{"id":9600,"date":"2024-11-08T16:24:37","date_gmt":"2024-11-08T16:24:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=9600"},"modified":"2024-11-10T21:53:40","modified_gmt":"2024-11-10T21:53:40","slug":"volumen-1-estudios-psiquiatricos-resumen-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/volumen-1-estudios-psiquiatricos-resumen-2\/","title":{"rendered":"Volumen 1. Estudios psiqui\u00e1tricos (Resumen)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Abstracts-Jung.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"757\" height=\"1000\" src=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Abstracts-Jung.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9602\" style=\"width:382px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Abstracts-Jung.jpg 757w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Abstracts-Jung-227x300.jpg 227w\" sizes=\"auto, (max-width: 757px) 100vw, 757px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Este documento ha sido traducido de la obra <em>Abstracts of the Collected Works of C.G. Jung,<\/em> publicada en 1978 por el Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, cuya misi\u00f3n es proporcionar una difusi\u00f3n eficaz de la informaci\u00f3n cient\u00edfica de diversos enfoques sobre salud mental. Correponde al abstract \u00abPsychiatric Studies\u00bb, En: <em>Jung. C.G., Vol 1, 2\u00b0 ed, Princeton University Press, 1970,<\/em> pp. 3-221. Como se menciona en el prefacio de esa obra, ning\u00fan resumen puede reemplazar una lectura cuidadosa del documento original. &nbsp;Estos res\u00famenes sirven s\u00f3lo como gu\u00edas para que los usuarios puedan seleccionar los cap\u00edtulos o art\u00edculos para leerlos en profundidad. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otros res\u00famenes los pueden encontrar en el men\u00fa <a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/resumenes-de-la-obra-competa-de-c-g-jung\/\">Res\u00famenes de la Obra de C G Jung<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>__________________________________________<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducido del ingl\u00e9s por Juan Carlos Alonso G.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>VOLUMEN 1: ESTUDIOS PSIQUI\u00c1TRICOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Introducci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Se analizan ciertos estados de inferioridad psicop\u00e1tica y estados alterados de conciencia, que antes se consideraban fen\u00f3menos ocultos, para clasificarlos y resolver los desacuerdos previos sobre ellos entre las autoridades cient\u00edficas. Entre ellos se incluyen la narcolepsia, el letargo, el automatismo ambulatorio, la amnesia peri\u00f3dica, el sonambulismo y la mentira patol\u00f3gica, que a veces se atribuyen a la epilepsia, la histeria o la neurastenia y a veces se describen como enfermedades en s\u00ed mismas. Se destaca la excepcional dificultad para definir estos estados y se presenta un caso de sonambulismo para ilustrar los problemas de clasificaci\u00f3n. Una mujer soltera de 40 a\u00f1os, contable y tenedora de libros en una gran empresa, hab\u00eda estado en un estado muy nervioso durante alg\u00fan tiempo y se tom\u00f3 unas vacaciones. Mientras caminaba por un cementerio, comenz\u00f3 a arrancar flores y a ara\u00f1ar las tumbas, sin recordar nada de esto m\u00e1s tarde. En un asilo de Z\u00farich inform\u00f3 que vio personas muertas en su habitaci\u00f3n y en su cama y oy\u00f3 voces que la llamaban desde el cementerio. La conclusi\u00f3n fue que la paciente sufr\u00eda de una inferioridad psicop\u00e1tica con tendencia a la histeria. En su estado de agotamiento nervioso, sufr\u00eda ataques de estupor epileptoide. Como resultado de una dosis inusualmente grande de alcohol, los ataques se convirtieron en sonambulismo con alucinaciones, que se asociaban a percepciones externas fortuitas de la misma manera que los sue\u00f1os. Cuando se recuper\u00f3 de su estado nervioso, los s\u00edntomas histeriformes desaparecieron. Se discuten brevemente otros casos de sonambulismo y los hallazgos de otros investigadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>1. Acerca de la psicolog\u00eda y patolog\u00eda de los llamados fen\u00f3menos ocultos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\"><strong><em>Caso de sonambulismo en una joven con taras hereditarias (m\u00e9dium espiritista). Acta de las sesiones.<\/em> &nbsp;<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Se presentan registros detallados de un caso de sonambulismo en una ni\u00f1a de 15 a\u00f1os, con poderes de m\u00e9dium espiritista, cuya familia hab\u00eda exhibido s\u00edntomas de excentricidad y trastornos de personalidad. Los registros de los miembros de la familia revelan alucinaciones en estado de vigilia, comportamiento exc\u00e9ntrico y extra\u00f1o, aberraciones de personalidad, estados de trance prolongados y diversos grados de comportamiento neur\u00f3tico y psicop\u00e1tico. Su propio comportamiento era reservado, aunque era susceptible a cambios repentinos de humor. Intelectualmente no se distingu\u00eda y ten\u00eda poca educaci\u00f3n. Su madre era una disciplinaria tir\u00e1nica e inconsistente, y su padre hab\u00eda muerto durante la adolescencia temprana de S. Su competencia como m\u00e9dium espiritista surgi\u00f3 cuando intent\u00f3 hacer girar la mesa para divertirse. Mejor\u00f3 r\u00e1pida y espectacularmente, hasta que pudo comunicarse con familiares y conocidos fallecidos e imitar a personas que conoc\u00eda solo de o\u00eddas. Poco a poco, los gestos acompa\u00f1aron a las palabras, hasta que represent\u00f3 escenas dram\u00e1ticas completas, describiendo una gama completa de emociones y usando el alem\u00e1n literario est\u00e1ndar con fluidez, aunque solo hablaba el dialecto rural en estado de vigilia. Al principio, los trances se produc\u00edan espont\u00e1neamente, comenzando como ataques son\u00e1mbulos que pod\u00eda predecir; luego, m\u00e1s tarde, pod\u00eda inducirlos a voluntad. En el despertar gradual, un estado de \u00e9xtasis era seguido generalmente por catalepsia con flexibilitas cerea. S exhib\u00eda dos personalidades diferentes una al lado de la otra o en sucesi\u00f3n, cada una luchando por dominar. Se presentan los momentos destacados de los di\u00e1logos grabados en las sesiones espiritistas, en los que ocurrieron una variedad de fen\u00f3menos ps\u00edquicos y ocultos (automatismo, clarividencia, premoniciones, presentimientos y descripciones de visiones). Algunos se manifestaron a trav\u00e9s de psicograf\u00edas, y otros a trav\u00e9s de las voces de muchas personas diferentes, en su mayor\u00eda parientes fallecidos de S, en particular su abuelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\"><strong><em>Desarrollo de las personalidades sonamb\u00falicas. Las novelas. Ciencia natural m\u00edstica.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">En el caso de una ni\u00f1a de cinco a\u00f1os se describen fen\u00f3menos que se produc\u00edan durante episodios de sonambulismo. A petici\u00f3n de los espiritistas que asist\u00edan a las sesiones de S, aparec\u00edan los nombres de personas muertas conocidas y, a veces, nombres desconocidos. El esp\u00edritu de control era el abuelo de S, que recitaba m\u00e1ximas b\u00edblicas, observaciones edificantes y versos de cancioneros que presumiblemente hab\u00eda compuesto \u00e9l mismo, lo que no concordaba con el car\u00e1cter del abuelo real. Una personalidad posterior, que hablaba con un acento diferente, era fr\u00edvola y superficial. Cuando empez\u00f3 a dominar las sesiones, el car\u00e1cter serio de las sesiones no pod\u00eda sostenerse y las sesiones se suspend\u00edan por per\u00edodos. Todas estas personalidades ten\u00edan acceso a toda la memoria de la m\u00e9dium, incluido el inconsciente. En estos trances, la conciencia de S mostraba una fantas\u00eda extraordinariamente rica. Estaba casi totalmente amn\u00e9sica respecto de los fen\u00f3menos autom\u00e1ticos durante el \u00e9xtasis, pero ten\u00eda un recuerdo claro de otros fen\u00f3menos relacionados con el ego, como la glosolalia. Despu\u00e9s de cada trance ext\u00e1tico sufr\u00eda amnesia, que era reemplazada gradualmente por recuerdos fragmentarios. En sesiones posteriores, S describi\u00f3 algunas de sus experiencias en el mundo espiritual, donde ten\u00eda un nombre especial, Ivenes. Como tal, entend\u00eda y hablaba el lenguaje de los esp\u00edritus. Habl\u00f3 de los habitantes de las estrellas y del sistema de canales marcianos M, y de los seres que viven en Marte. Ivenes, que hablaba como una persona seria y madura, en contraste con algunas de las otras personalidades, controlaba directamente el estado semison\u00e1mbulo de S. Se hab\u00eda encarnado a s\u00ed misma numerosas veces a lo largo de los siglos, y describi\u00f3 algunos de sus estados y aventuras rom\u00e1nticas. M\u00e1s tarde a\u00fan, S desarroll\u00f3 un sistema m\u00edstico completo del cosmos, recibido de los esp\u00edritus, que fue explicado en un diagrama. Las interesantes y significativas sesiones de espiritismo terminaron entonces. Despu\u00e9s de que Jung dej\u00f3 de asistir a ellas, S fue sorprendida haciendo trampa en una sesi\u00f3n de espiritismo. Posteriormente dej\u00f3 de participar en las sesiones de espiritismo y comenz\u00f3 a trabajar en un negocio en el que aparentemente tuvo \u00e9xito. Su car\u00e1cter tambi\u00e9n mejor\u00f3 y se volvi\u00f3 m\u00e1s tranquila, m\u00e1s estable y m\u00e1s agradable, sin m\u00e1s anomal\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\"><em><strong>Desenlace. El estado de vigilia. El hemi-sonambulismo. Los automatismos. Los movimientos autom\u00e1ticos de la mesa.<\/strong>&nbsp;&nbsp;<strong>La escritura autom\u00e1tica. Las alucinaciones.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">En el caso de la ni\u00f1a de cinco a\u00f1os se analizan diversos aspectos del sonambulismo. Era distra\u00edda, presentaba diversos estados de \u00e1nimo, era razonablemente inteligente pero de mente estrecha. Su memoria era buena, pero estaba afectada por la distracci\u00f3n. Sus frecuentes errores de lectura demostraban una distracci\u00f3n hist\u00e9rica y presentaba un estado on\u00edrico patol\u00f3gico; su g\u00e9nesis era espont\u00e1nea y generalmente considerada como hist\u00e9rica. En su caso, los errores de lectura, psicol\u00f3gicamente t\u00edpicos del mecanismo de los sue\u00f1os sonamb\u00falicos, eran un s\u00edntoma prodr\u00f3mico de acontecimientos posteriores. Durante alg\u00fan tiempo antes y despu\u00e9s de los ataques sonamb\u00falicos se encontraba en un estado de preocupaci\u00f3n. En este estado semison\u00e1mbulo, estaba grave y digna, en contraste con su personalidad habitual. Daba la impresi\u00f3n de representar, con considerable talento dram\u00e1tico, el papel de una mujer madura. Su conversaci\u00f3n se divid\u00eda aproximadamente por igual entre respuestas a preguntas reales y alucinatorias. Se observaron los fen\u00f3menos de movimientos autom\u00e1ticos de la mesa, psicograf\u00eda y otros automatismos. El giro de la mesa se manifestaba de forma m\u00e1s acentuada en el estado de vigilia, que luego se convert\u00eda en semisonambulismo, con el inicio anunciado por alucinaciones. En la psicograf\u00eda, otro fen\u00f3meno que se produce bajo hipnosis parcial, se dirige una sugesti\u00f3n primaria a la mente consciente cuando se conserva la sensibilidad, y al inconsciente cuando se extingue. En la segunda sesi\u00f3n, la coincidencia del descenso de la oscuridad y la interrupci\u00f3n brusca del abuelo fallecido parece haber provocado una r\u00e1pida profundizaci\u00f3n de la hipnosis, lo que favoreci\u00f3 las alucinaciones. Apareci\u00f3 una personalidad completamente nueva (el abuelo de Jung). Probablemente se trat\u00f3 de una disociaci\u00f3n de la personalidad ya existente, que se apoder\u00f3 del material disponible m\u00e1s cercano para su expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\"><em><strong>Alteraci\u00f3n del car\u00e1cter. Relaci\u00f3n con el ataque hist\u00e9rico. Naturaleza de los ataques sonamb\u00falicos. Relaci\u00f3n con las personalidades inconscientes. Curso<\/strong>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">El desarrollo de personalidades alternativas en el sonambulismo se analiza en el estudio del caso de una joven. Una revisi\u00f3n de varios casos en la literatura indica que el segundo estado suele estar separado del primero por una ruptura amn\u00e9sica, con una interrupci\u00f3n en la continuidad de la conciencia y un cambio en el car\u00e1cter. En el caso de S no hubo alteraci\u00f3n amn\u00e9sica. La transici\u00f3n fue gradual y se conserv\u00f3 la continuidad de la conciencia. Teniendo en cuenta la edad de S, 15 a\u00f1os, se supone que hubo una conexi\u00f3n entre las alteraciones y los cambios fisiol\u00f3gicos del car\u00e1cter en la pubertad, lo que se hace m\u00e1s claro al examinar su segunda personalidad, Ivenes. Ivenes era la continuaci\u00f3n del yo de S y compon\u00eda todo su contenido consciente. La calma de Ivenes, su modestia y reserva, su inteligencia m\u00e1s uniforme y su confianza fueron una mejora en el car\u00e1cter de S. Pero Ivenes da la impresi\u00f3n de ser un producto artificial, sugiriendo el prototipo de la Clarividente de Prevorst. Ivenes era lo que S deseaba ser dentro de 20 a\u00f1os: una dama segura de s\u00ed misma, influyente, sabia, amable y piadosa. S se diferenciaba de otros so\u00f1adores patol\u00f3gicos analizados en que no se pod\u00eda probar que sus enso\u00f1aciones hubieran sido objeto de sus intereses cotidianos. Sus \u00abromances\u00bb mostraban las ra\u00edces subjetivas de sus sue\u00f1os. Hab\u00eda amor\u00edos abiertos y secretos, con nacimientos ileg\u00edtimos y otras insinuaciones sexuales. La teor\u00eda de la reencarnaci\u00f3n de S, en la que ella era la madre ancestral de miles de hijos, era una fantas\u00eda caracter\u00edstica de la pubertad. La causa principal de este cuadro cl\u00ednico era la sexualidad en ciernes de la paciente, un sue\u00f1o de cumplimiento de deseos sexuales. En la segunda sesi\u00f3n, S tuvo un desmayo del que se despert\u00f3 con el recuerdo de algunas alucinaciones, pero dijo que no hab\u00eda perdido el conocimiento. Etiol\u00f3gicamente, deben considerarse dos elementos: la influencia de la hipnosis y la excitaci\u00f3n ps\u00edquica. El rasgo caracter\u00edstico de las escisiones hist\u00e9ricas de la conciencia es que son perturbaciones superficiales, ninguna de ellas tan profunda como para atacar la base firmemente tejida del complejo del yo. En alg\u00fan lugar, a menudo muy bien escondido, est\u00e1 el puente. Las diversas personalidades se agruparon en torno al abuelo de S. y a Ulrich von Gerbenstein.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\"><strong><em>La superioridad del rendimiento inconsciente. Conclusi\u00f3n<\/em>.<\/strong>&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">En la presentaci\u00f3n de un caso de sonambulismo en una ni\u00f1a, se analiza el curso excepcional del trastorno. Todo el caso comenz\u00f3 y alcanz\u00f3 su cl\u00edmax en 4 a 8 semanas; luego se not\u00f3 un declive. Los caracteres manifestados durante sus ataques de sonambulismo, que hab\u00edan sido bien diferenciados, se volvieron mixtos. Los ataques disminuyeron en frecuencia e intensidad y surgi\u00f3 un cambio del sonambulismo al mentir. Despu\u00e9s de los episodios, el car\u00e1cter de S. se volvi\u00f3 m\u00e1s agradable y estable, recordando otros casos en los que el segundo car\u00e1cter de la paciente reemplaz\u00f3 al primero. Los s\u00edntomas de sonambulismo son particularmente frecuentes en la pubertad, y se citan muchos casos bien conocidos que ocurren a esta edad. El rendimiento inconsciente aumentado se define como ese proceso autom\u00e1tico cuyos resultados no est\u00e1n disponibles para la actividad ps\u00edquica consciente del individuo. Se incluyen la lectura del pensamiento por medio del movimiento de la mesa y la criptomnesia (la llegada a la conciencia de una imagen de la memoria que no se reconoce como recuerdo). La imagen criptomn\u00e9sica puede ser tra\u00edda a la conciencia de tres maneras: a) sin la mediaci\u00f3n de los sentidos, como una idea repentina cuyo origen est\u00e1 oculto; b) por mediaci\u00f3n de los sentidos, como en las alucinaciones; o c) por automatismo motor. En este caso, el sistema m\u00edstico que ide\u00f3 S puede considerarse como un ejemplo de rendimiento inconsciente elevado que trascendi\u00f3 su inteligencia normal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>2. Sobre la paralexia hist\u00e9rica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">En respuesta a la rese\u00f1a de un art\u00edculo anterior, se reiteran las opiniones aceptadas sobre la lectura err\u00f3nea hist\u00e9rica y se apoyan las teor\u00edas con interpretaciones de un caso cl\u00ednico. Un paciente le\u00eda mal con frecuencia en la escuela, siempre sustituyendo una palabra del dialecto suizo por la palabra del texto. Como las palabras eran sin\u00f3nimas, lo que demostraba que se entend\u00eda el significado, no hab\u00eda raz\u00f3n para que una persona sana reprodujera la palabra incorrectamente. Este tipo de lectura err\u00f3nea se consideraba un indicador de histeria. S le\u00eda mec\u00e1nicamente, por lo que los procesos ps\u00edquicos puestos en marcha eran d\u00e9biles. En el caso de S, como en toda lectura err\u00f3nea hist\u00e9rica, la conexi\u00f3n formal se rompi\u00f3, pero el sentido se conserv\u00f3. Esto se explica por la hip\u00f3tesis de una conciencia dividida: adem\u00e1s del complejo del yo, que sigue sus propios pensamientos, est\u00e1 funcionando otro complejo consciente. El complejo del yo de S fue desplazado del acto de leer por otras ideas, pero el acto continu\u00f3 autom\u00e1ticamente y form\u00f3 un peque\u00f1o complejo consciente propio, que tambi\u00e9n entendi\u00f3 correctamente, pero se reprodujo en una forma modificada. La lectura hist\u00e9rica err\u00f3nea es significativa porque demuestra la escisi\u00f3n de las funciones ps\u00edquicas del complejo del yo, que es caracter\u00edstica de la histeria; tambi\u00e9n demuestra la fuerte tendencia de los elementos ps\u00edquicos hacia la autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>3. Criptomnesia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Se presenta una discusi\u00f3n te\u00f3rica sobre la criptomnesia (memoria oculta) y la distinci\u00f3n entre memoria directa e indirecta, que tienen la cualidad com\u00fan de ser conocidas individualmente, aunque es posible reconocer una asociaci\u00f3n como una imagen recordada. Las im\u00e1genes combinadas carecen de la cualidad de ser conocidas. Se utiliza la palabra \u201ccombinadas\u201d porque la originalidad reside s\u00f3lo en la combinaci\u00f3n de elementos ps\u00edquicos y no en lo material. Esta asociaci\u00f3n puede ocurrir sin la ayuda de la conciencia. Un ejemplo dr\u00e1stico de esto lo proporciona la histeria, que es una caricatura de los mecanismos psicol\u00f3gicos normales. En la histeria, un complejo de memoria tonificado por sentimientos, aunque no est\u00e9 presente en la conciencia en ese momento, motiva ciertas acciones desde su sede en el inconsciente, tal como si estuviera presente en el consciente. El inconsciente puede percibir y asociar de forma aut\u00f3noma. Todas las nuevas ideas y combinaciones de ideas son premeditadas por el inconsciente. Cuando el consciente se dirige al inconsciente con un deseo, fue el inconsciente quien le dio ese deseo. La criptomnesia, t\u00e9rmino t\u00e9cnico de la literatura cient\u00edfica francesa, se define como el proceso ps\u00edquico en el que una fuerza creativa autom\u00e1tica hace que los recuerdos perdidos reaparezcan en fragmentos considerables y con absoluta claridad. La reaparici\u00f3n de impresiones olvidadas durante mucho tiempo se puede explicar por la fisiolog\u00eda del cerebro, que nunca olvida ninguna impresi\u00f3n, por leve que sea. En condiciones especiales, los viejos rastros de la memoria resurgen con fidelidad fotogr\u00e1fica. El trabajo del genio consiste en construir con esos rastros estructuras nuevas y significativas. Un estado de anormalidad mental en cierto grado es considerado por muchos un complemento necesario del genio, como lo ilustra un pasaje del Zaratustra de Nietzsche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>4. Sobre la distimia maniaca<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">En un intento de obtener una definici\u00f3n y clasificaci\u00f3n adecuadas del trastorno, se describen varios casos de conducta hipoman\u00edaca cr\u00f3nica bajo el t\u00e9rmino \u201ctrastornos del estado de \u00e1nimo man\u00edaco\u201d. La euforia ocasional, la confianza exagerada en uno mismo, la productividad mental y los conflictos con la ley no son suficientes para justificar un diagn\u00f3stico de man\u00eda cr\u00f3nica, cuyos s\u00edntomas cardinales son: labilidad emocional con un estado de \u00e1nimo predominantemente exaltado, fuga de ideas, distracci\u00f3n, hiperactividad, inquietud y, dependiendo de estos s\u00edntomas, exagerada importancia personal, ideas megal\u00f3manas, alcoholismo y otros defectos morales. El t\u00e9rmino \u201cman\u00eda cr\u00f3nica\u201d parece demasiado fuerte, ya que se trata de casos de un estado hipoman\u00edaco que no puede considerarse psic\u00f3tico. Los s\u00edntomas man\u00edacos relativamente leves no son manifestaciones parciales de una man\u00eda peri\u00f3dica y rara vez se encuentran aislados, sino que a menudo se mezclan con otros s\u00edntomas psicop\u00e1ticos. En la relaci\u00f3n entre el intelecto y la voluntad, el papel desempe\u00f1ado por el intelecto es en su mayor parte subsidiario, ya que imparte al motivo caracterol\u00f3gico ya existente la apariencia de una secuencia l\u00f3gicamente convincente de ideas, y a menudo permite al individuo construir motivaciones intelectuales despu\u00e9s del acto. La motivaci\u00f3n primaria para cualquier acci\u00f3n anormal debe buscarse en el reino del afecto. En la literatura sobre personas moralmente defectuosas, la excitabilidad y la labilidad emocionales son entradas frecuentes. Se concluye que el trastorno del estado de \u00e1nimo man\u00edaco es un cuadro cl\u00ednico perteneciente al campo de la inferioridad psicop\u00e1tica caracterizado por un complejo estable e hipoman\u00edaco de s\u00edntomas que generalmente se remontan a la juventud; que pueden observarse exacerbaciones de periodicidad incierta; y que el alcoholismo, la criminalidad, la locura moral y la inestabilidad o incapacidad social son, en estos casos, s\u00edntomas dependientes del estado hipoman\u00edaco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>5. Un caso de estupor hist\u00e9rico en una mujer en prisi\u00f3n preventiva.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Se presenta el cuadro cl\u00ednico de una delincuente de 48 a\u00f1os de edad para estudiar la psicopatolog\u00eda de la histeria y la psicosis carcelaria. La paciente fue arrestada por robo y encarcelada. A la ma\u00f1ana siguiente fue encontrada de pie, r\u00edgida, junto a la puerta de la celda y se enfureci\u00f3 con los carceleros, exigi\u00e9ndoles que le devolvieran el dinero que le hab\u00edan robado. Al anochecer estaba totalmente desorientada, con una falta casi total de memoria, cambios de humor que se provocaban f\u00e1cilmente, ideas megal\u00f3manas, habla torpe, insensibilidad total a los pinchazos profundos, fuertes temblores de manos y cabeza y escritura temblorosa y entrecortada. Cre\u00eda que estaba en un hotel de lujo y que los carceleros eran hu\u00e9spedes del hotel. Estaba excitable y a veces gritaba y vociferaba incoherencias. Fue llevada a un asilo para una evaluaci\u00f3n m\u00e9dica. Su estado de conciencia alternante, con defectos de memoria, junto con otros s\u00edntomas hist\u00e9ricos, proporcionaron la base diagn\u00f3stica para el estado crepuscular hist\u00e9rico. Se observ\u00f3 un fen\u00f3meno acompa\u00f1ante de comportamiento estuporoso. En la soledad de su confinamiento solitario, S. se preocup\u00f3 intensamente por su repentina desgracia. Estaba preocupada por su hija \u2014arrestada con ella\u2014 que estaba en las \u00faltimas etapas del embarazo, y por la acusaci\u00f3n de robo (que m\u00e1s tarde result\u00f3 ser falsa). Su \u201cno saber\u201d las respuestas a las preguntas sobre su vida es un fen\u00f3meno primario en la g\u00e9nesis de los s\u00edntomas hist\u00e9ricos que Breuer y Freud han llamado conversi\u00f3n hist\u00e9rica. En este caso, el factor determinante parece haber sido la idea de olvido. Su no saber es en parte un no querer saber inconsciente y en parte un no querer saber semiconsciente. Esta forma de enfermedad hist\u00e9rica \u2014sin tener en cuenta el complejo carcelario de alucinaciones y delirios\u2014 puede describirse como \u201cpsicosis carcelaria\u201d, ya que, con pocas excepciones, tales casos se han observado s\u00f3lo en prisioneros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>6. Sobre simulaci\u00f3n de trastorno mental<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Se presenta un an\u00e1lisis de la detecci\u00f3n de la locura simulada en las entrevistas psiqui\u00e1tricas diagn\u00f3sticas. Para que la simulaci\u00f3n tenga \u00e9xito se requiere simulaci\u00f3n, autocontrol y fortaleza ps\u00edquica. Esto no se puede lograr con simples mentiras, ya que el enga\u00f1o debe mantenerse con constancia y una fuerza de voluntad inquebrantable durante semanas e incluso meses, lo que requiere una cantidad extraordinaria de energ\u00eda. Los casos en que la simulaci\u00f3n se transforma en un estado crepuscular real comienzan con una idea matizada por sentimientos que se desarrolla a trav\u00e9s de la sugestibilidad hasta convertirse en un automatismo. Un gran n\u00famero de simuladores son hist\u00e9ricos y, por lo tanto, proporcionan un terreno favorable para la autosugesti\u00f3n y los trastornos de la conciencia. Una confesi\u00f3n de simulaci\u00f3n al final de un trastorno debe recibirse con cautela, ya que, en personas de disposici\u00f3n hist\u00e9rica, los defectos de memoria que son desconocidos para el propio sujeto solo pueden descubrirse mediante una catamnesis precisa. Se citan varios casos que demuestran matices de simulaci\u00f3n en pacientes acusados \u200b\u200bde un delito. El caso de una joven de 17 a\u00f1os que se hac\u00eda pasar por santa rechazaba la comida, se clavaba clavos en los pies, etc., dif\u00edcilmente puede calificarse de simulaci\u00f3n, pues los medios empleados no guardaban relaci\u00f3n con el fin deseado (quer\u00eda quedarse en casa de un pariente, un sacerdote), sino que eran meros s\u00edntomas de un trastorno mental conocido. Cuando un criminal simula locura, lo hace para ser trasladado a un manicomio. Pero cuando una joven hist\u00e9rica se tortura para parecer interesante, tanto los medios como el fin son el resultado de una actividad mental m\u00f3rbida. Se concluye que: 1) hay personas en las que la secuela de una emoci\u00f3n violenta se manifiesta en forma de una confusi\u00f3n duradera, que podr\u00eda calificarse de \u201cestupidez emocional\u201d; 2) al actuar espec\u00edficamente sobre la atenci\u00f3n, los afectos favorecen la aparici\u00f3n de automatismos ps\u00edquicos en el sentido m\u00e1s amplio; 3) algunos casos de simulaci\u00f3n se deben probablemente a la secuela de emociones violentas y a su automatizaci\u00f3n (o a la autohipnosis) y, por tanto, deben considerarse patol\u00f3gicos. 4) El complejo de Ganser en los prisioneros probablemente puede explicarse de la misma manera y debe considerarse como un s\u00edntoma automatizado estrechamente relacionado con la simulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>7. Peritaje m\u00e9dico sobre un caso de simulaci\u00f3n de trastorno mental<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">La simulaci\u00f3n de locura se presenta e ilustra en un informe detallado de un prisionero que mostr\u00f3 inferioridad psicop\u00e1tica con simulaci\u00f3n semiconsciente. S. hab\u00eda llevado una vida vagabunda, se hab\u00eda casado dos veces y hab\u00eda cometido varios robos. Las desviaciones de personalidad que se consideraban signos de degeneraci\u00f3n inclu\u00edan: hipoalgesia, daltonismo, disminuci\u00f3n de la atenci\u00f3n, mala comprensi\u00f3n de las cosas vistas y o\u00eddas, retraso mental y falta de precisi\u00f3n, todo lo cual se parec\u00eda m\u00e1s a una degeneraci\u00f3n cong\u00e9nita que a cualquier enfermedad mental conocida. Sus s\u00edntomas principales, inestabilidad de car\u00e1cter y olvido, desempe\u00f1an un papel particularmente destacado en la histeria. Un intento anterior de suicidio fue definitivamente de car\u00e1cter hist\u00e9rico. No ten\u00eda una idea clara de lo que quer\u00eda obtener con la simulaci\u00f3n. El prisionero actu\u00f3 tan bien el papel de un loco que algunas de sus acciones eran dif\u00edciles de explicar como pura simulaci\u00f3n. Un factor patol\u00f3gico en su pasado le permiti\u00f3 desempe\u00f1ar su papel con \u00e9xito. Su intenci\u00f3n de simular locura se convirti\u00f3 en una poderosa autosugesti\u00f3n que nubl\u00f3 su conciencia e influy\u00f3 en sus acciones independientemente de su voluntad consciente. Este desarrollo de la simulaci\u00f3n estuvo acompa\u00f1ado de fuertes afectos. El mecanismo psicol\u00f3gico de su simulaci\u00f3n sugiere que la debilidad ps\u00edquica inicial fue la causa final de la idea de simulaci\u00f3n. En respuesta a preguntas espec\u00edficas planteadas por las autoridades judiciales, el asilo decidi\u00f3 que el acusado no estaba en ese momento enfermo mental; la condici\u00f3n, que presumiblemente exist\u00eda desde el nacimiento, no exclu\u00eda la responsabilidad por el robo, pero se asum\u00eda parcialmente como responsable de la simulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>8. Peritaje arbitral sobre dos peritajes psiqui\u00e1tricos contradictorios<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">La insuficiencia de la opini\u00f3n de los peritos sobre la capacidad mental de la acusada se ilustra en el caso de una mujer acusada de fraude despu\u00e9s de obtener dinero para pagar un boleto ganador inexistente en la loter\u00eda h\u00fangara. Los aspectos interesantes del caso son que las opiniones se basaron \u00fanicamente en informes sobre la acusada, en lugar de entrevistas personales con ella, y que est\u00e1 en juego un principio sobre la relaci\u00f3n entre el defecto moral y la histeria. La opini\u00f3n final se form\u00f3 despu\u00e9s de una entrevista con la acusada, adem\u00e1s de un estudio de los documentos. En la primera opini\u00f3n, el hallazgo m\u00e1s importante fue la presencia de histeria. La opini\u00f3n sostuvo que la mentira y el fraude no pueden juzgarse de la misma manera en personas constitucionalmente hist\u00e9ricas que en personas normales, pero encontr\u00f3 a la acusada parcialmente responsable. La segunda opini\u00f3n tambi\u00e9n concluy\u00f3 que la acusada sufr\u00eda de histeria. Sus aberraciones ilegales se consideraron s\u00edntomas de su aberraci\u00f3n hist\u00e9rica. Por lo tanto, se la consider\u00f3 totalmente irresponsable y se la consider\u00f3 incurable. En el segundo dictamen se establece que existe una falta total de sentimientos morales, pero en la cr\u00edtica se sostiene que tal defecto no es un s\u00edntoma hist\u00e9rico y no pertenece al car\u00e1cter hist\u00e9rico. El defecto moral y la histeria se consideran estados diferentes que ocurren independientemente. En el dictamen final, que, en respuesta a las preguntas del juez de instrucci\u00f3n, coincide con el dictamen A en la imputaci\u00f3n de una responsabilidad parcial, pero considera que el material s\u00f3lo es adecuado en el dictamen B, se afirma que la histeria no causa un defecto moral, aunque puede enmascararlo o exagerarlo. Ninguno de los dict\u00e1menes prueba que el acusado haya actuado bajo la compulsi\u00f3n de una persuasi\u00f3n patol\u00f3gica, una idea delirante o un instinto patol\u00f3gico e irresistible. El punto de vista del dictamen B supone, en la pr\u00e1ctica, el abandono del concepto cient\u00edfico de defecto moral, que podr\u00eda excluir a los deficientes morales del concepto jur\u00eddico de locura y atiborrar de criminales los manicomios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>9. Acerca del diagn\u00f3stico psicol\u00f3gico forense<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">En un esfuerzo por aclarar el origen del concepto de \u201cdiagn\u00f3stico psicol\u00f3gico de los hechos\u201d, se citan varios art\u00edculos de diversas revistas en los que se trat\u00f3 ese tema. En su obra y la de Riklin, \u201cLas asociaciones de sujetos normales\u201d, se describe el concepto de complejo de tono emocional y sus efectos sobre las asociaciones. El diagn\u00f3stico psicol\u00f3gico puede aplicarse para revelar un complejo de ideas relacionadas con el crimen presentando al sujeto una serie de asociaciones de palabras. Jung atribuye el m\u00e9rito del descubrimiento de este m\u00e9todo a Galton o Wundt, pero reivindica el origen de los complejos de tono emocional para \u00e9l mismo y su trabajo en la cl\u00ednica de Zurich. Se adjunta un breve informe de un caso en el que se puso de manifiesto la existencia de un complejo de robo mediante la aplicaci\u00f3n de preguntas de escenas de asociaci\u00f3n, tras las cuales el sujeto se derrumb\u00f3 y confes\u00f3 su culpa.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este documento ha sido traducido de la obra Abstracts of the Collected Works of C.G. 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