{"id":6976,"date":"2020-04-02T00:49:01","date_gmt":"2020-04-02T00:49:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=6976"},"modified":"2020-04-03T00:10:48","modified_gmt":"2020-04-03T00:10:48","slug":"polaridades-en-la-psicologia-analitica-james-hillman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/polaridades-en-la-psicologia-analitica-james-hillman\/","title":{"rendered":"Polaridades en la psicolog\u00eda anal\u00edtica &#8211; James Hillman"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong>James Hillman<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"250\" height=\"253\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/hillman4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6977\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>James Hillman, analista, nacido en 1926 y fallecido en 2011, fue el fundador de la actual psicolog\u00eda arquet\u00edpica o imaginal, pertenece a los llamados posjunguianos y dirigi\u00f3 el Instituto Jung de Zurich. Fundador del <em>Dallas Institute of Humanities<\/em>, editor de la Revista\u00a0<em>Spring<\/em>\u00a0y colaborador asiduo en las conferencias de Eranos. Ha publicado entre otros,\u00a0<em>Re-imaginar la Psicolog\u00eda\u00a0<\/em>y\u00a0<em>El Mito del An\u00e1lisis.<\/em> Este art\u00edculo corresponde al Cap\u00edtulo 3 de la obra <em>Puer Papers<\/em>, US: Spring Publications, 1983. <\/p><p><strong>______________________________________________<\/strong><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h4 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\"><em>Traducido del ingl\u00e9s por&nbsp;Juan Carlos Alonso G.<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Antes de que podamos proceder a la fenomenolog\u00eda de nuestro arquetipo, debemos primero considerar, en general, las polaridades en la psicolog\u00eda anal\u00edtica, puesto que ser\u00e1 en forma de divisi\u00f3n polar que encontraremos el arquetipo puer&nbsp;&#8211; senex. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La naturaleza de la polaridad y el tipo de polaridades ocuparon las primeras conferencias de Eranos. &nbsp;De este modo, podemos ahorrarnos una preparaci\u00f3n filos\u00f3fica para un examen de las polaridades en nuestro campo. &nbsp;La psicolog\u00eda anal\u00edtica como campo estructurado depende, para esta estructura, de descripciones polares. &nbsp;La vida y el pensamiento de Jung  utilizan m\u00e1s las polaridades que cualquier otra visi\u00f3n psicol\u00f3gica importante. &nbsp;(Por supuesto, Jung utiliza otros modelos explicativos de la estructura ps\u00edquica, como <em>Schichtentheorie<\/em> y un esquema jer\u00e1rquico al describir los niveles de la psique o al describir el proceso de individuaci\u00f3n. Usa un condicionalismo situacional  \u0336\u0336 un modelo principal de pensamiento para los existencialistas \u0336\u0336\u0336  cuando discute la terap\u00e9utica y la interpretaci\u00f3n.   Tambi\u00e9n hace uso de un modelo funcional org\u00e1nico cuando da cuenta de los aspectos evolutivos, de desarrollo o transformadores de la psique como un todo. Y adem\u00e1s, encontramos en Jung un modelo atomista-molecular cuando describe &nbsp;las asociaciones y las constelaciones de la psique. Estas son met\u00e1foras para aprovechar la naturaleza inescrutable de las realidades ps\u00edquicas. La preferida por \u00e9l  es la de los polos opuestos). El modelo polar es b\u00e1sico en sus principales ideas psicol\u00f3gicas. Repasemos brevemente:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>La psique se divide principalmente en consciente e inconsciente, cuya relaci\u00f3n es compensatoria. &nbsp;<\/li><li>La energ\u00eda de la psique fluye entre dos polos que pueden ser calificados de manera variada por los opuestos.<\/li><li>Las actitudes de la psique (introversi\u00f3n y extraversi\u00f3n) y las cuatro funciones psicol\u00f3gicas se describen en pares polares. &nbsp;<\/li><li>El patr\u00f3n instintivo de comportamiento y la imagen arquet\u00edpica son extremos polares de un espectro continuo. &nbsp;<\/li><li>Hay temas recurrentes de polaridades tales como: logos y eros, poder y amor, yo y sombra, esp\u00edritu y naturaleza, sexualidad y religi\u00f3n, racional e irracional, individual y colectivo, contenedor y contenido, as\u00ed como las nociones de dos tipos de pensamiento, la primera mitad y la segunda mitad de la vida, <em>les extr\u00eames se touchent<\/em>, etc.&nbsp;<\/li><li>La polaridad es fundamental para los escritos de Jung sobre la pr\u00e1ctica como una dial\u00e9ctica y sus escritos sobre s\u00ed mismo, por ejemplo, la personalidad n\u00famero uno y la personalidad n\u00famero dos. &nbsp;<\/li><li>Finalmente, el tema principal de sus \u00faltimos a\u00f1os: la polaridad y la uni\u00f3n hombre-mujer en sus diversas formas alqu\u00edmicas. &nbsp;<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>En todo\nesto, para la psicolog\u00eda, los polos primarios son conscientes e inconscientes,\nya sea concebidos como \u00e1reas topol\u00f3gicas, como modalidades del ser o como\ndescripciones adjetivas de los contenidos y comportamientos mentales.\n&nbsp;Para la psicolog\u00eda, todas las polaridades est\u00e1n sujetas a esta divisi\u00f3n\nprincipal. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta polaridad primaria se da s\u00f3lo como un potencial dentro del arquetipo que te\u00f3ricamente no est\u00e1 dividido en polos. &nbsp;El arquetipo <em>per se<\/em> es ambivalente y parad\u00f3jico, abarca tanto el esp\u00edritu como la naturaleza, la psique y la materia, la conciencia y la inconsciencia; en \u00e9l, el s\u00ed y el no, son uno. &nbsp;No hay d\u00eda ni noche sino un amanecer continuo. &nbsp;La oposici\u00f3n inherente dentro del arquetipo se divide en polos cuando entra en la conciencia del yo. &nbsp;El d\u00eda rompe con el yo; la noche queda atr\u00e1s.&nbsp;Nuestra consciencia diaria habitual capta s\u00f3lo una parte y la convierte en un polo. &nbsp;<em>Para la psicolog\u00eda, la base ontol\u00f3gica de la polaridad es la conciencia del yo; la calidad de la polaridad, que va desde la ant\u00edtesis conflictiva hasta la cooperaci\u00f3n armoniosa, depende de la relaci\u00f3n psicol\u00f3gica entre la conciencia del yo y el inconsciente.<\/em> &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por cada pedacito de luz que captamos de la ambivalencia arquet\u00edpica, iluminando con la vela de nuestro yo un c\u00edrculo brillante de conciencia, tambi\u00e9n oscurecemos el resto de la habitaci\u00f3n. &nbsp;En el mismo momento en que encendemos la vela, creamos la\u00bboscuridad exterior\u00bb, como si la luz fuera un robo de la penumbra del amanecer y el crep\u00fasculo, de la parad\u00f3jica luz arquet\u00edpica. La conciencia y el inconsciente se crean en una polaridad en el mismo momento, a partir de los estados crepusculares originales; &nbsp;y se crean continuamente en el mismo momento. &nbsp;El proceso de hacer consciente, por lo tanto tambi\u00e9n hace inconsciente, o como Jung puso esta verdad inc\u00f3moda aqu\u00ed en Eranos: \u00abEntonces llegamos a la conclusi\u00f3n parad\u00f3jica de que no hay contenido consciente que no sea en alg\u00fan otro aspecto inconsciente. Quiz\u00e1s, tambi\u00e9n, que no hay psiquismo inconsciente que no sea al mismo tiempo consciente\u00bb. Por lo tanto, no podemos hablar de un proceso evolutivo de luz que emerge de la oscuridad, una extensi\u00f3n de la luz a expensas de la oscuridad. La luz no es robada de la oscuridad donde hay privaci\u00f3n&nbsp;de luz, m\u00e1s bien el yo se concentra en un polo de la divina media luz primordial, oscureciendo as\u00ed lo divino. Apaga la vela y el crep\u00fasculo vuelve a aparecer en los bordes exteriores de la habitaci\u00f3n que justo antes eran huecos impenetrables de sombra. En otras palabras, para la psicolog\u00eda, el fen\u00f3meno de la polaridad no es arquet\u00edpicamente primario, sino que es consecuencia de la afinidad del yo por la luz, as\u00ed como el t\u00e9rmino polaridad entr\u00f3 en el lenguaje occidental con el yo cartesiano y la Ilustraci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras permanezcamos dentro de las met\u00e1foras de la luz y la visi\u00f3n, no importa cu\u00e1l viene primero o cu\u00e1l es mejor. Las met\u00e1foras de la visi\u00f3n, de la intuici\u00f3n, no requieren l\u00f3gica ni valor. La claridad es suficiente. Ambos polos del arquetipo son necesarios y equivalentes. &nbsp;En este plano de visi\u00f3n, de intuici\u00f3n, uno est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de los opuestos, m\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal. &nbsp;Pero la conciencia y la inconsciencia requieren otras met\u00e1foras, especialmente las de valor. &nbsp;As\u00ed encontramos que los valores b\u00e1sicos s\u00ed y no como valores positivos y negativos en todos sus modos, interfieren y complican una polaridad coexistente simple. &nbsp;Dios mismo, en el primer juicio de valor del universo, declara que la luz es buena, y al llamarla D\u00eda y al separarla de la oscuridad de la Noche implica que la \u00faltima es mala. &nbsp;En consecuencia, hay signos m\u00e1s y menos unidos a los polos primarios de consciente e inconsciente. &nbsp;As\u00ed comienza el mundo humano cuando los valores de los sentimientos agregan complejidad a la percepci\u00f3n, y sentimos las polaridades y reconocemos la elecci\u00f3n moral. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, cuando hablamos de conciencia, todav\u00eda tendemos a decir conciencia buena o mala, atribuyendo al mismo tiempo el signo opuesto a lo inconsciente. &nbsp;Esta tendencia funciona para cada par de opuestos. &nbsp;Cada vez que la mitad de cualquier par polar cae en el inconsciente, se contamina con todas las otras mitades residuales, tomando el valor asignado en ese momento al inconsciente en general. &nbsp;As\u00ed, la vista y el valor que tenemos de un par de polaridad se toman desde el punto de vista del otro. &nbsp;Debido a la naturaleza de la conciencia como polaridad con el inconsciente, nunca podemos estar completamente fuera de nuestra propia inconsciencia. &nbsp;De igual manera, el supuesto punto de vista objetivo del observador consciente est\u00e1 en realidad dentro del mismo arquetipo pero desde el polo opuesto. &nbsp;\u00bfLa revelaci\u00f3n m\u00e1s penetrante del senex negativo no proviene de su propio hijo? &nbsp;\u00bfEl cr\u00edtico m\u00e1s objetivo del puer negativo no es su propio padre? &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Puer y senex son, por lo tanto, positivos y negativos. &nbsp;Como hay un aspecto positivo y negativo de la Gran Madre o del Animus, puesto que hay caras positivas y negativas para el S\u00ed-mismo, tambi\u00e9n hay un aspecto positivo y negativo del puer y un senex positivo y negativo. &nbsp;Y debido a que estas figuras est\u00e1n en una relaci\u00f3n especial, formando, si se desea, un arquetipo de dos cabezas, o un <em>Janus-Gestalt<\/em>, nos resultar\u00e1 imposible decir lo bueno de uno sin decir lo malo del otro mientras los dos permanezcan en oposici\u00f3n polar, siempre y cuando el yo tenga una sola cara. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, aunque las polaridades  puedan<strong> <\/strong> dividirse en contradictorias y siempre luchar una contra la otra como en todas las luchas puer-senex cl\u00e1sicas, tambi\u00e9n pueden ser de nuevo aproximadas. &nbsp;Este acercamiento para sanar una divisi\u00f3n mental fundamental (para la cual la unilateralidad neur\u00f3tica es s\u00f3lo una denominaci\u00f3n) es el principal trabajo de an\u00e1lisis, y la investigaci\u00f3n sobre la naturaleza de estas divisiones y su curaci\u00f3n fue la principal preocupaci\u00f3n de Jung en sus investigaciones sobre la <em>coniunctio<\/em> alqu\u00edmica y la renovaci\u00f3n del Rey. &nbsp;Para nosotros, <em>nuestro intento de acercamiento ir\u00e1 por el camino de volver a la condici\u00f3n original del arquetipo antes de que se haya roto y vuelto contra s\u00ed mismo<\/em>. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Perm\u00edtanme insistir aqu\u00ed que no podemos sobrestimar la importancia de esta reconciliaci\u00f3n. &nbsp;Vale la pena cada intento, no por el \u00e9xito o la cura que pueda aportar, sino porque cada intento nos hace conscientes de la divisi\u00f3n y, por lo tanto, comienza la curaci\u00f3n. &nbsp;La divisi\u00f3n en polaridades mutuamente indiferentes o repugnantes est\u00e1 desgarrando el alma. &nbsp;El alma misma se encuentra en medio de todo tipo de opuestos como el \u00abtercer factor\u00bb. &nbsp;Siempre ha existido a medio camino entre el Cielo y el Infierno, el esp\u00edritu y la carne, lo interno y lo externo, lo individual y lo colectivo, o estos opuestos se han mantenido unidos dentro de sus alcances insondables. &nbsp;Desde la lira de Her\u00e1clito hasta el espectro de Jung, el alma mantiene las polaridades en armon\u00eda. &nbsp;Es la conexi\u00f3n ps\u00edquica. &nbsp;Pero ahora el yo, habiendo reemplazado al alma como el centro de la personalidad consciente, no puede contener la tensi\u00f3n. &nbsp;Con su racionalismo disyuntivo realiza divisiones en las que brinda conexiones sentimentales y unidades m\u00edticas. &nbsp;Por lo tanto, el alma se ha liberado de su sufrimiento y la enfermedad refleja la condici\u00f3n desgarrada del arquetipo dividido que el alma, por naturaleza, tiene en su capacidad de reincorporarse una vez que se le permita al individuo regresar de su exilio en el inconsciente a su lugar original en el centro de las polaridades. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como una se\u00f1al temprana de esta nueva uni\u00f3n, podemos esperar una nueva experiencia de ambivalencia. &nbsp;La psicolog\u00eda suele dar a la ambivalencia un juicio peyorativo importante. &nbsp;Se asocia con esquizofrenia. &nbsp;As\u00ed, el t\u00e9rmino &#8216;ambivalencia&#8217; del estado crepuscular tiende a reservarse solo para un yo defectuoso. &nbsp;Pero la <em>ambivalencia natural<\/em>, como la necesaria concomitante con la ambig\u00fcedad de la totalidad ps\u00edquica cuya luz est\u00e1 en un estado crepuscular. &nbsp;Ni la ambivalencia ni la conciencia del crep\u00fasculo son en s\u00ed mismas una condici\u00f3n patol\u00f3gica, aunque como ocurre con cualquier psicolog\u00eda, pueden presentar formas patol\u00f3gicas. &nbsp;Vivir en ambivalencia es vivir donde el s\u00ed y el no, la luz y la oscuridad, la acci\u00f3n correcta y la equivocada, se mantienen unidos y son dif\u00edciles de distinguir. &nbsp;La psicolog\u00eda generalmente intenta cumplir con esta condici\u00f3n reafirmando la conciencia por decisi\u00f3n y diferenciaci\u00f3n: solidificar y fortalecer el yo; volverse contra la mezcla de sentimientos y la suave luz indistinta de la primera mitad o de la vejez. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la\nambivalencia, en lugar de ser superada de esta manera, puede desarrollarse\ndentro de su propio principio. &nbsp;Es un camino en s\u00ed mismo. &nbsp;Como hay\nun camino de decisi\u00f3n, tambi\u00e9n hay una forma de ambivalencia; y de esta manera\npuede comprenderse de manera completa el arquetipo, llev\u00e1ndolo incluso al nivel\npsicoide. &nbsp;Se puede alentar a abarcar paradojas y s\u00edmbolos cada vez m\u00e1s\nprofundos, que siempre liberan sentimientos ambivalentes que obstaculizan la\nclaridad y la decisi\u00f3n. &nbsp;La paradoja y el s\u00edmbolo expresan la coexistencia\nde la polaridad dentro del arquetipo, su m\u00e1s y su menos y la dualidad\nfundamental de dos cabezas que es l\u00f3gicamente absurda y simb\u00f3licamente\nverdadera. &nbsp;<em>La ambivalencia es la\nreacci\u00f3n adecuada<\/em> <em>de la psique total <\/em>a\nestas verdades totales. &nbsp;Para curar la ambivalencia, se elimina el ojo con\nel que podemos percibir la paradoja, mientras que la ambivalencia nos sit\u00faa\ndentro de la realidad simb\u00f3lica donde percibimos ambas caras a la vez, incluso\nexistiendo como dos realidades a la vez. &nbsp;Lo que no est\u00e1 dividido no tiene\nque volverse a unir; yendo as\u00ed por este camino, la ambivalencia elude los\nesfuerzos de la <em>coniunctio<\/em> del yo,\nporque al llevar la ambivalencia, uno est\u00e1 en la <em>coniunctio<\/em> misma como la tensi\u00f3n de los opuestos. &nbsp;De esta\nmanera, funciona en su totalidad, no en mitades, sino a trav\u00e9s de la integridad\ndesde el principio. &nbsp;El camino es m\u00e1s lento, la acci\u00f3n se ve obstaculizada\ny uno tropieza tontamente con la penumbra y lo simb\u00f3lico. &nbsp;La forma\nencuentra eco en muchas frases familiares de Lao Tzu, pero especialmente:\n\u00abSuaviza la luz, convi\u00e9rtete en uno con el mundo polvoriento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>James Hillman James Hillman, analista, nacido en 1926 y fallecido en 2011, fue el fundador de la actual psicolog\u00eda arquet\u00edpica o imaginal, pertenece a los llamados posjunguianos y dirigi\u00f3 el Instituto Jung de Zurich. 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