{"id":930,"date":"2007-06-30T21:21:15","date_gmt":"2007-07-01T02:21:15","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=930"},"modified":"2023-11-18T16:42:20","modified_gmt":"2023-11-18T16:42:20","slug":"core-persefone-un-ritual-iniciatico-de-la-totalidad-de-lo-femenino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/core-persefone-un-ritual-iniciatico-de-la-totalidad-de-lo-femenino\/","title":{"rendered":"Cor\u00e9-Pers\u00e9fone: un ritual inici\u00e1tico de la totalidad de lo femenino &#8211; Ana C\u00e9lia Rodrigues de Souza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/hades-persefone-berniniOK.jpg\" alt=\"\" width=\"326\" height=\"308\" \/><br \/>\n<span style=\"color: #666666;\"><strong><span style=\"color: #ff0000; font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">Hades y Pers\u00e9fone<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Ana C\u00e9lia Rodrigues de Souza es Psiquiatra, con una Maestr\u00eda en Ciencias \u2013 Fisiolog\u00eda Humana de la USP de Sao Paulo.\u00a0Trainee\u00a0de la Sociedad Brasile\u00f1a de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica de Sao Paulo SP. El presente trabajo fue presentado durante el IV Congreso de Psicolog\u00eda Junguiana, celebrado en Punta del Este, Uruguay del 2 al 7 de septiembre de 2006, y su autora autoriz\u00f3 su publicaci\u00f3n. Su E-mail es:\u00a0anaceliarsou@terra.com.br<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">___________________________________________<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Traducido del Portugu\u00e9s por In\u00e9s de la Ossa<\/p>\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La ni\u00f1a Cor\u00e9 atraviesa varias pruebas inici\u00e1ticas con lo que asume un nuevo modo de ser, propio de un adulto, donde el mayor desaf\u00edo es unir el lado oscuro y el lado luminoso de la diosa en s\u00ed misma. Realiza todos los rituales sangrantes de lo femenino, convirti\u00e9ndose en Pers\u00e9fone, la iniciada, la que sabe, la que tiene conciencia y sabidur\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La \u201cpersonalidad\u201d de Cor\u00e9 y su proceso de humanizaci\u00f3n se derivan de la incorporaci\u00f3n de las transformaciones simb\u00f3licas vividas en la interacci\u00f3n tanto con el Hades como con los h\u00e9roes recibidos en el mundo de los infiernos (Odiseo, Heracles, Adonis, Orfeo, Psique, Teseo), teniendo como resultado la salida de la endogamia y la b\u00fasqueda del nombre propio (Pers\u00e9fone) a trav\u00e9s de su jornada de individuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cor\u00e9, es la expresi\u00f3n de una imagen arquet\u00edpica de lo femenino infantil que se transforma en el transcurrir de los relatos m\u00edticos en la mujer, Pers\u00e9fone.<\/p>\n<p>Una personalidad que se forja pasando por todos los rituales inici\u00e1ticos sangrantes (menarca, rapto \u2013 1\u00aa relaci\u00f3n sexual, parto y menopausia) y se actualiza en la forma de integrar polaridades diversas, complementarias y opuestas en el sentido de vivenciar todos los potenciales arquet\u00edpicos, constituyentes de la totalidad de lo femenino.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a vive con la madre, alejada de Zeus-padre, en una relaci\u00f3n simbi\u00f3tica, caracter\u00edstica de la din\u00e1mica matriarcal en su condici\u00f3n endog\u00e1mica. La madre no permit\u00eda el crecimiento de la hija, queriendo que ella solo jugara.<\/p>\n<p>Cor\u00e9, la virgen, inocente, t\u00edmida, vulnerable, receptiva y complaciente, es violentada por el aspecto negativo de la madre, r\u00edgido y disciplinador. La interferencia de la madre, adem\u00e1s de bloquear el encuentro relacional masculino y femenino (Micklem, 1983), promueve en la hija una vivencia de lo masculino distorsionada y desagradable, derivada del hecho de que Dem\u00e9ter ha sido marcada por el encuentro con Zeus, que fulmin\u00f3 a su amante (el mortal l\u00e1sion) y , tambi\u00e9n, con Poseid\u00f3n que la violent\u00f3, adem\u00e1s del padre Cronos que se la engull\u00f3. La gran Diosa Dem\u00e9ter es la representante de lo femenino vulnerable (Bolen, 1990), sometida a lo masculino, poderoso y violento.<\/p>\n<p>Cor\u00e9, la que no se sabe, y por no saberse, jugaba ingenuamente con las cincuenta hijas de Oc\u00e9ano. Atraida por una flor de Narciso (el llamado del Self), de repente, Cor\u00e9 se torn\u00f3 conocedora de la tierra abri\u00e9ndose debajo de s\u00ed y, seg\u00fan Woolger (2002): la ni\u00f1a percibi\u00f3\u00a0\u201cprofundos movimientos sucediendo en el interior de su propio cuerpo: ella comenz\u00f3 a menstruar\u201d\u00a0(p.223).<\/p>\n<p>Y entonces, Hades (con el consentimiento de Zeus) surgi\u00f3 de las entra\u00f1as de la tierra, arrebat\u00f3 a la joven, llev\u00e1ndola a los infiernos, para una nueva consciencia de los movimientos internos de su cuerpo como mujer, veh\u00edculo de la creaci\u00f3n. Significativamente, Cor\u00e9 clam\u00f3 por el Padre en este instante (y no por la Madre!), patalenado contrarida, pues se sent\u00eda amenazada por lo masculino de s\u00ed misma, masculino desconocido, responsable de la separaci\u00f3n de su uni\u00f3n con la madre.<\/p>\n<p>La sabidur\u00eda del Self emerge determinada por la real necesidad de Cor\u00e9 de entrar en contacto con el arquetipo del padre individualizado, fuera del proceso endog\u00e1mico establecido con Dem\u00e9ter. Y Cor\u00e9, aun inconsciente, acept\u00f3 la demanda del Self comandando su proceso de individuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El descenso a los infiernos, simb\u00f3licamente, puede ser entendido como un movimiento en direcci\u00f3n al inconsciente, a un proceso de ensimismamiento, b\u00fasqueda de la reflexi\u00f3n, valores, totalidad.<\/p>\n<p>La atracci\u00f3n de Cor\u00e9 por la flor de narciso, seg\u00fan Woolger (2002)\u00a0\u201cuna encerrona plantada para la floresciente doncella por la tierra (Gea), conforme los planes de Zeus y un favor para Hades\u201d\u00a0(p.181), hace que la joven se \u201cpierda\u201d de su madre.<\/p>\n<p>Narciso cumple la profec\u00eda oracular y \u201cmuere\u201d al verse reflejado en el lago. Por no poder verse, nunca fue mirado por Lir\u00edope, su madre. Las pupilas maternas nunca pudieron reflejar la imagen del hijo. Los ojos de la madre y de Narciso nunca se encontraron y de esa forma hay la vivencia de evitaci\u00f3n de la madre para con el hijo y , consecuentemente, del hijo para la madre. Despu\u00e9s de la muerte, simb\u00f3licamente entendida como el proceso de transformaci\u00f3n, Narciso se presenta como una flor, expresi\u00f3n de pasividad, de acogimiento, atributos de lo femenino no existentes en su madre; la flor es aun la imagen de las virtudes del alma, seg\u00fan San Juan de la Cruz, y en el simbolismo t\u00e1ntrico.tao\u00edsta la floraci\u00f3n es el resultado de una alquimia interior, del retorno al centro, a una unidad, al estado primordial (Chevalier y Gheerbrant, 1990).<\/p>\n<p>Seg\u00fan Calasso (1990), Cor\u00e9 significa tambi\u00e9n \u201cpupila\u201d,\u00a0\u201cla parte m\u00e1s excelente del ojo, no solo por ser aquella que ve, sino tambi\u00e9n porque aquel que mira se encuentra en el ojo del otro a s\u00ed mismo\u201d\u00a0(p.146). Cor\u00e9 estaba extendiendo la mano para coger aquel mirar (la flor de Narciso) y fue cogida por Hades. En la pupila de Hades se vio a s\u00ed misma (Calasso, 1990). Cor\u00e9 hace su descenso en b\u00fasqueda de s\u00ed misma, se ve reflejada en la mirada de lo invisible, del incosnciente, de lo sombr\u00edo representado por Hades. Como Narciso, Cor\u00e9 tampoco fue vista por Dem\u00e9ter, vista en el sentido de ser aceptada por lo que y por quien se es!<\/p>\n<p>Para los \u00e1rabes, por la asta recta, la flor de narciso simboliza:\u00a0\u201cel hombre de pie, el servidor asiduo, el devoto que desea consagrarse al servicio de Dios\u201d(Chevalier e Gheerbrant, 1990, p.630), posibilitando, simb\u00f3licamente, el entendimiento de esta flor como un llamado del Self, sea por la formaci\u00f3n de otro v\u00ednculo con ese principio masculino, aun inconsciente, pero tambi\u00e9n por la posibilidad futura de discriminaci\u00f3n y el desarrollo del yo reflexivo de Cor\u00e9.<\/p>\n<p>La separaci\u00f3n de Cor\u00e9 de su madre tiene inicio en ese momento. Hasta entonces, era apenas mera extensi\u00f3n de la grande diosa-madre D\u00e9meter. Al descender a los infiernos no retornar\u00e1 m\u00e1s: muere como ni\u00f1a, amabilidad e inocencia; muere la ni\u00f1a, retorna la mujer \u2013 Pers\u00e9fone.<\/p>\n<p>La menarca se constituye en el primer ritual inici\u00e1tico de lo femenino, separando la infancia de la vida adulta f\u00e9rtil, o la posibilidad de iniciaci\u00f3n en la sexualidad adulta. La propia aceptaci\u00f3n de este evento tiene implicaciones en la acpetaci\u00f3n, dentro de si, de la muerte de las demandas infantiles, de su inocencia, de su persona adorable y amable.<\/p>\n<p>Del encuentro de Cor\u00e9 con varios h\u00e9roes que entraron en el reino de los infiernos, en la consecuci\u00f3n de tareas, resultaron transformaciones fundamentales para el proceso de esos semidioses. Osamos, en etse momento, hacer una lectura simb\u00f3lica de las transformaciones movilizadas y desencadenadas en la propia diosa Cor\u00e9-Pers\u00e9fone, elemento polar complementario de este momento m\u00edtico.<\/p>\n<p>La personalidad de Cor\u00e9-Pers\u00e9fone, as\u00ed como su proceso de humanizaci\u00f3n, derivar\u00e1n de la incorporaci\u00f3n de las transformaciones simb\u00f3licas vividas en la interacci\u00f3n tanto con Hadees como con los h\u00e9roes (Odiseo, Heracles, Adonis, Orfeo, Psique y Teseo) recibidos en el mundo de los infiernos.<\/p>\n<p>Las transformaciones simb\u00f3licas se traducen como salida de la endogamia, contribuyendo a la b\u00fasqueda de su nombre propio (Pers\u00e9fone) a trav\u00e9s de su jornada de individuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>ODISEO<\/p>\n<p>Odiseo, hijo de S\u00edsifo, bisnieto de Hermes s\u00f3lo podr\u00eda ser el h\u00e9roe del coraje y de la determinaci\u00f3n, de la inteligencia exuberante, lleno de malicia y habilidad.<br \/>\nEl heroismo y astucia de Odiseo brillaron durante toda la guerra de Troya, llev\u00e1ndolo a la postrera victoria sobre los troyanos y a la devoluci\u00f3n de Helena a Menelau, donde la gran Diosa entonces fue sometida a un nuevo patr\u00f3n. Despu\u00e9s de tal hecho, Odiseo peregrin\u00f3 aun por diez a\u00f1os m\u00e1s hasta su retorno a \u00cdtaca.<\/p>\n<p>Y en esa odisea como cuenta Homero (1993), Odiseo, orientado por Circe, (hija de H\u00e9cate), va a los infiernos, en busca de Tiresias (quien vivi\u00f3 como masculino y como femenino) para saber si y c\u00f3mo retornar\u00eda a su casa (\u00cdtaca), a su esposa-\u00e1nima Pen\u00e9lope. Odiseo encontr\u00f3 a Core, y esta le mostr\u00f3 las almas de la mujeres de\u00a0\u201creputaci\u00f3n legendaria\u201d, o todas las\u00a0\u201cesposas o hijas de pr\u00f3ceres\u201d(Bolen, 1990, p.277).<\/p>\n<p>Odiseo se preocup\u00f3 con el modo de proceder al interrogatorio de cada una individualmente. Desenvain\u00f3 su larga espada, s\u00edmbolo de lo masculino discriminante, y todas se colocaron en fila, impidiendo as\u00ed que llegaran juntas a sorber la sangre del cordero negro llevado como ofrenda a Tiresias. Entonces, recibi\u00f3 la declaraci\u00f3n por separado de sus ascendencias. Cada una de la mujeres, esposas o hijas de h\u00e9roes, contaba su historia, mostrando una visi\u00f3n panor\u00e1mica de un femenino no devorador, interactuando de las m\u00e1s diversas maneras con lo masculino, y de alguna forma, mostr\u00e1ndolo grandioso, her\u00f3ico.<\/p>\n<p>Cor\u00e9 procesa la separaci\u00f3n de los granos de los que fuimos hechos, de modo semejante a la primera tarea que Afrodita le ordena a Psique, adquiriendo as\u00ed tanto la capacidad de discriminar otras figuras femeninas y a s\u00ed misma, para forjar la consciencia de su yo, tan incipiente, como posibilitar la transformaci\u00f3n de la imagen desagradable de lo masculino, vislumbr\u00e1ndolo como un h\u00e9roe \u2013 otro arquetipo necesario para salir de la endogamia y continuar busc\u00e1ndose a s\u00ed misma. Y Odiseo tambi\u00e9n se concientiza de la muerte de su madre integrando en s\u00ed el cambio de din\u00e1mica y conseceunte salida de la endogamia.<\/p>\n<p>HERACLES<\/p>\n<p>Cor\u00e9 recibe a Heracles, que desciende a los infiernos en busca de C\u00e9rbero, expresi\u00f3n inequ\u00edvoca de la propia Gran Diosa devoradora. Simb\u00f3licamente, a trav\u00e9s de la victoria de Heracles, podr\u00edamos entender como si tambi\u00e9n Cor\u00e9 conquistara tal hecho her\u00f3ico, trayendo sus s\u00edmbolos de la sombra a la consciencia, posibilitando as\u00ed su transformaci\u00f3n a trav\u00e9s del autoconocimiento.<\/p>\n<p>ADONIS<\/p>\n<p>Cor\u00e9 disputa a Adonis con Afrodita. Adonis, sin embargo, es un masculino imberbe, es apenas una semilla.<\/p>\n<p>Simb\u00f3licamente, a trav\u00e9s de esta confrontaci\u00f3n con la Diosa Afrodita \u2013 la amante en su polaridad arquet\u00edpica \u2013 Cor\u00e9 est\u00e1 atenta a la necesidad de integrar en s\u00ed la condici\u00f3n de ser amante, o sea, pasando a establecer una relaci\u00f3n de paridad con un masculino discriminado e individualizado. Cuando Cor\u00e9 impide esa vivencia amorosa y Adonis se transforma en una an\u00e9mona, como Narciso en la propia flor, volvemos al simbolismo del florecimiento como resultado de una alquimia interior, un retorno al centro, la posibilidad de recoger la proyecci\u00f3n de ese \u00e1nimus, inicialmente depositada en Adonis (principio masculino, aunque como hijo-amante, por lo tanto endog\u00e1mico) favoreciendo el crecimiento de su propio masculino internamente.<\/p>\n<p>ORFEO<\/p>\n<p>Orfeo desciende a los infiernos para rescatar a Eur\u00eddice. En el \u00faltimo instante, cede al imperioso deseo apegado al pasado, por inseguridad, miedo de ser traicionado, por no confiar, pierde a su amada al voltearse para mirarla, interdicci\u00f3n recibida y no respetada. Orfeo perdi\u00f3 a Eur\u00eddice y se perdi\u00f3 de si: durante el trayecto, mir\u00f3 hacia atr\u00e1s, se qued\u00f3 en el pasado, temi\u00f3 lo nuevo!<\/p>\n<p>La orientaci\u00f3n dada a Orfeo por la pareja real de los infiernos anuncia la demanda de la instauraci\u00f3n de la din\u00e1mica del coraz\u00f3n (pos-patriarcal) regida por el arquetipo de la coniunctio, estructurador de anima-animus, construyendo la relaci\u00f3n sim\u00e9trica entre los pares. Orfeo, por no confiar en la intuici\u00f3n de la presencia de Eur\u00eddice detr\u00e1s de si, se perdi\u00f3 para siempre, en vida; por no aceptar cualquier otra relaci\u00f3n con figuras femeninas, fue muerto por el descuartizamiento, imposibilitando as\u00ed, la expresi\u00f3n de la din\u00e1mica anunciada.<\/p>\n<p>Orfeo puede ser visto como uno de los representantes del principio masculino de Cor\u00e9. Cuando retorn\u00f3 solo, dejando a Eur\u00eddice entregada a los infiernos \u2013 reino del inconsciente \u2013 se convirti\u00f3 en un hombre sin una representaci\u00f3n de \u00e1nima concreta, imposibilitado para la realizaci\u00f3n de la coniunctio simb\u00f3lica. Tendr\u00eda, entonces, que desarrollarse a trav\u00e9s de la integraci\u00f3n y realizaci\u00f3n de la sabidur\u00eda profunda de lo femenino (Sofia) en el hombre. Concibe esa coniunctio, por el logos, pues la b\u00fasqueda es por el autoconocimiento, y se vuelve fuente de su fundamentaci\u00f3n filos\u00f3fica, reconduci\u00e9ndolo al camino de religar-se al Self. Retoma su proceso de individuaci\u00f3n por la religiosidad (Alvarenga, 2005). Orfeo integra la energia creativa ejerci\u00e9ndose por el masculino espiritualizado. Funda el Orfismo, que tiene como uno de los principios la reencarnaci\u00f3n del alma. Este momento m\u00edtico podr\u00eda indicar el proceso de diferenciaci\u00f3n y ordenaci\u00f3n an\u00edmica de Cor\u00e9, en el sentido de la espiritualidad (Jung, 1995).<\/p>\n<p>PSIQUE<\/p>\n<p>En su cuarta y \u00faltima tarea Psique va a los infiernos, para coger con Cor\u00e9 el ung\u00fcento de la belleza inmortal, ordenada por Afrodita.<\/p>\n<p>Psique, como Cor\u00e9, tambi\u00e9n es la joven ingenua, que no se sabe, y por interferencia del padre, en un ritual inici\u00e1tico de muerte, adquiere la competencia de una heroina-anima, estructuradora de ego, consagr\u00e1ndose como la esposa inmortal en coniunctio con Eros.<\/p>\n<p>Hay un paralelo de este encuentro con Psique, con el momento en el cual la entonces Pers\u00e9fone, en posesi\u00f3n de su autonom\u00edia, comi\u00f3 las cuatro &#8211; el n\u00famero de la totalidad &#8211; semillas de granada, ofrecidas por Hades, por elecci\u00f3n propria (Bolen,1990), demostrando as\u00ed su uni\u00f3n con Hades, no m\u00e1s contrariada; y as\u00ed, la acci\u00f3n es dirigida a la coniunctio.<\/p>\n<p>En Grecia, la granada es un atributo de las diosas Hera y Afrodita (Brand\u00e3o, 1991) y entendemos como si Pers\u00e9fone estuviera integrando la simbologia de los arquetipos por ellas representada, esto es, de esposa-amante, al comer estas semillas, escogiendo estar con Hades, representando este matrimonio la relaci\u00f3n sim\u00e9trica entre los dos principios: masculino y feminino. El comer las semillas puede ser entendido, simb\u00f3licamente, como la fecundaci\u00f3n de Pers\u00e9fone por Hades.<\/p>\n<p>TESEO<\/p>\n<p>Teseo, en griego \u201cel hombre fuerte por excelencia\u201d, ya en la madurez realiza algunas aventuras en conjunto con el h\u00e9roe lapita Pir\u00edtoo. Dos de las aventuras m\u00e1s serias de este d\u00fao famoso fueron el rapto de Helena y el descenso al Hades en el intento de raptar tambi\u00e9m a Pers\u00e9fone. En el mundo de los infernos, arrancaron a la reina de la cama compartiendo con Hades.<\/p>\n<p>Muy bien recibidos por Hades, Teseo y Pir\u00edtoo fueron v\u00edctimas de su temeridad; invitados por el rey a participar de un banquete, se sentaron en tronos esculpidos en la roca. Ellos se quedaron all\u00ed sentados, mientras que Hades iba a buscar regalos para ofrecerles. Pero aquellas eran las sillas del olvido, del Lete, y en ellas permanecieron como se estuvieran encadenados.<\/p>\n<p>Hades defiende efectiva y dignamente a su compa\u00f1era, impidiendo el rapto, como no lo hicieron Menelao (con Helena) ni Orfeo (con Eur\u00eddice). Y podemos destacar el\u00a0\u201ccomer como fijaci\u00f3n\u201d\u00a0y el\u00a0\u201csentarse como intimidad y permanencia\u201d, seg\u00fan Brand\u00e3o (1991, v.III, p.171), como dos actitudes tomadas por Pers\u00e9fone en relaci\u00f3n con el mundo de los infiernos, confirmando as\u00ed, su deseo de permanecer all\u00ed, concientiz\u00e1ndose de su naturaleza ct\u00f4nica, y estableciendo una relaci\u00f3n de intimidad y permanencia con ella, encontrando as\u00ed su totalidad.<\/p>\n<p>COR\u00c9 SE VUELVE SU NOMBRE PROPIO<\/p>\n<p>Entonces, Pers\u00e9fone, conducida por Hermes a solicitud de Zeus, retorn\u00f3 a la madre Dem\u00e9ter, con quien se quedar\u00eda dos tercios del a\u00f1o. Seg\u00fan Ovidio e Higinio la divisi\u00f3n fue: mitad del a\u00f1o con Hades y la otra mitad con Dem\u00e9ter, obedeciendo al acuerdo firmado entre la gran diosa-madre y el gran dios-padre \u2013 Zeus: dios de la luz y su par Hades: dios de las tinieblas (in Ker\u00e9nyi, 1993). Pers\u00e9fone retorna a la tierra en la primavera, trayendo el grano de vida, el alimento del sacrificio, cuando se hac\u00eda la recolecci\u00f3n de la cebada y el trigo, despu\u00e9s de las lluvias de oto\u00f1o (Brand\u00e3o, 1991).<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ker\u00e9nyi (2002) citando a \u00c9squilo, o haciendo referencia a versiones \u00f3rficas (Ker\u00e9nyi, 1998), Pers\u00e9fone fue dejada por su madre en una caverna &#8211; la caverna de H\u00e9cate &#8211; custodiada por dos serpientes. La joven fue entonces fecundada por Zeus, convertido en serpiente, o sea, podemos entender ese relato como la fecundaci\u00f3n realizada por el proprio Hades &#8211; el Zeus ct\u00f4nio de la caverna.<\/p>\n<p>Pers\u00e9fone, despu\u00e9s de unirse a Zeus ct\u00f4nio (Hades), dio a luz &#8211; otro ritual inici\u00e1tico de lo femenino &#8211; a Dionisos Zagreu, el ni\u00f1o del nuevo tiempo, el nacido del proprio coraz\u00f3n. Seg\u00fan Hillman, citado por Micklem (1983),\u00a0\u201cDionisos no est\u00e1 dividido de su propria feminidad, apesar de ser hombre. En el se d\u00e1 la coniunctio, hombre y mujer unidos primordialmente\u201d\u00a0(p.117).<\/p>\n<p>Dionisos, simb\u00f3licamente, representar\u00eda, entonces, el producto concreto final del desarrollo an\u00edmico de Pers\u00e9fone. Con Dionisos y a trav\u00e9s de Dionisos, Cor\u00e9 gener\u00f3 el grano del cual advino el entero, el masculino-femenino Dionisos, de donde surgir\u00e1 una nueva raza de hombres y mujeres dotados del soplo divino del dios y de las fuerzas tit\u00e1nicas de las energ\u00edas primordiales.<\/p>\n<p>Y finalmente, Pers\u00e9fone madura, despu\u00e9s de parir, retorn\u00f3 de su jornada, teniendo como compa\u00f1era constante a H\u00e9cate (simb\u00f3licamente, la expresi\u00f3n de la menopausia). Es representada cargando antorchas prendidas y acompa\u00f1ada por una jaur\u00eda, pudiendo ser vista, primero, como la \u00abiluminadora\u00bb simb\u00f3lica de la joven madre renascida al abdicar a su virgindad, pasando de luna nueva para luna llena. Y, por lo tanto, la vieja sabia al completar su ciclo. Como anciana y diosa lunar, efectivamente H\u00e9cate supervisa e integra todos los aspectos de las diversas transformaciones de Dem\u00e9ter-Cor\u00e9-Pers\u00e9fone. Es el v\u00ednculo m\u00edtico con la totalidad.<\/p>\n<p>H\u00e9cate se conjuga con Pers\u00e9fone y podemos destacar los siguientes atributos: la sabidur\u00eda, representada por las antorchas; la intui\u00e7\u00e3o, por su jaur\u00eda; la flexibilidad, por su caracter\u00edstica lunar, c\u00edclica (esencial de lo femenino). Y por otro lado la receptividad incondicional y complacencia, atributos definitivamente femeninos, y que son de naturaleza primordial de Pers\u00e9fone. Seg\u00fan los \u00f3rficos, Tetrakore (Ker\u00e9nyi, 1993) era la representaci\u00f3n de Cor\u00e9: dos caras, cuatro ojos y con cuernos (una anticipaci\u00f3n simb\u00f3lica de Dionisos \u2013 la\u00a0coniunctio).<\/p>\n<p>El nombre Pers\u00e9fone, seg\u00fan Ker\u00e9nyi (1998), est\u00e1 ligado a la \u201cPerse, Perseida, Perses, Perseu y P\u00e9rseo &#8211; nombres de H\u00e9cate y sus asociadas &#8211; y era probablemente usado desde tiempos pr\u00e9-griegos como el de la reina del Mundo Subterraneo\u201d (p.180). As\u00ed, despu\u00e9s de su larga jornada her\u00f3ica, Pers\u00e9fone encuentra su NOMBRE PROPIO.<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES FINALES<\/p>\n<p>Cor\u00e9 no comprend\u00eda al principio el hecho de que la v\u00edctima dentro de ella realmente necesitara ser sacrificada y contraer n\u00fapcias con los poderes oscuros. Sacrificio en el sentido de volverse sagrado. Su mayor desaf\u00edo ser\u00eda unir el lado oscuro y el lado luminoso en s\u00ed misma. Cor\u00e9 emprende su descenso a fin de reconquistar su poder m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p>El retorno a la madre no es el retorno de una doncella y si de una diosa madura, Pers\u00e9fone, conocedora de los mecanismos de la vida y de la muerte, de las energ\u00edas determinantes de las estaciones, de la sexualidad, de la separaci\u00f3n y del nacimiento.<br \/>\nLa ni\u00f1a Cor\u00e9 atraves\u00f3 una serie de pruebas inici\u00e1ticas, que la forzaron a confrontarse con el pavor y el sufrimiento, pero sobtetodo, la obligaron a asumir un nuevo modo de ser, propio de un adulto. El ne\u00f3fito muere para su vida infantil y renace para un modo de ser, volviendo posible el conocimiento, la consciencia, la sabidur\u00eda. El iniciado es aquel que sabe, conocedor de los misterios, y en ese mito el misterio de lo femenino se constituye en el saberse creador de la criatura.<\/p>\n<p>El misterio, seg\u00fan Eliade (2000):<\/p>\n<p>comienza con la separaci\u00f3n del ne\u00f3fito de su familia. El vive ahora ya no en el vientre materno, como antes de su nacimiento biol\u00f3gico, mas en la noche c\u00f3smica, en la expectativa de la \u2018aurora\u2019, esto es, de la creaci\u00f3n. Los iniciados reciben otros nombres que ser\u00e1n, de ah\u00ed en adelante, sus verdaderos nombres (pp.212-213), y en el mito en cuesti\u00f3n, el nombre es Pers\u00e9fone.<\/p>\n<p>Palabras-clave: femenino, Cor\u00e9-Pers\u00e9fone, rituales inici\u00e1ticos, cat\u00e1base, \u201cvieja sabia\u201d.<\/p>\n<p>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/p>\n<p>ALVARENGA, M.Z.(2005).Vida e morte \u2013 Morte e vida. Correla\u00e7\u00f5es m\u00edtco-simb\u00f3licas. Junguiana . S\u00e3o Paulo, n.23, pp.94-106.<\/p>\n<p>BOLEN, J.S. (1990). As Deusas e a Mulher. S\u00e3o Paulo: Paulus.<\/p>\n<p>BRAND\u00c3O, J.S. (1991). Mitologia Grega.Rio de Janeiro: Vozes, vs. I, II eIII.<\/p>\n<p>CALASSO, R. (1990). As n\u00fapcias de Cadmo e Harmonia. Cia das Letras: S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>CHEVALIER, J. e GHEERBRANT, A. (1990). Dicion\u00e1rio de S\u00edmbolos. S\u00e3o Paulo: Jos\u00e9 Olympio.<\/p>\n<p>ELIADE, M. (2000). Mitos, Sonhos e Mist\u00e9rios. Lisboa \u2013 Portugal: Edi\u00e7\u00f5es 70.<\/p>\n<p>HOMERO (1993). Odiss\u00e9ia. S\u00e3o Paulo: Cultrix.<\/p>\n<p>JUNG, E. (1995). Animus e Anima. S\u00e3o Paulo: Cultrix.<\/p>\n<p>JUNG, C.G. e KER\u00c9NYI, K. (1993). Essays on a Science of Mythology \u2013 The Myth of the Divine Child and the Mysteries of Eleusis. Princeton University Press \u2013 Bollingen Series XXII.<\/p>\n<p>KER\u00c9NYI, K. (1998). Os Deuses Gregos. S\u00e3o Paul: Cultrix.<\/p>\n<p>___________ (1998) Os Her\u00f3is Gregos. S\u00e3o Paulo: Cultrix.<\/p>\n<p>____________(2002). Dioniso. S\u00e3o Paulo: Odysseus.<\/p>\n<p>MICKLEM, N. (1983). Histeria: A S\u00edndrome M\u00edtica. Junguiana, S\u00e3o Paulo, n.1, pp.107-119.<\/p>\n<p>WOOLGER, J.B. e WOOLGER, R.J. (2002). A Deusa Interior. S\u00e3o Paulo: Cultrix.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hades y Pers\u00e9fone Ana C\u00e9lia Rodrigues de Souza es Psiquiatra, con una Maestr\u00eda en Ciencias \u2013 Fisiolog\u00eda Humana de la USP de Sao Paulo.\u00a0Trainee\u00a0de la Sociedad Brasile\u00f1a de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica de Sao Paulo SP. 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