{"id":4712,"date":"2015-10-14T01:57:53","date_gmt":"2015-10-14T01:57:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=4712"},"modified":"2015-10-14T01:57:53","modified_gmt":"2015-10-14T01:57:53","slug":"el-demonio-y-la-sombra-reflexiones-psicologicas-en-torno-al-problema-del-mal-c-barrionuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-demonio-y-la-sombra-reflexiones-psicologicas-en-torno-al-problema-del-mal-c-barrionuevo\/","title":{"rendered":"El Demonio y la Sombra: Reflexiones psicol\u00f3gicas en torno al problema del Mal &#8211; C. Barrionuevo"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">CAMILO BARRIONUEVO D.<\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Demonio-y-sombra-Durero.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4713 size-medium aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Demonio-y-sombra-Durero-231x300.jpg\" alt=\"Demonio y sombra - Durero\" width=\"231\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Demonio-y-sombra-Durero-231x300.jpg 231w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/Demonio-y-sombra-Durero-788x1024.jpg 788w\" sizes=\"auto, (max-width: 231px) 100vw, 231px\" \/><\/a><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Camilo Barrionuevo Dur\u00e1n<span style=\"color: #000000;\">\u00a0es Psic\u00f3logo Cl\u00ednico de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, Mag\u00edster en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica de la Universidad de Chile y Mag\u00edster en Estudios Teol\u00f3gicos de la Universidad de Boston College.\u00a0<\/span>Correo: camilobautista.bd@gmail.com.\u00a0Este documento fue tomado de la\u00a0<a style=\"color: #3f7ba0;\" href=\"http:\/\/revista.cgjung.cl\/index.php\/encuentros\/index\">Revista<\/a>\u00a0<em><a style=\"color: #3f7ba0;\" href=\"http:\/\/revista.cgjung.cl\/index.php\/encuentros\/index\">Encuentros<\/a>,<\/em>\u00a0No. 3, 2011, p\u00e1gs.\u00a045 \u2013 63, con autorizaci\u00f3n del editor. La revista\u00a0<span style=\"color: #111111;\">es una iniciativa de difusi\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Chilena de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica y\u00a0<\/span>ofrece un espacio para promover ideas e investigaciones en el \u00e1mbito de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica.<\/h4>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4621 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/LogoRevEncuentros2.jpg\" alt=\"LogoRevEncuentros2\" width=\"500\" height=\"61\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/LogoRevEncuentros2.jpg 814w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/LogoRevEncuentros2-300x37.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\"><\/div>\n<h4 style=\"padding-left: 60px; text-align: center;\">Resumen<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Este\u00a0 trabajo\u00a0 tiene\u00a0 por\u00a0 objeto\u00a0 abordar\u00a0 la\u00a0 problem\u00e1tica\u00a0 del\u00a0 mal\u00a0 desde\u00a0 la psicolog\u00eda\u00a0 anal\u00edtica\u00a0 junguiana.\u00a0 Para\u00a0 ello\u00a0 se\u00a0 realiza\u00a0 un\u00a0 breve\u00a0 y\u00a0 esquem\u00e1tico recorrido te\u00f3rico que involucra reflexionar sobre la noci\u00f3n de complejos y el rol del personificar en el proceso de \u201chacer alma\u201d en la psicolog\u00eda anal\u00edtica. Posteriormente se realizan distinciones estructurales din\u00e1micas en torno a la noci\u00f3n\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 Sombra,\u00a0\u00a0 para\u00a0\u00a0 finalmente\u00a0\u00a0 abordar\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 problem\u00e1tica\u00a0\u00a0 del\u00a0\u00a0 mal arquet\u00edpico desde un an\u00e1lisis imaginal de la figura del Demonio. Se cierra el presente trabajo con reflexiones alrededor del proceso de integraci\u00f3n de la mal, a trav\u00e9s de vi\u00f1etas cl\u00ednicas de experiencias de estados amplificados de consciencia.<\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\">_______________________________________________<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">\u201cEl mal de nuestro tiempo consiste en<br \/>\nla p\u00e9rdida de la conciencia del mal\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">Krishnamurti<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>l\u00a0 presente\u00a0 ensayo\u00a0 versa\u00a0 acerca\u00a0 de\u00a0 una\u00a0 pregunta\u00a0 que\u00a0 parece\u00a0 no\u00a0 pasar\u00a0 de\u00a0 moda\u00a0 ni terminar de responderse satisfactoriamente. Es una pregunta que desaf\u00eda a cada \u00e9poca en forma distinta, enrostr\u00e1ndole una dimensi\u00f3n de la existencia humana dif\u00edcil de comprender y de integrar. Se trata de la delicada cuesti\u00f3n sobre el Mal, su naturaleza (o su no-naturaleza) y la forma en que lo \u201cmaligno\u201d se manifiesta en lo humano. De hecho, es interesante notar ya c\u00f3mo al empezar a reflexionar sobre este tema se comienzan a \u201ccolar\u201d y manifestar en el lenguaje los significados y a prioris\u00a0 socio-hist\u00f3ricos\u00a0 de\u00a0 los\u00a0 que\u00a0 somos\u00a0 herederos:\u00a0 \u00bfTiene\u00a0 pues\u00a0 el\u00a0 mal\u00a0 una\u00a0 naturaleza\u00a0 en\u00a0 s\u00ed mismo?,\u00a0 \u00bfhay\u00a0 algo\u00a0 as\u00ed\u00a0 como\u00a0 una\u00a0 especie\u00a0 de\u00a0 realidad\u00a0 ontol\u00f3gica\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 \u201cmalignidad\u201d\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 que referirnos?, \u00bfes algo aparte de lo humano que se \u201cmanifiesta\u201d en \u00e9l?, \u00bfforma parte de su ser o es una alejamiento y deformaci\u00f3n de \u00e9ste?, y yendo m\u00e1s all\u00e1 del dif\u00edcil debate metaf\u00edsico: \u00bfQu\u00e9 nos dicen acerca de la psique las im\u00e1genes an\u00edmicas de lo demon\u00edaco como experiencias universales humanas presentes en todas las culturas y en todos los tiempos? \u00bfA qu\u00e9 relatos y comprensiones sobre\u00a0 el\u00a0 mal\u00a0 podemos\u00a0 recurrir\u00a0 hoy,\u00a0 y\u00a0 como\u00a0 estos\u00a0 podr\u00edan\u00a0 ayudarnos\u00a0 a\u00a0 discernir\u00a0 el\u00a0 ineludible\u00a0dilema \u00e9tico al que nos enfrentamos en nuestra sociedad?.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Claramente son preguntas demasiado grandes como para abordarlas por completo en esta breve reflexi\u00f3n. Sin embargo, consideramos importante poder tenerlas como trasfondo en el recorrido te\u00f3rico y reflexivo que aqu\u00ed emprenderemos, ya que constituir\u00e1n el <em>hilo de Ariadna <\/em>que dirigir\u00e1 las siguientes p\u00e1ginas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Estas\u00a0 preguntas\u00a0 se\u00a0 enmarcan\u00a0 en\u00a0 una \u00a0reflexi\u00f3n\u00a0 colectiva\u00a0 contempor\u00e1nea\u00a0 que\u00a0 pretende\u00a0 darle urgencia al tema. Distintos autores han elevado las voces de alarma, pues pareciera ser que frente a la forma de desplegarse lo maligno en el siglo pasado y el presente nos hemos quedado at\u00f3nitos colectivamente y sin respuesta: \u201cEstamos frente al mal y no s\u00f3lo ignoramos lo que se haya ante nosotros\u00a0\u00a0 sino\u00a0\u00a0 que\u00a0\u00a0 tampoco\u00a0\u00a0 tenemos\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 menor\u00a0\u00a0 idea\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 c\u00f3mo\u00a0\u00a0 debemos\u00a0\u00a0 reaccionar\u00a0\u00a0 (\u2026) Efectivamente, no tenemos imaginaci\u00f3n para el mal porque es el mal el que nos tiene a nosotros. Unos\u00a0 quieren\u00a0 permanecer\u00a0 ignorantes\u00a0 mientras\u00a0 otros\u00a0 est\u00e1n\u00a0 identificados\u00a0 con\u00a0 el\u00a0 mal.\u00a0 Esta\u00a0 es\u00a0 la situaci\u00f3n\u00a0 psicol\u00f3gica\u00a0 del mundo\u00a0 actual\u201d\u00a0 (Jung, 2000,\u00a0 pp. 244\u00a0 y\u00a0 245, cursivas del\u00a0 original). Como reza el tango Cambalache pareciera ser que nuestra \u00e9poca se ha caracterizado por un despliegue de\u00a0 \u201cmaldad\u00a0 insolente\u201d,\u00a0 no\u00a0 s\u00f3lo\u00a0 en\u00a0 los\u00a0 conocidos\u00a0 y\u00a0 terribles\u00a0 acontecimientos\u00a0 de\u00a0 las\u00a0 guerras mundiales,\u00a0 el\u00a0 nazismo,\u00a0 el\u00a0 comunismo\u00a0 y\u00a0 las\u00a0 dictaduras\u00a0 latinoamericanas,\u00a0 por\u00a0 mencionar\u00a0 algunos breves ejemplos, sino tambi\u00e9n en el eje mismo de funcionamiento de nuestra forma de sociedad: abusos y explotaciones sistem\u00e1ticas a grandes masas de trabajadores, desigualdad espeluznante en\u00a0 la\u00a0 repartici\u00f3n\u00a0 de\u00a0 los \u00a0recursos\u00a0 del\u00a0 planeta,\u00a0 hambruna,\u00a0 violencia\u00a0 y\u00a0 muerte\u00a0 por\u00a0 las\u00a0 condiciones infrahumanas\u00a0 de\u00a0 existencia\u00a0 de\u00a0 cientos\u00a0 de\u00a0 miles\u00a0 de\u00a0 personas\u00a0 y\u00a0 la\u00a0 posibilidad\u00a0 de\u00a0 un\u00a0 colapso ecol\u00f3gico\u00a0 dada\u00a0 la\u00a0 voracidad\u00a0 y\u00a0 uso\u00a0 indiscriminado\u00a0 que\u00a0 hemos\u00a0 dado\u00a0 a\u00a0 nuestro\u00a0 delicado\u00a0 medio ambiente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n\u00a0 podr\u00eda\u00a0 dudar\u00a0 entonces\u00a0 que\u00a0 es\u00a0 el\u00a0 Demonio\u00a0 \u2013como\u00a0 principal\u00a0 personificaci\u00f3n\u00a0 an\u00edmica\u00a0 del mal- quien rige el destino de nuestra colectividad planetaria? Si bien la idea que el mundo es un creaci\u00f3n del Demonio y no de Dios, o que el mundo est\u00e1 bajo su reinado, es antiqu\u00edsima\u00a0 (idea que retomaremos\u00a0 m\u00e1s\u00a0 adelante),\u00a0 pareciera\u00a0 ser\u00a0 que\u00a0 hay\u00a0 ciertas\u00a0 condiciones\u00a0 an\u00edmicas\u00a0 y\u00a0 tecnol\u00f3gico- cient\u00edficas\u00a0\u00a0 en\u00a0\u00a0 nuestra\u00a0\u00a0 civilizaci\u00f3n\u00a0\u00a0 que\u00a0\u00a0 han\u00a0\u00a0 posibilitado\u00a0\u00a0 un\u00a0\u00a0 despliegue\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 nuestro\u00a0\u00a0 potencial destructivo como nunca antes hab\u00edamos presenciado. Sea que pensemos que esto se debe a una tendencia natural del hombre de olvidar los aspectos negativos de eras anteriores y, por lo mismo, a tener una visi\u00f3n rom\u00e1ntica idealizada del pasado (estilo para\u00edso perdido de \u2018todo tiempo pasado fue\u00a0\u00a0 mejor\u2019)\u00a0\u00a0 o\u00a0\u00a0 que\u00a0\u00a0 efectivamente\u00a0\u00a0 el\u00a0\u00a0 grado\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 maldad\u00a0\u00a0 evidente\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 nuestra\u00a0\u00a0 \u00e9poca\u00a0\u00a0 sea considerablemente\u00a0 superior\u00a0 a\u00a0 las\u00a0 que\u00a0 nos\u00a0 precedieron;\u00a0 el\u00a0 problema\u00a0 en\u00a0 su\u00a0 dimensi\u00f3n\u00a0 pr\u00e1ctica sigue\u00a0 no\u00a0 resuelto\u00a0 y\u00a0 urgen\u00a0 formas\u00a0 de\u00a0 abordaje\u00a0 creativas\u00a0 y\u00a0 profundas\u00a0 sobre\u00a0 c\u00f3mo\u00a0 salir\u00a0 de\u00a0 la encrucijada hist\u00f3rico-pol\u00edtica en que nos encontramos como humanidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este trabajo tendr\u00e1 como columna vertebral algunos importantes hitos de la visi\u00f3n de la psique del psiquiatra suizo Carl Gustav Jung: su teor\u00eda de los complejos y la comprensi\u00f3n de la estructura de la personalidad. Esto nos servir\u00e1 como soporte para reflexionar sobre el problema del mal desde su\u00a0 concepto\u00a0 de\u00a0 <em>sombra<\/em>.\u00a0 Asimismo,\u00a0 trataremos\u00a0 de\u00a0 acercarnos\u00a0 a\u00a0 una\u00a0 definici\u00f3n\u00a0 del\u00a0 mal\u00a0 y\u00a0 revisar\u00a0algunos hitos importantes en la noci\u00f3n religiosa de la relaci\u00f3n Demonio-Dios. Daremos un breve\u00a0vistazo\u00a0 a\u00a0 las\u00a0 discusiones\u00a0 en\u00a0 torno\u00a0 al\u00a0 mal\u00a0 en\u00a0 la\u00a0 teor\u00eda\u00a0 humanista\u00a0 y\u00a0 concluiremos\u00a0 con\u00a0 algunas reflexiones pr\u00e1cticas sobre el trabajo de integraci\u00f3n de la <em>sombra<\/em>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Sobre la teor\u00eda de los complejos y el personificar<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">\u201cLa psicodin\u00e1mica se convierte as\u00ed en psicodrama;<br \/>\nnuestra vida no es tanto el resultado\u00a0de fuerzas<br \/>\ny presiones como la representaci\u00f3n<br \/>\nde argumentos m\u00edticos\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">(Hillman, 1999)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Antes\u00a0 de\u00a0 comenzar\u00a0 valga\u00a0 una\u00a0 advertencia.\u00a0 Para\u00a0 reflexionar\u00a0 desde\u00a0 Jung\u00a0 y\u00a0 ser\u00a0 coherentes\u00a0 con\u00a0 el desarrollo\u00a0 metodol\u00f3gico\u00a0 de\u00a0 su\u00a0 teorizar,\u00a0 resulta\u00a0 crucial\u00a0 realizar\u00a0 una\u00a0 significativa\u00a0 distinci\u00f3n.\u00a0 Jung mismo\u00a0 es\u00a0 insistente\u00a0 en esta\u00a0 distinci\u00f3n y\u00a0 advertencia,\u00a0 pues\u00a0 hace\u00a0 alusi\u00f3n\u00a0 a ella en\u00a0 pr\u00e1cticamente cada\u00a0 obra\u00a0 que\u00a0 escribi\u00f3:\u00a0 se\u00a0 trata\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 necesidad\u00a0 de\u00a0 separar\u00a0 entre\u00a0 el\u00a0 dominio\u00a0 estrictamente cient\u00edfico de lo psicol\u00f3gico y el plano metaf\u00edsico propiamente tal (Jung, 1928, 1938, 1944, 1951,\u00a01952, 1954). Desde esta perspectiva, cuando\u00a0 Jung se\u00a0 refiere\u00a0 de manera espec\u00edfica a fen\u00f3menos\u00a0an\u00edmicos,\u00a0 como\u00a0 lo\u00a0 demon\u00edaco\u00a0 o\u00a0 las\u00a0 im\u00e1genes\u00a0 demon\u00edacas,\u00a0 deja\u00a0 en\u00a0 claro\u00a0 que\u00a0 no\u00a0 est\u00e1\u00a0 haciendo ning\u00fan tipo de afirmaci\u00f3n sobre la realidad ontol\u00f3gica de dichas figuras; \u00fanicamente se encuentra dando cuenta de su inevitable e innegable realidad como hecho ps\u00edquico. Esto es v\u00e1lido tambi\u00e9n para cada aspecto de su teor\u00eda de la personalidad. Dada la similitud entre los hechos psicol\u00f3gicos a los\u00a0 que\u00a0 se\u00a0 vio\u00a0 enfrentado\u00a0 como\u00a0 terapeuta\u00a0 y\u00a0 los\u00a0 postulados\u00a0 religiosos\u00a0 de\u00a0 distintas\u00a0 tradiciones espirituales, debi\u00f3 \u201cprotegerse\u201d constantemente de una mala interpretaci\u00f3n de sus teor\u00edas sobre las posibles implicancias teol\u00f3gicas de ellas: \u201cLa psicolog\u00eda como ciencia del alma debe ce\u00f1irse a su objeto, cuid\u00e1ndose de no ir m\u00e1s all\u00e1 de sus propios confines con afirmaciones metaf\u00edsicas u otras profesiones de fe. Si postulase a un dios, aun cuando s\u00f3lo como causa hipot\u00e9tica, impl\u00edcitamente establecer\u00eda la posibilidad de una demostraci\u00f3n de Dios, rebasando as\u00ed en forma il\u00edcita los l\u00edmites de\u00a0 su\u00a0 competencia.\u00a0 La\u00a0 ciencia\u00a0 s\u00f3lo\u00a0 puede\u00a0 ser\u00a0 ciencia;\u00a0 no\u00a0 hay\u00a0 profesiones\u00a0 de\u00a0 fe\u00a0 \u201ccient\u00edficas\u201d\u00a0 ni similares\u00a0 contradictiones\u00a0 in\u00a0 adiecto.\u00a0 Simplemente\u00a0 no\u00a0 sabemos\u00a0 en\u00a0 \u00faltima\u00a0 instancia\u00a0 de\u00a0 donde proviene el arquetipo, del mismo modo que ignoramos cual es el origen del alma\u201d (Jung, 1944, p.\u00a017).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De esta forma, aunque nos resulte tentadora la reflexi\u00f3n y discusi\u00f3n teol\u00f3gica metaf\u00edsica respecto a la naturaleza del Demonio y la realidad ontol\u00f3gica del Mal y del Bien (o del Demonio y de Dios, si se prefiere), delimitaremos en principio nuestra reflexi\u00f3n al \u00e1mbito exclusivamente de lo ps\u00edquico y su fenomenolog\u00eda, siguiendo en esto los planteamientos de Jung.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En\u00a0 este\u00a0 sentido,\u00a0 destaca\u00a0 y\u00a0 llama\u00a0 la\u00a0 atenci\u00f3n\u00a0 un\u00a0 fen\u00f3meno\u00a0 psicol\u00f3gico\u00a0 universal:\u00a0 la\u00a0 creencia\u00a0 en esp\u00edritus,\u00a0 y\u00a0 dentro\u00a0 de\u00a0 ello,\u00a0 lo\u00a0 que\u00a0 nos\u00a0 resulta\u00a0 de\u00a0 particular\u00a0 inter\u00e9s,\u00a0 en\u00a0 esp\u00edritus\u00a0 demon\u00edacos\u00a0 o malignos.\u00a0 Hasta\u00a0 hace\u00a0 no\u00a0 mucho\u00a0 tiempo\u00a0 gente\u00a0 bastante\u00a0 culta\u00a0 y\u00a0 civilizada\u00a0 cre\u00eda\u00a0 en\u00a0 \u2018presencias\u2019, demonios, brujos, fantasmas, dioses o agentes ps\u00edquicos capaces de influir en nuestras vidas. Se reconoc\u00eda abiertamente que ellos ten\u00edan alg\u00fan grado de poder y voluntad de afectar al hombre, por\u00a0 lo\u00a0 que\u00a0 \u00e9ste\u00a0 deb\u00eda\u00a0 cuidar\u00a0 el\u00a0 delicado\u00a0 espacio\u00a0 relacional\u00a0 con\u00a0 el mundo\u00a0 de\u00a0 lo\u00a0 no-visible (Jung,\u00a01938). Es interesante desde este lugar el hecho que estudios recientes hayan mostrado que hoy al\u00a0menos dos de cada tres norteamericanos creen en la existencia concreta del demonio (Goldberg,\u00a01999).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pues bien, \u00bfa qu\u00e9 se refieren entonces esta arraigada y popular creencia sobre los esp\u00edritus? Jung elabora su respuesta en torno a uno de los hitos centrales de su pensamiento, a saber, su teor\u00eda de los complejos. Ella se basa en dos premisas centrales: la conciencia (y el yo como representante de ella)\u00a0 no\u00a0 es\u00a0 el\u00a0 centro\u00a0 del\u00a0 funcionamiento\u00a0 ps\u00edquico\u00a0 total\u00a0 (Jung,\u00a0 1938)\u00a0 y\u00a0 existen en\u00a0 el\u00a0 dominio\u00a0 del alma\u00a0 una\u00a0 serie\u00a0 de\u00a0 innumerables\u00a0 entidades\u00a0 aut\u00f3nomas,\u00a0 poseedoras\u00a0 de\u00a0 un\u00a0 tono\u00a0 afectivo\u00a0 y\u00a0 un n\u00facleo\u00a0 organizador,\u00a0 capaces\u00a0 de\u00a0 afectar\u00a0 total\u00a0 o\u00a0 parcialmente\u00a0 al\u00a0 yo\u00a0 (Jung,\u00a0 1928).\u00a0 Jung\u00a0 se\u00a0 refiere entonces\u00a0 a\u00a0 los\u00a0 complejos\u00a0 como\u00a0 \u201ccomplicados\u00a0 sistemas\u00a0 an\u00edmicos\u00a0 parciales\u00a0 que,\u00a0 cuanto\u00a0 m\u00e1s complicados\u00a0\u00a0 son,\u00a0\u00a0 tanto\u00a0\u00a0 m\u00e1s\u00a0\u00a0 car\u00e1cter\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 personalidad\u00a0\u00a0 tienen.\u00a0\u00a0 Son\u00a0\u00a0 tambi\u00e9n\u00a0\u00a0 precisamente constituyentes\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 personalidad\u00a0\u00a0 ps\u00edquica\u00a0\u00a0 y\u00a0\u00a0 en\u00a0\u00a0 consecuencia\u00a0\u00a0 deben\u00a0\u00a0 tener\u00a0\u00a0 car\u00e1cter\u00a0\u00a0 de personalidad\u201d (Jung &amp; Wilhelm, 1929, pp. 55-56).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es\u00a0 interesante\u00a0 en\u00a0 este\u00a0 punto\u00a0 complementar\u00a0 lo\u00a0 dicho\u00a0 con\u00a0 la\u00a0 perspectiva\u00a0 del\u00a0 postjunguiano nortemaricano\u00a0 James\u00a0 Hillman,\u00a0 principal\u00a0 representante\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 escuela\u00a0 arquetipal\u00a0 (Samuels,\u00a0 1999). Hillman sostiene que los postulados sobre la teor\u00eda de los complejos son tan controvertidos para nuestra racionalidad y cultura moderna porque atacan y cuestionan directamente una de las ideas centrales de nuestra civilizaci\u00f3n: la noci\u00f3n de individuo como ente racional, due\u00f1o de s\u00ed, \u00fanico e indivisible. (Hillman, 1999). La teor\u00eda de los complejos, al proponer la normalidad de la pluralidad de la psique y sus \u2018personalidades parciales\u2019, asusta al lego en materias psicol\u00f3gicas que se piensa e imagina como \u00fanico due\u00f1o y soberano de la casa en que habita.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En su fundamentaci\u00f3n Hillman distingue dos fuentes centrales de nuestra cultura actual, que se encontrar\u00edan,\u00a0 seg\u00fan\u00a0 \u00e9l,\u00a0 en\u00a0 pugna\u00a0 frente\u00a0 a\u00a0 las\u00a0 formas\u00a0 de\u00a0 imaginar\u00a0 la\u00a0 conciencia\u00a0 y\u00a0 lo\u00a0 divino:\u00a0 la tradici\u00f3n\u00a0 hebraica\u00a0 y\u00a0 la\u00a0 hel\u00e9nica. \u00a0Su\u00a0 tesis\u00a0 es\u00a0 entonces\u00a0 que\u00a0 la\u00a0 concepci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 psique\u00a0 esta directamente ligada a la forma de imaginar lo religioso. De esta forma, la tradici\u00f3n hebraica al ser monote\u00edsta\u00a0 por\u00a0 definici\u00f3n\u00a0 presenta\u00a0 una\u00a0 visi\u00f3n\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 conciencia\u00a0 \u00fanica\u00a0 y\u00a0 unificada,\u00a0 a\u00a0 imagen\u00a0 y semejanza de un \u00fanico Dios rector. Los valores centrales de esta visi\u00f3n, de la que la modernidad es heredera,\u00a0 tienen relaci\u00f3n con\u00a0 la voluntad\u00a0 de\u00a0 un\u00a0 hero\u00edsmo\u00a0 egoico\u00a0 racional\u00a0 no-divisible,\u00a0 donde\u00a0 el tema\u00a0 del\u00a0 control\u00a0 y\u00a0 el\u00a0 \u201cpoder\u00a0 sobre\u201d\u00a0 son\u00a0 centrales.\u00a0 Hillman\u00a0 se\u00f1ala\u00a0 que\u00a0 hoy\u00a0 esta\u00a0 concepci\u00f3n\u00a0 se manifiesta en las distintas corrientes psicol\u00f3gicas que, ante una crisis del alma, buscan \u201creformar\u201d y fortalecer al ego (Hillman, 1999)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La otra vertiente de nuestra cultura es la griega cl\u00e1sica. Para Hillman, Grecia se constituye como un referente\u00a0 indiscutido\u00a0 de\u00a0 riqueza\u00a0 en\u00a0 cuanto\u00a0 a\u00a0 im\u00e1genes\u00a0 ps\u00edquicas\u00a0 del\u00a0 alma.\u00a0 La\u00a0 opci\u00f3n\u00a0 hel\u00e9nica concibe\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 psyck\u00e9\u00a0 como\u00a0 una\u00a0 multiplicidad\u00a0 de\u00a0 personas\u00a0 o\u00a0 partes\u00a0 que\u00a0 habitan \u00a0y\u00a0 coexisten\u00a0 en menor o mayor armon\u00eda. El pante\u00f3n griego, afirma Hillman, se despliega como met\u00e1fora del alma, ilustrando\u00a0 de\u00a0 manera\u00a0 deslumbrante\u00a0 y\u00a0 hermosa\u00a0 la\u00a0 situaci\u00f3n\u00a0 relacional\u00a0 interna:\u00a0 la\u00a0 complejidad polite\u00edsta\u00a0 griega\u00a0 habla\u00a0 del\u00a0 polite\u00edsmo\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 psique,\u00a0 de\u00a0 nuestras\u00a0 complicadas\u00a0 y\u00a0 desconocidas circunstancias an\u00edmicas internas (Hillman, 1999). Aqu\u00ed encontramos que el dominio del ego-h\u00e9roe cede y aparecen otras formas de conciencia que habitan en la complejidad imaginal: reside aqu\u00ed un Hades como soberano de las sombras del inframundo, una Atenea competente, combativa e\u00a0inteligente\u00a0 (imagen\u00a0 tan\u00a0 vigente\u00a0 en\u00a0 la\u00a0 mujer\u00a0 moderna),\u00a0 un\u00a0 Ares\u00a0 furioso\u00a0 y\u00a0 destructivo,\u00a0 un\u00a0 \u00e1gil\u00a0 e inteligente Hermes, un Hefesto resentido por su fealdad y por el rechazo de su madre, un Odiseo h\u00e9roe capaz de tomar contacto con su vasto mundo interno en busca su Itaca a\u00f1orada (met\u00e1fora indiscutida del proceso de individuaci\u00f3n) entre otras miles de posibilidades de manifestaci\u00f3n de la psique.\u00a0 \u201cGrecia\u00a0 se\u00a0 convierte\u00a0 en\u00a0 un\u00a0 espejo\u00a0 de\u00a0 aumento\u00a0 m\u00faltiple\u00a0 en\u00a0 el\u00a0 que\u00a0 la\u00a0 psique\u00a0 puede reorganizar sus personas y procesos en configuraciones que son m\u00e1s grandes que la vida pero que afectan a la vida de nuestras personalidades secundarias\u201d (Hillman, 1999, p. 120).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es interesante lo aqu\u00ed se\u00f1alado por Hillman al relacionarlo con la profundidad de la teor\u00eda de los complejos a la que hac\u00edamos alusi\u00f3n hace un momento. En torno a ella, Jung es bastante enf\u00e1tico en la insistencia de tratar a los complejos como si fueran personas o de manera personificada. En realidad subrayamos el \u201ccomo s\u00ed\u201d por puro pudor moderno, ya que en estricto rigor \u00e9ste no existe: se\u00a0 trata\u00a0 efectivamente\u00a0 de\u00a0 que\u00a0 los\u00a0 complejos\u00a0 tienen\u00a0 una\u00a0 realidad\u00a0 aut\u00f3noma\u00a0 e\u00a0 independiente\u00a0 y operativamente\u00a0 hablando\u00a0 <em>son\u00a0 <\/em>personas\u00a0 apartes\u00a0 del\u00a0 complejo\u00a0 del\u00a0 yo\u00a0 (Jung,\u00a0 1928,\u00a0 1951,\u00a0 1954). Sobre esta aparici\u00f3n personificada de los complejos es importante se\u00f1alar que no es la conciencia la que personifica y da vida, sino que lo an\u00edmico por si mismo se muestra y aparece a la conciencia como\u00a0 dotado\u00a0 de\u00a0 una\u00a0 identidad\u00a0 personal\u00a0 definida.\u00a0 De\u00a0 ah\u00ed\u00a0 que\u00a0 podamos\u00a0 entender\u00a0 la\u00a0 apasionada protesta de Hillman (1999) cuando se\u00f1ala que, pensar que el mundo \u201cesta muerto ah\u00ed afuera\u201d y nosotros lo personificamos, es tener ya el impl\u00edcito, como trasfondo hermen\u00e9utico, de un modelo de realidad basado en la tradici\u00f3n cartesiana-newtoniana (un mundo-objetos-inertes). Cuando se habla de animismo, personificaci\u00f3n o antropomorfismo de manera despectiva, como actividades propias de los primitivos no-civilizados, se est\u00e1 conceptualizando que son\u00a0 formas de pensamiento mediante\u00a0 las\u00a0 que\u00a0 se\u00a0 dotar\u00eda\u00a0 al\u00a0 mundo\u00a0 externo\u00a0 de\u00a0 fen\u00f3menos\u00a0 y\u00a0 sucesos\u00a0 que\u00a0 son\u00a0 b\u00e1sicamente internos (proporcionando al mundo un alma que no poseer\u00eda). Como dec\u00edamos, en esta acci\u00f3n se puede\u00a0 apreciar\u00a0 claramente\u00a0 que\u00a0 la\u00a0 forma\u00a0 de\u00a0 interpretar\u00a0 dichos\u00a0 sucesos\u00a0 supone\u00a0 de\u00a0 por\u00a0 s\u00ed\u00a0 una violencia evidente, en cuanto impone el paradigma naturaleza-cosa-sin-alma frente a la realidad imaginal de\u00a0 los pueblos precivilizados. Para estos \u00faltimos en cambio, el personificar no\u00a0 significa dotar de alma al mundo, por el contrario, supone un reconocimiento de \u00e9sta en el mundo como anterior a la actividad de reconocimiento y, por tanto, independiente de la actividad humana de lograr aprehenderla. (Hillman, 1999).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pese a esto y m\u00e1s all\u00e1 del hecho que pensemos el mundo-maquina al estilo moderno, o el mundo- an\u00edmico al modo de los pueblos primitivos, el hecho ps\u00edquico innegable es la multiplicidad de la psique y la experiencia de ella de manera personificada. La validez del personificar se ha abierto camino no sin dificultad y se ha redescubierto s\u00f3lo gracias a los revolucionarios aportes de estos dos grandes pensadores de la psicolog\u00eda profunda que fueron Sigmund Freud y Carl Gustav Jung. Esto\u00a0 se\u00a0 logr\u00f3\u00a0 \u00fanicamente\u00a0 gracias\u00a0 al\u00a0 estudio\u00a0 detallado\u00a0 y\u00a0 completo\u00a0 que\u00a0 ambos\u00a0 hicieron\u00a0 de\u00a0 la psicopatolog\u00eda, pues en nuestra cultura, es en la psicopatolog\u00eda \u2013en las personalidades m\u00faltiples, en las disociaciones hist\u00e9ricas, en las alucinaciones- donde mayor se aprecia la capacidad del alma para personificar (Hillman, J., 1999). Lo\u00a0 que\u00a0 finalmente\u00a0 ocurri\u00f3\u00a0 para Hillman, es\u00a0 que\u00a0 Freud cre\u00f3 otra mitolog\u00eda nueva ante la falta y descr\u00e9dito de las antiguas. El papel de la personificaci\u00f3n en su\u00a0teor\u00eda\u00a0 se\u00a0 nos\u00a0 hace\u00a0 muy\u00a0 evidente,\u00a0 si\u00a0 bien\u00a0 se\u00a0 disfraza\u00a0 levemente\u00a0 con\u00a0 un\u00a0 barniz\u00a0 cientificista.\u00a0 La\u00a0imagen\u00a0 emerge\u00a0 por\u00a0 su\u00a0 valor\u00a0 personificado:\u00a0 el\u00a0 Censor,\u00a0 el\u00a0 S\u00faper\u00a0 Ego,\u00a0 la\u00a0 Escena\u00a0 Primordial,\u00a0 el Inconsciente,\u00a0 el\u00a0 Complejo\u00a0 de\u00a0 Edipo,\u00a0 Eros,\u00a0 T\u00e1natos,\u00a0 la\u00a0 Castraci\u00f3n,\u00a0 todas\u00a0 aquellas\u00a0 personas\u00a0 que pueblan el universo de la psique y que ejercen sus influencias de un modo muy similar a como los antiguos\u00a0 \u201cdaimones\u201d\u00a0 la\u00a0 ejerc\u00edan\u00a0 sobre\u00a0 el\u00a0 pueblo\u00a0 griego.\u00a0 De\u00a0 hecho,\u00a0 gran\u00a0 parte\u00a0 de\u00a0 ellas\u00a0 est\u00e1n haciendo directa alusi\u00f3n a la mitolog\u00eda hel\u00e9nica (sabemos de la fascinaci\u00f3n de Freud por Grecia). Por otra parte, t\u00e9rminos como proyecci\u00f3n, sublimaci\u00f3n, condensaci\u00f3n se encuentran ya presentes en la psicolog\u00eda de la alquimia (Hillman, 1999). La historia de Freud acerca del alma es una genial instancia donde el personificar pudo tener un espacio privilegiado, frente a las limitaciones a las que hab\u00eda estado sometida en la cultura patriarcal heroica (Hillman, 1999).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los\u00a0 aportes\u00a0 de\u00a0 Jung\u00a0 en\u00a0 este\u00a0 sentido,\u00a0 como\u00a0 ven\u00edamos\u00a0 aventurando,\u00a0 son\u00a0 todav\u00eda\u00a0 m\u00e1s\u00a0 radicales. Hacen alusi\u00f3n mucho m\u00e1s directa a personas, que era como \u00e9l las consideraba en su teor\u00eda de los complejos: el Viejo Sabio, la Sombra, la Gran Madre, \u00c1nima y \u00c1nimus, el Ego, etc. La riqueza de las im\u00e1genes encarnadas es mucho mayor: \u201cel hecho de que el inconsciente personifique de manera espont\u00e1nea (&#8230;) es la raz\u00f3n por la que he incorporado estas personificaciones a mi terminolog\u00eda y las he formulado como nombres\u201d (Jung, 1944).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando estos complejos tienen influencia directa en la conciencia decimos que el complejo se ha constelado.\u00a0 Supone\u00a0 entonces\u00a0 todo\u00a0 un\u00a0 problema\u00a0 dif\u00edcil\u00a0 de\u00a0 lidiar\u00a0 para\u00a0 el\u00a0 yo,\u00a0 que\u00a0 se\u00a0 puede\u00a0 ver directamente sobrepasado y dominado por la fuerza y potencia de ellos: \u201cPor cada constelaci\u00f3n del\u00a0 complejo\u00a0 hay\u00a0 un\u00a0 estado\u00a0 alterado\u00a0 de\u00a0 conciencia.\u00a0 La\u00a0 unidad\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 conciencia\u00a0 se\u00a0 rompe,\u00a0 la intenci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 voluntad\u00a0 queda\u00a0 m\u00e1s\u00a0 o\u00a0 menos\u00a0 dificultada\u00a0 o\u00a0 incluso\u00a0 imposibilitada.\u00a0 Tambi\u00e9n\u00a0 la memoria se ve substancialmente afectada, como hemos visto (\u2026) un complejo activo nos reduce moment\u00e1neamente a un estado de falta de libertad. (Jung, 1928, p. 101).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde este desarrollo te\u00f3rico es que no resulta dif\u00edcil volver al punto inicial respecto a la creencia en esp\u00edritus (y en dioses en el sentido amplio) y como estos afectaban el destino humano, pues son\u00a0\u00a0\u00a0 el\u00a0\u00a0\u00a0 antecedente\u00a0\u00a0\u00a0 mitol\u00f3gico\u00a0\u00a0\u00a0 premoderno\u00a0\u00a0\u00a0 del\u00a0\u00a0\u00a0 desarrollo\u00a0\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0\u00a0 psicolog\u00eda\u00a0\u00a0\u00a0 profunda contempor\u00e1nea.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, desde este marco conceptual de la teor\u00eda de los complejos y del personificar, es que antes\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 continuar\u00a0\u00a0 resulta\u00a0\u00a0 necesario\u00a0\u00a0 hacer\u00a0\u00a0 unas\u00a0\u00a0 especificaciones\u00a0\u00a0 esquem\u00e1ticas\u00a0\u00a0 sobre\u00a0\u00a0 las principales\u00a0 partes\u00a0 dentro\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 estructura\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 personalidad\u00a0 seg\u00fan\u00a0 Jung.\u00a0 Teniendo\u00a0 presente\u00a0 el objetivo de este ensayo, s\u00f3lo nos referiremos brevemente aqu\u00ed a la polaridad Yo-Self y al complejo de la sombra.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Retomando lo ya se\u00f1alado, podemos concebir al yo como el centro de la personalidad conciente, mas no\u00a0 de\u00a0 la totalidad del psiquismo\u00a0 de\u00a0 la que\u00a0 s\u00f3lo\u00a0 es\u00a0 una \u00ednfima\u00a0 (aunque\u00a0 crucial) parte\u00a0 (Jung,\u00a01951). El yo tiene una continuidad temporal y un sentido de identidad personal. El yo es el que se relaciona con los contenidos de la psique: en la medida que hay una relaci\u00f3n decimos que es un proceso conciente y si es que dichos contenidos no est\u00e1n en relaci\u00f3n al yo son inconscientes (Jung, 1951).\u00a0 Se\u00a0 contrapone\u00a0 en\u00a0 la\u00a0 estructura\u00a0 total\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 personalidad\u00a0 con\u00a0 el\u00a0 Self\u00a0 o\u00a0 si\u00a0 mismo.\u00a0 Por\u00a0 este\u00a0\u00faltimo\u00a0 entendemos\u00a0 un\u00a0 parad\u00f3jico\u00a0 concepto\u00a0 que\u00a0 refiere\u00a0 al\u00a0 mismo\u00a0 tiempo\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 totalidad\u00a0 del\u00a0individuo\u00a0 como\u00a0 al\u00a0 centro\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 personalidad\u00a0 (Jung,\u00a0 1951).\u00a0 El\u00a0 mismo\u00a0 Jung\u00a0 se\u00f1ala\u00a0 respecto\u00a0 al\u00a0 s\u00ed mismo: \u201cdenomino Self a este centro, entendiendo con esta noci\u00f3n la totalidad de lo ps\u00edquico en general.\u00a0 El\u00a0 Self\u00a0 no\u00a0 es\u00a0 s\u00f3lo\u00a0 el\u00a0 punto\u00a0 central\u00a0 sino\u00a0 que\u00a0 adem\u00e1s\u00a0 comprende\u00a0 la\u00a0 extensi\u00f3n\u00a0 de\u00a0 la conciencia\u00a0 y\u00a0 del\u00a0 inconsciente;\u00a0 es\u00a0 el\u00a0 centro\u00a0 de \u00a0la\u00a0 totalidad\u00a0 as\u00ed\u00a0 como\u00a0 el\u00a0 yo\u00a0 es\u00a0 el\u00a0 centro\u00a0 de\u00a0 la personalidad\u201d\u00a0 (Jung,\u00a0 1944,\u00a0 p.\u00a0 57).\u00a0 En\u00a0 cuanto\u00a0 a\u00a0 las\u00a0 im\u00e1genes\u00a0 internas\u00a0 que\u00a0 se\u00a0 relacionan\u00a0 con\u00a0 la manifestaci\u00f3n del si mismo en la conciencia, Jung hace \u00e9nfasis tanto en la figura del mandala como en el simbolismo de la cuaternidad (Jung, 1951).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>La Sombra y problema del Mal<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">\u201cEl terror y la resistencia que cada ser humano natural experimenta<br \/>\ncuando trata de ahondar profundamente en si mismo es, en el<br \/>\nfondo, el miedo a viajar al Hades\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">(Jung, 1944, p. 361)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una\u00a0 vez\u00a0 enunciados\u00a0 estos\u00a0 aspectos\u00a0 te\u00f3ricos\u00a0 en\u00a0 relaci\u00f3n\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 personalidad,\u00a0 nos\u00a0 encontramos\u00a0 en suelo f\u00e9rtil para poder acercarnos a una comprensi\u00f3n del complejo de la sombra y, a trav\u00e9s de \u00e9l, entrar en la problem\u00e1tica del mal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung\u00a0 entend\u00eda\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 sombra\u00a0 como\u00a0 los\u00a0 aspectos\u00a0 oscuros\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 personalidad,\u00a0 espec\u00edficamente\u00a0 los contenidos del inconsciente personal (o sea, aquellos propios de la vida del sujeto) que han sido rechazados,\u00a0 negados\u00a0 o\u00a0 reprimidos\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 psique\u00a0 conciente\u00a0 por\u00a0 ser\u00a0 dif\u00edciles\u00a0 de\u00a0 reconocer\u00a0 para\u00a0 el sentido\u00a0\u00a0 de\u00a0 identidad\u00a0 y\u00a0\u00a0 autoimagen\u00a0\u00a0 del\u00a0 yo\u00a0 (Jung,\u00a0\u00a0 1951).\u00a0 Muchos\u00a0\u00a0 de\u00a0 estos\u00a0\u00a0 contenidos\u00a0\u00a0 son asimilables\u00a0 por\u00a0 el\u00a0 yo\u00a0 con\u00a0 un\u00a0 poco\u00a0 de\u00a0 esfuerzo,\u00a0 flexibilidad\u00a0 y\u00a0 voluntad\u00a0 introspectiva,\u00a0 aunque sabemos que ciertos aspectos de la sombra son tremendamente resistentes de ser integrados y que\u00a0 son\u00a0 constantemente\u00a0 expulsados\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 identidad\u00a0 personal\u00a0 mediante\u00a0 el\u00a0 mecanismo\u00a0 de\u00a0 la proyecci\u00f3n\u00a0 (Jung,\u00a0 1951).\u00a0 Es\u00a0 un\u00a0 hecho\u00a0 psicol\u00f3gico\u00a0 innegable\u00a0 que\u00a0 tendemos\u00a0 a\u00a0 ver\u00a0 los\u00a0 defectos personales (proyectados) en los otros cuando no los podemos asumir en nosotros mismos, de esta forma la noci\u00f3n de sombra se emparenta con el antiguo: \u201c\u00bfy por qu\u00e9 te fijas en la pelusa que tiene tu\u00a0 hermano\u00a0 en\u00a0 un\u00a0 ojo\u00a0 sino\u00a0 eres\u00a0 capaz\u00a0 de\u00a0 ser\u00a0 conciente\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 viga\u00a0 que\u00a0 tienes\u00a0 en\u00a0 el\u00a0 tuyo?\u2026 Hip\u00f3crita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces ver\u00e1s con claridad\u201d (Lucas 6, 41:42). Para poder ver con claridad, es necesario primero retirar las proyecciones de la sombra personal de los pr\u00f3jimos y el mundo. La sombra proyectada en el mundo nos a\u00edsla del mismo, en la medida que\u00a0\u00a0 el\u00a0\u00a0 sujeto\u00a0\u00a0 queda\u00a0\u00a0 relacion\u00e1ndose\u00a0\u00a0 con\u00a0\u00a0 una\u00a0\u00a0 realidad\u00a0\u00a0 ilusoria\u00a0\u00a0 te\u00f1ida\u00a0\u00a0 por\u00a0\u00a0 sus\u00a0\u00a0 contenidos personales. Esto mismo, desgraciadamente, acrecienta el replegarse sobre si y un \u201csentimiento de incompletez\u201d\u00a0 en\u00a0 la\u00a0 medida\u00a0 que\u00a0 el\u00a0 sujeto\u00a0 empieza\u00a0 a\u00a0 defenderse\u00a0 de\u00a0 un\u00a0 mundo\u00a0 cargado\u00a0 de malignidad externa, dando pie a un c\u00edrculo vicioso relacional muy dif\u00edcil de cambiar (Jung, 1951).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los contenidos de la sombra son variables dependiendo de la cultura y de los individuos. Incluso se puede encontrar el an\u00f3malo caso donde el yo conciente est\u00e1 identificado con aspectos negativos de\u00a0 s\u00ed\u00a0 y\u00a0 en\u00a0 su\u00a0 sombra \u00a0se\u00a0 encuentran\u00a0 las\u00a0 caracter\u00edsticas\u00a0 positivas\u00a0 (Jung,\u00a0 1951).\u00a0 Aunque,\u00a0 por\u00a0 lo general,\u00a0 encontramos\u00a0 en\u00a0 la\u00a0 sombra\u00a0 todas\u00a0 las\u00a0 caracter\u00edsticas\u00a0 que\u00a0 socialmente\u00a0 son\u00a0 repudiables\u00a0como\u00a0 el\u00a0 ego\u00edsmo,\u00a0 la\u00a0 pereza\u00a0 mental,\u00a0 la\u00a0 agresividad,\u00a0 la\u00a0 glotoner\u00eda\u00a0 (en\u00a0 su\u00a0 sentido\u00a0 amplio),\u00a0 la\u00a0cobard\u00eda, codicia, etc. (Von Franz, 1984). \u201cPor lo general la sombra tiene una cualidad inmoral o al menos\u00a0 despreciable,\u00a0 que\u00a0 contiene\u00a0 las\u00a0 caracter\u00edsticas\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 naturaleza\u00a0 de\u00a0 un\u00a0 individuo\u00a0 que\u00a0 son contrarias\u00a0 a\u00a0 las\u00a0 costumbres\u00a0 y\u00a0 convenciones\u00a0 morales\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 sociedad.\u00a0 La\u00a0 sombra\u00a0 es\u00a0 el\u00a0 lado inconsciente de las operaciones del yo en cuanto a intenci\u00f3n, voluntad y defensa. Es el otro lado del yo por as\u00ed decir\u201d (Stein, 2009, p. 146).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Aunque la sombra no constituye la totalidad del inconsciente (Von Franz, 1984), es un hito crucial en\u00a0 el\u00a0 conocimiento\u00a0 del\u00a0 yo\u00a0 respecto\u00a0 la\u00a0 totalidad\u00a0 ps\u00edquica.\u00a0 Es\u00a0 el\u00a0 primer\u00a0 gran\u00a0 escollo\u00a0 que\u00a0 debe atravesar el yo en el proceso de individuaci\u00f3n, enfrentando al sujeto con el problema del mal no a nivel\u00a0 te\u00f3rico\u00a0 abstracto,\u00a0 sino\u00a0 en\u00a0 el\u00a0 reconocimiento\u00a0 de\u00a0 \u201clo\u00a0 maligno\u201d\u00a0 dentro\u00a0 de\u00a0 s\u00ed,\u00a0 a\u00a0 trav\u00e9s\u00a0 de\u00a0 la relaci\u00f3n que establecemos con la personificaci\u00f3n de la sombra (Recuero, 2007). Sabemos de esta forma\u00a0 que\u00a0 el\u00a0 complejo\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 sombra\u00a0 por\u00a0 lo\u00a0 com\u00fan\u00a0 emerge\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 conciencia\u00a0 como\u00a0 una\u00a0 figura sombr\u00eda, siniestra y malvada, con la que entrar en disensi\u00f3n implica fatalidad (Neumann, 2001). La sombra\u00a0 suele\u00a0 aparecer\u00a0 con\u00a0 mayor\u00a0 facilidad\u00a0 cuando\u00a0 entablamos\u00a0 relaci\u00f3n\u00a0 con\u00a0 una\u00a0 persona\u00a0 del mismo sexo (ya que su personificaci\u00f3n toma el mismo g\u00e9nero de la persona), donde la proyecci\u00f3n puede\u00a0 concretarse\u00a0 m\u00e1s\u00a0 f\u00e1cilmente.\u00a0 En\u00a0 sue\u00f1os\u00a0 y\u00a0 mitos\u00a0 es\u00a0 frecuente\u00a0 que\u00a0 se\u00a0 manifieste\u00a0 como\u00a0 un alter ego oscuro amenazante y\u00a0\u00a0 grotesco (Von Franz, 1984). Como se\u00f1ala el postjunguiano Erich Neumann\u00a0\u00a0 en\u00a0\u00a0 relaci\u00f3n\u00a0\u00a0 a\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 manera\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 aparecer\u00a0\u00a0 culturalmente\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 sombra:\u00a0\u00a0 \u201cLas\u00a0\u00a0 figuras mitol\u00f3gicas de los hermanos enemigos: Osiris-Set, Baldur-Loki, Abel-Ca\u00edn, Jacob-Esa\u00fa, y las de la contraparte hostil: Sigfrido-Hagen y tambi\u00e9n Fausto-Mefist\u00f3feles, el doctor Jekyll-Mister Hyde, as\u00ed como el \u2018Doble\u2019 de las consejas y la literatura, son proyecciones de esa relaci\u00f3n de oposici\u00f3n entre el\u00a0 Yo\u00a0 y\u00a0 la\u00a0 Sombra.\u00a0 Ya\u00a0 la\u00a0 aparici\u00f3n\u00a0 de\u00a0 tales\u00a0 figuras\u00a0 en\u00a0 la\u00a0 mitolog\u00eda\u00a0 demuestra\u00a0 que\u00a0 estamos\u00a0 en presencia\u00a0 de\u00a0 un\u00a0 problema\u00a0 humano\u00a0 general,\u00a0 el\u00a0 cual\u00a0 trasciende\u00a0 al\u00a0 marco\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 problem\u00e1tica\u00a0 del individuo\u201d (Neumann, 2001, p. 162).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Podemos\u00a0 entender\u00a0 el\u00a0 desarrollo\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 sombra\u00a0 como\u00a0 un\u00a0 resultante\u00a0 natural\u00a0 del\u00a0 proceso\u00a0 de crecimiento de la claridad de la conciencia. Este proceso conlleva e implica un oscurecimiento del lado\u00a0 menos\u00a0 claro,\u00a0 lo\u00a0 que\u00a0 desemboca\u00a0 en\u00a0 que\u00a0 tarde\u00a0 o\u00a0 temprano\u00a0 se\u00a0 produzca\u00a0 una\u00a0 grieta\u00a0 en\u00a0 el sistema\u00a0 ps\u00edquico.\u00a0 (Jung,\u00a0 en\u00a0 Neumann,\u00a0 2001)\u00a0 Al\u00a0 no\u00a0 reconocer\u00a0 esta\u00a0 grieta\u00a0 el\u00a0 proceso\u00a0 deviene\u00a0 en externalizaci\u00f3n\u00a0 del\u00a0 conflicto, \u00a0como\u00a0 se\u00f1al\u00e1bamos\u00a0 recientemente,\u00a0 poniendo\u00a0 al\u00a0 mal\u00a0 all\u00e1\u00a0 afuera.\u00a0 El hombre moderno aprende naturalmente a identificarse por completo con el Yo como centro de la conciencia\u00a0 y\u00a0 con\u00a0 los\u00a0 valores\u00a0 morales\u00a0 colectivos,\u00a0 reprimiendo\u00a0 y\u00a0 proyectando\u00a0 los\u00a0 desvalores (Neumann,\u00a0 2001).\u00a0 Esto\u00a0 conlleva\u00a0 implicancias\u00a0 pol\u00edtico\u00a0 sociales\u00a0 muy\u00a0 relevantes\u00a0 ya\u00a0 que\u00a0 bajo\u00a0 esta psicolog\u00eda\u00a0 de\u00a0 chivo\u00a0 expiatorio,\u00a0 es\u00a0 f\u00e1cil\u00a0 caer\u00a0 en\u00a0 miradas\u00a0 parciales\u00a0 e\u00a0 inaut\u00e9nticas\u00a0 respecto\u00a0 a\u00a0 la satanizaci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 los\u00a0 otros:\u00a0 ya\u00a0 sean\u00a0 los\u00a0 <em>\u2018come\u00a0 guaguas\u2019\u00a0 <\/em>marxistas\u00a0 o\u00a0 los\u00a0 crueles\u00a0 capitalistas,\u00a0 el conflicto\u00a0 pol\u00edtico\u00a0 deviene\u00a0 inevitable,\u00a0 alimentado\u00a0 por\u00a0 la\u00a0 constante\u00a0 proyecci\u00f3n\u00a0 y\u00a0 negaci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 la propia sombra: \u201cLa agitaci\u00f3n pol\u00edtica en todos los pa\u00edses est\u00e1 llena de tales proyecciones, en gran parte parecidas a las cotiller\u00edas de vecindad entre grupos peque\u00f1os e individuos. Las proyecciones de\u00a0 todo\u00a0 tipo\u00a0 oscurecen\u00a0 nuestra\u00a0 visi\u00f3n\u00a0 respecto\u00a0 al\u00a0 pr\u00f3jimo,\u00a0 destruyen\u00a0 su\u00a0 objetividad,\u00a0 y\u00a0 de\u00a0 ese modo destruyen tambi\u00e9n toda posibilidad de aut\u00e9nticas relaciones humanas\u201d (Von Franz, 1984, p.\u00a0175).\u00a0 De\u00a0 ah\u00ed\u00a0 que\u00a0 el\u00a0 trabajo\u00a0 terap\u00e9utico\u00a0 de\u00a0 asumir\u00a0 la\u00a0 propia\u00a0 sombra\u00a0 sea,\u00a0 adem\u00e1s\u00a0 de\u00a0 un\u00a0 punto\u00a0central\u00a0 en\u00a0 el\u00a0 proceso\u00a0 de\u00a0 crecimiento\u00a0 del\u00a0 individuo,\u00a0 una\u00a0 labor\u00a0 que\u00a0 debemos\u00a0 emprender\u00a0 a\u00a0 nivel\u00a0social\u00a0 y\u00a0 comunitario\u00a0 dada\u00a0 la\u00a0 vigencia\u00a0 de\u00a0 los\u00a0 conflictos,\u00a0 llenos\u00a0 de\u00a0 proyecciones\u00a0 y\u00a0 cegueras psicol\u00f3gicas,\u00a0\u00a0 entre\u00a0\u00a0 los\u00a0\u00a0 distintos\u00a0\u00a0 grupos\u00a0\u00a0 religiosos,\u00a0\u00a0 pol\u00edticos,\u00a0\u00a0 \u00e9tnicos,\u00a0\u00a0 etc.\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 nuestra\u00a0\u00a0 \u00e9poca hist\u00f3rica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En ese sentido, podemos discernir que la sombra tiene adem\u00e1s una dimensi\u00f3n que trasciende al individuo,\u00a0 ya\u00a0 que\u00a0 muchas\u00a0 veces\u00a0 en\u00a0 ella\u00a0 encontramos\u00a0 factores\u00a0 colectivos\u00a0 m\u00e1s\u00a0 all\u00e1\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 vida personal (Von Franz, 1984). Existir\u00edan as\u00ed las llamadas sombras colectivas o sociales que guardan relaci\u00f3n con lo que una colectividad o grupo determinado de gente rechaza y proyecta de com\u00fan acuerdo, sobre, por ejemplo, ciertas minor\u00edas marginales (como fueron en su momento los negros, las mujeres, los enfermos de VIH y homosexuales, entre otros).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, la sombra adem\u00e1s de ser el lado oscuro del Yo, puede manifestarse como sombra de\u00a0 otros\u00a0 complejos\u00a0 del\u00a0 inconsciente\u00a0 personal\u00a0 e\u00a0 incluso\u00a0 puede\u00a0 aparecer\u00a0 como\u00a0 sombra\u00a0 de\u00a0 los distintos arquetipos\u00a0 del inconsciente colectivo. En general, cualquier arquetipo luminoso tiene su aspecto\u00a0 sombr\u00edo\u00a0 como\u00a0 contraparte\u00a0 (Recuero,\u00a0 2007). \u00a0Esta\u00a0 definici\u00f3n\u00a0 conceptual\u00a0 nos\u00a0 acerca\u00a0 al problema\u00a0 del\u00a0 mal\u00a0 absoluto,\u00a0 o\u00a0 dicho\u00a0 en\u00a0 otros\u00a0 t\u00e9rminos,\u00a0 al\u00a0 problema\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 figura\u00a0 arquet\u00edpica\u00a0 del Demonio.\u00a0 En\u00a0 t\u00e9rminos\u00a0 psicol\u00f3gicos\u00a0 podr\u00edamos\u00a0 decir\u00a0 entonces\u00a0 que\u00a0 la\u00a0 imagen\u00a0 an\u00edmica\u00a0 de\u00a0 lo demoniaco\u00a0 se\u00a0 entrecruza\u00a0 con\u00a0 la\u00a0 noci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 sombra\u00a0 del\u00a0 Self.\u00a0 As\u00ed\u00a0 como\u00a0 la\u00a0 sombra\u00a0 suele relacionarse con el mal personal de la propia historia de vida, la sombra del S\u00ed mismo se vincula con\u00a0 el\u00a0 Demonio\u00a0 como\u00a0 personificaci\u00f3n\u00a0 del\u00a0 mal\u00a0 en\u00a0 t\u00e9rminos\u00a0 absolutos.\u00a0 Aunque\u00a0 claramente\u00a0 la experiencia del lado oscuro del arquetipo, la experiencia ominosa de la malignidad pura, es por lo dem\u00e1s sumamente escasa e inusual dentro de la vida de las personas, m\u00e1s no por ello inexistente (Jung, 1951).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dado este contexto general en torno al problema psicol\u00f3gico de la sombra y lo demoniaco, \u00bfQu\u00e9 entendemos\u00a0 finalmente\u00a0 por\u00a0 el\u00a0 Mal?\u00a0 Innumerables\u00a0 han\u00a0 sido\u00a0 los\u00a0 intentos\u00a0 en\u00a0 nuestra\u00a0 tradici\u00f3n occidental de definir acotadamente que es el Mal y varios de ellos han sido acusados de estrechos, dogm\u00e1ticos\u00a0 y\u00a0 orientados\u00a0 a\u00a0 fines\u00a0 de\u00a0 control\u00a0 pol\u00edtico\u00a0 social.\u00a0 Sin\u00a0 embargo,\u00a0 seguiremos\u00a0 aqu\u00ed\u00a0 un esquema conceptual, sencillo y claro, del psiquiatra norteamericano Carl Goldberg, quien tiene el m\u00e9rito no menor de haber trabajado durante d\u00e9cadas con pacientes responsables de asesinatos y otros\u00a0 hechos\u00a0 delictuales\u00a0 destructivos\u00a0 y\u00a0 perversos.\u00a0 Goldberg\u00a0 postula\u00a0 funcionalmente\u00a0 que\u00a0 \u201cla malignidad siempre implica tratar a otras personas sin respeto o consideraci\u00f3n por su humanidad\u201d (Goldberg, 1999, p. 5). Adem\u00e1s, estas\u00a0 acciones\u00a0 malignas est\u00e1n basadas en la creencia que,\u00a0 a) la otra\u00a0 persona\u00a0 es\u00a0 tan\u00a0 d\u00e9bil\u00a0 o\u00a0 est\u00fapida\u00a0 que\u00a0 puede\u00a0 ser\u00a0 tratada\u00a0 como\u00a0 una\u00a0 cosa,\u00a0 o\u00a0 b)\u00a0 que\u00a0 la\u00a0 otra persona\u00a0 es\u00a0 tan\u00a0 amenazadora\u00a0 para\u00a0 la\u00a0 propia\u00a0 seguridad\u00a0 que\u00a0 cualquier\u00a0 tipo\u00a0 de\u00a0 acci\u00f3n\u00a0 destructiva esta\u00a0 justificada\u00a0 (Goldberg,\u00a0 1999).\u00a0 De\u00a0 esta\u00a0 forma\u00a0 entendemos\u00a0 que\u00a0 para\u00a0 ser\u00a0 capaces\u00a0 de\u00a0 actuar malignamente\u00a0 debe\u00a0 existir\u00a0 conciencia\u00a0 de\u00a0 ello\u00a0 y\u00a0 de\u00a0 las\u00a0 consecuencias\u00a0 de\u00a0 los\u00a0 propios\u00a0 actos.\u00a0 Esta forma de pensar la malignidad es propia de occidente, donde suele distinguirse grados de maldad en\u00a0 la\u00a0 medida\u00a0 que\u00a0 la\u00a0 raz\u00f3n\u00a0 interviene\u00a0 en\u00a0 el\u00a0 proceso\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 conducta\u00a0 maligna.\u00a0 Damos\u00a0 por\u00a0 lugar com\u00fan el exculpar (incluso de responsabilidad penal) a quienes han hecho mal sin conciencia de\u00a0sus actos o sin estar en plena posesi\u00f3n de sus facultades mentales.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dentro de los mitos occidentales que enfrentan esta problem\u00e1tica, resalta La divina comedia de Dante\u00a0 Alighieri,\u00a0 por\u00a0 tratarse\u00a0 de\u00a0 una\u00a0 de\u00a0 las\u00a0 met\u00e1foras\u00a0 an\u00edmicas\u00a0 m\u00e1s\u00a0 completas y\u00a0 mejor\u00a0 logradas para hablar del dilema \u00e9tico humano. Siendo congruente con lo aqu\u00ed planteado, Dante imagina el orden\u00a0 del\u00a0 infierno\u00a0 seg\u00fan\u00a0 el\u00a0 tipo\u00a0 de\u00a0 gravedad\u00a0 de\u00a0 los\u00a0 pecados\u00a0 (siguiendo\u00a0 los\u00a0 planteamientos\u00a0 de Arist\u00f3teles\u00a0 al\u00a0 respecto).\u00a0 Estos\u00a0 ir\u00edan\u00a0 desde\u00a0 la\u00a0 incontinencia\u00a0 de\u00a0 las\u00a0 pasiones,\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 violencia\u00a0 y finamente\u00a0 la malicia. Esta \u00faltima es entendida como el obrar hacia el mal de manera racional y deliberada, mientras que un grado menor de malignidad se debe a la simple dificultad del yo para regular\u00a0 sus\u00a0 instintos\u00a0 b\u00e1sicos.\u00a0 En\u00a0 la\u00a0 met\u00e1fora\u00a0 dantesca,\u00a0 los\u00a0 habitantes\u00a0 de\u00a0 los\u00a0 primeros\u00a0 c\u00edrculos infernales, y por tanto los de pecados menos graves, son los lujuriosos. En cambio, los m\u00e1ximos exponentes del mal son los que han obrado usando la raz\u00f3n para lograr este objetivo, es decir, los que han hecho iniquidad fraudulenta y los traidores (Alighieri, 2001).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Estas conceptualizaciones giran en torno a una noci\u00f3n de malignidad que tiene un impl\u00edcito que nos parece sumamente interesante. Pareciera ser que hay una relaci\u00f3n directa entre el grado de centramiento\u00a0 del\u00a0 sujeto\u00a0 en\u00a0 el\u00a0 propio\u00a0 goce\u00a0 (narcisismo\u00a0 es\u00a0 el\u00a0 t\u00e9rmino\u00a0 cl\u00ednico\u00a0 apropiado),\u00a0 que conjuntamente niega la dimensi\u00f3n humana de la alteridad rebaj\u00e1ndola al estatus de cosa, con el grado\u00a0 de\u00a0 maldad\u00a0 que\u00a0 podemos\u00a0 discernir\u00a0 en\u00a0 esa\u00a0 persona.\u00a0 Esto\u00a0 es,\u00a0 pareciera\u00a0 ser\u00a0 que\u00a0 a\u00a0 mayor narcisismo psicol\u00f3gico, mayor potencial para el mal tiene el sujeto.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Estas\u00a0 nociones\u00a0 nos\u00a0 parecen\u00a0 congruentes\u00a0 con\u00a0 los\u00a0 descubrimientos\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 psicolog\u00eda\u00a0 moderna\u00a0 al abordar\u00a0 el\u00a0 desaf\u00edo\u00a0 que\u00a0 implica\u00a0 cl\u00ednicamente\u00a0 sujetos\u00a0 psicop\u00e1ticos\u00a0 y\u00a0 perversos.\u00a0 El\u00a0 narcisismo\u00a0 y\u00a0 la personalidad perversa como entidades cl\u00ednicas l\u00edmite, abordan sujetos con una alta vinculaci\u00f3n a conductas malignas y destructivas. Los datos cient\u00edficos al respecto apoyan la tesis\u00a0 de que estos sujetos no experimentan a los otros como personas separadas (como \u201cobjetos\u201d totales separados) con sus propios deseos y derechos, sino como meras extensiones del self exhibicionista-grandioso, que sirven \u00fanicamente para la satisfacci\u00f3n de las propias necesidades (Kohut, 1971).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta relaci\u00f3n entre el narcisismo y el mal, podemos conceptualizarla desde el punto de vista de la psicolog\u00eda\u00a0 anal\u00edtica\u00a0 con\u00a0 un\u00a0 concepto\u00a0 que\u00a0 toca,\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 vez\u00a0 que\u00a0 difiere,\u00a0 de\u00a0 lo\u00a0 reci\u00e9n\u00a0 se\u00f1alado.\u00a0 Nos referimos al concepto de inflaci\u00f3n del yo y la referencia al mito de la Hybris. Por \u00e9ste entendemos el\u00a0 peligroso\u00a0 estado\u00a0 del\u00a0 yo\u00a0 cuando\u00a0 no\u00a0 logra\u00a0 diferenciarse\u00a0 adecuadamente\u00a0 de\u00a0 otros\u00a0 contenidos aut\u00f3nomos\u00a0 de\u00a0 lo\u00a0 inconsciente,\u00a0 por\u00a0 ejemplo,\u00a0 del\u00a0 Self.\u00a0 En\u00a0 esta\u00a0 situaci\u00f3n\u00a0 particular,\u00a0 el\u00a0 yo\u00a0 puede identificarse\u00a0 con\u00a0 el\u00a0 self\u00a0 o\u00a0 darse\u00a0 el\u00a0 caso\u00a0 (dram\u00e1tico)\u00a0 de\u00a0 que\u00a0 el\u00a0 <em>self\u00a0 <\/em>invada\u00a0 al\u00a0 <em>yo<\/em>.\u00a0 En\u00a0 t\u00e9rminos pr\u00e1cticos\u00a0 el\u00a0 resultado\u00a0 es\u00a0 similar.\u00a0 El\u00a0 yo\u00a0 se\u00a0 infla\u00a0 d\u00e1ndose\u00a0 el\u00a0 peligroso\u00a0 estado\u00a0 psicol\u00f3gico \u00a0de apropiaci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 contenidos\u00a0 que\u00a0 por\u00a0 definici\u00f3n\u00a0 le\u00a0 son\u00a0 ajenos\u00a0 al\u00a0 yo\u00a0 (Jung,\u00a0 1951).\u00a0 La\u00a0 semejanza referida\u00a0 a\u00a0 lo\u00a0 anterior\u00a0 tiene\u00a0 que\u00a0 ver\u00a0 con\u00a0 el\u00a0 estado\u00a0 psic\u00f3logico\u00a0 interno\u00a0 de\u00a0 \u201cdeificaci\u00f3n\u201d\u00a0 del\u00a0 <em>yo<\/em>, motivo tan com\u00fan en la mitolog\u00eda cl\u00e1sica referido a la imagen del h\u00e9roe orgulloso que presa de su \u00e9xito\u00a0 resolutivo\u00a0 en el mundo,\u00a0 llega a\u00a0 considerarse\u00a0 igual\u00a0 o\u00a0 superior a\u00a0 los\u00a0 dioses (momento\u00a0 en\u00a0 el cu\u00e1l, constelado el motivo de la hybris, ineludiblemente le sobreviene la tragedia compensatoria). Es as\u00ed necesario que el <em>yo <\/em>adopte una actitud cr\u00edtica constructiva identificando que los contenidos inconscientes que puede integrar \u201cno son \u00e9l\u201d, resguardando as\u00ed un saludable tama\u00f1o a la vez que\u00a0reconociendo la independencia y autonom\u00eda de lo inconsciente\u00a0 (Jung, 1951). Por otra parte, este\u00a0concepto difiere de los ejemplos de la psicolog\u00eda ortodoxa en torno al estado de narcisismo debido a\u00a0 que\u00a0 el\u00a0 estado \u00a0psicol\u00f3gico\u00a0 de\u00a0 inflaci\u00f3n\u00a0 yoica\u00a0 nada tiene\u00a0 que\u00a0 ver\u00a0 con\u00a0 \u201cun estado\u00a0 de\u00a0 arrogancia conciente.\u00a0\u00a0 No\u00a0\u00a0 siempre,\u00a0\u00a0 ni\u00a0 con\u00a0 mucho,\u00a0\u00a0 se\u00a0\u00a0 trata\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 eso\u2026[ya\u00a0\u00a0 que+\u2026\u00a0\u00a0 en\u00a0\u00a0 general\u00a0 uno\u00a0\u00a0 no\u00a0\u00a0 es directamente\u00a0 conciente\u00a0 de\u00a0 tal\u00a0 estado,\u00a0 sino\u00a0 que,\u00a0 en\u00a0 el\u00a0 mejor\u00a0 de\u00a0 los\u00a0 casos,\u00a0 puede\u00a0 inferir\u00a0 su existencia a partir de s\u00edntomas indirectos. (Jung, 1951, p 37)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde esta perspectiva es que nos parece interesante mirar el mito cristiano de la ca\u00edda de Lucifer y, por tanto, el n\u00facleo duro de la problem\u00e1tica del mal, tal como est\u00e1 impl\u00edcito en occidente. Como sabemos, Lucifer era el favorito de Dios y, seg\u00fan la biblia jud\u00eda, ayudante y encargado de perseguir a\u00a0 los\u00a0 humanos\u00a0 por\u00a0 sus\u00a0 pecados\u00a0 contra\u00a0 su\u00a0 padre\u00a0 (Goldberg,\u00a0 1999).\u00a0 Sumamente\u00a0 sugerente \u00a0nos resulta, desde el punto de vista psicol\u00f3gico, que Lucifer originariamente haya tenido esta cualidad ben\u00e9fica y tan luminosa. Como se\u00f1ala el significado original de su nombre, \u201cportador de la luz de la\u00a0 ma\u00f1ana\u201d,\u00a0 sus\u00a0 cualidades\u00a0 en\u00a0 extremo\u00a0 luminosas\u00a0 y\u00a0 grandiosas\u00a0 fueron\u00a0 las\u00a0 que\u00a0 constituyeron\u00a0 su desgracia. Pas\u00f3 de ser, este portador de la luz, desde el m\u00e1s sabio, bello y poderoso de los \u00e1ngeles, a\u00a0 convertirse en\u00a0 Satan\u00e1s, el\u00a0 demonio, cuyo\u00a0 nombre ahora\u00a0 hace\u00a0 alusi\u00f3n\u00a0 a\u00a0 la idea\u00a0 de\u00a0 \u201cenemigo\u201d, \u201cadversario\u201d (Goldberg, 1999)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">As\u00ed le canta el antiguo testamento a la ca\u00edda en desgracia de este \u00e1ngel rebelde:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c\u00bfC\u00f3mo ca\u00edste del cielo, estrella brillante, hijo de la Aurora? \u00bfC\u00f3mo t\u00fa, el vencedor de las naciones, has sido derribado por tierra?<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">En tu coraz\u00f3n dec\u00edas: \u2018Subir\u00e9 hasta el cielo, y levantar\u00e9 mi trono encima de las estrellas de\u00a0Dios, me sentar\u00e9\u00a0 en la monta\u00f1a donde se\u00a0 re\u00fanen los dioses,\u00a0 all\u00e1 donde el norte\u00a0 termina; subir\u00e9 a la cumbre de las nubes, ser\u00e9 igual al Alt\u00edsimo\u2019. Mas \u00a1ay! has ca\u00eddo en las honduras del infierno, al fondo del sepulcro. Y todos los que te vean, te despreciar\u00e1n\u201d (Isa\u00edas 14:12)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como\u00a0 se\u00f1alan\u00a0 estos\u00a0 versos\u00a0 del\u00a0 evangelio\u00a0 parte\u00a0 central\u00a0 del\u00a0 gran\u00a0 pecado\u00a0 de\u00a0 Lucifer\u00a0 fue\u00a0 su pretensi\u00f3n de ser igual o superior a Dios. Todas las virtudes, todas las descollantes caracter\u00edsticas de\u00a0 su\u00a0 personalidad\u00a0 al\u00a0 atribu\u00edrselas\u00a0 a\u00a0 s\u00ed\u00a0 mismo\u00a0 e\u00a0 inflarse\u00a0 de\u00a0 vanidad\u00a0 y\u00a0 orgullo\u00a0 constituyeron\u00a0 su ruina. Fen\u00f3meno no poco usual en aquellos que adolecen (\u00a1adolecen!) de un exceso de belleza, inteligencia,\u00a0 fuerza,\u00a0 u\u00a0 otras\u00a0 caracter\u00edsticas\u00a0 con\u00a0 las\u00a0 que\u00a0 el\u00a0 <em>yo\u00a0 <\/em>puede\u00a0 identificarse\u00a0 y\u00a0 vanagloriarse para\u00a0 su\u00a0 propia\u00a0 desgracia.\u00a0 \u00a1Grande\u00a0 fue\u00a0 el\u00a0 pago\u00a0 de\u00a0 Odiseo\u00a0 al\u00a0 vanagloriarse\u00a0 ante\u00a0 Poseid\u00f3n\u00a0 de\u00a0 su astucia\u00a0 luego\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 conquista\u00a0 de\u00a0 Troya\u00a0 gracias\u00a0 a\u00a0 su\u00a0 (\u00bfsu?)\u00a0 idea\u00a0 del\u00a0 caballo\u00a0 y\u00a0 no\u00a0 reconocer\u00a0 la intervenci\u00f3n\u00a0 y\u00a0 ayuda\u00a0 divina\u00a0 en\u00a0 ello!.\u00a0 La\u00a0 literatura\u00a0 y\u00a0 mitolog\u00eda\u00a0 universal\u00a0 nos\u00a0 llena\u00a0 de\u00a0 ejemplos\u00a0 y lecciones de psicolog\u00eda al narrar estas historias de desafortunados h\u00e9roes v\u00edctima de hybris que un precio en extremo alto debieron pagar ante su arrebato de narcisismo, vanidad y soberbia. No por nada la sabidur\u00eda cristiana insiste reiteradamente en el \u201cnada de lo que aqu\u00ed habita me pertenece\u201d y afirma que todas las virtudes y \u2018dones\u2019 provienen del padre y son s\u00f3lo prestadas temporalmente. Podemos colegir entonces c\u00f3mo se constela el n\u00facleo de la malignidad en torno a la dimensi\u00f3n del narcisismo, en la medida que implica vanidad, ego\u00edsmo y soberbia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El encuentro con la sombra (y sobretodo con el mal en t\u00e9rminos arquet\u00edpicos) implica entonces una dif\u00edcil cuesti\u00f3n para el <em>ego <\/em>en la medida que llega a conocer, diferenciar, integrar y discernir\u00a0qu\u00e9 actitudes tomar respecto a estos aspectos de\u00a0 su psiquismo. No es poco frecuente entonces que\u00a0 este\u00a0 encuentro\u00a0 aparezca,\u00a0 psicol\u00f3gicamente\u00a0 hablando,\u00a0 en\u00a0 t\u00e9rminos\u00a0 de\u00a0 tentaci\u00f3n\u00a0 por el\u00a0 lado oscuro, ya que cuando el yo se hace cargo de sus anteriores proyecciones del mal en el exterior y se\u00a0 enfrenta\u00a0 a\u00a0 estos\u00a0 aspectos\u00a0 dentro\u00a0 de\u00a0 s\u00ed,\u00a0 aparece\u00a0 la\u00a0 posibilidad\u00a0 tentadora\u00a0 de\u00a0 rendirse\u00a0 ante\u00a0 la fuerza del arquetipo oscuro. La malignidad supone una l\u00f3gica en s\u00ed misma, se presenta como un camino\u00a0 posible\u00a0 e\u00a0 implica\u00a0 un\u00a0 posicionamiento\u00a0 \u00e9tico\u00a0 (ya\u00a0 no\u00a0 externo-normativo,\u00a0 sino\u00a0 interno- experiencial)\u00a0 del\u00a0 <em>yo\u00a0 <\/em>frente\u00a0 a\u00a0 estos\u00a0 contenidos,\u00a0 constituy\u00e9ndose\u00a0 como\u00a0 un\u00a0 peligroso\u00a0 hito\u00a0 en\u00a0 el camino del autoconocimiento. Una de las grandes met\u00e1foras an\u00edmicas colectivas sobre el camino de individuaci\u00f3n en nuestra \u00e9poca, sobre todo en lo respecto del encuentro del yo-h\u00e9roe frente a la problem\u00e1tica del mal, la constituye sin duda la trilog\u00eda de guerra de las galaxias. El hecho que el llamado arquet\u00edpico de Darth Vader a Skywalker de \u201c\u00a1\u00danete al lado oscuro de la fuerza!\u201d, sea tan masivamente\u00a0 fascinador\u00a0 y\u00a0 atrayente\u00a0 para\u00a0 el\u00a0 contempor\u00e1neo\u00a0 ne\u00f3fito,\u00a0 deriva\u00a0 de\u00a0 que\u00a0 en\u00a0 \u00e9l\u00a0 se constituye\u00a0 un\u00a0 motivo\u00a0 arquetipal,\u00a0 y\u00a0 por\u00a0 tanto\u00a0 numinoso,\u00a0 tan\u00a0 antiguo\u00a0 como\u00a0 el\u00a0 hombre,\u00a0 sobre\u00a0 la tentaci\u00f3n\u00a0\u00a0 inevitable\u00a0\u00a0 que\u00a0\u00a0 en\u00a0\u00a0 alg\u00fan\u00a0\u00a0 momento\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 vida\u00a0\u00a0 enfrentamos\u00a0\u00a0 en\u00a0\u00a0 el\u00a0\u00a0 camino\u00a0\u00a0 de descubrimiento personal. Volvemos aqu\u00ed entonces a la delicada cuesti\u00f3n planteada ya en el mito de la ca\u00edda de Lucifer, el tema del poder. La tentaci\u00f3n que supone para el\u00a0 <em>yo <\/em>el contacto con la fuerza\u00a0 arquet\u00edpica\u00a0 de\u00a0 lo\u00a0 inconciente\u00a0 (en\u00a0 cuanto\u00a0 puede\u00a0 llegar\u00a0 a\u00a0 identificarse\u00a0 con\u00a0 ella)\u00a0 puede\u00a0 ser arrolladora.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ilustrando\u00a0 este\u00a0 motivo,\u00a0 tomemos\u00a0 como\u00a0 ejemplo\u00a0 una\u00a0 vi\u00f1eta\u00a0 cl\u00ednica\u00a0 tomada\u00a0 de\u00a0 experiencias\u00a0 en estados modificados de conciencia, por ser dram\u00e1tica y simb\u00f3licamente ilustrativa de este tipo de vivencia humana:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201c(\u2026)\u00a0 Despu\u00e9s\u00a0 empezaron\u00a0 a\u00a0 aparecer\u00a0 y\u00a0 materializarse\u00a0 presencias\u00a0 oscuras\u00a0 por\u00a0 la\u00a0 sala,\u00a0 sent\u00ed que eran brujos y criaturas oscuras que estaban interfiriendo con los cantos, molestando a los curanderos. Sent\u00eda sus voces a mi lado, a veces inteligibles y otras no. Me empezaron a tratar\u00a0 de\u00a0 seducir\u00a0 con\u00a0 el\u00a0 tema\u00a0 del\u00a0 poder\u00a0 y\u00a0 la\u00a0 posibilidad\u00a0 de\u00a0 ser\u00a0 curandero\u00a0 \u201cimag\u00ednate\u00a0 que har\u00edas con la fuerza que tienes si la usas en este sentido\u201d, sent\u00ed mi capacidad destructiva y de influir sobre la gente de mala forma, para mi propio goce, y me asuste porque en alg\u00fan lugar m\u00edo algo le atrajo esa idea. Me daba v\u00e9rtigo enfrentar la posibilidad de aprender de curandero y me daba cuenta de que era algo que mentalmente hab\u00eda estado desechando hace\u00a0 tiempo\u00a0 pero\u00a0 que ten\u00eda el deseo\u00a0 de manera latente\u00a0 y se\u00a0 estaba manifestando. En un momento\u00a0 sent\u00ed\u00a0 que\u00a0 me\u00a0 pude\u00a0 desmarcar\u00a0 de\u00a0 esa\u00a0 voz\u00a0 que\u00a0 me\u00a0 estaba\u00a0 tratando\u00a0 de\u00a0 seducir elogi\u00e1ndome o habl\u00e1ndome de lo genial y fuerte que era y VI una criatura oscura que me estaba parasitando y que al verse descubierta se enoj\u00f3 y empez\u00f3 a retorcerse sobre todo cuando me puse a rezar encomend\u00e1ndome\u2026 ah\u00ed vino una oleada desde lo bajo y empec\u00e9 a vomitar de una forma que nunca lo hab\u00eda hecho, fue con violencia, con contorsiones y con mucho ruido, ten\u00eda ganas de gritarle a esa cosa que se fuera, que me dejara en paz, y vomit\u00e9 con enojo, con repulsi\u00f3n y a parte del vomito sal\u00eda otra cosa que no era material\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No es dif\u00edcil apreciar el motivo arquet\u00edpico de esta vivencia cuando la comparamos con la de Cristo en el desierto tentado por el Demonio mismo:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Jes\u00fas fue conducido del Esp\u00edritu de Dios al desierto, para que fuese tentado all\u00ed por el diablo. Y\u00a0 despu\u00e9s\u00a0 de\u00a0 haber\u00a0 ayunado\u00a0 cuarenta\u00a0 d\u00edas con cuarenta\u00a0 noches,\u00a0 tuvo\u00a0 hambre.\u00a0 Entonces, acerc\u00e1ndose el tentador, le dijo: \u2018Si eres el Hijo de Dios, di que esas piedras se conviertan en panes\u2019. M\u00e1s Jes\u00fas le respondi\u00f3:\u2019 Escrito est\u00e1: No s\u00f3lo de pan vive el hombre, sino de toda palabra\u00a0 que\u00a0 sale\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 boca\u00a0 de\u00a0 Dios\u2019.\u00a0 Despu\u00e9s\u00a0 de\u00a0 esto\u00a0 le \u00a0transport\u00f3\u00a0 el\u00a0 diablo\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 santa ciudad\u00a0 de\u00a0 Jerusal\u00e9n,\u00a0 y\u00a0 le\u00a0 puso\u00a0 sobre\u00a0 lo\u00a0 alto\u00a0 del\u00a0 templo\u00a0 y\u00a0 le\u00a0 dijo:\u00a0 \u2018Si\u00a0 eres\u00a0 el\u00a0 Hijo\u00a0 de\u00a0 Dios, \u00e9chate de aqu\u00ed abajo, pues est\u00e1 escrito: Que te ha encomendado a sus \u00c1ngeles, los cuales te tomaran\u00a0 en\u00a0 las\u00a0 palmas\u00a0 de\u00a0 sus\u00a0 manos\u00a0 para\u00a0 que\u00a0 tu\u00a0 pie\u00a0 no\u00a0 tropiece\u00a0 contra\u00a0 alguna\u00a0 piedra\u2019. Replicole Jes\u00fas:\u2019Tambi\u00e9n est\u00e1 escrito: No tentar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios\u2019.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Todav\u00eda le subi\u00f3 el diablo a un monumento muy encumbrado y mostrole todos los reinos del mundo y la gloria de ellos. Y le dijo: \u2018Todas estas cosas te dar\u00e9 si, postr\u00e1ndote delante de m\u00ed, me\u00a0 adoras\u2019.\u00a0 Respondiole\u00a0 entonces\u00a0 Jes\u00fas:\u00a0 \u2018Ap\u00e1rtate\u00a0 de\u00a0 ah\u00ed\u00a0 Satan\u00e1s,\u00a0 porque\u00a0 est\u00e1\u00a0 escrito: Adorar\u00e1s al Se\u00f1or Dios tuyo, y a \u00e9l s\u00f3lo servir\u00e1s\u2019 \u00a0Con\u00a0 esto\u00a0 le\u00a0 dej\u00f3\u00a0 el\u00a0 diablo;\u00a0 y\u00a0 he\u00a0 aqu\u00ed\u00a0 que\u00a0 se\u00a0 acercaron\u00a0 los\u00a0 \u00c1ngeles\u00a0 y\u00a0 le\u00a0 serv\u00edan\u00a0 (Mateo\u00a0 4,\u00a01:11)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La met\u00e1fora an\u00edmica cristiana se relaciona directamente con la experiencia de la tentaci\u00f3n, por la l\u00f3gica del lado oscuro, de inflar y seducir al yo con suced\u00e1neos espirituales de poder, vanidad y gloria. En nuestro primer ejemplo tambi\u00e9n existe una invitaci\u00f3n de hacer un pacto, donde esta en juego el motivo de la venta del Alma al Diablo. Satan\u00e1s mismo invita a Cristo a un contrato: si le adora\u00a0 inmediatamente tendr\u00e1 dominio sobre todos los reinos del mundo. En la medida que el yo se subordina y acata la l\u00f3gica del Mal gana en \u2018poder sobre\u2019 satisfaciendo las fantas\u00edas narcis\u00edsticas de\u00a0 omnipotencia\u00a0 y\u00a0 megaloman\u00eda,\u00a0 como\u00a0 nos\u00a0 relata\u00a0 la\u00a0 tr\u00e1gica\u00a0 historia\u00a0 de\u00a0 perdici\u00f3n\u00a0 de\u00a0 Anakin Skywalker. Este mismo motivo an\u00edmico es frecuente en la Amazon\u00eda, donde abundan los \u201cbrujos\u201d y \u201cchamanes\u00a0 negros\u201d\u00a0 que,\u00a0 en\u00a0 su\u00a0 camino\u00a0 en\u00a0 la\u00a0 maestr\u00eda\u00a0 de\u00a0 los\u00a0 estados\u00a0 alterados\u00a0 de\u00a0 conciencia, acaban \u201ctorci\u00e9ndose\u201d y usando su poder en beneficio de satisfacciones personales ego\u00edstas (como se ilustra gr\u00e1ficamente en el relato presentado).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>La paradoja de Dios<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El desarrollo aqu\u00ed realizado sobre la problem\u00e1tica del mal nos acerca a una dif\u00edcil cuesti\u00f3n de tintes metaf\u00edsicos \u00bfExiste entonces una naturaleza, una realidad substancial en si misma del Mal? y de ser as\u00ed, \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n tiene esta con Dios? Este delicado tema ha sido abordado prol\u00edficamente en occidente por la teolog\u00eda y el mismo Jung ha escrito mucho al respecto desde su lugar de cient\u00edfico del\u00a0 Alma.\u00a0 Como\u00a0 no\u00a0 podemos\u00a0 abarcar\u00a0 en\u00a0 este\u00a0 art\u00edculo,\u00a0 con\u00a0 la\u00a0 profundidad\u00a0 que\u00a0 merece,\u00a0 las preguntas enunciadas, nos bastar\u00e1 una breve referencia esquem\u00e1tica de lo planteado por Jung.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung\u00a0 (1951)\u00a0 dirige\u00a0 una\u00a0 incisiva\u00a0 cr\u00edtica\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 concepci\u00f3n\u00a0 cristiana,\u00a0 enunciada\u00a0 desde\u00a0 Or\u00edgenes\u00a0 en adelante, de la reducci\u00f3n del mal a una mera <em>privatio bonni <\/em>, lo que redunda en una p\u00e9rdida de substancialidad del mal considerado ahora como, simplemente, un bien disminuido (Jung, 1951).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Existir\u00eda\u00a0 entonces\u00a0 toda\u00a0 una\u00a0 l\u00ednea\u00a0 teol\u00f3gica\u00a0 que,\u00a0 en\u00a0 aras\u00a0 de\u00a0 escapar\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 Escila\u00a0 del\u00a0 dualismo\u00a0maniqueo, cay\u00f3 en la Caribdis de una contradicci\u00f3n l\u00f3gica insalvable con la negaci\u00f3n substancial del mal superpuesta a la realidad dogm\u00e1tica del diablo (Jung, 1951). La declaraci\u00f3n de principios metaf\u00edsica de la iglesia de que el mal no existe substancialmente se encuentra en un l\u00ednea que va desde Or\u00edgenes,\u00a0 pasa por San Basilio\u00a0 el grande\u00a0 y\u00a0 por Dionisio\u00a0 Areopagita, y\u00a0 encuentra\u00a0 su punto culmine en la teolog\u00eda de San Agust\u00edn. Dice San Basilio al respecto: \u201cNo has de tener a Dios por el causante de la existencia del mal, ni has de enga\u00f1arte creyendo que existe una sustancia propia del mal\u2026\u00a0 *\u2026+\u2026\u00a0 el mal es\u00a0 una negaci\u00f3n del bien (San\u00a0 Basilio\u00a0 en Jung, 1951, p 59) y\u00a0 en el mismo sentido se\u00f1ala San Agust\u00edn: \u201cAquellas cosas que se dicen malas o bien son vicios de cosas buenas, los cuales de ning\u00fan modo pueden existir de por s\u00ed en ninguna parte de las cosas buenas\u2026 Pero tambi\u00e9n estos vicios mismos dan testimonio de la bondad de la naturaleza. Pues lo que es malo por vicio, precisamente es bueno por naturaleza *\u2026+ El mal no es sino la privaci\u00f3n del bien *\u2026+ y por\u00a0 eso\u00a0 puede\u00a0 haber\u00a0 cosas\u00a0 buenas\u00a0 sin\u00a0 mal,\u00a0 como\u00a0 el\u00a0 propio\u00a0 Dios\u00a0 y\u00a0 algunas\u00a0 entidades\u00a0 celestes superiores; pero no cosas malas sin bien\u201d (San Agust\u00edn en Jung, 1951, p. 62) Jung para ilustrar la absurdidad\u00a0 del\u00a0 principio\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 <em>privatio\u00a0 bonni\u00a0 <\/em>en\u00a0 t\u00e9rminos\u00a0 psicol\u00f3gicos,\u00a0 analoga\u00a0 el\u00a0 argumento metaf\u00edsico sobre la privaci\u00f3n de sustancia del mal con el del calor en relaci\u00f3n al fr\u00edo extremo. De igual forma que se puede se\u00f1alar que en el fr\u00edo del \u00e1rtico de varios grados bajo cero existe alg\u00fan grado de calor (en la medida que est\u00e1 bien lejos del cero absoluto), es que podemos referirnos a que\u00a0 en\u00a0 el\u00a0 mal\u00a0 encontramos\u00a0 una\u00a0 privaci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 bondad,\u00a0 aunque\u00a0 quede\u00a0 como\u00a0 una\u00a0 petici\u00f3n\u00a0 de principios eufem\u00edstica: \u201cComo nosotros, pese a un calor de 230 grados sobre el cero absoluto nos congelamos miserablemente, as\u00ed tambi\u00e9n hay hombres y cosas que, siendo creados por Dios, son m\u00ednimamente\u00a0 buenos y por ende m\u00e1ximamente malos\u201d (Jung, 1951, p. 64). De\u00a0 esta forma Jung vuelve a hacer \u00e9nfasis en acotar sus intervenciones en el dominio estrictamente de lo psicol\u00f3gico donde\u00a0 el\u00a0 Mal\u00a0 claramente\u00a0 tiene\u00a0 una\u00a0 realidad\u00a0 an\u00edmica\u00a0 en\u00a0 si\u00a0 misma\u00a0 y\u00a0 dista\u00a0 mucho\u00a0 de\u00a0 concebirse como una simple falta de bondad. Pese a esto, Jung ironiza pol\u00e9mico a quien tache su psicolog\u00eda de manique\u00edsta sobre las contradicciones metaf\u00edsicas cat\u00f3licas en torno a la reflexi\u00f3n sobre el mal, de las que no alcanza a hacerse cargo: \u201c\u00bfQu\u00e9 pasa con la eternidad del infierno, de la condenaci\u00f3n y del diablo? Te\u00f3ricamente todo esto debiera consistir en nada, pero \u00bfc\u00f3mo se relaciona con el dogma\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 condenaci\u00f3n\u00a0 eterna?\u00a0 Y,\u00a0 si\u00a0 consiste\u00a0 en\u00a0 algo,\u00a0 dif\u00edcilmente\u00a0 podr\u00eda\u00a0 ser\u00a0 un\u00a0 en\u00a0 bien. Entonces \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el peligro del dualismo?\u201d (Jung, 1951, p. 72)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La respuesta psicol\u00f3gica a esta tem\u00e1tica la presenta Jung con el concepto\u00a0 de\u00a0 <em>Self<\/em>. Al ser este\u00a0 la imagen arquet\u00edpica de la totalidad ps\u00edquica incluye dentro de s\u00ed tanto los aspectos luminosos como oscuros\u00a0 de\u00a0 lo\u00a0 trascendente.\u00a0 Dicha\u00a0 concepci\u00f3n\u00a0 imaginal\u00a0 la\u00a0 podemos\u00a0 rastrear\u00a0 en\u00a0 las\u00a0 distintas concepciones\u00a0 religiosas\u00a0 de\u00a0 \u201clas\u00a0 dos\u00a0 caras\u00a0 de\u00a0 Dios\u201d\u00a0 presentes\u00a0 tanto\u00a0 en el\u00a0 juda\u00edsmo,\u00a0 como\u00a0 en\u00a0 las religiones orientales. Dios como paradoja es impensable para el cristiano cl\u00e1sico quien proyecta en la <em>imago dei <\/em>solamente los aspectos luminosos ben\u00e9volos del arquetipo. A esta problem\u00e1tica del Alma intentaron dar respuesta diversas sectas del cristianismos primitivo, quienes concibieron la idea (an\u00edmica) del anticristo y tambi\u00e9n de Satan\u00e1s como hermano mayor de Cristo como forma de ilustrar la realidad arquetipal del Si mismo\u00a0 (Jung, 1951). Dado que el <em>Self <\/em>representa esta paradoja arquet\u00edpica, donde se da la <em>coniunctio opositorum <\/em>es que cobran sentido las imagines mitol\u00f3gicas de la relaci\u00f3n Dios-Demonio presentes, por ejemplo, en el <em>Libro de Job<\/em>. En este relato, como en\u00a0otros\u00a0 similares\u00a0 del\u00a0 antiguo\u00a0 testamento,\u00a0 encontramos\u00a0 a\u00a0 un\u00a0 inquietante\u00a0 e\u00a0 irracional\u00a0 Yahv\u00e9\u00a0 que\u00a0muchas\u00a0\u00a0 veces\u00a0\u00a0 es\u00a0\u00a0 caracterizado\u00a0\u00a0 con\u00a0\u00a0 un\u00a0\u00a0 fiero\u00a0\u00a0 temperamento,\u00a0\u00a0 inmoderado\u00a0\u00a0 en\u00a0\u00a0 sus\u00a0\u00a0 pasiones, inundado por furias y celos de origen incomprensibles, que coexisten con sus aspectos luminosos de bondad y misericordias infinitas (Goldberg, 1999)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El\u00a0 Diablo\u00a0 entonces,\u00a0 se\u00a0 constituye\u00a0 como\u00a0 la\u00a0 contrapartida\u00a0 an\u00edmica\u00a0 necesaria\u00a0 para\u00a0 la\u00a0 totalidad\u00a0 del s\u00edmbolo\u00a0 del\u00a0 <em>Self\u00a0 <\/em>y\u00a0 lo\u00a0 completa\u00a0 en\u00a0 cuanto\u00a0 se\u00a0 opone\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 trinidad\u00a0 cat\u00f3lica\u00a0 formando\u00a0 la\u00a0 natural representaci\u00f3n cuaternaria a que nos tienen acostumbrado los s\u00edmbolos de la totalidad: \u201cEl diablo tiene una personalidad aut\u00f3noma, libertad y eternidad, y posee estas propiedades metaf\u00edsicas en com\u00fan con la divinidad, en tal forma que hasta puede existir contra Dios. Seg\u00fan ello, no es posible negar\u00a0 ya\u00a0 que\u00a0 sea\u00a0 cat\u00f3lica\u00a0 la\u00a0 idea\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 relaci\u00f3n\u00a0 del\u00a0 diablo\u00a0 con\u00a0 la\u00a0 trinidad\u00a0 y\u00a0 a\u00fan\u00a0 su\u00a0 pertenencia (negativa) a \u00e9sta\u201d (Jung, 1938, p. 100)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Reflexiones al Cierre<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">El trabajo de integraci\u00f3n de la Sombra \u201cHombre soy;<br \/>\nnada de lo humano me es ajeno\u201d<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: right;\">Terencio<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Antes\u00a0 de\u00a0 terminar\u00a0 este\u00a0 art\u00edculo\u00a0 con\u00a0 algunas\u00a0 reflexiones\u00a0 en\u00a0 torno\u00a0 al\u00a0 \u201ctrabajo\u00a0 terap\u00e9utico\u00a0 de\u00a0 la sombra\u201d, nos gustar\u00eda ilustrar brevemente c\u00f3mo esta problem\u00e1tica de \u00edndole metaf\u00edsico en torno a la substancialidad o\u00a0 no\u00a0 substancialidad del mal ha desembocado\u00a0 en dilemas te\u00f3rico-pr\u00e1cticos al interior del humanismo existencial como corriente psicol\u00f3gica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La discusi\u00f3n cl\u00e1sica la ilustraron expl\u00edcitamente Carl Rogers y Rollo May en un intercambio abierto publicado\u00a0 en\u00a0 la\u00a0 revista\u00a0 de\u00a0 psicolog\u00eda\u00a0 humanista\u00a0 de\u00a0 Estados\u00a0 Unidos\u00a0 en\u00a0 1982.\u00a0 En\u00a0 dicha\u00a0 discusi\u00f3n Rogers\u00a0 replica\u00a0 a\u00a0 May\u00a0 afirmando\u00a0 que\u00a0 el\u00a0 problema\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 malignidad\u00a0 se\u00a0 origina\u00a0 a\u00a0 partir\u00a0 de\u00a0 la naturaleza\u00a0\u00a0 esencialmente\u00a0\u00a0 buena\u00a0\u00a0 del \u00a0\u00a0hombre,\u00a0\u00a0 pervertida\u00a0\u00a0 por\u00a0\u00a0 experiencias\u00a0\u00a0 dolorosas\u00a0\u00a0 en\u00a0\u00a0 la temprana infancia (Rogers, 1982). Vemos evidentemente aqu\u00ed presentes rastros de la doctrina del mal como <em>privatio bonni <\/em>a la que hac\u00edamos alusi\u00f3n hace unos momentos: la naturaleza humana es originalmente buena y el mal es una ausencia o privaci\u00f3n del bien. Por su parte, May concibe al mal como inherente a la naturaleza humana, que tiene la potencialidad tanto para el bien como para el mal, y su manifestaci\u00f3n depende de c\u00f3mo encause la fuerza originaria vital, que es neutra en t\u00e9rminos val\u00f3ricos (May, 1982). Importante se\u00f1alar a este respecto que la teor\u00eda del mal como resultado de experiencias traum\u00e1ticas y dolorosas en la temprana infancia no alcanza a dar cuenta de la variabilidad individual de esta regla, y c\u00f3mo es que personas expuestas a grandes abusos no desembocan\u00a0 en\u00a0 conductas\u00a0 destructivas\u00a0 y\u00a0 c\u00f3mo\u00a0 otras,\u00a0 con\u00a0 experiencias\u00a0 calificables\u00a0 dentro\u00a0 de\u00a0 la normalidad, terminan siendo agentes de actos de crueldad y malignidad espeluznantes (Goldberg,\u00a01999).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El trabajo de integraci\u00f3n de la sombra es conocido metaf\u00f3ricamente en relaci\u00f3n a la imagen del descenso al inframundo y el motivo de la lucha\/aceptaci\u00f3n del personaje oscuro que encarna el alter ego sombr\u00edo. Como primera parte entonces el yo debe poder asumir e integrar dentro de s\u00ed\u00a0los aspectos negativos oscuros anteriormente proyectados en sus pr\u00f3jimos y el mundo. De una u\u00a0otra forma, la imagen que se nos devuelve es la de un <em>yo <\/em>que asume y se reconcilia con sus faltas, con sus \u201cpecados\u201d, lo cual por ning\u00fan caso debiera confundirse con el entregarse a sus pecados (dejarse poseer por el complejo de la sombra) o \u201cvivir\u201d en ellos (Neumann, 2001).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El\u00a0 primer\u00a0 paso\u00a0 entonces\u00a0 es\u00a0 conocer.\u00a0 Y\u00a0 aqu\u00ed\u00a0 retornamos\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 importancia\u00a0 del\u00a0 personificar\u00a0 en\u00a0 el proceso de relaci\u00f3n con lo inconsciente, espec\u00edficamente ahora aplicado al trabajo de integraci\u00f3n de\u00a0 la sombra. Para conocerla debemos nombrarla, y\u00a0 permitir su emergencia en lo\u00a0 conciente\u00a0 de manera\u00a0 personificada.\u00a0 \u201cEl\u00a0 personificar\u00a0 no\u00a0 s\u00f3lo\u00a0 nos\u00a0 ayuda\u00a0 a\u00a0 distinguir\u00a0 sino\u00a0 tambi\u00e9n\u00a0 nos\u00a0 da\u00a0 la posibilidad\u00a0 de\u00a0 Amar, para imaginar\u00a0 las cosas\u00a0 de\u00a0 manera\u00a0 personal,\u00a0 para que\u00a0 podamos acceder a ellas\u00a0 con\u00a0 el\u00a0 coraz\u00f3n\u201d\u00a0 (Hillman,\u00a0 1999,\u00a0 p\u00a0 203).\u00a0 Todo\u00a0 aquello\u00a0 que\u00a0 logramos\u00a0 conocer\u00a0 mediante\u00a0 el personificar nos permite hacerlo inteligible y por tanto amarlo. De ah\u00ed la relaci\u00f3n arquet\u00edpica que se\u00a0 da\u00a0 entre\u00a0 el\u00a0 conocimiento\u00a0 y\u00a0 el\u00a0 amor.\u00a0 Ya\u00a0 que\u00a0 s\u00f3lo\u00a0 puedo\u00a0 relacionarme\u00a0 amorosamente\u00a0 con aquello que me es conocido. Por el contrario, el desconocimiento es suelo f\u00e9rtil para todo tipo de proyecciones\u00a0 odiosas\u00a0 respecto\u00a0 a\u00a0 un\u00a0 objeto\u00a0 que\u00a0 ahora\u00a0 aparece\u00a0 hostil\u00a0 y\u00a0 amenazante.\u00a0 Esta\u00a0 ley psicol\u00f3gica\u00a0 no\u00a0 es\u00a0 s\u00f3lo\u00a0 aplicable\u00a0 a\u00a0 las\u00a0 relaciones\u00a0 pol\u00edticas\u00a0 entre\u00a0 grupos\u00a0 humanos\u00a0 dis\u00edmiles,\u00a0 como ve\u00edamos en un comienzo, sino que tambi\u00e9n es v\u00e1lida para el dominio de lo intrapersonal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la medida que\u00a0 la luz del conocimiento\u00a0 ilumina para poder \u00a0re-conocer\u00a0 la sombra, el calor del amor permite relacionarse amistosamente con ella. \u201cQue la sombra se convierta en nuestro amigo o\u00a0 en\u00a0 nuestro\u00a0 enemigo\u00a0 depende\u00a0 en\u00a0 gran\u00a0 parte\u00a0 de\u00a0 nosotros\u00a0 mismos\u00a0 *\u2026+\u00a0 La\u00a0 sombra\u00a0 s\u00f3lo\u00a0 se\u00a0 hace hostil cuando es desde\u00f1ada o mal comprendida\u201d (Von Franz, 1984, p. 175). No por nada la pareja arquet\u00edpica\u00a0\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0\u00a0 Eros\u00a0\u00a0\u00a0 es\u00a0\u00a0\u00a0 Psique\u00a0\u00a0\u00a0 y\u00a0\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0\u00a0 experiencia\u00a0\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0\u00a0 autoaceptaci\u00f3n\u00a0\u00a0\u00a0 deviene\u00a0\u00a0\u00a0 del autoreconocimiento\u00a0\u00a0 interno.\u00a0\u00a0 La\u00a0\u00a0 sombra\u00a0\u00a0 conocida,\u00a0\u00a0 es\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 sombra\u00a0\u00a0 personalizada\u00a0\u00a0 y\u00a0\u00a0 amada interiormente. Como se\u00f1ala Unamuno en relaci\u00f3n a este crucial aspecto del conocimiento a trav\u00e9s de figuras imaginales de lo inconsciente: \u201cPara amarlo todo, para compadecerlo todo, humano y extrahumano, viviente y no viviente, es menester que lo sientas todo dentro de ti mismo, que lo personalices todo. Porque el amor personaliza todo cuanto ama, todo cuanto compadece *\u2026+ s\u00f3lo amamos lo que nos es semejante\u201d (Unamuno, en Hillman, 1999, p. 206).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pertinente\u00a0 aqu\u00ed\u00a0 es\u00a0 ilustrar\u00a0 este\u00a0 aspecto\u00a0 con\u00a0 otra\u00a0 vi\u00f1eta\u00a0 cl\u00ednica\u00a0 del\u00a0 trabajo\u00a0 fenomenol\u00f3gico\u00a0 en primera persona, bajo un estado ampliado de conciencia:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Luego\u00a0 de\u00a0 un\u00a0 tiempo\u00a0 de\u00a0 estar\u00a0 en\u00a0 ese\u00a0 estado,\u00a0 empiezo\u00a0 a\u00a0 sentir\u00a0 la\u00a0 presencia\u00a0 en\u00a0 m\u00ed\u00a0 de\u00a0 una energ\u00eda oscura. Empiezo a verme desde fuera en distintos \u00e1ngulos, y en distintas ocasiones vitales. Era como tomar conciencia de cada una de las partes de mi\u00a0 <em>dark side<\/em>. Apareci\u00f3 la impulsividad y el sadismo, apareci\u00f3 la lujuria, la vanidad y van como alumbrando distintas partes de un alter ego que empiezo a ver de frente y luego de perfil. Ten\u00eda el pelo largo y una expresi\u00f3n maliciosa en el rostro. Era espeluznante. Aparece el egocentrismo y el orgullo y este alter ego oscuro se hace cada vez m\u00e1s notorio como si saliera de las sombras. Veo entonces\u00a0 el\u00a0 rostro\u00a0 de\u00a0 un\u00a0 chico\u00a0 de\u00a0 mi\u00a0 universidad,\u00a0 compa\u00f1ero\u00a0 de\u00a0 carrera,\u00a0 del\u00a0 que\u00a0 no recuerdo\u00a0 su\u00a0 nombre\u00a0 pero\u00a0 que\u00a0 curiosamente\u00a0 ten\u00eda\u00a0 estas mismas\u00a0 caracter\u00edsticas que\u00a0 mi yo\u00a0oscuro.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Mi actitud ante \u00e9l hab\u00eda sido primero de sorpresa y luego de curiosidad, aunque esta vez me sent\u00eda\u00a0 curiosamente\u00a0 tranquilo,\u00a0 pese\u00a0 a\u00a0 lo\u00a0 inquietante\u00a0 de\u00a0 \u00e9l.\u00a0 De\u00a0 pronto\u00a0 siento\u00a0 un\u00a0 impulso interno como: \u201c\u00a1Ah! \u00a1Pelotudo\u2026 ven ac\u00e1 y d\u00e9jame darte un abrazo!\u201d. Y en ese acto de que algo\u00a0 en\u00a0 mi\u00a0 m\u00e1s\u00a0 grande\u00a0 viniera\u00a0 y\u00a0 abrazara\u00a0 y\u00a0 aceptara\u00a0 a\u00a0 ese\u00a0 alter\u00a0 ego\u00a0 oscuro\u00a0 algo\u00a0 en\u00a0 mi interior se desinfla y libera. Y viene como una risa de \u201cy bueno, \u00a1claro que es as\u00ed!\u201d. Y estaba todo\u00a0 bien\u00a0 con\u00a0 que\u00a0 fuera\u00a0 de\u00a0 esa\u00a0 forma.\u00a0 Sent\u00eda\u00a0 que\u00a0 aparec\u00edan\u00a0 unos\u00a0 brazos\u00a0 capaces\u00a0 de contener esto, de abrazar y amar todo lo que ah\u00ed viviera\u2026 y eso supuso un cambio de foco espont\u00e1neo abismal y remecedor.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde este\u00a0 lugar es\u00a0 que\u00a0 se\u00a0 nos hace\u00a0 inteligible el ferviente\u00a0 llamado\u00a0 que\u00a0 hace Neumann (2001), apenas\u00a0 concluida\u00a0 la\u00a0 segunda\u00a0 guerra\u00a0 mundial,\u00a0 a\u00a0 hacernos\u00a0 responsables\u00a0 de\u00a0 nuestros\u00a0 aspectos oscuros para as\u00ed pasar de una antigua \u00e9tica centrada en la exclusi\u00f3n y proyecci\u00f3n del mal-demonio fuera de los l\u00edmites del individuo, al paso a una nueva \u00e9tica centrada en el concepto de sombra como clave resolutiva para enfrentar el problema \u00e9tico en cada ser humano. \u201cLa transformaci\u00f3n de\u00a0 la\u00a0 actitud\u00a0 hacia\u00a0 la\u00a0 sombra,\u00a0 que\u00a0 es\u00a0 necesaria\u00a0 para\u00a0 curar\u00a0 al\u00a0 enfermo,\u00a0 *\u2026+\u00a0 no\u00a0 tiene,\u00a0 por consiguiente, nada que\u00a0 ver con el megal\u00f3mano\u00a0 estar \u2018m\u00e1s all\u00e1 del bien y\u00a0 del mal\u2019. Al contrario, precisamente,\u00a0 el\u00a0 profundo\u00a0 y\u00a0 humilde\u00a0 reconocimiento\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 insuperable\u00a0 condici\u00f3n\u00a0 creatural\u00a0 del hombre, *\u2026+ lleva a asumir la propia personalidad a\u00fan en lo que tiene de Sombra y de oscuro. En contraste\u00a0 con\u00a0 la\u00a0 dominaci\u00f3n\u00a0 del\u00a0 hombre\u00a0 por\u00a0 su\u00a0 Sombra\u00a0 o\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 eliminaci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 Sombra\u00a0 por medio\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 proyecci\u00f3n,\u00a0 en \u00a0el\u00a0 proceso\u00a0 de\u00a0 \u2018asunci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 Sombra\u2019\u00a0 se\u00a0 pone\u00a0 fin\u00a0 al\u00a0 car\u00e1cter inconsciente de \u00e9sta. Y precisamente por eso es ben\u00e9fico. (Neumann, 2001, p.168)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para\u00a0 cerrar\u00a0 esta\u00a0 breve\u00a0 reflexi\u00f3n\u00a0 volveremos\u00a0 al\u00a0 punto\u00a0 de\u00a0 partida\u00a0 sobre\u00a0 nuestra\u00a0 condici\u00f3n \u00a0actual como humanidad frente a la problem\u00e1tica del mal, de la mano del recorrido hasta aqu\u00ed realizado. Pero esta vez no lo haremos desde una reflexi\u00f3n te\u00f3rica, sino permiti\u00e9ndonos compartir im\u00e1genes de tinte arquetipal, producidas espont\u00e1neamente por lo inconsciente, mientras llevaba a cabo la redacci\u00f3n de este ensayo. Quede este sue\u00f1o espont\u00e1neo, co-ayudante de la escritura consciente de estas l\u00edneas, a modo de pregunta y de epigrama final:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Luego\u00a0 llegamos\u00a0 a\u00a0 una\u00a0 base\u00a0 central\u00a0 de\u00a0 operaciones,\u00a0 hay\u00a0 una\u00a0 gran\u00a0 conmoci\u00f3n\u00a0 general\u00a0 y estamos en estado de emergencia planetaria. Hablo con las personas que est\u00e1n organizando la operaci\u00f3n a nivel mundial y hay un tipo mostr\u00e1ndonos im\u00e1genes satelitales de la tierra. \u00c9l nos cuenta de lo que ha pasado: sucede que como humanidad tratamos de expulsar al mal de\u00a0\u00a0 la\u00a0 tierra,\u00a0 encerrando\u00a0 en\u00a0\u00a0 una\u00a0\u00a0 capsula\u00a0 a\u00a0\u00a0 todos\u00a0\u00a0 los\u00a0 demonios,\u00a0 esp\u00edritus\u00a0 malignos\u00a0 y destructivos,\u00a0 todos\u00a0 los\u00a0 seres\u00a0 demoniacos,\u00a0 para\u00a0 arrojarla\u00a0 al\u00a0 espacio.\u00a0 Pero\u00a0 la\u00a0 operaci\u00f3n\u00a0 por alg\u00fan motivo hab\u00eda fallado y esta capsula qued\u00f3 muy cerca de la tierra, orbitando en torno a ella. Ahora ten\u00eda tal poder que amenazaba con trag\u00e1rsela entera y pod\u00eda llegar a destruirla. Ve\u00eda\u00a0 im\u00e1genes\u00a0 de\u00a0 una\u00a0 constelaci\u00f3n\u00a0 en\u00a0 el cielo\u00a0 a modo\u00a0 de\u00a0 una\u00a0 tormenta\u00a0 gigante,\u00a0 circular, girando sobre la tierra. La fuerza y potencialidad destructiva que ten\u00eda era enorme, y estar ante su presencia era realmente ominoso. Hac\u00eda que se nos estremecieran hasta los pelos\u00a0m\u00e1s peque\u00f1os del cuerpo y la carne se pon\u00eda de gallina. Sal\u00edan rayos y energ\u00eda condensada\u00a0en\u00a0 torno\u00a0 a\u00a0 esta\u00a0 constelaci\u00f3n\u00a0 maligna\u00a0 girando\u00a0 sobre\u00a0 nosotros.\u00a0 Realmente\u00a0 era\u00a0 impactante contemplar el ojo de esta tormenta gigante que se cern\u00eda sobre la tierra.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Ve\u00eda a gente unida alrededor del mundo, conmocionada y tratando de ver qu\u00e9 iban a hacer frente a esto. Aparec\u00eda la casa blanca y el presidente de Estados unidos con su familia y la casa blanca llena de gente mirando hacia el cielo donde estaba esta constelaci\u00f3n maligna. El presidente parece que iba a tomar alguna resoluci\u00f3n respecto de c\u00f3mo \u00edbamos a enfrentar\u00a0esta situaci\u00f3n. Creo que su decisi\u00f3n implicaba alguna forma de auto-sacrificio.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">ALIGHIERI, D. (2001) <em>La divina comedia<\/em>. Madrid, Edici\u00f3n \u00cdntegra.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">GOLDBERG, C. (1999) <em>Conversaciones con el Demonio, psicolog\u00eda del mal<\/em>. Santiago, Cuatro Vientos. HILLMAN, J. (1999) <em>Re-imaginar la psicolog\u00eda<\/em>. Madrid, Ciruela.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">JUNG, C. (1928) <em>La din\u00e1mica de lo inconsciente<\/em>. Madrid, Editorial Trotta. JUNG, C. (1938) <em>Psicolog\u00eda y Religi\u00f3n<\/em>. Barcelona, Paid\u00f3s.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">JUNG, C. (1944) <em>Psicolog\u00eda y Alquimia<\/em>. Buenos Aires, Santiago Rueda Editores.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">JUNG, C. (1951) <em>Aion, contribuciones a los simbolismos del s\u00ed mismo. <\/em>Buenos Aires, Paidos<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">JUNG, C. (1952) <em>S\u00edmbolos de transformaci\u00f3n<\/em>. Barcelona, Paid\u00f3s.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">JUNG, C. (1954) <em>Los arquetipos y lo inconsciente colectivo<\/em>. Madrid, Editorial Trotta<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">JUNG, C. (2000) <em>El problema del mal en la actualidad<\/em>. Zweig C. &amp; Abrams J. (Ed) Encuentro con la sombra. El poder del lado oscuro de la naturaleza humana (pp 241-246). Barcelona, Kair\u00f3s.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">JUNG, C &amp; Wilhelm, R. (1929) <em>El secreto de la flor de oro<\/em>. Bogota, Editorial Solar<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">KOHUT, H. (1971) <em>The Analysis of the Self<\/em>. Nueva York, International Univ. Press.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>La Biblia latinoamericana <\/em>(1972). Edici\u00f3n Pastorial. Editorial Verbo Divino. Madrid.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">MAY, R. (1982) <em>\u201cThe problem of evil\u201d. <\/em>Journal of Humanistic Psychology 22, N\u00ba3, pp 10-21. NEUMANN, E. (2001) <em>Psicolog\u00eda profunda y nueva \u00e9tica<\/em>. Madrid, Alianza editorial.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">RECUERO, M. (2007) <em>Los modelos terap\u00e9uticos de Carl Jung y de Carl Rogers<\/em>. Una comparaci\u00f3n en la perspectiva de la integraci\u00f3n. Santiago: Ediciones Universidad Cat\u00f3lica de Chile.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">ROGERS, C. (1982) <em>\u201cRespuesta a la carta de Rollo May\u201d. <\/em>Journal of Humanistic Psychology 22, N\u00ba4, pp 85-92.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">SAMUELS, A (1999). <em>Introducci\u00f3n a Jung<\/em>. Capitulo: Introducci\u00f3n a Jung y los postjunguianos, pp 39-54.\u00a0Cambridge.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">STEIN, M. (2009) <em>El mapa del alma seg\u00fan Jung<\/em>. Luci\u00e9rnaga.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">VON\u00a0 FRANZ, M.\u00a0 (1984)\u00a0 <em>El proceso\u00a0 de individuaci\u00f3n<\/em>.\u00a0 Jung,\u00a0 C.\u00a0 El\u00a0 hombre\u00a0 y\u00a0 sus s\u00edmbolos (pp.\u00a0 157-228). Barcelona, Buc Carlat.<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAMILO BARRIONUEVO D. Camilo Barrionuevo Dur\u00e1n\u00a0es Psic\u00f3logo Cl\u00ednico de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, Mag\u00edster en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica de la Universidad de Chile y Mag\u00edster en Estudios Teol\u00f3gicos de la Universidad de Boston College.\u00a0Correo: camilobautista.bd@gmail.com.\u00a0Este documento fue tomado de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-demonio-y-la-sombra-reflexiones-psicologicas-en-torno-al-problema-del-mal-c-barrionuevo\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4712","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4712","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4712"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4712\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4725,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4712\/revisions\/4725"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4712"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4712"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4712"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}