{"id":813,"date":"2009-06-29T15:42:22","date_gmt":"2009-06-29T20:42:22","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=813"},"modified":"2014-05-06T21:39:10","modified_gmt":"2014-05-06T21:39:10","slug":"aproximacion-al-concepto-de-sombra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/aproximacion-al-concepto-de-sombra\/","title":{"rendered":"Aproximaci\u00f3n al concepto de sombra"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<div id=\"profile\">\n<h3>EDUARDO CARVALLO<\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/Sombra2.jpg\" alt=\"\" width=\"223\" height=\"255\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Eduardo Carvallo es M\u00e9dico Psiquiatra y Analista Junguiano, miembro y Coordinador acad\u00e9mico de la Sociedad Venezolana de Analistas Junguianos (SVAJ), y de la International Asociation for Analytical Psychology (IAAP). El presente documento corresponde a la charla \u00abAproximaci\u00f3n a la Sombra\u00bb, ofrecida por el autor en Bogot\u00e1, el s\u00e1bado 31 de octubre de 2009. E-mail del autor:\u00a0<a href=\"mailto:eduardocarvallo@gmail.com%20\">eduardocarvallo@gmail.com<\/a><\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\"><\/div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A sabiendas de que presentar las diferentes aproximaciones que se han hecho al concepto del inconsciente a lo largo de la historia del pensamiento occidental suma un material que en s\u00ed mismo da para varias horas de discusi\u00f3n, voy a saltarme siglos de evoluci\u00f3n, para ubicarnos en la propuesta que hace Sigmund Freud a finales del siglo XIX acerca del mismo, cuando expone su primera t\u00f3pica del inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En esta primera t\u00f3pica, el inconsciente es reconocido como un aspecto de la estructura de nuestra psique relacionado din\u00e1micamente con otros dos: el consciente y el preconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A partir de ese momento, el inconsciente, tal como se ven\u00eda reflexionando, toma un giro nuevo al reconocerse su aspecto din\u00e1mico. Ya no es un espacio o una estructura de nuestra interioridad sino que adem\u00e1s influencia nuestro comportamiento y mundo emocional aunque no nos percatemos del mismo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En Psicopatolog\u00eda de la vida cotidiana, Freud se\u00f1ala:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00abNuestra cotidiana experiencia personal nos muestra ocurrencias cuyo origen desconocemos y resultados de procesos mentales cuya elaboraci\u00f3n ignoramos. Todos estos actos conscientes resultar\u00e1n faltos de sentido y coherencia si mantenemos la teor\u00eda de que la totalidad de nuestros actos ps\u00edquicos ha de sernos dada a conocer por nuestra conciencia y, en cambio, quedar\u00e1n ordenados dentro de un conjunto coherente e inteligible si interpolamos entre ellos los actos inconscientes deducidos\u00bb (Freud, 1901).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En esta obra, Freud nos va develando como \u00e9l capta progresivamente que la represi\u00f3n es el mecanismo que proh\u00edbe una expresi\u00f3n directa y consciente de los representantes ide\u00e1ticos de las pulsiones instintivas, condenando los mismos a esa especie de escenario fantasmal que es el inconsciente. Nos dice Freud:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00abEl psicoan\u00e1lisis nos ha revelado que la esencia del proceso de la represi\u00f3n no consiste en suprimir y destruir una idea que representa a la pulsi\u00f3n sino en impedirle hacerse consciente. Decimos entonces que dicha idea es inconsciente y tenemos pruebas de que, a\u00fan si\u00e9ndolo, puede producir determinados efectos, incluyendo algunos que acaban por llegar a la conciencia. Todo lo reprimido tiene que permanecer inconsciente.\u00bb (Freud, 1901)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este es el inconsciente con el que se encuentra Carl Gustav Jung en el libroInterpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os, en 1903, y este es el momento en que Jung aparece en la escena de los estudios sobre el inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung -un psiquiatra suizo que ten\u00eda una s\u00f3lida formaci\u00f3n en el campo de la psicosis al lado de los Bleuler (padre e hijo) y que hab\u00eda cursado estudios con Pierre Janet (quien introdujo la idea de los aspectos disociados de la psique)- ven\u00eda desarrollando una investigaci\u00f3n acerca de c\u00f3mo algunos est\u00edmulos verbales modificaban el tiempo de respuesta de los individuos objeto de la observaci\u00f3n, alej\u00e1ndolos de \u201cla norma\u201d -trabajo que se conoci\u00f3 posteriormente como el \u201cTest de asociaci\u00f3n de palabras\u201d y que ser\u00eda la base para el desarrollo de su concepto de los Complejos- a los 28 a\u00f1os lee el libro Interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os donde Freud expon\u00eda sus primeras aproximaciones al inconsciente din\u00e1mico. El contenido del libro le da a Jung herramientas te\u00f3ricas para poder explicar los resultados que hab\u00eda obtenido en su trabajo experimental. Frente a \u00e9l aparece este espacio que es el inconsciente freudiano, con una din\u00e1mica propia, que le permit\u00eda explicar el origen de las variaciones que la respuesta de algunas personas pod\u00eda presentar frente a la respuesta \u201cnormal\u201d que se presentaba sobre el mismo est\u00edmulo: eran tanto los contenidos reprimidos como la energ\u00eda que los acompa\u00f1aban los que influ\u00edan prolongando el tiempo de respuesta o proporcionando una respuesta inesperada frente a los mismos est\u00edmulos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Entusiasmado por esta teor\u00eda, le escribe a Freud habl\u00e1ndole de c\u00f3mo sus ideas se adaptan a las observaciones obtenidas experimentalmente, e inmediatamente, el vien\u00e9s se comienza a interesar por este trabajo experimental que le podr\u00eda proporcionar al Psicoan\u00e1lisis la base cient\u00edfica de la cual carec\u00eda -requisito indispensable para que en la \u00e9poca se tomara con seriedad cualquier planteamiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Impulsados por este mutuo inter\u00e9s se acuerda el hist\u00f3rico encuentro entre ambos personajes en el a\u00f1o de 1907.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Inmediatamente Jung valora la visi\u00f3n del aparato ps\u00edquico desde la perspectiva freudiana y se adscribe a la misma, llegando a ser considerado por el mismo Freud el depositario natural de la posibilidad de mantener y enriquecer al Psicoan\u00e1lisis.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, a pesar del profundo v\u00ednculo que lo un\u00eda a Freud, y de ser uno de los principales defensores del Psicoan\u00e1lisis frente a la cantidad de detractores que ten\u00eda para la \u00e9poca, Jung no compart\u00eda algunas de las ideas fundamentales del mismo, entre los que se encontraba la idea de que la energ\u00eda de la psique \u2013la libido- proven\u00eda exclusivamente de la pulsi\u00f3n sexual del individuo. A medida que pasaba el tiempo, a Jung le costaba m\u00e1s seguir este planteamiento, y Freud se afincaba m\u00e1s en el mismo. Muestra de esto lo encontramos en una carta dirigida a Jung en 1910 \u2013a\u00f1o en que es nombrado presidente de Asociaci\u00f3n Psicoanal\u00edtica Internacional- en la que le dec\u00eda: \u201cMi querido Jung, prom\u00e9tame que nunca desechar\u00e1 la teor\u00eda sexual. Es lo m\u00e1s importante de todo. Vea usted, debemos hacer de ello un dogma, un basti\u00f3n inexpugnable contra la negra avalancha del ocultismo\u201d. (Freud, S and Jung, C, 1974). En relaci\u00f3n a esta misiva, Jung comenta que fue la que le hizo saber que m\u00e1s temprano que tarde su relaci\u00f3n con Freud estaba llegando a su fin, hecho que ocurri\u00f3 en 1913, tres a\u00f1os despu\u00e9s.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las l\u00edneas de pensamiento que separaban a Jung de Freud, tienen su primer esbozo en un libro que aquel public\u00f3 en 1912 titulado S\u00edmbolos de transformaci\u00f3n. Freud no toler\u00f3 el hecho de que Jung plantease ideas que se separaban de su l\u00ednea original, entre las que se encontraban el que la libido no ten\u00eda que ser exclusivamente de naturaleza sexual, siendo \u00e9sta una pulsi\u00f3n m\u00e1s entre muchas otras. La libido supondr\u00eda la totalidad de la energ\u00eda ps\u00edquica indiferenciada, de manera similar al \u00abelan vital\u00bb de Henri Bergson. La energ\u00eda general de la vida, que subyace a los procesos f\u00edsicos y mentales del hombre constituyen su libido. La conducta humana no est\u00e1 determinada por la libido sexual de Freud, ni por la compensaci\u00f3n del sentimiento de inferioridad de Adler. S\u00f3lo existe la \u00abenerg\u00eda vital indiferenciada\u00bb que como fuerza motriz de la conducta puede adoptar la forma de persecuci\u00f3n del placer sexual, lucha por la superioridad, la creaci\u00f3n art\u00edstica u otros fines. La finalidad de la energ\u00eda vital es fundamentalmente proporcionar la conservaci\u00f3n y la continuidad de la especie humana. Una vez satisfechas las necesidades de supervivencia de origen biol\u00f3gico, la energ\u00eda vital puede ser canalizada hacia otros fines como las producciones culturales o creativas del sujeto.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En 1914 ya es un hecho irreversible la ruptura entre Freud y Jung por lo que \u00e9ste renuncia a su cargo de presidente de la Asociaci\u00f3n de Psicoan\u00e1lisis.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Aun cuando las razones de este rompimiento no son nuestro tema -aunque para m\u00ed constituye un rico material para reflexionar acerca de la naturaleza y din\u00e1micas de lo humano- si creo importante subrayar que parto de una intuici\u00f3n desde la cual creo que, desde este momento, Jung hizo esfuerzos enormes para desenmarcarse del Psicoan\u00e1lisis que influyeron los inicios de su propio planteamiento te\u00f3rico haci\u00e9ndolos a veces confusos y ambiguos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Frente a la claridad conceptual que planteaba el Psicoan\u00e1lisis para la \u00e9poca y, habiendo sido Jung uno de sus principales pensadores y defensores, no debi\u00f3 ser nada f\u00e1cil comenzar a pensar el inconsciente tratando de no tomar en consideraci\u00f3n lo que hasta hac\u00eda nada eran sus propias referencias.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para esta \u00e9poca, para Jung, lo inconsciente per se es, por definici\u00f3n, incognoscible. Lo inconsciente es necesariamente inconsciente\u2014 ironizaba. De acuerdo con esto, s\u00f3lo podr\u00eda ser aprehendido por medio de sus manifestaciones (en relaci\u00f3n a esto, recordemos que por su relaci\u00f3n con el Psicoan\u00e1lisis, estas manifestaciones ser\u00edan los sue\u00f1os, lapsus, actos fallidos y chistes).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A lo largo de su vida, varias veces hizo referencia a un sue\u00f1o que tuvo en sus a\u00f1os de adolescente, que lo marc\u00f3 significativamente y que podr\u00edamos relacionar con esta primera posici\u00f3n frente al inconsciente:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cEra de noche en alg\u00fan lugar desconocido. Yo estaba realizando una lenta y penosa caminata con un fort\u00edsimo viento que ven\u00eda de frente. Hab\u00eda mucha niebla alrededor m\u00edo. Ten\u00eda mis manos protegiendo una d\u00e9bil llama que amenazaba con apagarse en cualquier momento. Todo depend\u00eda de que yo mantuviese esa peque\u00f1a llama viva. De pronto, tuve la sensaci\u00f3n de que algo ven\u00eda detr\u00e1s de m\u00ed. Volte\u00e9 y v\u00ed una gigantesca figura negra que me segu\u00eda. En ese momento estaba conciente, dentro del terror que sent\u00eda, que yo deb\u00eda mantener viva la llama y alejada de los peligros, a pesar de la noche y el viento\u201d. (Jung, 1962)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sigue Jung:<br \/>\n\u201cAl despertar me d\u00ed cuenta de que esa figura era un espectro del Brocken, mi propia sombra en las tinieblas, que se pon\u00eda en evidencia por la peque\u00f1a llama que yo portaba. Tambi\u00e9n supe que esa peque\u00f1a llama era mi conciencia, la \u00fanica luz que poseo. Mi propio entendimiento es mi \u00fanico y gran tesoro. Aunque infinitamente peque\u00f1o y fr\u00e1gil en comparaci\u00f3n con los poderes de la oscuridad, sigue siendo mi luz, mi \u00fanica luz. (Jung,1962)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cada vez que repito esta experiencia de Jung, me resulta imposible no asociarla con la imagen de la Alegor\u00eda de la caverna de Plat\u00f3n y relacionarla con el concepto de los arquetipos como moradores del inconsciente colectivo, adem\u00e1s de evidenciar la influencia que Plat\u00f3n tiene en el pensamiento junguiano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Quisiera recordar que Plat\u00f3n utiliz\u00f3 el pasaje de la Alegor\u00eda para apoyar una explicaci\u00f3n metaf\u00f3rica de la situaci\u00f3n en que se encuentra el ser humano respecto del conocimiento, explicando de \u00e9sta manera su teor\u00eda acerca de la existencia de dos mundos: el mundo sensible (conocido a trav\u00e9s de los sentidos) y el mundo de las ideas (solo alcanzable mediante la raz\u00f3n) y lo enga\u00f1osa que puede ser lo que creemos ser la realidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la misma, el fil\u00f3sofo describe \u201cuna gruta cavernosa, en la cual permanecen desde el nacimiento unos hombres hechos prisioneros por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas, de forma que \u00fanicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna y no pueden escapar. Justo detr\u00e1s de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente y por orden de lejan\u00eda respecto de los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que da al mundo, a la naturaleza. Por el pasillo del muro circulan hombres cuyas sombras, gracias a la iluminaci\u00f3n de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver.\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No creo que ser\u00eda muy descabellado suponer que fue cuesti\u00f3n de poco tiempo el que comenzara a utilizar esta met\u00e1fora de la sombra como una realidad ps\u00edquica y que a partir de un momento, sustituyese el Inconsciente freudiano por la Sombra junguiana.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Marie-Louise von Franz -una de las colaboradoras m\u00e1s cercanas de Jung- en su libro Sombra y el Mal en cuentos de hadas -que recoge 2 lecturas que se llevaron a cabo en 1957 y en 1964- nos refiere la siguiente an\u00e9cdota: Durante una discusi\u00f3n acerca de la Sombra como concepto, Jung le dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cEsto no tiene ning\u00fan sentido. La Sombra es, simplemente, todo el inconsciente\u201d. (Von Franz, 1995)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta misma forma de conceptualizar la Sombra, se la he o\u00eddo muchas veces a Rafael L\u00f3pez-Pedraza -uno de los m\u00e1s profundos analistas junguianos contempor\u00e1neos, formado por los disc\u00edpulos m\u00e1s cercanos a Jung entre los que se encontraba la von Franz, en la escuela fundada por Jung en Zurich: \u201cSombra es todo aquello que yo desconozco de m\u00ed mismo\u201d, y sin embargo, sabemos que no es la \u00fanica acepci\u00f3n del concepto utilizada por \u00e9l.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para m\u00ed, de las cosas m\u00e1s extraordinarias e interesantes que tiene el trabajo desde la perspectiva junguiana, es que a lo largo de un proceso de acompa\u00f1amiento con un paciente, vemos c\u00f3mo, a medida que van surgiendo las inquietudes, s\u00edntomas, im\u00e1genes y sue\u00f1os, vamos encontrando una correlaci\u00f3n directa entre estos y los conceptos del marco te\u00f3rico de la Psicolog\u00eda anal\u00edtica. De all\u00ed mi afirmaci\u00f3n, que repito frecuentemente, en relaci\u00f3n a que los conceptos junguianos \u201cse ven\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Y, en alguna forma, la aparici\u00f3n de los mismos a lo largo del proceso terap\u00e9utico, guardan una cierta relaci\u00f3n con el orden en que estos conceptos fueron apareciendo en la obra de Jung. Esta \u00faltima afirmaci\u00f3n la hago con la advertencia de que no sea tomada como una f\u00f3rmula, ya que en el planteamiento junguiano no hay nada m\u00e1s alejado que las f\u00f3rmulas que pueden encasillar los procesos o expresi\u00f3n de lo ps\u00edquico. Para Jung, cualquier cosa relacionada con lo ps\u00edquico, siempre fue un \u201csuceder\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si alguien, que no sepa nada de psicolog\u00eda, viene a una sesi\u00f3n de terapia, no nos quedar\u00eda m\u00e1s remedio que decirle, en relaci\u00f3n a los procesos que se dan fuera de su control y voluntad, y de los cuales no tenemos ninguna conciencia, que ellos pertenecen al \u00e1mbito de su Sombra.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el libro de von Franz citado anteriormente, ella se\u00f1ala que en la primera etapa de la aproximaci\u00f3n al inconsciente, la Sombra no es m\u00e1s que un nombre \u201cmitol\u00f3gico\u201d para todo aquello que, estando dentro de m\u00ed, yo no puedo conocer directamente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si nos paseamos por la obra de Jung, encontramos como sus planteamientos te\u00f3ricos fueron revisados una y otra vez. Un ejemplo de esto lo tenemos en el tomo 7 de sus Obras completas, quiz\u00e1s el que recoge la m\u00e1s rica s\u00edntesis de los mismos. En \u00e9l encontramos dos ensayos sobre Psicolog\u00eda anal\u00edtica \u2013de all\u00ed su t\u00edtulo. El primer ensayo llamado Sobre la psicolog\u00eda del inconsciente fue publicado por primera vez en 1917 y fue reeditado 5 veces, la \u00faltima de las cuales fue publicada en 1943. El segundo Las relaciones entre el Ego y el inconsciente fue publicado por primera vez en 1916 y reeditado 3 veces, public\u00e1ndose la \u00faltima de las mismas en 1938.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este tomo encontramos una definici\u00f3n que hace Jung de este aspecto de nuestra psique: \u201cPor Sombra me refiero al aspecto \u201cnegativo\u201d de la personalidad, la suma de todas esas cualidades \u201cdisplacenteras o inc\u00f3modas\u201d que nos gusta esconder, junto con las funciones subdesarrolladas y los contenidos del inconsciente personal\u201d (Jung, 1966a).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En esta definici\u00f3n, podemos ver que hay un enriquecimiento y una profundizaci\u00f3n del concepto inicial, mucho m\u00e1s general, que ya revisamos. En esta segunda aproximaci\u00f3n al concepto de Sombra, el autor lo asocia y lo ubica con el nivel personal del inconsciente, pero no lo identifica con el mismo. As\u00ed mismo, nos dice, que encontrar\u00edamos por lo menos 3 elementos diferentes en la Sombra:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 El aspecto negativo de la personalidad que nos gusta esconder (podr\u00edamos equivaler este esconder con reprimir).<br \/>\n\u2022 Funciones subdesarrolladas de la psique (recordar el \u201cproblema\u201d de la funci\u00f3n inferior cuando hace su desarrollo sobre los tipos psicol\u00f3gicos)<br \/>\n\u2022 Contenidos del inconsciente personal, es decir memorias perdidas, percepciones subliminales, ideas dolorosas que son reprimidas u otros contenidos que no han madurado hacia la conciencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, sabemos que el concepto de Sombra no qued\u00f3 aqu\u00ed. Hoy en d\u00eda estamos m\u00e1s familiarizados con una aproximaci\u00f3n al concepto que surgi\u00f3 posteriormente, al madurar los conceptos iniciales -sobre todo los relacionados con el Ego y el complejo del Ego- en el que la Sombra se ve como una personificaci\u00f3n de un aspecto de nuestro inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung en El hombre y sus s\u00edmbolos , el libro al que le dedic\u00f3 los \u00faltimos meses de su vida, nos dice:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cLos integrantes de nuestra constituci\u00f3n mental no pueden desarraigarse sin grave p\u00e9rdida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al ser reprimidos o desde\u00f1ados, su espec\u00edfica energ\u00eda se sumerge en el inconsciente con consecuencias inexplicables. La energ\u00eda ps\u00edquica que parece haberse perdido, al reprimirse sirve para revivir e intensificar todo lo que sea culminante en el inconsciente, con lo cual me refiero a tendencias que, quiz\u00e1s, no tuvieron hasta entonces ocasi\u00f3n de expresarse o, al menos, no se les permiti\u00f3 una existencia no reprimida en nuestra conciencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tales tendencias forman una \u201csombra\u201d. Permanente y destructiva, en potencia, en nuestra mente conciente. Incluso las tendencias que, en ciertas circunstancias, ser\u00edan capaces de ejercer una influencia beneficiosa, se transforman en demonios cuando se les reprime.\u201d (Jung, 1966b)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el libro de la Dra. von Franz mencionado anteriormente, encontramos este pasaje que complementa acertadamente esta nueva visi\u00f3n:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cEn Psicolog\u00eda junguiana, generalmente definimos a la Sombra como la personificaci\u00f3n de ciertos aspectos de la personalidad inconsciente, que podr\u00eda haberse agregado al complejo del Ego, pero que por diversas razones no lo est\u00e1n. Por lo tanto, pudi\u00e9semos decir que la Sombra es el lado oscuro, no vivido y reprimido del complejo del ego\u201d. (Von Franz, 1995)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es el Otro Yo del Dr. Merengue, el Mr. Hyde del Dr. Jerkyll. Una personalidad que vive en mi psique, que tiene autonom\u00eda propia y que al manifestarse representa los aspectos m\u00e1s opuestos a la imagen conciente que tengo de m\u00ed mismo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una vez que en el desarrollo de la psicolog\u00eda junguiana se lleg\u00f3 a esta comprensi\u00f3n de la sombra como un aspecto muy particular de nuestro inconsciente personal, con contenidos y din\u00e1micas aut\u00f3nomas y espec\u00edficas, podemos comenzar a diferenciar otros dos aspectos presentes en el mismo: el terreno de los complejos y el de las im\u00e1genes an\u00edmicas contrasexuales (anima y animus), que junto a la sombra personal conforman las estructuras contenidas en el nivel personal del inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ya para finalizar, no podemos dejar de mencionar una \u00faltima aproximaci\u00f3n al concepto de sombra aportada por el nivel colectivo del inconsciente: la sombra arquetipal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Jung es un hecho que los seres humanos nacemos con un banco de im\u00e1genes vinculados con emociones que escapan de la experiencia personal, que nos permiten \u201centender\u201d, empatizar y \u201csaber\u201d de situaciones o aspectos de la naturaleza humana aun cuando no nos pertenezcan biol\u00f3gicamente o no las hayamos vivido en carne propia. Son el conjunto de posibles patrones de comportamiento y de estructurarnos que tenemos y que conforman el nivel colectivo de nuestro inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Decimos que en este nivel del inconsciente colectivo moran los arquetipos. Las im\u00e1genes metaf\u00f3ricas de los mismos nos llegan desde diferentes v\u00edas: Quiz\u00e1s las m\u00e1s populares provienen de las divinidades del pante\u00f3n griego, desde donde podemos identificar patrones que se corresponden a ciertos \u201cesquemas de comportamiento\u201d exhibidos por estos dioses (Apolo, Afrodita, Zeus, Dionisos, Atenea); de la misma forma podemos identificar arquetipos en roles posibles que se pueden asumir (lo masculino, lo femenino, padre, madre, h\u00e9roe, sabio) y en manifestaciones posibles de la naturaleza humana: el bien o el mal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando hablamos del Mal con may\u00fascula, estamos refiri\u00e9ndonos a la sombra arquetipal. Ese aspecto no s\u00f3lo de lo humano sino de la existencia, en el que proyectamos los m\u00e1s terror\u00edficos niveles destructivos y que est\u00e1n presentes en la gran mayor\u00eda de las expresiones colectivas de pr\u00e1cticamente todas las culturas, occidentales y orientales, antiguas y contempor\u00e1neas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para terminar, quisiera leerles estos p\u00e1rrafos escritos por el poeta americano Robert Bly en su libro Un peque\u00f1o libro sobre la sombra humana que nos dan una magn\u00edfica imagen de c\u00f3mo, en relaci\u00f3n a la formaci\u00f3n de la sombra, se da el proceso y de sus resultados:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cCuando tenemos 1 o 2 a\u00f1os de edad, tenemos lo que podr\u00edamos visualizar como una personalidad de 360*: irradiamos energ\u00eda desde todos los \u00e1ngulos de nuestro cuerpo y de nuestra psique. Un ni\u00f1o corriendo es un enorme y vital globo de energ\u00eda. Muy bien, tenemos un globo de energ\u00eda, pero un d\u00eda nos damos cuenta de que a nuestros padres no le gustan ciertas partes del globo\u2026Detr\u00e1s nuestro tenemos una bolsa invisible, y en ella vamos colocando lo que a nuestros padres no les gusta, para conservar su amor. Para el momento en que vamos al colegio nuestra bolsa ya est\u00e1 bastante larga, y all\u00ed nuestros maestros nos ense\u00f1an a hacerla m\u00e1s larga a\u00fan\u2026Luego vamos al bachillerato y all\u00ed son las personas de nuestra misma edad las que nos presionan y el contenido de la bolsa sigue creciendo\u2026.Para el momento en que tenemos 20 a\u00f1os de edad, lo que queda del globo redondo de energ\u00eda, es una delgada tajada. Imaginemos un hombre alrededor de sus 24, que tiene una delgada tajada de energ\u00eda \u2013el resto est\u00e1 en la bolsa- e imaginemos que conoce a una mujer. Ella tambi\u00e9n tiene una delgada y elegante tajada que le ha quedado. Ellos se juntan en una ceremonia y esta uni\u00f3n de estas dos tajadas la llamamos matrimonio. \u00a1Incluso uniendo los dos no llegan a hacer una persona!&#8230;<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Diferentes culturas llenan la bolsa con diferentes contenidos\u2026Nos pasamos nuestros primeros 20 a\u00f1os de vida decidiendo que partes de nosotros mismos ponemos en la bolsa, y nos pasamos el resto de nuestra vida tratando de sacarlas nuevamente. Algunas veces esto se hace imposible. Es como si la bolsa se hubiese sellado. Y, \u00bfqu\u00e9 pasa entonces?&#8230;Dr. Jekyll and Mr. Hyde nos da una idea: la parte nice de nuestra personalidad se hace, en nuestra cultura ideal\u00edstica, m\u00e1s y m\u00e1s nice\u2026pero la sustancia que est\u00e1 en la bolsa adquiere una personalidad propia. No puede ser ignorada. La historia de Stevenson nos dice que la sustancia encerrada en la bolsa, un d\u00eda, aparece en otro lado de la ciudad. La sustancia en la bolsa se siente furiosa, y si lo observan, luce como un gran mono y se mueve como un gran mono\u2026La historia nos dice que cuando ponemos una parte de nosotros en la bolsa, \u00e9sta sufre una regresi\u00f3n. Se de-evoluciona hacia el barbarismo\u2026y cuando aparece nuevamente se acompa\u00f1a de miedo y rabia\u2026.Cada parte de nuestra personalidad que no amamos desarrollar\u00e1 una hostilidad hacia nosotros\u2026\u201d (Bly, 1988)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\nBIBLIOGRAFIA<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">BLY, R. (1988). A little book in human shadow. NY: Racoon Books Inc.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">FREUD,S. (1901). Obras completas. Tomo VI. Buenos Aires: Amorrortu editores.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">FREUD, S and JUNG, C. (1974). Freud and Jung letters. New Jersey: Princeton University Press.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">JUNG, C. G. (1962) Memories, dreams and reflections. New York: Random<br \/>\nHouse Inc..<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&#8212;&#8212; (1966a) Two essays on analytical psychology. Vol 7 of the Collected Works. New Jersey: Princeton University Press.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&#8212;&#8212; (1966b) El hombre y sus s\u00edmbolos. Madrid: Aguilar editores.<br \/>\nVON FRANZ, M-L. (1995) Shadow ande vil in fairy tales. Boston: Shambala Publications Inc<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<blockquote><p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EDUARDO CARVALLO Eduardo Carvallo es M\u00e9dico Psiquiatra y Analista Junguiano, miembro y Coordinador acad\u00e9mico de la Sociedad Venezolana de Analistas Junguianos (SVAJ), y de la International Asociation for Analytical Psychology (IAAP). 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