{"id":7641,"date":"2020-12-01T18:59:34","date_gmt":"2020-12-01T18:59:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=7641"},"modified":"2020-12-01T18:59:34","modified_gmt":"2020-12-01T18:59:34","slug":"poder-miedo-o-resentimiento-trudy-ostfeld-de-bendayan-entrevista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/poder-miedo-o-resentimiento-trudy-ostfeld-de-bendayan-entrevista\/","title":{"rendered":"Poder, miedo o resentimiento &#8211; Trudy Ostfeld de Benday\u00e1n. Entrevista."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"346\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Foto-Trudy.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7642\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Foto-Trudy.jpg 300w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Foto-Trudy-260x300.jpg 260w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda de Ram\u00f3n Pico<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Trudy Ostfeld de Benday\u00e1n, psicoanalista y fil\u00f3sofa con Doctorado en la Universidad de Essex. Miembro de la IAAP (International Association for Analytical Psychology) y de la AVPA (Asociaci\u00f3n Venezolana de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica). Autora de libros como <em>Anima Mundi<\/em> y <em>Ecce Mulier: Nietzsche and the Eternal Feminine<\/em> y de numerosos art\u00edculos y conferencias. Este documento fue tomado de la Web del diario <em>El Nacional <\/em>de Venezuela, publicado el 8 de Noviembre de 2020. La entrevistadora fue Jo-Ann Pe\u00f1a-Angulo.<\/p><p><strong>__________________________________________________<\/strong><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1.En una de sus conferencias, habla sobre el empleo maligno del poder y la subordinaci\u00f3n del otro, a trav\u00e9s de distintos mecanismos. En este sentido, \u00bfpuede explicarnos el proceso del uso de la fuerza desde la sombra? \u00bfPartiendo de este principio, es m\u00e1s f\u00e1cil o m\u00e1s dif\u00edcil el uso del miedo y del temor para dominar?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El empleo maligno del poder exige la subordinaci\u00f3n del otro a trav\u00e9s de diversos medios, tales como la fuerza, la persuasi\u00f3n, el enga\u00f1o, la l\u00f3gica argumentativa, la conversi\u00f3n por fe, la convicci\u00f3n por raz\u00f3n, las amenazas, la manipulaci\u00f3n o las torturas. En general, el poder ejercido desde la sombra emplear\u00e1 cualquier m\u00e9todo capaz de capitalizar a su favor ya sea la incondicionalidad o la desesperanza de los individuos bajo su mandato a fin de arrear el castrado reba\u00f1o hacia su redil. Bajo un r\u00e9gimen tir\u00e1nico, se engloban aspectos tales como la subyugaci\u00f3n, el despotismo, la megaloman\u00eda, la dominaci\u00f3n y la explotaci\u00f3n. Las descripciones de tiran\u00eda usualmente incluyen el ejercicio de la soberan\u00eda absoluta, la justicia arbitraria y las regulaciones persecutorias y crueles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contra todo aquello que se le oponga o resista, la estrategia m\u00e1s productiva para lograr los oscuros fines siempre ser\u00e1 el temor. El ejercicio del poder a trav\u00e9s del temor logra objetivos que otras formas de poder no pueden. La habilidad de instilar temor pertenece a la ejecuci\u00f3n total del poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El miedo es capaz de sostener imperios unidos tal como lo logra el lenguaje, la idiosincrasia, la econom\u00eda o la geograf\u00eda. La idea de instilar miedo es la causa del sostenimiento de la tiran\u00eda. El miedo pertenece mitol\u00f3gicamente al mundo de Ares, amo de las batallas, siendo uno de sus hijos Fobos (miedo) de donde procede la palabra \u201cf\u00f3bico\u201d. S\u00f3lo un tonto o un inconsciente no es capaz de sentir miedo: desconoce el alcance real de la maldad. En fin, cualquiera que sea el m\u00e9todo empleado, el complejo de poder anhela fren\u00e9ticamente subordinar todas las fuerzas disponibles a fin de permanecer en el tope.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existen diferentes estilos de poder y los mismos cubren un amplio espectro que va desde el ejercicio beneficioso del mismo a la desp\u00f3tica malignidad. Tales estilos de poder\u00edo pueden manifestarse a trav\u00e9s del liderazgo, influencia, resistencia, autoridad, tiran\u00eda, prestigio, necesidad de control, ambici\u00f3n, etc. Todas estas facetas constituyen los componentes del poder, los aspectos que reunidos constituyen su fuerza, su habilidad de actuar, de tener y mantener o de esclavizar y destruir. Si bien seria de suma utilidad desarrollar y diferenciar cada una de las m\u00e1scaras tras las cuales se agazapa el poder, por razones de tiempo, me limitar\u00e9 a referirme a dos expresiones siniestras del mismo: el poder carism\u00e1tico sombr\u00edo y el fundamentalismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta iluminador, para una aproximaci\u00f3n al tema, considerar el concepto de \u201csombra\u201d propuesto por el psiquiatra suizo C. G. Jung, y que se refiere a todos aquellos aspectos de nuestra personalidad que nos averg\u00fcenzan y deseamos esconder de la vista de los dem\u00e1s \u2013deseos reprimidos, impulsos salvajes, motivaciones moralmente cuestionables y, sobre todo, resentimientos. Tambi\u00e9n incluye contenidos desconocidos por el ego. Los aspectos no reconocidos o asumidos por el ego tienden a ser proyectados sobre los dem\u00e1s. Convertimos al otro, as\u00ed, en portador de nuestro \u201cyo\u201d despreciable. Todos aquello que nos resulte intolerable en otra persona, grupo \u00e9tnico, cultural o religioso, y por los cual solemos criticar y juzgar severamente de manera emotiva o vehemente, generalmente son aspectos propios proyectados. As\u00ed como no podemos amar aquello que no est\u00e1 presente pri\u00admeramente en nosotros, tampoco podemos odiar lo descono\u00adcido. Los rasgos sombr\u00edos de nuestra personalidad son activados generalmente cuando se manejan asuntos relacionados con el poder, el dinero y el sexo.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"2\"><li><strong>Con respecto a sus estudios arquetipales publicados, resalta la obra Anima Mundi, \u00bfcu\u00e1l es la relaci\u00f3n mitos y arquetipos? En el caso de dos ejemplos concretos: \u00bfCu\u00e1les mitos funcionaron para el nazismo?<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puesto que no soy analista pol\u00edtica, me aproximo desde mi marco epist\u00e9mico en un intento de desentra\u00f1ar las causas de la evidente expansi\u00f3n de los populismos, nacionalismos, movimientos xenof\u00f3bicos y autoritarismos y, para ello, me resulta imprescindible comprender la relaci\u00f3n de las culturas con sus mitos, arquetipos y sombras colectivas a fin de comprender, e incluso anticipar, lo que se activando. Siempre se hace preciso recordar que, cuando los junguianos hablamos de dioses, lo hacemos como met\u00e1foras o im\u00e1genes arquetipales. Entendiendo como arquetipos a sistemas energ\u00e9ticos de naturaleza ps\u00edquica determinantes de todo forma de experiencia ps\u00edquica. Son elementos universales, eternos y heredados, que se manifiestan a trav\u00e9s de im\u00e1genes simb\u00f3licas y representan eventos primigenios que dieron forma a la humanidad desde tiempos inmemoriales: son elementos estructurales de psique humana. En general, podemos decir que psicol\u00f3gicamente un arquetipo es la imagen de un instinto. Los mismos se manifiestan tanto a un nivel personal como colectivo. Hay tantos arquetipos como situaciones t\u00edpicas en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso del nazismo, Jung emprendi\u00f3 el estudio arquetipal del mismo descubriendo la irrupci\u00f3n en la psique colectiva de la civilizada Alemania -cuna de Beethoven y de Goethe- de un antiguo dios de la tormenta y la embriaguez, Wotan despu\u00e9s de un largo reposo en el inconsciente cultural. En su ensayo \u201cWotan\u201d, el psiquiatra suizo, halla la expresi\u00f3n de tal nefasta activaci\u00f3n en el Movimiento de la Juventud Alemana, donde esta primitiva deidad fue honrado desde el comienzo de su resurrecci\u00f3n con sangrientos sacrificios de ovejas. Jung concluye al respecto: \u201c<em>Me atrevo a presentar la afirmaci\u00f3n her\u00e9tica de que el viejo Wotan, con su car\u00e1cter abismal e insondable, explica el Nacionalsocialismo m\u00e1s que, en conjunto, los tres razonables factores mencionados. Aunque cada uno de ellos aclara un aspecto importante de las cosas que est\u00e1n sucediendo en Alemania, todav\u00eda m\u00e1s lo explica Wotan, y concretamente el fen\u00f3meno general mismo, que permanece extra\u00f1o e incomprensible para quien no sea alem\u00e1n, incluso despu\u00e9s de la m\u00e1s profunda reflexi\u00f3n<\/em>.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte el mito que los sostuvo fue el del Ubermensch, la raza superior que Hitler promet\u00eda a la masa vencida y desmoralizada de los alemanes a consecuencia de los estragos causados por la primera guerra mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cabe agregar que los mitos son el despliegue de los arquetipos a trav\u00e9s del continuo espacio-temporal. O, como hermosamente lo describe el reconocido mit\u00f3logo Joseph Campbell cuando escribe: \u201cel mito es el sue\u00f1o colectivo y el sue\u00f1o es el mito privado\u201d<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"3\"><li><strong>En su trabajo sobre los s\u00edntomas posmodernos, expresa que si Freud vivi\u00f3 en la \u00e9poca de la neurosis, la nuestra se inserta en la \u00e9gida de la psicopatolog\u00eda. \u00bfPuede explicarno squ\u00e9 significa vivir en esta era? En el campo pol\u00edtico \u00bfEs bidireccional la relaci\u00f3n<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El continuo bombardeo medi\u00e1tico no permite la apertura de un espacio para la reflexi\u00f3n, la cual requiere \u201cfuego lento\u201d, de tal modo que no hay posibilidad para la \u201cpsiquizaci\u00f3n\u201d de las experiencias: \u201cla inflaci\u00f3n de la informaci\u00f3n\u201d, concluye Baudrillard, conlleva a \u201cla deflaci\u00f3n de significado\u201d(1994, p. 79). Los medios nos ofrecen tan s\u00f3lo una veloz sucesi\u00f3n de im\u00e1genes acompa\u00f1adas de comentarios compactados que impiden la utilizaci\u00f3n de un pensamiento complejo. Incluso ante las im\u00e1genes de horror que plagan al mundo, vamos agotando nuestra capacidad de asombro por la imposibilidad de \u201cmetabolizar\u201d emocional y ps\u00edquicamente el inmenso c\u00famulo de informaci\u00f3n recibida. Las cat\u00e1strofes que atestiguamos terminan por convertirse en espect\u00e1culos a trav\u00e9s de nuestras pantallas. La vertiginosa sucesi\u00f3n de informaciones e im\u00e1genes acaba por neutralizar unas a otras. El exceso los vac\u00eda de sustancialidad. Podemos afirmar que conocemos hoy acerca de muchas cosas, m\u00e1s comprendemos cada vez menos sobre la real naturaleza humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, si bien los logros de la ciencia y la tecnolog\u00eda han hecho la vida m\u00e1s c\u00f3moda, a la vez, han logrado hacerla menos humana. La idea del crecimiento ilimitado ha alejado al hombre de sus or\u00edgenes; lo ha deshabitado de lo esencial. El sujeto se ha ido vaciando del sentido de ser; se ha vaciado de alma. El alma es sabidur\u00eda, no conocimiento. El enfoque posmoderno nos ha alejado de lo natural para sumergirnos en el vac\u00edo conceptual: vivimos el \u201cnihilismo de la transparencia o de la neutralizaci\u00f3n\u201d como lo califica Baudrillard.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de la globalizaci\u00f3n, el hombre, como nunca se ha perdido en la nada vertiginosa. La disyuntiva hamletiana, \u201cser o no ser\u201d, parece ya no tener cabida en nuestros tiempos. \u201cA cu\u00e1l de las m\u00faltiples m\u00e1scaras me adhiero yo\u201d es la problem\u00e1tica emergente. El pensador venezolano, Juan Liscano, expresa la condici\u00f3n del hombre actual con las siguientes palabras: \u201c<em>el vac\u00edo del alma contempor\u00e1nea [resulta de la ruptura del v\u00ednculo espiritual con la naturaleza y sometida \u00e9sta a la exploraci\u00f3n tecnol\u00f3gica y a la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica, el civilizado se llena de hechos ef\u00edmeros existenciales, de inmediateces evanescentes, de novedades publicitadas, envejecidas en seguida, ausente, exacerbado el ego, sin participaci\u00f3n ya en el inmenso ritmo c\u00f3smico. Es persona y no participante din\u00e1mico del orden universal, es decir, personoe, m\u00e1scara de actor, s\u00f3lo personaje en una desordenada e improvisada representaci\u00f3n del indefinible absurdo que nos rige<\/em>\u201d (1993, p. 117).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, si la \u00e9poca de Freud puede ser conceptualizada como la era de la neurosis, la nuestra pueda ser insertada, adem\u00e1s de la psicosis, bajo la \u00e9gida de la psicopat\u00eda: del pathos (sufrimiento) de psyche (alma). La psicopat\u00eda con sus manifestaciones destructivas y su carencia de ley, orden y l\u00edmites nos remite directamente al titanismo. Hemos tra\u00eddo lo tit\u00e1nico-prometeico a escena y hemos enviado a Eros, el principio de relaci\u00f3n, de conexi\u00f3n y de intimidad (interna y externa) al exilio. Y es que Eros necesita tiempo de sedimentaci\u00f3n, y tiempo es de lo que m\u00e1s carecemos: queremos m\u00e1s tiempo para matar el tiempo. Donde no hay eros, reina el poder, concluye Jung. Es decir, la psicopat\u00eda. Todos contenemos en nuestra naturaleza esta inferioridad psicop\u00e1tica capaz de irrumpir cuando nuestro \u201cprecio\u201d es alcanzado: sea este precio traducido en poder, prestigio, dinero o placer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Realizando una impostaci\u00f3n junguiana al terreno psicosocial, el analista junguiano, Adolf Guggenb\u00fchl-Craig, nos ejemplifica en su obra \u201cEros on Crutches\u201d, las consecuencias del exilio de Eros: Si bien, un guerrero con Eros lucha en defensa de los valores que le son importantes y est\u00e1 presto a entregar su vida por salvar la de otros o por sus elevados ideales, un guerrero sin Eros, en cambio, es un mercenario brutal, un asesino en masa, un exterminador demon.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"4\"><li><strong>\u00bfPuede explicarnos la relaci\u00f3n entre los l\u00edderes carism\u00e1ticos y la ideolog\u00eda del resentimiento? \u00bfFue el caso de Hitler y el nazismo?<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quisiera comenzar a desarrollar el tema del resentimiento con el sue\u00f1o de un paciente pues lo estimo de \u00edndole did\u00e1ctica:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Me encuentro saliendo de mi casa materna y voy caminando calle abajo. Pasa un joven a mi lado y, de la nada, me lanza un escupitajo y sigue su camino. Me quedo paralizado\u2026 impotente\u2026 no respondo. Sigo caminando por tiempo indefinido lleno de rabia\u2026 de desprecio\u2026 de indignaci\u00f3n. Cuando de pronto veo llegar frente a m\u00ed a un hombre elegante: vestido de flux y corbata. Un hombre de esos poderosos\u2026 Me da rabia su andar seguro y desenvuelto. Cuando pasa a mi lado sin siquiera mirarme, le lanzo un escupitajo y emprendo la huida.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este sue\u00f1o es ejemplo fidedigno de los estragos causados por la impotencia y el resentimiento cuando no son reconocidos como propios sino proyectados sobre un otro. Tales sentimientos irracionales que, tanto a nivel personal como colectivo, surgen de los abismos m\u00e1s profundos de nuestro ser, y que constituyen el sustrato de conductas agresivas, pueden hallar un cauce id\u00f3neo a trav\u00e9s de la militancia o simpat\u00eda pol\u00edtica como en este caso concreto. Pues, bajo el amparo de pseudo-ideolog\u00edas resulta falible dar rienda suelta a las emociones m\u00e1s sombr\u00edas. El resentimiento, tanto del l\u00edder como de sus adeptos, conllevan a tr\u00e1gicas consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fil\u00f3sofo alem\u00e1n, F. Nietzsche, quien en su obra \u201cLa genealog\u00eda de la moral\u201d, se ha abocado a tan relevante tem\u00e1tica. El pensador estima que el acto vengativo m\u00e1s cruel del individuo impotente, mediocre y resentido contra aquel que considere su enemigo es el de una radical transvaloraci\u00f3n de los valores sostenidos por las naturalezas fuertes y \u201cnobles\u201d como \u00e9l las denomina. Como resultado, quedar\u00eda invertida la l\u00f3gica de los juicios morales genuinos que nunca pueden estar basados en el resentimiento. As\u00ed, en lugar de los valores positivos tales como la nobleza, la bondad, el \u00e9xito, la excelencia, el leg\u00edtimo poder, la belleza, la libertad, la independencia, la felicidad se exalta la pobreza, la miseria, la impotencia, la indigencia, la ignorancia, la violencia, la marginalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los rasgos sombr\u00edos son elevados por los resentidos y mediocres al c\u00e9nit de la escala valorativa. \u201cNivelar para abajo\u201d parece ser la consigna. Una vez que el individuo resentido haya asumido el poder, es falible decretar, acorde a Nietzsche: \u201c\u2019<em>Los se\u00f1ores\u2019 est\u00e1n liquidados; la moral del hombre vulgar a vencido<\/em>.\u201d Tal acto de transvaloraci\u00f3n es propio del resentimiento pues para el resentido queda vedada la aut\u00e9ntica reacci\u00f3n, la reacci\u00f3n de la acci\u00f3n y por ende, se desquita de manera indirecta. Por ello, Nietzsche concluye que la venganza del impotente contra su adversario ser\u00e1 siempre in effigie (en ausencia).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, el tambi\u00e9n fil\u00f3sofo alem\u00e1n Max Scheler en su obra magistral \u201cRessentiment\u201d, en l\u00ednea con Nietzsche, concluye que los sujetos posesos por el resentimiento usualmente no son los criminales que act\u00faan su violencia sobre el otro de manera directa sino, m\u00e1s bien, son aquellos que se encuentran detr\u00e1s de los actos delictivos. Incitan a los dem\u00e1s a cometerlos. No obstante, el hombre noble, quien tambi\u00e9n puede sentir resentimiento, sin embargo, en \u00e9ste, acorde a Nietzsche, <em>\u201cse consuma y se agota en una reacci\u00f3n inmediata [de retaliaci\u00f3n] y, por ello, no envenena. Con todo, ni siquiera aparece en innumerables casos en los que resulta inevitable su aparici\u00f3n en los d\u00e9biles e impotentes\u201d<\/em>. Y a\u00f1ade: <em>\u201cen las naturalezas fuertes y plenas\u2026 hay una sobreabundancia de fuerza pl\u00e1stica, remodeladora, regeneradora. Una fuerza que tambi\u00e9n hace olvidar\u2026 Un hombre as\u00ed se sacude de un solo golpe muchos gusanos que en otros, en cambio, anidan subterr\u00e1neamente.\u201d<\/em> Ese sentimiento invasivo de odio, envidia, malicia y desprecio sobre los cuales se levanta el resentimiento puede darse a nivel personal o colectivo. Cuando el resentido asume el poder lo hace generalmente de forma totalitaria y su inversi\u00f3n de valores se traduce en una suplantaci\u00f3n o redefinici\u00f3n de todos los organismos aut\u00f3nomos en un esfuerzo por privar a la sociedad de cualquier vestigio de autonom\u00eda. Se produce un cambio radical y se desnaturalizan cuerpos tales como el ej\u00e9rcito, el poder judicial, las universidades, los centros informativos, de cultura, la organizaci\u00f3n empresarial, el mundo financiero e industrial, el social y laboral, los centro de asistencia m\u00e9dica, etc. En nuestro caso hemos llegado a una redefinici\u00f3n incluso de nuestros s\u00edmbolos patrios, nombre del pa\u00eds y hasta huso horario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo debe funcionar bajo el r\u00e9gimen de la transvaloraci\u00f3n o inversi\u00f3n de todos los valores. Es decir, toda la moral colectiva se configura a partir de las emociones m\u00e1s negativas y peligrosas de la naturaleza humana y no en alguna ideolog\u00eda de \u00edndole altruista. Comenzado por el propio l\u00edder totalitario quien dirige a una mesmerizada sociedad de masas. El profesor de antropolog\u00eda de la Universidad de Boston, Charles Lindholm , en su libro \u201cCarisma\u201d, escoge a Hitler como ejemplo del nefasto alcance del hombre resentido: Hitler <em>\u201cfue un hu\u00e9rfano, un marginado, quien hab\u00eda sido rechazado por la academia de artes donde hab\u00eda depositado todas sus esperanzas, sin familia, vocaci\u00f3n ni amigos; t\u00edmido, vacilante, indeciso\u2026 se hallaba impulsado por sentimientos de odio, envidia y resentimiento.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como podemos apreciar, el resentimiento, es el com\u00fan denominador de todos los movimientos totalitaristas. De tal manera, el l\u00edder resentido \u201cact\u00faa como altoparlante que proclama los deseos m\u00e1s secretos, los instintos menos admisibles\u2026de toda una naci\u00f3n.\u201d El dirigente y sus seguidores se encuentran aliados en una comuni\u00f3n emp\u00e1tica dentro de lo colectivo. El l\u00edder les provee \u201cenemigos para odiar y camaradas para amar\u201d, concluye Lindholm. La venganza y la auto reparaci\u00f3n se convierten en imperativos categ\u00f3ricos. El objeto no comulgante o diferente es asumido falsamente como la causa de las privaciones sufridas. Atacar, destruir, suplantar, controlar, atemorizar es una meta en s\u00ed y ninguna otra, por m\u00e1s que se desee justificar las acciones psicop\u00e1ticas bajo falsas consignas. El l\u00edder, a trav\u00e9s de frenetismos histri\u00f3nicos o de furias conduce al ciego reba\u00f1o al rechazo de soluciones tolerantes. La masa permanece aglutinada por un factor com\u00fan: la mediocridad y el resentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues, los seguidores de un sistema totalitario suelen estar entre los hombres desmoralizados, alienados de la sociedad, humillados, fracasados, impotentes y mediocres que no han podido lograr remontase a las cimas de la excelencia sea en el campo personal, econ\u00f3mico, social, cultural o profesional. En general, la masa est\u00e1 constituida por aquellos quienes poseen la baja autoestima caracter\u00edstica de los excluidos. Tal como es el caso del paciente cuyo sue\u00f1o y circunstancias existenciales suscitaron estas reflexiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los individuos resentidos o hambrientos de poder siguen las convicciones ofrecidas por un l\u00edder carism\u00e1tico capaz de capitalizar para sus propios fines el resentimiento de los sectores marginados de la sociedad. Cegados e impermeables a la raz\u00f3n como suelen serlo los enamorados infatuados, el reba\u00f1o acaba poseso por las m\u00e1s absurdas convicciones y \u201clas convicciones son enemigas m\u00e1s peligrosas de la verdad que las mentiras\u201d, nos recuerda Nietzsche. Y, bajo una \u201ceuforia enga\u00f1osa\u201d como la llama el conocido neur\u00f3logo y autor Oliver Sacks, esta masa de resentidos, al igual que su l\u00edder, tambi\u00e9n experimenta una sensaci\u00f3n de omnipotencia capaz no s\u00f3lo de exaltar los instintos m\u00e1s bajos sino, adem\u00e1s, de llevarlos a la acci\u00f3n. Lindholm se\u00f1ala al respecto: <em>\u201ca trav\u00e9s de la identificaci\u00f3n con el l\u00edder, los seguidores tambi\u00e9n pueden escapar los l\u00edmites del car\u00e1cter y la moralidad civilizada y compartir la proteica gama de emociones e intensos estados ps\u00edquicos que el l\u00edder manifiesta.\u201d<\/em> De tal manera, la intrusi\u00f3n de elementos irracionales de la urdimbre ps\u00edquica en la trama de la existencia, caracter\u00edstica del m\u00e1gico realismo, al perder todo rasgo de lo real maravilloso, acaba por ser transfigurada en un realismo tr\u00e1gico bajo la influencia del poder ejercido por el detritus humano. Pues, a partir de los testimonios hist\u00f3ricos y de nuestras propias vivencias, hemos podido apreciar que la b\u00fasqueda en los sistemas totalitarios, aunque se disfracen de entes democr\u00e1ticos, no est\u00e1 orientada al bienestar y progreso colectivo sino a una especie de acci\u00f3n retaliativa y cat\u00e1rtica por parte de los grupos carism\u00e1ticos y de sus l\u00edderes simb\u00f3licos la cual no s\u00f3lo ofrece licencia sino, adem\u00e1s, estimula la expresi\u00f3n y acci\u00f3n de las pasiones m\u00e1s adversas. El l\u00edder refleja las fantas\u00edas m\u00e1s oscuras del soberano y viceversa. La pregunta es \u00bfsi el resentimiento queda abolido a trav\u00e9s de la catarsis, la inversi\u00f3n de los valores y la \u201cdecapitaci\u00f3n\u201d de los todos los oponentes y organismos aut\u00f3nomos? La respuesta pareciera ser que no. El resentimiento, a diferencia de la envidia y la venganza poseen objetos espec\u00edficos, mientras que el resentimiento pareciera no estar atado a objetos definidos con excepci\u00f3n, de acuerdo con Scheler, de la envidia de orden existencial. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pensador estima que \u00e9sta es la mayor generadora de resentimiento pues, est\u00e1 dirigida contra la naturaleza propia del objeto envidiado. Scheler se\u00f1ala que <em>\u201ces como si continuamente susurrara: \u2018Puedo perdonar todo, pero nunca lo que t\u00fa eres \u2013el hecho de que seas como seas- y que yo no sea lo que t\u00fa eres. En definitiva, que no soy t\u00fa\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta forma de envidia busca destruir al otro pues su sola existencia representar\u00eda para el resentido un espejo de sus propias faltas constitucionales o existenciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hitler es ejemplo fidedigno de fatal maridaje entre resentimiento y poder.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" start=\"5\"><li><strong>De su experiencia como hija de sobrevivientes de la Sho\u00e1\/Holocausto, \u00bfC\u00f3mo explicar este hecho? \u00bfC\u00f3mo asimilar la materializaci\u00f3n del mal en el Holocausto? Finalmente,\u00bf qu\u00e9 les dir\u00eda a aquellos que expresan que el mal es solo un concepto filos\u00f3fico o abstracto, imposible de estudiar hist\u00f3ricamente?<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de ser hija de sobrevivientes marc\u00f3 mi existencia: configur\u00f3 mi <em>Weltanshauung <\/em>y, adem\u00e1s, determin\u00f3 mi llamado vocacional: fil\u00f3sofo y psicoanalista. A una tierna edad mi alma hab\u00eda quedado marcada por la impronta del Holocausto. A semejanza de la m\u00edtica Core\/Pers\u00e9fone, hab\u00eda sido raptada por Hades, el que rige el sombr\u00edo \u00e1mbito de la muerte. No por ello, me transfigur\u00e9 en una ser pesimista, derrotista o depresivo, pero cierto tufo de melancol\u00eda se asent\u00f3 de forma definitiva en mis entra\u00f1as. Hab\u00eda perdido tempranamente la inocencia: conoc\u00eda los alcances del mal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A fin de abordar el tema del mal se hace necesario partir de una premisa: no considero al mal a modo de un concepto filos\u00f3fico ni abstracto, tampoco lo concibo como la privaci\u00f3n del bien, la privatio boni, sostenido por la doctrina cristiana. El mal existe, tiene sustancia y nos habita. Por ende, resulta falible de ser activado cuando halla el medio de cultivo id\u00f3neo para ello. Pues, a la naturaleza humana le es inherente lo m\u00e1s sublime y lo m\u00e1s abyecto. A fin de dar cuenta de ello, quisiera citar algunos p\u00e1rrafos de las autobiograf\u00edas de mis padres. No lo hago abord\u00e1ndolos desde la perspectiva de los nazis y sus aliados quienes encarnan el mal absoluto sino de algo asimismo alarmante: desde la \u00f3ptica del \u201cfulano de tal\u201d<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cMientras permanecimos en el gueto, y aprovechando mi fisonom\u00eda teut\u00f3nica adem\u00e1s de mi arrojo, en un par de ocasiones me escurr\u00ed a mi casa de donde rescat\u00e9 algunos objetos preciados, que dejamos atr\u00e1s en medio de la premura y la zozobra vividas. Descubr\u00eda en cada visita la efectiva rapacidad de mis vecinos: la casa, nuestro hogar, estaba siendo velozmente desvalijada por aves de presa\u201d (Hillo Ostfeld, \u201cSin tregua\u201d).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cMis padres se atrevieron a volver a lo que hab\u00eda sido nuestro hogar. Lo \u00fanico que encontramos en \u00e9l fue mi piano\u2026 demasiado grande para ser llevado por los saqueadores. Sus teclas y cuerdas estaban arrancadas y las patas cortadas con un hacha. Este instrumento musical yac\u00eda destrozado en el piso, como s\u00edmbolo de un mundo tambi\u00e9n destrozado junto a \u00e9l. Fuimos a ver a nuestros vecinos de toda una vida, con los cuales tuvimos siempre las relaciones m\u00e1s cordiales, las ni\u00f1as eran mis amiguitas y sus padres eran amigos de mis padre desde su juventud. Nos dimos cuenta de que nuestras pertenencias estaban en la casa de ellos. Algunos tuvieron la gentileza de decirnos que al terminar la guerra nos devolver\u00edan lo nuestro, pues, por el momento, era m\u00e1s seguro quedarse con ello.\u201d ( Klara Ostfeld, \u201cLuz y sombra de mi vida\u201d)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, si ampliamos solo un poco el circulo e incluimos a gente simple, como los campesinos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cLa vida te ense\u00f1a no obstante, que las situaciones que nos tocan vivir siempre pueden ser mejores, pero tambi\u00e9n peores, A diferencia de nosotros, miles de jud\u00edos no lograron ni siquiera tener la oportunidad de realizar nuestro tenebroso \u00e9xodo. Los campesinos rumanos les ahorraron el trabajo de deportaci\u00f3n a los soldados: fusilaron a todos los jud\u00edos reunidos en los centro de acopio de peque\u00f1os pueblos\u2026 Con sa\u00f1a inusitada, los exterminaron hasta eliminar de la faz de la tierra al \u00faltimo de los ni\u00f1os jud\u00edos\u201d (Hillo Ostfeld, \u201cSin tregua\u201d).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPodemos acaso hablar de cuestiones ideol\u00f3gicas en los casos arriba mencionados? \u00bfO m\u00e1s bien, no nos vemos obligados a reconsiderar la \u201cbanalidad del mal\u201d referida por Hannah Arendt, adem\u00e1s de la existencia sustancial del mal absoluto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mal es una realidad que el mundo deber\u00e1 tomar en cuenta. Se constituye en un problema perenne, por ende resulta imperativo conocer sus manifestaciones a trav\u00e9s de un profundo conocimiento de la historia. Pues, como bien los testifican los hechos desde los albores de los tiempos, la historia es c\u00edclica puesto que la esencia del hombre es invariable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concluyo, en l\u00ednea con Jung, cuando advierte: <em>\u201cnecesitamos de m\u00e1s psicolog\u00eda, necesitamos m\u00e1s entendimiento de la naturaleza humana, porque el \u00fanico verdadero peligro es el hombre mismo y somos penosamente ignorantes de ello. La psique del hombre debiera ser estudiada porque nosotros somos el origen de todo mal. Y a eso es lo que me he abocado\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trudy Ostfeld de Benday\u00e1n, psicoanalista y fil\u00f3sofa con Doctorado en la Universidad de Essex. Miembro de la IAAP (International Association for Analytical Psychology) y de la AVPA (Asociaci\u00f3n Venezolana de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica). Autora de libros como Anima Mundi y Ecce &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/poder-miedo-o-resentimiento-trudy-ostfeld-de-bendayan-entrevista\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7641","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7641","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7641"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7641\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7673,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7641\/revisions\/7673"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7641"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7641"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7641"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}