{"id":7960,"date":"2021-08-09T20:53:43","date_gmt":"2021-08-09T20:53:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=7960"},"modified":"2021-08-09T20:53:43","modified_gmt":"2021-08-09T20:53:43","slug":"musica-una-posible-expansion-de-recursos-en-el-ambito-analitico-julio-cesar-nunes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/musica-una-posible-expansion-de-recursos-en-el-ambito-analitico-julio-cesar-nunes\/","title":{"rendered":"M\u00fasica: una posible expansi\u00f3n de recursos en el \u00e1mbito anal\u00edtico &#8211; Julio C\u00e9sar Nunes"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"300\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Musica.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7961\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Musica.jpg 600w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Musica-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Julio C\u00e9sar Nunes Ito es Psic\u00f3logo, psicoterapeuta de orientaci\u00f3n junguiana. Graduado en Psicolog\u00eda por el Centro Universit\u00e1rio das Faculdades Metropolitanas Unidas (FMU). E-mail: <a href=\"mailto:julioitou@gmail.com\">julioitou@gmail.com<\/a>. Tomado de: Revista da Sociedade Brasileira de Psicologia Analitica, 1o sem. 2018. Junguiana. v.36-1, p.9-18.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>______________________________________________<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Traducido del portugu\u00e9s por <\/em><br><em>Eduardo Rodr\u00edguez Devis<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Abstract<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>M\u00fasica: una posible ampliaci\u00f3n de recursos en el setting anal\u00edtico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><span class=\"has-inline-color has-medium-gray-color\">En un movimiento de rescate del valor terap\u00e9utico de la m\u00fasica, este art\u00edculo busca ampliar las posibilidades de recursos a ser trabajados en el<em> setting<\/em> cl\u00ednico junguiano. A trav\u00e9s de una revisi\u00f3n de literatura de la psicolog\u00eda anal\u00edtica, se percibi\u00f3 una carencia de material relacionado a la m\u00fasica como un recurso terap\u00e9utico. A partir de este punto, se presentan algunas reflexiones de c\u00f3mo la m\u00fasica y el inconsciente pueden relacionarse por la perspectiva de la psicolog\u00eda anal\u00edtica. La experiencia personal de C. G. Jung con la m\u00fasica, las relaciones entre m\u00fasica e imaginaci\u00f3n activa, m\u00fasica y neurociencias, as\u00ed como algunas implicaciones de la utilizaci\u00f3n de este arte en el se<em>tting <\/em>anal\u00edtico se discuten en este trabajo. <\/span><\/li><li><span class=\"has-inline-color has-medium-gray-color\">Insertando la m\u00fasica en la cl\u00ednica junguiana, la misma se present\u00f3 propicia a: estimular la funci\u00f3n trascendente, favoreciendo la evocaci\u00f3n de im\u00e1genes de la psique; rebajar las defensas ego\u00edstas; complementando el trabajo como un lenguaje no verbal y a inducir al relajamiento, ayudando al paso a un estado alterado de conciencia, enriqueciendo as\u00ed el trabajo terap\u00e9utico con material simb\u00f3lico-musical. <\/span><\/li><li><em>Palabras claves: m\u00fasica, psicolog\u00eda anal\u00edtica, inconsciente, imagen, Jung.<\/em><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>_________________________________________<\/strong>______<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\"><li><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>La palabra m\u00fasica en su etimolog\u00eda se refiere al arte de las musas griegas. Musas que mueven y conmueven a la humanidad desde la antig\u00fcedad. En la mitolog\u00eda griega, Orfeo era hijo de la musa Cal\u00edope, la m\u00e1s importante entre las musas. Su habilidad y excelencia musical hizo que los animales salvajes lo siguieran y tambi\u00e9n logr\u00f3 mitigar la ira de los hombres rebeldes (BRAND\u00c3O, 1997). A trav\u00e9s de su m\u00fasica, \u201cla rueda de Ixi\u00f3n deja de girar, la piedra de S\u00edsifo se equilibra inmoviliz\u00e1ndose, T\u00e1ntalo se olvida del hambre y la sed, las Danaides ya no intentan llenar de agua el barril perforado\u201d (GRIMAL, 2014, p. 341). De esta forma, se aprecia el poderoso papel de la m\u00fasica en la mitolog\u00eda griega, posibilitando la alteraci\u00f3n del destino &#8211; hasta entonces inmutable &#8211; de sus mitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como parte inseparable de la vida, los sonidos ya est\u00e1n presentes desde la concepci\u00f3n del ser humano: pulsaciones, latidos del coraz\u00f3n, ritmos en los fluidos corporales en movimiento, pulmones respirando sincr\u00f3nicamente, la voz de la madre y el ambiente reverberando en el espacio intra y extracorp\u00f3reo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cLa m\u00fasica conecta el cuerpo y el alma, y \u200b\u200byendo m\u00e1s all\u00e1, vincula lo ct\u00f3nico con lo espiritual\u201d (ASHTON, 2010, p. 10, nuestra traducci\u00f3n).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En la literatura junguiana brasile\u00f1a existen algunos art\u00edculos y textos que abordan las letras de las canciones con sus respectivos an\u00e1lisis, sin embargo, es dif\u00edcil encontrar informaci\u00f3n sobre el uso de este arte como recurso terap\u00e9utico en el \u00e1mbito junguiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo tiene como objetivo rescatar el valor terap\u00e9utico de la m\u00fasica y su uso en la cl\u00ednica junguiana, ampliando as\u00ed el abanico de posibles recursos a utilizar. Ya sea en forma individual, grupal o alguna derivaci\u00f3n del cuidado, el elemento musical que, para algunas culturas, fue la primera forma de comunicaci\u00f3n, siempre ha estado al alcance de los terapeutas.<\/p>\n\n\n\n<p>Emp\u00edricamente, es posible observar y sentir la facilidad que la m\u00fasica tiene para movilizar la psique, intensificando la sensibilidad. Al escuchar m\u00fasica se percibe el despertar de una pluralidad de emociones que reverberan y estimulan un amplio abanico de sensaciones y percepciones. Es como si se tratara de un lenguaje emocional, &#8211; cuyo contenido se compone de melod\u00eda, timbre, ritmo, armon\u00eda, tempo, etc.- capaz de llegar a zonas de la psique donde otros est\u00edmulos presentan mayor dificultad para ello o incluso no logran producir un efecto similar (VON BARANOW, 1999).<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, la m\u00fasica tiene una propiedad que trasciende el intelecto y favorece el contacto con lo desconocido, como destac\u00f3 Freud en el Mois\u00e9s de Miguel \u00c1ngel en su experiencia con el fen\u00f3meno musical:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Sin embargo, las obras de arte me afectan mucho, especialmente la literatura y la escultura y, con menos frecuencia, la pintura. Esto me ha llevado a pasar mucho tiempo contempl\u00e1ndolos, tratando de aprehenderlos a mi manera, es decir, explic\u00e1ndome a qu\u00e9 se debe su efecto. Donde no puedo hacer esto, como con la m\u00fasica, por ejemplo, casi no puedo obtener ning\u00fan placer. Una inclinaci\u00f3n mental en m\u00ed, racionalista, o quiz\u00e1s anal\u00edtica, se rebela contra el hecho de ser movido por algo sin saber por qu\u00e9 me afecta tanto y qu\u00e9 me afecta (FREUD, 1995, p. 213).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En <em>Re-imaginar la psicolog\u00eda, <\/em>Hillman (2010) observa la similitud entre el alma y la m\u00fasica: a trav\u00e9s de temas recurrentes y en m\u00faltiples formas, ambos hablan incesantemente de s\u00ed mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>En las secciones siguientes, se presentar\u00e1n algunas relaciones entre la m\u00fasica y la psicolog\u00eda anal\u00edtica de Carl Gustav Jung: una breve historia de la relaci\u00f3n de Jung con la experiencia musical; (neuro) imaginaci\u00f3n musical; el car\u00e1cter simb\u00f3lico de la m\u00fasica; y algunas implicaciones del uso de la m\u00fasica como recurso terap\u00e9utico en el contexto anal\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. Jung y la experiencia musical<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hacia el final de su vida, Jung (2002) escribi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Es cierto que tanto la m\u00fasica como el teatro tienen que ver con el inconsciente colectivo; [&#8230;] En cierto modo, la m\u00fasica expresa el movimiento de sentimientos (o valores emocionales) que acompa\u00f1an a los procesos inconscientes. Lo que sucede en el inconsciente colectivo se debe a su naturaleza arquet\u00edpica y los arquetipos siempre tienen una cualidad numinosa que se manifiesta en la acentuaci\u00f3n de lo emocional. La m\u00fasica expresa en sonidos lo que las fantas\u00edas y visiones expresan en im\u00e1genes visuales (p\u00e1g. 150).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y fue en 1956 cuando Jung se reuni\u00f3 con la pianista y musicoterapeuta Margaret Tilly. El psiquiatra suizo hab\u00eda invitado a Tilly despu\u00e9s de recibir su correspondencia relatando sus estudios sobre el uso de la m\u00fasica y sus efectos terap\u00e9uticos. Jung le dijo que siempre encontr\u00f3 la musicoterapia sentimental y superficial, pero que sus casos eran totalmente diferentes a lo que \u00e9l imaginaba (TILLY, 1977). En esta reuni\u00f3n, Jung le pidi\u00f3 a Tilly que lo tratara exactamente como si fuera uno de sus pacientes y, despu\u00e9s de un tiempo, dijo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Esto abre nuevas v\u00edas de investigaci\u00f3n con las que nunca so\u00f1\u00e9. Por lo que me mostraste esta ma\u00f1ana, no solo por lo que dijiste, sino por lo que sent\u00ed y experiment\u00e9, siento que, a partir de ahora, la m\u00fasica debe ser una parte esencial de todo el an\u00e1lisis. Esto llega a un material arquet\u00edpico profundo que solo a veces podemos alcanzar en nuestro trabajo anal\u00edtico con pacientes. Esto es muy notable (TILLY, 1977, p. 275, nuestra traducci\u00f3n).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El encuentro parece haber sido significativo para Jung. El fundador de la psicolog\u00eda anal\u00edtica mostr\u00f3 sorpresa y entusiasmo al experimentar la terapia a trav\u00e9s de la m\u00fasica. Se dio cuenta de que la forma en que Tilly lo trataba le permiti\u00f3 entrar en contacto con contenidos profundos de la psique, abriendo as\u00ed nuevas posibilidades en la psicoterapia junguiana que no se hab\u00edan visto antes.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, se inaugur\u00f3 un gran hito para la m\u00fasica dentro de la psicolog\u00eda anal\u00edtica a trav\u00e9s de la importancia que Jung le dio a este arte luego de su experiencia personal, llegando a imaginar su inclusi\u00f3n en el proceso anal\u00edtico. Movilizando la imaginaci\u00f3n en un escenario donde la m\u00fasica es realmente un elemento indispensable en el an\u00e1lisis, es posible que en el futuro los institutos junguianos ofrezcan alg\u00fan tipo de formaci\u00f3n necesaria para utilizar este recurso en el \u00e1mbito terap\u00e9utico, as\u00ed como el arteterapia y otros recursos expresivos conquistar\u00e1n su espacio en el campo de la psicolog\u00eda anal\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Emma Jung (2006) tambi\u00e9n hizo algunas observaciones sobre la m\u00fasica, relacion\u00e1ndola con el esp\u00edritu:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La m\u00fasica, por tanto, puede entenderse como una objetivaci\u00f3n del esp\u00edritu, que ni expresa el conocimiento en el sentido l\u00f3gico-intelectual habitual, ni se produce materialmente, sino que significa una representaci\u00f3n manifiesta de los contextos m\u00e1s profundos y la regularidad m\u00e1s inquebrantable. En este sentido, la m\u00fasica es esp\u00edritu, y esp\u00edritu que conduce a lugares oscuros y remotos, ya no accesibles a la conciencia, y cuyos contenidos pr\u00e1cticamente ya no se pueden concebir con palabras, -sino a trav\u00e9s de n\u00fameros, por extra\u00f1o que parezca-, y tambi\u00e9n a la vez y al mismo tiempo y sobre todo a trav\u00e9s del sentimiento y la sensibilidad. Este hecho aparentemente parad\u00f3jico muestra que la m\u00fasica es capaz de permitir el acceso a profundidades donde el esp\u00edritu y la <em>naturaleza est\u00e1n quietos o son de nuevo uno<\/em> [&#8230;] (p. 48-49, \u00e9nfasis agregado).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El esp\u00edritu, como gu\u00eda que puede ser representada por la m\u00fasica, permite acceder a los contenidos latentes de la psique, ampliando el material a elaborar. Estos contenidos parecen prescindir del uso de palabras y conocimientos intelectuales &#8211; apuntando al campo de lo indecible &#8211; y, antag\u00f3nicamente, se configuran con n\u00fameros y sensibilidad &#8211; idea que remite a la totalidad, en la que uno no excluye al otro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. (Neuro) imaginaci\u00f3n musical<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En general, la m\u00fasica tiende a evocar sentimientos e intensificar la actividad en el hemisferio derecho del cerebro, que es responsable de la creatividad, el reconocimiento de patrones y sentimientos (ASHTON, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>Aleixo, Santos y Dourado (2017) realizaron una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica sobre la eficacia de la musicoterapia sobre s\u00edntomas neuropsiqui\u00e1tricos (como ilusiones, alucinaciones, agitaci\u00f3n, disforia, ansiedad, apat\u00eda, irritabilidad, euforia, desinhibici\u00f3n, conducta motora aberrante, trastornos del sue\u00f1o, apetito y anomal\u00edas alimentarias) de personas con demencia, de las cuales se seleccionaron 12 de 257 art\u00edculos. La musicoterapia de relajaci\u00f3n receptiva se evalu\u00f3 como un m\u00e9todo que probablemente obtenga mejores resultados en los s\u00edntomas neuropsiqui\u00e1tricos en comparaci\u00f3n con la musicoterapia activa. Aunque hubo heterogeneidad de intervenciones, dise\u00f1os metodol\u00f3gicos e instrumentos de evaluaci\u00f3n, los estudios indicaron que la musicoterapia individual o grupal demostr\u00f3 ser efectiva para reducir la depresi\u00f3n, la agitaci\u00f3n y la ansiedad.<\/p>\n\n\n\n<p>En los casos de demencia severa, en 2013 se realiz\u00f3 una encuesta a 39 ancianos diagnosticados de Alzheimer severo que fueron distribuidos aleatoria y ciegamente entre tres grupos, en la que se compararon los efectos de diferentes intervenciones musicales individualizadas: dos grupos con intervenci\u00f3n musical &#8211; pasiva, donde los pacientes solo escucharon canciones seleccionadas a trav\u00e9s de entrevistas previas, e interactiva, donde, adem\u00e1s de escuchar canciones seleccionadas, participaron en actividades interactivas, como aplaudir, cantar y bailar, acompa\u00f1ados de un facilitador musical- m\u00e1s otro grupo de control. En el corto plazo, el grupo que recibi\u00f3 la intervenci\u00f3n musical, independientemente de si fue pasiva o interactiva, obtuvo una reducci\u00f3n del nivel de estr\u00e9s y un aumento de la relajaci\u00f3n; adem\u00e1s, la intervenci\u00f3n interactiva gener\u00f3 una mejora en la condici\u00f3n emocional. A largo plazo, la intervenci\u00f3n musical pasiva redujo el nivel de estr\u00e9s, provoc\u00f3 la risa y evoc\u00f3 emociones positivas; la intervenci\u00f3n musical interactiva, por su parte, gener\u00f3 una mayor reducci\u00f3n de los s\u00edntomas conductuales y psicol\u00f3gicos de la demencia en comparaci\u00f3n con la intervenci\u00f3n musical pasiva y el grupo control (SAKAMOTO; ANDO; TSUTOU, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Musicophilia: Tales of the Music and the Brain<\/em>, el neur\u00f3logo Oliver Sacks (2007) relaciona la m\u00fasica con los estudios de neurolog\u00eda. Se citan los hallazgos de estudios realizados a mediados de la d\u00e9cada de 1990, mediante t\u00e9cnicas de neuroimagen, por Robert Zatorre y sus colegas, en los que se verific\u00f3 que el acto de imaginar m\u00fasica -adem\u00e1s de estimular la corteza motora- es capaz de activar la corteza auditiva con la intensidad aproximada de la activaci\u00f3n que se produce al escuchar m\u00fasica. Adem\u00e1s, encontraron que imaginar el acto de tocar m\u00fasica tambi\u00e9n estimula esta misma corteza. En este sentido, la imaginaci\u00f3n de un acto puede activar y estimular las mismas \u00e1reas que ofrece la propia acci\u00f3n. La imagen mental, que sol\u00eda referirse casi exclusivamente al campo visual, tambi\u00e9n puede inscribirse en la dimensi\u00f3n musical.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro estudio de Kraemer et al. (2005) se utilizaron canciones conocidas y desconocidas. Se confirm\u00f3 a trav\u00e9s de im\u00e1genes de resonancia magn\u00e9tica que, mientras los participantes escuchaban m\u00fasica familiar, hubo un llenado autom\u00e1tico por im\u00e1genes mentales musicales involuntarias cuando un espacio de silencio, de dos a cinco segundos, reemplaz\u00f3 una parte sonora de la m\u00fasica. Era como si, incluso con el espacio de silencio insertado en el medio de m\u00fasica, los participantes escucharon la m\u00fasica sin interrupciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>The Nature of the Psyche,<\/em> Jung (2011a) observa c\u00f3mo un est\u00edmulo ac\u00fastico es capaz de evocar im\u00e1genes de la psique, explicando que cuando se escucha un sonido indefinido, este est\u00edmulo sonoro activa y provoca una serie de representaciones que se despliegan en im\u00e1genes ac\u00fasticas y sensoriales. En este sentido, para Jung (2011a) la psique est\u00e1 compuesta por im\u00e1genes. Considerando que \u201cla imagen es alma\u201d (JUNG, 2011b, \u00a7 75) y que la dimensi\u00f3n de la \u00f3ptica es insuficiente para sostener toda la complejidad que encierra una imagen ps\u00edquica (BARCELLOS, 2012), la musicalidad s\u00f3lo puede convertirse en imagen en s\u00ed misma (imagen ac\u00fastica-sonora-musical), complementando la idea que se hace de imagen o incluso evocando otras dimensiones de la misma, como la visual o sensorial. Adem\u00e1s, la imagen est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de los procesos perceptivos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La imagen interna es una magnitud compleja que se compone de los m\u00e1s diversos materiales y los m\u00e1s diversos or\u00edgenes. No es un conglomerado, sino un producto homog\u00e9neo, con sentido propio y aut\u00f3nomo. La imagen es una <em>expresi\u00f3n concentrada de la situaci\u00f3n ps\u00edquica en su conjunto<\/em> y no simplemente o sobre todo de contenidos inconscientes. Ciertamente es una expresi\u00f3n de contenidos inconscientes, no de todos los contenidos en general, sino s\u00f3lo de los moment\u00e1neamente constelados. Esta constelaci\u00f3n es el resultado de la actividad espont\u00e1nea del inconsciente, por un lado, que siempre estimula la actividad de los materiales subliminales relevantes e inhibe los irrelevantes. La imagen es, por tanto, una expresi\u00f3n de la situaci\u00f3n moment\u00e1nea, tanto inconscientes como conscientes. Por tanto, su significado no puede ser interpretado solo desde la conciencia o solo desde el inconsciente, sino a partir de su relaci\u00f3n rec\u00edproca (JUNG, 1991, \u00a7 829, \u00e9nfasis agregado).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En 2004, Le\u00e3o e Silva public\u00f3 un estudio realizado con una muestra de 90 mujeres, cuya edad media fue de 45,5 a\u00f1os, con diagn\u00f3stico de fibromialgia y lesiones por esfuerzo repetitivo \/ enfermedades osteoarticulares (RSI \/ WMSD), y observ\u00f3 que, adem\u00e1s de la reducci\u00f3n estad\u00edsticamente significativa en la intensidad del dolor, las im\u00e1genes se produjeron durante la escucha de m\u00fasica. En este estudio se utilizaron tres canciones: El Bolero de Ravel, el Preludio de Lohengrin de Wagner y una Mix de canciones (no estructurada, intencionalmente desordenada). Se encontr\u00f3 que las canciones estructuradas ten\u00edan mayor potencial para evocar im\u00e1genes mentales que las Mix no estructuradas y que la evocaci\u00f3n de estas ocurri\u00f3 independientemente de las preferencias musicales, reforzando as\u00ed la propiedad evocadora de las im\u00e1genes que posee la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera espont\u00e1nea y repentina, como experiencia universal, puede surgir una pieza musical. Sacks (2007) cuestiona este fen\u00f3meno &#8211; considerando los casos en los que la m\u00fasica en cuesti\u00f3n no se ha escuchado reciente o repetidamente \u2013 y se pregunta si hay alguna raz\u00f3n por la que una determinada m\u00fasica aparece repentinamente y tambi\u00e9n si surge algo con ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva de la psicolog\u00eda anal\u00edtica, una de las posibles respuestas a las preguntas de Sacks podr\u00eda ser: \u201cEl inconsciente guio esta m\u00fasica\u201d. Es interesante notar que este fen\u00f3meno tambi\u00e9n se establece, en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, en los discursos de los pacientes: \u201cTengo esta m\u00fasica en mi cabeza &#8230;\u201d; \u201cSo\u00f1\u00e9 que, en el entorno en el que me encontraba, tocaba esa m\u00fasica\u201d. Este tipo de comentario puede ser una oportunidad para invertir en la dimensi\u00f3n simb\u00f3lico-musical de la psique, permitiendo formular algunas preguntas como: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 lleg\u00f3 esta m\u00fasica ahora?\u201d; \u201c\u00bfQu\u00e9 mensaje est\u00e1 tratando de comunicar el inconsciente de este paciente a la conciencia trayendo esta m\u00fasica?\u201d; \u201c\u00bfCu\u00e1l es este s\u00edmbolo que surgi\u00f3 espont\u00e1neamente de tu psique?\u201d; \u00ab\u00bfCu\u00e1l es el significado de esta canci\u00f3n para esta persona?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. El car\u00e1cter simb\u00f3lico de la m\u00fasica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A partir de la consideraci\u00f3n de que el acto de hacer m\u00fasica es arquet\u00edpico -en el que se convierte en instrumento de expresi\u00f3n, adem\u00e1s de lenguaje- se puede concebir que las obras y producciones musicales son susceptibles de ser aprehendidas como manifestaciones simb\u00f3licas de los m\u00e1s variados arquetipos. Por lo tanto, es probable que toda producci\u00f3n musical se considere un s\u00edmbolo. En esta perspectiva, la m\u00fasica es capaz de constelar temas arquet\u00edpicos durante su creaci\u00f3n \/ ejecuci\u00f3n, ya que proporciona su manifestaci\u00f3n correlativa: canciones sobre el amor, la felicidad, la familia, la amistad, la nostalgia, el existencialismo, lo sagrado, la muerte, etc.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El proceso creativo consiste (en la medida en que se nos permita seguirlo) en una activaci\u00f3n inconsciente del arquetipo y en una elaboraci\u00f3n y formalizaci\u00f3n en la obra terminada. En cierto modo, la formaci\u00f3n de la imagen primordial es una transcripci\u00f3n al lenguaje del presente por parte del artista, dando nuevamente a cada uno la posibilidad de encontrar el acceso a las fuentes m\u00e1s profundas de la vida que de otro modo le ser\u00edan negadas (JUNG, 2011c, \u00a7 130).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Como toda obra de arte, la producci\u00f3n musical tiene un car\u00e1cter polis\u00e9mico y multifac\u00e9tico, es decir, posibilita la manifestaci\u00f3n de m\u00faltiples significados para quienes la escuchan. Considerando que la polisemia es tambi\u00e9n la caracter\u00edstica fundamental de un s\u00edmbolo, se refuerza el car\u00e1cter simb\u00f3lico de la m\u00fasica. Para Jung (1991), el s\u00edmbolo es la mejor expresi\u00f3n posible de algo parcialmente desconocido, que involucra aspectos conscientes e inconscientes.<\/p>\n\n\n\n<p>En el proceso creativo de una obra de arte, es la cualidad de s\u00edntesis la que posibilita el surgimiento de un s\u00edmbolo en el que lo personal y lo transpersonal se fusionan (BARCELLOS, 2004).<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de escribir, pintar y bailar, la m\u00fasica tambi\u00e9n se convierte en un posible canal de comunicaci\u00f3n simb\u00f3lica dirigido a ampliar el espacio para la elaboraci\u00f3n de las preguntas que surjan. En el \u00e1mbito anal\u00edtico, es importante que el paciente encuentre este canal de comunicaci\u00f3n simb\u00f3lico para favorecer la expresi\u00f3n de su condici\u00f3n emocional (MATTA, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Jung (2011a, \u00a7 166) ya hab\u00eda se\u00f1alado la necesidad de investigar otros m\u00e9todos de exploraci\u00f3n del inconsciente: \u201cCuando no hay producci\u00f3n de fantas\u00edas, tenemos que recurrir a ayudas artificiales\u201d. Ante esta llamada, se rescata la m\u00fasica como posible respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. Algunas implicaciones musicales en el entorno junguiano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al pensar en los posibles usos, de la m\u00fasica como recurso terap\u00e9utico, es com\u00fan imaginar al par de opuestos toc\u00e1ndose &#8211; escuchando. Caminando hacia la interpretaci\u00f3n de una canci\u00f3n, uno puede pensar en la composici\u00f3n o improvisaci\u00f3n de la misma por parte del paciente o del terapeuta, teniendo en cuenta que este recurso requerir\u00eda un entrenamiento adicional por parte del terapeuta, ya sea formal o no, lo que realmente enriquecer\u00eda el trabajo. Por otro lado, es vital reconocer que el aspecto de escuchar tambi\u00e9n tiene un rico potencial para proporcionar un campo fruct\u00edfero al trabajar con el material de la psique.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ejemplo sobre las diferentes formas de trabajar con la m\u00fasica, Ashton (2010) explica que, al compararlos, algunos caminos tomados por los terapeutas pueden incluso ser contradictorios: mientras uno espera que la elecci\u00f3n musical emerja espont\u00e1neamente de la psique del paciente, otro utiliza su conocimiento musical intuitivo para elegir la m\u00fasica que cree que es \u00fatil en una situaci\u00f3n determinada.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1997, la analista junguiana Patricia Skar realiz\u00f3 un estudio en el que encontr\u00f3 en musicoterapia que el m\u00e9todo <em>Guided Affective Imagery with Music<\/em> (GIM), desarrollado por Helen Bonny, una t\u00e9cnica que evoca im\u00e1genes, sentimientos profundos y s\u00edmbolos a trav\u00e9s de la escucha de m\u00fasica en un estado de relajaci\u00f3n profunda &#8211; est\u00e1 muy cerca de la idea de Jung de la imaginaci\u00f3n activa. Skar (1997) cree que un \u00abmodelo potencial de escuchar la m\u00fasica terap\u00e9utica en el entorno de Jung podr\u00eda llamarse &#8216;imaginaci\u00f3n activa a trav\u00e9s de la m\u00fasica&#8217; \u201d(p. 397, nuestra traducci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>La imaginaci\u00f3n activa es un m\u00e9todo que incita al individuo a entrar en contacto con im\u00e1genes de fantas\u00eda, permitiendo as\u00ed el di\u00e1logo con el inconsciente y la convivencia con sus s\u00edmbolos (JUNG, 2011d).<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Jacobi (1986), la capacidad de la psique para formar s\u00edmbolos, llamada funci\u00f3n trascendente, es una funci\u00f3n compleja, operada por la psique a trav\u00e9s del mecanismo de autorregulaci\u00f3n, que une pares de opuestos en una s\u00edntesis y crea una comunicaci\u00f3n entre consciente y inconsciente. Se observ\u00f3 que la m\u00fasica favorece la activaci\u00f3n de la funci\u00f3n trascendente al movilizar los contenidos m\u00e1s profundos de la psique y traerlos a la conciencia a trav\u00e9s de la exploraci\u00f3n del material ps\u00edquico elevado, ofreciendo un terreno propicio para la elaboraci\u00f3n simb\u00f3lica (SKAR, 1997; BUSH, 1999; KROEKER, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto a la tipolog\u00eda junguiana, Hillman (1990) cree que es importante desmitificar el clich\u00e9 de que los m\u00fasicos, en general, son del tipo sentimental. Quiz\u00e1s esta tendencia a enfatizar la funci\u00f3n del sentimiento en la tipolog\u00eda de los m\u00fasicos provenga de una creencia que asocia lo intelectual (pensamiento) con lo verbal. La m\u00fasica instrumental no es verbal, sin embargo, esto no significa que est\u00e9 desprovista de atributos de funci\u00f3n de pensamiento. La gran mayor\u00eda de las canciones se rigen por reglas m\u00e9tricas, por tempo, ritmo, escala, etc. En este sentido, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda la funci\u00f3n que gobierna toda esta organizaci\u00f3n? Hay un respeto por estos elementos a la hora de componer o incluso interpretar una canci\u00f3n. En el \u00e1mbito de la interpretaci\u00f3n musical, se puede hacer de una manera m\u00e1s improvisada, en el \u201csentimiento\u201d, como suele encontrarse en el blues y el jazz; planeado con meticulosa atenci\u00f3n a las partituras y rigurosa vestimenta y postura, como en una orquesta sinf\u00f3nica; y por qu\u00e9 no con una fusi\u00f3n de ambos, como si entre estos dos polos hubiera un gradiente de posibilidades de composici\u00f3n, ejecuci\u00f3n e interpretaci\u00f3n musical, solo por nombrar algunos ejemplos. Examinando atentamente este tema, se puede decir que la m\u00fasica moviliza las cuatro funciones ps\u00edquicas, porque, en \u00faltima instancia, es una forma de arte y esto puede manifestarse a trav\u00e9s de cualquier funci\u00f3n, sin funci\u00f3n de uso preferencial por parte de la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>Mario Jacoby (2010), analista junguiano y violinista profesional, corrobora lo anterior, destacando que, en la m\u00fasica, las cuatro funciones ps\u00edquicas se utilizan y son necesarias en los m\u00e1s diversos grados. Es importante que la m\u00fasica, como herramienta terap\u00e9utica, sea considerada como una posibilidad para trabajar con todos los tipos psicol\u00f3gicos, ya que las cuatro funciones se ponen en movimiento al usarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Bush (1999), la m\u00fasica tiene el potencial de servir como pantalla de proyecci\u00f3n si el individuo es receptivo a ella, permiti\u00e9ndole entrar en su interior y reverberar una serie de respuestas e im\u00e1genes espont\u00e1neas.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro punto donde la m\u00fasica puede jugar un papel importante en el proceso de an\u00e1lisis son las defensas. Las palabras utilizadas se pueden utilizar como defensa contra el acceso a problemas clave dentro de un proceso psicoterap\u00e9utico. Valorando este posible obst\u00e1culo, una de las ventajas del uso de la m\u00fasica es que, como forma de expresi\u00f3n no verbal, tiende a traspasar con mayor facilidad los bloqueos hacia el mundo interior de las emociones y los sentimientos (KROEKER, 2013). As\u00ed, la m\u00fasica -como otras formas de arte- permite bajar las defensas del ego, posibilitando trabajar con un material m\u00e1s espont\u00e1neo de la psique.<\/p>\n\n\n\n<p>Como alternativa o posible combinaci\u00f3n, la m\u00fasica tambi\u00e9n se puede utilizar como inductora de un estado de relajaci\u00f3n, con el objetivo de alcanzar un estado alterado de conciencia o incluso reproducirlo despu\u00e9s de que se realiza la inducci\u00f3n, con el fin de facilitar el flujo de im\u00e1genes. En un estado alterado de conciencia, el material inconsciente m\u00e1s relevante y cargado emocionalmente para el individuo se selecciona autom\u00e1ticamente, como si un radar interno buscara dichos contenidos (GROF; BENNETT, 1992). En esta din\u00e1mica, los contenidos m\u00e1s significativos para el individuo son invitados a ingresar al campo de la conciencia, favoreciendo el trabajo terap\u00e9utico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6. Consideraciones finales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien se han realizado algunas reflexiones sobre la relaci\u00f3n entre m\u00fasica y psicolog\u00eda anal\u00edtica, es un hecho que a\u00fan queda mucho por investigar y explorar sobre este tema y sus resultados en el \u00e1mbito psicoterap\u00e9utico. El desaf\u00edo radica en profundizar esta relaci\u00f3n, que a\u00fan tiene poco material. Es necesario destacar que la dimensi\u00f3n sonora se inscribe a lo largo de la vida del ser humano, que, por tanto, puede ser entendida y significada por un sesgo simb\u00f3lico-musical.<\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente que existen m\u00faltiples posibilidades para el uso de la m\u00fasica en el escenario anal\u00edtico, en el que, a partir de la d\u00edada toque-escucha, hay otros desarrollos, como la composici\u00f3n, la improvisaci\u00f3n, el proceso de escucha activa o receptiva, la posible simb\u00f3lica. discusi\u00f3n, entre otros. Como se se\u00f1al\u00f3, la m\u00fasica tiene varias potencialidades: desde facilitar la inducci\u00f3n de un estado de relajaci\u00f3n hasta evocar im\u00e1genes en un viaje interior para trabajar con material inconsciente a trav\u00e9s de una posible imaginaci\u00f3n activa a trav\u00e9s de la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>Como po\u00e9tica de lo indecible, la m\u00fasica puede ser un s\u00edmbolo y tambi\u00e9n un facilitador de un proceso de formaci\u00f3n de este. Como el agua, puede penetrar entre las defensas egoicas y disolverlas, favoreciendo la evocaci\u00f3n de im\u00e1genes latentes de la psique. La m\u00fasica es viable para trabajar con todos los tipos psicol\u00f3gicos y, a trav\u00e9s de futuras investigaciones, la vieja idea de que cada tipo de m\u00fasica tendr\u00eda una tendencia a evocar una propiedad espec\u00edfica para cada caso, como potenciar la funci\u00f3n inferior de un determinado tipo, aliviar la ansiedad, aportando expresi\u00f3n emocional, favoreciendo el contacto con la sombra, etc. Adem\u00e1s, se ofrece como un lenguaje complementario: una oportunidad para trascender las limitaciones verbales. Ya sea utilizando un instrumento musical como herramienta de expresi\u00f3n o incluso elaborando una m\u00fasica existente que el paciente atribuye como significativa para la situaci\u00f3n en la que se encuentra.<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica demuestra el potencial de un universo paralelo para ser examinado cuidadosamente en la dimensi\u00f3n del alma humana. Por lo tanto, se espera que las ideas aqu\u00ed presentadas sean solo semillas para futuros estudios sobre este arte que se llevar\u00e1n a cabo en el campo junguiano. La psicoterapia, en su sentido m\u00e1s amplio, apunta al cambio; musicalmente hablando, en cada cambio, comienza una nueva m\u00fasica que, por tanto, requiere un nuevo baile. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>ALEIXO, M. A. R.; SANTOS, R. L.; DOURADO, M. C. N. Efficacy of music therapy in the neuropsychiatric symptoms of dementia: systematic review. Jornal Brasileiro de Psiqui- atria, Rio de Janeiro, v. 66, n. 1, p. 52\u201361, jan.\/mar. 2017. doi: http:\/\/dx.doi.org\/10.1590\/0047-2085000000150.<\/p>\n\n\n\n<p>ASHTON, P. W. Music, mind, and psyche. In: ASHTON, P.; BLOCH, S. (Ed.). Music and psyche: contemporary psychoanalytic explorations. New Orleans: Spring, 2010. cap. 8, p. 121-42.<\/p>\n\n\n\n<p>BARCELLOS, G. 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Junguiana. v.36-1, p.9-18. ______________________________________________ &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/musica-una-posible-expansion-de-recursos-en-el-ambito-analitico-julio-cesar-nunes\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7960","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7960","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7960"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7960\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7971,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7960\/revisions\/7971"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}