{"id":533,"date":"2005-06-24T18:38:38","date_gmt":"2005-06-24T23:38:38","guid":{"rendered":"http:\/\/adepacolombia.wordpress.com\/?p=533"},"modified":"2020-09-20T20:22:59","modified_gmt":"2020-09-20T20:22:59","slug":"la-psicologia-analitica-de-jung-y-sus-aportes-a-la-psicoterapia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/la-psicologia-analitica-de-jung-y-sus-aportes-a-la-psicoterapia-2\/","title":{"rendered":"La Psicolog\u00eda Anal\u00edtica de Jung y sus aportes a la Psicoterapia &#8211; J. C. Alonso"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">JUAN CARLOS ALONSO<\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/universitas.jpg\" alt=\"\" width=\"211\" height=\"274\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Juan Carlos Alonso es Psic\u00f3logo (Universidad Nacional, Bogot\u00e1) y Analista Junguiano de la IAAP (International Association for Analytical Psychology). Magister en Estudios Pol\u00edticos (Universidad Javeriana). Miembro Fundador y Director de ADEPAC (Asociaci\u00f3n de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en Colombia). Atiende consulta particular como psicoterapeuta y analista junguiano especializado en adultos. Este documento corresponde a un<a href=\"http:\/\/sparta.javeriana.edu.co\/psicologia\/publicaciones\/actualizarrevista\/archivos\/V3N106la_psicologia.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"> art\u00edculo<\/a> publicado en la\u00a0<em>Revista Universitas Psychologica<\/em>, de la Facultad de Psicolog\u00eda Pontificia Universidad Javeriana, Vol 3, No. 1 enero-junio 2004, pp. 55-70. Fue actualizado en octubre de 2012. Correo:<a href=\"mailto:adejungcol@yahoo.com\">adejungcol@yahoo.com<\/a><\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4 id=\"miembros\" style=\"text-align: center;\"><strong>_______________________________________<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\">El presente art\u00edculo responde al notable inter\u00e9s que viene despertando de un tiempo atr\u00e1s la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, escuela que recoge la obra del m\u00e9dico suizo Carl G. Jung (1875-1961). Existe un desconocimiento muy grande en nuestro medio sobre este enfoque, por lo cual el art\u00edculo busca ofrecer una visi\u00f3n amplia de sus fundamentos. Debido a que el desconocimiento es a\u00fan mayor en relaci\u00f3n con sus innovaciones en el trabajo cl\u00ednico, el documento realiza un recuento de los principales aportes hechos por esta orientaci\u00f3n a la psicoterapia. Finalmente se mencionan los desarrollos, revisiones y escuelas postjunguianas que han evolucionado a partir de las ideas originales de Jung hasta nuestros d\u00edas, as\u00ed como los interesantes puntos de encuentro con las corrientes psicoanalistas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\">Palabras clave: psicolog\u00eda anal\u00edtica, psicolog\u00eda profunda, complejos, inconsciente colectivo, individuaci\u00f3n, tipos psicol\u00f3gicos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center; padding-left: 40px;\"><strong>ABSTRACT<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\">This article is an answer to the growing interest arisen by Analytic Psychology, a school of thought that compiles the work of the Swiss doctor Carl G. Jung (1875-1961). There exists a wide lack of information in our society on the contents of this school and thus this article seeks to offer wide review of its foundations. Given the fact that the aforementioned lack of knowledge is even greater in relation to its contributions to clinical work this paper presents the main contributions made by this approach to psychotherapy. Finally, a mention is made of the developments, revisions and postjunguian schools that have evolved from the original ideas of Jung to our days, as well as interesting encounter points with other psychoanalitical approaches.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\">Key words: Analytical psychology, Depth psychology, complexes, collective unconscious, individuation, psychological types.<\/h4>\n<h4 id=\"miembros\" style=\"text-align: center;\"><strong>_______________________________________<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Leer la obra del m\u00e9dico suizo Carl G. Jung (1875-1961) no es una labor f\u00e1cil porque a pesar de sus innovadores planteamientos, es un autor bastante asistem\u00e1tico. Sin embargo, durante las tres \u00faltimas d\u00e9cadas, es creciente el inter\u00e9s que despierta su obra en Sur Am\u00e9rica, especialmente en las generaciones j\u00f3venes, lo cual se refleja principalmente en tres hechos: uno, el proyecto en marcha de publicar su obra completa en espa\u00f1ol; dos, la inclusi\u00f3n de su obra como asignatura en algunas universidades; y tres, la creaci\u00f3n cada vez m\u00e1s frecuente de institutos especializados en los que se da a conocer su trabajo y en los que se imparte la formaci\u00f3n de terapeutas con orientaci\u00f3n anal\u00edtica. Este art\u00edculo responde a tal inter\u00e9s y describe los principales aportes hechos por la psicolog\u00eda anal\u00edtica a la psicoterapia, as\u00ed como la expansi\u00f3n de esta escuela.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>Su obra en espa\u00f1ol<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La obra completa de Freud fue traducida al castellano por primera vez en 1922 (traducci\u00f3n de L\u00f3pez-Ballesteros) y para esta \u00e9poca dir\u00eda el psicoanalista chileno Jacobo Numhauser (1973) que Freud llegaba al p\u00fablico de nuestro idioma con 30 a\u00f1os de retraso, cuando el movimiento psicoanal\u00edtico ya hab\u00eda alcanzado una notable difusi\u00f3n en Europa y en Estados Unidos. Algo similar puede afirmarse con referencia a la obra de Jung la cual comenz\u00f3 a traducirse de manera sistem\u00e1tica s\u00f3lo hasta 1999 (2), setenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s de la traducci\u00f3n de los trabajos freudianos, cuando tambi\u00e9n la psicolog\u00eda anal\u00edtica presenta una considerable divulgaci\u00f3n en el resto del mundo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hasta este a\u00f1o de 1999, los trabajos de Jung hab\u00edan estado public\u00e1ndose desde los a\u00f1os veinte al espa\u00f1ol en forma desordenada, por varias editoriales latinoamericanas (Gal\u00e1n, 1999), con traducciones no siempre afortunadas (3) y con t\u00edtulos que no se ajustan a los originales. Esto crea una enorme confusi\u00f3n a la hora de hacer un inventario del material traducido. No obstante, es gracias a tales esfuerzos desordenados que se conoce en el mundo de habla hispana, as\u00ed sea de manera deficiente, una tercera parte de los escritos junguianos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"text-decoration: underline;\">Ingreso a las universidades<\/span><\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Con las asignaturas dedicadas a la psicolog\u00eda anal\u00edtica en las universidades del mundo ha sucedido algo parecido a lo que pasa con el psicoan\u00e1lisis, y es la dificultad de que sus teor\u00edas tengan acceso a la academia. La excepci\u00f3n parece ser Estados Unidos, en donde hay muchos analistas que dictan sus cursos te\u00f3ricos en universidades desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, en la Universidad de Berkeley se ense\u00f1a Psicolog\u00eda Junguiana desde 1977 (S\u00e1inz, 1991). No obstante, el ingreso al mundo acad\u00e9mico ha ido en incremento en los \u00faltimos a\u00f1os. En nuestro medio colombiano, ya se han dictado c\u00e1tedras sobre Jung en las facultades de psicolog\u00eda de dos universidades privadas de Bogot\u00e1 (la Universidad Javeriana y la Universidad de los Andes).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>Creaci\u00f3n de centros de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pese a la tard\u00eda divulgaci\u00f3n de las ideas junguianas en las aulas universitarias, fuera de ellas comenzaron a debatirse desde hace mucho tiempo, cuando Jung aun estaba vivo. El primer Instituto Jung se cre\u00f3 en 1948 en Zurich con el prop\u00f3sito de adelantar estudios e investigaciones de la psicolog\u00eda anal\u00edtica. A partir de ese momento, se han multiplicado estos institutos por todo el mundo, extendiendo sus objetivos a dar a conocer su teor\u00eda y a entrenar a los futuros terapeutas que ejercen con base en sus orientaciones.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La IAAP (International Association for Analytical Psychology) es una organizaci\u00f3n internacional cuyos objetivos son la promoci\u00f3n y difusi\u00f3n del estudio de la psicolog\u00eda anal\u00edtica, la organizaci\u00f3n de congresos y el mantenimiento de altos niveles en el ejercicio de la profesi\u00f3n y en la conducta \u00e9tica de sus miembros (C.G. Jung Page, 2003). Existen en el mundo 60 sociedades de analistas que son miembros de esta organizaci\u00f3n y m\u00e1s de 2.000 analistas de 28 pa\u00edses en calidad de miembros individuales.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En Europa hay sociedades miembros de la IAAP en los siguientes pa\u00edses, en algunos de los cuales hay m\u00e1s de una sociedad: Suiza (5 sociedades), Alemania (5), Italia (5), Israel (3) y Francia (2). Austria, B\u00e9lgica, Dinamarca, Inglaterra, Holanda y Espa\u00f1a, cada pa\u00eds con una. En otros continentes existen sociedades en Australia y Nueva Zelandia, Jap\u00f3n y Sur Africa. En el continente americano, Estados Unidos es el pa\u00eds en donde existen m\u00e1s sociedades de psicolog\u00eda anal\u00edtica autorizadas en el mundo: hay al menos 17 sociedades en varios Estados de este pa\u00eds. Tambi\u00e9n existen dos sociedades en Canad\u00e1.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En Latinoam\u00e9rica, el pa\u00eds con mayor recepci\u00f3n a las ideas junguianas ha sido Brasil que cuenta con 7 institutos aprobados por Zurich en sus principales regiones del pa\u00eds: Campinas, R\u00edo Grande do Sul, Minas Gerais, R\u00edo de Janeiro, Bah\u00eda, Paran\u00e1 y Sao Paulo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Venezuela y Uruguay tambi\u00e9n tienen sus centros aprobados. La IAAP tiene adem\u00e1s una categor\u00eda de membres\u00eda a los que denomina \u201cGrupos de Desarrollo\u201d que constituyen agrupaciones en las que no existen miembros de la IAAP, sino personas interesadas en divulgar la psicolog\u00eda anal\u00edtica; en esta categor\u00eda se encuentran: Colombia, Argentina, Chile y Ecuador.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"text-decoration: underline;\">Naturaleza de la psicolog\u00eda anal\u00edtica<\/span><\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Conviene comenzar por hacer algunas precisiones. Al conjunto de planteamientos te\u00f3ricos, anal\u00edticos y metodol\u00f3gicos formulados por Jung se le denomina psicolog\u00eda anal\u00edtica, para diferenciarla de los postulados de Adler a los que se denomina psicolog\u00eda individual, y de los de Freud, que constituyen lo usualmente llamado psicoan\u00e1lisis. De otra parte, a la actividad de los analistas de una y otra escuela se le suele llamar psicolog\u00eda profunda, que hace referencia a que unos y otros abordan el estudio del inconsciente (Stevens, 1994).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"text-decoration: underline;\">Divergencias entre Jung y Freud<\/span><\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Facilita entender las diferencias conceptuales entre Freud y Jung si antes se adelanta un concepto junguiano que contribuye a aclarar la relaci\u00f3n entre las obras y sus autores. Este concepto es el de los Tipos Psicol\u00f3gicos. Jung desarroll\u00f3 precisamente esta teor\u00eda para tratar de explicar c\u00f3mo era posible que Freud, Adler y \u00e9l mismo, pudieran tener explicaciones tan distintas respecto de las neurosis. Esa cuesti\u00f3n lo llev\u00f3 a pensar que la percepci\u00f3n de la realidad y su consecuente conceptualizaci\u00f3n, est\u00e1 siempre mediada por la \u201cecuaci\u00f3n personal\u201d del autor, en la que el tipo psicol\u00f3gico cumple una tarea fundamental (Jung, 1943).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Su teor\u00eda constituye un interesante esfuerzo por comprender la complejidad de la personalidad humana y de ofrecer criterios de clasificaci\u00f3n que ayuden a entenderla. Parte de considerar que los individuos nacen con una actitud psicol\u00f3gica introvertida o extravertida, dependiendo de si su inter\u00e9s natural es por su mundo interior o por la realidad social que los rodea. As\u00ed mismo, que el ser humano puede orientarse en el mundo a trav\u00e9s de cuatro funciones b\u00e1sicas: el sentimiento, el pensamiento, la intuici\u00f3n y la sensaci\u00f3n (4). No obstante, en su teor\u00eda las personas no utilizan estas funciones por igual, sino que desarrollan m\u00e1s una de estas funciones, dejan otra parcialmente desarrollada, mientras que las otras dos permanecen en un plano indiferenciado e inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el marco de esta teor\u00eda, Freud y Jung pose\u00edan una tipolog\u00eda bastante diferente, lo cual incidi\u00f3 en gran parte de su producci\u00f3n te\u00f3rica. Jung ten\u00eda desarrollada, como funci\u00f3n dominante, la intuici\u00f3n, mientras que en Freud primaba la sensaci\u00f3n. Estas diferencias en la \u201cecuaci\u00f3n personal\u201d no parecen haberse valorado lo suficiente a la hora de estudiar las divergencias entre Freud y Jung. Los seguidores de uno y otro tendieron en las d\u00e9cadas pasadas, a resaltar las diferencias entre ambos. Sin embargo, con el paso del tiempo, los seguidores de una y otra corriente han encontrado que no necesariamente se trata de teor\u00edas contradictorias (Thompson, 1979; Samuels, 1999) sino que, como se propone en este art\u00edculo, es posible analizar una buena parte de los planteamientos de Freud y Jung como provenientes de dos tipos diferentes de personalidad, condicionados por \u00f3pticas unilaterales. Pueden analizarse entonces como ejes extremos de un mismo espectro de posibilidades, y por tanto, como visiones complementarias. Algunas de estas polaridades se presentan a continuaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 La libido como energ\u00eda neutra:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A diferencia de los primeros planteamientos de Freud en los que entendi\u00f3 la libido como una energ\u00eda ps\u00edquica de car\u00e1cter sexual, la psicolog\u00eda anal\u00edtica mantuvo desde el comienzo que se trataba de una fuerza vital neutra que, dependiendo de las circunstancias de cada ser humano, pod\u00eda manifestarse de diferentes maneras, una de las cuales pod\u00eda ser la sexual (Stevens, 1994).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Una psicolog\u00eda de lo particular y de lo sano:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Mientras que Freud planteaba un enfoque cl\u00ednico centrado en lo patol\u00f3gico, Jung afirmaba que no era l\u00f3gico derivar lo normal de lo patol\u00f3gico, sino que lo correcto era crear una psicolog\u00eda general del ser humano normal y tratar luego de comprender al enfermo a partir del sano. En la misma l\u00ednea de pensamiento, rechazaba la tendencia de los psicoterapeutas a tipificar y rotular los enfermos mentales pues estaba convencido que cada caso era diferente y \u00fanico (Jung, 1935). De otra parte, recomendaba a los terapeutas no ocuparse solamente de evaluar lo que funcionaba de manera inadecuada en los pacientes, sino tambi\u00e9n determinar lo que funcionaba satisfactoriamente, con el fin de comenzar a trabajar desde all\u00ed (Jung, 1993; Fordham, 1966).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Un inconsciente creativo:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otra evidencia de la perspectiva optimista de Jung es que mientras que el inconsciente que conceb\u00eda Freud ten\u00eda un cariz negativo, representado por todas las cosas reprimidas del individuo, el inconsciente era para Jung tambi\u00e9n una fuente positiva que pod\u00eda generar grandes beneficios (Jung, 1992). Desde su \u00f3ptica, el inconsciente a menudo se muestra como una fuente inacabable de creatividad que puede ser transmitida a la conciencia en forma de fuerzas de renovaci\u00f3n y de transformaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Un \u00e1mbito transracional:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Mientras que Freud se ce\u00f1\u00eda completamente al m\u00e9todo cient\u00edfico basado en la racionalidad, Jung se interesaba por una psicolog\u00eda que exced\u00eda el lado racional del ser humano (Jaff\u00e9, 1992; Hochheimer, 1968). Sent\u00eda un gran respeto por el m\u00e9todo emp\u00edrico y lo demostr\u00f3 varias veces, entre otros en sus experimentos de asociaci\u00f3n de palabras (Jung, 2001); no obstante, siempre se neg\u00f3 a comprometerse con la falacia del cientificismo, pues consideraba que era una forma de negar la validez de todos los fen\u00f3menos no susceptibles de investigaci\u00f3n cient\u00edfica (Stevens, 1994). Por el contrario, siempre mantuvo su mente abierta a los elementos irracionales y acausales que la ciencia tiende a ignorar, pues consideraba que al dejarlos de lado, se sacrifican aspectos esenciales de la personalidad que impiden conocer al ser humano con todas sus paradojas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u2022 Principio finalista:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto que denota la mirada opuesta de los dos autores es el \u00e9nfasis puesto por Freud en el principio de causalidad, en tanto que Jung insist\u00eda en el principio finalista y teleol\u00f3gico. Es decir, consideraba que todas las actividades de la psique est\u00e1n dirigidas hacia una finalidad (Jung, 1992). Esto incide en los aportes hechos por Jung al campo de la psicoterapia, ya que algunas de tales contribuciones consisten en preguntarse no solamente por las causas de los fen\u00f3menos ps\u00edquicos, sino complementar esta mirada con el interrogante sobre el prop\u00f3sito que persiguen.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las anteriores son algunas de las principales posiciones contrarias que ten\u00edan Freud y Jung, y ayudan a entender los principales fundamentos de la psicolog\u00eda anal\u00edtica: la autorregulaci\u00f3n de la psique, el modelo de estructura de la psique, el inconsciente personal, los complejos, el inconsciente colectivo y los arquetipos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"text-decoration: underline;\">Principios generales de la psicolog\u00eda anal\u00edtica<\/span><\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">1. Los opuestos y la autorregulaci\u00f3n de la psique:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la teor\u00eda junguiana, para comprender la realidad del mundo, la psique entiende todas las formas de vida como una lucha entre fuerzas antag\u00f3nicas que generan tensiones, las cuales, al resolverse, producen un desarrollo en el individuo (Progoff, 1967). Jung estaba convencido, as\u00ed mismo, que la psique es un sistema autorregulado que se esfuerza constantemente por mantener el equilibrio entre tendencias opuestas. De esta manera, cuando se produce una polaridad o unilateralidad en el reino consciente de un individuo, su inconsciente reacciona de inmediato en sue\u00f1os, o fantas\u00edas, intentando corregir el desequilibrio que se est\u00e1 produciendo (Jung, 1992).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">2. La estructura de la psique:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Se puede representar topol\u00f3gicamente el modelo junguiano de la psique como una estructura circular compuesta por tres partes, una peque\u00f1a secci\u00f3n es la conciencia, una segunda capa m\u00e1s grande es el inconsciente personal, y luego est\u00e1 una inmensa porci\u00f3n que constituye el inconsciente colectivo. El yo esta situado en los l\u00edmites entre la conciencia y el inconsciente personal. Seg\u00fan su teor\u00eda, este \u00faltimo estar\u00eda conformado por los complejos mientras que el inconsciente colectivo lo estar\u00eda por los arquetipos. Entre los complejos y los arquetipos, Jung siempre vio una relaci\u00f3n funcional muy estrecha, pues conceb\u00eda los complejos como \u00abpersonificaciones\u00bb de los arquetipos.<\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"color: #3c4c9a;\"><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: xx-small;\"><br \/>\nGr\u00e1fico 1. Modelo junguiano de la psique<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/imagenes\/graficofff.gif\" alt=\"\" width=\"369\" height=\"217\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3. El inconsciente personal:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para la psicolog\u00eda anal\u00edtica, el yo es el centro de la conciencia y surge desde las primeras fases del desarrollo a partir del arquetipo del si mismo, que es el verdadero centro de toda la personalidad. As\u00ed que el yo no es de ninguna manera el ente rector de la psique, sino apenas un complejo m\u00e1s, que tiene el \u00fanico privilegio sobre los dem\u00e1s complejos de poseer el sentido de la identidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No obstante, el yo es un componente de gran importancia ya que da al individuo la conciencia de existir y el sentimiento de identidad personal. Estando el yo situado entre los dos mundos, el exterior y el interior, se explica que una diferencia fundamental que se presenta entre las personalidades de los individuos es que para unos lo externo es lo m\u00e1s importante (los extravertidos) mientras que para otros lo es su propio mundo interior (introvertidos). El yo es adem\u00e1s el organizador de las cuatro funciones psicol\u00f3gicas ya mencionadas; eso significa que el yo es tambi\u00e9n el portador de la personalidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El inconsciente personal es para la psicolog\u00eda anal\u00edtica el resultado de la interacci\u00f3n entre el inconsciente colectivo y la sociedad. Este inconsciente es mucho m\u00e1s amplio que el freudiano, pues no contiene s\u00f3lo lo reprimido sino adem\u00e1s lo que no se piensa, lo olvidado, lo subliminal, lo presentido, etc. Como se mencion\u00f3, las unidades funcionales del inconsciente personal son los complejos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">4. Los complejos:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda anal\u00edtica entiende los complejos de forma diferente a como los comprend\u00eda Freud. En contraste con \u00e9ste, Jung consideraba que los complejos no eran algo patol\u00f3gico, sino que representan partes esenciales de la mente, estando presentes en todos los seres humanos, tanto las personas sanas como las enfermas. Lo que m\u00e1s llamaba la atenci\u00f3n de Jung sobre los complejos era su autonom\u00eda, pues parecen actuar a veces de manera independiente del yo y como si tuvieran una personalidad propia. En estados normales, esta autonom\u00eda cobra vida propia para producir los lapsus cotidianos, pero en estados alterados, esta autonom\u00eda puede manifestarse como las voces y visiones alucinatorias que escuchan los esquizofr\u00e9nicos, como los esp\u00edritus que controlan a los mediums en trance o como las personalidades m\u00faltiples en casos de histeria. Consideraba que los complejos son inevitables y provocan de manera normal los grandes estados de \u00e1nimo, tanto los sufrimientos como las grandes alegr\u00edas, convirti\u00e9ndose en la verdadera sal de la vida. \u201cUn complejo se vuelve enfermizo s\u00f3lo cuando se piensa que no se lo tiene\u201d (Jung, 1968: 80).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">5. El inconsciente colectivo:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung deriv\u00f3 su teor\u00eda del inconsciente colectivo, de fen\u00f3menos psicol\u00f3gicos que encontr\u00f3 en la psique de sus pacientes, los cuales no pod\u00edan ser explicados con base en la experiencia personal, fruto del olvido o de la represi\u00f3n. Descubri\u00f3 adem\u00e1s que varios de estos contenidos guardaban similitudes con temas mitol\u00f3gicos y religiosos del pasado cultural de los pueblos, sin que hubiera una referencia individual que los explicara. Eso lo llev\u00f3 a pensar que se trataba de la influencia de componentes colectivos que pod\u00edan manifestarse de manera simb\u00f3lica en eventos especialmente intensos de la vida de los individuos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En sus primeras obras Jung dijo que el inconsciente colectivo estaba conformado por \u00abim\u00e1genes primordiales\u00bb que proven\u00edan de la historia pasada de la humanidad. Para evitar que se malinterpretara su afirmaci\u00f3n en el sentido de que las experiencias arquet\u00edpicas se pod\u00edan \u00abgrabar\u00bb en la psique, en 1946 estableci\u00f3 una diferencia entre \u00abarquetipo en s\u00ed\u00bb y \u201crepresentaciones arquet\u00edpicas\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">6. Los arquetipos:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De manera esquem\u00e1tica podr\u00eda pensarse en los \u201carquetipos en s\u00ed\u201d como una especie de im\u00e1genes en potencia y de contenedores tem\u00e1ticos sin contenidos. Es decir, en s\u00ed mismos, los arquetipos son s\u00f3lo tendencias y entes potenciales (Progoff, 1967). Jung los defini\u00f3 como \u201cfactores y motivos que ordenan los elementos ps\u00edquicos en ciertas im\u00e1genes&#8230; pero de tal forma que s\u00f3lo se pueden reconocer por los efectos que producen\u201d (Jung citado por Sharp, 1994: 29), en tanto las \u201crepresentaciones arquet\u00edpicas\u201d ser\u00edan \u201clas variaciones personales que se remiten a esas formas b\u00e1sicas que son los arquetipos en s\u00ed\u201d (Jung, 1991a).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Estos planteamientos son completamente compatibles con el enfoque de los et\u00f3logos como Lorenz, que sostiene que cada especie animal est\u00e1 dotada de un repertorio de comportamientos (por ejemplo los comportamientos espec\u00edficos que desarrolla un ave para construir un nido) disponibles en su sistema nervioso central, para activarse tan pronto como se encuentran los est\u00edmulos apropiados en el entorno. Con los arquetipos sucede algo parecido. Representan la posibilidad de que ciertas ideas, percepciones o acciones sucedan ante determinadas circunstancias del entorno. De esta manera, los arquetipos predisponen al ser humano a enfocar la vida y a vivirla de determinadas formas, de acuerdo con pautas anticipadas previamente dispuestas en la psique (Stevens, 1994).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Muchos de estos arquetipos se relacionan con situaciones t\u00edpicas de la humanidad. Como el proceso de desarrollo interior es tambi\u00e9n un hecho t\u00edpico del ser humano, son especialmente importantes los arquetipos de la individuaci\u00f3n (5).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"text-decoration: underline;\">Aportes terap\u00e9uticos de la psicolog\u00eda anal\u00edtica<\/span><\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La psicoterapia es muchas cosas a la vez: es teor\u00eda, es m\u00e9todo, es t\u00e9cnica, es pr\u00e1ctica y a la vez es interacci\u00f3n e influencia interpersonal. Por eso, al hablar de las contribuciones de la psicolog\u00eda anal\u00edtica al trabajo cl\u00ednico es necesario hacer alusi\u00f3n a conceptos, procedimientos y actitudes. Se deben tener presentes las prevenciones que ten\u00eda Jung al hablar de este tema, en el sentido de evitar todo intento de estandarizar la psicoterapia (Jung, 1935).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El planteamiento de partida de la terap\u00e9utica anal\u00edtica es que la salud mental responde a la adecuada relaci\u00f3n funcional que se establezca entre los procesos conscientes y los inconscientes en el transcurso de la vida de un individuo. En consecuencia, la pr\u00e1ctica terap\u00e9utica analiza esta relaci\u00f3n en las personas y busca recuperar la sana comunicaci\u00f3n entre la conciencia y el inconsciente mediante t\u00e9cnicas que se han desarrollado con tal fin, para aquellos casos en los que se presenta un funcionamiento inadecuado (Jung, 1993).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung afirmaba que no exist\u00eda ninguna terap\u00e9utica que fuera v\u00e1lida para todos los individuos, por lo cual procuraba prescindir de toda teor\u00eda aprendida sobre las neurosis al entrar en contacto con un paciente, para dejar que fuera la experiencia la que dictara el camino terap\u00e9utico a seguir. Esto preven\u00eda contra los procedimientos estereotipados (Jung, 1935). Adem\u00e1s, que lo importante es intentar comprender en cada caso individual, a trav\u00e9s de los sue\u00f1os, las tendencias curativas del individuo a fin de activarlas mediante una participaci\u00f3n consciente y ayudar a que orienten la autocuraci\u00f3n (Jung,1968).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los principales aportes te\u00f3rico-pr\u00e1cticos en materia terap\u00e9utica podr\u00edan resumirse en los siguientes aspectos que constituyen algo as\u00ed como el sello particular en la forma de conducir el proceso terap\u00e9utico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">1. Concepto positivo de la neurosis:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Basado en el enfoque finalista, la psicolog\u00eda anal\u00edtica aborda las enfermedades mentales y en particular la neurosis, de una manera bastante optimista, ya que las concibe como intentos de curaci\u00f3n con los que reacciona el organismo ante un estilo de vida inadecuado. \u201cUna psicolog\u00eda de la neurosis que s\u00f3lo vea lo negativo, lo desbarata todo, porque no aprecia el sentido y el valor de la fantas\u00eda \u2018infantil\u2019, es decir, creadora&#8230;. El hombre est\u00e1 enfermo, pero la enfermedad es una tentativa de la naturaleza, que se propone curar al hombre. Podemos aprender de la enfermedad muchas cosas \u00fatiles para nuestra curaci\u00f3n&#8230;\u201d (Jung citado por Hochheimer, 1968: 76-98).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para la psicolog\u00eda anal\u00edtica, todas las neurosis est\u00e1n caracterizadas por la presencia de conflictos que involucran complejos y disociaciones, los cuales provocan regresiones y descensos del nivel mental. La causa suele ser una deficiente adaptaci\u00f3n interna o externa que lleva a la persona a una regresi\u00f3n a etapas infantiles.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No obstante, adem\u00e1s de las neurosis cl\u00ednicamente determinables, Jung descubri\u00f3 que una buena parte de estas enfermedades se manifestaba a causa de la falta de sentido en la vida y correspond\u00edan en su mayor parte a personas que se hallaban en la segunda mitad de la vida. En tales casos aparecen como un momento cr\u00edtico en la vida de una persona, en el que se enfrenta a la disyuntiva entre dos estilos de vida. Generalmente se producen cuando el individuo ha desarrollado una forma de vida que le ha significado el sacrificio de potencialidades que se ven reprimidas, hasta que llega un momento en que \u00e9stas se rebelan y exigen que se las tenga en cuenta. Es decir, falla en ese momento la adaptaci\u00f3n que hab\u00eda operado hasta entonces y el conflicto se hace evidente. La enfermedad pone a la persona contra la pared y la obliga a tomar una decisi\u00f3n con respecto a su futuro, existiendo la posibilidad de desarrollar un crecimiento personal que lo lleve a un estado de realizaci\u00f3n mayor al que ten\u00eda antes de la aparici\u00f3n de la neurosis.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es interesante el \u00e9nfasis que hace la psicolog\u00eda anal\u00edtica en que el desarrollo humano no se detiene en ning\u00fan momento, sino que contin\u00faa de una manera diferente hasta la muerte (Jung, 1991d). Algunos junguianos han realizado sugestivos descubrimientos en los sue\u00f1os de las personas que van a morir, como si durante estas fases anteriores al deceso el desarrollo continuara y el inconsciente estuviera preparando a la conciencia para este importante momento (Hall, 1995; Von Franz, 1984).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En las neurosis de la segunda mitad de la vida, Jung no ve\u00eda \u00fatil el psicoan\u00e1lisis. Freud hab\u00eda elaborado su teor\u00eda de las neurosis partiendo de que su causa se halla en un pasado remoto. Sin negar esta afirmaci\u00f3n, Jung consider\u00f3 que la neurosis vuelve a construirse constantemente de nuevo, por lo que no ve\u00eda esencial remontarse al pasado en el tratamiento, sino que era posible trabajarlo desde los sucesos del d\u00eda de hoy, que actualizaban la neurosis. Por el contrario, consideraba que el psicoan\u00e1lisis era indicado, al igual que la psicolog\u00eda de Adler, para el tratamiento de las neurosis en ni\u00f1os y adolescentes (Jung, 1935).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">2. Etapas del tratamiento:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda anal\u00edtica de Jung distingue cuatro fases por las que pasa un paciente en un tratamiento anal\u00edtico: confesi\u00f3n, explicaci\u00f3n, educaci\u00f3n y transformaci\u00f3n (Jung, 1935). En la etapa de confesi\u00f3n se trata, como se hace en tantas pr\u00e1cticas sanatorias, de que el individuo tome conciencia y reconozca ante el terapeuta todo lo escondido y reprimido que le causa culpa y que lo lleva a alejarse del resto de la sociedad. Esta etapa lleva impl\u00edcita la aceptaci\u00f3n de la sombra que es el aspecto oscuro de nuestra personalidad. En la etapa de la explicaci\u00f3n se ayuda al paciente a hacer consciente la transferencia con el terapeuta, o sea la dependencia en la que cae \u00e9ste, al revivir la reprimida relaci\u00f3n familiar infantil con los padres. A diferencia de la anterior etapa, en \u00e9sta se trata de llevar a la conciencia fantas\u00edas que nunca antes han estado all\u00ed, mediante diferentes t\u00e9cnicas, en especial la interpretaci\u00f3n de sue\u00f1os (Jung, 1935). En esta labor, el terapeuta ofrece explicaciones del material, utilizando el m\u00e9todo interpretativo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Luego, se presenta la etapa de la educaci\u00f3n, en la que hay una especie de entrenamiento indirecto para que el paciente pueda continuar con su trabajo terap\u00e9utico de manera independiente. Este es un aspecto especialmente importante en el que insisti\u00f3 Jung en toda su obra y es la posibilidad de que los mismos pacientes pudieran continuar en un proceso de autoeducaci\u00f3n que los llevara a convertirse en verdaderos sujetos sociales (Von Franz, 1982). Aunque no exclu\u00eda proporcionar conocimientos psicol\u00f3gicos, la \u201ceducaci\u00f3n\u201d se refer\u00eda fundamentalmente al aprendizaje a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica terap\u00e9utica, pero en ambos casos se buscaba liberar al paciente de la dependencia y autoridad del terapeuta lo m\u00e1s pronto posible (Hochheimer, 1968).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Y finalmente est\u00e1 la etapa de transformaci\u00f3n. Esta etapa no parece haberla recomendado Jung a todo el mundo, sino tan s\u00f3lo a aquellas personas \u201cque pueden m\u00e1s que el hombre medio\u201d (Jung, 1935:28-29). Esto se basaba en la presunci\u00f3n de que las tres primeras etapas enunciadas pueden conducir a la \u201cnormalidad\u201d, pero seg\u00fan Jung hay personas para quienes el logro de una adaptaci\u00f3n social normal a este mundo contempor\u00e1neo con valores tan cuestionables, no es de modo alguno satisfactorio, pues se pueden sentir part\u00edcipes de una neurosis colectiva que est\u00e1 lejos de ser un objetivo moralmente aceptable. As\u00ed que esta cuarta etapa est\u00e1 dirigida a estas personas y consiste en una transformaci\u00f3n \u00e9tica ante la vida, que los conduzca a encontrar sus propias metas en el plano moral. Representa realmente el proceso de desarrollo llamado individuaci\u00f3n por Jung.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3. El proceso de individuaci\u00f3n:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A pesar de la creencia de Jung de que \u00e9sta es una etapa exclusiva a un grupo de personas con un yo maduro y fuerte, este aspecto ha sido uno de los m\u00e1s revisados de su teor\u00eda, tendiendo en la actualidad las escuelas postjunguianas a considerar que la psique tiene un proceso de evoluci\u00f3n natural que cualquier individuo puede incrementar, cuando se hace conciencia de \u00e9l. Para ello, se desarrollan una serie de t\u00e9cnicas, en especial el an\u00e1lisis de los sue\u00f1os.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El proceso de individuaci\u00f3n es una forma de maduraci\u00f3n y de autorrealizaci\u00f3n de la personalidad, liderado principalmente por el si mismo. Se caracteriza por la confrontaci\u00f3n de lo consciente con algunos componentes del inconsciente: con la persona, la sombra, el \u00e1nima, el \u00e1nimus y el si mismo y la tarea b\u00e1sica consiste en diferenciar el yo de todos estos complejos, para lo cual \u00e9ste se debe relacionar objetivamente con todos ellos, evitando identificarse con ellos (6).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El proceso conduce a una transformaci\u00f3n paulatina de la personalidad a estadios de mayor adaptaci\u00f3n del individuo, tanto a su realidad externa como a su realidad interna. Como resultado de este proceso, se produce un \u201ccompletamiento\u201d del individuo, que lo aproxima con ello a la totalidad, contribuyendo a hacerlo m\u00e1s libre (Hochheimer, 1968).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El grado de dificultad de hacer conscientes los diferentes complejos suele ser progresivo y puede observarse a trav\u00e9s de la serie de sue\u00f1os. A continuaci\u00f3n se describen los rasgos t\u00edpicos del trabajo cl\u00ednico con estos complejos, insistiendo en que la aparente secuencia es un poco arbitraria, ya que cada individuo desarrolla su proceso de manera particular y \u00fanica (Von Franz, 1964).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">4. El trabajo con la persona y la sombra:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La persona y la sombra suelen ser, por su cercan\u00eda a la conciencia, complejos con los que trabaja la psicolog\u00eda anal\u00edtica desde las primeras fases de un tratamiento. La persona representa la \u201cm\u00e1scara\u201d que debe utilizar el individuo en su adaptaci\u00f3n a la vida social cotidiana. Son todos aquellos aspectos de la personalidad con los que los individuos se adaptan al mundo exterior, los roles que desempe\u00f1an y que resultan presentables y agradables para los dem\u00e1s (Jung, 1990a). Jung eligi\u00f3 este nombre refiri\u00e9ndose al t\u00e9rmino en lat\u00edn que significaba la m\u00e1scara que usaban los actores del teatro antiguo. La sociedad exige que todo sujeto represente un rol a manera de m\u00e1scara en un teatro, como si el sujeto nunca pudiera mostrarse a los dem\u00e1s con la totalidad de su personalidad. Aunque el establecimiento de la persona es un recurso normal y necesario, existe el peligro de que el yo termine identific\u00e1ndose con esa m\u00e1scara y el individuo sienta que no le es f\u00e1cil saber qui\u00e9n es su yo y qui\u00e9n la persona (Evans, 1968).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El complejo de la sombra es el polo opuesto de la persona. En la medida en que el yo tiende a desarrollar los aspectos m\u00e1s fuertes de su personalidad y embellece a esta \u00faltima, los aspectos m\u00e1s inadaptados para la sociedad, se desechan al inconsciente en donde van formando la sombra (Bly, 1994; Robertson, 2002). No s\u00f3lo se trata de aspectos socialmente negativos como la envidia o la cobard\u00eda, sino que tambi\u00e9n pueden ser elementos socialmente catalogados como positivos, pero que el individuo y su medio rechazan.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La interesante novela de R. L. Stevenson \u00abEl extra\u00f1o caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde\u00bb, es el mejor relato que hay en literatura sobre la sombra (Sanford, 1991). Ense\u00f1a a no negar la existencia de los aspectos reprimidos porque \u00e9stos van creciendo y cualquier d\u00eda pueden tomar vida propia como si se tratara de otro ser dentro del individuo. El descubrimiento de la sombra es muy importante en el tratamiento terap\u00e9utico y representa un momento doloroso de reconocimiento al que debe seguir la penosa y larga labor de autoeducaci\u00f3n (Zweig y Abrams, 2001). Trabajar este complejo desde los sue\u00f1os facilita la tarea, ya que como dec\u00eda Von Franz (1964), si es un amigo el que nos habla de un defecto nuestro, lo m\u00e1s probable es que no se lo aceptemos y le respondamos que no tiene la autoridad moral para hacerlo, pero \u00bfqu\u00e9 podemos decir si son nuestros propios sue\u00f1os los que nos est\u00e1n haciendo el reproche?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">5. El trabajo con el \u00e1nima, el \u00e1nimus y el s\u00ed mismo:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El \u00e1nima es el complejo funcional que representa el aspecto femenino en los hombres, mientras que el \u00e1nimus es el complejo funcional que representa el aspecto masculino en las mujeres. Este par de complejos aut\u00f3nomos son fundamentales en la adaptaci\u00f3n social de los g\u00e9neros, en la adaptaci\u00f3n sexual y tambi\u00e9n en la atracci\u00f3n hacia el otro sexo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Acerca de este \u00faltimo aspecto, hombres y mujeres no se sienten atra\u00eddos por el sexo contrario en general, sino por cierto tipo de personas. La explicaci\u00f3n de esta atracci\u00f3n parte de un enfoque que puede catalogarse como narcisista, ya que parecer\u00eda como si cada individuo, hombre o mujer, tendiera a enamorarse de partes inconsciente propias, el \u00e1nima y el \u00e1nimus, proyectadas en los dem\u00e1s. En la conformaci\u00f3n de estos dos complejos tienen una influencia muy grande el padre y la madre del individuo, ya que son ellos el primer hombre y la primera mujer que los ni\u00f1os y ni\u00f1as conocen (Jung, 1976, 1990a). De adulto, al proyectar un hombre su \u00e1nima, tender\u00e1 a enamorarse de personas parecidas a la madre, y el proceso contrario suceder\u00e1 con las mujeres (Sanford, 1998).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si posteriormente los complejos del \u00e1nima y del \u00e1nimus se logran enfrentar, evitando identificar al yo con ellos e integrando en la conciencia sus rasgos, el inconsciente revela en sue\u00f1os un nuevo aspecto, el si mismo, representado en una personalidad superior que adopta en el hombre los rasgos de maestro o semidios, y en la mujer, los rasgos de la Gran Madre o la anciana sabia. El s\u00ed mismo puede definirse como el arquetipo de la totalidad y centro regulador de la psique, oculto detr\u00e1s de la personalidad total y encargado de llevar a la pr\u00e1ctica el proyecto de vida y de guiar el proceso de individuaci\u00f3n. Por eso, Jung dec\u00eda que su vivencia podr\u00eda sentirse psicol\u00f3gicamente como el \u201cDios dentro de nosotros\u201d (Jung citado por Sharp, 1994: 181).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para terminar de hablar de la individuaci\u00f3n, habr\u00eda que decir que el punto hasta donde se desarrolle el proceso, depende de la disposici\u00f3n del yo a colaborar porque es \u00e9ste el que decide y el que puede permitir que el s\u00ed mismo se realice. En otras palabras, el proceso de individuaci\u00f3n es real, s\u00f3lo si la persona se da cuenta de \u00e9l y lleva a cabo una conexi\u00f3n directa con \u00e9l (Von Franz, 1964).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">6. Disoluci\u00f3n de los complejos:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De lo dicho hasta ahora, podr\u00eda generalizarse que ante un complejo cualquiera de los que acabamos de mencionar, un individuo puede tener varias actitudes: ignorarlo, identificarse con \u00e9l, proyectarlo en los dem\u00e1s, o enfrentarlo (Jacobi, 1957). De estas distintas actitudes, la primera es la menos deseable ya que puede dar origen a las dos siguientes situaciones: a identificarse y a proyectarse. S\u00f3lo el cuarto camino puede realmente disolver un complejo. Esta disoluci\u00f3n consiste en hacerlo consciente para tratar de descubrir los dos polos opuestos que siempre esconde, de los cuales uno ha sido aceptado conscientemente por el individuo y el otro ha sido reprimido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La verdadera liberaci\u00f3n de un complejo consiste en conciliar los opuestos para as\u00ed \u201cdesconectar\u201d al individuo de caer obligatoriamente en alguno de los polos (Zweig y Wolf, 1999). La terapia en psicolog\u00eda anal\u00edtica debe buscar la integraci\u00f3n de estos contrarios, para as\u00ed liberar al individuo y que \u00e9ste pueda luego aceptar y responder al mundo, seg\u00fan las circunstancias, sin caer en los extremos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La \u00fanica forma de lograr esta integraci\u00f3n de los contrarios es facilitando que la persona vivencie nuevamente la situaci\u00f3n que origin\u00f3 el complejo, pero haci\u00e9ndolo con todo el afecto y emoci\u00f3n que lo acompa\u00f1aron y que hab\u00edan sido reprimidos. En otras palabras, como el complejo se inicia en medio de una carga afectiva, su disoluci\u00f3n tambi\u00e9n se debe hacer en medio de la afectividad. Para eso, existen t\u00e9cnicas de las que luego se hablar\u00e1, pero que en general, tratan de identificar y dar voz a esos aspectos reprimidos que han estado en la sombra por muchos a\u00f1os.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">7. La fuerza transformadora del s\u00edmbolo:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En psicolog\u00eda anal\u00edtica, el s\u00edmbolo es un elemento fundamental para el proceso terap\u00e9utico, ya que opera como un verdadero motor transformador de energ\u00eda, que conduce a su vez a cambios positivos en la personalidad de los pacientes. \u201cEl s\u00edmbolo es una m\u00e1quina psicol\u00f3gica que transforma energ\u00eda\u201d (Jung, 1992: 56). No se trata de negar la elaboraci\u00f3n consciente y racional de los conflictos, pero la psicolog\u00eda anal\u00edtica ha reconocido que los logros por este camino son limitados y que es necesario complementar esta labor con la elaboraci\u00f3n simb\u00f3lica, la cual permite logros imposibles de pensar por la \u00fanica v\u00eda de la comprensi\u00f3n racional de los problemas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n este concepto de s\u00edmbolo utilizado por Jung es diferente al usado en el psicoan\u00e1lisis, pues en psicolog\u00eda anal\u00edtica se define como un objeto conocido que representa un objeto desconocido (Frey-Rohn, 1993). La principal diferencia con la perspectiva freudiana es que ese otro objeto desconocido nunca podr\u00e1 ser comprendido a cabalidad y siempre deja la sensaci\u00f3n de misterio. Una de las principales t\u00e9cnicas para trabajar con los s\u00edmbolos es la interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">8. Interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los sue\u00f1os representan un campo especialmente importante en el tratamiento psicol\u00f3gico profundo. Para la psicolog\u00eda anal\u00edtica los sue\u00f1os no esconden ni disfrazan nada; la dificultad de entenderlos se debe a nuestra incapacidad para entender el lenguaje simb\u00f3lico que utilizan (Jung, 1993). Este enfoque tampoco concibe los sue\u00f1os solamente como mecanismos de realizaci\u00f3n de deseos, sino que los considera un espont\u00e1neo y \u00fatil producto del inconsciente, para cuya interpretaci\u00f3n se emplean principalmente dos perspectivas (Mattoon, 1980). La primera parte del enfoque finalista y conduce a atender no s\u00f3lo a la causa y al por qu\u00e9 del sue\u00f1o sino tambi\u00e9n al prop\u00f3sito y al para qu\u00e9 ocurre un sue\u00f1o determinado. Desde este punto de vista, la interpretaci\u00f3n de un sue\u00f1o puede entenderse como un intento espont\u00e1neo de la psique en la soluci\u00f3n de un problema. La segunda perspectiva tiene en cuenta el principio compensador de la psique, para lo cual se analiza un sue\u00f1o tratando de verlo como una compensaci\u00f3n de las situaciones conscientes que est\u00e9 viviendo el individuo en el momento determinado en que sue\u00f1a (Jung, 1991c, 1992, 1993).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda anal\u00edtica comparte con el psicoan\u00e1lisis la utilidad de las asociaciones libres del so\u00f1ante en la interpretaci\u00f3n, pero recomienda que el terapeuta evite que tales asociaciones se alejen de las im\u00e1genes originales del sue\u00f1o, porque as\u00ed se puede perder el significado espec\u00edfico que el sue\u00f1o \u201cbusca\u201d transmitir. En esto se diferencia de la interpretaci\u00f3n freudiana que no tiene reparos en que las asociaciones libres se alejen del sue\u00f1o inicial. Para la psicolog\u00eda anal\u00edtica, este alejamiento conduce siempre a alguno de los complejos del so\u00f1ante, lo cual siendo importante, lleva al sacrificio de perder de vista el sentido particular que tiene un determinado sue\u00f1o (Jung, 1992).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">9. M\u00e9todos auxiliares:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung descubri\u00f3 que la imaginaci\u00f3n activa constituye una alternativa del trabajo de los sue\u00f1os. Consiste en llevar a cabo un di\u00e1logo que combina lo racional y lo irracional, con complejos del teatro interior (Jung, 1990b). Para ello se puede \u201ctomar una imagen o escena de un sue\u00f1o del paciente o una idea que le hubiese venido a la imaginaci\u00f3n como punto de partida para que lo utilizase el paciente como tema de la libre actividad de la fantas\u00eda&#8230;\u201d (Jung, citado por Hochheimer, 1968: 116). Esta libre actividad pod\u00eda estar representada por muchas de las manifestaciones tradicionalmente llamadas \u201cart\u00edsticas\u201d que eligiera el paciente, seg\u00fan sus inclinaciones naturales; el desarrollo pod\u00eda tener lugar en forma dram\u00e1tica, dial\u00e9ctica, visual, ac\u00fastica, en la danza, la pintura, el dibujo o la escultura (Hochheimer, 1968). Sin embargo, Jung evitaba considerarlas obras de arte pues cre\u00eda que eran algo superior, ya que equival\u00edan a una acci\u00f3n directa e independiente del paciente sobre s\u00ed mismo, \u201c&#8230;el paciente puede hacerse creadoramente independiente. No depende m\u00e1s de sus sue\u00f1os ni del saber de su m\u00e9dico, sino que al tratar de pintarse a s\u00ed mismo, puede cambiarse a s\u00ed mismo. Porque lo que pinta son fantas\u00edas actuantes, aquello que act\u00faa en \u00e9l&#8230;\u201d (Jung, 1935, 84-85). Luego de la representaci\u00f3n de las im\u00e1genes es necesario llevar a cabo un trabajo de interpretaci\u00f3n de ellas a trav\u00e9s de la comprensi\u00f3n intelectual y emocional, a fin de lograr su integraci\u00f3n en la conciencia (Progoff, 1992).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">10. Personalidad del terapeuta y contratransferencia:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Jung la psicoterapia es una labor dif\u00edcil en la que cooperan dos personalidades totales: la del terapeuta y la del paciente, otorgando mucha importancia a la personalidad del primero y en ocasiones parece valorarla m\u00e1s a\u00fan que la t\u00e9cnica que \u00e9ste utilice (Jung, 1991b). As\u00ed mismo resaltaba la actitud abierta y comprometida que \u00e9ste deb\u00eda tener, que responde al convencimiento que tiene la psicolog\u00eda anal\u00edtica de que para poder ofrecer la mayor ayuda posible a otra persona, el terapeuta debe darse por completo, sin mayores resguardos t\u00e9cnicos. Por eso, se prefiere la consulta cara a cara m\u00e1s que la pr\u00e1ctica del div\u00e1n, en donde el terapeuta queda tan seguro. Eso lo lleva a ser m\u00e1s part\u00edcipe del proceso y tambi\u00e9n a ser m\u00e1s susceptible de sufrir tanto transformaciones negativas como positivas, a partir de la interacci\u00f3n terap\u00e9utica (Eckhard, 2000).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La etapa de la individuaci\u00f3n demanda especialmente esta disposici\u00f3n del terapeuta a transformarse tambi\u00e9n a s\u00ed mismo en la interacci\u00f3n con el paciente. Tan s\u00f3lo en la medida en que lo haga, lograr\u00e1 transformar a su analizado. \u201cComo es de esperar de todo tratamiento ps\u00edquico verdadero, el m\u00e9dico ejerce un influjo sobre el paciente, pero semejante influjo puede tener lugar cuando \u00e9l es influenciado por el paciente&#8230; El encuentro de dos personalidades es como la mezcla de dos cuerpos qu\u00edmicos: si tiene lugar la combinaci\u00f3n, ambos se transforman\u201d (Jung, 1935: 30).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todo esto tiene relaci\u00f3n directa con los conceptos de transferencia y contratransferencia, los cuales var\u00edan tambi\u00e9n en Freud y Jung. Desde la perspectiva de la psicolog\u00eda anal\u00edtica, la transferencia es un proceso absolutamente natural y espont\u00e1neo, por lo cual no puede ser producido de manera artificial y voluntaria por parte del terapeuta (Jung, 1983). A pesar de reconocer, al igual que el psicoan\u00e1lisis, el gran valor de este fen\u00f3meno, Jung fue relativizando su importancia con el correr del tiempo. En una de sus \u00faltimas obras dir\u00eda: \u201cCabe comparar la transferencia con aquellos medicamentos que en unos act\u00faan como remedio y en otros como un verdadero veneno&#8230; y en otros, por fin, es comparativamente inesencial\u201d (Jung, 1991: 23-24).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">11. Evitar la dependencia del paciente:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La psicoterapia junguiana tiende a evitar la creaci\u00f3n de lazos de dependencia por parte de los pacientes, o cuando menos a reducirla en la medida de lo posible. Por ello, se suele trabajar, en promedio, con pocas sesiones semanales. Dec\u00eda Jung, que en los casos dif\u00edciles ten\u00eda bastante con tres o cuatro sesiones semanales, pero que, en general, eran suficientes dos sesiones semanales y s\u00f3lo una cuando el paciente estaba ya entrenado (Hochheimer, 1968). Consideraba que en el tiempo restante, el paciente deb\u00eda aprender a caminar por s\u00ed mismo, con la gu\u00eda del terapeuta, descubriendo el sentido de los sue\u00f1os.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para contrarrestar la dependencia de los pacientes y fomentar su autonom\u00eda, Jung lleg\u00f3 a proponer la conveniencia de que el tratamiento se interrumpiera cada cierto tiempo, para dejar que el individuo volviera a lanzarse al agua de la cotidianidad y a enfrentarse consigo mismo sin ayuda (Stevens, 1994). Es una constante en Jung la idea de fomentar la responsabilidad personal de su propia recuperaci\u00f3n y de impedir el alejamiento de la vida cotidiana. Una ventaja secundaria de buscar la r\u00e1pida independencia del paciente es que los tratamientos resultan mucho menos costosos que los del psicoan\u00e1lisis. \u201cSe ahorra de este modo tiempo al m\u00e9dico y al paciente, y dinero a este \u00faltimo, que aprende adem\u00e1s a apoyarse en s\u00ed mismo en lugar de abandonarse pasivamente a la direcci\u00f3n del terapeuta\u201d (Jung, citado por Hochheimer, 1968: 111).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">12. An\u00e1lisis did\u00e1ctico:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es importante la propuesta de la psicolog\u00eda anal\u00edtica, hoy aceptada en toda la psicolog\u00eda profunda, de que los analistas lleven a cabo el llamado an\u00e1lisis did\u00e1ctico, o sea un proceso de an\u00e1lisis de ellos mismos antes de analizar a otras personas (Jung, 1935). Esta formaci\u00f3n responde a la necesidad de que el m\u00e9dico se transforme a s\u00ed mismo para que adquiera la capacidad de transformar al enfermo. Se considera que si el terapeuta padece de una neurosis sin solucionar, representar\u00e1 una seria limitante para el tratamiento ya que un analista s\u00f3lo puede dar lo que tiene y nada m\u00e1s (Guggenb\u00fchl-Craig, 1992). Este planteamiento hace parte de una propuesta general en el sentido de que quienes tienen la responsabilidad de ense\u00f1ar algo, deben siempre aplicar en carne propia lo que esperan que los dem\u00e1s realicen. En los escritos dirigidos a los docentes hace esta misma recomendaci\u00f3n y esta coincidencia no es accidental, ya que Jung ve\u00eda que el an\u00e1lisis era realmente un proceso que se deb\u00eda ense\u00f1ar, para que los pacientes lo aprendieran y lo pudieran continuar por sus propios medios.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Se desea resaltar esta contribuci\u00f3n de Jung en sus debidas proporciones ya que el requisito del an\u00e1lisis did\u00e1ctico, que ahora resulta tan obvio, no lo era en su tiempo. Esta exigencia, que es coherente con la actitud de respeto a los pacientes que siempre caracteriz\u00f3 a Jung, contribuy\u00f3 a la humanizaci\u00f3n de la ocupaci\u00f3n terap\u00e9utica. Con esta perspectiva, \u00e9l ensanch\u00f3 el horizonte de la psicoterapia, enfatizando que lo importante no es el t\u00edtulo del profesional sino sus capacidades humanas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otra recomendaci\u00f3n muy importante de este enfoque plantea que el an\u00e1lisis did\u00e1ctico sea realizado tanto por un hombre como por una mujer. La justificaci\u00f3n es que si el terapeuta es de uno u otro sexo, la polaridad interior masculina o femenina del paciente es activada, y es deseable para la integraci\u00f3n ps\u00edquica que esto se logre con ambos aspectos de la contrasexualidad (S\u00e1inz, 1991).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"text-decoration: underline;\">Enfoques de la psicolog\u00eda anal\u00edtica<\/span><\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A pesar de que la teor\u00eda de la psicolog\u00eda anal\u00edtica se ha desarrollado mucho en las \u00faltimas d\u00e9cadas, es poco lo que se conoce sobre las actuales revisiones que se hacen de las teor\u00edas originales de Jung. Dice unos de estos autores: \u201cNuestro respeto y dedicaci\u00f3n a las ideas de Jung no nos ha cegado ante el hecho de que algunas de las cosas que dijo y escribi\u00f3 as\u00ed como partes de su teor\u00eda cl\u00ednica y cultural, necesitan ser revisadas\u201d (Young-Eisendrath y Dawson, 1999: 15).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todas estas revisiones han conducido a la exploraci\u00f3n y descubrimiento de nuevas ideas y m\u00e9todos en psicoterapia. Algunos autores han tratado de poner orden en los caminos que han seguido estos desarrollos conceptuales. Quiz\u00e1 quien m\u00e1s se ha esforzado en este intento, a pesar de los esperados cuestionamientos, es Samuels (1999).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Durante las d\u00e9cadas de los cincuenta y los sesenta, pod\u00edan identificarse en la psicolog\u00eda anal\u00edtica dos escuelas claramente definidas: la \u201cescuela de Z\u00fcrich\u201d, con orientaci\u00f3n cl\u00e1sica, y la \u201cescuela de Londres\u201d, con orientaci\u00f3n evolutiva. No obstante, en los a\u00f1os setenta comenz\u00f3 a surgir una nueva escuela cuyo inter\u00e9s se centraba en los arquetipos. De esta manera, en la actualidad existen estas tres escuelas o enfoques en la psicolog\u00eda anal\u00edtica: la cl\u00e1sica, la evolutiva, y la arquetipal (Samuels, 1999)<span style=\"color: #3c4c9a;\"><strong>.<\/strong><\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La cl\u00e1sica, sin dejar de evolucionar, ha tendido a mantenerse no muy alejada de los planteamientos originales de Jung. Su \u00e9nfasis est\u00e1 en el papel fundamental del s\u00ed mismo como regulador y promotor de la totalidad psicol\u00f3gica que busca el proceso de individuaci\u00f3n. Recuerda que el yo consciente es s\u00f3lo una parte importante del s\u00ed mismo, pero que el resto es lo inconsciente y que por tanto el trabajo cl\u00ednico busca conocer y hacer consciente tal material mediante el an\u00e1lisis de sue\u00f1os, comportamientos, lapsus, sincronicidades, entre otras manifestaciones (Hart, 1999).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La evolutiva est\u00e1 formada por autores interesados te\u00f3ricamente en el desarrollo. El \u00e9nfasis puesto por Jung en los procesos mentales de las edades adultas, le alej\u00f3 del estudio del desarrollo infantil. El grupo de junguianos de enfoque evolutivo vio este aspecto como una carencia por lo cual miraron hacia el psicoan\u00e1lisis, concretamente al grupo de cl\u00ednicos y te\u00f3ricos londinenses que hacia los a\u00f1os 40 fundaron la escuela psicoanal\u00edtica de las \u201crelaciones objetales\u201d (7) y comenzaron a realizar investigaciones apoyados en estas teor\u00edas, construyendo todo un andamiaje te\u00f3rico de psicolog\u00eda junguiana, que se extend\u00eda hasta los primeros a\u00f1os. No era dif\u00edcil porque las \u201cim\u00e1genes arquet\u00edpicas\u201d de Jung y los \u201cobjetos parciales\u201d de Klein, a pesar de las diferencias de lenguaje, se refer\u00edan ambos a las relaciones tempranas del s\u00ed mismo; los dos eran estructuras psicol\u00f3gicas profundas innatas, enraizadas en las experiencias instintivas. Igualmente importantes fueron los hallazgos sobre la pr\u00e1ctica terap\u00e9utica, ya que descubrieron que la elaboraci\u00f3n te\u00f3rica sobre las etapas tempranas pod\u00eda aplicarse a la contratransferencia, como respuesta del terapeuta a las informaciones contenidas en las comunicaciones primitivas, no verbales, de los pacientes (Solomon, 1999).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La arquetipal enfatiza en el valor fundamental que tiene el concepto del arquetipo y en su utilidad en la exploraci\u00f3n de las experiencias imaginales on\u00edricas o fantaseadas. Es, de las tres escuelas, la que menos desarrollos cl\u00ednicos ha tenido. Esta escuela, fundada a finales de los a\u00f1os setenta, surgi\u00f3 como reacci\u00f3n principalmente a la aplicaci\u00f3n mec\u00e1nica de los principios junguianos y a lo que ellos consideraban como presupuestos metaf\u00edsicos injustificados. En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica de estos psic\u00f3logos arquet\u00edpicos, el an\u00e1lisis consiste en una \u201ccura a trav\u00e9s de la visi\u00f3n\u201d tratando de hacer metaf\u00f3rico lo literal y en volver imaginal lo real (Adams, 1991). En el corto tiempo que lleva de existencia la psicolog\u00eda arquetipal ha dado una perspectiva cr\u00edtica \u201cre-visionista\u201d del an\u00e1lisis junguiano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la tabla siguiente se resumen las principales diferencias que Samuels encuentra entre las tres escuelas, primero, en cuanto a las materias de \u00e9nfasis conceptual, y luego, a los aspectos de prioridad en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica. En la tercera columna se mencionan los principales representantes de cada escuela.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">TABLA 1.- \u00c9NFASIS TE\u00d3RICO-PR\u00c1CTICO DE LAS ESCUELAS JUNGUIANAS<\/h4>\n<table border=\"1\" width=\"96%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">ESCUELAS<\/span><\/strong><\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">\u00c9NFASIS TE\u00d3RICO<\/span><\/strong><\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">\u00c9NFASIS PR\u00c1CTICA CL\u00cdNICA<\/span><\/strong><\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">PRINCIPALES REPRESENTANTES<\/span><\/strong><\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">CL\u00c1SICA<\/span><\/strong><\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">1. S\u00ed-mismo<br \/>\n2. Arquetipo<br \/>\n3. Desarrollo de la personalidad<br \/>\n<\/span><\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">1. Vivencias simb\u00f3licas del S\u00ed-mismo<br \/>\n2. Elaboraci\u00f3n de la imaginer\u00eda<br \/>\n3. An\u00e1lisis de transferencia y contra-transferencia<br \/>\n<\/span><\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">Gerard Adler<br \/>\nLilian Frey-Rohn<br \/>\nBarbara Hannah<br \/>\nEsther Harding<br \/>\nJolande Jacobi<br \/>\nAniela Jaff\u00e9e<br \/>\nMarie Ann Matton<br \/>\nMarie Louise von Franz<br \/>\nJoseph Wheelwright<br \/>\n<\/span><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">Marion Woodman<\/span><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\"><br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">EVOLUTIVA<\/span><\/strong><\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">1. Desarrollo de la personalidad<br \/>\n2. S\u00ed-mismo<br \/>\n3. Arquetipo<\/span><\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">1. An\u00e1lisis de transferencia y contra-transferencia<br \/>\n2. Vivencias simb\u00f3licas del S\u00ed-mismo<br \/>\n3. Elaboraci\u00f3n de la imaginer\u00eda<br \/>\n<\/span><\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">Michael Fordham<br \/>\nRose Mary Gordon<br \/>\nAndrew Samuels<br \/>\nLambert Plant<br \/>\nW. Redfearn<br \/>\n<\/span><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">H. Dieckmann<\/span><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\"><br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">ARQUETIPAL<\/span><\/strong><\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">1. Arquetipo<br \/>\n2. S\u00ed-Mismo<br \/>\n3. Desarrollo de la personalidad<\/span><strong><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\"><br \/>\n<\/span><\/strong><\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000; font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">1. Elaboraci\u00f3n de la imaginer\u00eda<br \/>\n2. Vivencias simb\u00f3licas del S\u00ed-mismo<br \/>\n3. An\u00e1lisis de transferencia y contra-transferencia<\/span><\/td>\n<td><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Arial Narrow'; font-size: medium;\">James Hillman y su grupo concentrado en la revista Spring, editada en Dallas, Texas.<\/span><\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"font-family: 'Arial Narrow';\">Fuente: El autor basado en Samuels (1999) y S\u00e1inz (1991).<\/span><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta tabla es una presentaci\u00f3n esquem\u00e1tica de algunos aspectos centrales y puede constituirse en una herramienta \u00fatil de debate conceptual sobre las tendencias de divergencia en la comunidad junguiana y postjunguiana. Uno de los aspectos m\u00e1s pol\u00e9micos de esta clasificaci\u00f3n es la inclusi\u00f3n de la escuela arquetipal, pues muchos contradicen a su autor al autor de la propuesta, afirmando que tal enfoque es marginal y no merece tal nominaci\u00f3n de \u201cescuela\u201d. El debate, no obstante, permanece abierto<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otra propuesta que hace Samuels (citado por S\u00e1inz, 1991) es la de identificar algunas coincidencias entre las escuelas arquetipal y evolutiva frente a la cl\u00e1sica, que resultan interesantes porque pueden tomarse como los principales ejes en el desarrollo te\u00f3rico posterior de la \u00f3ptica junguiana tradicional. Son ellos:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">1) Se encuentra que el concepto cl\u00e1sico de s\u00ed mismo pone un \u00e9nfasis excesivo en su poder \u201cpotencial\u201d, lo cual resulta un aspecto limitante cuando se le vincula a la resoluci\u00f3n de un conflicto.<br \/>\n2) Se ha visto la necesidad de \u201coperacionalizar\u201d y bajar a tierra la idea de la individuaci\u00f3n. De una parte, se analiza que es un proceso que se puede iniciar en cualquier momento de la vida, a\u00fan desde la ni\u00f1ez, y no s\u00f3lo a partir de la edad madura. De otra parte, que no es desarrollable s\u00f3lo por personas especialmente evolucionadas, sino que a\u00fan los psicol\u00f3gicamente d\u00e9biles son capaces de beneficiarse de este proceso.<br \/>\n3) Disminuir la importancia de la totalidad integradora como meta psicol\u00f3gica, pues se puede tomar esto como un \u201cculto a la perfecci\u00f3n\u201d; lo anterior permite rescatar los esfuerzos de logros menos perfectos pero m\u00e1s viables.<br \/>\n4) Las im\u00e1genes arquet\u00edpicas no tienen que ser necesaria y objetivamente impresionantes, sino que su importancia est\u00e1 en la percepci\u00f3n subjetiva de cada individuo.<br \/>\n5) No hay una divisi\u00f3n clara entre el inconsciente personal y el inconsciente colectivo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como material de discusi\u00f3n es interesante la clasificaci\u00f3n de las tres escuelas; sin embargo, se corre el riesgo de exagerar las divergencias entre ellas y subestimar las convergencias. Quiz\u00e1s sean m\u00e1s \u00fatiles los esfuerzos que han hecho otros autores por presentar los conceptos de la escuela cl\u00e1sica desde una perspectiva integrada con la evolutiva y la arquetipal, con muy interesantes resultados (Stevens, 1994).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Recientemente, Guggenb\u00fchl-Craig (citado por Kirsh, 2000), analista junguiano muy respetado en Zurich, ha hecho un aporte a la discusi\u00f3n, mencionando que a pesar de los diferentes caminos que han tomado distintos autores de la comunidad junguiana, hay algunos aspectos que los mantienen unidos. El primero es que todos ellos vienen de alguna manera de Jung y fueron estimulados por \u00e9l, lo cual constituye su identidad hist\u00f3rica original. En t\u00e9rminos del autor \u201ctodos somos los nietos o bisnietos de Jung\u201d, como si se tratase de una gran familia extendida, y que pese a sus muchas diferencias, existe una ascendencia com\u00fan. El segundo punto es que todos comparten una especie de identidad ideol\u00f3gica, llamada por el autor \u201cactitud trascendente\u201d caracterizada por creer que detr\u00e1s de todos los conceptos y teor\u00edas psicol\u00f3gicos, existe otra dimensi\u00f3n de la realidad que implica aspectos profundos de la psique y que se relaciona con la noci\u00f3n de individuaci\u00f3n. Al respecto, hay pocos positivistas entre los junguianos. El tercero, que podr\u00eda llamarse la \u201ctradici\u00f3n cham\u00e1nica\u201d, es el inter\u00e9s de los junguianos por lo natural y psicol\u00f3gicamente primitivo, que los lleva a combinar esta sabidur\u00eda con el uso m\u00e1s sofisticado de lo psicol\u00f3gico en la tradici\u00f3n cultural occidental con la convicci\u00f3n de que lo curativo puede sobrevenir de la tensi\u00f3n entre estas dos posturas (Kirsch, 2000).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"text-decoration: underline;\">Conclusiones<\/span><\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda profunda, entendida como la uni\u00f3n del psicoan\u00e1lisis con la psicolog\u00eda individual y la psicolog\u00eda anal\u00edtica, ha sido bastante cuestionada en los \u00faltimos a\u00f1os. El psicoan\u00e1lisis dej\u00f3 de ser la novedosa teor\u00eda que fue una vez y no ha podido mantener las promesas de transformaci\u00f3n del individuo y de la sociedad, que presagiaba. Aunque a la teor\u00eda freudiana le corresponde la parte m\u00e1s fuerte de la desilusi\u00f3n, Jung y Adler tambi\u00e9n cargan con una parte de la cr\u00edtica (Kirsch, 2000).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es imposible predecir qu\u00e9 suceder\u00e1 con la psicolog\u00eda anal\u00edtica en el futuro y si en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas continuar\u00e1 una clasificaci\u00f3n de terapeutas que se denominen \u201cjunguianos\u201d. La primera raz\u00f3n son las diferencias vistas entre los enfoques dentro de la comunidad junguiana (Spiegelman, 1990). La segunda es que las teor\u00edas y pr\u00e1cticas de las antiguas escuelas psicol\u00f3gicas se han vuelto m\u00e1s tolerantes y han buscado la comprensi\u00f3n mutua con otros enfoques, lo cual ha provocado acercamientos insospechados. Si se analizan las revisiones que ha hecho el psicoan\u00e1lisis postfreudiano de buena parte de las ideas originales de Freud, se encuentra que muchos de los nuevos planteamientos tienen grandes semejanzas con los postulados junguianos (Samuels, 1999). Por eso, algunos piensan que la psicolog\u00eda anal\u00edtica seguir\u00e1 la tendencia actual y perder\u00e1 tambi\u00e9n su identidad separada para hacer parte de un psicoan\u00e1lisis gen\u00e9rico (Fordham, 1966), que tendr\u00e1 una imagen m\u00e1s integrada de la psique humana y en la que el enfoque junguiano del aspecto creativo y ben\u00e9fico de la psique complementar\u00e1 la perspectiva reconocidamente pesimista de la visi\u00f3n freudiana (Frey-Rohn, 1993). As\u00ed, aunque desaparezcan los junguianos como grupo diferenciado, lo m\u00e1s seguro es que no desaparezca el enfoque propuesto por Jung.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este art\u00edculo se han presentado las ideas principales de la psicolog\u00eda anal\u00edtica y algunas de las caracter\u00edsticas de la psicoterapia que de ella se derivan. Algunos de estos planteamientos pueden ser cuestionables y existen algunas carencias y vaguedades en ella, como lo han se\u00f1alado varios autores; sin embargo, lo que no se puede negar es que se trata de formulaciones novedosas que constituyen unos de los aportes m\u00e1s notables e influyentes del siglo XX. Se espera que esta mirada general a la psicolog\u00eda anal\u00edtica, que no ha podido por razones de espacio profundizar en los aspectos presentados, contribuya a la divulgaci\u00f3n de las propuestas junguianas y al mayor desarrollo de la psicolog\u00eda anal\u00edtica en nuestro medio, que enriquezca la labor terap\u00e9utica y la tarea investigativa en diferentes campos de las ciencias humanas, a partir de las interesantes categor\u00edas mencionadas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Adams, M. (1999) \u00abLa escuela arquetipal\u00bb. En Young-Eisendrath y Dawson (Eds) Introducci\u00f3n a Jung. Madrid: Cambridge University Press, pp. 161-182.<br \/>\nBly, R. (1994). \u201cLa sombra: el Yo rechazado\u201d. En Espejos del Yo. Barcelona: Editorial Kair\u00f3s, pp. 45-47.<br \/>\nC. G. Jung Page (2003). Disponible en: <a href=\"http:\/\/www.cgjungpage.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.cgjungpage.org\/<\/a><br \/>\nEckhard, F. (2000) Curar por la herida: sobre el psicoan\u00e1lisis del arquetipo de la curaci\u00f3n. Argentina: Editorial Lumen.<br \/>\nEvans, Richard (1968). Conversaciones con Jung. Madrid: Ediciones Guadarrama.<br \/>\nFordham, F. (1966). Introduction to Jung&#8217;s Psychology New York: Penguin Books, disponible en: <a href=\"http:\/\/www.cgjungpage.org\/index.php?option=content&amp;task=view&amp;id=425\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/www.cgjungpage.org\/index.php?option=content&amp;task=view&amp;id=425<\/a><br \/>\nFrey-Rohn, L. (1993). De Freud a Jung. M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mico.<br \/>\nGal\u00e1n, E. (1999). Introducci\u00f3n a los Estudios Psiqui\u00e1tricos. Obra Completa Carl G. Jung. Vol. 1. Madrid: Editorial Trotta.<br \/>\nGuggenbh\u00fcl-Craig, A. (1992). 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Hasta el primer semestre de 2003 se hab\u00edan publicado seis de los veinte vol\u00famenes.<\/h4>\n<h4>3) Una excepci\u00f3n notable son los 15 libros publicados por Editorial Paid\u00f3s que guardan bastante uniformidad en los conceptos.<\/h4>\n<h4>4) \u201cLa sensaci\u00f3n establece lo que realmente est\u00e1 presente, el pensamiento nos permite reconocer su significado, el sentimiento nos dice su valor y la intuici\u00f3n se\u00f1ala las posibilidades en cuanto a de d\u00f3nde proviene y a d\u00f3nde va una situaci\u00f3n dada\u201d (Jung, citado por Sharp, 1994: 77).<\/h4>\n<h4>5) Corresponden al si mismo, la persona, la sombra, el \u00e1nima y el \u00e1nimus, los cuales son tanto arquetipos como complejos.<\/h4>\n<h4>(6) Siempre se presentan problemas cuando el yo se identifica con los dem\u00e1s complejos, as\u00ed sea con el del s\u00ed mismo.<\/h4>\n<h4>(7) Entre los miembros m\u00e1s destacados de esta escuela est\u00e1n Klein, Bion, Winnicott y Bowlby.<\/h4>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JUAN CARLOS ALONSO Juan Carlos Alonso es Psic\u00f3logo (Universidad Nacional, Bogot\u00e1) y Analista Junguiano de la IAAP (International Association for Analytical Psychology). 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