{"id":8363,"date":"2022-08-17T23:35:54","date_gmt":"2022-08-17T23:35:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=8363"},"modified":"2022-08-18T00:22:13","modified_gmt":"2022-08-18T00:22:13","slug":"la-iaap-en-la-mitad-de-la-vida-murray-stein","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-iaap-en-la-mitad-de-la-vida-murray-stein\/","title":{"rendered":"La IAAP en la mitad de la vida &#8211; Murray Stein"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/MStein.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"253\" height=\"268\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/MStein.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8375\"\/><\/a><figcaption>Murray Stein<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Murray Stein estudi\u00f3 en la Universidad de Yale, en el Instituto C. G. Jung de Zurich y en la Universidad de Chicago. Docente de esta \u00faltima universidad. Expresidente de laInternational Association for Analytical Psychology&nbsp;(IAAP). Entre sus numerosas publicaciones se hallan&nbsp;Practising Wholeness&nbsp;(1966),&nbsp;Transformation: Emergence of the Self&nbsp;(1998), la rigurosa colecci\u00f3n&nbsp;Jungian Analysis&nbsp;(1995) y el reciente libro traducido al castellano&nbsp;El mapa del alma seg\u00fan Jung&nbsp;(2004).&nbsp;Las siguientes fueron las palabras de despedida durante el XVI Congreso Internacional de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, Barcelona, Espa\u00f1a, Septiembre 2004.&nbsp;Correo electr\u00f3nico:&nbsp;murraywstein@cs.com<\/p><cite><strong>__________________________________<\/strong><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Es un honor el que se me asignara tiempo en este congreso para expresar algunos pensamientos personales. Quiero se\u00f1alar que estas reflexiones son exclusivamente personales, aunque recogen muchas conversaciones sostenidas a nivel individual. Les pido tener esto presente. Yo asumo plena responsabilidad por estas reflexiones que quiz\u00e1s les pueden molestar, o tal vez les lleve a pensar en d\u00f3nde est\u00e1 la IAAP hoy en su vida corporativa y para d\u00f3nde va.<\/p>\n\n\n\n<p>Como presidente del IAAP en los \u00faltimos tres a\u00f1os, he estado parado en los hombros de los diez presidentes anteriores: Luigi Zoja, Verena Kast, Tom Kirsch, Hans Dieckmann, Adolf Guggenbuhl-Craig, Gerhard Adler, Joseph Wheelwright, Franz Riklin, Robert Moody, y C.A. Meier. La visi\u00f3n ha sido extraordinaria; desde esta elevaci\u00f3n puede verse a lo lejos y en retrospectiva. Yo los nombro al evocar la dimensi\u00f3n de nuestra historia institucional y agradezco a estos esp\u00edritus ancestrales. El recuerdo de su direcci\u00f3n me fortaleci\u00f3 mientras estaba como presidente. Los consejos y buenas palabras de quienes est\u00e1n vivos han sido los m\u00e1s \u00fatiles. Debo agradecer particularmente a mis inmediatos precursores Luigi Zoja, Verena Kast, y Tom Kirsch, por su ayuda en varias ocasiones cr\u00edticas durante estos a\u00f1os. Tambi\u00e9n he hablado con Hans Dieckmann y Adolph Guggenbuhl-Craig y he recibido sus valiosas opiniones provechosas. Cuento con todos ellos como buenos amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2005, la IAAP cumplir\u00e1 cincuenta a\u00f1os de edad, lo que no representa una larga historia larga en est\u00e1ndares institucionales, pero tampoco es un tiempo insignificante. La IAAP fue fundada en el 80\u00ba cumplea\u00f1os de Jung, en julio 26 de 1955, y le fue ofrecida a \u00e9l como regalo. En las Minutas de la Reuni\u00f3n de Fundaci\u00f3n de la IAAP se lee que el Dr. C.A. Meier dijo: \u00abLa Fundaci\u00f3n de una Sociedad de Analistas Junguianos debe ser el m\u00e1s preciado regalo para el profesor Jung con ocasi\u00f3n de su cumplea\u00f1os\u00bb. Y en efecto lo era. El profesor Jung acept\u00f3 el t\u00edtulo de Presidente Honorario con el que fue reconocido en la IAAP hasta su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>En el medio siglo que ha pasado desde entonces, numerosos analistas han servido en las oficinas de la IAAP y en los Comit\u00e9s Ejecutivos, en Programas y Comit\u00e9s de Organizaci\u00f3n de los Congresos, y en puestos claves como los del Redactor de Noticias, de Webmaster, y Delegado. Como resultado de sus labores y generosas contribuciones y la cooperaci\u00f3n de todos los miembros, la IAAP es hoy un cuerpo pr\u00f3spero, vibrante y din\u00e1mico. Ha alcanzado un considerable nivel de madurez y de individuaci\u00f3n (si podemos utilizar el t\u00e9rmino en relaci\u00f3n con asociaciones como \u00e9sta).<\/p>\n\n\n\n<p>Como cuando uno se acerca a los 50 a\u00f1os, es bueno hacer un alto en el camino y considerar de d\u00f3nde hemos venido, d\u00f3nde estamos actualmente, y hacia d\u00f3nde podemos estarnos dirigiendo. Parece un buen momento para reflexionar en los temas de la mitad de la vida y en la importante y necesaria transformaci\u00f3n de la actitud y de la personalidad que pueden ocurrir cuando uno pasa por esta fase de la vida. Hagamos el ejercicio de pensar la IAAP \u00aben mitad de la vida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Dando una breve mirada del mundo de hoy, \u00bfc\u00f3mo vivimos y trabajamos en \u00e9l la mayor\u00eda de los psic\u00f3logos anal\u00edticos? Luigi Zoja hizo su discurso presidencial hace tres a\u00f1os en Cambridge, Inglaterra, un par de semanas antes del 11 de septiembre de 2001, hoy denominado simplemente como \u00ab9\/11\u00bb. En su discurso inaugural, cuestion\u00f3 la premisa que consideraba entonces que el vig\u00e9simo primer siglo ser\u00eda un siglo de creciente unidad entre los pueblos del mundo, una Edad de Acuario, en el sentido popular. Mientras que Europa podr\u00eda verse como la uni\u00f3n, y la globalizaci\u00f3n como una tendencia a una especie de monocultura en la diversidad humana del mundo, \u00e9l anot\u00f3 que mucha energ\u00eda se estaba dedicando tanto a la divisi\u00f3n como a la unificaci\u00f3n. Desde el \u201c9\/11\u2033 esto ha llegado a ser radicalmente m\u00e1s evidente, y este Congreso de la IAAP se ha dedicado a los \u00abl\u00edmites de la experiencia\u00bb en donde las diferencias pueden f\u00e1cilmente convertirse en fracturas, y el desconocido \u00abotro\u00bb inmediatamente se convierte en el enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del \u00ab9\/11\u00bb, el mundo parece bastante diferente, con tendencias totalitarias (\u00bfla \u00abunificaci\u00f3n\u00bb?) que amenazan asumir el control incluso en \u00abla tierra de la libertad y el hogar del valiente\u00bb, a saber Estados Unidos, que se ha enorgullecido siempre en honrar el valor de lo pol\u00edtico, lo religioso, lo econ\u00f3mico, y otros tipos de libertad. Lo que experimentamos hoy en muchas partes del mundo no es exactamente un clima amable para ning\u00fan tipo de psicoterapia, ni siquiera con un enfoque como el nuestro que coloca la prioridad del individuo sobre lo colectivo. \u00c9ste es un tipo de unificaci\u00f3n que engendra la divisi\u00f3n y la polarizaci\u00f3n, al insistir en la uniformidad y exigir conformidad con las normas grupales. Eso constela lo contrario, la necesidad de la individualidad y de la libre expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la sociedad en general incorpora otra \u00abera de oscuratismo \u00ab, como algunos de nuestros colegas han previsto, \u00bfno amenazar\u00e1 la esencia y existencia mismas de la psicolog\u00eda Junguiana? Podemos notar tendencias en una direcci\u00f3n totalitaria con efectos extremadamente destructivos en nuestra vida colectiva, incluso dentro de nuestros propios Grupos Miembros e institutos de entrenamiento. M\u00e1s de lo que creemos, somos una parte del Zeitgeist, y nuestras formas de gobierno y nuestras actitudes son formadas sutilmente por el colectivo, mediante sus miedos y ansiedades y fundamentalmente por sus \u00abdefensas del s\u00ed-mismo\u00bb. He escuchado a muchos compa\u00f1eros decir que se sent\u00edan profundamente cuestionados acerca del valor de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en la formaci\u00f3n e influencia de las estructuras profesionales que estamos desarrollando en este tiempo. La pregunta preocupante es: \u00bfSomos nosotros los analistas mejores en alg\u00fan sentido, en la direcci\u00f3n y el manejo pol\u00edtico que miembros de otras organizaciones con menos entrenamiento y menor desarrollo psicol\u00f3gico? La evidencia no est\u00e1 a favor nuestro. Esto lo hace a uno entrar en raz\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 podemos ofrecer al mundo si no podemos siquiera manejar nuestros propios asuntos institucionales que son comparativamente menores?<\/p>\n\n\n\n<p>Puede estarse dando el hecho de que el enemigo de la individuaci\u00f3n se haya inatroducido subrepticiosamente en nuestra propia psique colectiva, y a los 50 a\u00f1os debamos enfrentar una figura interna de gran alcance, orientada hacia nuestra destrucci\u00f3n. Parecer\u00eda que en muchos Grupos Miembros de la IAAP, Eros ha desaparecido y la voluntad de poder ha tomado el mando. Cuando la gente pierde su visi\u00f3n, Eros huye y la energ\u00eda de poder llena el vac\u00edo. Luigi Zoja concluy\u00f3 su presidencia en Cambridge con estas palabras: \u00abLa Psicolog\u00eda Junguiana es el principal instrumento que hemos adquirido para la comprensi\u00f3n de la tr\u00e1gica tendencia humana a la divisi\u00f3n. No debe permitirse que se convierta en un factor de divisi\u00f3n en s\u00ed misma\u00bb (Cambridge, p. 760). \u00bfNo ha sucedido esto ya? Las mismas herramientas que obtenemos en el entrenamiento para promover la individuaci\u00f3n en nuestras pr\u00e1cticas cl\u00ednicas se han convertido a menudo en armas contra nuestros rivales y competidores profesionales en las pol\u00edticas institucionales. La Individuaci\u00f3n se ha confundido con individualismo y su profunda necesidad de reconocimiento y de deseos narcisistas, a expensas de la totalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa verdadera individuaci\u00f3n se est\u00e1 volviendo intolerable? La libertad para explorar, crecer, y descubrir nuevas respuestas para las viejas preguntas, llega con un alto costo de construir contenedores basados en una merecida confianza que pueda resistir grandes presiones que vienen de muchas direcciones. Quiz\u00e1s el precio es demasiado alto, y como resultado, los grupos se fragmentan. \u00bfEs posible tolerar diversas opiniones sobre la direcci\u00f3n sin satanizar a las personas que las expresan? \u00bfSomos capaces de negociar tales diferencias y encontrar soluciones que no satisfacen completamente a nadie pero que contribuyen al bien com\u00fan? No tenemos un buen expediente. Al envejecernos, los h\u00e1bitos se tornan en actitudes r\u00edgidas, y los miedos aumentan al ver que ya no funcionan los m\u00e9todos que antes funcionaban muy bien. El arquetipo de la renovaci\u00f3n se desvanece en el olvido, y se convierte en un sue\u00f1o olvidado. Los j\u00f3venes parecen tr\u00e1gicamente inferiores a sus mayores, y el futuro aparece como una perspectiva desalentadora en urgente necesidad de la sabia direcci\u00f3n de un padre. Las sombras cuelgan pesadamente en el aire y flotan por todas partes, asustando incluso al joven osado y al pionero valeroso. La necesidad ansiosa del control del ego tiene fe triunfante en el S\u00ed-mismo, y \u00e9ste nos dirige directamente a la partici\u00f3n y a la fragmentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Perm\u00edtanme presentarles una breve \u00abhistoria de caso\u00bb de la IAAP. La Asociaci\u00f3n fue concebida y llev\u00f3 en su interior la matriz ps\u00edquica de los estudiantes m\u00e1s cercanos y de los colegas de Jung y le fue presentada como un infante en la fiesta de sus 80 a\u00f1os. Jung es el abuelo, por lo tanto, y no el padre de la IAAP. La IAAP es descendiente directa de la primera generaci\u00f3n de la familia Junguiana, una hija de su imaginaci\u00f3n creativa.<\/p>\n\n\n\n<p>En el momento en que se origin\u00f3, la IAAP estuvo conformada por un grupo de veintitr\u00e9s miembros, algunos de los cuales representaron organizadas sociedades anal\u00edticas como la SAP (Londres), la Sociedad M\u00e9dica de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en Nueva York, los grupos de San Francisco y Los \u00c1ngeles, y la Asociaci\u00f3n de Graduados del Instituto Jung en Zurich. Otros vinieron de pa\u00edses donde no hab\u00eda hasta ese momento grupos organizados, sino un n\u00famero disperso de Miembros individuales (en Alemania, Holanda, Italia, Francia, e Israel).<\/p>\n\n\n\n<p>La IAAP era como el ni\u00f1o tra\u00eddo al mundo para mantener unidas a dos personas casadas. Las tensiones entre Zurich y Londres eran grandes. La idea era llevar a cabo Congresos que pudieran ofrecer un foro para el intercambio de posiciones y quiz\u00e1s para una mejor comprensi\u00f3n. El primer presidente elegido, Raymond Moody, hizo su aporte en las Minutas al declarar que \u00abUna de sus principales metas era continuar mejorando la relaci\u00f3n entre Londres y Zurich. Con eso, muchas otras cosas mejorar\u00edan\u00bb. La ni\u00f1ez fue un asunto turbulento para la IAAP, llena del ruido de las discusiones de los padres en conflicto continuo. Graves tensiones y polarizaciones ideol\u00f3gicas fueron se\u00f1aladas regularmente entre \u00abZurich\u00bb y \u00abLondres\u00bb, los dos centros simb\u00f3licos de ense\u00f1anza y de entrenamiento en ese entonces. Si Zurich era el padre (Jung), Londres era la madre (Klein). (Michael Fordham me dijo una vez, de manera jocosa, que hubiera deseado ser la hija preferida de Jung!). En ocasiones, parec\u00eda como si esto fuera una uni\u00f3n de credos diversos; en efecto, los esposos proven\u00edan de entornos culturales y espirituales muy diversos y desarrollaron opiniones muy diferentes sobre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica psicol\u00f3gicas. Las voces ruidosas de estos esposos, que difer\u00edan apasionadamente, llenaron el aire en Congresos y revistas en los primeros a\u00f1os. A veces, las diferencias se representaron como \u00absimb\u00f3lica contra cl\u00ednica\u00bb, o como \u00abcl\u00e1sica contra desarrollo\u00bb. De todos modos, dos maneras absolutamente diferentes de pensamiento y de trabajo emergieron, y sus autores compitieron vigorosa e imperativamente por el dominio. Los Congresos de la IAAP eran el campo de batalla en el que colisionaban los dos bandos; fue el ni\u00f1o por el cual peleaban. De acuerdo con las evidencias, \u00e9stas fueron tiempos emocionantes, y los Congresos contaron con muy buena asistencia!<\/p>\n\n\n\n<p>La IAAP sobrevivi\u00f3 a las discusiones rabiosas de estos tempranos a\u00f1os y otros parecidos para prosperar y para recibir fuerza de esta discusi\u00f3n interna. Una identidad flexible y resistente fue forjada para poder contener los opuestos en combate. Una historia espec\u00edfica, una clara herencia ancestral, y un empuje din\u00e1mico hacia el futuro, fueron los resultados positivos de esos a\u00f1os formativos. Descubrimos que la IAAP pod\u00eda contener mucha diversidad sin caer en la confusi\u00f3n y la imprecisi\u00f3n, o sin tener que separase, llegar a una par\u00e1lisis psicol\u00f3gica. En el momento en que la IAAP alcanz\u00f3 su juventud, los padres que guerreaban internamente hab\u00edan llegado a tener, sobre todo, \u00abdiferencias de \u00e9nfasis\u00bb en el conocimiento y la herencia (La filosof\u00eda continental por un lado \u2014 con su epistemolog\u00eda Kantiana, su dial\u00e9ctica hegeliana, y su hermen\u00e9utica fenomenol\u00f3gica \u2014 se hab\u00eda casado con el empirismo brit\u00e1nico y el realismo en el otro). La IAAP se form\u00f3 como adulto joven que pod\u00eda vivir bastante bien con este ancestro dual. Por supuesto, cada lado de esta familia tambi\u00e9n ten\u00eda sus propias complejidades hist\u00f3ricas, que alimentaron tambi\u00e9n la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea de la IAAP. Todo esto contribuy\u00f3 eventualmente a un alto grado de diversidad cultural y abri\u00f3 la psique colectiva a m\u00e1s variedad y novedades.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1980, la IAAP cumpl\u00eda 25 a\u00f1os estando en bastante buena forma, con Institutos de entrenamiento produciendo cada vez un mayor n\u00famero de prometedores nuevos analistas, sociedades que formaban afanosamente revistas profesionales, y analistas que publicaban toneladas de libros y de art\u00edculos. Las conferencias Junguianas comenzaron a surgir por todas partes y fueron a menudo escuchadas por audiencias encantadas. Los planes e im\u00e1genes de crecimiento en las profesiones de salud mental, en un n\u00famero creciente de pa\u00edses, permit\u00edan presagiar un futuro exitoso. Llegaba el desaf\u00edo principal del desarrollo profesional de la persona. Los grupos miembros de la IAAP tuvieron que hacer frente a sus comunidades y adaptarse a sus culturas. Esto exigi\u00f3 tomar algunos elementos y metodolog\u00edas \u00abextranjeros\u00bb y darles una vuelta para que pudieran integrarse a las actitudes Junguianas, m\u00e9todos, maneras de pensar y formular, sin sacrificar la conexi\u00f3n fundamental con la propia historia y territorio. Los a\u00f1os 80 y 90 fueron un per\u00edodo de acomodaci\u00f3n, asimilaci\u00f3n, y adaptaci\u00f3n. De forma notoria, en los art\u00edculos y libros a partir de este per\u00edodo, se encuentra un aumento y una representaci\u00f3n siempre creciente de modernas perspectivas psicoanal\u00edticas y otras perspectivas en la literatura Junguiana y una reticencia frecuente algo t\u00edmida para usar las palabras originales y la visi\u00f3n de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica. Esto llev\u00f3 a una nueva evoluci\u00f3n en la polaridad Zurich-Londres. Los muros de la oposici\u00f3n se derrumbaron y una nueva s\u00edntesis tom\u00f3 forma, en lo que hab\u00eda sido antes un campo bastante tenso en el campo de los \u00abcontrarios\u00bb. En esta mezcla entr\u00f3 tambi\u00e9n James Hillman y la psicolog\u00eda arquetipal con el postmodernismo, el deconstructionismo, y las reducciones fenomenol\u00f3gicas que ven\u00edan no muy lejos detr\u00e1s. Algunos miembros de la familia IAAP, encontrando estos progresos inaceptables, rechazaron de manera decisiva esta amalgama que emerg\u00eda y optaron por un retorno a la visi\u00f3n original y no diluida de Jung y de sus disc\u00edpulos m\u00e1s cercanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, iban muriendo una a una las figuras de los ancestros. Los a\u00f1os 80 y 90 vieron el paso de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica de la primera generaci\u00f3n de analistas y profesores, que hab\u00edan conocido a Jung personalmente y se hab\u00edan formado en Zurich, en su cercano c\u00edrculo original alrededor de \u00e9l, a una segunda generaci\u00f3n de analistas que no hab\u00eda conocido al \u201cMahatma\u00bb (como Jo Wheelwright lo llam\u00f3) y s\u00f3lo hab\u00eda o\u00eddo hablar de \u00e9l en an\u00e9cdotas y en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte de los padres est\u00e1 liberando pero tambi\u00e9n potencialmente est\u00e1 desestabilizando. Uno se enfrenta al interrogante de qu\u00e9 hacer con esta nueva liberaci\u00f3n desde la mirada formadora y el ojo dominante de padres y abuelos. Y es libre de considerar las nuevas opciones que hasta ese momento hab\u00eda eliminado de plano. La presencia de los padres vivos impide a menudo el divorcio y la fragmentaci\u00f3n de la familia. Su muerte, al principio dolorosa, es m\u00e1s tarde celebrada cuando energ\u00edas, previamente suprimidas, emergen a la superficie y empiezan a actuar. Existe el peligro en esa eliminaci\u00f3n de los rastros, de llegar eliminar las costumbres y la historia. Es el tiempo prof\u00e9tico de la opci\u00f3n y de la individuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin el profesor Jung, el Dr. Meier, la Dra. von Franz, Gerhard Adler, Jo Wheelwright, James Kirsch, Esther Harding, Erich Neumann, Michael Fordham, Elie Humbert \u2014 podr\u00eda nombrarse en un primer plano esta generaci\u00f3n completa de las figuras originarias \u2013, la IAAP se proyecta de manera totalmente nueva, con la herencia y el futuro de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica. Mientras que la IAAP fue apenas un ni\u00f1o y un jugador menor en el campo de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en sus primeros a\u00f1os, en comparaci\u00f3n con las grandes figuras ancestrales de la primera generaci\u00f3n y de instituciones tan augustas como el Club Psicol\u00f3gico y el Instituto C.G. Jung de Zurich, ahora se ha convertido en el primer adulto portador de la l\u00ednea gen\u00e9tica, cuya responsabilidad es traspasar la herencia a las pr\u00f3ximas generaciones, esperemos que con un valor agregado. \u00c9sta es ahora la carga que lleva la IAAP. Es el adulto m\u00e1s responsable y de mayor alcance de la familia mundial de Junguianos de hoy en d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En la mitad de la vida, sin embargo, mucho de lo que era cierto anteriormente, ahora se cuestiona. Los sue\u00f1os y entusiasmos de la juventud disminuyen y se descolorizan. No se puede idealizar el pasado como una vez se hizo, ni imaginar un futuro tan glorioso. La mitad de la vida es realista sobre las posibilidades de la vida. De una parte, hay tristeza por el pasado que se ha perdido \u2014 los amores, los sue\u00f1os, el \u00e1nima fascinante que ahora se ha vuelto la esposa y la madre demasiado conocidas, el brillante \u00e1nimus h\u00e9roe que ahora se reconoce como imperfecto y falible y cargado con un d\u00e9ficit importante. De otra parte, hay dudas preocupantes sobre los sue\u00f1os recurrentes que le se\u00f1alan a uno un nuevo futuro. La mitad de la vida es una edad de realismo, pero tambi\u00e9n de escepticismo creciente, iron\u00eda, y a veces cinismo. La persona que se hab\u00eda construido a gran costo parece hueca; el \u00e1nima, aunque linda, no parece convencer; el \u00e1nimus es demasiado inmaduro para hacer el trabajo; la sombra est\u00e1 llenando el s\u00f3tano con agua que amenaza los cimientos; y el S\u00ed-mismo es invisible, silencioso, una \u00abhip\u00f3tesis\u201d cuestionable. En resumen, se da en uno un corte de las energ\u00edas del arquetipo del inconsciente colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aprisionado en esta desagradable escena est\u00e1, adem\u00e1s, el espectro de la muerte. \u00bfNuestra profesi\u00f3n sobrevivir\u00e1? Estamos siendo llevados desde hace tiempo a una posici\u00f3n de irrelevancia por la industria psicofarmacol\u00f3gica y por legiones de convencidos y articulados practicantes de la terapia cognoscitiva, recientemente. \u00c9sta es \u00abla nueva generaci\u00f3n\u00bb que promete destruir lo viejo y enterrarnos en las \u00faltimas p\u00e1ginas de un polvoriento tomo de historia antigua. Y m\u00e1s all\u00e1 de eso, las fuerzas severas de las gigantes agencias estatales y de las compa\u00f1\u00edas de seguros que controlan la fuente de recursos econ\u00f3micos est\u00e1n mat\u00e1ndonos de hambre. Quiz\u00e1 har\u00edamos mejor en tomar la jubilaci\u00f3n anticipada a los 50 a\u00f1os buscando una tranquila vejez en el retiro de un pensionado. Tales son los pensamientos que nos preocupan a tempranas horas de la ma\u00f1ana cuando el sue\u00f1o deja de protejernos.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00e9jenme que cambie el tono, sin embargo, y confiese que sigo siendo un optimista, y que pienso en esto como en la crisis de la mitad de la vida, no como un viejo en proceso de muerte. Puede que no muchos est\u00e9n de acuerdo conmigo, pero perm\u00edtanme exponer mi caso.<\/p>\n\n\n\n<p>La met\u00e1fora de fondo para el tema de esta charla \u2014 la IAAP en la mitad de la vida \u2014 me vino en San Petersburgo, Rusia. Cay\u00f3 sobre m\u00ed mientras caminaba a trav\u00e9s del Puente de la Marina y observaba la renovaci\u00f3n y la transformaci\u00f3n en curso de esta hermosa ciudad despu\u00e9s de severas \u00e9pocas sovi\u00e9ticas. El Palacio de Invierno, ahora Museo del Hermitage, regiamente proyectado en el r\u00edo, destellaba a la luz del sol. Acababa de finalizar el examen a los estudiantes rusos en la ruta para llegar a ser Miembros Individuales de la IAAP. Cinco de ellos son ahora nuevos miembros admitidos. Durante los d\u00edas de esos ex\u00e1menes (coordinados con Angela Connolly, con la ayuda de Jan Wiener y Catherine Crowther), yo ten\u00eda otra vez una visi\u00f3n del prometedor futuro para la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en Rusia. Hay fuerte potencial futuro para la IAAP en esta rica y diversa cultura, donde se detecta la motivaci\u00f3n del trabajo pionero. Es contagioso el entusiasmo por el pensamiento de Jung y por los \u00faltimos progresos en Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, te\u00f3ricos y cl\u00ednicos. Los logros de los estudiantes rusos son verdaderamente inspiradores tambi\u00e9n. Trabajando constantemente a pesar de grandes obst\u00e1culos \u2014 dificultades de lengua y de traducci\u00f3n, carencia permanente de profesores, limitaciones geogr\u00e1ficas y financieras del grado m\u00e1s severo \u2014 un grupo de ellos ha logrado en diez a\u00f1os construir un nivel de competencia cl\u00ednica y te\u00f3rica que hace que esos candidatos compitan con muchos de los primeros centros de entrenamiento privilegiados del mundo. Hacer parte de este proceso, da a un respiro en el envejecimiento del coraz\u00f3n de la IAAP. Uno camina con un paso un poco m\u00e1s ligero.<\/p>\n\n\n\n<p>Rusia es solamente un pa\u00eds, entre otros, en donde la psicolog\u00eda anal\u00edtica se est\u00e1 arraigando como profesi\u00f3n para primera vez en la historia. He sido testigo del mismo desarrollo en otros pa\u00edses del Este Europeo (Polonia, Lituania, la Rep\u00fablica Checa, Serbia, Bulgaria, Ucrania, Estonia, Georgia), en Am\u00e9rica Latina (Chile, Argentina, Ecuador, M\u00e9xico), en Asia (Singapur, China, India), y en \u00c1frica (Sur\u00e1frica, T\u00fanez). La IAAP est\u00e1 a punto de dar un enorme salto en una dimensi\u00f3n global, con consecuencias incalculables adelante. Las fronteras se extienden ante nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Adicionalmente, debe se\u00f1alarse que uno de los hechos m\u00e1s sobresalientes durante mi presidencia ha sido la notoria y triste declinaci\u00f3n del \u00fanico instituto internacional de entrenamiento Junguiano (Zurich) y el marcado crecimiento del programa \u201cRouter\u201d de Miembros Individuales en la IAAP. Previamente, en cualquier momento pod\u00eda haber una media docena de personas que se preparaba en una parte del mundo o en otra, para solicitar ser Miembros Individuales en la IAAP. Desde comienzos de los a\u00f1os 90, ha habido un aumento gradual en su n\u00famero, y en por ello el Comit\u00e9 Ejecutivo ha creado una estructura, con entrevistas, ex\u00e1menes, y relaciones de supervisi\u00f3n con estos \u00abRouters\u00bb, para asegurar la calidad cl\u00ednica e intelectual. En los tres \u00faltimos a\u00f1os, el n\u00famero de Routers ha crecido en m\u00e1s de cien, muchos de ellos salidos de los Grupos de Desarrollo que la IAAP comenz\u00f3 a reconocer en 1998. Mientras que un Instituto de entrenamiento internacional centralmente localizado, fue tan vital en una \u00e9poca para los analistas en formaci\u00f3n, hoy en d\u00eda son menos necesarios porque la IAAP ha reconocido muchos grupos alrededor del mundo en donde el entrenamiento puede tener lugar localmente; colateralmente, la IAAP misma est\u00e1 elaborando un programa de entrenamiento internacional en \u00e1reas del mundo en donde esto no es posible de otra manera, y donde la gente no tiene los medios financieros para viajar a un Instituto internacional de entrenamiento centralmente localizado. Una vez m\u00e1s, la bola se ha echado a rodar en la IAAP, y \u00e9sta tiene ahora una nueva y vital misi\u00f3n con potencial y oportunidades extensos.<\/p>\n\n\n\n<p>La mitad de la vida est\u00e1 llena de paradojas. El estancamiento parece dominar el panorama por momentos, porque la declinaci\u00f3n es evidente y la ansiedad y la duda toman de manera profunda. Al mismo tiempo, nuevas oportunidades emergen, y puesto que los h\u00e1bitos del pasado pueden ahora desecharse como cargas excesivas, hay sitio para que la nueva energ\u00eda se incorpore al horizonte desde fuentes imprevistas.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00e9jenme compartir otro sorprendente nuevo hecho que ha surgido en estos \u00faltimos tres a\u00f1os. Jung dej\u00f3 la Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica Internacional (IPA), de la que era quiz\u00e1s el progenitor m\u00e1s importante, desde que se consider\u00f3 que \u00e9l era el \u00abyerno\u00bb de Freud y su heredero evidente, en 1914. Engendr\u00f3 entonces la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica como una \u00abnueva familia\u00bb en Zurich. La IAAP es la creaci\u00f3n de su segunda familia y por lo tanto un medio-hermano de la IPA. Las relaciones entre estas dos familias emparentadas han sido fr\u00edas, por decir lo menos. En los niveles oficiales, no ha habido ninguna comunicaci\u00f3n. Que yo sepa, no ha habido un solo representante Junguiano en un congreso de la IPA desde la ruptura en 1914, ciertamente no en la calidad de funcionario de la IAAP. Las dos familias del abuelo Jung han sido divididas en extremo. Entonces, en 2004, exactamente 90 a\u00f1os despu\u00e9s de la salida de Jung de la IPA, por invitaci\u00f3n de Alain Gibbeault, Secretario General de la IPA, Christian Gaillard y yo hablamos en un panel en el 43\u00ba Congreso de la IPA en New Orleans. Nosotros asistimos oficialmente como Junguianos, como funcionarios de la IAAP, y como representantes de la perspectiva de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica. El tema del Congreso de la IPA, era incidentalmente, \u00abTrabajando en las Fronteras\u00bb, un tema cercano al tema del 16\u00ba Congreso de la IAAP, \u00abL\u00edmites de la experiencia\u00bb. \u00a1No hubo colaboraci\u00f3n consciente en materia de estos temas, por supuesto, pero vivimos en el mismo mundo y compartimos caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas importantes, cre\u00e1moslo o no!<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos descubriendo que los miembros de la IAAP y de la IPA compartimos m\u00e1s cosas en com\u00fan de las que cre\u00edamos antes, y existen cada vez m\u00e1s razones para mantenernos juntos que separados. La convergencia est\u00e1 en el ambiente, en lo intelectual y ahora tambi\u00e9n en el nivel institucional. El reconocimiento de nuestra historia y puntos de origen compartidos puede ubicarnos en una proximidad m\u00e1s cercana y en mejores relaciones. Con las primeras generaciones en ambos lados ahora idas y con su influencia y el desvanecimiento de dolorosos recuerdos, es posible dejar a un lado los traumas del pasado para contemplar un nuevo futuro de relaciones amistosas y de cooperaci\u00f3n. La IAAP ha sido rec\u00edproca en este Congreso, como ustedes deben haberse dado cuenta, con un panel com\u00fan integrado por miembros de la IAAP y de la IPA, y otros proyectos de colaboraci\u00f3n est\u00e1n en los trabajos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro desarrollo importante en los estos tres a\u00f1os pasados ha sido el nacimiento de un nuevo hijo de la IAAP, la Asociaci\u00f3n Internacional para Estudios Junguianos (IAJS). Esta asociaci\u00f3n fue fundada como resultado de una iniciativa tomada por el anterior Comit\u00e9 Ejecutivo para patrocinar una \u00abConferencia acad\u00e9mica\u00bb en la Universidad de Essex en 2002. Fuera de esta reuni\u00f3n de los miembros de la IAAP y de otros acad\u00e9micos Junguianos de todo el mundo se present\u00f3 la iniciativa para formar una asociaci\u00f3n de acad\u00e9micos Junguianos, que incluyera a cualquier persona contratada para el trabajo de ense\u00f1ar el pensamiento Junguiano en las universidades de pregrado y postgrado. Una vez m\u00e1s, el potencial para esta asociaci\u00f3n y para su planeamiento es enorme. La misi\u00f3n de estos acad\u00e9micos Junguianos es muy importante para nuestro futuro com\u00fan, para llegar a estudiantes en colleges y universidades y para presentar las ideas y perspectivas Junguianas de una manera acad\u00e9mica seria, tambi\u00e9n para conducir investigaciones en esta \u00e1rea, lo que constituye una misi\u00f3n emocionante y vital. Los estudiantes est\u00e1n impacientes por tener estas perspectivas incluidas en sus planes de estudios. Esto ofrece a los Junguianos una oportunidad para cultivar un inter\u00e9s genuino en la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en un primer estadio del desarrollo profesional. Las semillas del futuro est\u00e1n brotando en las escuelas y universidades, y necesitamos ser una parte de su formaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n al mundo que se est\u00e1 construyendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una reflexi\u00f3n final. Un aspecto importante de la segunda mitad de la vida \u2014 que implique un proceso de la reintegraci\u00f3n que incluya los aspectos previamente reprimidos o descuidados de la psique y de la elaboraci\u00f3n de una nueva identidad basada en la incorporaci\u00f3n de estos factores en la identidad consciente \u2014 est\u00e1 alcanzando de nuevo al pasado y est\u00e1 reclam\u00e1ndole de una manera fresca y m\u00e1s profunda. En este \u00faltimo a\u00f1o, han aparecido tres trabajos importantes que pueden contribuir con esta empresa: la biograf\u00eda de Dierdre Bair sobre Jung, el libro de Sonu Shamdasani, Jung and the Making of Modern Psychology: The Dream of a Science (Jung y de la fabricaci\u00f3n de la psicolog\u00eda moderna: El sue\u00f1o de una ciencia), y la pel\u00edcula de Elizabeth Marton, \u201cIch hiess Sabina Spielrein\u201d (Mi nombre es Sabina Spielrein). Cada trabajo, importante en su estilo, contribuye a nuestra comprensi\u00f3n de la historia y hace posible una nueva apropiaci\u00f3n del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos dicen estos estudios? Primero, que Jung era muy humano y, como genio, era, tambi\u00e9n un ser social con muchas complejidades y defectos. Esto no es nada nuevo para ninguno de nosotros, pero el detalle de la vida personal de Jung ha sorprendido e iluminado a todos aquellos con quienes he hablado que hayan le\u00eddo esta nueva biograf\u00eda y visto la pel\u00edcula. El libro de Shamdasani habla de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica como disciplina intelectual y sobre sus ra\u00edces en la historia cultural y cient\u00edfica. Somos el producto de muchos siglos y un punto de convergencia de una larga tradici\u00f3n del pensamiento. Shamdasani ha detallado esta historia de una manera rica e instructiva. La biograf\u00eda y la pel\u00edcula tambi\u00e9n nos cuentan sobre los or\u00edgenes de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en el Psicoan\u00e1lisis y en la larga sombra de Freud. Esta caracter\u00edstica se puede pasar por alto en nuestras preocupaciones sobre el Freudocentrismo y nuestra necesidad de separarnos y de ser aut\u00f3nomos. Pertenecemos a una amplia corriente del esfuerzo profesional, cl\u00ednico, e intelectual que transcurre a trav\u00e9s de los \u00faltimos cien a\u00f1os. Jung no est\u00e1 solo all\u00ed. Los tres trabajos iluminan nuestra historia y exponen nuestras ra\u00edces. La Psicolog\u00eda Anal\u00edtica crece fuera de la mente de un solo genio \u2013 Jung. Las opiniones de Jung son formadas por una larga tradici\u00f3n cultural y por intereses y preocupaciones profesionales \u2013 psicolog\u00eda y `psicoterapia. Y nuestras ra\u00edces profesionales tambi\u00e9n est\u00e1n profundamente ubicables en la historia del psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos trabajos se arraigan en nosotros en tiempo y espacio. Somos no solamente del hoy y del ayer, o de la Nueva Era o de la Era de Acuario. Venimos de una \u00e9poca y lugar que los antecede y que se antecede de millares de a\u00f1os de historia y desarrollos culturales, como Jung afirm\u00f3 tan a menudo \u2014 a Gnosticismo, a la alquimia, y a la tradici\u00f3n entera de la sabidur\u00eda. Nuestras ra\u00edces alcanzan de hecho muy lejos en la llanura. Y necesitamos incorporar esta perspectiva hist\u00f3rica en nuestra identidad mientras que vamos hacia adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Si reconocemos que descendemos de una persona (es decir, Jung) y de un moderno movimiento cultural y profesional (es decir, psicoterapia y psicoan\u00e1lisis) y de una larga tradici\u00f3n espiritual (es decir, filosof\u00eda de la sabidur\u00eda), esto marca la diferencia. Esta perspectiva ofrece puntos de referencia orientadores mientras que construimos nuestra manera de ser interna, con y fuera de la condici\u00f3n que estoy llamando liminar de la mitad de la vida. Es importante recordar nuestros esp\u00edritus ancestrales e incorporarlos de tiempo en tiempo en nuestro conocimiento consciente, especialmente cuando el caos amenaza con engullirnos.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de nosotros aqu\u00ed en este Congreso ha pasado ya por la mitad de la vida y ha encontrado que la vida va m\u00e1s all\u00e1 de esos a\u00f1os turbulentos. De hecho, muchos de nosotros dir\u00edamos que la vida llega a ser mejor, no peor, despu\u00e9s de mitad de la vida. No perdemos tanto como ganamos. Un per\u00edodo de tiempo se prolonga antes de que nos lleguen las llamadas para la integridad y suenen las profundidades de la psique, para darnos cuenta de las grandes complejidades y riquezas del S\u00ed-mismo. En t\u00e9rminos institucionales, esto significa fomentar mayor profundidad e incluso mayor tolerancia frente a la diversidad y la diferencia. Uno tambi\u00e9n siente m\u00e1s fuertemente un ansia de lo espiritual y lo c\u00f3smico, un deseo de lo trascendente y de sentir el significado de nuestros esfuerzos cotidianos. No hay m\u00e1s la necesidad de probarse en t\u00e9rminos del ego, pero que tampoco podemos echarnos sobre los laureles de las \u00faltimas victorias y logros. Esta es una \u00e9poca para ensancharse y profundizar, para el di\u00e1logo y la reflexi\u00f3n internos, para evitar dividirse y actuar hacia el exterior. Estamos madurando. Debemos ahora alcanzar el Si-mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el lado extravertido, nosotros vemos que el mundo est\u00e1 lleno de personas hambrientas por lo que nosotros tenemos para ofrecer. Debemos hacer de nuestra causa el alimentarlos. Sabemos que 50 a\u00f1os de edad no son tantos. Nosotros estamos a\u00fan fuertes y vitales. (Despu\u00e9s de todo, nuestro hermanastro, el IPA, est\u00e1 en sus 90 y no est\u00e1 tan grave tampoco.) \u00a1As\u00ed pues, sigamos adelante!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Murray Stein estudi\u00f3 en la Universidad de Yale, en el Instituto C. G. Jung de Zurich y en la Universidad de Chicago. Docente de esta \u00faltima universidad. Expresidente de laInternational Association for Analytical Psychology&nbsp;(IAAP). 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