{"id":9170,"date":"2024-04-14T14:16:33","date_gmt":"2024-04-14T14:16:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=9170"},"modified":"2024-04-30T16:30:32","modified_gmt":"2024-04-30T16:30:32","slug":"analisis-de-la-pelicula-el-padre-jaume-cardona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/analisis-de-la-pelicula-el-padre-jaume-cardona\/","title":{"rendered":"An\u00e1lisis de la pel\u00edcula \u00abEl padre\u00bb &#8211; Jaume Cardona"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Pelicula-El-Padre.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"183\" height=\"275\" src=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Pelicula-El-Padre.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9404\" style=\"width:341px;height:auto\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-center\">Jaume Cardon es Terapeuta de orientaci\u00f3n gest\u00e1ltica. Miembro didacta y supervisor de la AETG (Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Terapia Gestalt). Socio fundador de l\u2019Escola l\u2019Espai de Gestalt y de l\u2019Escola Gestalt Barcelona. Director y fundador del centro de psicoterapia Gestalt Dimensions. Formaciones en diferentes seminarios de psicodin\u00e1mica, tanto de orientaci\u00f3n psicoanal\u00edtica como de orientaci\u00f3n junguiana. Es autor de los libros \u201cLos sue\u00f1os en psicoterapia Gestalt\u2026 y m\u00e1s all\u00e1\u201d (2019), \u201cLa relaci\u00f3n del yo con el S\u00ed-mismo en el ciclo de la vida\u201d (2022) y \u201cReflexiones sobre la pandemia del COVID 19\u201d (2021) , as\u00ed como de los libro de poes\u00eda \u201cL\u2019Instant i l\u2019eternitat. 101 Haikus\u201d (2019, en catal\u00e1n) y \u201cPoesia Callada\u201d(2022, en catal\u00e1n), Autor tambi\u00e9n del blog de <em>Cine y Psicolog\u00eda<\/em> (<a href=\"http:\/\/www.cineypsicologia.com\">www.cineypsicologia.com<\/a>), del cual tomamos, con autorizaci\u00f3n del autor, el siguiente an\u00e1lisis de esta pel\u00edcula sobre la enfermedad de alzheimer.<a href=\"https:\/\/blogger.googleusercontent.com\/img\/b\/R29vZ2xl\/AVvXsEhnAc2Aaz4a2V1OJcItClWnmsAKjplxXAWqfWwkycWs2kzaOs43JKhIX2m9oVNxF3buOUDmpCfb8TRB6wqYntyfmpmAwwWBR07GQxEJP6LNTYIwrjllZ36wL7TGBNkXJB8sDN2bD1N-2gV1SFay41SweRXmbI8L0vXiI5uDYe1RvsSFQzjKUxl0h3r7_Q\/s275\/images.jpeg\"><\/a><\/p>\n<cite><strong>__________________________________________<\/strong><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><em>El padre (Florian Zeller, 2020)<\/em>&nbsp;es una de las mejores pel\u00edculas que se han realizado en estos \u00faltimos a\u00f1os. Con un excelente guion del propio Florian Zeller, basado en su propia obra teatral, cuenta con unas actuaciones memorables de&nbsp;<em>Anthony Hopkins en el papel de Anthony,<\/em>&nbsp;el padre de&nbsp;<em>Anne, interpretado por Olivia Colman.&nbsp;<\/em>Con un planteamiento propio de una pel\u00edcula de misterio y terror&nbsp;psicol\u00f3gico, el director nos sumerge en el doloroso mundo de la demencia a trav\u00e9s de la enfermedad de Alzh\u00e9imer, y en la dif\u00edcil relaci\u00f3n que implica entre padre e hija. A diferencia de otras pel\u00edculas que tratan el tema de esta enfermedad neurodegenerativa,&nbsp;como, por ejemplo,&nbsp;<em>Siempre Alice (Richard Glatzer, Wash Westmoreland, 2014),&nbsp;<\/em>en la que como espectadores podemos contemplar el proceso degenerativo que sufre su protagonista&nbsp;<em>(Alice, una&nbsp;<\/em><em>soberbia Julian Moore),<\/em>&nbsp;y el impacto que tiene en sus relaciones familiares,&nbsp;<em>El padre<\/em>&nbsp;nos permite experimentar, aunque sea&nbsp;desde nuestra posici\u00f3n de&nbsp;espectadores, la confusi\u00f3n, el desconcierto y el&nbsp;p\u00e1nico que&nbsp;invade a un enfermo de Alzheimer desde que se manifiestan y&nbsp;diagnostican&nbsp;los primeros s\u00edntomas de su enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>El inicio de la pel\u00edcula ya nos muestra, en un di\u00e1logo entre Anthony y Olivia, la problem\u00e1tica de \u00edndole moral que se plantea en estos casos,&nbsp;<em>la dificultad de conciliar la vida propia con el cuidado de los afectados por este tipo de demencias.&nbsp;<\/em>Anthony plantea la dificultad de aceptar alguien que le cuide apelando que no lo necesita, que se las arregla muy bien solo, a la vez que s\u00ed le hace claramente esta demanda de cuidado a su hija cuando esta le comunica que va a mudarse de Londres para ir a vivir a Par\u00eds con su pareja:&nbsp;<em>\u00abNo ir\u00e1s a hacerme eso, verdad Anne [&#8230;] Entonces, si lo he entendido bien, vas a dejarme. \u00bfEs eso? Est\u00e1s abandon\u00e1ndome [&#8230;] \u00bfQu\u00e9 va a ser de m\u00ed?\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>I. UNAS REFLEXIONES SOBRE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La enfermedad de Alzh\u00e9imer&nbsp;<\/em>es uno de los tipos de demencia neurodegenerativa m\u00e1s frecuente, y que se caracteriza fundamentalmente por un progresivo deterioro cognitivo caracterizado por:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; P\u00e9rdida de memoria.<br>&#8211; Desorientaci\u00f3n<br>&#8211; Alteraciones en el lenguaje.<br>&#8211; Dificultades para la organizaci\u00f3n y planificaci\u00f3n.<br>&#8211; Cambios en la personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por ello que esta enfermedad impresiona especialmente, ya que su desarrollo implica la p\u00e9rdida progresiva de la identidad, vinculada esencialmente a la perdida de memoria, as\u00ed como de la autonom\u00eda, lo que implica su dependencia de otras personas del entorno familiar del paciente, as\u00ed como del sanitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente, y tal y como la llama el fil\u00f3sofo catal\u00e1n&nbsp;<em>Norbert Bilbeny&nbsp;<\/em>en su fundamental libro sobre esta enfermedad, el Alzh\u00e9imer es&nbsp;<em>\u00abla enfermedad del olvido\u00bb&nbsp;[1]<\/em>. La progresiva p\u00e9rdida de la memoria, tanto a corto plazo como a largo plazo, van borrando la historia personal del individuo hasta sumirlo en el olvido, incluido el olvido de s\u00ed mismo, y con ello de su identidad. Todos conocemos expresiones como&nbsp;<em>\u00abya no es el que era\u00bb, \u00abya no es \u00e9l mismo\u00bb o \u00abella ya no esta presente\u00bb,<\/em>&nbsp;para expresar esta progresiva p\u00e9rdida de identidad. En&nbsp;<em>Siempre Alice,<\/em>&nbsp;en un discurso que su protagonista realiza en una asociaci\u00f3n de Alzh\u00e9imer frente a otros enfermos, as\u00ed como con familiares y profesionales dedicados al tratamiento de la enfermedad, describe emotivamente su vivencia de ella:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>&#8230; me encuentro con el arte de perder todos los d\u00edas. Pierdo la orientaci\u00f3n, pierdo objetos, pierdo el sue\u00f1o pero, sobre todo, pierdo recuerdos. Toda mi vida he acumulado recuerdos. Se han convertido, en alg\u00fan modo, en mis bienes m\u00e1s preciados: la noche que conoc\u00ed a mi marido, la primera vez que sostuve un libro de texto en mis manos, tener hijos, hacer amigos, viajar por el mundo. Todo lo que he acumulado en la vida, todo por lo que he trabajado tanto me est\u00e1 siendo arrebatado ahora. Como podr\u00e1n imaginarse, o como ya saben, es un infierno. Pero hay algo peor, qui\u00e9n va tomarnos en serio siendo tan distintos de como fuimos. Nuestro extra\u00f1o&nbsp;comportamiento y los balbuceos alteran la percepci\u00f3n que tienen de nosotros y la&nbsp;percepci\u00f3n&nbsp;que tenemos de nosotros. Nos volvemos rid\u00edculos, incapaces, c\u00f3micos,&nbsp;pero eso no es lo que somos, eso es nuestra enfermedad&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En estas palabras se sustenta la tesis de&nbsp;<em>Norbert Bilbeny<\/em>&nbsp;en su libro: se deteriora la identidad, se deteriora el yo como centro de consciencia, se deteriora la autonom\u00eda, pero el enfermo de Alzheimer, sea en la fase que se halle de la enfermedad, sigue siendo una persona y, como tal, merece toda la dignidad y respeto. Dice Alice, en este sentido, al final de su discurso:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Por el momento sigo viva, s\u00e9 que estoy viva. Hay personas a las que amo profundamente, hay cosas que quiero hacer en la vida. Me desespero conmigo misma por no poder recordar, pero sigo viviendo momentos a lo largo del d\u00eda de pura felicidad y alegr\u00eda. Por favor, no piensen que estoy sufriendo. No estoy sufriendo,&nbsp;estoy luchando por ser parte de las cosas, por seguir en contacto con quien fui en otro tiempo.&nbsp;Vive el momento, mi digo a m\u00ed misma, es lo \u00fanico que puedo hacer. Vivir el momento&#8230; y no fustigarme demasiado por dominar el arte de perder.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><em><strong>II. ENFERMO Y FAMILIA: EL CASO DE \u00abEL PADRE\u00bb.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El surgimiento dentro del contexto familiar de un enfermo de Alzh\u00e9imer no s\u00f3lo es un impacto para este, sino tambi\u00e9n para su entorno familiar. Dice Norbert Bilbeny:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El alzh\u00e9imer es una enfermedad que destruye progresivamente la identidad personal del paciente. El entorno de \u00e9ste, impotente, vive en directo la cr\u00f3nica de un deterioro anunciado. Y sufre tambi\u00e9n una condena, la condena por amar a un ser condenado. Pero ambos destinos no han sido buscados, ni hay que interpretarlos como un castigo. Simplemente, un mal no pudo ser evitado y un amor no pudo ser relegado. El alzh\u00e8imer es un drama en el que se cruzan, por tanto, dos inocencias, el enfermo y la familia, que libran a este drama de cualquier significado de castigo o incluso de ser un drama absurdo. Para el paciente, su enfermedad es, al principio, la ocasi\u00f3n para tomar con un nuevo ritmo el caminar de su vida, que como la vida de todos es un camino con tramos inesperados. Esta vez es otro tramo. No es un final.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la familia que lo cuida, el enfermo supone una puesta a prueba de las cualidades humanas y del amor que ella posee hacia ese ser desvalido. Para ambas partes, se tiene ahora la ocasi\u00f3n de mostrar a todos los dem\u00e1s que el sentirse vivo, la sensibilidad y el amor son m\u00e1s poderosos que el apego material, el orgullo del yo o la vanidad del deseo. Si no con motivo de una enfermedad, tarde o temprano descubrimos por nosotros mismos la verdad de esta ense\u00f1anza budista: \u00abNadie hay m\u00e1s vac\u00edo que aquel que est\u00e1 lleno de s\u00ed mismo\u00bb. [2]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Este texto nos introduce a la realidad de este drama que enfrentan conjuntamente enfermo y familia, y pone \u00e9nfasis en eso que el fil\u00f3sofo llama la \u00abpuesta a prueba de sus cualidades humanas\u00bb. Es evidente lo importante que la familia es para el enfermo de alzh\u00e9imer, puesto que, al final, pone en juego la fuerza del amor, de un amor entregado libremente y que, a partir de un determinado momento, no tiene reconocimiento, o que incluso est\u00e1 sujeto a reacciones desp\u00f3ticas o agresivas del enfermo hacia sus cuidadores, o que simplemente se enfrenta impotente, cotidianamente, a la desolaci\u00f3n de su imagen.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, y a pesar de la verdad de las palabras de Bilbeny, cada caso es un mundo particular, y este es el tema de&nbsp;<em>El padre,<\/em>&nbsp;cuando a diferencia de&nbsp;<em>Siempre Alice,&nbsp;<\/em>que cuenta con su pareja y tres hijos, Anthony s\u00f3lo tiene a su hija Anne. En este caso nos encontramos con la encrucijada con la que una hija, como cuidadora, se enfrenta al tener que considerar el cuidado de su padre con el de conciliar su propia vida que la lleva lejos de Londres. El choque de este encuentro hace que, inevitablemente,&nbsp;emerja el sentimiento de culpa,&nbsp;pues como toda encrucijada, supone una elecci\u00f3n con todas las implicaciones que conlleva.&nbsp;Evidentemente, esta conciliaci\u00f3n pasa, en muchas ocasiones, por considerar el ingreso del enfermo en instituciones que se encargan de su cuidado cotidiano, m\u00e1s all\u00e1 del que supone tambi\u00e9n el cuidado afectivo de las visitas de los seres queridos.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, esta pel\u00edcula, pone \u00e9nfasis en la vivencia de esta situaci\u00f3n desde la perspectiva de una hija como cuidadora, y es en este aspecto que nos centraremos ahora en nuestro comentario.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>III. LA ENCRUCIJADA DE ANNE.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La pel\u00edcula nos muestra que la encrucijada de Anne est\u00e1 determinada por distintos aspectos:<\/p>\n\n\n\n<p>La encrucijada moral,&nbsp;que supone la elecci\u00f3n entre cuidar a su padre o seguir con su propia vida (lo cual no significa abandonar el padre, sino cambiar la modalidad de cuidados cotidianos adapt\u00e1ndolos a ese poder seguir realizando la propia vida).<\/p>\n\n\n\n<p>La encrucijada emocional,&nbsp;que viene determinada fundamentalmente por tres aspectos:<\/p>\n\n\n\n<p>1)&nbsp;La que deriva de las dificultades que Anthony le pone en admitir una cuidadora en casa, a las que somete a maltrato para que se vayan, lo cual carga aun m\u00e1s su sentimiento de culpa como cuidadora por tener que contemplar la alternativa que implica considerar su ingreso en una instituci\u00f3n o centro que procure los cuidados diarios del enfermo.<\/p>\n\n\n\n<p>2)&nbsp;Las caracter\u00edsticas que una relaci\u00f3n enfermo-cuidador, como en este caso, la de padre-hija, con toda la vivencia emocional que comporta su componente relacional desde una perspectiva biogr\u00e1fica. En este sentido, la pel\u00edcula pone \u00e9nfasis en Lucy, una hermana de Anne &#8211; quien ya falleci\u00f3 -, y por quien Anthony sent\u00eda una clara admiraci\u00f3n y preferencia en comparaci\u00f3n con Anne, de quien dice:&nbsp;<em>Ella siempre ha sido as\u00ed, y es que no es muy brillante. Sabes, no es muy inteligente. Lo hered\u00f3 de su madre.<\/em>&nbsp;Y m\u00e1s adelante sigue diciendo a&nbsp;<em>Paul (Rufus Sewell),<\/em>&nbsp;la pareja de Anne, mientras esta oye sus palabras desde la cocina:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>No se por qu\u00e9 nunca nos llevamos bien Anne y yo. Con su hermana peque\u00f1a, eso era otra historia. \u00bfLa conoces? Es maravillosa, maravillosa. Hace meses que no la veo. No la culpo, esta viajando por el mundo. Es pintora. Me har\u00eda muy feliz que viniera a verme alg\u00fan d\u00eda, la abrazar\u00eda y estar\u00edamos el uno junto al otro durante horas, como hac\u00edamos cuando era peque\u00f1a, cuando todav\u00eda me llamaba papa\u00edto, papa\u00edto&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El dolor que se remueve de nuevo, desde esta dimensi\u00f3n biogr\u00e1fico-relacional, al o\u00edr al propio padre esa comparaci\u00f3n, o o\u00edrle desconfiar y sospechar de ella (quien le acoge en su casa, mientras Anthony cree que es la suya), a pesar de la voluntad de cuidarle y de saberle v\u00edctima de la enfermedad:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>No s\u00e9 qu\u00e9 est\u00e1 tramando contra m\u00ed, pero algo trama. Algo est\u00e1 tramando, eso si lo s\u00e9. Sospecho que quiere meterme en un hogar para (expresi\u00f3n para indicar descapacitados). Si, he visto las se\u00f1ales&#8230; \u00a1\u00a1Voy a ser absolutamente claro!! \u00a1No pienso dejar mi piso! \u00a1No pienso dejar mi piso! (que no lo es, es el de Anne).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esas mismas sospechas las oir\u00e1 Anne frente a&nbsp;<em>Laura (Imogen Poots),&nbsp;<\/em>la joven que intenta que sea su nueva cuidadora con su total oposici\u00f3n. Quiz\u00e1 por ello vemos tras esta escena unas im\u00e1genes donde Anne intenta ahogar a su padre mientras duerme, producto de una fantas\u00eda que recoge la rabia de ese dolor que existe entre hijos y padres, y que no por estar enfermo el padre le es f\u00e1cil soslayar a la hija.<\/p>\n\n\n\n<p>3) Finalmente tenemos tambi\u00e9n la tensi\u00f3n emocional proveniente de la presi\u00f3n sobre Anne por parte de Paul, su pareja, quien cree que la situaci\u00f3n que viven es insostenible, y quien, adem\u00e1s, se enfrenta a Anthony sin tener en cuenta el proceso degenerativo en el que se halla. Paul, m\u00e1s all\u00e1 de presionar a Anne, tambi\u00e9n trata inadecuadamente a Anthony, a quien culpa de arruinar la vida de Anne.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente. el empeoramiento de Anthony y la necesidad de continuar com su vida en Paris desembocan en su ingreso en una instituci\u00f3n, donde Anne lo visitar\u00e1 algunos fines de semana.<\/p>\n\n\n\n<p>En las encrucijadas que la vida nos depara, a veces no elegimos el mejor camino sino el que nos parece menos malo, y ese es el camino que Anne elige. As\u00ed la vemos partir de la instituci\u00f3n con un semblante que refleja el dolor y el sentimiento de culpa de la decisi\u00f3n que ha tomado de dejar all\u00ed a su padre para poder continuar con su vida.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nota acerca de los cuidadores familiares.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es por ello que tambi\u00e9n los familiares cuidadores necesitan ser cuidados,&nbsp;ser atendidos en el sufrimiento que comporta el cuidar y acompa\u00f1ar a un ser humano que sufrir\u00e1 un deterioro cognitivo progresivo que conlleva la p\u00e9rdida de identidad y de autonom\u00eda radicales de las caracter\u00edsticas que implica el Alzh\u00e9imer. Bien es sabido que muchos de ellos enferman tambi\u00e9n de depresi\u00f3n en este proceso, o que sufren altos niveles de estr\u00e9s emocional y ansiedad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No nos podemos olvidar del apoyo que ellos tambi\u00e9n necesitan. Cuidar a un enfermo de alzh\u00e9imer conlleva elevados costes de salud, impacto en el empleo y sobre los ingresos y la seguridad financiera de muchos de ellos,&nbsp;y que, como&nbsp;siempre, tienen su mayor repercusi\u00f3n en las familias de rentas m\u00e1s bajas.&nbsp;El Alzheimer no es s\u00f3lo un problema m\u00e9dico y sanitario, sino tambi\u00e9n pol\u00edtico y sociol\u00f3gico (ver apartado V).<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>IV. EL INFIERNO DE ANTHONY.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El final de la pel\u00edcula,&nbsp;que cuenta con nosotros, los espectadores, ya inmersos en el mundo confuso, desconcertante, en ocasiones lleno de p\u00e1nico y temor del enfermo de alzh\u00e9imer, con todos estos cambios de nombre, confusiones, olvidos, p\u00e9rdida de objetos, etc\u00e9tera, llegan a su cl\u00edmax en los \u00faltimos 10 minutos, y que nos recuerdan exactamente las palabras de Alice en su discurso:&nbsp;<em>t<\/em><em>odo lo que he acumulado en la vida, todo por lo que he trabajado tanto me est\u00e1 siendo arrebatado ahora. Como podr\u00e1n imaginarse, o como ya saben, es un infierno.&nbsp;<\/em>Efectivamente, un ya absolutamente confuso Anthony, perdido entre su piso, el piso de Anne y la instituci\u00f3n, entre los distintos personajes: Anne, Paul, Catherine (la enfermera que le cuida en la instituci\u00f3n, interpretada por Olivia Williams), Laura, Bill (Mark Gatiss), Lucy, todo mezclado a la vez, todo confuso y desconcertante, acaban por llevarle a la desesperaci\u00f3n y a un sentimiento extremo de vulnerabilidad.&nbsp;En una escena monumental en&nbsp;todos los sentidos,&nbsp;Anthony, acompa\u00f1ado por la mirada compasiva de Catherine, la enfermera, le dice a esta:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Siento como&#8230; siento como si perdiera todas mis hojas [&#8230;] las ramas, el viento y la lluvia. No s\u00e9 lo que est\u00e1 pas\u00e1ndome. \u00bfUsted lo sabe? Todo ese asunto sobre el piso&#8230; ya no tengo ning\u00fan lugar donde reposar la cabeza. Pero s\u00e9 que mi reloj esta en mi mu\u00f1eca, eso lo s\u00e9. Para el viaje. Pero no s\u00e9, no s\u00e9 si&nbsp;estar\u00e9 preparado para, para&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En ese momento de extrema vulnerabilidad, cuando instantes antes, un Anthony desconsolado como un ni\u00f1o invoca a \u00absu mami\u00bb (invoca la necesidad de amor y protecci\u00f3n,&nbsp;porque qu\u00e9 si no representa una madre), la mano extendida de Catherine, la enfermera, representa aquello tan necesario para un enfermo de alzh\u00e9imer: el cari\u00f1o de un abrazo, la dulzura de una caricia, la ternura de un beso, el recogimiento, la protecci\u00f3n&#8230; finalmente el amor.&nbsp;Catherine representa, en esos instantes, el verdadero cuidado que&nbsp;necesita el enfermo, los cuidados que prodiga el amor desinteresado,&nbsp;s\u00f3lo motivado por la dignidad del ser humano que tenemos delante y con el que hemos compartido nuestra vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Acaba la pel\u00edcula con Anthony reposando en su hombro&nbsp;compasivo y amoroso, el \u00fanico y verdadero reposo que el enfermo puede encontrar. Finalmente, este es el verdadero medicamento, el f\u00e1rmaco m\u00e1s adecuado: la empat\u00eda, la compasi\u00f3n y el amor, garantes del trato digno y el respeto del que todo ser humano es merecedor \u00abper se\u00bb.&nbsp;<em>Amor&nbsp;<\/em>es tambi\u00e9n la \u00faltima palabra que pronuncia Alice en el final de la pel\u00edcula que tambi\u00e9n nos ha acompa\u00f1ado en este comentario.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero acabar esta&nbsp;reflexi\u00f3n con unas palabras de Norbert Bilberny al respecto, quien nos dice con una gran lucidez acerca&nbsp;del amor que profesa la&nbsp;familia por el enfermo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Y es tanto m\u00e1s admirable esta entrega cuanto que el paciente no los puede agradecer ni reconocer, y que sabemos de antemano que esta lucha acabar\u00e1, se haga lo que se haga, en fracaso. Pero el sacrificio no habr\u00e1 sido en vano. Ha ayudado a vivir con el mejor de los f\u00e1rmacos: el amor. El fracaso anunciado ha cambiado de signo. Ahora ha cambiado de signo. No hay tal fracaso.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El alzh\u00e9imer ha acabado con el conocimiento, pero no ha podido con la sensibilidad: los sentidos, las emociones, los sentimientos. La sensibilidad siempre est\u00e1 activa:&nbsp;<em>Perpetuo&nbsp;sentimus,<\/em>&nbsp;escribi\u00f3&nbsp;Lucrecio hace dos milenios. Nuestra especie es&nbsp;<em>sapiens,<\/em>&nbsp;pero como todas las dem\u00e1s es tambi\u00e9n &#8211; y ante todo &#8211;&nbsp;<em>sentiens.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>V. &nbsp;ALGUNOS DATOS DEL ALZH\u00c9IMER.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Debido al envejecimiento de la poblaci\u00f3n, la enfermedad de alzh\u00e9imer amenaza en los pr\u00f3ximos a\u00f1os con convertirse en una verdadera epidemia, a menos que la investigaci\u00f3n encuentre alg\u00fan&nbsp;tratamiento efectivo, o&nbsp;tratamiento preventivo eficaz. En el momento actual se calcula que en todo el mundo hay 46,8 millones de afectados, &nbsp;y que de no cambiar la situaci\u00f3n se calcula que para el 2030 habr\u00e1n 76, 4, y 131,5&nbsp;millones para el 2050. Se calcula que cada 3,2&nbsp;segundos aparece un caso de demencia en&nbsp;alg\u00fan lugar del mundo. [4]<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos an\u00e1lisis demuestran&nbsp;que el&nbsp;aumento de le enfermedad de alzh\u00e9imer puede paralizar el sistema sanitario de Estados Unidos. Los costes de cuidados para enfermos de alzh\u00e9imer son muy &nbsp;elevados:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En Espa\u00f1a, la SEN calcula que el coste medio de un paciente con Alzheimer oscila entre 17.100 y 28.200 \u20ac por paciente y a\u00f1o. Un coste, que aumenta con el empeoramiento cognitivo, llegando hasta los 41.700 \u20ac en los casos graves y, en los que una parte de los pacientes precisan institucionalizaci\u00f3n. Teniendo en cuenta todos los niveles de gravedad, la SEN estima que el coste total en Espa\u00f1a del tratamiento del Alzheimer, en pacientes mayores de 65 a\u00f1os, es de unos 10.000 millones de euros anuales, lo que viene a representar el 1,5% del producto interior bruto nacional. [4]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Indicar&nbsp;que, seg\u00fan algunos estudios, el alzh\u00e9imer es la tercera causa de muerte en el mundo (oficialmente es la s\u00e9ptima), por detr\u00e1s de las enfermedades card\u00edacas y el c\u00e1ncer. No&nbsp;obstante, se destinan unos recursos de investigaci\u00f3n 7 veces menores que en el c\u00e1ncer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><br>[1] Bilbeny, Norbert.&nbsp;<em>La enfermedad del olvido. El mal de&nbsp;Alzh\u00e9imer y la persona.<\/em>&nbsp;Galaxia Gutemberg.<\/p>\n\n\n\n<p>[2] Ver nota 1,&nbsp;p\u00e1gs. 121 y 122<\/p>\n\n\n\n<p>[3] Ver nota 1,&nbsp;p\u00e1g. 191<\/p>\n\n\n\n<p>[4] Datos extra\u00eddos de la<em>&nbsp;Bright Focus Foundation&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>[5] Informe del SEN&nbsp;(Sociedad espa\u00f1ola de neurolog\u00eda) del 2019.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jaume Cardon es Terapeuta de orientaci\u00f3n gest\u00e1ltica. Miembro didacta y supervisor de la AETG (Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Terapia Gestalt). Socio fundador de l\u2019Escola l\u2019Espai de Gestalt y de l\u2019Escola Gestalt Barcelona. Director y fundador del centro de psicoterapia Gestalt Dimensions. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/analisis-de-la-pelicula-el-padre-jaume-cardona\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9170","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9170","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9170"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9170\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9409,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9170\/revisions\/9409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}