{"id":907,"date":"2007-06-30T20:53:50","date_gmt":"2007-07-01T01:53:50","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=907"},"modified":"2007-06-30T20:53:50","modified_gmt":"2007-07-01T01:53:50","slug":"jung-y-la-serpiente-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/jung-y-la-serpiente-parte-2\/","title":{"rendered":"Jung y la serpiente (Parte 2)"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">JUNG Y LA SERPIENTE (PARTE 2)<a name=\"Arriba\"><\/a><br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\">Ra\u00fal Ortega<span style=\"text-decoration:underline;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><br \/>\n<\/span><\/p>\n<table width=\"549\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"539\" height=\"164\">\n<blockquote>\n<div align=\"justify\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:small;\"><strong>Ra\u00fal Ortega es terapeuta analista de orientaci\u00f3n junguiana. Tallerista y conferencista del enfoque junguiano. De 1998 a 2001 colabor\u00f3 estrechamente con personas y organizaciones junguianas de Argentina y M\u00e9xico. Fundador y actual Secretario de la Asociaci\u00f3n de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica de Sevilla, Espa\u00f1a. Creador del sitio en Internet<a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/www.odiseajung.com\" target=\"_blank\">Odisea del Alma<\/a>. El tema que trata en este ensayo le ha preocupado siempre y aunque lo escribi\u00f3 hace ya unos a\u00f1os, sigue trabajando en \u00e9l. El E-mail de Ra\u00fal es:<a href=\"mailto:%20odisea@odiseadelalma.com\">odisea@odiseadelalma.com<\/a>.<\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div align=\"center\">\n<div align=\"center\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div align=\"center\">\n<div align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/Serp-CrucifOK.jpg\" width=\"150\" height=\"225\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\"><strong><span style=\"color:#820000;font-size:small;\">La Escalada del Amor<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En el libro Jung y el proceso de Individuaci\u00f3n, de Alberto Chislovsky, que se ocupa prolija y magistralmente de los mismos temas que trato en este art\u00edculo, y que yo recomiendo para ampliar visiones y datos sobre estos asuntos, encontramos:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u201cEste lado femenino oscuro tiene su primera manifestaci\u00f3n en 1878, en su temprana infancia (&#8230;) Esta figura fue proyectada en una criada [que] ten\u00eda un tipo f\u00edsico opuesto al de su madre: cabellos negros y tinte oliv\u00e1ceo en su piel (&#8230;) Jung expresa: \u201cRecuerdo la ra\u00edz del cabello, el cuello de piel intensamente pigmentado y la oreja. Ello me causaba extra\u00f1eza y a la vez me resultaba chocante. Era como si ella no perteneciera a mi familia, sino solamente a m\u00ed y como si dependiera de un modo incomprensible para m\u00ed de otras cosas enigm\u00e1ticas que no pod\u00eda comprender (&#8230;) El tipo de la muchacha se convirti\u00f3 posteriormente en un aspecto de mi anima. La sensaci\u00f3n de lo extra\u00f1o y, sin embargo, ya conocido previamente que ella me produc\u00eda, fue lo caracter\u00edstico de aquel tipo que posteriormente represent\u00f3 para m\u00ed la esencia de lo femenino\u201d (9)<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">No es extra\u00f1o que sea precisamente a la edad de 3 a\u00f1os cuando aparezca el primer encuentro indeleble de un hombre con su imagen del anima m\u00e1s \u00edntima, precisamente de este anima misteriosa, inquietante y por tanto oscura, al margen de lo familiar y cotidiano, que es tanto personal como arquet\u00edpica; la aut\u00e9ntica alma, ese ligamento entre la conciencia y el Inconsciente Colectivo. No es caracter\u00edstico este dato s\u00f3lo de la biograf\u00eda de Jung, y quiz\u00e1s posteriores estudios estad\u00edsticos nos den una noci\u00f3n clara de su arquetipicidad. Puede que sea esa la edad en que la psique, al menos la masculina, empieza a conmoverse con el amor; con el, perm\u00edtanme,\u00a0<em>\u201camor verdadero\u201d<\/em>.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Important\u00edsimos datos extraemos de estos tempranos encuentros: una muy considerable independencia y autonom\u00eda de lo femenino importante para el ni\u00f1o con respecto a la madre y el n\u00facleo familiar, que choca de plano con las consideraciones basales del psicoan\u00e1lisis, y una prueba clara aunque indirecta del car\u00e1cter consciente del ni\u00f1o, en una edad en que el condicionamiento cultural y educacional me parece que nadie se atrever\u00eda a formular como decisivo y definitorio. El impacto primero con una imagen del anima que ya sabemos luego va a reaparecer en la figura m\u00e1s expl\u00edcita de Salom\u00e9, implica entonces la presencia de un<em>\u201cprofeta\u201d<\/em>\u00a0(t\u00e9cnica y psicol\u00f3gicamente, un intelectual intuitivo introvertido) configurado embrionariamente en la psique del chaval, de manera innata.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Por supuesto, podr\u00eda arg\u00fcirse que, en realidad, la experiencia con la criada personal fue la que<em>\u201cprogram\u00f3\u201d<\/em>\u00a0la posterior fisonom\u00eda de la imagen del alma para Jung. Incluso \u00e9l mismo insin\u00faa eso en su anterior cita. No pretendo convencer al lector apelando a esa intuici\u00f3n y fino discernimiento que le har\u00eda percatarse de que en una an\u00e9cdota como esa, queda claro que el peso del objeto es insignificante frente al peso de lo subjetivo proyectante, y que casi la presencia de la criada es m\u00e1s una visi\u00f3n creada desde el ni\u00f1o que una persona real que ejerce influencia desde afuera. Pero s\u00ed me parece rotundamente claro que cuando puede comprobarse tantas veces que la atracci\u00f3n y fascinaci\u00f3n de una imagen del alma as\u00ed se produce en individuos de car\u00e1cter similar al de Jung, pero que jam\u00e1s han sido criados por una mujer de esos mismos rasgos, ni han tenido una referencia semejante que pudiera resultarnos sospechosa de influencia decisiva en la tierna infancia, estamos frente a la fascinaci\u00f3n de una imagen arquet\u00edpica aut\u00f3noma y no ante, meramente, la sugesti\u00f3n del entorno.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El aya fue la primera\u00a0<em>\u201cnovia\u201d<\/em>\u00a0de Jung, la primera mujer real que conmover\u00eda con un flechazo en la direcci\u00f3n correcta su corazoncito con la tendencia ex\u00f3gama suficiente, quiero decir m\u00e1s all\u00e1 de la madre, para tejer la apropiada atracci\u00f3n entre el yo y el anima. La tendencia incestuosa, end\u00f3gama, cuando toma la primac\u00eda y es transferida al entorno familiar, ejerce una atracci\u00f3n del yo hacia los complejos materno y paterno que acaba produciendo relaciones y matrimonios donde el yo se ha casado con su padre o con su madre y queda siendo ni\u00f1o y aislado del contacto con el inconsciente, pues ese contacto se da a trav\u00e9s de la pasi\u00f3n entre los opuestos, y no del yo con su entorno m\u00e1s familiar. La tendencia puramente end\u00f3gama, incestuosa, cumple su objetivo si vuelve la mirada del yo hacia adentro, hacia lo Inconsciente, y reconduce el Eros hacia la comuni\u00f3n no con los hombres, sino con los Arquetipos. Propiamente es la fascinaci\u00f3n por una mujer desde afuera del n\u00facleo familiar, pero sentida pariente, quien es perfecto puente para este incesto.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La intuici\u00f3n del peque\u00f1o Jung dio pues en el blanco: sinti\u00f3 que ella no pertenec\u00eda a su familia, sino solamente a \u00e9l. En efecto: s\u00f3lo atravesando la trampa familiar escapamos de lo conocido y podemos adentrarnos en eso que nos es tan distante, tan distinto, y a la vez mucho m\u00e1s consangu\u00edneo, que contiene la mirada desde detr\u00e1s del espejo oscuro, la mirada y el toque de nuestro ser m\u00e1s lejano y m\u00e1s \u00edntimo, nuestro propio Inconsciente. S\u00f3lo la justa proporci\u00f3n libidinal exo-endog\u00e1mica nos hace escapar de nuestro entorno cercano, del yo, para adentrarnos en la busca de ese Otro fascinante y misterioso donde podemos ver reflejado un trozo del coraz\u00f3n de nosotros mismos, donde podemos empezar a hacerle justicia tanto a la carne, al sexo, como al esp\u00edritu del arquetipo. He repetido muchas veces que el periplo del h\u00e9roe empieza en el justo punto donde \u00e9ste abandona a su padre y su madre, su familia, para adentrarse en lo desconocido y lejano buscando a sus aut\u00e9nticos padre y madre, su aut\u00e9ntica familia. Es la misma enigm\u00e1tica paradoja encerrada en las sensaciones del peque\u00f1o: Ella es una extranjera, m\u00e1s familiar que su propia familia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Los primitivos intentaron solucionar este problema de la justa medida exo-endog\u00e1mica en sus matrimonios de primos cruzados. Y Jung volver\u00eda a encontrar la atracci\u00f3n y el flechazo de este anima primigenia, como no, en su prima hermana Helly, muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde, ya en la adolescencia. Pero antes quiero detenerme un momento en su complejo materno.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jung mantuvo siempre buenas relaciones con su madre, as\u00ed como con su padre el ambiente fue menos c\u00f3modo. Fue un hijo de mam\u00e1, como es bastante normal por otro lado que ocurra en su car\u00e1cter. Por supuesto, amplios sectores de su anima fueron transferidos sin problemas a su madre, y no s\u00f3lo los luminosos, sino tambi\u00e9n los oscuros, misteriosos y hasta tenebrosos que resuenan desde el lado oscuro, ese que a nosotros m\u00e1s nos interesa ahora. En muchos momentos Jung transfiri\u00f3 esa familiaridad profunda e inquietante que sinti\u00f3 con su aya a su misma madre, en determinadas condiciones. En Recuerdos, Sue\u00f1os, Pensamientos, \u00e9l mismo nos dice:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>Era como una profetisa (&#8230;). Anticuada y p\u00e9rfida. P\u00e9rfida como la naturaleza y la verdad.<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">S\u00ed, su Salom\u00e9 percibida a trav\u00e9s de su oronda madre, adem\u00e1s indiferenciada de El\u00edas.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Estas cosas producen su efectiva sobrevaloraci\u00f3n. Si s\u00f3lo hubiese encontrado en la madre a la risue\u00f1a y pl\u00e1cida cocinera, su inquietud por encontrar un estilo de mujer diferente a la materna hubiera sido m\u00e1s agudo. Pero capt\u00f3 en ella tambi\u00e9n el aspecto oscuro que le subyugaba profundamente, y de ese modo qued\u00f3 m\u00e1s indisolublemente ligado al complejo materno. Este apego a la madre es muy evidente en la biograf\u00eda de Jung en tanto s\u00f3lo hacia la mitad de su vida, tom\u00f3 verdadero contacto con mujeres que realmente personificaban su anima, m\u00e1s all\u00e1 de su complejo materno. S\u00f3lo en ese momento solt\u00f3 de veras los brazos de su madre para apretar decididamente al aya morena con inspiraci\u00f3n y deseo, superando su miedo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Pero mientras se hab\u00eda casado. Su matrimonio con Emma Rauschenbach sigue otra l\u00ednea de relaci\u00f3n distinta con lo femenino que la inspirada por el aya. Sigue la l\u00ednea de inspiraci\u00f3n materna, mucho m\u00e1s definida por un contacto optimista, c\u00e1lido, nutricio y protector con el regazo materno. Es lo femenino que mima e impulsa la conciencia, lo luminoso y familiar en ella, m\u00e1s que lo que la atrae hacia la oscuridad h\u00fameda y l\u00fabrica de una caverna misteriosa. Es lo femenino que apoya y protege la adaptaci\u00f3n al mundo, a la sociedad, a la m\u00e1scara, como una madre cuida que su ni\u00f1o salga a la calle con los pantalones nuevos y bien peinado el domingo, y que quiere para \u00e9l el mejor de los futuros.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El matrimonio con Emma empez\u00f3 a gestarse en este otro momento especial, tambi\u00e9n en la misma \u00e9poca que la experiencia con la criada:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>(&#8230;) Un paseo en un despejado d\u00eda de oto\u00f1o, bajo los arces y los casta\u00f1os de hojas doradas. \u201cCaminamos a lo largo del Rin, hacia el final de la cascada (&#8230;) El sol se dejaba ver por entre el follaje y sobre el suelo yac\u00edan hojas amarillentas\u201d. Y Jung a\u00f1ade que veinti\u00fan a\u00f1os m\u00e1s tarde encontr\u00f3 nuevamente a aquella mujer: era su futura suegra\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(10)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hay que decir que estas dos experiencias tempranas contrapuestas sobre lo femenino, se dieron en un momento en que los padres de Jung se hab\u00edan separado por un tiempo. Posiblemente por eso, durante mucho, Jung valor\u00f3 m\u00e1s el sentirse acompa\u00f1ado y seguro con la mujer, el sentirse protegido con la madre a mano, que el sentirse perdidamente enamorado.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En ning\u00fan momento es dable dudar del amor dentro del matrimonio Jung, desde luego. Ni de la actuaci\u00f3n de la intuici\u00f3n y el destino, siempre adecuados padrinos del amor, en esta relaci\u00f3n. Pero es ostensiblemente uno de esos matrimonios que se consolidan \u201cde raz\u00f3n\u201d, que Carl nunca se olvid\u00f3 de defender y legitimar en numerosas ocasiones, donde la familia convencional, el progreso social y la crianza de los hijos respiran en una atm\u00f3sfera convencionalmente sana y tranquila. Jung se encontr\u00f3 por primera vez con su futura esposa cuando fue de visita a aquel pueblo de su infancia, Schaffhausen, donde se dieron aquellas escenas tempranas, y alentado por su madre para que pasara a saludar a la se\u00f1ora Rauschenbanch y su familia. Emma s\u00f3lo lo acept\u00f3 como pretendiente cuando \u00e9l afianz\u00f3 su carrera con el doctorado y un puesto prestigioso en la Burgh\u00f6lzli, y a trav\u00e9s de ese matrimonio Jung tuvo acceso directo a la alta burgues\u00eda y a una vida, por fin, c\u00f3moda y segura econ\u00f3micamente. Est\u00e1 claro que con Emma ten\u00eda que vivir determinados aspectos de su relaci\u00f3n con lo femenino protector, con la experiencia de ser padre, con su medrar en el mundo y con su crecimiento egoico social. Pero fue una relaci\u00f3n que el mismo Jung nunca rese\u00f1\u00f3 por su apasionamiento (ni por su intensidad sexual), antes al contrario hacia la mitad de su vida la sent\u00eda carente de verdadero contacto y comunicaci\u00f3n \u00edntima. No fue Emma de las mujeres que le sirvieron de puente al abstruso inconsciente, y de eso era consciente ella misma.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Para seguir el hilo de esa mujer que desde el encuentro con la criada le represent\u00f3 \u201cel prototipo de lo femenino\u201d, hay que dejar de lado al matrimonio con Emma y retrotraerse ahora hasta las experiencias adolescentes con su prima.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En junio de 1895 comenz\u00f3 a reunirse Jung con un grupo de jovencitas, entre las que se encontraba su prima hermana materna Helene Preiswerk, Helly, para experimentar con el por entonces tan de moda espiritismo. Helly desde la primera sesi\u00f3n demostr\u00f3 tener una cualificaci\u00f3n especial para entrar en trance, y se convirti\u00f3 en el canal, la m\u00e9dium del grupo. Las sesiones se extendieron, con grandes interrupciones debidas a la carrera de Jung y a la oposici\u00f3n por parte de la familia Preiswerk, hasta 1897. La joven qued\u00f3 fascinada por la propia experiencia y su ex\u00f3tica capacidad, y tambi\u00e9n qued\u00f3 enamorada profundamente de su primo. Se sent\u00eda el centro de atenci\u00f3n de \u00e9l, y as\u00ed fue durante este tiempo. Jung tambi\u00e9n estaba fascinando. Por las implicaciones y posibilidades de su \u201cexperimento\u201d (que segu\u00eda y anotaba con rigurosidad cient\u00edfica), y tambi\u00e9n capturado no sabemos si m\u00e1s por su prima o por una de sus \u201cencarnaciones\u201d m\u00e1s frecuentes: Ivenes. Ivenes dec\u00eda ser jud\u00eda, de pelo oscuro pero de pureza \u201cblanca como la nieve\u201d, moralmente intachable (una uni\u00f3n de los dos opuestos que ya conocemos del anima), que en sucesivas encarnaciones hab\u00eda sido concubina del rey David, m\u00e1rtir en la Roma de Ner\u00f3n, una bruja quemada en la hoguera en el siglo XV y la famosa Vidente de Prevorst, investigada y tratada por Justinius Kerner durante los a\u00f1os veinte del siglo XIX\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(11)<\/span><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Helly era una jovencita morena seguramente muy atractiva, con una capacidad sobresaliente medi\u00famnica muy propia de su car\u00e1cter fundamentalmente sentimental extravertido y su propensi\u00f3n por tanto a la histeria (esa capacidad hist\u00e9rica de introducir al otro dentro, de acomodarlo en el yo, sea una persona o un complejo), como su primo dej\u00f3 constancia despu\u00e9s en la tesis que le vali\u00f3 el doctorado de psiquiatr\u00eda, que versaba sobre su prima, escondida detr\u00e1s del pseud\u00f3nimo S.W., y toda esta experiencia espiritista: Sobre la psicolog\u00eda y patolog\u00eda de los llamados fen\u00f3menos ocultos. Es decir, una mujer sincronizada perfectamente con su propia anima. Haci\u00e9ndose llamar la Hebrea, a trav\u00e9s de su mimetizaci\u00f3n con la jud\u00eda profetisa aparecida en las sesiones, nos acercamos a\u00fan m\u00e1s al n\u00facleo Salom\u00e9 \u2013 El\u00edas que nos sirve de referencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">No cabe duda de que Jung estuvo muy enamorado de su prima, y de que seguramente el incesto, las oposiciones familiares y, por qu\u00e9 no, la duda \u201ccient\u00edfica\u201d sobre su salud mental, lo disuadieron de concretar esa relaci\u00f3n. Centr\u00f3 su inter\u00e9s en la carrera, luego aparecieron Emma y el s\u00ed al mundo social.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Helene Preiswerk desarroll\u00f3 una madurez emprendedora y afianz\u00f3 mucho su car\u00e1cter, integr\u00f3 en ella aquella entereza que dej\u00f3 translucir desde su alma Ivenes. Sin embargo muri\u00f3 temprano, a los treinta a\u00f1os, de tuberculosis. Una enfermedad&#8230;rom\u00e1ntica, qui\u00e9n sabe sino propia de un coraz\u00f3n roto. Al menos, eso dicen.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Pero s\u00f3lo un a\u00f1o m\u00e1s tarde de la boda con Emma, en 1904, la hebrea apareci\u00f3 de nuevo en su vida, en la forma de una paciente jud\u00eda de origen ruso que cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1908, ya curada, se convertir\u00eda en su amante. La relaci\u00f3n que se abort\u00f3 con Helly, en aquel mundo l\u00edmbico entre la genialidad y la locura, se continu\u00f3 con Sabina Spielrein.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Sabina lleg\u00f3 a la Burgh\u00f6lzli en un estado lamentable. Ni siquiera pod\u00eda mirar a la cara a nadie. Posiblemente se tratara de una esquizofrenia, pero hay quien no concede a sus s\u00edndromes, al menos desde el material que se conoce, otro diagn\u00f3stico que el de una histeria grave. En cualquier caso, su estado mental estaba seriamente deteriorado. Sin embargo, pudo abandonar la cl\u00ednica en un a\u00f1o, y pas\u00f3 a ser colaboradora de Jung, que la alent\u00f3 a estudiar psiquiatr\u00eda. Inteligente, avispada, dicen que con una gran carga er\u00f3tica, menuda y morena. Lleg\u00f3 a realizar trabajos se\u00f1eros en el campo de la psicolog\u00eda, bajo la supervisi\u00f3n de Jung, como por ejemplo La destrucci\u00f3n como causa del nacimiento, o la tesis doctoral que le sirvi\u00f3 para ingresar en la Sociedad Psicoanal\u00edtica de Viena: Un caso de Esquizofrenia. Siempre fue prol\u00edfica en el escrito de ensayos y art\u00edculos al margen e independientemente de los grandes, hasta su muerte.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El romance se concret\u00f3 en 1908, con una Sabina de veintid\u00f3s a\u00f1os. Envueltos en la magia de numerosos sucesos sincron\u00edsticos y otros milagros sobrenaturales que hac\u00edan aparecer la relaci\u00f3n a ojos de los dos como de almas gemelas por fin encontradas, llegaron a la pasi\u00f3n y al sexo, al margen del matrimonio, claro est\u00e1. Este momento queda registrado en una carta que Spielrein escribi\u00f3, probablemente a Freud (seg\u00fan nos cuenta Richard Noll ), donde dec\u00eda:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u201cQued\u00e9 sumida en una profunda depresi\u00f3n, esperando. Ahora llega plet\u00f3rico (&#8230;); ya no quiere reprimir su sentimiento por m\u00ed, reconoci\u00f3 que yo era la primera, su mejor amiga (&#8230;), y que quer\u00eda contarme todos sus secretos\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(11)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Sabina ten\u00eda una capacidad medi\u00famnica enorme y un fino intelecto para analizar los trasfondos ps\u00edquicos; no en vano atraves\u00f3 su enfermedad ps\u00edquica. Jung la apreciaba mucho en todos sus talentos:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u201c<em>Usted no se imagina cu\u00e1nto significa para m\u00ed la esperanza de poder amar a una persona a la cual no tengo que maldecir y que no se condena a s\u00ed misma a asfixiarse en la trivialidad de lo cotidiano\u201d<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Entrelazado en esta escandalosa relaci\u00f3n con Sabina, que cost\u00f3, como es imposible que no, indecibles problemas al matrimonio y entre ellos mismos, empez\u00f3 Jung su descensus ad inferus, su viaje nocturno por el mar del Inconsciente del que acabar\u00eda trayendo a la luz el tesoro de su obra. Con esta relaci\u00f3n, donde Jung por primera vez se implicaba a fondo con la Hebrea, se abrieron las primeras puertas del Inconsciente Colectivo. De la mano del Eros para con su prima, hab\u00eda nacido el Logos de su vocaci\u00f3n m\u00e9dica y los primeros trabajos serios en lo que ser\u00eda su futura psicolog\u00eda anal\u00edtica, que se separa abismalmente del psicoan\u00e1lisis en su profundizaci\u00f3n esot\u00e9rica y en su relaci\u00f3n con el viv\u00edsimo \u201cmundo de los muertos\u201d. De la mano de Sabina aparecieron sus primeras y febriles incursiones en la investigaci\u00f3n de los mitos, y la comparaci\u00f3n del material cl\u00ednico con los s\u00edmbolos legendarios. La primera parte de Transformaciones y s\u00edmbolos de la libido se destil\u00f3 del per\u00edodo donde entre los dos comenzaba el alejamiento y se recuperaban las proyecciones.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La presi\u00f3n de las exigencias sentimentales de Sabina, que quer\u00eda tener cuando menos un hijo con \u00e9l (ni que dudar de que seguramente aspiraba a tenerle para ella sola), expectativas que Jung no estaba dispuesto a cumplir, acabaron minando la relaci\u00f3n. Luego m\u00e1s abajo iremos viendo como este tema era la punta del iceberg de un enfrentamiento m\u00e1s profundo entre los dos.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El doctor, atrapado en un conflicto insoluble, se convirti\u00f3 a veces en un mentiroso, frente a Freud, a su mujer, a Sabina&#8230; Ella se fue llenando de resentimiento, y todos los desentendimientos entre ambos acabaron por abortar la conjunci\u00f3n antes de que \u00e9l se internara en sus incursiones \u201ccient\u00edficas\u201d m\u00e1s elevadas, o m\u00e1s profundas, en pos del s\u00edmbolo y el sentido trascendental, religioso. El mejor Jung, ya estuvo muy lejos de Sabina. Quiz\u00e1s tambi\u00e9n podr\u00edamos decir lo mismo para ella, pues sus trabajos en solitario como profesional fueron de tal talla que influenciaron a maestros como Piaget y Saussure. Pero desde luego aquella avezada y pionera mujer analista, que escribi\u00f3 aquel ensayo sobre las tendencias de muerte de la Psique que acab\u00f3 por trastocar los conceptos centrales de Freud (una influencia que \u00e9l jam\u00e1s, ingratamente, rese\u00f1\u00f3), la echamos en falta en su vida posterior.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Discutieron mucho sobre el significado del trabajo que estaban acometiendo, y su fin \u00faltimo. No hay lugar a dudas de que Jung extrajo mucho de lo que despu\u00e9s adscribi\u00f3 a la amarga lucha entre anima y animus de estos enfrentamientos, que no s\u00f3lo fueron dial\u00e9cticos, llegaron a veces a lo f\u00edsico.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En efecto, en una carta de 1908 la din\u00e1mica anima animus entre ambos queda suficiente clara:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>(&#8230;) La complejidad de la situaci\u00f3n me fuerza a tomar la iniciativa. Ahora soy yo la que tengo que expresar lo que te est\u00e1 vedado a ti. Me toca a m\u00ed adoptar la posici\u00f3n antinatural de hombre y a ti, el rol femenino (&#8230;)<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Sabina quer\u00eda llamarle al deseado hijo con Jung, Sigfrido. Su instinto materno se confabulaba con el impulso de su animus para querer parir a su propia masculinidad como h\u00e9roe hijo, inseminado desde el h\u00e9roe que ella ten\u00eda proyectado en Jung. En efecto, Jung hab\u00eda comenzado una traves\u00eda heroica por m\u00e9rito propio y Sabina con acertada intuici\u00f3n sab\u00eda de qui\u00e9n se hab\u00eda enamorado, pero en aquel momento los periplos de los dos estaban cruzados: la aspiraci\u00f3n oculta de Sabina era la de elevarse ella misma como Sol victorioso, integrando en s\u00ed toda su resuelta masculinidad. Un escrito en su diario de 1911 la delata abiertamente en \u00e9sto:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Desaf\u00edo, porque en la vida he de realizar algo noble y grande. Yo no estoy hecha para lo cotidiano. Para m\u00ed se trata de una lucha a vida o muerte (&#8230;) Ning\u00fan dolor me es demasiado insufrible y ning\u00fan sacrificio demasiado grande como para impedirme cumplir con mi destino sagrado.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Y a Jung le tocaba, como ya sabemos, decapitar a Sigfrido y declinar su Sol hasta introducirlo en la matriz primordial de la Gran Madre: el Inconsciente Colectivo. El desentendimiento intelectual y profesional, a nivel de Logos, entre ambos, estaba a priori garantizado. Tanto como el conflicto entre Sabina y Jung como hombre y mujer, en el nivel del Eros.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Uno de los puntos cruciales de esta confrontaci\u00f3n, en ese plano intelectual, se dio entre las valoraciones que cada uno le atribu\u00eda a lo \u201cart\u00edstico\u201d y a lo \u201ccient\u00edfico\u201d como meta individuatoria. Muy seguramente, aquella historia que cuenta Jung en Recuerdos, Sue\u00f1os&#8230;sobre la voz del anima que pretend\u00eda convencerlo de que lo que hac\u00eda con su trabajo interior era arte, y no ciencia, proviene de estas discusiones con Sabina, ya a nivel epistolar. La Hebrea se atrincher\u00f3 detr\u00e1s de su arte, su amada m\u00fasica, posiblemente para proteger el tesoro de sentimiento de su coraz\u00f3n, dolorido por el fracaso con Carl.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">A medias como buen mentor y para desembarazarse de un problema que por momentos se le hac\u00eda demasiado grande, Jung alent\u00f3 la proximidad de Sabina a Freud y al c\u00edrculo psicoanal\u00edtico oficial. Tras la ruptura de \u00e9ste con Freud, prefiri\u00f3 la ya prometedora analista quedarse del lado de este \u00faltimo, muy probablemente no s\u00f3lo por razones intelectuales, sino por auxilio en un padre protector&#8230;y quiz\u00e1s tambi\u00e9n como venganza.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La funci\u00f3n inferior, que ya empezaba a dar cuenta de qu\u00e9 significaba en su desarrollo y su futura identidad, que ya empezaba a tener rasgos de personalidad y vocaci\u00f3n bastante definidos, a\u00fan enfrentaba a las funciones superiores con odio y sa\u00f1a, reclamando la primac\u00eda ahora para ella. Superar el aspecto negativo del anima, que exige para s\u00ed toda la atenci\u00f3n de la conciencia como compensaci\u00f3n a su anterior olvido, es uno de los pasos m\u00e1s dif\u00edciles y cruciales en el camino de Individuaci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">A partir de 1909, el romance va apag\u00e1ndose, quedando s\u00f3lo la controvertida amistad.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Sabina se cas\u00f3 en 1912 con el tambi\u00e9n jud\u00edo ruso Dr. Pawel Scheftel, aunque la comunicaci\u00f3n con Jung continu\u00f3 hasta 1919. Acab\u00f3 regresando a Rusia y centrando su vocaci\u00f3n en la psicolog\u00eda infantil. Escribi\u00f3 muchos art\u00edculos, fue prol\u00edfica a\u00fan bajo las prohibiciones de Stalin. Muri\u00f3 fusilada por los nazis en Rostov en 1942.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Vienen y van las relaciones entre hombres y mujeres, pero el anima y el animus son eternos, tan eternos como El\u00edas y Salom\u00e9. En 1910 apareci\u00f3 en la vida de Jung, como paciente esquizofr\u00e9nica, Toni Wolff, que se hab\u00eda precipitado en la psicosis a ra\u00edz de la muerte de su padre en 1909, aunque siempre fue desde ni\u00f1a muy problem\u00e1tica y lo sigui\u00f3 siendo hasta su muerte, a\u00fan despu\u00e9s de haber atravesado con \u00e9xito rotundo su enfermedad. Est\u00e1 claro que naci\u00f3 con una psicolog\u00eda naturalmente complicada. En 1913 Jung dio por terminado el tratamiento; se hab\u00eda dedicado pr\u00e1cticamente a ella sola como paciente durante dos a\u00f1os, 1910 y 1911. A partir de este \u00faltimo a\u00f1o, pas\u00f3 a ser, al igual que Spielrein, colaboradora y aprendiza.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Al poco de concluir el tratamiento, empezaron las relaciones \u00edntimas entre los dos, que se prolongaron m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os m\u00e1s y que obligaron a Emma a compartir de ah\u00ed en adelante su marido con ella, en un m\u00e1s o menos tenso menage \u00e0 trois. El \u00fanico remedio contra el poso de celos mutuos que esta situaci\u00f3n cre\u00f3 entre todos, fue esa especie de \u201csobredosis\u201d de amor que capacit\u00f3 a que Emma pudiera decir una vez p\u00fablicamente, seguramente trag\u00e1ndose su sombra resentida: \u201c\u00c9l jam\u00e1s me quito nada por d\u00e1rselo a Toni. Pero cuanto m\u00e1s le daba a ella m\u00e1s parec\u00eda darme a mi\u201d<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En palabras de Richard Noll:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>(&#8230;) El destino hab\u00eda interpuesto en su camino a otra mujer joven, morena, intelectualmente seductora, y \u00e9sta era m\u00e1s parecida a \u00e9l: ten\u00eda visiones religiosas, sab\u00eda leer cartas astrol\u00f3gicas y estaba fascinada por las publicaciones teos\u00f3ficas, as\u00ed como por la sabidur\u00eda oculta occidental y las filosof\u00edas orientales que aquellas destilaban. Spielrein no era as\u00ed (&#8230;)<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">(&#8230;) Con seguridad podemos afirmar que conoci\u00f3 m\u00e1s facetas de Jung que ninguna otra persona, y que estuvo m\u00e1s pr\u00f3xima a \u00e9l que cualquier otra amiga o esposa.\u201d<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Tenemos, como queda bien a la vista, un nuevo v\u00e1stago en el \u201clinaje del aya\u201d. Sin embargo, Wolff ten\u00eda unos aspectos m\u00e1s suaves de conjunci\u00f3n con Jung que Sabina; la Salom\u00e9, despu\u00e9s de un trabajo preliminar intenso con el anima, empezaba a resultar una serpiente menos peligrosa, aunque faltara a\u00fan un tiempo para conseguir cierto \u00e9xito s\u00f3lido en la aventura de integraci\u00f3n que ocup\u00f3 a Jung durante toda aquella d\u00e9cada. El camino de acercamiento interior a los contenidos escondidos tras la funci\u00f3n inferior, por afuera otorgaba su regalo: Wolff ser\u00eda el exponente exterior de la integraci\u00f3n con el anima en la vida de Jung, y as\u00ed qued\u00f3 con \u00e9l hasta su muerte. Lo acompa\u00f1\u00f3 en aquel descenso, en todos los siguientes, y en todos los ascensos de su vida a partir de entonces. Al final, un Jung viejo que ha superado la muerte de ella y tambi\u00e9n la de su esposa, dir\u00eda que ya no necesitaba ni de la mujer ni del anima, de mediadores para acceder a su Inconsciente. Pero eso ocurri\u00f3 mucho, mucho tiempo despu\u00e9s, cuando la Piedra estaba ya muy pulimentada.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Toni Wolff ten\u00eda un car\u00e1cter que encajaba perfectamente con el destino de \u201cconcubina\u201d que le hab\u00eda deparado el destino. Ella misma acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino de Hetaira para nombrar a las mujeres de esta tipolog\u00eda. Se trata de un estilo femenino que vuelca toda su calidez y protecci\u00f3n en el cuidado y nutrici\u00f3n de la relaci\u00f3n con un hombre creativo y con los hijos de ambos que no son de carne, sino del Esp\u00edritu. La Hetaira carece de inter\u00e9s maternal en la generaci\u00f3n de una familia colectiva, y en ese sentido es una especie de opositor o compensador del arquetipo de la Madre. Al mismo tiempo, tiene un Logos inquieto que es proyectado y entrelazado con facilidad en las facultades del mismo hombre en quien vuelca su protecci\u00f3n y cari\u00f1o. Ese Logos acentuado, ese animus activado, la capacita e incita para el trabajo de investigaci\u00f3n, de exploraci\u00f3n, de individuaci\u00f3n en \u00faltima instancia, allende lo colectivo y lo material.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El arquetipo de la Hetaira necesita cierta maduraci\u00f3n para ser vivido propiamente. El aspecto inferior de esta constelaci\u00f3n tipol\u00f3gica lo representa la mujer meramente \u201cmusa\u201d, la ni\u00f1a eterna que s\u00f3lo es capaz de ser alguien si es animada y vivificada por la mirada y el aliento de una figura paterna, en quien sostiene su identidad. Si la Hetaira carece de una m\u00ednima coherencia, constancia y equilibrio de lo sentimental e instintivo representado por la Madre, la coacci\u00f3n y obstrucci\u00f3n del complejo paterno resulta entonces en una psicolog\u00eda seductora, un Eros exaltado, que intenta tender un puente en las relaciones a trav\u00e9s del sexo compulsivo, anhelante frustrado de relaci\u00f3n personal; un sexo fr\u00edo, casi sin capacidad de amor y cargado de poder manipulador. Wolff nunca vivi\u00f3 el arquetipo de la Madre hasta su \u00faltima consecuencia, pero fue lo suficientemente consistente en sus sentimientos como para crear una \u201cfamilia\u201d, una extra\u00f1a familia alqu\u00edmica de dos con Jung.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Propiamente, el arquetipo de la Hetaira se activa en las mujeres en la segunda mitad de la vida, despu\u00e9s de haber desarrollado sus aspectos colectivos maternos, y busca instintivamente la conjunci\u00f3n con el animus (y la Individuaci\u00f3n consiguiente) a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n de amor con un hombre que le afecte er\u00f3ticamente la esfera subjetiva, m\u00e1s \u00edntima y personal. Wolff se ancl\u00f3 en \u00e9l desde muy jovencita, y por ello jam\u00e1s reclam\u00f3 de Jung ni matrimonio ni hijos, y por ello ella nunca abandon\u00f3 ni la casa de su madre ni la de sus hermanas para vivir independientemente. Su sombra era Emma, la que s\u00ed trajo al mundo hijos en una familia propia. La desconexi\u00f3n con la tierra de lo maternal y lo colectivo Wolff la compens\u00f3 exitosamente, aparte de con su capacidad de entrega y (c\u00f3mo no) abnegaci\u00f3n en la pareja, con un trabajo de investigaci\u00f3n y una labor terap\u00e9utica profesional a la altura de su amante. Ten\u00eda una muy especial capacidad para acompa\u00f1ar en los viajes oscuros a sus pacientes, y en ayudarlos a regresar de vuelta con las manos cargadas de tesoros. Emma integr\u00f3 la sombra que le significaba Toni en el esfuerzo que hizo para realizar sus propios trabajos de investigaci\u00f3n, y en su tambi\u00e9n profesi\u00f3n terap\u00e9utica. La rivalidad entre ambas dio sus frutos.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">M\u00e1s all\u00e1 de esas diferencias decisivas que se\u00f1alamos antes entre el talante, m\u00e1s esc\u00e9ptico y pragm\u00e1tico de Sabina y el talante m\u00e1s m\u00edstico de Wolff (que quiz\u00e1s se correspondan tanto a las diversas inclinaciones tipol\u00f3gicas de ambas como a la diferencia de la inclinaci\u00f3n y profundidad del Jung que las influenci\u00f3 \u2013desde luego las dos part\u00edan de una condici\u00f3n en un punto similar: excelente contacto \u201cmedi\u00famnico\u201d con el inconsciente-), est\u00e1 el asunto de que Sabina ten\u00eda una enorme necesidad instintiva de casarse y fundar una familia y, en eso, no le respondi\u00f3 Jung (conflicto imbricado con aquel sutil desentendimiento que ya conocemos, entre los periplos solares de cada uno: Sabina quer\u00eda ascender hasta la luz del reconocimiento social, impulsada por su animus Sigfrido, en un momento en que Jung necesitaba descender hasta el reconocimiento del Inconsciente Colectivo, decapitando a Sigfrido y siguiendo a su anima). En efecto, la frustraci\u00f3n con su amante intent\u00f3 recomponerla como sabemos en poco tiempo con su matrimonio y sus inmediatos hijos. Adem\u00e1s, su inclinaci\u00f3n materna era tan grande que la mayor parte de su trabajo independiente vers\u00f3 sobre psicolog\u00eda infantil.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El instinto materno frustrado de Sabina, en el que ella hab\u00eda depositado tambi\u00e9n parte de su ambici\u00f3n solar masculina, la llen\u00f3 de ese odio destructivo hacia Jung que acab\u00f3 prest\u00e1ndole el cariz perfecto para representar en la individuaci\u00f3n del doctor los aspectos negativos del anima, de la Hebrea, la misma Salom\u00e9 decapitadora. Toni, gracias a su capacidad het\u00e1rica madura de ser madre nutricia y protectora de su amante (que s\u00f3lo se consigue cuando el Sol animus de la Hetaira est\u00e1 sincronizado perfectamente con el periplo del Logos de su pareja, lo que quiere decir entre muchas otras cosas que los aspectos externos, colectivos y carnales del \u201chijo\u201d de ambos est\u00e1n suficientemente bien diferenciados de sus aspectos espirituales), sin dejar de ser esa Luna oscura que es paso al inconsciente y que siempre significa conflicto y segregaci\u00f3n de lo colectivo y lo material, represent\u00f3 un papel m\u00e1s cercano al anima luminosa, positiva, al psicopompo:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u201cToni Wolff fue el recept\u00e1culo de la proyecci\u00f3n del anima positiva, al inicio de la confrontaci\u00f3n con el Inconsciente. M\u00e1s tarde, la figura se interioriza y se revela cada vez m\u00e1s claramente bajo sus aspectos positivos y negativos. As\u00ed, Jung devino menos dependiente de una mujer exterior, como intermediario para acceder al inconsciente, que \u00e9l pudo afrontar enteramente solo\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(12)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En estas declaraciones de B\u00e1rbara Hannah de las que nos hacemos eco, echamos en falta las alusiones al anima oscura representada por Sabina, que es anterior a Wolff, que aparece a\u00fan m\u00e1s al inicio de la confrontaci\u00f3n con el inconsciente, y que est\u00e1 presente durante toda la nigredo; un aspecto que, repito, tambi\u00e9n signific\u00f3 Toni. Y no m\u00e1s hay que mirar al perenne conflicto que la relaci\u00f3n con ella instaur\u00f3 en el centro de su biograf\u00eda como marido, padre, y hombre burgu\u00e9s en general, si no queremos aludir al mism\u00edsimo epicentro del conflicto, obviamente, que est\u00e1 en la tensi\u00f3n entre opuestos del interior.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Si con Sabina comenz\u00f3 la indagaci\u00f3n comparativa entre el material m\u00edtico y el ps\u00edquico, que dio como fruto la primera parte de Transformaciones&#8230;, con Toni se elabor\u00f3 la segunda parte de esa obra, y ya del resto de su producci\u00f3n hasta que ella falleci\u00f3.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Creo que nos queda claro que, sin ser jud\u00eda, Wolff est\u00e1 mucho m\u00e1s cerca de aquella Ivenes hebrea que dec\u00eda ser de pelo oscuro y a la vez blanca como la nieve, la \u201cmorena pero hermosa\u201d del Cantar. S\u00f3lo una mujer que al lado del hombre le signifique una uni\u00f3n de opuestos que represente para \u00e9l el espectro an\u00edmico que va desde la prostituta peligrosa hasta la madre donadora, es decir, una Hetaira madura, integrada con lo mejor de la materno, puede establecer con \u00e9l una pareja de hecho que dure m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, y que se signifique como relaci\u00f3n t\u00e1ntrica. Pero para que una mujer as\u00ed aparezca en la vida de un hombre, debe haber un correlato sincr\u00f3nico perfecto con la integraci\u00f3n de ambos aspectos del anima en el alma del var\u00f3n. Antes que eso ocurra, podemos decir con Emma Jung en la Leyenda del Grial:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>(&#8230;) el anima se comporta parad\u00f3jicamente o bien se divide en dos figuras opuestas que arrastran de un lado a otro la conciencia hasta que el yo comience a recordar la tarea de individuaci\u00f3n (&#8230;) mientras el anima contin\u00fae contaminada con la imagen del s\u00ed-mismo, el hombre no puede sustraerse a su doble juego, puesto que quiere atraparlo en la vida y al mismo tiempo apartarlo de la misma, iluminarle y enga\u00f1arlo, hasta que se haya encontrado a s\u00ed mismo y haya descubierto un lugar m\u00e1s all\u00e1 de este juego parad\u00f3jico<span style=\"color:#ff0000;\">\u00a0(13)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Las relaciones \u00edntimas con Toni comenzaron en el justo punto cuando en el interior del alma de Jung ocurr\u00eda el siguiente drama de conjunci\u00f3n, una experiencia visionaria que continuaba con la saga de encuentros entre Jung, El\u00edas, Salom\u00e9 y la Serpiente:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jung mir\u00f3 alrededor. Vio a El\u00edas en una cadena rocosa, un anillo de pe\u00f1as que era, pensaba \u00e9l, un \u201clugar sagrado dru\u00eddico\u201d. En el interior, el anciano se subi\u00f3 a un altar druida fortificado, y entonces El\u00edas y el altar empezaron a hundirse al tiempo que se ensanchaban las paredes. Jung percibi\u00f3 la presencia de una mujer diminuta, \u201ccomo una mu\u00f1eca\u201d, que result\u00f3 ser Salom\u00e9. Tambi\u00e9n vio una serpiente en miniatura y una casa.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Las paredes que rodeaban a Jung continuaban ensanch\u00e1ndose. De pronto comprendi\u00f3 que hab\u00eda estado descendiendo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u201c-Me encontraba en los Infiernos\u201d (&#8230;)<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Cuando tocaron fondo, El\u00edas le sonr\u00edo y dijo:<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">-Es lo mismo, arriba o abajo.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Entonces ocurri\u00f3.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u201cSalom\u00e9 se interes\u00f3 mucho por m\u00ed y supuso que yo pod\u00eda curarle la ceguera. Empez\u00f3 a adorarme.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u201c-\u00bfPor qu\u00e9 me veneras? \u2013le pregunt\u00e9.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u201c-Eres Cristo.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jung objet\u00f3, pero Salom\u00e9 insisti\u00f3 en que era Cristo.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">-Esto es una locura \u2013le dijo Jung, y a\u00f1adi\u00f3 que \u201cle invad\u00eda una resistencia esc\u00e9ptica\u201d. (&#8230;)<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u201cEntonces vi que se acercaba la serpiente. Se aproxim\u00f3 y empez\u00f3 a rodearme y a ejercer presi\u00f3n sobre m\u00ed. De pronto su espiral alcanz\u00f3 la altura del coraz\u00f3n. Mientras luchaba, comprend\u00ed que hab\u00eda asumido la actitud de la crucifixi\u00f3n. En la agon\u00eda y la lucha sud\u00e9 tan profusamente que rezumaba agua por todo el cuerpo. Entonces Salom\u00e9 recobr\u00f3 la vista y se irgui\u00f3 (&#8230;)\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(11)<\/span><\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La funci\u00f3n inferior, ese sentimiento fundamentalmente extravertido, acababa de despertar y de abrir los ojos a la luz de la conciencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jung acababa de tomar contacto directo con su Judas y su Cristo interior. Salom\u00e9 se iniciaba como una Mar\u00eda Magdalena, y en la vida cotidiana qued\u00f3 abonado el terreno para que empezara a fructificar positivamente la flor del amor. Comenz\u00f3 la singladura con Toni Wolff, \u201cla disc\u00edpula amada\u201d, si me permiten seguir jugando con toda esta Hybris, toda esta inflaci\u00f3n&#8230;<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#820000;font-family:'Arial Narrow';\">Eva y la serpiente<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En su obra m\u00e1s se\u00f1alada, Las Formas estructurales de la Psique femenina, Toni nos habla de cuatro tipos femeninos b\u00e1sicos: Madre, Hetaira, M\u00e9dium y Amazona. No es lugar este art\u00edculo para profundizar en este tema, pero podemos usar esta clasificaci\u00f3n para apuntar algunas cosas sobre la explicitaci\u00f3n y el encuentro entre estas potencias femeninas, entrelazadas a la vez con el encuentro entre el yo femenino y sus funciones inferiores, la conciencia femenina y su inconsciente, en la historia que nos concierne.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La Madre es vivida en plena extensi\u00f3n por Emma, con ese sentimiento extravertido volcado por completo en la crianza de hijos, siempre capaz de convertir a su marido en un hijo m\u00e1s y preocupada por esa adaptaci\u00f3n al grupo colectiva en sus estratos m\u00e1s pr\u00e1cticos y funcionales, que Jung en un momento de romanticismo idealista calific\u00f3 de \u201casfixia en lo trivial\u201d. Obligada por la competencia con Toni, desde la solamente Madre, Emma evolucion\u00f3 hacia un estado de individuaci\u00f3n superior en su proceso propio, donde los rasgos de la inquietud del Logos est\u00e1n m\u00e1s presentes y la relaci\u00f3n con el marido es m\u00e1s personal y m\u00e1s llena de \u00edntima colaboraci\u00f3n y amistad. Integr\u00f3 a su opuesto, a la Hetaira. \u00c9sta ya hemos dicho que est\u00e1 representada por Wolff, de una manera tan \u201cpura\u201d que dej\u00f3 todo lo materno en manos de su sombra Emma, cualidades que no actualiz\u00f3 en su forma concreta jam\u00e1s. La Hetaira primitiva vive lo masculino como Padre, y siempre corre el riesgo de quedarse en una infancia o adolescencia eterna, donde es muy posible que lo intelectual tenga gran preponderancia, pero la capacidad de cuidar, entregarse, en definitiva, de amar, que le llega desde lo materno, queda atrofiada en meramente coqueteo y seducci\u00f3n. Es el sexo de la hist\u00e9rica, que puede ser tan compulsivo y arrebatado como fr\u00edgido a la vez, sobre todo sentimentalmente. La posesi\u00f3n por el arquetipo de la Hetaira en su cariz inferior, inmaduro, crea una psicolog\u00eda femenina que siempre envidia y quiere competir con la Madre.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La posesi\u00f3n por lo solamente madre, crea una psicolog\u00eda sin din\u00e1mica, inercial, conservadora, vac\u00eda, donde el Eros, es decir, el instinto individuatorio de conjunci\u00f3n, queda inconsciente, transform\u00e1ndose en poder, y donde la ambici\u00f3n de desarrollo heroico queda proyectada en el hijo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Ambos opuestos pertenecen a la esfera del sentimiento y, en realidad, son contrapartes que rara vez se dan separadas, y menos en la sociedad actual, donde la solamente madre ya casi no tiene lugar. Lo hemos visto en Sabina, en aquella mezcla suya entre la madre que quiere ofrecer su vida al cuidado de una familia y que pone el acento en la figura de los valiosos hijos, y de la concubina del genio con el que comparte y madura su propia genialidad.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Lo normal es que la mujer sentimental actual pendule indiferenciadamente entre ambos arquetipos, sobre todo mientras un trabajo interior no los madure a los dos y los integre en los niveles y los contextos apropiados para cada uno. La oscilaci\u00f3n entre los dos aspectos del anima que antes habl\u00e1bamos para la psicolog\u00eda masculina, ahora podemos tratarla para la femenina entre los dos correlatos masculinos correspondientes de su animus: el Puer y el Senex. La mujer se balancea en las formas colectivas de su sentimiento entre la relaci\u00f3n con el Senex, el Patriarca legislador e infalible, de poder colectivo, el perfecto cabeza de familia convencional o perfecto jefe o tutor, que se encuentra en el centro de su fascinaci\u00f3n por el complejo paterno, y el Puer, el hombre ni\u00f1o sensiblero, fantasioso e idealista, atrapado en un complejo materno, profundamente necesitado del regazo de una madre que vele por \u00e9l.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Emma no penetr\u00f3 jam\u00e1s en los reinos de la M\u00e9dium, la Casandra fantasmal. Pero s\u00ed lo hicieron con gran \u00e9xito Wolff y Spielrein. Ya a trav\u00e9s de sus psicosis, estuvieron obligadas a ser portavoces del Inconsciente, y a tomar contacto con esos magmas interiores tan alejados de la luz del d\u00eda. Bien es cierto que ser mensajero o canal del Reino de los Muertos, no significa per se que esa riqueza se integre en la propia personalidad y conduzca a una apropiada madurez e individuaci\u00f3n, y por eso hay quien dice de Wolff que acompa\u00f1aba perfectamente a los otros en sus viajes por laberintos interiores pero que ella, propiamente, no baj\u00f3 (curiosamente hay quien dice de Emma, que sin tener esa capacidad medi\u00famnica, consigui\u00f3 una leg\u00edtima individuaci\u00f3n). Sin embargo, yo creo que la profundidad espiritual de ambas y el ejemplo de sus vidas y sus obras, conformadas por lo Inconsciente en grado sumo, nos habla de que s\u00ed existi\u00f3 esa integraci\u00f3n y esa comprensi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de solamente la explicitaci\u00f3n mediadora de los contenidos desde el Inconsciente Colectivo. En la M\u00e9dium, el sentimiento extravertido, volcado en las relaciones, se introvierte por momentos, hacia los objetos internos, y adem\u00e1s la intuici\u00f3n, como funci\u00f3n inferior o secundaria de estas mujeres, hace su aparici\u00f3n estelar. En sus escritos intelectuales, apreciamos perfectamente la madurez y desarrollo de la funci\u00f3n de pensamiento, y, por lo tanto, el grado de complementaci\u00f3n al que llegaron las dos.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La Amazona qued\u00f3 lejos de Emma y de Wolff. Ese arquetipo es propio de mujeres, o bien de tipolog\u00eda masculina de por s\u00ed, como Von Franz, una intelectual introvertida que jam\u00e1s se cas\u00f3, o bien de mujeres (y era a las que mayormente alud\u00eda Toni) con un animus tan desarrollado que se convierten en maridos de ellas mismas. Por supuesto, este arquetipo tiene un lado inferior, que es la posesi\u00f3n por el animus que rigidiza el car\u00e1cter, espanta las relaciones y crea un psicolog\u00eda puramente dial\u00e9ctica y contestataria, donde el yo femenino y sensible queda escondido tras una mara\u00f1a de ambici\u00f3n profesional, y un aspecto superior, donde aparece una mujer dotada de cierta androginia, de una firmeza masculina que no eclipsa ni reprime el Eros relacional de manera grave, donde el animus no ha usurpado el lugar del yo. S\u00f3lo en Sabina, la que coquete\u00f3 con el arquetipo de Hetaira, fue M\u00e9dium y Madre, podemos entrever ciertos rasgos de Amazona, en esa capacidad suya para continuar independientemente con su vocaci\u00f3n y sus investigaciones en Rusia, lejos, hasta donde yo s\u00e9 al menos, de influencias y tutorazgos masculinos (sin entrar en ninguna valoraci\u00f3n profesional). Podr\u00edamos decir que Sabina, en comparaci\u00f3n con Wolff, es una mujer m\u00e1s \u201ccompleta\u201d. Pero le falta la diferenciaci\u00f3n, la \u201cperfecci\u00f3n\u201d, a la que Toni en sus facetas lleg\u00f3. Me atrevo a decir que la individuaci\u00f3n de Sabina Spielrein qued\u00f3 varada en la imposibilidad de distinguir adecuadamente el Filium Philosophorum, el Hijo que nace en la matriz del alma, de los ni\u00f1os que se gestan en la matriz corporal. Es decir, jam\u00e1s liber\u00f3 del todo su aspiraci\u00f3n espiritual heroica, del peso biol\u00f3gico y colectivo de su necesidad maternal.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#820000;font-family:'Arial Narrow';\">Jung y el amor<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Ser\u00eda una obviedad redundante hablar de qu\u00e9 signific\u00f3 el encuentro con lo Femenino, que es siempre el paso por el Inconsciente, esa Madre de toda existencia y toda conciencia, en la vida de Jung. Se significa en \u00e9l mismo, en llegar a ser; se significa en C.G. Jung, toda su vida, toda su obra, todo lo que sinti\u00f3, pens\u00f3, hizo y fue. Todo lo que le hace merecer, como los viejos y mejores alquimistas, el t\u00edtulo de hijo pr\u00edstino de la Madre.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Vamos por ello a seguir el hilo que convoca este trabajo, y vamos a ocuparnos concretamente de qu\u00e9 signific\u00f3 la integraci\u00f3n de eso femenino particular que conlleva asimilar a la conciencia el sentimiento como cuarta funci\u00f3n, la inferior.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Como qued\u00f3 expuesto hace rato, el sentimiento extravertido es la herramienta m\u00e1s \u00fatil en la crianza de los hijos. Tiene, como ya sabemos, esa capacidad de repartirse equitativamente sin hacer distinciones de sexo, belleza, inteligencia o habilidad, y as\u00ed hace justicia a las necesidades de todos y cada uno de los hijos. Por extensi\u00f3n, es un pastor que mantiene unidos fuertemente los miembros no s\u00f3lo de una familia, por m\u00e1s diversos que sean, sino de toda una comunidad. No gusta de distinguir ni diferenciar; el Yo, que ser\u00eda la medida de referencia y comparaci\u00f3n, queda eclipsado detr\u00e1s de la importancia del Otro, detr\u00e1s de su reclamo y su necesidad. Es indispensable en la caridad cristiana, indispensable en la compasi\u00f3n.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jung nunca fue un padre convencionalmente ejemplar, a tanta maternidad jam\u00e1s le condujo la integraci\u00f3n de su sentimiento (demasiada necesidad de soledad y aislamiento para eso), aunque tampoco podemos decir que fuera un padre aband\u00f3nico, irresponsable. El aspecto Madre, el \u201cpastor\u201d familiar de su anima, quiz\u00e1s se expres\u00f3 mejor en otras esferas de relaciones aparte de la paternidad: en los contextos amoroso y profesional. En esa capacidad \u201cpolig\u00e1mica\u201d que comenz\u00f3 a explorar Jung a partir de la segunda mitad de su vida, en esa capacidad de delicada entrega equitativa tanto a su mujer como a Wolff, que el esp\u00edritu abnegado y sensible de Emma dej\u00f3 constatada en aquella declaraci\u00f3n, se percibe claramente esa cualificaci\u00f3n tan propia del sentimiento extravertido de poder atender varias parcelas sentimentales a la vez, y hasta llegar a hacerlo bien&#8230;Mientras nadie se queje, claro: en la sombra de esa capacidad siempre anda agazapada la histeria y su desmembraci\u00f3n, en este caso adscrita seguramente a los profundos miedos de acometer cambios tales como un divorcio. Ya conocemos la profunda seguridad que adquiere el sentimiento extravertido cuando se siente protegido y a salvo en los l\u00edmites de lo convencional. Y en aquella \u00e9poca, el divorcio no era tan convencional como en la nuestra.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Estos aspectos sombr\u00edos son mucho m\u00e1s evidentes en la relaci\u00f3n anterior con Spielrein. Jung fue pose\u00eddo por su anima, tan apasionada como hist\u00e9rica\u00a0<em>(\u201c&#8230;no puedo prescindir en la vida de la felicidad del amor, del amor tempestuoso, extremadamente mudable\u201d<\/em>\u00a0\u2013la cursiva es m\u00eda-), en la relaci\u00f3n con Sabina, donde ella misma sab\u00eda que se estaba enfrentando con una Salom\u00e9 ciega y caprichosa a la que hac\u00eda falta en\u00e9rgicamente despertar.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El aspecto apasionado m\u00e1s \u201crom\u00e1ntico\u201d del sentimiento extravertido, especialmente cuando es funci\u00f3n inferior, lo describe Von Franz en estas declaraciones:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Mientras el tipo pensante extravertido que ama profundamente a su esposa dice con Rilke:\u00a0<em>\u201cTe amo, pero eso no es asunto tuyo\u201d<\/em>, el sentimiento del tipo pensante introvertido est\u00e1 enlazado a objetos externos. Por lo tanto, \u00e9l dir\u00eda, en el estilo de Rilke,\u00a0<em>\u201cTe amo y ser\u00e1 asunto tuyo; \u00a1y yo har\u00e9 que sea tu asunto!\u201d<\/em>&#8230;El sentimiento de ambos tipos es pegajoso, y el tipo pensante extravertido tiene esa especie de lealtad invisible que puede durar indefinidamente. Lo mismo es aplicable al tipo pensante introvertido, s\u00f3lo que no ser\u00e1 invisible..<span style=\"color:#ff0000;\">.(7)<\/span><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Que podemos contrastar con esta carta de Jung a Sabina en los aleda\u00f1os de su tormentosa relaci\u00f3n:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En este momento usted deber\u00eda devolverme un poco del amor, de la deuda, del inter\u00e9s desapasionado que he podido tributarle en la \u00e9poca de su enfermedad. Ahora el enfermo, soy yo ( Citado en \u20139-)<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Pero, propio tambi\u00e9n como decimos de la histeria de este sentimiento extravertido inmaduro y compulsivo, con su romanticismo m\u00e1s bien diab\u00f3lico, \u201csalom\u00e9nico\u201d, Jung se fragment\u00f3 en varios pedazos. La muchachita avispada que hab\u00eda hecho tan conveniente matrimonio s\u00f3lo unos cuantos a\u00f1os atr\u00e1s, l\u00e9ase su anima, se negaba a abandonar la s\u00f3lida empresa. Se negaba a hacerle da\u00f1o a sus hijos y, siempre con esa compasi\u00f3n tan ambigua en estos casos, a su esposa. Como suele ocurrir, la mentira, piadosa a veces (sobre todo con uno mismo), arriesgada siempre, fue la \u00fanica manera de seguir aparentando cierta coherencia de cara al exterior. Ante la incapacidad de sentirse moralmente bien, como suele ocurrir en tales situaciones, opt\u00f3 por reprimir sus dudas internas con una m\u00e1scara de correcci\u00f3n \u00e9tica falsa, que es poco m\u00e1s que una autojustificaci\u00f3n. En este contexto, las teor\u00edas del doctor Otto Gross sobre la poligamia, que fue su paciente durante un tiempo, las adopt\u00f3 con la alegr\u00eda de quien encuentra un ant\u00eddoto para su peso moral. Pero la biograf\u00eda del mismo Gross demuestra en pocos puntos sanidad espiritual. Las teor\u00edas de Gross le val\u00edan poco m\u00e1s que un clavo ardiendo. Finalmente, en 1919, un Jung a punto de empezar a comprender el verdadero juego tras los enredos sentimentales, dir\u00eda a la misma Sabina en una de sus \u00faltimas cartas:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u201cEl amor de S. A J. Termin\u00f3 por hacer consciente algo que s\u00f3lo present\u00eda de manera confusa, una potencia que determina el destino del Inconsciente. Este descubrimiento lo llev\u00f3 a cosas important\u00edsimas. La relaci\u00f3n tuvo que ser \u201csublimada\u201d, porque de lo contrario lo hubiera llevado a la ceguera y la locura (&#8230;) Algunas veces hay que ser indigno para poder vivir plenamente\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(9)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Por eso m\u00e1s all\u00e1 de estas inferioridades y carencias, aunque siga sonando a sarcasmo, yo quiero destacar la claridad que podemos destilar desde toda esta sombra, en esta capacidad de diferenciaci\u00f3n sentimental que es capaz de atender, con cierta justicia, al coraz\u00f3n de dos mujeres a la vez, y que s\u00f3lo empez\u00f3 a dar sus frutos en las relaciones posteriores con Wolff, en esas relaciones trianguladas llenas de \u201cindigna plenitud\u201d.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Ciertamente Jung llev\u00f3 una vida tan arquet\u00edpica, que su personalidad de profeta veterotestamentario se cumpli\u00f3 hasta en esta poligamia, tan com\u00fan en los tiempos b\u00edblicos. Mirado desde el punto de vista de precepto masculino, contemplar\u00edamos a las damas en cargo poco m\u00e1s o menos como las esclavas concubinas de un har\u00e9n b\u00edblico jud\u00edo. Pero m\u00e1s bien, la profundidad del trato y de relaci\u00f3n con ellas, tan \u00edntimamente personal, a lo que le capacit\u00f3 el aspecto Hetaira de su funci\u00f3n sentimental, nos recuerda los preceptos femeninos que \u00e9l mismo describi\u00f3 as\u00ed:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u201cEn realidad ella se divide entre sus hijos y puede que tambi\u00e9n entre su familia, y mantiene en consecuencia m\u00faltiples relaciones \u00edntimas. Si su marido mantuviera tantas relaciones semejantes con otras personas, estar\u00eda muerta de celos\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(14)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Y as\u00ed fue exactamente, de esta manera femenina, como tambi\u00e9n vivi\u00f3 \u00e9l su mundo \u00edntimo sentimental.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Luego estaban las pacientes y, por qu\u00e9 no, los pacientes. La transferencia es tratada por Jung de una manera completamente diferente a Freud, una manera con la que yo concuerdo: no es un impropio efecto colateral del an\u00e1lisis, tan eternamente repetido como desatinado, important\u00edsimo de tratar pero del que en conclusi\u00f3n hay que huir y librarse lo mejor y antes posible, sino, precisamente, el veh\u00edculo y la via regia a la curaci\u00f3n. Jung mimaba, cuidaba y hasta alentaba las transferencias, y consideraba que tan importante como era el m\u00e9dico para el proceso del paciente, era el paciente para el proceso del m\u00e9dico&#8230;aunque el pago fuera s\u00f3lo en una direcci\u00f3n. Emma le escribi\u00f3 una vez a Freud dici\u00e9ndole que las pacientes estaban naturalmente enamoradas de \u00e9l. Y \u00e9l les correspond\u00eda con el sumo afecto que s\u00f3lo un hombre conmovido por lo femenino desde adentro puede ofrecer.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Muchas veces habl\u00f3 Jung refiri\u00e9ndose al amor en la pareja aconsejando un cierto desapego, una cierta, digamos, laxitud en la relaci\u00f3n, proponiendo una pareja alentada por un amor suave antes que por una tormentosa y compulsiva pasi\u00f3n. Sol\u00eda decir que el punto estaba en ese momento donde somos capaces de estar o no estar con una persona, gracias a que conservamos frente a ella cierta capacidad de elecci\u00f3n, a que nuestra voluntad no ha sido completamente eclipsada por el fuego interior. No puede menos que recordarme este discurso a esa capacidad de instrumentalizaci\u00f3n que tiene el sentimiento extravertido cuando es la funci\u00f3n dominante y usa su buen ojo para la elecci\u00f3n. Resuenan en estos preceptos aquellas palabras de Jordan, que dec\u00edan: Amar es preferir, odio es una mera aversi\u00f3n y los celos orgullo ofendido, que precisamente adscrib\u00eda \u00e9l al car\u00e1cter que llamaba \u201cno apasionado\u201d. No cabe duda de que m\u00e1s all\u00e1 o m\u00e1s ac\u00e1 de la conveniencia ps\u00edquica general de este sano desapego, \u00e9sta es la voz del sentimiento extravertido hablando por boca de Jung.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">A\u00f1adiremos que nuestro profesor experiment\u00f3 el poder de la M\u00e9dium en su propia capacidad para convocar a los muertos desde el inicio de su viaje interior, y este desapego personal del que hablamos ahora es propio tambi\u00e9n quiz\u00e1s de una Amazona integrada ya en la vejez, cuando un hombre solo se sinti\u00f3 tambi\u00e9n completo y en paz, dejando atr\u00e1s una vida bien cumplimentada en relaciones.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">De este modo, hemos realizado el paseo completo por todos los aspectos de su mujer interior. No he querido utilizar la clasificaci\u00f3n cl\u00e1sica junguiana del car\u00e1cter del anima por etapas (Eva, Helena, Mar\u00eda, Sof\u00eda) adrede, para dejar paso a una visi\u00f3n de lo femenino en la sombra de un yo masculino m\u00e1s cercana a las conformaciones propias de una conciencia femenina. He querido con ello tratar al anima de una manera especialmente \u201chumana\u201d, directamente como mujer.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Donju\u00e1n, hist\u00e9rico u hombre de sentimiento en v\u00edas de diferenciaci\u00f3n&#8230;cada cual tendr\u00e1 una opini\u00f3n, y, seguramente, todas tendr\u00e1n su parte de raz\u00f3n.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u201cThe last but not least\u201d de un visionario: El Sexo<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Toni y Carl se adentraron en unos terrenos, que para muchos resultan muy escabrosos, en donde exploraron el intento de conjunci\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil y audaz que puede darse en los caminos de Individuaci\u00f3n: la armonizaci\u00f3n del Esp\u00edritu y la Carne a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica t\u00e1ntrica.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Conocemos las grandes dificultades de las que part\u00edan para ello, porque conocemos las grandes dificultades que plantea el car\u00e1cter vidente prof\u00e9tico en el terreno sexual:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>(&#8230;) El intuitivo introvertido tiene problemas especiales en el \u00e1rea del sexo. Tales tipos no son los mejores amantes del mundo, sencillamente porque tienen escasa percepci\u00f3n de lo que est\u00e1 ocurriendo en sus cuerpos o en los de sus parejas. Al mismo tiempo, se inclinan a tener una naturaleza lasciva \u2013reflejando la funci\u00f3n sensorial inferior y por ende primitiva- y, por una falta de juicio, saldr\u00e1n con alusiones sexuales groseras y socialmente inadecuadas\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(7)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">As\u00ed que ya sabemos que en Jung la pr\u00e1ctica t\u00e1ntrica cumpl\u00eda la funci\u00f3n de mantener despierta y con los ojos abiertos a Salom\u00e9, para que el aspecto espiritual, las visiones intuitivas que nunca ya dejar\u00eda de tener, no lo arrastraran definitivamente hacia su lado. Al mismo tiempo, para Wolff, la pr\u00e1ctica t\u00e1ntrica ritualizaba y concretaba el s\u00edmbolo que expresa c\u00f3mo a trav\u00e9s de su s\u00f3lido y consciente Eros, el Logos la ven\u00eda a inseminar.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hoy d\u00eda se pretende instrumentalizar su ejercicio, convocando diversas posturas y\u00f3guicas rituales a la hora de hacer el amor. Eso es un mero remedo de la sustancia original de esta disciplina, que no es por cierto tal, sino una necesidad espont\u00e1nea del coraz\u00f3n llegado a cierto punto de evoluci\u00f3n y maduraci\u00f3n ps\u00edquica, que en verdad no puede convocarse m\u00e1s que como trivial entretenimiento desde el exterior. Lo que convierte al mero sexo en Tantra, a mi entender, no es la pr\u00e1ctica en s\u00ed, sino las personalidades de los participantes.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Esta sacralizaci\u00f3n de lo femenino y corporal, este intento de unificar sensaci\u00f3n e intuici\u00f3n, sexo y esp\u00edritu en la c\u00e1mara sellada y reservada del amor, que pugna por llevar a la pr\u00e1ctica personal la tarea alqu\u00edmica de conjunci\u00f3n entre lo alto y lo bajo en la intimidad de la retorta-contenedor de una relaci\u00f3n, es una quintaesencia del significado que intenta transmitir la psicolog\u00eda anal\u00edtica, y que por eso vale para que algunos hablen de la psicolog\u00eda junguiana como el aut\u00e9ntico Tantra de Occidente.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Lo que ellos exploraron en lo personal, en este terreno que intenta sacralizar en su justa medida y honor el cuerpo, la materia y la sexualidad, en 1950 se convirti\u00f3 en dogma de la cristiandad cat\u00f3lica con la Asunci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda: se le otorga reconocimiento celestial a lo Material, a lo Femenino, a lo carnal. Lo divino, tambi\u00e9n est\u00e1 presente en la materia. El mundo, en su esencia de pureza, cuando se alcanza, tambi\u00e9n es m\u00e1gico, tal y como nos demuestra con absoluta certeza la sincronicidad (el Unus Mundus).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">A trav\u00e9s de este entrelazamiento entre la pr\u00e1ctica sexual del Tantra y la ascensi\u00f3n de la virgen diosa, descubrimos que hay otra forma de sexualidad que puede ser sagrada&#8230;Y no s\u00f3lo la castidad. De todos modos, estos asuntos requieren trato extenso y aparte.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#820000;font-family:'Arial Narrow';\">Ep\u00edlogo<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Lo cierto es que al lado del Jung que aconsejaba \u201cdomesticar al amor\u201d, estaba otro que habl\u00f3 mucho del Eros como Daimon, como la intempestiva energ\u00eda que en el fondo es cuando traspasamos el nivel fraterno de acompa\u00f1amiento cotidiano y nos adentramos en las pasiones de conjunci\u00f3n. Tan necesario en su arrebato (como su propia biograf\u00eda demuestra), para alcanzar a la postre el hogar interior (y exterior) y la correcta vocaci\u00f3n:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La emoci\u00f3n es el fuego alquim\u00edstico, cuyo calor es lo que hace aparecer todo y cuyo ardor \u201comnes superfluitates comburit\u201d (quema todo lo superfluo) y es tambi\u00e9n por otro lado, ese momento en el cual el eslab\u00f3n golpea el pedernal y se produce una chispa: la emoci\u00f3n es la fuente madre de toda conciencializaci\u00f3n (4)<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Liberar la proyecci\u00f3n, calentar la vida en ese fuego fuerte para soltar las alas del genio de la Verdad, es nuestra tarea cotidiana. Es la tarea de redenci\u00f3n. Pero nadie puede ser redimido de pecados que no comet\u00edo, y as\u00ed el Destino es una fuerza irreductible que escribe nuestro mito extrayendo los mejores pensamientos de nuestra alma y delineando nuestras mejores historias de amor (sabiendo que a veces s\u00f3lo lo peor es lo mejor). \u00danicamente en los aspectos m\u00e1s superficiales el amor puede ser instrumentalizado, y es necesario que haya ese estrato superficial, y es necesario que haya gentes que puedan instrumentalizarlo. Pero acerc\u00e1ndonos al n\u00facleo arquet\u00edpico del Eros, a los factores eternos y absolutos, puede elegirse el amor tanto como puede elegirse una verdad en lugar de otra. El Eros y el Logos, antes bien, nos eligen a nosotros. En palabras de Von Franz:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>[El amor] es mejor dejarlo al destino (&#8230;) Por eso pienso que las proyecciones o el error y un probable divorcio son a veces una encrucijada inevitable. Es tr\u00e1gico y triste, pero por primera vez en la historia de la humanidad estamos experimentando con el amor libre. Originalmente, como instituci\u00f3n, el matrimonio no ten\u00eda nada que ver con el amor. Pero no podemos seguir con eso; es demasiado impersonal y colectivo. Por lo tanto, si queremos una relaci\u00f3n personal, tenemos que experimentar nosotros mismos. Creo que habr\u00e1 mucho dolor y sufrimiento \u2013los hombres torturando a las mujeres y viceversa- hasta que despertemos a la posibilidad de relacionarnos mejor<span style=\"color:#ff0000;\">\u00a0(15)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El Jung que propugnaba poder elegir, eligi\u00f3 para siempre en su vida las mujeres que le propuso su destino, en una mezcla moral ambivalente y parad\u00f3jica de fidelidad exquisita dentro de un esc\u00e1ndalo grosero de infidelidad.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Para establecer hoy d\u00eda relaciones personales en un momento cr\u00edtico del Eros como \u00e9ste, toda la energ\u00eda de la Hetaira debe ser puesta concentrada en el cuidado de las fr\u00e1giles parejas, exactamente igual que Madre cuida a sus hijos, con esa dedicaci\u00f3n y compromiso cuasi religiosos. Pero a\u00fan existe mucha confusi\u00f3n en hombres y mujeres con los significados de libertad y poder de elecci\u00f3n. A\u00fan se cree que el sexo puede ser s\u00f3lo divertido, y el amor un relleno para el tiempo de ocio y esparcimiento. As\u00ed puede ser, para las personas que s\u00f3lo viven la periferia de su coraz\u00f3n, o para el que est\u00e1 librado ya de las pasiones fogosas, pero entonces a ese ya no le interesan ni el sexo fr\u00edvolo ni tan siquiera el amor de a dos. En igual proporci\u00f3n que esas creencias est\u00e1n extendidas hoy d\u00eda, est\u00e1 extendido el virus de la crisis del coraz\u00f3n y la pareja. Las relaciones que empezamos a abordar en esta Era, pertenecen a un estilo de amor completamente nuevo, y a\u00fan no tenemos ejemplos en los que apoyarnos e identificarnos. Ya conocemos la par\u00e1bola de los odres de vino viejos&#8230;Siempre anterior a la pregunta y la exigencia sobre qui\u00e9n es y qu\u00e9 me puede dar el otro \u201cideal\u201d, est\u00e1 la cuesti\u00f3n sobre qui\u00e9nes somos nosotros mismos y qu\u00e9 cualidades tenemos para entregar a trav\u00e9s de nuestra pretendida \u201cidealidad\u201d.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En el centro del Arquetipo del Eros, encontramos un Grial y un Anillo. No sabemos de qu\u00e9 se trata realmente el amarse hoy, pero sabemos que ser\u00e1 una alianza, una nueva alianza con un estilo renovado de compromiso.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Es un trabajo, una aventura ardua y arriesgada propia de exploradores, que se encuentran en estas selvas frondosas, tan lujuriosas como v\u00edrgenes, con peligrosas serpientes a cada paso, y por eso no se pueden permitir ni un momento de distracci\u00f3n. Lo que estamos buscando, es realmente algo parecido a la Atl\u00e1ntida:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u00abEn alguna parte, alguna vez, hubo una Flor, una Piedra, un Cristal; una Reina, un Rey, un Palacio; un Amado y una Amada, hace mucho, sobre el Mar, en una Isla, hace cinco mil a\u00f1os&#8230; Es el Amor, es la Flor M\u00edstica del Alma, es el Centro, es el S\u00ed-Mismo&#8230;\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(16)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Pero en este paraje, ya estamos incluso m\u00e1s all\u00e1 de la relaci\u00f3n de pareja, en aquel lugar del Destino que significa por naturaleza desapego y al mismo tiempo suprema pasi\u00f3n:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u201cUsted debe llegar al nivel de la comprensi\u00f3n cuyo veh\u00edculo es el amor y no la mente. Este amor no es transferencia ni tampoco amistad o simpat\u00eda com\u00fan. Es m\u00e1s primitivo, m\u00e1s pr\u00edstino y m\u00e1s espiritual de todo lo que yo pueda decirle&#8230;Ese estadio superior ya no es usted o yo, significa muchos, incluyendo a usted misma y a todo aquel cuyo coraz\u00f3n usted pueda tocar. No hay distancia sino presencia inmediata. Es un secreto eterno. \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 explic\u00e1rselo?\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(17)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Con estas palabras de Jung, que intentan expresar lo que atisba la funci\u00f3n de sentimiento cuando m\u00e1s all\u00e1 de su mirada en los otros, se introvierte y mira a la cara al S\u00ed \u2013 Mismo, terminamos nuestra charla.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Qui\u00e9ranse.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Ra\u00fal OrtegaTerapeuta Junguiano<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Agradecimientos: Jose Antonio Delgado Gonz\u00e1lez, Nora Galliano, Alberto Chislovsky, Fabio Muriel Blanco, Francisco Romero Toro.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">REFERENCIAS<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(1)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0El equilibrio entre el Cielo y la Tierra, Robert Johnson, Paid\u00f3s,1999<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(2)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0De nuevo Edipo, o la actualidad de una ilusi\u00f3n, Ra\u00fal Ortega, 2002<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(3)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0Las relaciones entre el yo y el inconsciente, C.G. Jung, Paid\u00f3s, 1990<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(4)\u00a0<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Arquetipos e Inconsciente Colectivo, C.G. Jung, Paid\u00f3s, 1994<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(5)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0Colecci\u00f3n de fichas de personalidad para talleres de tipolog\u00eda, Ra\u00fal Ortega<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(6)\u00a0<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Tipos Psicol\u00f3gicos. C.G. Jung, Edhasa, 1994<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(7)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0Tipos Psicol\u00f3gicos junguianos, Daryl Sharp, 4 Vientos, 2002<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(8)\u00a0<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Recuerdos, Sue\u00f1os, Pensamientos, C.G. Jung, Seix Barral, 1992<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(9)\u00a0<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jung y el proceso de Individuaci\u00f3n, Alberto Chislovsky, Continente, 1994<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(10)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0Carl Gustav Jung, su vida, su obra, su influencia, Gerhard Wehr, Paid\u00f3s, 1991<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(11)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0El Cristo Ario, Richard Noll, Vergara, 2002<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(12)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0Jung, sa vie et son oeuvre, Barbara Hannah, Dervy Libres, 1989<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(13)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0La leyenda del Grial, Emma Jung \u2013 Marie Louise von Franz, Kair\u00f3s, 1999<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(14)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0Civilizaci\u00f3n en transici\u00f3n, C. G. Jung, Trotta, 2001<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(15)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0El Camino de los Sue\u00f1os, Fraser Boa, 4 Vientos, 1997<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(16)\u00a0<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El Circulo Herm\u00e9tico, Miguel Serrano, Kier, 1994<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(17)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0Jung y la historia de nuestro tiempo, Van der Post, citado en (9), pag. 125<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(18)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0Jose Antonio Delgado, diario de conversaciones privadas, 2002<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">(19)<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0Teor\u00eda del sistema ps\u00edquico, Jose Antonio Delgado, 2001<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<div align=\"justify\"><\/div>\n<div align=\"right\">\n<div align=\"center\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:small;\"><em>Tomado con autorizaci\u00f3n, de: http:\/\/www.odiseadelalma.com\/Ensayos\/Jungylaserpiente.htm<\/em><\/span><\/div>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"center\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/barra-inferior-corta.jpg\" width=\"430\" height=\"19\" \/><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JUNG Y LA SERPIENTE (PARTE 2) Ra\u00fal Ortega\u00a0 Ra\u00fal Ortega es terapeuta analista de orientaci\u00f3n junguiana. Tallerista y conferencista del enfoque junguiano. De 1998 a 2001 colabor\u00f3 estrechamente con personas y organizaciones junguianas de Argentina y M\u00e9xico. 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