{"id":7074,"date":"2020-05-01T17:29:23","date_gmt":"2020-05-01T17:29:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=7074"},"modified":"2020-05-01T17:29:32","modified_gmt":"2020-05-01T17:29:32","slug":"el-teatro-alquimico-de-antonin-artaud-jorge-braga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-teatro-alquimico-de-antonin-artaud-jorge-braga\/","title":{"rendered":"El Teatro Alqu\u00edmico de Antonin Artaud &#8211; Jorge Braga"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/FotoJorgeBraga.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7076\" width=\"407\" height=\"506\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/FotoJorgeBraga.jpg 495w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/FotoJorgeBraga-241x300.jpg 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 407px) 100vw, 407px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Jorge Braga<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Jorge Luiz de Oliveira Braga fue Analista Junguiano miembro del Instituto Junguiano de R\u00edo de Janeiro y Presidente del mismo para el per\u00edodo 2020 a 2022.  <em>Miembro de la IAAP. <\/em> Autor de art\u00edculos, cursos y conferencias sobre psicolog\u00eda de C. G. Jung, Asesor de trabajos y monograf\u00edas, Supervisor Cl\u00ednico, Coordinador del Grupo Opus &#8211; Filosof\u00eda, Arte y Psicolog\u00eda, Profesor del Curso de Postgrado en Psicolog\u00eda Jungiana en UNESA, Profesor del Curso de Postgrado en psicolog\u00eda junguiana en USU-RJ, analista de Didata y profesor del curso de capacitaci\u00f3n de analistas junguianos en la AJB. Este documento fue escrito en Rio de Janeiro, el 17 de Julio de 2009, y entregado a ADEPAC para su publicaci\u00f3n en junio de 2012. Jorge Braga falleci\u00f3 el 28 de abril de 2020.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>_______________________________________<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Traducido del portugu\u00e9s por Ana Mar\u00eda Salazar<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Consideraciones Generales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entre las diferentes maneras de abordar el\ntema de la Trasferencia en el an\u00e1lisis, busqu\u00e9 un enfoque que me permitiera la\ncomprensi\u00f3n del asunto en la b\u00fasqueda de las ra\u00edces e im\u00e1genes arquet\u00edpicas de\naquello que es lo m\u00e1s precioso en el d\u00eda a d\u00eda de nuestro trabajo: el an\u00e1lisis.\nCreo que as\u00ed es posible crear las condiciones necesarias para la comprensi\u00f3n\nsobre \u00abel papel del error en el an\u00e1lisis\u00bb y, de su opuesto\ncomplementar, \u00abel error de papel en el an\u00e1lisis\u00bb. An\u00e1lisis y Papel,\nen este abordaje, pueden as\u00ed articularse en una interacci\u00f3n din\u00e1mica y viva.<\/p>\n\n\n\n<p>Consideramos el error, fracaso, tropiezo,\nderrota o cualquier episodio an\u00e1logo, como posibilidades inmediatas de la vida\ncotidiana y, por eso, inherente a cualquier acto humano. Nuestras reflexiones\nnos llevan a concebir que todo lo que se relaciona con la realidad del alma en\nlas dimensiones m\u00e1s secretas del Ser es acompa\u00f1ado de silencio y misterio y,\npor lo tanto, pertenece a la esfera de lo indecible y por eso tan dif\u00edcil de\nrenovar. Lo que nos resta, sin embargo, es repetir: <em>Errare humanus est.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Antes incluso de admitir tales elementos, sea\nen el ejercicio de la actividad anal\u00edtica o en cualquier otro aspecto, quiero\naclarar que el t\u00edtulo de la reflexi\u00f3n propuesta no es una simple inversi\u00f3n de\npalabras y significados y mucho menos un juego de palabras oportuno y presuntamente\ninteligente, sino un intento por evidenciar, discriminar y ver reflejadas dos dimensiones\ndiferentes del error en el an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera de ellas, el papel del error en el an\u00e1lisis, el foco es el valor atribuido al error y al fracaso como un factor an\u00e1logo al aborto en el proceso de reproducci\u00f3n, al divorcio en el curso de un matrimonio, a la ca\u00edda de un avi\u00f3n en un largo viaje a\u00e9reo, es decir, una especie de ant\u00edpoda natural inherente a cualquier acto y\/o proceso, un hermano gemelo invertido. La segunda proposici\u00f3n, el error de papel en el an\u00e1lisis, se refiere al episodio siniestro que pone en escena las impropiedades, incompetencias e impotencia del Analista en <em>\u00abSer-en el-An\u00e1lisis\u00bb,<\/em> una probable incapacidad personal en el ejercicio del v\u00ednculo que no lo <em>deja-Ser<\/em> y actuar adecuadamente en el <em>setting<\/em> en su papel \u00fanico y fundamental, el de <em>Ser-Analista.<\/em> Como tal, le resta interactuar con propiedad en el drama representado. Podemos estar denunciando varios elementos como: la falta de Eros, la incompetencia o incluso la falta de arte. <\/p>\n\n\n\n<p>Nos preocupan, como admiradores y estudiosos\ndel tema, ambos aspectos del error pues, dada la naturaleza de nuestro trabajo,\ndesconocer el riesgo y la naturaleza del proceso no nos inmuniza frente a la\nposibilidad de la tragedia. La inocencia y la ingenuidad, en este sentido, se constituyen\nen peligrosos aspectos de un individualismo narcisista y perverso,\ncaracter\u00edsticas por cierto adversas a las necesidades y atributos necesarios\npara el ejercicio de nuestro trabajo cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Veo entonces que es necesario articular los\nelementos: error y an\u00e1lisis para poder apreciarlos en un &nbsp;continente com\u00fan, en nuestra opini\u00f3n la\ntransferencia, su verdadero veh\u00edculo y contenido. Ser\u00eda ese el marco en torno\nal cual se asienta lo que es espec\u00edfico del tema: la transferencia, esta\npreciosa e inequ\u00edvoca materia prima. Aunque este t\u00e9rmino puede causar molestias,\nimprecisiones e incertidumbres es necesario recordar algunas palabras de Jung\nal respecto cuando afirma que: <em>\u00abla problem\u00e1tica de la transferencia es\ntan compleja y multifac\u00e9t\u00edca, que me faltan las categor\u00edas necesarias para una\nsistematizaci\u00f3n\u00bb<sup>1<\/sup>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La fenomenolog\u00eda inherente a la relaci\u00f3n <em>anal\u00edtica<\/em>\nse da en lo \u00edntimo del <em>setting<\/em> y reproduce la experiencia de algunos de\nlos innumerables estados del Ser, seg\u00fan se\u00f1ala Artaud, y as\u00ed se constituye como\nla piedra fundamental a partir de la cual se delimita la mirada y el entendimiento\nque vamos a discutir. Nuestro foco est\u00e1 ah\u00ed, en el lugar donde se da esa\nrelaci\u00f3n aunque el misterio que encierra la naturaleza dram\u00e1tica de cada escena\nvivida en este palco poco iluminado sea incognoscible. Cuando abordamos la\nPsique sabemos que no tenemos ni garant\u00edas de \u00e9xito ni de fracaso, s\u00f3lo la\ncerteza de las innumerables posibilidades del Ser, donde el errores apenas una\nde ellas. Como nos dice el poeta: <em>\u00abNavegar es preciso, vivir no es\npreciso\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed, en la b\u00fasqueda de algunos par\u00e1metros,\ntanto en lo referente a la comprensi\u00f3n psicol\u00f3gica de la transferencia, como a\nlas disposiciones alqu\u00edmicas de las relaciones cotidianas, nos basamos en <em>C.G.\nJung<\/em> con su Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, particularmente en la concepci\u00f3n alqu\u00edmica\nde la transferencia, y <em>Anton\u00edn Artaud,<\/em> en su El Teatro y su doble, donde\ndomina el paralelo entre el Teatro y la Alquimia. Ambos proporcionan una\ncomprensi\u00f3n \u00fanica de la naturaleza y el car\u00e1cter teatral y alqu\u00edmico de las\nrelaciones humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dorados hilos conductores inspiran la\nconstrucci\u00f3n de un gui\u00f3n que nos lleva a la comprensi\u00f3n de uno de los m\u00e1s\ncodiciados y admirados atributos de la Psique: El <em>Arte en la transformaci\u00f3n<\/em>\ny, lo m\u00e1s intrigante: la <em>transformaci\u00f3n en el Arte.<\/em> Frente a esta\nparadoja podemos percibir lo que le da sentido, sensibilidad e inteligibilidad\na la Psique, su intr\u00ednseca expresi\u00f3n, el Arte. Y aqu\u00ed no me refiero a cualquier\ntipo de arte como las artes pl\u00e1sticas, terap\u00e9uticas o no, ni tampoco a la\nm\u00fasica, mi preferida, sino al Arte, lenguaje y contenido de la Psique en su\ncara m\u00e1s sensible: la Alquimia. A trav\u00e9s del trabajo espec\u00edfico, el Opus, la\nPsique se revela en su propiedad m\u00e1s noble, la transformaci\u00f3n en busca del\ncentro. Recordando a Trimosin:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abLa Naturaleza sirve al Arte como materia, y el Arte sirve a la naturaleza con instrumentos apropiados y con el m\u00e9todo conveniente para que la naturaleza produzca esas nuevas formas; y aunque la Piedra mencionada solo pueda ser llevada a su forma propia por medio del Arte, la forma es, no obstante, de la naturaleza\u00bb<sup>2<\/sup>.<em> <\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y frente a ese andamiaje optamos por una\nconcepci\u00f3n un poco osada en lo que se refiere al entendimiento de la identidad\nentre Teatro y An\u00e1lisis, como dice <em>Artaud,<\/em> una afinidad que se vehicula\na trav\u00e9s de su principal eje, la Alquimia. Y siguiendo con <em>Artaud: \u00abEs<\/em>\nque <em>tanto la alquimia cuanto el teatro son artes por as\u00ed decir virtuales y\nque cargan en s\u00ed tanto su finalidad como su realidad.\u00bb<sup>3<\/sup>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Surge entonces <em>\u00abEl Teatro Alqu\u00edmico\u00bb,<\/em>\nuna relaci\u00f3n espec\u00edfica marcada por papeles y patrones arquet\u00edpicos definidos y\norganizados en un complejo orden y naturaleza donde el error, fracaso y los\ndem\u00e1s episodios an\u00e1logos son s\u00f3lo parte integrante y activa. Entender la posibilidad\ndel error, fracaso y de la imprecisi\u00f3n como una \u00abeterna presencia\u00bb en\nla vida y, particularmente en el an\u00e1lisis, me parece libertador en la medida en\nque lo introducimos como realidad del alma y, por lo tanto, inherente a la\nvida.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que si no fuera as\u00ed tendr\u00edamos que\nsoportar la instauraci\u00f3n de una indagaci\u00f3n m\u00e1s en nuestros actos y\nprocedimientos terap\u00e9uticos en busca del error. Y eso ser\u00eda tambi\u00e9n parecido\ncon la b\u00fasqueda ed\u00edpica, aunque tal literalizaci\u00f3n pudiera llevarnos al\nencuentro del \u00abverdadero culpable de la tragedia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobre la\ntransferencia y el error en el an\u00e1lisis<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El estudio, observaci\u00f3n y conceptualizaci\u00f3n sobre la fenomenolog\u00eda de la transferencia \/contratransferencia dot\u00f3 a la Psicolog\u00eda del Inconsciente de un singular instrumento de tratamiento y an\u00e1lisis. Jung busca sistematizar ese concepto en su obra principal, <em>Abreacci\u00f3n, An\u00e1lisis de los Sue\u00f1os y Transferencia<\/em> donde, a partir del an\u00e1lisis de 10 im\u00e1genes del tratado alqu\u00edmico <em>Rosarium Philosophorum<\/em> aborda la cuesti\u00f3n. Jung, a lo largo del texto sobre el tema, teje con cada observaci\u00f3n o comentario la comprensi\u00f3n que nos lleva, por un lado, a considerar el fen\u00f3meno como un complejo conjunto de proyecciones <em>que funcionan como sustituto de una relaci\u00f3n psicol\u00f3gica real (&#8230;) Las proyecciones crean una relaci\u00f3n ilusoria<\/em> <em>4<\/em> <em>;<\/em> que recuerda, en parte, la idea del Teatro Alqu\u00edmico presentado por Artaud y, por otro lado, la base del fen\u00f3meno, la concepci\u00f3n de la uni\u00f3n m\u00edstica, la <em>coniunctio opositorum<\/em> expuesta por la <em>Via<\/em> <em>Reg\u00eds <\/em>de la Alquimia. Sin embargo, lo que nos deja aun m\u00e1s perplejos con la magnitud del fen\u00f3meno y la sensibilidad de Jung puede ser encontrado al principio de sus <em>Palabras finales:<\/em><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abLa teor\u00eda de la alquimia &#8211; y creo haberlo demostrado &#8211; no es nada m\u00e1s, esencialmente, que una proyecci\u00f3n de contenidos inconscientes, o sea, de las formas arquet\u00edpicas, inherentes a todas las modalidades de la fantas\u00eda en su estado puro, tales como las encontramos en los mitos y leyendas, por un lado, y por otro, en los sue\u00f1os, en las visiones, en los delirios de los individuos. El papel preponderante desempe\u00f1ado en el plano hist\u00f3rico por el hierosgasmos y por las bodas m\u00edsticas, como tambi\u00e9n por la coniunctio de los alquimistas, corresponde al significado central de la transferencia en el proceso psicoterap\u00e9utico y en las relaciones humanas normales. No me pareci\u00f3 por lo tanto osad\u00eda o exageraci\u00f3n tomar como base o hilo conductor de mi trabajo un documento hist\u00f3rico, cuyo contenido es el resultado de un esfuerzo espiritual secular.\u00bb<em><sup>5<\/sup><\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Jung tambi\u00e9n parece tener la intenci\u00f3n de\ndejar bien claro que el fen\u00f3meno ps\u00edquico encuentra en este sistema una forma\nrazonable de representaci\u00f3n y comprensi\u00f3n sin que deba, bajo ninguna\ncircunstancia, ser considerado como una palabra final conclusiva sobre el tema.\nDe la misma forma que Jung entiende la Alquimia como una expresi\u00f3n aut\u00e9ntica de\nla Psique y una representaci\u00f3n amplificada del proceso de individuaci\u00f3n\nteniendo en cuenta que <em>\u00ab(&#8230;) realiz\u00f3 para m\u00ed el gran e inestimable\nservido de ofrecer el material en el que mi experiencia pudiera encontrar el\nespacio suficiente, lo que me permiti\u00f3 describir el proceso de individuaci\u00f3n,\npor lo menos en sus aspectos esenciales\u00bb<sup>6<\/sup>,<\/em> tambi\u00e9n\nconsidera que su trabajo con las im\u00e1genes del <em>Rosarium Philosophorum<\/em> no\nson de car\u00e1cter concluyente afirmando que: <em>\u00ablo que emprend\u00ed aqu\u00ed debe\npor lo tanto ser considerado como un simple intento, al que no quisiera darle\nun car\u00e1cter concluyente. La problem\u00e1tica de la transferencia es tan compleja y multifac\u00e9tica,\nque me faltan las categor\u00edas necesarias para una sistematizaci\u00f3n\u00bb<sup>7<\/sup>.<\/em>\nEntiendo as\u00ed, que la percepci\u00f3n de Jung sobre el fen\u00f3meno de la relaci\u00f3n humana\ntrasciende por mucho las representaciones por \u00e9l utilizadas pero que, en\nrealidad, sirvieron para vehicular sus ideas. De nuevo con sus palabras:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abLa serie de grabados que nos sirvi\u00f3 de hilo de Ariadna es una entre muchas; es decir, podr\u00edamos componer en otras bases diversos esquemas que ser\u00edan otros tantos modos diferentes de presentar el proceso de transferencia. Pero ninguno de esos esquemas ser\u00eda capaz de exprimir totalmente la multiplicidad infinita de las variaciones individuales, que, todas, tienen su raz\u00f3n de ser. Estoy perfectamente consciente de que, en esas circunstancias, el simple hecho de intentar exponer el proceso en su conjunto ya es en s\u00ed un emprendimiento osado. La importancia pr\u00e1ctica del fen\u00f3meno, sin embargo, es de tal orden, que el intento se justifica, por m\u00e1s que su imperfecci\u00f3n pueda dar margen a malentendidos.\u00bb<sup>8<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la comprensi\u00f3n de la\nfenomenolog\u00eda de la transferencia y la contra-transferencia como veh\u00edculo y\ncontenido del an\u00e1lisis y del m\u00e9todo anal\u00edtico puede comenzar por tratar de\nentender la naturaleza y la particularidad del <em>setting<\/em> terap\u00e9utico, el\nvaso alqu\u00edmico, las condiciones indispensables para la realizaci\u00f3n del <em>\u00abOpus\nAlqu\u00edmico\u00bb,<\/em> la Obra. El <em>setting<\/em> es, en el plano de los\ns\u00edmbolos, el palco, el Teatro Alqu\u00edmico donde se vivir\u00e1 el drama; la retorta\ndonde los elementos qu\u00edmicos, aut\u00e9nticas expresiones de potenciales ps\u00edquicos,\nestar\u00e1n dispuestos y listos para comenzar la b\u00fasqueda de sus afinidades\/complementariedades.\nMacho y hembra, positivo y negativo y toda la multiplicidad de los opuestos\ncomienzan su danza ritual en busca del apareamiento, de la conjunci\u00f3n, de la\nmuerte y renacimiento. Y entonces, una vez dispuestos en la cuadratura circular\nde los opuestos, se inicia el movimiento; la energ\u00eda ps\u00edquica toma su curso a\ntrav\u00e9s de la ranura creada entre los elementos afines, suscitando im\u00e1genes y emociones\npropias del proceso y, corriendo en todas las direcciones, ocupando todos los espacios\ny tiempos realiza la gran obra, la transformaci\u00f3n de los opuestos, la\nconjunci\u00f3n, en el <em>Rosarium<\/em> expresada como el Rey y la Reina.<\/p>\n\n\n\n<p>La transferencia, fen\u00f3meno que,\nsimult\u00e1neamente, se da como veh\u00edculo y contenido de la propia Psique en\nrelaci\u00f3n, es el Alfa y el Omega del proceso. Se instaura <em>\u00abEl Teatro Alqu\u00edmico\u00bb,\n<\/em>una relaci\u00f3n marcada por papeles y patrones arquet\u00edpicos definidos, de\ncomplejo orden y naturaleza que, en el particular, son realizados en el \u00e1mbito\nindividual. La analog\u00eda del proceso con el teatro es se\u00f1alada por Antonin Artaud:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abEntre el principio del teatro y el de la alquimia hay una misteriosa identidad de esencia. Es que el teatro, as\u00ed como la alquimia, cuando se considera en su principio y subterr\u00e1neamente, est\u00e1 vinculado a un cierto n\u00famero de bases, que son las mismas para todas las artes y que buscan, en el dominio espiritual e imaginario, una eficacia an\u00e1loga a aquella que, en el dominio f\u00edsico, permite realmente la producci\u00f3n de oro. Pero entre el teatro y la alquimia hay aun una semejanza mayor y que metaf\u00edsicamente lleva mucho m\u00e1s lejos. Es que tanto la alquimia como el teatro son artes por as\u00ed decir virtuales y que cargan en s\u00ed tanto su finalidad como su realidad.<sup>>9<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La transferencia y la contratransferencia es\nla <em>via Reg\u00eds<\/em> de acceso y circulaci\u00f3n a los s\u00edmbolos y a las im\u00e1genes del\ninconsciente y se diferencia de los otros medios por una peculiaridad\ninteresante, o sea: una vivencia inmediata, donde los involucrados en el drama\nson el cliente y el analista teniendo como palco el <em>setting,<\/em> el vaso.\nEsta experiencia ocurre en el momento inmediato del an\u00e1lisis siendo inequ\u00edvocamente\nemocional, dotada de un <em>cuerpo anal\u00edtico<\/em> que late y vive alimentado por\nla energ\u00eda ps\u00edquica que se mueve por la fenomenolog\u00eda de la transferencia-contratransferencia.\nSe crea, en el <em>setting,<\/em> el ambiente adecuado para el proceso, el Teatro\nAlqu\u00edmico, y el texto conduce el proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>El car\u00e1cter arquet\u00edpico de la transferencia\nse da en la medida en que podemos percibir que el conjunto analista-paciente\nconstela los patrones arcaicos milenarios, es decir, el patr\u00f3n m\u00edtico y ritualizado\npor el encuentro de dos personas con fines terap\u00e9uticos en un tiempo y lugar\napropiado. Es la escena necesaria para la constelaci\u00f3n del Self Terap\u00e9utico\ndonde queda constelado el Arquetipo del M\u00e9dico Herido. El modelo ternario\nutilizado por Freud y el Psicoan\u00e1lisis aqu\u00ed se extiende a un <em>modelo\ncuaternario<\/em> propuesto porJung<sup>10<\/sup> donde se introduce el\ninconsciente del analista como parte activa de todo el proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo el fen\u00f3meno caus\u00f3 una fuerte impresi\u00f3n en Freud que al principio lo consider\u00f3 como una amenaza para el proceso y m\u00e9todo Anal\u00edtico. Sin embargo, posteriormente, revis\u00f3 sus preocupaciones reconociendo que traer\u00eda, mientras fuera reconocido, muchas ventajas para la Psicoterapia. El fen\u00f3meno fue entonces reconceptualizado y considerado inherente al proceso e inevitable dentro de un contexto ps\u00edquico. Al describir el proceso, Jung se detiene de manera significativa en la figura 2 del <em>Rosarium Philosophorum,<\/em> el Rey y la Reina, donde podemos aprehender con m\u00e1s detalles la naturaleza y estructura cuaternaria propuesta para el proceso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">PHILOSOPHORVM.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"233\" height=\"332\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/ReyReinaRosarium.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-7088\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">El Rey y la Reina<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis realizado por Jung sobre esta\nfigura lo condujo a la formulaci\u00f3n de la estructura cuaternaria de la\nfenomenolog\u00eda de la transferencia, hecho que, adem\u00e1s de particular, agrega a la\nrelaci\u00f3n psicoterap\u00e9utica el inconsciente del analista en el cuerpo transferencial,\ndando lugar a este elemento, al cual podemos llamar contratransferencia, es\ndecir: las proyecciones que se originan en la Psique individual del propio\nanalista, aunque su sombra y elementos generales de la personalidad ya se hayan\ntrabajado en el an\u00e1lisis personal did\u00e1ctico. Es una perspectiva osada de\nconcepci\u00f3n que dota la relaci\u00f3n de un car\u00e1cter cada vez m\u00e1s humano y, por lo\ntanto, arquet\u00edpico.<\/p>\n\n\n\n<p>Es interesante la identificaci\u00f3n del car\u00e1cter finalista en el proceso, como si estuvi\u00e9ramos delante de una natural disposici\u00f3n entre los opuestos en busca de la conjunci\u00f3n. El car\u00e1cter causal de la transferencia parece referirse a la neurosis transferencial. El esquema cuaternario considera la contratransferencia como algo natural e inevitable dentro del proceso y siempre presente en el contexto anal\u00edtico, lo que lleva a que deje de ser un evento indeseable y sujeto a un r\u00edgido control, para ser un componente e indicador del proceso. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"293\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/rOSARIUM2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7090\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/rOSARIUM2.jpg 500w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/rOSARIUM2-300x176.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Este esquema cuaternario es construido a\npartir de la figura 2 donde Rey y Reina se entrelazan en m\u00faltiples niveles\ncreando las condiciones necesarias para que el trabajo pueda ser iniciado. Los\ndiferentes niveles de relaci\u00f3n rec\u00edproca, sea en (A) la relaci\u00f3n entre egos que,\no en (B) la relaci\u00f3n intraps\u00edquica entre el Ego y el Inconsciente en el \u00e1mbito\npersonal, o en (C) de inconsciente para inconsciente y, particularmente en (D)\nla relaci\u00f3n interactiva de consciente e inconsciente, podemos percibir las m\u00faltiples\nfacetas y energ\u00edas que est\u00e1n en escena.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuando con Jung, sobre esa escena, vemos\nque: <em>\u00abEn lo referente a la Psicolog\u00eda de ese grabado, obs\u00e9rvese en\nprimer lugar que representa el encuentro entre dos seres humanos, en que el\namor tiene un papel decisivo\u00bb<sup>11<\/sup> o<\/em> incluso, de manera m\u00e1s\nsimple, comprender que el hecho de que dos personas se encuentren con un\nobjetivo com\u00fan y definido ya se constituye como un patr\u00f3n arquet\u00edpico de\nrelaci\u00f3n, la condici\u00f3n esencial para que se d\u00e9 la obra. En el texto que\nacompa\u00f1a la figura leemos: <em>\u00abNote bien: el arte de nuestro magisterio,\nnada fue ocultado por los fil\u00f3sofos, excepto el secreto del arte, que no es\npermitido revelar a quien quiera que sea. Se tal hiciera, \u00e9l (el traidor) ser\u00eda\nmaldecido; atraer\u00eda sobre si la ira del Se\u00f1or y morir\u00eda de apoplej\u00eda. Por\ncuanto todo error del arte proviene del hecho de no partir de la materia\nadecuada\u00bb<sup>12<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Parece que sin esas condiciones nada ser\u00e1 posible. La transferencia es el \u03b1 y el \u03a9 del proceso anal\u00edtico siendo <em>\u00abnuestro magisterio obra de la naturaleza y no del art\u00edfice<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobre el Teatro Alqu\u00edmico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Iniciamos la comprensi\u00f3n de la fenomenolog\u00eda\nde la transferencia \/ contratransferencia resaltando la dificultad del tema\npero, principalmente, resaltando la consideraci\u00f3n de que se trata de un\nfen\u00f3meno natural de las relaciones humanas independientemente de si estamos o no\ndentro de un consultorio. Tomamos la Alquimia como referencia y de ella se\npudieron extraer muchas referencias interesantes que llevaron a la\nresignificaci\u00f3n del setting terap\u00e9utico como la \u00a1dea de T\u00e9menos Sagrado<sup>14<\/sup>\ny la versi\u00f3n de Artaud sobre la relaci\u00f3n entre el Teatro y la Alquimia.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea es que la transferencia se entienda\ntambi\u00e9n con un car\u00e1cter teteol\u00f3gico, una especie de prop\u00f3sito intr\u00ednseco\ninherente a la afinidad de los implicados, un fen\u00f3meno cuya representaci\u00f3n\npuede ser el teatro y toda la complejidad que lo rodea. La transferencia me parece\nser el <em>Leit Motiv,<\/em> el veh\u00edculo y, simult\u00e1neamente, el contenido de la\nobra. La pieza, sus di\u00e1logos, escenarios, las emociones y todo lo que involucra\nel teatro tiene un doble espiritual incluso se\u00f1alado por Jung en el comentario\nde las figuras del Rosarium. Recordando a Artaud tenemos que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abDe igual modo que la alquimia es, mediante sus s\u00edmbolos, como el Doble espiritual de una operaci\u00f3n que no tiene eficacia m\u00e1s que en el plano de la materia real, el teatro debe tambi\u00e9n ser considerado como el Doble, no de esa realidad cotidiana directa, de la que ha ido reduci\u00e9ndose poco a poco a no representar m\u00e1s que la copia inerte, tan vana como edulcorada, sino de otra realidad peligrosa y t\u00edpica en la que los principios como los delfines tras asomar la cabeza se apresuran a hundirse de nuevo en la oscuridad de las aguas(&#8230;) Hay, por otra parte, y antes de seguir adelante, que observar el extra\u00f1o afecto que todos los libros que tratan de la materia alqu\u00edmica sienten por la terminolog\u00eda del teatro, cual si sus autores hubiesen advertido desde el origen todo lo que hay de representativo, esto es, de teatral, en la serie completa de los s\u00edmbolos por medio de los cuales se realiza espiritual mente la gran obra en espera de realizarse real y materialmente, y tambi\u00e9n en las desviaciones y los errores del esp\u00edritu mal informado en torno de esas operaciones, y en la enumeraci\u00f3n, que pudiera calificarse de \u00abdial\u00e9ctica\u00bb, de todas las aberraciones, fantasmas, mirajes y alucinaciones por los que tienen forzosamente que pasar los que intentan esas operaciones con medios puramente humanos.\u00bb<sup>15<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>As\u00ed, podemos a\u00f1adir a la concepci\u00f3n de que el fen\u00f3meno transferencia \/ contratransferencia tiene disposiciones arquet\u00edpicas y alqu\u00edmicas, la \u00a1dea de que el <em>setting,<\/em> el vaso alqu\u00edmico, la din\u00e1mica relacional, las proyecciones y toda la fenomenolog\u00eda que envuelve estos hechos como si fuera de naturaleza teatral, es de car\u00e1cter y significado doble con la propiedad y finalidad de representar el Alma, es decir: <em>\u00abhacer alma\u00bb<\/em> a trav\u00e9s de la experiencia vivida dentro del espacio sagrado, el T\u00e9menos, siempre fiel a la \u00a1dea del secreto del arte. <\/p>\n\n\n\n<p>Continuando con Artaud:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abTodos los alquimistas verdaderos saben que el s\u00edmbolo alqu\u00edmico es un miraje de igual manera que el teatro es un miraje. Y esta alusi\u00f3n perpetua a las cosas y al principio del teatro que se encuentra en casi todos los libros de alquimia debe ser considerado como el sentimiento (del que los alquimistas ten\u00edan la conciencia m\u00e1s escrupulosa) de la identidad que existe entre el plano en el que evolucionan los personajes, los objetos, las im\u00e1genes y, en t\u00e9rminos generales, todo cuanto constituye la realidad virtual del teatro, y el plano puramente supuesto e ilusorio en el que evolucionan los s\u00edmbolos de la alquimia (&#8230;) La operaci\u00f3n teatral de fabricar oro, por la inmensidad de los conflictos que provoca, por el n\u00famero prodigioso de fuerzas a las que empuja unas contra otras y a las que induce, mediante ese apremio, a una especie de recogimiento esencial pict\u00f3rico de consecuencias y s\u00faper cargado de espiritualidad, evoca finalmente al esp\u00edritu una pureza absoluta y abstracta despu\u00e9s de la cual no hay ya nada m\u00e1s, y que podr\u00eda ser concebida como una nota \u00fanica, algo as\u00ed como una nota l\u00edmite atrapada al vuelo y que fuese como la parte org\u00e1nica de una vibraci\u00f3n indescriptible.\u00bb<sup>16<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>De esta forma, concebir el Teatro Alqu\u00edmico en el cual la transferencia \/ contratransferencia ocupa el lugar central, el \u03b1 y el \u03a9 del m\u00e9todo anal\u00edtico, es atribuirle el valor adecuado de veh\u00edculo y contenido de la psique donde los implicados tienen el palco del an\u00e1lisis para representar y vivir la vida. El Teatro y su doble, actor-personaje, un ser cu\u00e1ntico que en un solo momento es y no es lo que est\u00e1 representando y viviendo, agregado al M\u00e9todo anal\u00edtico donde analista\/ hombre interactuando con el analizando\/hombre desempe\u00f1an una vivencia an\u00e1loga. Abajo el palco de la transferencia-contratransferencia, el Teatro Alqu\u00edmico que tiene la finalidad de dar sensibilidad e inteligibilidad a la Psique. En las \u00faltimas palabras de Jung en su obra destinada al estudio de la transferencia, sabiamente reconoce que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abEl fen\u00f3meno de la transferencia es, sin duda alguna, uno de los s\u00edndromes m\u00e1s importantes y decisivos del proceso de individuaci\u00f3n y significa m\u00e1s que una simple atracci\u00f3n y rechazo de orden personal. Gracias a sus contenidos y s\u00edmbolos colectivos \u00e9l ultrapasa de lejos la persona y alcanza la esfera social, tray\u00e9ndonos a la memoria aquellos contextos humanos superiores que, por doloroso que sea, faltan a nuestro orden, o mejor, al desorden social de nuestros d\u00edas.\u00bb <sup>17<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Sobre el papel del\nerror<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Optamos entonces por crear una oposici\u00f3n natural entre la \u00abidea de Papel\u00bb y el \u00abError como posibilidad arquet\u00edpica oculta\u00bb, proponiendo que la relaci\u00f3n entre ambos se da en un terreno com\u00fan, el An\u00e1lisis y, particularmente, en la fenomenolog\u00eda de la Transferencia con todas sus complejidades naturales.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender el papel y la naturaleza del\nerror, ya sea en la individuaci\u00f3n o en el an\u00e1lisis, propusimos hacerlo\nentendi\u00e9ndolo como una experiencia an\u00e1loga a la del aborto en el proceso de\nreproducci\u00f3n o al divorcio en el matrimonio y a todas las dem\u00e1s adversidades. Reconocemos\nque se trata de la muerte del que vive pero no llega a nacer, del que aun no puede\n<em>salir a la luz<\/em> y volverse consciente. El no nacer es una imagen\narquet\u00edpica inherente al proceso de vida consciente de la misma manera que lo\ndestructivo es una posibilidad inherente al proceso creativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nacer y morir, errar y acertar, hacer y\ndeshacer son episodios que caminan juntos, de la mano, los opuestos\ncomplementarios. El error parece tener el papel de traer a la conciencia la experiencia\ndel fracaso, como un evento fortuito que, como tal, es inesperado y trae\nconsigo toda suerte de hechos inusitados. La naturaleza hace y deshace, crea y\nrecrea, inicia e interrumpe seg\u00fan sus propias leyes y determinaciones siendo\nque su dominio se encuentra mucho m\u00e1s all\u00e1 de nuestra perspectiva y\ncomprensi\u00f3n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>Incluso as\u00ed entendemos que: no todo aborto, o\nlo que llamamos error, debe ser visto como tragedia o fracaso. No somos\nnosotros los que controlamos las puertas de entrada y salida de la vida y el\n\u00fatero, el huevo, tal como la tierra o el vaso alqu\u00edmico, donde se da el <em>opus,<\/em>\nno atrapan o matan al <em>philos philosophorum<\/em> y, por lo tanto, ya sea en el\nan\u00e1lisis o en el proceso de individuaci\u00f3n el aborto o el error y el fracaso\npueden ser vistos como una compensaci\u00f3n natural frente a la ignorancia de un ego\nque cree poder poseer y controlar todo.<\/p>\n\n\n\n<p>El popular \u00abpol\u00edticamente correcto\u00bb\nno ofrece ninguna garant\u00eda en el proceso ya que, sin miedo de errar, el \u00e9xito o\nel fracaso no son consecuencia directa de una vida llena de m\u00e9ritos, honores y\nbuenas costumbres. El proceso de individuaci\u00f3n, la vida o el an\u00e1lisis no son\nuna prueba de obst\u00e1culos con premios espec\u00edficos para las mejores posiciones\nsino una actividad paciente y humilde que dar\u00e1 un fruto <em>Deo concediente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobre el error de\npapel<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al error de papel en an\u00e1lisis,\nepisodio com\u00fan en el proceso anal\u00edtico, pienso que debemos considerarlo como\nuna posibilidad importante en el trabajo. Se trata de una disposici\u00f3n\nimportante pues, a trav\u00e9s del tiempo, puede revelar las irregularidades, incapacidades,\nincompetencia e impotencia del Analista en la concepci\u00f3n y desempe\u00f1o de su papel.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que queremos circunscribir en el An\u00e1lisis\nes: el Analista en el dominio de su papel en el <em>sett\u00edng,<\/em> el vaso alqu\u00edmico\ny el Analizando, que, en igual nivel de importancia, juntos, constituyen el\ncuerpo del an\u00e1lisis, el palco donde se pone en escena el Teatro Alqu\u00edmico, sus\ncondiciones fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia del <em>\u00abpapel del\nerror\u00bb,<\/em> abordado anteriormente, el <em>\u00aberror de papel\u00bb<\/em>\nse refiere a la imposibilidad del Analista de \u00abSer-en-el-An\u00e1lisis\u00bb,\nsu posible incapacidad de v\u00ednculo, de Eros, de involucrarse en la obra, y que\nno lo deja Ser-y-actuar adecuadamente en el <em>\u00absetting\u00bb<\/em> en su \u00fanico\ny solitario personaje, el Ser-Analista y, como tal, interactuar con propiedad\nen el drama representado. Al analizar m\u00e1s adelante las figuras 2, 3, 4 y 5 del <em>Rosarium\nPhilosophorum<\/em> vemos la naturaleza relacional del trabajo, el Opus, como\ncondici\u00f3n no negociable para que el fen\u00f3meno del An\u00e1lisis se d\u00e9 a trav\u00e9s de la\ntransferencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Figura 2 &#8211; Rey y Reina est\u00e1n todav\u00eda\ncon sus vestimentas mundanas marcando claramente sus atributos y roles\ncomplementarios aunque a lo largo del proceso sea uno de los objetos de\ntransformaci\u00f3n. Pero es, especialmente, una condici\u00f3n irrefutable para que el proceso\nde inicie, es decir, cada cual tiene su papel en la obra, aunque todo eso ser\u00e1 transformado\ninmediatamente. En las figuras posteriores en la secuencia 3, 4, 5, es entonces\nrepresentado el drama y es donde se dan y fluyen todas las disposiciones y\nenerg\u00edas. <\/p>\n\n\n\n<p>Se instaura as\u00ed <em>\u00abEl Teatro\nAlqu\u00edmico\u00bb,<\/em> una relaci\u00f3n marcada por roles y patrones arquet\u00edpicos\ndefinidos, de orden y naturaleza compleja que, en el particular son realizados\nen el \u00e1mbito individual. La analog\u00eda del proceso se da en la medida en que cada\nuno de los involucrados se torna un ser cu\u00e1ntico, actor\/personaje, doble, y\ndurante todo el trabajo son y no son lo que est\u00e1n representando y viviendo.\nAnalista\/ hombre interactuando con Analizando\/ hombre viven y desarrollan el\nv\u00ednculo que, en condiciones espec\u00edficas, dotar\u00e1n al lugar y al proceso de la\ncapacidad de vivir, en s\u00ed, el fen\u00f3meno ps\u00edquico del an\u00e1lisis. La transferencia-contratransferencia\nda sensibilidad e inteligibilidad a la psique y la obra se realiza.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, si al Analista no le fuera dada\nla posibilidad del Arte y si, a\u00fan m\u00e1s, le fuera distante el contacto con Eros,\nmuy probablemente no sabr\u00e1 cu\u00e1l es la naturaleza del trabajo ni sabr\u00e1 incluso\nc\u00f3mo deber\u00e1 \u00abcomportarse\u00bb en el ejercicio de este noble papel durante\nel espect\u00e1culo. Tendr\u00e1 dudas acerca del vestuario, las l\u00edneas, el texto, etc.\nEn fin, podr\u00e1 incluso preguntar lo que debe hacerse all\u00ed y c\u00f3mo sabe cu\u00e1ndo\ntermina.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos frente a un \u00aberror de\npapel\u00bb, el de la inocencia e ignorancia frente al trabajo. Cualquier\ntrabajador que opere con las cosas del alma sabe que tendr\u00e1 que ponerse, al\nllegar, el delantal, la toca y otros elementos para despu\u00e9s calentar el horno\nantes de cortar los condimentos, adem\u00e1s de otros detalles. Durante la obra ser\u00e1\nnecesario cuidar que el horno no pierda el calor adem\u00e1s de que algunas masas no\nse enfr\u00eden y as\u00ed sucesivamente. En fin, es esencial conocer el Arte.<\/p>\n\n\n\n<p>Sostengo que todo trabajo es arte, es ps\u00edquico, basado en la idea de que la Psique es una dimensi\u00f3n superlativamente real y que nada existe fuera de ella. Todo trabajo es ps\u00edquico y, as\u00ed realizado, es Arte puro, en la medida en que torna visible lo que es invisible, seg\u00fan se\u00f1ala Paul Klee. Deberemos todos optar por el Arte pues, como tal estaremos inmersos en el proceso de forma doble, teatral, una perspectiva psicoide, donde, como actor\/personaje, viviremos en mundos dobles, dirigidos a la b\u00fasqueda de la piedra filosofal. Lamentamos mucho m\u00e1s, a\u00fan as\u00ed, que el error sea una presencia eterna y una m\u00e1s entre m\u00faltiples posibilidades.\u00a0\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p>Dedicarse al arte puede ser nuestra tarea principal.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>NOTAS DE PIE DE P\u00c1GINA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup> JUNG, C.G., O.C. Vol XVI\/2 \u00a7 538<br><sup>2<\/sup> TRIMOSIN, Spiendor Solis: Alchemical Treatises of Solomon Trismosin, p. 18.<br><em><sup>3<\/sup><\/em> ARTAUD, Antonin. O Teatro e seu Duplo. Sao Paulo: Mart\u00edns Fontes,1999.p.49.<br><sup>4<\/sup>JUNG,C.G.,O.C.Vol XVI \u00a7 283<br><sup>5<\/sup> JUNG, C. G.. O.C. Vol XVI \u00a7 538<br><sup>6<\/sup>JUNG,C.G., O.C.Vol XIV \u00a7 792<br><sup>7<\/sup> JUNG, C.G.,  O.C. Vol XVI \u00a7 538<br><sup>8<\/sup> JUNG, C. G.,  O.C. Vol XVI \u00a7 538<br><sup>9<\/sup> ARTAUD, Antonin. O Teatro e seu Duplo. Sao Paulo: Martins Fontes,1999.p.49.<br><sup>10<\/sup> JUNG, C. G., O.C. Vol XVI \u00a7 420 hasta \u00a7 449<br><sup>11<\/sup> JUNG, C. G., O.C. Vol XVI \u00a7 419<br><sup>12<\/sup> JUNG, C. G., O.C. Vol XVI \u00a7 411<br><sup>13<\/sup> JUNG, C. G., O.C. Vol XVI \u00a7 411<br><sup>14<\/sup> JUNG, C.G., O.C. Vol XII \u00a7106<br><sup>15<\/sup> ARTAUD, Antonin. O Teatro e seu Duplo.Sao Paulo:Martins Fontes,1999.p.49.<br><sup>16<\/sup> ARTAUD, Antonin. O Teatro e seu Duplo.Sao Paulo:Martins Fontes,1999.p.53.<br><sup>17<\/sup>JUNG,C.G., O.C. Vol XII \u00a7 53<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jorge Braga Jorge Luiz de Oliveira Braga fue Analista Junguiano miembro del Instituto Junguiano de R\u00edo de Janeiro y Presidente del mismo para el per\u00edodo 2020 a 2022. Miembro de la IAAP. Autor de art\u00edculos, cursos y conferencias sobre psicolog\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-teatro-alquimico-de-antonin-artaud-jorge-braga\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7074","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7074"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7074\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7096,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7074\/revisions\/7096"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}