{"id":9179,"date":"2024-03-10T16:17:00","date_gmt":"2024-03-10T16:17:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=9179"},"modified":"2024-03-16T00:44:57","modified_gmt":"2024-03-16T00:44:57","slug":"enantiodromia-juan-carlos-alonso-gonzalez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/enantiodromia-juan-carlos-alonso-gonzalez\/","title":{"rendered":"Enantiodrom\u00eda &#8211; Juan Carlos Alonso Gonz\u00e1lez"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Enantiodromia3.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"564\" height=\"789\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Enantiodromia3.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-9190\" style=\"width:331px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Enantiodromia3.webp 564w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/Enantiodromia3-214x300.webp 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 564px) 100vw, 564px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Juan Carlos es Psic\u00f3logo (Universidad Nacional, Bogot\u00e1) y Analista Junguiano de la IAAP (International Association for Analytical Psychology). Magister en Estudios Pol\u00edticos (Universidad Javeriana). Miembro Fundador y Director de ADEPAC (Amigos de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en Colombia). Miembro de la SCAJ (Sociedad Colombiana de Analistas Junguianos). Atiende consulta particular virtual como psicoterapeuta y analista junguiano en Bogot\u00e1, Colombia. Correo:&nbsp;<a href=\"mailto:adejungcol@yahoo.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">adejungcol@yahoo.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Otros conceptos los pueden encontrar en el men\u00fa <a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/conceptos-junguianos\/\">Conceptos Juguianos Fundamentales<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>______________________________________<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo presocr\u00e1tico Her\u00e1clito entend\u00eda la enantiodrom\u00eda como una parte fundamental de su visi\u00f3n del mundo, centrada en el cambio constante y en la unidad de los opuestos. Para \u00e9l, todo est\u00e1 en un flujo permanente, y la armon\u00eda del universo emerge del conflicto y de la interacci\u00f3n de los contrarios. Cre\u00eda que el exceso de una fuerza eventualmente conduce a su opuesto, manteniendo as\u00ed el equilibrio din\u00e1mico del cosmos. Este concepto subraya la creencia de Her\u00e1clito en el conflicto como motor del cambio y en la necesidad de opuestos para la existencia del orden en el universo.<\/p>\n\n\n\n<p>Jung se bas\u00f3<strong>&nbsp;<\/strong>en&nbsp;Her\u00e1clito para definir psicol\u00f3gicamente la enantiodrom\u00eda como el proceso por el cual algo se convierte en su contrario. Consideraba v\u00e1lida la &nbsp;propuesta de Her\u00e1clito de ver la vida como un juego de contrastes, seg\u00fan el cual todo lo que es, pasa a ser su contrario. Cita al fil\u00f3sofo, quien afirma: <em>\u201cLo vivo se vuelve muerte y la muerte vida, el joven se vuelve viejo y el viejo joven, el despierto se duerme y el dormido despierta: el torrente de la generaci\u00f3n y la corrupci\u00f3n nunca se detiene\u201d<\/em> (Jung, OC 6 Par. 716).<\/p>\n\n\n\n<p>Samuels et al dir\u00e1n que la ley de la enantiodrom\u00eda se subordina al principio de compensaci\u00f3n de Jung, el cual busca establecer o mantener el equilibrio dentro de la psique (Samuels et al., 1997, pp. 53). Jung descubri\u00f3 una compensaci\u00f3n demostrable emp\u00edricamente que opera en los procesos psicol\u00f3gicos, y que corresponde a las funciones auto-reguladoras del organismo. Consideraba esta actividad compensatoria del inconsciente como el equilibrio de cualquier tendencia hacia la unilateralidad por parte de la consciencia.&nbsp;Los contenidos reprimidos por la orientaci\u00f3n consciente del individuo pasan al inconsciente y forman all\u00e1 una polaridad contraria a la consciente. Esa oposici\u00f3n se fortalece con cualquier aumento de \u00e9nfasis en la actitud consciente hasta llegar a interferir con la actividad de la consciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo compensatorio, el punto de vista de lo inconsciente siempre ser\u00e1 inesperado, y aparecer\u00e1 de forma diferente al punto de vista asumido por la consciencia. Como escribi\u00f3 Jung, <em>\u201cEn este sentido, se puede ver en la compensaci\u00f3n una regla fundamental del comportamiento ps\u00edquico. El defecto aqu\u00ed causa un exceso all\u00ed. Tambi\u00e9n la relaci\u00f3n entre lo consciente y lo inconsciente es compensatoria\u201d <\/em>(Jung, OC 16, Par. 330)<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Eso explica el concepto de enantiodrom\u00eda. Menciona Jung que con ese t\u00e9rmino designa:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abla emergencia del opuesto inconsciente en el curso del tiempo. Este t\u00edpico fen\u00f3meno no deja pr\u00e1cticamente nunca de producirse all\u00ed donde la vida consciente es gobernada por una orientaci\u00f3n en extremo parcial, constituy\u00e9ndose a consecuencia de ello con el paso del tiempo una ant\u00edtesis inconsciente igual de intensa, que primero se manifiesta inhibiendo el rendimiento consciente y luego interrumpiendo la orientaci\u00f3n reci\u00e9n citada\u00bb (Jung, OC 6, Par. 718).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En otras palabras, la enantiodrom\u00eda caracteriza un fen\u00f3meno que ocurre siempre que una tendencia extrema y unilateral domina la vida consciente, y que con el correr del tiempo, aparecer\u00e1 una posici\u00f3n contraria inconsciente igualmente poderosa, que inicialmente inhibe la tendencia consciente pero posteriormente llega a conquistar el control consciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Como un ejemplo de enantiodrom\u00eda, Jung menciona el caso de San Pablo. Conocido como Saulo de Tarso, era un f\u00e9rreo perseguidor de los cristianos, dedicado a la supresi\u00f3n del naciente movimiento cristiano. Sin embargo, experiment\u00f3 una conversi\u00f3n profunda en el camino de Damasco, tras lo cual se convirti\u00f3 en un ap\u00f3stol del cristianismo, dedicando su vida a predicar el Evangelio que antes intentaba destruir.<\/p>\n\n\n\n<p>Jung menciona que este concepto designa <em>\u00abla alternancia de los opuestos en el sucederse de las cosas, es decir, la idea de que todo cuanto existe se transforma en su opuesto\u00bb<\/em>. Y cita a Her\u00e1clito cuando afirma: <em>\u201cConstrucci\u00f3n y destrucci\u00f3n, destrucci\u00f3n y construcci\u00f3n, no solamente son la norma que abarca todos los ciclos de la vida natural, desde el m\u00e1s peque\u00f1o al m\u00e1s grande de ellos, sino que a\u00fan el mismo universo retornar\u00e1 tambi\u00e9n un d\u00eda al fuego originario del que surgi\u00f3\u201d<\/em> (Jung, OC 6, Par. 716). <\/p>\n\n\n\n<p>Jung estaba convencido que \u00ab<em>de la cruel ley de la enantiodrom\u00eda s\u00f3lo escapa qui\u00e9n sabe diferenciarse de lo inconsciente, pero no por haber operado su represi\u00f3n, pues en tal caso su inconsciente se limitar\u00e1 \u00fanicamente a sorprenderlo por la espalda, sino por haber tenido el acierto de represent\u00e1rselo de un modo visible como algo que es distinto de \u00e9l<\/em>.\u201d (OC 7, Par. 112). Si el individuo no logra esa separaci\u00f3n, depender\u00e1 siempre del mecanismo auto regulador de la psique, que causar\u00e1 irremediablemente el debilitamiento del control del yo (Samuels et al., 1997, pp. 53).<\/p>\n\n\n\n<p>Indagando sobre el or\u00edgenes de los polos opuestos en la psque, Neumann&nbsp;propone que en las etapas tempranas del desarrollo psicol\u00f3gico individual, la consciencia a\u00fan no se ha diferenciado claramente del inconsciente, lo que permite que los opuestos coexistan sin conflicto aparente dentro del inconsciente. Esta fase corresponde al estado de indiferenciaci\u00f3n original. Pero luego, cuando la consciencia comienza a separarse del inconsciente, se inicia el proceso de reconocimiento y diferenciaci\u00f3n de los opuestos.<em> <\/em>Pero, mientras que en el individuo contempor\u00e1neo existe la posibilidad de decisi\u00f3n y orientaci\u00f3n conscientes, la psicolog\u00eda del hombre ancestral estaba marcada por una mezcla de deseos, emociones, instintos y reacciones som\u00e1ticas que estaban a\u00fan fundidas. <em>\u00abAmor y odio, alegr\u00eda y tristeza, placer y dolor, atracci\u00f3n y repulsi\u00f3n, s\u00ed y no, est\u00e1n al principio yuxtapuestas y fundidas, y no poseen el car\u00e1cter antit\u00e9tico que posteriormente aparentan tener\u00bb<\/em> (Neumann, 2015, pp. 101). <\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Neumann no menciona el t\u00e9rmino enantiodrom\u00eda, se resalta que en la anterior cita, el autor hable de cambios que luego \u00abaparentan tener\u00bb, porque se relaciona directamente con este fen\u00f3meno. Neumann a\u00f1ade que la psicolog\u00eda profunda ha descubierto que a\u00fan en la actualidad, los opuestos est\u00e1n m\u00e1s juntos y se encuentran m\u00e1s conectados \u00edntimamente de lo que su aparente separaci\u00f3n nos podr\u00edan llevar a suponer. Agrega: <em>\u00abNo s\u00f3lo en el neur\u00f3tico, sino tambi\u00e9n en la persona normal, los polos se encuentran uno al lado del otro; el placer se transforma en dolor, el odio en amor, la tristeza en alegr\u00eda, mucho m\u00e1s r\u00e1pido de lo que cabr\u00eda esperar\u00bb <\/em>(Neumann, 2015, pp. 102).<\/p>\n\n\n\n<p>Y el concepto de enantiodrom\u00eda explica tales transformaciones de un opuesto a otro a pesar del avance en el desarrollo de la consciencia. Una vez que la consciencia se ha separado del inconsciente, los opuestos que antes coexist\u00edan en tal estado de indiferenciaci\u00f3n comienzan a ser reconocidos por la consciencia. Esto puede generar tensi\u00f3n, ya que la consciencia tiende a identificarse con un polo de un opuesto, reprimiendo o ignorando el otro. Y la enantiodrom\u00eda act\u00faa como un mecanismo de compensaci\u00f3n ante este desequilibrio: si un opuesto es reprimido o negado por demasiado tiempo, la psique tiende a moverse hacia ese opuesto reprimido en un intento de restablecer el equilibrio. La enantiodromia despu\u00e9s de la separaci\u00f3n de la consciencia del inconsciente representar\u00eda un intento de la psique de volver a un estado de totalidad, reconociendo e integrando los opuestos que fueron&nbsp;diferenciados. Este proceso es crucial para el desarrollo psicol\u00f3gico, ya que promueve la integraci\u00f3n de los aspectos inconscientes en la consciencia, un paso esencial hacia la realizaci\u00f3n del S\u00ed-mismo, que es el objetivo del proceso de individuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cl\u00ednicamente, la enantiodrom\u00eda se experimenta t\u00edpicamente junto con s\u00edntomas asociados a neurosis agudas, ya que normalmente la compensaci\u00f3n es un regulador inconsciente de la actividad consciente, Sin embargo, cuando existe un disturbio neur\u00f3tico, en el inconsciente aparece un contraste tan fuerte con el estado consciente, que el propio proceso compensatorio se ve perturbado. As\u00ed, la neurosis puede verse como un s\u00edntoma de la lucha interna del individuo contra el proceso de enantiodromia, una se\u00f1al de que el equilibrio ps\u00edquico necesita ser restaurado. El an\u00e1lisis junguiano abordar\u00eda este desequilibrio explorando y tratando de integrar los aspectos inconscientes que est\u00e1n siendo compensados por medio de la enantiodromia, con el objetivo de alcanzar una mayor armon\u00eda y salud ps\u00edquica. Jung dec\u00eda:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cEn la neurosis, el contraste entre lo inconsciente y la conciencia es tan fuerte que la compensaci\u00f3n ve trastornado su funcionamiento. Por ello, el fin perseguido por la terapia anal\u00edtica estriba en una concienciaci\u00f3n de los contenidos inconscientes que restablezca el mecanismo de la compensaci\u00f3n\u201d (Jung, CW 6, Par. 765).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jung, C. G. (2000). <em>Tipos Psicol\u00f3gicos<\/em>, Obra Completa Vol. 6, Madrid: Editorial Trotta.<\/p>\n\n\n\n<p>Jung, C. G. (2006). <em>La Pr\u00e1ctica de la Psicoterapia<\/em>, Obra Completa Vol. 16, Madrid: Editorial Trotta.<\/p>\n\n\n\n<p>Jung, C. G. (2007). <em>Dos escritos sobre Psicolog\u00eda Anal\u00edtica<\/em>, Obra Completa Vol. 7, Madrid: Editorial Trotta.<\/p>\n\n\n\n<p>Neumann, Erich (2015). <em>Los or\u00edgenes e historia de la consciencia<\/em>. Lima: Traducciones Junguianas.<\/p>\n\n\n\n<p>Samuels Andrew et al. (1997). <em>A critical Dictionary of Jungian Analysis<\/em>. London and New York: Routledge.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Carlos es Psic\u00f3logo (Universidad Nacional, Bogot\u00e1) y Analista Junguiano de la IAAP (International Association for Analytical Psychology). Magister en Estudios Pol\u00edticos (Universidad Javeriana). Miembro Fundador y Director de ADEPAC (Amigos de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en Colombia). 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