{"id":8395,"date":"2022-08-25T19:51:22","date_gmt":"2022-08-25T19:51:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=8395"},"modified":"2022-08-31T18:56:12","modified_gmt":"2022-08-31T18:56:12","slug":"sobre-profetas-y-discipulos-el-caso-osho-juan-carlos-alonso-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/sobre-profetas-y-discipulos-el-caso-osho-juan-carlos-alonso-2\/","title":{"rendered":"Sobre profetas y disc\u00edpulos: el caso Osho &#8211; Juan Carlos Alonso"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Osho.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"480\" height=\"311\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Osho.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8404\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Osho.jpg 480w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Osho-300x194.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Juan Carlos Alonso (Colombia) tiene una Maestr\u00eda en Estudios Pol\u00edticos (Universidad Javeriana), es psic\u00f3logo (Universidad Nacional, Bogot\u00e1), y analista junguiano afiliado a la Asociaci\u00f3n Internacional de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica (IAAP). Es miembro fundador y Director de ADEPAC (Amigos de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en Colombia) y miembro de la Sociedad Colombiana de Analistas Jungianos (SCAJ). Se certific\u00f3 como analista junguiano en Copenhague en el a\u00f1o 2013. Autor del libro <em>Psicolog\u00eda junguiana: teor\u00eda, pr\u00e1ctica y aplicaciones<\/em> (2018) y editor y coautor de la obra <em>Trauma en la primera infancia: an\u00e1lisis psicol\u00f3gico junguiano<\/em> (2016). Trabaja en la pr\u00e1ctica privada como psicoterapeuta y analista junguiano. Correo electr\u00f3nico: adejungcol@yahoo.com.<\/p><p>Este art\u00edculo fue publicado en The Journal of Analytical Psychology con el t\u00edtulo <em>On prophets and disciples: the case of Osho<\/em>, Volumen 67, N\u00famero 2, abril 2022, P\u00e1ginas 412-422. Corresponde a la ponencia presentada por el autor en la Conferencia Latinoamericana organizada por el Journal of Analytical Psychology, celebrada en Sao Paulo, del 9 al 11 de abril de 2021. La traducci\u00f3n al espa\u00f1ol es hecha por el autor.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>________________________________________<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong>Resumen<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">En tiempos de crisis, los profetas suelen surgir en diferentes \u00e1mbitos, incluido el de la religi\u00f3n. Este trabajo realiza un an\u00e1lisis junguiano del fen\u00f3meno presentado entre el l\u00edder espiritual Osho y sus disc\u00edpulos en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980, como ejemplo de los riesgos que conlleva el tipo de proceso grupal donde l\u00edder y seguidores se identifican inadvertidamente con los arquetipos colectivos de profeta y seguidor. Se analizan situaciones psicosociales que predisponen a la aparici\u00f3n de profetas y se recuerdan casos de suicidios colectivos en las \u00faltimas d\u00e9cadas. El art\u00edculo tambi\u00e9n destaca la intervenci\u00f3n de otro fen\u00f3meno psicol\u00f3gico: el conflicto entre la \u00e9tica de los individuos versus la de los grupos, ya que los grandes grupos producen una disminuci\u00f3n de la responsabilidad y la \u00e9tica individual.<\/h4>\n\n\n\n<p>Palabras clave: Jung, cultos religiosos, Osho, arquetipo de profeta, arquetipo de seguidor, \u00e9tica individual, \u00e9tica colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>________________________________________<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos de crisis social, existe la tendencia al surgimiento de profetas carism\u00e1ticos y nuevos cultos, fen\u00f3meno que se da en diferentes \u00e1mbitos, no s\u00f3lo a nivel religioso. Comienza con individuos que encuentran su propio \u201csistema explicativo\u201d del sentido de la vida y lo comparten con los disc\u00edpulos, lo que conlleva graves peligros. A continuaci\u00f3n realizar\u00e9 un an\u00e1lisis junguiano del fen\u00f3meno presentado entre el l\u00edder espiritual Osho y sus disc\u00edpulos, durante las d\u00e9cadas de 1970 y 1980 como ejemplo representativo del tipo de riesgos que involucran los procesos grupales en busca del desarrollo personal, cuando l\u00edder y disc\u00edpulos se identifican inconscientemente con los arquetipos colectivos del profeta y el disc\u00edpulo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El movimiento Osho<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Osho naci\u00f3 en India en 1931. Ya adulto, en 1970, se instal\u00f3 por un tiempo en Bombay, donde comenz\u00f3 a iniciar disc\u00edpulos y asumi\u00f3 el papel de maestro espiritual. En 1974 se mud\u00f3 a Puna, donde estableci\u00f3 un <em>ashram <\/em>que atrajo a un n\u00famero creciente de visitantes occidentales. All\u00ed, desarroll\u00f3 su &#8216;Movimiento del Potencial Humano&#8217;, que fue noticia en la India y en el extranjero debido a su clima permisivo y al discurso provocativo de su l\u00edder. Abog\u00f3 por una actitud m\u00e1s abierta hacia la sexualidad, una posici\u00f3n que le vali\u00f3 el apodo de \u00abgur\u00fa del sexo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2018, Netflix lanz\u00f3 una exitosa serie documental llamada <em>Wild Wild Country<\/em> (Lembi et al.), que narra el nacimiento, desarrollo y declive del movimiento. Me voy a referir a algunos aspectos relatados en este documental, particularmente los hechos y testimonios ofrecidos por algunos de los principales disc\u00edpulos de Osho.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La propuesta inicial de Osho<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Osho promovi\u00f3 una \u00abmeditaci\u00f3n din\u00e1mica\u00bb, que inclu\u00eda la respiraci\u00f3n ca\u00f3tica que conduc\u00eda a la hiperventilaci\u00f3n, la explosi\u00f3n emocional, la fase de liberaci\u00f3n y la fase de silencio. Luego, el grupo se uni\u00f3 a una meditaci\u00f3n colectiva que emple\u00f3 deliberadamente im\u00e1genes sexuales, ya que el ritual replicaba conscientemente una org\u00eda sexual. Concibi\u00f3 un nuevo ser humano cuya espiritualidad no rechazaba lo material. Espec\u00edficamente propuso aceptar la generaci\u00f3n de riqueza por parte de \u00e9l y de la comunidad. Bajo este principio, se explica, que a lo largo de los a\u00f1os, Osho dirigiera claramente sus ense\u00f1anzas a los intelectuales adinerados (\u2018la flor y nata de la sociedad\u2019, como la describir\u00eda su secretaria privada). Osho lleg\u00f3 a poseer numerosos coches Rolls Royce y el <em>ashram <\/em>de Puna era considerado un oasis de riqueza en medio de la pobreza de la India. Retomando el tema central, creo que en alg\u00fan momento de su vida, Osho comenz\u00f3 a identificarse con el arquetipo del profeta. En Puna empez\u00f3 a hablar de ser la reencarnaci\u00f3n de una deidad y de tener una misi\u00f3n mesi\u00e1nica, pues se propon\u00eda transformar la conciencia del planeta. Busc\u00f3 crear un hombre nuevo que no perteneciera a ning\u00fan pa\u00eds o religi\u00f3n, sino que fuera simplemente un ser despierto que coexistiera en armon\u00eda con el resto del mundo. Consider\u00f3 que lo que propon\u00eda era un experimento que nunca antes se hab\u00eda planteado en la historia, y que ser\u00eda la cuna de una nueva raza c\u00f3smica, luego de que el resto del mundo fuera destruido por un gigantesco holocausto nuclear.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Riesgos del desarrollo de la personalidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jung se refiere al proceso de desarrollo de la personalidad como el proceso de individuaci\u00f3n, a trav\u00e9s del cual todos los seres humanos buscan llegar a ser ellos mismos. Esto implica un doble trabajo. Internamente, debemos conocer e integrar nuestros aspectos oscuros, pero tambi\u00e9n externamente, debemos buscar diferenciarnos psicol\u00f3gicamente de las figuras colectivas, llegando a ser distintos de los dem\u00e1s seres humanos, sin aislarnos, sino manteniendo una relaci\u00f3n con ellos. Quiero centrarme en esta segunda tarea de individuaci\u00f3n, ya que existe un gran peligro de identificarnos sin darnos cuenta con algunos de los arquetipos del inconsciente colectivo. Para nuestro caso, el riesgo consiste en identificarnos con los arquetipos del profeta o del disc\u00edpulo. Este es un peligro inherente a cualquier proceso de autoexploraci\u00f3n, ya sea que se realice a trav\u00e9s de un proceso de psicoan\u00e1lisis o por medio de un movimiento como el de Osho.<\/p>\n\n\n\n<p>Partamos del hecho de que en cada uno de estos caminos del desarrollo ps\u00edquico, estamos obligados a contactar con el inconsciente, lo cual presenta grandes riesgos. Un sano avance en la individuaci\u00f3n lleva a trasladar contenidos del inconsciente personal a la conciencia, haciendo que ciertas personas se sientan un poco m\u00e1s sabias. Esta actitud despierta en otros individuos el deseo de seguirlos. Este v\u00ednculo puede ser negativo si existen circunstancias psicosociales desfavorables en el entorno y se potencia a\u00fan m\u00e1s si se produce en personalidades vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Situaciones que facilitan la aparici\u00f3n de profetas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jung afirma que los profetas a menudo aparecen en tiempos de dificultades, en momentos en que la humanidad est\u00e1 en un estado de confusi\u00f3n, como cuando se ha perdido una gu\u00eda antigua y se requiere una nueva. Cuando surgi\u00f3 el movimiento de Osho, comenz\u00f3 la Guerra de Vietnam en los Estados Unidos y la gente estaba dejando de creer en lo que dec\u00eda el gobierno, cuestionando la validez de sus religiones y creencias, lo cual gener\u00f3 una rebeli\u00f3n entre los j\u00f3venes que buscaban respuestas dentro de s\u00ed mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la obra <em>As\u00ed hablaba Zaratustra<\/em> de Nietzsche, el profeta aparece en un momento en que ha sucedido algo grave: Dios ha muerto. Esto hace necesaria la presencia de Zaratustra, porque la gente necesita una reorientaci\u00f3n, y el viejo sabio debe aparecer para dar a luz una nueva verdad. Seg\u00fan el analista junguiano Anthony Stevens (1990), con el colapso del marxismo a fines de la d\u00e9cada de 1980, el fervor revolucionario entre los miembros descontentos de la sociedad tendi\u00f3 a canalizarse hacia la formaci\u00f3n de cultos religiosos centrados en figuras carism\u00e1ticas y autoritarias despiadadas. A su vez, desde la d\u00e9cada anterior a Osho, se hab\u00edan dado casos dram\u00e1ticos, como el suicidio en Guyana en 1978 de casi 1.000 disc\u00edpulos del movimiento <em>Peoples Temple<\/em>, liderado por Jim Jones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Din\u00e1mica entre profeta y disc\u00edpulo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La teor\u00eda junguiana ofrece enfoques que explican c\u00f3mo los arquetipos del profeta y del disc\u00edpulo pueden activarse negativamente en los individuos, atray\u00e9ndose mutuamente.<br>Cuando el l\u00edder que ha encontrado un sistema explicativo sobre el sentido de la vida se identifica con la figura del profeta, inmediatamente se produce una inflaci\u00f3n psicol\u00f3gica y un estado de arrogancia al que Jung se refiere como la \u201cpersonalidad mana\u201d (Jung, 1966). Este fen\u00f3meno de posesi\u00f3n se opone a la individuaci\u00f3n y comprende el tipo de posesi\u00f3n que pudo haber experimentado Osho, considerando su reacci\u00f3n externa: un sentimiento exaltado y desbordante de s\u00ed mismo, con dones sobrenaturales, que podr\u00eda ser la fuerza interior que dio origen a su movimiento. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, tal movimiento no surge s\u00f3lo de la necesidad de un individuo como Osho, que desee alcanzar poder. Tambi\u00e9n es necesario que haya una audiencia en busca de alguien a quien le puedan otorgar tal poder. Es un fen\u00f3meno colectivo, ya que las sociedades necesitan figuras m\u00e1gicas. Jung afirma que en el fen\u00f3meno de los profetas, deben confluir tanto la voluntad de poder de un individuo como la voluntad de sumisi\u00f3n de muchos. A nivel psicol\u00f3gico, se puede hablar de una posesi\u00f3n de este par de figuras colectivas, siendo en este caso el profeta y el disc\u00edpulo. Es como si se produjera una disoluci\u00f3n de la personalidad en sus pares de opuestos, y la consecuencia ser\u00e1 que cada individuo mostrar\u00e1 conscientemente una de las polaridades, mientras que su inconsciente buscar\u00e1 el equilibrio de esa unilateralidad con la polaridad opuesta, gracias al principio compensatorio de la psique entre el consciente y el inconsciente. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta imagen nos puede ayudar: si el yo fuera la luna con sus dos caras, la luminosa ser\u00eda la polaridad consciente, mientras que la oscura ser\u00eda la inconsciente. En el caso del profeta, su actitud visible ser\u00e1 la del hombre sabio pero compensatoriamente, los contenidos reprimidos por la conciencia se trasladan al inconsciente, formando all\u00ed la polaridad inversa del disc\u00edpulo. \u00bfC\u00f3mo se manifiesta esto? Bajo el grandioso sentimiento exterior del individuo pose\u00eddo por la figura colectiva del profeta subyace una honda inseguridad, y su arrogancia constituye la contrapartida consciente y compensatoria de esa impotencia. Es precisamente su inseguridad inconsciente la que lo impulsa entonces a buscar pros\u00e9litos para que estos aseguren que sus convicciones son confiables.<\/p>\n\n\n\n<p>Sucede lo contrario en los adeptos que rodean a este individuo. La polaridad que se hace consciente en ellos es la del disc\u00edpulo. De manera compensatoria, el lado reprimido forma en el inconsciente la polaridad inversa del profeta, en un intento de corregir el desequilibrio. En otras palabras, detr\u00e1s de la inseguridad consciente de estos disc\u00edpulos est\u00e1 el arquetipo del profeta que, al no ser reconocido interiormente, se proyecta exteriormente sobre quien parezca  poseedor de la verdad. Si se piensa bien, la conversi\u00f3n de las personas en disc\u00edpulos es una situaci\u00f3n que tiene muchas ventajas. Jung dice, \u00abel disc\u00edpulo se siente indigno y por eso se sienta modestamente a los pies del maestro y eso le evita el trabajo de pensar por s\u00ed mismo\u201d (Jung 1966, \u00a7 263), y habla de una pereza intelectual. <\/p>\n\n\n\n<p>En la serie se observa que los disc\u00edpulos de Osho no tienen grandes responsabilidades, ya que las obligaciones se descargan sobre su maestro. Tampoco necesitan descubrir las grandes verdades de la vida, pues las reciben c\u00f3modamente de \u00e9l. Es decir, disfrutan pasivamente del gran tesoro de sabidur\u00eda que les transmite el gur\u00fa, que muchas veces se ve obligado a actuar, iluminando al mundo, mientras sus seguidores simplemente se dejan iluminar. El de los disc\u00edpulos es un papel social f\u00e1cil de cumplir ya que la responsabilidad se traslada al profeta, lo que, como veremos, es una delegaci\u00f3n peligrosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo en com\u00fan entre profetas y disc\u00edpulos, y es el hecho de que ambos parecen tener l\u00edmites poco claros en cuanto a la arrogancia e inferioridad. Se podr\u00eda decir que, psicol\u00f3gicamente, uno tiene una inflaci\u00f3n ps\u00edquica, mientras que los otros tienen una deflaci\u00f3n ps\u00edquica. Sin embargo, algo que debe subrayarse es el hecho de que el riesgo de esta \u201cdisoluci\u00f3n de la persona en la psique colectiva\u201d (Jung 1966, \u00a7 260) es grande, no solo para los fieles, sino tambi\u00e9n para el profeta. Ambos son v\u00edctimas del inconsciente colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Perfiles de personalidad de profeta y disc\u00edpulo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, no todos los que se identifican con el arquetipo del profeta adquieren las caracter\u00edsticas de l\u00edder. Osho era una persona carism\u00e1tica, que llenaba estadios, con una &#8216;apariencia sabia&#8217;, como lo define uno de sus seguidores. Otro de sus seguidores mencion\u00f3 que quien escuchaba sus ense\u00f1anzas estaba \u2018como drogado\u2019, porque \u2018canalizaba una energ\u00eda que se te met\u00eda dentro\u2019 (Lembi et al., 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la figura del profeta tambi\u00e9n requiere una apariencia que atraiga el prestigio personal y el reconocimiento general, para que, con el tiempo, el individuo pueda destacarse por la peculiaridad de sus ornamentos y formas de vida, es decir, las peculiaridades de su m\u00e1scara colectiva, que le permite destacarse del resto. Eso le sucedi\u00f3 a Osho con sus muchos autos Rolls Royce y sus atuendos con gorros, t\u00fanicas que resaltaban sus anchos hombros, maquillaje para mejorar su tez y una larga barba.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es constante la posesi\u00f3n de rituales secretos que acent\u00faan la preponderancia de la m\u00e1scara colectiva del profeta y su prestigio m\u00e1gico, facilitando un \u00e9xtasis colectivo que busca disolver el yo individual de los disc\u00edpulos. Algunas de las estrategias para lograrlo consistieron en que los devotos se vistieran con t\u00fanicas naranjas y adoptaran nuevos nombres y que nunca se usara el pronombre \u201cyo\u201d, sino siempre \u201cnosotros\u201d. Adem\u00e1s, el l\u00edder recomend\u00f3 a los disc\u00edpulos que renunciaran a sus v\u00ednculos con hijos y padres, y la pr\u00e1ctica del aborto y la esterilizaci\u00f3n, puesto que los hijos eran considerados una distracci\u00f3n del compromiso. Todo esto fortaleci\u00f3 el valor de lo colectivo a expensas del yo racional.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, \u00bfqu\u00e9 perfil suelen tener los disc\u00edpulos de los profetas? Por lo general, suelen estar atravesando situaciones de duelo personal, crisis emocionales o rupturas sociales, como la muerte de un familiar, divorcios, conflictos de pareja o desempleo, agravados en ocasiones por fallas en las redes sociales de apoyo de estas personas. Tambi\u00e9n pueden ser situaciones de depresi\u00f3n, o el inicio de edades conflictivas, como la adolescencia o la crisis de la mediana edad.<\/p>\n\n\n\n<p>En el documental de Netflix vemos c\u00f3mo una mujer australiana, ferviente seguidora de Osho, relata la cr\u00edtica situaci\u00f3n en la que se encontraba, resentida, enfadada y con serios problemas de pareja. Otro disc\u00edpulo entrevistado, un abogado estadounidense, dice que despu\u00e9s de estudiar derecho y manejar casos exitosos como abogado litigante, acababa de divorciarse y estaba cansado y destruido, trabajando, comiendo y bebiendo demasiado.<\/p>\n\n\n\n<p>En la mayor\u00eda de los casos, tambi\u00e9n existe una disposici\u00f3n entre los adeptos a mostrar una dependencia ingenua y afectiva hacia las personas con autoridad, lo que se nota en los casos mencionados, en los que es notoria una gran tendencia a la veneraci\u00f3n y adoraci\u00f3n hacia su maestro. Cuando la disc\u00edpula australiana conoce a Osho, dice que \u00e9l le dio \u201cla impresi\u00f3n de que no tocaba el suelo cuando caminaba\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Movimiento Osho en los Estados Unidos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El sue\u00f1o de Osho era crear una \u00abtierra prometida\u00bb que fuera un modelo a seguir para el mundo. No fue posible hacerlo en la India porque ya para finales de los a\u00f1os 70 \u00e9l ten\u00eda grandes tensiones con el gobierno de Indira Gandhi, pero descubri\u00f3 que en Estados Unidos las leyes de este pa\u00eds permit\u00edan instalar su <em>ashram<\/em>. El movimiento compr\u00f3 unos extensos terrenos en Oreg\u00f3n donde construyeron una compleja comuna con huertos, salas de meditaci\u00f3n, centro comercial, restaurantes, tiendas de ropa, banco, estaci\u00f3n de bomberos, peri\u00f3dico y hasta un aeropuerto. Todo lo necesario para albergar inicialmente a unas 2.000 personas. La nueva comuna se construy\u00f3 junto a un pueblo perdido llamado Antelope, habitado por un m\u00e1ximo de 50 habitantes, en su mayor\u00eda personas mayores. La llegada de la numerosa comunidad fue, para estos pobladores, una invasi\u00f3n que cambi\u00f3 por siempre su tranquilidad. Conmocionados, comenzaron a ver que los disc\u00edpulos no s\u00f3lo se estaban quedando dentro de la ciudadela, sino que muchos de ellos comenzaron a comprar casas y negocios en el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pronto se produjeron actos de violencia por ambos lados. Desconocidos colocaron bombas en el hotel que el grupo Osho hab\u00eda construido en la ciudad de Portland. La respuesta del movimiento fue comprar armas de fuego y comenzar el entrenamiento con armas pesadas. Posteriormente, los miembros de Osho se postularon para cargos p\u00fablicos y ocuparon los principales puestos, incluida la oficina del alcalde. Eso les dio derecho a cambiar el nombre del pueblo por un nombre oriental y a tener su propia comisar\u00eda, con agentes armados. El conflicto entre el pueblo y la comuna sigui\u00f3 escalando, y tiempo despu\u00e9s, fueron miembros del movimiento Osho quienes intentaron envenenar a los aldeanos con la bacteria Salmonella, depositada en secreto en las barras de comida de varios restaurantes.<\/p>\n\n\n\n<p>A principios de la d\u00e9cada de 1980, las cosas comenzaron a ir mal para el movimiento. El gobierno de los Estados Unidos comenz\u00f3 a investigar cosas extra\u00f1as que suced\u00edan en el sitio. Desde hac\u00eda un tiempo, Osho hab\u00eda entrado en un silencio voluntario, nombrando a Sheela, una joven secretaria privada, como su vocera, lo que le dio a ella un enorme poder. M\u00e1s tarde se descubrir\u00e1 que la mayor\u00eda de los delitos investigados por las autoridades hab\u00edan sido coordinados por ella. Lo m\u00e1s grave ocurri\u00f3 cuando le informaron a Sheela que el gobierno de Estados Unidos hab\u00eda designado a un fiscal para investigar el movimiento. Ella reuni\u00f3 a los miembros de su grupo m\u00e1s cercano para informarles que era necesario eliminar a ese fiscal, y la disc\u00edpula australiana se ofreci\u00f3 como voluntaria para hacerlo. Afortunadamente, no tuvieron suerte en el atentado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00c9tica individual frente a la \u00e9tica colectiva<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este grave hecho se relaciona con otro fen\u00f3meno psicol\u00f3gico estudiado por Jung, que es el conflicto entre la \u00e9tica individual y la \u00e9tica grupal. Jung se opuso a la pertenencia a grandes grupos, ya que ten\u00eda la convicci\u00f3n de que \u00e9stos produc\u00edan una disminuci\u00f3n de la responsabilidad de la \u00e9tica personal, dado que el sujeto tend\u00eda a ver que sus obligaciones y deberes eran absorbidos por la \u00e9tica grupal colectiva. Dijo: \u201cCuanto m\u00e1s fuertes son las normas colectivas que gobiernan la vida de las personas, mayor es su inmoralidad a nivel individual\u201d (Jung 1971, \u00a7 747).<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior se verifica con la declaraci\u00f3n rendida por la voluntaria del atentado, quien posteriormente declar\u00f3 que no se explicaba por qu\u00e9 se hab\u00eda ofrecido a cometer el atentado. Es como si pertenecer a la comunidad la hubiera llevado a actuar inconscientemente de manera diferente a como lo hubiera hecho fuera del grupo. Jung escribe: \u201cCuantos m\u00e1s individuos se unen, m\u00e1s se extinguen los factores individuales y, con ellos, la moralidad\u201d (Jung 1971, \u00a7 747).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Decadencia del movimiento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1985, la comuna colaps\u00f3 cuando Osho denunci\u00f3 a sus colaboradores. Sheela huy\u00f3 de Estados Unidos a Alemania, con un grupo de 20 disc\u00edpulos. Osho abandon\u00f3 su silencio y habl\u00f3 ante los medios, condenando p\u00fablicamente a Sheela por la planificaci\u00f3n de varios delitos, entre ellos, los ataques al fiscal y a su m\u00e9dico personal, el envenenamiento de la gente del pueblo, el robo de dinero y el hackeo de micr\u00f3fonos y tel\u00e9fonos en la misma comunidad. Sheela, a su vez, respondi\u00f3 amenazando sutilmente con revelar todos los secretos que sab\u00eda sobre el movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Las declaraciones de Osho legitimaron la entrada del FBI para investigar los cr\u00edmenes. Cuando el l\u00edder vio que la investigaci\u00f3n estaba dirigida en su contra, intent\u00f3 huir del pa\u00eds pero fue capturado en el camino. El gobierno detuvo a Sheela y a Osho simult\u00e1neamente. Este fue acusado de violaciones de las leyes de inmigraci\u00f3n y posteriormente fue deportado de los Estados Unidos. Veinti\u00fan pa\u00edses le negaron la entrada, por lo que viaj\u00f3 por el mundo antes de regresar a la India, donde muri\u00f3 en 1990. Sheela fue condenada a cuatro a\u00f1os de prisi\u00f3n, y su disc\u00edpula australiana, a 10 a\u00f1os. A pesar de todo lo sucedido, las ense\u00f1anzas de Osho han tenido un impacto notable en el pensamiento de la Nueva Era, y su popularidad ha aumentado considerablemente desde su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este an\u00e1lisis no es una cr\u00edtica a las ense\u00f1anzas de Osho ni a la de cualquiera de los muchos otros l\u00edderes espirituales. Es muy comprensible que alguien que ha adquirido un conocimiento sobre el sentido de la vida, y le ha servido, sienta el deseo de compartirlo, considerando que puede ser de utilidad para los dem\u00e1s. El an\u00e1lisis tampoco propone abandonar la b\u00fasqueda de la verdad interior, que puede conducir a una \u00absabidur\u00eda\u00bb adquirida durante este proceso de autoconocimiento. Tampoco se considera un problema el hecho de que se active el arquetipo del profeta , ya que la individuaci\u00f3n puede avanzar al relacionarnos con esa figura interior, que puede tener cosas cruciales que comunicar. El mismo Jung experiment\u00f3 la presencia de este arquetipo a trav\u00e9s de la t\u00e9cnica de la imaginaci\u00f3n activa, en sus di\u00e1logos con el profeta Isa\u00edas, tal y como relata en <em>El Libro Rojo<\/em>. Lo importante es tener en cuenta que es una fuerza diferente al yo.<\/p>\n\n\n\n<p>El llamado es a evitar ser pose\u00eddos por las figuras colectivas del profeta y del disc\u00edpulo, lo que puede derivar en maltratos como los ocurridos en el movimiento liderado por Osho. Los individuos se vinculan a este tipo de grupos carism\u00e1ticos, porque la participaci\u00f3n en ellos les da un sentido de pertenencia y una sensaci\u00f3n de vitalidad y compromiso, pero todo se hace a costa de la desintegraci\u00f3n de la propia identidad personal.<\/p>\n\n\n\n<p>En las d\u00e9cadas posteriores al fallecimiento de Osho y hasta el d\u00eda de hoy, han surgido una serie de sectas, caracterizadas por constituir alternativas a la sociedad establecida y promover un fuerte proselitismo, que afirman la falsedad de las religiones existentes y promueven un cambio radical. Aunque no son solo movimientos religiosos, pues es posible encontrar sectas en campos como la autoayuda, la psicoterapia, lo pol\u00edtico o lo comercial.<\/p>\n\n\n\n<p>Los m\u00e1s peligrosos de estos grupos son los catalogados como \u2018sectas destructivas\u2019, que ocasionan da\u00f1os econ\u00f3micos a sus seguidores y, en muchos casos, suman violencia f\u00edsica, que desemboca en tragedias. Para mencionar solo algunos de ellos, 87 miembros del movimiento <em>Branch Davidians<\/em> con sede en Waco, dirigido por David Koresh, fueron asesinados en 1993. El per\u00edodo 1994-1997 tambi\u00e9n estuvo marcado por el suicidio colectivo en Francia, Suiza y Canad\u00e1 de 74 personas. perteneciente al movimiento <em>Orden del Templo Solar<\/em>, fundado por Joseph Di Mambro y Luc Jouret. En 1995, el ataque llevado a cabo por el movimiento <em>Aum Shinrikyo<\/em> con sede en Jap\u00f3n, integrado por seguidores de Shoko Asahara, cobr\u00f3 12 vidas en un ataque con gas sar\u00edn. El a\u00f1o 1997 estuvo marcado por el suicidio colectivo de 39 personas, miembros de la secta <em>Heaven&#8217;s Gate,<\/em> liderada por Marshall Applewhite en San Diego, California.<\/p>\n\n\n\n<p>En cada uno de estos casos, podemos encontrar individuos identificados con el arquetipo del profeta, invadidos por sentimientos de superioridad, te\u00f1idos de semejanza divina, acompa\u00f1ados de disc\u00edpulos que los siguen ciegamente y aceptan ultrajes de todo tipo.<br>Finalmente, vuelvo a uno de los mandamientos dados por el mismo Osho, pero que lamentablemente no lo promov\u00eda. Afirma que \u201cLa verdad est\u00e1 dentro de ti, no la busques en otra parte\u201d (Lewis &amp; Peterson, 2005: 186).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jung, C.G. (2009). <em>The Red Book. Liber Novus<\/em>, ed. S. Shamdasani. New York &amp; London: W.W. Norton.<\/p>\n\n\n\n<p>Jung, C. G. (1966) <em>Two Essays on Analytical Psychology, Collected Works of C. G. Jung<\/em>, Vol. 7. Bollingen Series XX, Princeton, N. J.: Princeton University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Jung, C. G. (1971) <em>Psychological Types<\/em>, Collected Works of C. G. Jung, Vol. 6. Bollingen Series XX, Princeton, N. J.: Princeton University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Lembi, J., Way, C. &amp; Way, M. (Producers) &amp; Way, C. &amp; Way, M. (Directors). (2018). <em>Wild Wild Country<\/em> [TV mini series; documentary\/crime]. USA: Netflix.<\/p>\n\n\n\n<p>Nietzsche, F. (1883\/2006). <em>Thus Spoke Zarathustra. A Book for All and None<\/em>, ed. Robert Pippin, trans. Adrian del Caro. Cambridge: Cambridge University Press<\/p>\n\n\n\n<p>Lewis, J. &amp; Petersen, J. A. (2005). <em>Controversial New Religions.<\/em> New York; Oxford: Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Stevens, A. (1990). <em>On Jung.<\/em> New York: Routledge.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Carlos Alonso (Colombia) tiene una Maestr\u00eda en Estudios Pol\u00edticos (Universidad Javeriana), es psic\u00f3logo (Universidad Nacional, Bogot\u00e1), y analista junguiano afiliado a la Asociaci\u00f3n Internacional de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica (IAAP). Es miembro fundador y Director de ADEPAC (Amigos de la Psicolog\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/sobre-profetas-y-discipulos-el-caso-osho-juan-carlos-alonso-2\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8395","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8395","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8395"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8395\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8422,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8395\/revisions\/8422"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8395"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8395"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8395"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}