{"id":6081,"date":"2018-12-06T14:55:58","date_gmt":"2018-12-06T14:55:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=6081"},"modified":"2018-12-06T14:55:58","modified_gmt":"2018-12-06T14:55:58","slug":"el-yo-y-el-ciclo-de-la-vida-gerhard-adler","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-yo-y-el-ciclo-de-la-vida-gerhard-adler\/","title":{"rendered":"El yo y el ciclo de la vida &#8211; Gerhard Adler"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>GERHARD ADLER<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-6083\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/FotoG.Adler2_.png\" alt=\"FotoG.Adler2\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/FotoG.Adler2_.png 200w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/FotoG.Adler2_-150x150.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Gerhard Adler (1904 &#8211; 1988) fue una figura importante en la psicolog\u00eda anal\u00edtica, conocido por su trabajo editorial en la Obra Completa de Carl G. Jung, a trav\u00e9s de una traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de sus obras. Tambi\u00e9n edit\u00f3 sus Cartas, junto a Aniela Jaff\u00e9.\u00a0 Su lealtad a Jung y a la escuela de Z\u00farich caus\u00f3 diferencias irreconciliables con Michael Fordham, llev\u00e1ndole a abandonar la Sociedad de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica de Londres (<em>Society of Analytical Psychology<\/em>) y a fundar la Asociaci\u00f3n de Analistas Jungianos (<em>Association of Jungian Analysts<\/em>). El siguiente art\u00edculo corresponde a la traducci\u00f3n del ingl\u00e9s del cap\u00edtulo 4 de la obra\u00a0<em>Studies in Analytical Psychology<\/em>, G.P. Putnatn&#8217;s Sons: New York, 1966,\u00a0pgs. 120-153.<\/h4>\n<\/div>\n<h4 id=\"miembros\" style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 60px; text-align: right;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><em>Con la atracci\u00f3n de este amor y la voz de su llamado<\/em><br \/>\n<em> No cesaremos de explorar<\/em><br \/>\n<em> Y el final de toda nuestra exploraci\u00f3n<\/em><br \/>\n<em> Ser\u00e1 el llegar a donde empezamos<\/em><br \/>\n<em> Y reconocer el lugar por primera vez.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">T. S. Eliot &#8211; Peque\u00f1o Gidding.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con una vieja leyenda cabal\u00edstica que describe \u00abLa Formaci\u00f3n del Hijo\u00bb (1), Dios ordena que en el momento de la creaci\u00f3n la semilla del futuro ser humano sea tra\u00edda ante \u00c9l, despu\u00e9s de lo cual decidir\u00e1 lo que su alma llegar\u00e1 a ser: un hombre o una mujer, sabio o tonto, rico o pobre. S\u00f3lo una cosa deja de decidir, si el ser\u00e1 justo o injusto, porque como est\u00e1 escrito, \u00abTodas las cosas est\u00e1n en manos del Se\u00f1or, excepto el miedo al Se\u00f1or\u00bb. El alma, sin embargo, le suplica no ser enviada a la vida m\u00e1s all\u00e1 de ese mundo. Pero Dios le responde \u00abEl mundo al que te env\u00edo es mejor que el mundo en el cual t\u00fa estabas; y cuando te form\u00e9,\u00a0lo hice para ese destino terrenal\u00bb. Inmediatamente despu\u00e9s, Dios le orden\u00f3 al \u00e1ngel encargado de las almas que viv\u00edan en el m\u00e1s all\u00e1 iniciar a esta alma en todos los misterios del otro mundo, a trav\u00e9s del Para\u00edso y .del Infierno. De esta manera, el alma experimenta todo los secretos del M\u00e1s all\u00e1. En el momento del nacimiento, sin embargo, cuando el alma llega a la tierra, el \u00e1ngel extingue la luz del conocimiento que se quema arriba de ella y el alma, encerrada en su envoltura terrenal, entra a este mundo, olvidando su elevada sabidur\u00eda, pero siempre buscando recuperarla.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es el significado psicol\u00f3gico de este profundo mito con respecto al destino del alma? De acuerdo con la leyenda, Dios ordena el desarrollo futuro de la semilla, pero con una limitaci\u00f3n extremadamente curiosa y significativa. \u00c9l no ordena que la semilla se desarrolle en el alma de un hombre justo o injusto, porque \u00abtodas las cosas est\u00e1n en manos del Se\u00f1or, excepto el miedo al Se\u00f1or\u00bb. Esto significa que un cierto destino y un cierto camino est\u00e1 establecido para cada hombre, pero el que cumpla con su destino o el que vaya por ese camino se\u00f1alado no depende de su propio poder. Por el \u00abtemor al Se\u00f1or\u201d, ser\u00e1 la aceptaci\u00f3n querida de Su prop\u00f3sito divino se\u00f1alado, esto es, el elemento de la elecci\u00f3n \u00e9tica permanece dentro del poder del individuo. El objetivo est\u00e1 fijado, pero la forma de aproximarse y su logro se le deja a cada individuo. Es en verdad una respuesta profunda al eterno problema del libre albedr\u00edo. En su dialogo con Dios, el alma temiendo perder su pureza por el contacto con la transitoriedad de la existencia terrenal, protesta por tener que descender a este mundo. Pero Dios le reprocha. El mundo al que ella va a entrar es mejor que el anterior, en vista de que para ese mundo ha sido ella creada. En otras palabras, el significado total de la existencia de cada alma yace precisamente en el hecho de que ella s\u00f3lo puede lograr su prop\u00f3sito fundamental dentro y a trav\u00e9s de las realidades de. su vida terrenal. El verdadero :prop\u00f3sito y objeto del alma no consiste en el logro de un estado puramente inmaculado en un mundo de ideas, sino m\u00e1s bien en la aceptaci\u00f3n querida de las responsabilidades concretas de este mundo y de la constante obligaci\u00f3n peri\u00f3dica que ellas traen consigo. Esta es la raz\u00f3n por la cual, si bien antes de su nacimiento, el alma est\u00e1 familiarizada con los secretos del M\u00e1s all\u00e1, en el momento que entra en este mundo, debe olvidar todo ese conocimiento para poder descubrirlo otra vez dentro y a trav\u00e9s de su experiencia en esta vida y, de esta forma, hacerlo suyo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es lo que el mundo del M\u00e1s all\u00e1 en el cu\u00e1l se origina el alma, significa en el lenguaje psicol\u00f3gico? El \u00abM\u00e1s all\u00e1\u00bb es el depositario de los secretos fundamentales del cielo y del infierno, de la luz y de la oscuridad, del abajo y arriba, de lo positivo y lo negativo \u2013en otras palabras, es el mundo de lo inconsciente colectivo del cual nos originamos todos. Es con raz\u00f3n que en el cuento de hadas la cig\u00fce\u00f1a que saca a los ni\u00f1os del lago profundo es tan persistente, porque es s\u00f3lo otra presentaci\u00f3n de la misma experiencia f\u00edsica de que, principalmente, todos nosotros brotamos de esas grandes aguas. Porque no es cierto, como ha sido afirmado por una psicolog\u00eda racionalista mec\u00e1nica y unilateral que el hombre nazca como una tabula rasa, como una hoja en blanco. Por el contrario, \u00e9l oculta dentro de \u00e9l y se\u00f1ala un tiempo que llega lejos en el futuro. Es de la misma esencia del ni\u00f1o que a\u00fan vive en el mundo misterioso de las im\u00e1genes m\u00edticas y de m\u00e1gicas relaciones: sin duda, est\u00e1 sumergido en el mundo de las im\u00e1genes del inconsciente colectivo, del pasado mitol\u00f3gico de la humanidad, que todav\u00eda no est\u00e1 empa\u00f1ado por las realidades concretas del presente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las grandes im\u00e1genes colectivas del pasado todav\u00eda est\u00e1n cerca y son poderosas en el caso de un ni\u00f1o: su primera tarea es liberarse de la fascinaci\u00f3n de su poder supra-personal y en el conflicto con esas fuerzas, \u00e9l debe forjar su propia peque\u00f1a personalidad, liberando y desarrollando su yo individual que a\u00fan est\u00e1 muy fragmentado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si deseamos comprender la psicolog\u00eda de un ni\u00f1o peque\u00f1o debemos acercarnos desde el \u00e1ngulo de un mundo m\u00e1gico y de mitos en el cual, desde el punto de vista psicol\u00f3gico, su vida no ha alcanzado a\u00fan ning\u00fan nombre individual, sino que existe en un estado puramente an\u00f3nimo. Cualquiera que haya tratado con ni\u00f1os se habr\u00e1 encontrado con incontables instancias que s\u00f3lo pueden ser explicadas en relaci\u00f3n con una esfera m\u00edtica y m\u00e1gica. Por ejemplo, casi todos los ni\u00f1os practican ciertas ceremonias peculiares, especialmente en el momento de ir a dormir, porque la transici\u00f3n del despertar al dormir es de particular importancia representando, como lo hace, el misterioso momento de la transici\u00f3n de la luz a la oscuridad. Estas ceremonias pueden consistir en una forma ritual de dar las buenas noches o el dar la mano cuidadosamente a las mu\u00f1ecas, o procedimientos similares. Estas puerilidades que pueden ser f\u00e1cilmente desatendidas se pueden. considerar supervivencias de apotrop\u00edas m\u00e1gicas. Estas son ceremonias protectoras, habituales en las razas primitivas. El ni\u00f1o tiene conocimiento de la insignificancia de su peque\u00f1o yo opuesto a la fuerza primitiva de los poderes colectivos y \u00e9l busca por medio de esas ceremonias, antes de dormir, asegurarse que su peque\u00f1o yo no ser\u00e1 completamente reabsorbido en el regazo de la gran noche primitiva. Nosotros los adultos olvidamos demasiado f\u00e1cilmente qu\u00e9 experiencia aterradora es para un ni\u00f1o ver desaparecer una luz. \u00bfRealmente existe alguna garant\u00eda de que la luz y la vida vuelvan a reaparecer otra vez?<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Nota<\/strong><\/h4>\n<h4>(l) Cf. Angelo S. Rapport,\u00a0 El Folklor de los jud\u00edos, \u00a0Soncino: Londres 1937, \u00a0p. 92.<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>GERHARD ADLER Gerhard Adler (1904 &#8211; 1988) fue una figura importante en la psicolog\u00eda anal\u00edtica, conocido por su trabajo editorial en la Obra Completa de Carl G. 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