{"id":883,"date":"2013-06-30T17:14:56","date_gmt":"2013-06-30T22:14:56","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=883"},"modified":"2022-02-25T00:17:28","modified_gmt":"2022-02-25T00:17:28","slug":"el-trabajo-con-el-trauma-en-analisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-trabajo-con-el-trauma-en-analisis\/","title":{"rendered":"El trabajo con el trauma en an\u00e1lisis &#8211; Donald Kalsched"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">DONALD KALSCHED, Ph.D<\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/kalsched_d.jpg\" alt=\"\" width=\"141\" height=\"191\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Analista Junguiano y Psic\u00f3logo Cl\u00ednico. Practica y ense\u00f1a en Albuquerque, Nuevo M\u00e9xico. Formador de Analistas en Sociedad Inter-Regional de Analistas Junguianos. Ofrece muchas conferencias sobre el tema del trauma temprano y su tratamiento. Este documento corresponde al cap\u00edtulo \u00abWorking with Trauma in Analysis\u00bb de la obra\u00a0<i>Jungian Psychoanalysis<\/i>, Editada por Murray Stein, Chicago: Open Court, 2010, pp. 281-295. Esta traducci\u00f3n fue autorizada por el autor.<\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>_____________________________________________<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Traducido del ingl\u00e9s por Ana Rico de Alonso y Juan Carlos Alonso<\/em><\/p>\n<div align=\"right\"><i>\u00abHay un dolor tan profundo<br \/>\nQue absorbe toda la sustancia<br \/>\nY luego cubre el abismo con un trance-<br \/>\nPara que la memoria pueda caminar<br \/>\nAlrededor \u2013 a trav\u00e9s \u2013 sobre \u00e9l<br \/>\nComo dentro de un desmayo &#8211;<br \/>\nVa seguro \u2013 donde un ojo abierto<br \/>\nLo har\u00eda caer &#8211; hueso por hueso.\u00bb<\/i><br \/>\n<b>EMILY DICKINSON<\/b><\/div>\n<div align=\"justify\">\n<h4><\/h4>\n<h4>El trauma se trata de un dolor tan \u00abprofundo\u00bb que se traga todo el proceso normal de desarrollo, dejando un \u00ababismo\u00bb o una \u00abfalla b\u00e1sica\u00bb (Balint, 1979, 18) entre el self y el mundo exterior, y entre el ego y el Self (Edinger 1972, 40) hacia el mundo interior. Afortunadamente, la historia no termina con esta hedidura, porque la psique humana tiene enormes poderes auto-curativos. Ella \u00abcubre el abismo con un trance\u00bb para que la vida pueda continuar.<\/h4>\n<h4>En lo que sigue voy a explorar este \u00abtrance\u00bb y contar c\u00f3mo emerge de lo inconsciente en forma de un sofisticado sistema de defensas que emplea la disociaci\u00f3n y la escisi\u00f3n para compartimentar aspectos intolerables de la experiencia. Yo llamo a este complejo defensivo, el\u00a0<i>Sistema de Auto Cuidado<\/i>, que en adelante ser\u00e1 abreviado como SCS (por las siglas en ingl\u00e9s de\u00a0<i>Self-Care System<\/i>). Consiste en un conjunto entrelazado de representaciones objetales y del self, por lo general un \u00abni\u00f1o\u00bb interior y su \u00abguardi\u00e1n\u00bb protector o persecutorio (Kalsched, 1996).\u00a0Estas personificaciones interiores suelen aparecer en los sue\u00f1os cuando un trauma temprano ha sido \u00abdisparado\u00bb por algo en la vida del paciente o en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica. A continuaci\u00f3n se presentan dos casos a manera de ejemplo.<\/h4>\n<h4>El SCS presenta mayores dificultades en el tratamiento anal\u00edtico del trauma debido a la\u00a0<i>resistencia<\/i>\u00a0que \u00e9ste le opone al cambio. Es importante que los analistas entiendan esta resistencia y su parad\u00f3jico papel de salvador de vida \/ limitador de vida en la historia del paciente. El SCS no cede su control sin que el paciente tenga una\u00a0<i>experiencia<\/i>\u00a0en la cual el \u00abni\u00f1o\u00bb perdido, oculto en su mundo interior, es alcanzado y ayudado. Esto, a su vez, no suceder\u00e1 sin una atenci\u00f3n especial a la relaci\u00f3n de sentimiento entre terapeuta y paciente, espec\u00edficamente a la sensaci\u00f3n de seguridad afectiva del paciente en la situaci\u00f3n anal\u00edtica.<\/h4>\n<h4>Para quienes est\u00e1n familiarizados con la teor\u00eda del v\u00ednculo, el SCS se puede considerar como un conjunto de modelos que operan internamente o esquemas que reflejan patrones de relaciones que se han generalizado e internalizado (Stern, 1985, Knox, 2003, 104-37). Estos esquemas proporcionan un conjunto de valoraciones y expectativas acerca de relaciones exteriores que determinan la forma en que el mundo interpersonal se interpreta y experimenta. Sin embargo, desde el punto de vista Junguiano, el SCS es mucho m\u00e1s que una internalizaci\u00f3n de los patrones de relaciones externas. Sus im\u00e1genes y afectos son amplificados desde dentro por el dinamismo mito-po\u00e9tico y arquet\u00edpico de la psique, y la aparente \u00absabidur\u00eda\u00bb con la que genera significado, crea historias imaginativas para el \u00abni\u00f1o\u00bb y le proporciona sue\u00f1os de curaci\u00f3n; y estas im\u00e1genes parecer\u00edan trascender lo que se describe a menudo como la ilusi\u00f3n infantil o la fantas\u00eda defensiva. M\u00e1s de un cl\u00ednico ha sido profundamente conmovido por la asombrosa inteligencia interior que parece ser movilizada en condiciones de estr\u00e9s traum\u00e1tico, hasta el punto de sugerir que, en sus esfuerzos para sanar el trauma, la psique parece tener acceso a poderes \u00absuperiores\u00bb, precognitivos o transracionales (Ferenczi, 1988, 81, Jung 1912, 330, Bernstein, 2005).<\/h4>\n<h4>Sin embargo como lo vemos nosotros, el SCS logra una cura\u00a0<em>parcial<\/em>\u00a0del trauma, lo suficiente para que la vida contin\u00fae, a pesar de la disociaci\u00f3n y de sus efectos en limitar la m\u00e1xima capacidad de una persona. Cuando la gente viene a psicoan\u00e1lisis,\u00a0<em>a menudo no sabe que esta cura parcial est\u00e1 sucediendo<\/em>, ni espera que su identidad, informada durante muchos a\u00f1os por \u00abinterpretaciones\u00bb desde el CSC, tendr\u00e1 que ser \u00abde-construida\u00bb en el curso de la terapia. Como Masud Khan (1974) nos recuerda, con estas personas traum\u00e1ticamente heridas&#8230; \u00abUno rara vez se enfrenta, en un primer momento, con la enfermedad aut\u00e9ntica del paciente. [M\u00e1s bien]\u2026 lo que es m\u00e1s dif\u00edcil de resolver y curar es una pr\u00e1ctica del paciente de auto-curarse. Curar una cura es la paradoja que enfrentamos con estos pacientes\u2026\u00bb (97).<\/h4>\n<h4>LA NATURALEZA DE LA AUTO-ESCISI\u00d3N<\/h4>\n<h4>Imaginemos un criatura muy peque\u00f1a -por ejemplo una ni\u00f1a de tres a\u00f1os, buscando amor en una figura parental- digamos su padre. Imaginemos que esto sucede cuando el padre alcoh\u00f3lico est\u00e1 ebrio y entonces explota el afecto de la ni\u00f1a viol\u00e1ndole su cuerpo, y luego aterr\u00e1ndola con amenazas si ella cuenta lo sucedido. En momentos tan traum\u00e1ticos como \u00e9ste, la ni\u00f1a se enfrenta a la aniquilaci\u00f3n potencial de su yo m\u00e1s personal, la destrucci\u00f3n de su esencia personal, el \u00abasesinato del alma\u00bb como lo llam\u00f3 Leonard Shengold (1989). Esta posibilidad catastr\u00f3fica debe evitarse a toda costa, y as\u00ed, algo verdaderamente extraordinario ocurre. Tendemos a dar por hecho esta cosa extraordinaria.<\/h4>\n<h4>De repente, \u00abella\u00bb est\u00e1 en el techo, mirando hacia abajo lo que le est\u00e1 sucediendo a su cuerpo que \u00abella\u00bb acaba de dejar vac\u00edo. Llamamos disociaci\u00f3n a esto. Si uno est\u00e1 en una situaci\u00f3n insoportable y es incapaz de salir de ella, una parte de uno se va, y para que esto suceda todo el self debe dividirse en dos a fin de evitar la ansiedad impensable de ser experimentado en su totalidad. Lo sorprendente de esta experiencia casi universal de la escisi\u00f3n traum\u00e1tica, es que la \u00abconciencia que presencia\u00bb parece seguir estando \u00abpresente\u00bb, pero desde otro lugar independientemente del cuerpo!<\/h4>\n<h4>Tenemos razones para pensar que la naturaleza de esta divisi\u00f3n es universal. Parte de la ni\u00f1a en nuestro ejemplo tiene una \u00abregresi\u00f3n\u00bb a un estado embrionario de relativa inocencia y de seguridad anterior al trauma. Esta parte regresiva ser\u00e1 sepultada profundamente en el cuerpo (inconsciente som\u00e1tico), y estar\u00e1 protegida por barreras de amnesia enviadas por el SCS (trance). Por otro lado, una parte separada de la ni\u00f1a de nuestro ejemplo \u00abprogresa\u00bb, es decir, crece muy r\u00e1pido,\u00a0<em>identific\u00e1ndose con el agresor y con la mente adulta<\/em>, trascendiendo el insoportable dolor del momento con una comprensi\u00f3n precozmente filos\u00f3fica, racional, y a veces \u00abtrascendente\u00bb. La parte progresiva \u00abvigila\u00bb a la parte regresiva. En su funci\u00f3n protectora, le proporciona sosiego como un \u00e1ngel de la guarda. En otras ocasiones, con el fin de mantener la parte regresiva en el interior, el self progresivo puede volverse negativo y persecutorio.<\/h4>\n<h4>En casos raros, si el trauma externo contin\u00faa sin disminuir, y el n\u00facleo esencial de la persona est\u00e1 en peligro de aniquilaci\u00f3n, se vuelve una tarea del SCS organizar el suicidio del ni\u00f1o (Ferenczi, 1988, 10).<\/h4>\n<h4>As\u00ed que un prop\u00f3sito central del SCS, es\u00a0<em>preservar y proteger un n\u00facleo sagrado de la personalidad de la inmanente violaci\u00f3n y destrucci\u00f3n<\/em>. Este \u00abn\u00facleo sagrado de la personalidad\u00bb, a menudo se presenta en sue\u00f1os como la imagen de un \u00abni\u00f1o\u00bb, es llamado por DW Winnicott (1963, 187) como un \u00abcentro sagrado incomunicado\u201d de la personalidad, o por Harry Guntrip (1971, 172) como el \u00abcoraz\u00f3n perdido del self personal\u00bb, o por el psicoterapeuta de orientaci\u00f3n espiritual TH Almaas (1998, 76-82) como una presencia ontol\u00f3gica descrita simplemente como \u00abesencia\u00bb, o como lo llam\u00e9 en mi libro anterior, el \u00abesp\u00edritu personal imperecedero\u00bb o el \u00abalma\u00bb (Kalsched 1996). Este centro sagrado de la persona humana no es\u00a0<em>equivalente<\/em>\u00a0al \u00abni\u00f1o\u00bb en el sistema, sino que representa su herencia divina, su inocencia generativa, y su potencial de vida.<\/h4>\n<h4>Por lo tanto, cuando este \u00abni\u00f1o\u00bb llega a la conciencia (v\u00e9ase el segundo caso m\u00e1s adelante) a veces aparece con una aura de numinosidad, es decir, como un ni\u00f1o \u00abdivino\u00bb o arquet\u00edpico.<\/h4>\n<h4>ORIGEN Y FUNCI\u00d3N DEL SISTEMA DE AUTO-CUIDADO<\/h4>\n<h4>En resumen, el SCS emerge de un campo traum\u00e1tico de experiencias con los dem\u00e1s, especialmente con figuras de v\u00ednculo temprano y registra una escisi\u00f3n ps\u00edquica necesaria debido a la experiencia insoportable del ni\u00f1o. Esta divisi\u00f3n se memoriza como una defensa arquet\u00edpica -un complejo bipolar que contiene un self progresivo (un guardi\u00e1n protector o persecutorio) y su contraparte regresiva (un ni\u00f1o)-. El SCS realiza las siguientes funciones:<\/h4>\n<h4>Una funci\u00f3n hermen\u00e9utica: Proporciona un \u00absignificado\u00bb para la vida dolorosa del ni\u00f1o cuando el caos y la falta de sentido lo amenazan. Interpreta las experiencias posteriores del ni\u00f1o a la luz de su \u00abhistoria\u00bb, en la que a menudo es el ni\u00f1o quien ha causado el trauma, por lo tanto \u00abmalo\u00bb, y debe seguir trabajando continuamente para convertirse en \u00abbueno\u00bb.<\/h4>\n<h4>Una funci\u00f3n interpersonal: Contiene la ansiedad, regula el afecto, y evita el re-traumatismo, inhibiendo la expresi\u00f3n del self y desestimulando el v\u00ednculo, por lo tanto regulando la distancia con el cuidador. Su lema favorito es \u00abtodo para m\u00ed mismo\u00bb. Niega la dependencia, la vulnerabilidad o la \u00abdebilidad\u00bb (v\u00e9ase m\u00e1s adelante el primer caso). Moldea las valoraciones y las expectativas del mundo interpersonal y llena su \u00abagenda\u00bb a trav\u00e9s de identificaciones proyectivas.<\/h4>\n<h4>Una funci\u00f3n auto-reguladora: Supervisa la disociaci\u00f3n de la experiencia traum\u00e1tica insoportable, separando la sensaci\u00f3n, el afecto y la imagen de modo que se borra un significado imposible. Controla la agresi\u00f3n y los estados cargados de maldad o verg\u00fcenza, a trav\u00e9s de la disociaci\u00f3n. Controla las secuencias de estar cambiando en los trastornos disociativos de identidad.<\/h4>\n<h4>Una funci\u00f3n auto-conservadora: Mantiene la parte pre-traum\u00e1tica del ni\u00f1o \u201cinocente\u201d con su chispa de alma divina, fuera de sufrimiento, asegur\u00e1ndose que nunca ser\u00e1 violada. Proporciona auto-hipnosis (trance) cuando es necesario, incluyendo las adicciones.<\/h4>\n<h4>Recurre a los recursos mitopo\u00e9ticos de la psique para proporcionar \u00abhistorias\u00bb al devastado ni\u00f1o interior, lo ayuda a sanar a trav\u00e9s de las bellezas de la naturaleza, el amor por los animales, por los rituales religiosos, la m\u00fasica, y otros. Le hace compa\u00f1\u00eda en el mundo interior, convirti\u00e9ndose a veces en r\u00edgido e implacable en su programa disciplinario. Organiza el suicidio, cuando todo lo dem\u00e1s falla.<\/h4>\n<div align=\"justify\">\n<h4>DIFERENTES TIPOS DE TRAUMA<\/h4>\n<h4>En la autobiograf\u00eda de Jung (Jung, 1965), describe el trauma como una \u00abhistoria no contada\u00bb.<\/h4>\n<\/div>\n<h4 style=\"padding-left: 30px;\">En muchos casos en psiquiatr\u00eda, el paciente que viene a nosotros tiene una historia que no ha contado, y que por lo general nadie conoce. En mi opini\u00f3n, la terapia solamente comienza despu\u00e9s de la investigaci\u00f3n de toda la historia personal. Es el secreto del paciente, la roca contra la que \u00e9l se hace a\u00f1icos. (117).<\/h4>\n<h4>Cuando usamos la palabra \u00abtrauma\u00bb nos estamos refiriendo a una experiencia aguda o acumulativa que nos \u00abvuelve pedazos\u00bb. Este despedazamiento es tanto un evento externo que nos produce un choque como un evento interior llamado disociaci\u00f3n. Jung se refiere al despedazamiento traum\u00e1tico como uno que eventualmente, con ayuda, puede ser recordado como una historia coherente. Este es frecuentemente el caso con el trauma adulto, donde la disociaci\u00f3n se limita a la situaci\u00f3n o situaciones traum\u00e1ticas que conducen a los trastornos de estr\u00e9s post-traum\u00e1tico, con sus s\u00edntomas caracter\u00edsticos. Sin embargo, no todos los traumas pueden ser recordados como una historia coherente. Los eventos traum\u00e1ticos en la ni\u00f1ez pueden ocurrir muy temprano para ser recuperados en la memoria expl\u00edcita. Aqu\u00ed los hechos despedazadores se producen cuando el ego del ni\u00f1o es inmaduro o que a\u00fan no est\u00e1 formado en su mayor parte, y tal vez profundamente identificado con las personas abusivas en el entorno de las que el ni\u00f1o depende. Con el trauma\u00a0<em>temprano<\/em>, la disociaci\u00f3n es de mayor alcance y sistem\u00e1tica en sus efectos, en realidad afectan al hemisferio derecho del cerebro que es el m\u00e1s activo durante los primeros dieciocho meses de vida, dejando a veces un d\u00e9ficit perdurable en la regulaci\u00f3n de los afectos (Schore 2003, 272).<\/h4>\n<h4>As\u00ed que el trauma de la primera infancia implica un \u00abdespedazamiento\u00bb que Jung no contemplaba cuando describi\u00f3 la historia secreta que sigue estando sin contar. Tal trauma temprano es un secreto, incluso para uno mismo y por lo tanto a menudo no puede ser informado cuando el paciente entra en psicoan\u00e1lisis. Este trauma temprano, no recordado, presenta un panorama m\u00e1s complicado para el psicoterapeuta anal\u00edticamente informado y requiere enfoques de tratamiento que van m\u00e1s all\u00e1 de las t\u00e9cnicas de interpretaci\u00f3n habituales para descubrir la fantas\u00eda, modificar las defensas, o confiar en los procesos espont\u00e1neos de auto-sanaci\u00f3n de la psique individual descritos por Jung.<\/h4>\n<p>C\u00d3MO SE \u201cRECUERDA\u201d EL TRAUMA TEMPRANO EN TERAPIA<\/p>\n<h4>Los efectos sistem\u00e1ticos de disociaci\u00f3n en la primera infancia permiten que la vida contin\u00fae, pero a costa de una gran ruptura en el mundo interior. Un ni\u00f1o traumatizado no va a entender lo que ha sucedido y<em>\u00a0a menudo no suele ser capaz de contarlo<\/em>\u00a0a los padres o a otros. Los elementos de la experiencia traum\u00e1tica, tales como sensaciones, afectos, e im\u00e1genes pueden ser \u00abcodificados\u00bb en la memoria epis\u00f3dica en \u00abestado dependiente\u00bb de las regiones subcorticales del cerebro derecho y no estar\u00e1n disponibles para los procesos verbales, incluyendo la memoria narrativa (Van der Kolk y Fisler 1995). Piezas enteras de la experiencia original tambi\u00e9n pueden ser \u00abalmacenadas\u00bb en el cuerpo, creando s\u00edntomas som\u00e1ticos sin estar a disposici\u00f3n de la conciencia (Van der Kolk, 1994). Esto es parte del \u00abtrance\u00bb construido por el SCS.<\/h4>\n<h4>Cuando las partes despedazadas de tales acontecimientos inenarrables de infancia comienzan a surgir m\u00e1s adelante en la terapia anal\u00edtica, pueden amenazar con desestabilizar toda la personalidad. Quien tiene estas experiencias no s\u00f3lo se siente \u00abtrastornado\u00bb por las escenas retrospectivas, como en el PTSD (trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico), sino que puede sentirse \u00abloco\u00bb o \u00abpose\u00eddo\u00bb. Todo el sentido de su identidad puede ser sacudido.<\/h4>\n<h4>Una sobreviviente de trauma que estaba empezando terapia tuvo esas escenas retrospectivas que le aparecieron cuando estaba haciendo su presentaci\u00f3n en su habitual estilo encantador. En un momento de silencio, \u00a1de repente oy\u00f3 que daban un portazo! Cada vez que esto sucedi\u00f3, entr\u00f3 en p\u00e1nico y se convenci\u00f3 de que estaba teniendo un \u00abcolapso\u00bb. Poco a poco, y con especial atenci\u00f3n a sus sentimientos de seguridad en el momento, juntamos un recuerdo coherente. Ella ten\u00eda tres a\u00f1os. Su familia viv\u00eda en un parque de casas rodantes. Era invierno. Su madre, que estaba teniendo una aventura con un hombre alcoh\u00f3lico de un remolque vecino, le tir\u00f3 la puerta, dici\u00e9ndole que no regresara antes de una hora. Mi paciente deambul\u00f3 en la nieve, perdida y sola. Al parecer, esto hab\u00eda sucedido en varias ocasiones y fue \u00abrecordado\u00bb s\u00f3lo como una sensaci\u00f3n de algo que se abri\u00f3 paso para salir, carente de afecto, sin im\u00e1genes visuales, y con un efecto profundamente desestabilizador. Tales respuestas de \u201cfogonazo\u201d (Wilkinson, 2006, 79-81) en las cuales el estado hiper-estimulado del trauma original hace erupci\u00f3n m\u00e1s tarde en la situaci\u00f3n de terapia, debe ser cuidadosamente manejado por el terapeuta, cuya principal preocupaci\u00f3n debe ser la regulaci\u00f3n del afecto y la restauraci\u00f3n de la seguridad y del equilibrio homeost\u00e1tico.<\/h4>\n<h4>Adem\u00e1s de escenas retrospectivas no recordadas en el trauma infantil, puede aparecer en forma de constantes repetidas con otros, que reiteran los patrones relacionales de la situaci\u00f3n original, amplificados por modelos que operan internamente, construidos por el SCS. Las v\u00edctimas de trauma se encuentran continuamente re-traumatizadas, como atrapadas en una profec\u00eda autocumplida. En los primeros d\u00edas del psicoan\u00e1lisis esto parec\u00eda un fen\u00f3meno autodestructivo conocido como la compulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n. Hoy en d\u00eda, se entiende que tal repetici\u00f3n, va a suceder inevitablemente\u00a0<em>tambi\u00e9n dentro de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica<\/em>, y que, si bien esto es a menudo experimentado como una crisis relacional, proporciona una oportunidad para que el paciente viva completamente la ruptura traum\u00e1tica original del v\u00ednculo en la transferencia \u2013 confiando que esta vez, lo sea hacia un desenlace diferente-.<\/h4>\n<h4>Por \u00faltimo, el trauma temprano puede regresar en forma de \u00abrecuerdos arquet\u00edpicos\u00bb en lugar de los personales. Los sobrevivientes del trauma temprano con frecuencia tienen historias muy v\u00edvidas sobre experiencias de vidas pasadas, secuestros alien\u00edgenas, abusos en rituales sat\u00e1nicos, etc (cf. Hedges, 2000).<\/h4>\n<h4>Sin cuestionar la validez de tales \u00abrecuerdos\u00bb, el terapeuta debe ser consciente de que hay un filtro arquet\u00edpico a trav\u00e9s del cual el trauma temprano llega al ego, es decir, al SCS. Por lo tanto, el significado arquet\u00edpico es sustituido por el significado personal. Tales historias pueden proporcionar un andamiaje de significado mitopo\u00e9tico de \u00abotra vida\u00bb, que mantiene viva a la persona hasta que el impacto m\u00e1s doloroso de la traici\u00f3n interpersonal, el descuido y el abandono\u00a0<em>en esta vida<\/em>, se pueda abordar.<\/h4>\n<h4>LA IMPORTANCIA DE LA RELACI\u00d3N EN LA CURACI\u00d3N DEL TRAUMA<\/h4>\n<h4>Durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os, los cl\u00ednicos que trabajan con pacientes de trauma temprano han hecho un descubrimiento doloroso, esto es, que la situaci\u00f3n anal\u00edtica usual, con su \u00e9nfasis en las palabras, su poder diferencial entre paciente y analista, y su tendencia a \u00abobjetivizar\u00bb el paciente a trav\u00e9s de la interpretaci\u00f3n, a menudo re-traumatiza la misma gente que est\u00e1 buscando ayudar. Qued\u00f3 claro que el trabajo con sobrevivientes de trauma requiere mucha mayor reciprocidad, transparencia y sinton\u00eda afectiva en la relaci\u00f3n anal\u00edtica, reminiscencia de una interacci\u00f3n temprana de la madre y el ni\u00f1o. Este descubrimiento llev\u00f3 luego a un renovado inter\u00e9s en la observaci\u00f3n de infantes (Beebe y Lachmann 1994) y a la teor\u00eda del apego (Bowlby, 1988), donde se demuestra claramente que la temprana comunicaci\u00f3n emocional di\u00e1dica, basada en el cuerpo entre el beb\u00e9 y la madre, es fundamental para la formaci\u00f3n de lo que Alan Schore (2003, 270) llama el \u00absistema impl\u00edcito del self\u00bb y la mente inconsciente. Bowlby y sus seguidores pudieron mostrar la facilidad con que el trauma interpersonal puede romper esa\u00a0<em>relaci\u00f3n de apego\u00a0<\/em>temprano, llevando hacia una internalizaci\u00f3n de los \u00abesquemas\u00bb r\u00edgidos, obsoletos y mal adaptados, o a los modelos que funcionan internamente y que reemplazan el suave fluir de\u00a0la negociaci\u00f3n con el objeto. Estos a su vez dan lugar a diversas formas de v\u00ednculos inseguros o desorganizados que afectan profundamente las relaciones interpersonales del sobreviviente del trauma m\u00e1s tarde en su vida y en el an\u00e1lisis (Knox, 2003, 115).<\/h4>\n<h4>Los analistas han comenzado a darse cuenta que\u00a0<em>lo que se ha roto relacionalmente debe ser reparado relacionalmente<\/em>. Los traumas relacionales tempranos inevitablemente entran en la relaci\u00f3n psicoanal\u00edtica, y aunque esto presente muchos peligros potenciales, tambi\u00e9n ofrece oportunidades \u00fanicas para la reparaci\u00f3n del trauma. Si esto va a ocurrir, sin embargo, remite al<em>tratamiento afectivamente enfocado,<\/em>\u00a0que Schore (2003, 49) llama la comunicaci\u00f3n entre los respectivos hemisferios derechos del cerebro. El analista se \u00absintoniza\u00bb en un nivel afectivo con estas brechas disociativas o lugares de descarrilamiento, en los que la conexi\u00f3n del sentimiento \u00edntimo con el paciente amenaza con separarse. El trabajo de Philipe Bromberg (2006) proporciona muchos ejemplos de esta delicada negociaci\u00f3n y de c\u00f3mo el analista debe convertirse en un total compa\u00f1ero en la \u00abregulaci\u00f3n di\u00e1dica\u00bb del afecto y la co-creaci\u00f3n de una realidad intersubjetiva totalmente nueva. Afortunadamente, en este proceso, lo que el analista dice o hace, ser\u00e1 menos importante que \u00abqu\u00e9 tan abiertamente se procesa lo que sucede con el analizado\u00bb (Mitchell, 1988).<\/h4>\n<h4>Adem\u00e1s del seguimiento creciente de los estados emocionales internos, hallados en este enfoque \u00abrelacional\u00bb, la neurociencia afectiva, la teor\u00eda del apego, y la observaci\u00f3n de infantes, han inspirado una variedad de nuevas formas de trabajar con el trauma en el cuerpo. Estos m\u00e9todos comprenden que el trauma del pasado y sus defensas se incorporar\u00e1n en los estados fisiol\u00f3gicos actuales, tales como la respiraci\u00f3n, los gestos, la tensi\u00f3n muscular, el movimiento, etc, y buscan trabajar directamente con ellos, ayudando al paciente a ser m\u00e1s consciencia de sus sensaciones y percepciones internas. Entre las contribuciones espec\u00edficamente Junguianas a este trabajo cabe mencionar la labor de sensibilidad del cuerpo de Marion Woodman (1984), el trabajo de larga data de Joan Chodorow (1978, 1984), la \u201cimaginaci\u00f3n activa en movimiento\u00bb y el \u00abmovimiento aut\u00e9ntico\u00bb en el trabajo de Tina Stromsted (2001). Fuera del campo Junguiano, la articulaci\u00f3n de Pat Ogden (2006) con un \u00abenfoque sensoriomotor\u00bb a la psicoterapia proporciona muchas formas \u00fatiles en las que las t\u00e9cnicas de sensibilizaci\u00f3n del cuerpo se pueden incorporar en el psicoan\u00e1lisis convencional.<\/h4>\n<h4>Otras formas de \u00abterapias expresivas de arte\u00bb, incluyen diversas formas de terapia de arte y terapia de caja de arena (Pattis, en este volumen) tambi\u00e9n son especialmente efectivas en el tratamiento de traumas, porque eluden el hemisferio izquierdo y tocan los recursos mitopo\u00e9ticos de la psique directamente, abriendo afectos de otra manera disociados en el cuerpo.<\/h4>\n<h4>Lo mismo podr\u00eda decirse del trabajo de Robert Bosnak con los sue\u00f1os (2007), centrado en el afecto. Los dos casos siguientes incorporar algunas de estos nuevas comprensiones.<\/h4>\n<h4><\/h4>\n<h4>EJEMPLO CL\u00cdNICO DEL SISTEMA DE AUTO-CUIDADO EN FUNCIONAMIENTO<\/h4>\n<h4>El siguiente caso es una de esas raras situaciones en las cuales el momento de un descubrimiento importante en una sesi\u00f3n de psicoterapia, m\u00e1s el sue\u00f1o que sigui\u00f3, desenmascararon muy claramente la estructura y funci\u00f3n del SCS del paciente. El incidente que deseo contar ocurri\u00f3 despu\u00e9s de varios meses, en un tratamiento anal\u00edtico en una exitosa agente de bienes ra\u00edces de treinta y ocho a\u00f1os, quien me consult\u00f3 en crisis porque las cosas no le estaban saliendo bien con un nuevo hombre con el cual ella estaba saliendo, y con quien hab\u00eda esperado casarse eventualmente.<\/h4>\n<h4>\u00c9l hab\u00eda argumentado que realmente no la conoc\u00eda muy bien y sent\u00eda que ella \u00abse escond\u00eda\u00bb de \u00e9l. Esta observaci\u00f3n la perturb\u00f3 lo suficiente como para traerla a terapia.<\/h4>\n<h4>Mi paciente era hija \u00fanica, atractiva, encantadora y completamente centrada en el afuera con una vida muy activa como mujer de negocios, y deportista, pero con poco acceso a su vida interior o a su yo de sentimientos femeninos. Su infancia, seg\u00fan ella, no hab\u00eda tenido incidentes especiales -no ten\u00eda verdaderos problemas para trabajar-, s\u00f3lo el problema externo con el novio que la decidi\u00f3 (despu\u00e9s de haberlo buscarlo en Internet) que era \u00abnarcisista\u00bb y que ten\u00eda problemas para comprometerse.<\/h4>\n<h4>Un d\u00eda ella entr\u00f3 claramente herida por algunas cr\u00edticas sobre ella, que le hizo su mejor amiga, quien la llam\u00f3 \u00absuperficial y poco profunda\u00bb. Mi paciente parec\u00eda deshecha por esto, y aunque inicialmente desvi\u00f3 mis suaves preguntas sobre sus sentimientos y trat\u00f3 de cubrirlos con humor negro, finalmente fue capaz (con mi ayuda) de quedarse con su dolor y tristeza por unos pocos momentos. Le pregunt\u00e9 que d\u00f3nde se localizaba la tristeza en su cuerpo, y ella se\u00f1al\u00f3 su coraz\u00f3n. En este momento, sus ojos se le llenaron de l\u00e1grimas. Aprovechando este afecto reci\u00e9n descubierto, pudimos vincular la cr\u00edtica dolorosa de su amiga a un patr\u00f3n de humillaci\u00f3n incesante de su amado padre quien, result\u00f3 que se hab\u00eda burlado de ella despiadadamente durante la escuela primaria y el inicio de la secundaria, acerca de su cuerpo \u00abgordo\u00bb (ella hab\u00eda sido una ni\u00f1a con un ligero sobrepeso) y luego la ridiculizaba por su \u00abestupidez\u00bb ya en la universidad.<\/h4>\n<h4>Cuando emergieron en la sesi\u00f3n los detalles de estas experiencias llenas de verg\u00fcenza, comenz\u00f3 a entrar en p\u00e1nico y a tener dificultad para respirar. Se produjo un patr\u00f3n de acercamiento \/ evitaci\u00f3n con respecto a sus sentimientos. Sus ojos se llenaban de l\u00e1grimas, seguido por una especie de llanto espasm\u00f3dico y restringido. Despu\u00e9s de recuperarse, ella hizo una broma acerca de que era un caso perdido, y luego se sent\u00f3 nerviosa, mordi\u00e9ndose los nudillos hasta que afloraron las l\u00e1grimas de nuevo. Cada vez la anim\u00e9 a dejar simplemente que los sentimientos llegaran sin censura, a respirar en ellos y a decirme m\u00e1s acerca de lo que se le ven\u00eda a la mente. Pero cada vez, ella los reprim\u00eda involuntariamente, pidiendo disculpas por utilizar mis pa\u00f1uelos, haciendo alguna broma oscuramente ir\u00f3nica, y luego finalmente, para su gran alivio, la sesi\u00f3n termin\u00f3.<\/h4>\n<h4>Yo estaba conmovido por esta dif\u00edcil sesi\u00f3n, pero cuando sali\u00f3 de la sala de espera hacia las escaleras, mi paciente coment\u00f3 ir\u00f3nicamente que \u00abno deb\u00eda preocuparme\u00bb, \u2026que nunca volver\u00eda a traer a esta ni\u00f1a peque\u00f1a, nauseabunda, y chillona de nuevo, si pod\u00eda evitarlo! Me sorprend\u00ed al escuchar esta declaraci\u00f3n de mi paciente de quien pens\u00e9 que estar\u00eda tan contenta como yo con la apertura que se hab\u00eda producido en sus sentimientos.<\/h4>\n<h4>La siguiente sesi\u00f3n lleg\u00f3 con el siguiente sue\u00f1o.<\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 30px;\">Estoy cautiva con un grupo de chicas j\u00f3venes en una casa flotante en alg\u00fan sistema de canales. Es una noche aterradora tan oscura como la tinta china. El capit\u00e1n, vestido de negro, trata de matarnos una por una. Es siniestro y perverso, como Hannibal Lechter en el Silencio de los inocentes. Estoy tratando de escapar con una joven con quien estoy encadenada por los tobillos, pero ella es d\u00e9bil y no me puede seguir el paso.\u00a0Ella se resbala en el agua y no podemos seguir, as\u00ed que finalmente somos capturadas. La joven permanece en el agua poco profunda. Trato de tirar de ella con la cadena para que pueda respirar, pero ella sigue cay\u00e9ndose de nuevo en el agua. El capit\u00e1n mira esto con placer. \u00c9l se acerca, me mira con regodeo, y con su bota en la garganta de la ni\u00f1a la hunde bajo el agua. Estoy abrumada con dolor y rabia mientras la miro ahogarse. Estoy indefensa.<\/h4>\n<h4>Mi paciente sab\u00eda que este sue\u00f1o se relacionaba de alguna forma con la sesi\u00f3n del d\u00eda anterior, pero le pareci\u00f3 que el sue\u00f1o confirmaba sus peores temores acerca de s\u00ed misma, es decir, que all\u00ed hab\u00eda algo b\u00e1sicamente equivocado. \u00ab\u00bfQui\u00e9n m\u00e1s -insisti\u00f3 ella-, tendr\u00eda un sue\u00f1o tan s\u00e1dico como este?\u00bb. Lo que mi paciente no se dio cuenta (y yo tampoco) era lo mucho que una parte desconocida de ella (el capit\u00e1n) aparentemente odiaba sus sentimientos de vulnerabilidad recientemente encontrados (la joven chica d\u00e9bil a quien ella estaba encadenada) y estaba tratando de \u00abmatarlas\u00bb, empuj\u00e1ndolas de nuevo al inconsciente. En retrospectiva, me di cuenta que su comentario sarc\u00e1stico a la salida de la sesi\u00f3n anterior, ven\u00eda directamente de este \u00abcapit\u00e1n\u00bb, desde el lado persecutorio de su SCS con el que su ego estaba, en ese momento, plenamente identificado. El capit\u00e1n debi\u00f3 tambi\u00e9n estar presente en la sesi\u00f3n como ese factor interno inconsciente que no le permit\u00eda liberar sus sentimientos y sacarlos del cuerpo a la mente.<\/h4>\n<h4>En el sue\u00f1o de mi paciente, su self de la infancia inocente pre-traum\u00e1tica es representado por la joven fr\u00e1gil a quien ella est\u00e1 encadenada. El ego del sue\u00f1o trata de sacarla del agua \u00abpara que pueda respirar\u00bb, al igual que en la sesi\u00f3n anterior, en la que ella hab\u00eda luchado para expresar el afecto disociado en su cuerpo en el momento en que emerg\u00eda y lo \u00abmataba\u00bb repetidamente.<\/h4>\n<h4>Este sue\u00f1o y nuestra comprensi\u00f3n mutua de \u00e9ste, ayudaron a mi paciente a ser m\u00e1s tolerante de su self interior de ni\u00f1a dependiente, y en la medida que nuestro trabajo progres\u00f3, ella fue capaz de arriesgar m\u00e1s afecto corporizado, suavizando su estructura defensiva blindada, representada por el vigilante y destructivo \u00abCapit\u00e1n\u00bb.<\/h4>\n<h4>CASO FINAL: EL NI\u00d1O ARQUET\u00cdPICO Y LOS DELFINES<\/h4>\n<h4>Un corredor de bolsa de Wall Street de casi treinta a\u00f1os me consult\u00f3 por depresi\u00f3n despu\u00e9s de que su prometida rompiera su compromiso y lo dejara por otro hombre. En respuesta a su traici\u00f3n, mi paciente sinti\u00f3 no s\u00f3lo los sentimientos habituales de dolor, tristeza y enojo, sino que comenz\u00f3 a sentirse desolado, irreal, \u00abdesconectado\u00bb, y \u00abmuerto por dentro\u00bb. Estos sentimientos de despersonalizaci\u00f3n y des-realizaci\u00f3n le parec\u00edan vagamente familiares. Al escuchar su historia, me pregunt\u00e9 qu\u00e9 trauma temprano pod\u00eda haber disparado el abandono actual de su novia. Pronto descubrimos lo que hab\u00eda sido ese trauma temprano.<\/h4>\n<h4>Despu\u00e9s de un per\u00edodo inicial de psicoterapia centrado en la p\u00e9rdida de su relaci\u00f3n, comenzamos a explorar su historia personal. No recordaba mucho de su infancia que hab\u00eda sido \u00ababurridamente normal, y t\u00edpicamente clase media\u00bb, excepto por una cosa. \u00c9l nunca sinti\u00f3 que perteneciera realmente a su familia y la fantas\u00eda que persisti\u00f3 era que deb\u00eda haber sido adoptado. Sent\u00eda que hab\u00eda algo secreto en su pasado. . . algo oscuro, \u00abotra vida\u00bb que deb\u00eda haber vivido. Incluso, hab\u00eda comprobado el registro de nacimiento y hab\u00eda confrontado a sus padres con estas ideas, pero no result\u00f3 nada.<\/h4>\n<h4>Despu\u00e9s de varios meses de an\u00e1lisis, y sinti\u00e9ndose especialmente deprimido por la p\u00e9rdida de su relaci\u00f3n amorosa, mi paciente record\u00f3 una pesadilla repetitiva que hab\u00eda tenido cuando era ni\u00f1o. En el sue\u00f1o, de alguna manera terminaba en la caneca de la basura de la cocina, que se guardaba en el s\u00f3tano en un armario cerrado con llave, un lugar en el cual su madre lo desaparec\u00eda cuando era \u00abmalo\u00bb. Este lugar hab\u00eda sido siempre aterrador para \u00e9l. Dijo que a veces lloraba tan fuerte all\u00ed, que quedaba \u00aben blanco\u00bb.<\/h4>\n<h4>Esperando que este sue\u00f1o temprano nos diera acceso a su mundo interior, le ped\u00ed que cerrara los ojos y volviera a entrar en el sue\u00f1o, cont\u00e1ndome lo que ve\u00eda y sent\u00eda. Al principio se resisti\u00f3 pero yo brome\u00e9 y le di seguridad, y finalmente se dej\u00f3 ir en la imagen. El lugar en el que se encontr\u00f3 se convirti\u00f3 en un corredor de horrores -una mezcla de im\u00e1genes distorsionadas de medios seres humanos y apariciones macabras-. Le ped\u00ed que se quedara con estas im\u00e1genes y dijera todo lo que se le ocurriera\u2026 especialmente lo que sintiera en su cuerpo. Dijo que se sent\u00eda muy peque\u00f1o y asustado y luego, cuando yo a\u00f1ad\u00ed qu\u00e9 tan abandonado e indeseado debi\u00f3 haberse sentido en su familia, estall\u00f3 en llanto. Con ayuda, se permiti\u00f3 rendirse a estas l\u00e1grimas y no dejarlas ir. Sali\u00f3 de la sesi\u00f3n muy sacudido, pero extra\u00f1amente conmovido. Esa noche tuvo el siguiente sue\u00f1o:<\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 30px;\">Estoy caminando por una playa desierta. Soy m\u00e1s joven, no s\u00e9 qu\u00e9 tan joven. En la distancia est\u00e1 una mujer que he conocido antes. Lleva una t\u00fanica blanca de tela con capucha. Ella se ve et\u00e9rea, vagamente de otro mundo. Ni siquiera su rostro es visible. Una tormenta se avecina. Vemos un promontorio en la arena. Ella lo se\u00f1ala e indica que quiere que yo lo cave. Lo hago, y descubro el cuerpo vivo de un ni\u00f1ito. Primero cavo la arena a lo largo de su torso, para que pueda sentarse. \u00c9l tambi\u00e9n lleva una larga t\u00fanica blanca con capucha. Su cara est\u00e1 todav\u00eda bajo la arena. Trato de limpiarlo, pero la arena sigue cayendo cubri\u00e9ndole los ojos. S\u00f3lo la frente y la barbilla est\u00e1n expuestas. Por \u00faltimo, lo saco y los tres caminamos juntos por la playa. De repente vemos una elegante marsopa saltando en el agua. Pronto se duplica y se convierte en dos, luego en cuatro, luego en ocho&#8230; hasta que el oc\u00e9ano est\u00e1 vivo con estos animales. Al observar este espect\u00e1culo desde una torre de salvavidas, un fuerte viento llega y nos bota hacia atr\u00e1s.<\/h4>\n<h4>Este sue\u00f1o excepcionalmente v\u00edvido le pareci\u00f3 muy extra\u00f1o a mi paciente, excepto que sab\u00eda que ten\u00eda algo que ver con la sesi\u00f3n anterior, la cual, seg\u00fan dijo, lo hab\u00eda \u00abgolpeado\u00bb. Sent\u00eda que desenterrar el cuerpo del ni\u00f1o deb\u00eda tener algo que ver con la excavaci\u00f3n de su pasado.<\/h4>\n<h4>No mucho tiempo despu\u00e9s, mi paciente se enter\u00f3 por una t\u00eda que su madre, ya fallecida, hab\u00eda sufrido una depresi\u00f3n post-parto despu\u00e9s de su nacimiento y que hab\u00eda estado hospitalizada durante seis semanas. A \u00e9l lo hab\u00eda enviado a vivir con esta t\u00eda, quien le inform\u00f3 que ella se lo fue devolviendo gradualmente a su madre, durante un per\u00edodo de un a\u00f1o porque ella permanec\u00eda deprimida e incapaz de hacerle frente a la situaci\u00f3n. Esta informaci\u00f3n nos dio una pista sobre el trauma temprano que se repet\u00eda en la vida de mi pacient, como cuando su novia lo dej\u00f3. Ya hab\u00eda sido abandonado hac\u00eda mucho tiempo, y en el proceso algo dentro de \u00e9l se hab\u00eda enterrado, permaneciendo encapuchado y no disponible: sin rostro. Podemos pensar en este ni\u00f1o enterrado como una versi\u00f3n m\u00e1s joven de \u00e9l mismo, el \u201cni\u00f1o\u201d animado, pre-traum\u00e1tico, cuya energ\u00eda le hab\u00eda dejado (a trav\u00e9s de la disociaci\u00f3n) en las ocasiones de terror repetido, en lo que \u00e9l llam\u00f3 su \u00abarmario de castigo\u00bb. Como tal, este ni\u00f1o con capucha representaba la parte perdida y que ahora regresaba del propio Self animado del paciente.<\/h4>\n<h4>Al yo sopesar estas posibilidades, me encontr\u00e9 con un pasaje del ensayo de Jung (1959, 177) sobre el arquetipo del ni\u00f1o, en el que analiza el \u201cni\u00f1o divino\u201d. Jung comenta sobre la imagen del \u201cencapuchado\u201d:<\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 30px;\">Fausto, despu\u00e9s de su muerte, es recibido como un ni\u00f1o en el \u00abcoro de j\u00f3venes benditos\u00bb. No s\u00e9 si Goethe se refer\u00eda, con esta idea peculiar, a los cupidos de antiguas l\u00e1pidas. No es improbable. La figura del\u00a0<em>cucallatus<\/em>\u00a0habla del encapuchado, es decir, el invisible, el genio de los difuntos, que vuelve a aparecer en el alegre juego de una nueva vida, rodeado por formas marinas de delfines y tritones.<\/h4>\n<h4>Esta imaginer\u00eda corresponde casi exactamente con la imaginer\u00eda del sue\u00f1o de mi paciente. Una parte de \u00e9l, invisible hasta ahora \u2013muerta y enterrada hace mucho\u2013 su \u00abgenio\u00bb o \u00abdaimon\u00bb, se da a conocer de nuevo a trav\u00e9s de la atenci\u00f3n mediadora de su \u00abself cuidador\u00bb (la mujer con capucha), una defensa de \u00abotro mundo\u00bb con una sabidur\u00eda extraordinaria y una conexi\u00f3n gemelar con su esp\u00edritu enterrado.<\/h4>\n<h4>Nuestra interpretaci\u00f3n de este sue\u00f1o se ve reforzada al amplificar la imagen del delf\u00edn. La asociaci\u00f3n m\u00edtica del delf\u00edn con el \u00abhijo\u00bb muerto y renacido es muy antigua. Pausanias habla de que un ni\u00f1o en parte divino, en parte humano, llamado Taras, hijo de Poseid\u00f3n y Satyraea, era el delf\u00edn-cabalgado por el Ni\u00f1o de A\u00f1o Nuevo, de la ciudad d\u00f3rica de Tarentum. Para otras evidencias en Pausanias, Graves (1955, 291-92) lo encuentra semejante al ritual de advenimiento del Ni\u00f1o del A\u00f1o Nuevo, dram\u00e1ticamente presentado en Corinto con la ayuda de un delf\u00edn domesticado, entrenado por los Sacerdotes del Sol.<\/h4>\n<h4>Esta imaginer\u00eda arquet\u00edpica nos permite dar una mirada a la funci\u00f3n salvadora de vida del SCS. Preserva el coraz\u00f3n perdido del self invisible y encapuchado, hasta que esta parte inocente con su carga \u00abdivina\u00bb -hasta ahora mantenida fuera de la vida de los sufrimientos-, reingresa en la corriente de vida una vez m\u00e1s rodeado, en su sue\u00f1o, por animales saltarines y juguetones que siempre se han asociado con la vitalidad, la animaci\u00f3n, y el regreso de la luz al mundo.<\/h4>\n<h4>Mi paciente no estaba muy interesado en estos paralelos mitol\u00f3gicos. Estaba, sin embargo, profundamente conmovido por una sensaci\u00f3n de que, de alguna manera, \u00e9l se hab\u00eda reunido con una parte perdida de s\u00ed mismo a trav\u00e9s de la exploraci\u00f3n anal\u00edtica de su historia de vida personal. Su vida ya no le pareci\u00f3 tan desolada, sino de alguna manera significativamente tormentosa. Pronto encontr\u00f3 otra novia y dej\u00f3 su terapia para una nueva vida.<\/h4>\n<h4>\u00bfPSICOLOG\u00cdA SIN LA PSIQUE?<\/h4>\n<h4>En la discusi\u00f3n anterior, he hecho hincapi\u00e9 en las funciones mitopo\u00e9ticas, psicol\u00f3gicas, y \u00abespirituales\u00bb del SCS y lo he hecho por una raz\u00f3n. Por un lado, los recientes acontecimientos revolucionarios en neurociencia y en estudios del cerebro (Schore, 2003a, 2003b), junto con el descubrimiento de que incluso el desarrollo del cerebro depende de la relaci\u00f3n temprana entre el ni\u00f1o y la madre (Gerhardt, 2004), conducen a una convergencia interesante en el campo. Estas dos corrientes de pensamiento se unen para destacar dos aspectos hasta ahora descuidados del trauma y su tratamiento, esto es, c\u00f3mo el trauma est\u00e1 codificado en el cerebro \/ cuerpo y se cura a trav\u00e9s de la atenci\u00f3n al cuerpo y a sus\u00a0<em>afectos<\/em>, y en segundo lugar, lo importante que es la relaci\u00f3n entre terapeuta y paciente para la reparaci\u00f3n del trauma temprano (Bromberg 1998, 2006).<\/h4>\n<h4>Yo personalmente he estado muy informado de estas nuevas tendencias y no tengo sino admiraci\u00f3n y gratitud a los hombres y mujeres que han puesto estas realidades en el centro. Comparto su entusiasmo. No hay duda que en el pasado, hemos estado demasiado centrados en las formas verbales \/ interpretativas del tratamiento en psicoan\u00e1lisis y hemos dejado de lado los sentimientos, el cuerpo, y la relaci\u00f3n terap\u00e9utica.<\/h4>\n<h4>En el enfoque Junguiano del trauma tambi\u00e9n hemos estado preocupados con la versi\u00f3n particular de Melanie Klein de la fantas\u00eda arquet\u00edpica y c\u00f3mo estas im\u00e1genes son traum\u00e1ticas en s\u00ed mismas. Esto ha conducido a un descuido relativo de la realidad exterior de trauma, su prevalencia en nuestras vidas, y su poder para moldear y distorsionar el mundo interior.<\/h4>\n<h4>Sin embargo, el lado oscuro de todo este entusiasmo por el cerebro y lo interpersonal, es uno sobre el cual Jung advirti\u00f3 hace muchos a\u00f1os, a saber, que podr\u00edamos terminar en una \u00abpsicolog\u00eda sin psique\u00bb (Jung, 1933, 178). Hay una tendencia en gran parte de lo que he le\u00eddo a alejarse del centro de la contribuci\u00f3n de Jung \u2013su descubrimiento de la chispa numinosa de la divinidad en el mundo interior, a la que se refer\u00eda como el Self. Mucho se ha hablado de la compatibilidad del pensamiento de Jung con los nuevos descubrimientos, su atenci\u00f3n al afecto, su relacionalidad, e incluso su \u00e9nfasis del self sobre el ego. Pero tambi\u00e9n hay un reduccionismo que me preocupa. Sin ir m\u00e1s lejos, una celebridad en el campo del trauma y su tratamiento como Peter Levine (1997) afirma que \u00abel trauma es fisiol\u00f3gico, no psicol\u00f3gico\u00bb (citado en Taki-Reece 2004, 65).<\/h4>\n<h4>Margaret Wilkinson (2006), cuyo libro ha hecho una enorme contribuci\u00f3n en la vinculaci\u00f3n de la psicolog\u00eda de Jung con los nuevos descubrimientos de la neurociencia, presenta dos hermosos casos de sobrevivientes de trauma que se salvaron, literalmente, por la psique mitopo\u00e9tica -en un caso por libros y pel\u00edculas, en otro a trav\u00e9s del dibujo, el amor por los animales, y una figura imaginaria interior que le mantuvo viva la esperanza. Sin embargo, al resumir su trabajo, ella dice que los casos demuestran que los ni\u00f1os \u00abnecesitan retraerse del peligroso mundo exterior al fingido mundo relacionado con el trauma\u00bb (Wilkinson 2006, 51).<\/h4>\n<h4>En mi opini\u00f3n, esto minimiza la importancia de la imaginaci\u00f3n, como si el mundo \u00abexterior\u00bb fuera en donde \u00abdeber\u00edamos\u00bb estar viviendo, libres del mundo interior \u00abfingido\u00bb. Por el contrario, como nos recuerda James Hillman (1975), vivimos en la psique como pez en el agua, y los sobrevivientes del trauma a veces viven all\u00ed m\u00e1s que el resto de nosotros. A menudo tienen una visi\u00f3n privilegiada de ese \u00abotro\u00bb mundo que hace su presencia en nuestros sue\u00f1os y en los grandes momentos de silencio que incluso abre la disociaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4>La teor\u00eda de las relaciones objetales y la teor\u00eda interpersonal proporcionan la mejor comprensi\u00f3n de c\u00f3mo se desarrolla el trauma, pero, al no captar la brecha entre las capacidades auto-curativas del mundo interior de la psique, no pueden concebir adecuadamente la curaci\u00f3n del trauma, que se da a trav\u00e9s de otros recursos diferentes a los personales. El Sistema de Auto Cuidado surge como consecuencia de una falla aguda o cr\u00f3nica del entorno relacional, para proporcionar una sinton\u00eda \u00absuficientemente buena\u00bb y una capacidad de respuesta emp\u00e1tica para el beb\u00e9 en crecimiento. El trauma ocurre cuando esta\u00bbfalla\u00bb cae fuera de lo que Winnicott llama la \u00abzona de omnipotencia\u00bb, con lo cual quiere decir, la experiencia que el beb\u00e9 puede sentir o \u00abmetabolizar\u00bb dentro de sus propios l\u00edmites de tolerancia -o de su propia capacidad simb\u00f3lica naciente. Los eventos que quedan fuera de esta \u00e1rea son \u00abinsoportables\u00bb o \u00ababominables\u00bb y constituyen nada menos que \u00ablocura\u00bb, con lo que Winnicott quiso decir literalmente una \u00abruptura\u00bb de la infancia que no puede ser recordada y alrededor de la cual el ni\u00f1o en crecimiento (con la ayuda de las defensas primitivas) debe levantar un falso self, como un \u00e1rbol que crece alrededor de un centro ausente, ahuecado por el golpe de un rayo.<\/h4>\n<h4>Esta aleccionadora y convincente historia sobre los efectos del trauma temprano representa una verdad parcial, pero no es toda la verdad. Hay algo fundamental que Winnicott deja por fuera de su meta-psicolog\u00eda completamente interpersonal, esto es, el contexto \u00abno humano\u00bb hacia el exterior (Searles, 1960), y el contexto \u201cpre-humano\u00bb hacia adentro, es decir, la capa arquet\u00edpica de la psique (Jung). El ni\u00f1o no est\u00e1 s\u00f3lo en relaci\u00f3n con la madre, sino con el \u00abmundo\u00bb de afuera y el \u00abmundo\u00bb de adentro, balanceado como si estuviera entre dos grandes misterios, hermosos y terribles. Es el trabajo de la madre ayudar a mediar en estas realidades Tit\u00e1nicas. Sin la mediaci\u00f3n \u00absuficientemente buena\u00bb de la madre, el ni\u00f1o estar\u00e1 expuesto a estos terrores y bellezas interiores y exteriores, y esto llevar\u00e1 inevitablemente a los s\u00edntomas traum\u00e1ticos\u00a0<em>en relaci\u00f3n<\/em>, por ejemplo, con la omnipotencia y la grandiosidadno no resueltas, al v\u00ednculo inseguro \/ desorganizado, etc.<\/h4>\n<h4>Pero el ni\u00f1o no estar\u00e1 necesariamente \u00abloco\u00bb. El SCS vendr\u00e1 a su rescate y este sistema va a reclutar los poderes arquet\u00edpicos de la naturaleza interior y exterior en su \u00abesfuerzo\u00bb para salvar el esp\u00edritu del ni\u00f1o, -su centro de salud-. Los muchos mitos que re-cuentan la historia de ni\u00f1os abandonados y expuestos pero rescatados por poderes transpersonales o por animales salvajes, registran este milagro \u201csalvador\u201d del SCS (Otto Rank). Es cierto que sin una adecuada relaci\u00f3n humana que medie entre la \u00abpsique y el mundo\u00bb, el ni\u00f1o traumatizado tendr\u00e1 dificultades a trav\u00e9s de toda la vida en su intimidad con otros. Nacido de v\u00ednculos afectivos rotos, el SCS no le permitir\u00e1 confiar en un proceso de re-vinculaci\u00f3n con los dem\u00e1s por temor a una re-traumatizaci\u00f3n. Pero el self que crece en torno a estas limitaciones no ser\u00e1 necesariamente un \u00abfalso\u00bb self y puede de hecho ser m\u00e1s creativo que loco, tal vez con un rico mundo interior, un acceso privilegiado a la \u00abrealidad no ordinaria\u00bb, una vida cultural profunda, y una gran pasi\u00f3n y capacidad para la vida. En el lenguaje de Jerome Bernstein, estas personas ocupan una \u00abTierra de Frontera\u00bb entre los mundos, en lugar de tener trastornos \u00abBorderline\u00bb de personalidad (Bernstein, 2005).<\/h4>\n<div>\n<h4>REFERENCIAS<\/h4>\n<h4>Essence: The diamond approach to inner realization. York Beach, ME: Samuel Weiser, Inc.<\/h4>\n<h4>The basic fault: Therapeutic aspects of regression. Evanston, IL: Northwestern University Press.<\/h4>\n<h4>Beebe, Beatrice, and Frank Lachmann. 1994.\u00a0<em>Representations and internalization in infancy: Three principles of Salience<\/em>. Psychoanalytic Psychology 11: 165.<\/h4>\n<h4>Living in the borderland: The evolution of consciousness and the challenge of healing trauma. London: Routledge.<\/h4>\n<h4>Embodiment: Creative imagination in medicine, art and travel. London: Routledge.<\/h4>\n<h4>Bowlby, John. 1988.\u00a0<em>A secure base: Parent-child attachment and healthy human Development<\/em>. 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