{"id":6287,"date":"2019-01-12T15:38:55","date_gmt":"2019-01-12T15:38:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=6287"},"modified":"2019-01-12T15:38:55","modified_gmt":"2019-01-12T15:38:55","slug":"la-fuente-oculta-del-autoconocimiento-ma-louise-von-franz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-fuente-oculta-del-autoconocimiento-ma-louise-von-franz\/","title":{"rendered":"La fuente oculta del autoconocimiento &#8211; Ma Louise von Franz"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">Marie-Louise von Franz<\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/VonFranz8.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3541 size-full\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/VonFranz8.jpg\" alt=\"VonFranz8\" width=\"300\" height=\"286\" \/><\/a><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">M-L von Franz naci\u00f3 en Zurich en 1915, fue alumna y disc\u00edpula de Jung, se especializ\u00f3 en el estudio del simbolismo, la interpretaci\u00f3n de sue\u00f1os, mitos y leyendas. Fue presidenta honoraria del Instituto Jung de Zurich. Dotada de una especial habilidad para traducir los materiales junguianos simb\u00f3licos a la realidad psicol\u00f3gica cotidiana, muri\u00f3 en 1998. Este documento corresponde al primer cap\u00edtulo de su libro <em>Sonhos: um estudo dos sonhos de Jung, Descartes, S\u00f3crates e outras figuras hist\u00f3ricas<\/em> (2011), Petr\u00f3polis: Editora Vozes.<\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Traducido del portugu\u00e9s por Juan Carlos Alonso G.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n d\u00e9lfica <em>gnothi sauton<\/em> (\u00abCon\u00f3cete a ti\u00a0mismo\u00bb), atribuida a Pit\u00e1goras, tiene una larga historia en el mundo occidental. Se hizo famosa a trav\u00e9s de las ense\u00f1anzas de S\u00f3crates y Plat\u00f3n y, consecuentemente, la b\u00fasqueda por la adquisici\u00f3n de autoconocimiento fue, desde entonces, una preocupaci\u00f3n m\u00e1s de la filosof\u00eda que de la religi\u00f3n. En las religiones, el hombre occidental hizo mayores esfuerzos por comprender la naturaleza y el significado del mundo como un todo y el sentido de la redenci\u00f3n del sufrimiento m\u00e1s que el sentido de la <em>comprensi\u00f3n emp\u00edrica de su propia naturaleza<\/em>. En la historia de la filosof\u00eda, por otro lado, vemos que los pensadores posteriores a Plat\u00f3n se han concentrado m\u00e1s en un entendimiento del pensamiento consciente que en la elucidaci\u00f3n del ser humano como un todo. En la historia de la filosof\u00eda fueron especialmente los pensadores introvertidos quienes intentaron, por as\u00ed decirlo, examinar por medio de la reflexi\u00f3n las bases interiores de los procesos mentales en una b\u00fasqueda apasionada por sus or\u00edgenes. San Agust\u00edn, Descartes y Kant son ejemplos instructivos de esa l\u00ednea de pensamiento. Todos los que profundizaron lo suficiente en el estudio de las bases de la conciencia llegaron, de una forma u otra, a algo irracional que ellos generalmente denominaron \u00abDios\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, una psicolog\u00eda objetiva en la forma de una observaci\u00f3n experimental impersonal de la psique humana comenz\u00f3 con Arist\u00f3teles y llev\u00f3 a varias teor\u00edas sobre la llamada <em>path\u00e9<\/em> del hombre, las emociones, los sentimientos y desde all\u00ed, tambi\u00e9n sobre sus motivaciones sociales. El resultado de esa direcci\u00f3n en la investigaci\u00f3n de la naturaleza humana puede ser visto en el conductismo contempor\u00e1neo en sus muchas gradaciones diversas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todos estos esfuerzos de explicar la naturaleza humana revelaron diversos aspectos de valor. Sin embargo, en repetidas oportunidades, nos sorprendemos que en este proceso, <em>la<\/em> fuente del autoconocimiento ha sido notoriamente descuidada o, en la mayor\u00eda de los casos, ha sido ignorada. No se ha tenido en cuenta aquello que\u00a0hoy consideramos el m\u00e1s valioso tesoro de informaci\u00f3n sobre nosotros el mismo: <em>el inconsciente, principalmente en su manifestaci\u00f3n\u00a0a trav\u00e9s de los sue\u00f1os<\/em>. Sigmund Freud, como sabemos, llamaba a los sue\u00f1os la <em>v\u00eda regia<\/em> (\u00abel camino real\u00bb) hacia el inconsciente y usaba los sue\u00f1os de sus pacientes para ayudarlos a ser conscientes de sus aflicciones sexuales reprimidas, represi\u00f3n que, seg\u00fan\u00a0su teor\u00eda, determinaba la naturaleza de todos los disturbios neur\u00f3ticos. Los sue\u00f1os, en su visi\u00f3n, contienen, de forma oculta, alusiones a deseos instintivos que tambi\u00e9n pueden haber sido conscientes y que Freud cre\u00eda haber \u00absatisfecho\u00bb (en el sentido de \u00abdar una satisfacci\u00f3n\u00bb respecto a ellos) sobre la base de su sistema. Jung, por otro lado, no acept\u00f3 la teor\u00eda de Freud, pero mantuvo el modo de analizar los sue\u00f1os que \u00e9l hab\u00eda adoptado cuando comenzaba a estudiarlos, es decir, que ellos contienen <em>algo esencialmente desconocido<\/em> que emerge creativamente a partir del segundo plano inconsciente y, que debe ser examinado bajo una nueva forma, experimental y objetivamente, en cada caso individual, tanto cuanto sea posible sin prejuicios. Hasta hoy, el sue\u00f1o permanece como un fen\u00f3meno inexplicado de la vida, profundamente enraizado en los procesos fisiol\u00f3gicos de la existencia. Es una manifestaci\u00f3n normal y universal en todos los animales m\u00e1s evolucionados. Todos nosotros so\u00f1amos aproximadamente cuatro veces por noche y, si alguien nos impide so\u00f1ar, los resultados son serios trastornos ps\u00edquicos y som\u00e1ticos. C.G. Jung provisionalmente identific\u00f3 como hechos relativamente ciertos los siguientes aspectos del sue\u00f1o\u00a0<sup>1<\/sup>:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El sue\u00f1o tiene dos ra\u00edces, una en los contenidos conscientes y en las impresiones del d\u00eda anterior y otra en los contenidos constelados del inconsciente. Estos \u00faltimos consisten en dos categor\u00edas: l) constelaciones que tienen su fuente en los contenidos conscientes; 2) constelaciones originadas a partir de procesos creativos del inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El significado de un sue\u00f1o puede ser formulado como sigue:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">1) un sue\u00f1o representa una reacci\u00f3n inconsciente a una situaci\u00f3n consciente;<br \/>\n2) describe una situaci\u00f3n que surgi\u00f3 como resultado de alg\u00fan conflicto entre la conciencia y el inconsciente;<br \/>\n3) representa una tendencia en el inconsciente cuyo objetivo es efectuar un cambio en una actitud consciente;<br \/>\n4) representa procesos inconscientes que no tienen ninguna relaci\u00f3n reconocible con la conciencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Estos procesos pueden ser determinados som\u00e1ticamente o pueden surgir a partir de fuerzas creativas en la psique. Finalmente, los procesos pueden tambi\u00e9n basarse \u200b\u200ben eventos f\u00edsicos o ps\u00edquicos del ambiente, sean pasados \u200b\u200bo futuros. Tomando los llamados sue\u00f1os de impacto (el impacto de una granada, etc.), un sue\u00f1o nunca simplemente repite una experiencia previa. Normalmente, es despu\u00e9s del evento que la persona es capaz de reconocer la relaci\u00f3n de un sue\u00f1o con alg\u00fan evento ambiental f\u00edsico o ps\u00edquico, o con alg\u00fan acontecimiento futuro; estos sue\u00f1os son relativamente m\u00e1s raros que aquellos que contienen una reacci\u00f3n inconsciente a una situaci\u00f3n consciente \u2014la representaci\u00f3n de un conflicto entre lo consciente y lo inconsciente, o una tendencia dirigida a un cambio en\u00a0lo consciente. Los \u00faltimos tres tipos de sue\u00f1os describen procesos ps\u00edquicos que est\u00e1n m\u00e1s \u00edntimamente relacionados con el tema vivido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para nuestra investigaci\u00f3n, s\u00f3lo ese \u00faltimo aspecto del sue\u00f1o es\u00a0el m\u00e1s importante.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El sue\u00f1o como expresi\u00f3n de un drama interior<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Podemos comprender todo sue\u00f1o como un drama en el que somos <em>todo<\/em>, es decir, el autor, el director, los actores, el escenario y tambi\u00e9n los espectadores. Si intentamos entender el sue\u00f1o, el resultado es una comprensi\u00f3n sorprendente para el so\u00f1ador de lo que est\u00e1 ocurriendo en \u00e9l f\u00edsicamente, \u00aba sus espaldas\u00bb, por as\u00ed decirlo. La sorpresa puede ser vivenciada como dolorosa, placentera o esclarecedora, dependiendo de c\u00f3mo \u00e9l acepta la actividad del sue\u00f1o en la conciencia. El momento de la sorpresa est\u00e1 en lo que Jung llam\u00f3 funci\u00f3n compensatoria o complementaria del sue\u00f1o. Esto significa que el sue\u00f1o casi nunca representa algo que ya es consciente, sino que, en vez de eso, trae contenidos que o equilibran una actitud unilateral de la conciencia (compensatoria), o completan lo que est\u00e1 faltando en aquellos contenidos de la conciencia que son demasiado limitados, o que no se consideran suficientemente valiosos (complementarios). Como ejemplo del primer caso, podemos pensar en alguien que sufre de sentimientos de inseguridad e inferioridad, y que, en un sue\u00f1o, se ve en el papel de un h\u00e9roe; en el segundo caso, podemos pensar, por ejemplo, en alguien que s\u00f3lo alberga una solidaridad superficial por un socio del sexo opuesto y que por la noche sue\u00f1a con una escena de amor apasionado con esa persona. En el \u00faltimo caso, el sue\u00f1o complementa la importancia emocional, m\u00e1s fuerte de lo que fue reconocida conscientemente; es decir, una importancia que fue descuidada. <em>La comprensi\u00f3n de tales sue\u00f1os lleva de inmediato a un cambio en la visi\u00f3n consciente de eventos vividos en el exterior por la persona<\/em>, as\u00ed como \u2014y esto es lo que nos interesa\u2014 a un cambio en la visi\u00f3n que tenemos de nosotros mismos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung relata el caso de una mujer que era muy conocida por sus prejuicios tontos y por su resistencia obstinada a argumentos juiciosos. Una noche, ella so\u00f1\u00f3 que era invitada a un importante compromiso social. El anfitri\u00f3n la salud\u00f3 con las siguientes palabras: \u00ab\u00a1Oh, qu\u00e9 bueno que hayas venido! Todos tus amigos ya llegaron y te est\u00e1n esperando.\u00bb El anfitri\u00f3n, entonces, la llev\u00f3 hacia una puerta, la abri\u00f3, y la so\u00f1adora entr\u00f3 en un establo. \u00abLa mujer no admiti\u00f3 inicialmente la relevancia de un sue\u00f1o que le hac\u00eda doler tan directamente la importancia que ella se daba; pero el mensaje, sin embargo, fue aceptado\u00bb<sup>2<\/sup>. Muchas otras atracciones y distracciones, como Jung resalta m\u00e1s detalladamente, nos conducen con seducci\u00f3n a seguir caminos que son inapropiados para nuestra individualidad. Esto es especialmente cierto en el caso de personas que tienen una postura extrovertida y enloquecida o que fomentan sentimientos de inferioridad y de duda en relaci\u00f3n a ellas mismas; ellas ceden a aquellas mareas de la vida que alteran su naturaleza. Sin embargo, los sue\u00f1os corrigen esas impresiones falsas y, en consecuencia, llevan a una comprensi\u00f3n de que la persona es, de que est\u00e1 de acuerdo con la naturaleza de ella, y de lo que ella no es y deber\u00eda por tanto, evitar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Siendo as\u00ed, si la persona los toma en serio como dramas subjetivos, los sue\u00f1os constantemente nos proveen de nuevas ideas hacia nosotros mismos. Algunos oficios intuitivos, como los hor\u00f3scopos, la grafolog\u00eda, la quiromancia, la frenolog\u00eda y otros<\/span>, pueden a menudo proporcionarnos porciones sorprendentes de autoconocimiento, pero los sue\u00f1os tienen una gran ventaja en relaci\u00f3n a esas t\u00e9cnicas, ya que nos proporcionan un gran autodiagn\u00f3stico din\u00e1mico y continuo, y tambi\u00e9n aclaran fluctuaciones menores, y actitudes moment\u00e1neas y equivocadas, o modos espec\u00edficos de reacci\u00f3n. Por ejemplo, una persona puede, en principio, ser modesta y nunca promocionarse en exceso, pero puede volverse moment\u00e1neamente orgullosa como consecuencia de alg\u00fan \u00e9xito. Un sue\u00f1o lo corrige inmediatamente, y, al hacerlo, informa al so\u00f1ador que \u00e9l o ella puede, como regla general, ser de cierta manera, pero que \u00abel d\u00eda anterior, en lo que se refiere a ese asunto, estuvo\u00a0actuando de manera equivocada\u00bb. Cuando constantemente tomamos los sue\u00f1os en consideraci\u00f3n, se produce algo que remite a un continuo di\u00e1logo del yo consciente con los antecedentes irracionales de la personalidad, un di\u00e1logo por medio del cual el yo es constantemente revelado a partir del otro lado, como si hubiera un espejo, como si \u00e9l fuera un espejo, en el cual el so\u00f1ador puede examinar su propia naturaleza.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfQui\u00e9n \u00abcompone\u00bb una serie de im\u00e1genes on\u00edricas?<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ahora, vamos a reflexionar sobre el gran prodigio, el hecho impresionante que est\u00e1 detr\u00e1s de cada sue\u00f1o examinado de este modo: <em>\u00bfQui\u00e9n o qu\u00e9 es ese elemento milagroso que compone una serie de im\u00e1genes on\u00edricas?<\/em> \u00bfQui\u00e9n, por ejemplo, es el esp\u00edritu tan lleno de buen humor que cre\u00f3 dentro de aquella mujer la escena del establo? En general, \u00bfqui\u00e9n o qu\u00e9 nos observa m\u00e1s clara e implacablemente de lo que pudiera hacerlo cualquier mejor amigo o cualquier enemigo? Debe de ser un ente de mayor inteligencia, a juzgar por la profundidad y astucia de los sue\u00f1os. \u00bfPero ser\u00e1 que es un ser en s\u00ed mismo? \u00bfTiene una personalidad o es m\u00e1s parecido a un objeto, una luz o a la superficie de un espejo? <em>En Sue\u00f1os, recuerdos, Pensamientos<\/em>, Jung llama a ese elemento \u201cPersonalidad n\u00b0 2\u201d. La conoci\u00f3 primero como un ser de aspecto personal o, cuando menos, semipersonificado. \u201cSiempre hubo, all\u00e1 bien en el fondo, el sentimiento de que algo que no era yo mismo, estaba presente. Era como si un soplo del gran universo de estrellas y espacio infinito me hubieran tocado, o como si un esp\u00edritu hubiera entrado en el recinto, sin haber sido notado \u2014 el esp\u00edritu de alguien que estaba muerto hace mucho tiempo, pero, a\u00fan as\u00ed, estaba perpetuamente presente en la atemporalidad hasta el futuro lejano\u00bb<sup>3<\/sup>. Ese ser tiene que ver con la \u00abcreaci\u00f3n de los sue\u00f1os\u00bb, \u00abun esp\u00edritu que logra mantener su poder contra el mundo de las tinieblas\u00bb. Era un tipo de personalidad aut\u00f3noma, pero que no ten\u00eda \u00abninguna individualidad definida [&#8230;] La \u00fanica caracter\u00edstica distinta de ese esp\u00edritu era su car\u00e1cter hist\u00f3rico, su prolongaci\u00f3n en el tiempo, o mejor, su atemporalidad\u00bb\u00a0<sup>4<\/sup>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La personalidad n \u00b0 2 es el <em>inconsciente colectivo<\/em>, que Jung tambi\u00e9n llam\u00f3 m\u00e1s adelante \u00abpsique objetiva\u00bb, pues la vivenciamos como si no nos perteneciera. (En el pasado hist\u00f3rico, tales fen\u00f3menos eran considerados \u00abpoderes espirituales\u00bb.) Es un \u00abelemento\u00bb que es vivido, por el yo sujeto a \u00e9l, como su opuesto, como un ojo, por as\u00ed decirlo, que observa a alguien desde las profundidades del alma. En <em>Philosophia meditativa<\/em>, Gerhard Dorn, un seguidor de Paracelso, dio una descripci\u00f3n muy esclarecedora en varios aspectos de esa experiencia de la psique objetiva y de la transformaci\u00f3n de la personalidad resultante de esa experiencia. En su visi\u00f3n, el <em>opus<\/em> alqu\u00edmico se basa en un acto de autoconocimiento. Este auto-conocimiento, sin embargo, no es lo que el yo piensa de s\u00ed mismo, sino algo muy diferente. Don afirma: \u00abNing\u00fan hombre puede conocerse verdaderamente a menos que primero vea y conozca por medio de celosa meditaci\u00f3n [&#8230;] <em>aquello que<\/em>, en vez de <em>qui\u00e9n<\/em>, \u00e9l es, de quien \u00e9l depende, de qui\u00e9n \u00e9l es, con qu\u00e9 prop\u00f3sito \u00e9l fue hecho y creado, por quien, y por medio de qui\u00e9n\u00bb<sup>5<\/sup>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Con el \u00e9nfasis en \u00abqu\u00e9\u00bb (en vez de \u00abqui\u00e9n\u00bb), Don enfatiza un compa\u00f1ero real no subjetivo que busca en su meditaci\u00f3n y, en su auto-conocimiento, y con ello se refiere a nada m\u00e1s que la imagen de Dios incrustada en el alma del hombre. Quien quiera que observe esto y libere su mente de todas las preocupaciones y distracciones mundanas, \u00abpoco a poco y d\u00eda tras d\u00eda, va a percibir con sus ojos mentales y con la mayor alegr\u00eda algunas chispas de iluminaci\u00f3n divina\u00bb<sup>6<\/sup>. La persona que, de esa manera, reconoce a Dios en ella misma tambi\u00e9n va a reconocer a su hermano. A aquello que Dorn equipara a la imagen-Dios, Jung lo llam\u00f3 centro interior,\u00a0o <em>S\u00ed mismo<\/em>. Seg\u00fan la visi\u00f3n de Paracelso, el hombre traba contacto con su luz interior por medio de sus sue\u00f1os: \u00abComo la luz de la naturaleza no puede hablar, produce formas durante el sue\u00f1o a partir del poder de la palabra\u00bb<sup>7<\/sup>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otros alquimistas compararon esa luz interior con los ojos de un pez \u2014o como un solo ojo de pescado\u2014 que empiezan a sobresalir de la <em>prima materia<\/em> preparada. Nicholas Flamel, un alquimista del siglo XVII, equipar\u00f3 ese tema con los ojos de Dios mencionados en Zc 4,10: \u00abEstos siete [&#8230;] son \u200b\u200blos ojos del Se\u00f1or, que recorren toda la tierra\u00bb (cfr. tb Zc. 3,9: \u00absobre esa \u00fanica piedra hay siete ojos\u00bb, etc.)<sup> 8<\/sup>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El inconsciente colectivo y sus contenidos se expresan por medio de los sue\u00f1os y cada vez que logramos entender un sue\u00f1o y asimilar moralmente su mensaje, nosotros \u00abempezamos a ver (la luz)\u00bb \u2014 y, por lo tanto \u00a1el tema del ojo! Una persona se ve por un momento a trav\u00e9s de los ojos de otra, de algo objetivo que ve a la persona desde el exterior, tal como ella es. Paracelso, Dorn y muchos otros describen entonces muchos ojos gradualmente uni\u00e9ndose en <em>una<\/em> gran luz; esta luz \u00fanica es para ellos la luz de la naturaleza y al mismo tiempo viene de Dios. Dorn afirma, por ejemplo, que \u00abla vida, la luz del hombre, brilla en nosotros, aunque d\u00e9bil; no puede ser retirada de nosotros, y aunque est\u00e9 dentro de nosotros, no es nuestra, sino de \u00e9l, a quien ella pertenece, que permite que ella haga de nosotros su morada. [&#8230;] \u00c9l implant\u00f3 esa luz en nosotros para que veamos <em>en esa<\/em> luz [&#8230;] <em>la<\/em> luz. [&#8230;] Por lo tanto, la verdad debe ser buscada no en nosotros mismos, sino en la imagen de Dios que est\u00e1 dentro de nosotros.<sup> 9<\/sup> Esa luz interior, seg\u00fan Paracelso, es lo que nos da la fe\u00a0<sup>10<\/sup>. Yo lo entiendo (Cor 13,12) (\u00abEn el presente conozco s\u00f3lo en parte, entonces conocer\u00e9 como soy conocido.\u00bb) como una alusi\u00f3n a esa experiencia. Este ojo primero nos ve y por medio de \u00e9l, entonces, vemos a Dios.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El ojo interior<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La equivalencia de esa luz o del ojo del pez que existe en el inconsciente como el ojo de Dios, que nos ve desde dentro, y en cuya luz se encuentra al mismo tiempo la \u00fanica fuente no subjetiva de autoconocimiento, es una imagen arquet\u00edpica muy conocida\u00a0<sup>11<\/sup>. Ella es descrita como un ojo interior inmaterial en el ser humano, rodeado de luz, o siendo ella misma una luz\u00a0<sup>12<\/sup>. Plat\u00f3n, y tambi\u00e9n muchos cristianos m\u00edsticos, la llaman el ojo del alma\u00a0<sup>13<\/sup>. Otros la llamaron ojo de la inteligencia, de la intuici\u00f3n de la fe, de la simplicidad de pensamiento, etc. S\u00f3lo por medio de ese ojo el hombre puede verse y ver la naturaleza de Dios, que es ella misma un ojo. Sinesio de Cirene (Himno III) hasta habla de Dios como \u00abel ojo de la propia persona\u00bb\u00a0<sup>14<\/sup>, a medida que un hombre abre su ojo interior, toma parte de la luz de Dios. Cuando un hombre cierra sus ojos f\u00edsicos durante el sue\u00f1o, su alma \u00abve\u00bb la verdad en el sue\u00f1o. Esquilo dice que \u00abmientras dormimos, el alma est\u00e1 totalmente iluminada por muchos ojos, con los que podemos ver todo lo que no pod\u00edamos ver durante el d\u00eda\u00bb\u00a0<sup>15<\/sup>. Y un fil\u00f3sofo herm\u00e9tico declara: \u00abEl acto de dormir de mi cuerpo cre\u00f3 la iluminaci\u00f3n del alma, mis ojos cerrados vieron la verdad\u00bb\u00a0<sup>16<\/sup>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este ojo que nos mira desde dentro tiene que ver con lo que solemos llamar la conciencia. Un poema de Victor Hugo describe esto de manera incomparablemente impresionante.<sup> 17<\/sup> Cuando Ca\u00edn mat\u00f3 a su hermano Abel, se alej\u00f3 de Dios. Junto con su familia, descans\u00f3 cerca de una monta\u00f1a, pero no pudo dormir. \u00ab\u00c9l vio un ojo bien abierto en la penumbra, mir\u00e1ndolo\u00a0desde la oscuridad.\u00bb \u00abYo estoy todav\u00eda demasiado cerca\u00bb, grit\u00f3, temblando, y continu\u00f3 su viaje, anduvo r\u00e1pidamente durante treinta d\u00edas y treinta noches, hasta llegar al litoral, pero cuando se instal\u00f3 all\u00ed, vio en ojo en los cielos nuevamente. Gritando, implor\u00f3 a la familia que lo escondiese de Dios, que montaran una tienda para \u00e9l; pero a\u00fan as\u00ed Ca\u00edn ve\u00eda el ojo. finalmente, a pedido de \u00e9l, la familia cav\u00f3 una cueva profunda para \u00e9l en la tierra;\u00a0se sent\u00f3 en un taburete dentro de la fosa, y la familia coloc\u00f3 una l\u00e1pida sobre \u00e9l. Sin embargo, cuando la cueva fue cerrada y \u00e9l estaba sentado en la oscuridad, \u00abel ojo estaba dentro de la cueva y mir\u00f3 a Ca\u00edn\u00bb (\u00abL&#8217;oeil \u00e9tait dans la tombe et regardait Cain\u00bb). Ese ojo no siempre es reconocido como el ojo de Dios; tambi\u00e9n puede ser el \u00abdios de la oscuridad\u00bb, que nos encara de esa forma. Un obispo \u2014seg\u00fan una Leyenda de San Galo\u2014 rompi\u00f3 en una\u00a0ocasi\u00f3n el ayuno antes de la Pascua. Un mendigo fue hasta \u00e9l pidiendo\u00a0su ayuda. Cuando el obispo toc\u00f3 al mendigo, descubri\u00f3 un ojo inmenso en el pecho del hombre. En aquel momento, el diablo (pues el mendigo era el diablo) se disolvi\u00f3 en humo y, mientras desaparec\u00eda, grit\u00f3: \u00ab\u00a1Ese ojo te observ\u00f3 de cerca mientras estabas comiendo carne durante la Cuaresma!\u00bb Muchos dioses y demonios de varios grupos culturales mitol\u00f3gicos tienen un ojo grande en el pecho; por lo que todo lo que pasa en la tierra\u00a0<sup>18<\/sup>. Este tema apunta al hecho \u2014que una y otra vez podemos observar en el an\u00e1lisis de los sue\u00f1os de pacientes\u2014 de que el inconsciente en nosotros, muchas veces, parece poseer un conocimiento de las cosas que eran previamente inexplicables y que, desde el punto de vista <em>racional<\/em>, nosotros no podemos conocer. T\u00e9rminos tales como \u00abtelepat\u00eda\u00bb no explican el fen\u00f3meno. Pero somos capaces de reconocer permanentemente que los sue\u00f1os hablan\u00a0a las personas de cosas que obviamente no pueden saber. El inconsciente parece tener algo as\u00ed como un conocimiento intuitivo extenso que alcanza lo que est\u00e1 a nuestro alrededor, y que Jung llamaba \u00abconocimiento absoluto\u00bb (ya que est\u00e1 separado de la conciencia) o de \u00abluminosidad\u00bb del inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A veces, vivimos el inconsciente como si fu\u00e9semos activa y siniestramente observados por un ser personificado; otras veces, como si fu\u00e9semos observados desde un fondo no personificado,\u00a0desde un espejo que, sin intenci\u00f3n, simplemente refleja nuestra naturaleza. El propio ojo, en el cual, como sabemos, tambi\u00e9n podemos vernos reflejados, a veces act\u00faa de modo bastante impersonal, no como el ojo de otro ser vivo. Jung afirma, consecuentemente, que el tema del ojo o el del mandala representan <em>un reflejo de <\/em>insight <em>en relaci\u00f3n a nosotros mismos.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo que esto significa en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos puede ser ilustrado de mejor manera\u00a0con un ejemplo de sue\u00f1o que Jung cita en <em>El hombre y sus s\u00edmbolos\u00a0<\/em><sup>19<\/sup>. Un joven muy cauteloso e introvertido so\u00f1\u00f3 que \u00e9l y otros dos\u00a0muchachos estaban cabalgando por un vasto campo. El so\u00f1ador encabeza el grupo, y ellos saltan sobre una fosa llena de agua. Los dos compa\u00f1eros caen dentro de la zanja, mientras que el so\u00f1ador consigue saltar sobre ella sin hacerse da\u00f1o. Este fue exactamente el mismo sue\u00f1o que tuvo un anciano que estaba enfermo en un hospital y que, debido a su esp\u00edritu emprendedor, daba al m\u00e9dico y a las enfermeras mucho trabajo. En el primer caso es m\u00e1s apropiado entender el sue\u00f1o como un aliento al joven vacilante para que tome el liderazgo y se atreva a tomar tal actitud; en el segundo caso, el sue\u00f1o muestra al anciano lo que \u00e9l todav\u00eda hace, siendo que \u00e9l no deber\u00eda hacerlo m\u00e1s a esa edad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Rigorosamente hablando, sin embargo, esas son conclusiones que sacamos de la imagen del sue\u00f1o; pero la imagen por s\u00ed sola no anima ni advierte, ella simplemente representa un hecho ps\u00edquico \u2014 de forma tan impersonal como un espejo. Siendo as\u00ed, los sue\u00f1os son simplemente como la naturaleza. Si un m\u00e9dico encuentra az\u00facar en la orina de un paciente, la naturaleza no decide comentar el hecho de modo alguno; el m\u00e9dico debe tomar la conclusi\u00f3n de que el paciente\u00a0tiene diabetes, prescribir una dieta y aconsejar al paciente que ejercite su disciplina para seguir esa dieta \u2014 de lo contrario, el m\u00e9dico no puede ayudarlo. Lo mismo vale para los sue\u00f1os. Ellos nos muestran un hecho ps\u00edquico; es tarea nuestra interpretarlo correctamente y extraer la conclusi\u00f3n moral de \u00e9l.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A veces, sin embargo, nos encontramos con lo opuesto, es decir, que un sue\u00f1o da consejos como lo har\u00eda una persona bien intencionada. Yo ten\u00eda una analizanda rica y anciana que hab\u00eda sido alcoh\u00f3lica y hab\u00eda dejado de beber. Pero los problemas neur\u00f3ticos que estaban detr\u00e1s del alcoholismo de ella, especialmente una desmoralizaci\u00f3n y una relajaci\u00f3n generalizada, todav\u00eda necesitaban ser resueltos. Una vez, ella so\u00f1\u00f3 que una voz le dec\u00eda: \u00abNecesitas usar cors\u00e9 durante el desayuno\u00bb. Le pregunt\u00e9 a qu\u00e9 hora tomaba el desayuno, qu\u00e9 tipo de cors\u00e9 usaba, cu\u00e1ndo ella lo vest\u00eda, etc. Descubr\u00ed entonces que, por vanidad, ella usaba un cors\u00e9 bastante justo, pero nunca lo vest\u00eda por la ma\u00f1ana; en vez de eso, tomaba el desayuno en bata, vagaba por el apartamento\u00a0en bata el resto de la ma\u00f1ana y vest\u00eda el cors\u00e9 alrededor del mediod\u00eda. S\u00f3lo entonces el d\u00eda de ella realmente empezaba. Despu\u00e9s de esa informaci\u00f3n, el sue\u00f1o no necesitaba mayor interpretaci\u00f3n; nosotras dos re\u00edmos con entusiasmo. De vez en cuando, sin embargo, yo le preguntaba: \u00ab\u00bfC\u00f3mo te est\u00e1 yendo con el cors\u00e9\u00a0durante el desayuno?\u00bb<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Frente a estos hechos, es comprensible que el inconsciente o esp\u00edritu del sue\u00f1o que crea los sue\u00f1os, nos parezca a veces, m\u00e1s como un ser consciente lleno de intenciones y, otras, m\u00e1s como un espejo impersonal. El <em>tema del ojo<\/em> se localiza, de la misma forma, en el medio; es como una persona y al mismo tiempo un <em>espejo<\/em>. El hecho de que casi todas las religiones de la tierra contienen una imagen de Dios parcialmente personificada o un orden universal no personificado (como el Tao chino) y tambi\u00e9n el hecho de que, en per\u00edodos hist\u00f3ricos de la misma cultura, el \u00e9nfasis, a veces, haya sido dado m\u00e1s sobre una imagen de Dios personal y, otras, sobre un principio universal impersonal, est\u00e1 probablemente ligado a las experiencias citadas anteriormente. En la tradici\u00f3n judeocristiana tenemos una imagen de Dios predominantemente personal, pero la definici\u00f3n de Dios como \u00abuna esfera inteligible cuyo centro est\u00e1 en todas partes y cuya circunferencia no est\u00e1 en ninguna parte\u00bb ejerci\u00f3 un papel\u00a0fundamental en el pensamiento de muchos grandes te\u00f3logos, m\u00edsticos y te\u00f3logos occidentales. En lo que se refiere a esta conexi\u00f3n, me gustar\u00eda indicar al lector el excelente libro de Dietrich Mahnke, <em>Unendiiche Sph\u00e4re und Allmittelpunkt<\/em> (Darmstadt, 1966).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El surgimiento de un ser interior personificado, es decir, una imagen de Dios personificada, observ\u00e1ndonos o hablando con nosotros, ayuda al desarrollo del <em>sentimiento<\/em> y comportamiento \u00e9ticos \u2014 en el caso de aquella mujer, hab\u00eda realmente un problema moral. La imagen de un centro del alma impersonal o psicol\u00f3gico c\u00f3smico, como Giuseppe Tucci llama el mandala, satisface m\u00e1s el <em>conocimiento<\/em> o la intuici\u00f3n del hombre como la imagen de un gran centro universal unificado y divino o de un significado suprapersonal detr\u00e1s del mundo de las apariencias. Sin embargo, no debemos atormentarnos suponiendo que esto proporciona alguna prueba en lo que se refiere a la existencia de Dios; se trata, en cambio, de una cuesti\u00f3n de las im\u00e1genes de Dios manifest\u00e1ndose espont\u00e1neamente en el alma del hombre, que son, por lo tanto, antropom\u00f3rficas y no dicen nada definitivo en relaci\u00f3n a una existencia metaf\u00edsica definitiva del alma o de la divinidad. Esas im\u00e1genes son siempre las \u00fanicas que podemos observar emp\u00edricamente en nuestro trabajo diario y cuyo efecto sobre la personalidad de quien sue\u00f1a puede ser reconocido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En psicoterapia junguiana usamos los sue\u00f1os, la mayor\u00eda de las veces, para llevar el analizando a ciertos insights o al autoconocimiento, pues no existe cura ps\u00edquica ni <\/span>progreso sin autocohheciniento &#8211; autoconocimiento, sin embargo, en el sentido de reconocer <em>lo que la persona es<\/em> (como describe Gerhard Dorn), no el concepto superficial que el yo tiene de s\u00ed o la idea que el analista construye del analizando. Ese es tambi\u00e9n el motivo por el cual, en la pr\u00e1ctica, no damos al analizando un diagn\u00f3stico, sino que la mayor\u00eda de las veces decimos: \u00abVamos a ver c\u00f3mo su propia alma ve\u00a0la situaci\u00f3n\u00bb \u2014 o sea, lo que los sue\u00f1os dicen. De este modo, cualquier interferencia personal del analista en la vida del analizando es restringida, al menos lo m\u00e1ximo posible. Una vez tuve un analizando que tuvo que dejar el alcohol, lo que hizo valiente durante algunos meses. Entonces me dijo: \u00abEscucha, no crees que yo podr\u00eda\u00a0atreverme ahora a tomar <em>un<\/em> vaso de cerveza por la noche, en el Hotel Sternen con la Betty? \u00bfS\u00f3lo un vaso? Siempre me siento tan perdido por la noche, tan solitario.\u00bb A pesar de saber que no era aconsejable, le dije: \u00abNo s\u00e9; no quiero ser su ni\u00f1era. H\u00e1galo y veremos c\u00f3mo reacciona el inconsciente.\u00bb \u00c9l lo hizo, bebi\u00f3 el vaso de cerveza y se fue luego a casa. Esa noche, so\u00f1\u00f3 que estaba subiendo una monta\u00f1a en el coche hasta la cumbre, pero, al llegar hasta all\u00ed, \u00e9l no fren\u00f3 a tiempo y el coche retrocedi\u00f3 todo el recorrido abajo, hasta llegar de vuelta al punto de partida. Sonriendo, yo s\u00f3lo dije: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 confusi\u00f3n!\u00bb Inmediatamente, \u00e9l se dio cuenta de que \u00abs\u00f3lo un vaso de cerveza\u00bb no funcionar\u00eda.\u00a0Su \u00abojo interior\u00bb hab\u00eda visto la situaci\u00f3n de la noche anterior de ese modo y no de otro.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El S\u00ed-mismo: el centro del alma en el inconsciente<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung escogi\u00f3 el t\u00e9rmino <em>Si-mismo<\/em> para referirse al centro del alma en el inconsciente, tom\u00e1ndolo prestado de la filosof\u00eda oriental de la India. A pesar de la posibilidad de que nosotros confundamos al S\u00ed mismo con el yo, es importante que lo que est\u00e9 impl\u00edcito sea su relaci\u00f3n con el individuo humano, pues es as\u00ed como lo encontramos representado en los sue\u00f1os.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El hijo de un p\u00e1rroco tuvo una pesadilla que se repiti\u00f3\u00a0durante toda su vida, pero que se fue modificando a lo largo del tiempo. En ese sue\u00f1o, \u00e9l atravesaba un vasto desierto por la noche, cuando o\u00eda pasos detr\u00e1s de \u00e9l. Con miedo, \u00e9l caminaba m\u00e1s r\u00e1pido; los pasos tambi\u00e9n se aceleraban. Empezaba a correr, con la \u00abcosa\u00bb horrible persiguiendo. Llegaba al borde de un abismo profundo y tenia que parar. Mirando hacia abajo, all\u00e1 lejos, miles de kil\u00f3metros abajo, ve\u00eda el fuego llameante del infierno. Miraba hacia atr\u00e1s y ve\u00eda, en la oscuridad, detr\u00e1s de \u00e9l, un rostro vagamente demon\u00edaco.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tiempo despu\u00e9s, \u00e9l tuvo exactamente el mismo sue\u00f1o, excepto por el hecho de que, en vez de un demonio, ve\u00eda el rostro de Dios. Entonces, cuando ten\u00eda casi cincuenta a\u00f1os, tuvo ese sue\u00f1o de nuevo. Sin embargo, esta vez,\u00a0su p\u00e1nico lo hizo saltar desde el borde del abismo. A medida que ca\u00eda, miles de pedazos de papel cuadrangulares aparec\u00edan en el aire y, en cada uno de ellos, hab\u00eda el dise\u00f1o en blanco y negro de un mandala diferente. Los peque\u00f1os pedazos de papel se juntaban, formando una especie de piso que, preparando un plano s\u00f3lido en la mitad de la ca\u00edda, imped\u00edan que cayera en el infierno. \u00c9l miraba hacia arriba, hacia el borde del abismo, y all\u00ed ve\u00eda su cara.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las largas naves de nuestras iglesias, lejos de los corredores entre los bancos que se encuentran en el centro y el altar, reflejan el hecho, como Jung mencion\u00f3 alguna vez en una carta, que, en nuestra cultura, el hombre vive como si estuviera lejos de Dios; Dios es el \u00abenteramente otro\u00bb (Barth), y nos olvidamos que \u00c9l es al mismo tiempo lo que m\u00e1s \u00edntimamente conocemos dentro del fondo de nuestra alma. Esta paradoja es mejor conocida por los indios orientales; para ellos, el <em>atman-purusha<\/em>, el <em>Si-mismo<\/em>, es el n\u00facleo m\u00e1s \u00edntimo del alma del individuo y al mismo tiempo el Todo-Esp\u00edritu c\u00f3smico y divino. El hombre que tuvo esa repetida pesadilla tambi\u00e9n fue educado seg\u00fan las visiones occidentales de Dios como el \u00abenteramente otro\u00bb \u2014 consecuentemente, su sue\u00f1o llama la atenci\u00f3n sobre el aspecto opuesto.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Intent\u00e9 explicar anteriormente lo que significa interpretar un sue\u00f1o en un nivel subjetivo, o sea, como un <em>drama interior<\/em> en el cual todos los objetos o figuras representan aspectos desconocidos del so\u00f1ador. Por tanto, al interpretar sue\u00f1os, pedimos al so\u00f1ador que simplemente nos de una imagen v\u00edvida y de tenor emocional\u00a0de la manera en que la persona que encuentra en un sue\u00f1o aparece para \u00e9l. Entonces, nosotros \u00abdevolvemos\u00bb la misma informaci\u00f3n al so\u00f1ador. Lo que \u00e9l dice sobre X, con quien so\u00f1\u00f3, va a ser una imagen de algo dentro del propio so\u00f1ador.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El inconsciente parece tener un talento peculiar para usar im\u00e1genes complicadas de la experiencia para transmitir algo desconocido a la conciencia. Sin embargo, podemos observar esto no s\u00f3lo por medio de los sue\u00f1os;<\/span> en estados de vigilia, tambi\u00e9n, a menudo vemos en otras personas elementos de una naturaleza impusiblemente completa que est\u00e1n realmente presentes en nosotros mismos; a veces, esto puede llegar a una distorsi\u00f3n completa de la imagen de la otra persona. <em>Este es el conocido fen\u00f3meno de la proyecci\u00f3n<\/em> que Jung define como <em>una transferencia involuntaria de una parte de la psique que pertenece al sujeto para un objeto exterior<\/em>. Es el bien conocido caso del haz de luz en nuestro ojo que no hemos visto. Entonces, sin embargo, surgen los problemas pr\u00e1cticos .<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Proyecci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Probablemente proyectamos todo el tiempo, en todo lo que hacemos; en otras palabras, sumadas a aquellas otras impresiones que se transmiten por los sentidos, siempre hay influencias psicosom\u00e1ticas del interior, para que tengamos una impresi\u00f3n general de nuestras experiencias; la psicolog\u00eda Gestalt demuestra esto en muchos casos individuales. Siendo as\u00ed, debemos o bien ampliar nuestro concepto de proyecci\u00f3n al punto de hacer, como los indios orientales, que ven todo como si fueran proyecciones; o bien debemos establecer un l\u00edmite entre lo que consideramos proyecci\u00f3n y lo que es una afirmaci\u00f3n relativamente objetiva en relaci\u00f3n a objetos exteriores. Jung sugiri\u00f3 que el concepto de proyecci\u00f3n se aplicara solamente donde hubiera <em>un desorden serio de adaptaci\u00f3n<\/em>, es decir, donde la persona que est\u00e1 proyectando o aquellos inmediatamente pr\u00f3ximos,\u00a0rechacen un\u00e1nimemente la afirmaci\u00f3n en cuesti\u00f3n. Para la com\u00fan composici\u00f3n de subjetividad en nuestra imagen de la realidad, en la que una composici\u00f3n es ilimitada, Jung utiliza la expresi\u00f3n <em>identidad arcaica;<\/em>\u00a0arcaica porque esa era la condici\u00f3n original del hombre, a saber, aquella en que este ve\u00eda todos los procesos ps\u00edquicos en el \u00abexterior\u00bb \u2014 los pensamientos buenos y malos como esp\u00edritus, sus afectos como dioses (Ares, Cupido) y as\u00ed sucesivamente. S\u00f3lo gradualmente algunos procesos ps\u00edquicos, que antes eran visualizados como algo exclusivamente \u00abexterior\u00bb, fueron comprendidos como procesos dentro del propio sujeto viviente, como, por ejemplo, cuando los fil\u00f3sofos estoicos comenzaron a interpretar a la diosa Atenea como el <em>insight<\/em>, Ares como la pasi\u00f3n agresiva, Afrodita como el deseo er\u00f3tico; ese fue, por as\u00ed decirlo, el comienzo de una \u00abencarnaci\u00f3n\u00bb de los dioses en el hombre.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hasta qu\u00e9 punto<span style=\"color: #000000;\"> puede ir un proceso \u2014el proceso de un desarrollo cada vez mayor de la conciencia\u2014 no es, por lo tanto, f\u00e1cil de predecir. Todav\u00eda sabemos lamentablemente poco sobre el hombre objetivo<\/span>, como Jung enfatizaba repetidas veces. A pesar de ser perturbadoras y socialmente peligrosas, las proyecciones tambi\u00e9n tienen un sentido; ya que aparentemente es s\u00f3lo por medio de las proyecciones que podemos ser conscientes de ciertos procesos inconscientes. Por medio de las proyecciones surgen, en primer lugar, aquellas fascinaciones, afectos y complicaciones que nos forzamos a reflexionar sobre nosotros mismos. No hay como conscientizarse <em>sin la inspiraci\u00f3n de la emoci\u00f3n y del sufrimiento<\/em>. La perturbaci\u00f3n de la adaptaci\u00f3n que est\u00e1 \u00edntimamente ligada a cada proyecci\u00f3n conduce, si todo va bien, a la reflexi\u00f3n (si corre mal, lleva al homicidio y al asesinato). <em>Re-flexio<\/em>, sin embargo, significa que la imagen que se ha irradiado al exterior sobre otro objeto es \u00abcurvada\u00bb y vuelve a la persona. Es s\u00f3lo porque el s\u00edmbolo del espejo est\u00e1 psicol\u00f3gicamente relacionado con el fen\u00f3meno de la proyecci\u00f3n que tiene, mitol\u00f3gicamente, un significado m\u00e1gico tan grande. En un espejo, una persona puede reconocerse o ver una proyecci\u00f3n. Un viejo pastor escoc\u00e9s que llevaba una vida de reclusi\u00f3n encontr\u00f3 un d\u00eda un espejo de bolsillo que un turista hab\u00eda perdido. \u00c9l nunca hab\u00eda visto un objeto de aquellos. Se qued\u00f3 un buen rato mirando al espejo, qued\u00f3 impresionado, sacudi\u00f3 la cabeza y lo llev\u00f3 a casa con \u00e9l. Su esposa se qued\u00f3 cada vez m\u00e1s celosa, ya que, una y otra vez, \u00e9l sacaba furtivamente algo del bolsillo, lo miraba, sonre\u00eda y lo guardaba de nuevo. Un d\u00eda, cuando \u00e9l estaba lejos, ella sac\u00f3 r\u00e1pidamente el espejo del bolsillo de la chaqueta.\u00a0Mirando el espejo, ella exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Aj\u00e1, con que entonces esa es la vieja bruja detr\u00e1s de la que \u00e9l anda corriendo!\u00bb<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este \u00abflujo constante de proyecciones\u00bb \u2014es decir, esa actividad en la que los elementos intraps\u00edquicos en nuestra visi\u00f3n del mundo exterior <em>no<\/em> perturba la adaptaci\u00f3n\u2014, Jung, como se mencion\u00f3 anteriormente, denominaba <em>identidad arcaica<\/em>, a partir de la cual el conocimiento genuino y verdadero se origina, ya que se basa en una interacci\u00f3n instintiva y m\u00edstica con todas las cosas y todas las dem\u00e1s personas. Como Jung describe: \u00abes como si los ojos que est\u00e1n al fondo tradujeran el acto de ver en un acto impersonal de percepci\u00f3n\u00bb\u00a0<sup>20<\/sup>. <em>Esos<\/em> ojos ven con precisi\u00f3n. La raz\u00f3n del porqu\u00e9 entonces todas aquellas proyecciones que entorpecen la adaptaci\u00f3n y que deben ser corregidas por medio de <em>insights<\/em> conscientes vienen tambi\u00e9n del mismo fondo inconsciente, est\u00e1 probablemente relacionada con lo que llamamos <em>disociabilidad<\/em> de la psique. Nuestra psique total parece consistir en complejos separados que se juntan en lo que podemos llamar individualidad ps\u00edquica, as\u00ed como las unidades mendelianas de factores hereditarios se unen para formar una unidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Podemos ver claramente en un ni\u00f1o peque\u00f1o, que a\u00fan posea una conciencia del yo muy l\u00e1bil, con que desprendimiento\u00a0 conviven los complejos separados unos con otros, en humores que cambian repentinamente, y por medio de los cuales el infante puede transformarse de un \u00abni\u00f1o amable\u00bb en \u00abdemonio\u00bb y viceversa; estar en un momento completamente afable y en el minuto siguiente estar totalmente absorto en su juego; un momento despu\u00e9s\u00a0estar en profunda desesperaci\u00f3n y dos minutos despu\u00e9s estar alegre de nuevo, chupando un dulce. Estas fluctuaciones van disminuyendo lentamente conforme el yo consciente gradualmente se va erigiendo, pero entonces el yo a menudo pasa por choques entre los impulsos-complejos dentro de \u00e9l y debe aprender a lidiar con ellos y controlarlos. Una vez, cuando yo ten\u00eda nueve a\u00f1os, quer\u00eda hacer un dibujo de mi perro, el cual yo amaba apasionadamente, pero \u00e9l no se quedaba quieto. Como me enfurec\u00ed, lo golpe\u00e9 y le grit\u00e9. \u00a1Nunca me olvidar\u00e9 de la mirada inocente y ofendida de aquel perro! Yo nunca m\u00e1s lo volv\u00ed a golpear, pero cuando me sent\u00e9 a terminar mi dibujo, sent\u00ed claramente dentro de m\u00ed como la furia de mi impaciencia y mi amor por el perro hab\u00edan chocado de manera dolorosa. Jung conjetur\u00f3 una vez que la conciencia del yo se desarrolla primero a partir de choques del ni\u00f1o con el mundo exterior y despu\u00e9s de choques del yo en desarrollo con los impulsos de su propio mundo interior (como en el ejemplo de mi furia con\u00a0el perro). El \u00abparlamento de los instintos\u00bb, como Konrad Lorenz lo habr\u00eda llamado, no es una organizaci\u00f3n pac\u00edfica dentro de nosotros; por el contrario, es un ambiente violento, y el presidente \u2014el yo\u2014 muchas veces tiene dificultades para imponerse. Desde el punto de vista de la pr\u00e1ctica, podemos observar que cuando un complejo se vuelve aut\u00f3nomo, siempre surgen proyecciones que perturban la adaptaci\u00f3n y oscurecen el \u00abespejo de la verdad interior\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las personas inmediatamente cercanas a nosotros presencian nuestras proyecciones como exageraciones emocionales. Personalmente, presto atenci\u00f3n casi inconscientemente al tono en que el analizando habla de su c\u00f3nyuge, de sus amigos y de sus enemigos, y yo descubr\u00ed que simplemente \u00abme altero\u00bb cuando se oye cierta insinuaci\u00f3n de exageraci\u00f3n hist\u00e9rica\u00a0 junto con el resto del discurso del paciente. Entonces, no se puede creer m\u00e1s en lo que se est\u00e1 diciendo,\u00a0sino que, en vez de eso, presto atenci\u00f3n a una auto-presentaci\u00f3n interesante (inconsciente) del analizando. Si conseguimos en ese momento relacionar esa explosi\u00f3n al tema de un sue\u00f1o que describa figurativamente lo que se ha dicho, hay una buena oportunidad de que el otro vea que todo lo que \u00e9l describi\u00f3 con tanto entusiasmo o rabia est\u00e1 dentro de \u00e9l. La remoci\u00f3n de una proyecci\u00f3n, sin embargo, es casi siempre un choque moral. Las personas con yo d\u00e9bil son normalmente incapaces de tolerar esto y se resisten violentamente. Jung, una vez, compar\u00f3 el yo con una persona que navega su barco, robusto o fr\u00e1gil, por el oc\u00e9ano del inconsciente. \u00c9l echa peces (los contenidos del inconsciente) dentro del barco, pero no consigue llenar el barco (en otras palabras, integrar los contenidos del inconsciente) con m\u00e1s peces que lo que permite el tama\u00f1o del barco; si se llena el barco demasiado, se hunde. Es por eso que la elucidaci\u00f3n y la remoci\u00f3n de proyecciones es un asunto cr\u00edtico. Las personalidades esquizoides e hist\u00e9ricas s\u00f3lo pueden absorber un poco. Con personas primitivas que tienen yo d\u00e9bil, tambi\u00e9n es aconsejable que se dejen las proyecciones sin explicaci\u00f3n. De acuerdo con mi experiencia, los modos m\u00e1s antiguos e hist\u00f3ricos de lidiar con los complejos aut\u00f3nomos, es decir, aquellos a los que nos referimos como \u00abesp\u00edritus\u00bb que no pertenecen al individuo y en consecuencia ayudan al analizando a resistirse a tal \u00abesp\u00edritu\u00bb, funcionan mejor por medio de alguna pr\u00e1ctica ritual o m\u00e1gica. Esto significa que tomamos en cuenta literalmente lo que fue preservado como figura de lenguaje: \u00abEl demonio se apoder\u00f3 de \u00e9l\u00bb o que estar enamorado es un \u00abhechizo\u00bb. Sin embargo, cualquier decisi\u00f3n sobre estos <em>insights<\/em> morales interiores son hechos, no por el yo\u00a0ni por el analista, sino por el S\u00ed mismo. Siendo as\u00ed, somos de hecho s\u00f3lo como el S\u00ed-mismo nos ve con sus ojos interiores, que est\u00e1n siempre abiertos, y todos nuestros propios esfuerzos hacia el autoconocimiento deben llegar a ese punto, antes de ser posible alguna paz interna.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el mandala (como imagen principal del S\u00ed-mismo) tiene un orden matem\u00e1tico riguroso \u2014como el s\u00edmbolo del espejo\u2014 pues, si se analizan desde el punto de vista f\u00edsico, s\u00f3lo son capaces de reflexionar aquellas superficies materiales que no tienen distorsiones, cuyas mol\u00e9culas est\u00e1n bien ordenadas. Por lo tanto, tenemos la impresi\u00f3n de que la verdad de un ser est\u00e1 reflejada all\u00ed, en el n\u00facleo m\u00e1s profundo del alma\u00a0\u2014de donde vienen nuestros sue\u00f1os, que nos muestran c\u00f3mo somos realmente, mientras que las proyecciones distorsionadas vienen de complejos parciales que se han vuelto aut\u00f3nomos.\u00a0Es por eso que los maestros Zen ense\u00f1an a sus disc\u00edpulos, repetidas veces, que deber\u00edan liberar del polvo el \u00abespejo interior\u00bb de ellos (la mente del Buda).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Durante toda la vida, nuestra reflexi\u00f3n intenta penetrar en los secretos m\u00e1s profundos de nuestro ser profundo, pero lo que nos compele a ello es el propio S\u00ed-mismo, por lo cual nosotros lo buscamos. \u00c9l se busca a s\u00ed mismo dentro de nosotros. Creo que ese es el secreto que se\u00f1ala\u00a0un sue\u00f1o de Jung, el cual tuvo despu\u00e9s de una enfermedad grave en 1944, y que relata en sus memorias. En ese sue\u00f1o, \u00e9l est\u00e1 caminando por un paisaje soleado y monta\u00f1oso cuando llega a una peque\u00f1a capilla al margen de la carretera. \u00abLa puerta estaba entreabierta, y yo entr\u00e9; para mi sorpresa, no hab\u00eda ninguna imagen de la Virgen en el altar y ning\u00fan crucifijo, s\u00f3lo un maravilloso arreglo de flores. Luego vi que en el suelo, frente al altar,\u00a0orientado hacia m\u00ed, hab\u00eda un yogui sentado \u2014en la posici\u00f3n de loto, en profunda meditaci\u00f3n. Cuando lo mir\u00e9 m\u00e1s de cerca, me di cuenta de que \u00e9l ten\u00eda mi rostro. Qued\u00e9 sobresaltado, con profundo pavor, y me despert\u00e9 con el pensamiento: &#8216;Aj\u00e1, entonces, es \u00e9l quien est\u00e1 meditando dentro de m\u00ed. \u00c9l tiene un sue\u00f1o, y yo soy el sue\u00f1o&#8217;. Yo sab\u00eda que cuando \u00e9l despertara, yo no existir\u00eda m\u00e1s.\u00bb<sup> 21<\/sup><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El sue\u00f1o, Jung prosigue,<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">es una par\u00e1bola: Mi S\u00ed-mismo se recoge para meditar e intercede en mi forma terrestre. Visto de otra manera: \u00e9l asumi\u00f3 mi forma humana para entrar en la existencia tridimensional, como si alguien se pusiera un traje de buceo para sumergirse en el mar. Cuando \u00e9l renuncie a la existencia en el futuro, el S\u00ed-mismo va a asumir una postura religiosa, como muestra la capilla del sue\u00f1o. En la forma terrestre, \u00e9l puede pasar por las experiencias del mundo tridimencional y, con una consciencia mayor, avanzar en t\u00e9rminos de realizaci\u00f3n\u00a0<sup>22<\/sup>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La figura del yogui representa, por as\u00ed decirlo, la totalidad prenatal de Jung cuya meditaci\u00f3n \u00abproyecta\u00bb la realidad emp\u00edrica del yo. Siguiendo la regla de analizar esos elementos en sentido inverso, descubrimos mandalas en los productos del inconsciente y expresamos con eso nuestro concepto de totalidad. Nuestra base es la conciencia del yo, un campo de luz centrado en el punto focal del yo. A partir de ese punto observamos un mundo enigm\u00e1tico de oscuridad y no sabemos hasta qu\u00e9 punto sus formas sombr\u00edas son causadas por nuestra propia conciencia, y hasta qu\u00e9 punto ellas poseen una realidad propia. La tendencia del sue\u00f1o, escribe Jung,<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">es efectuar una inversi\u00f3n de la relaci\u00f3n entre la conciencia del yo y el inconsciente, y representar al inconsciente como el generador de la personalidad emp\u00edrica. Esta inversi\u00f3n sugiere que, en la opini\u00f3n del \u00abOtro lado\u00bb, la existencia de nuestro inconsciente es\u00a0lo real y nuestro mundo consciente es una especie de ilusi\u00f3n, una realidad aparente construida con un prop\u00f3sito espec\u00edfico. [&#8230;]<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><em>La totalidad del inconsciente<\/em> me parece, por lo tanto, el <em>verdadero spiritus rector<\/em> de todos los acontecimientos biol\u00f3gicos y ps\u00edquicos. Aqu\u00ed est\u00e1 un principio que lucha por la realizaci\u00f3n total \u2014que, en el caso del hombre, significa la conquista de la conciencia total. La conquista de la conciencia es la cultura, en el sentido m\u00e1s amplio, y el autoconocimiento es, por tanto, el coraz\u00f3n y la esencia de ese proceso. Los orientales atribuyen una importancia incuestionablemente divina al s\u00ed-mismo y, seg\u00fan la visi\u00f3n cristiana antigua, el autoconocimiento es el camino para el conocimiento de Dios.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por eso, llam\u00e9 a este cap\u00edtulo \u00abLa fuente oculta del auto-conocimiento\u00bb; \u00e9l est\u00e1 dentro de nosotros y, sin embargo, es un secreto insondable, un completo cosmos que apenas empezamos a explorar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">NOTAS<\/h4>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>\n<h4>JUNG, C.G. Kindertraume [Seminario presentado en el Eidgen\u00f5ssische Techniche Hochschule. Z\u00farich, 1936\/1937, no publicado, p. 6-7].<\/h4>\n<\/li>\n<li>\n<h4>JUNG, C.G. (Ed.). Man and His Symbols. Nueva York: Doubleday, 1964 [El hombre y sus s\u00edmbolos. En el caso de las mujeres. 49].<\/h4>\n<\/li>\n<li>\n<h4>JUNG, C.G. Memorias, Dreams, Ref\u00edections. Nueva York: Random House, 1989 [Org. por Aniela Jaff\u00e9] [Recuerdos, sue\u00f1os, pensamientos. En la actualidad, en el caso de las mujeres. 66].<\/h4>\n<\/li>\n<li>\n<h4>Ibid., P. 89-90.<\/h4>\n<\/li>\n<li>\n<h4>Apud JUNG, C.G. Mysterium coniunctionis, CW 14, p. 684 [Mysterium coniunctionis. Petr\u00f3polis: Voces, 2011 (OC 14\/2)].<\/h4>\n<\/li>\n<\/ol>\n<ol start=\"6\">\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Ibid, p. 685.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Apud JUNG, C.G. En la naturaleza de Psyche, CW 8, p. 391: Consideraciones te\u00f3ricas sobre la naturaleza del ps\u00edquico [La naturaleza de la psique. Petr\u00f3polis: Voces, 2011] (OC 8\/2)]. L\u00edber de caducis. Huser, vol. 4, p. 274; o Sudhoff, vol. 7, p. 224.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Cf. JUNG, C.G. En la naturaleza de Psique. Op. Cif, p. 394.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Ibid., P. 389.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Ibid., P. 390.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Ibid., p.394.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Cf. DEONNA, W. Le symbolisme de l&#8217;oeil. Par\u00eds: [s.e], 1965, p. 46 ss.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Ibid., P. 47n.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Ibid., P. 49.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Los Eumenides (Eum\u00e9nides), versos 104-105.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>DEONNA, W. Lea el simbolismo de l&#8217;oeil. Op. Cif, p. 51.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>\u00abLa consdencia\u00bb. Cf. SENSINE, H. Chir\u00e9stomathie fran\u00e7aise du XIX si\u00e8cle. Lausanne: [s.e.], 1899, p. 99s. [originalmente de La l\u00e9gende de los si\u00e8cles].<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Cf. DEONNA, W. Lea simbolismo de l&#8217;oeil. Op. Cif, p. 64-65.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Cf. p .. 66.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>JUNG, C.G. Memories, Dreams, Reflections. Op. Cit, p. 50.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Ibid., P.323.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Ibid., P. 323-324.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Ibid., P. 324-325 &#8211;\u00a0cursivas a\u00f1adidas.<\/h4>\n<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marie-Louise von Franz M-L von Franz naci\u00f3 en Zurich en 1915, fue alumna y disc\u00edpula de Jung, se especializ\u00f3 en el estudio del simbolismo, la interpretaci\u00f3n de sue\u00f1os, mitos y leyendas. Fue presidenta honoraria del Instituto Jung de Zurich. Dotada &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-fuente-oculta-del-autoconocimiento-ma-louise-von-franz\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6287","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6287"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6304,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6287\/revisions\/6304"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}