{"id":5882,"date":"2018-07-24T22:21:59","date_gmt":"2018-07-24T22:21:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=5882"},"modified":"2018-07-24T22:25:34","modified_gmt":"2018-07-24T22:25:34","slug":"la-muerte-y-la-inmortalidad-desde-la-psicologia-analitica-felipe-banderas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-muerte-y-la-inmortalidad-desde-la-psicologia-analitica-felipe-banderas\/","title":{"rendered":"La Muerte y la Inmortalidad, desde la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica &#8211; Felipe Banderas"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>FELIPE BANDERAS<\/strong><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/ImagenPresentFelipeBanderas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-5883\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/ImagenPresentFelipeBanderas.jpg\" alt=\"ImagenPresentFelipeBanderas\" width=\"400\" height=\"233\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/ImagenPresentFelipeBanderas.jpg 893w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/ImagenPresentFelipeBanderas-300x175.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/h3>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Felipe Banderas Grandela, psic\u00f3logo cl\u00ednico, docente, supervisor, mag\u00edster C G Jung. Routers formaci\u00f3n analista. Participa como profesor en el Mag\u00edster C G Jung Chile. Escritor de las novelas <em>El \u00c9xodo de Mariana<\/em>, <em>La Voluntad de los Muertos<\/em>\u00a0y del poemario (en tr\u00e1mite de publicaci\u00f3n) <em>Los Hijos del Ocaso<\/em>. La\u00a0siguiente es la ponencia del autor en el VIII\u00a0Congreso Latinoamericano de Psicolog\u00eda Junguiana, realizado del\u00a011 al\u00a014 de julio\u00a0de 2018, en la ciudad de Bogot\u00e1, Colombia. Su publicaci\u00f3n fue autorizada por el\u00a0autor<em>.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<\/div>\n<h4 style=\"padding-left: 60px; text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">\u201cViajero, no dejes de fijarte en este epigrama; p\u00e1rate para leerlo y conocerlo antes de<br \/>\nmarcharte. En el hades no hay barca, ni barquero Caronte\u2026 todos nosotros, los de<br \/>\nabajo, los muertos, nos hemos convertido en huesos y cenizas y nada m\u00e1s. Te he<br \/>\ndicho todo lo que he tenido que decirte\u2026 cuando t\u00fa me cubras de<br \/>\ntierra, di: he vuelto a ser lo que era cuando no era\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><em>Epitafio romano del siglo primero<\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La presente ponencia se basa en dos textos, el primero es de Antonio Bentu\u00e9, \u201cMuerte y b\u00fasqueda de inmortalidad\u201d (del cual se desprende el t\u00edtulo de la ponencia) y el segundo es un texto an\u00f3nimo denominado \u201cLos arcanos mayores del tarot\u201d. Pretendo realizar un primer paso o acercamiento, a un tema que hace bastante tiempo vengo trabajando en forma intuitiva, y que actualmente decidido llamarle \u00a0<strong><em>\u201cLa Individuaci\u00f3n de la Sombra\u201d<\/em><\/strong>. Para ello, hoy, pretendo hablar de un hecho psicol\u00f3gico que resulta fundamental en la experiencia que nos hace <em>ser humanos<\/em>: la tem\u00e1tica de la muerte.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De forma introductoria, cabe destacar que desde una perspectiva psicol\u00f3gica y psicoterap\u00e9utica, la muerte responde a la experiencia ps\u00edquica de la <strong>separaci\u00f3n<\/strong>. Hablar de muerte es hablar de separaci\u00f3n. Y para lograr dicha empresa, requerimos constelar el funcionamiento del Logos, no el Aristot\u00e9lico, ligado a la raz\u00f3n y el intelecto, sino el de Her\u00e1clito, el <strong>Logos Oscuro<\/strong>, que luego los poetas tratar\u00e1n como la palabra po\u00e9tica, <em>la palabra que se toma la palabra<\/em>, <em>la palabra que habla por s\u00ed misma<\/em> y aloja en su seno, en su interioridad, lo negativo, la muerte, pues palabra y la muerte son las dos experiencias constitutivas que hacen al ser humano como tal, y nos diferencian. Junto con lo anterior, y tambi\u00e9n desde esta mirada introductoria, debemos recordar que la muerte nos enfrenta al conocimiento de lo tr\u00e1gico, ese esplendor de la cultura occidental, que nos recuerda las fuerzas ca\u00f3ticas originales que fundamentan y son base de todo ordenamiento. Por tanto, hablar de la muerte es en s\u00ed misma una experiencia de cat\u00e1basis, y a pesar de nuestras resistencias frente a tal empresa, se hace necesaria la pregunta acerca de la muerte (no s\u00f3lo porque nos acercar\u00e1 a una futura reflexi\u00f3n hablar acerca del tema de la Individuaci\u00f3n de la Sombra) sino tambi\u00e9n porque, desde una perspectiva actual (y terap\u00e9utica) hablar de la muerte es hablar simb\u00f3licamente del tema de la depresi\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al comenzar, tomando las ideas de Antonio Bentu\u00e9, debemos tener en cuenta que la muerte es un hecho que forma parte del proceso l\u00f3gico de la vida, y en ese sentido, no constituye problema alguno. Lo extra\u00f1o y falto de l\u00f3gica ser\u00eda que alguien viviente no muriera. El ser humano, sin embargo, experimenta temor producto de su conciencia ante el enfrentamiento de la nada, pues la muerte se presenta como aniquilaci\u00f3n del yo personal, de la identidad. La aniquilaci\u00f3n del propio yo constituye la experiencia protot\u00edpica de la angustia, y la angustia surge debido a la conciencia del absurdo, en el hecho de que mi yo terminar\u00e1 en la nada (esta idea puede ser presentada como un postulado b\u00e1sico de la filosof\u00eda existencial). Solo hay angustia donde hay conciencia, por lo mismo, a mayor conciencia, mayor posibilidad de angustia. Por lo tanto, el inter\u00e9s nos convoca a enfrentar lucidamente el horizonte que acompa\u00f1a a la vida, mientras como sujetos peregrinamos <strong><em>\u201chabitando el ser\u201d <\/em><\/strong>y considerando que<strong><em> la nada<\/em><\/strong> pareciera siempre imponerse en definitiva. Sabemos que la <strong><em>\u201ccasa del ser\u201d<\/em><\/strong> no es realmente nuestra casa.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cualquiera de nosotros, aqu\u00ed presentes, encontr\u00e1ndonos en la ciudad de Bogot\u00e1, pudimos tener la fortuna de visitar el hermoso Museo del Oro, y sentir, con un poco de emoci\u00f3n, la implicada conexi\u00f3n entre esos antiguos pueblos, su arte y la tem\u00e1tica de la trascendencia, la inmortalidad. Impresiona c\u00f3mo la tem\u00e1tica de la muerte puebla el arte de aquellos antepasados (y lo arquet\u00edpico en cierta est\u00e9tica espec\u00edfica). Impresiona, tambi\u00e9n, la diferencia entre esa perspectiva trascendente y la del hombre del siglo XX, a quien la mortalidad y la inmortalidad, parece present\u00e1rsele como algo lejano, inaccesible. En mi opini\u00f3n, nadie mejor que uno de los escritores m\u00e1s importantes de occidente para simbolizarnos el enfrentamiento del hombre con la trascendencia. Aqu\u00ed una versi\u00f3n editada de una narraci\u00f3n que aconsejo leer en su completitud:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ante la Ley, de Franz Kafka.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cAnte la ley hay un guardi\u00e1n. Un campesino se presenta frente a este guardi\u00e1n, y solicita que le permita entrar en la Ley. Pero el guardi\u00e1n contesta que por ahora no puede dejarlo entrar. El hombre reflexiona y pregunta si m\u00e1s tarde lo dejar\u00e1n entrar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">-Tal vez -dice el centinela- pero no por ahora.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La puerta que da a la Ley est\u00e1 abierta, como de costumbre; cuando el guardi\u00e1n se hace a un lado, el hombre se inclina para espiar. El guardi\u00e1n lo ve, se sonr\u00ede y le dice:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">-Si tu deseo es tan grande haz la prueba de entrar a pesar de mi prohibici\u00f3n. Pero recuerda que soy poderoso. Y s\u00f3lo soy el \u00faltimo de los guardianes. Entre sal\u00f3n y sal\u00f3n tambi\u00e9n hay guardianes, cada uno m\u00e1s poderoso que el otro. Ya el tercer guardi\u00e1n es tan terrible que no pued<u>e<\/u> mirarlo siquiera.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">El campesino no hab\u00eda previsto estas dificultades\u2026 (y) decide que le conviene m\u00e1s esperar\u2026 espera d\u00edas y a\u00f1os. Intenta infinitas veces entrar y fatiga al guardi\u00e1n con sus s\u00faplicas. Con frecuencia el guardi\u00e1n conversa brevemente con \u00e9l, le hace preguntas sobre su pa\u00eds y sobre muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes se\u00f1ores, y, finalmente siempre le repite que no puede dejarlo entrar\u2026<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Durante esos largos a\u00f1os, el hombre observa casi continuamente al guardi\u00e1n\u2026 Finalmente, su vista se debilita, y ya no sabe si realmente hay menos luz, o si s\u00f3lo lo enga\u00f1an sus ojos. Pero en medio de la oscuridad distingue un resplandor, que surge inextinguible de la puerta de la Ley. Ya le queda poco tiempo de vida. Antes de morir, todas las experiencias de esos largos a\u00f1os se confunden en su mente en una sola pregunta, que hasta ahora no ha formulado. Hace se\u00f1as al guardi\u00e1n para que se acerque, ya que el rigor de la muerte comienza a endurecer su cuerpo. El guardi\u00e1n se ve obligado a agacharse mucho para hablar con \u00e9l, porque la disparidad de estaturas entre ambos ha aumentado bastante con el tiempo, para desmedro del campesino.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">-\u00bfQu\u00e9 quieres saber ahora? -pregunta el guardi\u00e1n-. Eres insaciable.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">-Todos se esfuerzan por llegar a la Ley -dice el hombre-; \u00bfc\u00f3mo es posible entonces que durante tantos a\u00f1os nadie m\u00e1s que yo pretendiera entrar?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">El guardi\u00e1n comprende que el hombre est\u00e1 por morir, y para que sus desfallecientes sentidos perciban sus palabras, le dice junto al o\u00eddo con voz atronadora:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">-Nadie pod\u00eda pretenderlo porque esta entrada era solamente para ti. Ahora voy a cerrarla\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es un impactante relato, con m\u00faltiples interpretaciones, pero hay aspectos que destacan. Por ejemplo, que ante la vejez del campesino, por el guardi\u00e1n el tiempo no transcurre, lo que enfrenta irremediablemente al campesino con su finitud. Seg\u00fan Pablo Oyarzun, fil\u00f3sofo chileno, en su nota respecto Kafka y el escepticismo, del libro de aforismos \u201cEl Camino verdadero\u201d, el atisbo de la ley ense\u00f1a que la trascendencia es inaccesible, aunque el campesino (el hombre) est\u00e9 destinado a ella, y el guardi\u00e1n le ense\u00f1a que es inaccesible, aunque est\u00e9 determinada para \u00e9l. Me pregunto, \u00bfno es \u00e9sta acaso la experiencia por excelencia del hombre ante el misterio de la muerte en la \u00e9poca que nos toca vivir? Seg\u00fan Oyarzun, la trascendencia es sentido, no hermen\u00e9utico, sino inmediato. Pero no existe como prop\u00f3sito una liberaci\u00f3n de la intranquilidad, pues todo conocimiento que aquieta la duda es vulnerable. La duda no se extingue. No puede hacerse de lo indestructible (el s\u00ed mismo Kafkiano) un motivo de vida En este relato, Kafka hace sentir el desasosiego como una parte del esp\u00edritu de la \u00e9poca.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Y a pesar de todo, Jung cre\u00eda en una cierta trascendencia de lo ps\u00edquico ante la muerte corporal. De hecho, nos presenta su observaci\u00f3n fenomenol\u00f3gica respecto a sus pacientes enfrentados a la muerte f\u00edsica, y nos describe c\u00f3mo en ellos, sus sue\u00f1os, parecieran no mostrar preocupaci\u00f3n por una interrupci\u00f3n de la existencia de la psique.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Enfrentados a este punto, los invito a la siguiente vivencia interpretativa, coraz\u00f3n de mi actual presentaci\u00f3n:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Respondi\u00f3 la mujer a la serpiente: \u201cPodemos comer de los frutos de los \u00e1rboles del jard\u00edn. Mas del fruto del \u00e1rbol que est\u00e1 en el medio del jard\u00edn Dios ha dicho: No com\u00e1is de \u00e9l, so pena de muerte\u201d. Replic\u00f3 la serpiente a la mujer: \u201cEn modo alguno morir\u00e9is; pues Dios sabe muy bien que el d\u00eda en que comiereis de \u00e9l se os abrir\u00e1n los ojos y ser\u00e9is como dioses, conocedores del bien y del mal\u201d (G\u00e9n 3, 2-5).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La presente exposici\u00f3n pretende llamar la atenci\u00f3n sobre los dos modos distintos en que Dios y la serpiente interpretan la muerte en el G\u00e9nesis acerca de la ca\u00edda original. Dios dice \u201cno comer\u00e9is del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal, porque el d\u00eda en que comer\u00e9is de \u00e9l morir\u00e1s\u201d. Y la serpiente dice: \u201cEn modo alguno morir\u00e9is\u201d. Dios es categ\u00f3rico en este punto, la serpiente tambi\u00e9n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfMinti\u00f3 la serpiente?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe trata de un error por su parte?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfSu afirmaci\u00f3n es una verdad que pertenece a la esfera de la serpiente y mentira en la esfera de la verdad de Dios?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfHay dos inmortalidades y dos muertes distintas?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfLa serpiente entiende por muerte lo que Dios por vida, <em>y considera como vida lo que Dios por muerte<\/em>?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La interpretaci\u00f3n, basada en nuestro libro an\u00f3nimo respecto a \u201cLos arcanos mayores del tarot\u201d nos dice que la inmortalidad de la serpiente se produce como resultado de la cristalizaci\u00f3n en el cuerpo f\u00edsico de un nuevo cuerpo, que puede resistir a la muerte y sobrevivir a la destrucci\u00f3n del primero. Estamos hablando de la transformaci\u00f3n de lo ps\u00edquico y espiritual en cuerpo. Esa ser\u00eda la promesa de la serpiente, es decir, vencer a la muerte\u00a0 logrando la inmortalidad corporal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la promesa de la serpiente es la cristalizaci\u00f3n, es decir, la transformaci\u00f3n de lo espiritual en \u201ccuerpo\u201d: el fuego de la electricidad, <strong><em>la reencarnaci\u00f3n por v\u00eda del fantasma<\/em><\/strong>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No podemos detenernos, en este momento, en las implicancias colectivas de la anterior afirmaci\u00f3n, sobre todo pensando en las actuales y nuevas generaciones, pero resulta llamativa esta postura, tomando en consideraci\u00f3n c\u00f3mo la idea de la reencarnaci\u00f3n toma fuerza en nuestra cultura occidental, y a momentos, parece reemplazar o acompa\u00f1ar a los relatos cristianos al respecto. Eso s\u00ed, al menos desde la perspectiva de la serpiente, la reencarnaci\u00f3n por v\u00eda del fantasma evita el contacto de la psique con la totalidad, y por tanto, se aleja de la mirada alqu\u00edmica de la individuaci\u00f3n jungiana. As\u00ed, la existencia de una trascendencia con las anteriores caracter\u00edsticas de la promesa de la serpiente, pero sin perder el contacto con la otredad, y menos a\u00fan con el alma, es el postulado que me acerca a lo que denomino el proceso de la <strong>Individuaci\u00f3n de la Sombra<\/strong>. Como he dicho, las presentes ideas sirven tan s\u00f3lo como introducci\u00f3n para ese tema a futuro.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Retomando lo anterior, y pensando en el plano de la psicoterapia, podemos decir que nuestra experiencia de la muerte consiste en percibir como desaparecen del plano f\u00edsico los seres vivos. La desaparici\u00f3n se experimenta tambi\u00e9n interiormente, en el plano de la conciencia, con im\u00e1genes y representaciones que desaparecen. Es lo que llamamos olvido, que no es s\u00f3lo intelectual, sino ps\u00edquico. Y este olvido se extiende cada noche a la totalidad de nuestra memoria, haciendo que nos olvidemos a nosotros mismos, en lo que llamamos sue\u00f1o. Olvido, sue\u00f1o y muerte podr\u00edan ser tres manifestaciones de aquello que <em>hace desaparecer<\/em> (as\u00ed podemos decir, que el insomnio se debe a la incapacidad de olvidar). Se olvida, se duerme y se muere, pero tambi\u00e9n se recuerda, se despierta y se nace. Y esto \u00faltimo, \u00bfc\u00f3mo?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La <strong>memoria<\/strong> es la que actualiza el pasado<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Recuperando la afirmaci\u00f3n de James Hillman, podemos decir que <strong><em>e<\/em><\/strong><strong><em>n la infancia del alma se encuentra inmersa la memoria<\/em><\/strong>, o, las fantas\u00edas de la memoria son el primer discurso del alma.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda jungiana es b\u00e1sicamente una psicolog\u00eda con alma que nos habla respecto <strong>del volver a nacer<\/strong>. La idea del <strong>nacer de nuevo<\/strong> es una met\u00e1fora universal, que representa el aspecto principal de la psicolog\u00eda anal\u00edtica y, seg\u00fan el extenso trabajo de Mario Saiz al respecto, tambi\u00e9n del fen\u00f3meno de lo depresivo. El \u201cSube a nacer conmigo hermano\u201d de Pablo Neruda, se realiza f\u00edsica y simb\u00f3licamente; las experiencias traum\u00e1ticas de las cuales necesitamos renacer, liberando nuestra alma encerrada. En psicoterapia <strong>la memoria hace alma e implica renacer<\/strong>, pero no como mera acumulaci\u00f3n obsesiva de hechos, sino como un momento de <em>meditatio.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al finalizar esta ponencia, me gustar\u00eda mencionar, con la limitaci\u00f3n propia que implica, una breve reflexi\u00f3n final acerca del \u201calma de la muerte\u201d, que en mi opini\u00f3n, hoy se acerca llamativamente al \u201calma del mundo\u201d. Como dichas cosas s\u00f3lo pueden ser bien expresadas desde lo po\u00e9tico, creo que la presente idea queda mucho mejor establecida en los arduos trabajos de los grandes poetas, en mi peque\u00f1o aporte, en el poemario \u201cLos Hijos del Ocaso\u201d, pero aqu\u00ed va algo de ese postulado. Mi observaci\u00f3n radica en la intuici\u00f3n de que el alma del mundo se est\u00e1 enlutando, haciendo sombr\u00eda, y que eso posee una clara influencia en la psique individual de los sujetos de nuestra cultura. Como no existe justificaci\u00f3n para tal afirmaci\u00f3n, insisto que remitir la presente observaci\u00f3n al trabajo po\u00e9tico, no obstante, me gustar\u00eda dejar establecido un simbolismo m\u00edtico que a los jungianos nos resulta familiar: el caso de Pers\u00e9fone y la <strong><em>i<\/em><\/strong><strong><em>ntuici\u00f3n Tremenda <\/em><\/strong>de que la generaci\u00f3n y fecundidad est\u00e1n indisolublemente ligados a la muerte. Todo lo que nace y tiene que morir no est\u00e1 ligado s\u00f3lo a una potencia adversa. Por W. Otto sabemos que la intimidad con la diosa implica sentir su presencia, tal como en el libro Rojo lo inconsciente colectivo implica la presencia de los antepasados, nuestros muertos, lo oculto. Tomando a Kerenyi en su trabajo respecto a Eleusis, recordamos que la interpretaci\u00f3n correcta del secreto es que se vive en la descendencia, pero que ese misterio al traducirlo a palabras queda empobrecido, pues se quebranta el misterio. Kerenyi alude a la diferencia fundamental del \u201cmero saber algo\u201d a el \u201csaberlo y serlo\u201d, y seg\u00fan \u00e9l:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c\u2026 tener la vivencia del retorno, de la reconstrucci\u00f3n de la vida ancestral de tal modo que, por el puente de la vida actual del individuo, aquella se prolongue en las generaciones futuras. Un conocimiento que tiene por contenido la vivencia de la <em><u>existencia en la muerte<\/u><\/em>, no resulta de modo alguno despreciable\u201d.<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FELIPE BANDERAS Felipe Banderas Grandela, psic\u00f3logo cl\u00ednico, docente, supervisor, mag\u00edster C G Jung. 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