{"id":829,"date":"2005-06-29T19:11:16","date_gmt":"2005-06-30T00:11:16","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=829"},"modified":"2005-06-29T19:11:16","modified_gmt":"2005-06-30T00:11:16","slug":"hacer-consciente-lo-inconsciente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/hacer-consciente-lo-inconsciente\/","title":{"rendered":"\u00bfHacer consciente lo inconsciente?"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer1\">\n<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<p><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00ab<\/span><\/strong><\/span><span style=\"text-decoration:underline;\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\">\u00bfHACER CONSCIENTE LO INCONSCIENTE?<\/span>\u00ab<\/strong><\/span><\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\"><strong><span style=\"text-decoration:underline;\"><a name=\"Arriba\"><\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:xx-small;\">N\u00e9stor E. Costa<\/span><\/p>\n<p align=\"center\">\n<table width=\"562\" border=\"1\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"552\" height=\"71\">\n<blockquote>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-family:'Arial Narrow';font-size:small;\"><strong>N\u00e9stor Costa es el Presidente de la Asociaci\u00f3n de Formaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n en Psicolog\u00eda Anal\u00edtica -AFIPA-, Grupo de Desarrollo reconocido por la IAAP (International Association for Analytical Psychology), con sede en Buenos Aires, Argentina. Doctor en Psicolog\u00eda, Vice-Decano del Departamento de Psicolog\u00eda de la Universidad John F. Kennedy, fue uno de los fundadores de AFIPA en los primeros meses del a\u00f1o 1996.<\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<div align=\"center\">\n<blockquote>\n<div align=\"center\">\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/logoafipa.gif\" width=\"128\" height=\"157\" \/><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';font-size:small;\">En un reciente y muy buen trabajo (Principales aportaciones de Jung) la doctora en filosof\u00eda y analista junguiana Sherry Salman, refiri\u00e9ndose a cual es la principal meta en la terapia anal\u00edtica sostiene:\u00a0<em>\u00abEl principal objetivo del an\u00e1lisis junguiano no pasa por hacer consciente lo inconsciente (por otra parte imposible desde la \u00f3ptica de Jung) ni se limita a analizar dificultades del pasado (tregua potencial), si bien ambas situaciones entran en juego. El objetivo es un proceso: encontrar la manera de reconciliarse con lo inconsciente y afrontar futuras dificultades\u00bb<\/em>\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(1)<\/span>. Hasta aqu\u00ed la cita que nos interesa y que al mismo tiempo nos sirve de excusa para destacar algunos aspectos que con mayor profundidad tratamos en un libro de pr\u00f3xima aparici\u00f3n.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#333399;\">La propuesta es abrir un peque\u00f1o espacio de reflexi\u00f3n sobre la mencionada opini\u00f3n de Salman, fundamentalmente en lo que hace a su parte final, habida cuenta que aceptamos plenamente que todo an\u00e1lisis es un proceso al ser la piedra angular de la cl\u00ednica junguiana; adem\u00e1s, concordamos tambi\u00e9n, pero s\u00f3lo en parte, en que el objetivo prioritario no es hacer\u00a0<em>\u00abconsciente lo inconsciente\u00bb<\/em>. Precisamente, lo que nos ha llamado la atenci\u00f3n es la contundencia que sobre este aspecto deja entrever la autora, al usar la frase entre par\u00e9ntesis:\u00a0<em>\u00abpor otra parte imposible desde la \u00f3ptica de Jung\u00bb<\/em>, que a nuestro modesto entender requiere ciertas aclaraciones.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">En primer lugar, \u00bfa qu\u00e9 nivel se refiere la imposibilidad ?. Si Salman alude a los contenidos del<em>\u00abinconsciente colectivo\u00bb<\/em>, lo que nos lleva a la idea de\u00a0<em>\u00abarquetipo\u00bb<\/em>, obviamente tiene raz\u00f3n, porque sabemos que el arquetipo es un modelo hipot\u00e9tico y por consiguiente jam\u00e1s podr\u00edamos concientizarlo. Pueden cumplir este cometido y s\u00f3lo en parte, las llamadas im\u00e1genes arquet\u00edpicas, que funcionan como representantes simb\u00f3licos y vehiculizadoras de lo arquet\u00edpico. Recordemos a Jung cuando sostiene: el inconsciente\u00a0<em>\u00absimplemente crea una imagen que responde a la actitud consciente\u00bb<\/em>\u00a0<span style=\"color:#ff0000;\">(2)<\/span>.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Si por otra parte, nos refiri\u00e9ramos al psicoan\u00e1lisis freudiano, por lo relacionado en el escrito con la posibilidad de hacer conscientes los contenidos sometidos a la represi\u00f3n y por lo tanto inconscientes, y teniendo en cuenta el amplio espectro que cubre la noci\u00f3n de inconsciente en la obra de Freud, los contenidos de esta instancia son pasibles de ser concientizados s\u00f3lo a partir de tomar en cuenta el concepto de representaci\u00f3n ideacional. Por lo tanto, tampoco se cumplir\u00eda dicha aseveraci\u00f3n. Lo que s\u00ed podemos afirmar es que a t\u00edtulo popular, la f\u00f3rmula de hacer consciente lo inconsciente, sin las salvedades que venimos se\u00f1alando, sigue en funcionamiento.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Volviendo a la psicolog\u00eda anal\u00edtica, estos planteos nos llevan a recordar que cuando Jung habla de los contenidos inconscientes en an\u00e1lisis, se refiere tanto a los personales como a los colectivos, dado que unos arrastran inevitablemente a los otros. En este punto, debemos entonces replantearnos que tambi\u00e9n, en toda terapia de las llamadas profundas, lo inconsciente se har\u00e1 pasible necesariamente de cierto grado de consciencia; leamos nuevamente a Jung cuando en relaci\u00f3n a lo precedentemente dicho se\u00f1ala:\u00a0<em>\u00ab&#8230;. con tal de que la consciencia est\u00e9 en condiciones de asimilar los contenidos que el inconsciente produce, o sea, de comprenderlos y elaborarlos\u00bb\u00a0<\/em><span style=\"color:#ff0000;\">(3)<\/span>\u00a0. Por lo tanto, en la medida en que dichos contenidos logran, a partir de la construcci\u00f3n y s\u00edntesis que se lleva a cabo en terapia, ser comprendidos y elaborados, pasan a formar parte de la consciencia actual dando espacio para el desarrollo del proceso de individuaci\u00f3n. Sin perder de vista que cuando hablamos de los contenidos de lo inconsciente, siempre es en funci\u00f3n de las representaciones que lo aluden y no de lo inconsciente en s\u00ed, que es imposible de concientizaci\u00f3n. De ah\u00ed, que el concepto de imagen arquet\u00edpica en la teor\u00eda de Jung sea tan importante, porque dichas im\u00e1genes no son disfraz alguno de\u00a0<em>\u00abotra cosa\u00bb<\/em>; la imagen es lo que dice ser, por lo tanto, su funci\u00f3n es proporcionarnos los elementos a develar, o sea, brindarnos la posibilidad de hallar el sentido simb\u00f3lico que se halla en el arquetipo constelizado.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Creemos que es importante destacar entonces que en la cl\u00ednica ( salvo en las urgencias o en ciertas crisis) trabajamos con conceptos de t\u00e9rmino medio, dado que no es conveniente, terap\u00e9uticamente hablando, ni una generalizaci\u00f3n muy amplia que se pierda en abstracciones inoperantes, ni tampoco en reducciones atomizantes. Por ende, trabajar con orientaci\u00f3n junguiana, mas all\u00e1 de la modalidad del terapeuta, pertenezca \u00e9ste a la llamada escuela cl\u00e1sica, arquetipal (mejor imaginal) evolutiva o una imbricaci\u00f3n de varias, o simplemente tenga una aceptaci\u00f3n de las propuestas b\u00e1sicas de la Escuela de Z\u00farich, como bien lo destaca Samuels, implica de por s\u00ed un compromiso con los niveles hermene\u00faticos (simb\u00f3licos), donde el sentido y el significado se unen en esa estructura sobre la que Jung sostuvo la hip\u00f3tesis que pod\u00eda ser infinitamente ampliable, obviamente nos referimos a la consciencia.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">Sabemos y por supuesto compartimos, que en todo an\u00e1lisis el eje Yo\/ S\u00ed-mismo es de alguna manera el norte de la terapia y que la acci\u00f3n que se desarrolla en el \u00e1mbito terap\u00e9utico es doble y al mismo tiempo y necesariamente dialogal: la transferencia y contratransferencia se<em>\u00abcombinan\u00bb<\/em>\u00a0junto al trabajo anal\u00edtico que se produce entre la consciencia y el inconsciente o entre el Yo y el S\u00ed-mismo, que al caso da lo mismo. De este di\u00e1logo terap\u00e9utico ha de surgir una s\u00edntesis simb\u00f3lica, la llamada funci\u00f3n trascendente. Esto es posible a consecuencia del propio dinamismo ps\u00edquico, que es una suerte de feedback que se establece entre los niveles de compromiso: la consciencia cuando logra asimilar ciertos contenidos genera la energ\u00eda necesaria para producir efectos en lo inconsciente, conformando simb\u00f3licamente una idea de c\u00edrculo donde todas las estructuras dejan o\u00edr su\u00a0<em>\u00abvoz\u00bb<\/em>.<br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">La conclusi\u00f3n de este breve escrito, es destacar que sin una estructura que posibilitara la efectuaci\u00f3n de los procesos inconscientes, como es la consciencia, \u00e9stos no tendr\u00edan raz\u00f3n de ser, porque no existir\u00eda la posibilidad del\u00a0<em>\u00abdarse cuenta\u00bb<\/em>, sea terap\u00e9utico o de vida. Bien sabemos que la propia palabra consciencia est\u00e1 ligada a conocimiento, as\u00ed como el prefijo latino in que forma parte inicial del t\u00e9rmino\u00a0<em>\u00abinconsciente\u00bb<\/em>, significa privaci\u00f3n, por ende y en este caso, del conocimiento; sin embargo, lo notable es que como en el \u00e1mbito de lo inconsciente la energ\u00eda es muy alta, ciertas producciones intentan, como las im\u00e1genes de los sue\u00f1os y las fantas\u00edas, dialogar en su peculiar forma con la consciencia y muchas veces dicho di\u00e1logo advierte sobre la necesidad de conscientizar aspectos reprimidos, subliminales, desiderativos, olvidados (no necesaramiente negados o represados) y por supuesto tambi\u00e9n arquet\u00edpicos.<\/p>\n<p><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><strong><span style=\"color:#820000;font-family:'Arial Narrow';\"><em>Notas de Pi\u00e9 de P\u00e1gina<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color:#333399;font-size:small;\"><span style=\"color:#ff0000;font-family:'Arial Narrow';\">1-<\/span><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\">\u00a0Salman, S. (1999) \u00abPrincipales aportaciones de Jung\u00bb en : Introducci\u00f3n a JUNG, Edit. por Polly Young-Eisendrath y Terence Dawson- CAMBRIDGE, University Press, traducci\u00f3n de Silvia Horvarth Alabaster, Espa\u00f1a, p\u00e1g. 108.<br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">2-<\/span>\u00a0Jung, C.G (1990) Las relaciones entre el yo y el inconsciente, Edit. Paid\u00f3s, traducci\u00f3n de Julio Balderrama, Espa\u00f1a, p\u00e1g. 80.\u00a0<\/span><\/span><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><br \/>\n<span style=\"color:#ff0000;\">3-<\/span>\u00a0Jung, C.G (1990) Las relaciones entre el yo y el inconsciente, Edit. Paid\u00f3s, traducci\u00f3n de Julio Balderrama, Espa\u00f1a, p\u00e1g. 55.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"right\">\n<p align=\"right\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><em>Tomado con autorizaci\u00f3n, de: http:\/\/www.afipa.org.ar\/art_hcli.php3<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<div align=\"justify\">\n<p align=\"center\"><span style=\"color:#3c4c9a;font-size:small;\"><strong><span style=\"font-family:'Arial Narrow';\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/P06-20.htm#Arriba\">\u00a0<\/a><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"Layer10\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00bfHACER CONSCIENTE LO INCONSCIENTE?\u00ab N\u00e9stor E. 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