{"id":905,"date":"2007-06-30T20:51:59","date_gmt":"2007-07-01T01:51:59","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=905"},"modified":"2007-06-30T20:51:59","modified_gmt":"2007-07-01T01:51:59","slug":"jung-y-la-serpiente-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/jung-y-la-serpiente-parte-1\/","title":{"rendered":"Jung y la serpiente (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer1\">\n<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">JUNG Y LA SERPIENTE (PARTE 1)<a name=\"Arriba\"><\/a><br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\">Ra\u00fal Ortega<span style=\"text-decoration:underline;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><br \/>\n<\/span><\/p>\n<table width=\"549\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"539\" height=\"122\">\n<blockquote>\n<div align=\"justify\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:small;\"><strong>Ra\u00fal Ortega es terapeuta analista de orientaci\u00f3n junguiana. Tallerista y conferencista del enfoque junguiano. De 1998 a 2001 colabor\u00f3 estrechamente con personas y organizaciones junguianas de Argentina y M\u00e9xico. Fundador y actual Secretario de la Asociaci\u00f3n de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica de Sevilla, Espa\u00f1a. Creador del sitio en Internet<a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/www.odiseajung.com\" target=\"_blank\">Odisea del Alma<\/a>. El tema que trata en este ensayo le ha preocupado siempre y aunque lo escribi\u00f3 hace ya unos a\u00f1os, sigue trabajando en \u00e9l. El E-mail de Ra\u00fal es:<a href=\"mailto:%20odisea@odiseadelalma.com\">odisea@odiseadelalma.com<\/a>.<\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<blockquote>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/Raul%20Ortega.jpg\" width=\"100\" height=\"121\" \/><br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\"><strong><span style=\"font-size:small;\">Ra\u00fal Ortega<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u00abCada mil a\u00f1os nace un Buda. En mi sue\u00f1o el Buda nace en plena noche. Una estrella brilla en el cielo para anunciar el nacimiento del Buda. Yo estoy all\u00ed y tengo la misma edad durante todo el sue\u00f1o.<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Observo el nacimiento del Buda y le veo crecer ante mis ojos hasta que se convierte en un joven, como yo, y somos eternos compa\u00f1eros. Somos buenos amigos (la temeridad de una idea as\u00ed). Somos felices estando juntos y existe un gran compa\u00f1erismo y alegr\u00eda.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Un buen d\u00eda llegamos a un r\u00edo que fluye en ambas direcciones a la vez. Medio r\u00edo corre en una direcci\u00f3n y el otro medio en la otra, donde las dos corrientes se encuentran, en el centro del r\u00edo, hay unos torbellinos muy grandes. Yo cruzo nadando hasta el otro lado, pero el Buda queda atrapado en un remolino y se ahoga.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Me siento desconsolado; mi compa\u00f1ero se ha ido. As\u00ed que espero mil a\u00f1os, otra vez brilla una estrella en el cielo nocturno y de nuevo nace un Buda en plena noche. Paso otro largo per\u00edodo como su compa\u00f1ero.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Aqu\u00ed se pierden los detalles, pero por alg\u00fan motivo tengo que aguardar otros mil a\u00f1os para el nacimiento de un tercer Buda. De nuevo brilla una estrella y el Buda nace en medio de la noche y yo soy su compa\u00f1ero hasta que crece. Somos amigos y me siento feliz. Entonces tengo que esperar una vez m\u00e1s mil a\u00f1os, hasta la \u00e9poca actual, para que el Buda nazca por cuarta vez. No obstante, esta vez las circunstancias son diferentes y m\u00e1s concretas. La estrella brillar\u00e1 en el cielo anunciando el nacimiento del Buda, pero el nacer\u00e1 esta vez al alba. Y nacer\u00e1 del agujero que forma un nudo en el \u00e1rbol cuando los primeros rayos de luz solar incidan sobre \u00e9l al amanecer. Estoy lleno de dicha y expectaci\u00f3n, porque he esperado mil a\u00f1os para que mi querido compa\u00f1ero renazca.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Aparecen los primeros rayos de sol. Tocan primero la copa del \u00e1rbol y van descendiendo al ir subiendo el sol (algo que no ocurr\u00eda en la vida real). Cuando los primeros rayos de sol tocan el nudo del \u00e1rbol, sale una enorme serpiente. La serpiente es gigantesca, tiene unos treinta metros de largo, \u00a1y va directamente hacia m\u00ed!<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Estoy tan aterrorizado que me caigo de espaldas. Entonces me pongo en pie y corro con todas mis fuerzas. Cuando creo que ya he ido suficientemente lejos, miro hacia atr\u00e1s y veo que la serpiente est\u00e1 corriendo detr\u00e1s de m\u00ed, \u00a1y que mantiene su plana cabeza exactamente sobre la m\u00eda!<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">As\u00ed que, lleno de p\u00e1nico, corro dos veces m\u00e1s r\u00e1pido. Pero cuando me giro a mirar, all\u00ed est\u00e1 la cabeza de la serpiente: \u00a1todav\u00eda exactamente sobre mi cabeza! Corro a\u00fan m\u00e1s y miro, y la serpiente sigue all\u00ed, y s\u00e9 que no hay esperanza. Entonces, por alguna intuici\u00f3n, formo un c\u00edrculo tocando la cadera derecha con el brazo derecho. Sigo corriendo y la serpiente introduce lo que puede de su cabeza por el c\u00edrculo, y entonces s\u00e9 que el peligro ha pasado.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Cuando termina el sue\u00f1o seguimos corriendo por el bosque, pero ahora la serpiente y yo estamos hablando y el peligro ha disminuido\u00bb.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Robert Johnson<\/span><\/strong><em><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">, El Equilibrio Entre el cielo y la Tierra\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(1)<\/span><\/span><\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Robert Johnson, el analista junguiano mundialmente conocido en la actualidad por \u00e9xitos literarios de la talla de\u00a0<em>We, La Llave del Reino Interior<\/em>\u00a0o la obra ya citada, entre muchos otros, ten\u00eda 24 a\u00f1os cuando fue visitado por este sue\u00f1o. Hab\u00eda llegado \u201ccasualmente\u201d a Suiza desde Estados Unidos, en un vagabundeo bohemio que lo condujo a estudiar unos meses en el reci\u00e9n fundado Instituto Jung de Zurich. Corr\u00eda el a\u00f1o 1938. El mundo civilizado sufr\u00eda una grave crisis cuyo desenlace posterior todos conocemos, y Robert se analizaba, de bastante mala gana por cierto, con una de las disc\u00edpulas m\u00e1s \u00edntimas del mism\u00edsimo Carl Gustav: Jolande Jacobi.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Este sue\u00f1o tom\u00f3 por sorpresa a la analista: le pareci\u00f3 un simbolismo demasiado \u201cviejo\u201d para un muchacho a\u00fan tierno y lozano. Sin embargo, fue grande su curiosidad y lo puso en manos de Jung, al margen de la terapia. El viejo profesor se sinti\u00f3 conmovido por una visi\u00f3n tan profunda, e hizo llamar a su presencia a Robert. Le interpret\u00f3 el sue\u00f1o como si fuera la condensaci\u00f3n de toda su vida, la esencia de todo su destino y del sentido de su existencia. T\u00e9cnicamente, se trataba de la diferenciaci\u00f3n de todas y cada una de las cuatro funciones ps\u00edquicas, con el punto m\u00e1s cr\u00edtico y el problema m\u00e1s \u00e1lgido en justo la \u00faltima, la m\u00e1s oculta, la m\u00e1s peligrosa: la inferior, la cuarta.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">T\u00e9cnicamente, dicho de esta manera tan matem\u00e1ticamente fr\u00eda, se resume en \u201cs\u00f3lo\u201d eso la esencia de lo que queremos decir con Individuaci\u00f3n, realmente.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Pero resulta demasiado simplista, demasiado abstracto, \u00bfverdad?, para hacernos una idea de lo que en la pr\u00e1ctica eso implica en una vida humana. Dicho as\u00ed, son impensables las complejas implicaciones y el alcance que, por ejemplo, Jung extrajo y desglos\u00f3 para Robert aquella tarde en referencia a lo que aquel sue\u00f1o con ese proceso cuatripartito significaban para su paso por la Tierra (Recomiendo la lectura del libro referenciado si se quiere abundar en estos detalles).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Para intentar comprender en una medida m\u00e1s cercana, concreta y, por ello, seguramente m\u00e1s justa, el significado de este esquema simb\u00f3lico, vamos a adentrarnos hasta donde nuestra tenue l\u00e1mpara permita en la manifestaci\u00f3n de tal Arquetipo en el meollo de una biograf\u00eda personal, y nos vamos a tomar la atribuci\u00f3n de elegir para un an\u00e1lisis al respecto una vida suficientemente completa y complicada: la del mismo C. G. Jung.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#820000;font-family:'Arial Narrow';\">An\u00e1lisis Funcional. Las siglas del car\u00e1cter.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">No es nada dif\u00edcil, ni siquiera para un lego, percatarse de qu\u00e9 funciones se encontraban en Jung punteramente desarrolladas. Obviamente, era un pensador intuitivo. Si afinamos un poco m\u00e1s, podemos decir que era un pensador introvertido con una tambi\u00e9n muy desarrollada capacidad intuitiva, por ley de opuestos, preponderantemente extravertida. Digamos que su ego, su conciencia, ten\u00eda estos dos \u201cBudas\u201d como fieles compa\u00f1eros de nacimiento, que fueron creciendo y desarroll\u00e1ndose a la par que \u00e9l, y que constitu\u00edan los valores principales que su car\u00e1cter consideraba m\u00e1s fiables y s\u00f3lidos. Empleando la \u00e1rida nomenclatura del test tipol\u00f3gico junguiano por excelencia, el MBTI, caben pocas dudas al adscribir a Jung el car\u00e1cter INTP, es decir: pensador introvertido, intuitivo extravertido, sensitivo introvertido y, finalmente, como cuarta funci\u00f3n inferior, sentimiento extravertido. Sin embargo, tal y como el sue\u00f1o previno que le ocurrir\u00eda a Robert, la maestr\u00eda de estos caballeros consiste en haber superado las limitaciones de su tipo b\u00e1sico y haberse adentrado en el cultivo y complementaci\u00f3n de las funciones inferiores al mismo tiempo que en el perfeccionamiento y diferenciaci\u00f3n cada vez m\u00e1s profundo de las superiores, y del conjunto completo en general. Por ejemplo, en su proceso, Jung adquiri\u00f3 un mayor peso de su aparato intuitivo, que adem\u00e1s se introvirti\u00f3, otorg\u00e1ndole a su car\u00e1cter un toque prof\u00e9tico, allende lo filos\u00f3fico, que es m\u00e1s preponderantemente intelectual.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Volviendo una vez m\u00e1s a ese sue\u00f1o paradigm\u00e1tico, vemos con nitidez que la madurez psicol\u00f3gica consiste en desarrollar una funci\u00f3n lo suficiente para que entre en contacto \u00edntimo con la lucidez del S\u00ed- mismo (el Buda), tras lo cual se produce su sacrificio para dejar pasar a la siguiente a primer plano y centrar la energ\u00eda ps\u00edquica en pos de su desarrollo consiguiente, y as\u00ed hasta haber completado el ciclo completo. Recuerden los mitos solares, y podr\u00e1n parangonar sin ning\u00fan esfuerzo aquel simbolismo que expresa lo que acontece una vez llegado a su cenit el sol, tras lo cual comienza a declinar hasta adentrarse en el \u00fatero de la noche y la tierra, de regreso al caos de su Madre Inconsciente, para despu\u00e9s renacer renovado y diferente, c\u00edclicamente, con este mito on\u00edrico que cuenta como los Budas van creciendo y madurando, muriendo despu\u00e9s y renaciendo de nuevo. Estamos delante del mismo mitema, con total evidencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Los griegos, conmovidos por la apreciaci\u00f3n de esta terrible maldici\u00f3n que hace suceder inapelablemente una ca\u00edda a un \u00e9xito, una condena a una consecuci\u00f3n heroica, achacaron la postrera derrota del h\u00e9roe al pecado de Hybris, al insulto al orgullo divino que significa quererse un hombre equiparar a un Dios (<em>\u201cla temeridad de una idea as\u00ed\u201d<\/em>), pagado con un martirio, una muerte, un sacrificio. Sin embargo, en su mismo mito Prometeico podemos entrever qu\u00e9 necesaria es esa temeridad, a\u00fan con ese costo, para que los seres humanos lleguen a ser lo que est\u00e1n destinados a ser, hombres con la lucidez que les corresponde por naturaleza. Es decir, que les corresponde como mandato de Dios. Prometeo el h\u00e9roe fue encadenado a la roca por cometer la grave\u00a0<em>Hybris<\/em>\u00a0de ayudar a los humanos a alcanzar un grado m\u00e1s alto de diferenciaci\u00f3n, de individualidad, por lo tanto de semejanza con el S\u00ed mismo, pues lograron ese nuevo status gracias a un robado fuego divino.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Fue encadenado por los dioses que estaban por encima de \u00e9l y su temeridad. Pero, al fin y a la postre, su hero\u00edsmo y la consecuencia de \u00e9ste&#8230;\u00bfno fueron ama\u00f1ados seguramente por un Dios superior que est\u00e1 por encima de estos otros dioses? Un Dios que sabe que ser Humano implica esa hybris y su castigo consecuente, y apa\u00f1a las cosas entre los dioses inferiores, los h\u00e9roes y los hombres para que suceda as\u00ed, una y otra vez.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Una escena similar se produjo en el Para\u00edso cuando los primeros humanos pecaron otra vez de<em>hybris<\/em>, y pagaron tambi\u00e9n con su expulsi\u00f3n ese nuevo estado de lucidez que les procur\u00f3 la tentaci\u00f3n del\u00a0<em>\u201cser\u00e9is como dioses, conocedores del bien y el mal\u201d<\/em>. Ya en otro lugar he esbozado una comparativa entre \u00e9stos y otros mitos gen\u00e9sicos fundamentales de nuestra cultura\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(2)<\/span>, y he mostrado cu\u00e1n \u00edntima es la conexi\u00f3n entre la diferenciaci\u00f3n, el desarrollo, la perfecci\u00f3n y la totalizaci\u00f3n de la conciencia (es decir, de lo humano) con el asunto luciferino de la rebeli\u00f3n&#8230;y su condena.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En el mito gen\u00e9sico mas\u00f3n\u00a0<em>La muerte de Hiram<\/em>, al arquitecto sabio Hiram, una encarnaci\u00f3n divina en la Tierra, un gran Maestro, que se encargaba de la construcci\u00f3n del Templo de Salom\u00f3n, tres compa\u00f1eros alba\u00f1iles le dieron muerte, intentando robarle la sabidur\u00eda, ciertas palabras maestras, cosa que no consiguieron. Luego escondieron su cad\u00e1ver. Las Palabras Sagradas y de Paso originales, que s\u00f3lo conoc\u00eda Hiram, se perdieron de esta forma para el mundo. Pero de todos modos el Maestro finalmente resucit\u00f3 y pas\u00f3 a mejor vida, quedando como ejemplo de transformaci\u00f3n y purificaci\u00f3n. Al mismo tiempo, a trav\u00e9s de las peripecias en la recuperaci\u00f3n de su cad\u00e1ver (un verdadero camino inici\u00e1tico), se desvel\u00f3 y recuper\u00f3 un conocimiento que, aunque fragmentario, empezaba a estar a disposici\u00f3n de los iniciandos y es el basamento sobre el que se construye la Orden desde entonces, seg\u00fan esta leyenda. La mayor\u00eda de las Logias contemplan a Hiram como el fundador, seg\u00fan un mito de estilo heroico cristiano, bastante cl\u00e1sico, como vemos.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Creo que es f\u00e1cil distinguir entre todo \u00e9sto los mitemas b\u00e1sicos de los que estamos hablando: el ser cuasi perfecto, el h\u00e9roe en muchos puntos semejante a Dios que sin embargo necesita del sacrificio m\u00e1ximo para seguir evolucionando, y, justo a su lado, \u00edntimamente implicada, esa rebeli\u00f3n luciferina, \u00e1vida de conocimiento, que roba una sabidur\u00eda divina a trav\u00e9s incluso del mal y la traici\u00f3n, pero que acaba otorgando el bien de colocarla finalmente un poco m\u00e1s cerca, m\u00e1s a disposici\u00f3n de lo com\u00fan humano, es decir, a disposici\u00f3n de la conciencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Claro, no nos es dif\u00edcil entender lo punible que es aquel pecado que los griegos llamaron<em>Hybris<\/em>\u00a0y que nosotros llamamos\u00a0<em>inflaci\u00f3n<\/em>, y por lo tanto en qu\u00e9 gran medida es aconsejable intentar apartarse lo m\u00e1s posible de esta patolog\u00eda de arrogancia, que parte de un complejo de superioridad que hace creerse h\u00e9roe al que no lo es y omnipotente al h\u00e9roe. La\u00a0<em>inflaci\u00f3n<\/em>\u00a0se arroga cualidades colectivas impersonales que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 del valor del ser individual, y le hacen al individuo desdibujarse de sus l\u00edmites. Suele ocurrirle a menudo al\u00a0<em>Puer<\/em>, y una arremetida de Saturno ser\u00e1 la consecuencia de esta extrapolaci\u00f3n de sus fronteras personales, que probar\u00e1 la val\u00eda o no del supuesto acerbo de cualidades extraordinarias del joven y exaltado aspirante. Recordemos los personajes y el argumento del mito de Icaro. Tambi\u00e9n en una historia ahora tan popular como el\u00a0<em>Se\u00f1or de los Anillos<\/em>, se nos hace ver qu\u00e9 significa identificarse con el S\u00ed-mismo, y qu\u00e9 significa investirse infladamente de su omnipotencia y omnisciencia; cu\u00e1l es la virtud de renuncia y modestia que provoca la redenci\u00f3n de ese estado y en qu\u00e9 consiste realmente ser h\u00e9roe en contacto y armon\u00eda con el Anillo (S\u00ed- mismo).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Pero lo que intento mostrar ahora es lo consustancial al instinto de perfecci\u00f3n y de superaci\u00f3n de la conciencia, lo consustancial al instinto heroico genuino, que es llegar a un punto que es un cenit, excederse, y acabar cayendo en picado desde lo alto. Ese exceso siempre significa un monto de inflaci\u00f3n, de arrogancia y de presunci\u00f3n, pero es un monto de<em>Hybris<\/em>\u00a0al fin y al cabo inevitable.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Me permito hacer en este punto una digresi\u00f3n dentro de la digresi\u00f3n. Muchas son las acepciones de lo diab\u00f3lico, pero en este contexto la que m\u00e1s nos interesa es la soberbia de Lucifer, que quer\u00eda ascender en el Cielo, hasta llegar a la semejanza del Alt\u00edsimo, y su consiguiente draconiano castigo. S\u00ed, lo diab\u00f3lico es entre otras cosas lo imitador de Dios, el \u201cmono\u201d de Dios. Pero entonces \u00bfes que no existe en su impulso la misma sustancia que la Iglesia adopta como una de las virtudes capitales, en la Imitatio Christi? \u00bfNo es la misma arrogancia del alquimista, que quer\u00eda fabricar un redentor en la retorta, y la misma que late en la esencia del impulso individuatorio: encarnar en nosotros al S\u00ed-mismo, la imagen de Dios?<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">No ser\u00e9 yo el primero que hable del camino de Individuaci\u00f3n como una v\u00eda luciferina, ni el primero que diga que la ense\u00f1anza que recoge la psicolog\u00eda junguiana sigue una estirpe de sabidur\u00eda lucif\u00e9rica cainita.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Vemos como en mitad de estas cosas un pecado obvio de soberbia y una virtud quiz\u00e1s no tan obvia de valent\u00eda y audacia se entrelazan. Que una entidad se arrogue consustancialidad con los dioses hasta querer usurpar un poder que no le corresponde, es f\u00e1cil calificarlo como diab\u00f3lico. Que una parte intente detentar el poder y la jerarqu\u00eda sobre un todo, como cuando una funci\u00f3n se emancipa de la democracia ps\u00edquica y empieza a ejercer el mandato propio de un dictador sobre el resto de la econom\u00eda an\u00edmica, como cuando el yo se erige mefistof\u00e9licamente en emperador del sistema ps\u00edquico y se intenta desembarazar del Inconsciente, es claramente un mal.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Pero existe algo tan noble en la ambici\u00f3n lucif\u00e9rica, que una de las definiciones del divino Grial es la de ser la piedra ca\u00edda de la corona de Lucifer cuando fue derribado al inframundo desde su lugar en los Cielos. La maldad de Lucifer se convierte en heroismo prometeico que coloca, aunque en un lugar remoto y pr\u00e1cticamente inaccesible, un pedazo del Ser de Dios al alcance de los hombres. Que quiz\u00e1s s\u00f3lo los m\u00e1s soberbios humanos quieran perder su tiempo en buscar.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En palabras de Jose Antonio Delgado:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00ab(&#8230;) Pero, as\u00ed como el Diablo es la figura despiadada y malvada, que trasunta por entre las fisuras del entendimiento humano m\u00e1s excelso, para traicionarlo y abocarlo a sus inflados dominios, es la parodia de Dios, que advierte de los peligros que corre aquel que utilice las energ\u00edas (y la sabidur\u00eda luciferina) por \u00e9l conferidas, a favor del propio y exclusivo provecho. Solo Lucifer aporta la luz y se convierte en el Pr\u00edncipe de las Tinieblas. El demonio luciferino, el \u00e1ngel ca\u00eddo por el pecado de Hybris, simboliza la iluminaci\u00f3n superior a las normas habituales. El confiere una especie de presciencia que permite ver m\u00e1s lejos y con m\u00e1s seguridad. Autoriza a romper las normas de la pura racionalidad en nombre de una luz trascendente, que es tanto del orden del conocimiento, cuanto lo es del Destino. Pero los dominios del Diablo son extensos y sus disfraces multifac\u00e9ticos enga\u00f1an a la conciencia que trata de descubrir sus ardides, y lucha por alejarse del verdadero peligro que supone el pecado de Hybris. Como s\u00edmbolo de todas las fuerzas que debilitan, oscurecen, obnubilan y turban la conciencia, determina el regreso (y la ca\u00edda) hacia lo ambivalente, lo d\u00faplex y lo indeterminado: al centro de Lux Aeterna que yace en el mundo de Vulcano\u00bb\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(2a)<\/span><\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En efecto, con la ca\u00edda del Lucero, nos encontramos con otra de las definiciones de lo diab\u00f3lico: un contenido espiritual, una imagen arquet\u00edpica que deb\u00eda empujar a la conciencia desde arriba, usando sus alas ang\u00e9licas, se ha despe\u00f1ado hasta el suelo y a\u00fan m\u00e1s abajo, desde donde es percibido como una picaz\u00f3n tentadora en el cuerpo, hipn\u00f3tica, que empuja desde los pisos inferiores al Yo con todo el poder de una compulsiva tentaci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El que ascendi\u00f3 a lo m\u00e1s alto acaba encontr\u00e1ndose en lo m\u00e1s bajo, pues los opuestos se tocan en los lugares de su exaltaci\u00f3n, y as\u00ed quien est\u00e1 cerca de Dios est\u00e1 cerca del fuego, l\u00e9ase siempre infernal. Cuando El est\u00e1 tan alto que nuestros ojos y nuestros m\u00e1s audaces vuelos de pensamiento no lo divisan, entonces suele escuchar su arcaica llamada el animal en nosotros, con su fino o\u00eddo genital.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Regresando a nuestro discurso central, decimos que todo este hiperdesarrollo parcial del que estamos hablando, se convierte en un exceso, que lo es a partir de la creaci\u00f3n de un desequilibrio, un desequilibrio que es necesario que ocurra para despu\u00e9s volverse a compensar ya veremos en qu\u00e9 manera. Justo cuando en una persona se alcanza un verdaderamente alto grado de diferenciaci\u00f3n en su faceta favorita de adaptaci\u00f3n, es cuando m\u00e1s en peligro est\u00e1 de que sus aspectos ocultos m\u00e1s primitivos e indiferenciados entren en disputa agresiva y amenacen a la conciencia con una oposici\u00f3n que t\u00edpicamente produce un per\u00edodo de neurosis. Se trata de un conflicto inherente a la naturaleza humana entre el impulso hacia la mayor diferenciaci\u00f3n, hacia la perfecci\u00f3n y el m\u00e1s alto logro, y el instinto hacia la armon\u00eda de la totalidad, hacia la complementaci\u00f3n, que s\u00f3lo es aliviado en un proceso c\u00edclico de ascensi\u00f3n, superaci\u00f3n y posterior ca\u00edda. A la vez, de un conflicto entre la adaptaci\u00f3n de la conciencia al mundo exterior y la adaptaci\u00f3n al mundo interior. Y tambi\u00e9n de un conflicto entre la voluntad y la independencia del yo y sus herramientas y su origen colectivo arquet\u00edpico, un conflicto entre la libertad y la capacidad de elecci\u00f3n y el destino y el instinto determinantes. Entre el yo que uno \u201celige\u201d ser en un trecho de la vida y la identidad verdadera que siempre espera en el siguiente.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El psicoan\u00e1lisis ha puesto de moda considerar los conflictos con el inconsciente como resultantes de un yo d\u00e9bil e infantil que s\u00f3lo ha tenido fuerza para enfrentar sus dilemas y problemas emocionales haciendo uso de la represi\u00f3n. Sin embargo, mi experiencia me dicta que precisamente en individuos de gran maduraci\u00f3n y aptitud, cuando han llegado a un determinando punto crucial de agudeza y profundidad en su desarrollo (diferente para cada uno), es muy esperable que se de ese conflicto interior que amenaza cambiarles de direcci\u00f3n la vida, incluso con la virulencia de una neurosis. Por eso hablamos de proceso de Individuaci\u00f3n a partir de la mitad de la existencia, en un momento que nos cuenta m\u00e1s de madurez que de infantilismo, cuando el pensamiento ha obtenido formaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n en las carreras y el trabajo, cuando el sentimiento ha formado familias y tra\u00eddo al mundo hijos. Y entonces queda un largo camino m\u00e1s all\u00e1.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Recordemos la leyenda del doctor Fausto, aquel eminente m\u00e9dico sabio que en el c\u00falmen de su profesi\u00f3n, se dej\u00f3 tentar por su alma para volver a empezar de nuevo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Si dejamos de lado la met\u00e1fora m\u00edtica y nos ocupamos de otras met\u00e1foras, como por ejemplo la psicol\u00f3gica, podr\u00edamos explicarnos de un modo muy gr\u00e1fico y creo que m\u00e1s comprensible: las funciones ps\u00edquicas son como cuatro \u00e1rboles que hincan sus ra\u00edces en el Inconsciente Colectivo psicoideo y yerguen su tallo y sus ramas hacia la luz de la conciencia personal, donde incluso en un punto de su desarrollo hasta se instrumentalizan. Cada car\u00e1cter \u201criega y abona\u201d en especial dos de esas cuatro funciones, que son las que alcanzan m\u00e1s frondosidad y altura y son las que dan apoyo, cobijo y sombra fundamentales a esa persona en particular. El principio que las rige a cada una es el de crecimiento, desarrollo, altura y diferenciaci\u00f3n; en una palabra, perfeccionamiento.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Entender qu\u00e9 significa este perfeccionamiento es f\u00e1cil si se compara por ejemplo la diferencia de sofisticaci\u00f3n del pensamiento en las tribus primitivas con el pensamiento heleno, o, mejor a\u00fan (estoy seguro de que hubieron Neandertales con un pensamiento m\u00e1s refinado no ya que el griego medio, sino m\u00e1s que muchos de nosotros, ciudadanos modernos y cultos del mundo occidental), si comparamos un griego com\u00fan con un S\u00f3crates.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En determinados individuos esas funciones principales alcanzan grados de desarrollo tan elevados que podemos llamar heroicos. Conocemos h\u00e9roes del pensamiento, h\u00e9roes del sentimiento, h\u00e9roes de la clarividencia y tambi\u00e9n h\u00e9roes est\u00e9ticos y gimn\u00e1sticos, as\u00ed como tambi\u00e9n en m\u00e1s de una o incluso en todas las funciones a la vez, los m\u00e1s grandes Maestros de la Humanidad. No creo necesario ejemplificar.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Podr\u00edamos decir que una funci\u00f3n llega a grado verdaderamente heroico, en sentido individuatorio, cuando logra su fin \u00faltimo, que es expresar a trav\u00e9s de ella su fundamento, producir en sus m\u00e1s altas ramas el nacimiento del fruto arquet\u00edpico que es la parte de S\u00ed mismo que est\u00e1 llamada por naturaleza a dar a luz. Adem\u00e1s, expresado de acuerdo al momento y nivel cultural hist\u00f3rico que sirve de terreno de crecimiento a esa funci\u00f3n, es decir, expresado de manera actualizada. Una maduraci\u00f3n que incluye un logro creativo, y que arquet\u00edpicamente coloca en un \u201ctrono\u201d, en una maestr\u00eda y por consiguiente frente a un discipulado, a su portador. Claro que el desarrollo verdaderamente heroico, el logro con respecto al S\u00ed mismo, no a la sociedad o lo colectivo, s\u00f3lo se consigue tras sucesivas muertes y renacimientos que renueven, afilen, completen y diferencien suficientemente a las funciones. No hay verdadero perfeccionamiento que no sea a la vez un completamiento, ni verdadero crecimiento que no sea tambi\u00e9n una profundizaci\u00f3n hacia la ra\u00edz, como veremos m\u00e1s abajo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En el sue\u00f1o de Robert este desarrollo heroico de sus funciones se expresa con la bella imagen del nacimiento y maduraci\u00f3n de los Budas.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Este impulso de perfecci\u00f3n es un aspecto Yang del proceso individuatorio. Est\u00e1 en connivencia con todo lo masculino que mide y selecciona acorde a jerarqu\u00edas y tan finas como tajantes comparaciones. Para los chicos en la escuela es important\u00edsimo saber\u00a0<em>\u201cqui\u00e9n mea m\u00e1s lejos\u201d<\/em>, y el tama\u00f1o del pene sigue siendo durante toda la vida un asunto capital. Para un atleta, una diferencia de d\u00e9cimas de segundo puede ser lo decisivo entre sentirse fracasado y ser el rutilante ganador. Para el aspecto masculino del S\u00ed mismo,\u00a0<em>\u201cla naturaleza es aristocr\u00e1tica, y alguien valioso es de tanto peso como diez de los otros\u201d<\/em>\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(3)<\/span>. La preocupaci\u00f3n acerca de d\u00f3nde se encuentra la m\u00e1s profunda verdad, el m\u00e1s grande amor, forma parte de todo este instinto de perfecci\u00f3n, crecimiento y progreso que es propio de la naturaleza de las funciones, y por consiguiente del alma y la conciencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Pero este instinto de progreso lineal se ve compensado por otro impulso igualmente consustancial del proceso individuatorio, un aspecto Yin que reclama armon\u00eda, equilibrio, complementaci\u00f3n; en una palabra, totalidad.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Posiblemente no exista suficiente energ\u00eda ps\u00edquica como para emplearse en el desarrollo y perfeccionamiento de las cuatro funciones a la vez; el afinamiento de cada herramienta reclama suprema consideraci\u00f3n y atenci\u00f3n y no es dable ocuparse en el cultivo de los cuatro \u201c\u00e1rboles\u201d al mismo tiempo. Para el instinto de perfecci\u00f3n eso ser\u00eda dispersi\u00f3n y por lo tanto fuente de mediocridad, primitivismo. Las conciencias donde destacan los desarrollos armoniosos sobre los diferenciados funcionalmente son las primitivas y podr\u00edamos decir tambi\u00e9n las infantiles. Pero a\u00fan m\u00e1s importante que esa de todos modos hipot\u00e9tica falta de energ\u00eda, es el veros\u00edmil obst\u00e1culo al crecimiento en paralelo que representa la oposici\u00f3n por pares de las funciones ps\u00edquicas, su rechazo rec\u00edproco dos a dos, no m\u00e1s se elevan hacia la conciencia desde la profundidad del S\u00ed mismo. En efecto, en el inconsciente, en el magma primordial parad\u00f3jico, las funciones coexisten con mucha m\u00e1s solidaridad que en la luz de la discriminaci\u00f3n, y por eso las conciencias crepusculares que apenas despuntan en su lucidez y diferenciaci\u00f3n desde all\u00ed pueden permitirse cierta arcaica armon\u00eda; siempre se\u00f1alando que se trata de un equilibrio relativo, pues la b\u00e1sica naturaleza ps\u00edquica humana presupone que all\u00ed donde despunte una conciencia, con mayor o menor unilateralidad dos funciones queden cercanas a la luz y las otras dos cercanas a la sombra (dejando aparte lo que cambia en ese estado primigenio de cosas el proceso de Individuaci\u00f3n). Mas en los individuos donde est\u00e1 despierto el llamado vehemente a la maduraci\u00f3n y al crecimiento de la conciencia por encima de lo colectivo primitivo es donde mejor advertimos que el proceso comienza solidario con el desarrollo de s\u00f3lo sus dos funciones favoritas, aquellas donde en principio se expresan mejor sus dones y que se apoyan mutuamente. Si no fuera as\u00ed, y pretendiera su psique crecer desde todos los flancos opuestos, el progreso quedar\u00eda varado desde el mismo principio porque la hostilidad entre las partes se negar\u00eda a s\u00ed mismo todo crecimiento. Ser\u00eda como querer caminar hacia la derecha y la izquierda a la vez.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En culturas de alta exigencia educativa y adaptativa como la nuestra, donde adem\u00e1s prima la especializaci\u00f3n \u2013hermana del perfeccionismo-, el individuo se demora a\u00fan menos en intentar complementar sus aptitudes a trav\u00e9s del corolario completo de funciones. R\u00e1pidamente y con fruici\u00f3n se abandona a sus cualidades punteras, aquellas que van a proporcionarle la m\u00e1s profunda e inmediata adaptaci\u00f3n y \u00e9xito. S\u00f3lo un impulso a la totalidad individuatorio le har\u00e1 a un hombre moderno sacrificar tan necesaria especializaci\u00f3n y afinaci\u00f3n en sus \u00e1reas favoritas, para marginarse y entorpecerse cultivando sus puntos d\u00e9biles, que de momento no van a proporcionarle ninguna satisfacci\u00f3n, sino todo lo contrario.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">De este modo, una o dos funciones crecen altas y frondosas hacia el Sol que es la conciencia acaparando casi todo el agua y el abono ps\u00edquico que el yo es capaz de entregar. Se convierten en puentes seguros al mundo, y el individuo valorar\u00e1 y construir\u00e1 su vida a trav\u00e9s de ellas. La m\u00e1s introvertida, en su crecimiento solar no perder\u00e1 nunca del todo la conexi\u00f3n con su origen, el Inconsciente; la m\u00e1s extravertida seguramente se despiste un poco m\u00e1s. Este crecimiento dual no es tampoco exactamente paralelo, pues ya de entrada no s\u00f3lo es que las diferencias funcionales son siempre aunque no lleguen a opuestas, excluyentes en cierto grado, sino que fundamentalmente ya la introversi\u00f3n y la extraversi\u00f3n de cada una impiden un desarrollo al un\u00edsono.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En la vida de Jung, observamos este desarrollo oscilante entre sus dos funciones principales cuando comparamos al Senex en su torre\u00f3n apartado del mundo con aquel Puer viajero y aventurero que tambi\u00e9n fue (intelecto introvertido frente a la intuici\u00f3n extravertida), aspecto de su personalidad vivido en toda su extensi\u00f3n por uno de sus amigos m\u00e1s \u00edntimos: el explorador Laurens van der Post.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Esas funciones altivas, a\u00fan en un desarrollo muy consecuente y por lo tanto en ciertos puntos genuinamente heroico, como ya sabemos, producen un desequilibrio entre la altura solar de la conciencia y el suelo h\u00famedo y oscuro que es su ra\u00edz, el inconsciente. Cuanto mayores son sus \u00e9xitos asentados en sus frondosas copas, m\u00e1s recelo y envidia cargan contra ellas las dos funciones reprimidas y raqu\u00edticas que quedaron atr\u00e1s, a ras del suelo. Por esta cercan\u00eda a la ra\u00edz primigenia, las funciones inferiores y especialmente la m\u00e1s reprimida se convierten en representantes del inconsciente que entabla batalla contra la conciencia representada en las funciones superiores. El instinto hacia la totalidad y el equilibrio no soporta esa diferencia de crecimiento y plenitud entre unas y otras, que al fin y a la postre es un desequilibrio entre los valores ineludiblemente unilaterales de la conciencia en esta parte del proceso y los valores opuestos del inconsciente. La aversi\u00f3n de las funciones inferiores hacia las sobrealimentadas superiores esgrime el estandarte de la lucha de la Luna contra el Sol.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Es entonces cuando la conciencia que hab\u00eda primado el camino hacia la derecha y la luz de la adaptaci\u00f3n, tiene que acomodarse en pos del principio de totalidad en un camino hacia la izquierda, hacia la oscuridad y la profundizaci\u00f3n. Ya se\u00f1alamos que es imposible el camino a la vez en dos direcciones. Hay que elegir. Pero existe un modo en que pueden hacerse compromisos entre ambos sentidos y que es la \u00fanica manera en que el desarrollo ps\u00edquico, la Individuaci\u00f3n, puede expresarse: inscribiendo un desarrollo circular, la Circumambulatio. De este modo, extendidos en un tiempo lineal que oscila a la vez entre los opuestos, alternadamente, y dibuja ese c\u00edrculo, el perfeccionamiento y la totalidad intentan hacerse mutuamente justicia. En los puntos de giro se produce la enantiodrom\u00eda; llega el momento de la merma, en que lo superior y superdesarrollado tiene que ceder su altura en pos de aumentar lo inferior y salvar las distancias. Llega el momento de la declinaci\u00f3n del Sol, la ca\u00edda del h\u00e9roe; la muerte del Buda, en ese sue\u00f1o que hemos tomado como inicial referencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Con la esperanza de renacimiento posterior no se espera s\u00f3lo una compensaci\u00f3n a favor de las funciones inferiores, sino una renovaci\u00f3n m\u00e1s profundamente vinculante de las funciones superiores con su ra\u00edces arquet\u00edpicas. Es decir, una renovaci\u00f3n vinculante del car\u00e1cter de la conciencia con el Inconsciente y la matriz arquetipal, que significa una ganancia tanto en completamiento como tambi\u00e9n en afinamiento y profundidad.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Las biograf\u00edas que no dibujan estos movimientos oscilatorios, son propias de individuos colectivos donde no se han perfilado m\u00e1s que los movimientos iniciales del desarrollo ps\u00edquico, estadios previos a los procesos individuatorios propiamente dichos<span style=\"color:#ff0000;\">. (3a)<\/span><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Las funciones superiores, por el mero hecho de afirmar la conciencia, abierta al mundo y a la luz, se adscriben a un car\u00e1cter solar tambi\u00e9n en las mujeres. El ego basa su fundamento en la lucidez, la diferenciaci\u00f3n y la instrumentaci\u00f3n, y esas son cualidades masculinas, aunque sean portadas desde funciones t\u00edpicamente femeninas como ocurre en general en la conciencia de la mujer. Las inferiores que quedan en el inconsciente, en lo oscuro, sombr\u00edo, h\u00famedo de la matriz primordial, adscriben pues las cualidades lunares, femeninas, de esta posici\u00f3n. En hombres y mujeres, conciencia es sol e inconsciente luna (por ejemplo: el lado derecho en ambos sexos es masculino y el izquierdo femenino), aunque desde el inconsciente de la mujer pujen funciones general y t\u00edpicamente masculinas (desde luego siempre teniendo en cuenta que dentro de esa similitud las diferencias y los matices se vuelven a la vez fundamentales). Esto complica un poco las cosas a la hora de analizar en este sentido el encuentro entre la mujer y su lunar interior, su inconsciente, pues \u00e9ste adquiere en un punto m\u00e1s bien la forma y modos de un sol negro, un sol nocturno que llamamos animus, as\u00ed como su conciencia brilla con cualidades luminosas de albor y crep\u00fasculo, m\u00e1s cercanas a la noche lunar que al mediod\u00eda (generalizando siempre demasiado, por supuesto).<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hechas estas explicaciones, podemos entender por qu\u00e9 el siguiente dicho de Jung que pone colof\u00f3n a lo expuesto hasta ahora sobre el conflicto entre los impulsos de perfecci\u00f3n y totalidad de la libido, es aplicable tanto a hombres como a mujeres por igual:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u201cLa inconsciencia es para el Logos el pecado primordial, el mal mismo. Pero su acto creador del mundo es matricidio, y el esp\u00edritu que se aventur\u00f3 en todas las alturas y todas las profundidades, tambi\u00e9n debe sufrir, como dijo Synesius, el encadenamiento a la roca del C\u00e1ucaso. Pues nada debe existir sin lo otro, porque fueron uno en el comienzo y han de volver a ser uno al final. S\u00f3lo puede existir conciencia si se reconoce y se tiene en cuenta permanentemente lo inconsciente, as\u00ed como toda vida debe pasar por muchas muertes\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(4)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En hombres asentados en funciones t\u00edpicamente masculinas, el car\u00e1cter lunar del anima por ser un contenido inconsciente, se redobla por adscribirse a \u00e9sta una funcionalidad t\u00edpicamente femenina. Ese es el caso de Jung: a sus funciones de sesgo racional y clarividente, intelecto e intuici\u00f3n respectivamente, en donde se asienta su \u201csolaridad\u201d, su masculinidad consciente, se opone desde la \u201clunaridad\u201d inconsciente un car\u00e1cter puramente femenino del anima: sentimiento y sensaci\u00f3n. En un caso as\u00ed, nos encontramos inmersos en el encuentro entre lo masculino y lo femenino en una forma muy contrastada de expresi\u00f3n originaria. Logos frente a Eros, en estado esencial.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Seguro que algo les ha parecido chocante: que adscriba sin m\u00e1s intuici\u00f3n a masculinidad. Hablando con m\u00e1s profundidad, intuici\u00f3n al ser un puente entre inconsciente y conciencia, en su aspecto receptivo e instintivo es verdaderamente nocturna, lunar, femenina. Cuando la intuici\u00f3n toma el mando de un car\u00e1cter, lo hace especialmente d\u00factil, maleable y sumiso ante el destino, recept\u00e1culo de visiones. De hecho, y este punto es muy importante, los individuos con una funci\u00f3n racional dominante introvertida y una irracional dominante extravertida, tienen todos en su manera de afrontar la vida un sesgo marcadamente femenino, por el peso que en sus biograf\u00edas se comprueba adquiere lo inconsciente, lo irracional, lo lunar. Es el caso de Jung, y adem\u00e1s en este sentido se trata de un caso paradigm\u00e1tico. Su funci\u00f3n racional, t\u00edpicamente masculina, el pensamiento, es introvertida, y su funci\u00f3n puente al mundo es la irracional (l\u00e9ase a-racional) intuici\u00f3n visionaria. En un caso as\u00ed es esperable una influencia masiva de lo lunar, incluido en ello una influencia decisiva de la relaci\u00f3n con las mujeres. Este contacto \u00edntimo, siempre problem\u00e1tico, entre un Logos poderoso y una Luna absolutamente subyugante desde el fondo, es el que hizo a los fil\u00f3sofos alquimistas medievales llamarse<em>\u201chijos pr\u00edstinos de la Madre\u201d<\/em>.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Pero no es gratuito que se le adscriba a ella, la intuici\u00f3n, el elemento fuego arquet\u00edpicamente, y se considere pues que su aspecto luminoso, creativo, su lado Logos, sea finalmente el m\u00e1s definitorio. En efecto, es una alumbradora de oscuridades cuya finalidad es ser psicopompo que empuja a la creaci\u00f3n, un esclarecedor de sentidos que funciona a menudo exactamente como un razonamiento inconsciente, por lo tanto representante de un Logos interior y aut\u00f3nomo, y es un estandarte de idealismo siempre. Estas razones creo nos son suficientes para avalar su adscripci\u00f3n hacia el lado de cualidades masculinas, hacia ese fuego de la necesidad de iluminar la oscuridad, siempre y cuando no olvidemos al mismo tiempo su parad\u00f3jica humedad mercurial. Esta \u201cambig\u00fcedad sexual\u201d, de la que tambi\u00e9n participa (desde otros \u00e1ngulos) su hermana opuesta la sensaci\u00f3n (la sensualidad terrenal en astrolog\u00eda se adjudica a Tauro, el toro, regentado al mismo tiempo por Venus) es la que hace que, al contrario que el pensamiento y el sentimiento, que se reparten de manera mucho m\u00e1s excluyente entre las conciencias de hombres y mujeres, sensaci\u00f3n e intuici\u00f3n sean dos funciones que se distribuyen \u201cgen\u00e9ticamente\u201d entre los sexos de una manera m\u00e1s, digamos, imparcial. La intuici\u00f3n como funci\u00f3n principal en una mujer, cosa que como digo no es nada rara, la capacita para lo ideal, espiritual y abstracto, as\u00ed como la sensaci\u00f3n en un hombre lo capacita para el sentido de lo real, terrenal y pr\u00e1ctico.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En definitiva, esa confrontaci\u00f3n tan \u00edntima y cercana entre Logos y Eros, se traduce en que en la biograf\u00eda de un hombre de tales condicionantes, los encuentros con la mujer real en su aspecto m\u00e1s profundamente femenino van a ser de mucho peso, decisivos en la interacci\u00f3n de su ego con lo m\u00e1s oculto, incomprensible, misterioso y peligroso de su propio inconsciente. El anima no va a encontrar ninguna dificultad en vivir c\u00f3modamente proyectada en la figura de ciertas mujeres relevantes de feminidad conspicua, y todo lo que ocurra con ella, el anima, en estos casos, ser\u00e1 inmediatamente significativo para las relaciones con la mujer correspondiente. Viceversa, tambi\u00e9n.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Tenemos pues que una de las llaves principales de encuentro para un hombre como Jung con el Inconsciente Colectivo es una mujer interior cuyo inter\u00e9s principal es el amor y lo er\u00f3tico. No es dif\u00edcil colegir la tipolog\u00eda correspondiente de este anima, justo el reverso opuesto de la conciencia: sentimiento extravertido, sensaci\u00f3n introvertida como funciones principales; intuici\u00f3n extravertida e intelecto introvertido como las m\u00e1s arcaicas. En terminolog\u00eda de MBTI, ESFJ.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Vamos a hacer una breve descripci\u00f3n de ambos caracteres contrapuestos. En mis propios comentarios al respecto, recogiendo impresiones desde diversas fuentes y complement\u00e1ndolas con mis propias experiencias, he dicho en otros lugares\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(5)<\/span>\u00a0de aquel car\u00e1cter, fundamentalmente masculino (INTP):<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u00ab(&#8230;) Son gente volcada en reflexiones sobre los por qu\u00e9, los por qu\u00e9 no y sobre todo los para qu\u00e9 de las cosas. A menudo aislados, en su mundo de b\u00fasqueda de las verdades y principios universales, del contexto que los rodea. Piensan r\u00e1pido, con claridad, y en los temas que les preocupan su concentraci\u00f3n es intensa. Pueden llegar a ser muy tozudos en la defensa de sus verdades, que a menudo son distintas de las del resto (&#8230;) Prefieren la discreci\u00f3n en todo lo externo. Les aburre e impacienta ocuparse de cosas obvias y de verdades de Perogrullo; su inter\u00e9s es siempre la verdad que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias y lo evidente.<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La belleza y la elegancia de la vida para ellos est\u00e1 en los procesos de pensamiento, la contundencia de la l\u00f3gica, y la exactitud y gracia de su expresi\u00f3n por medio del lenguaje. Matem\u00e1tico filos\u00f3ficos por esencia (&#8230;) La verdad es buscada por s\u00ed misma, no para obtener ninguna meta ni satisfacer ning\u00fan proyecto. La meta es la verdad en s\u00ed, y esa verdad buscada con ah\u00ednco es un modelo universal de entendimiento de la vida y el cosmos, original, completo y complejo. Cogito ergo sum es una expresi\u00f3n que s\u00f3lo podr\u00eda salir de un tipo similar a \u00e9ste. No tienen inter\u00e9s especial en demostrar con pruebas y hechos sus ideas, ni en indagar su comprobaci\u00f3n experimentalmente. Para que la verdad sea v\u00e1lida, les basta con que tenga suprema coherencia interna y perfecci\u00f3n l\u00f3gica, pues su \u00faltima referencia de contrastaci\u00f3n no es con el mundo de los hechos, sino con el mundo interno de las visiones y patrones arquet\u00edpicos (&#8230;)\u00bb.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jordan en su ensayo de 1896 sobre caracterolog\u00eda citado por Jung en Tipos Psicol\u00f3gicos<span style=\"color:#ff0000;\">\u00a0(6)<\/span>, esboza ciertos rasgos de un car\u00e1cter masculino que \u00e9l llama \u201capasionado\u201d que encajan con nuestro perfil de pensador introvertido:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u00abSus diversiones no cambian de hora en hora, y sus entretenimientos son genuinos y no formas de huir del desasosiego. Si ocupa un puesto p\u00fablico, es por capacitaci\u00f3n precisa, pero no le importar\u00eda que su causa fuera llevada por otras manos, si en las suyas tuviera menos oportunidad de \u00e9xito. Cuando su trabajo termina, se marcha de buen grado. Con facilidad sobreestima los \u00e9xitos de los colaboradores. Se desarrolla con lentitud, duda mucho de s\u00ed mismo. S\u00f3lo si tiene talento, su entorno lo empujar\u00e1 a escena, pero no por gusto propio.\u00bb<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El mismo Jung, a la hora de comentar sobre el mismo g\u00e9nero de caracteres, dice:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00ab(&#8230;) Seguir\u00e1 sus ideas, pero (&#8230;) no hacia fuera, sino hacia adentro. [La referencia al objeto] le falta a veces casi totalmente (&#8230;). Si el objeto es un ser humano, entontes \u00e9ste tiene el claro sentimiento de que \u00e9l cuenta propiamente s\u00f3lo de manera negativa, esto es, en los casos menos graves cobra consciencia de su superfluidad, en los casos m\u00e1s graves tiene el sentimiento de ser directamente rechazado (&#8230;) En la persecuci\u00f3n de sus ideas es casi siempre testarudo, obstinado e ininfluenciable. (&#8230;) Su aparici\u00f3n externa es con frecuencia poco h\u00e1bil, penosamente preocupada, por ejemplo, de evitar llamar la atenci\u00f3n, o tambi\u00e9n notablemente despreocupada, de una ingenuidad pueril\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(6)<\/span>\u00ab<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Daryl Sharp, en su libro Tipos Psicol\u00f3gicos Junguianos\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(7)<\/span>, hace una caricatura muy ilustrativa de \u00e9l en el cap\u00edtulo Cena con los Tipos:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u00ab(&#8230;) Ha llegado un nuevo hu\u00e9sped. Es profesor de medicina (&#8230;) Es muy conocido por sus aburridas conferencias y por nuevos descubrimientos en su campo. No tiene contacto con sus alumnos y le desagrada compartir sus ideas. Ni siquiera sus pacientes le interesan, siendo para \u00e9l s\u00f3lo \u201ccasos\u201d que necesita para continuar sus investigaciones (&#8230;) Jam\u00e1s se ve al profesor con su esposa (&#8230;) se rumorea que ella es inculta y que alguna vez fue su criada.\u00bb<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Contrastemos todo \u00e9sto con los comentarios sobre el respectivo car\u00e1cter femenino:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u00ab(&#8230;) Amantes de las celebraciones, los festejos y las reuniones c\u00e1lidas, sobre todo si son dentro de un marco tradicional y colectivo. Gregarios. No pocas veces histri\u00f3nicos, les encanta que sus emociones sean reconocidas por el p\u00fablico y convertirse en el centro de atenci\u00f3n. El sentido de sus vidas gira en torno al servicio y la ayuda al pr\u00f3jimo que le resulta interesante, intentando crear siempre para la gente que aman un entorno armonioso. Profundamente emp\u00e1ticos, necesitan ser necesitados y son muy orgullosos de dar (&#8230;) Su entorno favorito es un medio estructurado y convencionalmente seguro donde prime el valor de la simpat\u00eda y la compasi\u00f3n (&#8230;) Es uno de los tipos que m\u00e1s se funde \u201cneptunianamente\u201d con los sentimientos de los dem\u00e1s (&#8230;)\u00bb\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(5)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Otro peque\u00f1o resumen de lo escrito por Jordan, hablando de la que \u00e9l llamaba \u201cmujer no apasionada\u201d:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u00abPresteza y don de la oportunidad, m\u00e1s que perseverancia y coherencia. Vida llena de multitud de peque\u00f1as cosas. Muy \u00fatil en los movimientos sociales. Gusta ocupar posiciones dirigentes si tiene talento. Es bondadosa y hospitalaria con todos. Amar es preferir, odio es una mera aversi\u00f3n y los celos orgullo ofendido. No investiga y no duda. En asuntos importantes se pone en manos de la autoridad y en los peque\u00f1os saca conclusiones precipitadas. Se muestra muy distinta en la casa que en sociedad. En el matrimonio suele estar muy influida por razones sociales, convencionales, estabilidad y expansi\u00f3n. En el c\u00edrculo dom\u00e9stico es donde sale a relucir lo desagradable. La casa es invierno, la sociedad verano. La transformaci\u00f3n se opera nada m\u00e1s llega una visita. Ama la distracci\u00f3n\u00bb\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(6)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jung en sus comentarios sobre la sentimental extravertida:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00ab(&#8230;) Los sentimientos corresponden a las situaciones objetivas y a los valores generalmente v\u00e1lidos (&#8230;) Tales mujeres son buenas compa\u00f1eras de sus maridos y buenas madres siempre que sus maridos o sus hijos posean la constituci\u00f3n ps\u00edquica corriente en el pa\u00eds (&#8230;) quiz\u00e1s piense mucho y muy inteligentemente, pero su pensar no es nunca sui generis, sino que es un ap\u00e9ndice epimeteico de su sentir (&#8230;) Cuando el significado del objeto alcanza un grado todav\u00eda m\u00e1s elevado (&#8230;) la personalidad se diluye completamente en el sentimiento del momento (&#8230;) Una vez se es una cosa, otra vez se es algo completamente diferente\u00bb\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(6)<\/span><\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Daryl Sharp:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u00ab(&#8230;) Es una mujer encantadora, c\u00e1lida y voluptuosa como una pintura de Renoir, una maravillosa ama de casa, liberal, servicial, mundana. Es muy atractiva y hospitalaria (&#8230;) Su hogar demuestra un gusto refinado (&#8230;) Su conversaci\u00f3n no es particularmente excitante. A veces, sus opiniones son las de (&#8230;) conocidas figuras de su comunidad (&#8230;), ella las expresa con la mayor convicci\u00f3n, como si nacieran de ella (&#8230;) Est\u00e1 casada con un [hombre] que concede gran valor a vivir en un recatado lujo\u00bb<span style=\"color:#ff0000;\">(7)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Pasmosa la exacta oposici\u00f3n \u00bfno es cierto? As\u00ed como el car\u00e1cter masculino que estamos describiendo podr\u00eda ser en nomenclatura psicoanal\u00edtica un obsesivo, la contraparte femenina tender\u00eda siempre a caer en la histeria.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Ahora hay que se\u00f1alar que el car\u00e1cter de Jung es, obviamente, el car\u00e1cter del animus de esta se\u00f1ora, rec\u00edprocamente a como ella representa el car\u00e1cter de su anima.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Por supuesto, hay que tener tambi\u00e9n muy presente que el talante del anima en este tipo masculino no va a tener ese regusto y esa diferenciaci\u00f3n que vemos al comentar esta tipolog\u00eda femenina en referencia a mujeres, maduras en sentido psicol\u00f3gico, de carne y hueso. Est\u00e1 adscrito a sectores inconscientes y subdesarrollados, por eso en la caricatura del profesor no encontramos sin m\u00e1s una esposa refinada y de modales cultivados, sino una \u201cinculta que quiz\u00e1s fuera su criada\u201d. S\u00f3lo despu\u00e9s de sucesivos encuentros con el anima, el \u201cprofesor\u201d lograr\u00e1 diferenciar tanto su anima que llegue a enamorarse y sentirse a gusto con una mujer m\u00e1s diferenciada; al principio, cuando \u00e9l no sabe nada de estas cosas, su pasi\u00f3n tender\u00e1 siempre a escoger mujeres de talante primitivo, tal y como \u00e9l percibe oscuramente su anima. Como en la elecci\u00f3n de amor el \u201cprofesor\u201d pierde toda noci\u00f3n de conveniencia y s\u00f3lo se va a dejar guiar por el deseo y la pasi\u00f3n, incapaz de criticar el objeto (as\u00ed como es capaz con infinita sagacidad de criticar las m\u00e1s complejas ideas), en su biograf\u00eda aparece este matrimonio tan \u201cdescompensado\u201d. Von Franz, citada por Daryl en su libro, dice al respecto:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size:small;\"><em><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00abTal persona es, por supuesto, muy vulnerable al objeto de su amor. En el film el \u00c1ngel Azul, un profesor de edad madura se enamora de una joven bailarina de cabaret, una c\u00e1lida vampiresa que lo transforma en un payaso que incorpora a su rutina art\u00edstica. El la ama tanto que renuncia a su vida acad\u00e9mica y se arruina totalmente. Este es un buen ejemplo de la lealtad del sentimiento inferior, pero tambi\u00e9n de su mal gusto\u00bb.<\/span><\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El amor es ciertamente ciego, cuando la elecci\u00f3n se basa en la pura pasi\u00f3n. Esto contrasta mucho con la elecci\u00f3n marital del tipo femenino que estamos tratando, pues su mayor cualidad es precisamente la capacidad de obviar el objeto que despierta su mayor pasi\u00f3n subjetiva (con todo lo subjetivo se siente ciertamente inc\u00f3moda), que ser\u00eda seguramente alguien con este talante taciturno, cavilante y descuidado, y aplicar su profunda capacidad cr\u00edtica del objeto en elegir uno para el matrimonio que sea en lo pr\u00e1ctico y cotidiano lo m\u00e1s conveniente. Lo que es ceguera en un tipo, en el otro es agudo buen ojo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Bien es cierto que la criada o la bailarina \u201cseducidas\u201d por el profesor de estos ejemplos se ven de ese modo puestas en contacto a su vez con un representante de su animus oculto, como ya hemos se\u00f1alado. Pero pasar\u00e1n muchos a\u00f1os y muchas crisis hasta que puedan valorar qu\u00e9 significa eso m\u00e1s all\u00e1 de haber obtenido por la boda el status social de ser la esposa de un catedr\u00e1tico. Los mismos a\u00f1os que tardar\u00e1 el \u201cprofesor\u201d en entender a su anima, por lo tanto tambi\u00e9n a la mujer, y por sobre todo a s\u00ed mismo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Finalmente, entendamos aquella ruina y aquel abandono de la academia en su aspecto m\u00e1s profundamente arquet\u00edpico: las funciones superiores han sucumbido bajo la presi\u00f3n de las inferiores e inconscientes. Un par de Budas han muerto.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#820000;font-family:'Arial Narrow';\">La Visi\u00f3n Interior del Para\u00edso<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El 18 de diciembre de 1913, Jung tiene un sue\u00f1o crucial. Sobre una bella cadena monta\u00f1osa bajo el sol del poniente resuena el cuerno de Sigfrido, y luego aparece su figura majestuosa intentando correr hacia el valle. Jung, acompa\u00f1ado de un hombre de piel oscura, desconocido, sabe que tiene que disparar sobre el h\u00e9roe y convertirse en su traidor. As\u00ed lo hace, y la culpa lo inunda. Acaba de destruir algo muy grande y muy bello. Siente asco de s\u00ed. Al despertar, una imperiosa necesidad interna le obliga a descifrar inmediatamente el sue\u00f1o; sabe que si no lo hace, muy posiblemente tendr\u00e1 que usar el rev\u00f3lver guardado en su mesilla para efectivamente darse muerte. El arquetipo del sacrificio del h\u00e9roe, este ocaso de los Dioses del que venimos hablando, ha descendido a su vida y lo ha pose\u00eddo: si no hubiera sido capaz de entender en ese momento \u00e9sto mismo, si no hubiera sido capaz de comprender que lo que el Inconsciente requer\u00eda de \u00e9l era que deb\u00eda imponer un sacrificio a sus actitudes heroicas y a su impulso solar sustentado sobre sus funciones superiores, un sacrificio de lo m\u00e1s alto y perfeccionado de su ego, en pos de la sombra y de su lado primitivo y oscuro (el negro acompa\u00f1ante), seguramente esa falta de comprensi\u00f3n lo hubiera conducido a una muerte efectiva real. Ocurre mucho en la vida ordinaria; cuando un destino no es vivido en el plano interno y superior que le corresponde, entonces el \u201cs\u00edntoma\u201d del destino no vivido se somatiza, se corporiza, y conduce a desenlaces que ya no tienen remedio, pues en el Esp\u00edritu se dan soluciones que en la carne y la Materia no se pueden al ser su energ\u00eda concreta y carecer de aquella flexibilidad. Escapar de la Heiemarmene que tanto interesaba a los gn\u00f3sticos y desde siempre a los m\u00e1s grandes sabios, significa este escurrirse del destino compulsivo e irreparable en lo concreto, del \u201cs\u00edntoma psicosom\u00e1tico\u201d, para acceder a la consecuci\u00f3n del destino correcto en el camino y el nivel espiritual apropiados.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Este camino correcto signific\u00f3 para Jung no dispararse un tiro en la sien pero s\u00ed renunciar, por ejemplo, a su carrera acad\u00e9mica en ciertos puntos muy claros. 1913 anunci\u00f3 como ya vemos (a los que gusten de la numerolog\u00eda simb\u00f3lica no va a resultarles casual) una claudicaci\u00f3n en el \u00e1rea de logros egoicos, y en abril de 1914 Jung el profesor ya ten\u00eda abandonados su puesto como docente en la Universidad de Zurich, la secretar\u00eda de redacci\u00f3n del Jahrbuch, y su puesto como presidente de la Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica Internacional.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">El h\u00e9roe ario, como Sigfrido, en el que se hab\u00eda convertido Jung a la mitad de su vida, hab\u00eda muerto, asesinado por s\u00ed mismo. El rito de paso que signific\u00f3 aquel sacrificio explicitado en el sue\u00f1o, dejaba a Jung a expensas de un oscuro camino en pos de la noche ca\u00f3tica de lo desconocido del Mundo y de su Psique misma. El negro, su sombra, cercano a las praderas y selvas primigenias y a la sabidur\u00eda tribal cham\u00e1nica, tan lejanas del progreso civilizador de Occidente, lo acompa\u00f1\u00f3 en ese descenso, y la siguiente visi\u00f3n, a los pocos d\u00edas, del panorama interior lo puso en contacto con todo aquello que lo esperaba en sus adentros, cerca de las ra\u00edces de su conciencia misma, en aquellos lugares donde ya sabemos que habitan las funciones inferiores que son puente estrecho de paso al contacto con el Inconsciente Colectivo:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u00abAl pie de un elevado pe\u00f1asco vi dos figuras: un hombre anciano y una bella muchacha. Me llen\u00e9 de valor y me present\u00e9 ante ellos como ante seres humanos reales. Atentamente escuch\u00e9 lo que me dec\u00edan. El anciano me dijo que era El\u00edas, y ello me produjo una conmoci\u00f3n. La muchacha me desconcert\u00f3 casi a\u00fan m\u00e1s, \u00a1pues dijo ser Salom\u00e9! Era ciega. \u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1a pareja, Salom\u00e9 y El\u00edas! Pero El\u00edas me asegur\u00f3 que \u00e9l y Salom\u00e9 estaban relacionados entre s\u00ed desde la eternidad, cosa que me confundi\u00f3 por completo. Con ellos viv\u00eda una serpiente negra que manifestaba abiertamente un gran cari\u00f1o por mi. Me dirig\u00ed a El\u00edas, pues parec\u00eda ser el m\u00e1s razonable de los tres y disponer de un buen entendimiento. Respecto de Salom\u00e9 yo sent\u00eda desconfianza. El\u00edas y yo mantuvimos una larga conversaci\u00f3n cuyo sentido, sin embargo, no lograba captar\u00bb\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(8)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Jung seguidamente interpreta estas figuras como personificaciones de los principios arquet\u00edpicos de Logos y Eros. En \u00faltimo t\u00e9rmino, como tales Eros y Logos, forman la imagen ancestral de la sicigia Dios y Diosa que late en el centro de la estructura del S\u00ed mismo humano, pero en una psicolog\u00eda particularmente masculina hemos de diferenciar la figura del anciano sabio El\u00edas como la representativa propiamente del S\u00ed mismo, o imagen ejemplar \u00faltima para el ego, en este caso de Jung, y a la pareja Salom\u00e9 como una caracterizaci\u00f3n de su Anima.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">A fin de cuentas, claro, ese matrimonio hace de ambos Uno, el Andr\u00f3gino, el verdadero S\u00ed mismo. Pero antes de unir y celebrar la boda demasiado aprisa, es preciso hacer unas diferenciaciones. En cierto modo esperar\u00edamos encontrar al lado de una figura tan incuestionablemente elevada como El\u00edas una esposa de una talla divina, una imagen femenina tambi\u00e9n de incuestionable superioridad. Esperar\u00edamos quiz\u00e1s una visi\u00f3n Shiva &#8211; Shakti, Hera \u2013 Zeus; una sicigia m\u00e1s, digamos, compensada. Una figura de la significancia por ejemplo de una Virgen Mar\u00eda, ya que andamos con lo judeocristiano (aunque sinceramente, eso hubiera sido por otras razones, obvias, a\u00fan m\u00e1s chocante). Pero no. Aparece Salom\u00e9 la casquivana, la cortesana, la femme fatal. Un \u00eddolo para nada moral, sino todo lo contrario. Una mujer peligrosa, y, especialmente, para hombres como El\u00edas. Sin embargo, el profeta parece estar por encima del Bien y del Mal, incluso de los suyos propios, y no siente para nada peligrar la cabeza junto a su joven novia. Un hermoso alegato a favor de esa atracci\u00f3n tozuda, que no se detiene ante obst\u00e1culos como son las diferencias morales y de concepci\u00f3n del mundo m\u00e1s abismales, entre el principio del Esp\u00edritu y el de la Carne. Una atracci\u00f3n que entre ellos parece haber zanjado, por fin, su ancestral ponzo\u00f1a. Ciertamente est\u00e1n ah\u00ed desde siempre, los dos oficios m\u00e1s viejos del mundo: la prostituci\u00f3n y la profec\u00eda. Y desde siempre, am\u00e1ndose y necesit\u00e1ndose mutuamente, por m\u00e1s que \u00e9sto sea escandaloso, por m\u00e1s que haya sido siempre ac\u00e1 en la Tierra, a la luz de los egos y las conciencias, un amor tr\u00e1gico e imposible.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En lo m\u00e1s luminoso de esa uni\u00f3n m\u00e1gica, queda dibujada la grandeza del Unus Mundus donde todas las cosas importantes, grandes y peque\u00f1as, celestiales y terrenas, van de la mano y se aman y se gozan. En lo m\u00e1s chocante y oscuro, podemos decir que as\u00ed como la superioridad de El\u00edas se corresponde con la diferenciaci\u00f3n y capacidad del Logos de Jung, la elecci\u00f3n de pareja del profeta lo hace con ese \u201cmal gusto\u201d que nos recuerda instant\u00e1neamente a aquel profesor con su \u00e1ngel azul y su amor tr\u00e1gico. En efecto: Salom\u00e9, con su sensualidad y erotismo al lado de su odio, su sed de venganza y su ceguera, es una excelente representante del sentimiento extravertido, la calidez humana interpersonal, en mal estado como funci\u00f3n reprimida, olvidada y mal criada en los confines de las sombras de una psique dominada fundamentalmente por el pensamiento, como es la de nuestro doctor Jung a la edad de 38 a\u00f1os. Su Gu\u00eda le mostr\u00f3 tal imagen, una imagen especular de \u00e9l mismo como posibilidad futura, a la espera que comprendiera la importancia de entender a\u00fan mejor y m\u00e1s profundo las cosas de la vida, como El\u00edas, y la importancia a la vez de valorar su sentimiento escondido y denostado, traerlo a la vida, enriquecerlo de luz y desposarlo (condici\u00f3n adem\u00e1s sine qua non para lo anterior) como el mismo profeta le mostraba que hab\u00eda hecho. El sentimiento inferior, a\u00fan ciego, se acompa\u00f1a de la serpiente que es la perdici\u00f3n de los hombres cabales y el instrumento usado por el Inc. Colectivo para cortarles la cabeza. Por eso cuando Jung \u201cse peg\u00f3 el tiro\u201d, al morder el polvo, vio en su propio suelo a la hist\u00e9rica Salom\u00e9, ascendida al rango de esposa divina, que all\u00e1 abajo le esperaba. Con la cercan\u00eda de la serpiente tenemos claro que estamos intern\u00e1ndonos en lugares donde la civilizaci\u00f3n consciente ya no sirve y donde el conocimiento y el amor arquet\u00edpicos se inoculan a trav\u00e9s de la mordedura de lo instintivo, a ras de suelo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Hay que decir que si bien como \u00e9l mismo se\u00f1ala estas parejas de corte un tanto chocante y de significado especialmente profundo y numinoso translucen su profunda arquetipicidad en la universalidad de su aparici\u00f3n (Lao Tse y la bailarina, Simon Magus y Helena, Merl\u00edn y Viviana), yo se\u00f1alar\u00eda que es tambi\u00e9n muy com\u00fan, incluso quiz\u00e1s un poco m\u00e1s frecuente, encontrar por sobre todo en cuentos y leyendas, esta sicigia representada en una relaci\u00f3n de parentesco distinta, no ya como esposos, sino como Anima hija \u2013 S\u00ed mismo padre, donde queda m\u00e1s clara la posici\u00f3n jer\u00e1rquica dentro de la psique y la posici\u00f3n con respecto a la conciencia masculina de estas figuras arquet\u00edpicas. De todos modos eso casi queda insinuado en la visi\u00f3n de Jung: El\u00edas perfectamente podr\u00eda haber sido no esposo, sino padre de Salom\u00e9, y as\u00ed el Anima haberse presentado propiamente como hermana-amante del ego masculino, mientras que el Anciano Sabio haberlo hecho como Padre de ambos. Seguramente as\u00ed habr\u00eda ocurrido, si Jung hubiera sido capaz prematuramente de entender que frente a aquella visi\u00f3n, no era meramente espectador, sino activo participante, unido \u00edntimamente a esas figuras por lazos de profundo y verdadero parentesco, de sangre y de esp\u00edritu. Tal y como Jung las encontr\u00f3, fue como mirar en un espejo m\u00e1gico donde se le present\u00f3 la posibilidad, a\u00fan inciertamente aprehendida, de su propia identidad futura.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">As\u00ed que ya tenemos reconocidos fundamentales aspectos del \u201calma gemela\u201d de Jung, al menos en la mitad de su vida. Su anima Salom\u00e9, una sentimental extravertida cargada de seducci\u00f3n, erotismo (todo el que falta en la conciencia), y tanto rencor como amor a los fil\u00f3sofos y profetas, que goza de bastantes prerrogativas al lado de la figura del S\u00ed mismo.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Ciertamente, los aspectos adscritos a la funci\u00f3n inferior extravertida no totalizan el inventario de facultades del anima en la psique de un hombre como Jung. Hay otra faz. Salom\u00e9 representa lo concreto, la atracci\u00f3n entre los opuestos as\u00ed como su enemistad, pues es el contrario que fascina, atrae y repele a la conciencia, y por ello y por su carga eminentemente sensual y sentimental, acompa\u00f1ada de una tendencia preponderantemente exog\u00e1mica, es el puente decisivo a las relaciones de pareja reales. Es la emisaria, como puente al S\u00ed mismo, de los retos de \u00e9ste en el terreno de lo concreto (m\u00e1s que de sus dones). Es amiga de la serpiente, amante exigente y no madre cuidadora. Es morena, morena de nigredo, porque corta cabezas a veces a\u00fan con la mejor de las intenciones, y a trav\u00e9s de su ceguera hist\u00e9rica trama historias de amor a menudo tr\u00e1gicas. Es Turandot, Kundry, hija emisaria del padre oscuro, el Saturno enemigo y probador del h\u00e9roe. Un paso angosto e infernal de camino a los altos cielos: la Luna nueva.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Pero la misma Luna, la misma anima (como arquetipo, m\u00e1s all\u00e1 de ese car\u00e1cter adscrito a las funciones reprimidas, que es de \u00edndole personal), tiene otra faz, luminosa y llena. Es madre, cuidadora de la conciencia, del yo, al que trata como hijo predilecto, una especie de hada madrina. Su tendencia es preponderantemente end\u00f3gama. Puente de dones y de ayudas del S\u00ed mismo como padre bondadoso, dadora de apoyos y de \u00e1nimos, de inspiraci\u00f3n; es musa. Se aparece figurada como rubia, de piel clara. Introvertida, espiritual, compasiva y maga, aunque madre, es madre casta, y acompa\u00f1a al fil\u00f3sofo en sus soledades de pensamiento, al artista en su creaci\u00f3n solitaria. Instruye y forma, no como r\u00edgida institutriz, sino como profesora delicada. Es Beatriz para Dante, Sof\u00eda para Novalis, la Madre Celeste del Dr. Marianus.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Por supuesto, el cuadro tan negativo que he adjudicado al encuentro entre la Luna nueva y el Sol se desvanece ante el espectacular aspecto positivo que supone un Hieros gamos tal que la tradici\u00f3n judeocristiana ha ensalzado en el encuentro entre Salom\u00f3n y la Reina de Saba, o entre el novio y la novia morena del Cantar de los Cantares. Y el aspecto positivo de la tutela del anima luminosa se convierta en oscura tenebrosidad cuando lo confrontamos con su sombra, la paralizaci\u00f3n de la vida en brazos de la Madre sobreprotectora, la Medusa que convierte el fluir de la vida hacia su madurez en puerilidad estancada, de piedra.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Sin embargo nosotros en este art\u00edculo s\u00f3lo nos vamos a ocupar del encuentro con esa energ\u00eda femenina que representa la amante, y no la madre, la \u201cmorena ct\u00f3nica\u201d y no la \u201crubia espiritual\u201d, aunque separar en el encuentro con el anima y la mujer ambas polaridades es en la pr\u00e1ctica artificioso, pues ambos opuestos viven seg\u00fan el balance entre uno y otro, entremezclados y presentes, aunque en distinta proporci\u00f3n, en las mismas figuras. Hecha la salvedad y pidiendo disculpas por esa parcialidad de entrada err\u00f3nea, nos vamos a ocupar del encuentro con esa mujer, de la que ya conocemos su perfil interno, su forma de anima en el alma de Jung, de la que \u00e9l mismo dice:<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>\u201cLa mujer de [este] tipo dirige la c\u00e1lida corriente de su Eros sobre un hombre cubierto por la sombra de lo materno y suscita de ese modo un conflicto moral . Pero sin tal conflicto no se da la conciencia de la personalidad\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(4)<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#820000;font-family:'Arial Narrow';font-size:small;\"><strong>FIN DE LA PRIMERA PARTE<\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">(1) El equilibrio entre el Cielo y la Tierra, Robert Johnson, Paid\u00f3s,1999<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">(2) De nuevo Edipo, o la actualidad de una ilusi\u00f3n, Ra\u00fal Ortega, 2002<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">(2a) Jose Antonio Delgado, diario de conversaciones privadas, 2002<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">(3) Las relaciones entre el yo y el inconsciente, C.G. Jung, Paid\u00f3s, 1990<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">(3a) Teor\u00eda del sistema ps\u00edquico, Jose Antonio Delgado, 2001<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">(4) Arquetipos e Inconsciente Colectivo, C.G. Jung, Paid\u00f3s, 1994<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">(5) Colecci\u00f3n de fichas de personalidad para talleres de tipolog\u00eda, Ra\u00fal Ortega<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">(6) Tipos Psicol\u00f3gicos. C.G. Jung, Edhasa, 1994<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">(7) Tipos Psicol\u00f3gicos Junguianos, Daryl Sharp, 4 Vientos, 2002<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">(8) Recuerdos, Sue\u00f1os, Pensamientos, C.G. Jung, Seix Barral, 1992<\/span><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<blockquote><\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p align=\"right\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:small;\"><em>Tomado con autorizaci\u00f3n, de: http:\/\/www.odiseadelalma.com\/Ensayos\/Jungylaserpiente.htm<\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"center\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/barra-inferior-corta.jpg\" width=\"430\" height=\"19\" \/><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"Layer10\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JUNG Y LA SERPIENTE (PARTE 1) Ra\u00fal Ortega\u00a0 Ra\u00fal Ortega es terapeuta analista de orientaci\u00f3n junguiana. Tallerista y conferencista del enfoque junguiano. De 1998 a 2001 colabor\u00f3 estrechamente con personas y organizaciones junguianas de Argentina y M\u00e9xico. Fundador y actual &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/jung-y-la-serpiente-parte-1\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[24,69,120],"class_list":["post-905","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-jung","tag-ortega","tag-serpiente"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/905","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=905"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/905\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}