{"id":875,"date":"2009-06-29T20:03:48","date_gmt":"2009-06-30T01:03:48","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=875"},"modified":"2009-06-29T20:03:48","modified_gmt":"2009-06-30T01:03:48","slug":"ultimos-pensamientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/ultimos-pensamientos\/","title":{"rendered":"\u00daltimos Pensamientos"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer1\">\n<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<\/span><\/strong><\/span><span style=\"text-decoration:underline;\"><span style=\"color:#790000;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong>\u00daLTIMOS PENSAMIENTOS<\/strong><\/span><\/strong><\/span><\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<a name=\"Arriba\"><\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\">Carl Gustav Jung<br \/>\n.<\/span><\/p>\n<table width=\"562\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"552\" height=\"103\">\n<blockquote>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-size:small;\">Presentamos este escrito que corresponde a uno de los \u00faltimos cap\u00edtulos de la obra<em>Recuerdos, sue\u00f1os, pensamientos<\/em>, Barcelona: Editorial Seix Barral, autobiograf\u00eda de Carl Gustav Jung, escrito junto con la analista Aniela Jaff\u00e9 Se trata de uno de los documentos m\u00e1s curiosos y originales escritos por Jung. El libro puede ser comprado en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.libreriapaidos.com\/\" target=\"_blank\">Paid\u00f3s Libros<\/a>.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:medium;\"><strong><span style=\"color:#333399;font-size:small;\">.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<blockquote>\n<div align=\"right\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/JUngBras12.jpg\" width=\"243\" height=\"245\" \/><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Para la aclaraci\u00f3n biogr\u00e1fica de m\u00ed mismo las explicaciones de este cap\u00edtulo resultan indispensables, a pesar de que puedan parecerle al lector muy te\u00f3ricas. Pero esta \u00abteor\u00eda\u00bb es una forma de existencia vinculada a mi vida, representa un modo de vida que me resulta tan necesario como comer y beber.<\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>I<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\">Lo m\u00e1s digno de menci\u00f3n en el cristianismo es el hecho de que en su dogm\u00e1tica anticipa un proceso de transformaci\u00f3n en la divinidad, es decir, una transformaci\u00f3n hist\u00f3rica en el \u00abotro aspecto\u00bb. Esto sucede en la forma del nuevo mito por un desdoblamiento en el cielo, designado por vez primera en el mito de la creaci\u00f3n, donde sale a escena el adversario del creador en forma de serpiente, que conduce al primer hombre a la desobediencia con la promesa de adquirir mayor conocimiento (scientes bonum et malum). El secundo indicio es la ca\u00edda del \u00e1ngel, una \u00abprecipitada\u00bb invasi\u00f3n del mundo de los hombres por contenidos inconscientes. Los \u00e1ngeles son genios extraordinarios. Son exactamente lo que son y no pueden ser otra cosa: esencia carente de alma en s\u00ed, que no representan m\u00e1s que los pensamientos e intuiciones de su maestro. En el caso de la ca\u00edda del \u00e1ngel se trata exclusivamente del \u00e1ngel \u00abmalo\u00bb. Causan el efecto de la inflaci\u00f3n que hoy podemos observar en la locura de dictadores: los \u00e1ngeles procrean con los hombres una raza de gigantes que oficialmente se propone devorar tambi\u00e9n a los hombres como se lee en el libro de Enoch.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>La tercera y decisiva fase del mito es, sin embargo, la autorrealizaci\u00f3n de Dios en figura humana, en cumplimiento de la idea del Antiguo Testamento del matrimonio de Dios y sus consecuencias. En la \u00e9poca primitiva cristiana ya progres\u00f3 la idea de la encarnaci\u00f3n hasta la concepci\u00f3n del \u00abChristus in nobis\u00bb. De este modo penetra la totalidad inconsciente en el campo ps\u00edquico de la experiencia interna y otorga al hombre un presentimiento de su forma completa. Esto no s\u00f3lo constituy\u00f3 un acontecimiento decisivo para el hombre, sino tambi\u00e9n para el Creador: ante los ojos de los escogidos borr\u00f3 \u00c9l Sus oscuras cualidades y se convirti\u00f3 en el Summum Bonum. Este mito se conserv\u00f3 vivo firmemente durante un milenio hasta que en el siglo XI se notaron los primeros s\u00edntomas de una transformaci\u00f3n posterior de la consciencia.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>A partir de entonces aumentaron los s\u00edntomas de intranquilidad y de duda hasta que comenz\u00f3 a perfilarse a fines del segundo milenio la imagen de una cat\u00e1strofe mundial, es decir, en primer lugar una amenaza de la consciencia. Tal amenaza consiste en el fen\u00f3meno de los gigantes, es decir, una hipertrofia de la consciencia: \u00abNada es m\u00e1s grande que el hombre y sus hechos.\u00bb La trascendencia del mito cristiano se perdi\u00f3 y con ello la concepci\u00f3n cristiana de la totalidad cumplida en el m\u00e1s all\u00e1.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>A la luz siguen las tinieblas, la otra cara del creador. Este desarrollo alcanza su punto culminante en el siglo XX. Ahora el mundo cristiano se enfrenta realmente con el principio del mal, concretamente con la franca injusticia, tiran\u00eda, mentira, esclavitud y coacci\u00f3n de conciencia. Esta manifestaci\u00f3n del mal sin disimulo ha adoptado en el pueblo ruso figura permanente al parecer, aunque el primer brote de incendio se produjo en los alemanes. De este modo se ha evidenciado hasta qu\u00e9 grado est\u00e1 socavado el cristianismo del siglo XX. Frente a esto el mal ya no se deja equiparar con el eufemismo de la inofensiva privatio boni. El mal se ha convertido en realidad determinante. Ya no se puede eliminar del mundo una per\u00edfrasis. Debemos aprender a contar con \u00e9l, pues quiere vivir con nosotros. C\u00f3mo ser\u00eda ello posible: sin grandes desgracias no es de momento concebible.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>En todo caso necesitamos una reorientaci\u00f3n, es decir una metanoia. Si se habla del mal existe el peligro de caer en \u00e9l. Y ya no est\u00e1 permitido \u201ccaer\u201d ni siquiera en el bien. Un supuesto bien en el que se cae, pierde su car\u00e1cter moral. No se trata de que se convirtiera en mal, pero desencadenar\u00eda malas consecuencias por haber ca\u00eddo en \u00e9l. Toda forma de apasionamiento es mala, indiferentemente si se trata de alcohol, morfina o idealismo. Ya no est\u00e1 permitido dejarse seducir por los t\u00e9rminos antag\u00f3nicos.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>El criterio del proceder \u00e9tico ya no puede consistir en que lo que se reconoce como \u00abbueno\u00bb posea el car\u00e1cter de un imperativo categ\u00f3rico y que el llamado mal sea incondicionalmente evitado. Mediante el reconocimiento de la realidad del mal el bien se clasifica necesariamente como la mitad de una oposici\u00f3n. Lo &#8216;mismo vale para el mal. Ambos juntos constituyen una totalidad parad\u00f3jica. En la pr\u00e1ctica esto significa que el bien y el mal pierden su car\u00e1cter absoluto y nosotros nos vemos forzados a reflexionar que representan juicios.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>La imperfecci\u00f3n de todo juicio humano nos sugiere siempre la duda de si nuestra opini\u00f3n es siempre acertada. Tambi\u00e9n podemos encontrarnos sometidos a un juicio falso. Por ello el problema \u00e9tico se capta solamente cuando nos sentimos inseguros respecto a nuestra calificaci\u00f3n moral. Con todo debemos decidirnos \u00e9ticamente. La relatividad de lo \u00abbueno\u00bb y lo \u00abmalo\u00bb no significa en absoluto que estas categor\u00edas queden invalidadas o no existan. EI juicio moral se encuentra presente siempre y en todas partes con sus consecuencias psicol\u00f3gicas caracter\u00edsticas. Tal como he subrayado en otro lugar, el error cometido, planeado y pensado se vendar\u00e1 en nuestras aulas en el futuro igual que ha hecho hasta el presente, independientemente de que el mundo haya cambiado o no para nosotros. Son solamente los contenidos del juicio los que sucumben a las condiciones de lugar y tiempo, y var\u00edan paralelamente. La valoraci\u00f3n moral se fundamenta siempre en nuestro c\u00f3digo de costumbres que nos parece seguro, que pretende saber lo que es bueno y malo. Pero ahora que sabemos lo inseguro que es el fundamento, la decisi\u00f3n \u00e9tica, se convierte en un acto creador subjetivo que s\u00f3lo podemos asegurarnos concedente Deo, es decir, necesitamos un impulso espont\u00e1neo y decisivo por parte del inconsciente. La \u00e9tica, es decir, la decisi\u00f3n entre Bien y Mal no es afectada por esto, s\u00f3lo se dificulta. Nada puede ahorramos la tortura de la decisi\u00f3n \u00e9tica. Pero hay que tener, por duro que pueda sonar, la libertad de impedir si fuese necesario el bien moral conocido y hacer el mal reconocido como a tal, si se quiere alcanzar la decisi\u00f3n \u00e9tica. En otras palabras: no hay que caer en los extremos. Frente a una parcialidad de ese tipo disponemos del modelo del neti-neti de la filosof\u00eda india en forma moral. En ella el c\u00f3digo de la moral, si el caso lo exige, se suprime sin falta y se deja a la decisi\u00f3n \u00e9tica del individuo. Esto no es en s\u00ed nada nuevo, sino que ha sucedido ya desde siempre en la \u00e9poca pre-psicol\u00f3gica como \u00abcolisi\u00f3n de deberes\u00bb.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>El individuo, sin embargo, es generalmente tan ignorante que desconoce en absoluto sus propias posibilidades de elecci\u00f3n y por esta raz\u00f3n busca siempre angustiadamente las reglas y leyes externas en que poder confiar en su desorientaci\u00f3n. Visto desde la insuficiencia humana general, una gran parte de culpa reside en la educaci\u00f3n, que se orienta exclusivamente a lo que se sabe en general, pero no trata de lo que es experiencia personal del individuo. De este modo se ense\u00f1an idealismos de los que en la mayor\u00eda de casos se sabe con seguridad que no podr\u00e1n realizarse y, sin embargo, son predicados oficialmente por quienes saben que ellos mismos no los han realizado, ni los realizar\u00e1n. Esta situaci\u00f3n es aceptada sin reparos.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>As\u00ed pues, qui\u00e9n desee obtener una respuesta al actualmente planteado problema del mal, necesita en primera instancia un autoconocimiento b\u00e1sico, es decir, el mejor conocimiento posible de su totalidad. Debe saber sin paliativos hasta qu\u00e9 punto es capaz del bien y qu\u00e9 vilezas est\u00e1n a su alcance, y debe precaverse de considerar a uno como real y al otro como ilusorio. Ambas cosas son ciertas como posibilidad y ni una cosa ni la otra se eludir\u00e1n completamente, si quiere \u2014 como debe \u2014 vivir sin autoenga\u00f1o ni autodecepci\u00f3n.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Sin embargo, en general, se est\u00e1 desesperantemente lejos de un tal grado de conocimiento, pese a que en muchos hombres de hoy d\u00eda ser\u00eda perfectamente posible un autoconocimiento m\u00e1s profundo. Tales autoconocimientos son necesarios porque s\u00f3lo en virtud de ellos resulta posible aproximarse al aspecto b\u00e1sico o al n\u00facleo de la esencia humana, donde se choca con los instintos. Los instintos son, a priori, factores din\u00e1micos de los que dependen en \u00faltima instancia las decisiones \u00e9ticas de nuestra consciencia. Se trata del inconsciente y sus contenidos, acerca de lo cual no existe ning\u00fan juicio definitivo. S\u00f3lo se pueden tener prejuicios, pues no resulta posible captar su esencia y fijarle l\u00edmites racionales. S\u00f3lo se alcanza conocimiento de la naturaleza mediante la ciencia que ampl\u00eda el campo de la consciencia, y por ello tambi\u00e9n la ciencia necesita autoconocimiento profundo, es decir, necesita de la psicolog\u00eda. Nadie construye un telescopio o microscopio por as\u00ed decirlo, a pulso, y con buena voluntad, nada m\u00e1s, sin conocimientos de \u00f3ptica.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Hoy necesitamos la psicolog\u00eda por razones vitales. Nos encontramos perplejos, confusos y desorientados frente al fen\u00f3meno del nacionalsocialismo y del bolchevismo, porque no se sabe nada de los hombres o s\u00f3lo se tiene de ellos una imagen parcial y desfigurada. Si tuvi\u00e9ramos autoconocimiento, no suceder\u00eda esto. Ante nosotros se alza la terrible cuesti\u00f3n del mal y no se sabe siquiera dar una respuesta. Y si se supiera darla no se podr\u00eda concebir \u00abc\u00f3mo pudo suceder todo esto\u00bb. Con genial ingenuidad un estadista explica que no tiene \u00abimaginaci\u00f3n para el mal\u00bb. Completamente correcto: no se tiene imaginaci\u00f3n para el mal, pero ella nos tiene a nosotros. Unos no quieren saber esto, otros se sienten identificados con ello. Tal es la actual situaci\u00f3n psicol\u00f3gica del mundo: unos se imaginan a\u00fan cristianos y creen que pueden aplastar .el llamado mal bajo sus pies; otros han ca\u00eddo en el y ya no ven el bien. El mal se ha convertido actualmente en una potencia visible: una mitad de la humanidad se apoya en una doctrina fabricada por especulaciones humanas; la otra mitad enferma por falta de una situaci\u00f3n de mito apropiado. En lo que respecta al pueblo cristiano su cristianismo est\u00e1 dormido y ha olvidado, en el transcurso de los siglos construir nuevamente su mito. No se ha prestado atenci\u00f3n \u00e1 aquellos que expresaron los oscuros movimientos de crecimiento de las concepciones m\u00edticas. Un Gioacchino da Fiore, un Maestro Eckhart, un Jakob Boehme y tantos otros siguen siendo para las masas hombres oscuros. Un \u00fanico rayo de luz es P\u00edo XII y su dogma. Pero ni siquiera se sabe de qu\u00e9 hablo cuando digo esto. No se comprende que haya muerto un mito, si ya no vive ni se desarrolla. Nuestro mito se ha vuelto mudo y ya no da respuesta. La falta no est\u00e1 en \u00e9l, como consta en las sagradas escrituras, sino s\u00f3lo y exclusivamente en nosotros que no lo desarrollamos, en haber reprimido todos los intentos en este aspecto. En la originaria concepci\u00f3n del mito se encuentran suficientes principios que llevan en s\u00ed posibilidades de desarrollo. Se le atribuyen, por ejemplo Cristo las frases: \u00abSed astutos como las serpientes y mansos como las palomas\u00bb \u00bfPara qu\u00e9 se necesita la astucia de las serpientes? \u00bfY qu\u00e9 tiene que ver con la inocencia de las palomas? \u00abSi no os volv\u00e9is como ni\u00f1os&#8230;\u00bb \u00bfQui\u00e9n piensa en c\u00f3mo son los ni\u00f1os en realidad? \u00bfCon qu\u00e9 moral funda el Se\u00f1or la usurpaci\u00f3n del asno que necesita para entrar cabalgando en Jerusal\u00e9n como triunfador? Y \u00bfqui\u00e9n est\u00e1 de peor humor que un ni\u00f1o que el que luego maldice la higuera? \u00bfQu\u00e9 clase de moral se desprende de la met\u00e1fora del administrador injusto y qu\u00e9 se deriva para nuestra situaci\u00f3n de las ap\u00f3crifas palabras del Se\u00f1or: \u00abHombre, si t\u00fa sabes lo que haces eres bienaventurado, pero si no lo sabes eres un r\u00e9probo y un transgresor de la ley\u00bb? \u00bfQu\u00e9 significa finalmente cuando un Paulo reconoce: \u00abHago el mal que no quiero\u00bb? Las claras predicciones del apocalipsis no las mencionar\u00e9 porque no gozan de cr\u00e9dito alguno.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>La pregunta planteada por los agn\u00f3sticos: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde proviene el mal?\u00bb no ha hallado respuesta en el mundo cristiano y la vaga idea de Or\u00edgenes de una posible salvaci\u00f3n del diablo pas\u00f3 por herej\u00eda. Sin embargo, hoy debemos hablar de esto y darle respuesta y nos encontramos con las manos vac\u00edas, extra\u00f1ados y confusos, y ni siquiera podemos explicarnos el que ning\u00fan mito nos ayude, que con tanta urgencia necesitamos. Se tiene, a consecuencia de la situaci\u00f3n pol\u00edtica y de los \u00e9xitos terribles y demon\u00edacos de la ciencia, un presentimiento vago y secretos estremecimientos, pero no se sabe dar consejo alguno y s\u00f3lo los menos sacan la conclusi\u00f3n de que se trata del alma del hombre, olvidada desde hace tanto tiempo.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>La posterior evoluci\u00f3n del mito deber\u00eda conectar all\u00ed donde el Esp\u00edritu Santo se infunde en los ap\u00f3stoles y les convierte en hijos de Dios, y no s\u00f3lo a ellos, sino a todos los dem\u00e1s que por medio de ellos y despu\u00e9s de ellos sintieron la filiatio, la obediencia filial a Dios, y tambi\u00e9n participaron de la certeza, de modo que ya no por segunda vez, se enraizaron en la divinidad misma. Su vida visible, corporal, era de esta tierra; su hombre interior invisible ten\u00eda su origen y su futuro en la imagen primitiva de la totalidad, en el Padre eterno, tal como explica el mito de la historia sagrada cristiana.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Al igual que el creador es completo, tambi\u00e9n su criatura, es decir, su hijo, debe ser completo. De la concepci\u00f3n de la totalidad divina es verdad que nada puede suprimirse, pero sin tener plena conciencia de lo que suced\u00eda, se origin\u00f3 un desdoblamiento de la totalidad. Se origin\u00f3 un reino de las tinieblas y un reino de la luz. Este resultado estaba claramente anticipado antes de que Cristo apareciera, como se puede percibir, entre otros, en la vivencia de Job o en el libro inmediatamente precristiano y ampliamente difundido de Enoch. Tambi\u00e9n en el cristianismo prosigui\u00f3 claramente este desdoblamiento metaf\u00edsico: Sat\u00e1n, que en el Antiguo Testamento se encontraba todav\u00eda en inmediata adhesi\u00f3n a Jehov\u00e1, configura en adelante la oposici\u00f3n diametral y eterna al mundo de Dios. No se le pod\u00eda extirpar. No es pues de admirar que ya a principios del siglo xi se llegara a la creencia de que el mundo no lo hab\u00eda creado Dios sino el diablo. Esto era el preludio de la segunda mitad del Eon cristiano, despu\u00e9s de haber relatado el mito de la ca\u00edda del \u00e1ngel, de que eran los \u00e1ngeles ca\u00eddos los que hab\u00edan ense\u00f1ado al hombre la ciencia y arte peligrosos. \u00bfQu\u00e9 hubieran dicho estos antiguos narradores ante la visi\u00f3n de Hiroshima?<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>La genial visi\u00f3n de Jakob Boehme plasm\u00f3 la naturaleza antag\u00f3nica de la imagen de Dios y de este modo contribuy\u00f3 a la propagaci\u00f3n del mito. El s\u00edmbolo m\u00e1ndala ideado por Boehme representa al Dios dividido, en el que su c\u00edrculo interno se divide en dos semic\u00edrculos que se dan la espalda.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Puesto que seg\u00fan las premisas dogm\u00e1ticas del cristianismo, Dios existe plenamente en cada una de las tres personas trinitarias, existe tambi\u00e9n totalmente en cualquier parte del Esp\u00edritu Santo descendido. De este modo cada hombre puede participar de Dios entero, y con ello, de la filiatio, de la filiaci\u00f3n con Dios. La complexio oppositorum de la imagen de Dios penetra entonces en el hombre y no ciertamente como unidad, sino como conflicto en el que choca la mitad oscura de la imagen con la concepci\u00f3n ya recibida de que Dios es \u201cluz\u201d. Este proceso es el que tiene lugar en nuestra \u00e9poca, sin ser comprendido por los competentes maestros de los hombres, a pesar de que ser\u00eda su tarea reconocer estas cosas. Es verdad que se est\u00e1 convencido de que estamos en un importante viraje de los tiempos, pero se cree, sin embargo, que su origen est\u00e1 en la fusi\u00f3n y fisi\u00f3n del \u00e1tomo o en la producci\u00f3n de cohetes espaciales. Como de costumbre, se pasa por alto cuanto sucede al mismo tiempo en las almas humanas.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Se hace notar ya una compensaci\u00f3n ps\u00edquica en cuanto la imagen de Dios, desde el punto de partida psicol\u00f3gico, es una simbolizaci\u00f3n del fundamento del alma y actualmente comienza, en la forma de un profundo desdoblamiento, a hacerse consciente, el cual se extiende hasta la pol\u00edtica del mundo. Esta compensaci\u00f3n se presenta en la forma de im\u00e1genes circulares aparentemente espont\u00e1neas, que representan una s\u00edntesis de los antagonismos dentro de la psique. Entre ellos se encuentra tambi\u00e9n el rumor mundialmente difundido de los \u00abUnidentified Flying Objects\u00bb, que se inici\u00f3 ya en 1945. Se basa en visiones o en ciertas realidades. Los UFO se consideran m\u00e1quinas voladoras que se supone proceden de otros planetas o de la \u00abcuarta dimensi\u00f3n\u00bb.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>M\u00e1s de cuarenta a\u00f1os antes (1918) descubr\u00ed yo la presencia de un s\u00edmbolo aparentemente central de tipo semejante a los de mis investigaciones del inconsciente colectivo, a saber, el s\u00edmbolo m\u00e1ndala. Para estar seguro de esto acumul\u00e9 durante m\u00e1s de una d\u00e9cada posteriores observaciones, antes de que en 1929 publicara a t\u00edtulo de ensayo el descubrimiento. El m\u00e1ndala es una imagen arquet\u00edpica cuya existencia a trav\u00e9s de los milenios puede comprobarse. Caracteriza la totalidad o simboliza la totalidad de la persona del fundamento del alma expresada m\u00edticamente: simboliza el fen\u00f3meno de la divinidad encarnada en el hombre. En contraposici\u00f3n al m\u00e1ndala de Boehme el moderno aspira a la unidad es decir, representa una compensaci\u00f3n de la escisi\u00f3n, o una superaci\u00f3n anticipada de la misma. Dado que este proceso tiene lugar en el inconsciente colectivo, se manifiesta en todas partes. De ello es testimonio tambi\u00e9n el rumor de los UFO; constituye el s\u00edntoma de una predisposici\u00f3n universalmente existente.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>En la medida en que el tratamiento anal\u00edtico pone de relieve \u00absombras\u00bb, produce un desdoblamiento y tensi\u00f3n en los polos opuestos que buscan una compensaci\u00f3n en la unidad. La mediaci\u00f3n se produce a trav\u00e9s de los s\u00edmbolos. La tensi\u00f3n entre los extremos llega hasta el l\u00edmite de lo soportable cuando se la toma en serio o se es tomado en serio por ella. El \u201ctertium non datur\u00bb de l\u00f3gica se conserva: no se puede ver soluci\u00f3n alguna. Cuando todo va bien, surge espont\u00e1neamente de la naturaleza Entonces, s\u00f3lo entonces, resulta convincente. Se experimenta como tal y se denomina \u00abgracia\u00bb. Puesto que la soluci\u00f3n nace de la contraposici\u00f3n y lucha entre los contrarios, se manifiesta casi siempre como una mezcla indescifrable de circunstancias conscientes e inconscientes y por ello es un \u00abs\u00edmbolo\u00bb (una moneda partida cuyas mitades se adaptan exactamente). Representa el resultado de la operaci\u00f3n de la consciencia y el inconsciente y alcanza la analog\u00eda de la imagen de Dios en la forma del m\u00e1ndala, que es el esbozo m\u00e1s sencillo de una representaci\u00f3n de totalidad y se ofrece espont\u00e1neamente a la imaginaci\u00f3n para representar los contrarios, su lucha y su reconciliaci\u00f3n en nosotros. La divergencia que primeramente es de naturaleza puramente personal, es seguida pronto de la opini\u00f3n de que el antagonismo subjetivo no constituye sino un caso particular del antagonismo del mundo en general. Nuestra psique es configurada por la estructura del mundo y lo que sucede a gran escala acontece tambi\u00e9n a escala m\u00ednima y en lo m\u00e1s subjetivo al alma. Por ello la imagen de Dios es siempre una proyecci\u00f3n de la experiencia interna de un adversario poderoso. \u00c9sta imagen se simboliza mediante objetos por los cuales la experiencia interna ha encontrado una salida y que a partir de entonces han adoptado un significado numinoso, o est\u00e1n caracterizados por su numinosidad y su fuerza extraordinaria. En este caso, la imaginaci\u00f3n se libera de la mera objetivaci\u00f3n e intenta proyectar la imagen de lo imperceptible, detr\u00e1s de los fen\u00f3menos que se presentan. Me refiero a la forma b\u00e1sica m\u00e1s sencilla del mandala, la forma circular y la divisi\u00f3n del c\u00edrculo m\u00e1s sencilla concebible), el cuadrado o la cruz.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Tales experiencias tienen una influencia beneficiosa o aniquiladora sobre los hombres. El hombre no puede captarlas, concebirlas, dominarlas, no se puede liberar de ellas o desprenderse de ellas y las siente, por ello, como relativamente superiores. En el conocimiento correcto, que no escapa a su personalidad consciente, las define como mana, demonio o Dios. El conocimiento cient\u00edfico emplea el t\u00e9rmino \u00ablo inconsciente\u00bb y concede que no sabe nada acerca de ello, pues no puede saber nada de la sustancia de a psique porque s\u00f3lo puede reconocerse a s\u00ed misma por medio le la psique. Por ello no se puede discutir ni afirmar la validez de a designaci\u00f3n como mana, demonio o Dios, aunque ciertamente se puede comprobar que la sensaci\u00f3n de extra\u00f1eza vinculada a la experiencia de un algo objetivo es aut\u00e9ntica.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Sabemos que lo desconocido sucede ajeno a nosotros, al igual que sabemos que no somos nosotros los que hacemos un sueno o un accidente, sino que surge de alg\u00fan lugar a partir de s\u00ed mismo. Lo que nos sobreviene de este modo puede definirse como efecto que procede de un Mana, Demonio, Dios o del inconsciente. Las tres primeras designaciones tienen la gran ventaja que encierran y evocan la calidad emocional de lo numinoso, mientras que la \u00faltima \u2014 el inconsciente \u2014 es banal y por ello m\u00e1s pr\u00f3xima a la realidad. \u00c9ste concepto incluye la capacidad de experimentar, es decir, la realidad cotidiana tal como nos es conocida y accesible. El inconsciente es un concepto demasiado neutro y racional para poder servir de ayuda pr\u00e1ctica a la imaginaci\u00f3n. Est\u00e1 acu\u00f1ado para su empleo cient\u00edfico y resulta mucho m\u00e1s apropiado para una consideraci\u00f3n desapasionada, que no suscita exigencias metaf\u00edsicas, que los conceptos trascendentales, que son siempre discutibles y por ello conducen siempre a un cierto fatalismo.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>As\u00ed pues, yo propongo el t\u00e9rmino \u00abel inconsciente\u00bb, en el bien entendido de que igualmente podr\u00eda hablar de \u00abDios\u00bb y \u00abDemonio\u00bb, si quisiera expresarme m\u00edticamente. Pero si me expreso m\u00edticamente sucede que \u00abMana\u00bb, \u00abDemonio\u00bb y \u00abDios\u00bb son sin\u00f3nimos de lo inconsciente, desde el momento que sabemos tan poco de lo primero como de lo segundo. Solamente se cree saber m\u00e1s de lo primero que de lo \u00faltimo, que para ciertos fines resulta un concepto m\u00e1s \u00fatil y eficaz que un concepto cient\u00edfico.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>La gran ventaja de los conceptos \u00abDemonio\u00bb y \u00abDios\u00bb consiste en que facilitan una mayor objetivaci\u00f3n de lo antag\u00f3nico, concretamente la personificaci\u00f3n. Su calidad emocional les presta vida y eficacia: odio y amor, temor y adoraci\u00f3n ocupan el escenario de la disputa y la dramatizan al m\u00e1ximo. De este modo, lo meramente \u00abmostrado\u00bb se convierte en \u00abactor\u00bb. Todo el hombre se encuentra afectado e interviene con toda su realidad en la lucha. S\u00f3lo de este modo puede devenir completo y devenir \u00abDios nacido\u00bb, es decir, penetrar en la realidad humana y asociarse a los hombres en figura de \u00abhombre\u00bb. Mediante este acto de la encarnaci\u00f3n, el hombre, es decir, su Yo, es sustituido internamente por \u00abDios\u00bb, y Dios deviene externamente hombre, de acuerdo con el logos: \u00abQuien me ve a m\u00ed, ve a mi Padre.\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Con esta comprobaci\u00f3n se evidencia la desventaja de la terminolog\u00eda m\u00edtica. La concepci\u00f3n media del cristiano acerca de Dios es la de un Padre y creador del mundo todopoderoso, omnisapiente e infinitamente bueno. Si este Dios quiere devenir hombre, necesita inevitablemente una k\u00e9nosis (vaciamiento) en la que el universo es reducido a la medida infinitesimal del hombre, e incluso entonces resulta dif\u00edcil de ver por qu\u00e9 el hombre no estalla por la encarnaci\u00f3n. Por supuesto que la especulaci\u00f3n dogm\u00e1tica ha podido por ello dotar a Jes\u00fas con propiedades que le relevan del car\u00e1cter de ente humano corriente. Le falta particularmente la macula peccati (la mancha del pecado original) y ya por ello es cuanto menos un Dios-hombre o un semidi\u00f3s. La imagen cristiana de Dios no puede encarnarse en el hombre emp\u00edrico sin contradicci\u00f3n, prescindiendo por completo de que el hombre externo parece ser poco acertado para simbolizar un Dios.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>El mito debe finalmente elaborar en serio el monote\u00edsmo y abandonar su dualismo (oficialmente negado) que permite coexistir al Bien todopoderoso con un adversario tenebroso o eterno. Debe expresar la complexio oppositorum filos\u00f3fica de un Cusanus y la ambivalencia moral de un Boehme. S\u00f3lo entonces puede otorgarse a un dios la totalidad propia de \u00e9l y la s\u00edntesis de los contrarios. Quien ha experimentado que \u00aba partir de la naturaleza\u00bb mediante el s\u00edmbolo, los contrarios pueden unirse, que no se contraponen antag\u00f3nicamente ni se combaten, sino que se complementan mutuamente y configuran racionalmente la vida, la ambivalencia en la imagen de un Dios de la naturaleza y creador no le ocasionar\u00e1 dificultad alguna. Por el contrario, comprender\u00e1 el mito del Dios necesario que deviene hombre, el mensaje cristiano esencial como divergencia creadora del hombre con los contrarios y sus s\u00edntesis en la persona, la totalidad de su personalidad. Las necesarias contradicciones internas en la imagen de un Dios creador pueden reconciliarse en la unidad y totalidad de la persona como coniunctio oppositorum de los alquimistas o como unio mystica. En la experiencia de la persona ya no se prescinde, como antes, de la oposici\u00f3n \u00abDios y Hombre\u00bb, sino que la oposici\u00f3n se sit\u00faa ya en la misma imagen de Dios. Tal es el sentido del \u00abculto divino\u00bb, es decir, del culto que el hombre puede prestar a Dios para que la luz surja de las tinieblas, para que el Creador se haga consciente de Su Creaci\u00f3n y el hombre de s\u00ed mismo.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Tal es el fin o uno de los fines que oportunamente supedita al hombre a la creaci\u00f3n y con ello tambi\u00e9n le presta este sentido. Se trata de un mito explicativo que se ha ido formando en m\u00ed a lo largo de d\u00e9cadas. Es un fin que yo puedo reconocer y apreciar y que por ello me satisface.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>El hombre, en virtud de su esp\u00edritu reflexivo, se ha destacado del mundo de los animales y demuestra, por medio de su esp\u00edritu, que la naturaleza ha puesto en \u00e9l un elevado premio, y precisamente a la evoluci\u00f3n de la consciencia. A trav\u00e9s de ella se adue\u00f1a de la naturaleza, al reconocer la presencia del mundo y confirmar en cierto modo al Creador. De este modo el mundo se convierte en fen\u00f3meno, pues sin reflexi\u00f3n consciente no lo seria. Si el Creador fuera consciente de Si mismo, no necesitar\u00eda ninguna criatura consciente; tampoco es probable que el camino altamente indirecto de la Creaci\u00f3n, que derrocha millones de a\u00f1os en la elaboraci\u00f3n de innumerables especies y criaturas, responda a una intenci\u00f3n orientada a un fin. La historia de la naturaleza nos habla de una transformaci\u00f3n espont\u00e1nea y casual de las especies a trav\u00e9s de cientos de millones de a\u00f1os y de un devorar y ser devorado. De esto \u00faltimo informa tambi\u00e9n la historia biol\u00f3gica y pol\u00edtica de la humanidad con gran profusi\u00f3n. La historia del esp\u00edritu, sin embargo, es harina de otro costal. Aqu\u00ed se evidencia el milagro de la consciencia reflexiva, la segunda cosmogon\u00eda. La importancia de la consciencia es tan grande que no se puede menos que sospechar que se encontrara el elemento del sentido, oculto en alg\u00fan lugar, en los estados biol\u00f3gicos aparentemente absurdos, que finalmente han encontrado el camino para manifestarse en la categor\u00eda de los animales de sangre caliente y con un cerebro diferenciado como casualmente, no previsto sino presentido, sentido, intuido como \u00aboscuro impulso\u00bb.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Yo no imagino que con mis ideas sobre el sentido y el mito del hombre se haya dicho la \u00faltima palabra, pero creo que es lo que puede decirse al final de nuestro eon del pez y quiz\u00e1s debe decirse, teniendo en cuenta el eon venidero, del Aquarius (aguador), que tiene figura de hombre. El aguador sigue a Ios dos peces contrapuestos (una coniunctio oppositorum) y parece representar la persona. Soberano, vac\u00eda su jarra en la boca del piscis austrinus, que representa un hijo, un inconsciente todav\u00eda. De \u00e9ste sale un futuro, designado por el s\u00edmbolo de Capricornio (macho cabr\u00edo), despu\u00e9s de transcurrir otro eon de algo m\u00e1s de dos mil a\u00f1os. Capricornio o Aigokeros es el monstruo de un pez-chivo, unificando la monta\u00f1a y los abismos del mar, una oposici\u00f3n de dos elementos animales crecidos juntos, es decir, inseparables. Este extra\u00f1o ente podr\u00eda ser f\u00e1cilmente la imagen ancestral de un Dios creador, que se opone al \u00abHombre\u00bb, al antropos. M\u00e1s all\u00e1 de esto reina en m\u00ed el silencio, al igual que en el material de experimentaci\u00f3n de que dispongo, es decir, en los productos conscientes del inconsciente de otros hombres o en los documentos hist\u00f3ricos. Cuando no se da la comprensi\u00f3n, es absurda la especulaci\u00f3n. S\u00f3lo tiene sentido all\u00ed donde existen datos objetivos, tal como es el caso, por ejemplo, del eon de Acuario.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Nosotros no sabemos hasta d\u00f3nde puede llegar el proceso del devenir consciente y hacia d\u00f3nde desviar\u00e1 al hombre. Es algo nuevo en la historia de la creaci\u00f3n, para lo que no existe t\u00e9rmino comparativo alguno. Por ello no se puede saber qu\u00e9 posibilidades le son inherentes y si es posible predecir a la species homo sapiens una plenitud y un ocaso semejantes a las especies zool\u00f3gicas arcaicas. La biolog\u00eda no puede indicar ning\u00fan argumento en contra respecto a tal posibilidad.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>La necesidad de la expresi\u00f3n m\u00edtica se satisface si tenemos un criterio que explique suficientemente el sentido de la existencia humana en el universo, un criterio que proceda de la totalidad an\u00edmica, concretamente de la cooperaci\u00f3n de consciencia e inconsciente. La carencia de sentido impide la plenitud de la vida y significa por ello enfermedad. El sentido hace muchas cosas, quiz\u00e1s todas, m\u00e1s soportables. Ninguna ciencia sustituir\u00e1 al mito y no resultara mito alguno de ninguna ciencia. Pues \u00abDios\u00bb no es un mito sino que el mito es la manifestaci\u00f3n de una vida divina en el hombre. No le damos sentido nosotros, sino que es \u00e9l quien nos habla como \u00abpalabra de Dios\u00bb. La \u00abpalabra de Dios\u00bb viene a nosotros y no tenemos medio alguno de diferenciar si es distinta a Dios y en qu\u00e9 lo es. Nada existe en esta \u00abpalabra\u00bb que no sea conocido y humano, excepto la circunstancia de que se nos aparece espont\u00e1neamente y nos obliga. Escapa a nuestra arbitrariedad. No se puede explicar una \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb. Nosotros sabemos que una \u00abocurrencia\u00bb no es el resultado de nuestra agudeza mental, sino que la idea nos ha venido \u00abde alguna parte\u00bb. Y si se tratara despu\u00e9s de todo d\u00e9 un sue\u00f1o premonitorio, \u00bfc\u00f3mo podemos atribuirlo al propio entendimiento? Se ignora en tales casos, con frecuencia durante mucho tiempo, que ensue\u00f1o representa un saber previo o futuro.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>La palabra nos acontece; la sufrimos, pues nos encontramos abocados a una inseguridad profunda: en Dios, como complexio oppositorum, \u00abtodas las cosas son posibles\u00bb en esta palabra tan plena de significado, es decir, verdad y enga\u00f1o, bien y mal. El mito es, o puede ser, de doble sentido, como el or\u00e1culo de Delfos o un sue\u00f1o. Nosotros no podemos ni debemos renunciar al empleo del entendimiento, ni debemos abandonar la esperanza de qu\u00e9 el instinto se apresure a venir en nuestra ayuda, con lo cual un Dios nos ayuda frente a otro Dios, como Job comprendi\u00f3. Pues todo cuanto se expresa en la \u00abotra voluntad\u00bb es materia moldeada por el hombre, su pensamiento, sus palabras, sus im\u00e1genes y todas sus limitaciones. Por ello lo aplica todo a s\u00ed, cuando comienza con torpeza a pensar psicol\u00f3gicamente y cree que todo procede de su intenci\u00f3n y de \u201cs\u00ed mismo\u201d. Con ingenuidad infantil presupone con ello que conoce todo su \u00e1mbito y sabe lo que \u00ab\u00e9l mismo\u00bb es. Pero no sospecha, sin embargo, que es la debilidad de su consciencia y el correspondiente miedo al inconsciente lo que le impide distinguir lo que \u00e9l inventa intencionadamente, de lo que le mana espont\u00e1neamente de otras fuentes. No tiene ninguna objetividad frente a s\u00ed mismo y no se puede considerar todav\u00eda como fen\u00f3meno que \u00e9l encuentra y con el que se identifica \u00abfor better or worse\u00bb. Todo al principio se le presenta, le acaece y se le enfrenta y s\u00f3lo dificultosamente consigue al final conquistar y conservar un ambiente de relativa libertad. S\u00f3lo cuando se ha apropiado de este bot\u00edn \u2014 y s\u00f3lo entonces \u2014 est\u00e1 en condiciones de reconocer que se enfrenta a sus fundamentos y principios no deseados, por dados, y de los cuales no puede librarse. En esto sus comienzos no son meramente cosas pasadas; antes bien, viven con \u00e9l como fundamento permanente de su existencia, y su consciencia depende de su cooperaci\u00f3n, siquiera en la misma medida que del ambiente f\u00edsico.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color:#333399;font-family:'Arial Narrow';\"><strong>Estos hechos que se enfrentan abrumadoramente al hombre desde fuera y desde dentro los ha compendiado bajo la concepci\u00f3n de la divinidad y descrito sus efectos con ayuda del mito, y ha comprendido a \u00e9ste como \u00abpalabra de Dios\u00bb, es decir, como inspiraci\u00f3n y revelaci\u00f3n del numen de la \u00abotra parte\u00bb.<br \/>\n<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><span style=\"color:#333399;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/span><span style=\"line-height:1.5;\">\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/barra-inferior-corta.jpg\" width=\"430\" height=\"19\" \/><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"Layer10\">\n<hr \/>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00daLTIMOS PENSAMIENTOS\u00ab Carl Gustav Jung . Presentamos este escrito que corresponde a uno de los \u00faltimos cap\u00edtulos de la obraRecuerdos, sue\u00f1os, pensamientos, Barcelona: Editorial Seix Barral, autobiograf\u00eda de Carl Gustav Jung, escrito junto con la analista Aniela Jaff\u00e9 Se trata &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/ultimos-pensamientos\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[24,302,301],"class_list":["post-875","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-jung","tag-pensamientos","tag-ultimos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/875","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=875"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/875\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}