{"id":913,"date":"2009-06-30T21:01:47","date_gmt":"2009-07-01T02:01:47","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=913"},"modified":"2009-06-30T21:01:47","modified_gmt":"2009-07-01T02:01:47","slug":"la-familia-contemporanea-un-espacio-para-la-violencia-privada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-familia-contemporanea-un-espacio-para-la-violencia-privada\/","title":{"rendered":"La familia contempor\u00e1nea: un espacio para la violencia privada"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer1\">\n<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<\/span><\/strong><\/span><span style=\"text-decoration:underline;\"><span style=\"color:#790000;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\">LA FAMILIA CONTEMPOR\u00c1NEA:<br \/>\nUN ESPACIO PARA LA VIOLENCIA PRIVADA<\/span><\/strong><\/span><\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<a name=\"Arriba\"><\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\">Paula Pantoja Boechat<\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><br \/>\n.<\/span><\/p>\n<table width=\"562\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"552\" height=\"85\">\n<blockquote>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-size:small;\">Paula Pantoja Boechat, es m\u00e9dica, analista junguiana, miembro de la IAAP, miembro fundador de la AJB y del IJRJ, especialista en terapia familiar sist\u00e9mica, maestra en psicolog\u00eda cl\u00ednica por la PUC-RJ, y autora del libro\u00a0<em>Terapia familiar \u2013 Mitos, s\u00edmbolos y arquetipos<\/em>; R\u00edo de Janeiro: WAK, 2007, 2\u00aa edici\u00f3n.\u00a0<\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';font-size:small;\">El presente trabajo fue presentado durante el V Congreso de Psicolog\u00eda Junguiana, celebrado en Santiago de Chile, del 4 al 8 de septiembre de 2009,\u00a0<\/span><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><br \/>\nE-mail:\u00a0<\/span><\/strong><\/span><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><a href=\"mailto:boechatp@uol.com.br\">boechatp@uol.com.br<\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<blockquote>\n<div align=\"right\">\n<p align=\"right\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><em>Traducido del portugu\u00e9s por Juan Carlos Alonso<\/em><\/span><\/p>\n<\/div>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/violencia-flor_negra.jpg\" width=\"301\" height=\"300\" \/><br \/>\n<em><\/em><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Los sentimientos dentro de una familia no tienen que ser obligatoriamente positivos, eso ser\u00eda hipocres\u00eda. Dentro de una familia, o m\u00e1s a\u00fan entre padres e hijos, las relaciones deben ser lo que son, lo m\u00e1s claramente posible.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Seg\u00fan Winnicott (1966):<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">\u201c&#8230; No basta que los padres digan que aman a sus hijos. Ellos muchas veces consiguen amarlos, y ellos tienen todo tipo de otros sentimientos. Los ni\u00f1os necesitan de sus padres m\u00e1s que ser amados, ellos necesitan algo que permanezca cuando son odiados o a\u00fan odiosos\u201d (p.43)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Lo que generalmente tiene efecto m\u00e1s destructivo en los hijos es aquello que es dicho de forma mentirosa, disfrazada. El lenguaje dice algo que el gesto o la expresi\u00f3n desmienten. Esto, porque el gesto y la expresi\u00f3n corporal suelen ser m\u00e1s aut\u00e9nticos, en el sentido de que hablan el lenguaje del inconsciente.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Jung (1974) nos dice:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">\u201cPara aquellos que recogen la teor\u00eda, el hecho esencial, detr\u00e1s de todo, es que las cosas que tienen el efecto m\u00e1s poderoso sobre los ni\u00f1os no vienen del estado consciente de los padres, sino de su inconsciente\u201d (par. 84)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El problema de la violencia familiar es una \u201c<em>hamartia<\/em>\u201d (del griego: errar, cometer una falta), o sea, una especie de maldici\u00f3n \u201cfamiliar\u201d, que tiende a repetirse de abuelas a padres, madres, hijas e hijos, semejante a la maldici\u00f3n de los \u00c1tridas en Grecia, de acuerdo con La Orest\u00edada de \u00c9squilo. (Jung,1927)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">M\u00e1s del 50% de los hombres que ejercen violencia en la familia tienen una historia previa de maltratos o fueron testigos de maltratos dentro de sus familias de origen. Podemos entonces entender que la violencia es un problema que no surge solamente en el transcurso de la situaci\u00f3n familiar de aquel sistema, en aquel momento espec\u00edfico. Ella tiene ra\u00edces muy profundas en las historias de vida de las personas que componen aquella relaci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Cada persona nace en una familia donde ir\u00e1 a recibir un papel y una misi\u00f3n de asegurar la continuidad de la generaci\u00f3n y del grupo social. En este papel est\u00e1n insertos los valores y los ideales conectados a los ancestros.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La violencia, en cuanto s\u00edntoma familiar, corresponde a la manifestaci\u00f3n de contenidos primitivos, reprimidos y no elaborados, y tienen como funci\u00f3n el mantenimiento de la cohesi\u00f3n grupal (Paiva, Gomes, 2005).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Paiva y Gomes (2005) nos dicen:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">\u201cEn la Cl\u00ednica, nos enfrentamos frecuentemente con la transmisi\u00f3n manifestada en el sufrimiento de los sujetos aprisionados en su incapacidad de metabolizar sus legados. Nuestra tarea, como terapeutas, es reconstituir el recorrido simb\u00f3lico de la transmisi\u00f3n y favorecer la elaboraci\u00f3n de la herencia. Y es en la posibilidad de transformaci\u00f3n que invertimos recursos terap\u00e9uticos, trabajando para alterar el curso repetitivo del s\u00edntoma.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Enfocando la cuesti\u00f3n de la Violencia en las relaciones familiares, Jung escribe (1998):<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">\u201cCuando alguien se queja de que no consigue lidiar con la mujer o con las personas que quiere, siempre ocurren peleas horribles y reacciones; entonces usted podr\u00e1 percibir, en el an\u00e1lisis de esa persona, que en verdad, ella tuvo un ataque de odio. Ella vivi\u00f3 en una \u201c<em>Participation Mystique<\/em>\u201d con aquellos que ama. Se extendi\u00f3 sobre los otros hasta hacerse id\u00e9ntica a ellos, y eso es una transgresi\u00f3n al principio de la individualidad. Naturalmente entonces ella sufrir\u00e1 reacciones y necesitar\u00e1 retirarse. Entonces yo digo: &#8211; Naturalmente es lamentable que usted siempre tenga dificultades, pero \u00bfno est\u00e1 viendo lo que hace? Usted ama a alguien, se identifica con \u00e9l, despu\u00e9s se vuelve naturalmente contra el objeto de su afecto y lo oprime por medio de su identidad demasiado obvia. Usted lo trata como si fuera usted mismo y naturalmente surgen entonces las reacciones. Es una ofensa a la individualidad de la otra persona, y un pecado contra su propia individualidad. Esas reacciones son un instinto extremadamente \u00fatil e importante; usted experimenta escenas y decepciones para que finalmente tome conciencia de s\u00ed mismo, y entonces el odio desaparece\u201d (Kundalini, p.64)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Cuando se refiere a la \u201c<em>participation mystique<\/em>\u201d, expresi\u00f3n creada por el antrop\u00f3logo L\u00e9vy-Bruhl, Jung est\u00e1 hablando de una especie de relaci\u00f3n entre dos o m\u00e1s personas, en la cual los sujetos se perciben id\u00e9nticos o indistinguibles entre s\u00ed. (Se puede decir que este concepto es semejante al concepto psicoanal\u00edtico de identificaci\u00f3n proyectiva: una parte de la personalidad es proyectada en un objeto, y el objeto es entonces experimentado como si fuera el contenido proyectado) (Samuels,1985).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Minuchin y colaboradores (1967), terapeutas sist\u00e9micos, llaman\u00a0<em>\u00abenmeshed<\/em>\u00bb &#8211; enmara\u00f1ado o fusionado &#8211; al tipo de relaci\u00f3n caracter\u00edstica de una estructura familiar que presenta disturbios en la formaci\u00f3n de las fronteras interpersonales. Los miembros de la familia son incapaces tambi\u00e9n de establecer fronteras entre ellos mismos y las familias ancestrales o de origen. Los papeles dentro de la familia no son claramente establecidos y falta una jerarqu\u00eda y principalmente una diferenciaci\u00f3n m\u00e1s clara entre sus miembros. Es como si lo que existiera fuera una masa eg\u00f3ica indiferenciada, una fusi\u00f3n. (Minuchin est\u00e1 de acuerdo con Jung)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Por ejemplo: Una pareja que busc\u00f3 terapia presentaba una situaci\u00f3n como la descrita. Eran dos profesionales exitosos, con hijos peque\u00f1os, casados hac\u00eda siete a\u00f1os. Los dos se dec\u00edan muy independientes profesionalmente, pero por el relato que iban haciendo de sus vidas, entend\u00ed que en realidad eran de la misma \u00e1rea y ninguno de los dos hac\u00eda nada sin pasar por la evaluaci\u00f3n cr\u00edtica del otro. Esto, en el inicio de la relaci\u00f3n, fue un factor que ayud\u00f3 a crear un v\u00ednculo fuerte, pero con el tiempo los llev\u00f3 la una competici\u00f3n destructiva. Pude percibir que cada vez que uno de ellos hac\u00eda un movimiento de diferenciaci\u00f3n y creatividad, era duramente criticado por el otro.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Cuando les pregunt\u00e9 cu\u00e1ndo y c\u00f3mo sintieron que la relaci\u00f3n estaba arruin\u00e1ndose, me relataron que hab\u00eda sido desde febrero. Comprend\u00ed que lo que hab\u00eda ocurrido era que \u00e9l decidi\u00f3, en febrero, que iba a experimentar hacer su trabajo de forma diferente. Esto no tocaba en nada el trabajo de ella, era algo s\u00f3lo de \u00e9l, una tentativa de innovar. Ella lo acus\u00f3 de traici\u00f3n y qued\u00f3 muy resentida. (Probablemente ella se sinti\u00f3 menos creativa: \u00e9l estar\u00eda rompiendo el pacto de simbiosis, donde uno s\u00f3lo puede crecer junto con el otro.) Con el inicio de este nuevo trabajo, \u00e9l temporalmente ganaba menos, y ella lo acusaba de estar gastando el dinero de ella para mantener sus lujos. \u00c9l pas\u00f3 a criticarla como madre y ama de casa, tild\u00e1ndola de incompetente como mujer. (A la vez que, tambi\u00e9n para \u00e9l, la nueva experiencia profesional era un desaf\u00edo preocupante, y percib\u00eda que no ser\u00eda nunca perdonado si no fuera exitoso.)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Jung (2005) escribi\u00f3:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">\u201cPor l\u00f3gica, el contrario del amor es el odio&#8230; Pero, psicol\u00f3gicamente, es el deseo de poder. Donde impera el amor, no existe deseo de poder; y donde el poder tiene precedencia, ah\u00ed falta el amor. Uno es la sombra del otro.\u201d (OC VII-1, par. 78)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Las agresiones eran cada vez m\u00e1s descontroladas, desde agresiones con palabras hasta agresiones f\u00edsicas. Est\u00e1bamos en el mes de diciembre, y las agresiones hab\u00edan comenzado en febrero. Ella amenazaba irse de la casa, pero dec\u00eda que no lo hac\u00eda, s\u00f3lo porque \u00e9l la acusar\u00eda de \u201cabandono del hogar\u201d. Ella quer\u00eda que \u00e9l se fuera, pero \u00e9l dec\u00eda que s\u00f3lo se ir\u00eda si pudiera llevarse los hijos con \u00e9l. La escalada de malentendidos lleg\u00f3 a su apogeo con una crisis epil\u00e9ptica del hijo mayor, de 6 a\u00f1os.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Seg\u00fan Minuchin (1967), en las familias fusionadas existe la tendencia a \u201cescoger\u201d a una persona para actuar como \u201cpacificador\u201d, siempre que haya amenaza de conflicto familiar.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Seg\u00fan Perrone (1997), en familias con violencia, existe una persona que va a actuar como \u201cdisyuntor\u201d siempre que aparece la amenaza de conflicto. El papel del \u201cdisyuntor\u201d es hacer \u201ccaer la fase o desconectar la energ\u00eda el\u00e9ctrica\u201d donde exista sobrecarga del sistema.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Como disyuntor podemos tener al paciente identificado de una familia. Es aquel que va a presentar problemas para desviar la atenci\u00f3n de la pelea o violencia familiar.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Existe otro tipo de \u201cdisyuntor\u201d que observo en mi cl\u00ednica. Es aquel que va a presentar el mismo comportamiento de pacificador, pero sin victimizarse directamente. Por condiciones familiares muy espec\u00edficas, \u00e9l tiene un lugar especial y consigue revertir la atm\u00f3sfera de violencia, tomando para s\u00ed el poder dentro de la familia.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Por ejemplo: Un ni\u00f1o de 3 a\u00f1os, Beto. Sus padres estaban separados y ten\u00edan su custodia compartida (a\u00fan antes de que eso pudiera existir legalmente en Brasil). Cuando se encontraban, esos padres todav\u00eda se agred\u00edan verbalmente. Beto entonces gritaba muy alto, haciendo que los padres se silenciaran inmediatamente. Al comienzo, Beto fue atendido junto con su padre, en una terapia familiar, y despu\u00e9s se qued\u00f3 s\u00f3lo conmigo en la sala. La terapia, en total, dur\u00f3 8 meses.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Durante el periodo de la terapia, el abuelo paterno, que viv\u00eda con el padre falleci\u00f3 despu\u00e9s de larga enfermedad. La abuela paterna y la t\u00eda de Beto, que viv\u00edan en otro pa\u00eds, vinieron para las honras f\u00fanebres. La abuela y el padre de Beto discut\u00edan y peleaban mucho, haciendo que Beto adoptara la misma actitud de gritar para callar a todos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La abuela se hab\u00eda divorciado del abuelo de Beto cuando su padre contaba 10 a\u00f1os de edad. Despu\u00e9s de alg\u00fan trabajo en terapia, ese padre entendi\u00f3 que ten\u00eda la misma actitud de apaciguar las peleas de los padres cuando era peque\u00f1o, s\u00f3lo que en vez de gritar, como hac\u00eda su hijo, \u00e9l sol\u00eda llamar la atenci\u00f3n de todos haciendo un alboroto o quebrando cosas \u201csin querer\u201d. El papel de disyuntor acaba por dar mucho poder al ni\u00f1o, confundiendo la jerarqu\u00eda familiar, adem\u00e1s de favorecer mucho su estr\u00e9s. El padre de Beto es actualmente un hombre de 33 a\u00f1os, ansioso, y sufriendo de hipertensi\u00f3n arterial. Beto ya estaba comenzando a presentar un cuadro de gastritis nerviosa, y ese fue el motivo del padre para traerlo a la terapia.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En general, cuando la violencia ocurre entre los miembros de una pareja, es porque el agresor no se siente comprendido por la v\u00edctima. Si hubiera alg\u00fan nivel de retorno al di\u00e1logo en la pareja, la agresi\u00f3n se interrumpir\u00eda.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En esa pareja, a pesar de la separaci\u00f3n, recomend\u00e9 una terapia de divorcio, para que, en un trabajo con los padres, el papel de Beto como disyuntor pudiera ser aliviado.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Otro aspecto, es el de personas que fueron v\u00edctimas de abuso en la infancia, y que pueden permanecer con su secreto bien guardado, sin hablar al respeto. Creen que de esa forma acaban \u201cborrando\u201d el pasado. Sin embargo, en sus vidas tienden a repetir el papel del agresor.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Por ejemplo: Un hombre me busc\u00f3 para terapia con la queja de dificultades en las relaciones afectivas; tanto con su mujer y hijos, como con amigos o en el ambiente de trabajo. Sent\u00eda que, por razones a veces poco importantes, \u00e9l \u201cperd\u00eda la cabeza\u201d, o se quedaba totalmente paralizado (cuando lidiaba con un superior), o reaccionaba con una violencia muy grande, para poco despu\u00e9s arrepentirse de los bramidos, amenazas y pu\u00f1etazos en las paredes. Estas situaciones eran m\u00e1s frecuentes en el ambiente familiar. Acababa molest\u00e1ndose, para no pelear con la mujer y los hijos; sin embargo, en los momentos cr\u00edticos, no consegu\u00eda contenerse.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Cierta vez, en la terapia, relat\u00f3 su furia cuando el hijo de 14 a\u00f1os insisti\u00f3 en pedirle que le dejara ir solo hasta la casa de un amigo que viv\u00eda cerca. La insistencia del ni\u00f1o lo llev\u00f3 a molestarse gritando y dando golpes en la mesa.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Aquella situaci\u00f3n lo dej\u00f3 muy inc\u00f3modo, y apenas consigui\u00f3 dormir en la noche. En la sesi\u00f3n hablamos sobre el ocurrido, y \u00e9l record\u00f3 un asalto que hab\u00eda sufrido a los 12 a\u00f1os, cuando regresaba a pie de la escuela. En este asalto, un hombre armado lo hab\u00eda llevado a un terreno bald\u00edo, robado sus pertenencias y lo hab\u00eda violado.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Tan pronto consigui\u00f3 soltarse del asaltante, corri\u00f3 para casa. Su madre le abri\u00f3 la puerta, y \u00e9l le dijo que hab\u00eda sido asaltado y necesitaba tomar un ba\u00f1o. Entr\u00f3 en la ducha y juag\u00f3 la ropa sucia en el suelo del ba\u00f1o.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Su madre entr\u00f3 en el ba\u00f1o, y al ver su ropa sucia de heces, se ri\u00f3 de \u00e9l diciendo: \u201cUsted tuvo tanto miedo del asaltante que se ensuci\u00f3 todo!\u201d.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Despu\u00e9s de ese comentario de la madre, \u00e9l nunca tuvo el coraje para contarle &#8211; como jam\u00e1s cont\u00f3 a ninguna otra persona &#8211; lo que realmente le hab\u00eda ocurrido en el asalto.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La revelaci\u00f3n hecha en el an\u00e1lisis le trajo un gran alivio, y una comprensi\u00f3n m\u00e1s amplia de sus problemas. Es evidente que la falta de comprensi\u00f3n por parte de la madre, y al mismo tiempo la gran omisi\u00f3n del padre, eran hechos bastante anteriores al asalto. Sin embargo, despu\u00e9s de lo ocurrido, las cosas tomaron un tinte diferente, y \u00e9l sent\u00eda como si la culpa de la violaci\u00f3n hubiera sido suya; de ah\u00ed su necesidad de reaccionar con tanta furia, cada vez que no se sent\u00eda respetado.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Cuando finalmente cont\u00f3 a su mujer lo recordado durante la sesi\u00f3n de terapia, ella pudo aproximarse de \u00e9l y mostrarse comprensiva con su dolor. Ella le dijo que cada vez que \u00e9l se mostraba violento, ella le ten\u00eda mucho miedo y se alejaba (inadvertidamente repitiendo la omisi\u00f3n del padre de \u00e9l). Ella no hab\u00eda comprendido que lo que \u00e9l m\u00e1s necesitaba en aquel momento era de su proximidad f\u00edsica, su cari\u00f1o y apoyo. Necesitaba que se le ayudara a entender lo que realmente estaba ocurriendo en sus relaciones; \u00e9l a\u00fan no hab\u00eda desarrollado la capacidad de percibir la diferencia entre una cr\u00edtica constructiva y una total descalificaci\u00f3n. Ella, por su parte, consigui\u00f3 aceptarlo m\u00e1s fragilizado, y los brotes de violencia pudieron ir cesando.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Sluzki (1996), escribiendo sobre la violencia familiar, dice que el efecto traum\u00e1tico de esta violencia es generado por el hecho de que el agresor es transformado de protector en violento, en un contexto que mistifica y confunde las relaciones interpersonales, impidiendo a la v\u00edctima construir significados. Sin conseguir entender el por qu\u00e9 de las agresiones, la v\u00edctima pierde su capacidad de consentir o disentir y queda paralizada, a merced de los ataques.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Sluzki habl\u00f3 sobre el efecto paralizante del doble-v\u00ednculo alojado en tales mensajes. Es muy importante que la v\u00edctima construya un sentido para lo que sufri\u00f3, para conseguir un grado de control sobre los acontecimientos, o por lo menos sobre sus sentimientos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Recib\u00ed en el consultorio cierta vez a una paciente de 26 a\u00f1os, que sufr\u00eda de serias dificultades sexuales. No consegu\u00eda obtener placer en la cama con su marido, y a veces sent\u00eda una tristeza que no sab\u00eda definir de donde ven\u00eda, as\u00ed como relataba tampoco saber si amaba a su marido o a\u00fan a su hijo de 4 a\u00f1os. Su cuadro se fue configurando como una depresi\u00f3n, y durante alg\u00fan tiempo tuvimos que recurrir al uso de antidepresivos. A partir de un sue\u00f1o que me trajo, y de las asociaciones que fueron surgiendo, se pudo revelar un abuso sexual en la infancia, que con certeza hab\u00eda dejado marcas profundas en su psique. Sus padres pasaban por dificultades financieras, y la familia fue a vivir con el abuelo paterno, que hab\u00eda quedado recientemente viudo. Ella recib\u00eda muchos regalos del abuelo, y al comienzo se sinti\u00f3 feliz con aquella acogida cari\u00f1osa. Los cari\u00f1os, sin embargo, se transformaron en besos y manoseos. Los abusos sexuales fueron volvi\u00e9ndose cada vez m\u00e1s frecuentes, y recuerda que una vez, cuando ten\u00eda a\u00fan 7 a\u00f1os, fue a reclamar a su madre, quien le respondi\u00f3: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 a usted no le gustan los cari\u00f1os del abuelo? \u00c9l le hace estos cari\u00f1os porque la quiere mucho!\u201d.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La violencia del abuelo era grande, pero la mayor violencia fue la de esta madre que le dio una respuesta en doble-v\u00ednculo, para impedir que ella saliera de la situaci\u00f3n de abuso que sufr\u00eda.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Sluzki (1996) habla tambi\u00e9n sobre la relevancia de la frecuencia con que ocurre la amenaza explicando que un acto de violencia puede ocurrir de manera aislada y abrupta (tal vez como en el caso del chico asaltado), o de manera insidiosa, repetitiva y previsible (como en el caso de la paciente abusada por el propio abuelo).<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El tratamiento de las personas v\u00edctimas de violencia reside en la posibilidad de que reconstruyan sus historias de vida. Tenemos que esclarecer el miedo, la culpa y la verg\u00fcenza con toda la familia, para que aquella persona recupere su auto-estima. S\u00f3lo as\u00ed el papel que esa persona fue obligada a vivir, y vive a\u00fan, puede ser esclarecido y cambiado. Cierta vez atend\u00ed a la familia de una chica de 29 a\u00f1os, su padre y su madre. La pareja ten\u00eda dos hijos m\u00e1s, que viv\u00edan fuera de R\u00edo de Janeiro; Nadia era la m\u00e1s joven.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Nadia se auto mutilaba, y ya hab\u00eda hecho dos tentativas de suicidio tomando de una sola vez las cajas de medicamento prescritas por su psiquiatra. Nadia viv\u00eda con su madre en la Zona Sur de R\u00edo. El padre trabajaba en el centro de la ciudad, y dorm\u00eda en el apartamento con la mujer y la hija hasta el jueves, d\u00eda en que iba a otro apartamento en la zona oeste de la ciudad, donde se aislaba hasta el domingo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El padre hablaba muy poco en las sesiones, y justificaba que quisiera vivir en un barrio m\u00e1s alejado, por tener necesidad de silencio y aislamiento. Me pareci\u00f3 esquiz\u00f3ide, y su esposa se quej\u00f3 tambi\u00e9n de su alcoholismo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Una de las primeras cosas que surgieron en la terapia de esa familia fue la confesi\u00f3n de Nadia, de haber intentado matar su padre en dos ocasiones. Su padre admiti\u00f3 haber despertado cierto d\u00eda con la hija apunt\u00e1ndole con un cuchillo. En esa ocasi\u00f3n, le quit\u00f3 el objeto de la mano y no coment\u00f3 lo ocurrido, ni a\u00fan con su esposa. La segunda vez fue cuando Nadia mezcl\u00f3 Diazepan en su cerveza, y cuando \u00e9l se adormil\u00f3, cogi\u00f3 la almohada para sofocarlo, pero desisti\u00f3 antes de intentarlo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La madre es psic\u00f3loga, y tuvo acceso al libro que escrib\u00ed sobre Terapia Familiar. En \u00e9l, yo trazo algunos paralelos entre la terapia junguiana y la sist\u00e9mica, y suministro algunos ejemplos basados en la Cosmogonia de Hes\u00edodo. La madre ley\u00f3 el libro y me relat\u00f3 en una sesi\u00f3n que hab\u00eda encontrado muy interesante el hecho de las madres (Gea y Rea) que se unen al hijo m\u00e1s joven para eliminar al padre.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En realidad, como sabemos a partir de ese mito, la uni\u00f3n de la madre con el hijo menor ocurre con el objetivo de evitar el impedimento al propio nacimiento de \u00e9l (en el caso de Urano), o para liberar a los hijos de la inminencia de que sean devorados por el padre (en el caso de Cronos). Por la comprensi\u00f3n que la madre ten\u00eda del mito, qued\u00f3 claro que exist\u00eda una simbiosis grande entre madre e hija, quien fue encargada de cumplir el deseo inconsciente de la madre. Tal vez por su culpa, Nadia se auto mutilaba, habiendo intentado dos veces el suicidio.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">A partir de ese momento de la terapia, ped\u00ed que tuvi\u00e9ramos sesiones alternadas: una vez s\u00f3lo con los padres, y otra vez los padres con la hija. La relaci\u00f3n del matrimonio necesitaba ser esclarecida para liberar a Nadia del papel de cumplir los deseos inconscientes de la madre; as\u00ed mismo, esos padres necesitaban definir sobre la continuidad o no de ese matrimonio.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La separaci\u00f3n de los padres ser\u00eda el mejor remedio para Nadia. Ella pasar\u00eda a existir como individuo, y no m\u00e1s como el objeto de manipulaci\u00f3n de una pareja en grave crisis. Nadia no fue una ni\u00f1a deseada, y surgi\u00f3 en la vida de la pareja cuando la relaci\u00f3n ya estaba muy deteriorada.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Marion Woodman (2009) dice que cuando la persona siente que no fue aceptada por sus padres, o que su existencia los amenaza, ella tendr\u00e1 un miedo profundo de abandono, y se sentir\u00e1 congelada, anestesiada, por el terror de la aniquilaci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Creo que esa congelaci\u00f3n, esa anestesia afectiva es la que tambi\u00e9n deb\u00eda llevar a Nadia a auto mutilarse. Sentir el dolor de la auto mutilaci\u00f3n la tranquilizaba, tray\u00e9ndole de vuelta alguna sensibilidad.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">(En ese caso espec\u00edfico, sospech\u00e9 seriamente el abuso sexual del padre con esa hija, pero por m\u00e1s que cuestionara a la familia, y a\u00fan alertara al psicoanalista de Nadia, nada pudo ser confirmado. Lo que me llev\u00f3 a esos pensamientos fue: el alcoholismo y lo esquizoide del padre, la tentativa de suicidio de la hija, la tentativa de la hija de asesinar el padre, el distanciamiento sexual de los padres)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La importancia de las relaciones no violentas es tan importante para nuestra salud ps\u00edquica como la f\u00edsica. En un art\u00edculo del psicoanalista y psiquiatra Contardo Calligaris, publicado en\u00a0<em>Folha<\/em>\u00a0de S\u00e3o Paulo el d\u00eda 6 de abril de 2006, \u00e9l comenta sobre una investigaci\u00f3n que sali\u00f3 publicada en el n\u00famero de diciembre de 2005 del\u00a0<em>Archive of General Psychiatry<\/em>. Esta investigaci\u00f3n fue dirigida por Janice Kiecolt-Glaser.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">El tema de la investigaci\u00f3n mencionada es: las interacciones conyugales negativas y la cicatrizaci\u00f3n. Fueron seleccionadas 42 parejas (entre los 22 y los 77 a\u00f1os), y fueron hechas peque\u00f1as heridas en los brazos de todos, maridos y mujeres. Estas heridas fueron cubiertas de manera que med\u00edan las variaciones de los fluidos que el cuerpo produce para facilitar la cicatrizaci\u00f3n. Despu\u00e9s de eso, las parejas fueron expuestas a dos sesiones de \u201cconversaci\u00f3n\u201d. La primera conversaci\u00f3n fue orientada hacia asuntos agradables, y la segunda a que las parejas pelearan. Lo que qued\u00f3 constatado fue que la cicatrizaci\u00f3n era siempre m\u00e1s lenta despu\u00e9s de las peleas, y que las parejas m\u00e1s beligerantes mostraron una cicatrizaci\u00f3n un 40% peor que las de las otras.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Conclusi\u00f3n: la relaci\u00f3n de conflictos act\u00faa en el cuerpo y es p\u00e9sima para la salud.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Otra investigaci\u00f3n citada en el mismo art\u00edculo por Calligaris, publicada en el<em>Psychological Science<\/em>, de James A. Coan, trata de otro aspecto del contacto f\u00edsico en las familias: fueron escogidas 16 parejas felices en sus relaciones. La mujer de cada pareja fue insertada en un tubo de resonancia magn\u00e9tica y le fue dicho que recibir\u00eda una peque\u00f1a descarga en el tobillo. Las im\u00e1genes del cerebro mostraron, en todas las mujeres, una actividad intensa en las regiones involucradas en la expectativa de dolor y emociones negativas. Fue suficiente que el marido insertara la mano en el tubo y tocara a su mujer para que esa actividad cerebral disminuyera, siempre y dr\u00e1sticamente.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Por tanto, se comprob\u00f3 que el toque de una persona querida es curativo y modifica la actividad cerebral. Puesto que la sensaci\u00f3n de dolor f\u00edsico es conectada a nivel de su anticipaci\u00f3n, una mano amada puede ser considerada un sedante eficiente.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Conclusi\u00f3n: Vivir sin tocar a quienes que la gente ama (por ejemplo, criar a los hijos sin abrazos ni cari\u00f1o) significa condenarlos la un dolor que no es \u201cs\u00f3lo\u201d ps\u00edquico.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#790000;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">ANDOLFI, M. \u2013 A Terapia Familiar. Lisboa: Vega, 1981.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">BRAND\u00c3O, J.S.\u2014 Mitologia Grega,vol-1,Petr\u00f3polis, RJ: Vozes,1987<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">CALLIGARIS, C. \u2013 Cr\u00f4nica: Corpo e Mente \u2013 Jornal Folha de S\u00e3o Paulo de 6 de Abril de 2006. Caderno E, fl.10. ( 1\u00aa Pesquisa: Archive of General Psychiatry, vol 62, n 12 , 2005 por Janice Kiecolt-Glaser, do Instituto de Pesquisa em Medicina Comportamental da Universidade de Ohio, USA.;2\u00aa Pesquisa: Psychological Science, James A. Coan.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">JUNG, C.G. \u2013 Psicologia do Inconsciente \u2013 vol VII-1 das obras completas. Petr\u00f3polis: Vozes, 2005.<br \/>\n\u2013 A Natureza da Psique \u2013 vol VIII-2 das obras completas. Petr\u00f3polis: Vozes,1991.<br \/>\n\u2013 The Development of Personality \u2013 CW; vol XVII ; NY : Bollingen, 1974.<br \/>\n\u2013 Traumanalyse &#8211; Segundo anota\u00e7\u00f5es dos Semin\u00e1rios de 1928-1930. Editado por William Mcguire; traduzido do Ingl\u00eas por Brigitte Stein. Olten\/Freiburg i.Br.1991.<br \/>\n\u2013 Die Psychologie des Kundalini-Yoga (citado como Kundalini). Segundo anota\u00e7\u00f5es do semin\u00e1rio de 1932. Editado por Sonu Shamdasani; textos traduzidos do Ingl\u00eas por Waltraut Korner. Zurique\/Dusseldorf,1998.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">KAES, R. \u2013 O Grupo e o Sujeito do Grupo. SP: Casa do Psic\u00f3logo, 1997.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">MINUCHIN,S.;MONTALVO,B.;GUERNEY,B.;ROSMAN,B.L.; e SCHUMER,F. \u2013 Families of the Slums: an exploration of their structure and treatment. New York: Basic Books,1967.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">PAIVA, M.L.; GOMES, I.\u2013 Viol\u00eancia Familiar: Transgeracionalidade e Pacto Denegativo. In: Viol\u00eancia e Sofrimento de Crian\u00e7as e Adolescentes na perspectiva winnicottiana. Org: Jos\u00e9 Tolentino Rosa e Ivonise Fernandes da Motta. SP: Id\u00e9ias e Letras, 2008.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">PERRONE, N.; NANNINI, M.; PERRONE,R. \u2013 Violencia y Abusos sexuales en la Familia. Paid\u00f3s, 1997.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">SAMUELS, A; SHORTER,B.;PLAUT, F. \u2013 Dicion\u00e1rio Cr\u00edtico de An\u00e1lise Junguiana. Rio de Janeiro: Imago, 1991.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">SLUZKI, C. &#8211; Viol\u00eancia Familiar; In: Schnitman, Dora F.(org) Novos Paradigmas, Cultura e Subjetividade. Porto Alegre : Artes M\u00e9dicas,1996.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">WINNICOTT, D. \u2013 The Family and Individual Development. London: Tavistock Publications, 1966.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">SIEFF, D. \u2013 Confronting Death Mother: an interview with Marion Woodman; In: Spring Vol 81: The Psychology of Violence; Vermont, USA: Spring Journal, 2009.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/barra-inferior-corta.jpg\" width=\"430\" height=\"19\" \/><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"Layer10\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLA FAMILIA CONTEMPOR\u00c1NEA: UN ESPACIO PARA LA VIOLENCIA PRIVADA\u00ab Paula Pantoja Boechat . Paula Pantoja Boechat, es m\u00e9dica, analista junguiana, miembro de la IAAP, miembro fundador de la AJB y del IJRJ, especialista en terapia familiar sist\u00e9mica, maestra en psicolog\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-familia-contemporanea-un-espacio-para-la-violencia-privada\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[323,324,151,325],"class_list":["post-913","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-familia","tag-pantoja","tag-parejas","tag-violencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/913","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=913"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/913\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=913"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=913"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=913"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}