{"id":796,"date":"2011-06-29T15:19:19","date_gmt":"2011-06-29T20:19:19","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=796"},"modified":"2014-04-24T00:18:58","modified_gmt":"2014-04-24T00:18:58","slug":"796","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/796\/","title":{"rendered":"El alma masculina y la funci\u00f3n estructurante de la sensibilidad"},"content":{"rendered":"<h5 style=\"text-align: justify;\"><\/h5>\n<div align=\"center\">\n<div id=\"profile\">\n<p><strong>CARLOS BYINGTON<\/strong><\/p>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/Byington.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"152\" \/><\/div>\n<h4><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">M\u00e9dico psiquiatra y analista junguiano. Nacido en S\u00e3o Paulo, creci\u00f3 en R\u00edo de Janeiro, donde se form\u00f3 en Medicina. Se especializ\u00f3 en Psiquiatr\u00eda y Psicoan\u00e1lisis y, en 1965, se gradu\u00f3 de analista junguiano en el Instituto Jung, en Zurich. Retorn\u00f3 a Brasil y fund\u00f3, con otros colegas, la Sociedad Brasile\u00f1a de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica (SBPA), y la Sociedad Moitar\u00e1, para el estudio de s\u00edmbolos de la cultura brasile\u00f1a, m\u00e1s tarde incorporada a la SBPA. Fue el creador de la Psicolog\u00eda Simb\u00f3lica Junguiana.\u00a0Conferencia dictada en el VI Encuentro Jung &amp; Cuerpo, realizado en el Instituto Sedes Sapientiae, en S\u00e3o Paulo, Octubre del 2005 y por invitaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Venezolana de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, de la Escuela Venezolana de Psicologia Profunda y del Centro de Estudios Junguianos de Caracas, en Caracas, Noviembre de 2005. Traducci\u00f3n: Psic. Silvia Di Santo (Ecuador).<\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\"><\/div>\n<\/div>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><\/h5>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un Estudio de la Psicolog\u00eda Simb\u00f3lica Junguiana<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La descripci\u00f3n de Jung del Arquetipo del Anima en el hombre y del Arquetipo del Animus en la mujer fue muy \u00fatil para llamar la atenci\u00f3n te\u00f3rica y pr\u00e1ctica sobre la existencia de la bipolaridad de g\u00e9nero en la personalidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Durante el proceso de individuaci\u00f3n, es importante para el Ego saber que existen, en su Self, s\u00edmbolos del sexo opuesto, que le orientan para la conyugalidad y la creatividad de un modo general.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Fue as\u00ed que se tornaron c\u00e9lebres im\u00e1genes culturales del \u201ceterno femenino\u201d, que inspiran a los hombres para buscar la gloria, como Dulcinea, de D. Quijote; Beatriz, de Dante; Juana de Arco, de los soldados franceses, o el abismo, como la hechicera Circe y las sirenas que casi destruyeron al gran Ulises. De la misma forma, se registr\u00f3 la fascinaci\u00f3n arquet\u00edpica de las mujeres por figuras masculinas, como D. Juan y Casanova, cient\u00edficos, artistas y l\u00edderes pol\u00edticos y religiosos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Autores post junguianos, como Hillman y Whitmont, sintieron la necesidad de la representaci\u00f3n bipolar de los arquetipos de g\u00e9nero en la personalidad para en ellos enraizar<br \/>\nno s\u00f3lo el polo opuesto sexual del Ego, sino tambi\u00e9n el g\u00e9nero del propio Ego. As\u00ed, postularon la inclusi\u00f3n del Anima y del Animus, tanto en la personalidad del hombre como en la de la mujer.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Estoy de acuerdo con la necesidad de la concepci\u00f3n bipolar de todos los s\u00edmbolos y arquetipos, pero opino que debemos mantener el Arquetipo del Anima exclusivo en la personalidad del hombre y el Arquetipo del Animus en la de la mujer, para que tengamos un arquetipo espec\u00edfico que represente la diferencia gen\u00e9tica del hombre y de la mujer, exactamente como en los cromosomas del g\u00e9nero.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por tanto, la Psicolog\u00eda Simb\u00f3lica Junguiana, que he conceptualizado, propone que el Arquetipo del Anima y el Arquetipo del Animus sean bipolares, inclusive en cuanto al g\u00e9nero, y que formen parte del Arquetipo de la Alteridad, que articula la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica<br \/>\ndel Ego y del Otro en la Consciencia. Con eso quiero decir que las im\u00e1genes del Anima del hombre pueden ser proyectadas tanto en una mujer como en un hombre, lo mismo que sucede con el Animus de la mujer, independientemente de ser homo o heterosexuales.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De esta manera, podemos comprender mejor la important\u00edsima diferencia entre la homo-afectividad y la homosexualidad, puesto que la homo-afectividad incluye la amistad entre las personas del mismo sexo y no necesita ser sexualizada. Con esa conceptualizaci\u00f3n, es posible tambi\u00e9n percibir la atracci\u00f3n e incluso la fascinaci\u00f3n propiciadas por los Arquetipos del Anima o del Animus por personas del mismo sexo, que pueden incluso generar una conducta homosexual defensiva y no aut\u00e9ntica, que fija y limita el desarrollo. De esta manera, concibo una heterosexualidad normal y otra defensiva, e igualmente una homosexualidad normal y otra defensiva, diferencias \u00e9stas de gran importancia en el trabajo cl\u00ednico y en la caracterizaci\u00f3n te\u00f3rica de la normalidad y de la patolog\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La bipolaridad del Anima y del Animus son muy importantes tambi\u00e9n para comprender dos grandes fases en la transici\u00f3n de la infancia hacia la adolescencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Basado en mitos de predominio matriarcal y patriarcal, as\u00ed catalogados por primera vez por Bachofen, Erich Neumann describi\u00f3 el desarrollo hist\u00f3rico de la Consciencia Colectiva a trav\u00e9s de los mitos de predominio del Arquetipo Matriarcal, seguidos por los mitos de predominio del Arquetipo Patriarcal. En lugar de Arquetipo de la Gran Madre, prefiero la denominaci\u00f3n de Arquetipo Matriarcal, por el hecho de que este arquetipo sea tambi\u00e9n bipolar y englobe lo masculino y lo femenino. La evidencia de esta bipolaridad est\u00e1 en la exuberancia de los dioses de la naturaleza, como Uranos y Cronos, que act\u00faan al lado de las Diosas Madres, lo que impide abarcarlos bajo la denominaci\u00f3n de \u201cGran Madre\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La conceptualizaci\u00f3n del Arquetipo de la Alteridad por la Psicolog\u00eda Simb\u00f3lica Junguiana permiti\u00f3 ver que su expresi\u00f3n hist\u00f3rica sucede al predominio patriarcal y que los principales mitos que lo expresan son el Mito del Buda, en Oriente, y el Mito Cristiano, en Occidente. Siguiendo lo realizado por Neumann con el Matriarcal y el Patriarcal, y buscando el equivalente del Arquetipo de la Alteridad en la personalidad individual, percibimos que \u00e9ste se torna dominante por primera vez en la adolescencia y vuelve a ser dominante en la mitad de la vida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el estudio de la adolescencia es cuando vamos a usufructuar de la comprensi\u00f3n de la bipolaridad del Arquetipo de la Alteridad y de los Arquetipos del Anima y del Animus, que de \u00e9l forman parte.<br \/>\nComo describi\u00f3 Neumann en su libro \u201cEl Ni\u00f1o\u201d, en la fase matriarcal, desde el nacimiento a los 2 a\u00f1os de edad, se forma la identidad de g\u00e9nero del ni\u00f1o, y en la fase patriarcal, desde los 3 a los 12 a\u00f1os, ocurre la socializaci\u00f3n y la formaci\u00f3n moral. En la transici\u00f3n hacia la alteridad, en la adolescencia, ocurre la separaci\u00f3n de la familia y la apertura a la sociedad. En esa transici\u00f3n, vemos claramente dos subfases: la primera, de homo-afectividad; y la segunda, de hetero-afectividad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La fase de homo-afectividad, que marca el comienzo de la adolescencia y la formaci\u00f3n de la \u201cpatota\u201d crea los clubes que fortalecen la identidad sexual. En esta fase tienen lugar vivencias inici\u00e1ticas de la identidad del hombre y de la mujer, que var\u00edan de cultura a cultura. Por el hecho de que las identidades homo, hetero y bisexual se definan en esa \u00e9poca, sus disfunciones pueden traer fijaciones que confunden la identidad sexual en la vida adulta y que ser\u00e1n otra vez elaboradas y redefinidas en la mitad de la vida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La homo-afectividad tiene la funci\u00f3n de reforzar la identidad antes de pasar a la hetero-afectividad, que pondr\u00e1 a prueba la identidad de manera muy intensa. El reconocimiento de la fuerza estructurante del Anima y del Animus en la homo-afectividad es importante porque ella explica la intensidad de la formaci\u00f3n de relaciones simbi\u00f3ticas en esa fase e, inclusive, su exacerbaci\u00f3n extraordinaria por la constelaci\u00f3n de los Arquetipos del H\u00e9roe y de la Hero\u00edna, que puede llegar a las rayas de la pasi\u00f3n, con intensa fascinaci\u00f3n y admiraci\u00f3n. Estas personas pueden buscar orientaci\u00f3n psicopedag\u00f3gica y terap\u00e9utica, y es muy importante que ellas no sean autom\u00e1ticamente consideradas homosexuales, pues a veces lo son y a veces no. Hay situaciones en que es dif\u00edcil distinguir entre una persona que es homosexual y otra que entra en la homosexualidad para no perder una amistad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Con el desarrollo de la adolescencia, el Anima, el Animus y la Alteridad se constelan todav\u00eda m\u00e1s, y la hetero-afectividad se intensifica. Incluso en adolescentes homosexuales, vemos la b\u00fasqueda de parejas de tipolog\u00eda complementaria, lo que comprueba la bipolaridad del Anima y del Animus.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Estas consideraciones son preparatorias para comprender lo que quiero decir con el t\u00edtulo de la conferencia, El Alma Masculina y la Funci\u00f3n Estructurante de la Sensibilidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La Psicolog\u00eda Simb\u00f3lica Junguiana considera a todas las cosas s\u00edmbolos estructurantes, y a todas las funciones de la vida, funciones estructurantes. Todos los s\u00edmbolos y funciones estructurantes son arquet\u00edpicos, y, por tanto, podemos percibir los arquetipos por las im\u00e1genes arquet\u00edpicas (s\u00edmbolos estruturantes), como describe Jung, as\u00ed como tambi\u00e9n por las funciones de la vida (funciones estructurantes).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De esta manera, la sensibilidad es una funci\u00f3n estructurante arquet\u00edpica. Su caracterizaci\u00f3n es dif\u00edcil, pues, finalmente, toda la materia viva es sensible. En lugar de buscar definirla por su presencia en la personalidad del hombre, que es el t\u00edtulo de la conferencia, vamos a comenzar por su cercenamiento, por su ausencia y por lo que le fue impedido ser.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Podemos decir que durante el per\u00edodo de aproximadamente diez milenios en que se form\u00f3 y se desarroll\u00f3 la civilizaci\u00f3n, la sensibilidad del hombre fue intensamente reprimida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ella fue reprimida en funci\u00f3n del papel atribuido al hombre en la familia y en la organizaci\u00f3n social de predominio patriarcal. Siendo el papel del hombre y el de la mujer codificados en funci\u00f3n de las actividades del hogar y de la sociedad, y siendo las funciones del hogar atribuidas a la mujer, el hombre permaneci\u00f3 con el poder social, la competici\u00f3n profesional para proveer a la familia, el ej\u00e9rcito y la guerra. Cuando definimos y criticamos el machismo, el despotismo, la rudeza, la promiscuidad y el rufianismo del hombre patriarcal, generalmente nos referimos a lo que \u00e9l tiene y ejerce de forma poderosa y distorsionada, y casi nunca percibimos lo que \u00e9l no tiene y que sufre por no tener y, peor, lo que \u00e9l no tiene y ni siquiera puede sentir que no tiene, porque, si lo hiciera, estar\u00eda deponiendo contra su papel de hombre. Es sorprendente, sin embargo, y esto yo lo descubr\u00ed en mi proprio proceso de individuaci\u00f3n, que estas caracter\u00edsticas, que el hombre patriarcal est\u00e1 impedido de tener y de ejercer, constituyen su sensibilidad. Ella est\u00e1 tan prohibida que la insensibilidad pas\u00f3 a formar parte del papel del hombre patriarcal, es decir, por m\u00e1s educado y refinado que sea, \u00e9l, en el fondo, est\u00e1 forzado a ser insensible y rudo en muchos aspectos de su vida afectiva y profesional.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todav\u00eda no les pude transmitir fenomenol\u00f3gicamente lo que es la funci\u00f3n estructurante de la sensibilidad del hombre, pues, como estamos viendo, ella fue reprimida durante milenios. Entre tanto, sabemos que la represi\u00f3n nunca es absoluta, y generalmente buena parte del material reprimido es proyectado. Normalmente, proyectamos nuestro inconsciente para despu\u00e9s introyectarlo y formar nuestra Consciencia, pero proyectamos tambi\u00e9n lo que reprimimos para perfeccionar la represi\u00f3n, negando todav\u00eda m\u00e1s lo que tenemos prohibido integrar. Es como si dij\u00e9semos: &#8211; \u201cVean, eso no puede ser de ninguna forma una cualidad m\u00eda, pues ella es, sin duda, una caracter\u00edstica del otro\u201d. En ese caso, cuando analizamos las proyecciones, descubrimos la identidad de quien las proyect\u00f3. Pero eso no es tan f\u00e1cil, pues las proyecciones se mezclan con las caracter\u00edsticas de su blanco, lo que dificulta mucho su conocimiento. As\u00ed, sucedi\u00f3 que, \u00faltimamente, al comenzar a descubrir la sensibilidad del hombre, pasamos a examinar cuidadosamente sus proyecciones para llegar a su verdadera naturaleza. Por ese camino tortuoso, pero productivo, descubrimos las depositarias de las dos grandes proyecciones hist\u00f3ricas asociadas a la represi\u00f3n de la sensibilidad del hombre: la mujer y la homosexualidad. Sabemos eso porque el hombre patriarcal pod\u00eda ser todo, menos \u201cmujercita\u201d y gay. Pero, \u00bfque habr\u00e1 de com\u00fan entre ellos que explique la sensibilidad del hombre?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las funciones estructurantes que la mujer ejerci\u00f3 en la familia patriarcal fueron el cuidado y el cari\u00f1o para con los hijos, la acogida de su vulnerabilidad y de su sufrimiento, su dedicaci\u00f3n y celo, su ternura y delicadeza, la cultura de los sentidos del paladar para cocinar, las cualidades dom\u00e9sticas para coser y decorar la casa, la paciencia y resignaci\u00f3n frente a situaciones de impotencia, su esp\u00edritu de sacrificio y tantas m\u00e1s, que todos bien conocemos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfY los homosexuales? \u00bfQu\u00e9 es lo que ellos tienen en com\u00fan con la mujer, que el hombre patriarcal tiene prohibido ejercer? Ellos cultivan tanto el afecto y la alegr\u00eda, que en la sociedad americana fueron llamados gay. Se visten con vanidad y de forma cuidadosa, creativa y hasta chocante y estrafalaria. Basta ver el traje y corbata del hombre patriarcal, y su semejanza estereotipada con el uniforme militar, para ver una diferencia significativa del mundo gay. La distancia de la alegr\u00eda tambi\u00e9n es significativa porque el hombre patriarcal es serio, enfadado, y vive con rabia y cansado por el peso de la responsabilidad, debido a todo el poder que acumul\u00f3. S\u00famese a eso la frustraci\u00f3n y la envidia defensiva de la inmensa sensibilidad que le est\u00e1 prohibida tener y que observa con ventaja en la mujer y en los gays, y nos damos cuenta de que \u00e9l es tan serio porque es infeliz. En ese sentido, su corbata es el collar que lo estrangula con sus obligaciones. Es curiosamente simb\u00f3lico que el hombre patriarcal, cuando se permite un momento de entretenimiento y relajaci\u00f3n, lo primero que hace es aflojar el nudo de su corbata.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El desconocimiento de lo que es la sensibilidad del hombre todav\u00eda es tan grande que Jung, que enfatiz\u00f3 tanto la bipolaridad psicol\u00f3gica en el hombre y en la mujer, se refiri\u00f3 frecuentemente al Anima como la parte femenina del hombre. Pero, cuando procuramos la<br \/>\ndefinici\u00f3n de femenino en el diccionario y encontramos \u201calgo perteneciente a la mujer\u201d, quedamos frustrados, pues cre\u00edamos que descubrir\u00edamos lo que era la sensibilidad del hombre y acabamos volviendo a la mujer. En ese sentido, es f\u00e1cil hablar de la sensibilidad del hombre cuando \u00e9l sue\u00f1a con una mujer o se apasiona por ella. Pero, si \u00e9l se viste creativamente, gusta de cocinar y de escribir poes\u00eda, es humilde, delicado con las personas, inclusive con otros hombres, tiene placer en decorar la casa y perfumarse, decir que esto es cosa de mujer evade la b\u00fasqueda del conocimiento de lo que es su sensibilidad. No es raro que los gays tambi\u00e9n se pierdan en ese camino, pues, en la hora de \u201csalir del armario\u201d, como dicen, y de asumir quienes son, frecuentemente hablan con gestos, hacen \u201cca\u00eddas de manos\u201d y hasta se contonean, todo con maneras de mujer. Como si, en la hora de liberarse y realmente mostrar su sensibilidad como hombres que son, todav\u00eda no supiesen de lo que ella se trata.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">S\u00e9rgio Buarque de Hollanda fue quien m\u00e1s se aproxim\u00f3 a una definici\u00f3n de la sensibilidad, cuando describi\u00f3 al brasile\u00f1o como el hombre cordial, o sea, conectado con el coraz\u00f3n. All\u00ed llegamos muy cerca del hombre sensible. Pero entonces vienen aquellos que asocian al hombre cordial con el seductor, el \u201cmodito\u201d brasile\u00f1o, el tunante, el corrupto, el rufi\u00e1n, el promiscuo, el vagabundo, el canalla, y desaparece otra vez la sensibilidad como funci\u00f3n estructurante del alma masculina.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Finalmente, todav\u00eda no sabemos bien lo que es la sensibilidad del hombre, pero estamos cada vez m\u00e1s cerca de concluir qu\u00e9 es por el hecho de que por no poder ejercer su sensibilidad es que el hombre patriarcal no sabe amar. Se\u00f1or de un inmenso poder, \u00e9l enga\u00f1a bien. Se presenta hoy cada vez m\u00e1s pol\u00edticamente correcto, incorporando lo que suena mejor, venga de la izquierda o de la derecha. Aprendiendo con las reivindicaciones femeninas todo lo que las mujeres desean en un hombre, \u00e9l est\u00e1 encamin\u00e1ndose para percibir el camino del descubrimiento y de la expresi\u00f3n de su sensibilidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Entre tanto, en medio del viaje, siempre que surge la gran prueba del ejercicio de la sensibilidad, \u00e9l ve que el territorio en que se encuentra es una regi\u00f3n inmensa, promisoria, pero todav\u00eda desconocida. Al buscar su sensibilidad, el hombre comienza a descubrir el amor y percibe que esa es la tierra prometida, la tierra de la leche y de la miel, con la cual muchos de sus antepasados so\u00f1aron, pero que solamente algunos pocos fueron elegidos para llegar all\u00e1.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Yo les dije que uno de los problemas para conocer el contenido de nuestras proyecciones es porque ellas se mezclan con la naturaleza del blanco sobre el cual fueron proyectadas. As\u00ed, sucede que nuestro viajante, al llegar cerca de su sensibilidad, descubre que \u00e9l s\u00f3lo la conocer\u00e1 en el territorio del amor, y que esa vivencia depende del encuentro con la mujer, con la compa\u00f1era de viaje. Sorprendido, \u00e9l se da cuenta tambi\u00e9n de que su descubrimiento depende del amor, porque, para conocer su sensibilidad, necesita que ella tambi\u00e9n lo haga. Y la sorpresa siguiente es que todo lo que hab\u00eda proyectado en ella y que estaba prohibido para \u00e9l, y que \u00e9l ahora comienza a integrar, no completa la sensibilidad de ella, pues&#8230; lo que le hace falta a ella estaba proyectado en \u00e9l. Iniciativa, creatividad, poder, conocimiento, realizaci\u00f3n, independencia, autosuficiencia, autoestima, y hasta superioridad estaban proyectados en \u00e9l, y ella necesita tambi\u00e9n de buena parte de eso para saber qui\u00e9n es.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Nuestro hombre contin\u00faa sin saber como es el alma masculina, pero por lo menos \u00e9l ya sabe que ella est\u00e1 hecha de su sensibilidad proyectada desde tiempos inmemoriales en las mujeres y en los gays. Pero ahora \u00e9l ya est\u00e1 m\u00e1s animado en su b\u00fasqueda. \u00c9l descubri\u00f3 que ella se realiza en el amor y que, por tanto, \u00e9l no puede llegar all\u00ed solo, pues necesita de la mujer para acompa\u00f1arlo. Descubri\u00f3 tambi\u00e9n, para consuelo de su complejo de inferioridad, que la mujer y los gays en quienes hab\u00eda depositado todo lo que no tiene, tampoco est\u00e1n completos, pues todav\u00eda no encontraron ni realizaron plenamente su sensibilidad, pero tambi\u00e9n la est\u00e1n buscando y descubriendo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Concluyendo, quiero decirles que el alma masculina depende de la funci\u00f3n estructurante de la sensibilidad tanto cuanto el alma femenina, pero que cada uno tiene que descubrirla y realizarla a su manera. La Sombra de la humanidad es muy grande y llega actualmente a amenazar nuestra supervivencia, pero la posibilidad de que las personas busquen su alma siguiendo los caminos de su sensibilidad dentro del amor nos llena de esperanza.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Muchas gracias!<\/h4>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CARLOS BYINGTON M\u00e9dico psiquiatra y analista junguiano. Nacido en S\u00e3o Paulo, creci\u00f3 en R\u00edo de Janeiro, donde se form\u00f3 en Medicina. 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