{"id":901,"date":"2009-06-30T20:46:41","date_gmt":"2009-07-01T01:46:41","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=901"},"modified":"2009-06-30T20:46:41","modified_gmt":"2009-07-01T01:46:41","slug":"eros-y-poder-en-pablo-picasso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/eros-y-poder-en-pablo-picasso\/","title":{"rendered":"Eros y poder en Pablo Picasso"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<\/span><\/strong><\/span><span style=\"text-decoration:underline;\"><span style=\"color:#790000;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\">EROS Y PODER EN PABLO PICASSO<\/span><\/strong><\/span><\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<a name=\"Arriba\"><\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\">Mayra Molina Vernet<\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><br \/>\n.<\/span><\/p>\n<table width=\"562\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"552\" height=\"85\">\n<blockquote>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-size:small;\">Mayra Molina Vernet es Fil\u00f3sofa, graduada en la Universidad Central de Venezuela. Est\u00e1 en el entrenamiento para ser psicoterapeuta en la Escuela Venezolana de Psicolog\u00eda Profunda desde hace 2 a\u00f1os.\u00a0<\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-size:small;\">Este texto fue presentado durante el V Congreso de Psicolog\u00eda Junguiana, celebrado en Chile, de 4 a la 8 de septiembre de 2009.<br \/>\nE-mail:\u00a0<\/span><\/strong><\/span><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><a href=\"mailto:costantinosny@gmail.com\">costantinosny@gmail.com<\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<blockquote>\n<div align=\"right\"><\/div>\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/Picasso.jpg\" width=\"277\" height=\"231\" \/><br \/>\n<em><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">Pablo Picasso<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Picasso no se interesaba por el \u201cmundo objetivo\u201d, en el sentido, que todo brotaba de sus im\u00e1genes interiores, de su creaci\u00f3n imaginativa; pocas veces opt\u00f3 por la m\u00edmesis; es decir, la estricta copia o similitud con la naturaleza. \u00c9ste planteaba, que hablar de una realidad objetiva era un sin sentido, ya que la \u201crealidad exterior\u201d jam\u00e1s escapar\u00eda al juicio subjetivo del observador\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(1)<\/span>. Sol\u00eda decir cosas como estas: \u201c(\u2026) esta ma\u00f1ana, mientras me afeitaba, se me ha ocurrido esta frase, se la brindo: hay que doblar cuidadosamente la realidad objetiva como se dobla una s\u00e1bana y guardarla en un armario, de una vez para siempre\u2026\u201d. Podr\u00eda ser clasificado tipol\u00f3gicamente como un senso-perceptivo intravertido: pintaba de acuerdo como \u00e9l percib\u00eda el mundo. Su obra resultaba as\u00ed, no una reproducci\u00f3n sino una producci\u00f3n surgida a partir de c\u00f3mo el mundo objetivo afectaba su subjetividad, de c\u00f3mo las im\u00e1genes interiores se superpon\u00edan siempre a la realidad. Hacemos referencia al m\u00e9todo creativo de Picasso porque esto concuerda claramente con la personalidad de \u00e9l; nada pod\u00eda ocurrir fuera de \u00e9l, era \u00e9l quien daba vida no s\u00f3lo a los objetos que pintaba sino tambi\u00e9n a todos los que lo rodeaban.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Picasso hablaba no a trav\u00e9s de sonidos sino de colores, y la \u00fanica forma que ten\u00eda de escribir no era a trav\u00e9s de letras sino b\u00e1sicamente mediante dibujos y pinturas. Esa era la forma en la que sab\u00eda expresarse y siendo lo femenino la imagen a la que recurre permanentemente, debemos preguntarnos antes que nada: \u00bfc\u00f3mo se relaciona Picasso con su\u00a0<em>anima<\/em>? \u00bfCu\u00e1l es la percepci\u00f3n que tiene de lo femenino? S\u00f3lo respondi\u00e9ndonos estos interrogantes podremos comprender el por qu\u00e9, por un lado, nos muestra una imagen de lo femenino sin voz propia y sin embargo, por otro, nos muestra una imagen de un anima voraz, capaz incluso de llegar a gestar sin ayuda de lo masculino.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Pero \u00bfQu\u00e9 pare una mujer para Picasso? \u00bfEst\u00e1 pre\u00f1ada de qui\u00e9n? \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 gestando? Lo monstruoso, ya que est\u00e1 pre\u00f1ada de s\u00ed misma.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">\u201c\u2026Picasso sol\u00eda decir, con m\u00e1s orgullo que sentimiento de culpa que deb\u00eda ser doloroso para una mujer verse transformada en un monstruo, o ir desapareciendo de su obra al tiempo que una nueva favorita se hac\u00eda visible en todo su esplendor\u2026\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(2)<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Es por tal raz\u00f3n que lo femenino en su obra es imagen de lo deforme. De aqu\u00ed que nos presente esas figuras femeninas en un estado de tanta violencia \u00bfQu\u00e9 hay m\u00e1s all\u00e1 de esa ferocidad de lo femenino? Es interesante ver como Pablo Ruiz, Diego-Jos\u00e9 Ruiz, Juan Nepomuceno Ruiz quien m\u00e1s tarde desechar\u00e1 su nombre de pila por llevar su apellido materno, estuvo siempre rodeado casi \u00fanicamente por mujeres: su abuela materna, su madre, dos t\u00edas maternas (solteras) Eladia y Eliodora, y una criada. Y como si las\u00a0<em>moiras<\/em>\u00a0quisiesen reforzar para siempre el destino de Pablo con lo femenino, le dieron dos hermanas: Dolores (Lola) y Concepci\u00f3n (Conchita), a quienes por dem\u00e1s, ador\u00f3.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Este matriarcado familiar le mostr\u00f3 siempre el lugar privilegiado que \u00e9l ocupaba, ya que todas estaban encantadas de atenderlo s\u00f3lo a \u00e9l: \u201cEllas formaron su primer s\u00e9quito (\u2026) Como ejemplo de un sentimiento influenciado por el car\u00e1cter materno, su madre una vez dir\u00eda: &#8216;\u2026Era un \u00e1ngel y un demonio en belleza. Nadie pod\u00eda quitarle la vista de encima&#8217;. Su madre tambi\u00e9n dice haberle manifestado: &#8216;Si te conviertes en soldado, ser\u00e1s un general. Si te conviertes en cura, terminar\u00e1s siendo Papa&#8230;&#8217; \u201d.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En 1900, a los diecinueve a\u00f1os, justo antes de partir hacia Par\u00eds en su primera visita, pint\u00f3 un auto-retrato (hoy en d\u00eda perdido) titulado por \u00e9l: \u201cYo-el Rey\u201d, y el cual firm\u00f3 tres veces para enfatizar: \u201cYo, el rey, el rey, yo, el rey\u201d. Esto nos ayuda a medir la propia importancia generada por el lugar del elegido concedido por sus adoradoras consangu\u00edneas. Por supuesto que \u00e9l se convierte en el rey s\u00f3lo en el mundo de las t\u00edas solteronas, no puede defenderse en el momento en que pisa suelo exterior\u2026\u201d. Teniendo una imago desdibujada del padre, en el sentido que \u00e9l no admiraba para nada a su progenitor, m\u00e1s bien, lo despreciaba, un d\u00eda lleg\u00f3 a decir que don Jos\u00e9 le serv\u00eda de ejemplo m\u00e1s por su torpeza que por su talento. Picasso depend\u00eda de esta simbiosis que manten\u00eda con este mundo femenino para estimular y reflejar sus propios potenciales masculinos arquetipales, estas mujeres quienes generaron todo ese eros materno, se encargaron que se desarrollara en \u00e9l la imagen o arquetipo del ni\u00f1o-divino, quien todo lo merece. M\u00e1s tarde desarrollar\u00eda la personalidad man\u00e1 que es tan claramente reconocible en \u00e9l. La cual lo lleva a establecer relaciones de poder, con cada una de las mujeres con las que se relacion\u00f3.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Podr\u00edamos observar c\u00f3mo algunas de las experiencias determinantes con el<em>anima<\/em>\u00a0en Picasso, coinciden con el nacimiento de su hermana Conchita, cuando \u00e9l ten\u00eda tres a\u00f1os de edad, y tres d\u00edas despu\u00e9s del terremoto que devast\u00f3 a la ciudad de M\u00e1laga.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Picasso asoci\u00f3 esos dos grandes eventos en su vida: el terremoto y el nacimiento de su hermana. Asumi\u00f3 m\u00e1s tarde que el nacimiento era lo que ven\u00eda despu\u00e9s de un gran cataclismo, quedando para siempre el \u00e1nima relacionada a lo ct\u00f3nico, lo tel\u00farico, a la madre terrible.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">\u201c\u2026 \u00bfEran las mujeres de grandes barrigas presagios de terremotos y nacimientos?\u00bb. Es interesante observar las inmensas mujeres defectuosas que pint\u00f3 en los a\u00f1os 20.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Ante su hermana Conchita, enferma de difteria (\u00e9l ten\u00eda s\u00f3lo trece a\u00f1os), jur\u00f3 que si ella se curaba, \u00e9l renunciar\u00eda a volver a pintar. Ella muere y \u00e9l jam\u00e1s se recupera de ese dolor. Sabemos por John Richardson, que sesenta a\u00f1os m\u00e1s tarde Picasso le habl\u00f3 a Jacqueline Roque (su segunda esposa) sobre su promesa. Unos a\u00f1os antes, tambi\u00e9n le hab\u00eda comentado a Francoise Gilot, su angustia al ver c\u00f3mo Conchita se deterioraba:\u2026estaba destrozado entre quererla sana y salva, o dese\u00e1ndola muerta para que su legado se salvara. Cuando ella muere, decide que Dios era el demonio y el destino, el enemigo. Al mismo tiempo estaba convencido que hab\u00eda sido su ambivalencia lo que le hab\u00eda permitido a Dios matar a Conchita.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En nuestro intento por comprender a Picasso no podemos dejar de lado su profunda convicci\u00f3n m\u00e1gica, casi primitiva, que proyectaba no s\u00f3lo en el arte sino en todo aquello que lo rodeaba; estaba convencido que el poder de un encantamiento era tan grande que fuera este verbal o visual, podr\u00eda alterar la realidad y en consecuencia el destino ser\u00eda otro. Es aquello que conocemos como\u00a0<em>participation mystique<\/em>. Y que no podemos no tomar en cuenta porque esto define claramente su manera de aprehender la realidad. Era tan supersticioso, y ve\u00eda la desintegraci\u00f3n de la forma tan literalmente, que quiz\u00e1s esa haya sido la raz\u00f3n por la que nunca hizo un auto-retrato cubista. En una oportunidad afirm\u00f3 que el arte no era algo para decorar los lugares, era un arma para usar ofensivamente y defensivamente contra el enemigo: La pregunta ser\u00eda \u00bfQui\u00e9n o cu\u00e1l era el enemigo? \u00c9l sent\u00eda que siempre hab\u00eda sufrido a manos del instrumento m\u00e1s hostil del destino: las mujeres. En otros momentos al enemigo (objeto introyectado) lo llam\u00f3 Dios, por considerarlo su mayor antagonista.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">En 1900 otro episodio que lo marca es el suicidio de su amigo Casagemas, quien enamorado de Laure Gargallo, conocida como\u00a0<em>Germaine<\/em>\u00a0termina meti\u00e9ndose un tiro en la cabeza, luego de intentar pegarle uno a ella, el cual falla. Este hecho fue de tal magnitud que a partir de ese evento hay quienes llegan a opinar que posiblemente se produjo en Picasso el \u201chorror y el desprecio persistente de las mujeres\u201d. Hay en cambio otros que piensan que su desprecio tiene que ver con el rechazo del que fue v\u00edctima por el hecho de haber sido pobre y de una clase social inferior a la de la joven \u00c1ngeles, a quien mandaron lejos para que no se juntara con \u00e9l. Esto le dio una raz\u00f3n para desconfiar del amor y el v\u00ednculo. M\u00e1s tarde se casar\u00eda con Olga, que no ten\u00eda inter\u00e9s por el arte pero si por los vestidos; de hecho pensaba que los cuadros s\u00f3lo serv\u00edan para decorar las casas, ven\u00eda de una familia noble y era suficientemente elegante para borrar aquellas \u201cpeque\u00f1as cosas\u201d que los hac\u00edan tan diferentes.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">\u00bfPodemos pensar que Casagemas representaba para \u00e9l un ideal, la inocencia, lo virginal? Y el hecho que este haya muerto a causa de una mujer es lo que hace que toda esa analog\u00eda ps\u00edquica arquetipal del principio femenino en el sentido de la conexi\u00f3n y la emoci\u00f3n es lo que lo haya llevado a interpretarlo como tragedia y muerte.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Es en esta misma \u00e9poca (per\u00edodo azul) cuando tiene como tema central a las prostitutas, resalta su car\u00e1cter sombr\u00edo, \u00e1vido, pat\u00e9tico y rid\u00edculo; el ejemplo cl\u00e1sico es el de la\u00a0<em>Cortesana con collar de gemas<\/em>. Tambi\u00e9n pint\u00f3 en esta misma \u00e9poca a las muchachas enfermas, recluidas en la prisi\u00f3n de Saint-Lazarre. Para Picasso todas esas mujeres, vienen siendo lo mismo. Recrea con absoluta destreza las im\u00e1genes de lo que para \u00e9l (en este caso, lo femenino que lo amenaza) han perdido toda dignidad. Saint- Lazarre se volvi\u00f3 el lugar privilegiado de su esp\u00edritu creador porque \u201c\u2026 \u00bfEn qu\u00e9 otro lugar iba a encontrar modelos que ejemplificasen su ambigua visi\u00f3n del sexo como algo ext\u00e1tico y tierno, pero tambi\u00e9n culpabilizador y ligado al sufrimiento e incluso a la muerte?&#8230;\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(3)<\/span>\u00a0El principal cuadro de este momento es el de\u00a0<em>Las dos hermanas. Originalmente el cuadro tuvo como tema a una madre y una puta.<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Es posible que Picasso haya trabajado lo m\u00e1s \u00ednfimo de lo femenino de forma apotrop\u00e1ica, precisamente para no ser devorado por ella. Su temor puede ser la raz\u00f3n que niega aquellos rasgos esenciales del arquetipo materno que describe Jung. Picasso, vivencia m\u00e1s bien su aspecto oscuro: \u201c(\u2026) lo secreto, lo oculto, lo sombr\u00edo, el abismo, el mundo de los muertos, lo que devora, seduce y envenena, lo que provoca miedo y no permite evasi\u00f3n\u2026\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(4)<\/span>\u00a0.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Ejemplo de ello lo representan las innumerables veces que pint\u00f3 a Olga (quien fue su primera esposa, y la cual fue desaprobada por la madre) con la lengua puntiaguda, volvi\u00e9ndola portadora de ese elemento filoso del cual tantas veces se sinti\u00f3 v\u00edctima. M\u00e1s tarde \u00e9l pintar\u00eda todas las deformaciones posibles de los rasgos del rostro de Dora Maar (su tercera amante): Una nariz de perfil con acusadas ventanas, pegada a una nariz vista de frente, un ojo vuelto hacia un ojo que nos mira fijamente. Solamente las finas manos de puntiagudos dedos, rub\u00edes en las u\u00f1as, estaban tratadas a veces con m\u00e1s indulgencia\u2026\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(5)<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">La pintura de Picasso siempre fue el reflejo de lo que viv\u00eda en ese momento, su obra delatar\u00e1 siempre sus secretas y rec\u00f3nditas emociones; adem\u00e1s resulta interesante ver la correspondencia que tiene lo masculino frente al\u00a0<em>anima<\/em>\u00a0en los distintos momentos de su vida. En alg\u00fan momento Picasso llega a afirmar que no hay pintor sin modelo, subrayando lo que Breton llamaba \u201csu indefectible vinculaci\u00f3n con el mundo exterior\u201d. Sin embargo pienso que entre la obra y el modelo, lo que cabe es hacerse la pregunta dial\u00e9ctica: \u00bfQui\u00e9n refleja a qui\u00e9n? La modelo en Picasso no es Dora, ni Francoise; es su anima proyectada, es decir, no son mujeres individuales, son todos aspectos de \u00e9l mismo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">No hay para \u00e9l un otro, el arquetipo de alteridad en \u00e9l resulta aberrante: sus pinturas son reflejos de sus contenidos ps\u00edquicos, proyectados en el lienzo. Por lo que el arte se nos presenta como el resultado del movimiento de ponerse a s\u00ed mismo como otro.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Y esto nos lleva a respondernos el angustiante interrogante de la raz\u00f3n por la cual ninguna de las mujeres guarda similitud entre s\u00ed, y es que precisamente lo que tienen en com\u00fan todas las mujeres de Picasso es que, aunque suene parad\u00f3jico, ninguna se parece a otra; la caracter\u00edstica com\u00fan es que cada una carga un fragmento de su\u00a0<em>anima<\/em>, y vemos claramente c\u00f3mo nunca logra encontrar el ideal femenino, ya que en su caso, como hab\u00eda mencionado anteriormente, el\u00a0<em>anima<\/em>\u00a0no est\u00e1 diferenciada de su complejo materno. Posiblemente es esta la raz\u00f3n por la que casi no pinta a la madre; parece resultarle una imago tan grande, que se ha vuelto irrepresentable: ella es la diosa-madre del ni\u00f1o divino. Picasso busca incansablemente en cada mujer a su madre sin entender que nadie puede ni acercarse a su imago. \u00c9l se mantuvo siempre fiel a ella\u2026 Este es el gran drama de Picasso a mi entender.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Otra cuesti\u00f3n interesante es qu\u00e9 es lo que lo lleva a plantearse el proceso creativo como algo que en \u00e9l siempre estuvo vinculado al poder: \u201c(\u2026) No se deja subyugar por una mujer si no es para liberarse al crear. La aventura amorosa no es, para \u00e9l, un fin en s\u00ed misma, sino el estimulante indispensable de su poder creador\u2026\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(6)<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Picasso subordina el amor a algo que es m\u00e1s fuerte que \u00e9l, y en este sentido nunca se muestra ambiguo; es \u00e9l quien maneja el poder mientras la f\u00e9mina del momento cae rendida y hechizada bajo su embrujo de seducci\u00f3n. No le permite avanzar hacia \u00e9l, quiz\u00e1 porque en el fondo guarda ese terror asociado a lo femenino y a lo tr\u00e1gico, \u00e9l no pudo vivenciar a su anima de forma sosegada, porque cuando la tierra se le mueve a uno, lo que le toca es correr o cubrirse; no puede uno quedarse tranquilo como si nada pasara, porque s\u00ed est\u00e1 pasando algo, y es algo muy grave. El\u00a0<em>anima<\/em>\u00a0de Picasso es esa tierra que se mueve permanentemente y no lo deja descansar, de ah\u00ed esos abismos del inconsciente de los que sale y entra con tanta frecuencia y que subjetivizan toda su obra, de ah\u00ed esa agitaci\u00f3n interior que sufre y hace sufrir a las dem\u00e1s, de aqu\u00ed: \u201c\u2026La actitud alternativamente mis\u00f3gina y tierna hacia las mujeres: su insaciable necesidad de amor y de atenci\u00f3n por un lado, y la cruel manipulaci\u00f3n de su afectividad por otro\u2026\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(7)<\/span>. Y por todo esto entendemos esa violencia que subyace todo cuanto toca. Esta es la raz\u00f3n por la que el hombre para Picasso siempre es visto en acci\u00f3n, mientras que la mujer es quien se agota bajo su mirada, mientras es devorada a su antojo por la avidez del artista endiosado.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">De aqu\u00ed que este\u00a0<em>daimon<\/em>\u00a0creador no pueda conectarse con la realidad del otro; no hay v\u00ednculo, no hay Eros, hay poder sobre el otro, el cual no es mas que el objeto de su deseo. Nos dice Richardson: \u201c\u2026El sexo es una met\u00e1fora para el arte, el arte una met\u00e1fora para el sexo\u2026\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Parafraseando a Vargas Llosa decimos que Picasso nos muestra un sexo abierto, el cual no le da espacio a la conciencia que sublima esas pulsiones que le son m\u00e1s inmediatas; \u201c\u2026es un sexo donde el falo es el rey, un sexo machista a m\u00e1s no poder\u2026\u201d al que se somete la mujer cada vez. El placer es \u00fanicamente masculino: la mujer est\u00e1 ah\u00ed para servir como portadora de placer y no para gozar. Es por esta raz\u00f3n que la mujer existe s\u00f3lo como modelo, quedando sometida sin salida. De aqu\u00ed que Vargas Llosa recuerda las reiteradas veces que Picasso ha pintado a las mujeres realizando la felaci\u00f3n al hombre que se deleita. \u201c\u2026en un postura que es como el arquetipo de este orden sexual: a la vez que le da placer, la hembra se rinde y adora al macho poderoso\u2026\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Dirigiremos nuestra atenci\u00f3n a ese lugar donde acontece ese acto privilegiado por la mirada del pintor: el burdel \u201c\u2026Como puro presente, como un intenso y desvergonzado espect\u00e1culo que no deja huellas en la memoria, c\u00f3pula pura y fugaz, inmune al remordimiento y la nostalgia\u2026\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(8)<\/span>. Encontramos aqu\u00ed el origen celestinesco de la relaci\u00f3n entre el pintor y su modelo; relaci\u00f3n que se da con lo femenino como la procuradora de emocionalidad e irracionalidad (lo que vincula) la celestina es tambi\u00e9n la que inicia en el camino del misterio (tragedia y muerte) y es tambi\u00e9n la curadora, ya que todos los problemas se quitan en el sexo\u201d.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Es en este sentido que esta figura femenina de la celestina y la prostituta nos devuelven los rasgos arquetipales de lo femenino, como lo es la necesidad. Es decir, que a pesar de ser lo que se somete, no hay iniciaci\u00f3n si no es a trav\u00e9s de estas figuras que procuran el encuentro\u2026 Por lo que el principio femenino debe vivenciarse siempre como lo que conecta con la emoci\u00f3n, esto, al l\u00edmite de todo el poder que estas mujeres le hayan otorgado a \u00e9l, y de la misma voluntad de dominio que \u00e9ste haya tenido toda su vida. Lo que es indiscutible es que: \u201c\u2026Picasso es, en efecto, el pintor de la mujer: diosa antigua,\u00a0<em>alma mater<\/em>, mantis religiosa, globo inflado, mujer llorosa, hist\u00e9rica, recogida como un huevo o entregada al sue\u00f1o, mont\u00f3n de carnes ofrecidas, mujer que orina regocijada, madre fecunda o cortesana\u2026 Ning\u00fan pintor habr\u00e1 ido tan lejos en el empe\u00f1o de desvelar el universo femenino, la complejidad de su realidad y sus fantasmas. Ese conocimiento \u00edntimo y apasionado es una reserva inextinguible para su pintura, que, disfruta de la variedad de ese registro formal y pl\u00e1stico, unas veces mineral, y otras veces carnal, abanico infinito que le da acceso a todas las metamorfosis. El cuerpo de la mujer es el obst\u00e1culo sobre el que proyecta su deseo de hombre y su impulso creador. La distancia entre arte y realidad, la diferencia irremediable entre el hombre y la mujer, le permiten mantener la tensi\u00f3n, motivo por el cual la obsesi\u00f3n del pintor y su modelo, que se transforma en relaci\u00f3n er\u00f3tica, suscita una producci\u00f3n de extraordinaria fecundidad, el resurgimiento de una nueva pintura\u2026\u201d\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(9)<\/span>.<br \/>\n<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#790000;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>NOTAS DE PIE DE P\u00c1GINA<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">(1) Brassai G. (2002).Conversaciones con Picasso. M\u00e9xico D.F, Ed. FCE. p. 182.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">(2) Richardson, J, (1995),Picasso Una biograf\u00eda. Madrid, Ed. Alianza, P.120.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">(3) Richardson, op.cit., p.219.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">(4) Jung C.G.,(1970) Arquetipos e Inconciente Colectivo, Barcelona: Ed. Paid\u00f3s, p.75.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">(5) Brassai, op. cit., p.68.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">(6) Brassai, op. cit., p.133<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">(7) Richardson, op. cit., p. 27.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">(8) Cfr Vargas Llosa, El Diario de Hoy, 17 de Junio de 2001.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">(9) Richardson, op. cit., p.444.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><strong><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/P06-126.htm#Arriba\">\u00a0<\/a><\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/barra-inferior-corta.jpg\" width=\"430\" height=\"19\" \/><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEROS Y PODER EN PABLO PICASSO\u00ab Mayra Molina Vernet . Mayra Molina Vernet es Fil\u00f3sofa, graduada en la Universidad Central de Venezuela. 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