{"id":8674,"date":"2023-05-31T20:08:11","date_gmt":"2023-05-31T20:08:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=8674"},"modified":"2023-05-31T20:08:11","modified_gmt":"2023-05-31T20:08:11","slug":"guerra-y-destructividad-el-lado-oscuro-del-alma-merce-dominguez-regueira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/guerra-y-destructividad-el-lado-oscuro-del-alma-merce-dominguez-regueira\/","title":{"rendered":"Guerra y destructividad: el lado oscuro del alma &#8211; Merc\u00e8 Dom\u00ednguez Regueira"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Merce-Dominguez-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Merce-Dominguez-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8677\" width=\"589\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Merce-Dominguez-1.jpg 431w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Merce-Dominguez-1-300x197.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Fernando Botero. Masacre en Colombia. 2000.<br>Tomado de Museo Nacional de Colombia.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Merc\u00e8 Dom\u00ednguez <\/strong> es Licenciada en Filosof\u00eda y tambi\u00e9n de Psicolog\u00eda de la Universidad de Barcelona, M\u00e1ster Internacional en Conflictolog\u00eda en la UOC, Psicoterapeuta FEAP y Analista junguiana de la IAAP. Fue presidenta de la SEPA y form\u00f3 parte de la Comisi\u00f3n de Formaci\u00f3n en esta instituci\u00f3n. Fue profesora del M\u00e1ster de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en la Universidad Ram\u00f3n Llull de Barcelona. Escritora  de cuentos infantiles, relatos, poes\u00eda y art\u00edculos sobre psicolog\u00eda, filosof\u00eda, antropolog\u00eda. Este documento corresponde a una Ponencia presentada en el II Congreso Internacional de la RED Espa\u00f1ola de Filosof\u00eda, en el a\u00f1o 2017 en Zaragoza. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>____________________________________________<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La intencionalidad de esta comunicaci\u00f3n es mostrar una faceta distinta a la acostumbrada en el an\u00e1lisis de la guerra. Para ello se sigue el hilo conductor del pensamiento de C.G. Jung y su minucioso an\u00e1lisis sobre las emociones y afectos humanos desde una perspectiva antropol\u00f3gica sin desmerecer en absoluto cualquier otra investigaci\u00f3n social, econ\u00f3mica o pol\u00edtica que intente aclarar qu\u00e9 es la guerra, por qu\u00e9 sucede y a qu\u00e9 refiere. La pluridimensionalidad del ser humano no excluye, sino m\u00e1s bien incluye distintas perspectivas, en consecuencia, \u00e9sta es una dimensi\u00f3n m\u00e1s a tener en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Como punto de inicio sirve una sencilla pregunta: \u00bfQu\u00e9 se entiende coloquialmente por guerra?, dado que esta es una palabra utilizada en diferentes contextos, me remito a las definiciones del diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola, donde el concepto guerra recoge diferentes acepciones:<\/p>\n\n\n\n<p><br>Guerra<br>Del germ. werra, \u00abpelea, discordia\u00bb\u2026.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>f. Desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o m\u00e1s potencias.<\/li>\n\n\n\n<li>f. Lucha armada entre dos o m\u00e1s naciones o entre bandos de una misma naci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>f. Pugna (entre personas)<\/li>\n\n\n\n<li>f. Lucha o combate aunque sea en sentido moral.<\/li>\n\n\n\n<li>f. Oposici\u00f3n de una cosa con otra.<\/li>\n\n\n\n<li>interj. Era u. Para excitarse al combate<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Sin embargo, antropol\u00f3gicamente hablando, desde el amanecer de los tiempos la guerra ha sido un fen\u00f3meno universal, aceptado por unos o rechazado por otros, esperado seg\u00fan las circunstancias y temido en sus consecuencias, pero, siempre, indiscutiblemente ligado al ser humano en su evoluci\u00f3n biol\u00f3gica y cultural. Por ello, a lo largo de la historia ha habido fil\u00f3sofos y pol\u00edticos que se han posicionado en contra y a favor arguyendo sus propios razonamientos2 e incluso escribiendo libros buen arte de hacer la guerra.3<\/p>\n\n\n\n<p>Es de sobras conocido que la guerra comporta un estado especial que genera comportamientos inveros\u00edmiles, algunos calificados como heroicos y otros simplemente espeluznantes porque en ellos la monstruosidad sustituye la racionalidad. Tambi\u00e9n, harto conocidas son las secuelas an\u00edmicas de la guerra con sus consecuencias devastadoras para la persona: estr\u00e9s post-traum\u00e1tico, depresiones, ataques de p\u00e1nico, fobias\u2026 y un largo etc\u00e9tera que agota muchas veces la capacidad de integraci\u00f3n social de los individuos. La guerra marca tanto a quienes la viven y padecen, como a quienes se amedrantan o la contemplan desde la impotencia. Adem\u00e1s, sabiendo que la guerra lleva pareja la posibilidad de muerte, aflora consecuentemente un miedo arquet\u00edpico a no ser ya m\u00e1s, a desaparecer y diluirse en la nada. Entonces, emerge la tan repetida pregunta: \u00bfporque Dios o los Dioses permiten la guerra? O, si se prefiere, \u00bfpor qu\u00e9 y para qu\u00e9 el ser humano ha hecho y contin\u00faa haciendo la guerra?<\/p>\n\n\n\n<p>Luego est\u00e1 la culpa, ese sentimiento que brota prohibiendo el sosiego del alma. Es un malestar subjetivo que se traspasa inconscientemente, aunque no sea dicho ni o\u00eddo, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. No importa que sea real o fantaseado, es irracional, pero existe y se sufre. Poco importa que los imputados rechazen la culpa o no sepan la causa, pues como dice Jung: \u201cUn bosque, una casa, una famil\u00eda, incluso un pueblo en los que se haya producido un crimen sienten la culpa ps\u00edquica y se la hacen sentir tambi\u00e9n desde fuera\u201d4 Porque el problema permanece intacto y sobrevive a la postguerra. Y \u00bfc\u00f3mo lavar y redimir las culpas? o \u00bfc\u00f3mo perdonar para continuar viviendo juntos en un mundo que conserva la memoria hist\u00f3rica aunque no se escriba?, pues los muertos desde el inconsciente colectivo aguardan y esperan no s\u00f3lo su entierro sino tambi\u00e9n la restituci\u00f3n del equilibrio ps\u00edquico de la sociedad a trav\u00e9s de un reconocimiento de la conciencia. Una sociedad sin paz ps\u00edquica queda atrapada en el laberinto de espejos de su Sombra5<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ares como arquetipo del guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Habida cuenta que para Jung el lenguaje de la psique humana es m\u00edtico y como tal, los arquetipos o estructuras emocionales inherentes al inconsciente colectivo, que cada ser humano hereda, son expresados espont\u00e1neamente en im\u00e1genes de contenido ancestral. Esas imagenes pueblan nuestra cultura y se repiten sin cesar bajo diferentes formas. Sin embargo, el contenido afectivo que contienen es el mismo. Mitos, leyendas y religi\u00f3n nos pueden ayudar a entender, pues, desde una perspectiva emocional, esa misteriosa y aborrecible tendencia humana a la guerra. Una menci\u00f3n a la figura de Ares quiz\u00e1s sea de mucha utilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Se cuenta que el impulsivo y desquiciado Ares dejaba el ardor y la org\u00eda sangrienta de la batalla para correr en brazos de su amada Afrodita, quien a su vez, casada con un dios que no escogi\u00f3 si no que le vino impuesto por Zeus, Hefestos, buscaba el placer en brazos de aquel fornido guerrero, que a pesar de ser un ser despiadado y vengativo, siempre sediento de sangre, se le mostraba como agradable y sol\u00edcito enamorado, porque s\u00f3lo ella, seductora experta en las artes amatorias, sabia aplacar sus ansias destructivas6 Se cuenta tambi\u00e9n que de aquella uni\u00f3n apasionada naci\u00f3 un hijo muy especial, Eros, que ya desde peque\u00f1o hacia travesuras confundiendo el entendimiento de dioses y humanos con el ardor de sus flechas, cuya herida era tan fatal que obnuvilaba cualquier raz\u00f3n con el furor del enamoramiento. Eros era el portador del amor y luego ser\u00eda tambi\u00e9n el marido de Psique, vocablo griego que refiere la fuerza vital del ser humano, o sea su alma.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, en Roma, apareci\u00f3 tambi\u00e9n la figura de Anteros7, como hermano de C\u00fapido o Eros quien se ereg\u00eda en el vengador del amor no correspondido. Ambos hermanos eran concebidos por los romanos, un pueblo esencialmente guerrero, como seres alados, o sea pertenecientes al mundo \u00e9tereo de la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con estas referencias mitol\u00f3gicas deseo introducir el tema de la guerra como un elemento propio de la naturaleza del ser humano, que reside en la parte oscura del alma. Esas narraciones, sigiendo a Jung, nos explican simb\u00f3licamente la realidad afectiva del individuo, o sea, c\u00f3mo es, act\u00faa y adem\u00e1s c\u00f3mo vive su hacer en el mundo relacion\u00e1ndose consigo mismo y con los otros. La funci\u00f3n de semejantes s\u00edmbolos es hacer conciencia y eso determina a su vez que \u201cLa misi\u00f3n de la conciencia est\u00e1 en entender las indicaciones de la naturaleza inconsciente\u201d8, porque nuestra mente consciente es tan s\u00f3lo una gotita en el magma oce\u00e1nico del inconsciente humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Si atendemos al mito anterior, \u00e9ste nos explica que el alma humana, Psique, esta emparejada con la atracci\u00f3n er\u00f3tica que se deriva de la uni\u00f3n del deseo apasionado del amor, Afrodita, con el conflicto o la guerra, Ares, ese implacable, vengativo, voraz e imprevisible dios, a quien s\u00f3lo la m\u00e1s bella y cautivadora de las diosas, Afrodita, puede domar. La met\u00e1fora de esta historia es obvia: en el ser humano act\u00faan por igual dos fuerzas opuestas y vinculantes: el amor creativo y el odio destructivo. Este es el drama inconsciente vivido en el interior del alma, un drama al que nadie puede escapar.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, aunque la frontera entre consciente e inconsciente queda determinada por la visi\u00f3n del mundo que comparte una sociedad, todav\u00eda hoy se encuentran ciertas cuestiones que no han sido respuestas desde un punto de vista antropol\u00f3gico, por ejemplo: \u00bfqu\u00e9 sentido tiene que el ser humano sea c\u00f3mo es? \u00bfTiene alguna finalidad en la naturaleza la especie humana? o \u00bfpara qu\u00e9 ha llegado d\u00f3nde est\u00e1 a nivel de conocimiento o desarrollo evolutivo con todas sus luces y sus sombras? Seg\u00fan Jung este tipo de preguntas nos acercan al enigma de la vida, porque la vida en s\u00ed sigue siendo un misterio. De hecho, somos un misterio sin resolver para nosotros mismos. El camino hacia la respuesta se hallar\u00eda en el estudio del inconsciente personal y colectivo y, precisamente en ese estudio, la guerra, en cuanto origen, desarrollo y sentido, juega un papel principal, por eso Jung se dedic\u00f3 tanto a estudiar la dial\u00e9ctica del alma: \u201cToda su vida, Jung ha estado preocupado por el problema de la guerra y no hay ni una s\u00f3la obra de \u00e9l en que no discuta los mecanismos inconscientes de los que se nutren los conflictos entre seres humanos\u201d9<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La dial\u00e9ctica natural del alma humana: conflicto y guerra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Somos seres dial\u00e9cticos, ambivalentes y contradictorios. Ese enfrentamiento es vivido fuera y dentro de la psique con todo su desgarro interior que se expresa en un desaf\u00edo constante entre el bien y el mal, la luz y la oscuridad o el orden y el caos y justamente en medio de ese duelo eterno debemos posicionarnos, hacernos, individuarnos. Es una lucha interna que surge de la propia naturaleza dual del inconsciente. De hecho, el mayor enemigo de cualquier ser humano es el mismo. Luego ese conflicto aflora y fluye desde el interior al exterior, hacia los otros. Sin embargo, cuanto m\u00e1s inconsciente es m\u00e1s impacto encontrar\u00e1 fuera, en la sociedad. A mayor inconsciencia, m\u00e1s conflictos, a m\u00e1s consciencia, m\u00e1s capacidad resolutiva. Que haya guerras iniciadas por doquier nos dice mucho del grado de conciencia y evoluci\u00f3n alcanzado por la especie humana.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, nuestra civilizaci\u00f3n occidental permanece a\u00fan dominada por el paradigma cristiano, eso quiere decir que en este mundo no hay lugar para un Dios destructor, ni guerrero, eso se ha obviado y queda relegado al Antiguo Testamento. La buena nueva evang\u00e9lica clama que Dios es Amor, por eso Agust\u00edn de Hipona dec\u00eda: \u201cAma y haz lo que quieras: si callas, calla por amor; si gritas, grita por amor; si corriges, corrige por amor; si perdonas, perdona por amor. Exista dentro de ti la ra\u00edz de la caridad; de dicha ra\u00edz no puede brotar sino el bien\u201d10 El odio y todas las emociones negativas se deben apartar de la conciencia, quedando mimetizadas entre las sombras, pero no por eso dejan de ser y actuar desde all\u00ed. Simplemente no las reconocemos en nosotros y mucho menos en ese Dios tan sumamente perfecto. As\u00ed pues, muchos autores cristianos consideraban los actos de guerra fruto de la tentaci\u00f3n demon\u00edaca, pues Sat\u00e1n sembraba el caos y el mal para desorientar la humanidad de su camino hacia Dios. Otros, en cambio, los justificaban para acabar precisamente con el demonio. De eso ya hace muchos siglos\u2026 Sin embargo, a\u00fan hoy en las altas esferas de la Iglesia Cat\u00f3lica ese pensamiento persiste y se sigue apelando a la misma causa maldita: \u201cNo existe un Dios de la guerra: ese que hace la guerra es el maligno, es el diablo, que quiere matar a todos\u201d11<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00fanico problema es que este diablo est\u00e1, metaf\u00f3ricamente hablando, en el mismo ser humano, quien, aunque no lo sepa, posee una psique dial\u00e9ctica y por eso tiene que lidiar con \u00e9l cada d\u00eda. Agust\u00edn acert\u00f3 en parte, pues Dios en cuanto a Bien supremo est\u00e1 presente en el alma humana, s\u00f3lo fall\u00f3 en algo muy importante: ese lugar es compartido con el Mal que, a trav\u00e9s de las pasiones, se apodera de la conciencia. Eso es lo que los antiguos denominaban \u201cestar pose\u00eddo\u201d Adem\u00e1s, para m\u00e1s inri, ese Mal se contagia. Ciertas religiones han identificado ese Mal con Sat\u00e1n, pues \u201cel demonio, a pesar de su ca\u00edda y de estar desterrado, sigue siendo se\u00f1or de este mundo y est\u00e1 alojado en el aire que todo lo envuelve\u201d12<\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque parezca un vocablo actualmente en desuso, \u201cla palabra demonio en estos tiempos modernos, o sea en los \u00faltimos 500 a\u00f1os, significa lo moralmente reprensible, una forma de causar da\u00f1o, especialmente a los inocentes\u201d13<\/p>\n\n\n\n<p>Acorde con el pensamiento de Jung, las naciones se comportan como individuos colectivos generando tambi\u00e9n sus propios conflictos y patolog\u00edas porque la fuerza colectiva es f\u00e9rrea en consecuencia aferra: un ser humano deja de ser qui\u00e9n y c\u00f3mo es cuando cae en el fluir de la masa, su raz\u00f3n, su voluntad y su poder es perfectamente absorbido por las fuerzas arquet\u00edpicas e inconscientes que se generan dentro de todo grupo social. Entonces, ya perdida la propia conciencia y voluntad, el individuo es convertido en uno m\u00e1s dentro de un todo viscoso y maleable. Reglas, normas o valores quedan perfectamente anuladas y entonces el inconsciente regurgita un monstruo amoral y devorador de gran poder destructor. Lo primero que se destruye es la propia persona de cada uno de los individuos y \u00e9stos empiezan a actuar como un sistema independiente de toda l\u00f3gica. Jung afirmaba que ese contagio ya se hab\u00eda realizado: \u201cLas guerras y las revoluciones que nos amenazan son epidemias ps\u00edquicas. En cualquier momento puede apoderarse de millones de seres una idea delirante y tendremos otra vez una guerra mundial o una revoluci\u00f3n devastadora\u201d14<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, se inscriben ya en la realidad hist\u00f3rica los diferentes enfrentamientos, contradicciones y conflictos, que conforman ese largo devenir humano desde un inicio ignoto y quim\u00e9rico de la conciencia hasta una meta \u00faltima y salv\u00edfica descrita en el lenguaje fabuloso de la escatolog\u00eda religiosa. As\u00ed pues, entre ese origen m\u00edtico y un final fantaseado, hallamos la historia humana, intermitentemente jalonada de luchas, barbarie y destructividad. De hecho, los grandes acontecimientos hist\u00f3ricos o gestas que definen las naciones y los grupos como tales vienen determinados por conflictos y guerras.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente es desde ese \u00e1mbito propio del inconsciente colectivo, que contiene y abarca nuestra verdadera humanidad, que podemos clarificar y dibujar la cuesti\u00f3n de la guerra. De ah\u00ed que la tarea, seg\u00fan Jung, sea la recogida consciente de todas esas im\u00e1genes arquet\u00edpicas para posterior an\u00e1lisis. Ellas expresan simb\u00f3licamente nuestras vivencias desde el origen. S\u00f3lo as\u00ed, despu\u00e9s de ser identificadas, examinadas, aceptadas y asimiladas, tal vez, con mucho esfuerzo, puedan tambi\u00e9n ser superadas. De lo contrario caer\u00e1n en el olvido, abandonadas a su suerte en lo m\u00e1s rec\u00f3ndito. Es un peligro terrible, pues, desde all\u00ed, ocultas entre las sombras, permanecen latentes con todo su poder, hasta que, en alg\u00fan momento, inesperadamente, sean de nuevo activadas. El detonante, cualquier suceso, por nimio que parezca, enlazado de alguna manera con ellas. Entonces, resurgir\u00e1n briosas y amenazantes para arrebatarnos la cordura hacia el lado oscuro de la fuerza \u201crepresentado por el terror, la ira y la agresi\u00f3n\u201d15<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La guerra no es un fen\u00f3meno racional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La fragilidad humana dif\u00edcilmente es aceptada por la conciencia, lo negativo no gusta, se evita y eso conforma un individuo ajeno a su propia naturaleza. Sin embargo, no es fuera si no dentro de s\u00ed mismo donde debe observar y analizar para comprender, pues \u201cla raiz de la guerra habr\u00e1 que ir a buscarla en la estructura bipolar del inconsciente\u201d16 Y el inconsciente, precisamente, no pertenece a la racionalidad, \u00e9sta es s\u00f3lo patrimonio del yo consciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Miguel \u00c0ngel Centeno en su obra War and Society nos explica que \u201cla guerra es una reflejo y consecuencia de una estructura social, normas de grupo y relaciones. Como tal, la guerra puede ser estudiada usando los mismos principios y m\u00e9todos que la ciencia social ha usado para entender otros fen\u00f3menos sociales como el matrimonio o el mercado de valores\u201d17<\/p>\n\n\n\n<p>Indudablemente la guerra es un acto violento organizado con ciertos fines bien definidos. Sin embargo, la violencia es una pasi\u00f3n y su naturaleza afectiva la hace irracional. En cambio, la organizaci\u00f3n de las batallas supone un principio l\u00f3gico, pero \u00bfc\u00f3mo puede organizarse lo irracional? De hecho, no se puede es una pura fantas\u00eda. El ser humano tiende a fantasear con un poder m\u00e1gico que llegue controlar las fuerzas incontrolables de la naturaleza y del mundo. Esfuerzo vano, hasta ahora nadie lo ha conseguido. Consecuentemente la guerra es un fen\u00f3meno impredecible e incontrolable, dada su irracionalidad, incluso para quien la inicia. Tal vez por eso ante una guerra el ser humano experimenta la paradoja de su existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Centeno en su obra expone esa ambivalencia. Por un lado, la estrategia y coordinaci\u00f3n en la batalla y por otro lado, en cambio, sume a los individuos en sus m\u00e1s bajos instintos, por eso en la guerra todo puede ser posible. Si bien hay un cierto orden establecido, pues los soldados deben acatar unas normas y trabajar en equipo al dictado de los mandos militares que dirigen ataques o contraataques para reducir al enemigo, a su vez guerra significa propiamente caos, pillaje y cientos de violaciones de normas morales. En ese escenario todo eest\u00e1 permitido, \u201cla guerra refleja as\u00ed nuestros instintos animales que pueden convertirnos en bestias\u201d18<\/p>\n\n\n\n<p>Mas todas esas contradicciones tambi\u00e9n est\u00e1n presentes en la mitolog\u00eda griega. La racionalidad de la guerra es propia de Palas de Atenea, nacida con casco y yelmo, objetos de defensa de la mente y el coraz\u00f3n. La sabia estratega Palas de Atenea ayuda a los h\u00e9roes desde el justo raciocinio. Sin embargo, ella no tiene nada que ver con el caos orgi\u00e1stico y perverso de Ares. En la guerra ambos arquetipos permanecen presentes. Aunque quien sirve a Ares no cuenta con la protecci\u00f3n de Atenea y por ende, puede perder su raz\u00f3n y ahogarse en las pasiones. De ah\u00ed la necesidad de los rituales tribales que mediante invocaciones, oraciones, amuletos y sacrificios intentan proteger al guerrero en la contienda. No se trata s\u00f3lo de que vuelva ileso, sino tambi\u00e9n se le necesita cuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El enemigo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Toda batalla necesita al menos de dos bandos bien definidos y opuestos en intereses. Para cada uno de ellos el otro ser\u00e1 su enemigo. No importa que anteriormente sus miembros hayan colaborado, congraciado o intimado, desde el preciso momento en que se expresa una declaraci\u00f3n de guerra, ya son enemigos. El fen\u00f3meno que los convierte en tales es la proyecci\u00f3n de la propia sombra cultural que aglutina miedos, rechazos, rabia, deseos de venganza y destructividad ancestral, o sea lo peor de cada individuo y \u201cestas fuerzas tienen la propiedad de ser proyectadas hacia el exterior y esto en proporci\u00f3n de la ignorancia que poseamos sobre ellas\u201d19<\/p>\n\n\n\n<p>Al ser la guerra algo que nace en el seno del inconsciente, si no se conoce, si no se sabe el por qu\u00e9 el ser humano act\u00faa c\u00f3mo act\u00faa, a pesar de saber el detonante, no se puede parar ni amainar, no se puede nada m\u00e1s que asistir penosamente a la renovaci\u00f3n b\u00e1rbara de la org\u00eda de muerte, sangre y dolor que la guerra conlleva. El individuo forzosamente vivir\u00e1 lo irracional, sentir\u00e1 lo irracional, reaccionar\u00e1 ante lo irracional a\u00fan a pesar de que eso le aporte lo peor de s\u00ed mismo. Y el sujeto receptor de tales proyecciones, queda investido por esa fuerza destructiva que emerge del inconsciente: \u00e9l es el enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el momento en que un ser humano es ungido como enemigo, pasa a ser interpretado como una amenaza para el grupo. No importa que arguya \u00e9l en su favor, muy pocos o casi nadie le creer\u00e1. Las ideaciones paranoides van limpiando el camino de cualquier posible empat\u00eda o duda. Para atacar tiene que haber un cierto sentimiento de certeza, de necesidad y sentido de la acci\u00f3n. Cuando el sufrimiento sentido es mayor que el sufrimiento esperado, s\u00f3lo queda la locura. La vivencia de la injusticia y la impotencia favorecen la creaci\u00f3n de un enemigo fuera cuando no se pueden cambiar las cosas dentro, ll\u00e1mese extranjero, emigrante, refugiado o simplemente diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Luigi Zoja en su obra Paranoia. La locura que hace la historia ofrece un an\u00e1lisis del panorama actual y advierte de c\u00f3mo los delirios paranoides de unos pocos van haciendo mecha en los muchos bas\u00e1ndose s\u00f3lo en la realidad de la desconfianza y en un presentimiento de sospecha que no es m\u00e1s ni menos que \u201cla convicci\u00f3n de la existencia de un complot oculto. Que por estar oculto nunca se podr\u00e1 demostrar. Pero el hecho de que sea oculto lo vuelve a\u00fan m\u00e1s peligroso. Una vez aceptada por ser indemostrable, su existencia justifica circularmente el resto del razonamiento y legitima el castigo anticipado que se quiere infligir\u201d20<\/p>\n\n\n\n<p>El manejo de esas emociones, desde los poderes establecidos, favorecen la creaci\u00f3n de un enemigo com\u00fan que impide as\u00ed la disgregaci\u00f3n del grupo. Esa salida paranoide favorece la guerra. El enemigo es un ser indigno, depositario de toda la maldad y negatividad acumulada por frustraciones y p\u00e9rdidas y tambi\u00e9n sujeto de c\u00f3lera e indignaci\u00f3n moral. Entonces, ah\u00ed salta el riesgo: \u201cSi nos indignamos moralmente, nuestra indignaci\u00f3n ser\u00e1 tanto m\u00e1s venenosa y vengativa cuanto mayor sea la fuerza con la que arde el fuego prendido por el mal\u201d21<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Iniciaci\u00f3n, reconocimiento y gloria del guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El servicio militar es en muchos lugares un proceso de iniciaci\u00f3n masculino. Un hombre se considera hombre cuando pone en peligro su vida prepar\u00e1ndose para morir defendiendo lo que ama: su familia, el clan, su pueblo, su tribu o su naci\u00f3n. Ese es su gran sacrificio No en balde el porcentaje de mujeres soldados a nivel mundial sigue siendo muy bajo. La lucha es propiamente masculina y el soldado ejerce un rol seductor y er\u00f3tico. Si bien Miguel \u00c1ngel Centeno en su an\u00e1lisis de la guerra considera esta figura como una creaci\u00f3n social, que otorga inmortalidad y homenaje, garant\u00eda de que en el futuro residir\u00e1 como h\u00e9roe en la memoria de su pueblo, para el pensamiento junguiano esto representa \u00fanicamente la vivencia cultural del arquetipo, pues el guerrero es una forma de vivir la propia masculinidad del hombre22<\/p>\n\n\n\n<p>Buscando cierta clarificaci\u00f3n de estas cuestiones en la mitolog\u00eda, es sabido que a Eros entre los griegos tambi\u00e9n se le consideraba el dios del amor masculino, de esa atracci\u00f3n homosexual entre hombres, que gozaba incluso de m\u00e1s importancia que la relaci\u00f3n heterosexual hombre-mujer, ya que \u00e9sta \u00faltima quedaba estrictamente relegada a Afrodita. Ese amor entre los soldados desencadena innumerables pasiones: celos, embeleso, despecho o ansia de venganza, que son contenidas en el mismo par Eros\/Anteros.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, era al dios Eros a quien los espartanos sacrificaban animales y rezaban antes de una batalla, para as\u00ed asegurarse la victoria. Amor masculino y guerra unidos. En las batallas se necesita una acci\u00f3n conjunta, los soldados no s\u00f3lo necesitan coordinaci\u00f3n y trabajar en equipo, tambi\u00e9n se deben mutua solidaridad, por eso la expresi\u00f3n afectiva es tolerada y aceptada como algo positivo que cohesiona el grupo. Un ejemplo hist\u00f3rico fue el llamado Batall\u00f3n Sagrado de Tebas, creado por Pel\u00f3pidas y Epamonidas, dos amantes que hicieron del amor homosexual masculino el secreto de su ej\u00e9rcito invencible. Plutarco cuenta de ellos que \u201cam\u00e1ndose rec\u00edprocamente desde un principio con un amor sagrado, dirig\u00edan de com\u00fan acuerdo sus coet\u00e1neos y sus triunfos al placer de ver a su patria elevada por ambos a la mayor grandeza y esplendor\u201d23Lo er\u00f3tico, propio de Eros, consecuentemente est\u00e1 eminentemente relacionado con la acci\u00f3n guerrera y el universo masculino.<\/p>\n\n\n\n<p>La narraci\u00f3n m\u00edtica refiere tambi\u00e9n a otros dos seres alados, Hypnos y T\u00e1natos, hermanos gemelos relacionados con la muerte, presencia ineludible en cualquier guerra. As\u00ed vemos dos figuras siendo a su vez dobles, Eros\/Anteros y T\u00e1nathos\/Hypnos, que cierran la cuaternidad como polos opuestos que manifiestan la misma vitalidad del alma humana. Eros es quien clava las punzantes flechas del amor, causantes de que el herido muera en su raz\u00f3n mientras vive en la pasi\u00f3n, Anteros siempre mata por despecho y venganza. Mientrastanto, T\u00e1natos, cuya antorcha apunta al inframundo, reino del Hades, lugar al que van a parar las almas de los difuntos, se\u00f1orea una espada presta a segar vidas, se relaciona relaciona con Hypnos, quien se lleva las almas de las personas durante el sue\u00f1o, que recuerda la muerte dado que es un retiro de la vida consciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro dato importante en esta saga mitol\u00f3gica: precisamente es Ares, dios de la guerra quien libera a T\u00e1natos de los grilletes impuestos por S\u00edsifo, aquel que posteriormente ser\u00e1 castigado a una tarea eterna. La met\u00e1fora nos dice as\u00ed que es la guerra quien libera la muerte y la destrucci\u00f3n hipnotizando a los humanos, atrap\u00e1ndolos en una atracci\u00f3n fatal vivida como un sue\u00f1o de despecho y venganza. Mientras tanto la tarea inacabable del hombre, como el castigo de S\u00edsifo, es justamente evitarla. El guerrero tiene pues tambi\u00e9n una tarea infinita, por eso debe entrenarse constantemente para estar dispuesto a luchar en cualquier momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque sea como fuere la vuelta de la batalla es la vuelta de los infiernos internos y externos, porque el soldado no s\u00f3lo ha vuelto de la muerte y de entre los muertos, sino que tambi\u00e9n sabe ahora que \u00e9l es capaz de matar. Ha contacto plenamente con su demonio interno descubriendo la frontera tenue que separa la moralidad de la amoralidad. Estar\u00e1 ya para siempre tocado de un carisma porque hab\u00eda visto cara a cara la muerte. Precisamente para exorcizar esos demonios y descontaminar el alma, muchas tribus primitivas ten\u00edan un ritual de reincorporaci\u00f3n del guerrero en el grupo. El ritual serv\u00eda para su readaptaci\u00f3n f\u00edsica, recuperaci\u00f3n de fuerza y salud, y ps\u00edquica como contenci\u00f3n de las terribles vivencias. Establec\u00eda un l\u00edmite necesario y separador del antes y el despu\u00e9s. Los vencedores eran recibidos con fiestas y m\u00fasica o agasajados con banquetes y regalos. Para los perdedores s\u00f3lo quedaba el consuelo de sus familias, mezclado con la verg\u00fcenza y la rabia, ambas emociones instigaban las fantas\u00edas de una venganza futura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Feminidad y masculinidad o diferencia sexual<\/strong><br><br>Siguiendo la tradici\u00f3n que otorga diferentes roles seg\u00fan el sexo, los hombres van al combate mientras que las mujeres esperan apesadumbradas y llorosas su vuelta ansiando paz. \u00c9sta, como otras diferencias de g\u00e9nero, hist\u00f3ricamente se justificaba en ciertas caracter\u00edsticas f\u00edsicas, tradici\u00f3n religiosa o preservaci\u00f3n de la descendencia. Sin embargo, para Jung, esas distintas funciones no son inamovibles ad eternum, pues los arquetipos evolucionan a la par que la psique se hace m\u00e1s consciente. Ergo los roles de g\u00e9nero se est\u00e1n redefiniendo siempre. Adem\u00e1s, para Jung todo ser humano es masculino y femenino a la vez. Justamente porque la aspiraci\u00f3n a su propia completitud y a pesar de que el cuerpo se exprese unilateralmente en una tendencia sexual, la psique es andr\u00f3gina o hermafrodita.24 El problema estriba cuando masculinidad y feminidad se ligan exclusivamente a la diferencia sexual entre hombre y mujer. \u00bfC\u00f3mo ata\u00f1e esto a la guerra? La respuesta se refleja en la experiencia de cualquier muchacho que no corresponda con el modelo social de belicosidad que se espera y en cambio exprese su faceta m\u00e1s sensible. Sin lugar a dudas \u00e9ste joven ser\u00e1 m\u00e1s proclive a convertirse en sujeto de burlas por sus compa\u00f1eros. Es un ejemplo de confusi\u00f3n de una manifestaci\u00f3n de los atributos femeninos con una falta de hombr\u00eda. Viceversa tambi\u00e9n hay, pero menos. No hemos de olvidar que la lucha todav\u00eda se sigue considerando generalmente cosa de machos. Aunque una mujer pueda ser tanto o m\u00e1s agresiva y violenta que un hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, dejando de lado la cuesti\u00f3n sexual, \u00bfqu\u00e9 rol juega lo femenino en medio de la barbarie de una guerra? Tal vez la respuesta se pueda encontrar tambi\u00e9n mirando a Grecia<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La guerra como hecho que se impone en la vivencia ps\u00edquica del individuo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sea como fuere la guerra es una realidad que se impone en la vida cotidiana. Un ser humano deber\u00eda estar muy desconectado del mundo para no recibir actualmente ninguna informaci\u00f3n sobre el c\u00f3mo y d\u00f3nde sucede una guerra. En nuestra sociedad global donde pulsando un bot\u00f3n podemos trasladarlos a parajes lejanos y comunicar con otros humanos desconocidos, bombardeos de im\u00e1genes b\u00e9licas y destrucci\u00f3n llenan los informativos diarios, vistos desde la comodidad de cualquier hogar. Parad\u00f3jicamente, a la vez los sentimos cercanos y ajenos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus v\u00edctimas asaltan nuestras conciencias adormecidas por los peque\u00f1os problemas cotidianos y, a pesar de que deseemos mirar hacia otro lado, se nos hacen presentes a trav\u00e9s de los de paisajes desolados, escenas de combates o atentados. Las v\u00edctimas emergen en nuestra vida perfilando las siluetas de muertos, heridos, sobrevivientes, hu\u00e9rfanos o refugiados, porque todos nosotros podr\u00edamos ser ellos. Esa latente posibilidad existe. El inconsciente colectivo, lo sabe y conoce por qu\u00e9. Y cada v\u00edctima tiene un nombre, un sufrimiento y una historia, que hubiera podido ser la de cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa realidad tan ambivalente de cercan\u00eda y lejan\u00eda ps\u00edquica hay personas. La contabilidad en cifras apoya una realidad emp\u00edrica, susceptible siempre de diferentes interpretaciones seg\u00fan sean los intereses, miedos e ideolog\u00edas. Sin embargo, los seres humanos nos aferramos a datos emp\u00edricos en un intento de comprensi\u00f3n de lo incomprensible de la guerra. En referencia a esos n\u00fameros, reporto que seg\u00fan el International Institute for Strategic Studies, las guerras dejaron en 2015 un saldo de 167.000 fallecidos25, a los que para ser m\u00e1s exactos tal vez se debieran a\u00f1adir otras innumerables v\u00edctimas colaterales, no contabilizadas, muertos por escasez de alimentos, falta de higiene o medicinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ojeando m\u00e1s datos emp\u00edricos, de acuerdo con la Armed Conflict Database en estos momentos hay activos en el mundo 40 conflictos armados de diferente \u00edndole26: guerras de alta intensidad, o sea de m\u00e1s de 3000 v\u00edctimas civiles o militares anuales, guerras de intensidad media con m\u00e1s de 300 muertos al a\u00f1o y conflictos de baja intensidad, o sea, que producen menos de 300 muertos, pero significativamente importantes porque detectan un problema latente, susceptible de ser reactivado en cualquier momento. Evidentemente, todos estos conflictos pueden ser internos o inter-estados y algunos de ellos han llegado ya a internacionalizarse. Esta es una peque\u00f1a radiograf\u00eda b\u00e9lica del mundo que nos ha tocado vivir. Pero \u00bfqu\u00e9 tienen todos esos enfrentamientos en com\u00fan? \u00bfpor qu\u00e9 surgen? \u00bfson algo connatural a la especie humana? \u00bfC\u00f3mo podemos entenderlos? Y podemos preguntarnos tambi\u00e9n, \u00bfllegado el caso de que los entendi\u00e9ramos c\u00f3mo podr\u00edamos evitarlos?<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva junguiana, teniendo en cuenta la naturaleza dial\u00e9ctica de la psique humana, es muy dif\u00edcil imaginar un mundo sin conflictos, sin dolor, sin muerte. Lo negativo destructor es un componente esencial de la vida: \u201cLos instintos belicosos del hombre no pueden ser erradicados. Por ello es impensable el estado de paz perfecta. Adem\u00e1s, esa paz es sospechosa porque incuba la guerra\u201d27<\/p>\n\n\n\n<p>Jung considera que para entender el por qu\u00e9, el c\u00f3mo y el para qu\u00e9 de la guerra no podemos simplemente aplicar razonamientos l\u00f3gicos desde la perspectiva que la guerra es un problema. No, la guerra no es un problema, ni puede estudiarse como tal. La guerra ocasiona problemas, porque es un hecho intr\u00ednseco a la humanidad y como hecho no puede evitarse. A menos que el hombre evolucione y se transforme ps\u00edquica y moralmente, seguiremos conviviendo con la guerra. Y por ahora el presente muestra que \u201cla guerra es un comportamiento irracional que no se puede parar por una decisi\u00f3n de la voluntad humana. Ella se cierne sobre la humanidad como una fatalidad que sobrepasa la raz\u00f3n\u201d28<\/p>\n\n\n\n<p>En el devenir hist\u00f3rico los seres humanos nos hemos unido para luchar a favor o en contra de determinados grupos en nombre de conceptos abstractos que no refieren al mundo material. Los seres humanos hemos conformado nuestra historia, nuestros estados, nuestras naciones, nuestra cultura y nuestro poder\u00edo a trav\u00e9s de conflictos, luchas, `peleas, combates o batallas. Los seres humanos hemos creado ideolog\u00edas, religiones, t\u00e9cnicas o ciencias y hemos puesto el conocimiento aprendido y los conceptos acu\u00f1ado al servicio de Ares, quien los ha usado actuando con toda su fuerza devastadora: \u201cNuestros dioses terribles no han hecho m\u00e1s que cambiar de nombre. Su nombre ahora rima con la terminaci\u00f3n ismo\u201d29<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, de la misma forma que los seres humanos nos contagiamos unos a otros de cualquier virus o bacteria, ese contagio tambi\u00e9n puede alcanzarnos en las cuestiones an\u00edmicas, por ello Jung considera que \u201clos movimientos de masas pol\u00edticos de nuestra \u00e9poca son epidemias ps\u00edquicas, es decir, psicosis de masas. Son como demuestran las manifestaciones de inhumanidad que los acompa\u00f1an, fen\u00f3menos espirituales anormales y me resisto a considerar normales tales cosas, incluso a disculparlas como perdonables errores\u201d30<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente Jung no descarta la importancia de factores econ\u00f3micos y pol\u00edticos para comprender por qu\u00e9 un conflicto estalla en un lugar del mundo y no en otro. El conocimiento de la conciencia explica que la guerra responde a disputas por territorios. recursos, salida al mar, dominio del mercado internacional con algunos productos\u2026 Sin embargo, nuestra racionalidad consciente es tan s\u00f3lo una muy peque\u00f1a parte de la psique y los factores irracionales de ambici\u00f3n, necesidad de reconocimiento, venganza o delirios de grandeza, entre otros, son completamente imprevisibles. De ah\u00ed que las fuerzas inconscientes que act\u00faan sean para la mayor\u00eda totalmente desconocidas, mientras para unos pocos resultan un conocimiento anhelado cual piedra filosofal para asegurarse un dominio absoluto sobre los dem\u00e1s. Sue\u00f1o est\u00e9ril de poder, porque el inconsciente es, por definici\u00f3n, incontrolable para la conciencia. Por eso Jung dice: \u201cCuando contemplamos la historia de la humanidad no vemos sino la superficie exterior de los acontecimientos, distorsionados adem\u00e1s en el borroso espejo de la tradici\u00f3n. Pero lo que de verdad ha acontecido escapa a la mirada indagadora del historiador, pues, el verdadero acontecer hist\u00f3rico discurre profundamente oculto, vivido por todos y no observado por nadie\u201d31 Jung defiende, pues, que sin la comprensi\u00f3n hol\u00edstica de lo que es el ser humano, jam\u00e1s se podr\u00e1 entender qu\u00e9 y c\u00f3mo son causadas las guerras, y, l\u00f3gicamente. tampoco se conseguir\u00e1n herramientas intelectuales y emocionales para poder evitar sus devastadoras consecuencias f\u00edsicas, sociales, ambientales, an\u00edmicas y espirituales. Y para ello es necesario seguir haciendo conciencia.32<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lis\u00edstrata, el arquetipo femenino trabajando para la paz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Escudri\u00f1ando en la historia antigua, aparece una situaci\u00f3n b\u00e9lica altamente complicada, la inestabilidad pol\u00edtica vivida despu\u00e9s de la Guerra del Peloponeso. Esparta y Atenas se enzarzaron en contiendas interminables. En medio de esa situaci\u00f3n de muerte, miseria y pavor Arist\u00f3fanes escribe una de sus m\u00e1s famosas comedias: Lis\u00edstrata, voz de lo femenino escondido, que clama por la paz denunciando los negocios sucios y las atrocidades.<br>Lis\u00edstrata, una mujer de fuerte personalidad, desea poner fin a la sangr\u00eda de vidas humanas y re\u00fane a mujeres de ambos bandos para buscar una salida de paz. Las decisiones que toman son la de administrar ellas los bienes de la ciudad y la de rehusar todo contacto sexual con los hombres hasta finalizada la contienda.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta obra teatral expresa la fuerza del arquetipo femenino sufriente en millones de hombres y mujeres que durante toda la historia de la humanidad han ansiado la paz y han denunciado los excesos pol\u00edticos, sociales y econ\u00f3micos de la guerra. No en balde Lis\u00edstrata denuncia el negocio de las armas y la vida miserable y desolada de madres, esposas e hijas de los que han ido a luchar porquee aunque indudablemente, las mujeres siempre han sido las v\u00edctimas sexuales en los conflictos armados, sin embargo su sufrimiento ha sido olvidado y a menudo menospreciado.<\/p>\n\n\n\n<p>La obra se estren\u00f3 en la Atenas del siglo 411 a. JC. bajo el formato de una comedia. Pero, la importancia del mensaje es el llamamiento a la acci\u00f3n de Arist\u00f3fanes, pues una guerra no es asunto exclusivo de los que la deciden en nombre de todos ni tampoco refiere s\u00f3lo a la situaci\u00f3n de los que est\u00e1n en el frente, una guerra revierte sobre la sociedad civil que metida, muchas veces, sin saber ni siquiera c\u00f3mo, en la contienda, aguarda la tan esperada paz. En esta obra son las mujeres las que tomando la iniciativa hacen sentir su voz, sus deseos y su poder bajo la llamada de Lisistrata: \u201csi se re\u00fanen aqu\u00ed todas las mujeres, las de Beocia, las del Peloponeso y nosotras, todas juntas salvaremos la H\u00e9lade\u201d33<\/p>\n\n\n\n<p>En la comedia se alude a ciertos asuntos, desgraciadamente comunes a los conflictos armados: pillaje, corrupci\u00f3n, escasez, miseria\u2026 De eso trata la conversaci\u00f3n mantenida entre Lis\u00edstrata y el consejero, despu\u00e9s de que las mujeres se hubieran hecho ya con la gesti\u00f3n econ\u00f3mica de la ciudad para evitar el despilfarro de una guerra aparentemente eterna:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abCONSEJERO. (A las mujeres) Pues bien: lo primero que quiero saber de vosotras, por Zeus, con qu\u00e9 prop\u00f3sito clausurasteis nuestra Acr\u00f3polis con cerrojos.<br>LIS\u00cdSTRATA. Para poner a salvo el dinero y evitar que guerrearais por su culpa. CONSEJERO. Es, pues, del dinero la culpa de que estemos en guerra.<br>LIS\u00cdSTRATA. Todo se perturba por su culpa. Es para poder robar para lo que Pisandro y los que est\u00e1n en el poder siempre andan proponiendo revueltas. Pues bien, respecto a eso que hagan que quieran, pero a este dinero no van a ponerle ya la mano encima,<br>CONSEJERO. \u00bfPues, qu\u00e9 har\u00e1s<br>LIS\u00cdSTRATA. \u00bfY tu me lo preguntas? Nosotras lo administraremos. CONSEJERO. \u00bfVosotras administrar\u00e9is el dinero?<br>LISISTRATA. \u00bfPor qu\u00e9 te extra\u00f1as? \u00bfNo somos nosotras las que os lo administramos todo en casa?\u00bb<br>CONSEJERO. No es lo mismo LISISTRATA. \u00bfC\u00f3mo que no?<br>CONSEJERO. Con este dinero hay que hacer la guerra.<br>LISISTRATA. Lo primero es que no hay ninguna necesidad de guerras. CONSEJERO. \u00bfY c\u00f3mo nos salvaremos si no?<br>LISISTRATA. Nosotras os salvaremos. CONSEJERO. \u00bfVosotras?<br>LISISTRATA. Nosotras, s\u00ed. CONSEJERO, Esto es demasiado.<br>LISISTRATA. Se te salvar\u00e1, aunque t\u00fa no quieras\u00bb34<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En esta conversaci\u00f3n Lis\u00edstrata est\u00e1 plenamente segura de la eficacia femenina para detener la contienda. Afrodita ayuda a las mujeres, porque como hemos visto antes, s\u00f3lo ella puede aplacar la desmesura de un loco Ares en el fragor de la batalla y s\u00f3lo se puede combatir lo irracional desde lo irracional. Ahora bien, aqu\u00ed irracional no significa necesariamente lo mismo que inconsciente, porque en semejante situaci\u00f3n, se necesita la mirada anal\u00edtica de la consciencia sobre las fuerzas irracionales y arquet\u00edpicas que act\u00faan en todos y cada uno de nosotros para su segura y sana contenci\u00f3n. Lis\u00edstrata es sabia, prudente, amorosa, locuaz, con gran razonamiento l\u00f3gico y consciente de sus afectos positivos y negativos, por eso no se deja llevar, pes\u00e9 a su dolor por la ira. Tan s\u00f3lo busca la mejor y m\u00e1s pr\u00e1ctica soluci\u00f3n que restaure la paz, evitando un sufrimiento in\u00fatil. Ella simboliza la faceta reconciliadora del arquetipo femenino. Y el mensaje va contracorriente, porque:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cpese a la importancia de este arquetipo, la educaci\u00f3n tradicional ha transmitido durante siglos tan solo los atributos negativos de esta acci\u00f3n pacifica de las mujeres respecto a la guerra, rechazando su lado positivo y ha sido mal interpretado socialmente, ergo la cautela femenina contra la agresividad significaba cobard\u00eda, debilidad o inseguridad y en cambio los guerreros representaban el hero\u00edsmo masculino que inclu\u00eda un gran poder de decisi\u00f3n, inteligencia y valor\u201d35<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfc\u00faal es el remedio que Lis\u00edstrata ofrece a los hombres para acabar con la contienda? Desde luego no es un mensaje totalmente pac\u00edfico, pues desea el castigo de los instigadores y manipuladores, creadores del conflicto, un castigo que es acorde con las penas de la \u00e9poca:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cLIS\u00cdSTRATA. Ante todo, como se hace con los vellones, habr\u00eda que desprender de la ciudad en un ba\u00f1o de agua toda la porquer\u00eda que tiene agarrada, quitar los nudos y eliminar a los malvados, vare\u00e1ndolos sobre un lecho de tablas, y a los que a\u00fan se quedan pegados y se apretujan para conseguir cargos arrancarlos con el cardador y cortarles la cabeza; cardar despu\u00e9s en un canastillo la buena voluntad com\u00fan mezclando todos los que la tienen sin excluir a los metecos y extranjeros que nos quieren bien y mezclar tambi\u00e9n all\u00ed los que tienen deudas con el tesoro p\u00fablico y adem\u00e1s, por Zeus, todas las ciudades que cuentan con colonos salidos de esta tierra, comprendiendo que todas ellas son para nosotros como mechones de lana esparcidos por el suelo cada cual por su lado. Y luego, cogiendo de todos ellos un hilo, reunirlos y juntarlos aqu\u00ed y hacer con ellos un ovillo enorme y tejer de \u00e9l un manto para el pueblo.<br>CONSEJERO. Ya tiene narices que ovillen y vareen esto las que no participan en absoluto de la guerra.<br>LIS\u00cdSTRATA. Pues bien, grand\u00edsimo canalla, soportamos m\u00e1s del doble de su peso que vosotros. Ante todo pariendo hijos y dej\u00e1ndolos ir lejos a sevir como hoplitas\u00bb36<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed Lis\u00edstrata no s\u00f3lo alude a los culpables, de los cuales quiere evidentemente deshacerse, sino tambi\u00e9n a las v\u00edctimas y a la gente de buena voluntad, como portadora de paz para construir entre todos una sociedad pr\u00f3spera, la mezcla es una met\u00e1fora de la mediaci\u00f3n pues son tenidos en cuenta los deseos de todos ellos para tejer37 el futuro de una sociedad. Adem\u00e1s, en la cita se recoge el doloroso grito de unas madres que, impotentes, ven morir a sus hijos en una guerra in\u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<p>Y la activaci\u00f3n del arquetipo se est\u00e1 viviendo ya en nuestra convulsa \u00e9poca. Es un intento de la propia naturaleza humana para frenar su autoaniquilaci\u00f3n, que se manifiesta, tal y como dice Lis\u00edstrata: \u201caunque t\u00fa no quieras\u201d El inconsciente tiene leyes propias que desconocemos y tal vez est\u00e1 viniendo en nuestra ayuda para parar la posible hecatombe apocal\u00edptica que algunos predicen. El inconsciente colectivo humano es m\u00e1s sabio que algunos individuos. Y como ejemplo est\u00e1n innumerables casos espont\u00e1neos. Fueron nominadas al Premio Nobel de la Paz un grupo de mujeres rusas: \u201cUnas 300 mujeres que se juntaron en 1989 para protestar por el servicio militar obligatorio para sus hijos, presionando por el regreso de unos 180.000 j\u00f3venes de diversos frentes de batalla\u201d38 Tambi\u00e9n en nuestra memoria quedan las im\u00e1genes de las Madres argentinas de la Plaza de Mayo o el movimiento Women in Black surgido durante la Guerra de los Balcanes39<\/p>\n\n\n\n<p>El mensaje de Lis\u00edstrata ya se hallaba en el movimiento pacifista que surgi\u00f3 en U.S.A. en contra de la guerra del Vietnam, justamente estaba en el slogan \u201cHaz el amor y no la guerra\u201d que se hizo famoso gracias a John Lennon y Yoko Ono o en la famosa canci\u00f3n de los Beatles \u201cAll you need is Love\u201d que marc\u00f3 toda una generaci\u00f3n de j\u00f3venes. Tal vez esos mensajes sean simplones, pero no por ello han resultado menos en\u00e9rgicos, ya que su exitosa eficacia ha sido demostrada emp\u00edricamente al usarse como medida de fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese es el caso de Liberia, cuando en 2003 Leymah Gbowee, Premio Nobel en 2011, junto con el grupo de activistas \u201cWomen of Liberia Mass Action for Peace\u201d cansadas de una guerra de 14 a\u00f1os que consum\u00eda el pa\u00eds, decidieron actuar tambi\u00e9n usando una nueva forma de presi\u00f3n: la negaci\u00f3n del sexo a sus compa\u00f1eros hasta que llegara la paz. Otra de las medidas adoptadas por el grupo, muy especialmente por las mujeres de los l\u00edderes tribales en el momento de rubricar el acuerdo de armisticio, fue encerrar a sus maridos bajo llave dentro de sus casas y sentarse enfrente de la puerta para no dejarles salir de all\u00ed si no era para ir a firmar la paz40 O un ejemplo en Filipinas, en 2011, cuando las mujeres de Mindanao, despu\u00e9s de una larga y convulsa situaci\u00f3n de enfrentamiento entre dos ciudades, se declararon en huelga de sexo pidiendo el fin de las hostilidades41 Otro ejemplo es Togo en 2012 cuando las mujeres se apuntaron tambi\u00e9n a otra parada sexual como medida de presi\u00f3n para que sus maridos pidieran la dimisi\u00f3n del presidente.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, con el nombre de Lis\u00edstrata se bautiz\u00f3 un proyecto nacido en contra de la Guerra de Irak, sus ide\u00f3logas fueron las actrices Kathryn Blume y Sharron Bower, quienes promovieron la representaci\u00f3n de la obra de Lis\u00edstrata en todo el mundo como un acto de pac\u00edfico de protesta y aunque los grandes medios de comunicaci\u00f3n no se hicieron eco de la repercusi\u00f3n, porque estaban entretenidos pasando im\u00e1genes y noticias que justificaban el porqu\u00e9 de aquella nueva contienda. Pero, a\u00fan as\u00ed, hubo m\u00e1s de 1.000 lecturas y representaciones de la obra de Arist\u00f3fanes en todo el mundo42 De hecho, cada vez hay m\u00e1s hombres que se unen a las propuestas de las mujeres por la paz, un ejemplo es The Women\u2019s March on Washington del 21 de enero de 2017, a la que se unen tanto hombres como mujeres, veteranos de guerra. para clamar por los derechos humanos y la igualdad43 No en vano el nombre de Lis\u00edstrata significa \u201cla que puede disolver los ej\u00e9rcitos\u201d44<\/p>\n\n\n\n<p>Ese es el enorme poder de ese arquetipo, que refiere a una mujer precisamente y no a una diosa. Tal vez porque la incorporaci\u00f3n de la mujer como sujeto activo en la sociedad, incluyendo las grandes esferas decisorias, pueda transformar unos valores anclados en las viejas leyendas de la fuerza bruta y la destrucci\u00f3n. Lysa Dollar, creadora de Lysistrataproject.org argumenta al respecto: \u201cLis\u00edstrata es un arquetipo, un emblema para las mujeres, para que se pongan de pie y sean\u201d45 La reactivaci\u00f3n de este arquetipo es un halo de esperanza, porque seg\u00fan las palabras de Jean Shinoda Bollen:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cLa humanidad lleva un curso destructivo, de un modo u otro, y la vida del planeta peligra por culpa de ciertos seres humanos masculinos que poseen poder. Parece que al homo sapiens se le acaba el tiempo. En el terreno biol\u00f3gico, la continuaci\u00f3n de la especie siempre ha sido cosa de mujeres. En la actualidad pienso que es cosa de ancianas (ancianas y hombres excepcionales que merecen tal nombre) el sacar adelante al sapiens (que significa sabio en lat\u00edn) a tiempo para garantizar la continuaci\u00f3n espiritual, psicol\u00f3gica e intelectual de la humanidad\u201d46<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>A modo de conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El camino es largo y hay mucho trecho de investigaci\u00f3n, an\u00e1lisis y acci\u00f3n. Especialmente a esa acci\u00f3n alud\u00eda Jung cuando escrib\u00eda en 1946: \u201c\u00bfC\u00f3mo es posible proteger al ni\u00f1o de la dinamita que nadie puede quitarle?\u201d47<br>Desde una perspectiva esperanzadora todos esos movimientos surgieron y surgen como resultado de una reflexi\u00f3n autoconsciente de nuestro pasado, presente y futuro, contin\u00faan haciendo o\u00edr su voz de una manera u otra, sea a trav\u00e9s de acciones presenciales o a trav\u00e9s de Internet. En realidad, algo est\u00e1 cambiando, aunque se necesitan muchas conciencias juntas que hagan a su vez m\u00e1s conciencia. Y ese es el papel de la educaci\u00f3n, no s\u00f3lo en las aulas sino a trav\u00e9s de todos los \u00e1mbitos posibles. Una educaci\u00f3n basada en la observaci\u00f3n, an\u00e1lisis y comprensi\u00f3n que permita el aprendizaje desde el inconsciente para crear m\u00e1s conciencia. Y eso no es ni m\u00e1s ni menos que participar en el proceso de individuaci\u00f3n de las nuevas generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Citas de pie de p\u00e1gina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1 Diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola<br>2 Una visi\u00f3n detallada al respecto nos la ofrece la obra de Garcia Caneiro, Jos\u00e9 y Vidarte, Francisco Javier Guerra, Guerra y Filosof\u00eda, Tirant lo Blanch, Valencia, 2002.<br>3 Un claro ejemplo es la obra de Sun Tzu, El arte de hacer la Guerra, Obelisco, 2009, escrita en el siglo VI a.C.<br>4 Jung, C. G. Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, Editorial Trotta, Madrid, 1995.<br>5 El arquetipo de la Sombra simboliza todo aquello que el ser humano considera malo y ajeno, aunque no lo sea.<br>6 Tales amores son narrados por Homero en el canto VIII de la Odisea<br>7 Es Ovidio en sus Fastos quien alude a la existencia de Anteros<br>8 Jung, C. G. Respuesta a Job, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1964, p.120<br>9 Valois, Raynald, C.G. Jung et les racines de la guerre, Laval th\u00e9ologique et philosophique n\u00ba48, Qu\u00e9bec, Junio 1992, p. 263<br>10 De Hipona, Agust\u00edn, Homil\u00edas sobre la primera carta de San Juan a los partos, Homil\u00eda s\u00e9ptima, www.augustinus.it\/spagnolo\/commento_lsg\/index2.htm<br>11 Papa Francisco, Homil\u00eda en la bas\u00edlica de Asis, Septiembre 2016. www.aciprensa.com\/noticias\/papa-francisco-la-guerra-viene-del-demonio-porque-quiere-el-mal-43413\/<br>12 Jung, C. G., Respuesta a Job, op. cit. p. 90<br>13 Pinkola Est\u00e9s, Clarissa, Explaining Evil en Terror, Violence and the Impulste to Destroy,<br>Daimond,Canada, 2003<br>14 Jung, C. G., Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, op. cit., p. 227<br>15 Phipps, Maurice, The myth and magic of star wars: a junguian interpretation,<br>https:\/\/archive.org\/details\/ERIC_ED315833, p. 9<br>16 Valoys, Rainald, Les racines de la guerre, op. cit. 265<br>17 Centeno, Miguel Angel y Enriquez, Elainer, War and Society, Polity Press, Cambridge, 2016.<br>18 Centeno, Miquel Angel y Enriquez, Elainer, War and Society, op.cit. p. 10<br>19 Valois, Raynald, Jung et les racines de la guerre, op. cit. p. 271<br>20 Zoja, Luigi, Paranoia. La locura que hace la historia, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Tur\u00edn, 2011, p. 433<br>21 Jung, C.G. Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, op.cit. p. 191<br>22 Sobre el guerrero: Moor, Robert, King, Warrior, Magician and Lover, HarperOne, San Francisco, 1990<br>23 Plutarco, Vidas Paralelas, tomo II, Libreria de A. Mezin, Paris, 1847, p. 9<br>24 Es la coniuctio alqu\u00edmica. M\u00e1s informaci\u00f3n: Jung, C. G. Psicolog\u00eda y Alquim\u00eda, Editorial Trotta, Madrid, 2005<br>25 http:\/\/acd.iiss.org\/<br>26 http:\/\/acd.iiss.org\/<br>27 Jung, C. G. Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, op. cit. p. 217 28 Jung, C. G. Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, op. cit. p. 264 29 Jung, C. G. Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, op. cit. p. 226<br>30 Jung, C. G. Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, op. cit. pp. 224-225<br>31 Jung, C. G. Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, op. cit. p. 144<br>32 El proceso de individuaci\u00f3n es el camino por el que el individuo adquiere m\u00e1s conciencia de s\u00ed y de los dem\u00e1s.<br>33 Arist\u00f3fanes, Comedias III, Lis\u00edstrata, Ed. Gredos, Madrid, 2007, p. 26<br>34 Aristof\u00e1nes, Comedias III, Lysistrata, op. cit. pp. 53-55<br>35 Dom\u00ednguez Regueira, M. Merc\u00e8, Lysistrata, Woman\u2019s voice to Peacekeeping and Peacebuilding, op. cit. 283<br>36 Arist\u00f3fenes, Comedias III, Lisistrata, op. cit. pp. 61-62<br>37 La actividad de tejer era femenina. Palas de Atenea sabe tejer, pues es una buena estr\u00e1tega y Ariadna con su hilo ayuda a Teseo. Alusi\u00f3n tambi\u00e9n a las Moiras o hilanderas, dadoras del destino, especialmente a Cloto que fabrica las hebras de la vida.<br>38 http:\/\/www.ipsnoticias.net\/1996\/10\/rusia-madres-por-la-paz-ganaron-una-batalla\/<br>39 http:\/\/www.womeninblack.org\/en\/peacekeeping.html<br>40 Tales testimonios quedan recogidos por Sevel, E.K. The Liberian Women\u2019s Peace Mouvement Critical Half, Bi-Annual Journal of Women for Women International, vol. 5, number 2: Women\u2019s Narrative, War and Peace Building, 2007, p. 18<br>41 http:\/\/edition.com.com\/2011\/WORLD\/asiapcf\/09\/19\/philipinnes.sex.strike\/index.html.<br>42 www.worldpress.org\/977.cfm y el documental de Michel Parick Kelly en 2006: Operation Lysistrata<br>43 www.veteranstodaynews.com\/2017\/01\/03\/veterans-mobilize-for-womens-march-on-washington\/ 44 Seg\u00fan la traducci\u00f3n que refiere Christian Carandell en Lisistrata, Adesiara, Martorell, 2010, p. 9 45 http:\/\/www.lysistrataproject.org\/aboutus.html.<br>44 Seg\u00fan la traducci\u00f3n que refiere Christian Carandell en Lisistrata, Adesiara, Martorell, 2010, p. 9 <br>45 http:\/\/www.lysistrataproject.org\/aboutus.html.<br>46 Shinoda Bolen, Jean, Las brujas no se quejan, Kayr\u00f3s, Barcelona, 2004, p. 96<br>47 Jung, C. G. Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, op. cit. p. 234<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Arist\u00f3fanes, Comedias III. Lysistrata, Editorial Gredos, Madrid, 2007 Arist\u00f3fanes, Lisistrata, Adesiara, Martorell, 2010<br>Centeno, Miguel Angel, War and Society, Polity Press, Cambridge, 2016<br>De Hipona, Agust\u00edn, Homil\u00edas sobre la primera carta de San Juan a los partos, Homi\u00eda s\u00e9ptima disponible en: http:\/\/www.augustinus.it\/spagnolo\/commento_lsg\/index2.htm<br>Dom\u00ednguez Regueira, M. Merc\u00e8, Lysistrata. Woman\u2019s voice to Peacekeeping an Peacebuilding,Taula UIB, Palma, 2013<br>Garc\u00eda Caneiro, Jos\u00e9, Guerra y Filosofia, Tirant lo Blanch, Valencia, 2002 Jung, Carl Gustav, Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, Editorial Trotta, Madrid, 1995<br>Jung, Carl Gustav, Respuesta a Job, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1964 Jung, Carl Gustav, Psicolog\u00eda y Alquim\u00eda, Editorial Trotta, Madrid, 2005 Homero, Odisea, Editorial Gredos, Madrid, 2012<br>Moore, Robet, King, Warrior, Magician and Lover, Harper One, San Francisco, 1990 Ovidio, Fastos, Editorial Gredos, Madrid 1988<br>Papa Francisco, Homil\u00eda en la bas\u00edlica de Asis, Septiembre 2016, disponible en: https:\/\/www.aciprensa.com\/noticias\/papa-francisco-la-guerra-viene-del-demonio-porque- quiere-el-mal-43413\/<br>Phipps, Maurice, The Myth and Magic of Star Wars. A junguian Interpretation, disponible en: https:\/\/archive.org\/details\/ERIC_ED315833,<br>Pinkola Est\u00e9s, Clarissa, Explaining Evil en Terror, Violence and Impulse to Destroy,<br>Daimond, Canada, 2003<br>Plutarco, Vidas Paralelas, Libreria de A. Mezin, Paris, 1847 <br>Sevel, E.K. Women Building Peace: The Liberian Women\u2019s Peace Mouvement,Critical Half, Washington, 2007<br>Shinoda Bolen, Jean, Las brujas no se quejan, Editorial Kayr\u00f3s, Barcelona, 2004 Sun Tzu, El arte de la guerra, Obelisco, Barcelona, 2009<br>Valois, Raynald, C.G. Jung et les racines de la guerre, Laval Th\u00e9ologique et Philosophique, Qu\u00e9bec, 1992<br>Zoja, Luigi, Paranoia. La locura que hace la historia, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Tur\u00edn, 2011<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Url citadas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>http:\/\/www.ipsnoticias.net\/1996\/10\/rusia-madres-por-la-paz-ganaron-una-batalla\/ http:\/\/www.womeninblack.org\/en\/peacekeeping.html http:\/\/edition.com.com\/2011\/WORLD\/asiapcf\/09\/19\/philipinnes.sex.strike\/index.html<br>http:\/\/www.worldpress.org\/977.cfm<br>www.veteranstodaynews.com\/2017\/01\/03\/veterans-mobilize-for-womens-march-on- washington\/<br>http:\/\/www.lysistrataproject.org\/aboutus.html<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Merc\u00e8 Dom\u00ednguez es Licenciada en Filosof\u00eda y tambi\u00e9n de Psicolog\u00eda de la Universidad de Barcelona, M\u00e1ster Internacional en Conflictolog\u00eda en la UOC, Psicoterapeuta FEAP y Analista junguiana de la IAAP. Fue presidenta de la SEPA y form\u00f3 parte de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/guerra-y-destructividad-el-lado-oscuro-del-alma-merce-dominguez-regueira\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8674"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8674\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8679,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8674\/revisions\/8679"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}