{"id":4738,"date":"2015-10-20T15:33:39","date_gmt":"2015-10-20T15:33:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=4738"},"modified":"2015-10-20T16:44:45","modified_gmt":"2015-10-20T16:44:45","slug":"jung-abre-una-puerta-a-otro-mundo-david-tacey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/jung-abre-una-puerta-a-otro-mundo-david-tacey\/","title":{"rendered":"Jung abre una puerta a otro mundo &#8211; David Tacey"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>DAVID TACEY<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><b>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/David-Stacey.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4741\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/David-Stacey.jpg\" alt=\"David-Stacey\" width=\"102\" height=\"128\" \/><\/a><\/b><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">David Tacey es profesor de Humanidades en la Universidad de La Trobe, en Melbourne. Es miembro fundador de la IAJS y fue miembro del Comit\u00e9 Ejecutivo. Imparte cursos en estudios literarios y culturales, psicolog\u00eda junguiana y filosof\u00eda postmoderna. Es autor de 14 libros, 10 de los cuales son sobre Jung y la psicolog\u00eda anal\u00edtica. Su libro m\u00e1s reciente es <em>The Darkening Spirit: Jung, spirituality, religion\u00a0<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em>, y es el editor de <em>The Jung Reader.\u00a0<\/em><em>Su correo es: <a href=\"mailto:D.Tacey@latrobe.edu.au\">D.Tacey@latrobe.edu.au<\/a>.\u00a0<\/em><em>El<\/em><em>\u00a0siguiente es el aporte del autor al Panel plenario de cuatro expositores\u00a0<\/em><em>(<a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/como-y-por-que-todavia-leemos-a-jung-susan-rowland\/\" target=\"_blank\">Susan Rowland<\/a>, David Tacey, Stan Marlan y Mark Saban)<\/em><em>, que se present\u00f3 el 20 de agosto de 2013 en el\u00a0XIX Congreso Internacional de Psicolog\u00eda Junguiana del 18 al 23 de agosto\u00a0<\/em><em>de 2013, en la ciudad de Copenhague, Dinamarca. El nombre del\u00a0Panel fue \u00ab<\/em>C\u00f3mo y por qu\u00e9 todav\u00eda leemos a Jung\u00bb, basado en la obra\u00a0<span id=\"productTitle\" class=\"a-size-extra-large\"><em><a href=\"http:\/\/www.amazon.com\/How-Why-Still-Read-Jung\/dp\/0415686482\" target=\"_blank\">How and Why We Still Read Jung: Personal and professional reflections<\/a>, y fue moderado por la analista Jean Kirsch. Este documento c<\/em><\/span><em>orresponde a la traducci\u00f3n oficial de la IAAP al espa\u00f1ol, realizada por los miembros de ADEPAC Juan Carlos Alonso y Ana Rico de Alonso,\u00a0y su publicaci\u00f3n fue autorizada por el\u00a0autor.<\/em><\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4 style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\"><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando me invitaron a escribir un cap\u00edtulo sobre \u00abC\u00f3mo y por qu\u00e9 todav\u00eda leemos a Jung\u00bb, mentalmente recorr\u00ed las contribuciones m\u00e1s importantes de la obra de Jung y c\u00f3mo ellas hab\u00edan impactado mi vida y mi pensamiento. Muchos aspectos surgieron, pero me decid\u00ed por la <em>actitud simb\u00f3lica <\/em>como el elemento que me trae de regreso a Jung, una y otra vez. Jung define la actitud simb\u00f3lica como aquella que \u2018asigna significado a los acontecimientos, sean grandes o peque\u00f1os, y a\u00f1ade a este significado, un valor superior al de los simples hechos\u2019. Es una orientaci\u00f3n a las cosas del mundo interior y exterior, las cuales trata de manera m\u00e1s simb\u00f3lica que literal. Como pensador intuitivo, esto me atra\u00eda, aunque me di cuenta que una delgada l\u00ednea separa la actitud simb\u00f3lica de la paranoia, una condici\u00f3n en la cual el significado invalida de tal manera\u00a0los hechos, que el mundo est\u00e1 perdido en un oc\u00e9ano de significados atribuidos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La actitud simb\u00f3lica es una orientaci\u00f3n hacia los contenidos de nuestra experiencia que los ve como se\u00f1alando y haciendo alusi\u00f3n a otra realidad. Siempre he tenido una sensaci\u00f3n de que otro mundo corre paralelo a \u00e9ste. Esto me ha predispuesto a un amor por la poes\u00eda, la m\u00fasica, la mitolog\u00eda y el misticismo. Cada uno de estos discursos afirma que hay un nivel de la realidad, normalmente oculto, al que en ocasiones podemos acceder, en especial a trav\u00e9s del arte y los sue\u00f1os. Ese otro mundo paralelo es llamado por Jung la realidad ps\u00edquica. Vivimos normalmente en el \u00e1mbito de las percepciones externas, pero Jung abre la puerta a otro mundo, que no es sobrenatural, como sostienen algunos de sus cr\u00edticos, sino otra forma de ver lo natural, el mundo que ya tenemos. Como Paul Eluard expres\u00f3:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Hay otro mundo, pero est\u00e1 en \u00e9ste.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">2<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A mi juicio, estamos desesperadamente necesitados de este \u00abotro\u00bb mundo, pero estamos desterrados de \u00e9l en virtud del pensamiento literal y las lecturas superficiales de la experiencia. Jung lo expresa de esta manera:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La humanidad est\u00e1 necesitando una vida simb\u00f3lica; la necesita con urgencia. S\u00f3lo\u00a0vivimos cosas banales, ordinarias, racionales o irracionales&#8230; pero no tenemos vida\u00a0simb\u00f3lica. \u00bfEn d\u00f3nde vivimos simb\u00f3licamente?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00c9rase una vez en la que la religi\u00f3n desempe\u00f1aba la tarea de entregar una vida simb\u00f3lica y nutrir el alma. Pero para la mayor\u00eda de la gente en el \u00abiluminado\u00bb Occidente, esto ya no es as\u00ed. Cuando era ni\u00f1o, no viv\u00ed en el Occidente ilustrado, y por consiguiente tuve la oportunidad de participar en la vida simb\u00f3lica. Crec\u00ed en una familia religiosa, pobre, sin educaci\u00f3n y desconocedora de que en el resto del mundo, lo religioso hab\u00eda desencantado. En cierto modo, yo valoro esta educaci\u00f3n, porque aunque con el tiempo tuve que rechazar la fe ingenua de mi familia, por lo menos mi vida simb\u00f3lica comenz\u00f3. Pero tambi\u00e9n crec\u00ed en el centro de Australia, junto a la m\u00e1s antigua civilizaci\u00f3n viva en el mundo, los abor\u00edgenes australianos. Sus vidas estuvieron, y en cierta medida lo est\u00e1n a\u00fan, inmersas en la vida simb\u00f3lica, y como alguna vez dijo Jung, dos tercios de su existencia consciente la viven en el \u00e1mbito simb\u00f3lico. El Sue\u00f1o Aborigen tuvo un gran impacto en mi vida interior y predispuso a m\u00ed ya intuitiva mente, al dominio de lo simb\u00f3lico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">3<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tengo que decir que he ganado m\u00e1s conocimiento sobre la realidad simb\u00f3lica de las culturas abor\u00edgenes que de mi propia cultura europea. Aunque fui un cristiano devoto cuando ni\u00f1o, pronto comenc\u00e9 a alejarme del tipo de fe que me fue trasmitida en la ni\u00f1ez. Lo encontr\u00e9 todo, digamos, inveros\u00edmil. Los nacimientos virginales, las resurrecciones f\u00edsicas, caminar sobre el agua \u2013todos estos milagros y prodigios comenzaron a cansarme, a medida que crec\u00eda y recib\u00eda m\u00e1s educaci\u00f3n. Cuando ten\u00eda 15 a\u00f1os, estaba rondando el umbral del ate\u00edsmo, aunque los Sue\u00f1os segu\u00edan funcionando en mi alma. Mi viraje hacia el ate\u00edsmo se aceler\u00f3 hacia los 16 y 17 a\u00f1os cuando, bajo la influencia de mi hermana mayor, me anim\u00e9 a leer a Nietzsche, Freud, y los fil\u00f3sofos existencialistas. Ella les dijo a nuestros religiosos padres y a la familia, que estaban fuera de contacto con la modernidad, y estaban retrasados 100 a\u00f1os en el tiempo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A los 18 a\u00f1os, tuve la oportunidad de ir a la universidad, con el apoyo de una beca, porque mi padre, de clase obrera, se opon\u00eda a la educaci\u00f3n, y dijo que nunca me dar\u00eda \u00abun centavo\u00bb para mis estudios superiores. Entr\u00e9 a primer a\u00f1o de universidad como un ateo en ciernes, pero no por mucho tiempo. Aunque ya no iba a la iglesia, mi fe empez\u00f3 a resurgir en el transcurso de mis estudios, sobre todo cuando conoc\u00ed las obras de Jung en 1973. Jung no estaba en el plan de estudios; de hecho, fue descartado por mi tutor en psicolog\u00eda como un \u00abm\u00edstico desacreditado\u201d. Un encuentro casual me mostr\u00f3 el camino. Molly Scrymgour, una vieja y humilde mecan\u00f3grafa, de pelo blanco, a quien los profesores trataban sin respeto, me dijo que \u00abten\u00eda la corazonada\u00bb de que a m\u00ed me podr\u00eda gustar Jung. Me le\u00ed la extensa biblioteca personal que Molly ten\u00eda de escritos de Jung y toda la literatura junguiana secundaria.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">4<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de terminar mi doctorado, gan\u00e9 un premio postdoctoral en los Estados Unidos, y fui invitado a seleccionar cualquiera de los profesores en mi campo. Eleg\u00ed a James Hillman en Dallas, aunque mis financiadores en Nueva York protestaron, diciendo que \u00abnada bueno podr\u00eda salir de Texas\u201d. Trabaj\u00e9 acad\u00e9micamente con Hillman por un tiempo, pero en el curso de nuestra colaboraci\u00f3n, \u00e9l sugiri\u00f3 que yo podr\u00eda encontrar mayor informaci\u00f3n sobre el inconsciente si comenzaba an\u00e1lisis con \u00e9l. \u00a1Una vez m\u00e1s, mis patrocinadores estaban horrorizados! Convertirme en un paciente no era lo que la Fundaci\u00f3n Harkness hab\u00eda tenido en mente para m\u00ed. De todos modos, yo los convenc\u00ed de que me dejaran hacer esto, y tan pronto como inici\u00e9 el an\u00e1lisis, emergieron mis sue\u00f1os con motivos Abor\u00edgenes de iniciaci\u00f3n, ritos de paso y temas on\u00edricos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">5<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de trabajar con Hillman durante unos a\u00f1os, regres\u00e9 a Australia y en 1995 escrib\u00ed un libro llamado <em>Edge of theSacred <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em>, porque me parec\u00eda que, despu\u00e9s del an\u00e1lisis, yo me mov\u00eda en el borde de una nueva clase de lo sagrado, que parec\u00eda querer hacer estallar mi alma. Esto le interes\u00f3 a Hillman porque parec\u00eda estar en paralelo con su propia preocupaci\u00f3n por el Anima Mundi.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los Sue\u00f1os Abor\u00edgenes me hicieron tomar conciencia, aunque s\u00f3lo en forma semi-consciente, que el mundo no es lo que aparece a los sentidos externos, y que all\u00ed hay una enorme dimensi\u00f3n de la realidad que no se le aparece a aquellos que ven el mundo en t\u00e9rminos literales. Este tema, explorado por Jung en \u201cMind and Earth\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, en donde plantea que los pueblos colonizadores se ven afectados por la vida ps\u00edquica de los pueblos ind\u00edgenas, era un tema dif\u00edcil de\u00a0abordar puesto que en mi pa\u00eds se hab\u00eda establecido un nuevo c\u00f3digo de lo pol\u00edticamente correcto, y eso fue lo que me llev\u00f3 a aventurar en la problem\u00e1tica espiritual Aborigen. Esto fue visto como algo colonialista, explotador, oportunista y recib\u00ed muchas cr\u00edticas por atreverme a sugerir que el encanto Aborigen podr\u00eda realmente servir para re-encantar las almas desencantadas de los occidentales como yo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">6<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo que mis cr\u00edticos no pudieron darse cuenta fue que la \u00abinfluencia\u00bb de la cual yo hablaba, era fundamentalmente un pr\u00e9stamo inconsciente, m\u00e1s que un robo consciente. Simplemente sucedi\u00f3, a pesar de nuestra pol\u00edtica. En un libro reciente, Astrid Berg describe el mismo fen\u00f3meno desde la perspectiva africana, y Roberto Gambini ha discutido lo mismo desde su perspectiva Suramericana. Sin embargo, mi libro <em>Al filo de lo sagrado <\/em>se convirti\u00f3 en un best-seller en mi pa\u00eds, y obviamente, muchos de mis compatriotas sent\u00edan lo mismo, as\u00ed fuera algo intelectualmente controvertible.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Entre tanto, Jung no s\u00f3lo me permiti\u00f3 entender lo que me suced\u00eda en el interior con respecto al mundo ind\u00edgena, sino que me permiti\u00f3 recuperar la fe original, en un plano completamente diferente. Sus escritos, especialmente <em>Respuesta a Job<\/em>, pero tambi\u00e9n <em>S\u00edmbolos de transformaci\u00f3n<\/em> y <em>Psicolog\u00eda y Religi\u00f3n<\/em>, me permitieron recuperar mi herencia cristiana de una manera que la iglesia misma no pod\u00eda permitir. La iglesia no entiende la \u00f3ptica de Jung porque la mayor\u00eda de la gente toma su sistema simb\u00f3lico al pi\u00e9 de la letra. Para ellos, si se dice algo en las Escrituras, credo o dogma, se asume que ha ocurrido en el espacio, tiempo e historia, y dudar de esta interpretaci\u00f3n literal de la Escritura, es motivo para ser expulsado del c\u00edrculo. No es de extra\u00f1ar que yo tuviera que rechazar esta versi\u00f3n de la fe, en el momento en que llegu\u00e9 a la edad adulta. Jung deja de lado toda esta literalidad, y nos muestra otra forma de apreciar el mundo del discurso sagrado. Con una frase, \u00e9l me puso en el camino correcto con respecto a\u00a0la religi\u00f3n:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Considerado desde el punto de vista del realismo, el s\u00edmbolo no es por supuesto, una verdad externa, sino que es psicol\u00f3gicamente verdadero, porque fue y es el puente hacia todo lo que hay de bueno en la humanidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">7<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esto me permiti\u00f3 reconectarme con mi herencia cristiana de una manera que cambi\u00f3 mi vida. Por desgracia, tambi\u00e9n me enfrent\u00f3 con la mayor\u00eda de personas que me rodean en la comunidad cristiana, para quienes la aproximaci\u00f3n simb\u00f3lica es una reducci\u00f3n her\u00e9tica de lo que ellos consideran verdades hist\u00f3ricas y basadas en hechos. El \u00faltimo punto que quiero tocar es que el hecho de recuperar uno su herencia religiosa es una manera de asegurarse contra la apropiaci\u00f3n de la vida espiritual de los pueblos ind\u00edgenas, lo que es a\u00fan m\u00e1s devastador. Es poco probable que el Occidente moderno act\u00fae de manera depredadora hacia los sistemas simb\u00f3licos de los pueblos ind\u00edgenas si pudiera encontrarle un contenido simb\u00f3lico vivo a sus propias tradiciones. Si somos capaces de re-encantar a nuestros sistemas religiosos, es una buena noticia para las personas que viven con el temor de lo que el jefe de la comunidad ind\u00edgena de los Taos Pueblo describ\u00eda a Jung como el hambre cruel de los blancos: \u2018Sus labios son delgados, sus narices afiladas, sus rostros tienen el ce\u00f1o fruncido\u2026 y siempre est\u00e1n buscando algo. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1n buscando?\u2019. Est\u00e1n buscando el encantamiento, por supuesto, y habiendo destruido el suyo por el pensamiento racional y literal, representan un gran peligro para quienes todav\u00eda est\u00e1n encantados.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Notas de pie de p\u00e1gina<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a><em>Al filo de lo sagrado<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a><em>Mente y Tierra<\/em><\/h4>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">G. Jung, \u2018Definitions: Symbol\u2019 (1921), <em>Psychological Types<\/em>, <em>TheCollected Works of C. G. Jung<\/em>, Vol. 6, (Princeton UniversityPress, 1971), \u00a7 819.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Jung, \u2018The Symbolic Life\u2019 (1939), <em>CW<\/em> Vol. 18, \u00a7 .<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Jung, \u2018The Symbolic Life\u2019, \u00a7 649.<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>David Tacey, <em>Edge of the Sacred: Transformation in Australia<\/em> (Melbourne: HarperCollins, 1995); republished in a revised international edition as <em>Edge of the Sacred: Jung, Psyche, Earth<\/em> (Einseideln, Switzerland: Daimon, 2009).<\/h4>\n<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<h4>Astrid Berg, <em>Connecting with South Africa: Cultural Communication and Understanding<\/em> (College Station, TX: Texas A &amp; M University Press, 2012); and Roberto Gambini, <em>Soul and Culture<\/em> (College Station, TX: Texas A &amp; M University Press, 2003).<\/h4>\n<\/li>\n<li>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, <em>Symbols of Transformation<\/em> (1912\/1952), Vol. 5, \u00a7 343.<\/h4>\n<\/li>\n<li>\n<h4>Jung, in Aniela Jaffe, ed., <em>Memories, Dreams, Reflections<\/em> (1963, London: HarperCollins, 1995), p. 276.<\/h4>\n<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DAVID TACEY \u00a0 David Tacey es profesor de Humanidades en la Universidad de La Trobe, en Melbourne. 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