{"id":818,"date":"2008-06-29T15:50:22","date_gmt":"2008-06-29T20:50:22","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=818"},"modified":"2014-05-06T21:52:48","modified_gmt":"2014-05-06T21:52:48","slug":"la-leyenda-de-la-princesa-guatavita-una-lectura-desde-la-psicologia-analitica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-leyenda-de-la-princesa-guatavita-una-lectura-desde-la-psicologia-analitica\/","title":{"rendered":"La leyenda de la princesa Guatavita: Una lectura desde la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<div id=\"profile\">\n<p>AMPARO C\u00c9SPEDES Y OTROS<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/guatavitaOK.gif\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"208\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Amparo C\u00e9spedes, Liceht Ortega, Liliana Hoyos, Eliana Marcela Fern\u00e1ndez, Fernando Baena Ruiz, Laury L\u00f3pez, Eloina Zuleta, Hector Ospina y Maria Patricia Quijano, son integrantes del grupo de estudio de ADEPAC (Asociaci\u00f3n para el Desarrollo de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en Colombia) en la ciudad de Medell\u00edn. Este art\u00edculo corresponde a la ponencia presentada por ellos en el Segundo Encuentro de Mitos y Cuentos Colombianos, realizado en Medell\u00edn, Colombia, el 5 de abril de 2008.<\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\"><\/div>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Introducci\u00f3n<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cLas leyendas, son una especie de relato literario, cuya escritura se fundamenta en personajes presuntamente hist\u00f3ricos a los que se atribuyen aspectos pertenecientes a relatos m\u00edticos anteriores y que han llegado hasta nosotros a trav\u00e9s de la tradici\u00f3n oral\u201d. La leyenda constituye un texto literario elaborado y est\u00e9tico, en el que hay personajes heroicos y populares que buscan la exaltaci\u00f3n de valores de una determinada poblaci\u00f3n o lugar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Marie Louise Von Franz, en los mitos y leyendas, \u201cse logra llegar a las estructuras de base de la psique humana a trav\u00e9s de muchos elementos culturales, a diferencia de los cuentos que poseen muchos menos, ofreciendo por ello una imagen m\u00e1s clara de las estructuras ps\u00edquicas\u201d (Von Franz, 1993)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n se hace una breve diferencia entre la narraci\u00f3n de un cuento de hadas, el mito y la leyenda, con el fin de se\u00f1alar aspectos que caracterizan este trabajo:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuento de hadas: Es un relato que refleja las estructuras universales del alma, por lo tanto est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias culturales, constituy\u00e9ndose en lo m\u00e1s elemental y fundamental de la psique, que es indestructible y b\u00e1sicamente esencial.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Mito: Es un relato que refleja el car\u00e1cter nacional de una civilizaci\u00f3n, por tanto es una producci\u00f3n del consciente colectivo cultural, particularizando un rasgo humano universal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Leyenda: Es un relato literario donde sus personajes son presuntamente hist\u00f3ricos, con caracter\u00edsticas de relatos m\u00edticos que son ficci\u00f3n. Generalmente exalta los valores patri\u00f3ticos de un pueblo. A diferencia del cuento y el mito, los arquetipos en la leyenda son accesorios, no necesariamente son la raz\u00f3n de ser del relato.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Leyenda de la Princesa de Guatavita<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cMucho tiempo antes de que los conquistadores llegaran al pa\u00eds de los Muiscas, los habitantes de la regi\u00f3n de Guatavita, al oriente de la s\u00e1bana de Bogot\u00e1, adoraban a una antigua princesa que, en las noches de luna llena, emerg\u00eda del fondo de la laguna y se paseaba sobre las aguas en medio de la espesa neblina. He aqu\u00ed su historia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un gran cacique de los Guatavitas, de la misma dinast\u00eda que dar\u00eda origen al zipasgo y al imperio de los muiscas, estaba casado con la m\u00e1s bella de entre los suyos, una noble princesa a quien todos sus s\u00fabditos amaban, y su hogar hab\u00eda sido bendecido con el nacimiento de una bella ni\u00f1a que era la adoraci\u00f3n de su padre.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pasado alg\u00fan tiempo el cacique comenz\u00f3 a alejarse de la princesa: sus muchas ocupaciones en los asuntos del gobierno como tambi\u00e9n otras mujeres, lo manten\u00edan lejos del calor de su hogar. La princesa soport\u00f3 algunos meses, como correspond\u00eda, a una mujer de su rango, las ausencias prolongadas y las continuas infidelidades de su esposo, pero un d\u00eda pudieron m\u00e1s la soledad y la tristeza que las r\u00edgidas normas sociales, y se enamor\u00f3 de uno de los m\u00e1s nobles y apuestos guerreros de la tribu. Para su dicha y fortuna fue enteramente correspondida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los enamorados no pudieron verse tan pronto como hubieran querido, pues el gran cacique estaba por esos d\u00edas entre los suyos. Pero cierta noche tras una de las acostumbradas org\u00edas del mandatario la pareja pudo consumar sus amores, mientras el pueblo dorm\u00eda. Sospechando algo, el cacique encomend\u00f3 a una vieja la tarea de vigilar a la princesa. Una noche cualquiera, la anciana descubri\u00f3 lo que ocurr\u00eda y le llev\u00f3 la noticia al jefe.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente, el cacique organiz\u00f3 un gran fest\u00edn en honor de su esposa. A la princesa le fue servido un sabroso coraz\u00f3n de venado. Apenas ella acab\u00f3 de comerse el delicado plato, el pueblo- con el cacique a la cabeza- estall\u00f3 en una horrible carcajada, que la hizo comprender la verdad; su amante hab\u00eda sido asesinado, y la hab\u00edan dado a comer su coraz\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desesperada decidi\u00f3 huir del lado de su marido. Algunos d\u00edas despu\u00e9s de la tragedia, tom\u00f3 a su peque\u00f1a y parti\u00f3 hac\u00eda Guatavita. Al llegar, casi a la medianoche, se detuvo un momento en la orilla para contemplar la laguna, de la que se levantaba una espesa neblina; luego mir\u00f3 amorosamente a la ni\u00f1a y se lanz\u00f3 con ella a las aguas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al enterarse de la noticia, el cacique corri\u00f3 hac\u00eda la laguna y llam\u00f3 a su mujer varias veces, sin obtener m\u00e1s respuesta que el silencio de la noche. Entonces orden\u00f3 a sus moanes- sacerdotes- que la buscaran. Los mohanes hicieron conjuros y ritos a orillas de la laguna, y uno de ellos descendi\u00f3 a las profundidades, para averiguar qu\u00e9 hab\u00eda sido de la princesa y de su hija. Al poco rato regres\u00f3 con el cad\u00e1ver de la ni\u00f1a y cont\u00f3 que la princesa estaba viva y feliz en el reino de las aguas. Desde entonces, en las noches de luna menguante aparec\u00eda la princesa en medio de la espesa neblina, para escuchar los ruegos de su pueblo, y la laguna se convirti\u00f3 en un lugar sagrado, donde se realizaba la ceremonia que dio origen a la leyenda de El dorado.\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Leyenda: La princesa de Guatavita, tomada de Mitos y leyendas de colombia tradici\u00f3n oral ind\u00edgena y campesina.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La interpretaci\u00f3n psicol\u00f3gica de la leyenda desde<br \/>\nla perspectiva junguiana<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Marie Louise Von Franz, refiere que la interpretaci\u00f3n de un relato busca el mensaje emotivo y las circunstancias afectivas y para ello plantea un m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n donde cabe la posibilidad de lo simb\u00f3lico; esto evitar\u00eda que los contenidos de la narraci\u00f3n sean llevados al marco de los prejuicios conscientes personales.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cabe anotar que las interpretaciones no son verdades absolutas, son una forma moderna de contar historias; en otros tiempos nuestros antepasados quedaban satisfechos con escuchar el mito, el cuento o la leyenda, ahora, en nuestra modernidad, estamos aspirando a la renovaci\u00f3n que comporta la comprensi\u00f3n de las im\u00e1genes arquet\u00edpicas y, que como bien lo expone Marie Louise Von Franz: \u201csolo podemos decir en lenguaje psicol\u00f3gico lo que el mito parece representar\u201d (Von Franz, 1993)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para este escrito, se realiza un an\u00e1lisis psicol\u00f3gico de una leyenda que hace parte del folclor y tradici\u00f3n nacional, que posee una riqueza infinita en im\u00e1genes y nos posibilita el entendimiento de cierta parte de los contenidos del inconsciente colectivo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La leyenda \u201cLa Princesa de Guatavita\u201d, surge en el pa\u00eds de los Muiscas, en el oriente de la Sabana de Bogot\u00e1. A continuaci\u00f3n se presenta una mirada general sobre la cultura muisca, para lograr una interpretaci\u00f3n m\u00e1s objetiva, tal como lo exige el an\u00e1lisis de una leyenda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Contextualizaci\u00f3n de la leyenda a partir de la cultura muisca<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En una leyenda hay necesidad de desentra\u00f1ar, de los muchos elementos culturales, la estructura base de la psique que hay reflejada en \u00e9sta. As\u00ed que en este an\u00e1lisis recurrimos a los elementos caracter\u00edsticos de la cultura Muisca en torno a los cuales se desenvuelve esta historia, y al mismo tiempo revisamos la estructura ps\u00edquica que est\u00e1 en juego.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los Muiscas existieron entre el siglo IV a.c. hasta la conquista espa\u00f1ola. Los territorios Muiscas estaban estructurados en confederaciones, grandes territorios ubicados en el altiplano Cundiboyacence; dicha estructura fue la m\u00e1s grande y organizada del continente; se mantuvo hasta la llegada de los conquistadores.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuatro grandes cacicazgos llegaron hasta la \u00e9poca de los conquistadores: Zipa de Bacat\u00e1 (descendiente de la luna), Zaque de Hunza (descendiente del sol), Iraca de Sugamuxi (gran sacerdote) y Tundama de Duitama.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Aunque el tipo de organizaci\u00f3n que pose\u00edan no permit\u00eda la existencia de un rey o monarca, exist\u00eda un cacique dominante dentro de las confederaciones al que se tributaba, pero este respetaba la autonom\u00eda de cada cacique sobre sus territorios. En cada zona operaba una superposici\u00f3n de estructuras de caciques y comunidades autoritarias, sobre otras de menor poder, coexistiendo caciques de diferentes jerarqu\u00edas. Seg\u00fan la denominaci\u00f3n de los espa\u00f1oles, iba de se\u00f1or (Zipa), cacique (Uzaque), capit\u00e1n (Sybintiba), a capitanes menores.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La estructura dentro de cada cacicazgo era piramidal, de poder absoluto del cacique sobre sus s\u00fabditos, a tal punto que no se pod\u00eda siquiera mirar a los ojos del cacique directamente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La organizaci\u00f3n social Muisca estaba representada, as\u00ed:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Zipa o cacique, jeques o mohanes (sacerdotes), guerreros o guechas, artesanos, tejedores, alfareros, orfebres, mercaderes, trabajadores de la sal y las esmeraldas, trabajadores del campo y, en el \u00faltimo nivel de la organizaci\u00f3n social, los esclavos producto de las guerras.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Eran familias que constitu\u00edan clanes y cacicazgos, en los cuales el poder era heredado por l\u00ednea materna. El se\u00f1or, en este caso, el Zipa, manten\u00eda varios centenares de mujeres llamadas \u201cThiguyes\u201d, de las cuales s\u00f3lo una era considerada leg\u00edtima. En general trataban mal a sus mujeres, que les serv\u00edan como esclavas, pretextando que las compraban.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Vale la pena mencionar, como curiosidad dentro de sus celebraciones, que \u201ca las puertas de las habitaciones cerradas de los caciques que presid\u00edan las fiestas p\u00fablicas, se manten\u00edan dos indios viejos, desnudos y descarnados, que tocaban la &#8216;chirum\u00e1&#8217;, de la cual sal\u00edan los sonidos m\u00e1s tristes. Estos guardianes se hallaban all\u00ed para que se pensara en la muerte, a\u00fan en medio de los placeres\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La religi\u00f3n polite\u00edsta dominaba todos los \u00e1mbitos de la vida Muisca. Los sacerdotes eran formados desde la infancia y alejados de sus familias; a sus templos s\u00f3lo pod\u00edan \u00fanicamente acceder los sacerdotes.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La religi\u00f3n Muisca estructuraba un Olimpo y cada divinidad ten\u00eda su atribuci\u00f3n, como lo veremos a continuaci\u00f3n:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El Sol y la Luna, su compa\u00f1era, eran los seres sobrenaturales m\u00e1s venerados despu\u00e9s de Chiminigagua.<br \/>\nBochica: proteg\u00eda a los Usques o Caciques.<br \/>\nChibabacun: era el patrono de los campesinos, los comerciantes y los orfebres.<br \/>\nMencatacoa: era el Dios que imploraban los tejedores y los pintores de telas. Adem\u00e1s presid\u00eda las org\u00edas, pues era una especie de Baco, a quien se le ofrec\u00eda un licor embriagante, la chicha.<br \/>\nFo: vigilaba los l\u00edmites de los campos cultivados.<br \/>\nBachu\u00e9: fuente del g\u00e9nero humano, era propicio al cultivo de las legumbres.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dentro de sus ceremonias religiosas eran contemplados inmolaciones humanas, ejemplo de ello era que a la muerte del cacique deb\u00edan sacrificarse algunas de sus mujeres y esclavos para que le acompa\u00f1aran y sirvieran en la otra vida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El \u00fanico caso de resurrecci\u00f3n que se cuenta dentro de su simbolog\u00eda religiosa es el de la cacica Guatavita que se arroja a la laguna con su ni\u00f1a.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Fases del m\u00e9todo de an\u00e1lisis de cuentos<br \/>\nseg\u00fan Marie Louise Von Franz<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Von Franz propone 5 puntos a desarrollar para el an\u00e1lisis de los relatos:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">1- La introducci\u00f3n (tiempo y lugar de la acci\u00f3n)<br \/>\n2- La dramatis personae o los actores del drama.<br \/>\n3- La exposici\u00f3n del problema.<br \/>\n4- La peripateia o altibajos del relato.<br \/>\n5- La lysis o resultado final.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\nIntroducci\u00f3n<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cMucho tiempo antes de que los conquistadores llegaran al pa\u00eds de los Muiscas, los habitantes de la regi\u00f3n de Guatavita, al oriente de la s\u00e1bana de Bogot\u00e1\u201d\u2026 (Galindo Caballero, Garc\u00eda L\u00f3pez, &amp; Valencia Cuellar, 2003)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo que supone un tiempo y espacio real, aproximadamente entre el 1.400 y el 1.500, antes de la conquista de Am\u00e9rica, en la Sabana de Bogot\u00e1.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dramatis personae<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la leyenda se hacen evidentes seis personajes, tres principales, dos secundarios y los habitantes de la regi\u00f3n que aunque no figuran como protagonistas, son determinantes en el desarrollo de toda la historia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Personajes principales<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Gran Cacique: Pertenece a la dinast\u00eda que da origen al Zipasgo y al imperio de los Muiscas y cuenta la leyenda que estaba casado con una noble princesa. Este cacique se aleja de la princesa por sus m\u00faltiples ocupaciones y por otras mujeres, no obstante dentro de su papel en la cultura, le estaba permitido. Tambi\u00e9n fue el Cacique quien descubri\u00f3 el enga\u00f1o de la Princesa y se veng\u00f3. En el desenlace de la historia, busca en vano a su esposa por medio de los mohanes o sacerdotes.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Noble Princesa: Era bella y noble y todos sus s\u00fabditos la amaban. En la historia, su esposo se aleja de ella; aunque inicialmente lo soporta como corresponde a una mujer de su rango, sin embargo, al sentirse tan sola y triste, transgrede las normas sociales y se enamora de un guerrero, con el cual consuma su amor. Esta mujer sufre la venganza de su esposo al verse obligada a comer el coraz\u00f3n de su amante. Huye del lado de su marido con su hija y se lanza a las aguas de la laguna de Guatavita. La princesa termina feliz en el reino de las aguas y aparece en las noches de luna menguante para escuchar los ruegos de su pueblo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Ni\u00f1a: La ni\u00f1a en la leyenda no tiene una personalidad definida, sin embargo se hace necesaria nombrarla en los personajes principales puesto que era la adoraci\u00f3n de su padre y acompa\u00f1a a su madre en su transformaci\u00f3n, dice la leyenda que la madre mir\u00f3 amorosamente a su hija y se lanz\u00f3 con ella a la laguna.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Guerrero: Es el guerrero, noble y apuesto, quien posibilita la ruptura del v\u00ednculo entre el cacique y la princesa al corresponder sentimentalmente a \u00e9sta y convertirse en su amante. Con el cuerpo del guerrero se cobra venganza, al ser asesinado por orden del cacique.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Personajes secundarios:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Vieja: el Cacique le encomienda la tarea de vigilar a la princesa, posteriormente la descubre y delata ante \u00e9ste.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Mohanes: En la leyenda se habla de varios mohanes o sacerdotes, los cuales tambi\u00e9n eran s\u00fabditos del Cacique y tras la orden de aqu\u00e9l, realizan la aproximaci\u00f3n a la laguna a trav\u00e9s de conjuros y ritos; sin embargo fue s\u00f3lo uno de ellos quien descendi\u00f3 para averiguar por el estado de la princesa y de la ni\u00f1a, cumpliendo as\u00ed el papel de mediador o intermediario, regresa y da informaci\u00f3n sobre el estado de ambas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Habitantes de la regi\u00f3n de Guatavita: En el relato son mencionados como el Pueblo, el cual pertenece a la cultura Muisca. Ellos est\u00e1n del lado del cacique durante toda la historia; en un principio, cuando \u00e9ste cobra venganza, estallando en una carcajada ante la desgracia de la princesa y, al final, el pueblo haciendo ruegos frente a la princesa como deidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Exposici\u00f3n del problema<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cUn gran cacique de los Guatavitas, de la misma dinast\u00eda que dar\u00eda origen al Zipasgo y al imperio de los Muiscas, estaba casado con la m\u00e1s bella de entre los suyos, una noble princesa a quien todos sus s\u00fabditos amaban, y su hogar hab\u00eda sido bendecido con el nacimiento de una bella ni\u00f1a que era la adoraci\u00f3n de su padre. Pasado alg\u00fan tiempo el cacique comenz\u00f3 a alejarse de la princesa: sus muchas ocupaciones en los asuntos del gobierno como tambi\u00e9n otras mujeres, lo manten\u00edan lejos del calor de su hogar. La princesa soport\u00f3 algunos meses, como correspond\u00eda a una mujer de su rango, las ausencias prolongadas y las continuas infidelidades de su esposo, pero un d\u00eda pudieron m\u00e1s la soledad y la tristeza que las r\u00edgidas normas sociales, y se enamor\u00f3 de uno de los m\u00e1s nobles y apuestos guerreros de la tribu. Para su dicha y fortuna fue enteramente correspondida\u201d. (Galindo Caballero, Garc\u00eda L\u00f3pez, &amp; Valencia Cuellar, 2003)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El problema central se evidencia a trav\u00e9s de la ruptura familiar y social generada activamente por la princesa; puesto que para la \u00e9poca y cultura imperante (patriarcado) era permitido al esposo buscar otras relaciones, no as\u00ed a su mujer. Se evidencia la insurrecci\u00f3n referida a un v\u00ednculo social, en este caso es el matrimonio. En la historia tiene b\u00e1sicamente como causa, aunque indirecta para la cultura en cuesti\u00f3n, el abuso de poder del hombre y su distanciamiento de lo femenino, al descuidar el cacique su hogar y olvidarse de su mujer. Este hecho, sin embargo, tambi\u00e9n remite a la colectividad pues se\u00f1ala como en la cultura lo femenino est\u00e1 devaluado y marginado, y por tanto as\u00ed tambi\u00e9n la esfera del mundo emocional (por ejemplo, el matrimonio no se realiza por amor), pero son- justo en este relato- las emociones, soledad y tristeza de la princesa, las cuales van a dinamizar el drama y en particular la ruptura que genera la crisis para luego ser resuelta y superada.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Peripateia<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cLos enamorados no pudieron verse tan pronto como hubieran querido, pues el gran cacique estaba por esos d\u00edas entre los suyos. Pero cierta noche tras una de las acostumbradas org\u00edas del mandatario, la pareja pudo consumar sus amores, mientras el pueblo dorm\u00eda. Sospechando algo, el cacique encomend\u00f3 a una vieja la tarea de vigilar a la princesa. Una noche cualquiera, la anciana descubri\u00f3 lo que ocurr\u00eda y le llev\u00f3 la noticia al jefe.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente, el cacique organiz\u00f3 un gran fest\u00edn en honor de su esposa. A la princesa le fue servido un sabroso coraz\u00f3n de venado. Apenas ella acab\u00f3 de comerse el delicado plato, el pueblo- con el cacique a la cabeza- estall\u00f3 en una horrible carcajada, que la hizo comprender la verdad; su amante hab\u00eda sido asesinado, y la hab\u00edan dado a comer su coraz\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desesperada decidi\u00f3 huir del lado de su marido. Algunos d\u00edas despu\u00e9s de la tragedia, tom\u00f3 a su peque\u00f1a y parti\u00f3 hac\u00eda Guatavita. Al llegar, casi a la medianoche, se detuvo un momento en la orilla para contemplar la laguna, de la que se levantaba una espesa neblina; luego mir\u00f3 amorosamente a la ni\u00f1a y se lanz\u00f3 con ella a las aguas\u201d. (Galindo Caballero, Garc\u00eda L\u00f3pez, &amp; Valencia Cuellar, 2003)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lysis o resoluci\u00f3n<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cAl enterarse de la noticia, el cacique corri\u00f3 hac\u00eda la laguna y llam\u00f3 a su mujer varias veces, sin obtener m\u00e1s respuesta que el silencio de la noche. Entonces orden\u00f3 a sus mohanes- sacerdotes- que la buscaran. Los mohanes hicieron conjuros y ritos a orillas de la laguna, y uno de ellos descendi\u00f3 a las profundidades, para averiguar qu\u00e9 hab\u00eda sido de la princesa y de su hija. Al poco rato regres\u00f3 con el cad\u00e1ver de la ni\u00f1a y cont\u00f3 que la princesa estaba viva y feliz en el reino de las aguas. Desde entonces, en las noches de luna menguante aparec\u00eda la princesa en medio de la espesa neblina, para escuchar los ruegos de su pueblo, y la laguna se convirti\u00f3 en un lugar sagrado, donde se realizaba la ceremonia que dio origen a la leyenda de El Dorado\u201d. (Galindo Caballero, Garc\u00eda L\u00f3pez, &amp; Valencia Cuellar, 2003)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dentro de la metodolog\u00eda que se plantea, la Lysis o desenlace del relato, conlleva la resoluci\u00f3n del problema ps\u00edquico que anteriormente se ha expuesto. Aparece primero una b\u00fasqueda de relaci\u00f3n a trav\u00e9s del amor (la relaci\u00f3n entre los enamorados: princesa y guerrero), imperando as\u00ed la esfera emocional sobre los condicionamientos sociales y culturales; segundo la restituci\u00f3n del principio femenino dentro de la cultura, a trav\u00e9s de la muerte tanto de la mujer como de la ni\u00f1a, con la consecuente veneraci\u00f3n de la figura de la princesa Guatavita.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">S\u00edmbolos al interior de la leyenda<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dentro del an\u00e1lisis de la leyenda aparecen s\u00edmbolos que contribuyen al desarrollo del tema de la historia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Carl Gustav Jung los s\u00edmbolos son la mejor expresi\u00f3n posible de algo desconocido; \u00e9l expon\u00eda que los s\u00edmbolos tienen como propiedad la capacidad de transformar y redirigir la energ\u00eda instintiva y que el trabajo de esta energ\u00eda generaba una vida an\u00edmica m\u00e1s productiva.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n entonces se presentan algunos s\u00edmbolos con su respectiva relaci\u00f3n de acuerdo a la comprensi\u00f3n que se hace de la leyenda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 La Noche:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Aparece en la leyenda como acompa\u00f1ante del proceso de descenso de la princesa Guatavita a la laguna. En la noche las personas de la tribu ofrecen ritos en honor a la princesa y piden favores en auxilio de sus propias almas. Adem\u00e1s es durante la noche que el amor se presenta y se vivencia entre la princesa y el guerrero. Entonces, es la noche una testigo activo de ciertos momentos de la leyenda, es un elemento que re\u00fane las aventuras de lo femenino, en el plano terrenal, en la relaci\u00f3n con el guerrero y, tambi\u00e9n en el espiritual, la aparici\u00f3n de la princesa en las noches como diosa. La noche, simboliza tambi\u00e9n un estado del alma humana, es el momento en que la psique entra a otra dimensi\u00f3n en la que los sentidos se perciben m\u00e1s, hay mayor agudeza, mayor soledad y meditaci\u00f3n en cuanto a la actividad diurna. En la leyenda es un elemento que favorece los momentos de desarrollo de lo femenino, perteneciendo a todos los momentos cruciales de actividad ps\u00edquica, an\u00edmica y social de la princesa. Siempre en la noche la princesa se hace m\u00e1s due\u00f1a de si misma, es decir sus pasiones e impulsos m\u00e1s esenciales, es m\u00e1s due\u00f1a de su realidad interior.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 El coraz\u00f3n de venado:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es ofrecido a la princesa como una muestra de reconocimiento por parte del cacique y es en realidad el coraz\u00f3n del guerrero. Como s\u00edmbolo es el que evidencia la uni\u00f3n de lo emocional con lo f\u00edsico. Cuando el coraz\u00f3n es entregado a la princesa, aunque parezca un hecho grotesco, \u00e9sta se devuelve a su propio proceso emocional, es el \u00f3rgano que la reconecta con su propia dimensi\u00f3n emocional, a trav\u00e9s del reconocimiento de sus afectos los cuales pretend\u00eda mantener en secreto para conservar su integridad y posici\u00f3n social. Es finalmente la conexi\u00f3n con la profundidad de sus sentidos la que la obliga a sumergirse en las aguas, como llevada por algo que no siendo racional, obedece a una situaci\u00f3n de fuerza emocional.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 El agua:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Manifestada en la laguna, esta relacionada con el origen de la vida y por lo tanto es un elemento que contiene lo femenino. En la leyenda, la princesa desciende a las profundidades de la laguna y al introducirse en ellas, resurge su condici\u00f3n de vida a un estado de si misma al que antes no hab\u00eda podido acceder. La relaci\u00f3n con el agua tambi\u00e9n representa la conexi\u00f3n con lo nutricio y proveedor de la vida, la propiedad de la naturaleza que alimenta. En el \u00e1mbito de lo ps\u00edquico lo emocional e inconsciente que nutre la vida interior. Por ello cuando la princesa se arriesga a lanzarse, al adentrarse en las profundidades de las aguas, encuentra respuestas en las profundidades del mundo interior, de lo abismal. La laguna desde afuera parecer\u00eda exenta de movimiento pero en la leyenda al contrario presenta al interior de ella dos procesos, uno, la muerte de la hija, que implica una condici\u00f3n de la princesa a nivel ps\u00edquico (la ni\u00f1a) y dos, el renacimiento de la mujer, cuando aparece por encima de las aguas como diosa para ser reconocida por su comunidad. El ingreso al mundo de las aguas, requiere un preparaci\u00f3n espiritual, tal y como nos lo participa la leyenda a trav\u00e9s de los ceremoniales y rezos que los mohanes practicaban antes de ingresar a la laguna, esto hace pensar en el hecho de que el agua siempre aparece como elemento fundamental que purifica en los ritos de iniciaci\u00f3n y en los procesos de curaci\u00f3n y por tanto tampoco es la excepci\u00f3n en este relato en particular.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 La luna:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como otro elemento de la naturaleza, es otro s\u00edmbolo reconocido del mundo de lo femenino. En la leyenda la luna aparece como la que acompa\u00f1a las noches en que la princesa, luego de su tragedia, emerg\u00eda en la laguna en medio de la espesa neblina, para escuchar los ruegos de su pueblo y en las noches de luna llena los Muiscas adoraban a su princesa. De esta manera, la luna aparece en dos fases, la primera la que corresponde a la fase menguante, la cual concuerda con el momento en que la princesa recib\u00eda los lamentos de su gente y la segunda fase, la luna llena, donde la princesa era venerada. Desde una perspectiva del desarrollo de lo femenino, los ciclos lunares corresponden a los ciclos menstruales en la mujer y cada momento del ciclo genera a nivel energ\u00e9tico ciertas cualidades en la percepci\u00f3n de lo femenino, entonces en la fase menguante la princesa aparece est\u00e1 representada en la figura de la hechicera en su descenso hacia la oscuridad del mundo interior, esta es la fase en la que la princesa, como una reina del submundo, puede escuchar los lamentos de su gente, tal cual lo hac\u00eda la diosa del inframundo griego, Pers\u00e9fone. Visto desde el ciclo menstrual, las caracter\u00edsticas de esta fase corresponden al periodo donde hay una reducci\u00f3n de la energ\u00eda f\u00edsica desde la ovulaci\u00f3n hasta la menstruaci\u00f3n, expandi\u00e9ndose las energ\u00edas destructivas internas y de la conciencia, las cuales propician momentos de cambio. En la segunda fase, la princesa en la noche de luna llena se encontraba en la m\u00e1s alta posibilidad de su creatividad interna, hasta el punto de generar una nueva vida y, en este caso, dicha creatividad se manifestaba en la reci\u00e9n adquirida condici\u00f3n de madre del pueblo a la que se adoraba.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">N\u00f3tese como todos los s\u00edmbolos que se plantean remiten a lo femenino y sus correlatos a nivel ps\u00edquico, los cuales son justamente los elementos centrales, que pretende reivindicarse dentro del relato. De esta manera, al predominar dentro de esta cultura, la estructura patriarcal, surge la necesidad de hacer equilibrio entre los opuestos, el principio masculino y el principio femenino.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\nLos arquetipos de la leyenda<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 La vieja:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Imagen arquet\u00edpica de compresi\u00f3n y sabidur\u00eda, en la terminolog\u00eda Junguiana, el viejo sabio es una personificaci\u00f3n del esp\u00edritu masculino, en la psicolog\u00eda de un hombre, o de la anciana sabia en la psique femenina. En esta leyenda sin embargo, se trata de un aspecto negativo del arquetipo, que remite a un femenino desgastado que sirve a los prop\u00f3sitos destructivos de la vida a manos de lo masculino.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 El guerrero o h\u00e9roe:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El arquetipo del guerrero o h\u00e9roe supone un compromiso con valores y causas que trascienden la personalidad, estando dispuesto a sacrificarse por ellos. El guerrero no necesita disfrazarse porque se respeta a s\u00ed mismo y no le teme a los juicios de los dem\u00e1s, es lo suficientemente fuerte para ser sensible ya que para ser un buen guerrero hay que tener un coraz\u00f3n tierno, como muy bien apunta Robert Bly en su libro \u201cIron John\u201d. En el pasado, para ser guerrero, era necesario ser sensible y ser buen amante. Hoy en d\u00eda es todo lo contrario, a los soldados se les adiestra para perder su sensibilidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El guerrero en esta leyenda sirve a los prop\u00f3sitos de quebrantar definitivamente la estructura vincular que ya ha sido resquebrajada por el Gran Cacique. Es a trav\u00e9s del amor que el guerrero subvierte la estructura social existente, pero recibiendo as\u00ed mismo el castigo por sublevarse en el orden jer\u00e1rquico y arrebatar la posesi\u00f3n de su Se\u00f1or.<br \/>\nEl guerrero compensa la actitud negativa del masculino que representa el Zipa, remplazando el masculino que abandona. Es una figura de cambio que entra a normalizar una situaci\u00f3n a nivel ps\u00edquico, es un h\u00e9roe que se sacrifica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 La ni\u00f1a o el ni\u00f1o:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La infancia es s\u00edmbolo de inocencia, es el estado anterior a la falta y por ende el estado ed\u00e9nico, simbolizado en diversas tradiciones por el retorno al estado embrionario, del que la infancia permanece pr\u00f3xima. En la evoluci\u00f3n psicol\u00f3gica del hombre, unas actitudes pueriles o infantiles marcan periodos de regresi\u00f3n; a la inversa, la imagen del ni\u00f1o puede indicar una victoria sobre la complejidad y la ansiedad, as\u00ed como la conquista de la paz interior y la confianza en s\u00ed mismo. El ni\u00f1o o la ni\u00f1a, como arquetipo, personifican poderes vitales que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 del limitado per\u00edmetro de la conciencia, representan caminos y posibilidades de los que la conciencia, en su unilateralidad, nada sabe, y una globalidad que abarca las profundidades de la naturaleza.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En esta leyenda la ni\u00f1a muere para dar paso a la mujer, para permitir el advenimiento de \u00e9sta. La mujer y la ni\u00f1a descienden al submundo, se integran para finalmente procurar un estado de totalidad, generando as\u00ed un reconocimiento y actitud sagrada de parte de la comunidad. El orden social se transforma a partir de este suceso en un orden espiritual.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Los enamorados:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los Enamorados encarnan la facultad de discernimiento respecto de la elecci\u00f3n en el amor. El deseo respecto del otro acelera el desarrollo del individuo, a trav\u00e9s de los enredos y conflictos que surgen de la elecci\u00f3n que se ha hecho. Este arquetipo, representado incluso como arcano en el Tarot, tambi\u00e9n nos recuerda la necesidad de hacer la s\u00edntesis para elegir el camino que nos conducir\u00e1 al reino de la unidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la leyenda, la princesa en su desencantamiento por su pareja, sigue buscando el amor que le permita confrontarse con ella misma y desarrollarse ps\u00edquicamente. Ella y el guerrero deciden arriesgarse a vivir el amor a sabiendas de ser descubiertos y de obtener por ello un castigo, ya que la misma comunidad, bajo las normas o leyes establecidas, conserva un orden preestablecido. El amor es un gran iniciador en la leyenda, pues permite subvertir el orden ya existente y generar una gran transformaci\u00f3n no s\u00f3lo a nivel personal sino tambi\u00e9n colectivo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 La muerte:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Corresponde a la transformaci\u00f3n permanente de lo manifestado. Todo debe morir, cambiar de estado en este mundo evanescente que consideramos tan real y que sin embargo es una ilusi\u00f3n, s\u00f3lo producto de la percepci\u00f3n. Es la transformaci\u00f3n profunda en la cual mueren las viejas formas, los viejos esquemas y se renace a una nueva y m\u00e1s amplia orientaci\u00f3n del Ser: lo trascendente. Aqu\u00ed nos encontramos tambi\u00e9n con un arcano dentro del Tarot.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es relevante mencionar que en la leyenda de la princesa de Guatavita no se dice que ella se suicidara, sino que se lanza a las aguas, pues la princesa muere para transformarse, ya que en la leyenda aparece su muerte como la transformaci\u00f3n ps\u00edquica e incluso social y cultural. Pareciera que la muerte fuera un pasaje obligado para poder acceder a otras condiciones superiores en el proceso colectivo y personal que exhibe la leyenda, en particular aqu\u00ed la muerte es vivida como una regeneraci\u00f3n de la esencia de lo femenino.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Masculino:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Principio vital expresado en lo que Jung denomin\u00f3 logos, el cual crea una atenci\u00f3n enfocada y distintiva que continuamente lucha para liberarse a s\u00ed mismo de la oscura inconciencia del \u00fatero materno, el reino del inconsciente. Este principio es f\u00e1lico, penetrante, combativo y maestro de las fuerzas que vencen la oscuridad del inconsciente. En la mujer el principio masculino, el \u00e1nimus, es el dep\u00f3sito de todas las experiencias ancestrales de hombre que tiene la mujer \u2013 y no solo eso, tambi\u00e9n es un ser creador y pro-creador, en el sentido de la creatividad masculina. El \u00e1nimus de la mujer, personifica en su psique al psicopompo, un mediador entre su dimensi\u00f3n consciente e inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la leyenda es el masculino quien motiva emocionalmente a la princesa al cambio y a la transformaci\u00f3n. En la leyenda, tambi\u00e9n lo masculino representa el orden social patriarcal ya en ese momento hist\u00f3rico particular.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Femenino:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Principio vital que tipifica las cualidades de lo que Jung denomin\u00f3 Eros, el cual representa la relaci\u00f3n terr\u00e1quea femenina con todas las cosas, criaturas y seres humanos. El principio del Eros es el oscuro, desenfocado y confuso inconsciente del \u00fatero materno, de la madre naturaleza en toda su institucionalidad lunar y de mareas, siempre aumentando y menguando, anudando y tejiendo juntas todas las formas de los seres naturales, d\u00e1ndoles nacimiento y reabsorbi\u00e9ndolos en la muerte. A la imagen inconsciente femenina del alma en un hombre, Jung la llam\u00f3 \u00e1nima, la cual representa el principio de Eros en aqu\u00e9l.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La princesa Guatavita, representando en la leyenda este principio femenino, inicialmente, aunque estando sometida, quiebra el orden social imperante al generar nuevos v\u00ednculos, no s\u00f3lo de car\u00e1cter personal sino tambi\u00e9n colectivo, para ella y para su comunidad. En su sociedad lo femenino est\u00e1 negado, pero es a trav\u00e9s de lo simb\u00f3lico, posterior al sacrificio y a la tragedia, cuando la princesa vuelve a su esencia, restituy\u00e9ndose.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Matrimonio:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Siendo la uni\u00f3n amorosa del hombre y la mujer, en el contexto arquet\u00edpico, el matrimonio manifiesta, en el curso del proceso de individuaci\u00f3n o integraci\u00f3n de la personalidad, la conciliaci\u00f3n de lo inconsciente, principio femenino, con la conciencia, principio masculino. Las hierogamias (matrimonios sagrados) se encuentran en casi todas las tradiciones religiosas como representaciones de las uniones m\u00edsticas entre el esp\u00edritu y el alma.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la leyenda el matrimonio est\u00e1 expresando un principio social y cultural que hace parte de la estructura que sostiene la comunidad, pero que ha perdido su cualidad integradora y sagrado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ampliaciones sobre la leyenda de la princesa Guatavita<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En esta parte del an\u00e1lisis se retoman algunos extractos de cuentos y mitos que exponen y comparten el mismo conflicto central del texto que se viene desarrollando. Se pretende encontrar elementos colectivos que desde otros enfoques enriquezcan la comprensi\u00f3n de la leyenda desde la visi\u00f3n ps\u00edquica y social, como maneras de desarrollo de lo humanidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para efectos de este an\u00e1lisis, se citar\u00e1n dos cuentos: \u201cPiel de foca piel del alma\u201d y \u201cLa llorona\u201d, exposici\u00f3n de Clarisa Pinkola Est\u00e9s en su texto \u201cMujeres que Corren con los Lobos\u201d y posteriormente los mitos de Medea y Pers\u00e9fone. En estas narraciones se encuentran situaciones paralelas al desarrollo ps\u00edquico de lo femenino y de su lugar en el orden social, en relaci\u00f3n con la leyenda de la princesa de Guatavita.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el cuento \u201cPiel de foca piel del alma\u201d se relata que un hombre solitario se impresiona con la belleza de una mujer foca y deseando quedarse con ella, hurta la piel de foca con la que la mujer se cubre y que la hac\u00eda lucir bella. El hombre pacta con la mujer que luego de un tiempo determinado (siete veranos, en el cuento), se la devolver\u00eda y le permitir\u00eda regresar al lugar de donde ella proven\u00eda. La mujer, por el robo de su piel, se ve obligada a aceptar el pacto y concibe con el hombre un hijo en el lapso de tiempo que permanecen juntos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pasado los siete veranos la figura de la mujer se encontraba muy marchita y seca. Una noche, ella decide reclamar a su esposo la piel de foca y este, muy disgustado, se niega a entreg\u00e1rsela argumentando que ella se marchar\u00eda y los dejar\u00eda a \u00e9l y a su hijo, la mujer suplic\u00f3 pero su esposo no fue comprensivo. Unas noches m\u00e1s tarde, su hijo, preocupado ya por la situaci\u00f3n de la madre y convocado por el gran esp\u00edritu de las focas, encuentra la piel y decide entregarla a su madre; \u00e9sta para no abandonarle, se sumerge con \u00e9l para mostrarle su mundo, as\u00ed luego de un tiempo el ni\u00f1o regresa al mundo donde viv\u00eda con su padre.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el cuento de \u201cLa llorona\u201d, se relata que un rico hidalgo se enamora de una pobre pero hermosa mujer, gan\u00e1ndose su afecto. Ella le da dos hijos. Un d\u00eda \u00e9ste le dice que va a regresar a Espa\u00f1a, su ciudad de origen, y que va a contraer matrimonio con una acaudalada mujer. La joven enloquece de dolor y act\u00faa con los gritos y aspavientos de las locas y toma a sus hijitos, corre con ellos hacia el r\u00edo, arroj\u00e1ndose al agua y todos se ahogan. La mujer asciende al cielo y all\u00ed se le exige que antes de entrar encuentre el alma de sus hijos. Por esta raz\u00f3n ella los busca incesantemente a orillas de las aguas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para efectos del an\u00e1lisis de ambos cuentos y la leyenda, en primer lugar hay que referirse a un pacto que se establece en el v\u00ednculo en la relaci\u00f3n entre lo femenino y lo masculino. Lo femenino representado por la mujer foca, la llorona y la princesa de Guatavita, quienes se sienten vulneradas y abandonadas en la relaci\u00f3n, ellas han servido con aspectos de si mismas para que la relaci\u00f3n se mantenga, su amor, pero esto no es suficiente para que las figuras masculinas correspondan a los compromisos emocionales y de participaci\u00f3n adquiridos en la relaci\u00f3n con las mujeres.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La princesa, la llorona y la mujer foca inician un proceso de alejamiento de lo masculino, como respuesta ante el pacto que se rompe. Se acompa\u00f1an en esta distancia con los hijos, el fruto del amor del v\u00ednculo establecido, que aparentemente son una extensi\u00f3n de si mismas. Madre e hijo se pertenecen, act\u00faan como dos lados de una misma moneda, uno es la imagen del otro y es por esta raz\u00f3n que son elegidos como compa\u00f1eros de descenso al mundo de las aguas, al mundo subterr\u00e1neo de lo inconsciente y de las fuerzas originarias de la vida. Aparece en ellas la necesidad de introducirse a este mundo, llevando consigo entre sus aspectos, el infantil (ni\u00f1o-ni\u00f1a), pero entrando cada uno a un estado particularmente diferente. Lo femenino retorna a lo femenino, el elemento agua lo evidencia en la leyenda de la princesa y en los dos cuentos anteriores.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En los dos cuentos, con relaci\u00f3n a la leyenda, se describe la relaci\u00f3n hombre y mujer dentro de una estructura social monog\u00e1mica, siendo esperado que la mujer la respetara, m\u00e1s no necesariamente as\u00ed el hombre, es decir, aqu\u00ed ya se puede leer el desequilibrio entre los principios femenino y masculino del orden social. Como respuesta al incumpliendo de los acuerdos pactados en la relaci\u00f3n, ellas se sienten traicionadas y, producto de esta traici\u00f3n se genera en lo an\u00edmico de est\u00e1s mujeres un debilitamiento interior, una vivencia de p\u00e9rdida que las lleva a la b\u00fasqueda de la muerte como \u00fanica posibilidad. La traici\u00f3n es concebida por las mujeres como una perdida de algo vital en sus vidas y conlleva a nuevas p\u00e9rdidas, entre ellas la muerte de los hijos, quienes simbolizan los potenciales creativos respecto de la relaci\u00f3n con lo masculino. As\u00ed mismo, la muerte de estos ni\u00f1os aparece como parte de un proceso que invita a lo femenino a despertar de si mismas a un nuevo estado de conciencia, ingresando las madres a un estado de transformaci\u00f3n en su vida an\u00edmica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n en el mito de Medea veremos como se repiten los elementos anteriormente planteados, desembocando en una gran tragedia. Se cuenta que en la haza\u00f1a de la conquista del Vellocino de oro, a manos del h\u00e9roe Jas\u00f3n, Medea, una poderosa maga, se enamora perdidamente de \u00e9ste y le ayuda a vencer los obst\u00e1culos que se encuentra a su paso. Pero una vez Jas\u00f3n llega a Corinto, acompa\u00f1ado de \u00e9sta, luego de haber retomado el lugar que le correspond\u00eda, como su estirpe determinaba, su ambici\u00f3n le lleva a querer otro reino y por tanto se promete en matrimonio con Glauce, la hija del Rey Creonte de Corinto. Cuando Medea est\u00e1 a punto de partir de Corinto al destierro por orden de Creonte, solicita y obtiene permanecer un d\u00eda m\u00e1s. Como compensaci\u00f3n a este favor, env\u00eda por medio de sus hijos como regalo a Glauce un vestido y una corona de oro, con los cuales al engalanarse, aquella muere, as\u00ed como tambi\u00e9n Creonte abrazado a su hija. Zeus al ver el esp\u00edritu de lucha de Medea se enamora de ella y le dice: \u201char\u00e9 que tus hijos sean inmortales, si los tiendes sobre el altar de sacrificios de mi templo\u201d. As\u00ed lo hizo Medea, mata a sus hijos y luego huye en un carro tirado por serpientes aladas, que recibi\u00f3 de su abuelo Helio.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el mito de Medea con relaci\u00f3n a la leyenda se conjugan elementos similares que ata\u00f1en al tema de un rompimiento con el orden preestablecido socialmente, impulsado por el dolor de la traici\u00f3n, esta situaci\u00f3n, como se ve\u00eda anteriormente en los cuentos, genera una renovaci\u00f3n en el desarrollo de lo femenino y, a su vez moviliza en lo colectivo, el restablecimiento de lo femenino. Un aspecto importante y compartido en ambas narraciones es la alusi\u00f3n al templo, o lugar f\u00edsico sagrado como elemento simb\u00f3lico, donde tiene lugar el sacrificio que va a poner en evidencia la ruptura que ellas hacen a ese orden social, es decir la trasgresi\u00f3n, que se convierte en un acto sacro. Medea sacrifica a sus hijos en el altar de la inmortalidad y la princesa se lanza, con su hija, a la laguna sagrada; ambas como una forma de regeneraci\u00f3n, restableciendo lo femenino a un nuevo \u00e1mbito ps\u00edquico a nivel de lo colectivo imperante y restableciendo su posici\u00f3n social a partir de su drama, conect\u00e1ndolas luego con un \u00e1mbito no terrenal. Medea ascendida al cielo por su abuelo y la princesa Guatavita adorada y vista como un ser sobrenatural en las noches de luna, es decir, para lo colectivo, ambas adquieren el valor s\u00f3lo comparable al de las diosas, trascendiendo su lugar de victimas a hero\u00ednas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En estos relatos, el mito y la leyenda, lo que tiene lugar en una dimensi\u00f3n personal y tambi\u00e9n colectiva, es el restablecimiento del femenino en relaci\u00f3n con lo masculino.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Finalmente en lo que ata\u00f1e al ingreso al submundo y el proceso de transformaci\u00f3n que opera all\u00ed, en el mito de Pers\u00e9fone se encuentra una valiosa referencia a este proceso. Cuenta el mito que ella y su madre D\u00e9meter, la diosa de la tierra, viv\u00edan pac\u00edficamente en permanente uni\u00f3n, hasta que un d\u00eda, el t\u00edo de la Core Pers\u00e9fone, Hades, el se\u00f1or del mundo subterr\u00e1neo, inundado de deseo por la muchacha la rapta hasta llevarla a su morada. D\u00e9meter, angustiada, busc\u00f3 desesperadamente a su hija sin encontrarla y en su ira hizo que la tierra se volviera est\u00e9ril, neg\u00e1ndose a devolverle su abundancia. Pero gracias a la intervenci\u00f3n del dios Hermes se logr\u00f3 un acuerdo para que D\u00e9meter se volviera a reunir con su hija durante una \u00e9poca del a\u00f1o; mientras que los restantes meses, Pers\u00e9fone gobernaba el mundo subterr\u00e1neo junto con su esposo Hades.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el mito y la leyenda, Pers\u00e9fone y la princesa, descienden a la profundidad del mundo de lo ps\u00edquico, representado en el Hades y la profundidad de la laguna, respectivamente, encontrando all\u00ed la renovaci\u00f3n de un aspecto de lo femenino esencial. En el mito de Pers\u00e9fone es la ni\u00f1a, Core, quien es ingresada de una forma ingenua a las profundidades, emergiendo luego como una mujer, es decir, en ese \u00e1mbito profundo tiene lugar su transformaci\u00f3n y, en la leyenda de la princesa, es ella quien se sacrifica junto con \u201csu ni\u00f1a\u201d, recuperando as\u00ed a la mujer, logr\u00e1ndolo en el descenso a las profundidades, en este caso de la laguna. Se podr\u00eda decir que ambas necesitan sacrificar a su ni\u00f1a interior ps\u00edquicamente hablando, para poder acceder a la mujer transformada y s\u00f3lo a trav\u00e9s de esta nueva condici\u00f3n, son exaltadas a los t\u00e9rminos de im\u00e1genes deidificadas, siendo tratadas as\u00ed por el colectivo como tal, y restaurando un aspecto ps\u00edquico correspondiente al femenino en medio de la cultura predominantemente patriarcal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ampliaciones respecto de algunas versiones<br \/>\nsobre la leyenda de la princesa Guatavita<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En las distintas versiones sobre la leyenda de La Princesa Guatavita hallamos coincidencias con el argumento central sobre el cual se basa el an\u00e1lisis. Para nuestro estudio referenciamos dos aspectos que la historia base no posee.<br \/>\nSe toma de la p\u00e1gina www. Caballeros andantes, el relato que hace alusi\u00f3n al guerrero Ebat\u00e9, de quien la princesa se enamora. En esta versi\u00f3n se afirma que \u201cEbat\u00e9 hab\u00eda sido el gran amor de la Princesa y a su vez la Princesa hab\u00eda sido el gran amor de Ebat\u00e9. Cuando supieron la noticia que la joven ser\u00eda entregada al Zipa, Ebat\u00e9 en su condici\u00f3n de Usaque de Tenjo o noble del reino, trat\u00f3 desesperadamente en hacer que el Rey, el Suba, reconsidera su decisi\u00f3n y dejara que \u00e9l se casara con la joven. El Suba pensando en pol\u00edtica y no en la felicidad de su hija neg\u00f3 a Ebat\u00e9 la mano de la joven y en contra de la voluntad de los dos amantes, la envi\u00f3 al Rey de Guatavita\u201d .<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esto permite inferir que el encuentro amoroso entre ambos ten\u00eda antecedentes, existiendo entre ellos mutua atracci\u00f3n. Por tanto la elecci\u00f3n del guerrero como amante no es gratuita, ni est\u00e1 signada por el hecho de una venganza ante la indiferencia de su esposo o por motivos pasionales, obedece a una elecci\u00f3n conciente de la princesa y da un argumento a su favor para entender que en ella esta presente el amor y est\u00e9 le da fuerzas para infringir las f\u00e9rreas leyes que dominaban en el imperio y cuya trasgresi\u00f3n se pagaba con la vida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De la leyenda que presenta la p\u00e1gina www. Etnias de Colombia se anexa el p\u00e1rrafo que hace menci\u00f3n al suplicio que soporta el guerrero. Le mutilan distintas partes de su cuerpo, Se hace referencia en particular a su sexo como expresi\u00f3n del deseo y, al coraz\u00f3n como motivador del delito. \u201cEl guerrero fue puesto preso y sometido a vej\u00e1menes y torturas inimaginables; su sexo fue cortado y colocado en una urna; su coraz\u00f3n, culpable del delito que se castigaba, tambi\u00e9n fue sacado en vida y colocado aparte. El Cacique de Guatavita mir\u00f3 satisfecho los dos miembros culpa de su deshonra; una parte de su venganza estaba consumada\u201d .<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Algunas conclusiones respecto del an\u00e1lisis<br \/>\nde la Leyenda de Guatavita<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la exposici\u00f3n de esta leyenda el conflicto b\u00e1sico que aflora es la perturbaci\u00f3n del orden social a trav\u00e9s de la ruptura en el matrimonio, en la uni\u00f3n entre el cacique y su esposa, luego de que el cacique comenzara a alejarse de la princesa y consecuentemente \u00e9sta, despu\u00e9s de soportar algunos meses, y pudiendo m\u00e1s la soledad y la tristeza que las r\u00edgidas normas sociales, se enamorara de uno de los m\u00e1s nobles y apuestos guerreros de la tribu, lo cual da como resultado la consiguiente tragedia para uno y otro. Pero a nivel ps\u00edquico tambi\u00e9n se puede hablar de una perturbaci\u00f3n entre la uni\u00f3n del masculino y el femenino, en donde el principio femenino, estando sometido inicialmente al principio masculino, queda marginado incluso colectivamente, pero posteriormente es reestablecido su lugar a un nivel superior y espiritual.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El conflicto lo pone el amor, al movilizar todos los elementos de la estructura social y de la uni\u00f3n entre los principios masculino y femenino. El representante inicial del principio masculino (el cacique) sustituye el amor por el poder, perdiendo su conexi\u00f3n con lo femenino e invalidando el sagrado v\u00ednculo, reflejo esto del acontecer colectivo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La leyenda da cuenta de un contexto de patriarcado (per\u00edodo Pre-Colombino, entre 1400 y 1500), en donde prima el poder masculino sobre el femenino y donde las mujeres est\u00e1n subyugadas a los hombres en general, especialmente aqu\u00ed al doble poder que detenta el Gran Cacique, primero como hombre y segundo como cacique.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Notemos que es en el momento en que la mujer deja de lado sus deberes y devoci\u00f3n como esposa que se hace evidente y peligroso para la estructura que no haya conexi\u00f3n entre los esposos. Mientras no ha sido as\u00ed, la estructura social no se pone en riesgo, pues el hombre tiene posibilidades de extralimitarse en sus comportamientos sin perder aparentemente nada.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En esta situaci\u00f3n el orden social se ve a\u00fan m\u00e1s amenazado porque es la figura de un guerrero, inferior en rango a un cacique, aunque tambi\u00e9n detentando el reconocimiento de su rango, que interfiere en el matrimonio de su se\u00f1or. Es decir, en el orden social se establece un desequilibrio que hay que remediar con el castigo y la expiaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero veamos a un nivel ps\u00edquico cu\u00e1les ser\u00edan las condiciones en las cuales se genera esta situaci\u00f3n. Lo masculino rompe un pacto de alianza con lo femenino, lo relega y pasa por alto su presencia. Lo femenino inicialmente se reserva, pero a su naturaleza le es propio el enriquecimiento a partir de las relaciones (mundo emocional) y \u00e9stas al fracasar, le hacen dirigir su atenci\u00f3n al amor que nuevamente se ofrece como posibilidad. Este masculino que ingresa, el guerrero y h\u00e9roe, tiene como particularidad que socava un orden de poder v\u00eda el amor.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Comparativamente tenemos en la estructura social de la caballer\u00eda, por ejemplo, el ideal del caballero era no s\u00f3lo el coraje sino tambi\u00e9n su capacidad para el amor y su b\u00fasqueda en \u00e9ste. Dentro del mundo caballeresco aparece una figura central que es Lancelot, el cual siendo el mejor de los caballeros del mundo, al mismo tiempo es el m\u00e1s traidor de todos y aunque inicialmente ayuda a construir algo (el esplendor de los caballeros de la mesa redonda), m\u00e1s adelante \u00e9l mismo lo destruir\u00e1. As\u00ed el guerrero de nuestra leyenda, al tiempo que participa en la construcci\u00f3n del orden social Muisca amaga, sin quererlo, como Lancelot, su destrucci\u00f3n, sin poder permanecer fiel a la estructura.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cAs\u00ed como Lancelot es una encarnaci\u00f3n del ideal varonil, que existe, no s\u00f3lo en el mundo de la acci\u00f3n social masculina, sino en las esperanzas y fantas\u00edas de la imaginaci\u00f3n femenina\u201d , una imagen ps\u00edquica de la virilidad que habita en el alma de la mujer, as\u00ed el guerrero de nuestra leyenda se constituye en la proyecci\u00f3n de la Princesa Guatavita de ese ideal masculino.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En esta leyenda el sacrificio precede a la poderosa resoluci\u00f3n de los infranqueables conflictos que se hab\u00edan generado no s\u00f3lo en el \u00e1mbito familiar sino tambi\u00e9n en el orden social y personal. Al morir el h\u00e9roe (el guerrero) y su contraparte femenina (la princesa), se desanuda del viejo orden.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para superar la traici\u00f3n, el desamor y a s\u00ed misma, la princesa Guatavita se sumerge en las aguas con su peque\u00f1a hija. Tal como otras hero\u00ednas, Guatavita no se somete y prefiere la muerte a la posibilidad de que su vida siga siendo un castigo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la leyenda, en este tr\u00e1nsito, la princesa reintroduce un elemento que se encontraba negado en este orden, el principio femenino, reintegr\u00e1ndose, a partir de la vivencia del amor como experiencia ritual fundante, de este principio en un nuevo \u00e1mbito sobrenatural.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Finalmente, la profundidad tambi\u00e9n nos conecta con la imagen ps\u00edquica del femenino que desciende al Hades, la core Pers\u00e9fone, aqu\u00ed esta imagen nos devuelve con la hija de Guatavita, arrastrada por ella a las profundidades, simbolizando la inocencia de Guatavita, el estado anterior a la falta y por ende una suerte de estado ed\u00e9nico, pero la hijita muere y pareciera que esto da paso es a la mujer transformada. Al personificar \u201cla ni\u00f1a\u201d el augurio de otras posibilidades, en la leyenda, dichas posibilidades adquieren la condici\u00f3n del nuevo estado que se genera en aras del restablecimiento del femenino dentro del universo personal y colectivo de la comunidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Bibliograf\u00eda<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Chevalier, J. y Gheerbrant, A. Diccionario de los s\u00edmbolos. Barcelona: Herder, 1999.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Galindo Caballero, M., Garc\u00eda L\u00f3pez, C. A., &amp; Valencia Cuellar, J. Mitos y leyendas de Colombia tradici\u00f3n oral ind\u00edgena y campesina. Bogot\u00e1: Intermedio, 2003.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Gray, Miranda. Luna roja. Los dones del ciclo menstrual. Gaia ediciones, 1999.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Mascetti, Manuela Duna. Diosas: La canci\u00f3n de Eva. Robinbook, circulo de lectores. 1992.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pinkola Est\u00e9s, Clarissa. Mujeres que Corren con los Lobos. Barcelona: Ediciones B sine qua non., 2002.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Restrepo, Vicente. Chibchas, capitulo V. Biblioteca Luis Angel Arango. Disponible en: http\/\/:www.lablaa.org\/blaavirtual\/historia\/chibch\/chibch5.htm (Consulta: enero 2009)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ruiz-Dom\u00e9nec, Jos\u00e9 Enrique. La novela y el esp\u00edritu de la caballer\u00eda. Barcelona: Grijalbo Mondadori, 1993.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Von Franz, M. L. \u00c8rase una vez&#8230; Una interpretaci\u00f3n psicol\u00f3gica. Barcelona: Luci\u00e9rnaga, 1993.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Wikipedia. Disponibles en:<br \/>\nhttp:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Chibchas,<br \/>\nhttp\/\/:www.es.wikipedia.org\/wiki\/Confederaci\u00f3n_Muisca,<br \/>\nhttp\/\/:www. es.wikipedia.org\/wiki\/Mitolog\u00eda_Muisca.(Consultados: enero 2009).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Zimmer, Heinrich. El rey y el cad\u00e1ver, cuentos Psicol\u00f3gicos sobre la conquista del mal. Buenos Aires: Marymar, 1977.<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AMPARO C\u00c9SPEDES Y OTROS Amparo C\u00e9spedes, Liceht Ortega, Liliana Hoyos, Eliana Marcela Fern\u00e1ndez, Fernando Baena Ruiz, Laury L\u00f3pez, Eloina Zuleta, Hector Ospina y Maria Patricia Quijano, son integrantes del grupo de estudio de ADEPAC (Asociaci\u00f3n para el Desarrollo de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-leyenda-de-la-princesa-guatavita-una-lectura-desde-la-psicologia-analitica\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[63,64,65,66,67,68,51,69,70,71,72],"class_list":["post-818","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-publicacionesponencias","tag-baena","tag-cespedes","tag-fernandez","tag-guatavita","tag-hoyos","tag-leyenda","tag-lopez","tag-ortega","tag-ospina","tag-quijano","tag-zuleta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=818"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/818\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3595,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/818\/revisions\/3595"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}