{"id":843,"date":"2010-06-29T19:25:39","date_gmt":"2010-06-30T00:25:39","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=843"},"modified":"2023-11-18T17:02:48","modified_gmt":"2023-11-18T17:02:48","slug":"movimiento-autentico-una-forma-de-imaginacion-activa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/movimiento-autentico-una-forma-de-imaginacion-activa\/","title":{"rendered":"Movimiento Aut\u00e9ntico: una forma de Imaginaci\u00f3n Activa"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<div id=\"profile\">\n<h3>KARIN FLEISCHER<\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/MovAutent1.jpg\" alt=\"\" width=\"276\" height=\"234\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>Karin Fleischer se gradu\u00f3 en Dance Movement Therapy en la Universidad de California, Hayward. Dance Therapist Registered (ADTA). Analista junguiana en formaci\u00f3n (IAAP). El presente material fue presentado en las Primeras Jornadas Luso-Hispanas de Danza Movimiento Terapia; Espa\u00f1a: Barcelona, 2005, y ha sido publicado en la Revista Kine, 15 Aniversario, Abril 2007. La foto que sigue fue cedida por el Centro de Movimiento Aut\u00e9ntico de Buenos Aires, Argentina (www.movimientoautentico.com.ar), y su reproducci\u00f3n no est\u00e1 permitida.<\/em><\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<p><strong>_______________________________________<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<h4 style=\"text-align: center;\">RESUMEN<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El objetivo de esta presentaci\u00f3n es plantear la importancia de una relaci\u00f3n dial\u00f3gica entre consciente e inconsciente y mostrar como esta noci\u00f3n de di\u00e1logo est\u00e1 presente en la naturaleza ps\u00edquica del ser humano y a su vez se encuentra reflejada en la estructura misma del trabajo de Movimiento Aut\u00e9ntico o Imaginaci\u00f3n Activa en Movimiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">* * *<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Reconocer que nuestra naturaleza esencial es relacional, que aquello que nos define no es una sola cosa fija e inmutable, sino el v\u00ednculo con lo otro, implica tambi\u00e9n reconocer el cambio y el movimiento como intr\u00ednsecos a la misma.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung dice al respecto,<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cMi objetivo es crear un estado ps\u00edquico en el cual el paciente pueda comenzar a experimentar en su propia naturaleza, un estado de fluidez, cambio y crecimiento donde no existe nada que est\u00e1 eternamente fijo o petrificado sin esperanza\u201d. Jung 1931, par.99<br \/>\nLa noci\u00f3n de cambio como lo m\u00e1s propio de nuestra naturaleza fue originalmente enunciada por Her\u00e1clito. De acuerdo a este fil\u00f3sofo pre-socr\u00e1tico el hombre crece a saltos, a partir del conflicto o de la lucha entre contrarios. No se trata de un aprendizaje por continuidad o acumulaci\u00f3n sino de un crecimiento que es transformaci\u00f3n \u2013 o un trasladarse a una nueva forma.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung reconoce esta lucha entre opuestos en la base de nuestro psiquismo, la cual es expresada en el concepto de enantiodromia, el cual significa que toda fuerza llevada a un extremo se transforma en su contrario.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, en la evoluci\u00f3n de nuestra conciencia occidental ha imperado la necesidad y la valoraci\u00f3n de una identidad fija, adepta a categor\u00edas inmutables y reacia a las incertidumbres. Nuestra herencia cartesiana tiende a negar todo aquello que no puede comprender o explicar a trav\u00e9s de su l\u00f3gica. Mar\u00eda Zambrano nos habla de la falta de esperanza que esta unilateralidad implica,<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cLa raz\u00f3n cartesiana no alberga en su interioridad esperanza alguna, porque solo es raz\u00f3n de s\u00ed&#8230; no dej\u00f3 nada trascendente a ella misma\u201d (1)<br \/>\nLa Psicolog\u00eda Anal\u00edtica comprende esta excesiva unilateralidad de la conciencia, o la ruptura del v\u00ednculo entre la conciencia y el inconsciente como rasgo fundamental de toda neurosis. Por el contrario, el estado de salud ps\u00edquico se relaciona con un estado de balance, caracterizado por un di\u00e1logo fluido entre el ego y el inconsciente. La psique como sistema posee la capacidad de autorregularse, es decir, contiene en s\u00ed misma una tendencia natural al equilibrio; sin embargo, \u201cla psique del hombre civilizado ya no es un sistema auto-regulador sino que podr\u00eda ser comparado con una m\u00e1quina&#8230; tan insensible que puede continuar funcionando hasta el punto de da\u00f1arse a s\u00ed misma\u201d (Jung, 1916\/ 1958, par. 159).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La ruptura de este equilibrio sobreviene cuando hay un \u00e9nfasis excesivo en la conciencia (neurosis) o por ausencia de \u00e9nfasis en la misma (psicosis); en otras palabras, cuando se produce la ruptura en el eje ego-Self.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dicha condici\u00f3n de unilateralidad, y la crisis que usualmente sobreviene a la misma, se haya presente en las circunstancias a partir de las cuales se origina la forma de Movimiento Aut\u00e9ntico, tambi\u00e9n conocida como Imaginaci\u00f3n Activa en Movimiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Mary Whitehouse, su creadora, hab\u00eda entrado en conflicto con la danza contempor\u00e1nea de ese momento (d\u00e9cada del 50 en Estados Unidos) por el \u00e9nfasis excesivo que la misma ten\u00eda en la forma y en la t\u00e9cnica; y por lo tanto la ausencia de instinto, de conexi\u00f3n, de vida que subyac\u00eda a tal condici\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Whitehouse expresaba que la danza hab\u00eda devenido en un arte excesivamente formal, aburrido y vac\u00edo de contenido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Se propuso, entonces, intentar volver a conectar el movimiento con su origen, con su ra\u00edz instintiva.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cEl movimiento para ser experimentado tiene que ser \u201cencontrado\u201d en el cuerpo, no ser puesto desde afuera como un vestido o un saco. Existe en nosotros aquello que nos ha movido desde el origen; aquello mismo que nos puede liberar\u201d. Whitehouse 1963 \/ 1999, p.53.<br \/>\nJung hace referencia a algo similar, cuando en los or\u00edgenes de Imaginaci\u00f3n Activa (1913-1916) reconoce que como hombre en la crisis de la mitad de la vida, hab\u00eda perdido el contacto con el esp\u00edritu creativo. Es a trav\u00e9s de un sue\u00f1o, que recuerda cierta \u00e9poca de su infancia cuando ten\u00eda entre 10-11 a\u00f1os y jugaba a hacer construcciones. Dicho recuerdo fue tan v\u00edvido y tan cargado emocionalmente que Jung comprende que ese ni\u00f1o todav\u00eda estaba vivo en su interior. En sus memorias recuerda este momento cuando expresa que \u201cfue ciertamente humillante descubrir como hombre de ciencia que era entonces, que no me quedaba otra cosa por hacer que ponerme a jugar juegos de infancia\u201d. Jung 1961, (citado en Chodorow 1997, p.23)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tanto Whitehouse como Jung manifiestan la necesidad de volver a conectarse con aquello que hab\u00eda quedado oculto. Y es precisamente \u00e9sta una de las caracter\u00edsticas del juego simb\u00f3lico o de la imaginaci\u00f3n; la de ponernos en contacto con aquello originalmente reprimido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El juego simb\u00f3lico est\u00e1 basado en un proceso psicol\u00f3gico innato tendiente a curar el dolor emocional. Dicha posibilidad de crear simb\u00f3licamente es intr\u00ednseca al ser humano. Jung reconoce al instinto de crear como uno de los instintos b\u00e1sicos del ser humano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Bas\u00e1ndose en la capacidad imaginativa de la psique y en el potencial curador de la misma, Jung cre\u00f3 un m\u00e9todo al que finalmente denomin\u00f3 Imaginaci\u00f3n Activa, con el objetivo de posibilitar la conexi\u00f3n entre la conciencia y el inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Mary Whitehouse, utilizando como fundamento el m\u00e9todo de Imaginaci\u00f3n Activa, describe la expresi\u00f3n de lo inconsciente a trav\u00e9s del cuerpo y el movimiento como la experiencia de \u201cser movido\u201d, en oposici\u00f3n a la actitud m\u00e1s conocida de \u201cyo me muevo\u201d, expresi\u00f3n de la voluntad consciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En Imaginaci\u00f3n Activa o en Movimiento Aut\u00e9ntico, inicialmente el \u00e9nfasis est\u00e1 en posibilitar un estado de apertura a los contenidos del inconsciente. Esta apertura al inconsciente constituye el primer paso o primera etapa y se manifiesta a trav\u00e9s de una actitud de entrega en oposici\u00f3n a una de control, en el \u201cdejar que algo suceda\u201d o en la experiencia de \u201cser movida\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Caracter\u00edstica de esta primera etapa es la \u201cescucha\u201d. No se trata de decirle al cuerpo que hacer, sino de posibilitar en el mismo un estado de receptividad y de escucha, para poder recibir, acoger aquello otro desconocido, que me permita salir del c\u00edrculo vicioso de lo ya sabido e interpretado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta actitud de escucha \u2013 condici\u00f3n fundamental para que pueda existir el di\u00e1logo \u2013 es central en la filosof\u00eda de Heidegger, quien tambi\u00e9n ha influenciado a Jung con su pensamiento. Heidegger considera que el pensar es verdaderamente tal solamente cuando se abre a lo impensado. De aqu\u00ed que para dicho fil\u00f3sofo, el pensar es b\u00e1sicamente un escuchar, un \u201cir al encuentro\u201d de eso otro que se manifiesta cuando uno se pone \u201ca la escucha de\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la literatura vemos reflejada esta misma actitud en la figura del poeta, como lo corrobora Rilke al decir, \u201cel poeta es quien se deja estar en lo abierto\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una forma de describir este primer paso es justamente a trav\u00e9s de la actitud de \u201cpermanecer en una espera abierta hasta que algo suceda\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Janet Adler vincula la forma Movimiento Aut\u00e9ntico con la voz po\u00e9tica, tal como \u00e9sta es entendida por De Nicholas. La voz po\u00e9tica a diferencia de la voz prof\u00e9tica, es aquella que nace de la experiencia m\u00edstica, de la posibilidad de experimentar en nuestro cuerpo, de forma directa, aquello otro, desconocido que algunos llaman Dios o lo sagrado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El pr\u00f3ximo paso de esta primera etapa consiste en \u201cdar forma\u201d a aquellos contenidos que han emergido durante la experiencia; y esto puede hacerse a trav\u00e9s de diversos medios como arcilla, dibujo, pintura, escritura o movi\u00e9ndose nuevamente, creando una coreograf\u00eda pero ahora con los ojos abiertos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La segunda etapa de este di\u00e1logo consiste en la confrontaci\u00f3n entre dichos contenidos y el ego. Jung destaca la importancia de este momento:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cUna vez que se ha dado forma al contenido inconsciente&#8230; surge la pregunta respecto a c\u00f3mo se relacionar\u00e1 el ego con esta posici\u00f3n, y como el ego y el inconsciente llegar\u00e1n a un entendimiento. Esta es la segunda y m\u00e1s importante etapa del procedimiento, la reuni\u00f3n de los opuestos para la producci\u00f3n de un tercero\u201d. Jung 1916\/1958, par.181<br \/>\nEsta parte del trabajo puede verse reflejada en la pregunta f\u00e1ustica \u201c\u00bfC\u00f3mo me afecta este s\u00edmbolo?\u201d (Jung 1916\/1958, par.188)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un aspecto a destacar aqu\u00ed es que el encuentro entre los opuestos \u2013 entre el material inconsciente y la conciencia \u2013 no puede ser sintetizada en un mismo plano. Por lo tanto, dicha confrontaci\u00f3n demanda una comprensi\u00f3n que no puede ser una comprensi\u00f3n racional o intelectual, sino que deber\u00e1 ser del orden de lo simb\u00f3lico. El s\u00edmbolo (2) sostiene siempre una mitad abierta, permaneciendo en contacto con el no-saber. A esta funci\u00f3n simb\u00f3lica de la psique, que posibilita la transici\u00f3n entre la conciencia y el inconsciente, Jung la denomin\u00f3 Funci\u00f3n Trascendente (3).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la pr\u00e1ctica esta actitud implica que ante la presencia de una imagen, sensaci\u00f3n, movimiento, uno no intenta entender o explicar que pas\u00f3, poniendo a la experiencia el sentido desde afuera, desde la conciencia, sino que es necesario permitir que el s\u00edmbolo nos hable, que el sentido se devele a s\u00ed mismo, a trav\u00e9s de sostener este di\u00e1logo abierto y de no cerrarlo en s\u00edntesis.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta comprensi\u00f3n simb\u00f3lica, como contrapartida de un pensar conceptual, abstracto se origina con el Romanticismo alem\u00e1n y encuentra expresi\u00f3n a trav\u00e9s de la Filosof\u00eda Simb\u00f3lica. Para esta tradici\u00f3n el sentido acontece cre\u00e1ndolo, y se crea a partir de la escucha, una escucha en la cual, uno a su vez se implica; es decir que uno escucha implic\u00e1ndose.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto importante de este segundo momento es la necesidad de considerar seriamente los contenidos inconscientes; as\u00ed como el ni\u00f1o se toma en serio su juego. Restarle importancia a los mismos es otra forma de control exhibida por la conciencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es posible encontrarse en la pr\u00e1ctica con personas que muestran estar comprometidas con el trabajo y su proceso; sin embargo, luego que material del inconsciente emerge, la conciencia tiende a minimizar el grado de realidad e importancia de los mismos. Los juzga como un juego necesario pero de menor nivel en la escala de sus valores, usualmente sin ser consciente de ello.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como resultado de este proceso dial\u00f3gico, surge una mayor capacidad de tolerar la ambig\u00fcedad, de aceptar la paradoja \u2013 como tensi\u00f3n que no se resuelve en l\u00f3gica \u2013 sino que a partir de sostener y tolerar esta tensi\u00f3n permite la creaci\u00f3n de otra cosa.<br \/>\nAceptar la paradoja como condici\u00f3n de nuestra existencia es liberar a \u00e9sta y por lo tanto, a nosotros mismos, del encierro o el encasillamiento en categor\u00edas fijas e inamovibles.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo quisiera hacer referencia a que esta noci\u00f3n de di\u00e1logo, inherente a nuestra naturaleza ps\u00edquica y necesaria para un estado de salud, se encuentra reflejada en la estructura misma de Movimiento Aut\u00e9ntico o Imaginaci\u00f3n Activa en movimiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed el di\u00e1logo se expresa externamente en la relaci\u00f3n \u201cmovedor\u201d (4) -testigo(5). En un comienzo, el movedor\/paciente es quien se abre a lo inconsciente y el testigo\/terapeuta, quien acarrea una mayor responsabilidad en cuanto a la conciencia. Sin embargo, para que un proceso pueda realmente desarrollarse es necesario que gradualmente el mover pueda reconocer en s\u00ed mismo la presencia de un testigo interno. Para lo cual resulta indispensable que el testigo pueda sostener la conexi\u00f3n con su movedor interno.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La posibilidad del testigo\/terapeuta de permanecer en contacto con su experiencia, sus aspectos vulnerables, su herida es requisito fundamental para que en el mover\/paciente pueda constelarse el di\u00e1logo con su propio factor curador.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este factor curador que ser\u00eda la expresi\u00f3n de un testigo interno suficientemente desarrollado, tiende a ser inicialmente proyectado en el testigo externo. Sin embargo, aqu\u00ed resulta crucial que el testigo externo pueda recibir la proyecci\u00f3n, pero sin necesidad de identificarse con ella, y ello resulta posible en la medida que como testigo pueda sostener la apertura a su propia herida. Si como testigo me identifico con el lugar del sanador, necesitar\u00e9 que el otro contin\u00fae ocupando el lugar de la herida (6).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La conexi\u00f3n del testigo\/terapeuta con su mover interno es un factor fundamental para el desarrollo en el mover de su testigo interno, o de su propia capacidad de curaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dicho de otro modo, y parafraseando a Ulanov (1985), para facilitar la conexi\u00f3n entre el ego y el Self del paciente, se necesita una situaci\u00f3n que refleje la otredad del Self en la otredad de la persona que nos mira como testigos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para concluir, quisiera mencionar que esta noci\u00f3n de di\u00e1logo se encuentra presente en la ra\u00edz etimol\u00f3gica de la palabra conciencia.<br \/>\nConciencia, del lat\u00edn conscire = \u201ccon\u201d \u2013 juntamente con, estar vinculado, funci\u00f3n del Eros; y \u201cscire\u201d \u2013 saber o ver, funci\u00f3n del Logos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En un sentido originario, la palabra conciencia indica la uni\u00f3n de los opuestos, el coniunctio entre eros y logos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, en el devenir de nuestra conciencia, quiz\u00e1s sea necesario retornar y recordar este sentido original. Sentido que conduce a una forma de conocimiento vinculado, forma que tiene en cuenta al otro y no solo a s\u00ed mismo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La necesidad de una nueva forma de conciencia vincular o dial\u00f3gica en el devenir de nuestra comunidad humana ya hab\u00eda sido expresada por Jung en el a\u00f1o 1916, cuando escribi\u00f3 en La Funci\u00f3n Trascendente,<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cLa \u00e9poca actual demuestra con apabullante claridad que poco capaces son las personas de dar valor al argumento del otro, aunque esta capacidad sea una condici\u00f3n fundamental e indispensable para cualquier comunidad humana.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todo aquel que se propone entenderse consigo mismo debe tener en cuenta este problema b\u00e1sico. Porque en la medida que no admite la validez de la otra persona, le est\u00e1 negando el derecho a existir al \u201cotro\u201d que alberga dentro de s\u00ed mismo y viceversa. La capacidad para el di\u00e1logo interior es la piedra fundamental para la objetividad exterior\u201d. Jung 1916\/1958, par. 187<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A modo de s\u00edntesis:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Jung el desarrollo de nuestras potencialidades depende de una aproximaci\u00f3n amorosa entre el ego y el Self.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde que nacemos tenemos otro dentro nuestro; en realidad nacemos desde ese Otro, el ego emerge a partir del Self y se va alejando cada vez m\u00e1s durante la primera mitad de la vida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la crisis de la segunda mitad de la vida, a trav\u00e9s de un movimiento que Neumann denomin\u00f3 de centroversi\u00f3n, el ego necesita nuevamente volver su rostro hacia el Self.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A este movimiento Jung, denomin\u00f3 inicialmente proceso de individuaci\u00f3n; sin embargo no hay posibilidad de un encuentro con eso Otro que busca realizarse dentro nuestro, sin una relaci\u00f3n concreta en el exterior.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Entonces nuestra naturaleza se define por la relaci\u00f3n yo-Otro o ego-Self y ese Otro en mi interior puede reflejar, y a su vez tiende a ser reflejado, a trav\u00e9s de lo que pasa entre mi ego y el otro que est\u00e1 afuera.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, como ya lo expres\u00f3 Jung, es de fundamental importancia para nuestras relaciones interpersonales que podamos abrirnos a la vincularidad con el otro que est\u00e1 dentro nuestro.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La forma de Movimiento Aut\u00e9ntico o Imaginaci\u00f3n Activa en movimiento facilita esta vincularidad o di\u00e1logo entre el ego y el Self, reflejando el mismo externamente en la estructura \u201cmover\u201d \u2013 \u201ctestigo\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">NOTAS<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(1) Frase extra\u00edda del curso de filosof\u00eda dictado por Hugo Mujica, sacerdote, fil\u00f3sofo y poeta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(2) S\u00edmbolo: de Symbolon = juntar, reunir y Sinn-bild = sentido e imagen<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(3) Cuando se sostiene la tensi\u00f3n entre las tendencias opuestas, el Self enviar\u00e1 el Tertium Non Datur, un tercer s\u00edmbolo que permitir\u00e1 trascender la oposici\u00f3n, y que gradualmente generar\u00e1 una nueva.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(4) Significa \u201caquel que se mueve\u201d o quien vivencia la experiencia de movimiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(5) A diferencia de otras formas de Imaginaci\u00f3n Activa, en las que la persona trabaja a solas; en Movimiento Aut\u00e9ntico o Imaginaci\u00f3n Activa en movimiento, la presencia del analista es indispensable.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(6) El que est\u00e1 permanentemente curado est\u00e1 permanentemente herido (significa sufrir o revivir en la cura cada vez la propia herida). Si no se retiran las proyecciones curativas del analista, se produce una disociaci\u00f3n por el poder; la cura se produce por el poder, no por el contacto con la herida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Adler, J. \u201cHacia lo Desconocido. Una entrevista con Janet Adler por Annie Geissinger\u201d. Publicado en su idioma original, ingl\u00e9s, en The Moving Journal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Chodorow, J. (1997) Encountering Jung. Jung on Active Imagination. New Jersey: Princeton University Press.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C.G. (1916\/ 1957) The Transcendent Function, en The Structure and Dynamics of the Psyche. Collected Works 8. Princeton University Press.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C.G (1931) The Practice of Psychotherapy, CW 16. Princeton University Press<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ulanov, A. (1985) Transference\/Countertransference: A Jungian Perspective. In Jungian Analysis, ed. by Stein, M.. Boston &amp; London: Shambhala.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Whitehouse, M. (1963) Physical Movement and Personality. In Authentic Movement, Essays by M. Whitehouse, J. Adler and J. Chodorow; ed. by Pallaro, P. London: Jessica Kingsley, 1999.<\/h4>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>KARIN FLEISCHER Karin Fleischer se gradu\u00f3 en Dance Movement Therapy en la Universidad de California, Hayward. Dance Therapist Registered (ADTA). Analista junguiana en formaci\u00f3n (IAAP). El presente material fue presentado en las Primeras Jornadas Luso-Hispanas de Danza Movimiento Terapia; Espa\u00f1a: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/movimiento-autentico-una-forma-de-imaginacion-activa\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[285,286,287,288,289,9,290],"class_list":["post-843","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-danza","tag-fleischer","tag-imaginacion-activa","tag-movimiento","tag-movimiento-autentico","tag-psicologia-analitica","tag-terapia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/843","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=843"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/843\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9108,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/843\/revisions\/9108"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=843"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=843"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=843"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}