{"id":6777,"date":"2019-12-02T14:42:50","date_gmt":"2019-12-02T14:42:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=6777"},"modified":"2020-05-13T19:42:43","modified_gmt":"2020-05-13T19:42:43","slug":"analisis-junguiano-de-la-pelicula-el-doctor-juan-carlos-alonso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/analisis-junguiano-de-la-pelicula-el-doctor-juan-carlos-alonso\/","title":{"rendered":"An\u00e1lisis junguiano de la pel\u00edcula \u201cEl Doctor\u201d &#8211; Juan Carlos Alonso"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>JUAN CARLOS ALONSO<\/strong><\/h4>\n<h4><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/JuanCarlos5.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-6694 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/JuanCarlos5.jpg\" alt=\"JuanCarlos5\" width=\"200\" height=\"255\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/JuanCarlos5.jpg 567w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/JuanCarlos5-235x300.jpg 235w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em>Juan Carlos Alonso es Psic\u00f3logo (Universidad Nacional, Bogot\u00e1)\u00a0y Analista Junguiano miembro de la IAAP (International Association for Analytical Psychology) y de la SCAJ (Sociedad Colombiana de Analistas Junguianos).\u00a0Magister en Estudios Pol\u00edticos (Universidad Javeriana). Miembro Fundador y Director de ADEPAC (Asociaci\u00f3n de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en Colombia). Atiende consulta particular como psicoterapeuta y analista junguiano especializado en adultos. Autor del libro\u00a0Psicolog\u00eda Junguiana: teor\u00eda, pr\u00e1ctica y aplicaciones\u00a0(2019) y Editor de la obra\u00a0Trauma en la primera infancia:an\u00e1lisis psicol\u00f3gico junguiano\u00a0(2018).\u00a0Correo:<a href=\"mailto:adejungcol@yahoo.com\">adejungcol@yahoo.com<\/a>. Este art\u00edculo se corresponde a la charla que dio el autor en la ciudad de Medell\u00edn, Colombia, el 23 de noviembre de 2019. El cineforo se realiz\u00f3 con apoyo de la Universidad CES de la misma ciudad.<\/em><\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>_______________________________________<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<h4 id=\"miembros\" style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La pel\u00edcula\u00a0<em>El Doctor\u00a0<\/em>fue dirigida por la norteamericana Randa Haines en 1991, basada en la obra <em>A Taste of my Own Medicine<\/em> del autor Edward Rosenbaum (<em>Un sabor de mi propia medicina<\/em>, 1988). El film muestra la transformaci\u00f3n que experimenta el Dr. Jack MacKee \u2013interpretado por el actor William Hurt\u2013, prestigioso cirujano cardiovascular, luego de una noticia que da un giro inesperado en su vida personal, familiar y profesional.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dice el analista y m\u00e9dico junguiano Adolph Guggenb\u00fchl-Craig (1974) que existe en nuestros d\u00edas un culto al m\u00e9dico, en el que se le venera p\u00fablicamente porque tiene en sus manos la enfermedad y la salud, la vida y la muerte.\u00a0Este poder de los m\u00e9dicos suele estar acompa\u00f1ado de la sumisi\u00f3n de los pacientes.\u00a0Es una figura corriente la del m\u00e9dico dictatorial, de mal humor, que aterroriza a pacientes y a enfermeras.\u00a0Los enfermos no se atreven a hacer preguntas por temor a una respuesta brusca.\u00a0Adem\u00e1s, aunque no siempre sucede, hay un estereotipo del m\u00e9dico que hace esperar a sus pacientes, les da una m\u00ednima informaci\u00f3n, los mira poco y escribe f\u00f3rmulas ilegibles sin dar mayores explicaciones.\u00a0As\u00ed, la interacci\u00f3n con el m\u00e9dico se hace muchas veces desde la vulnerabilidad, el miedo y la preocupaci\u00f3n. El resultado es, por lo tanto, una relaci\u00f3n asim\u00e9trica de poder donde el primero tiene una gran capacidad de determinaci\u00f3n sobre lo que le va a suceder al segundo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero esta actitud generalmente no est\u00e1 desde el comienzo del ejercicio profesional de los m\u00e9dicos. En el curso de su carrera, los estudiantes de medicina pasan por una fase muy conocida en la que creen sufrir todas las enfermedades sobre las que est\u00e1n aprendiendo. Oyen hablar de una dolencia y descubren en ellos todos los s\u00edntomas.\u00a0Esta fase es muy importante en su formaci\u00f3n, pues es el momento en que comienzan a comprender que todas esas enfermedades est\u00e1n potencialmente en ellos mismos.\u00a0Es entonces cuando empiezan a vivenciarse a s\u00ed mismos como curadores heridos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Primera parte: perspectiva del m\u00e9dico<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta pel\u00edcula permite hacer un an\u00e1lisis junguiano de la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente. Lo har\u00e9 en dos partes, la primera desde la \u00f3ptica del m\u00e9dico, y la segunda desde la perspectiva del paciente. Comencemos con la mirada del m\u00e9dico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Arquetipo del curador herido<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente responde al arquetipo del curador herido, imagen reiterada en las mitolog\u00edas. La mejor representaci\u00f3n de este arquetipo es el mito griego del centauro Quir\u00f3n, el centauro sabio, tutor de varios h\u00e9roes en la caza y en la medicina.\u00a0Heracles le dispar\u00f3 accidentalmente en una de sus patas traseras con una flecha envenenada, y fue una herida dolorosa e incurable. Pero estando herido, Quir\u00f3n ten\u00eda el poder de curar a los dem\u00e1s. La palabra \u201cquir\u00f3fano\u201d viene de su nombre, \u201cQuir\u00f3n\u201d, que significa \u201cel que cura las heridas de otro con las manos\u201d. Psicol\u00f3gicamente, eso significa que en cada m\u00e9dico reside un herido. Esta imagen resalta el convencimiento de que aquel que enferma tambi\u00e9n tiene el poder de curar.\u00a0Ese es igualmente el principio del curador herido. Jung dec\u00eda: \u201cSolo en aquello en lo que el m\u00e9dico mismo es afectado, puede tambi\u00e9n curar\u201d (citado por Guggenb\u00fchl-Craig, 1974).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Definici\u00f3n de arquetipo<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para entender a qu\u00e9 nos referimos al hablar del arquetipo del curador herido, comencemos dando una idea de la definici\u00f3n del arquetipo. Un arquetipo puede definirse como una potencialidad innata de una conducta. Eso lo podemos pensar viendo que los seres humanos tienden a reaccionar arquet\u00edpicamente ante algo o alguien cuando se encuentran en una situaci\u00f3n t\u00edpica y de constante recurrencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los arquetipos se asemejan un poco a los instintos en los animales (Stevens, 1974). Por ejemplo, cuando algunas aves tienen sus cr\u00edas, aparecen unos patrones de conducta que las llevan a construir nidos para ellos.\u00a0Veamos ahora algunos ejemplos de relaciones arquet\u00edpicas en las personas. Cuando los seres humanos se encuentran con ciertas situaciones en la vida, se activan ciertas formas de reaccionar. Por ejemplo, hijos y madres ante la maternidad, o los miembros de una pareja ante los celos, o hermanos y hermanas ante la rivalidad, o la relaci\u00f3n de la que estamos tratando: la de m\u00e9dicos y pacientes ante la enfermedad. La gran diferencia con los instintos es que los arquetipos en los humanos no son comportamientos tan deterministas como los instintos, sino que son s\u00f3lo tendencias, que pueden variar, dependiendo de las experiencias personales de los individuos en cada relaci\u00f3n. Adem\u00e1s, dichos impulsos pueden controlarse, si se hacen conscientes.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al ser arquet\u00edpica la relaci\u00f3n entre m\u00e9dico y paciente, expresa una forma innata y potencial de la conducta humana. Por eso, en situaciones arquet\u00edpicas como esta, el individuo act\u00faa de acuerdo a un esquema b\u00e1sico que es, en principio, el mismo para todos los seres humanos. Es decir, m\u00e9dicos y pacientes tienden innatamente a comportarse de una manera parecida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Algo importante de resaltar es que los arquetipos contienen una polaridad en la psique. En el ejemplo que estamos analizando, un polo es el del curador y el otro es el del herido. Nacemos con ambos polos del arquetipo en nuestro interior. Ahora, dichos polos pueden estar conciliados o pueden estar escindidos. Cuando est\u00e1n conciliados, puede activarse conscientemente un polo o el otro, dependiendo de la situaci\u00f3n externa.\u00a0Por el contrario, cuando est\u00e1n escindidos, un polo se activa conscientemente en el mundo exterior, mientras que el otro polo se mantiene inconscientemente en el interior.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Manifestaciones del arquetipo conciliado<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ve\u00e1moslo en el caso del arquetipo del curador herido en la pel\u00edcula. Como dijimos, un buen m\u00e9dico es el que acepta en su propio interior la posibilidad existencial de enfermarse, porque eso le permitir\u00e1 a su vez, activar el poder curador que existe en el interior del paciente.\u00a0Arquet\u00edpicamente, podemos decir que el curador puede llevarle la salud al enfermo al identificarse con \u00e9l, al tener \u201cempat\u00eda\u201d con \u00e9l.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un ejemplo de arquetipo conciliado en la pel\u00edcula est\u00e1 representado en el Dr. Blumfield, otorrino, quien se involucra con sus pacientes y trata de darles confianza. Sin embargo, parece ser una excepci\u00f3n en el hospital, por lo que es subestimado por parte de MacKee y su grupo. \u00bfPor qu\u00e9 el caso de Blumfield es excepcional? Porque desafortunadamente la capacidad de aceptar la posibilidad existencial de enfermarse, resulta una carga demasiado pesada para la mayor\u00eda de los m\u00e9dicos. Los rebasa ver sus potenciales heridas y por eso, comienzan a aceptar la enfermedad s\u00f3lo en los dem\u00e1s y de esa manera, reprimen su papel de heridos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En muchos casos se ve la transformaci\u00f3n de m\u00e9dicos que comienzan siendo afectuosos y amorosos con sus pacientes pero que con los a\u00f1os se van volviendo duros, impacientes y hoscos. Jung dec\u00eda que el amor y el poder son fuerzas que se contraponen y que cuando una se impone, la otra es excluida. As\u00ed, cuando el m\u00e9dico olvida su polo de herido, desaparece el trato afectuoso hacia los pacientes y aparece la fuerza contraria del poder.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Manifestaciones del arquetipo escindido<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Veamos ahora algunas manifestaciones del arquetipo escindido. En esos casos, el m\u00e9dico se identificar\u00e1 conscientemente s\u00f3lo con su poder curativo, cayendo en el complejo del salvador. Eso parece haber sucedido en la vida del Dr. Mackee. En el hospital lidera el equipo de cirujanos y los instruye para que no se involucren a nivel humano con los pacientes. Durante el ritual de la visita m\u00e9dica, les transmite el mensaje de \u201cCortas, curas y fuera\u201d, como la mejor manera de realizar su trabajo. La excusa es que el cirujano tiene poco tiempo para entregarse humanamente. \u00bfPor qu\u00e9? El pretexto es que compadecerse demasiado con un paciente le quita tiempo para salvar otra vida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero esto es una disculpa para no sentir. Por eso, los m\u00e9dicos suelen desarrollar una coraza de aparente insensibilidad que los protege emocionalmente y les permite sobrevivir en medio del dolor y el sufrimiento. El problema es que esa coraza emocional los aleja de la verdadera curaci\u00f3n.\u00a0\u00bfQu\u00e9 mecanismos de defensa ha desarrollado MacKee? Entre otros, la iron\u00eda, el cinismo y sobre todo las bromas sarc\u00e1sticas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Podemos citar dos ejemplos de falta absoluta de empat\u00eda.\u00a0Uno es el joven que trat\u00f3 de suicidarse arroj\u00e1ndose de un quinto piso, y el m\u00e9dico dice a sus colaboradores que lo aconsejen para que la pr\u00f3xima vez se arroje de un d\u00e9cimo piso.\u00a0El otro ejemplo es el de una paciente, operada del coraz\u00f3n, a quien le preocupa el efecto que puedan tener en su esposo las cicatrices de su pecho, y a quien MacKee le dice que le diga al marido que cuando la mire, se imagine que son los ganchos que quedan en la foto central de una revista <em>Playboy<\/em>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La insensibilidad de MacKee parece haber permeado tambi\u00e9n en su vida familiar. Detr\u00e1s de una aparente buena y festiva relaci\u00f3n con su esposa, hay una distancia emocional enorme. Y ella, que es hija de m\u00e9dico, parece haberse resignado a ese modelo de distancia. Lo mismo ocurre en la relaci\u00f3n con su hijo Nicky. Ya no es raro que MacKee se olvide, por ejemplo, de las reuniones de padres en el colegio del muchacho. Es tan frecuente su ausencia en el hogar, que el d\u00eda en que llega temprano y la madre le dice al hijo que salude a su pap\u00e1, \u00a1el chico da por hecho que es por tel\u00e9fono! Todas estas son manifestaciones de un arquetipo escindido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otra consecuencia de la postura del m\u00e9dico de creer que las enfermedades no tienen nada que ver con \u00e9l es que\u00a0tal actitud tiene un efecto negativo en los dem\u00e1s. Actuar como m\u00e9dico sin heridas, le impide que pueda activar el rol curador en sus pacientes. Desaparece entonces el m\u00e9dico herido que puede conectarse humanamente con los pacientes, y que puede trabajar conjuntamente con ellos en la curaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Transformaci\u00f3n del m\u00e9dico en enfermo<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No obstante, hay circunstancias que pueden hacer que la relaci\u00f3n curador-herido comience a conciliarse. Eso sucede cuando interviene la enfermedad en MacKee y todo comienza a cambiar, representando un punto de inflexi\u00f3n en su vida. El\u00a0m\u00e9dico experimenta en su propio hospital tener el trato inadecuado que reciben todos los enfermos. En su primera consulta con la Dra. Abbott, quien ha tenido la misma escuela y ha desarrollado id\u00e9ntica o mayor soberbia, le da la noticia sobre el tumor en la laringe con absoluta insensibilidad. Luego, los resultados de patolog\u00eda confirmar\u00e1n que se trata de un tumor maligno. Extra\u00f1ado, el m\u00e9dico empieza a sentir la vulnerabilidad. El hombre sano que era antes se convierte en paciente de un momento a otro. Ese individuo antes arrogante est\u00e1 de pronto dominado por el miedo y tiene lugar una extra\u00f1a forma de regresi\u00f3n, pues el adulto se empieza a ver como un ni\u00f1o asustado.\u00a0La imagen del curador herido simboliza la dolorosa consciencia de la enfermedad, un penoso recordatorio de la degeneraci\u00f3n del cuerpo. Dice el analista Guggenb\u00fchl-Craig que esa experiencia transforma al m\u00e9dico, y lo vuelve m\u00e1s un hermano del paciente, que como su amo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los cambios en un individuo al que le sucede esto no siempre son bien recibidos. Un ejemplo es el comportamiento que adopta el hijo de Mackee cuando este le trata de explicar su enfermedad. El ni\u00f1o lo mira entre asustado y sorprendido y, ante esta situaci\u00f3n embarazosa, el chico prefiere alejarse. Es decir, la insensibilidad del padre ha cosechado ya sus frutos en el hijo.\u00a0En el hospital el m\u00e9dico debe llenar una serie de formularios en Admisi\u00f3n luego de una in\u00fatil espera. En Radioterapia le informan que debe comenzar un tratamiento diario, por seis semanas, esperando su turno, por orden de llegada.\u00a0En la sala de espera se encuentra con varios pacientes enfermos de c\u00e1ncer a quienes les aplican tambi\u00e9n radioterapia. Entre ellos est\u00e1 June, una joven que tiene un tumor cerebral, y con quien se va a desarrollar una conexi\u00f3n especial. Esta relaci\u00f3n es fundamental, pues ella le llevar\u00e1 a aprender a manifestar los sentimientos y a fomentar la comunicaci\u00f3n con los dem\u00e1s, sin ocultar la verdad, por dura que sea.\u00a0Luego, el m\u00e9dico deber\u00e1 enfrentarse al duelo por la muerte de June.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Posteriormente, le informan a MacKee que su tratamiento no hab\u00eda sido el indicado. El tumor no hab\u00eda disminuido su tama\u00f1o, y deb\u00edan practicarle una cirug\u00eda. Mackee termina confrontando a la Dra. Abbott, dici\u00e9ndole que ella no era la persona indicada para operarlo porque no sab\u00eda c\u00f3mo se sienten los pacientes.\u00a0Acude a Blumfield, el m\u00e9dico del que antes se burlaba por ser tan condescendiente con la gente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La apertura emocional que le facilit\u00f3 la relaci\u00f3n con June se refleja tambi\u00e9n en el contacto con su familia. Descubre que detr\u00e1s del aparente afecto que sent\u00eda por su esposa, siempre la hab\u00eda mantenido alejada, y le costaba ahora trabajo romper esa distancia\u2026, pero finalmente lo logra. Una vez operado del tumor en la garganta y sin poder hablar, MacKee escribe en la pizarra la palabra m\u00e1gica: \u201cTe necesito\u201d. Esto provoca una transformaci\u00f3n en la relaci\u00f3n de la pareja.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Cambios se producen a partir de ese momento<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ya recuperado, Mackee vuelve al trabajo con otra visi\u00f3n de la vida. Realiza una operaci\u00f3n de trasplante de coraz\u00f3n a un paciente latino con quien establece una relaci\u00f3n m\u00e1s cercana, ante la sorpresa de todo su equipo. Otro cambio significativo se muestra ante la tendencia de los m\u00e9dicos principiantes a hablar como antes del \u2018c\u00e1ncer de p\u00e1ncreas\u2019 de la habitaci\u00f3n 227, o del \u2018terminal\u2019 de la 1217. MacKee rega\u00f1a a uno de sus residentes record\u00e1ndole que las terminales eran las de los buses mientras que los pacientes tienen nombre y apellido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al incorporarse de nuevo como l\u00edder de los residentes, lo primero que hace es obligarlos a ingresar 72 horas como enfermos en el hospital, para poder aprender lo que nunca se les explic\u00f3 en la facultad, poni\u00e9ndose en el lugar del paciente para reducir el desequilibrio. Los obliga a ponerse la bata de pacientes y a someterse a los an\u00e1lisis que normalmente aplican a los enfermos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Segunda parte: perspectiva del paciente<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Aunque el mensaje es que el m\u00e9dico nunca debe olvidar a su parte interior herida, \u00a0mi mensaje ahora es enfatizar en el contra polo del arquetipo, y analizar la perspectiva del paciente.\u00a0Ya se mencion\u00f3 que ambos polos del arquetipo (curador y herido) est\u00e1n presentes en la psique de todo ser humano. Psicol\u00f3gicamente eso significa no s\u00f3lo que todo m\u00e9dico es potencialmente un paciente, sino que en cada uno de quienes no somos m\u00e9dicos, reside tambi\u00e9n un curador interno. Lo ideal es que cuando nos enfermamos, busquemos, por supuesto, a un m\u00e9dico externo, pero es necesario que al mismo tiempo activemos nuestro m\u00e9dico ps\u00edquico, cuyo poder curativo es tan grande como el del externo.\u00a0No hay enfermedades que puedan curarse sin ese m\u00e9dico interior. En otras palabras, ning\u00fan m\u00e9dico ser\u00e1 efectivo sin la colaboraci\u00f3n del m\u00e9dico interior del paciente.\u00a0En ocasiones se dice que un paciente no quiere mejorarse, pero ser\u00eda mejor decir que su m\u00e9dico interior no est\u00e1 colaborando.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tengamos presente que ambos, m\u00e9dico y paciente, tratan de aliviar la tensi\u00f3n de los polos contrarios en su interior. El m\u00e9dico puede resolverlo vali\u00e9ndose como ya dijimos del poder, y en ese caso el paciente puede volverse dependiente del poder del m\u00e9dico.\u00a0Ambas son respuestas en las que se tratan de conciliar los dos polos del arquetipo, y es hasta cierto punto normal que esas proyecciones mutuas sucedan, porque ambos actores pueden tener satisfacciones temporales.\u00a0Pero si las proyecciones permanecen, el proceso ps\u00edquico se bloquea y el paciente dejar\u00e1 de estar interesado en sanar, y se liberar\u00e1 de su propia responsabilidad. Entrega al m\u00e9dico su propio poder curativo, y se dedica a esperar a que el otro lo sane.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los hospitales est\u00e1n llenos de enfermos cr\u00f3nicos que no muestran deseos de sanar.\u00a0El enfermo se convierte en un paciente cr\u00f3nico porque su m\u00e9dico interno ya no se quiere activar. Con esa actitud, convierte al m\u00e9dico externo en la fuente de toda esperanza, en un redentor divino, que puede omnipotentemente curar y aliviar el dolor. Sin \u00e9l, el paciente est\u00e1 perdido.\u00a0Esa actitud victimizada hace que la contraparte m\u00e9dica active una m\u00e1scara negativa, que reacciona viendo a los pacientes como pobres criaturas que no se toman sus medicinas, que no obedecen y que se portan como ni\u00f1os peque\u00f1os.\u00a0Es realmente un juego en el que entran los dos, ya que el paciente se ve a s\u00ed mismo infantil y temeroso.\u00a0Toda la situaci\u00f3n est\u00e1 muy lejos del m\u00e9dico griego, cuya actitud se basaba en la certeza de que el \u00fanico que pod\u00eda ayudar era el Dios de la curaci\u00f3n. Por eso, la tarea de ese m\u00e9dico era preparar el ambiente para que ese Dios apareciera.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una reflexi\u00f3n final: el paralelo que hay entre la relaci\u00f3n m\u00e9dico-enfermo con aquella que se da entre terapeuta y paciente. Jung afirmaba que en un proceso terap\u00e9utico no se cura s\u00f3lo el paciente, sino que tambi\u00e9n se cura el terapeuta. Lo ve\u00eda como un proceso alqu\u00edmico en el que dos sustancias qu\u00edmicas, al mezclarse, se transforman las dos. Y eso mismo puede ocurrir en la relaci\u00f3n de los m\u00e9dicos con los enfermos. Las dos partes pueden salir fortalecidas, s\u00f3lo si ambas activan respectivamente sus polaridades de curadores y de heridos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todos nos encontramos en una continuidad entre los polos de la salud y de la enfermedad, sin estar nunca totalmente enfermos ni totalmente sanos.\u00a0Y as\u00ed como todo m\u00e9dico lleva en si la posibilidad de la enfermedad, quien est\u00e1 enfermo lleva en s\u00ed la posibilidad de la cura. Los buenos terapeutas y los buenos m\u00e9dicos debemos siempre ofrecer rituales a los enfermos, para que ellos mismos puedan despertar a su propio curador herido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Guggenbh\u00fcl-Craig, Adolf (1974). <em>Poder y destructividad en psicoterapia<\/em>. Caracas: Monte \u00c1vila Editores.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Stevens, Anthony (1994). <em>Jung o la b\u00fasqueda de la identidad<\/em>. Madrid: Editorial Debate.<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JUAN CARLOS ALONSO Juan Carlos Alonso es Psic\u00f3logo (Universidad Nacional, Bogot\u00e1)\u00a0y Analista Junguiano miembro de la IAAP (International Association for Analytical Psychology) y de la SCAJ (Sociedad Colombiana de Analistas Junguianos).\u00a0Magister en Estudios Pol\u00edticos (Universidad Javeriana). Miembro Fundador y Director &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/analisis-junguiano-de-la-pelicula-el-doctor-juan-carlos-alonso\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6777","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6777"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6777\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7134,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6777\/revisions\/7134"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}