{"id":6088,"date":"2018-10-09T18:04:51","date_gmt":"2018-10-09T18:04:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=6088"},"modified":"2018-10-09T18:04:51","modified_gmt":"2018-10-09T18:04:51","slug":"susurran-los-daimones-cuantica-y-conciencia-trudy-o-de-bendayan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/susurran-los-daimones-cuantica-y-conciencia-trudy-o-de-bendayan\/","title":{"rendered":"Susurran los daimones: cu\u00e1ntica y conciencia &#8211; Trudy O. de Bendayan"},"content":{"rendered":"<div align=\"center\">\n<div id=\"profile\">\n<h3><strong>TRUDY\u00a0O. DE BENDAY\u00c1N<\/strong><\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/FotoTrudyBendayan.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-6089\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/FotoTrudyBendayan.jpg\" alt=\"FotoTrudyBendayan\" width=\"200\" height=\"292\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/FotoTrudyBendayan.jpg 236w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2009\/06\/FotoTrudyBendayan-205x300.jpg 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Trudy de Benday\u00e1n es una Analista Junguiana, Magister en Filosofia, con un Doctorado en Estudios Psicoanal\u00edticos. Reside en Caracas, Venezuela, es miembro de la IAAP (International Association for Analytical Psychology) y de la AVPA (Asociaci\u00f3n Venezolana de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica). Autora de dos libros: Anima Mundi y <em>Ecce Mulier: Nietzsche and the Eternal Feminine,<\/em>\u00a0Chiron Publishing. Dedicada a la practica privada y a la ense\u00f1anza. La\u00a0siguiente es la ponencia que la autora present\u00f3 en el VIII\u00a0Congreso Latinoamericano de Psicolog\u00eda Junguiana, realizado del\u00a011 al\u00a014 de julio\u00a0de 2018, en la ciudad de Bogot\u00e1, Colombia. Su publicaci\u00f3n fue autorizada por la autora<em>.<\/em><\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\"><\/div>\n<\/div>\n<h4 align=\"right\">E<em>l ser humano debe percibir que vive en un mundo<br \/>\n<\/em><em>que en cierto sentido es enigm\u00e1tico. Que en \u00e9l suceden y pueden<br \/>\n<\/em><em>experimentarse cosas que permanecen inexplicables\u2026<br \/>\n<\/em><em>Lo inesperado y lo inaudito son propios de este mundo.<br \/>\n<\/em><em>S\u00f3lo entonces la vida es completa.<br \/>\n<\/em><em>G. Jung<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><em>The no-man\u2019s land between<br \/>\n<\/em><em>\u00a0Physics and the Psychology of the Unconscious<br \/>\n<\/em><em>[is] the most fascinating yet darkest<br \/>\nhunting ground of our times.<br \/>\n<\/em><em>G. Jung<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Quisiera dar inicio a esta ponencia narrando un extra\u00f1o suceso ilustrativo del determinante poder que tiene la mente sobre la materia. Poseyendo una conciencia con fuerte acento aten\u00e9ico, en un intento de rendirle reconocimiento al mundo irracional, me dispuse a realizar una pintura a fin de honrar a Dionisio, personificaci\u00f3n por excelencia del \u00e1mbito inconsciente. No teniendo lienzo, me acord\u00e9 de una tabla guardada en el s\u00f3tano que podr\u00eda fungir como tal. Cu\u00e1l no ser\u00eda mi sorpresa cuando al colocarla frente a mi e intentar trazar un boceto de la ditir\u00e1mbica deidad, observ\u00e9 extra\u00f1as figuras formadas por el entrecruce de vetas claras y oscuras en la madera. Confieso que pens\u00e9 en la posibilidad de un delirio s\u00fabito por lo que solicit\u00e9 a mi hija menor que actuase a modo de principio de realidad. Para ello, le hice entrega de una tiza y le ped\u00ed que, sin mirar lo que yo estuviera haciendo simult\u00e1neamente en la parte superior del panel, trazase los contornos de las im\u00e1genes que pod\u00eda distinguir en la parte inferior. Cu\u00e1l no ser\u00eda la sorpresa de ambas cuando aparecieron con toda precisi\u00f3n nueve figuras femeninas con t\u00fanicas que, cual sacerdotisas, parec\u00edan realizar una danza ritual. Adem\u00e1s, surgi\u00f3 un paisaje natural en el trasfondo de la esquina superior (ver im\u00e1genes al final). Lo que me rest\u00f3 fue tan solo darle color con pintura acr\u00edlica. Dibujar a Dionisos hubiese sido un acto racional pues naci\u00f3 de la voluntad consciente. Actualmente, el tabl\u00f3n tiene un lugar de honor en mi consulta y funge a modo de testimonio de la existencia de una realidad de orden trascendente y misterioso que siempre debo de tomar en cuenta en el encuentro anal\u00edtico.<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este orden enigm\u00e1tico, propio del mundo noum\u00e9nico, hab\u00eda interesado de sobremanera a C. G. Jung quien, a lo largo de su vida, protagoniz\u00f3 y testimoni\u00f3 numerosos sucesos que escapan a la l\u00f3gica racional similares al mencionado. A partir de tales experiencias, Jung se convenci\u00f3 de la existencia indudable de una realidad trascendente. Cont\u00f3 para la aguerrida formulaci\u00f3n de tales fen\u00f3menos acausales con la ayuda de una mente af\u00edn como la del laureado f\u00edsico te\u00f3rico Wolfgang Pauli (1900-1958), uno de los padres fundadores del paradigma del universo subat\u00f3mico y ganador del Nobel de F\u00edsica (1945), adem\u00e1s se interes\u00f3 en los experimentos sobre fen\u00f3menos paranormales llevados a cabo por el bot\u00e1nico norteamericano J. B. Rhein en el Laboratorio Parapsicol\u00f3gico de la Universidad de Duke y a quien conoci\u00f3 personalmente en 1937. Rhine fue quien acu\u00f1\u00f3 en el a\u00f1o 1935 el t\u00e9rmino de \u201cpercepci\u00f3n extrasensorial\u201d (ESP) y realiz\u00f3 rigurosos an\u00e1lisis estad\u00edsticos sobre la telepat\u00eda, precognici\u00f3n, clarividencia y psicoquin\u00e9sis.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung estaba particularmente convencido de la necesidad de la concurrencia de los n\u00f3veles paradigmas de la f\u00edsica para el desarrollo de sus ideas m\u00e1s visionaria. Einstein, quien fue su convidado en varias ocasiones, tuvo una influencia sustancial sobre el pensamiento del psiquiatra suizo: \u201cFue Einstein quien, en primer lugar, me hizo pensar sobre la relatividad del tiempo y del espacio, y su condicionalidad ps\u00edquica. Despu\u00e9s de treinta a\u00f1os, este estimulo inicial me condujo a mi relaci\u00f3n con el f\u00edsico y Profesor W. Pauli y a mi tesis sobre sincronicidad ps\u00edquica\u201d (Jung. 1976, p. 109). Sin embargo, las influencias m\u00e1s significativas sobre Jung fueron los postulados de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica surgida en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX. Por su parte, Pauli tambi\u00e9n experiment\u00f3 extra\u00f1os efectos con su sola presencia que llegaron a conocerse como el \u201cefecto Pauli\u201d los cuales se iban acumulando por montones. Los f\u00edsicos que trabajaban con \u00e9l en la universidad llegaron a pensar que la presencia de Pauli en el laboratorio e inclusive su cercan\u00eda produc\u00eda severos da\u00f1os a los equipos. Otto Stern \u2013un colega- se vio obligado a tomar medidas desesperadas. Decidi\u00f3 que la \u00fanica manera que pod\u00eda proteger su laboratorio del efecto Pauli era prohibir la entrada al propio Pauli. Por su parte, el f\u00edsico era un ferviente creyente del efecto que generaba su presencia y se cuestionaba si \u00e9l emanaba cierta clase de poder. Jung y Pauli se retroalimentaron de la especialidad del otro. Jung consider\u00f3 que ambos \u00e1mbitos de saber arribaron a ideas que mostraban una notable similitud (cf. Jung 1946\/1960:440) e insist\u00eda en la necesidad de comuni\u00f3n entre los dos campos epistemol\u00f3gicos. Por su parte, Pauli concluy\u00f3 que resultar\u00eda de lo m\u00e1s satisfactorio si la f\u00edsica y la psique puedan ser asumidas como aspectos complementarios de una misma realidad (cf. W. Pauli,<em> 1955, p. 210).<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\"><strong>[ii]<\/strong><\/a> <\/em>Por ello, Jung advirti\u00f3 que el estudio de la identidad entre el continuum que constituye el \u00e1mbito ps\u00edquico y el material debe ser \u201cde la mayor relevancia te\u00f3rica\u2026 pues, servir\u00e1 de puente entre la aparente inconmensurabilidad del mundo f\u00edsico y del ps\u00edquico\u201d (cf. Jung 1946\/1960:440). Para Jung esta alianza ser\u00eda del mayor provecho, no s\u00f3lo para explicar la transgresividad de los arquetipos, es decir, su capacidad de manifestaci\u00f3n tanto en el mundo ps\u00edquico como en el material (cf. Ibid: 964) sino, adem\u00e1s, ayudar\u00eda a suprimir el escepticismo surgido por la aplicaci\u00f3n de \u201cteor\u00edas incorrectas y no por la observaci\u00f3n de los hechos [acausales], los cuales tienen una existencia propia\u201d (cf. Ibid: 440) \u2013Jung advierte: \u201cNing\u00fan observador imparcial podr\u00eda negarlos\u201d (cf. Ibid).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Debido a razones de tiempo me limitar\u00e9, en esta presentaci\u00f3n, a esbozar algunos postulados \u2013desde la perspectiva cu\u00e1ntica- capaces de fundamentar los fen\u00f3menos acausales que tanto ocuparon a Jung.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Antes de adentrarnos en el tema, estimo la necesidad que se tiene de diferenciar los postulados de la f\u00edsica cl\u00e1sica y los de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La f\u00edsica cl\u00e1sica, fundada por Isaac Newton (1642-1727) se enra\u00edza en cinco principios que estima constituyen la realidad. Tales principios se llevan a cabo dentro del marco de un espacio y tiempo absolutamente fijos.<\/h4>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>\n<h4>La <strong>realidad<\/strong> se refiere al hecho de asumir al mundo f\u00edsico como objetivamente real. Es decir, existe con independencia del observador. Observado o no, el universo resulta inmutable.<\/h4>\n<\/li>\n<li>\n<h4>La <strong>localidad <\/strong>se refiere a la idea de los objetos solo pueden influenciarse entre s\u00ed a trav\u00e9s del contacto directo.<\/h4>\n<\/li>\n<li>\n<h4>La <strong>causalidad<\/strong>, asume que la flecha del tiempo apunta hacia una sola direcci\u00f3n y que la relaci\u00f3n causa y efecto es absolutamente fija.<\/h4>\n<\/li>\n<li>\n<h4>La <strong>continuidad <\/strong>asume la imposibilidad de existencia de saltos discontinuos en la naturaleza. No hay pasos bruscos de un estado a otro, m\u00e1s bien una gradaci\u00f3n del cambio de los estados.<\/h4>\n<\/li>\n<li>\n<h4>El <strong>determinismo<\/strong> se refiere a que todo en el universo avanza de forma ordenada y, por ende, predecible. De all\u00ed, la sentencia de Einstein que reza: \u201cDios no juega a los dados con el universo\u201d.<\/h4>\n<\/li>\n<\/ol>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si bien el mundo newtoniano ofrece predicciones absolutas y definitivas a nivel macrosc\u00f3pico no resulta v\u00e1lido cuando se trata del universo de las part\u00edculas elementales. Asimismo, desde una perspectiva humanista, el modelo mecanicista\/racional, concibe al hombre, como un ente \u201carrojado al mundo\u201d enajenado de su entorno y extra\u00f1o en un Universo independiente de \u00e9l. Asumido tan solo como una pieza de engranaje de un inmenso mecanismo de relojer\u00eda, donde todo encaja perfectamente y en el que rigen unas leyes fijas e inmutables, en ausencia de toda influencia de la mente y de la conciencia. Prevalece el concepto de \u00e1tomos duros e indivisibles que act\u00faan a semejanza de las bolas de billar. Cabe destacar, que anterior a Newton, el fil\u00f3sofo, matem\u00e1tico y f\u00edsico franc\u00e9s Ren\u00e9 Descartes (1596-1650) dio inicio a la era del escepticismo racional generando con ello la nefasta escisi\u00f3n entre mente y materia. Esto produjo una alienaci\u00f3n del sujeto de la naturaleza y, de s\u00ed mismo, como ente natural. Los postulados cartesiano-newtonianos han condicionado nuestra visi\u00f3n de mundo y se han arraigado como f\u00e9rreas convicciones no s\u00f3lo en la esfera de la ciencia sino, adem\u00e1s, en la psique colectiva convirti\u00e9ndonos en ap\u00f3stoles de visiones obsoletas. Sin embargo, para la exploraci\u00f3n del universo subat\u00f3mico es de vital importancia la concurrencia del paradigma cu\u00e1ntico el cual rompe con estas cinco suposiciones b\u00e1sicas de la f\u00edsica cl\u00e1sica. A saber:<\/h4>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>\n<h4>El universo no existe con independencia del observador. El observador influye sobre la realidad haciendo de este un ente participativo y creativo.<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[iii]<\/a> Al observar una part\u00edcula cu\u00e1ntica, se estar\u00e1 alterando su comportamiento (Interpretaci\u00f3n de Copenhague). Esta es una deducci\u00f3n que surge del principio de incertidumbre de Heisenberg.<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[iv]<\/a> Es la nebulosa cu\u00e1ntica<strong>. <\/strong>Establece que cuando una propiedad de un sistema microsc\u00f3pico queda expuesta o es bien definida, entonces otra propiedad se vuelve oscura e incierta. Esto supone un cambio b\u00e1sico en la naturaleza de la f\u00edsica, ya que se pasa de un conocimiento absolutamente preciso en teor\u00eda (aunque no en la pr\u00e1ctica) a un conocimiento basado s\u00f3lo en probabilidades, en la f\u00edsica estad\u00edstica. En consecuencia<strong>, <\/strong>las leyes fundamentales expresan posibilidades, no certidumbres. De tal manera, a diferencia de la visi\u00f3n cl\u00e1sica, en el mundo subat\u00f3mico no podemos hablar de estados definitivos, sino, probabil\u00edsticos, o, en otras palabras, se puede considerar una variedad de factibles futuros. Pues cualquier part\u00edcula existe te\u00f3ricamente en todos sus estados de forma simult\u00e1nea (superposici\u00f3n). No obstante, la interacci\u00f3n entre el sistema y el observador produce una perturbaci\u00f3n (el misterioso colapso de la funci\u00f3n de onda o el estado abierto a todas las posibilidades)<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[v]<\/a> que da como resultado la aparici\u00f3n de una entidad fija quedando eliminadas las otras probabilidades. Tal realidad, nos convierte en eternos creadores y destructores.<\/h4>\n<\/li>\n<\/ol>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por todo lo mencionado cabe concluir que el modelo cu\u00e1ntico es profundamente indeterminista. Nunca podemos conocer con precisi\u00f3n el estado cu\u00e1ntico de una part\u00edcula; en todas las ocasiones se presenta un peque\u00f1o margen de incertidumbre pues parte de la informaci\u00f3n resulta elusiva. La conciencia del observador siempre estar\u00e1 incluida en la observaci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, la conciencia ser\u00eda el factor determinante en el colapso de la funci\u00f3n onda. Por ende, al nuevo paradigma le es inherente una innegable implicaci\u00f3n filos\u00f3fica y psicol\u00f3gica. De tal manera, \u201cning\u00fan fen\u00f3meno es un fen\u00f3meno hasta que es un fen\u00f3meno observado\u201d (J. Wheeler, 1978). Por ende, se imposibilita una formulaci\u00f3n de las leyes de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica que no se refiera a la conciencia (cf. E. Wigner.1964, pp. 248-264).<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[vi]<\/a><\/h4>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"2\">\n<li>\n<h4>La no-localizaci\u00f3n reemplaza a la localizaci\u00f3n. Este es uno de los postulados m\u00e1s asombrosos y enigm\u00e1ticos de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica. El entrelazamiento cu\u00e1ntico o conexi\u00f3n instant\u00e1nea, rompe con la noci\u00f3n de la total separaci\u00f3n de los objetos. Los objetos cu\u00e1nticos pueden conectarse instant\u00e1neamente a trav\u00e9s del tiempo y espacio. En t\u00e9rminos sencillos podemos se\u00f1alar que una part\u00edcula cu\u00e1ntica, una vez que ha estado en contacto con otra, retiene esa conexi\u00f3n, aunque las mismas se separen. As\u00ed, un electr\u00f3n individual es capaz de influir instant\u00e1neamente a cualquier otra part\u00edcula aun hall\u00e1ndose separada por miles de kil\u00f3metros de distancia y a pesar de que entre las mismas no se produzca ning\u00fan intercambio de fuerza o energ\u00eda. Esta teor\u00eda fue comprobada experimentalmente por el f\u00edsico franc\u00e9s Alain Aspect en 1982. La simultaneidad se opuso a la teor\u00eda de Einstein de que nada viaja m\u00e1s r\u00e1pido que la luz afirmando con ello la existencia de la \u201cacci\u00f3n fantasmal a la distancia\u201d como calific\u00f3 a este fen\u00f3meno el mismo Einstein.<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[vii]<\/a> Si nos imaginamos que todo lo existente en el Universo surgi\u00f3 del gran Big Bang, entonces todas las part\u00edculas estar\u00edan interconectadas.<\/h4>\n<\/li>\n<\/ol>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todo ello, nos obliga a aceptar que el universo es no local, los objetos son inseparables y las m\u00faltiples regiones que suponemos lo conforman no son independientes. O, dicho de manera m\u00e1s hermosa por el m\u00edstico y poeta ingl\u00e9s, Francis Thompson; \u201ctodas las cosas por un poder inmortal, cerca o lejos, est\u00e1n unidas ocultamente entre s\u00ed, de tal modo que no se puede agitar una flor sin perturbar a una estrella\u201d (<em>The Mistress of Vision, <\/em>XXI).<\/h4>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"3\">\n<li>\n<h4>La nueva visi\u00f3n de la realidad anula la causalidad en virtud de que la teor\u00eda de gravedad revela que la supuesta flecha fija del tiempo es tan solo una ilusi\u00f3n. La causalidad postula que todo efecto debe tener siempre una causa y que, en id\u00e9nticas circunstancias, una causa siempre debe tener el mismo efecto. La causalidad est\u00e1 relacionada con el principio de localidad, y, por ende, con el tiempo y el espacio. Como ha quedado demostrado emp\u00edricamente, el principio de localidad no funciona a nivel de las part\u00edculas elementales: el entrelazamiento se encuentra fuera del espacio y del tiempo. Puesto que a peque\u00f1a escala ni el espacio ni el tiempo son uniformes ni continuos, desaparece la obligada conexi\u00f3n causa-efecto ya que esta resulta una funci\u00f3n de sucesi\u00f3n temporal. Y, aunque parezca incongruente, podemos conocer los efectos en ausencia de las causas. O, tambi\u00e9n es factible se\u00f1alar que, dentro de la teor\u00eda de la mec\u00e1nica ondulatoria, de una misma causa no siempre se deriva un mismo efecto: existe una variedad de efectos posibles.<\/h4>\n<\/li>\n<\/ol>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung cuestiona la causalidad reiteradamente en sus escritos.<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[viii]<\/a> Percibe la elasticidad del tiempo y del espacio y concluye que los estados mentales afectan la percepci\u00f3n de estas categor\u00edas. All\u00ed residen los entretelones ps\u00edquicos de la sincronicidad. El factor ps\u00edquico es el determinante. En raz\u00f3n de ello advierte:\u00a0\u201cLa posible trascendencia del espacio-tiempo es de tal importancia que debiera estimular el esp\u00edritu de investigaci\u00f3n para realizar su mayor esfuerzo\u201d (Jung 1934\/1960: 813).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Estimo que este descubrimiento en particular hubiese representado para Jung un momento apote\u00f3sico.<\/h4>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li>\n<h4>Queda, asimismo, anulada la noci\u00f3n de continuidad pues la propia tela de la realidad cu\u00e1ntica es discontinua: el salto cu\u00e1ntico se aplica al cambio de estado entre diferentes niveles de energ\u00eda. Tal expresi\u00f3n ha entrado a formar parte de nuestro lenguaje cotidiano cuando nos referimos al cambio brusco de circunstancias a otras de manera s\u00fabita, sin sucesos intermedios. Un ejemplo dentro de la teor\u00eda del caos<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[ix]<\/a> ser\u00eda el llamado \u201cefecto mariposa\u201d.<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[x]<\/a> Una leve variaci\u00f3n en las condiciones iniciales de un determinado sistema puede producir un efecto de gran magnitud. Por ejemplo, el batir de alas de una mariposa en Paris podr\u00eda generar un tornado en New York d\u00edas despu\u00e9s.<\/h4>\n<\/li>\n<\/ol>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"5\">\n<li>\n<h4>Finalmente, resulta obsoleta la noci\u00f3n de determinismo pues la misma se fundamenta en las suposiciones de causalidad, realidad y certidumbre, ninguna de las cuales existe m\u00e1s en t\u00e9rminos absolutos. Ha quedado demostrado que la naturaleza no es determinista, lo \u00fanico que podemos determinar son probabilidades. El principio de incertidumbre es inherente al universo de la microf\u00edsica.<\/h4>\n<\/li>\n<\/ol>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el mundo cu\u00e1ntico rigen leyes diferentes de las que conocemos en el rango ordinario de nuestra experiencia perceptiva de la realidad. Las part\u00edculas at\u00f3micas y subat\u00f3micas se comportan de manera ins\u00f3lita para nuestra percepci\u00f3n. Sabemos que la realidad observada es una ilusi\u00f3n; lo que percibimos como s\u00f3lido no lo es en realidad. Patrones energ\u00e9ticos y de vibraci\u00f3n conforman y estructuran la materia: como bien lo se\u00f1ala el cient\u00edfico e inventor serbio-americano Nikola Tesla: \u201cSi quieres entender el universo piensa en energ\u00eda, frecuencia y vibraci\u00f3n.\u201d Esta cosmovisi\u00f3n hol\u00edstica ha suturado la nefasta escisi\u00f3n cuerpo-mente; hombre-mundo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por ello, si bien \u201cla visi\u00f3n de Newton nos desgarr\u00f3 del tejido universal\u201d (Zohar, D. 1991, p.2) despojando al mundo de su encantamiento, la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica vuelve para reencantarlo con su misterio y sentimiento reverencial epif\u00e1nico pleno de significado. Lo numinoso cobra una fuerza inusitada.\u00a0 A diferencia de la \u00f3ptica individualista de la mec\u00e1nica cl\u00e1sica, desde la visi\u00f3n del universo participativo, las part\u00edculas subat\u00f3micas no ofrecen ning\u00fan sentido aisladas, unas de las otras, sino, m\u00e1s bien, en funci\u00f3n de sus relaciones. El universo es una urdimbre de relaciones interdependientes. Los nuevos postulados nos sumergen en un mundo tan fant\u00e1stico y desconocido como el de la Alicia de Carroll. Con todo, para muchos, resulta dif\u00edcil abandonar la arraigada creencia de un Universo determinista en el que \u201cDios no juega dados\u201d para asumir que el mundo real no es aquel que percibimos de forma inmediata: nos topamos fen\u00f3menos que no son explicables desde la perspectiva de las experiencias cotidianas pues a\u00fan no podemos interpretarlas desde nuestro actual indeterminismo epistemol\u00f3gico.<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[xi]<\/a> Resulta dificultoso aceptar que la ciencia misma sostenga que una part\u00edcula pueda estar en dos lugares simult\u00e1neamente, que puede surgir de la nada, que puede comportarse como onda (pisque\/mundo invisible) o como corp\u00fasculo (materia\/mundo visible) dependiendo del observador, que pueda atravesar cuerpos s\u00f3lidos, compartir conexiones fantasmales a pesar de estar distanciadas o pueda, como el gato de Schr\u00f6dinger, estar vivo y muerto a la vez. Nos vemos en la inminente necesidad de aprender a abrazar la paradoja inherente al mundo inconsciente donde todos los opuestos coexisten. Niels Bohr, premio Nobel de F\u00edsica (1922) por sus importantes contribuciones a la teor\u00eda cu\u00e1ntica, coment\u00f3 en referencia a este novel paradigma, si \u201cla mec\u00e1nica cu\u00e1ntica no lo deja a uno perplejo, es que no ha entendido.\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es relevante destacar que, desde nuestro sustrato ontol\u00f3gico, estamos conectados indefectiblemente entre nosotros y con el mundo a trav\u00e9s de una matriz relacional indivisible &#8211; una especie de <em>matrix<\/em> o <em>iCloud <\/em>&#8211; que es un mar pulsante de energ\u00eda: un vasto campo cu\u00e1ntico\u201d en el que todo lo existente est\u00e1 interconectado (cf. McTaggart. 2002, p. 23) <a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[xii]<\/a> Por ende, a nivel fundamental, los seres vivos\u2026 somos paquetes de energ\u00eda cu\u00e1ntica intercambiando informaci\u00f3n constantemente con este inextinguible mar de energ\u00eda. (cf. Ibid.). En otras palabras, el universo resulta ser una urdimbre interconectada que se encuentra fuera del espacio y del tiempo. Desde ese \u00e1mbito inextricable e infinito, sede del \u201cconocimiento absoluto\u201d<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[xiii]<\/a> (Jung), nos susurran los daimones a trav\u00e9s de fen\u00f3menos acausales como la sincronicidad, intuici\u00f3n, inspiraci\u00f3n y sue\u00f1os. La\u00a0 teor\u00eda del campo unificador podr\u00eda dar cuenta de muchos otros fen\u00f3menos tales como la telequinesis, psicoquin\u00e9sis, clariaudiencia, combusti\u00f3n espont\u00e1nea, experiencias extra-corp\u00f3reas, dermograf\u00eda (estigmatizaciones), \u201cmal de ojo\u201d, sanaciones con la utilizaci\u00f3n de la medicina vibracional, efecto placebo, mediumnidad, memorias de vidas pasadas, materializaciones y des-materializaciones, poder de la oraci\u00f3n, trabajo con cristales de agua (Emoto), s\u00edndrome de miembro fantasma, visi\u00f3n de auras, fen\u00f3menos de <em>poltergeist,<\/em> alteraci\u00f3n de procesos qu\u00edmicos y biol\u00f3gicos, psicometr\u00eda, radiestesia y manifestaciones m\u00e1nticas en general.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El susurro de los daimones, o la informaci\u00f3n recibida por los visionarios, genios, intuitivos, por medio de nuestros sue\u00f1os y de los numerosos <em>fen\u00f3menos<\/em> acausales, podr\u00eda explicarse por una sensibilidad particular de acceder a esa matriz energ\u00e9tica y gen\u00e9sica que nos conecta con un saber trascendente que, por hallarse fuera del continuum espacio\/tiempo, contiene toda la informaci\u00f3n pasada, presente y futura. Esta informaci\u00f3n nos puede llegar en fragmentos o en su totalidad. Desde una perspectiva creativa, podemos se\u00f1alar que los daimones le susurraron al o\u00eddo \u201cLos siete sermones de los muertos\u201d a Jung y el Zaratustra a Nietzsche.<a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[xiv]<\/a> Julio Verne y Leonardo da Vinci deb\u00edan tener una conexi\u00f3n muy particular con ese saber visionario. Tambi\u00e9n los daimones se colaron en los sue\u00f1os del poeta S. T. Coleridge susurr\u00e1ndole el poema completo del <em>Kubla Khan, <\/em>A Mary Shelley su <em>Frankestein, <\/em>a R. L. Stevenson, <em>Jeckyll and Hyde, <\/em>a Bohr la estructura del \u00e1tomo, al creador de la m\u00e1quina de coser, E. Howe, el ojo de la aguja, al qu\u00edmico Friedrich Kekul\u00e9, le revelaron la estructura c\u00edclica del benceno -que no lograba descifrar- a trav\u00e9s de la imagen de una serpiente mordi\u00e9ndose la cola (<em>ouroborus)<\/em>. Al reportar este descubrimiento durante una conferencia cient\u00edfica, Kekul\u00e9 se\u00f1al\u00f3: \u201cAprendamos a so\u00f1ar, caballeros, y despu\u00e9s quiz\u00e1 podamos encontrar la verdad.\u201d Los ejemplos a este respecto son innumerables.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ervin Lazlo, fil\u00f3sofo de la ciencia, para explicar la recepci\u00f3n de informaci\u00f3n de este \u00e1mbito sutil, utiliza el s\u00edmil de una radio en la que nuestra anchura de banda se ampl\u00eda [y] las partes receptivas de nuestro sistema se hacen m\u00e1s receptivas a un gran n\u00famero de longitudes de onda del Campo [unificador] (cf. McTaggart 2002, p. 191). Hay individuos que nacen con una anchura considerable de banda como los genios y creadores, otros pueden desarrollarlo a trav\u00e9s de la meditaci\u00f3n, de la visualizaci\u00f3n, de una atenci\u00f3n aguda, del desarrollo de nuestra capacidad simb\u00f3lica, por medio de las diversas t\u00e9cnicas de imaginaci\u00f3n activa, estados de trance, pr\u00e1cticas espirituales, el poder la intenci\u00f3n, etc. Personalmente, en mi pr\u00e1ctica terap\u00e9utica he trabajado poniendo el \u00e9nfasis en los sue\u00f1os, amplificaciones y la visualizaci\u00f3n. Esta \u00faltima t\u00e9cnica busca apuntar directamente al deseo del paciente. Entendi\u00e9ndose como un deseo no regido por los afanes consumistas de moda sino, m\u00e1s bien, por las demandas del alma. Cabe destacar que tal teor\u00eda del campo unificador omni inform\u00e1tico tambi\u00e9n puede dar cuenta del caso en que en sue\u00f1os -u otros estados de <em>abaissement mental<\/em>&#8211; somos capaces de hablar idiomas desconocidos en la vigilia, mostrar habilidades sorprendentes, viajar a tierras ignotas, conversar con personajes de otras \u00e9pocas, etc. O como tan hermosamente lo se\u00f1ala el m\u00edstico, poeta y grabador ingl\u00e9s, William Blake: \u00abCuando las puertas de la percepci\u00f3n se abran, el hombre ver\u00e1 las cosas como realmente son, infinitas.\u201d A pesar de que tengo m\u00e1s interrogantes que respuestas, puedo advertir que \u201cmenos interpretaci\u00f3n y m\u00e1s imaginaci\u00f3n\u201d, ha resultado un precepto estimulante, generoso y sorprendente tanto para el paciente como para el terapeuta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para finalizar me resta se\u00f1alar que, a partir de la muerte de Jung en 1961, se han dado pasos reveladores en esta \u00e1rea del conocimiento que nos permiten descender a\u00fan m\u00e1s a trav\u00e9s \u201cde la madriguera del conejo\u201d y cuyas implicaciones ampl\u00edan el espectro y alcance de la teor\u00eda junguiana. Tal realidad nos coloca en la posici\u00f3n \u00e9tica de revaluar nuestro cuerpo de saber \u2013 y quehacer anal\u00edtico- a la luz de los cambios de paradigma y de sus profundas implicaciones ontol\u00f3gicas. En la actualidad, Jung estar\u00eda acompa\u00f1ado por un nutrido grupo de notables pensadores de diversas ramas del saber (mec\u00e1nica cu\u00e1ntica, epigen\u00e9tica, psiconeuroinmunolog\u00eda, medicina som\u00e1tica, etc. -quienes avalar\u00edan sus postulados m\u00e1s pol\u00e9micos los cuales se fundamentan en un contacto con niveles profundos o diferentes de la realidad no sometidos a las leyes espaciotemporales (Teor\u00eda del campo unificado o cu\u00e1ntico, pleroma, inconsciente colectivo o <em>Unus mundus<\/em>).<a href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\"><em><strong>[xv]<\/strong><\/em><\/a><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de destacar, una vez m\u00e1s, el car\u00e1cter visionario de C. G. Jung y aplaudir la valent\u00eda de haberse sobrepuesto a los prejuicios de su \u00e9poca para formular sus conceptos m\u00e1s controversiales, quisiera sugerir el necesario \u00a0dialogo interdisciplinario -particularmente con especialistas vinculados a la cu\u00e1ntica- a fin de ampliar nuestros horizontes conceptuales\u00a0 pues, este paradigma promete darle al \u201cprincipio conector acausal\u201d \u2013el cual requiere de la trascendencia del continuum espacio-tiempo- un grado de respetabilidad cient\u00edfica<a href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\">[xvi]<\/a> y un sustrato epistemol\u00f3gico adecuado para lograr una visi\u00f3n ontol\u00f3gica m\u00e1s acorde a los nuevos descubrimientos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&#8211; Jung, C. G. 1976. <em>Letters 2. <\/em>(<em>1951-1961<\/em>)<em>. <\/em>G. Adler (edit.) and A. Jaffe. London: Routledge and Kegan Paul.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">-(1934\/1960). \u201cOn the Nature of the Psyche\u201d in <em>Collected Works, <\/em>Vol. 8. <em>The Structure and Dynamics of the Psyche. <\/em>London: Routledge and Kegan Paul.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">-(1952\/1969). \u201cSynchronicity: An Acausal Connecting Principle\u201d in <em>Collected Works, <\/em>Vol. 8. <em>The Structure and Dynamics of the Psyche. <\/em>London: Routledge and Kegan Paul.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&#8211; McTaggart, L. (2002). <em>El Campo. <\/em>M\u00e1laga-Espa\u00f1a: Editorial Sirio.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&#8211; Miller, A. I. (2009). <em>Deciphering the Cosmic Number: The Strange Friendship between Wolfgang Pauli and Carl Jung<\/em>. New York: W. W. Norton &amp; Compa-<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">&#8211; Pauli, W. (1955). \u00a0\u201cThe Influence of Archetypal Ideas of the Scientific Theories of Kepler\u201d in C. G. Jung and W. Pauli, <em>The Interpretation of Nature and the Psyche. <\/em>New York: Pantheon Books.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">-Wheeler, J. A, (1978). \u201cThe \u2018past\u2019 and the \u2018delay-choice\u2019 double-slit experiment. En <em>Mathematical Foundations of Quantum Theory. <\/em>A. R. Marlow (edit.), 9-48. Nueva York: Academic Press.<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">-Wigner, E. 1(964). <em>The Monist <\/em>48 (2). \u201cTwo Kinds of Reality.\u201d Smith, B. (edi.) Volume 48, Issue 2. April 1964.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">-Zohar D. (1991). <em>The Quantum Self.<\/em> London: Flamingo<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">\u00a0<strong>NOTAS\u00a0<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00a0[i] En 1987, el f\u00edsico Robert G. Jahn y la psic\u00f3loga cl\u00ednica Brenda J. Dunne, ambos de la Universidad de Princeton, hab\u00edan anunciado que despu\u00e9s de m\u00e1s de una d\u00e9cada de experimentaci\u00f3n rigurosa en el <em>Princeton Engineering Anomalies Research Laboratory<\/em>, hab\u00edan acumulado evidencias inequ\u00edvocas de como la mente puede interactuar con la realidad f\u00edsica y modificarla. Han publicado una amplia bibliograf\u00eda al respecto.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a> Similar conclusi\u00f3n lleg\u00f3 C. A. Maier en su trabajo \u201cModern Physics-Modern Psychology\u201d cuando escribe, \u201cEntre la f\u00edsica y la psicolog\u00eda existe realmente \u2018una aut\u00e9ntica relaci\u00f3n de complementaridad\u201d (Jung 1946\/1960:440).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\"><\/a>[iii] La realidad f\u00edsica no existe independientemente del sistema de medici\u00f3n y de las interpretaciones. Los constituyentes fundamentales de la realidad \u201call\u00e1 afuera\u201d no parec\u00edan existir independientemente de los sistemas de medici\u00f3n. Esto acab\u00f3 con las posiciones filos\u00f3ficas del realismo cient\u00edfico y el reduccionismo<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[iv]<\/a> La velocidad y la posici\u00f3n de una part\u00edcula no pueden ser medidas simult\u00e1neamente con precisi\u00f3n, por muy perfeccionado que sea el instrumento de medici\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\"><\/a>[v] Seg\u00fan el principio de dualidad\u201d onda\/part\u00edcula (de Broglie, 1924), las entidades subat\u00f3micas pueden comportarse como part\u00edculas (o corp\u00fasculos), en cuyo caso tienen masa y, por ende, ocupan un lugar en el espacio o, pueden comportarse como ondas de masa nula que se extienden en el espacio y carecen de posici\u00f3n definida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[vi] Sugiero investigar el experimento de la doble rendija de Thomas Young, descrito en 1801 y aclamado dos siglos despu\u00e9s por la revista titulada \u201cEl mundo f\u00edsico\u201d como el \u201cexperimento m\u00e1s hermoso\u201d, al describir este experimento el f\u00edsico te\u00f3rico y Nobel de F\u00edsica (1965), Richard Feynman dijo\u201d Escog\u00ed examinar un fen\u00f3meno que es imposible, <em>absolutamente<\/em> imposible, de explicar por ninguno de los medios cl\u00e1sicos: y en el cual yace el coraz\u00f3n de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica. En realidad, contiene un misterio \u00fanico\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[vii]<\/a> Einstein se resisti\u00f3 al indeterminismo cu\u00e1ntico y lo adjudic\u00f3 como una consecuencia de una ignorancia epistemol\u00f3gica respecto a ciertos valores relevantes o variables ocultas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[viii]<\/a> Jung reconoci\u00f3 que bajo ciertas circunstancias ps\u00edquicas es posible que el espacio y el tiempo se relativicen y puedan ser totalmente trascendidos. Concluy\u00f3 que, \u201cen relaci\u00f3n con la psique, el espacio y el tiempo\u2026 son \u2018el\u00e1sticos\u2019 y pueden ser reducidos al punto de desaparici\u00f3n\u201d (Jung 1952\/1969: 435). Incluso caracteriz\u00f3 a la sincronicidad como \u201cuna relatividad ps\u00edquicamente condicionada del espacio y el tiempo\u201d (Jung 1952\/1969:435). A\u00fan m\u00e1s, estaba convencido que, a nivel de la psique inconsciente, el espacio y el tiempo \u201cno existen en s\u00ed mismos, sino que son \u2018postulados\u2019 por la mente consciente\u201d (Jung 1952\/1969: 435).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[ix] Todo sistema ca\u00f3tico es sensible a las condiciones iniciales.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\"><\/a>[x] T\u00e9rmino tomado de la meteorolog\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\"><\/a>[xi] Con todo, cabe destacar que recientemente, una nueva generaci\u00f3n de instrumentos experimentales sensibles y eficientes han llegado a ser accesibles, lo cual permite una demostraci\u00f3n, especificaci\u00f3n y correlaci\u00f3n de [los llamados eventos anormales] m\u00e1s fidedignas bajo condiciones controladas de investigaci\u00f3n.\u00a0 A consecuencia de este compuesto de datos emp\u00edricos m\u00e1s confiables se hace m\u00e1s viable aceptar la propuesta de instauraci\u00f3n de pasos te\u00f3ricos complementarios y con ello, tambi\u00e9n la posibilidad de moverse cautelosamente hacia la incorporaci\u00f3n de estas anormalidades dentro de una mejor comprensi\u00f3n de la interacci\u00f3n entre la consciencia y su mundo f\u00edsico. Cf. Jahn R. and Dunne, B. 1987. Princeton: ICRL Press. Loc 170 de 5791.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[xii]<\/a> La teor\u00eda del campo resulta un concepto unificador de todo lo existente partiendo de la premisa de una realidad subyacente unificada a partir de la cual todo emerge y a la cual todo retorna. Sobre tal concepci\u00f3n, adem\u00e1s, se sustentan m\u00faltiples cosmovisiones religiosas, espirituales, filos\u00f3ficas, biol\u00f3gicas, psicol\u00f3gicas, sociales, econ\u00f3micas, sanadoras, etc. De acuerdo con las diversas perspectivas espirituales\/cient\u00edficas\/epistemol\u00f3gicas se le ha designado con infinidad de nombres: La red de las joyas de Indra (Vedas), \u00c1peiron (Anaximandro), la Monada de Leibnitz, el Kybalion (Hermes Trimegistus), Anima mundi, Unus Mundus, <em>Ein Soph <\/em>(C\u00e1bala), Pleroma (Gn\u00f3sticos), Registros Akashicos (Lazlo), Voluntad (Schopenhauer), Orden Implicado (Bohm), Uno Primordial (Nietzsche), inconsciente colectivo (Jung). Quiz\u00e1 debido a ello, no es de extra\u00f1arse que Pauli estudio los arquetipos y la C\u00e1bala; Bohr el Tao y la filosof\u00eda china: Schrodinger, filosof\u00eda hind\u00fa y Heisenberg las teor\u00edas plat\u00f3nicas de la antigua Grecia, solo por nombrar algunos ejemplos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\">[xiii]<\/a> En referencia al \u201cconocimiento absoluto\u201d Jung escribe que para la psique inconsciente el espacio y el tiempo parecen ser relativos; es decir, el conocimiento propiamente se encuentra en un continuum espacio-tiempo en el cual el espacio no es m\u00e1s espacio ni el tiempo es tiempo. (cf. Jung 1952\/1960: 912).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\"><\/a>\u00a0[xiv] \u201cHas anyone at the end of the nineteenth century a clear idea of what poets of strong ages have called inspiration? If not, I will describe it. &#8211; If one had the slightest residue of superstition left in one&#8217;s system, one could hardly reject altogether the idea that one is merely incarnation, merely mouthpiece, merely a medium of overpowering forces. The concept of revelation &#8211; in the sense that suddenly, with indescribable certainty and subtlety, something becomes visible, audible, something that shakes one to the last depths and throws one down &#8211; that merely describes the facts. One hears, one does not seek; one accepts, one does not ask who gives; like lightning, a thought flashes up, with necessity, without hesitation regarding its form &#8211; I never had a choice.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A rapture whose tremendous tension occasionally discharges itself in a flood of tears &#8211; now the pace quickens involuntarily, now it becomes slow; one is altogether beside oneself, with the distinct consciousness of subtle shudders and of one&#8217;s skin creeping down to one&#8217;s toes; depth of happiness in which even what is most painful and gloomy does not seem something opposite but rather conditioned, provoked, a necessary color in such a superabundance of light; an instinct for rhythmic relationships that arches over wide spaces of forms &#8211; length, the need for a rhythm with wide arches, is almost the measure of the force of inspiration, a kind of compensation for its pressure and tension.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Everything happens involuntarily in the highest degree but a in a gale of feeling of freedom, of absoluteness, of power, of divinity. &#8211; The involuntariness of image and metaphor is strangest of all; one no longer has any notion of what is an image or a metaphor; everything offers itself as the nearest, most obvious, simplest expression. It actually seems, to allude to something Zarathustra says, as if the things themselves approached and offered themselves as metaphors (\u00abHere all things come caressingly to your discourse and flatter you; for they want to ride on your back. On every metaphor you ride to every truth &#8211; Here the words and wordshrines of all being open up before you; here all being wishes to become word, all becoming wishes to learn from you how to speak\u00bb).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">This is my experience of inspiration; I do not doubt that one has to go back thousands of years in order to find anyone who could say to me, \u00abit is mine as well\u201d F. Nietzsche <em>Ecce Homo<\/em> (Section 3)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\">[xv]<\/a> El fen\u00f3meno de sincronicidad, en el cual los eventos ps\u00edquicos internos coinciden significativamente y acausalmente con los eventos f\u00edsicos externos uno puede concluir que para Jung toda la realidad [puede] es un sustrato a\u00fan desconocido que posee materialidad y al mismo tiempo, cualidades ps\u00edquicas (cf. Jung 1958: para 780). El principio de sincronicidad se\u00f1ala Jung, sugiere que existe una interconexi\u00f3n o unidad entre eventos causales no relacionados y aquellos que postulan un aspecto unitario del ser que bien puede ser descrito como <em>unus mundus <\/em>[un solo mundo] (cf. Jung 1955-6: para 662).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">[xvi] Respetabilidad que resulta muy necesaria. En numerosas universidades alrededor del mundo a\u00fan existe cierta resistencia frente al estudio de la psicolog\u00eda junguiana, por estimar a su fundador como m\u00edstico, profeta, poeta y hasta delirante, s\u00f3lo por nombrar algunos ep\u00edtetos. En las librer\u00edas hallamos sus obras generalmente en la secci\u00f3n de \u201cNew Age\u201d, particularmente en los Estados Unidos. A modo de ejemplo personal, mi hija, estudiante de psicolog\u00eda de la Universidad Cat\u00f3lica Andr\u00e9s Bello en Caracas, al nombrar a C. G. Jung en una clase fue convidada de manera enf\u00e1tica por el profesor a dedicarse a la carrera de letras en lugar de psicolog\u00eda. Cabria agregar la observaci\u00f3n hecha por el profesor y autor Arthur I. Miller: \u201cIt is important to remember that Jung, Pauli and their contemporaries considered Jung\u2019s research to be quite as important as Pauli\u2019s work in physics. Jung\u2019s exploration of the human psyche was as serious as quantum mechanics\u2019 exploration of the physical world. Whereas today we take for granted the conclusion of quantum mechanics, most of us are less ready to accept concepts like synchronicity or archetypes. They are not our currency of belief. But when Pauli and Jung were having their conversations, Pauli took for granted that Jung\u2019s research was every bit as weighty and significant as his\u201d (Miller, A. 2009, p. 207)<em>.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TRUDY\u00a0O. DE BENDAY\u00c1N Trudy de Benday\u00e1n es una Analista Junguiana, Magister en Filosofia, con un Doctorado en Estudios Psicoanal\u00edticos. Reside en Caracas, Venezuela, es miembro de la IAAP (International Association for Analytical Psychology) y de la AVPA (Asociaci\u00f3n Venezolana de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/susurran-los-daimones-cuantica-y-conciencia-trudy-o-de-bendayan\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6088","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6088"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6099,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6088\/revisions\/6099"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}