fetichista. Quer\u00eda atar a las mujeres y golpearlas: tambi\u00e9n quer\u00eda usar impermeables. Era un individuo extremadamente inmaduro que siempre se hab\u00eda sentido inadecuado comparado con otros hombres.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Su primer recuerdo de impermeables fue que su madre le hab\u00eda dado uno cuando ten\u00eda unos seis a\u00f1os. Estaba muy complacido con \u00e9l, y se lo puso delante de un espejo sin nada debajo. Entonces experiment\u00f3 una erecci\u00f3n y excitaci\u00f3n sexual. Ocasionalmente repet\u00eda este procedimiento en la vida adulta, obteniendo un impermeable femenino, poni\u00e9ndoselo y masturb\u00e1ndose: pero la mayor\u00eda de las veces quer\u00eda que las mujeres usaran impermeables y luego tener relaciones sexuales con ellas.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El impermeable en primera instancia, por lo tanto, ten\u00eda el significado de un don de la madre que result\u00f3 en su \u201cdevenir sexual\u201d: una transferencia de poder f\u00e1lico de ella hacia \u00e9l. \u00bfPor qu\u00e9 m\u00e1s tarde querr\u00eda renunciar a esto y, por as\u00ed decirlo, devolv\u00e9rselo a la mujer? Puesto que su problema era superar a la madre, parece probable que lo que \u00e9l quiso hacer era actuar el tema arquet\u00edpico de superar a la madre por tener relaciones sexuales con ella, y esta situaci\u00f3n no podr\u00eda ser completa a menos que la mujer mostrase evidencia de ser una mujer f\u00e1lica llevando un impermeable.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Esta interpretaci\u00f3n es corroborada por sus deseos s\u00e1dicos. Sus fantas\u00edas estaban todas interesadas en demostrar que era m\u00e1s fuerte y poderoso que la mujer, cosa que s\u00f3lo pod\u00eda hacer super\u00e1ndola.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El tema arquet\u00edpico de superar a la terrible madre y as\u00ed ganar posesi\u00f3n de otro poder f\u00e1lico est\u00e1 bien ilustrado por la historia de Perseo.<\/p>\n\n\n\n<p>Perseo era el hijo de D\u00e1nae y de Zeus. Su destino final era vencer al padre, primero en forma de Polidectes, un rey que deseaba casarse con D\u00e1nae; en segundo lugar en la persona de Acrisio, su abuelo materno, que originalmente hab\u00eda perseguido a su madre encerr\u00e1ndola en una torre. Pero antes de que Perseo pudiera tratar con el lado paternal y reinar como rey, tuvo que lidiar con el lado materno en la forma de la Gorgona. Palas Atenea le aparece en un sue\u00f1o y le habla de Medusa. Perseo luego va a la corte de Polidectes, que est\u00e1 presionando sus atenciones indeseadas sobre D\u00e1nae. Polidectes se r\u00ede de Perseo, porque este \u00faltimo no tiene ning\u00fan regalo para traerle, a diferencia de los otros j\u00f3venes que asisten a la corte. \u201cDices que tu padre es uno de los dioses. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu don divino, Perseo?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos aqu\u00ed que Perseo se compara desfavorablemente con los otros j\u00f3venes. Todos han conseguido algo que \u00e9l no ha podido, y puede recordarse que al comienzo de este art\u00edculo suger\u00ed que en los casos que he descrito, la condici\u00f3n b\u00e1sica era que el paciente sintiera que a \u00e9l le faltaba algo que los otros hombres pose\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Polidectes se burla de \u00e9l, Perseo acepta el desaf\u00edo y dice: \u201cEl don de los dioses ser\u00e1 tuyo. Los dioses que me ayudan, y t\u00fa tendr\u00e1s la cabeza de Medusa\u201d. Ha determinado la lucha con el drag\u00f3n, pero se da cuenta de que no puede emprenderla sin ayuda. Atenea aparece de nuevo, esta vez acompa\u00f1ado por Hermes. Perseo recibe de ellos, o de las ninfas a quienes le dirigen, los siguientes art\u00edculos: primero, una espada con la que cortar la cabeza de la Gorgona y segundo, un bolso en el que ponerla cuando la haya cortado; tercero, un escudo en el que puede ver a Medusa reflejada, y as\u00ed evitar ser convertido en piedra al enfrentarse a ella directamente; cuarto, un par de sandalias aladas, para llevarlo con rapidez y seguridad sobre los mares; y quinto, un casco que lo hace invisible.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se\u00f1ala Neumann (1954), el camino del h\u00e9roe s\u00f3lo puede ser recorrerse hasta su conclusi\u00f3n triunfal con la ayuda del padre divino, cuyo agente es Hermes, y con la ayuda de Atenea, a quien Neumann toma como representante de un nuevo femenino espiritual (p\u00e1g. 216). Ya he se\u00f1alado en mis ejemplos cl\u00ednicos que el ni\u00f1o necesita recibir afecto de ambos padres, una contribuci\u00f3n masculina y una contribuci\u00f3n femenina, si quiere vencer el miedo de la madre y alcanzar su plena estatura masculina. A Perseo se le da un arma que puede usar activamente, en un nivel correspondiente al falo, y tambi\u00e9n medios m\u00e1gicos de protegerse, el escudo y el casco, que son comparables al velo de Ino y representan el apoyo materno y la protecci\u00f3n. Es a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n positiva con los padres que se supera el peligro de permanecer demasiado tiempo bajo su dominio. Es obvio que todos los dones que Perseo recibe de Hermes y Atenea pueden ser interpretados a varios niveles: son verdaderos s\u00edmbolos, representan la masculinidad y la espiritualidad, el intelecto y el poder de la conciencia, as\u00ed como la base instintiva del desarrollo masculino.<\/p>\n\n\n\n<p>Perseo se pone en marcha, supera a las Greas, que est\u00e1n relacionadas con las Gorgonas, y eventualmente corta la cabeza de Medusa y la pone en su bolsa. La cabeza de Medusa tiene un gran inter\u00e9s psicol\u00f3gico. Freud escribi\u00f3 un art\u00edculo sobre \u00e9l en 1922, en el que atribuye los atributos f\u00e1licos de Medusa al miedo a la castraci\u00f3n. \u00c9l dice:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El cabello de la Cabeza de Medusa se representa con frecuencia en obras de arte en forma de serpientes, y \u00e9stas derivan de nuevo del complejo de castraci\u00f3n. Es un hecho notable que, por espantosos que sean en s\u00ed mismos, sin embargo sirven realmente como una mitigaci\u00f3n del horror, porque reemplazan al pene, cuya ausencia es la causa del horror. Esta es una confirmaci\u00f3n de la regla t\u00e9cnica seg\u00fan la cual una multiplicaci\u00f3n de los s\u00edmbolos del pene significa castraci\u00f3n.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La vista de la cabeza de la Medusa hace temblar al espectador, lo convierte en piedra. \u00a1Observen que aqu\u00ed tenemos una vez m\u00e1s el mismo origen del complejo de castraci\u00f3n y la misma transformaci\u00f3n del afecto! Porque el endurecerse significa una erecci\u00f3n. As\u00ed, en la situaci\u00f3n original, le ofrece consuelo al espectador: todav\u00eda est\u00e1 en posesi\u00f3n de un pene, y el endurecimiento de hecho, le tranquiliza. [pag. 105]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>No puedo estar de acuerdo con este punto de vista. La cabeza de la Gorgona dif\u00edcilmente debe interpretarse como un objeto tranquilizador, a pesar de la multiplicidad de las serpientes; por el contrario, se describe como extremadamente aterrador. Si se convierte en piedra, y por lo tanto completamente inmovilizado, seguramente no es semejante a tener una erecci\u00f3n, condici\u00f3n que suele ser el precursor de un aumento de la actividad masculina. El tema es seguramente el de estar \u201cpetrificado\u201d frente a una figura abrumadoramente poderosa que posee caracter\u00edsticas tanto masculinas como femeninas: en otras palabras, la gran madre en su aspecto m\u00e1s destructivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la tarea del h\u00e9roe liberarse de la influencia de la gran madre, super\u00e1ndola y ganando as\u00ed su poder f\u00e1lico, que todav\u00eda le falta. Perseo pone la cabeza de la Gorgona en su bolsa, presumiblemente el saco que cada hombre lleva consigo, y que todav\u00eda se conoce por su nombre latino de escroto.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces es capaz de liberar a Andr\u00f3meda del monstruo marino, un tema que no puedo elaborar aqu\u00ed. A continuaci\u00f3n, utiliza la cabeza para deshacerse de Polidectes y su corte, a quien convierte en piedra al mostr\u00e1rsela. Pero antes de usar la cabeza de esta manera, tiene que devolver la espada, el escudo y los zapatos alados a Atenea y Hermes: un paralelo exacto a la devoluci\u00f3n del velo de Ino al mar por Odiseo, y de inmediato el peligro ha terminado.<\/p>\n\n\n\n<p>El logro final de Perseo tambi\u00e9n es interesante. Vuelve para encontrar a Acrisio, el abuelo materno, que fue el responsable original del problema al encerrar a D\u00e1nae en una torre. Aqu\u00ed Perseo participa en una competici\u00f3n con los otros j\u00f3venes en lanzar el disco. Pero antes de tomar parte, se quita el casco y la coraza y queda desnudo ante la multitud reunida. De hecho, ha llegado a una etapa de desarrollo masculino en la que puede darse el lujo de revelarse plenamente, tal como es, porque ha superado a la madre, y ahora puede competir eficazmente con otros hombres. Por supuesto, \u00e9l lanza el disco mucho m\u00e1s lejos que nadie, y de manera igualmente inevitable, una r\u00e1faga de viento atrapa el disco, golpea a Acrisio y lo mata. Perseo ahora puede ascender al trono y reinar felizmente con Andr\u00f3meda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Resumen<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>He tratado de mostrar en este art\u00edculo que los fetichistas y los travestis son personas que, debido a cierto tipo de inmadurez, se sienten inadecuados como hombres: que sus s\u00edntomas son un esfuerzo para remediar esta situaci\u00f3n, mediante un intento de transferir la masculinidad y que este intento est\u00e1 paralelo al tema mitol\u00f3gico de la lucha del h\u00e9roe con el drag\u00f3n bisexual. Tambi\u00e9n he intentado demostrar que las opiniones opuestas de otros psicopat\u00f3logos pueden reconciliarse si esta interpretaci\u00f3n es aceptada.<\/p>\n\n\n\n<p>REFERENCIAS<\/p>\n\n\n\n<p>Fenichel, O. (1945). The Psycho-Analytic Theory of Neurosis. New York: Norton.<\/p>\n\n\n\n<p>______(1953). The Collected Papers of Otto Fenichel, First Series. New York: Norton. Freud, S. (1922). Medusa&#8217;s head. Standard Edition 18. London: Hogarth.<\/p>\n\n\n\n<p>______(1927). Fetishism. Standard Edition 21. London: Hogarth. Gillespie, W. (1956). The general theory of sexual perversion. Interna- tional Journal of Psycho-Analysis 37:1.<\/p>\n\n\n\n<p>Hadfield, J. A. (1950). Psychology and Mental Health. London: Allen &amp; Unwin.<\/p>\n\n\n\n<p>Homer (1935). The Odyssey of Homer (translated by Butcher &amp; Lang). London: Macmillan.<\/p>\n\n\n\n<p>Neumann, E. (1954). The Origins and History of Consciousness (translated by R. Hull). London: Routledge &amp; Kegan Paul; New York: Pantheon. [Reprinted 1989, London: Maresfield Library.]<\/p>\n\n\n\n<p>Proust, M. (1941). Remembrance of Things Past 7. London: Chatto &amp; Windus.<\/p>\n\n\n\n<p>Walker, K., &amp; Strauss, E. (1948). Sexual Disorders in the Male. London: Hamish Hamilton.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Anthony Storr (1920 &#8211; 2001) fue un psiquiatra, psicoanalista y autor ingl\u00e9s. Nacido en Londres, Storr se educ\u00f3 en el Winchester College, el Christ&#8217;s College, Cambridge, y el Westminster Hospital.Autor de numerosos libros, en algunos de los cuales Storr explor\u00f3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-psicopatologia-del-fetichismo-y-del-travestismo-anthony-storr\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9605","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9605","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9605"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9605\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9614,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9605\/revisions\/9614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9605"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9605"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9605"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}