{"id":857,"date":"2007-06-29T19:44:08","date_gmt":"2007-06-30T00:44:08","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=857"},"modified":"2015-01-03T22:25:28","modified_gmt":"2015-01-03T22:25:28","slug":"prometeos-indigenas-comentarios-psicoanaliticos-a-un-mito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/prometeos-indigenas-comentarios-psicoanaliticos-a-un-mito\/","title":{"rendered":"Prometeos ind\u00edgenas: comentarios psicoanal\u00edticos a un mito"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<div id=\"profile\">\n<h3>Eduardo G\u00f3mez Escall\u00f3n<\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/PrometeoarticuloOK.jpg\" alt=\"\" width=\"302\" height=\"249\" \/><span style=\"color: #333399;\"><strong><br \/>\n<span style=\"color: #ff0000;\">Monte C\u00e1ucaso<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Eduardo G\u00f3mez es M\u00e9dico psicoanalista, Miembro de la Sociedad Colombiana de Psicoan\u00e1lisis, Miembro Didacta y Miembro Titular de la Asociaci\u00f3n Colombiana de Psicoan\u00e1lisis. Docente en el Instituto Colombiano de Psicoan\u00e1lisis. Ha trabajado en varios temas psicoanal\u00edticos (teor\u00eda y cl\u00ednica) y en especial ha manejado los t\u00f3picos de Psicoan\u00e1lisis y Mitolog\u00eda, y adolescencia, de los cuales existen varios trabajos.<\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">\u00abTiresias: \u00a1Ay, Ay, cuan<br \/>\natroz es saber, cuando no<br \/>\ntrae provecho ni siquiera<br \/>\nal que sabe!\u00bb<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">S\u00f3focles, Edipo Rey<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En trabajos anteriores (G\u00f3mez, E. 1998a., 1998b, 2000, 200I ) me he ocupado de diferentes aspectos de las relaciones que existen entre el psicoan\u00e1lisis y la mitolog\u00eda. En esta oportunidad quiero dar a conocer los textos de tres mitos ind\u00edgenas colombianos, cuyos contenidos tienen en com\u00fan una tem\u00e1tica claramente af\u00edn a la del Prometeo griego.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No son muchos los escritos que los psicoanalistas colombianos hemos dedicado a nuestros propios mitos. Entre ellos quiero destacar los aportes de De Zubir\u00eda, R. (1958), S\u00e1nchez M. G. (2004), G\u00f3mez C, F. (I986) y Alvarez, B. y Guti\u00e9rrez, J .A. (1987).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De los varios enfoques interpretativos que se pueden considerar en relaci\u00f3n con la mitolog\u00eda y con los temas mitol\u00f3gicos, los m\u00e1s importantes resultan ser, sin duda, el antropol\u00f3gico-estructuralista, cuyo principal representante es L\u00e9vi-Stra\u00fass, y el psicoanal\u00edtico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la estructura del mito, descubierta y descrita por L\u00e9vi-Strauss (1958) encontramos, adem\u00e1s del eje horizontal que se extiende en la dimensi\u00f3n de lo diacr\u00f3nico y del vertical, del orden de lo sincr\u00f3nico, un eje en la direcci\u00f3n antero posterior, que incluye las diferentes variaciones sobre el mismo tema. Esta triple estructura vectorial le otorga caracter\u00edsticas tridimensionales. A pesar de que los distintos relatos de nuestros Prometeos ind\u00edgenas muestran diferencias considerables, es posible determinar elementos b\u00e1sicos y esenciales, al hacer un estudio comparativo entre ellos y con la cl\u00e1sica versi\u00f3n griega. El siguiente paso, en el desarrollo de este trabajo, incluye algunos comentarios psicoanal\u00edticos sobre este mito, basado, desde luego, en los aportes hechos por Freud y por otros psicoanalistas que se han ocupado del tema. La interpretaci\u00f3n psicoanal\u00edtica de ninguna manera agota su comprensi\u00f3n, ni puede pretender abarcarlo todo; se trata s\u00f3lo de una dimensi\u00f3n que, desde luego, enriquece las narrativas mitol\u00f3gicas, al introducir en su estudio la valiosa herramienta de los mecanismos propios del funcionamiento del sistema inconsciente, descubiertos por el psicoan\u00e1lisis. Es evidente que, ni el sentido de la obra de un poeta tr\u00e1gico, ni la de un mito, pueden reducirse a una interpretaci\u00f3n psicoanal\u00edtica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El mito de Prometeo pertenece a aquellos que muestran una tendencia universal, afirmaci\u00f3n que se ve respaldada por los hallazgos de las tres versiones ind\u00edgenas que voy a exponer.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero no son solamente estos ejemplos los que nos testimonian de la universalidad de este tema mitol\u00f3gico: L\u00e9vi-Strauss (1964), en su libro\u00a0Le cru et le cuit, se refiere a una serie de relatos m\u00edticos de las tribus del grupo ling\u00fcistico llamado\u00a0G\u00e9, vecinas de los\u00a0Bororo, de la parte central del Brasil; aparece, en todos ellos, el tema de los\u00a0or\u00edgenes del fuego, en seis variaciones, a las que, en un lenguaje musical, llama \u00abseis aires seguidos de un recitativo\u00bb. Encuentro que estas narrativas tienen notorias semejanzas con las nuestras, pero entrar en detalles sobre ellas excede los l\u00edmites de este trabajo.\u00a0(1)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Finalmente, quiero dejar planteadas algunas hip\u00f3tesis o preguntas sobre los que considero como los aspectos m\u00e1s importantes del mito, desde el punto de vista psicoanal\u00edtico, en cuanto estructurantes de la mente y en relaci\u00f3n con su utilidad cl\u00ednica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Me parece m\u00e1s importante el estudio comparativo de las distintas versiones del Prometeo y los comentarios psicoanal\u00edticos pertinentes, as\u00ed como las funciones generales y usos de estas tem\u00e1ticas y contenidos, que lo que estrictamente se considera como an\u00e1lisis aplicado, en el sentido de dirigirlo en forma exhaustiva a todos los detalles de un texto; este terreno puede resultar riesgoso, como quiera que sus interpretaciones no est\u00e1n sustentadas, como sucede con el psicoan\u00e1lisis cl\u00ednico, por las asociaciones libres dei analizado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es preciso, entonces, ser muy cautelosos al transitar por estos caminos. Sin embargo, \u00abLa cuesti\u00f3n de saber si un texto puede recibir una interpretaci\u00f3n psicoanal\u00edtica y bajo qu\u00e9 condiciones, ha sido planteada muchas veces.\u00bb (Potamianou, 1979)\u00a0(2). Las relaciones entre la mitolog\u00eda y el psicoan\u00e1lisis son de doble v\u00eda, y las influencias que !a estructura mitol\u00f3gica en general y los relatos mitol\u00f3gicos en particular han tenido para el psicoan\u00e1lisis no han sido, en mi opini\u00f3n, suficientemente estudiadas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">1. LOS MITOS\u00a0INDIGENAS<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">1. 1. La historia del fuego<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En un cuadernillo publicado por la Asociaci\u00f3n Instituto Ling\u00fc\u00edstico de Verano (1993) aparece la narraci\u00f3n de un mito Guahibo titulado\u00a0La historia del fuego, el que quiero transcribir textualmente:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00abEn un lugar llamado Awia, actualmente Santa Rita en el Vichada, Cuwai (un h\u00e9roe mitol\u00f3gico) sol\u00eda calentarse en su hamaca cerca del fuego.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En aquel entonces la gente no conoc\u00eda el fuego y por eso asoleaban el pescado y la carne que iban a comer; pero la gente se cans\u00f3 de esto. Sin embargo Cuwai continuaba calent\u00e1ndose, aunque la gente no sab\u00eda que era el fuego.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda, por fin, el perico cachete amarillo (Pionopsitta barrandi) pregunt\u00f3 a su abuelo Cuwai:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&#8211; Abuelo, \u00bfqu\u00e9 es lo que tienes debajo de tu hamaca?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuwai le contest\u00f3: Nieto, es fuego.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">-\u00bfPara qu\u00e9 sirve el fuego? Insisti\u00f3 el perico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">-Sirve para asar pescado- contest\u00f3 el viejo<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero Cuwai mezquinaba el fuego. Entonces el perico pens\u00f3: \u00abmi abuelo mezquina el fuego, pero yo se lo voy a quitar\u00bb. Y as\u00ed lo hizo. Cuando el perico huy\u00f3 con el fuego, Cuwai le sigui\u00f3 por detr\u00e1s para matarlo, pero el perico se meti\u00f3 en un \u00e1rbol ahuecado. Cuwai tumb\u00f3 el \u00e1rbol en el cual se hab\u00eda metido el perico y cuando \u00e9ste cay\u00f3 al suelo, Cuwai empez\u00f3 a abrirle huecos, y es por eso que el \u00e1rbol \u00abcabo de hacha\u00bb tiene la superficie del tronco ondulada. Sin embargo, el perico sali\u00f3 huyendo por el extremo de una rama ahuecada y a su paso regaba part\u00edculas de carb\u00f3n encendidas, y es por esto que el perico tiene el doblez del ala de color rojo encendido. Despu\u00e9s de todo esto y una vez a salvo, el perico ense\u00f1\u00f3 a la gente c\u00f3mo utilizar el fuego\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">1.2. Nam\u00f3n, el hombre que rob\u00f3 al fuego el sol<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Fabio Silva (1999), en su libro Mitos y Leyendas Colombianos, trae el relato de este otro mito colombiano, esta vez Cuibo, perteneciente a la zona de los llanos orientale sy de la amazon\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00abAl principio de la civilizaci\u00f3n, los ind\u00edgenas no conoc\u00edan el fuego; com\u00edan sus alimentos crudos y no pod\u00edan evitar el fr\u00edo en el calor de una hoguera. Muchas veces hab\u00edan visto como se prend\u00edan los \u00e1rboles con los rayos de las grandes tempestades pero, temerosos del castigo de los dioses, nunca se acercaron a ese fuego.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda un joven llamado Nam\u00f3n decidi\u00f3 ir hasta el sol y robarle un poco de su luz.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&#8211; Para que puedas cumplir con tu misi\u00f3n, debes estar alerta de las trampas que pone el sol- le dijo el p\u00e1jaro carpintero.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00a1Antes que nada, debes llevar dos palitos de Matap\u00e1n y traerlos encendidos! exclam\u00f3 el morrocoy.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una noche, Nam\u00f3n parti\u00f3 a cumplir con su dificil misi\u00f3n. Se despidi\u00f3 de toda la tribu, prepar\u00f3 su arco y sus flechas, empac\u00f3 sus alimentos y por \u00faltimo guard\u00f3 muy bien los dos palitos de matap\u00e1n en una de sus bolsas &#8230; El enmara\u00f1ado bosque era cada vez m\u00e1s dificil de cruzar y Nam\u00f3n solamente se guiaba por el sonido del r\u00edo. De pronto, en medio de la selva, escuch\u00f3 una tenebrosa risa.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&#8211; Ja, ja, ja, hasta aqu\u00ed ha llegado Nam\u00f3n. No permitir\u00e9 que lleves el fuego a tu tribu.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Nam\u00f3n mir\u00f3 para todas partes y no supo de donde proven\u00eda la voz que escuchaba. Pero, fuera lo que fuera, no permitir\u00eda que lo detuvieran en su camino. De repente los \u00e1rboles se fueron uniendo y sus ramas y hojas formaron una inmensa red que lo cercaba lentamente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Nam\u00f3n se acord\u00f3 de las palabras del p\u00e1jaro carpintero, sac\u00f3 su flecha m\u00e1s gruesa y amarr\u00e1ndole un lazo que teji\u00f3 r\u00e1pidamente con finas hojas y fuertes ra\u00edces, la dispar\u00f3 hacia el \u00e1rbol mas alto, subi\u00f3 por la cuerda con una habilidad de tigre y justo cuando lleg\u00f3 a la copa del \u00e1rbol, la red se cerr\u00f3 fuertemente. Entonces Nam\u00f3n sac\u00f3 los dos palitos de matap\u00e1n y baj\u00f3 lentamente del \u00e1rbol, porque los palos de matap\u00e1n le sirvieron de alas. Nam\u00f3n, sorprendido de lo que hab\u00eda hecho, no se di\u00f3 cuenta de que hab\u00eda ca\u00eddo en territorio de las grandes boas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las boas,. sin darle tiempo de reaccionar, lo atraparon. Una de ellas lo agarr\u00f3 por el cuello, tratando de estrangularlo. Nam\u00f3n alcanz\u00f3 a sacar su afilado cuchillo de piedra y lo clav\u00f3 en el cuello de la gigantesca boa que se retorci\u00f3 de dolor. AI ver a su compa\u00f1era muerta, las otras culebras nuevamente se abalanzaron sobre \u00e9l. R\u00e1pidamente sac\u00f3 sus flechas y las dispar\u00f3 contra un gigantesco \u00e1rbol, formando una serie de escalones por los que trep\u00f3 velozmente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando Nam\u00f3n mir\u00f3 hacia el horizonte, una hermosa llanura dejaba ver el esplendoroso sol, que sal\u00eda como del fondo de la tierra. Entonces sac\u00f3 los dos palos de matap\u00e1n, los expuso a la luz, esper\u00f3 un buen rato y de pronto una Ilamita apareci\u00f3 s\u00fabitamente en uno de los dos palos; Nam\u00f3n sopl\u00f3 y frot\u00f3 el palito y otra vez apareci\u00f3 la llama. Hab\u00eda logrado robarle un poco de fuego al sol.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De regreso a su aldea, corri\u00f3 tan r\u00e1pidamente que ni las boas, ni el bosque enmara\u00f1ado lo pudieron atrapar. Cuando lleg\u00f3 a su tribu, mostr\u00f3 a todos lo que hab\u00eda conseguido. Desde este d\u00eda, el fr\u00edo fue dominado gracias alfuego de Nam\u00f3n\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">1. 3. El secreto del fuego<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El mismo autor, Fabio Silva (1999), nos trae en su libro el texto de otro mito, perteneciente a la zona pac\u00edfica. Se tratade\u00a0El Secreto del Fuego, mito Cat\u00edo, cuyo contenido es el siguiente:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">AI principio, la \u00fanica que ten\u00eda el secreto del fuego era la iguana Himo pero ella no lo compart\u00eda con nadie. Los indios coc\u00edan y calentaban sus comidas al sol, pero \u00e9stas no quedaban bien preparadas, y por la noche dorm\u00edan atemorizados y sent\u00edan mucho fr\u00edo, pues no ten\u00edan con que calentarse.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda Karabay\u00ed, un astuto guerrero, sali\u00f3 a pescar y se encontr\u00f3 con Himo, que estaba asando un rico pescado. Himo invit\u00f3 a Karabay\u00ed y \u00e9ste qued\u00f3 fascinado con el sabor de la comida. Pero cuando terminaron, Himo apag\u00f3 el fuego y parti\u00f3 r\u00e1pidamente. Karabay\u00ed volvi\u00f3 al poblado y cont\u00f3 lo sucedido a sus compa\u00f1eros:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&#8211; \u00a1Hay que capturar a la iguana Himo para que nos muestre el secreto del fuego! &#8211; exclam\u00f3 Karabay\u00ed a todo el poblado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Himo no volvi\u00f3 a aparecer por ning\u00fan lado. Pero un d\u00eda Karabay\u00ed, que todos los d\u00edas sal\u00eda a buscarla, oli\u00f3 el sabroso aroma del pescado asado y, gui\u00e1ndose por \u00e9l, logr\u00f3 llegar a la cueva de la iguana; la entrada era muy peque\u00f1a. Entonces Karabay\u00ed, que pod\u00eda transformarse en lo que quisiera, se convirti\u00f3 en iguana y se meti\u00f3 en la cueva. Aunque la entrada era peque\u00f1ita, el interior era gigantesco. Karabay\u00ed qued\u00f3 sorprendido al ver miles y miles de palitos prendidos y repartidos a lo largo de la cueva. \u00abCon raz\u00f3n nunca se le acaba el fuego a Himo\u00bb pens\u00f3 Karabay\u00ed. Al ver a su hermano, Himo le invit\u00f3 a comer pescado asado. Karabay\u00ed comi\u00f3 y cuando estuvo satisfecho, le dijo a Himo que le obsequiara un palito para llevar a su propia cueva. Himo, que no sospechaba nada, le entreg\u00f3 varios y Karabay\u00ed parti\u00f3 r\u00e1pidamente para su tribu.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde ese d\u00eda, los hombres tienen fuego y la iguana sigue creyendo que s\u00f3lo ella puede comer pescado asado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">2 &#8211; EL MITO GRIEGO<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tal vez el texto m\u00e1s antiguo que hace referencia al mito de Prometeo se encuentra en laTeogon\u00eda\u00a0de Hes\u00edodo, posterior a Homero. Por lo tanto alguna informaci\u00f3n, ya sea de referencia o de estilo, fue tomada de las grandes obras hom\u00e9ricas. En la\u00a0Teogon\u00eda\u00a0se describe toda la intrincada genealog\u00eda de los dioses del Olimpo, comenzando con Urano y Gea, y con el triunfo final de Zeus, despu\u00e9s de una larga lucha, sobre todos los dem\u00e1s dioses.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La Enciclopedia Espasa-Calpe nos se\u00f1ala que el nombre de Prometeo viene del griegopromezeus=Promez\u00e9s, de\u00a0pro\u00a0y\u00a0maz, ra\u00edz del verbo\u00a0manzano, aprender. Agrega que, seg\u00fan Diodoro, este mito significa que Prometeo fue el inventor de las\u00a0pyreia,\u00a0\u00abinstrumentos que en los tiempos primitivos serv\u00edan para encender el fuego\u00bb. Nos relata tambi\u00e9n que\u00a0\u00abFulgencio y Petronio creen ver en el\u00a0suplicio de Prometeo una alegor\u00eda de la envidia que roe las entra\u00f1as de la humanidad\u00bb. La misma enciclopedia refiere que una\u00a0\u00abex\u00e9gesis hist\u00f3rica de la leyenda de Prometeo\u00bb\u00a0se encuentra en Herodoto, seg\u00fan la cual Prometeo fue un rey de Escitia. Como consecuencia del desbordamiento del r\u00edo llamado Aetos (del griego\u00a0aet\u00f3s, \u00e1guila) y de los desbordamientos que provoc\u00f3 en todo el territorio, los escitas culpan a su rey del desastre y lo cargan de cadenas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el orden de las generaciones, Prometeo pertenece a la misma de Zeus, seg\u00fan el texto de Hes\u00edodo, y por lo tanto es nieto de la pareja primordial y hermano de Cronos. Esquilo, en suPrometeo Encadenado, lo coloca en una generaci\u00f3n anterior, como hijo de Urano y Gea, y por lo tanto perteneciente a la misma de los Titanes. \u00bfCual es el significado de este cambio generacional? Una explicaci\u00f3n posible, estar\u00eda en la necesidad de alejar los peligros de las implicaciones ed\u00edpicas. Despu\u00e9s de Hes\u00edodo, el texto griego m\u00e1s importante sobre Prometeo se encuentra en Esquilo, en su famosa trilog\u00eda promete\u00edca, de la que s\u00f3lo se conserva la primera parte; el\u00a0Prometeo Encadenado, y algo de la segunda, fragmentos del\u00a0Prometeo Liberado. Nada se conoce de la tercera Parte\u00a0(3).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como considero que el contenido de este mito es ampliamente conocido, voy a limitarme a exponer un resumen de la versi\u00f3n que trae la Enciclopedia C\u00edvita de mitolog\u00eda (1973):<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Prometeo.- Hijo del Tit\u00e1n Japeto y de Climene&#8230; Enviado a la tierra con la misi\u00f3n de crear un ser d\u00edferente de los animales, decidi\u00f3 vengarse del padre de los dioses, que destruyera a su estirpe. Tom\u00f3 barro del suelo, lo moj\u00f3 con agua y esculpi\u00f3 la masa hasta obtener rayos iguales a los de un dios&#8230; Estaba creada la especie humana. En un banquete en que una res iba a ser d\u00edvidida entre los Ol\u00edmpicos y los hombres, Prometeo se encarg\u00f3 de hacer el reparto. De un lado puso las entra\u00f1as y la carne del animal, del otro s\u00f3lo los huesos, disimulados con la grasa blanca. J\u00fapiter eligi\u00f3 la segunda parte. Al darse cuenta de haber ca\u00eddo en una trampa, se encoleriz\u00f3 contra Prometeo y los mortales. Para castigarlos les escondi\u00f3 el fuego, \u00faltimo elemento que les faltaba para desarrollar una civilizaci\u00f3n. Prometeo vol\u00f3 hasta el cielo, encendi\u00f3 una rama en las brasas del carro solar y entreg\u00f3 la llama al hombre&#8230; (J\u00fapiter) encaden\u00f3 a Prometeo en la cima del monte Ca\u00facaso y le envi\u00f3 un \u00e1guila que le devoraba el h\u00edgado, reconstitu\u00eddo torlas las ma\u00f1anas. A pesar de su sufniniento, el tit\u00e1n mantuvo su actitud de rebeli\u00f3n&#8230; Pasados treinta a\u00f1os, o treinta siglos, seg\u00fan algunos, J\u00fapiter permiti\u00f3 que H\u00e9rcules liberara a Prometeo. Tras haber hecho todo eso, Prometeo qued\u00f3 libre pero se torn\u00f3 mortal. S\u00f3lo recuperar\u00eda la inmortalidad s\u00ed un inmortal aceptaba trocar su destino con \u00e9l. El centauro Quir\u00f3n; herido por una flecha de H\u00e9rcules, acept\u00f3 morir en su lugar. El t\u00edt\u00e1n pudo ser as\u00ed admitido nuevamente entre los dioses.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Antes de abstraer los elementos comunes, no sobra se\u00f1alar la importancia de las diferencias. El Prometeo griego se estructura, en esta versi\u00f3n, tambi\u00e9n como un mito de la creaci\u00f3n del hombre, con notorias semejanzas con el relato del G\u00e9nesis. Aparece clara la fantas\u00eda de la inmortalidad del hombre, como algo que, adem\u00e1s, se puede adquirir o perder.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">3 &#8211; ELEMENTOS COMUNES<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Estos elementos, que quiero abstraer como comunes a todas las narrativas\u00a0referidas, tienen que ver solamente con los contenidos manifiestos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3.1.\u00a0En todas las versiones se alude a una \u00e9poca en que \u00abla gente no conoc\u00eda el fuego\u00bb, lo cual plantea, de entrada, un problema del conocimiento. En este sentido tanto el fuego como la luz deben ser considerados como s\u00edmbolos del conocimiento; Francisco Rodr\u00edguez Mar\u00edn, en el pr\u00f3logo a su edici\u00f3n comentada del\u00a0Quijote, y citando a Men\u00e9ndez y Pelayo, exclama :\u00a0\u00abLuz, m\u00e1s luz, es la que esos libros inmortales requieren\u00bb. Por lo dem\u00e1s, la met\u00e1fora de la luz, como alusi\u00f3n al conocimiento, es tan amplia y difundida en el lenguaje com\u00fan que no requiere aclaraci\u00f3n. Desde luego que tiene otros significados, entre ellos unos claramente sexuales y otros agresivos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3.2.\u00a0Para robar el fuego se necesita una gran astucia, con el fin de lograr enga\u00f1ar a un ser superior, que puede ser otro hombre de mayor dignidad y poder, o un dios o, inclusive, un animal al que se le atribuyen poderes especiales. En Prometeo, el enga\u00f1ado doblemente es Zeus y, por supuesto, todos los dioses del Olimpo. En el primero de los mitos relatados, \u00e9ste es robado al abuelo Cuwai. Nam\u00f3n tiene que hacerlo nada menos que al sol y, finalmente Karabay\u00ed enga\u00f1a a la iguana Himo, animal revestido, en este relato, con caracter\u00edsticas m\u00edticas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3.3.\u00a0Quien hurta el fuego lo hace con intenciones altruistas, para beneficiar a su pueblo, a los suyos y, de paso, convertirse en h\u00e9roe, ll\u00e1mese Prometeo, Nam\u00f3n, Pionopsitta barrandi o Karabay\u00ed. ,<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3.4.\u00a0El robo trae como consecuencia muchos sentimientos persecutorios, y, en el mito griego, un castigo atroz. Llama la atenci\u00f3n que, en los mitos ind\u00edgenas, por supuesto m\u00e1s sencillos e ingenuos, el castigo se queda s\u00f3lo en el campo de la amenaza, y nunca tiene las terribles consecuencias que nos muestra la versi\u00f3n griega.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3.5. El instrumento utilizado para transportarlo es una ca\u00f1a, o\u00a0\u00abdos palitos de Matap\u00e1n\u00bb;\u00a0\u00abuna rama ahuecada\u00bb, o\u00a0\u00abun palito\u00bb\u00a0que se multiplica en\u00a0\u00abmiles y miles\u00bb, en el caso del mito Cat\u00edo; de todas maneras, claros s\u00edmbolos f\u00e1licos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3.6. El h\u00e9roe tiene que pasar por muchas dificultades y enfrentar serios peligros para lograr sus fines, lo cual imprime a las narrativas un car\u00e1cter siempre persecutorio. El mito de Prometeo tiene muchos puntos de contacto con el del H\u00e9roe, en el sentido en que fu\u00e9 propuesto por O. Rank, y citado por M. Abadi (1970).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3.7.\u00a0La instancia (o instancias) que lo poseen, son mezquinas (envid\u00edosas), no quieren ceder su privilegio, y por eso es preciso robar y acudir al enga\u00f1o.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3.8.\u00a0El final de la narrativa siempre es el mismo: el h\u00e9roe logra su cometido en todos los casos, que es el de entregarlo a los hombres.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">4 &#8211; ALGUNAS CONSIDERACIONES ANTROPOL\u00d3GICAS:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Antes de los comentarios psicoanal\u00edticos en relaci\u00f3n con el mito de Prometeo, me parece interesante presentar algunas consideraciones que pertenecen al terreno de la antropolog\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una de las funciones del mito es la de tratar de dar una explicaci\u00f3n a los or\u00edgenes y caracter\u00edsticas de los fen\u00f3menos de la naturaleza; fen\u00f3menos que aterrorizaron con seguridad al hombre primitivo: inquietudes, preguntas sobre la presencia de movimientos tel\u00faricos, terremotos, inundaciones y lluvias torrenciales, o la trayectoria del arco iris, la existencia de las estrellas y sus movimientos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo referente a la pregunta sobre el cu\u00e1ndo tuvo lugar la adquisici\u00f3n y la domesticaci\u00f3n del fuego, es cuesti\u00f3n de importante controversia. Algunos autores la ubican en una \u00e9poca muy remota, hace aprox. 2,5 millones de a\u00f1os, en la era de los\u00a0Australopithecus\u00a0(4), primer g\u00e9nero de hom\u00ednidos. Ya menos pol\u00e9mica resulta su utilizaci\u00f3n por parte de los\u00a0Neandertales, es decir hace cerca de cien mil a\u00f1os. La importancia de esta adquisici\u00f3n tiene que ver, ante todo, con el progreso cultural que implic\u00f3, no solamente en relaci\u00f3n con la preparaci\u00f3n de los alimentos y su mejor utilizaci\u00f3n para la nutrici\u00f3n, y con la protecci\u00f3n contra las inclemencias del tiempo, sino tambi\u00e9n en el aprendizaje del manejo de los metales y de la arcilla, como primeras etapas en el desarrollo de la tecnolog\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Rudgley (1999), citando al historiador de las religiones Mircea Eliade se\u00f1ala como\u00a0\u00aben todo el mundo se ha calificado a los chamanes, alfareros, herreros y alquimistas \u00abmaestros del fuego\u00bb. El poder del fuego para transformar la arcilla, en el caso del alfarero, y los metales, en el del herrero, se ve\u00eda no s\u00f3lo como un logro tecnol\u00f3gico, sino como una actividad impregnada de magia\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cosa distinta a su adquisici\u00f3n y dominio, y a la capacidad de producirlo y de mantenerlo, resulta el hecho m\u00e1s temprano de aprovechar aquel que se produc\u00eda espont\u00e1neamente, ya sea a trav\u00e9s de un incendio forestal o por los rayos de las tormentas el\u00e9ctricas (RudgIey,R, 1999).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El relato de Prometeo incluye dos aspectos diferentes: por un lado est\u00e1 todo aquello que tiene que ver con lo heroico, con el h\u00e9roe que desaf\u00eda a los dioses para llevarles la civilizaci\u00f3n, cuyo desarrollo se encontraba estancado. Por otro lado, y en especial en relaci\u00f3n con el texto de la tragedia griega, aparece en el protagonista, una clara faceta depresiva y melanc\u00f3lica, expresada en sus permanentes lamentos y quejas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">5- INTERPRETACIONES PSICOANAL\u00cdTICAS<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">5.1.\u00a0Interpretaci\u00f3n freudiana:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Freud (1931), y aunque no se\u00f1ala a cu\u00e1les se refiere, existen varias leyendas y mitos \u00edgneos. Enseguida se centra en el estudio psicoanal\u00edtico del mito de Prometeo, haciendo una profunda e ingeniosa interpretaci\u00f3n. Lo esencial, en su comprensi\u00f3n, es el. \u00e9nfasis que pone en los mecanismos descubiertos en relaci\u00f3n con la interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os, y en especial en los que se han descrito como\u00a0\u00abtransformaci\u00f3n en lo contrario\u00bb\u00a0y\u00a0\u00abexpresi\u00f3n simb\u00f3lica\u00bb. Para su interpretaci\u00f3n parte de un antiguo rito, practicado por algunos pueblos primitivos, que consist\u00eda en apagar el fuego orinando, lo cual implicaba, para \u00e9l, un erotismo de tipo claramente uretral, as\u00ed como fuertes impulsos homosexuales. Prometeo roba el fuego a los dioses, para entreg\u00e1rselo a los hombres, elemento \u00e9ste que les faltaba para terminar su proceso de adquisici\u00f3n de la cultura. Pero resulta que lo transporta en una ca\u00f1a hueca, claro s\u00edmbolo f\u00e1lico, lo que indica que no era propiamente el fuego lo que Prometeo tra\u00eda sino todo lo contrario, el instrumento para apagarlo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En s\u00edntesis, Freud concluye que el contenido latente del mito significa una renuncia instintiva, en este caso concreto, a los impulsos uretrales y homosexuales, como base indispensable para lograr la civilizaci\u00f3n. Esta idea de la renuncia instintiva para los logros culturales, se encuentra tambi\u00e9n en otras obras de Freud, en especial en\u00a0El Malestar en la Cultura\u00a0(1930) y en\u00a0El Porvenir de una llusi\u00f3n\u00a0(1927).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">5.2. Otras interpretaciones psicoanal\u00edticas<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">5.2.1.\u00a0El acto de Prometeo es un robo, un fraude, lo que constituye otra figuraci\u00f3n simb\u00f3lica. Los dioses griegos representan, seg\u00fan Anzieu (1970), no al supery\u00f3, sino, antes bien, a las pulsiones y agrega que el castigo de Prometeo implica tambi\u00e9n una transformaci\u00f3n en lo contrario. Para los antiguos el h\u00edgado era la sede de los deseos, de las emociones, de la c\u00f3lera, del dolor, del miedo y de las pasiones. Un ave le roe \u00e9l h\u00edgado, el que es diariamente reconstru\u00eddo. Dice Anzieu (op.cit.)\u00a0(5)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el discurso manifiesto del mito, Prometeo es castigado por haberse dejado llevar por sus deseos. En el pensamiento latente es lo contrario: Prometeo da el ejemplo de la renuncia a un deseo, por el bien de la civilizaci\u00f3n; toda exigencia de renuncia suscita una respuesta agresiva; Prometeo es castigado puesto que exige una renuncia desagradable. Un p\u00e1jaro le devora el h\u00edgado &#8230;los dioses del Olimpo, repetir\u00e1 Freud, poseen toda la licencia para obtener la satisfacci\u00f3n de sus deseos, a los cuales los hombres tienen que renunciar. Los dioses griegos personifican el inconsciente y luego agrega que `la lecci\u00f3n moral contenida en la tragedia, &lt;nada es m\u00e1s peligroso para el hombre que querer igualarse a los dioses&gt; no es m\u00e1s que el disfraz de una verdad psicol\u00f3gica, la realizaci\u00f3n imaginaria de los deseos prohibidos, fuente de los sentimientos de culpa\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">5.2.2 Anna Potamianou<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En su trabajo\u00a0R\u00e9flexions Psychanalytiques sur la Prometeia d&#8217; Esquile\u00a0(l979) hace un profundo estudio que se puede sintetizar de la siguiente manera:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El Prometeo de Esquilo forma parte de una trilog\u00eda de la que, como hemos visto, s\u00f3lo se conserva la primera parte, y fragmentos de la segunda. Llama la atenci\u00f3n que los psicoanalistas se han ocupado mucho m\u00e1s de la otra trilog\u00eda de Esquilo, la\u00a0Orest\u00edada. Baste recordar el estudio que a esta \u00faltima le dedic\u00f3 M. Mein (1963). Considera que la\u00a0Orest\u00edada\u00a0est\u00e1 m\u00e1s centrada en la problem\u00e1tica edipica que la\u00a0Prometeia, en cuya tem\u00e1tica predominan las referencias a lo pregenital.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un primer aspecto psicoanal\u00edtico que plantea la autora, es la dificultad de Prometeo para someterse a la\u00a0Ley del Padre, a pesar de la necesidad parad\u00f3jica de hacerlo. Por otra parte afirma que Esquilo pone en escena un mito que le permite desarrollar la fantas\u00eda de la omnipotencia en defensa contra la ansiedad de castraci\u00f3n. Potamianou ve muy claro el hecho de que Esquilo quiere su Prometeo omnipotente y bondadoso, que se opone a Zeus, padre agresor y castrante.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el primer plano de la tragedia Zeus amenaza al sujeto as\u00ed como a toda la humanidad y sus amenazas no son vanas, son las de aquel que detenta la autoridad absoluta. Prometeo se rebela, pero esta rebeli\u00f3n, m\u00e1s que ed\u00edpica, se ubica en la necesidad de anular la separaci\u00f3n irreversible que implica la inserci\u00f3n, entre Zeus y \u00e9l, de un nuevo orden de cosas. En sus comienzos, la relaci\u00f3n m\u00edtica entre Zeus y Prometeo, fue una relaci\u00f3n gratificante para ambos, una especie de simbiosis: Zeus ve su fuerza confirmada a trav\u00e9s de Prometeo y \u00e9ste, a su vez, sirve a manera de Yo auxiliar a Zeus. Detr\u00e1s est\u00e1 la figura de la madre nutricia, tambi\u00e9n ambivalente y devoradora, de la cual tampoco se quiere separar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En todo caso Prometeo fue para Zeus un aliado de fuerza y este \u00faltimo fue para Prometeo un objeto de amor, lo que podr\u00eda hacer pensar en un amor homosexual; pero en realidad Prometeo le ama, seg\u00fan la autora, en tanto objeto revestido de libido narcisista. El aspecto homosexual de la relaci\u00f3n sirve para ocultar el objeto narcisista, nacido de la relaci\u00f3n arcaica con la madre.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Prometeo desplaza su amor hacia los hombres y, a trav\u00e9s de una transformaci\u00f3n en lo contrario, s\u00f3lo el odio parece subsistir en su relaci\u00f3n persecutoria con Zeus. El amor se reencontrar\u00e1 en su reconciliaci\u00f3n final.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando el trazado mitol\u00f3gico haya sobrepasado el tiempo crucial de la relaci\u00f3n narcisista, nos dice Potamianou, \u00e9sta desemboca en una relaci\u00f3n s\u00e1dica, oral y anal con el rival, donde la relaci\u00f3n paterna encubre la de la madre, devoradora y destructiva.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">5.2.3.\u00a0Para Pasche, F (1979), la esencia del sentido del mito de Prometeo se encuentra en los avatares de un contra\u00a0(6)\u00a0&#8211; edipo paterno, en todas sus formas posibles. Lo mismo que Potamaniou (op.cit.), pone \u00e9nfasis en los elementos depresivos y melanc\u00f3licos del h\u00e9roe, que entre lamentos y quejas, provoca o tiende a provocar en todo el curso de la tragedia, la atenci\u00f3n y la compasi\u00f3n de los espectadores.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">5.2.4.\u00a0S\u00e1nchez M.,G. (2004) se refiere, en sus comentarios al\u00a0Prometeo Encadenado\u00a0de Esquilo, entre otros aspectos, a la arrogancia y soberbia de Prometeo. Lo describe, refiri\u00e9ndose al contenido latente, como\u00a0\u00abuna configuraci\u00f3n de fantas\u00edas de destrucci\u00f3n del padre-pene idealizado\u00bb, basada en ataques envidiosos, lo que lo convierte en un objeto muy persecutorio. Tambi\u00e9n destaca la presencia de fantas\u00edas y angustias homosexuales, que llevan a que Prometeo prefiera continuar en su rebeld\u00eda, antes que verse sometida homosexualmente al padre.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">6. CONSIDERACIONES\u00a0PSICOANAL\u00cdTICAS, A MANERA DE CONCLUSI\u00d3N<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Teniendo en cuenta las narrativas de las distintas versiones y las interpretaciones psicoanal\u00edticas de los autores citados, podemos llegar a las siguientes conclusiones.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">6.1.\u00a0Nos encontramos ante un enfrentamiento con el padre, por parte del protagonista h\u00e9roe. En este sentido el mito promet\u00e9ico tiene que ver directamente con aspectos de un Edipo positivo, el que, seg\u00fan algunos autores, oculta una conflictiva m\u00e1s de tipo pregenital. Sin embargo, muchos<br \/>\nde los detalles de las narrativas apuntan a facetas de un edipo (o contra-edipo) negativo. (Pasche, 1979 y S\u00e1nchez M. 2004).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">6.2.\u00a0Existe, claramente, una lucha generacional, la cual, en unas versiones, se da directamente de padre a hijo, y, en otras, aparece distanciada, de manera defensiva, por una generaci\u00f3n intermedia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">6.3.\u00a0El contenido del mito de Prometeo est\u00e1 siempre ligado con el del h\u00e9roe, en el que est\u00e1 impl\u00edcito el desarrollo de la omnipotencia, como defensa frente a las ansiedades de castraci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">6.4.\u00a0Para el hombre se ha establecido una prohibici\u00f3n para lograr la plenitud de la civilizaci\u00f3n y del conocimiento, a manera de un sistema moral, en donde todos los elementos deben estar ligados en un orden l\u00f3gico, del cual no es posible descontextualizar ninguno. Esta prohibici\u00f3n es muy clara en el mito de Prometeo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">6.5.\u00a0Como lo ha se\u00f1alado Bion (1963), los mitos generalmente remiten a la curiosidad, al conocimiento, con las angustias, las prohibiciones y los castigos correspondientes. En un trabajo anterior (2000) me he referido a la alusi\u00f3n repetida que hace a otros mitos que involucran la misma problem\u00e1tica. Se refiere al Edpo, al del Ed\u00e9n o para\u00edso perdido, a la Torre de Babel y al Enigma de la Esfinge. La curiosidad y arrogancia de Edipo, en su intento por llegar hasta las \u00faltimas consecuencias en su indagaci\u00f3n, es la causa misma de su perdici\u00f3n; el castigo que recibe es el exilio y la ceguera.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la Torre de Babel el hombre quiere llegar hasta el cielo, hasta dios, apoder\u00e1ndose de sus cualidades omnipotentes. En este caso el castigo es la confusi\u00f3n de las lenguas que dios impone a los hombres, es decir la incomunicaci\u00f3n, como consecuencia de la destrucci\u00f3n de la capacidad para el pensamiento verbal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El joven Narciso que observa su belleza reflejada en el agua, es castigado por investigar sobre \u00e9l mismo, por el autoconocimiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Bion (op.cit.) existe, en los contenidos m\u00edticos, la presencia de un dios omnipotente y omnipresente, hostil al conocimiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el caso de Prometeo el pecado es tambi\u00e9n el de la arrogancia y la soberbia, el de la\u00a0Hybris\u00a0o desmesura de los griegos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">6.6.\u00a0Es preciso destacar los elementos melanc\u00f3licos que se encuentran incluidos en el mito. Pienso que detr\u00e1s de ellos se esconde, como lo pudo ver Petronio, y a trav\u00e9s de la figuraci\u00f3n del \u00e1guila devorando el h\u00edgado, una alegor\u00eda de la\u00a0envidia\u00a0ancestral del hombre.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Veamos el tono melanc\u00f3lico del protagonista de la tragedia (al fin y al cabo<br \/>\ntragedia):<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Prometeo.- \u00a1Oh divino \u00e9ter y al\u00edgeras auras, y fuentes de los r\u00edos, y perpetua risa de las marinas ondas; y tierra, madre com\u00fan, y t\u00fa, ojo del sol omnividente: yo os invoco! Vedme cual padezco, dios como soy, por obra de los dioses. Contemplad cargado de qu\u00e9 oprobios luchar\u00e9 por espacio de a\u00f1os infin\u00edto. Tan infame cadena tuvo para mi el rey de los felices: !Ay! !Que lamento el mal presente y tambi\u00e9n e\/ futuro! \u00bfCu\u00e1ndo asomar\u00e1 el t\u00e9rmino de mis penas? (pr\u00f3logo, Comm\u00f3s)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Y el coro, como siempre, hace eco al talante melanc\u00f3lico:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Coro.- Vi\u00e9ndote estoy, Prometeo, y una nube de temerosas l\u00e1grimas cubre mis ojos al contemplar tu cuerpo consumido en esas rocas entre afrentosos y diamantinos hierros. Nuevos timonelis rigen el Olimpo; Zeus manda a su gusto con desaforadas leyes; lo que ayer era grande, desaparecido es hoy ante nuestra v\u00edsta. (Prometeo Encadenado, Episodio I, Antistrofa I).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">6.7.\u00a0Considero de importancia, en el caso del Prometeo, como lo hiciera Son para el Edipo, desplazar el \u00e9nfasis desde los elementos sexuales hacia un problema del conocimiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">7. PREGUNTAS E HIP\u00d3TESIS:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Quiero plantear ahora algunas hip\u00f3tesis y preguntas en relaci\u00f3n con la funci\u00f3n y la utilidad psicoanalitica y cl\u00ednica del mito.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">7.1.\u00a0Los mitos representan un sistema moral a nivel colectivo, que corresponde o se asemeja a los mecanismos del conflicto individual y a sus intentos de soluci\u00f3n: deseos e impulsos, la tendencia a su realizaci\u00f3n, la prohibici\u00f3n que pone en marcha la represi\u00f3n (la defensa) y, por \u00faltimo, la \u00abtransacci\u00f3n\u00bb que implica una realizaci\u00f3n disfrazada de deseos reprimidos, como en el caso de los sue\u00f1os.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este sentido corresponder\u00edan a un sue\u00f1o colectivo, en especial aquellos que tienen una tendencia a ser universales. En el Prometeo existe esta lucha instintiva, pero, en mi opini\u00f3n, prima la lucha contra el instinto epistemof\u00edlico, que constituye la base de su problem\u00e1tica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">7.2.\u00a0Utilidad cl\u00ednica: Se puede pensar en que la principal utilidad cl\u00ednica de los mitos estar\u00eda en el hecho de representar unos modelos paradigm\u00e1ticos o protot\u00edpicos para la preparaci\u00f3n (cocina) del proceso interpretativo. En este caso se tratar\u00eda de unos modelos, \u00fatiles en la cl\u00ednica, a manera de formulaciones de nivel intermedio, que no corresponden ni a las teor\u00edas de alto nivel de abstracci\u00f3n, ni a la realizaci\u00f3n que les corresponde; se ubicar\u00edan entre los dos extremos. Bion (no fechado) recomienda al psicoanalista escoger una serie de mitos que sean de su predilecci\u00f3n, ejercitarse en ellos a trav\u00e9s de asociaciones escritas, como una manera de mantenerse en buena forma para el ejercicio de su actividad en relaci\u00f3n con la atenci\u00f3n libre flotante. Si al estar intentando estas asociaciones aparece el nombre de alg\u00fan paciente, este signo puede ser de ayuda en la comprensi\u00f3n de este caso particular.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">7.3.\u00a0El punto anterior implica un procedimiento que ocurre en sentido contrario a como hemos procedido siempre. En lugar de partir de un contenido manifiesto y por lo tanto consciente, para llegar a lo inconsciente, lo hacemos desde un contenido inicialmente inconsciente, y cuyo sentido ya ha sido develado a trav\u00e9s de una amplia elaboraci\u00f3n previa, en este caso el de un mito, para llegar a la comprensi\u00f3n del paciente en sus aspectos ocultos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">7.4.\u00a0Finalmente, algunas inquietudes y preguntas:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfpodr\u00eda afirmarse que los mitos remiten siempre a un problema del conocimiento, que busca soluci\u00f3n y esclarecimiento? \u00bfA qu\u00e9 modelo cl\u00ednico corresponde nuestro paciente-prometeo? \u00bfSer\u00eda posible categorizar y sistematizar una especie de \u00abcomplejo de Prometeo\u00bb, con los mismos t\u00edtulos del Edipo o del Narcisismo, teniendo en cuenta la universalidad e importancia del mito?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pienso que estas \u00faltimas consideraciones merecen desarrollos posteriores.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">NOTAS DE PIE DE P\u00c1GINA<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(1) Estas variaciones corresponden a las siguientes tribus del grupo lingu\u00edstico llamado G\u00e9 del centro amaz\u00f3nico del Brasil: 1\u00aa Variaci\u00f3n Kayapo-Gorotir\u00e9, 2\u00aa. Kayapo-kubenk. ranken, 3\u00aa. Apinay\u00e9 4\u00aa. Tlmbar\u00e1 oriental; 5\u00aa. Timbar\u00e1 oriental (Grupo Kraho) y 6\u00aa. Sherent\u00e9. La localizaci\u00f3n de estas tribus no dista mucho de las de nuestra cuenca amaz\u00f3nica. Para L\u00e9vi-Strauss, el \u00e9nfasis de la tem\u00e1tica de estos mitos que se ocupan todos de los or\u00edgenes del fuego, est\u00e1 puesto, de manera importante, en los aspectos relacionados con la cocina, con la preparaci\u00f3n de los alimentos<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(2) Trad. del autor<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(3).Es interesante anotar que seg\u00fan la Enciclopedia Espasa, no se trata de una Trilog\u00eda, sino de una Tetralog\u00eda, de la cual Prometeo Encadenado constituir\u00eda la tercera parte, y el Prometeo Liberado la cuarta (solo fragmentos ). No se conserva nada de las dos primeras.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(4). A prop\u00f3sito, una rama de ellos fue llamada por un anatomista australiano\u00a0australopitecus prometeus, cit. Por Rudgley<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(5). Trad. del autor<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(6).El \u00abcontra\u00bb se refiere a lo que corresponde al analista, en el caso del psicoan\u00e1lisis o a la figura paterna, que es el sentido que le da Pasche en su trabajo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">BIBLIOGRAFIA<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Abadi, M (1970) Renacimiento de Edipo Nova Buenos Aires<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Alvarez ,B. y Guti\u00e9rrez J.A. (1987) Correlaci\u00f3n de un mito ind\u00edgena amaz\u00f3nico con los mitos cl\u00e1sicos desde el v\u00e9rtice de Bion. Rev.Soc.Col. de Psicoan. Vol 12, 2 345-357<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Antolog\u00eda de Leyendas (1987) Asociaci\u00f3n Instituto Ling\u00fa\u00edst\u00edco de Verano. ILV Colombia. Compiladora: Janet Barnes<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Anzieu, D., (1970) Freud et la Mythologie. Nouvelle Revue de Psychanalyse No. 1, Printemps 1970 115-145<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Bion, W.R. (1963) Elementos de psicoan\u00e1lisis Horm\u00e9, Buenos Aires<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">__________ (no fechado) Tower of Babel: possibil\u00fcy of using a racial myth, en Cogitations. Karnac Books, London, Ed.1994<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De Zublr\u00eda, R. (1968) Or\u00edgenes del Complejo de Edipo. Tercer Mundo, Bogot\u00e1<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Enciclopedia Civftas de mitolog\u00eda, Sao Paulo, Brazil, Ed. Abril 1973<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Enciclopedia Espasa-Calpe S.A. Edici\u00f3n de 1966<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esquilo, Prometeo Encadenado, en Esquilo, Tragedias Editorial Losada S.A. Buenos aires 1964<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Freud, S. (1927) The Future of an lllusion S.E. Vol. 213-56<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">__________ (1930) Civilization and its Discontents S.E. Vo1.21 64-145<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">__________ (1931) The acquisition and control of Fire. S.E. Vo1.22183-193<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">G\u00f3mez, E. (1998 a) El Mito Personal, concepto, estructura, funci\u00f3n. Rev.Soc.Coi. De Psicoan Vo1.23 No.4 480-498<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">__________ (1998 b) El Mito de Narciso y el Psicoan\u00e1hsis Rev. sicoanalisis. Vol. 10 No. 138-49<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">__________ (2000) Psicoan\u00e1lisis, Psicolog\u00eda y Mitos Rev.Soc..CoLPsicoan. Vol.25\u00f11o.4 999-1019<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">__________ (2001) Formas y Transformaciones del Demonio Rev.Soc.Col. de Psicoan.Vol.26 No2 159-180<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">G\u00f3mez, F (1986j El mito de Yurupari yel tab\u00fa de la virginidad. Rev.Soc.Co(. de Psicoan. Vo1.11 No.2 275-278<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Klein, M. (1963) Algunas reflexiones sobre La Orest\u00edada, en El Sentimiento de Soledad y otros ensayos. Horme, Buenos Aires<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">L\u00e9vi-Strauss, C. (1955) Antropolog\u00eda Estructural. Altara, Barcelona.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">__________ (1964) Mytholog\u00edques. Le cru et le cu\u00edt. Plon, Par\u00eds<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Potamianou, A. (1979) R\u00e9flexions psychanalytiques sur la Promete\u00eda d -Eschyle, Revue Francaise de psychanafyse Tome xLl11 375-460<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Rodr\u00edguez Mar\u00edn; F. Edici\u00f3n, Pr\u00f3logo y Notas a su edici\u00f3n del quijote. Espasa-Calpe, S.A. Madr\u00edd, 1975<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Rudgley, R. (1999) .Los Pasos lejanos, una nueva interpretaci\u00f3n de la rehrstoria. Gr1i albo Barcelona.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">S\u00e1nchez M., Ca (2004) Ciencia, Mitos y Dioses. Academia Nacional de M\u00bbcma<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Silva, F (1999) Mitos y leyendas colombianos. Ed. Panamericana Bogot\u00e1<\/h4>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><\/div>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<div align=\"center\">\n<blockquote>\n<div align=\"right\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<p align=\"center\">\n<\/blockquote>\n<p align=\"right\"><span style=\"color: #333399;\"><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: large;\"><\/p>\n<p><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo G\u00f3mez Escall\u00f3n Monte C\u00e1ucaso Eduardo G\u00f3mez es M\u00e9dico psicoanalista, Miembro de la Sociedad Colombiana de Psicoan\u00e1lisis, Miembro Didacta y Miembro Titular de la Asociaci\u00f3n Colombiana de Psicoan\u00e1lisis. Docente en el Instituto Colombiano de Psicoan\u00e1lisis. Ha trabajado en varios temas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/prometeos-indigenas-comentarios-psicoanaliticos-a-un-mito\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[97,98,59,99],"class_list":["post-857","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-gomez","tag-indigena","tag-mito","tag-prometeos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/857","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=857"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/857\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4161,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/857\/revisions\/4161"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=857"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=857"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=857"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}