{"id":6204,"date":"2018-12-03T22:44:36","date_gmt":"2018-12-03T22:44:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=6204"},"modified":"2018-12-03T22:44:36","modified_gmt":"2018-12-03T22:44:36","slug":"cara-a-cara-la-simetria-en-la-relacion-terapeutica-enrique-galan-santamaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/cara-a-cara-la-simetria-en-la-relacion-terapeutica-enrique-galan-santamaria\/","title":{"rendered":"Cara a cara: la simetr\u00eda en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica &#8211; Enrique Gal\u00e1n Santamar\u00eda"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\" style=\"text-align: justify;\">\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>ENRIQUE GAL\u00c1N SANTAMAR\u00cdA<\/strong><\/h4>\n<h6 style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/FotoEnriqueGalan.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-5010\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/FotoEnriqueGalan.jpg\" alt=\"FotoEnriqueGalan\" width=\"180\" height=\"248\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/FotoEnriqueGalan.jpg 300w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/FotoEnriqueGalan-217x300.jpg 217w\" sizes=\"auto, (max-width: 180px) 100vw, 180px\" \/><\/a><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/LeonardoHincapie.jpg\"><br \/>\n<\/a><\/h6>\n<h4>Enrique Gal\u00e1n S. es Licenciado en Psicolog\u00eda y un profundo conocedor de la obra de C.G. Jung. Miembro de la SEPA, EFPA, SIDPaJ\u00a0y de la Fundaci\u00f3n Carl Gustav Jung de Espa\u00f1a, donde fue su primer presidente y ejerci\u00f3 el cargo durante dos periodos. Coordinador de la edici\u00f3n (1996-2006) de la Obra Completa de C.G. Jung (Trotta Ed. 1999ss) y autor de la introducci\u00f3n de los vol\u00famenes 1, 4, 8, 10, 14, 15, 16 de la citada obra. Ejerce como analista en pr\u00e1ctica privada.\u00a0El<span id=\"productTitle\" class=\"a-size-extra-large\">\u00a0autor<\/span>\u00a0autoriz\u00f3\u00a0la publicaci\u00f3n de este art\u00edculo en esta p\u00e1gina.<\/h4>\n<\/div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es cosa sabida dentro de la profesi\u00f3n que una de las notas diferenciales del psicoan\u00e1lisis junguiano es realizar el trabajo psicoterap\u00e9utico \u00abcara a cara\u00bb sin hurtarse el analista, con sus reacciones y la rica comunicaci\u00f3n no verbal, a la mirada del paciente. Y evitando tambi\u00e9n que \u00e9ste dirija su discurso a la nada, a una pared ajena a cualquier influencia. Un discurso para s\u00ed mismo. \u00abEl hombre del magnetof\u00f3n\u00bb, lo denomin\u00f3 J.P. Sartre.\u00a0 Sobre el c\u00e9lebre div\u00e1n, que ha quedado como el signo inequ\u00edvoco del psicoan\u00e1lisis freudiano, y que el mismo Freud justific\u00f3 por razones personales, Jung se\u00f1al\u00f3 desde el principio que se trataba de una reminiscencia de la pr\u00e1ctica de la hipnosis y que suger\u00eda la subordinaci\u00f3n del paciente al analista.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El psicoan\u00e1lisis como t\u00e9cnica de captaci\u00f3n de contenidos inconscientes plante\u00f3 en su origen la importancia de procurar artificialmente estados regresivos que neutralizaran los mecanismos de defensa, en el mismo esp\u00edritu que la hipnosis. El resultado de un planteamiento tal fue infantilizar al paciente, privilegiando los contenidos familiaristas y sus necesarias dependencias. En este contexto te\u00f3rico, el analista ocupaba el papel del padre castrador o la madre devoradora, en forma de sujeto supuesto saber o madre omnipotente. El analizando s\u00f3lo pod\u00eda constituirse como sujeto a trav\u00e9s de la resistencia o la seducci\u00f3n transferencial.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ante tales obst\u00e1culos que brotan de una pr\u00e1ctica basada en el silencio y el an\u00e1lisis transferencial, y\u00a0 que transforman el an\u00e1lisis en una \u00abneurosis de transferencia\u00bb donde la figura del analista se superpone a cualquier objeto de la pulsi\u00f3n, Jung explicit\u00f3 muy pronto que la relaci\u00f3n terap\u00e9utica es un di\u00e1logo entre iguales que se ocupan de la investigaci\u00f3n de las dificultades vitales del paciente, y que la pretendida \u00abneurosis de transferencia\u00bb \u00abno es \u201cnueva\u201d, ni \u201cartificial\u201d ni creada, sino que es la misma vieja neurosis\u00bb (16, \u00a7 357, n. 16)<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup><sup>[1]<\/sup><\/sup><\/a><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Un vistazo a Jung<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La obra de Jung, a pesar de la complejidad y amplitud de los temas que trata, puede entenderse como una fundamentaci\u00f3n de la psicoterapia. Para ello ha tenido que elaborar una psicolog\u00eda general, que hoy muchos autores (Shamdasani, Bernardini, por ejemplo) quieren denominar Psicolog\u00eda Compleja, tomando en consideraci\u00f3n las escas\u00edsimas veces que Jung as\u00ed la denomina, para referirse a una psicolog\u00eda consciente de su propia epistemolog\u00eda. De esa complicaci\u00f3n epistemol\u00f3gica que surge de la hip\u00f3tesis de un inconsciente colectivo \u2014cuyos arquetipos delimitan, cuando no determinan, significados y conductas de individuos y grupos\u2014 y de la empiria del s\u00ed-mismo \u2014ese sujeto transcendente al yo. La incertidumbre radical constituye as\u00ed la base de la psicolog\u00eda anal\u00edtica. Que no por ello ha dejado de iluminar a su manera la psique humana en la \u00e9poca de la apoteosis de la Modernidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La psicoterapia que se desprende de dicha psicolog\u00eda est\u00e1 contenida en muchos textos de Jung, no s\u00f3lo en los compilados en el volumen 16 de su Obra completa, dedicado, como indica su t\u00edtulo, a la pr\u00e1ctica de la psicoterapia, pues constituye la perspectiva desde la que enfoca todos los asuntos que trata a lo largo de su obra. Aqu\u00ed quiero recordar, adem\u00e1s del texto fundamental, <em>La psicolog\u00eda de la transferencia<\/em> (1946), unos documentos marginales dentro de sus escritos, pero que son muy gr\u00e1ficos. El primero es la correspondencia, mantenida en 1913 con el director m\u00e9dico del sanatorio L\u2019Abri, de Montreux-Territet, Dr. R. Lo\u00ff , y que la prestigiosa Editorial m\u00e9dica, que publicaba simult\u00e1neamente en Leipzig y Viena, Franz Deuticke, dio a las prensas en 1914, con el t\u00edtulo <em>Cuestiones psicoterap\u00e9uticas<\/em> <em>actuales<\/em>,\u00a0 y que se encuentra como tal en el volumen 4 de la OC de Jung, Freud y el psicoan\u00e1lisis. El otro documento, \u00abT\u00e9cnicas para un cambio de actitud que conduzca a la paz mundial\u00bb (1948), fue escrito en ingl\u00e9s por Jung en respuesta a una petici\u00f3n de la UNESCO, aunque no fue publicado hasta su inclusi\u00f3n en el volumen 18 de la versi\u00f3n inglesa de la OC, Collected Works, en 1976 (18\/2, 75).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aunque en 1913 Jung ha dejado de ser un freudiano militante, no deja de considerar al psicoan\u00e1lisis como la mejor forma de psicoterapia. Algunas citas sacadas de esa correspondencia permiten captar la actitud psicoterap\u00e9utica de Jung. En primer lugar, entiende que tras la psicopatolog\u00eda, en concreto la neurosis, \u00abse encuentra un conflicto que puede calificarse de moral\u00bb (4 \u00a7 583) y que \u00abla verdadera soluci\u00f3n del conflicto es s\u00f3lo de car\u00e1cter interno, pues consiste en llevar al paciente a otra actitud\u00bb (\u00a7 606).\u00a0 Considera el psicoan\u00e1lisis \u00abla \u00fanica terapia racional de la neurosis\u00bb (\u00a7 623) y escribe que \u00abmi \u00fanica regla del oficio es considerar el psicoan\u00e1lisis como una conversaci\u00f3n completamente normal y razonable, evitando asimismo cualquier apariencia de conjuro m\u00e9dico\u00bb (\u00a7 624).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed pues, para Jung, \u00abel objetivo es educar al paciente de tal modo que cure por s\u00ed mismo y por su propia determinaci\u00f3n\u00bb (\u00a7 639), procurando \u00abevitar cualquier violencia y dejar que todo salga del propio paciente\u00bb (\u00a7 639).\u00a0 Sin olvidar que \u00ablo que no consiga \u00e9l mismo tampoco lo creer\u00e1 a la larga, y aquello que admita por motivos de autoridad s\u00f3lo lo mantendr\u00e1 de modo infantil\u00bb (\u00a7 643). M\u00e1s bien, \u00abel arte del an\u00e1lisis es precisamente seguir sin prejuicios tambi\u00e9n los llamados extrav\u00edos del paciente para reunir as\u00ed sus ovejas perdidas y dispersas. Un trabajo program\u00e1tico de acuerdo con un esquema preconcebido echar\u00eda a perder los mejores efectos del psicoan\u00e1lisis\u00bb (\u00a7 643). En suma, \u00abel objetivo del an\u00e1lisis ha de ser la autonom\u00eda moral del paciente\u00bb (\u00a7 657)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No deja de recordar Jung que \u00abel m\u00e9dico act\u00faa <em>nolens volens<\/em> quiz\u00e1 antes que nada, mediante su personalidad, esto es, sugestivamente\u00bb (\u00a7 584). Una sugesti\u00f3n que est\u00e1 sin embargo en manos del paciente, quien la delimita con su transferencia. La carta 10 de esta correspondencia, fechada\u00a0 por Jung en marzo de 1913, se ocupa monogr\u00e1ficamente de la transferencia. Si en una carta anterior, la n\u00ba 4,\u00a0 fechada el 4 de febrero, ha escrito que \u00abno trabajamos con la \u2018transferencia hacia el m\u00e9dico\u2019 sino contra ella y a pesar de ella\u00bb (\u00a7 601), en \u00e9sta se\u00f1ala que es \u00abel problema central del an\u00e1lisis\u00bb (\u00a7 656)\u00a0 y que \u00abha de valorarse muy diferentemente seg\u00fan el tipo de casos\u00bb (\u00a7 660). En t\u00e9rminos generales, la ve como \u00abun proceso de empat\u00eda y adaptaci\u00f3n\u00bb (\u00a7662), a trav\u00e9s del cual \u00abla libido del paciente se apodera de la personalidad del m\u00e9dico en forma de expectativa, esperanza, inter\u00e9s, confianza, amistad y amor\u00bb (\u00a7 663), condicionado \u00abpor la relaci\u00f3n del paciente con la autoridad\u00bb (\u00a7 657). De ah\u00ed que \u00abact\u00fae en el an\u00e1lisis como una resistencia en cuanto se intenta disolver la actitud infantil\u00bb (\u00a7 657). Jung entiende que estas fantas\u00edas er\u00f3tico-infantiles deben contemplarse \u00abm\u00e1s como materiales de comparaci\u00f3n o im\u00e1genes anal\u00f3gicas de algo todav\u00eda no entendido que como deseos aut\u00f3nomos\u00bb (\u00a7 662).\u00a0 Tardar\u00e1 veintitr\u00e9s a\u00f1os en formular ese \u00abno entendido\u00bb de su carta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>La psicolog\u00eda de la transferencia<\/em> constituye una avanzadilla de la obra cumbre de Jung, <em>Mysterium coniunctionis<\/em>, publicada una d\u00e9cada m\u00e1s tarde (1955\/56). Como toda su obra alqu\u00edmica, exige del lector una atenci\u00f3n especial tanto a su contenido como al aparato documental que ofrece para argumentar sus tesis.\u00a0 Una tesis que explicita mediante el an\u00e1lisis de 10 de las 20 ilustraciones del tratado alqu\u00edmico Rosarium philosophorum, en la versi\u00f3n publicada por el impresor de Frankfurt Jacobo Cyriacus en junio de 1550. Se conocen varios libros con ese mismo t\u00edtulo pero diferente contenido, que vieron la luz a lo largo de la Edad Media y el Renacimiento, pero este es el primero publicado con la imprenta inaugurada por Gutenberg. No hay que confundirlo con el libro hom\u00f3nimo de Arnau de Vilanova, fallecido en 1311, mucho m\u00e1s sistem\u00e1tico, y que no consiste, como el primero, en una recopilaci\u00f3n de citas de diversos alquimistas m\u00e1s o menos m\u00edticos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las ilustraciones elegidas por Jung para exponer la tem\u00e1tica de la transferencia por esta v\u00eda son las diez primeras del original, a la que a\u00f1ade la und\u00e9cima tras la quinta, con la notaci\u00f3n 5a. Esta serie se refiere a la fase alqu\u00edmica de albedo, que comienza por \u00abLa fuente mercurial\u00bb (ilustraci\u00f3n 1) y finaliza con \u00abLa piedra al blanco y el \u00e1rbol de las lunas\u00bb (10). La serie recoge las cuatro \u00abfases de la conjunci\u00f3n del rey y la reina\u00bb (2-5) \u2014con el a\u00f1adido de la ilustraci\u00f3n 5a (\u00abla fermentaci\u00f3n)\u2014, \u00abla putrefacci\u00f3n\u00bb (6), \u00abla extracci\u00f3n del alma\u00bb (7), \u00abla abluci\u00f3n\u00bb (8) y \u00abel nuevo nacimiento\u00bb (9). En ese recorrido, rey y reina se fusionan mediante el coito en un hermafrodita cuya alma le abandona ascendiendo para regresar posteriormente de lo alto y animarle de nuevo, triunfando finalmente sobre la luna. Los t\u00edtulos de Jung\u00a0 para estas ilustraciones, que analiza con cuidado en sendos apartados, son : \u00abLa fuente mercurial\u00bb, \u00abEl rey y la reina\u00bb, \u00abLa verdad desnuda\u00bb, \u00abLa inmersi\u00f3n en el ba\u00f1o\u00bb, \u00abLa coniunctio\u00bb, \u00abLa muerte\u00bb, \u00abEl ascenso del alma\u00bb, \u00abLa purificaci\u00f3n\u00bb, \u00abEl retorno del alma\u00bb y \u00abEl nuevo nacimiento\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jung confiesa en el primer p\u00e1rrafo del \u00abEp\u00edlogo\u00bb (16 \u00a7 538) que \u00abexponer los fen\u00f3menos transferenciales es una tarea tan dif\u00edcil como delicada que no he sabido abordar de otra manera que bas\u00e1ndome en el simbolismo del opus alqu\u00edmico\u00bb, dado que \u00abla significativa funci\u00f3n que tanto la <em>hierogamia<\/em> y las bodas m\u00edsticas como la <em>coniunctio<\/em> de los alquimistas desempe\u00f1an en el \u00e1mbito hist\u00f3rico corresponde al significado central de la transferencia en el proceso de la psicoterapia y en las relaciones humanas normales\u00bb. No se le escapa que \u00abla problem\u00e1tica de la transferencia es tan complicada y tan compleja que me faltan las categor\u00edas necesarias para elaborar una exposici\u00f3n sistem\u00e1tica\u00bb. Y que \u00abel simple intento de llevar a cabo una exposici\u00f3n de conjunto es una empresa arriesgada\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En cualquier caso, su intento es brillante y sugerente. Y aunque se\u00f1ale en su \u00abPr\u00f3logo\u00bb\u00a0 el \u00abcar\u00e1cter provisional de mi investigaci\u00f3n\u00bb ( 16 , p. 161), remite a lo esencial. En primer lugar, que \u00abtodos los casos que precisan de un tratamiento prolongado giran en torno al fen\u00f3meno de la transferencia\u00bb (p. 159), aunque su \u00abimportancia es relativa\u00bb (p. 160), sin olvidar \u00abla forma negativa de la transferencia, que se manifiesta como resistencia\u00bb (p. 160, n. 1). \u00abSe trata de un fen\u00f3meno completamente natural\u00bb ( \u00a7 358, n. 17) , pues \u00abno hay casi ninguna relaci\u00f3n \u00edntima entre personas en que los fen\u00f3menos de transferencia no intervengan\u00bb (\u00a7 357, n. 15). Recuerda que hay que contar en la transferencia con el aspecto er\u00f3tico o sexual pero tambi\u00e9n con el relativo a la voluntad de poder (\u00a7 360), y que \u00aba menudo est\u00e1 en pleno funcionamiento antes de que el m\u00e9dico haya abierto la boca [\u2026 y que] se ve envuelto en ella m\u00e1s como una v\u00edctima que como su productor\u00bb (\u00a7 357, n. 16).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La transferencia es la expresi\u00f3n de esa \u00abimagen a priori\u00bb que es la <em>coniunctio<\/em>, la <em>unio mystica<\/em>, las \u00abbodas m\u00edsticas\u00bb alqu\u00edmicas, que dan lugar a una \u00abcombinaci\u00f3n\u00bb, un \u00ab<em>mixtum compositum<\/em> de la salud espiritual del m\u00e9dico con el equilibrio trastornado del enfermo\u00bb (\u00a7 358), produciendo \u00abcierto trastorno o da\u00f1o de su salud nerviosa\u00bb (\u00edbid), pues \u00abel m\u00e9dico y el paciente se encuentran en una relaci\u00f3n basada en la inconsciencia com\u00fan\u00bb (\u00a7 364), incluso una \u00abidentidad inconsciente de m\u00e9dico y paciente\u00bb (\u00a7 376). En \u00faltimo t\u00e9rmino, se trata de una \u00abuni\u00f3n transubjetiva de figuras arquet\u00edpicas\u00bb (\u00a7 469), pues \u00abla <em>coniunctio<\/em> es una <em>hierogamia<\/em> de los dioses y no una aventura amorosa de los mortales\u00bb (\u00a7 500).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dado que \u00abla transferencia est\u00e1 lejos de ser un fen\u00f3meno un\u00edvoco, [\u2026] lo mismo se puede decir de su contenido espec\u00edfico, el llamado incesto\u00bb (\u00a7 362), que \u00absimboliza la uni\u00f3n con el propio ser, la individuaci\u00f3n, llegar a ser uno mismo, [\u2026] la uni\u00f3n de lo homog\u00e9neo\u00bb (\u00a7 419). De ah\u00ed que lo que se pone en funcionamiento en la transferencia es una \u00ablibido de parentesco\u00bb (\u00a7 431) y por eso la estructura de la transferencia es para Jung el \u00abcuaternio matrimonial\u00bb (\u00a7 425), en el que las figuras actuantes son los yoes (conscientes) y sicigias (inconscientes) de analista y analizando, proyectadas en el <em>partenaire \u00a0<\/em>transferencial. Se constituye as\u00ed una estructura cuaternaria de afinidades y oposiciones cuyo objetivo es la realizaci\u00f3n del s\u00ed-mismo, la integraci\u00f3n de los contenidos trans-yoicos proyectados en el otro, investido de un poder que no le pertenece a trav\u00e9s del \u00abv\u00ednculo humano, [\u2026] el n\u00facleo indestructible del fen\u00f3meno de la transferencia, pues la relaci\u00f3n con el s\u00ed-mismo es al mismo tiempo relaci\u00f3n con el pr\u00f3jimo\u00bb (\u00a7 445) y que \u00abla producci\u00f3n de la totalidad es un proceso intraps\u00edquico que depende esencialmente de la referencia del individuo a otra persona\u00bb (\u00a7 454, n. 150). Pero \u00abel aut\u00e9ntico sentido de la <em>coniunctio<\/em> es producir ese nacimiento que representa lo uno y unido\u00bb (\u00a7 458), \u00abel nacimiento de hijo divino o, dicho en el lenguaje de los m\u00edsticos, del hombre interior\u00bb (\u00a7 482).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed entiende Jung el fen\u00f3meno de la transferencia, una b\u00fasqueda de la totalidad propia a trav\u00e9s de la vinculaci\u00f3n con un otro que sirva de percha para la proyecci\u00f3n de \u00abtodas esas cualidades que no hemos realizado como propias\u00bb (\u00a7 534) y hacernos conscientes de ellas. La complicaci\u00f3n er\u00f3tica y pol\u00edtica, la \u00abenemistad\u00bb (<em>neikos<\/em>) y amistad (<em>fil\u00eda<\/em>) que seg\u00fan Emp\u00e9docles dan forma y dinamismo al mundo, est\u00e1n en la base de ese fen\u00f3meno \u00abcl\u00ednico\u00bb denominado transferencia y que explica \u00abal menos aparentemente el \u00e9xito o el fracaso del tratamiento\u00bb (\u00abPr\u00f3logo\u00bb, p. 159). Todas esas complicaciones de tan dif\u00edcil elaboraci\u00f3n, que tanta suspicacia han levantado hacia el psicoan\u00e1lisis, revelan de forma meridiana que \u00ablo que falta a nuestro mundo es el v\u00ednculo an\u00edmico\u00bb (\u00a7 539). Estas palabras de Jung, publicadas en 1946, humeantes a\u00fan las ruinas de la II Guerra Mundial, no han hecho sino confirmarse.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todo lo anterior indica c\u00f3mo el acto terap\u00e9utico se fundamenta en la reciprocidad, m\u00e1s all\u00e1 de las actitudes conscientes de analista y analizando, que se ven llevados por su propio inconsciente a una complejidad que les obliga a sortear las corrientes de lo inconsciente colectivo. Se entra en el an\u00e1lisis con la ingenuidad de ofrecer comprensi\u00f3n profesional (el analista) y de encontrar comprensi\u00f3n (el analizando) de sus conflictos personales, ps\u00edquicos, morales, familiares\u2026 para verse arrastrados ambos a sus propios l\u00edmites de entendimiento y contenci\u00f3n, de soporte y anhelo. El terapeuta quisiera para su paciente acrecentar su libertad \u2014afianzar su sujeto moral.\u00a0 El paciente \u2014sujeto a su pasiones\u2014 quisiera del terapeuta gu\u00eda y esperanza, amor y confrontaci\u00f3n. Pero la realidad del encuentro rompe con todas las expectativas. La desorientaci\u00f3n se ense\u00f1orea de ambos en cuanto se cierra la puerta del consultorio, y s\u00f3lo se cuenta con la \u00abneutralidad benevolente\u00bb de uno y la \u00abasociaci\u00f3n libre\u00bb del otro para sortear lo inesperado, en la confianza de llegar a un buen puerto que no est\u00e1 registrado en ning\u00fan mapa.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La clave est\u00e1 en entender el an\u00e1lisis, la psicoterapia, como un \u00abprocedimiento dial\u00e9ctico\u00bb, en el que\u00a0 \u00abel principio de colaboraci\u00f3n es fundamental porque este m\u00e9todo incluye no s\u00f3lo factores intelectuales, sino tambi\u00e9n valores sentimentales y sobre todo la importante cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n humana\u00bb (18\/2 \u00a7 1391). Esta reflexi\u00f3n pertenece al \u00abMemorando para la Unesco\u00bb, que empieza definiendo la psicoterapia como \u00abuna t\u00e9cnica para cambiar la actitud mental\u00bb (\u00a7 1388), pero afirmando que \u00abning\u00fan intento de cambiar las actitudes mentales puede tener \u00e9xito permanentemente si no establece primero un contacto nuevo con lo inconsciente\u00bb (\u00a7\u00a0 1389).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este texto, Jung se ci\u00f1e a lo m\u00e1s emp\u00edrico de la psicoterapia y utiliza un estilo sint\u00e9tico que en esa \u00e9poca (1948) no es ya muy habitual en \u00e9l, inmerso en la alquimia. Partiendo de que \u00abla actitud es determinada por factores tanto mentales como morales\u00bb (\u00a7 1390), entiende que \u00abla actitud de una persona no puede cambiar si no toma en cuenta los aspectos m\u00e1s cuestionables y dolorosos de su propio car\u00e1cter\u00bb (\u00a7 1392). La tarea no es f\u00e1cil, y Jung sintetiza su \u00abm\u00e9todo\u00bb de psicoterapia en 9 puntos, centrados en la sinceridad del relato biogr\u00e1fico y la atenci\u00f3n a los sue\u00f1os, sabiendo que \u00abla aplicaci\u00f3n provisional o experimental del m\u00e9todo produce rara vez el efecto deseado, el cambio completo de actitud\u00bb (\u00a7 1391) y que \u00abel \u00e9xito no es f\u00e1cil de obtener\u00a0 y el m\u00e9todo no es infalible\u00bb (\u00a7 1395). El objetivo expl\u00edcito es \u00abla integraci\u00f3n en la consciencia de\u00a0 contenidos anteriormente inconscientes\u00bb (\u00a7 1402), aunque \u00abcabe esperar mucho autoenga\u00f1o\u00bb (\u00edbid).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las condiciones no son muy halag\u00fce\u00f1as: \u00abinmadurez psicol\u00f3gica\u00bb (\u00a7 1396) \u2014pues \u00abnuestro conocimiento y nuestra autoeducaci\u00f3n no van al mismo ritmo que nuestro horizonte exterior, con su expansi\u00f3n permanente\u00bb (\u00a7 1397)\u2014 y \u00abego\u00edsmo directo e indirecto, es decir, la inconsciencia de la igualdad de todos los seres humanos. El ego\u00edsmo indirecto se manifiesta sobre todo en un altruismo anormal que con la excusa del amor cristiano, la humanidad y la ayuda mutua impone a nuestro vecino algo que nos parece bueno o correcto. El ego\u00edsmo siempre tiene el car\u00e1cter de la avaricia, que se muestra sobre todo de tres maneras: el impulso de poder, la lujuria y la pereza moral. A estos tres males morales se a\u00f1ade un cuarto mal que es el m\u00e1s poderoso de todos: la estupidez\u00bb (\u00a7 1398) .\u00a0 Inmadurez, ego\u00edsmo y estupidez que son moneda corriente y ante los cuales nadie est\u00e1 inmunizado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed pues, la tarea psicoterap\u00e9utica que propone un cambio de actitud no es f\u00e1cil. Aparentemente, quien se ve espoleado por el sufrimiento que acompa\u00f1a a todo conflicto ps\u00edquico y moral est\u00e1 ansioso por cambiar su actitud, pero las tan frecuentes resistencias revelan que los deseos de cambio no est\u00e1n tan claros, pues \u00abel cambio nunca es neutral, [\u2026] es un desaf\u00edo al ser humano completo, y hemos de considerarlo un riesgo, el riesgo que encierra el desarrollo ulterior de la consciencia del ser humano\u00bb (\u00a7 1402).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hasta aqu\u00ed, algunas de las reflexiones de Jung sobre el arte de la psicoterapia, sus limitaciones, complejidades y realizaciones. Hay mucho m\u00e1s que decir, y en su obra se encuentran jugosos comentarios \u00fatiles a psicoterapeutas, psic\u00f3logos, fil\u00f3sofos, historiadores y soci\u00f3logos de la salud mental. Basten esas citas para hacerse una idea de c\u00f3mo entiende Jung la psicoterapia: una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica en la que a trav\u00e9s de la atenci\u00f3n puesta sobre los contenidos ps\u00edquicos que concebimos como inconscientes en el paciente, se producen movimientos an\u00edmicos que escapan a nuestro inter\u00e9s y control consciente pero que vehiculan las transformaciones necesarias para la integraci\u00f3n ps\u00edquica y la maduraci\u00f3n existencial, con el objetivo expl\u00edcito de hacer consciente el s\u00ed-mismo que define la individualidad del sujeto singular.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Quiero ahora ampliar el marco de reflexi\u00f3n para establecer algunos de los contextos hist\u00f3ricos y conceptuales necesarios para calibrar la propuesta y originalidad de la obra de Jung.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Presupuestos generales<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay al menos dos temas nucleares que fundamentan y dan raz\u00f3n a esta pr\u00e1ctica que denominamos psicoterapia. El primero toca a la dial\u00e9ctica locura\/cordura. El segundo, a todo lo relativo a la transformaci\u00f3n ps\u00edquica individual.\u00a0 Temas de gran calado que s\u00f3lo puedo encarar aqu\u00ed superficialmente, ci\u00f1\u00e9ndome a sus notas m\u00e1s caracter\u00edsticas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Cordura y locura<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La locura es un universal antropol\u00f3gico. No hay comunidad humana sin sus correspondientes locos, definidos seg\u00fan el orden simb\u00f3lico que la determina. Locos que ocupan el lugar del excluido, extra\u00f1o o chivo expiatorio, el ajeno al consenso. Eso les da su valor, pues establecen con su car\u00e1cter de loco los l\u00edmites de la raz\u00f3n social y la moral correspondiente. En la precaria fundamentaci\u00f3n de toda raz\u00f3n social (relativa culturalmente por definici\u00f3n), el loco es una figura fundamental, es la sombra cognitiva de la consciencia colectiva y un esc\u00e1ndalo para su conciencia moral.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De aqu\u00ed se desprende que la locura no puede definirse por s\u00ed misma. Es el l\u00edmite de lo que se define como cordura. De ah\u00ed, por ejemplo, que Dioniso sea el dios de la locura, de la man\u00eda, en la medida que rige extramuros de la ciudadela social regentada por la raz\u00f3n de Apolo. Por eso las formas de la locura son tan variadas culturalmente, es decir, hist\u00f3rica y geogr\u00e1ficamente. Con el corolario de lo que para una comunidad es locura puede ser para otra cordura.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta caracter\u00edstica negativa de la locura (su oposici\u00f3n a la consciencia colectiva desde la que se define la cordura) la hace muy \u00fatil pol\u00edticamente, tanto intra- como extraculturalmente, pues es un argumento fundamental para neutralizar y violentar a quien se manifiesta como ajeno a la moral dominante. El ostracismo dentro de una cultura y el sometimiento entre culturas encuentra en la locura un recurso ideol\u00f3gico de gran potencia. La adscripci\u00f3n de locura a un individuo o grupo permite encubrir el acto de dominio bajo otros ropajes, sean filos\u00f3ficos, morales o m\u00e9dicos, diferentes al m\u00e1s evidentemente pol\u00edtico, que se fundamenta en la dominaci\u00f3n f\u00edsica (represi\u00f3n policial y guerras), jur\u00eddica (derecho), econ\u00f3mica (relaci\u00f3n social) y m\u00edtica (realeza). As\u00ed pues, la locura, desde este punto de vista estructural social, es una faceta fundamental de la ideolog\u00eda (el n\u00facleo de poder existente en cualquier \u00e1mbito de la consciencia colectiva).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1s all\u00e1 de esta pragm\u00e1tica de la locura, podemos intentar definirla mediante algunos rasgos abstractos que ofrezcan la ilusi\u00f3n de una definici\u00f3n interna, como un fen\u00f3meno por derecho propio. Ello supone encontrar el com\u00fan denominador de las diferentes formas que ha tomado hist\u00f3ricamente, seg\u00fan han sido definidas por las distintas culturas y civilizaciones. Sin poder entrar aqu\u00ed detalladamente en este fascinante cometido, s\u00ed puedo se\u00f1alar que los criterios desde los que se ha descrito culturalmente la locura se basan en argumentos religiosos (abandono del dios correspondiente), filos\u00f3ficos (representaci\u00f3n enga\u00f1osa), m\u00e9dicos (desequilibrio de los esfuerzos), morales (cuestionamiento de las costumbres) y jur\u00eddicos (vulneraci\u00f3n de la ley).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde estas diversas perspectivas y reduciendo al m\u00e1ximo las diferencias para subrayar las identidades, pueden se\u00f1alarse tres ejes sobre los cuales determinar la desviaci\u00f3n que supone toda locura: exceso\/defecto, extra\u00f1eza y sufrimiento.\u00a0 El primer eje es un vector cuantitativo, f\u00e1cilmente objetivable. La verborrea o agitaci\u00f3n de la man\u00eda, la lentitud y torpeza de la depresi\u00f3n, la unilateralidad de la paranoia y la obsesi\u00f3n, la incapacidad de integraci\u00f3n de la esquizofrenia, la florida escisi\u00f3n de la histeria, el desparpajo moral amorfo de la psicopat\u00eda \u2026. por hablar en t\u00e9rminos contempor\u00e1neos. Excesos y d\u00e9ficits cognitivos, emocionales, fantasiosos, corporales, conductuales, verbales\u2026 Excesos y d\u00e9ficits que pueden medirse mediante tests psicom\u00e9tricos, proyectivos, pruebas de esfuerzo, neuroimagen, etc, y que revelan otras afecciones de base.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estas afecciones las agrupo dentro de la noci\u00f3n de extra\u00f1eza. Una extra\u00f1eza vivida desde el exterior del sujeto (Jaspers hac\u00eda de la incomprensi\u00f3n del experto un s\u00edntoma del paciente) pero tambi\u00e9n desde el interior del propio sujeto, aquejado de estados an\u00edmicos, cognitivos y emocionales que le cuestionan. Sean delirios o alucinaciones. La extra\u00f1eza de no reconocer el propio cuerpo o la r\u00fabrica con la que firm\u00e1bamos; extra\u00f1eza ante las ocurrencias que nos asaltan, los sue\u00f1os que tenemos, las equivocaciones que cometemos o los olvidos incomprensibles que nos sobrevienen en los momentos m\u00e1s inoportunos; extra\u00f1eza ante esas emociones incongruentes con lo que pensamos; extra\u00f1eza ante la respuestas de otros a nuestras acciones\u2026 En fin, mir\u00edadas de momentos en los que experimentamos una incongruencia que podemos adscribirnos. Una extra\u00f1eza que est\u00e1 en la base de sentirse loco uno mismo y que le tachen de loco los dem\u00e1s. Es precisamente esa sensaci\u00f3n de extra\u00f1eza la que gatilla la investigaci\u00f3n de la psicolog\u00eda profunda tanto como de la psiquiatr\u00eda descriptiva<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El sufrimiento, finalmente. Omnipresente en toda forma de locura mayor o menor. Sufrimiento del individuo, abrumado por la frustraci\u00f3n de sus necesidades y deseos, hundido en su impotencia de cualquier tipo. Y sufrimiento de quienes le rodean, que ven fracasar sus expectativas sobre \u00e9l. El sufrimiento es la clave no s\u00f3lo de la locura sino de la respuesta que elicita. Por eso se habla tan alegremente de \u201cterapia\u201d con sus resonancias m\u00e9dicas. Se trata de enfrentar ese sufrimiento, paliarlo o hacer de \u00e9l un acicate de transformaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El sufrimiento, con sus variedades (dolor, aflicci\u00f3n, tormento, drama, tragedia), enciende las alarmas, moviliza la petici\u00f3n\/oferta de ayuda, mueve el sentimiento (juicio de valor), instaura el dominio de lo Real impepinable a trav\u00e9s de la emoci\u00f3n y la sensaci\u00f3n. La locura no ser\u00eda nada si no estuviera acompa\u00f1ada por un sufrimiento intenso. Si la alucinaci\u00f3n fuera una mera lectura de lo real, el delirio una manera de pensamiento, la depresi\u00f3n una pose, la man\u00eda, gozosa vitalidad, la escisi\u00f3n ps\u00edquica, creatividad, la obsesi\u00f3n, productividad, la angustia, religi\u00f3n, la ansiedad un fuerte impulso, el insomnio, oportunidad, la nostalgia, mera literatura\u2026 la locura ser\u00eda esa placentera manera de expandir la consciencia y ampliar los cauces vitales. Pero no es as\u00ed. Por ello existimos los psicoterapeutas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El hecho es que la locura existe. Y, con ella, su reflejo luminoso, la cordura. Esa cualidad que permite vivir y alegrarse de ello. La cordura, cuya etimolog\u00eda remite a \u201ccoraz\u00f3n\u201d (el latino cor-, cordis), integra la cordialidad social, el coraje existencial, el acuerdo y el recuerdo. Porque la cordura instaura el valor del sentimiento, que es precisamente el juicio de valor. Es decir, la racionalidad relacional, afectiva.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El campo sem\u00e1ntico de la cordura es puramente positivo: raz\u00f3n, conocimiento, discernimiento, juicio, prudencia, sensatez, reflexi\u00f3n, acierto (Cf. v. \u201ccordura\u201d en el diccionario de Mar\u00eda Moliner). Se asocia a la sabidur\u00eda, el tino, el tiento (ver diccionario de Julio Casares). No hay duda sobre la necesariedad de la cordura para poder vivir. Aunque no siempre nos acompa\u00f1e en nuestro deambular esa cordura anhelada y nos veamos muchas veces insensatos e imprudentes.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La cordura, en la medida que implica sopesar capacidades, oportunidades y circunstancias, tiene tanto de juicio de hecho (pensar) como de juicio de valor (sentir), pero tambi\u00e9n apela a las otras funciones ps\u00edquicas no racionales (en la concepci\u00f3n de Jung), la sensaci\u00f3n y la intuici\u00f3n. Es decir, la cordura supone un s\u00f3lido principio de realidad, algo que por definici\u00f3n est\u00e1 exiliado en la locura. Lo que en la locura es desmesura (exceso\/defecto) y desatino , en la cordura es mesura y tino (discernimiento, prudencia) . Lo que en la locura es ilusi\u00f3n desiderativa, en la cordura es reflexi\u00f3n y sensatez. Lo que en la locura es fracaso, en la cordura acierto. Lo que en la locura es sufrimiento desplazado, en la cordura es sufrimiento leg\u00edtimo. Lo que en la locura es violencia, en la cordura, cordialidad. Lo que en la locura es huida de la realidad, en la cordura es coraje y entereza. Si en la locura estamos presos de la fantas\u00eda, en la cordura nos sostenemos en la imaginaci\u00f3n. Si la locura es error, la cordura es efectividad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La labor psicoterap\u00e9utica consiste precisamente transformar la locura, como materia prima indiferenciada, en cordura capaz de diferenciaci\u00f3n. El enloquecimiento agitado de la pasi\u00f3n desbocada puede as\u00ed\u00a0 derivar en eutimia, buen humor, sensatez. Consciencia de los l\u00edmites, asunci\u00f3n de las limitaciones para encararlas parsimoniosa y confiadamente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Transformaci\u00f3n ps\u00edquica<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dif\u00edcilmente podr\u00edamos encarar la labor psicoterap\u00e9utica si no fu\u00e9ramos conscientes de la naturalidad de la transformaci\u00f3n ps\u00edquica. Una transformaci\u00f3n evidente en el proceso biogr\u00e1fico que hace de cada cual quien es para s\u00ed y los dem\u00e1s. De la cuna a la tumba se dan m\u00faltiples momentos inici\u00e1ticos que determinan la personalidad del sujeto. Cambios f\u00edsicos, an\u00edmicos, espirituales, sociales dentro de la propia din\u00e1mica hist\u00f3rica a la que todos estamos sometidos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La naturalidad de la transformaci\u00f3n personal encubre una complejidad que vence cualquier estad\u00edstica. La mera aparici\u00f3n de la vida en la Tierra es un hecho estad\u00edsticamente improbable, si bien es indiscutible. Lo mismo puede decirse de la vida singular. Aparentemente, todo es azar en nuestra existencia, aunque la realidad revele su estricta necesariedad. Es indudable que en asuntos de la biograf\u00eda lo contingente es necesario. Todo podr\u00eda haber sido distinto, pero es lo que es.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta singularidad biogr\u00e1fica es la que permite hablar de un proceso de individuaci\u00f3n. Conviene recordar aqu\u00ed dos asuntos. Uno, la diferencia entre individualizaci\u00f3n (diferenciaci\u00f3n del otro) e individuaci\u00f3n (realizaci\u00f3n del s\u00ed-mismo y autorrealizaci\u00f3n). El segundo, que puede hablarse de un proceso de individuaci\u00f3n en sentido amplio (la realizaci\u00f3n biogr\u00e1fica) y en sentido estricto (la conscienciaci\u00f3n del s\u00ed-mismo). La individuaci\u00f3n, en consecuencia, implica la individualizaci\u00f3n (la retirada de las proyecciones mim\u00e9ticas), pero no siempre desemboca en la realizaci\u00f3n del s\u00ed-mismo (la delimitaci\u00f3n consciente del sujeto trans-yoico individual). La labor del an\u00e1lisis junguiano es precisamente hacer consciente ese sujeto inconsciente que determina nuestro destino biogr\u00e1fico. Lograrlo o no depende de muchos imponderables, m\u00e1s all\u00e1 de la buena voluntad del analista y de los esfuerzos del paciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El peso de la prueba recae, l\u00f3gicamente, sobre el analizando. \u00c9l es el \u00fanico que tiene acceso directo a su interioridad. A su subjetividad. S\u00f3lo \u00e9l puede saber qu\u00e9 piensa, anhela y padece. Qu\u00e9 significado da a sus vivencias. Qu\u00e9 est\u00e1 dispuesto a hacer con su vida. S\u00f3lo el analizando \u2014que llamamos paciente en la medida que se ve llevado por el pathos, la pasi\u00f3n\u2014 puede atender a esos contenidos conscientes como a los inconscientes revelados en sue\u00f1os, fantas\u00edas y s\u00edntomas. Que los enfrente o no, que los comunique o no, que los elabore o no es asunto suyo, aunque l\u00f3gicamente el analista es presumiblemente su auxiliar para esa elaboraci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta libertad individual, de car\u00e1cter yoico, est\u00e1 delimitada internamente por la voluntad inconsciente, que suele expresarse precisamente por un fracaso de la voluntad consciente. Ese fracaso revela la autonom\u00eda del alma. Nuestra alma, esa entidad que podemos definir como fuente de imaginaci\u00f3n y pasi\u00f3n sin poder adscribirle un lugar material, nos dirige en cada momento. Ahora se me ocurre esto, ahora experimento aquello. Me lo explico as\u00ed o as\u00e1, me conduzco de esa u otra manera en funci\u00f3n que lo que vivo en ese momento concreto. El alma, pues, es anterior a la consciencia, como bien se\u00f1alan los neuropsic\u00f3logos a su manera. Y, con suerte, obedientes o no a sus designios, vamos tirando. Sujetos a las im\u00e1genes que nos brinda (representaciones) y a los estados a que nos conduce (emociones) para poder elegir, no siempre de forma predecible, nuestro comportamiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es esa dial\u00e9ctica entre nuestra voluntad consciente y la inconsciente la base de nuestro deambular vital. El hombre propone y Dios dispone. Es esa autonom\u00eda del alma el motor de nuestra existencia. Toda decisi\u00f3n, incluso la tomada bajo la f\u00e9rrea determinaci\u00f3n exterior, sea un fen\u00f3meno natural o social, lo es en relaci\u00f3n a ese movimiento an\u00edmico en el que necesariamente debemos reconocernos. Y es el sumatorio de decisiones de mayor o menor calado que determinan nuestra vida lo que denominamos biograf\u00eda. Pues las cosas nos pasan, pero nos pasan por algo. Y para algo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed pues, la transformaci\u00f3n ps\u00edquica, que lo es tambi\u00e9n corporal y social, es un despliegue de nuestra alma. Nuestra vida, como dec\u00eda Unamuno en La agon\u00eda del cristianismo, es \u00abhacer alma\u00bb, esa expresi\u00f3n que ahora adscribimos a Hillman (\u00abmake soul\u00bb). Y este despliegue del alma, ser uno lo que es desde un principio, es lo que entendemos por individuaci\u00f3n en sentido lato. Por eso hay que entender los conflictos an\u00edmicos, los desfallecimientos vitales, los problemas psicopatol\u00f3gicos como el modo en que se manifiesta un conflicto entre la voluntad consciente del yo y la inconsciente del s\u00ed-mismo. Un yo que debe lo que es al mundo social circundante, con sus afectos y desaf\u00edos, y un s\u00ed-mismo que est\u00e1 m\u00e1s al tanto del alma del mundo y los arquetipos que le sirven de mensajeros. Encajar esa consciencia personal (finita) con lo inconsciente colectivo (infinito) es la labor vital, que se produce naturalmente, con o sin consciencia de ello.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una dial\u00e9ctica semejante, que podemos entender de muchas formas (tr\u00e1gica, heroica, er\u00f3tica, hedonista, religiosa, \u00f3ntica, m\u00edstica, material\u2026), mueve fuerzas tan poderosas como la propia Naturaleza o la Historia. El mero hecho de salir adelante f\u00edsicamente, sin que una enfermedad infantil siegue nuestra vida, convoca todas esas fuerzas. Y seguir viviendo, equivoc\u00e1ndonos y acertando, exige el apoyo de entes materiales e inmateriales. Toda vida es una victoria sobre la muerte, que nos acompa\u00f1a a cada paso como compa\u00f1era fiel. Por eso la biograf\u00eda es un conjunto de iniciaciones, que desde este punto de vista son otras tantas burlas a la muerte.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es en este contexto donde sit\u00fao la importancia del sufrimiento. El sufrimiento, en el arco que va del dolor a la tragedia, es la raz\u00f3n de la psicoterapia. Y no hay vida sin sufrimiento. Estados carenciales, por m\u00ednimos que sean, desencadenan su dominio. Aqu\u00ed vale tanto un sufrimiento indiscutible, como la enfermedad, o muy discutible, como la frustraci\u00f3n por un deseo insatisfecho. Es el sufrimiento el signo fundamental de la necesidad de cambio de estado, sea una transformaci\u00f3n ps\u00edquica o un mero acomodo de posici\u00f3n corporal. El sufrimiento es la clave.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay muchos modos de sufrimiento y, en consecuencia, muchas maneras de enfrentarlo. Puede pensarse incluso que el impulso civilizatorio como tal se basa en un intento de limitar el sufrimiento y ampliar los modos del placer. Desde esta perspectiva, el sufrimiento es el gran acicate para la creatividad, que constituye el hecho humano por antonomasia. Toda la t\u00e9cnica, de las hachas de s\u00edlex al silicio de los tel\u00e9fonos m\u00f3viles, de la carro\u00f1a cruda a la gastronom\u00eda, del descubrimiento del fuego a la constituci\u00f3n de bibliotecas,\u00a0 de las conchas de cauri a los tramposos asientos contables, han hecho a este homo faber como homo ludens el m\u00e1s inquietante rey de la creaci\u00f3n. Y toda esa t\u00e9cnica, en forma de m\u00faltiples tecnolog\u00edas de lo visible y lo invisible, se ha constituido contra el sufrimiento y a favor del placer. Creando nuevos sufrimientos y placeres. El fen\u00f3meno humano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entender el sufrimiento como un hecho necesario para la constituci\u00f3n del sujeto humano abre las puertas a toda forma de sadismo y dominaci\u00f3n, como vemos en tantas confesiones religiosas, en tantos modos desp\u00f3ticos del poder. A fin de cuentas, el sufrimiento \u2014f\u00edsico, moral, econ\u00f3mico\u2014 es el instrumento fundamental del poder pol\u00edtico. La psicoterapia se levanta contra esa pretensi\u00f3n, ofreci\u00e9ndose como un dispositivo que hace del sufrimiento la materia prima de la liberaci\u00f3n. Eso la emparenta con tantas formas culturales, como la medicina, las religiones, la filosof\u00eda, las artes.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El sufrimiento del que se ocupa la psicoterapia es una forma espec\u00edfica de malestar. Pero su objetivo es el mismo que anima a otras fuerzas civilizatorias: transformar la confusi\u00f3n en claridad, la impotencia en capacidad, la inermidad en poder. Y su instrumento es id\u00e9ntico: la creatividad. Sea la creatividad an\u00f3nima de la constituci\u00f3n de un punto de vista complejo o la creatividad p\u00fablica del descubrimiento de una verdad que nos hace libres.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al entender que toda transformaci\u00f3n ps\u00edquica, incluso la que desemboca en el horror de la abyecci\u00f3n y la muerte, supone un movimiento an\u00edmico que se materializa creativamente, la psicoterapia encuentra unas bases s\u00f3lidas desde la que ejercer su funci\u00f3n. Sabe qu\u00e9 debe enfocar: emociones y representaciones que revelan un conflicto entre la consciencia y lo inconsciente de aquellos sujetos que sufren por haberse desviado de su propia l\u00ednea vital, por haber desatendido la voz de su s\u00ed-mismo. Que se expresa en forma de s\u00edntomas, sue\u00f1os, sincronicidades. Y c\u00f3mo actuar atendiendo a esa voz, expresada precisamente en los sue\u00f1os, s\u00edntomas, ocurrencias.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>De la psicoterapia<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Planteada la psicoterapia como una pr\u00e1ctica de descubrimiento de s\u00ed, su complejidad responde a la antropolog\u00eda que le sirva de fundamento. Una antropolog\u00eda mecanicista que entiende al ser humano como una m\u00e1quina qu\u00edmica da lugar a una psicoterapia diferente que la basada en la noci\u00f3n de organismo complejo en concordancia con el cosmos. El modo de entender la psique como el resultado de un juego neural la describe de una manera muy distinta a si se piensa en un alma plat\u00f3nica ajena al cuerpo. Hay muchas antropolog\u00edas \u2014culturales, religiosas, cient\u00edficas, filos\u00f3ficas\u2026\u2014 y consecuentemente muchas formas de encarar el sufrimiento ps\u00edquico humano. Muchas delimitaciones de ese sufrimiento y muchos abordajes para paliarlo. La psicoterapia tal como la entendemos es una creaci\u00f3n cultural que tiene una historia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Car\u00e1cter de la psicoterapia<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aunque podemos establecer una arqueolog\u00eda de la psicoterapia desde el chamanismo del paleol\u00edtico hasta ahora mismo, el t\u00e9rmino psicoterapia, en su formulaci\u00f3n actual, se debe a Daniel Hack Tuke, que la utiliza en su libro, publicado en 1872,\u00a0 Ilustraciones sobre la influencia de la mente en el cuerpo en la salud y la enfermedad en aras a elucidar la acci\u00f3n de la imaginaci\u00f3n. Su cap\u00edtulo XVII se titula \u00abPsico-terap\u00e9utica. Aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la influencia de la mente sobre el cuerpo en la pr\u00e1ctica m\u00e9dica\u00bb, y muestra mediante el relato de casos que se pueden aplicar las t\u00e9cnicas elaboradas para enfrentar la alteraci\u00f3n ps\u00edquica a estados som\u00e1ticos. Es decir, la noci\u00f3n de psicoterapia, por ser m\u00e9dica, se asocia directamente con la psicog\u00e9nesis de las enfermedades, intentando la Medicina utilizar esa fuerza llamada imaginaci\u00f3n para curar lo que ella misma, en un uso m\u00f3rbido, enferma. La idea es que \u00abla Imaginaci\u00f3n, Expectativa y Atenci\u00f3n desempe\u00f1an el papel m\u00e1s importante\u00bb (\u00abAp\u00e9ndice\u00bb, p. 466 de la 2\u00aa edici\u00f3n, de 1884).\u00a0 En ese mismo mismo cap\u00edtulo XVII trata del mesmerismo (o magnetismo animal) y del braidismo (o hipnotismo), que explicar\u00eda los mismos efectos sin postular un fluido material, por sutil que fuera, y que puede aplicarse m\u00e1s all\u00e1 de los trastornos nerviosos. La hipnosis quedar\u00e1 desde entonces como la t\u00e9cnica principal de esta psicoterapia que se despliega en el \u00faltimo cuarto del siglo XIX. Su gran mentor ser\u00e1 el seguidor de Tuke, H. Bernheim, identificando sonambulismo con sugesti\u00f3n, algunas de cuyas obras tradujo Freud.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Frente a una psiquiatr\u00eda degeneracionista presa del nihilismo terap\u00e9utico, la psicoterapia, en manos de neur\u00f3logos, se muestra mucho m\u00e1s efectiva para enfrentar una nueva psicopatolog\u00eda, agrupada bajo el t\u00e9rmino general de neurosis. Es el momento de la neurastenia, psicastenia, psicopat\u00eda y dem\u00e1s trastornos menores, diferenciados de los grandes s\u00edndromes (man\u00eda, depresi\u00f3n, paranoia, demencia). Y tambi\u00e9n en la psiquiatr\u00eda se presta atenci\u00f3n a los estados subjetivos (s\u00edntomas) frente a la exclusiva definici\u00f3n de conductas y estados objetivos (signos). La obra de Kraepelin, introduciendo las historias de vida, es cardinal al respecto.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La psicoterapia se articular\u00e1 siguiendo dos l\u00edneas principales: sugesti\u00f3n y persuasi\u00f3n. La primera, basada en la hipnosis, desembocar\u00e1 en la noci\u00f3n de un inconsciente ps\u00edquico, pues los estados hipn\u00f3ticos revelan un saber inconsciente para el propio sujeto. La segunda, centrada en la conversaci\u00f3n y la pedagog\u00eda filos\u00f3fica, alumbrar\u00e1 toda la tem\u00e1tica de la comunicaci\u00f3n y la relaci\u00f3n humana. Con el psicoan\u00e1lisis de Freud, que de alg\u00fan modo amalgama estas dos l\u00edneas rechazando la hipnosis, se produce un punto de inflexi\u00f3n que inaugura la psicoterapia tal como la conocemos en la actualidad, en su despliegue de m\u00e1s de un siglo. El siglo XX.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La profundizaci\u00f3n psicol\u00f3gica que ha supuesto el ejercicio de la psicoterapia se ha acompa\u00f1ado a su vez por el desarrollo de la psicolog\u00eda como tal, en el arco que va de la neuropsicolog\u00eda a la etnopsicolog\u00eda, pasando por el an\u00e1lisis factorial, diferencial y sociol\u00f3gico. La imagen del ser humano que nos brinda la psicolog\u00eda en sus diferentes paradigmas es de una complejidad creciente. Sin embargo, la moral como comportamiento general predecible es de una simplicidad demoledora en nuestras conformistas sociedades de consumo, sujetas al economicismo m\u00e1s craso.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La psicoterapia, una pr\u00e1ctica de autoconocimiento que atiende a la libertad interior, tambi\u00e9n est\u00e1 sujeta a este esp\u00edritu del tiempo que busca una rentabilidad que d\u00e9 fe del \u00e9xito. Se busca en la psicoterapia ser m\u00e1s efectivo, lograr los fines impuestos de la adaptaci\u00f3n. Resolver los conflictos personales, familiares, educativos, sociales para evitar el ostracismo, el aislamiento, el fracaso. La oferta es abundante, desde el coaching que asesora cualquiera de las conductas, el mindfulness que con su \u00abatenci\u00f3n plena\u00bb permite abrir alg\u00fan hiato en la vor\u00e1gine cotidiana, las terapias cognitivas que determinan tecnol\u00f3gicamente los rasgos de car\u00e1cter y conducta que deben conseguirse en determinados plazos, las muchas actividades grupales para sentirse perteneciente a algo, los interminables an\u00e1lisis en los que se aprende a obedecer a un sujeto supuesto saber que se auto-niega ret\u00f3ricamente, las terapias sist\u00e9micas que recuerdan que los grupos naturales no son un simple sumatorio de miembros, encontrando que las familias son ya un hecho del pasado, puro imaginario, las terapias espec\u00edficas para conductas adictivas, las constelaciones familiares para vivir la vida ajena como propia en actos de participaci\u00f3n m\u00edstica, las muchas tecnolog\u00edas para significar las enfermedades como hechos existenciales, los ejercicios de \u00abinteligencia emocional\u00bb para medrar en las Empresas, la reviviscencia de la revelaci\u00f3n en forma de auto-ayuda\u2026 En fin, todas estas \u00abtecnolog\u00edas del yo\u00bb que revelan un cambio espiritual, al menos en eso que llamamos Occidente, que es ya un sistema-mundo del que nadie escapa lo quiera o no.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La psicoterapia, que aparece en Europa por v\u00eda m\u00e9dica en plena consolidaci\u00f3n de una Modernidad nacida en el Renacimiento y madurada en la Ilustraci\u00f3n, se institucionaliza tras las dos guerras mundiales que mostraron que el planeta Tierra unifica al final a todas las civilizaciones y hoy uno de los fundamentos de la moral dominante, revela su sentido, su valor religioso. Es una respuesta a la nietzscheana \u00abmuerte de Dios\u00bb. De un Dios cristiano cuyo concepto estaba en manos de los filisteos \u2014en el sentido de Nietzsche\u2014, determinando la salvaci\u00f3n futura del amo y el esclavo. La puesta en evidencia del aspecto \u00abhumano, demasiado humano\u00bb de ese Dios que administraban (y administran) las instituciones religiosas que trabajan para la resignaci\u00f3n de los individuos, gatill\u00f3 la pr\u00e1ctica de la psicoterapia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La poblaci\u00f3n ilustrada europea, y en ese sentido descre\u00edda, se encontr\u00f3 de golpe, dentro de la mentira victoriana que Freud denunci\u00f3, sin un garante de su propia hipocres\u00eda. La misma din\u00e1mica filos\u00f3fica, de Hegel a Nietzsche, de Kierkegaard al positivismo l\u00f3gico vien\u00e9s, puso al sujeto europeo, \u00aboccidental\u00bb, ante sus contradicciones. El malestar ps\u00edquico individual era el reflejo de un malestar social. Lo se\u00f1al\u00f3 Reich desde el psicoan\u00e1lisis. Pero no era s\u00f3lo un problema sexual, como \u00e9l se empecin\u00f3 en delimitar, sino espiritual, como se desga\u00f1it\u00f3 Jung en mostrar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La libertad individual por la que hab\u00eda luchado la Ilustraci\u00f3n provoc\u00f3 la reacci\u00f3n rom\u00e1ntica de subrayar el valor del grupo social, hist\u00f3rico, antropol\u00f3gico. Frente al individuo todo consciencia, el Romanticismo record\u00f3 al magma colectivo hecho de historia coagulada en los cuentos de viejas que estudi\u00f3 el folklore. Ah\u00ed se encuentra el substrato de la noci\u00f3n de inconsciente colectivo: las ra\u00edces milenarias de la consciencia individual. Lo se\u00f1alaron muchos autores (Carus, von Hartmann, Wundt, por ejemplo) mucho antes de Jung. Si el individuo se desgajaba de su historia, se encontrar\u00eda inerme ante su presente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y el individuo se desgajaba de ese magma colectivo para adaptarse a los nuevos tiempos econ\u00f3micos, cuando pasar del terru\u00f1o campesino al extrarradio de la ciudad fabril era el modo de lograr liberarse de la tradici\u00f3n asfixiante. Y ser un empresario creador de riqueza era un avance civilizatorio frente a una aristocracia ociosa viviendo de sus antepasados m\u00edticos. En esa transformaci\u00f3n social, que ha quedado gr\u00e1ficamente representada por el mito de la Revoluci\u00f3n Francesa y lo que vino a continuaci\u00f3n,\u00a0 se produjo la quiebra espiritual que deific\u00f3 a la raz\u00f3n civilizatoria alimentando reactivamente como cultura toda suerte de irracionalismo, cuyo resultado sangriento se llam\u00f3 nacional-socialismo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy estamos al cabo de la calle de muchas cosas. Incluso nos hemos permitido hablar de \u00abpost-modernidad\u00bb para se\u00f1alar la constituci\u00f3n de un nuevo sujeto hist\u00f3rico, hecho de relativismos varios. Se ha llegado a denunciar la Ilustraci\u00f3n de un Kant como el origen de los campos de exterminio totalitarios. Se da por supuesto que el sujeto individual no es sino competencia ling\u00fc\u00edstica, cuando no una qu\u00edmica compleja. Todo el peso de desarrollo personal se pone sobre el individuo, como si no existi\u00e9ramos en m\u00faltiples contextos que facilitan\/dificultan nuestra vida. A causa de un pensamiento cient\u00edfico se decret\u00f3 en tiempos la \u00abmuerte del sujeto\u00bb, hoy se critica como \u00abesencialista\u00bb (gran pecado) la realidad de una naturaleza humana, entendiendo como el m\u00e1ximo grado de libertad poder ser un \u00abtransg\u00e9nero\u00bb, cuando no \u00abtrans-sexual\u00bb gracias a los avances de la\u00a0 Medicina. Incluso se ha colocado sobre algo denominado \u00abcyborg\u00bb el imaginario heroico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En esta situaci\u00f3n, descrita, ya lo s\u00e9, a brochazos, el objetivo de la psicoterapia, sus posibilidades de acci\u00f3n, adquiere un aspecto que no pudieron imaginar los pioneros de esta profesi\u00f3n, aunque se\u00f1alaron con precisi\u00f3n las transformaciones antropol\u00f3gicas que estaban ante su vista. Basta con atender a su obra para ver que se ve\u00edan enfrentados a temas que los superaban. A pesar de su optimismo, no pod\u00edan dejar de temblar. Pues todos ellos sufrieron en sus carnes, algunos hasta la muerte, la pol\u00edtica brutal que les arrastr\u00f3. Una se\u00f1al de lo que estaba en juego.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El sujeto omnisciente gracias a la informaci\u00f3n abundante que ofrecen las tecnolog\u00edas (del diario a la Red, de la educaci\u00f3n general a las grandes investigaciones militares) ve c\u00f3mo su realidad personal no puede ya abrazar el poder imaginario que se le ofrece. Por mucho que se est\u00e9 al tanto, la informaci\u00f3n supera con creces a cada individuo, cuya respuesta s\u00f3lo tiene existencia en un muy peque\u00f1o registro dentro de esa enormidad. Reich habl\u00f3 de \u00abbiopat\u00edas\u00bb para se\u00f1alar el resultado de un aumento de la consciencia de constricci\u00f3n personal asociado al aumento de informaci\u00f3n. Esta dial\u00e9ctica entre informaci\u00f3n general y capacidad instrumental individual es una de las fuentes de sufrimiento personal. Estamos cada cual necesariamente por debajo de las expectativas que la sociedad pone sobre nosotros. El grado de exigencia tecnol\u00f3gica es un signo de ello.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dentro de este contexto, la psicoterapia tiene un aspecto muy amplio, no circunscrito a lo psicol\u00f3gico. Partimos de un sufrimiento individual ocasionado por un conflicto moral. Intentamos establecer los contextos de ese sufrimiento en los diferentes niveles (individuales, familiares, grupales, sociales). Tenemos que calibrar el car\u00e1cter de la \u2018persona\u2019, el yo, la sombra, la sicigia, el s\u00ed-mismo. Hay que atender a los arquetipos que se constelan. Vislumbrar el grado de \u00abenerg\u00eda\u00bb (imaginaci\u00f3n, atenci\u00f3n, voluntad y fe, como dec\u00eda Tuke) que es capaz de poner en juego nuestro paciente. Comprender cu\u00e1les son las constricciones y los puntos de fuga que entran en juego en una situaci\u00f3n dada (qu\u00e9 hacer con mi pareja, mi trabajo, mi hijo, mi enfermedad, mi vida\u2026) y lograr que el paciente no pierda de vista la complejidad de la situaci\u00f3n sin dejarse vencer por la imposibilidad (esto es, su inconsciencia, su ignorancia). No parece un trabajo f\u00e1cil.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Afortunadamente, sabemos que el sufrimiento, sea del tipo que sea, es un signo cardinal. Frente a los intentos de liberarse del sufrimiento, nosotros como psicoterapeutas atendemos m\u00e1s bien al sentido que vehicula. No se trata tanto de se\u00f1alar lo que muchas veces es evidente (si se juega con fuego lo normal es quemarse) sino indagar gracias al malestar qu\u00e9 es lo que en el fondo se busca, cu\u00e1les son las consideraciones superficiales que nos hacemos para quejarnos \u00abcargados de raz\u00f3n\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Creo que es aqu\u00ed, en la lucha que diariamente emprendemos con nuestros pacientes para que no se instalen en el t\u00f3pico que les har\u00eda irresponsables de su sufrimiento, donde estriba todo el esfuerzo psicoterap\u00e9utico.\u00a0 No dejarse vencer por ese \u00absentido com\u00fan\u00bb. Mantener una visi\u00f3n lo suficientemente amplia como para integrar lo impensable. En suma, saber que el sufrimiento no s\u00f3lo tiene sentido, sino que alumbra el sentido de nuestras vidas. Como dec\u00edan los alquimistas, la piedra se encuentra en el esti\u00e9rcol. Poder trasladar ese esp\u00edritu esperanzado a nuestros pacientes es el ABC de nuestra profesi\u00f3n. La investigaci\u00f3n parsimoniosa de cada elemento, si nos dejan, viene despu\u00e9s.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>Relaci\u00f3n psicoterap\u00e9utica<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La investigaci\u00f3n comparada de las formas de psicoterapia concluye que el aspecto central de toda psicoterapia lo constituye la relaci\u00f3n terap\u00e9utica. En ese sentido, m\u00e1s que la t\u00e9cnica, lo fundamental es la personalidad del terapeuta y su actitud. Los rasgos evidentes de la actitud terap\u00e9utica, orientada a la comprensi\u00f3n del paciente, integran, m\u00e1s all\u00e1 del respeto b\u00e1sico,\u00a0 la empat\u00eda, la intuici\u00f3n, la cordialidad, la sinceridad y el optimismo. Por supuesto, todos aquellos rasgos de car\u00e1cter que promuevan la confianza del paciente ayudar\u00e1n a su adhesi\u00f3n a la tarea. Una tarea que no es f\u00e1cil, pues implica enfrentar las propias inferioridades, los miedos, el fracaso personal. No s\u00f3lo del paciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La relaci\u00f3n psicoterap\u00e9utica es, como toda relaci\u00f3n asistencial, asim\u00e9trica. El estado de sufrimiento, cuando no incapacidad, genera\u00a0 una debilidad que determina una posici\u00f3n necesariamente pasiva y subalterna. Hay alguien necesitado y alguien que puede ofrecer ayuda. Seg\u00fan sea el \u00e1mbito afectado, los profesionales son diferentes. Tambi\u00e9n sus tecnolog\u00edas y estrategias. No es lo mismo el campo de la medicina, que se ocupa del cuerpo, que el de los servicios sociales, que atiende el nivel de marginaci\u00f3n social del individuo o grupo, el de la confesi\u00f3n religiosa, que responde a la confusi\u00f3n espiritual, o el mundo de la ense\u00f1anza, que capacita la mente. M\u00e9dicos, asistentes sociales, sacerdotes, fil\u00f3sofos, profesores, investigadores e ingenieros (expertos) ofrecen sus diferentes soluciones a los problemas de supervivencia y bienestar de los individuos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El psicoterapeuta tiene su propia especificaci\u00f3n, aunque comparte rasgos con algunas otras figuras. Las m\u00e1s cercanas son las del m\u00e9dico y el sacerdote, pero tambi\u00e9n el fil\u00f3sofo, el investigador y no pocas veces el actor. Si es un psicoterapeuta muy directivo, tambi\u00e9n puede verse como un profesor o un ingeniero. El modelo m\u00e1s adecuado a su funci\u00f3n es el del cham\u00e1n, del que por otra parte ha surgido hist\u00f3ricamente toda esa recua de expertos. Pues el cham\u00e1n es el experto originario para tratar con entes invisibles que tienen un prop\u00f3sito que escapa al que est\u00e1 aquejado del miedo, la debilidad y la confusi\u00f3n que forman parte de la locura y la enfermedad, del infortunio.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero hay un rasgo espec\u00edfico que caracteriza al psicoterapeuta, al menos desde el paradigma del psicoan\u00e1lisis: ser conscientemente el recept\u00e1culo de las proyecciones, que en el resto de las figuras son impl\u00edcitas, inconscientes. Dicho as\u00ed, parece que las proyecciones son evidentes, cuando elucidarlas no est\u00e1 exento de complicaciones y riesgos. Conviene mantener un cierto escepticismo, como respecto a cualquier interpretaci\u00f3n,\u00a0 pues definir algo como proyecci\u00f3n es una interpretaci\u00f3n. A\u00fan as\u00ed, si asumimos que vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, el dispositivo anal\u00edtico est\u00e1 precisamente dise\u00f1ado para que se manifiesten de la forma m\u00e1s n\u00edtida posible tales\u00a0 proyecciones y, a su trav\u00e9s, cobrar consciencia de lo inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El objetivo es, por lo tanto, delimitar al sujeto inconsciente que determina la vida del individuo m\u00e1s all\u00e1 de su yo consciente, el cual no puede asumir como propio el rasgo o contenido proyectado en el analista. Para \u00e9ste, recibir la proyecci\u00f3n no es un hecho balad\u00ed o ret\u00f3rico, sino una verdadera conmoci\u00f3n emocional, una contaminaci\u00f3n ps\u00edquica. Ser tratado como alguien excelso o despreciable, aguantar una demanda masiva de amor, comprensi\u00f3n o antagonismo, ver tergiversadas las palabras o dadas la vuelta las intenciones para \u00e9l evidentes, agredido o estimulado, seducido de mil maneras y enga\u00f1ado de otras tantas, etc\u00e9tera, no es f\u00e1cil de sobrellevar. En eso consiste, sin embargo, su trabajo. Recibir la proyecci\u00f3n, calibrarla desde la contratransferencia y devolver la interpretaci\u00f3n correspondiente que permita retirar la proyecci\u00f3n, estableciendo en lo posible su sentido. Se dice f\u00e1cil.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta din\u00e1mica tiende a la diferenciaci\u00f3n. La diferenciaci\u00f3n subjetivo\/objetivo y emoci\u00f3n\/representaci\u00f3n. La retirada de proyecci\u00f3n permite la delimitaci\u00f3n de lo subjetivo, el aspecto fantasioso que se entend\u00eda como apercepci\u00f3n indiscutible hasta ese momento.\u00a0 El sentido de la proyecci\u00f3n permite entrever c\u00f3mo la emoci\u00f3n determina la representaci\u00f3n. Esta din\u00e1mica s\u00f3lo es posible dentro de una relaci\u00f3n, pues se necesita a apreciaci\u00f3n de un otro para establecer esa diferenciaci\u00f3n. Como se precisa del otro para establecer la objetividad desde la intersubjetividad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La psicoterapia es, por lo tanto, un laboratorio de la relaci\u00f3n humana. Tanto en la psicoterapia individual como el la grupal,\u00a0 el aspecto relacional y comunicacional est\u00e1 en primer plano, por encima de cualquier otro tema, entendido como un simple veh\u00edculo de la emoci\u00f3n puesta en juego. Hablar de la familia, las parejas o los amigos (\u00e1mbito privado), de las sensaciones, recuerdos, emociones o pensamientos (\u00e1mbito \u00edntimo), de las actividades profesionales, laborales y sociales (\u00e1mbito p\u00fablico) es para la mirada psicoterap\u00e9utica una oportunidad de establecer la jerarqu\u00eda axiol\u00f3gica del sujeto, el modo en que utiliza su principio de realidad, las necesidades y deseos a los que presta su atenci\u00f3n. La mirada psicoterap\u00e9utica tiende as\u00ed a que el sujeto se haga consciente de su propia subjetividad y caiga en la cuenta de que no son los hechos, sino el modo de definirlos y valorarlos, lo que habla de \u00e9l. Que el mundo al que se refiere es su mundo y que no coincide necesariamente con el mundo que capta el otro, sea cercano o lejano, gracias al cual construye la objetividad que le sirve para determinar su conducta \u00edntima, privada y p\u00fablica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La relaci\u00f3n terap\u00e9utica, concebida as\u00ed como un dispositivo de an\u00e1lisis de toda relaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de la personalidad de terapeuta y paciente, se basa en la idea de que el paciente quiere saber, que adquirir consciencia tiene para \u00e9l un valor existencial. Si el paciente s\u00f3lo quiere justificar su existencia, alcanzar una preeminencia sobre sus pr\u00f3jimos a causa del an\u00e1lisis, escudarse en \u00e9l para seguir autoenga\u00f1\u00e1ndose, ganar tiempo, etc., todas esas conductas que se fundamentan en la ignorancia acecent\u00e1ndola, el trabajo anal\u00edtico chocar\u00e1 en hueso. Las capacidades del psicoterapeuta ser\u00e1n en ese caso puestas todo el rato en suspenso, cuando no en entredicho. Es lo que llamamos resistencias.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero si la actitud es la deseada profesionalmente, esto es, la confianza en que caer en la cuenta, el insigth, gatilla una posici\u00f3n moral, una decisi\u00f3n voluntaria consciente, la liberaci\u00f3n es evidente. Lo que antes era una c\u00e1rcel hecha de concepciones indiscutidas, de emociones incomprendidas, se revela como un horizonte de posibilidades. La vida propia, entendida hasta entonces como un compromiso con los dem\u00e1s, hecha de proyecciones, necesidades y anhelos inconscientes, se muestra como lo que es, un proyecto existencial, el lugar de la libertad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tal es la propuesta psicoterap\u00e9utica. No un adoctrinamiento, sino la asunci\u00f3n de s\u00ed. Por eso la actitud psicoterap\u00e9utica se basa en la mutualidad, lo que llamamos alianza terap\u00e9utica. Es un intento de transformar la asimetr\u00eda de partida en la simetr\u00eda propia de la relaci\u00f3n humana ideal. Transformar la demanda formulada desde la sensaci\u00f3n de autosubordinaci\u00f3n \u2014proyectada\u2014 en autoafirmaci\u00f3n. Una autoafirmaci\u00f3n que no pasa por la victoria sobre el otro, sino sobre la asunci\u00f3n de la propia sombra. No un aplastamiento de esa sombra, sino la cuidadosa atenci\u00f3n al mensaje que porta. Pues lo que nos dice la sombra, mal que nos pese, es que somos individuos incompletos que buscamos en el dominio sobre los dem\u00e1s (familia, amigos, compa\u00f1eros) esa completud que s\u00f3lo conseguimos asumiendo la responsabilidad personal de nuestros l\u00edmites. Es decir, la comprensi\u00f3n de nuestras limitaciones (f\u00edsicas, sociales, morales) como el resultado de fuerzas que en parte est\u00e1n en nuestra mano y en parte no. La trampa est\u00e1 en considerar que las fuerzas propias nada deben a las ajenas. El narcisismo no es poder real, sino imaginario. Asumir cu\u00e1nto debemos a los dem\u00e1s es lo que nos permite asumir lo que somos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La psicoterapia enfrenta este mundo ilusorio con instrumentos bastante efectivos. Al definir operativamente los fen\u00f3menos de transferencia\/contratransferencia y resistencia, con lo que comportan de proyecci\u00f3n, deseo y necesidad, establece un punto de vista esc\u00e9ptico sobre los propios valores, sobre la ilusi\u00f3n que ti\u00f1e lo que creemos ser. Abre la v\u00eda de la desidentificaci\u00f3n con todos esos personajes funcionales mantenidos con la familia, en la vida de relaci\u00f3n y el papel social en el que nos reconocemos. Ante el psicoterapeuta, el paciente puede despojarse de todos esos disfraces que consideraba su personalidad. Lo conseguir\u00e1 en la medida en que encuentre en el psicoterapeuta no un adversario que detenta la raz\u00f3n (\u00absujeto supuesto saber\u00bb) sino el herm\u00e9tico trickster que desencadena un proceso de reflexi\u00f3n sobre uno mismo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La psicoterapia es as\u00ed una conquista de la confianza humana, un modo de atravesar todos los juegos de dominio y valorar el apoyo mutuo, la reciprocidad, la interdependencia. No tratar al otro como superior o inferior, sino entender que el otro ve lo que yo no capto, que s\u00e9 lo que \u00e9l desconoce, que para enfrentar la complejidad de este mundo necesitamos unir fuerzas, conocimientos, deseos y proyectos. El mero v\u00ednculo social, que suele ser el origen de toda psicopatolog\u00eda por las capas de hipocres\u00eda que lo visten, es el que en muchas ocasiones nos vemos los terapeutas obligados a reparar. Esto es, liberarlo de la visi\u00f3n estrictamente negativa o funcional-defensiva que orienta la conducta del paciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todas las desconfianzas que est\u00e1n en la base de la paranoia, la esquizofrenia, la obsesi\u00f3n, la histeria y que justifican la depresi\u00f3n, los narcisismos varios y sus perversiones, la psicopat\u00eda que es sociopat\u00eda hasta la delincuencia o el crimen, toda esa psicopatolog\u00eda que puede reducirse a la dificultad para confiar en uno mismo y en el otro, debe enfrentarse en la psicoterapia creando una confianza que tal vez no ha vivido nunca el paciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una confianza que s\u00f3lo puede consolidarse\u00a0 desde la simetr\u00eda, esto es, el respeto al otro. Incluso aunque el otro no nos respete. Pues lo que se juega en la psicoterapia no es la satisfacci\u00f3n personal o profesional de sacar al paciente adelante, sino procurar que quien vive preso de su defensa asuma su poder escondido tras ella. No el poder de manipular, que es lo propio de esa psicopat\u00eda reinante que se ofrece como modelo de comportamiento, sino la capacidad de desplegar su verdadero car\u00e1cter y no esa personalidad impostada en los procesos de adaptaci\u00f3n al medio social.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Le toca al psicoterapeuta ser tratado como no es por quien est\u00e1 alienado de s\u00ed, y conseguir idealmente a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica que esa alienaci\u00f3n se muestre claramente como fracaso vital, y que mediante el respeto del paciente al analista aqu\u00e9l recupere su propio autorrespeto, y rec\u00edprocamente. Pues podemos entender toda psicopatolog\u00eda como el resultado de abandonar la naturaleza propia. No se trata de una desviaci\u00f3n de la norma social \u2014la definici\u00f3n p\u00fablica de locura\u2014 sino desviarse de la propia senda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Puede entonces comprenderse que el objetivo terap\u00e9utico cardinal sea la simetr\u00eda de la relaci\u00f3n. Pues en esa simetr\u00eda se pone en juego el respeto al otro y a s\u00ed mismo. Respeto que exige un m\u00ednimo conocimiento y reconocimiento. La aceptaci\u00f3n de los l\u00edmites que nos definen y las limitaciones con las que se manifiesta lo Real para cada cual.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Resultados<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los resultados de toda psicoterapia se miden en funci\u00f3n de sus presupuestos te\u00f3ricos. En la psicolog\u00eda profunda, fundamentada en la noci\u00f3n de inconsciente, el objetivo pretendido en la ampliaci\u00f3n de consciencia, entendiendo que con esa ampliaci\u00f3n se podr\u00e1n tomar las decisiones morales correspondientes. A fin de cuentas, el conflicto ps\u00edquico aparece en la consciencia como un conflicto moral, y darle respuesta produce liberaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La clave se encuentra en la noci\u00f3n de inconsciente. Desde el punto de vista freudiano, es el lugar de lo que no se quiere saber en un momento dado. Desde el junguiano, de lo que no se puede saber por el momento. La primera perspectiva exige por lo tanto el levantamiento de la represi\u00f3n, la comprensi\u00f3n de las defensas, la asunci\u00f3n del deseo y su realizaci\u00f3n\/sublimaci\u00f3n. La segunda perspectiva a\u00f1ade la profundizaci\u00f3n simb\u00f3lica, la captaci\u00f3n de lo numinoso, la diferenciaci\u00f3n del arquetipo. Si la primera procura la flexibilizaci\u00f3n del yo, la segunda, la realizaci\u00f3n del s\u00ed-mismo. Hay una continuidad, con solapamiento, de las dos perspectivas aqu\u00ed esquematizadas. El n\u00facleo es la relaci\u00f3n que guarda el yo, como complejo consciente subjetivo, con lo inconsciente, entendido como psique objetiva.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Este proceso individual se produce dentro de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica. Es en esa dial\u00e9ctica entre la consciencia y lo inconsciente de analista y analizando donde se delimitan las muchas diferenciaciones necesarias para procurar dichos fines. Diferenciaciones que establece la consciencia dial\u00f3gica com\u00fan a ambos participantes en la conversaci\u00f3n, cre\u00e1ndose esa cultura anal\u00edtica que asegura la marcha del proceso de apreciaci\u00f3n de lo inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En suma, la psicoterapia es una capacitaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Poder en psicoterapia<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El estado que conduce a la psicoterapia consiste en una impotencia de uno u otro estilo. Siempre implica la merma de un poder tenido o de un poder necesario para afrontar las tareas. La incapacidad de conseguir la tranquilidad, para concentrarse, dormir, mantener la atenci\u00f3n, vivir los afectos, entender lo que me pasa, etc., es lo que gatilla acudir a un profesional en busca de remedio de esa inermidad. En busca de armas psicol\u00f3gicas para enfrentar la situaci\u00f3n. Considerando que el terapeuta ser\u00e1 capaz de responder a esa demanda. Bien ofreciendo instrumentos, bien ayudando a que afloren en el paciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El asunto del poder en la psicoterapia fue tratado en un primer momento por Alfred Adler, tanto en lo referido a la psicopatolog\u00eda (complejo de inferioridad, protesta masculina) como en lo tocante al poder, y abuso de poder, del terapeuta. Adler hablaba incluso de c\u00f3mo la noci\u00f3n de inconsciente pod\u00eda servir para avasallar al paciente. En el psicoan\u00e1lisis cl\u00e1sico, la tem\u00e1tica del poder gira alrededor de la noci\u00f3n de complejo de castraci\u00f3n. En psicolog\u00eda anal\u00edtica, se habla de complejo de poder.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Respecto al paciente, podemos jugar con el propio t\u00e9rmino. Pues si bien paciente viene de pathos, que remite a las pasiones, en Galeno cobra un significado t\u00e9cnico que toca a la postraci\u00f3n, a la pasividad. Y es en esa subordinaci\u00f3n a un agente que tiene m\u00e1s fuerza que la de nuestra salud, voluntad y actividad, donde experimentamos el malestar, la \u00abenfermedad\u00bb. En el \u00e1mbito ps\u00edquico, el sufrimiento surge de la frustraci\u00f3n de nuestro impulso, de nuestro deseo, de nuestra voluntad. Las cosas no son como queremos. La vida no est\u00e1 completamente en nuestras manos. La impotencia, sea al nivel que sea (real, imaginario, simb\u00f3lico) se pone en primer plano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La primera reacci\u00f3n ante esta impotencia es la dependencia, como aprendemos de beb\u00e9s. Alguien se ocupa de nosotros cuando estamos enfermos, perdidos, confusos. Esta dependencia permea la relaci\u00f3n terap\u00e9utica desde el principio. Intenta paliarse en lo posible a trav\u00e9s del intercambio econ\u00f3mico, de tal modo que el paciente, siendo cliente, sea menos pasivo, menos dependiente, pues a fin de cuentas paga el servicio que se le brinda. Pero el deseo de dependencia es muy fuerte y gran parte de las transferencias llamadas positivas brotan de \u00e9l. Se proyecta sobre el analista la imagen del salvador, en un reflejo omnipotente de nuestra impotencia.\u00a0 Se hace de \u00e9l un \u00absujeto supuesto saber\u00bb que ser\u00e1 la luz que nos gu\u00ede en nuestra oscuridad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde esa posici\u00f3n que privilegia la dependencia, la pasividad ante agentes omnipotentes, es f\u00e1cil dar el paso al victimismo, esa ideolog\u00eda que esconde tras el fracaso expl\u00edcito una autoridad moral indiscutible.\u00a0 Mi sufrimiento se deber\u00eda entonces a las experiencias de abandono y traici\u00f3n de las personas a las que amamos, a la decepci\u00f3n de no vernos valiosos ante la mirada de aquellos a quienes consideramos poderosos. Ser amados por los padres, por la persona admirada, por el superior jer\u00e1rquico. Si no es as\u00ed, la postraci\u00f3n, el sufrimiento. El llanto del beb\u00e9 o la queja por el estado del mundo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es la queja el material primero de toda psicoterapia. A veces no ceja jam\u00e1s.\u00a0 Queja sobre el estado propio, el comportamiento de los dem\u00e1s, la mala suerte en la vida, etc. Queja que puede ir acompa\u00f1ada de rabia o desesperaci\u00f3n y que siempre revela frustraci\u00f3n e impotencia. La queja indica cu\u00e1l es la escala de valores del individuo, cu\u00e1l su deseo, su imagen de lo adecuado, y c\u00f3mo no puede conseguir materializar su designio.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la psicoterapia se trata de transformar esa demanda quejosa en comprensi\u00f3n de su aspecto ilusorio, delimitar los verdaderos fines que esconde y las capacidades necesarias para conseguirlos. Eso implica enfrentar el infantilismo y aceptar los l\u00edmites y limitaciones para alcanzar una perspectiva operativa, realista, pragm\u00e1tica. Muchas veces echamos de menos fuera lo que tenemos dentro, o proyectamos en el exterior lo que no queremos aceptar de nosotros, con lo que la queja hacia el exterior encubre no pocas veces el temor a caer en la cuenta de nuestra sombra. Son estas proyecciones las que nos debilitan, nos confunden y desorientan.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde este punto de vista centrado en el poder, el objetivo es calibrar y aumentar el poder del paciente. Un poder sobre s\u00ed mismo (autodominio) que permita desplegar la libertad propia desde la asunci\u00f3n de la responsabilidad (la capacidad de respuesta) personal. El primer paso ser\u00e1 retirar la proyecci\u00f3n de ese poder puesto en el analista del cual depender, lo que no suele resultar f\u00e1cil. Pues la esperanza de curaci\u00f3n se alimenta de esa proyecci\u00f3n. Y alimentando esa captaci\u00f3n del poder individual, ir tanteando el paciente las decisiones saludables que puede tomar en su vida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En una palabra, se trata de pasar de la dependencia a la independencia. De la dependencia al imaginario familiar o social a la independencia de criterio. De la dependencia emocional a la independencia sentimental. De la dependencia a las figuras de poder a la aceptaci\u00f3n del poder propio. El papel del analista consiste aqu\u00ed en despojarse del poder que supone la voluntad de curar y la identificaci\u00f3n con el estatuto del experto, para servir a la\u00a0 dial\u00e9ctica del analizando entre el poder de su s\u00ed-mismo y la relativa impotencia de su yo cuando se identifica con la persona sufriente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A fin de cuentas, la cordura (pensar y actuar desde el coraz\u00f3n) implica aceptar el poder personal y graduarlo en aras de lo que uno considera adecuado. Es por respeto a uno mismo y por respeto al otro como uno debe utilizar sabiamente su poder en los diferentes \u00e1mbitos (f\u00edsico, emocional, cognitivo, social) con un fin determinado. Por supuesto que no siempre seremos muy conscientes del poder que tenemos o se nos brinda, pero precisamente ser\u00e1 el objetivo que nos marquemos el que dar\u00e1 su medida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es por lo tanto el poder del analizando el que marca la marcha de la psicoterapia. Su term\u00f3metro. Cuando su poder es mero antagonismo (resistencia) o pura dependencia (transferencia) a\u00fan hay mucho que trabajar. Cuando su poder es la medida de c\u00f3mo va resolviendo sus conflictos, superando obst\u00e1culos, haci\u00e9ndose gozosamente con su vida, esto es, cuando se refiere exclusivamente a \u00e9l mismo, puede irse pensando en poner fin al tratamiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El valor del fracaso<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo dicho sobre el poder podr\u00eda sugerir una visi\u00f3n heroica del an\u00e1lisis. El inerme paciente confuso, desorientado, acogotado por un mundo que le supera,\u00a0 saldr\u00eda de \u00e9l con la mente clara, las fuerzas en acci\u00f3n, el \u00e9xito en su mano. Sabemos que no es as\u00ed. Que bastante se consigue si en vez de seguir destruy\u00e9ndose preso de concepciones invalidantes, parapetado en defensas que le asfixian y justificando relaciones que le frustran, puede poner una cierta distancia y calibrar que su vida podr\u00eda ser m\u00e1s satisfactoria de lo que vive y teme. Que gracias a la psicoterapia haya podido captar que hay mucho de autoenga\u00f1o en su visi\u00f3n del mundo, que la existencia tiene m\u00e1s matices de los esperados y que gran parte de sus grandes problemas personales ni son tan personales ni tan grandes, ser\u00eda suficiente. Pues se habr\u00eda despertado algo de ese autoescepticismo que es b\u00e1sico para vivir.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vivimos en un imaginario del \u00e9xito. Un mundo de ganadores y perdedores. Las grandes haza\u00f1as cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas, los n\u00fameros determin\u00e1ndolo todo, el dinero como la regla indiscutible, el ejercicio del matonismo pol\u00edtico elevado a ley se nos presentan diariamente como una moral aplastante. Los individuos debemos seguir esos dictados: luchar por el dinero, conseguir dominar la tecnolog\u00eda, evitar caer en el\u00a0 otro lado de la l\u00ednea, en las tinieblas regidas por el fracaso. Debemos obedecer a los poderes, independientemente de su legitimidad. Comulgar con ruedas de molino. Ser winners, huir de los loosers.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Este imaginario permea tambi\u00e9n la pr\u00e1ctica de la psicoterapia. Una vez m\u00e1s, se entender\u00eda la psicoterapia como adaptaci\u00f3n al mundo reinante, a la capa dominante del mundo reinante. Y la efectividad terap\u00e9utica se concebir\u00eda entonces como el acercamiento a la soleada superficie del \u00e9xito y el alejamiento de las fr\u00edas estancias del fracaso. Ser una persona de bien y no un marginado ser\u00eda el objetivo dentro de ese imaginario social. Ser un individuo de \u00e9xito y no un fracasado ser\u00eda la prueba fehaciente de la efectividad de la psicoterapia. Ser un analista de \u00e9xito ser\u00eda tener una voluminosa agenda de pacientes agradecidos. Un prestigio profesional basado en la felicidad ajena.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La psicoterapia es otra cosa. Como cuidado del alma individual, poco tiene que ver con el relumbr\u00f3n social. M\u00e1s bien consiste en un descubrimiento de s\u00ed, no en una imposici\u00f3n al otro. Es un trabajo propio de la interioridad, no un despliegue de la exterioridad. Toca al s\u00ed-mismo, no a la \u2018persona\u2019. Eso no quiere decir que la conquista de s\u00ed no suponga una acci\u00f3n exterior, sino que el objetivo del trabajo no es alcanzar el \u00e9xito.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pues el \u00e9xito, como tal, es un hecho social y responde al imaginario del momento. De ah\u00ed su estrecha relaci\u00f3n con las modas. Nada puede ser m\u00e1s ajeno al trabajo ps\u00edquico, que empuja al individuo hacia la profundidad, con sus peligros,\u00a0 que la superficie y sus brillos. Lo singular se define por contraste con lo colectivo. No como oposici\u00f3n, necesariamente, simplemente como diferencia. Por eso puede ser tan dolorosa la b\u00fasqueda de s\u00ed, pues de hecho a\u00edsla en alguna medida del medio. Para la perspectiva psicoterap\u00e9utica, la meta es lograr un principio de realidad interior que asegure la concordancia entre sentimiento, pensamiento y acci\u00f3n en el individuo. Lo fundamental es la congruencia con uno mismo. Independientemente de lo esperado por el medio familiar y social.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde el punto de vista estrictamente personal, \u00e9xito y fracaso se relacionan m\u00e1s bien con la imagen ideal de nosotros mismos. Responde a la dial\u00e9ctica entre el \u2018yo ideal\u2019 y el \u2018ideal del yo\u2019. Estos conceptos freudianos remiten, el primero, a la visi\u00f3n omnipotente de uno mismo basado en la indiferenciaci\u00f3n de la madre omnipotente, la identidad con ella; el segundo a la asunci\u00f3n post-ed\u00edpica del complejo de castraci\u00f3n que instaura un supery\u00f3 que determina la autoexigencia moral. En la medida que nos identificamos con la primera figura, experimentamos un \u00e9xito ilusorio. Si es con la segunda, debemos partir del fracaso para adquirir penosamente el \u00e9xito. Desde un punto de vista cl\u00ednico, podemos entender la nostalgia del yo ideal como una depresi\u00f3n narcisista y la inseguridad ante la consecuci\u00f3n del ideal del yo como una angustia paralizante.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1s all\u00e1 de este detalle cl\u00ednico, quiero indicar que la sensaci\u00f3n de fracaso puede ser un hecho puramente imaginario y que el \u00e9xito real supone el penoso trabajo de transformar al supery\u00f3\u00a0 inducido en un yo autosatisfecho por los logros conseguidos. El primero remite al tiempo m\u00edtico de los or\u00edgenes, un no-tiempo, el segundo al tiempo lineal del desarrollo de la personalidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En esta dial\u00e9ctica se juega entonces el \u00e9xito o fracaso del an\u00e1lisis. Desde un punto de vista objetivo, el \u00e9xito del an\u00e1lisis se relaciona con la asunci\u00f3n del tiempo lineal y el fracaso con\u00a0 la fusi\u00f3n desesperada en el no-tiempo. En t\u00e9rminos m\u00e1s emp\u00edricos, el \u00e9xito del an\u00e1lisis, su final, corresponde a la comprensi\u00f3n de la incertidumbre de vivir y la asunci\u00f3n de la libertad propia. El fracaso, por el contrario, consiste en aferrarse al imaginario de una felicidad oce\u00e1nica, prenatal, previa a cualquier asunci\u00f3n de responsabilidades, anterior a la constituci\u00f3n de la libertad individual, pura dependencia de un poder externo vivido como propio.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde un punto de vista subjetivo, el \u00e9xito\/fracaso del an\u00e1lisis, su final\/frustraci\u00f3n, puede no ser com\u00fan a analista y analizando. El analista puede sentir que el analizando ya est\u00e1 listo para enfrentar su libertad y el analizando considerar que no ha recibido todo el apoyo que precisaba. O, por el contrario, el analista sentir que el analizando no ha asumido la responsabilidad de vivir y el analizando considerar que nadie en su vida le hab\u00eda ayudado y apoyado tanto.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero la pr\u00e1ctica permite pensar m\u00e1s bien en un acuerdo entre los dos polos de esta relaci\u00f3n, y que cuando se da por finalizado un an\u00e1lisis lo que se pone de manifiesto es el acuerdo entre analista y analizando en que el trabajo realizado no ha ca\u00eddo en saco roto y que ambos protagonistas han salido fortalecidos de \u00e9l. Aunque tal vez esto sea pedir mucho. La realidad emp\u00edrica es que el paciente, si no aprovecha unas vacaciones para desaparecer sin dar m\u00e1s se\u00f1ales de vida, comente en alg\u00fan momento que se encuentra mejor y considera llegado el momento de terminar con su tratamiento. A veces podemos esperar que un sue\u00f1o oriente esa decisi\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Independientemente de estos asuntos m\u00e1s concretos, lo que considero m\u00e1s relevante es entender el an\u00e1lisis, en su car\u00e1cter de psicoterapia, como un modo de enfocar la atenci\u00f3n sobre la vida ps\u00edquica sin plantearse tanto unos fines concretos, definidos de antemano, sino que el propio an\u00e1lisis vaya modificando los puntos de partida, tanto los sintom\u00e1ticos como la autoimagen positiva. Pues entiendo ortodoxamente el an\u00e1lisis como un dispositivo para ampliar la consciencia. Y eso significa ir encontr\u00e1ndose con lo inesperado, modificar perspectivas, puntos de vista, concepciones y agudizar la captaci\u00f3n de estados y contenidos ps\u00edquicos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No sabemos al iniciar un an\u00e1lisis a qu\u00e9 va a dar lugar, cu\u00e1l va a ser su duraci\u00f3n y qu\u00e9 temas van a resultar relevantes. Precisamente es esa actitud de apertura, de indeterminaci\u00f3n e incertidumbre, lo que ofrece el an\u00e1lisis, frente al encarcelamiento en posiciones que est\u00e1n impidiendo la vida. Se trata en un principio de cuestionar esas posiciones e indagar sobre las nuevas actitudes posibles que se est\u00e1n formando en el paciente. En t\u00e9rminos m\u00e1s estructurales, te\u00f3ricos, abstractos, el objetivo es salir del desequilibrio que produce la unilateralidad de las identificaciones ilusorias. Unilateralidad de funci\u00f3n ps\u00edquica, de actitud consciente, de ideolog\u00eda pol\u00edtica, religiosa, cultural.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1s concretamente, en el an\u00e1lisis se busca no tanto la realizaci\u00f3n de un modelo, por adecuado que resulte, sino la nueva composici\u00f3n de la pluralidad ps\u00edquica. Podemos hablar de la desaparici\u00f3n de los s\u00edntomas, de la redenci\u00f3n de la funci\u00f3n inferior, de la integraci\u00f3n de la personalidad, de la realizaci\u00f3n del s\u00ed-mismo, de la asunci\u00f3n de los l\u00edmites, de la roca de la castraci\u00f3n, la recomposici\u00f3n de las relaciones, la revitalizaci\u00f3n instintiva, etc. Son muchos los elementos a tener en cuenta para definir la asunci\u00f3n de la propia cordura, que siempre lo ser\u00e1 de una conducta que se despliega en un medio natural, familiar y social dado, con sus propias determinaciones. Para cada individuo, la \u00abcuraci\u00f3n\u00bb toma los modos espec\u00edficos que necesita en ese momento concreto de su vida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tal variabilidad, tal idiosincrasia influye necesariamente en lo que entendemos por \u00e9xito\/fracaso de una psicoterapia. Siempre ser\u00e1n relativos, no en un sentido cuantitativo sino cualitativo. Y, desde luego, la palabra final la pone el paciente, sea para alegrarse de lo conseguido o dolerse por el tiempo perdido sin conseguir sus fines. No es pues el analista quien determina el nivel alcanzado, aunque pueda dar fe de \u00e9l, definirlo y argumentarlo. El c\u00e9lebre caso de Freud conocido como \u00abEl hombre de los lobos\u00bb, de quien tenemos la documentaci\u00f3n de sus propias experiencias y de lo que sus egregios analistas dijeron de \u00e9l, debe hacernos reflexionar a todos los que nos dedicamos a estos menesteres.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En una palabra, el fracaso profesional es un hecho subjetivo de terapeuta y paciente. Incluso si es tan objetivo como la escena temida del suicidio del paciente, no ser\u00eda tan f\u00e1cil delimitar cu\u00e1l es la responsabilidad del terapeuta en ese tr\u00e1gico final del paciente. Aunque para el terapeuta ese hecho, como tantos otros de menos calado, sea una pesada carga y afecte a su \u2018persona\u2019 profesional. Precisamente, una de las caracter\u00edsticas de esta profesi\u00f3n es que el \u00e9xito del an\u00e1lisis se da necesariamente cuando el analizando ya no acude a la consulta. Mientras lo siga haciendo no habr\u00e1 roto con el v\u00ednculo con su analista, lo que revela una traza de dependencia (intelectual, emocional, sentimental, social\u2026.) no resuelta. Quiere esto decir que en t\u00e9rminos generales el analista no puede saber de forma precisa cu\u00e1l es el resultado de su trabajo. S\u00f3lo tiene la sensaci\u00f3n general de que esa persona se ha ido mejor que cuando vino al an\u00e1lisis, y el registro, si lo tiene, de sesiones, sue\u00f1os y dem\u00e1s datos relevantes, f\u00e1cticos, del paciente, con los que podr\u00e1 elaborar estudios de casos cl\u00ednicos o discursos te\u00f3ricos a los que sirvan de prueba o ejemplo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1s all\u00e1 de estas apreciaciones, puedo decir para terminar que a pesar de los discutible de esta pr\u00e1ctica profesional, de su dificultad de objetivaci\u00f3n, de los posibles errores monumentales que cometemos a diario (Bion habla de un porcentaje de 51\/49 errores \/aciertos por sesi\u00f3n), creo que la psicoterapia, en su decurso hist\u00f3rico desde Mesmer, cuando no desde el cham\u00e1n paleol\u00edtico, ha permitido a quienes la han experimentado cuestionar muchas de las posiciones que les imped\u00edan vivir, reflexionar como no lo habr\u00edan hecho nunca si no hubieran seguido su psicoterapia, liberarse de mucha inconsciencia e ignorancia, de mucho t\u00f3pico, accediendo a una experiencia m\u00e1s rica que la de la mera vivencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pues la psicoterapia, como hecho espiritual de Occidente en el hundimiento del orden simb\u00f3lico cristiano, ha dado lugar a una revoluci\u00f3n moral que ha fortalecido al individuo se\u00f1al\u00e1ndole todo el poder inconsciente que la superstici\u00f3n, aunque se vistiera con los ropajes de la teolog\u00eda, estaba bloqueando, causando ese bloqueo la psicopatolog\u00eda que desencaden\u00f3 su aparici\u00f3n hist\u00f3rica dentro de la psiquiatr\u00eda y la neurolog\u00eda, y que hoy constituye una antropolog\u00eda plural y optimista, una imagen del ser humano que le permite ser m\u00e1s justo con lo que en otros momentos se adscribi\u00f3 a las im\u00e1genes de Dios.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pues no es que los dioses est\u00e9n conformados a la imagen del hombre, como demuestran los hechos m\u00e1s expl\u00edcitos, sino que lo divino en el hombre se manifiesta en su m\u00e1xima inermidad, en su patolog\u00eda, que revela precisamente la represi\u00f3n de lo divino en \u00e9l. Una divinidad abisal \u2014inconsciente\u2014 que podemos llamar physis, logos, pneuma, telos, sentido, Dao o con los mil nombres de los dioses que han sido y ser\u00e1n, que expresan con su presencia \u2014imaginal, emocional, filos\u00f3fica, cotidiana\u2014 que por dolorosa que pueda resultar a veces, la libertad es el fen\u00f3meno humano por antonomasia. La psicoterapia, desde mi punto de vista cl\u00ednico, es un dispositivo para desplegar esa libertad, tambi\u00e9n conocida como creatividad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">Enrique Gal\u00e1n Santamar\u00eda<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">Madrid, agosto, 2018<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong>NOTA<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup><sup>[1]<\/sup><\/sup><\/a> La notaci\u00f3n corresponde a la <em>Obra completa<\/em> de Jung, dando en negrita el n\u00famero de volumen y con el signo \u00a7 el de p\u00e1rrafo. Cuando el segundo t\u00e9rmino no lleva el signo \u00a7, se refiere al n\u00famero de documento en el volumen correspondiente, siguiendo la notaci\u00f3n elegida en <strong>19,<\/strong> o a p\u00e1gina (p)<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ENRIQUE GAL\u00c1N SANTAMAR\u00cdA Enrique Gal\u00e1n S. es Licenciado en Psicolog\u00eda y un profundo conocedor de la obra de C.G. Jung. Miembro de la SEPA, EFPA, SIDPaJ\u00a0y de la Fundaci\u00f3n Carl Gustav Jung de Espa\u00f1a, donde fue su primer presidente y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/cara-a-cara-la-simetria-en-la-relacion-terapeutica-enrique-galan-santamaria\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6204","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6204"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6204\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6208,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6204\/revisions\/6208"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}