{"id":6366,"date":"2019-03-12T21:30:27","date_gmt":"2019-03-12T21:30:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=6366"},"modified":"2019-03-12T21:32:08","modified_gmt":"2019-03-12T21:32:08","slug":"el-libro-como-soporte-de-la-experiencia-visionaria-en-las-profecias-iluminadas-de-w-blake-y-c-g-jung-daniela-picon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-libro-como-soporte-de-la-experiencia-visionaria-en-las-profecias-iluminadas-de-w-blake-y-c-g-jung-daniela-picon\/","title":{"rendered":"El libro como soporte de la experiencia visionaria en las profec\u00edas iluminadas de W. Blake y C. G. Jung &#8211; Daniela Pic\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Daniela Pic\u00f3n Bruno\u00a0<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/LibroRojoJung.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6379\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/LibroRojoJung.jpg\" alt=\"LibroRojoJung\" width=\"150\" height=\"201\" \/><\/a><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Daniela Pic\u00f3n Bruno (Santiago de Chile, 1982) es acad\u00e9mica del Departamento de Literatura de la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades de la Universidad de Chile. Realiz\u00f3 sus estudios de Licenciatura (2005) y Master en Literatura en la misma universidad (2009), t\u00edtulo que obtuvo con una tesis que consisti\u00f3 en un estudio comparado entre Hildegard de Bingen y William Blake. Es doctora en Humanidades por la Universidad Pompeu Fabra, Barcelona (2014). Su tesis doctoral desarrolla un estudio interdisciplinario de la recepci\u00f3n de la obra visionaria de William Blake, desde su \u00e9poca contempor\u00e1nea hasta el surrealismo, y publicada por editorial Calambur (Barcelona). Este documento corresponde a su art\u00edculo publicado\u00a0por la Revista <em>Literatura: teor\u00eda, historia, cr\u00edtica de la\u00a0<\/em>Universidad Nacional de Colombia, Bogot\u00e1, 19.1 (2017): 63-86.\u00a0Su publicaci\u00f3n fue autorizada por\u00a0la autora<em>.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">RESUMEN<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">En este art\u00edculo reflexionamos sobre dos obras pertenecientes al mundo moderno y contempor\u00e1neo en las que el manuscrito iluminado es utilizado como soporte de registro de la experiencia visionaria: los libros prof\u00e9ticos iluminados de William Blake (1757-1827) y <em>El libro rojo<\/em> de Carl Gustav Jung (1875-1961). Estos autores consideraron el manuscrito iluminado como un formato m\u00e1s aut\u00e9ntico para la transmisi\u00f3n de sus visiones, ya que permit\u00eda superar la dimensi\u00f3n puramente est\u00e9tica del arte y convocar una s\u00edntesis entre la materia y el esp\u00edritu propia del pensamiento simb\u00f3lico del neoplatonismo del siglo xii europeo. Desde esta perspectiva, indagamos en el car\u00e1cter altamente espiritual que Blake y Jung confirieron a la creaci\u00f3n art\u00edstica y a la materialidad del libro como soporte de escritura y de lectura, estableciendo algunas correspondencias con las nuevas concepciones sobre el arte elaboradas en el contexto de las vanguardias europeas del siglo xx.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\"><em>Palabras clave<\/em>: literatura visionaria; soportes de escritura; manuscritos iluminados; William Blake; Carl Gustav Jung.<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #808080;\">______________________________________<\/span><\/p>\n<\/div>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde el siglo xii el pensamiento medieval comprendi\u00f3 la imaginaci\u00f3n como la funci\u00f3n del alma m\u00e1s cercana al cuerpo, intermediaria entre los sentidos corporales, especialmente la vista, y los sentidos\u00a0espirituales. El ejercicio de la facultad imaginativa, se postul\u00f3, permit\u00eda ver \u201ccon los ojos del alma\u201d el mundo invisible que se extiende m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de lo visible, estimulando una transformaci\u00f3n espiritual en los individuos (Schmitt 346-358). En este sentido, para el abad Suger (1081-1151), cuyas reflexiones nutrieron decisivamente el desarrollo del arte g\u00f3tico, la materia, el mundo sensible, constituye una v\u00eda de conocimiento espiritual; de esta manera legitimaba el uso de im\u00e1genes en las pr\u00e1cticas de devoci\u00f3n y meditaci\u00f3n asociadas a la espiritualidad mon\u00e1stica como un instrumento esencial para la elevaci\u00f3n m\u00edstica (Schmitt 98-100).1 Ya en el siglo i, Dionisio el Areopagita hab\u00eda planteado en t\u00e9rminos anag\u00f3gicos la convicci\u00f3n de que las im\u00e1genes extienden una v\u00eda esencial de elevaci\u00f3n desde lo visible a lo invisible, conduci\u00e9ndonos a la contemplaci\u00f3n de lo divino. Las reflexiones del Areopagita fueron inmensamente influyentes en las corrientes m\u00edsticas occidentales y se asumieron como base de los fundamentos te\u00f3ricos que pretend\u00edan justificar la importancia cada vez mayor que se atribuy\u00f3 a las im\u00e1genes en la vida de la Iglesia (Freedberg 199-200).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Asimismo, las reflexiones de San Agust\u00edn en torno a la lectura como una actividad que facilita un tr\u00e1nsito entre lo material y lo espiritual fueron un referente fundamental para las pr\u00e1cticas de escritura y lectura medievales. En sus <em>Confesiones<\/em> (Libro viii), San Agust\u00edn enfatiz\u00f3 la conexi\u00f3n existente entre la lectura, el pensamiento y la imaginaci\u00f3n, y relata que fue la experiencia de la lectura la que desencaden\u00f3 su propio proceso de conversi\u00f3n; da cuenta as\u00ed de la importancia de esta actividad como un \u201cagente de cambio\u201d, como un acto visible a trav\u00e9s del cual tiene lugar la acci\u00f3n invisible de Dios (Stock). Los manuscritos medievales iluminados constituyen la perfecta realizaci\u00f3n de estos principios en un artefacto art\u00edstico y cultural \u00fanico en Occidente. En ellos se manifiesta la profunda vinculaci\u00f3n que la cultura medieval estableci\u00f3 entre los actos de ver e imaginar, considerando los c\u00f3dices como \u201ccanales visibles que conducen hacia lo invisible\u201d (Schmitt 22-26). Por esta raz\u00f3n, constituyeron un poderoso instrumento de meditaci\u00f3n y los h\u00e1bitos mon\u00e1sticos relacionaron la experiencia de la lectura con la experiencia visionaria: textos e im\u00e1genes invitan en su conjunto a penetrar la superficie de los folios y transitar a trav\u00e9s de la materialidad del soporte del libro hacia la visi\u00f3n interior (Hamburger, <em>The Rothschild Canticles<\/em>; Carruthers, <em>The Experience of Beauty<\/em>).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Los libros prof\u00e9ticos iluminados de William Blake<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">William Blake confiri\u00f3 a la creaci\u00f3n art\u00edstica un car\u00e1cter altamente espiritual. Seg\u00fan su propio testimonio, cuando le faltaba inspiraci\u00f3n se arrodillaba a rezar (Wilson 348) e invocaba a la imaginaci\u00f3n, aquella facultad de car\u00e1cter divino-humano que, seg\u00fan Blake, abre el acceso a la visi\u00f3n espiritual a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n y la pr\u00e1ctica art\u00edstica. Los fundamentos de la profunda vinculaci\u00f3n que extendi\u00f3 entre el arte y la espiritualidad se encuentran expuestos esencialmente en dos breves obras. En su <em>Laocoonte<\/em>, el visionario ingl\u00e9s plante\u00f3 que la verdadera naturaleza del arte humano es hacer perceptible el mundo invisible de la imaginaci\u00f3n y afirm\u00f3 que la Biblia es \u201cel gran c\u00f3digo art\u00edstico\u201d (Blake,<em> The Complete Poetry and Prose<\/em>\u00a0274). Por otra parte, en <em>Una visi\u00f3n del Juicio Final<\/em> resumi\u00f3 los fundamentos espirituales de su obra y se explay\u00f3 sobre las relaciones entre el arte, la profec\u00eda y la visi\u00f3n: \u201cLa poes\u00eda, la m\u00fasica y la pintura son los tres poderes en el hombre para conversar con el para\u00edso\u201d <em>(The Complete Poetry and Prose<\/em>\u00a0559).2 Para Blake, el artista, como el profeta, tiene la misi\u00f3n de liberar y salvar a los hombres a trav\u00e9s de la iluminaci\u00f3n, de la apertura de la visi\u00f3n interior que tiene lugar gracias al arte y que permite ver las cosas tal como son (Arola 54).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Fuertemente arraigado en la tradici\u00f3n antimaterialista, Blake concibi\u00f3 el Apocalipsis como una aut\u00e9ntica revelaci\u00f3n, como un \u201cdes-cubrimiento\u201d, gracias al cual caer\u00eda el velo de la naturaleza exterior, evidenciando el car\u00e1cter ilusorio del mundo temporal (Paley 2). Por esta raz\u00f3n, el Juicio Final supon\u00eda tambi\u00e9n la derrota del \u201carte falso\u201d \u2014que no surge de la imaginaci\u00f3n sino de la memoria y se somete a los modelos que proporciona el mundo materialista\u2014 y el triunfo del \u201carte verdadero\u201d \u2014que encuentra inspiraci\u00f3n\u00a0en el mundo espiritual y abre una comunicaci\u00f3n con lo infinito\u2014, cuya genuina expresi\u00f3n Blake admir\u00f3 en el g\u00f3tico medieval, tal como manifest\u00f3 en su Visi\u00f3n del Juicio Final: \u201cuna catedral g\u00f3tica es representativa del arte verdadero\u201d (<em>The Complete Poetry and Prose<\/em> 559).3<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde los inicios hasta el fin de su trayectoria art\u00edstica, Blake se revel\u00f3 como un vers\u00e1til experimentador, que indag\u00f3 y ensay\u00f3 permanentemente con numerosas t\u00e9cnicas y materiales para encontrar un \u201csistema propio\u201d de creaci\u00f3n gracias al cual, tal como \u00e9l se\u00f1al\u00f3, \u201cno se esclavizar\u00eda al de otro hombre\u201d (<em>The Complete Poetry and Prose<\/em> 153). Entre las diversas innovaciones t\u00e9cnicas que introdujo en sus obras, el m\u00e9todo de grabado en relieve fue, sin duda, la m\u00e1s importante, y sus libros prof\u00e9ticos iluminados son el testimonio m\u00e1s representativo de su audaz capacidad de experimentaci\u00f3n t\u00e9cnica y conceptual (Simpson). El nuevo sistema ideado por Blake se constituy\u00f3 como una inversi\u00f3n del proceso convencional de grabado, ya que en lugar de realizar hendiduras con \u00e1cido en el metal, utiliz\u00f3 un barniz resistente a los corrosivos como tinta y la plancha como una hoja de papel, lo que le permit\u00eda \u201cdibujar\u201d m\u00e1s \u00e1gilmente textos e im\u00e1genes directamente sobre el cobre (Viscomi). M\u00e1s tarde, la plancha era sumergida en el \u00e1cido, que actuaba sobre toda la superficie sin proteger, haciendo emerger los textos e im\u00e1genes en relieve.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En su <em>Matrimonio del Cielo y el Infierno<\/em>, Blake se refiri\u00f3 aleg\u00f3ricamente a este proceso creativo como un \u201cm\u00e9todo infernal\u201d, de naturaleza apocal\u00edptica, asimilando la acci\u00f3n del \u00e1cido que corroe el cobre con el fuego que consumir\u00eda el mundo de las apariencias el d\u00eda del Juicio Final para hacer resurgir la realidad infinita y eterna, hasta entonces invisible:4<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La idea de que el hombre tiene un cuerpo distinto a su alma debe suprimirse. Esto lo har\u00e9 imprimiendo seg\u00fan el m\u00e9todo infernal, por medio de corrosivos, que en el Infierno son saludables y medicinales, fundiendo las superficies aparentes y mostrando lo infinito que se hallaba oculto. Si las puertas de la percepci\u00f3n se limpiaran, todo aparecer\u00eda a los hombres como realmente\u00a0es: infinito. Pues el hombre se ha confinado a s\u00ed mismo hasta solamente poder ver las cosas a trav\u00e9s de los estrechos resquicios de su caverna. (Blake,\u00a0<em>L<\/em><em>i<\/em><em>b<\/em><em>r<\/em><em>os <\/em><em>i <\/em>105)5<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6369 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-1.jpg\" alt=\"ArticuloPicon 1\" width=\"292\" height=\"445\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-1.jpg 292w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-1-197x300.jpg 197w\" sizes=\"auto, (max-width: 292px) 100vw, 292px\" \/><em>F<\/em><em>i<\/em><em>g<\/em><em>u<\/em><em>r<\/em><em>a \u00a01. <\/em>Reproducci\u00f3n de una plancha de cobre de la portada de los <em>Cantos de<br \/>\nInocencia<\/em>,\u00a0de William Blake, realizada por Michael Phillips, 2015.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este pasaje, el visionario asocia directamente la transmutaci\u00f3n de la materia, concretamente de un metal, el cobre, con la transformaci\u00f3n de la percepci\u00f3n en visi\u00f3n, vinculando estrechamente el proceso de ejecuci\u00f3n art\u00edstica con una experiencia interior, gracias a que la manipulaci\u00f3n de los materiales se concibe como un veh\u00edculo de perfecci\u00f3n del esp\u00edritu, como en una operaci\u00f3n alqu\u00edmica. El ejercicio de la imaginaci\u00f3n, entonces, permite suprimir \u201cla idea de que el hombre tiene un cuerpo distinto a su alma\u201d; es decir, superar la oposici\u00f3n entre la materia y el esp\u00edritu, gracias a la actividad del grabador, que, al sumergir las planchas de cobre en el \u00e1cido, \u201cborra las superficies enga\u00f1osas\u201d del metal y permite que emerja la \u201cperfecci\u00f3n latente\u201d que \u201cyace oscura\u201d en la naturaleza.<\/h4>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6370\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-2.jpg\" alt=\"ArticuloPicon 2\" width=\"294\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-2.jpg 294w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-2-218x300.jpg 218w\" sizes=\"auto, (max-width: 294px) 100vw, 294px\" \/><br \/>\n<\/a>Figura 2. William Blake. El Matrimonio del Cielo y el Infierno, 1, 1790.<\/h5>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dada la concepci\u00f3n profundamente simb\u00f3lica que ten\u00eda de la actividad art\u00edstica, Blake rechaz\u00f3 las formas y t\u00e9cnicas convencionales de comunicaci\u00f3n escrita que su propio tiempo le ofrec\u00eda, para as\u00ed producir un tipo de libro completamente nuevo, que desafiaba las premisas del materialismo de la civilizaci\u00f3n occidental moderna y sustitu\u00eda dicho saber por uno m\u00e1s antiguo, regido por unos t\u00e9rminos completamente diferentes (Raine, Ocho ensayos 12-13).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Mientras los \u201coscuros molinos sat\u00e1nicos\u201d (Blake, <em>The Complete Poetry and Prose<\/em> 95) de la Revoluci\u00f3n Industrial se instalaban y propagaban velozmente por Londres, Blake trabajaba como un solitario artesano en un reducido y modesto espacio al interior de su casa, junto a su mujer, la \u00fanica persona que lo asist\u00eda en la ejecuci\u00f3n de sus libros prof\u00e9ticos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La idea blakeana del libro como una obra art\u00edstica integral, concebida y ejecutada por su propio autor seg\u00fan las t\u00e9cnicas artesanales de grabado, surge de la cr\u00edtica que el visionario formul\u00f3 contra los procesos industriales y los sistemas mecanicistas de reproducci\u00f3n masiva, como la imprenta, cuya invenci\u00f3n hab\u00eda afectado radicalmente las nociones relacionadas con los autores, los textos y la lectura (De Hamel; Camille). De este modo, Blake opt\u00f3 por escribir, iluminar y perfeccionar manualmente cada uno de los detalles de sus planchas, otorgando a sus libros un color y apariencia \u00fanicos, como la de los salterios medievales del arte g\u00f3tico que tanto admiraba y que fueron su principal fuente de inspiraci\u00f3n (Raine, <em>William Blake<\/em> 46; Raine, Introduction 11).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La coexistencia de formas verbales y visuales que se presenta en los libros iluminados de Blake concierne, por una parte, a la doble naturaleza inherente al lenguaje prof\u00e9tico, que pretende comunicar una experiencia que se oye y se ve, tal como expresa la tradici\u00f3n b\u00edblica seg\u00fan la cual Dios \u201chabl\u00f3\u201d en \u201cvisiones\u201d a Israel (Hagstrum 89 y ss.).6 No obstante, fue justamente a partir de esta extraordinaria imbricaci\u00f3n entre lo visual y lo textual que caracteriza a la profec\u00eda que Blake elabor\u00f3 una estrategia art\u00edstica propia que le permiti\u00f3 recobrar, como el artista y profeta que era a la vez, las pr\u00e1cticas espirituales de la lectura medieval. Blake manifest\u00f3 que sus libros constitu\u00edan una v\u00eda mediante la cual pretend\u00eda \u201cense\u00f1ar a volar\u201d a sus lectores (<em>The Complete Poetry and Prose<\/em> 662); es decir, estimular su imaginaci\u00f3n y \u201cmover a las\u00a0facultades a actuar con el fin de que lleven a la meditaci\u00f3n de lo divino\u201d (702). Con este objetivo, entreteji\u00f3 complejas relaciones entre los textos y las im\u00e1genes de sus visiones, conformando, como en los c\u00f3dices iluminados medievales, un entramado visible que oculta una realidad invisible. De este modo, la experiencia de la lectura de estos libros se propone como un descubrimiento, como una actividad cuya dimensi\u00f3n apocal\u00edptica fue enfatizada por Blake del mismo modo que en el contexto del arte religioso medieval, que estableci\u00f3 una vinculaci\u00f3n simb\u00f3lica entre la experiencia de la apertura del libro y la revelaci\u00f3n m\u00edstica (Hamburger, \u201cOpenings\u201d).7 En los libros prof\u00e9ticos iluminados, textos e im\u00e1genes constituyen en su conjunto una s\u00edntesis que Blake elabor\u00f3 como una aplicaci\u00f3n est\u00e9tica de la dial\u00e9ctica de los contrarios, un \u201carte compuesto\u201d que conforma una totalidad din\u00e1mica que es m\u00e1s que la suma de sus partes (Mitchell, <em>Blake\u2019s Composite Art<\/em>).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este sentido, al concebir sus libros prof\u00e9ticos, Blake no solo adopt\u00f3 el \u201cestilo\u201d medieval de los manuscritos iluminados desde una perspectiva est\u00e9tica, sino tambi\u00e9n la comprensi\u00f3n de las p\u00e1ginas del libro como un \u201ccuadro perceptual\u201d que estimula un tr\u00e1nsito progresivo entre la percepci\u00f3n (f\u00edsica, de lo visible) y la visi\u00f3n (espiritual, de lo invisible) (Mitchell, \u201cStyle as Epistemology\u201d 159). De este modo, se refiri\u00f3 frecuentemente a las planchas de sus libros prof\u00e9ticos como si fuesen ventanas, puertas o cuevas que los lectores-espectadores deb\u00edan atravesar, y que funcionan, al modo de los manuscritos medievales, como aperturas (Hamburger, \u201cOpenings\u201d) que permiten contemplar otro mundo. En los versos finales de su Visi\u00f3n del Juicio Final, por ejemplo: \u201cYo no interrogo a mi ojo corporal o vegetal m\u00e1s de lo que interrogar\u00eda a una ventana con respecto a la vista. Miro a trav\u00e9s de \u00e9l, pero no con \u00e9l\u201d (Blake, <em>The Complete Poetry and Prose<\/em> 566);8 o en la descripci\u00f3n de su \u201cm\u00e9todo infernal\u201d que hemos citado m\u00e1s arriba, donde relaciona directamente la purificaci\u00f3n de las puertas de la percepci\u00f3n con la visi\u00f3n del infinito. As\u00ed comprendemos que el que Blake haya calificado\u00a0su m\u00e9todo de impresi\u00f3n como iluminado no solo nos remite a este como una imitaci\u00f3n de los manuscritos pintados manualmente, sino que tambi\u00e9n refleja la percepci\u00f3n que Blake ten\u00eda de s\u00ed mismo como un artista que ejecuta su obra <em>al modo de<\/em> un iluminador medieval, trabajando en un m\u00e9todo caracter\u00edstico de tiempos m\u00e1s cristianos, es decir, m\u00e1s imaginativos, lo que manifiesta el alcance simb\u00f3lico que este modo de producci\u00f3n ten\u00eda para el visionario ingl\u00e9s (Blunt 58 y ss.; Viscomi 59).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>El libro rojo de Carl Gustav Jung<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1913, durante un viaje en tren a Schaffhausen, el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung experiment\u00f3 una visi\u00f3n decisiva, en la que vio a Europa inundada en sangre. M\u00e1s tarde se repetir\u00eda una visi\u00f3n similar en la que vio \u201ctorrentes de sangre\u201d y oy\u00f3 una voz interna que le dijo que aquello se volver\u00eda completamente real (Shamdasani, \u201cLiber Novus\u201d 199). A pesar de que en primera instancia Jung las interpret\u00f3 como una se\u00f1al de su propia crisis personal, tras el estallido de la Primera Guerra Mundial estas visiones evidenciaron un car\u00e1cter claramente prof\u00e9tico.9<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Durante el periodo en que tuvo la visi\u00f3n en el tren a Schaffhausen, que Jung identific\u00f3 como el punto de partida de su viaje de \u201cregreso al alma\u201d, este se hallaba en b\u00fasqueda de una t\u00e9cnica que le permitiera vivir su propio mito y al mismo tiempo \u201cllegar al fondo de esta actividad\u201d (Shamdasani, \u201cLiber Novus\u201d 198); es decir, comprender las fantas\u00edas que eran fruto de su propia imaginaci\u00f3n, cuyo an\u00e1lisis introspectivo no pod\u00eda realizarse por la v\u00eda del conocimiento racional. De este modo, desde fines de 1913 y hasta\u00a01930, Jung se someti\u00f3 a su propia confrontaci\u00f3n con lo inconsciente a trav\u00e9s del m\u00e9todo que denomin\u00f3 como \u201cimaginaci\u00f3n activa\u201d, un ejercicio personal que culmin\u00f3 en la elaboraci\u00f3n de un \u201cexperimento literario\u201d (Shamdasani, <em>C. G. Jung: A Biography<\/em> 68) del que result\u00f3 un libro \u00fanico: el volumen\u00a0caligr\u00e1fico ricamente iluminado y encuadernado en cuero rojo, conocido como <em>El libro rojo<\/em>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El propio Jung lo catalog\u00f3 como su trabajo m\u00e1s importante y es, por cierto, la obra medular de su pensamiento, en la que se encuentran los fundamentos de su trabajo te\u00f3rico posterior (Nante 87). No obstante, cumpliendo con la voluntad de su autor, la familia de Jung lo mantuvo reservado de la esfera p\u00fablica, hasta que en el a\u00f1o 2009 se decidi\u00f3 publicarlo por primera vez, en una edici\u00f3n facsimilar que reproduce el asombroso car\u00e1cter del manuscrito original.10<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6371\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-3.jpg\" alt=\"ArticuloPicon 3\" width=\"265\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-3.jpg 265w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-3-227x300.jpg 227w\" sizes=\"auto, (max-width: 265px) 100vw, 265px\" \/><br \/>\n<\/a><em>F<\/em><em>i<\/em><em>g<\/em><em>u<\/em><em>r<\/em><em>a 3. <\/em>Carl Gustav Jung. <em>El libro rojo<\/em>. Liber primus. Fol. i, r.<\/h4>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><\/h5>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sustra\u00eddo, por una parte, de su contexto original de elaboraci\u00f3n, al diferirse su publicaci\u00f3n en casi un siglo, y constituyendo en s\u00ed mismo un libro anacr\u00f3nico respecto a las formas y normas de publicaci\u00f3n modernas, <em>El libro rojo<\/em> aparece hoy como una \u201cobra inexplicable\u201d, \u201cinclasificable\u201d, dif\u00edcil de inventariar seg\u00fan los par\u00e1metros contempor\u00e1neos (Nante 33). No obstante, tal como ha advertido Victoria Cirlot, este corona el corpus occidental de textos m\u00edsticos, haci\u00e9ndose asimilable, por tanto, a las obras de Hildegard von Bingen, Matilde de Magdeburgo, el Maestro Eckhart o Santa Teresa de \u00c1vila (Cirlot, \u201cPaesaggi dell\u2019 anima\u201d 179). Si prolongamos esta sucesi\u00f3n en el tiempo, los libros prof\u00e9ticos iluminados de William Blake emergen, indiscutiblemente, como el modelo visionario m\u00e1s cercano a <em>El libro rojo<\/em>.11<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, quien formul\u00f3 una concepci\u00f3n de la vida ps\u00edquica profundamente enraizada en la m\u00edstica (Maillard), concibi\u00f3 la creatividad como la v\u00eda de expresi\u00f3n natural de la psique, postulando que el verdadero arte se encuentra al servicio del desarrollo espiritual del hombre. En esta perspectiva, se\u00f1al\u00f3 que el \u201cgran arte\u201d tiene como fuente aquellas im\u00e1genes primigenias y arquet\u00edpicas que pertenecen a la esfera de la mitolog\u00eda del inconsciente colectivo, y que el \u201cgran artista\u201d, por tanto, es como un m\u00e9dium, que da una voz y expresi\u00f3n adecuadas a esas im\u00e1genes primordiales. El artista creador es, para Jung, quien conduce y expresa como un mero instrumento las im\u00e1genes y los s\u00edmbolos primigenios de la psique colectiva, subyacente a la individual, y en ese sentido experimenta, como el m\u00edstico, la trascendencia hacia lo universal, abandonando sus fantas\u00edas personales para servir a la psique de la sociedad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tal como ha se\u00f1alado Sonu Shamdasani, la teor\u00eda de la creatividad expresada por Jung expone una nueva comprensi\u00f3n del canon art\u00edstico occidental (<em>C. G. Jung: A Biography<\/em> 144), seg\u00fan la cual se valora la expresi\u00f3n espont\u00e1nea de las profundidades del inconsciente colectivo por sobre la destreza art\u00edstica consciente del creador. El valor terap\u00e9utico que Jung otorg\u00f3 al arte y, m\u00e1s concretamente, a la elaboraci\u00f3n escrita y visual de las im\u00e1genes que surgen del inconsciente, lo llev\u00f3 a promocionar actividades creativas en su trabajo profesional y a formular el m\u00e9todo de la \u201cimaginaci\u00f3n activa\u201d, que consiste en la expresi\u00f3n activa y consciente, por medio de alguna actividad art\u00edstica como la escritura y la pintura, de las fantas\u00edas e im\u00e1genes que surgen de\u00a0manera inconsciente. Seg\u00fan testimoniaron algunos de sus pacientes, Jung manten\u00eda abierto <em>El libro rojo<\/em> en su despacho y los alentaba a realizar sus propias autoexperimentaciones, instruy\u00e9ndolos acerca de c\u00f3mo poner en pr\u00e1ctica la \u201cimaginaci\u00f3n activa, sostener di\u00e1logos internos y pintar sus fantas\u00edas\u201d (Shamdasani, \u201cLiber Novus\u201d 108), con el fin de alentar a quienes quisieran emprender sus propias exploraciones hacia el reencuentro con sus almas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En \u201cSobre las relaciones de la psicolog\u00eda anal\u00edtica con la obra de arte po\u00e9tica\u201d (1922), Jung se refiri\u00f3 a los estrechos v\u00ednculos que existen entre los campos de la psicolog\u00eda y el arte, pero la descripci\u00f3n concreta de su m\u00e9todo de la imaginaci\u00f3n activa se encuentra en un trabajo realizado en el a\u00f1o 1916: \u201cLa funci\u00f3n trascendente\u201d. En este, el psiquiatra propone la suspensi\u00f3n de la atenci\u00f3n cr\u00edtica como recurso terap\u00e9utico, con el fin de posibilitar que las fantas\u00edas del inconsciente emerjan y fluyan naturalmente. Una vez rebajado el nivel de consciencia, el individuo tiene acceso a los contenidos del inconsciente colectivo, los que debe formular creativamente. Sin embargo, es necesario que este principio creativo (est\u00e9tico, de la destreza art\u00edstica consciente) sea sucedido por el principio de comprensi\u00f3n del significado de las fantas\u00edas, ya que solo si se supera la dimensi\u00f3n puramente est\u00e9tica en virtud de la comprensi\u00f3n tendr\u00e1 lugar la integraci\u00f3n de los contenidos conscientes e inconscientes que supone la funci\u00f3n trascendente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es importante se\u00f1alar que Jung solo considera la dimensi\u00f3n de la obra art\u00edstica que es susceptible a ser sometida a un an\u00e1lisis psicol\u00f3gico, es decir, el proceso ps\u00edquico de la actividad de la creaci\u00f3n art\u00edstica, pero no la obra de arte en s\u00ed misma, que debe ser abordada, seg\u00fan se\u00f1al\u00f3, desde un enfoque est\u00e9tico-art\u00edstico. No obstante, el experimento literario que Jung elabor\u00f3 en su <em>Libro rojo<\/em> no debe aislarse del intenso cruce entre psicolog\u00eda y experimentaci\u00f3n art\u00edstica que se manifest\u00f3 durante las primeras d\u00e9cadas del siglo xx; un contexto de crisis y renovaci\u00f3n espiritual y cultural en el que el entorno art\u00edstico contempor\u00e1neo explor\u00f3 nuevas formas, o recuper\u00f3 otras antiguas, con el fin de encontrar los medios adecuados que permitieran describir y registrar en textos e im\u00e1genes la experiencia interior, como la de los sue\u00f1os y visiones (Shamdasani, \u201cLiber Novus\u201d 194).12<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De aqu\u00ed que para las vanguardias el libro se haya transformado en un espacio de experimentaci\u00f3n elemental, convirti\u00e9ndose en uno de sus veh\u00edculos de expresi\u00f3n art\u00edstica m\u00e1s representativos. Al integrar textos e im\u00e1genes, la forma del libro acogi\u00f3 la s\u00f3lida hibridaci\u00f3n art\u00edstica que en esta \u00e9poca manifestaron poetas y pintores, tal como se puede apreciar, por ejemplo, en las publicaciones independientes producidas por el movimiento de secesi\u00f3n vien\u00e9s y la vanguardia rusa.13 Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en la d\u00e9cada de 1920, en Par\u00eds, las obras art\u00edsticas surrealistas en formato de libro expresar\u00e1n, asimismo, la imaginer\u00eda alucinatoria y de los sue\u00f1os a trav\u00e9s de una constante intersecci\u00f3n de im\u00e1genes y textos, dando cuenta de la especial preocupaci\u00f3n que estos artistas manifestaron por el tratamiento visual del lenguaje en la creaci\u00f3n de una escritura destinada a la vista, ya que esta era considerada como indispensable para la activaci\u00f3n de lo imaginario.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el primer folio de <em>El libro rojo<\/em>, Jung alude a la ineficacia de las palabras para dar cuenta de la experiencia visionaria, mientras que las im\u00e1genes se presentan como su lenguaje natural: \u201cMi lenguaje es imperfecto, no ya porque quiera brillar con palabras, sino por la impotencia de encontrar cada palabra, es por lo que hablo en im\u00e1genes. Pues no deseo otra cosa sino reproducir las palabras de las profundidades\u201d (citado en Cirlot, \u201cVisiones de Carl Gustav Jung\u201d 147). Para Jung, el contenido del alma se revela a trav\u00e9s de las im\u00e1genes que fluyen espont\u00e1neamente, como los s\u00edmbolos, desde el inconsciente tras el rebajamiento de la consciencia y ofrecen, por tanto, un puente inmediato hacia la interioridad (Cirlot, \u201cPaesaggi dell\u2019 anima\u201d 190). De este modo, Victoria Cirlot ha definido las ilustraciones de <em>El libro rojo<\/em> como \u201cim\u00e1genes simb\u00f3licas\u201d, aludiendo al car\u00e1cter abrupto con el que estas surgen desde el interior, en correspondencia con la idea de la \u201cfloraci\u00f3n espont\u00e1nea\u201d del s\u00edmbolo de la que habla Henry Corbin para distinguirlo del car\u00e1cter voluntario que caracteriza la expresi\u00f3n aleg\u00f3rica (Cirlot, \u201cPaesaggi dell\u2019 anima\u201d 189). En otro de sus estudios, Cirlot explica la estrecha relaci\u00f3n\u00a0que Jung estableci\u00f3 entre las im\u00e1genes y el alma (\u201cVisiones de Carl Gustav Jung\u201d 147 y ss.). James Hillman, por su parte, defini\u00f3 la psicolog\u00eda profunda como la \u201cpsicolog\u00eda de la imagen\u201d, en la medida en que esta se considera como el lenguaje del alma (17-18).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tal como se\u00f1al\u00e1bamos al comienzo de este trabajo, la asociaci\u00f3n entre la imagen y el conocimiento espiritual se encontraba fuertemente arraigada en el pensamiento europeo medieval. As\u00ed lo evidencia el c\u00f3dice manuscrito e iluminado, que se ofreci\u00f3 primero a Blake y m\u00e1s tarde a Jung, como un soporte especialmente apropiado para el registro de sus experiencias interiores. El volumen caligr\u00e1fico del Liber Novus encarna el intento de Jung, af\u00edn al de Blake, de regresar a un tiempo anterior a la aparici\u00f3n de la imprenta, con el fin de recobrar los valores de un pasado cultural preindustrial, a\u00fan no afectado por el surgimiento del racionalismo moderno y la consecuente separaci\u00f3n entre ciencia y religi\u00f3n (Shamdasani, <em>C. G. Jung: A Biography<\/em>\u00a0130). En la forma del manuscrito medieval, Jung encontr\u00f3 la expresi\u00f3n adecuada para los asuntos del alma, ya que este le permit\u00eda superar la dimensi\u00f3n exclusivamente est\u00e9tica que reconoci\u00f3 como predominante en el arte moderno. En este sentido expres\u00f3, al final del Liber Secundus, el intento de recuperar la sacralidad de la obra de arte medieval: \u201cTengo que recuperar un pedazo de Edad Media en m\u00ed\u201d (Jung, <em>El libro rojo<\/em> 331).14<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las mismas razones que llevaron a Blake a rechazar el \u201carte falso\u201d, que ata\u00f1e a las \u201ccosas mortales\u201d, para poner su obra al servicio del \u201carte verdadero\u201d (<em>The Complete Poetry and Prose<\/em> 562) explican que Jung se negara a definir <em>El libro rojo<\/em> como una obra de arte moderna, es decir, como una obra art\u00edstica producida para el deleite est\u00e9tico, porque la suya, como la de Blake, ten\u00eda fines prof\u00e9ticos y espirituales. En <em>El libro negro 2<\/em> Jung escribi\u00f3:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que estoy haciendo? Seguro que no es ciencia, \u00bfQu\u00e9 es?\u201d. Entonces una voz me dijo: \u201cEs arte\u201d. Esto me provoc\u00f3 la impresi\u00f3n m\u00e1s curiosa que se pueda concebir, pues no me parec\u00eda en lo m\u00e1s m\u00ednimo que lo que yo estaba escribiendo fuese arte. Entonces sostuve: \u201cQuiz\u00e1 mi inconsciente est\u00e9 formando una personalidad que no soy yo, pero que a toda costa quiere llegar a expresarse\u201d. No sab\u00eda exactamente por qu\u00e9, pero sab\u00eda con seguridad que la voz que me hab\u00eda acabado de decir que mi escritura era arte proven\u00eda de una mujer [\u2026]. Pues bien, le dije muy enf\u00e1ticamente a esta voz que lo que hago no es arte y sent\u00ed crecer una gran resistencia en m\u00ed. Mientras tanto ninguna voz tuvo \u00e9xito, y yo continu\u00e9 escribiendo. Luego experiment\u00e9 otro sobresalto como el primero: \u201cEso es arte\u201d. Esta vez la pude asir y respond\u00ed: \u201cNo, no lo es\u201d, y aguard\u00e9 una pelea. (Citado en Shamdasani, \u201cLiber Novus\u201d 200)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tal como ha se\u00f1alado Gary Lachman, esta negativa de Jung a ser considerado como un artista puede interpretarse en el mismo sentido en el que este insist\u00eda en que era un cient\u00edfico y no un m\u00edstico, posiblemente por temor a ver afectada su reputaci\u00f3n cient\u00edfica (Lachman 216).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La distinci\u00f3n entre el \u201carte est\u00e9tico\u201d y el \u201carte visionario\u201d fue elaborada por Jung en algunos trabajos te\u00f3ricos m\u00e1s tempranos, como en \u201cSobre las relaciones de la psicolog\u00eda anal\u00edtica con la obra de arte po\u00e9tica\u201d (1922), en donde diferenci\u00f3 las obras art\u00edsticas no-simb\u00f3licas, que provienen del inconsciente personal del autor y persiguen fines est\u00e9ticos, de aquellas que expresan contenidos simb\u00f3licos del inconsciente colectivo y que raramente conducen a un goce est\u00e9tico. En \u201cPsicolog\u00eda y poes\u00eda\u201d (1930) designar\u00e1 a la primera clase de obras como psicol\u00f3gicas y a la segunda como visionarias, citando como ejemplos las de Goethe, Nietzsche, Dante, Wagner, B\u00f6hme y Blake.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No obstante, tal como ha observado Shamdasani, en la negativa de Jung a considerar su <em>Libro rojo<\/em> como arte yace una paradoja: al reclamar que su obra \u201cno es art\u00edstica\u201d Jung precisamente se estaba aproximando a la vanguardia europea, que en ese mismo contexto se hab\u00eda propuesto desmantelar las concepciones tradicionales del arte. Tras situar la obra de Jung en su propio contexto, Shamdasani y Hillman han concluido que, a pesar de s\u00ed mismo, Jung estaba haciendo arte contempor\u00e1neo, vanguardista: los dada\u00edstas hab\u00edan instaurado una necesidad de superaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n est\u00e9tica y comprend\u00edan su programa art\u00edstico como parte de una revuelta de car\u00e1cter\u00a0\u00e9tico contra la civilizaci\u00f3n occidental; al volver su mirada hacia el arte de otras culturas m\u00e1s primitivas, como la azteca, maya, india y africana, Jung estaba haciendo exactamente lo mismo que Picasso, Braque y Klee, aunque, a diferencia de estos, no buscaba en ese arte inspiraci\u00f3n est\u00e9tica, sino que lo mov\u00edan otro tipo de intenciones, probablemente m\u00e1s cercanas al esp\u00edritu de su naturaleza tradicional (Hillman y Shamdasani 43 y ss.). De este modo, Shamdasani propone que lo que Jung quer\u00eda afirmar era que <em>El libro rojo<\/em> no correspond\u00eda a \u201cese tipo\u201d de arte, es decir, a la concepci\u00f3n est\u00e9tica del arte del siglo xix, sino a un arte espiritual (Hillman y Shamdasani 44).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Bajo este aspecto, es posible situar <em>El libro rojo<\/em> de Jung en la misma l\u00ednea de las obras de Wassily Kandinsky, quien en su escrito <em>De lo espiritual en el arte<\/em> (1912) defini\u00f3 la actividad art\u00edstica como un medio para alcanzar una realidad espiritual que trasciende el mundo f\u00edsico, y propuso recuperar los valores ps\u00edquicos como punto de partida para la creaci\u00f3n, ya que el arte \u201ces el lenguaje que habla al alma\u201d (Kandinsky 102). Por esto sostuvo, como Jung, que el verdadero arte no tiene fines est\u00e9ticos, sino que se dirige al \u201cojo espiritual\u201d y cumple con la finalidad de alimentar espiritualmente la interioridad de los espectadores, quienes deb\u00edan enfrentarse al cuadro \u201ccon el alma abierta\u201d (Kandinsky 23).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>El libro y la experiencia visionaria<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung describi\u00f3 su confrontaci\u00f3n con lo inconsciente como un di\u00e1logo espiritual que este manten\u00eda epistolarmente con su alma (Shamdasani, \u201cLiber Novus\u201d 200) y comprendi\u00f3 el ejercicio de la imaginaci\u00f3n activa como una pr\u00e1ctica que conduce al reencuentro con el alma. El libro donde se verter\u00edan sus resultados, por tanto, deb\u00eda albergar la expresi\u00f3n de la religiosidad individual, tal como se lo coment\u00f3 a la psicoanalista Christiana Morgan:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Debo aconsejarle que lo plasme [sus visiones] tan bellamente como pueda \u2014en alg\u00fan libro hermosamente encuadernado\u2014. [\u2026] Entonces, cuando estas cosas se vuelvan en alg\u00fan libro precioso, usted puede tomarlo y recorrer sus p\u00e1ginas, y para usted esta ser\u00e1 su iglesia, su catedral, el lugar silencioso de su esp\u00edritu donde encontrar\u00e1 la renovaci\u00f3n. Si alguien le dice que es morboso o neur\u00f3tico y usted le presta atenci\u00f3n, entonces perder\u00e1 su alma, porque en ese libro est\u00e1 su alma. (Citado en Shamdasani, \u201cLiber Novus\u201d 217)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tal como lo expresa en este pasaje, para Jung el libro constituye la encarnaci\u00f3n del alma en la materia, facultando una uni\u00f3n entre forma y contenido que se acerca estrechamente a la comprensi\u00f3n blakeana de los libros prof\u00e9ticos iluminados, en cuanto espacio donde se pone en pr\u00e1ctica el m\u00e9todo de \u201cimpresi\u00f3n iluminada\u201d, una t\u00e9cnica que el visionario describi\u00f3 aleg\u00f3ricamente como una conjunci\u00f3n entre el cuerpo y el alma, entre lo f\u00edsico y lo espiritual.15<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este sentido, Blake concibi\u00f3 las planchas de sus libros prof\u00e9ticos iluminados como espejos a trav\u00e9s de los cuales los individuos podr\u00edan contemplarse interiormente (Mitchell, <em>Blake\u2019s Composite Art<\/em> 9), desencadenando un tr\u00e1nsito entre lo material y lo espiritual, entre lo visible e invisible que expres\u00f3 de este modo en su <em>Visi\u00f3n del Juicio Final<\/em>:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Si el espectador logra vincularse con estas im\u00e1genes en su imaginaci\u00f3n acerc\u00e1ndose a ellas sobre el carro de fuego de su pensamiento contemplativo [\u2026] o si puede hacerse de un amigo y compa\u00f1\u00eda en una de estas im\u00e1genes de maravilla, que siempre lo llevan a abandonar las cosas mortales [\u2026] entonces surgir\u00e1 desde su tumba, entonces encontrar\u00e1 al Se\u00f1or en los aires y entonces ser\u00e1 feliz. (Blake, <em>The Complete Poetry and Prose<\/em> 560)16<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Kristine Mann, con quien Jung discuti\u00f3 por correspondencia sobre la publicaci\u00f3n del <em>Liber Novus<\/em>, formul\u00f3 una elocuente interpretaci\u00f3n de la obra en una carta del a\u00f1o 1923: \u201cComo yo lo entiendo, en este libro usted est\u00e1 desafiando a los hombres a una nueva forma de dirigir su atenci\u00f3n a sus almas\u201d (citado en Shamdasani, \u201cLiber Novus\u201d 24). Como Jung, Blake pretend\u00eda que sus libros prof\u00e9ticos funcionasen como un instrumento a trav\u00e9s del cual la humanidad redirigiera su mirada desde el mundo exterior hacia su propia interioridad. As\u00ed lo represent\u00f3 visualmente en la plancha 37 de Jerusal\u00e9n, en la que ilustr\u00f3 el momento en que el gigante Albi\u00f3n (Inglaterra, la humanidad) cae en el \u201csue\u00f1o mortal\u201d del materialismo.<\/h4>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6372\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-4.jpg\" alt=\"ArticuloPicon 4\" width=\"278\" height=\"373\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-4.jpg 278w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/ArticuloPicon-4-224x300.jpg 224w\" sizes=\"auto, (max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/><br \/>\n<\/a>Figura 4. William Blake. Jerusal\u00e9n 37, ca. 1804-1820.<\/h5>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Bajo los pies del gigante, un \u201cpeque\u00f1o\u201d Blake inscribe en forma invertida la \u201csuave canci\u00f3n\u201d que el Salvador le ha dictado:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Este tema me llama en sue\u00f1os noche tras noche y cada amanecer<br \/>\nme despierta al alba; luego veo al Salvador sobre m\u00ed<br \/>\nextendiendo sus rayos de amor y dict\u00e1ndome las palabras de este dulce canto.<br \/>\n\u2018\u00a1Despierta! Despierta, oh, durmiente de la tierra de las sombras, \u00a1despierta!<br \/>\n\u00a1Exp\u00e1ndete!\u2019<br \/>\nEstoy en ti y t\u00fa en m\u00ed, unidos en divino amor.<br \/>\n[\u2026] \u00a1vuelve Albi\u00f3n! \u00a1Vuelve! [\u2026]<br \/>\ntus padres, tus hijos, tus nodrizas, tus madres, tus hermanas y tus hijas<br \/>\nlloran por la enfermedad de tu alma y la Divina Visi\u00f3n se ensombrece.<br \/>\n(Blake, <em>Libros<\/em> ii 175)17<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la imagen, este mensaje visionario se encuentra inscrito al rev\u00e9s, como la escritura en espejo que Blake, grabador, deb\u00eda realizar al dibujar los textos e im\u00e1genes sobre las planchas de cobre. El gigante Albi\u00f3n deber\u00e1 leer su reflejo mientras se contempla a s\u00ed mismo en la poza de agua que est\u00e1 justo bajo sus pies (Blake, <em>The Illuminated<\/em> 12). Este ejercicio nos remite nuevamente a las pr\u00e1cticas de lectura medievales, nuestro punto de partida, cuya dimensi\u00f3n \u00e9tica y espiritual se encuentra ilustrada en las nociones que asimilaron el texto a un espejo, tal como lo expres\u00f3 ya en el siglo vi Gregorio Magno:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La lectura nos presenta una especie de espejo frente a los ojos de nuestra mente, para que nuestro rostro interior pueda ser visto en \u00e9l. As\u00ed aprendemos a conocer nuestra propia fealdad y nuestra propia hermosura [\u2026] porque deber\u00edamos transformar lo que leemos en nosotros mismos. (Citado en Carruthers, <em>The Book of Memory<\/em> 168-169)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">William Blake y C. G. Jung establecieron una asociaci\u00f3n inmediata entre el arte, la visi\u00f3n interior y la sanaci\u00f3n de la \u201cenfermedad del alma\u201d; es decir, la experiencia del \u201csupremo despertar interior\u201d, objetivo \u00faltimo del proceso de individuaci\u00f3n junguiano. De este modo, los libros prof\u00e9ticos iluminados de Blake y <em>El libro rojo<\/em> de Jung pretend\u00edan convertirse, como toda obra de arte sagrada, en \u201cun soporte de contemplaci\u00f3n que sirve a las necesidades del alma\u201d (Coomaraswamy 10). En este sentido, ambos autores recobraron el c\u00f3dice medieval iluminado como el modelo ejemplar de la obra art\u00edstica espiritual, en la que, tal como ha se\u00f1alado Ananda Coomaraswamy, \u201cla belleza formal invita al espectador a realizar por su parte un acto espiritual, del que la obra de arte f\u00edsica no ha sido m\u00e1s que el punto de partida [\u2026] de un camino que s\u00f3lo puede ser andado por y para uno mismo\u201d (39).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Obras citadas<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Arola, Raimon. <em>El s\u00edmbolo renovado. A prop\u00f3sito de la obra de Louis Cattiaux<\/em>.\u00a0Barcelona: Herder, 2013. Impreso.<br \/>\nBelting, Hans. <em>Imagen y culto. Una historia de la imagen anterior a la era del arte<\/em>. Madrid: Akal, 2010. Impreso.<br \/>\nBlake, William. <em>Libros prof\u00e9ticos i<\/em>. Trad. Bernardo Santano. Girona: Atalanta,\u00a02013. Impreso.<br \/>\n______. <em>Libros prof\u00e9ticos ii<\/em>. Trad. Bernardo Santano. Girona: Atalanta, 2014. Impreso.<br \/>\n______.<em> The Complete Poetry and Prose of William Blake<\/em>. Ed. David Erdman. Nueva\u00a0York: Anchor Books, 1988. Impreso.<br \/>\n______. <em>The Illuminated Blak<\/em>e. Ed. David Erdman. Nueva York: Dover Publications,\u00a01992. Impreso.<br \/>\nBlunt, Anthony. <em>The Art of William Blake<\/em>. Nueva York: Columbia University\u00a0Press, 1959. Impreso.<br \/>\nBreton, Andr\u00e9. <em>Los vasos comunicantes<\/em>. Madrid: Siruela, 2005. Impreso.<br \/>\nCamille, Michael. \u201cReading the Printed Image: Illuminations and Woodcuts\u00a0of the P\u00e8lerinage de la vie humaine in the Fifteenth Century\u201d. <em>Printing\u00a0the Written Word. The Social History of Books, circa<\/em> 1450-1520. Ed. Sandra\u00a0Hindman. Ithaca: Cornell University Press, 1991. 259-291. Impreso. Carruthers, Mary. <em>The Book of Memory<\/em>. A Study of Memory in Medieval Culture.\u00a0Nueva York: Cambridge University Press, 1990. Impreso.<br \/>\n______. <em>The Experience of Beauty in the Middle Ages.<\/em> Oxford: Oxford University\u00a0Press, 2013. Impreso.<br \/>\nCirlot, Victoria. \u201cPaesaggi dell\u2019 anima nel \u201cLibro rosso\u201d di Carl Gustav Jung\u201d. <em>La visione<\/em>. Ed. Francesco Zambon. Mil\u00e1n: Medusa, 2012. 179-198. Impreso.<br \/>\n______. \u201cVisiones de Carl Gustav Jung. A prop\u00f3sito de El libro rojo\u201d. <em>La voz de\u00a0Filem\u00f3n. Estudios sobre El libro rojo de Jung<\/em>. Buenos Aires: El Hilo de Ariadna,\u00a02012. 141-168. Impreso.<br \/>\nCoomaraswamy, Ananda. <em>La filosof\u00eda cristiana y oriental del arte<\/em>. Madrid: Taurus, 1980. Impreso.<br \/>\nCurtius, Ernst Robert. \u201cEl libro como s\u00edmbolo\u201d. <em>Literatura europea y Edad Media latina<\/em>. Vol. i. Madrid: fce, 1984. 423-489. Impreso.<br \/>\nChartier, Roger. <em>Escuchar a los muertos con los ojos<\/em>. Buenos Aires: Katz, 2008.\u00a0Impreso.<br \/>\nDe Hamel, Christopher. <em>A History of Illuminated Manuscripts<\/em>. Londres: Phaidon, 1994. Impreso.<br \/>\nFreedberg, David. <em>El poder de las im\u00e1genes. Estudios sobre la historia y la teor\u00eda de la respuesta<\/em>. Madrid: C\u00e1tedra, 1992. Impreso.<br \/>\nHagstrum, Jean H. \u201cBlake and Sister-Arts Tradition\u201d. <em>Blake\u2019s Visionary Forms Dramatic<\/em>. Eds. David Erdman y John Grant. Princeton: Princeton University Press, 1970. 82-91. Impreso.<br \/>\nHamburger, Jeffrey F. <em>The Rothschild Canticles: Art and Mysticism in Flanders and the Rhineland circa<\/em> 1300. New Haven: Yale University Press, 1990. Impreso.<br \/>\n______. \u201cOpenings\u201d. <em>Imagination, Books and Community in Medieval Europe<\/em>. Ed. Constant Mews. Melbourne: MacMillian Art Publishers, 2009. 50-133. Impreso.<br \/>\nHillman, James. <em>El sue\u00f1o y el inframundo<\/em>. Barcelona: Paid\u00f3s, 2004. Impreso. Hillman, James, y Sonu Shamdasani. <em>Lament of the Dead: Psychology After Jung\u2019s\u00a0Red Book<\/em>. Londres: Norton, 2013. Impreso.<br \/>\nJung, Carl Gustav. <em>El libro rojo<\/em>. Buenos Aires: El Hilo de Ariadna, 2010. Impreso.<br \/>\n______. <em>Recuerdos, sue\u00f1os y pensamientos<\/em>. Barcelona: Seix Barral, 1996. Impreso. Kandinsky, Wasily. <em>De lo espiritual en el arte.<\/em> Barcelona: Paid\u00f3s, 1996. Impreso.<br \/>\nLa Biblia. <em>Antiguo y Nuevo Testamento<\/em>. Antigua versi\u00f3n de Casiodoro de Reina\u00a0(1569) revisada por Cipriano de Valera (1602). Ciudad de M\u00e9xico: Sociedades\u00a0B\u00edblicas Unidas, 1986. Impreso.<br \/>\nLachman, Gary. J<em>ung the Mystic. The Esoteric Dimensions of Carl Jung\u2019s Life &amp; Teachings<\/em>. Nueva York: Penguin, 2010. Impreso.<br \/>\nMaillard, Christine. \u201cLe \u2018mystique\u2019 et la psych\u00e9. De la philosophie du mysticisme \u00e0 la psychanalyse\u201d. <em>Mystique, mysticisme et modernit\u00e9 en Allemagne autour de 1900<\/em>. Eds. Moritz Ba\u00dfler, Hildegarde Ch\u00e2tellier y Antoine Faivre. Estrasburgo: Presses universitaires de Strasbourg, 1998.\u00a075-94. Impreso.<br \/>\nMitchell, William John Thomas. <em>Blake\u2019s Composite Art. A Study of the Illuminated\u00a0Poetry<\/em>. Princeton: Princeton University Press, 1978. Impreso.<br \/>\n______. \u201cStyle as Epistemology\u201d. <em>Studies in Romanticism<\/em> 16 (1972): 45-65. Impreso.<br \/>\nNante, Bernardo. <em>El libro rojo de Jung. Claves para la comprensi\u00f3n de una obra inexplicable<\/em>. Madrid: Siruela; Buenos Aires: El Hilo de Ariadna, 2011. Impreso.<br \/>\nPaley, Morton. <em>William Blake<\/em>. Nueva York: Phaidon, 1978. Impreso.<br \/>\nRaine, Kathleen. Introduction. <em>A Choice of Blake\u2019s Verse<\/em>. Londres: Faber and Faber,\u00a01970. 11-19. Impreso.<br \/>\n______. <em>Ocho ensayos sobre William Blake<\/em>. Girona: Atalanta, 2013. Impreso.<br \/>\n______. <em>William Blake<\/em>. Londres: Thames &amp; Hudson. 1970. Impreso. Schmitt, Jean-Claude. Le Corps des images. Essais sur la culture visuelle au\u00a0Moyen \u00c2ge. Par\u00eds: Gallimard, 2002. Impreso.<br \/>\nShamdasani, Sonu. <em>C. G. Jung: A Biography<\/em> in Books. Nueva York: W. W. Norton &amp; Co., 2012. Impreso.<br \/>\n______. \u201cLiber Novus. El libro rojo de C.G. Jung\u201d. <em>El libro rojo<\/em>. Por Carl Gustav\u00a0Jung. Buenos Aires: El Hilo de Ariadna, 2010. 193-223. Impreso.<br \/>\nSimpson, Philippa. \u201cIlluminated Books\u201d. <em>William Blake and the British Visionary\u00a0Art<\/em>. s. l.: Tate Gallery; s. l.: Pushkin Fine Arts Museum. Impreso.<br \/>\nStock, Brian. <em>Augustine the Reader. Meditation, Self-Knowledge and the Ethics of Interpretation.<\/em> Cambri.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Notas<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">1.\u00a0En su Imagen y culto, Hans Belting reflexiona sobre la relaci\u00f3n entre la experiencia de la imagen y la experiencia m\u00edstica. V\u00e9ase el cap\u00edtulo \u201cM\u00edstica e imagen en la pr\u00e1ctica devocional\u201d, en Belting (547-560).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">2.\u00a0\u201cPoetry Painting &amp; Music the three Powers [in Man] of conversing with Paradise\u201d. A menos que se se\u00f1ale otra cosa, todas las citas son traducciones libres realizadas por la autora.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3. \u201ca Gothic Church is representative of true art\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">4. La profec\u00eda que se revela a Blake en la plancha 14 de<em> El Matrimonio<\/em> se\u00f1ala: \u201cThe ancient tradition that the world will be consumed in fire at the end of six thousand years is true, as I have heard from Hell [\u2026] the whole creation will be consumed, and appear infinite, and holy whereas it now appears finite &amp; corrupt\u201d (Blake, The Complete Poetry and Prose\u00a039).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">5. \u201cThe notion that man has a body distinct from his soul, is to be expunged; this I shall do, by printing in the infernal method, by corrosives, which in Hell are salutary and medicinal, melting apparent surfaces away, and displaying the infinite which was hid. If the doors of perception were cleansed every thing would appear to man as it is: infinite. For man has closed himself up, till sees all things thro\u2019 narrow chinks of his cavern\u201d (Blake, <em>The Complete Poetry and Prose<\/em> 39).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">6. \u201cY habl\u00f3 Dios a Israel en visiones de noche\u201d (G\u00e9nesis 46:1) y \u201cEntonces hablaste en visi\u00f3n a tu santo\u201d (Salmos 89:19).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">7. En la tradici\u00f3n b\u00edblica esto se encuentra expresado en la Primera Carta del ap\u00f3stol Pablo a los Corintios: \u201cAhora vemos por un espejo y obscuramente, entonces veremos cara a cara. Al presente conozco solo en parte, entonces conocer\u00e9 como soy conocido\u201d (I Cor. 13, 12), mientras que en el Antiguo Testamento el d\u00eda del Juicio Final \u201cel cielo se enrollar\u00e1 como un pergamino\u201d (Isa\u00edas, 34, 1 y tambi\u00e9n en Apocalipsis 6, 14).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">8. \u201cI question not my Corporeal or Vegetative Eye any more than I would Question a Window concerning a Sight. I look thro\u2019 it &amp; not with it\u201d. Desde esta perspectiva, Mitchell describe el \u201cestilo\u201d de Blake como una \u201cepistemolog\u00eda\u201d, un \u201cproceso de cono- cimiento\u201d (\u201cStyle as Epistemology\u201d 163).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">9. Ciertamente, estas experiencias acontecieron durante un periodo cr\u00edtico de la vida del psiquiatra, luego del cual tendr\u00eda lugar su ruptura colaborativa con Freud.\u201cCuando tuve en octubre de 1913 la visi\u00f3n del diluvio, aconteci\u00f3 esto en una \u00e9poca significativa para m\u00ed como hombre. Ten\u00eda cuarenta a\u00f1os y hab\u00eda alcanzado todo cuanto hab\u00eda deseado. Ten\u00eda fama, poder, riqueza, sabidur\u00eda y toda felicidad humana. [\u2026] La visi\u00f3n del diluvio se apoder\u00f3 de m\u00ed, y sent\u00eda al esp\u00edritu de las profundidades, pero no lo comprend\u00eda. Me presionaba con una nostalgia interior insoportable, y dije: Mi alma, d\u00f3nde est\u00e1s\u2026\u201d (citado en Cirlot, \u201cVisiones de Carl Gustav Jung\u201d 153).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">10. A pesar de que el ep\u00edlogo de El libro rojo est\u00e1 dirigido a un eventual lector, el temor a la incomprensi\u00f3n del p\u00fablico llev\u00f3 a Jung a dudar sobre su publicaci\u00f3n, tal como se puede leer en la correspondencia escrita en la que discuti\u00f3 sobre este tema con algunos amigos que pertenec\u00edan al estrecho grupo de confianza en el cual Jung permiti\u00f3 que su experimento circulara (Shamdasani 213 y ss.). Las ediciones inglesa y alemana fueron publicadas en el a\u00f1o\u00a02009: <em>The Red Book<\/em> (Philemon: Series &amp; W.W. Norton &amp; Co.) y Das Rote Buch (D\u00fcsseldorf: Patmos Verlag), respectivamente. Utilizamos aqu\u00ed la versi\u00f3n castellana, publicada en el a\u00f1o\u00a02010 en Buenos Aires por la editorial El Hilo de Ariadna.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">11. Esta relaci\u00f3n ha sido sugerida por algunos estudiosos de El libro rojo, como Gary\u00a0Lachman, Sonu Shamdasani y Victoria Cirlot.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">12. Las diferentes t\u00e9cnicas del automatismo constituir\u00e1n una fuente fundamental en la exploraci\u00f3n que los artistas de vanguardia realizaron de los contenidos que surgen espont\u00e1neamente del inconsciente, con el objetivo de descubrir los territorios m\u00e1s\u00a0\u201caut\u00e9nticos\u201d de la existencia humana (Pic\u00f3n). As\u00ed lo expres\u00f3 Andr\u00e9 Breton en Los vasos comunicantes: \u201cDeseo que [el surrealismo] sea considerado por no haber intentado nada mejor que tender un hilo conductor entre los mundos excesivamente disociados de la vigilia y del sue\u00f1o, de la realidad exterior e interior, de la raz\u00f3n y de la locura, de la calma del conocimiento y del amor, de la vida por la vida y de la revoluci\u00f3n, etc.\u201d (Breton 76).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">13. Me refiero, por ejemplo, a Die Tr\u00e4umenden Knaben (El ni\u00f1o so\u00f1ando, 1908), del artista Oskar Kokoschka, y a Mirskontsa (Mundo invertido, 1912), libro de la vanguardia rusa que integra impresiones litogr\u00e1ficas dise\u00f1adas en estilo neoprimitivo por la artista Natalia Goncharova y textos manuscritos del poeta visionario Velimir Khlebnikob.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">14. Al dejar de trabajar en su Liber Novus, Jung continu\u00f3 elaborando su propia mitolog\u00eda en las paredes y murales del torre\u00f3n de Bollingen, una vivienda primitiva con estructura medieval que el psiquiatra hab\u00eda empezado a construir a fines de la d\u00e9cada de 1920, a orillas del Lago de Z\u00fcrich. En Bollingen, Jung prescindi\u00f3 de agua, electricidad y de cualquier vestigio del tiempo presente, con el fin de construir un espacio que le permitiera trasladarse a un pasado por siglos m\u00e1s remoto, donde afirm\u00f3 haber encontrado una at- m\u00f3sfera espiritual, un \u201cespacio para el ilimitado reino del subconsciente\u201d (Jung, <em>Recuerdos\u00a0<\/em>267). El psiquiatra afirm\u00f3 que, como El libro rojo, la Torre de Bollingen constitu\u00eda una \u201crepresentaci\u00f3n de la individuaci\u00f3n\u201d (<em>Recuerdos<\/em> 266) y, en este sentido, Shamdasani propone que esta puede ser comprendida como una continuaci\u00f3n tridimensional del Liber Novus: un \u201cLiber Quartus\u201d, donde Jung pretendi\u00f3 perpetuar la \u201crecuperaci\u00f3n de la Edad Media\u201d que hab\u00eda dejado inconclusa al finalizar el Liber Secundus (Shamdasani, \u201cLiber Novus\u201d 214).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">15. E. R. Curtius ha estudiado los diversos valores simb\u00f3licos que se han conferido al libro, expresados, por ejemplo, en aquellas met\u00e1foras que designan el cuerpo humano, la naturaleza o el destino como libro (Curtius 423-489). En esta misma l\u00ednea, Chartier alude a la met\u00e1fora seg\u00fan la cual se imagin\u00f3 el libro como una criatura humana, dotada de cuerpo y alma (Chartier 25).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">16. \u201cIf the Spectator could Enter into these Images in his Imagination approaching them on the Fiery Chariot of his Contemplative Thought [\u2026] or could make a Friend &amp; Companion of one of these Images of wonder which always intreats him to leave mortal things [\u2026] then would he arise from his Grave then would he meet the Lord in the Air &amp; then he would be happy\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">17. \u201cThis theme calls me in sleep night, &amp; ev\u2019ry morn Awakes me at sun-rise; the I see the Saviour over me Spreading his beams of love &amp; dictating the words of this mild song. \u2018Awake! awake O sleeper of the land os shadows, wake! expand! \u2018I am in you and you in me, mutual in love divine [\u2026] return Albion! return! \u2018Thy brethren call thee, and thy fathers and thy sons, \u2018Thy nurses and thy mothers, thy sisters and thy daughters \u2018Weep at thy soul\u2019s disease, and the Divine Vision is darken\u2019d\u201d (Blake, The Complete Poetry and Prose 146).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniela Pic\u00f3n Bruno\u00a0 Daniela Pic\u00f3n Bruno (Santiago de Chile, 1982) es acad\u00e9mica del Departamento de Literatura de la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades de la Universidad de Chile. 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