{"id":792,"date":"2010-06-29T15:04:27","date_gmt":"2010-06-29T20:04:27","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=792"},"modified":"2014-04-24T00:05:26","modified_gmt":"2014-04-24T00:05:26","slug":"reflexiones-en-torno-a-la-confianza-en-el-proceso-del-desarrollo-etico-consciente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/reflexiones-en-torno-a-la-confianza-en-el-proceso-del-desarrollo-etico-consciente\/","title":{"rendered":"Reflexiones en torno a la confianza en el proceso del desarrollo \u00e9tico-consciente"},"content":{"rendered":"<div id=\"Layer1\">\n<div id=\"Layer2\">\n<div id=\"Layer5\">\n<div align=\"justify\">\n<div align=\"center\">\n<div align=\"center\">\n<div id=\"profile\">\n<p>JUAN ALEJANDRO BOH\u00d3RQUEZ<\/p>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/terapia.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"172\" border=\"0\" \/><\/div>\n<h4><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Juan Alejandro Bohorquez Saavedra es Psic\u00f3logo egresado de la Universidad de Manizales (Colombia). Actualmente adelanta el segundo a\u00f1o del Magister en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica, Menci\u00f3n Psicolog\u00eda Anal\u00edtica Junguiana, en la Universidad Adolfo Iba\u00f1ez de Santiago, Chile. El art\u00edculo que se presenta es el trabajo final de uno de los cursos. E-mail:juanalejandrob@hotmail.com.<\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\"><\/div>\n<\/div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La confianza ha sido definida com\u00fanmente como un valor, pero por su car\u00e1cter de aparici\u00f3n en diversos contextos y niveles de desenvolvimiento relacional, surge como concepto ambiguo. Se la puede imaginar generalmente en relaci\u00f3n a lo que se espera de la existencia o atributo de alg\u00fan objeto, instrumento y servicio personal o institucional, pudi\u00e9ndose deducir que en s\u00ed misma conlleva el sentido de confiabilidad y compromiso respecto al Otro o lo otro. Dicho valor est\u00e1 presente como condicionante en las decisiones humanas, e interviene como determinante relacional del hombre respecto a la instituci\u00f3n, aportando a la estructura sist\u00e9mica del colectivo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como elemento regulador sist\u00e9mico, la confianza toca el aspecto moral y \u00e9tico que da orden y sentido de orientaci\u00f3n al individuo y colectivo humano en cuanto al valor que se le asigna a los otros y a las cosas. Es imprescindible en el proceso de desarrollo y adaptaci\u00f3n madurativa de la especie consciente; ya que valida, en cierto sentido, el car\u00e1cter relacional y vincular entre individuos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como prop\u00f3sito en el abordaje de este tema, tendremos en cuenta ciertas ideas en la elaboraci\u00f3n de lo que podr\u00eda significar la confianza, ampliando nuestra visi\u00f3n en sentido psicol\u00f3gico, donde la noci\u00f3n de confianza nos va a remitir, en primer lugar, a la confianza en pro de patrones colectivos como atributo moral y a la confianza en s\u00ed mismo como parte de la funci\u00f3n \u00e9tica en el individuo. En tal contexto, y en segundo t\u00e9rmino, se tendr\u00e1 en cuenta la complementariedad de estos dos aspectos, el sentido moral y \u00e9tico, configuradores, en parte, de la personalidad conciente y la cultura. Para tal fin, nos ubicaremos reflexivamente desde la perspectiva de la psicolog\u00eda profunda<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En base a este desarrollo propuesto, se pretender\u00e1 finalmente, dar cuenta del significado de una \u00e9tica-consciente mediante la elaboraci\u00f3n del concepto de confianza desde el punto de vista del proceso de individuaci\u00f3n o funci\u00f3n trascendente. Aspectos impl\u00edcitos en el cierre de esta elaboraci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La confianza en la base del desarrollo y formaci\u00f3n de la conciencia moral y \u00e9tica<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como mecanismo relacional en lo b\u00e1sicamente biol\u00f3gico de la existencia humana, podemos encontrar el operar de la confiabilidad en el orden instintivo. El modo en que madre e hijo primordialmente se compenetran comienza a definir cierto rasgo de confianza. El contacto f\u00edsico, la mirada, el nutrir, los gestos y sonidos y, fundamentalmente, la sutileza emocional con que se vivencia esta experiencia por parte de la madre y del ni\u00f1o, confieren significado a la formaci\u00f3n vivencial de dicho valor en el individuo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como elemento del vivir, siguiendo una pauta madurativa, la confianza contin\u00faa constituy\u00e9ndose en el infante a trav\u00e9s del despliegue potencial en el actuar instrumental respecto al mundo; es decir, en la confrontaci\u00f3n y afrontamiento que demanda la realidad -interna y externa- y que potencia el desarrollo de mecanismos y habilidades configurados como formaci\u00f3n del Ego infantil. En este sentido, y en subsiguientes etapas visibles a trav\u00e9s del desarrollo evolutivo, comenzamos a apreciar una noci\u00f3n de confianza que tiene que ver m\u00e1s con lo abstracto desde el punto de vista pragm\u00e1tico, ya que comienza a confluir con la maduraci\u00f3n del pensamiento en el Ego y los procesos de formaci\u00f3n de la identidad individual en relaci\u00f3n a la colectividad. As\u00ed mismo, y en este punto, la com\u00fanmente llamada crisis de la adolescencia nos relata, a lo largo de la historia, un \u201cquiebre\u201d evolutivo, evocando el despertar de la conciencia, de un paso del pensamiento instrumental y operativo a un pensamiento en s\u00ed mismo, abstracto, y que confiere valor energ\u00e9tico al car\u00e1cter, voluntad, toma de decisi\u00f3n y responsabilidad individual.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Paralelamente al surgimiento y consolidaci\u00f3n de esta conciencia, la transformaci\u00f3n psicobiol\u00f3gica va operando en el infante y preadolescente pasando a un mayor nivel de manifestaci\u00f3n en la pubertad. Y en la medida en que este dinamismo especial es dado, surge en el sujeto como criterio de realidad, la virtud de la duda, la dilucidaci\u00f3n, la diferenciaci\u00f3n y la escisi\u00f3n del panorama del mundo vivido, con una mayor apreciaci\u00f3n \u2013o internalizaci\u00f3n- de lo bueno y lo malo desde el punto de vista \u00e9tico respecto a lo moral colectivo. En cuanto tal, la confianza a este nivel opera como factor en la formaci\u00f3n de identidad individual respecto al grupo, mediante la consolidaci\u00f3n del car\u00e1cter y voluntad en la toma de decisiones y en la formaci\u00f3n de un ideal y b\u00fasqueda de pares e impares en el proceso de desarrollo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Vale aclarar que esta aproximaci\u00f3n evolutiva, en relaci\u00f3n a la confianza, es una aproximaci\u00f3n conceptual desde un punto de vista l\u00f3gico por la necesidad de orden comprensivo del tema; pero no necesariamente estamos haciendo alusi\u00f3n a que tenga que darse la pubertad en el sujeto para un surgimiento de la conciencia individual de modo ipso facto. La generalidad puede definirse en t\u00e9rminos de estas categor\u00edas; pero teniendo en cuenta las diferencias individuales, en t\u00e9rminos del desarrollo madurativo de las funciones psicol\u00f3gicas, el surgimiento del criterio individual en t\u00e9rminos morales de lo bueno y lo malo puede hacerse relativo respecto a la edad. Lo importante es recalcar la importancia de la autonom\u00eda del sujeto en este nivel del pensamiento, en cuanto al cuestionamiento de pautas o regulaciones dadas y vividas como parte de la costumbre y la interdependencia en el \u00e1mbito p\u00fablico-colectivo. El \u201cquebr\u00e9\u201d viene con la duda y la agudizaci\u00f3n del inicio de la diferenciaci\u00f3n, del pasar de ser dependiente cognitivamente a ser aut\u00f3nomo, en el sentido del pensar abstracto y meta cognitivo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n a esto \u00faltimo, es interesante notar la funci\u00f3n que, en t\u00e9rminos de interdependencia del sujeto y su correlaci\u00f3n con la autonom\u00eda en un contexto determinado, juega la confianza como aspecto influyente en la formaci\u00f3n moral y \u00e9tica del individuo emergente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este punto, hemos tocado el aspecto moral y \u00e9tico, paralelo a una especial emergencia de la conciencia relacionada con el desarrollo psicobiol\u00f3gico. Antes de abordar espec\u00edficamente lo que ata\u00f1e a la \u00e9tica y moral, ampliaremos el concepto de conciencia desde el punto de vista psicol\u00f3gico. A este respecto Jung (2001) refiri\u00f3 que:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cLa palabra \u201cconciencia\u201d indica que con ella quiere denotarse un caso especial de \u201cconocimiento\u201d o de \u201cconsciencia\u201d. La \u201cconsciencia\u201d es especialmente un conocimiento o certeza sobre el valor emocional de las ideas que nos hacemos de los motivos de nuestras acciones. De acuerdo con esta definici\u00f3n la conciencia es un fen\u00f3meno complejo que consta, por una parte, de un acto de voluntad elemental o de un impulso para actuar no fundamentado conscientemente, y por otra parte de un juicio del sentimiento racional\u201d (p. 405)<br \/>\nEncontramos en esta definici\u00f3n, por una parte, un atributo valorativo, en el sentido del juicio que un sujeto hace especialmente de lo que algo le significa desde el punto de vista emotivo. Tambi\u00e9n encontramos lo que corresponde a una actuaci\u00f3n determinada a priori sin compromiso reflexivo suficiente de modo independiente o individual. Esto \u00faltimo es lo que comprende un pensamiento operativo, y una confluencia emocional en el sujeto, recurrente condicionalmente seg\u00fan la satisfacci\u00f3n de necesidades b\u00e1sicas y expectativas elementales a partir de lo esperado del medio y lo que se espera de \u00e9l. En este sentido, podemos referirnos a c\u00f3digos de actuaci\u00f3n que dan orden y sentido en direcci\u00f3n al buen actuar desde el punto de vista conciente y moral; pero cuyos l\u00edmites se configuran a partir de las posibilidades e imposibilidades del Ego en la comprensi\u00f3n, organizaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de la realidad; la cual tiene en este nivel un car\u00e1cter convencional como fen\u00f3meno sociocultural.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si tomamos la conciencia en su ampliaci\u00f3n consciente en lo que corresponde al saber-se en la acci\u00f3n o apreciaci\u00f3n de los propios sentimientos que motivan dicha acci\u00f3n, entramos a un tipo de consciencia m\u00e1s elaborada, en el sentido de la autonom\u00eda, discriminaci\u00f3n y criterio por parte del sujeto (Avarenga, 1999). Tenemos entonces, desde este punto de vista, un distanciamiento \u2013m\u00e1s no alejamiento- del precepto o c\u00f3digo de actuaci\u00f3n; algo que comienza a hacerse necesario en el individuo en tanto sujeto \u00fanico, con la capacidad de verse a s\u00ed mismo en contraste a lo preformado en el sentido del lenguaje y la cultura; es decir, en contraste a lo moralmente tipificado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La consciencia vista en este aspecto abarca una seria confrontaci\u00f3n con lo an\u00edmico y emocional del hombre, ya que requiere una atenci\u00f3n puesta en ello por su car\u00e1cter integrador de todas las facetas humanas. El sujeto en el que emerge esta actitud, se ve a s\u00ed mismo, a\u00fan cuando en principio la manifestaci\u00f3n de dicho rasgo se refleje solo en la b\u00fasqueda por lo diferente o autentico como acto externo. Un claro ejemplo de esto \u00faltimo lo encontramos en los cambios del adolescente, en la b\u00fasqueda de autenticidad vs pertenencia a lo familiar; cambios en la esfera ps\u00edquica del sujeto; partiendo, en esta etapa, por lo corporal. El hecho de que la conciencia se haga reflexiva o en la disposici\u00f3n de verse a s\u00ed misma a trav\u00e9s del Ego, va a depender del modo en que el sujeto afronte el miedo a lo novedoso o desconocido, componentes emotivos que, seg\u00fan su asimilaci\u00f3n en la independencia, reflejar\u00e1n el desenvolvimiento del ser humano creador.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cSe necesita un valor poco com\u00fan o \u2013lo que viene a ser lo mismo- una fe inconmovible si alguien quiere seguir su propia conciencia. Por regla general se obedece a la propia conciencia, pero hasta un cierto l\u00edmite establecido de antemano por el c\u00f3digo moral. Aqu\u00ed comienzan las temidas colisiones entre obligaciones, a las que dan respuesta en su mayor\u00eda los preceptos del c\u00f3digo moral, siendo las menos las decididas mediante un acto de juicio individual. Tan pronto como pierde su apoyo en el c\u00f3digo moral, f\u00e1cilmente sufre la conciencia un ataque de debilidad.\u201d (Jung, 2001, p. 410)<br \/>\nComprender este tipo de confrontaci\u00f3n de la conciencia es tomar en consideraci\u00f3n sus bases de formaci\u00f3n en lo correspondiente desde el hombre primitivo al hombre moderno, haci\u00e9ndose nuevamente \u00e9nfasis en que esto es un proceso, m\u00e1s que el transito consecutivo de un momento a otro en sentido del tiempo lineal. Podemos hallar hoy en d\u00eda, reminiscencias del ayer, especialmente en las manifestaciones m\u00e1s primitivas, descontroladas y regresivas tanto en lo individual como en lo colectivo humano. Y ha sido precisamente la moral un factor com\u00fan en la formaci\u00f3n de la conciencia y de la cultura, ya que se posiciona en lo colectivo a modo de ley, fundamentalmente en sentido del establecimiento del equilibrio de las pasiones humanas y el bien com\u00fan.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan esto, el sujeto muestra una disposici\u00f3n incondicional a asumir-se en lo moralmente convenido, en tanto ser individual. Una paradoja inherente al ser humano en su dualidad. Es por esto que un aspecto esencial del ser humano en relaci\u00f3n a la gesta de consciencia, como atributo diferenciador, tiene que ver con el conocimiento del Bien y el Mal; atributo conferido a partir del Mito del Ed\u00e9n relatado en el g\u00e9nesis b\u00edblico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed estamos refiri\u00e9ndonos a lo bueno y lo malo, como reducci\u00f3n de estos dos grandes opuestos \u2013el Bien y el Mal- que van m\u00e1s all\u00e1 del sujeto mismo. Estamos contrastando lo moral en relaci\u00f3n a lo personal y convencional, m\u00e1s pr\u00f3ximo al sujeto conciente com\u00fan. Y planteamos el dilema moral que comienza a confluir seg\u00fan la transformaci\u00f3n de la conciencia llevando a la persona al encuentro consigo mismo, en el afrontamiento de contenidos emocionales que no depender\u00e1n ya tanto del auxilio exterior de una madre, padre, personas o instituciones significativas externas, sino m\u00e1s bien de la formaci\u00f3n simb\u00f3lica interna de dichas figuras en la vida humana en proceso de diferenciaci\u00f3n desde el punto de vista ps\u00edquico; un proceso de reflexi\u00f3n mayor que la propia conciencia moral, remitiendo al sujeto a estimar los aspectos morales dentro de s\u00ed mismo como ser \u00e9tico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La actitud convencionalmente \u00e9tica del individuo, emerge en la medida en que\u201cse suscita una duda de principio entre dos posibilidades de comportamiento moral (\u2026) una situaci\u00f3n de este tipo s\u00f3lo puede resolverse reprimiendo una reacci\u00f3n moral sobre la que hasta ese momento no se ha reflexionado a favor de otra\u201d (Jung, 2001, p.421). Lo que convenga al mantenimiento de la costumbre determinar\u00e1 la conciencia \u00e9tica del sujeto, qui\u00e9n valida lo justo y ben\u00e9fico e invalida lo injusto y maligno. Estos aspectos son relativos a cada cultura en particular y sus individuos en extensi\u00f3n, as\u00ed como al momento hist\u00f3rico que enmarca los usos y costumbres de un pueblo o naci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Neumann (1960) hizo referencia a la antigua \u00e9tica, cuyo car\u00e1cter particular tiene que ver con la negaci\u00f3n de lo negativo en funci\u00f3n de la preponderancia del valor supremo del bien; el camino recto. En esta consolidaci\u00f3n inicial de la \u00e9tica, cumple una funci\u00f3n determinante la represi\u00f3n y supresi\u00f3n de potencialidades an\u00edmicas que el Ego percibe como amenazantes o dignas de desconfianza. Estas potencialidades conllevan cierta pauta arquet\u00edpica, y por tanto, un sentido difuso en lo que respecta a un valor fijo o unilateral en su modo de expresi\u00f3n, siendo lo bueno y lo malo aspectos constitutivos de la totalidad por su car\u00e1cter energ\u00e9tico y bipolar dentro de este patr\u00f3n arquet\u00edpico. Por ejemplo, tenemos que la creatividad puede servir tanto para la transformaci\u00f3n como para la destrucci\u00f3n. Es la decisi\u00f3n \u00e9tica, desde lo humano, lo que determina el manejo de estos opuestos vistos de modo integral en una determinada situaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo \u00e9tico en este nivel comprende m\u00e1s que la introyecci\u00f3n de c\u00f3digos morales por parte del individuo; ya que comporta la conciencia reflexiva como estimaci\u00f3n de los contrarios en una misma situaci\u00f3n vital, en miras a la gestaci\u00f3n de una nueva actitud de s\u00ed mismo en el mundo. Es por ejemplo el partir del reconocimiento que el sujeto comienza a tener de sus propios rasgos abominables y vergonzosos sin la intervenci\u00f3n o escisi\u00f3n de la represi\u00f3n. En este sentido Jung (2001) expuso:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cEl factor decisivo de la conciencia es aqu\u00ed aparentemente otro, no proviene del c\u00f3digo moral tradicional sino de la base inconsciente de la personalidad o de la individualidad (\u2026) cuando hay suficiente conciencia se soporta el conflicto [la contradicci\u00f3n] y surge una soluci\u00f3n creadora [\u2026] La \u00edndole de la soluci\u00f3n responde a las bases m\u00e1s profundas de la personalidad y a su totalidad, que comprende lo consciente y lo inconsciente y que, por lo tanto, se muestra superior al yo.\u201d (p. 422)<br \/>\nA partir de esto, entramos ahora en el aspecto del inconsciente y su confrontaci\u00f3n respecto a la funci\u00f3n \u00e9tica del individuo. Algo superior al yo, que en el sentido de la \u00e9tica tradicional se ha constituido en el otro desconocido o amenazante, tan claramente precisado en el fen\u00f3meno ps\u00edquico de la proyecci\u00f3n. Este otro es extra\u00f1o en su manifestaci\u00f3n, y generador de conflicto por su escurridiza caracter\u00edstica en cuanto a la posibilidad de una aprehensi\u00f3n l\u00f3gica o racional. Es el aspecto emotivo lo que ti\u00f1e el toque del inconsciente, cuando nos sentimos en un estado especial, sea positivo o negativo, y no encontramos una raz\u00f3n o comprensi\u00f3n de motivo alguno a esta condici\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El inconsciente o todo lo referido a \u00e9l, pasa a cuestionarnos desde el sentido de la confianza-desconfianza a nivel individual, en cuanto al grado de capacidad del yo de confiar en las potencialidades ps\u00edquicas que de este estrato desconocido se desprenden sin cesar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La confianza y sus concomitantes en relaci\u00f3n a la psicoterapia<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Serve (1998) explora el concepto de confianza de modo general, exponiendo que:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cla palabra confiance (confianza) viene del lat\u00edn cl\u00e1sico confidentia, que evoca la confianza en s\u00ed mismo, la seguridad, una esperanza firme o incluso la audacia (\u2026) La confianza es una sensaci\u00f3n que permite fiarse de alguien o de algo (\u2026) La confidencia se encuentra en el nivel de los sentimientos y los proyectos y engloba la idea de secreto.\u201d (p. 168)<br \/>\nEncontramos en esta definici\u00f3n varios elementos importantes que entran en relaci\u00f3n con lo psicol\u00f3gico, tanto desde el punto de vista fenomenol\u00f3gico como pragm\u00e1tico; es decir, tanto en la comprensi\u00f3n del funcionamiento ps\u00edquico en general como en la pr\u00e1ctica psicoterap\u00e9utica. Es lo que tiene que ver con la confidencialidad, el secreto, los sentimientos y la esperanza. Estos atributos hacen parte de la interacci\u00f3n o relaci\u00f3n terap\u00e9utica y el proceso que discurre en la din\u00e1mica dial\u00e9ctica entre terapeuta y paciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Se precisa de la confianza en lo m\u00e1s b\u00e1sico del restablecimiento de un Ego herido o vulnerado emocionalmente. As\u00ed mismo, se requiere cierto grado de tolerancia, paciencia y esperanza en la posibilidad del surgimiento de una nueva actitud frente a lo que en inicio se considera problem\u00e1tico, m\u00e1s cuando lo necesario apunta a un proceso de transformaci\u00f3n. El confiar en este caso, converge como funci\u00f3n primaria en la estructuraci\u00f3n de la personalidad inicial, para dar cuenta, posterior o paralelamente, de la consolidaci\u00f3n de un Ego con capacidad de tolerar frustraciones y contradicciones, como parte del proceso de maduraci\u00f3n consciente. Es decir, para una confrontaci\u00f3n seria con lo inconsciente es fundamental cierta capacidad conciente de asimilaci\u00f3n e integraci\u00f3n de sus contenidos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo inconsciente es un aspecto complementario de la conciencia, y esta de este. Ambos estratos ps\u00edquicos se constituyen e interact\u00faan de una manera especial. Uno de los factores que influye en este hecho tiene que ver con qu\u00e9:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cLa consciencia constituye el proceso de adaptaci\u00f3n moment\u00e1nea, mientras que lo inconsciente abarca todo el material olvidado del pasado individual, as\u00ed como todas las huellas de las funciones estructurales dejadas por el esp\u00edritu en general (\u2026) lo inconsciente abarca todas las combinaciones de las fantas\u00edas que todav\u00eda no se han vuelto supraliminales y que, con el paso del tiempo, dadas las circunstancias adecuadas, saldr\u00e1n a la luz de la consciencia.\u201d (Jung, 2004, p. 72)<br \/>\nEl material inconsciente participa de esta manera, compensatoriamente, en la vida diaria consciente, ya que los patrones de organizaci\u00f3n ps\u00edquica abarcan ambos aspectos de la realidad humana. Seg\u00fan las caracter\u00edsticas del desarrollo de la persona, as\u00ed mismo se va a ver reflejado el dinamismo inconsciente complementario en este proceso de formaci\u00f3n a trav\u00e9s del Ego. Es por esto que los elementos que componen la realidad conocida en vigilia, circunscritos especialmente a la imagen, reaparecen en los temas del sue\u00f1o y la fantas\u00eda, siendo sugerentes simb\u00f3licos de un misterio a develarse. Ambos estratos del psiquismo est\u00e1n contribuyendo al desarrollo de la personalidad; lo cual est\u00e1 fundamentado en este misterio; espec\u00edficamente, como acontecer del proceso de individuaci\u00f3n humana.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En psicoterapia se abordan las sutilezas con que tal proceso persiste, incondicionalmente a las interpretaciones o artima\u00f1as del ego consciente, tom\u00e1ndose como material de trabajo, las expresiones complementarias o compensatorias a nivel an\u00edmico y, por ende, relacional. El paciente llega com\u00fanmente reportando un problema o lo que considera como tal. Son especialmente frecuentes las dificultades en la vida diaria, que hacen referencia a peculiaridades en la relaci\u00f3n con los dem\u00e1s y consigo mismo, muchas de las cuales obedecen a patrones asumidos por parte del Ego, fruto de las caracter\u00edsticas de la educaci\u00f3n vivida, seg\u00fan pautas de crianza y su asimilaci\u00f3n u otros aspectos m\u00e1s influyentemente determinantes en la formaci\u00f3n de la personalidad. Respecto a esto \u00faltimo existe la denominaci\u00f3n de \u201ctraumas psicol\u00f3gicos\u201d o aspectos cargados de afectividad a la deriva del psiquismo de un individuo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un ejemplo de da\u00f1o en el sentido del desarrollo ps\u00edquico del individuo, lo encontramos en casos de pacientes que han sido v\u00edctimas de abuso sexual en alg\u00fan momento de la infancia, plante\u00e1ndosenos un reto especial en lo que respecta al acople y confianza en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica. El sentimiento de p\u00e9rdida de la autenticidad individual es bien recurrente en estos casos, confluyendo con diversos s\u00edntomas que confrontan al paciente y al terapeuta con una realidad cargada de energ\u00eda desde el punto de vista er\u00f3tico, pero que permanece sombr\u00eda por su complejidad y dificultad de asimilaci\u00f3n posterior. Se dan, en estos casos, todo tipo de inhibiciones, negaciones, compulsiones y secretos que hablan de elementos inconscientes influyendo en la vida conciente del paciente, ante los cuales se requiere de coraje y agudeza discriminativa para poder ser tratados en el proceso terap\u00e9utico. Im\u00e1genes sugerentes de este tipo de aspectos las encontramos en sue\u00f1os y fantas\u00edas, en motivos como aguas agitadas, animales devoradores y seres humanos oscuros u otras formas amenazantes. La confrontaci\u00f3n conciente con dichas im\u00e1genes conlleva un sentido dial\u00e9ctico como funci\u00f3n reparadora de la personalidad, dado que son aspectos complejos personificados que, adheridos a patrones arquet\u00edpicos m\u00e1s profundos, toman cierto car\u00e1cter aut\u00f3nomo y, por lo tanto, influencia sobre el Ego conciente. En este sentido del trauma de abuso sexual, por ejemplo, es recurrente un sentimiento de p\u00e9rdida de sentido frente a la vida, como si se hubiese, a trav\u00e9s de la violaci\u00f3n, arrancado una parte del ser individual. Es por esto que el complejo de abuso se concatena con el aspecto arquet\u00edpico en la imagen de la muerte; y de esta manera, en el obrar o actuar del paciente comienza a manifestarse elementos asociados con ello; desde un placer o atracci\u00f3n por lo cruel y destructivo, hasta ideaciones o intentos de suicidio.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es importante anotar que en relaci\u00f3n a estos ejemplos, nos basamos en t\u00e9rminos de generalidades en cuanto al tema de abuso o vulneraci\u00f3n emocional, estimando el valor que cada evento personal y espec\u00edfico conlleva como parte de la diferenciaci\u00f3n que caracter\u00edstica cada proceso terap\u00e9utico en particular. De alguna manera asociamos aqu\u00ed, a la imagen de confianza-desconfianza, este tema, por ser el m\u00e1s pr\u00f3ximo a la experiencia personal en el campo terap\u00e9utico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A este nivel, la confianza y desconfianza como atributos o funciones en la estructuraci\u00f3n y transformaci\u00f3n de la personalidad, no se pueden desligar mediante un trato aislado desde el punto de vista psicol\u00f3gico, ya que as\u00ed como lo conciente conlleva el factor inconsciente en sentido estructural y din\u00e1mico desde el punto de vista ps\u00edquico, y lo arquet\u00edpico se configura de manera parad\u00f3jica y bipolar; as\u00ed tambi\u00e9n la confianza no es dada en modo absoluto en la medida del proceso de diferenciaci\u00f3n conciente. Se requiere de cierto sentido de desconfianza como parte del discriminar lo bueno de lo malo o viceversa. Esto est\u00e1 especialmente representado en la duda, el cuestionamiento, en el no dirigirnos confiadamente a ciegas por la vida, dejando que todo lo bueno acontezca a trav\u00e9s de m\u00ed y dando por dado, a modo irreflexivo, la negaci\u00f3n de lo malo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto nos preguntamos: \u00bfen qu\u00e9 medida este acontecer pragm\u00e1tico de la confianza y su antag\u00f3nico tiene que ver con la formaci\u00f3n de la \u00e9tica en el individuo?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Reflexi\u00f3n final.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hemos abordado en principio el concepto de confianza en relaci\u00f3n al desarrollo de la conciencia y la formaci\u00f3n concomitante del atributo moral y \u00e9tico. Seguidamente, ahondamos en estas categor\u00edas, asumiendo una reflexi\u00f3n psicol\u00f3gica de estos elementos configuradores de la personalidad consciente en la cultura. Posteriormente llegamos al \u00e1mbito de la psicoterapia enunciando algunos de sus elementos de an\u00e1lisis mediante una concisa ejemplificaci\u00f3n de trauma psicol\u00f3gico. A lo largo de esto, se ha tenido en consideraci\u00f3n el aspecto de la confianza como eje central de este trabajo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si retomamos la \u00e9tica en el sentido de la actitud que el sujeto asume frente al mundo de valores, referentes y directrices morales, y en vista a la capacidad consciente de tomar en consideraci\u00f3n los antag\u00f3nicos u opuestos de un fen\u00f3meno o situaci\u00f3n, estamos frente a un acontecer integrativo; es decir, mediante la \u00e9tica, como actitud consciente en el individuo, se pretende el reconocimiento de lo impar, de la diferencia y complementariedad (Averenga, 1999). Esto implica un reconocimiento de lo humano, m\u00e1s que seguir fabric\u00e1ndonos una f\u00e9 ciega de la aparente posibilidad de comportarnos fielmente como dioses inmortales.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Neumann (1960), expresa la idea de una nueva \u00e9tica como \u00e9tica \u201ctotal\u201d en dos sentidos:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u201cprimero, porque, no siendo ya individualista, no considera la situaci\u00f3n \u00e9tica del individuo \u00fanicamente, sino toma en cuenta el efecto de la actitud individual sobre lo colectivo; segundo porque no es s\u00f3lo una \u00e9tica parcial de la conciencia, sino tambi\u00e9n toma en consideraci\u00f3n el efecto de la actitud consciente sobre el inconsciente, poniendo as\u00ed como portador de la responsabilidad no meramente al Yo como centro de la conciencia, sino a la personalidad total.\u201d (p. 83)<br \/>\nEn este sentido, y como idea general, consideramos que confiar en S\u00ed mismo, abarca m\u00e1s que una disposici\u00f3n del Yo centrado en s\u00ed mismo, ya que gran parte de lo que hacemos y pensamos sin un esfuerzo por crear sentido en ello, converge meramente de motivos que escapan a la voluntad propiamente conciente y que con el tiempo lastiman por su desconocimiento. Esto implica creer-se demasiado sin desconfiar de uno mismo; en lugar de esto, uno desconf\u00eda del otro u otro, como medida m\u00e1s c\u00f3moda para no saber-se incompleto.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es en este sentido que la inseguridad es un aspecto funcional que prolifera externamente en el mundo moderno. Hay una necesidad de ser seguro por parte del sujeto en el encuentro con el mundo competitivo. Pero tambi\u00e9n hay una necesidad de hacer-se seguro en el encuentro con-sigo mismo. Mientras pueda yo soportarme, asumiendo lo que es parte de m\u00ed y que moralmente puede ser considerado como negativo, podr\u00e9 soportar lo externo, y por ende confiar en cierta medida, sin juzgar de lleno al otro; es decir, sin atribuirle aspectos que hacen parte, inconscientemente, de mi personalidad y que por lo tanto son dignos de desconfianza.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La confianza en una perspectiva de apertura y consideraci\u00f3n del Yo en relaci\u00f3n a la estimaci\u00f3n de su vulnerabilidad potencial y limitaci\u00f3n, abre el camino a un reconocimiento humano, partiendo de la elaboraci\u00f3n e integraci\u00f3n de opuestos; por ejemplo, vicios privados vs virtudes p\u00fablicas. Confiar, en este nivel de disposici\u00f3n, implica trabajar una esperanza de nuevo sentido o significado, dar forma a una misma energ\u00eda que, por esencia, puede fluctuar circularmente y que soportada en lo humano, en un momento puede ser destructiva, amenazadora y en otro fruct\u00edfera y vivificante. El desaf\u00edo siempre ser\u00e1 el descubrir humanamente una y otra vez el punto medio de esta totalidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">REFERENCIAS<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Alvarenga, M. Z DE. (1999) \u201cO Her\u00f3i e a Emerg\u00eancia da Conci\u00eancia ps\u00edquica\u201d, Junguiana 17.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C. G. (2001) La Conciencia desde un punto de vista psicol\u00f3gico (1958). En Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, en Obras Completas, Volumen 10. Madrid: Trotta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C.G. (2004) La Funci\u00f3n Trascendente (1957). En La Din\u00e1mica de Lo Inconsciente, OC, Vol. 8. Madrid: Trotta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Neumann, E. (1960) Psicolog\u00eda profunda y nueva \u00e9tica. Buenos Aires: Fabril Editora, S.A.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Serve, J.M. Confianza. Revista Valenciana D\u00b4estudis Auton\u00f3mics N\u00famero 22 &#8211; Primer trimestre de 1998.<br \/>\nEn http:\/\/www.pre.gva.es\/argos\/fileadmin\/argos\/datos\/RVEA\/libro_22\/167-22.pdf<\/h4>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JUAN ALEJANDRO BOH\u00d3RQUEZ Juan Alejandro Bohorquez Saavedra es Psic\u00f3logo egresado de la Universidad de Manizales (Colombia). Actualmente adelanta el segundo a\u00f1o del Magister en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica, Menci\u00f3n Psicolog\u00eda Anal\u00edtica Junguiana, en la Universidad Adolfo Iba\u00f1ez de Santiago, Chile. 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