{"id":7994,"date":"2021-09-02T01:29:02","date_gmt":"2021-09-02T01:29:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=7994"},"modified":"2021-09-02T01:29:02","modified_gmt":"2021-09-02T01:29:02","slug":"la-cuarentena-atrofio-sus-ganas-de-socializar-es-apenas-normal-diario-el-espectador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-cuarentena-atrofio-sus-ganas-de-socializar-es-apenas-normal-diario-el-espectador\/","title":{"rendered":"\u00bfLa cuarentena atrofi\u00f3 sus ganas de socializar? Es apenas normal &#8211; Diario El Espectador"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"620\" height=\"368\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/CuarentenaCovid.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7995\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/CuarentenaCovid.jpg 620w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/CuarentenaCovid-300x178.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Mientras que los espacios de reuni\u00f3n vuelven a llenarse y los esquemas de vacunaci\u00f3n avanzan, muchas personas se sienten incapaces de salir de sus casas. Los sentimientos agoraf\u00f3bicos son cada vez m\u00e1s comunes y tejer de nuevo las habilidades sociales perdidas en el encierro no ser\u00e1 sencillo. Documento publicado por el Diario El Espectador, por la Redacci\u00f3n Salud, 14 ago 2021 &#8211; 9:00 p. m.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>___________________________________________<\/strong><br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de que llegara el COVID-19, el miedo irracional a los lugares abarrotados o la idea de salir de su casa probablemente se atribuir\u00eda a una forma de agorafobia. Pero en 2020, todos esos miedos antes irracionales se volvieron racionales cuando quedarse en casa fue un mandato gubernamental y una estrategia de supervivencia contra el virus. Sin embargo, la vacunaci\u00f3n avanza y a medida que las personas pasan de vivir encerradas a volver a ver a sus familias, amistades y colegas, muchas se ponen ansiosas y deciden continuar en cuarentena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos le llaman \u201cs\u00edndrome de la caba\u00f1a\u201d, que consiste en experimentar ansiedad al salir de casa, y aunque no es un diagn\u00f3stico admitido por el Manual Diagn\u00f3stico y Estad\u00edstico de los Trastornos Mentales (de Estados Unidos) o la OMS, es una experiencia que se hace cada vez m\u00e1s evidente tras a\u00f1o y medio de pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las razones pueden ser muchas: miedo al contagio o incomodidad al estar con otros. Mark Schaller, psic\u00f3logo de la Universidad de Columbia Brit\u00e1nica, en Vancouver, encuentra una explicaci\u00f3n a estos miedos en la prehistoria: antes del nacimiento de la medicina moderna, las enfermedades infecciosas habr\u00edan sido una de las mayores amenazas para nuestra supervivencia. La fiebre, por ejemplo, es clave para una respuesta inmunol\u00f3gica efectiva, pero gasta energ\u00eda. \u201cEnfermar y permitir que este maravilloso sistema inmunol\u00f3gico funcione es realmente costoso\u201d, dijo a la BBC. Por lo tanto, cualquier cosa que reduzca el riesgo de infecci\u00f3n en primer lugar deber\u00eda haber ofrecido una clara ventaja de supervivencia. Por esta raz\u00f3n, desarrollamos un conjunto de respuestas psicol\u00f3gicas inconscientes \u2014que Schaller ha denominado sistema inmunol\u00f3gico conductual\u2014 para actuar como una primera l\u00ednea de defensa y reducir nuestro contacto con pat\u00f3genos potenciales. \u201cDado que los humanos son una especie social, el sistema inmunol\u00f3gico conductual tambi\u00e9n modific\u00f3 nuestras interacciones con las personas para minimizar la propagaci\u00f3n de enfermedades, lo que llev\u00f3 a una especie de distanciamiento social instintivo\u201d, concluye.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunas investigaciones sugieren que esa sensaci\u00f3n de incomodidad al regresar a las interacciones presenciales son m\u00e1s comunes de lo que creemos, y que es una manifestaci\u00f3n del estr\u00e9s despu\u00e9s de un evento traum\u00e1tico (en este caso, una pandemia mundial y un encierro de meses, con sus diversas consecuencias).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un estudio realizado por la Asociaci\u00f3n Estadounidense de Psicolog\u00eda sobre el estr\u00e9s, publicado a un a\u00f1o de la pandemia, en marzo de 2021, calcul\u00f3 que el 49 % de los adultos encuestados anticiparon sentirse inc\u00f3modos al regresar a las interacciones en persona cuando termine la pandemia. Lo curioso tal vez es que el 48 % de quienes dijeron sentirse inc\u00f3modos ya estaban vacunados contra el COVID-19. La investigaci\u00f3n tambi\u00e9n calcula que tres de cada cuatro adultos reportaron un alto grado de estr\u00e9s en el confinamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mayo de 2020, apenas unos meses entrados en pandemia, cient\u00edficos de la Universidad de Columbia Brit\u00e1nica publicaron un estudio en la revista Anxiety, en donde calculaban que las tensiones y p\u00e9rdidas que vivimos afectar\u00e1n seriamente la salud psicol\u00f3gica. Basados en conclusiones previas sobre estr\u00e9s causado por desastres naturales, encontraron que el 10 % de las personas desarrollar\u00edan problemas psicol\u00f3gicos graves, como trastornos del estado de \u00e1nimo, trastornos de ansiedad o trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (PTSD, por su siglas en ingl\u00e9s). Pero el porcentaje podr\u00eda ser mucho mayor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A ra\u00edz del brote de SARS en 2003, varias personas desarrollaron PTSD. Un an\u00e1isis de seguimiento de cuatro a\u00f1os de setenta sobrevivientes de SARS, por ejemplo, determin\u00f3 que el 44 % desarroll\u00f3 PTSD. Incluso despu\u00e9s de recuperarse del SARS, el trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico persisti\u00f3 durante a\u00f1os en casi todos (82 %) de estos pacientes. Los s\u00edntomas del PTSD tend\u00edan a ser m\u00e1s severos en personas que ten\u00edan una alta amenaza de vida percibida (como personas pobres), bajo apoyo social, m\u00e1s parientes cercanos que sufr\u00edan o murieron a causa del SARS, que estaban en relaciones abusivas o coercitivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los psiquiatras Steven Taylor y Gordon Asmundson tambi\u00e9n sospecharon que, una vez \u201caflojara\u201d el encierro podr\u00eda haber un aumento de hikikomori, un s\u00edndrome ligeramente similar a la agorafobia descrito por el psic\u00f3logo japon\u00e9s Tamaki Saito, en 2010, como \u201cun retraimiento social severo que dura seis meses o m\u00e1s\u201d, que describe a las personas que, gracias a los avances tecnol\u00f3gicos, llevan una vida solitaria pero relativamente funcional desde el encierro en sus casas: \u201cEs probable que COVID-19 aumente la prevalencia de hikikomori, ya que las personas ansiosas por su salud se retiran de un mundo exterior contaminado por el coronavirus a la seguridad de sus apartamentos u hogares. Hay tendencias, incluso antes del COVID-19, de que las personas trabajen cada vez m\u00e1s desde casa, vean pel\u00edculas en casa en lugar de ir al cine, compren en l\u00ednea en lugar de ir a las tiendas, y pidan domicilios en vez de ir a restaurantes\u201d, escriben los autores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otros efectos del encierro, adem\u00e1s de la ansiedad. De acuerdo con el Centro de Estudios de Poblaci\u00f3n y Desarrollo de la Escuela M\u00e9dica de la Universidad de Harvard, todav\u00eda no hay mucha evidencia para respaldar una asociaci\u00f3n clara entre los bloqueos pand\u00e9micos y un cambio en la memoria o las habilidades de pensamiento. Un peque\u00f1o estudio de 2020 encontr\u00f3 que el 60 % de las personas con deterioro cognitivo leve o enfermedad de Alzheimer experimentaron un empeoramiento de la cognici\u00f3n y el delirio durante el encierro. \u201cEs algo que estoy viendo cl\u00ednicamente. Algunas personas estaban bien antes de la pandemia y ahora tienen un deterioro cognitivo m\u00e1s r\u00e1pido\u201d, dijo el doctor Joel Salinas, neur\u00f3logo del comportamiento y miembro de esa facultad, a Harvard Publishing.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn estudios de personas, el aislamiento se asocia con un mayor riesgo de demencia, aunque no est\u00e1 claro qu\u00e9 tan alto es el riesgo\u201d, dice Salinas. \u201cEn animales de laboratorio, se ha demostrado que el aislamiento causa encogimiento del cerebro y el tipo de cambios cerebrales que se ver\u00eda en la enfermedad de Alzheimer: conexiones reducidas de c\u00e9lulas cerebrales y niveles reducidos de factor neurotr\u00f3fico derivado del cerebro, que es importante para la formaci\u00f3n, conexi\u00f3n y reparaci\u00f3n de c\u00e9lulas cerebrales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">C\u00f3mo salir de la caba\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Milton Murillo, psiquiatra, psicoanalista y docente de la Universidad del Rosario, reconoce que la p\u00e9rdida de habilidades sociales y la ansiedad va mucho m\u00e1s all\u00e1 del miedo al contagio: \u201cTiene que ver con cosas que ya estaban all\u00ed y que la pandemia hizo aflorar. Esto es un poco amplio, pero las fobias sociales y la activaci\u00f3n de temores obsesivos se dieron m\u00e1s en el encierro. Digamos que se estallaron estas fragilidades y por eso parece dif\u00edcil volver afuera\u201d, explica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Colombia los efectos psicol\u00f3gicos de la pandemia en la poblaci\u00f3n a\u00fan no han sido medidos y no hay mucha informaci\u00f3n al respecto. Sin embargo, Murillo recomienda buscar ayuda profesional en caso de que los s\u00edntomas de ansiedad comiencen a afectar la funcionalidad de una persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una investigaci\u00f3n sobre la resiliencia publicada en la revista Clinical Psychology Review, en 2018, sugiere que dos tercios de las personas ser\u00e1n resistentes al estr\u00e9s causado por un evento traum\u00e1tico (en este caso, la pandemia por COVID-19). Algunas de estas personas experimentar\u00e1n un prop\u00f3sito y un significado renovados en sus vidas, al ayudar a otros durante la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, a pesar de estas buenas noticias, existe la preocupaci\u00f3n de que no haya suficientes recursos de salud mental para tratar a las muchas personas que quedaron sufriendo a ra\u00edz de la pandemia, ya sean las que ten\u00edan trastornos preexistentes relacionados con la ansiedad o quienes desarrollaron el s\u00edndrome de estr\u00e9s COVID. El mensaje es claro: no todo est\u00e1 perdido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras que los espacios de reuni\u00f3n vuelven a llenarse y los esquemas de vacunaci\u00f3n avanzan, muchas personas se sienten incapaces de salir de sus casas. 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