{"id":8191,"date":"2022-02-04T14:31:42","date_gmt":"2022-02-04T14:31:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=8191"},"modified":"2022-02-04T14:31:42","modified_gmt":"2022-02-04T14:31:42","slug":"sofia-y-la-sostenibilidad-bernice-h-hill","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/sofia-y-la-sostenibilidad-bernice-h-hill\/","title":{"rendered":"Sof\u00eda y la sostenibilidad &#8211; Bernice H. Hill"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"334\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8202\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia.jpg 500w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La analista Bernice Hill explora la historia arquet\u00edpica y la relevancia contempor\u00e1nea de Sof\u00eda y sugiere nuevas formas en las que podemos navegar nuestras crisis ambientales actuales. Presentado el 17 de marzo de 2006 en el Boulder Friends of Jung, Boulder, Colorado. Este documento escrito el 27 de octubre de 2013  fue tomado de <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/jungpage.org\/\" target=\"_blank\">The Jung Page<\/a>. <\/p><p><strong>________________________________________________<\/strong><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Traducido del ingl\u00e9s por Juan Carlos Alonso G.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A. Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy nos enfrentamos a un gran desaf\u00edo: nuestra relaci\u00f3n con la tierra. Requiere una evoluci\u00f3n b\u00e1sica de nuestra conciencia. La contaminaci\u00f3n y el calentamiento global est\u00e1n ocurriendo a un ritmo mucho m\u00e1s r\u00e1pido de lo que hab\u00edan predicho los cient\u00edficos. Nosotros, como especie, hemos ignorado la tierra, la hemos tratado como nuestra tienda de conveniencia y ahora el agotamiento y el deterioro son evidentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00e1 muchas formas en las que se considerar\u00e1 la sostenibilidad de la tierra. Existe lo pr\u00e1ctico: se informa que China est\u00e1 invirtiendo $ 165 mil millones para reducir la contaminaci\u00f3n. Un cient\u00edfico muy conocido ha propuesto disparar cohetes para liberar azufre a la atm\u00f3sfera a fin de frenar el calentamiento. Tambi\u00e9n hay esfuerzos de la comunidad religiosa, como lo ejemplifica la reciente formaci\u00f3n de comit\u00e9s de \u201cCuidado de la Creaci\u00f3n\u201d para la oraci\u00f3n y la acci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, una perspectiva junguiana buscar\u00e1 los problemas subyacentes; y tal visi\u00f3n ser\u00eda a largo plazo y de enfoque m\u00e1s sutil. Los junguianos considerar\u00edan los arquetipos, las visiones del mundo y los procesos de la psique natural que se aplican a nuestras actitudes sobre la tierra y nuestros crecientes problemas. Un enfoque junguiano ser\u00eda buscar un principio de trascendencia psicol\u00f3gica y espiritual, conscientes de que ahora necesitamos un mayor nivel de integraci\u00f3n, conscientes de que ha llegado el momento de convertirnos en \u201cciudadanos del mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los arquetipos, por supuesto, son esos patrones de energ\u00eda universales y primordiales que forman nuestros comportamientos, actitudes y valores, tanto individuales como colectivos. Llevan toda la gama de posibilidades, positivas y negativas, para ese tema. Se encuentran en nuestros mitos, s\u00edmbolos, sue\u00f1os, visiones e historias culturales. Un buen ejemplo es la exploraci\u00f3n de Joseph Campbell en \u00abEl h\u00e9roe de las mil caras\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al considerar nuestra relaci\u00f3n con la tierra, el arquetipo de Sof\u00eda se destaca. Jung ha escrito que Sof\u00eda es el arquetipo de mayor universalidad. Ella se encuentra en todas las culturas y en todos los tiempos. Lleva una gran sabidur\u00eda y una visi\u00f3n er\u00f3tica de la vida que lo abarca todo, estrechamente ligada a la tierra. Ella no es solo un principio abstracto, sino un camino (codificado en sus procesos fundamentales) que nos mueve hacia una meta. Si tenemos una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de los principios de Sof\u00eda, veremos que ella requiere que (en muchos niveles) observemos la calidad de nuestra experiencia de vida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sof\u00eda en su forma temprana:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las primeras formas de Sof\u00eda enfatizaron su poder e influencia en la tierra y en la psique humana. En el texto antiguo de <em>Hip\u00f3stasis de los Arcontes<\/em>, que se encuentra en Nag Hammadi, est\u00e1 escrito que Sof\u00eda preexisti\u00f3 y dio a luz a la divinidad masculina. Ella reprende su arrogancia cuando dice que no hay otro dios antes que \u00e9l. Ella reclama su autoridad espiritual. Ella dice \u00abest\u00e1s equivocado, Samuel\u00bb (que significa Se\u00f1or de los ciegos) y extiende su dedo para enviar luz a la materia. Luego sigue la luz hacia la regi\u00f3n del \u00abCaos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Este poder de Sof\u00eda dentro del reino de la tierra se vio en visiones tempranas: \u201cSoy la naturaleza, la madre universal, due\u00f1a de todos los elementos, hija primordial del tiempo, soberana de todas las cosas espirituales, reina de los muertos, reina de los inmortales, mi asentimiento gobierna las brillantes alturas del cielo, las sanas brisas marinas, los lamentables silencios del mundo de abajo. Conozco los ciclos de crecimiento y decadencia \u00ab. (1)<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, desde el principio de los tiempos, Sof\u00eda ha sido representada por la Gran Madre de quien surge y se sostiene toda la vida. Fue adorada entre el 25.000 y el 5.000 a. C., un per\u00edodo inmenso en la historia de la humanidad. Su fecundidad se honra en la corpulenta estatua de Venus de Willendorf (2).<\/p>\n\n\n\n<p>Los temas del entrelazamiento de la naturaleza y el esp\u00edritu, y la paradoja de la vida y la muerte, est\u00e1n por todas partes en las im\u00e1genes de la Gran Femenina. En la antigua Mesopotamia, fue representada como Ishtar, con un tocado alado y sosteniendo el anillo de la autoridad divina. Fue esculpida con b\u00fahos a sus pies que representan los secretos del inframundo y la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Egipto predin\u00e1stico a menudo se la mostraba como una diosa p\u00e1jaro con los brazos en alto, de nuevo como alas. Otra asociaci\u00f3n frecuente fue con el le\u00f3n: un s\u00edmbolo de fuego. Este tema fue evidente en las estatuas de Sekhmet. Se dijo que Sekhmet, llevando la paradoja del feroz poder femenino, regresar\u00eda en tiempos de cambio de \u00e9poca. El New York Times informa que se encontraron 17 estatuas de Sekhmet en Luxor en marzo de 2006.<\/p>\n\n\n\n<p>La uni\u00f3n de paradojas es evidente en Isis: la gran Diosa de las dos tierras de luz y oscuridad de Egipto. Ella es la agente de la resurrecci\u00f3n de Osiris; al concebir a Horus, produce el s\u00edmbolo b\u00e1sico de la transformaci\u00f3n en la uni\u00f3n de las paradojas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El poder de Sof\u00eda: velado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante un tiempo, Sof\u00eda fue evidente en las ciudades estado de Grecia y Roma. Sus cualidades se expresaron a trav\u00e9s de la antigua diosa Cibeles. Aqu\u00ed, tambi\u00e9n, se la mostraba a menudo con leones, que se pensaba representaba el estado de fuego y \u00e9xtasis asociado con su adoraci\u00f3n. Sin embargo, Cibeles comenz\u00f3 a desvanecerse en Roma alrededor del 200 a. C., al igual que las diosas adoradas en otros lugares: Isis en Egipto, Artemisa en \u00c9feso y Dem\u00e9ter en Grecia. De manera similar, Atenea (Minerva) diosa de la sabidur\u00eda se redefini\u00f3 como la hija de Zeus, ahora la diosa de la civilizaci\u00f3n. Ocasionalmente fue retratada con solo un peque\u00f1o recordatorio de su herencia: una lechuza en la mano. Para colmo de males, se la consideraba la inventora de la brida para domesticar al caballo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el ulterior surgimiento de la cultura griega, se produjo un marcado declive en el poder de Sof\u00eda. En particular, cuando la obra de Arist\u00f3teles enfatiz\u00f3 el mundo de las ideas y la racionalidad; Logos, que hab\u00eda sido su prerrogativa, pas\u00f3 a definirse como masculino.<\/p>\n\n\n\n<p>Budismo, cristianismo, Islam: (530 a. C. a 0 &#8211; 600 d. C.) todos mencionan a Sof\u00eda, pero cada tradici\u00f3n la adapta a su propia cosmolog\u00eda; y todos se vuelven cada vez m\u00e1s cr\u00edticos con la naturaleza. El objetivo de todas estas tradiciones espirituales es elevarse por encima de la tierra y alcanzar el Nirvana. El cielo o el para\u00edso.<\/p>\n\n\n\n<p>La creencia m\u00e1s fuerte en Sof\u00eda fue retenida por los gn\u00f3sticos (2-3 d.C.). Mientras que algunas sectas gn\u00f3sticas ve\u00edan a Sof\u00eda como la compa\u00f1era de juegos de Dios, existiendo antes del mundo manifiesto y responsable de ayudar al hombre a viajar de regreso a la Fuente, otras culparon a su curiosidad por la ca\u00edda del alma en la materia. Esto, para ellos, fue una tragedia, porque el mundo material era visto como indigno. Las mujeres y la terrenalidad fueron juzgadas como la causa de todos los problemas del hombre. Estos gn\u00f3sticos ten\u00edan una visi\u00f3n sombr\u00eda de la sexualidad y trataban a las mujeres en el estilo patriarcal de la \u00e9poca. Y Sof\u00eda se dividi\u00f3; su aspecto m\u00e1s negativo fue llamado la Ramera de Babilonia, y la tierra, como expresi\u00f3n valiosa de la creaci\u00f3n, se perdi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Sof\u00eda, en su nueva forma, apareci\u00f3 como la Virgen Mar\u00eda, madre de Jes\u00fas. Ella se not\u00f3 por primera vez dentro de la Iglesia Cat\u00f3lica en 431 d.C. Se hizo muy prominente en el arte temprano, donde fue representada como un recipiente de renacimiento y transformaci\u00f3n superior. Por lo general, se la ve\u00eda como una protectora divina en los primeros tiempos del Renacimiento: una figura a la que la humanidad pod\u00eda apelar en tiempos de problemas. Ella se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s \u00abelevada\u00bb a trav\u00e9s de los a\u00f1os y en 1950 la iglesia declar\u00f3 la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda al Cielo. Jung escribi\u00f3 que si bien era bueno que la Iglesia finalmente reconociera la importancia de lo femenino, hab\u00eda exaltado a Mar\u00eda en el sentido masculino y esto ser\u00eda perjudicial para el principio femenino de integridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue a trav\u00e9s de la Virgen Negra que el cristianismo conserv\u00f3 la conexi\u00f3n de Sof\u00eda con la naturaleza. La Virgen Negra a veces se llamaba la dama de las cuevas donde a menudo se escond\u00edan sus estatuas. La negrura all\u00ed puede haber estado relacionada con el hecho de que hab\u00eda sido rescatada por los lugare\u00f1os despu\u00e9s de que la iglesia la quemara como \u201cpagana\u201d. Su oscuridad, sin embargo, podr\u00eda reflejar \u00e9pocas anteriores, porque Isis y Cybele eran de piel negra. La Virgen Negra se convirti\u00f3 en la Mar\u00eda de los pueblos ind\u00edgenas y todav\u00eda se encuentra en Polonia, Espa\u00f1a y M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el cristianismo b\u00e1sicamente ignor\u00f3 la naturaleza, o la consider\u00f3 pecaminosa, es importante reconocer que algunos m\u00edsticos de la iglesia cristiana retuvieron la integraci\u00f3n de la naturaleza y el esp\u00edritu: Hildegarda de Bingen (1098-1179) y Jacob Boehm (1575-1650) hablaron de su amor por la belleza y la importancia del mundo natural como expresi\u00f3n de Dios. Cre\u00edan que el viaje de nuestro esp\u00edritu estaba vitalmente entrelazado con la tierra. Muchos escritores tambi\u00e9n sintieron que el mensaje de Sof\u00eda entraba en las ense\u00f1anzas esenciales de Jes\u00fas. Jung escribi\u00f3 en \u201cRespuesta a Job\u201d que Sof\u00eda suaviz\u00f3 el Yahv\u00e9 del Antiguo Testamento y ayud\u00f3 al Dios del Antiguo Testamento a recordar la compasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El desaf\u00edo fundamental de Sof\u00eda y nuestra relaci\u00f3n con la naturaleza, sin embargo, resurge en textos esot\u00e9ricos recientemente descubiertos. De particular inter\u00e9s es el Evangelio de Mar\u00eda Magdalena, escrito en el siglo II pero no encontrado hasta 1896 (con fragmentos publicados en el mundo occidental en 1996). Mar\u00eda Magdalena es descrita aqu\u00ed como una \u00edntima de Cristo, guiada por \u00e9l y reconocida como alguien que apoy\u00f3 y ense\u00f1\u00f3 a los ap\u00f3stoles. Los primeros tapices ilustran esta prominencia y relaci\u00f3n. Este evangelio registra m\u00e1s ense\u00f1anzas de Cristo, tales como:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTodo lo que nace, todo lo que se crea y todos los elementos de la naturaleza est\u00e1n entretejidos y unidos entre s\u00ed\u201d. Y luego Cristo contin\u00faa diciendo: \u00abtodo lo compuesto se descompondr\u00e1\u00bb. Este es el desaf\u00edo fundamental de Sof\u00eda: vernos a nosotros mismos como un proceso que se desarrolla dentro de la naturaleza. Tal punto de vista nos coloca m\u00e1s all\u00e1 del dogma religioso y nos abre a la Creaci\u00f3n en curso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 sabidur\u00eda nos espera aqu\u00ed? El profundo miedo del hombre a la enfermedad y la muerte da forma a su imperiosa necesidad de controlar la naturaleza. Ciertamente, la inteligencia innata del hombre est\u00e1 aqu\u00ed para curar enfermedades y brindar cuidados paliativos a los moribundos. Lo que no hemos hecho es profundizar m\u00e1s en cu\u00e1n fundamentalmente estamos entretejidos y unidos con la naturaleza, y c\u00f3mo ella proporciona la rueda dentada de nuestra evoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La exploraci\u00f3n profunda de la psique ha revelado una nueva comprensi\u00f3n de lo que hemos descrito como el \u00abviaje de descenso\u00bb o la \u00abnoche oscura del alma\u00bb. No hemos apreciado cu\u00e1n fundamental es este proceso y solo logramos entenderlo cuando consideramos las crisis, las p\u00e9rdidas y las depresiones de la vida. Varios a\u00f1os de investigaci\u00f3n utilizando altas dosis de LSD, m\u00fasica y apoyo terap\u00e9utico con pacientes con c\u00e1ncer en fase terminal han descubierto un componente b\u00e1sico de esta experiencia (Figura 1):<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8204\" width=\"199\" height=\"332\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia1.jpg 300w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia1-180x300.jpg 180w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><\/a><figcaption>Figura 1<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Estos pacientes experimentaron nacimiento y muerte. Se dieron cuenta de que hab\u00edan muerto antes. Como fetos, vieron que incluso el proceso de nacer es morir a una antigua forma de conocimiento. Estos pacientes con c\u00e1ncer reconocieron que los viajes de descendencia surgieron de una capa arquet\u00edpica dentro de la psique misma y que los abri\u00f3 a un nuevo y diferente tipo de existencia. Encontraron fe en la continuidad de la vida y murieron con mucha menos ansiedad y analg\u00e9sicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que maduremos como especie debemos abrirnos a la capacidad m\u00e1s profunda de nuestra psique y llegar a reflexionar sobre sus aspectos fundamentales. Sof\u00eda, como arquetipo inclusivo, entiende \u00abla oscuridad\u00bb. La totalidad que ella abarca incluye a la naturaleza como nuestro contenedor y nuestro destructor y tenemos que lidiar con eso para encontrar su sabidur\u00eda. Henri Corbin ha escrito: \u00abNo es el papel de la encarnada Sof\u00eda unirnos o conectarnos a la tierra, sino ayudarnos a reconocer que nuestra comprensi\u00f3n de nosotros mismos como separados de la tierra es una ilusi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pocas pinturas han ilustrado el poder integrador de Sof\u00eda m\u00e1s que el de Alex Gray (Figura 2):<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8205\" width=\"217\" height=\"381\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia2.jpg 300w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Sophia2-171x300.jpg 171w\" sizes=\"auto, (max-width: 217px) 100vw, 217px\" \/><\/a><figcaption>Figura 2<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed vemos a lo largo de los temas de la descendencia y el equilibrio de los opuestos: los principios b\u00e1sicos del trabajo del alma. Es evidente en los c\u00edrculos insertados de Dem\u00e9ter y Kali: el contenedor de crianza (la que trae nueva vida) y el transformador (la que demanda el sacrificio que conduce a la verdad). Se ve en el caduceo: el equilibrio activo de fuerzas opuestas que se unen de tal manera que crean una forma superior. Es evidente en la tierra, como ni\u00f1a cercana a su coraz\u00f3n, y en los s\u00edmbolos de la C\u00e1bala cuyo prop\u00f3sito es conectar el mundo finito con el infinito.<\/p>\n\n\n\n<p>Sof\u00eda est\u00e1 emergiendo ahora, en estos tiempos de inmenso cambio, para desafiarnos nuevamente con sus formas de conocer. Ella nos instruye a trav\u00e9s de sus principios b\u00e1sicos: (1) la tensi\u00f3n creativa de los opuestos, (2) los viajes de descenso, (3) la trascendencia a una nueva forma. La experiencia repetitiva con cada uno de estos principios cambia la naturaleza de nuestro yo, nuestra realidad y nuestra relaci\u00f3n con \u00abel Otro\u00bb. Estos principios demuestran el dinamismo incrustado en una matriz energ\u00e9tica de la naturaleza y la direcci\u00f3n de la evoluci\u00f3n de nuestra alma. El despertar a estos patrones vitales subyacentes nos plantea intensas preguntas sobre nuestra relaci\u00f3n con la naturaleza: preguntas que ahora deben ser confrontadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestras miradas limitadas del mundo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>(1) En torno a la Polarizaci\u00f3n: Dios Padre &#8211; Dios Madre<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra cultura est\u00e1 inconscientemente imbuida de un Dios masculino. Los fil\u00f3sofos han se\u00f1alado que la imagen que el hombre tiene de s\u00ed mismo se traducir\u00e1 necesariamente en su imagen de Dios. Los seres humanos crean la clase de Dios que est\u00e1n preparados para recibir en un per\u00edodo hist\u00f3rico determinado. As\u00ed que durante 20.000 a\u00f1os tuvimos a la Diosa Madre, y durante 2.500 a\u00f1os tuvimos al Dios Padre. Las guerras ahora se agitan entre definiciones rivales de este dios masculino.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 durante tiempos patriarcales fuertes (como lo hizo Mahoma). Estas ense\u00f1anzas fueron retomadas por la Iglesia, que las enmarc\u00f3 en esa preferencia masculina y las proyect\u00f3 en todas las instituciones. La denigraci\u00f3n de lo femenino y de la materia inherente a esa cosmovisi\u00f3n contribuye a nuestra falta de conciencia de la tierra hoy como entidad viviente.<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste con este punto de vista patriarcal, considere lo siguiente: \u201cLa fuente es omnipresente, omnipotente y omnisciente. Hay una fuerza, una Fuente de conciencia, en la que todos residimos (incluso los malos) y de la que estamos compuestos. El Dios Verdadero est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la forma. Ning\u00fan ser puede jam\u00e1s estar separado de Dios porque todas las cosas en forma de manifestaci\u00f3n tienen lugar dentro de la Fuente. Algunas partes han olvidado su identidad Divina, no recuerdan la totalidad de la que forman parte. Ellos compiten por el poder con otros, y no reconocen ni comprenden el suministro interminable de Poder Viviente, energ\u00eda y amor que circula eternamente entre la Fuente y todos los seres vivos que se manifiestan \u00ab. (3)<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1 la perspectiva integral; la tierra es vista como parte natural de un inmenso proceso din\u00e1mico vivo que, como nosotros, surge de la Fuente.<\/p>\n\n\n\n<p><em>(2) Polarizaci\u00f3n: vida y muerte<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos se mantiene la muerte oculta. Es muy poco estadounidense morir. Es un fracaso, porque nunca deber\u00edamos perder una batalla y Estados Unidos es una cultura guerrera. Este miedo a la muerte se traduce en miedo a la naturaleza, a la materia misma y a una devaluaci\u00f3n de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Jung escribi\u00f3 que la muerte se convierte en el tema m\u00e1s importante a examinar despu\u00e9s de la mediana edad. Es una cuesti\u00f3n con la que debemos luchar, porque la muerte une los dos mundos y nosotros somos el puente.<\/p>\n\n\n\n<p>Boulder, Colorado es un lugar \u00fanico. El Instituto Budista de Shambhala ha establecido un Colegio de la Muerte. El oto\u00f1o pasado ofreci\u00f3 un curso de 7 semanas. El texto era <em>El libro tibetano de la vida y la muerte<\/em>. Practicamos la muerte: nos acostamos sobre nuestro lado derecho en posici\u00f3n fetal; sosteniendo la fosa nasal derecha cerrada, e imaginando el proceso. Nos presentaron c\u00f3mo la energ\u00eda se retira de las extremidades, se desvanece a trav\u00e9s de los sentidos de los ojos, los o\u00eddos, el gusto; c\u00f3mo la energ\u00eda del \u00abpadre\u00bb del \u00e1rea de la cabeza se une a la energ\u00eda de la \u00abmadre\u00bb de la parte inferior del cuerpo en el coraz\u00f3n y luego se mueve gradualmente hacia la Mente Iluminada. Los yoguis se entrenan para despertar en este punto. Esta coyuntura es posiblemente la base de las experiencias \u00abcercanas a la muerte\u00bb. Para la mayor\u00eda, seg\u00fan las ense\u00f1anzas budistas, el alma regresa a otra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n nos enviaron a realizar excursiones. La primera fue a la funeraria local para recibir instrucciones sobre el proceso de embalsamamiento y cremaci\u00f3n. Luego a un laboratorio m\u00e9dico para examinar 5 cad\u00e1veres bien explorados; manipule los \u00f3rganos y observe la forma notable en que los sistemas del cuerpo encajan. Lo que queda en la mente es la frialdad implacable, la arcilla de nuestro ser f\u00edsico, una vez que el alma se ha ido. El cuerpo emprende su propio viaje de descenso y regreso.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucha gente del mundo, como los budistas, por supuesto, cree en la reencarnaci\u00f3n. Sostienen que se necesita m\u00e1s de una vida para que el alma madure. Los te\u00f3sofos dir\u00edan que todos debemos pasar por cuatro iniciaciones antes de que haya suficiente infusi\u00f3n de alma para la vida consciente. Dir\u00edan que la humanidad, en su conjunto, reci\u00e9n est\u00e1 entrando en la primera iniciaci\u00f3n, donde el coraz\u00f3n comienza a integrarse con el intelecto. La segunda y tercera iniciaciones han sido demostradas por las vidas de personas como Ghandi, la Madre Teresa y el Dalai Lama. Se cre\u00eda que Cristo hab\u00eda recibido la cuarta iniciaci\u00f3n, que requiere un profundo sacrificio.<\/p>\n\n\n\n<p>Huston Smith, despu\u00e9s de una vida de estudio de las religiones del mundo, ha escrito que cree que las cosas no son tan malas como solemos pensar. S\u00ed, la vida y la muerte son un misterio, pero deber\u00edamos tener m\u00e1s fe en el proceso.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Desaf\u00edo de Polaridad 3: Responsabilidad individual y Tierra<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sof\u00eda tiene fe en los procesos vivientes y viene a ense\u00f1arnos eso. Su reconciliaci\u00f3n de la luz y la oscuridad, la naturaleza y el esp\u00edritu genera un cierto desapego, una comprensi\u00f3n m\u00e1s amplia. Ella nos pide que seamos m\u00e1s \u201cfilos\u00f3ficos\u201d (es decir, filo\u2026 sof\u00eda) sobre nuestra propia vida y muerte. En esto, ella nos ofrece un universo vivo que es mucho m\u00e1s inmenso y complejo de lo que sostiene nuestra visi\u00f3n actual.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo se relacionar\u00eda un sentido de desapego con la sostenibilidad de la tierra? Ciertamente no a trav\u00e9s de la noci\u00f3n de \u201cEl Rapto\u201d, donde los creyentes en Cristo consideran que ser\u00e1n transportados instant\u00e1neamente al Cielo mientras que los incr\u00e9dulos se quedar\u00e1n atr\u00e1s. Tal punto de vista, como el propio fundamentalismo, demuestra el uso incorrecto de la voluntad, una soluci\u00f3n r\u00e1pida para el miedo engendrado en estos tiempos cambiantes. Los creyentes en el Rapto apresurar\u00edan la desaparici\u00f3n de la tierra para acelerar este proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Jung, de nuevo, se\u00f1al\u00f3 una funci\u00f3n diferente del desapego, cuando escribi\u00f3 sobre el proceso de individuaci\u00f3n, la forma de incrementar el autoconocimiento. Los principios mismos de la obra de Jung: la tensi\u00f3n creativa de los opuestos, los viajes de descenso y la funci\u00f3n trascendente nacen de la onda portadora del arquetipo de Sof\u00eda. Estos principios nos mueven a trav\u00e9s de la materia y, en \u00faltima instancia, aportan mayor luz y un sentido de uni\u00f3n. Cambian nuestra visi\u00f3n de la realidad y la base de nuestras elecciones. Esta es la sabidur\u00eda de Sof\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro camino a trav\u00e9s de la actual crisis ambiental requiere que maduremos; que nos liberemos de una perspectiva demasiado local, demasiado ego\u00edsta; que vamos m\u00e1s all\u00e1 de nuestro miedo a los ciclos de la vida para convertirnos en \u00abciudadanos del mundo\u00bb. Jung escribi\u00f3: \u00abMi trabajo ha demostrado emp\u00edricamente que el patr\u00f3n de Dios existe en cada hombre&#8230; no solo el significado de su vida, sino que su renovaci\u00f3n y la renovaci\u00f3n de sus instituciones dependen de su relaci\u00f3n consciente con este patr\u00f3n\u00bb. Abordar los problemas de la tierra requiere una profunda renovaci\u00f3n de nuestras instituciones y una percepci\u00f3n ampliada del viaje de nuestra propia alma, entrelazada con la naturaleza misma. Ha llegado el momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Notas de pie de p\u00e1gina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 (1) Visiones de Apuleyo (Metamorfosis II)<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 (2) Se puede encontrar un rico registro pict\u00f3rico de Sof\u00eda en el sitio web de ARAS; Sof\u00eda, la diosa de la sabidur\u00eda de Caitlin Mathews; y Luz de la oscuridad de Peter Birkhauser.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 (3) Voyager \u201d. Ashayana Deane. Wild Fire Press, Columbus, NC 2002.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 (4) Figura 1: M\u00e1s all\u00e1 del cerebro, Stanislav Grof, Universidad Estatal de Nueva York, 1982<\/p>\n\n\n\n<p><strong>.  <\/strong>(5) Figura 2: Espejos sagrados, El arte visionario de Alex Gray, Tradiciones internas International 1990.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La analista Bernice Hill explora la historia arquet\u00edpica y la relevancia contempor\u00e1nea de Sof\u00eda y sugiere nuevas formas en las que podemos navegar nuestras crisis ambientales actuales. Presentado el 17 de marzo de 2006 en el Boulder Friends of Jung, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/sofia-y-la-sostenibilidad-bernice-h-hill\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8191","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8191"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8191\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8209,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8191\/revisions\/8209"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}