{"id":4623,"date":"2015-07-08T19:06:23","date_gmt":"2015-07-08T19:06:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/inicio\/?p=4623"},"modified":"2020-08-21T23:26:33","modified_gmt":"2020-08-21T23:26:33","slug":"enfoque-junguiano-de-la-depresion-juan-c-alonso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/enfoque-junguiano-de-la-depresion-juan-c-alonso\/","title":{"rendered":"Enfoque Junguiano de la Depresi\u00f3n &#8211; Juan C. Alonso"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>JUAN CARLOS ALONSO<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/JuanCarlos4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-4463\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/JuanCarlos4.jpg\" alt=\"JuanCarlos4\" width=\"210\" height=\"279\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/JuanCarlos4.jpg 286w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/JuanCarlos4-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><\/a><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Juan Carlos Alonso es Psic\u00f3logo (Universidad Nacional, Bogot\u00e1)\u00a0y Analista Junguiano de la IAAP (International Association for Analytical Psychology).\u00a0Magister en Estudios Pol\u00edticos (Universidad Javeriana). Miembro Fundador y Director de ADEPAC (Asociaci\u00f3n de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en Colombia). Atiende consulta particular como psicoterapeuta y analista junguiano especializado en adultos. Correo:<a href=\"mailto:adejungcol@yahoo.com\">adejungcol@yahoo.com<\/a>.\u00a0Este documento fue tomado de la\u00a0<a style=\"color: #3f7ba0;\" href=\"http:\/\/revista.cgjung.cl\/index.php\/encuentros\/index\">Revista<\/a>\u00a0<em><a style=\"color: #3f7ba0;\" href=\"http:\/\/revista.cgjung.cl\/index.php\/encuentros\/index\">Encuentros<\/a>,<\/em>\u00a0No. 6, 2015. La revista\u00a0<span style=\"color: #111111;\">es una iniciativa de difusi\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Chilena de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica y\u00a0<\/span>ofrece un espacio para promover ideas e investigaciones en el \u00e1mbito de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica.<\/h4>\n<p><a href=\"http:\/\/revista.cgjung.cl\/index.php\/encuentros\/index\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4621 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/LogoRevEncuentros2.jpg\" alt=\"LogoRevEncuentros2\" width=\"500\" height=\"61\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/LogoRevEncuentros2.jpg 814w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/LogoRevEncuentros2-300x37.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4><\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 30px; text-align: center;\"><strong>___________________________________________________<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Si bien en ocasiones se ha planteado que la psicoterapia no puede utilizarse para tratar los trastornos depresivos graves, en el enfoque junguiano no se comparte esta afirmaci\u00f3n, pero se considera que su tratamiento terap\u00e9utico requiere un procedimiento diferente del m\u00e9todo anal\u00edtico y psicoterap\u00e9utico habitual. La literatura te\u00f3rica que existe dentro de la psicolog\u00eda junguiana sobre este desorden es relativamente reducida, tanto sobre su etiolog\u00eda como sobre su terap\u00e9utica. Teniendo en cuenta lo anterior, este art\u00edculo recoge las principales propuestas sobre el abordaje energ\u00e9tico y aplicaci\u00f3n terap\u00e9utica de la depresi\u00f3n desde este enfoque, as\u00ed como su simbolismo y motivos arquet\u00edpicos relacionados con este trastorno.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Palabras claves: psicolog\u00eda anal\u00edtica, depresi\u00f3n, psicoterapia, motivos arquet\u00edpicos.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\"><strong>ABSTRACT<\/strong><\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Although, on occasion, the use of psychotherapy for treating severe depressive disorders has been raised into question, the Jungian focus does not share this assertion, but considers therapeutic treatment as requiring a course which is different than the analytical method and habitual psychotherapy. The theoretical literature, existing within Jungian psychology, regarding this disorder is relatively limited, both in its etiology as in its therapy. Taking the above into account, this article gathers the principal proposals about the energy approach and the therapeutic application of depression from this focus, and its symbolism and archetypal reasons related to this disorder.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #808080;\">Keywords: analytical psychology, depression, psychotherapy, archetypal motifs.<\/span><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">________________________________________________________<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La relativamente escasa literatura que existe en la psicolog\u00eda anal\u00edtica sobre la depresi\u00f3n se debe, en buena parte, al rechazo de Jung a rotular a los pacientes con diagn\u00f3sticos, pues consideraba que con ello se dificultaba encontrar la verdadera etiolog\u00eda de las enfermedades. En\u00a0<em>Recuerdos, Sue\u00f1os, Pensamientos<\/em>, relata que cuando hizo sus pr\u00e1cticas cl\u00ednicas en el hospital psiqui\u00e1trico Burgh\u00f6lzli, descubri\u00f3 al poco tiempo de estar all\u00ed que ning\u00fan psiquiatra se preocupaba por tratar de entender lo que les suced\u00eda a los enfermos, y que el \u00e9nfasis estaba s\u00f3lo en tratar de diagnosticarlos seg\u00fan los s\u00edntomas, sin importarles la din\u00e1mica psicol\u00f3gica de los pacientes (Jung, 1994: par. 143).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por tal motivo, mostr\u00f3 en adelante una gran resistencia a esa tendencia en la psiquiatr\u00eda de su \u00e9poca a gastar tanto esfuerzo en la clasificaci\u00f3n correcta de los trastornos. S\u00f3lo encontramos en sus escritos, adem\u00e1s de la diferencia entre psicosis y depresi\u00f3n, otra discriminaci\u00f3n entre lo que son los trastornos de las funciones fisiol\u00f3gicas y\u00a0los de las enfermedades agrupadas en la categor\u00eda de la\u00a0<em>psicastenia<\/em>, una de cuyas manifestaciones era la depresi\u00f3n. Dec\u00eda Jung que en la base de todas las psicastenias, se encontraban contenidos que se hab\u00edan vuelto inconscientes al ser reprimidos (Jung, O. C. 10: par. 5).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La actitud general de Jung ante los trastornos psicol\u00f3gicos, era la de centrar la atenci\u00f3n en el paciente m\u00e1s que en la enfermedad misma. Es decir, que los trastornos no deber\u00edan nunca verse aislados del contexto general de la personalidad de los pacientes.\u00a0Aun hoy en d\u00eda, los analistas junguianos consideran que los diagn\u00f3sticos actuales empleados\u00a0por el modelo m\u00e9dico para entender la enfermedad impone categor\u00edas predefinidas que crean el riesgo de que el m\u00e9dico se distancie de la experiencia fenomenol\u00f3gica del paciente\u00a0durante el tratamiento (Kiehl, 2013).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Puesto que se han encontrado enfermedades f\u00edsicas que pueden comenzar con s\u00edntomas depresivos, es siempre necesario realizar el diagn\u00f3stico m\u00e9dico diferencial, para tratar los trastornos t\u00f3xicos o enfermedades incipientes cerebro-org\u00e1nicas que la generen. Sin embargo, a\u00fan en los casos en que estemos ante una depresi\u00f3n asociada a un desorden f\u00edsico, \u00e9sta tendr\u00e1 componentes psicol\u00f3gicos que requieren una adecuada actitud psicoterap\u00e9utica, semejante a la del tratamiento de depresiones no vinculadas con aspectos org\u00e1nicos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una caracterizaci\u00f3n general de los s\u00edntomas depresivos es la siguiente: (1) alteraci\u00f3n del estado de \u00e1nimo hacia la tristeza, apat\u00eda\u00a0y soledad; (2) imagen negativa de s\u00ed mismo, con auto ataques, reproches y culpabilidad; (3) deseos regresivos de escapar, negarse, ocultarse, o\u00a0morir; (4) llanto, irritabilidad, insomnio, p\u00e9rdida de apetito sexual; (5) bajo nivel de actividad general, p\u00e9rdida de firmeza y de otras capacidades del yo, en ocasiones acompa\u00f1ados de\u00a0un nivel intensificado de\u00a0ansiedad, miedo o agitaci\u00f3n\u00a0(Hubback, 1989: p. 25).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ante las dificultades de diagn\u00f3stico en depresiones graves, el analista junguiano Heinrich Fierz propon\u00eda partir de comprobar si la depresi\u00f3n se acompa\u00f1a por el cuadro cl\u00ednico cl\u00e1sico de la \u201cmelancol\u00eda\u201d, con inhibici\u00f3n y retraso de los procesos de pensamiento, marcada tendencia suicida, ausencia de causas puramente externas de enfermedad, tendencia ocasional a los delirios y repetidas fases depresivas (Fierz, 1991: p. 313).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Actualmente, el DSM-IV propone el concepto de\u00a0<em>episodio<\/em>\u00a0para determinar los diagn\u00f3sticos, teniendo como eje de referencia las caracter\u00edsticas del episodio depresivo mayor, en t\u00e9rminos de n\u00famero de s\u00edntomas y duraci\u00f3n de estos. \u00a0No vamos a enumerar ac\u00e1 los criterios del manual, pues lo que se desea resaltar es que estamos ante un trastorno que puede, en los casos graves,\u00a0afectar la personalidad en su conjunto. Algunos autores de acercamiento puramente m\u00e9dico, hablan de s\u00edntomas que se agrupan en s\u00edntomas afectivos, cognitivos, conductuales y f\u00edsicos. Otros, con una perspectiva antropol\u00f3gica y sist\u00e9mica, mencionan\u00a0que la depresi\u00f3n puede\u00a0afectar las dimensiones\u00a0biol\u00f3gica, psicol\u00f3gica, simb\u00f3lica y existencial, produciendo un descentramiento y una alteraci\u00f3n en varios niveles axiales que corresponden a cada dimensi\u00f3n vital: en el eje bio-neuro-endocrino, el eje ego-Self, el eje tristeza-alegr\u00eda y el eje axiol\u00f3gico, respectivamente (Saiz et al, 2006: 131). Lo claro en ambas perspectivas, es que se trata de un desorden que representa una alteraci\u00f3n de la existencia en todos sus planos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>TRATAMIENTOS<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La depresi\u00f3n se suele tratar de diferentes maneras, dependiendo del enfoque que la aborde. Mencionamos a continuaci\u00f3n solamente cuatro\u00a0alternativas: los tratamientos psicofarmacol\u00f3gicos, la terapia electroconvulsiva (o de electrochoque), \u00a0el tratamiento psicoterap\u00e9utico junguiano, y el tratamiento combinado de f\u00e1rmacos y psicoterapia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Acerca de los tratamientos farmacol\u00f3gicos, algunos analistas junguianos opinan que no deber\u00eda administrarse ning\u00fan medicamento durante el an\u00e1lisis por considerar que interfiere con el proceso terap\u00e9utico. No obstante, en casos de depresi\u00f3n grave, el paciente puede estar tan ansioso o confundido que impida la comunicaci\u00f3n adecuada con el terapeuta, por lo que una medicaci\u00f3n cuidadosa puede devolver su capacidad para seguir un trabajo psicol\u00f3gico productivo (Hall, 1896: p. 82). Aunque es innegable que los f\u00e1rmacos han sido de gran utilidad para el tratamiento de la depresi\u00f3n, no\u00a0se puede tampoco tomar la posici\u00f3n extrema de\u00a0tratarla s\u00f3lo con medicamentos.\u00a0El problema psicol\u00f3gico principal vinculado con el estado depresivo\u00a0no se resuelve con drogas sino con psicoterapia. El tratamiento con s\u00f3lo medicamentos\u00a0hace que el paciente se sienta degradado como persona y tenga la impresi\u00f3n de que no est\u00e1 siendo tratado por m\u00e9dicos sino que ha ca\u00eddo \u00aben manos de veterinarios\u00bb (Bleuler, citado por Fierz, 1991: 315).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por eso, la mayor\u00eda de los expertos est\u00e1n de acuerdo en que lo m\u00e1s conveniente en caso de un desorden depresivo es la combinaci\u00f3n de \u00e9stos\u00a0con la psicoterapia.\u00a0No obstante, es necesario\u00a0un gran cuidado y atenci\u00f3n especial cuando intervienen medicamentos ya que, aunque\u00a0pueden servir como facilitadores para la interacci\u00f3n terap\u00e9utica, pueden igualmente acelerar el proceso depresivo, lo cual como veremos m\u00e1s adelante no es positivo en ning\u00fan caso.\u00a0Es necesario recordar el refr\u00e1n \u201cA camino largo, paso corto\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otro tratamiento aplicado en casos severos de depresi\u00f3n es la terapia electroconvulsiva. En contraste con la farmacoterapia, se considera muy peligrosa en estos casos. El motivo por el que este tipo de tratamiento puede ser tan sorprendente y aparentemente exitoso es porque acorta la duraci\u00f3n de la depresi\u00f3n en los pacientes. Pero una investigaci\u00f3n (Fierz, 1991:\u00a0p. 316) demostr\u00f3 que la terapia electroconvulsiva no cur\u00f3 ni acort\u00f3 la fase de la enfermedad, sino que s\u00f3lo la interrumpi\u00f3. Mostr\u00f3 tambi\u00e9n que si la terapia era administrada en la mitad de la fase completa de la depresi\u00f3n, despu\u00e9s de un cierto per\u00edodo (de unos pocos meses a un a\u00f1o), el trastorno pod\u00eda volver a atacar a la persona que se cre\u00eda curada. El gran riesgo es que esta reca\u00edda se desarrolla en cuesti\u00f3n de minutos. La persona se siente de repente totalmente perdida, y existe un gran riesgo de suicidio. En s\u00edntesis, se trata de otra estrategia que proviene de la impaciencia, la cual, como veremos, es completamente inadecuada para la depresi\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El resto del art\u00edculo se centrar\u00e1 en algunos aspectos de la psicoterapia y el an\u00e1lisis junguianos de la depresi\u00f3n. Comenzamos describiendo el descenso del nivel mental, fen\u00f3meno caracter\u00edstico de la depresi\u00f3n, luego se habla de sus causas y finalidad; el abordaje explicativo de este trastorno basado en los movimientos progresivo y regresivo de la psique; el apoyo y actitud del terapeuta junguiano; y finalmente los motivos arquet\u00edpicos con los que se asocia la depresi\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>DESCENSO\u00a0DEL NIVEL\u00a0MENTAL<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un s\u00edntoma muy caracter\u00edstico de la depresi\u00f3n es el descenso\u00a0del nivel mental\u00a0(<em>abaissement du niveau mental<\/em>), t\u00e9rmino que se refiere a una disminuci\u00f3n del nivel de la consciencia y del estado mental y emocional, que se experimenta como una \u201cp\u00e9rdida del alma\u201d. En palabras de Jung, es\u00a0un \u201caflojamiento de la tensi\u00f3n de la consciencia\u201d (Jung, O. C. 9\/1: par. 213). Se produce en este estado una desinhibici\u00f3n de las usuales restricciones ps\u00edquicas y una reducci\u00f3n de la intensidad de la consciencia, que causa ausencias de concentraci\u00f3n y atenci\u00f3n, condici\u00f3n que desdibuja el l\u00edmite entre consciente e inconsciente, y en el que se hace inminente la aparici\u00f3n de inesperados contenidos inconscientes\u00a0(Samuels, 1997: p. 7).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta desinhibici\u00f3n puede ser negativa o positiva, seg\u00fan como se la mire. Subjetivamente es negativa porque el\u00a0<em>abaissement<\/em>\u00a0puede hacer que la persona sienta temores inusuales y exagerados, no presenciados antes por quienes la rodean; temores irracionales como los que se pueden tener cuando despertamos por un ruido a mitad de la noche, invadidos por la angustia, debido a que el umbral de la consciencia est\u00e1 en su nivel m\u00e1s bajo. La diferencia es que\u00a0el deprimido siente estos temores todo el tiempo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero objetivamente es posible entender este descenso del nivel mental como algo positivo porque durante esta dif\u00edcil fase que el individuo vive conscientemente como ansiedad, confusi\u00f3n y des\u00e1nimo, existe una actividad inconsciente intensa, que no se ve desde el exterior. Una met\u00e1fora\u00a0que puede representar bien este proceso es la\u00a0de la cris\u00e1lida, dentro de la cual la oruga sufre una poderosa transformaci\u00f3n a pesar de la aparente inactividad exterior, de la que saldr\u00e1, luego de un per\u00edodo larvario, la mariposa, s\u00edmbolo del alma en el ser humano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este proceso apunta a un potencial\u00a0pron\u00f3stico optimista de la depresi\u00f3n, ya que hace viable que se produzca un encuentro de la consciencia con el material inconsciente que emerge, con la consecuente posibilidad de llevar a cabo una integraci\u00f3n con el simbolismo arquet\u00edpico. Sin embargo, esto \u00faltimo s\u00f3lo ser\u00e1 posible si existe la suficiente fuerza del ego para resistir ese exigente reto. Si esto no sucede, el individuo puede quedar incapaz de reorientarse conscientemente (Progoff, 1967: p. 167;\u00a0Samuels, 1997: p. 7).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>CAUSA Y FINALIDAD DE LA DEPRESI\u00d3N<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Jung era fundamental indagar en la depresi\u00f3n tanto por las razones causales como por su finalidad. Estas dos actitudes no son necesariamente incompatibles sino m\u00e1s bien complementarias; el enfoque causal busca en el pasado la causa de la depresi\u00f3n, mientras que la finalista se concentra m\u00e1s en el presente con miras a las posibilidades futuras.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista causal, se ha determinado que la depresi\u00f3n con frecuencia se origina en persistentes situaciones de estr\u00e9s, frustraciones, sufrimientos y dependencias que la persona ha enfrentado sin integrarlas simb\u00f3licamente en su proceso de individuaci\u00f3n (Saiz et al, 2006: 131). En ocasiones se relaciona con\u00a0un conflicto central no resuelto del pasado, del cual el paciente no es consciente. Este conflicto puede ser aparentemente insignificante pero, aun as\u00ed, significativo para el paciente de manera inconsciente. Si han existido fases depresivas anteriores en la historia del individuo, estas pueden corresponder a intentos infructuosos de resolver los problemas asociados con tal conflicto ps\u00edquico\u00a0(Fierz, 1991: p. 313).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De otra parte, una perspectiva finalista permite a los junguianos preguntar para qu\u00e9 se produce una depresi\u00f3n en un individuo, y a responder que el trastorno es esencialmente un intento que hace la psique para sanarse a s\u00ed misma. Se trata de un enfoque que no niega el punto de vista causal del estado depresivo, pero que no se detiene en \u00e9l, sino que busca complementar la comprensi\u00f3n de la depresi\u00f3n teniendo en cuenta la finalidad. Jung usaba deliberadamente la palabra finalidad, para diferenciarla claramente del concepto de teleolog\u00eda, que implica la anticipaci\u00f3n de un objetivo o meta. La finalidad, por el contrario, \u201csupone un prop\u00f3sito, pero una meta esencialmente desconocida. Finalidad es meramente el esfuerzo psicol\u00f3gico inmanente por una meta\u201d (Jung, O. C. 8: par. 456).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde esta perspectiva, la depresi\u00f3n puede verse como:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">una iniciaci\u00f3n, un rito de pasaje. Si pensamos que la depresi\u00f3n, tan vac\u00eda y opaca, est\u00e1 despojada de imaginaci\u00f3n, es probable que pasemos por alto sus aspectos inici\u00e1ticos (Moore, 1998: 197).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una manera de analizar\u00a0desde un modelo arquet\u00edpico el deseo de muerte en las personas deprimidas, permite trascender las motivaciones conscientes que se les suelen atribuir a ellas. Podr\u00edamos\u00a0plantearnos la hip\u00f3tesis de que todo parte de la necesidad de realizar un\u00a0rito de iniciaci\u00f3n, el\u00a0cual es universal y contiene la simbolog\u00eda de la muerte y el renacimiento. Muchos deprimidos sue\u00f1an con una transformaci\u00f3n que les haga vivir aspectos ocultos que no han podido desarrollar.\u00a0Sin embargo, la muerte ser\u00eda una tentativa fallida de rito de iniciaci\u00f3n, ya que en lugar de seguir la secuencia inici\u00e1tica simb\u00f3lica de muerte-renacimiento, el individuo desemboca en una muerte real como experiencia final.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Rosen hace una propuesta terap\u00e9utica en este sentido, afirmando que la persona deprimida debe entender que el deseo de muerte no es algo concreto sino simb\u00f3lico, y que lo que tiene que morir no es el individuo sino s\u00f3lo una parte de su\u00a0psique, el aspecto negativo de su yo que a\u00f1ora la vida pasada, su viejo yo. Debe sacrificar esa parte de su psique para posibilitar la transformaci\u00f3n. El autor formula una serie de interesantes etapas para lograr el cambio (Rosen, 2003).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Podemos tambi\u00e9n comprender la depresi\u00f3n en un contexto adaptativo. La individuaci\u00f3n busca la adaptaci\u00f3n del ser humano tanto al \u00e1mbito\u00a0externo como al interno. El movimiento regresivo de la energ\u00eda ps\u00edquica desempe\u00f1ar\u00eda una funci\u00f3n de adaptaci\u00f3n, no ya al mundo externo, sino al mundo interior de la psique (Progoff, 1967: p. 155). Ese movimiento de retirada tiene por finalidad restaurar el equilibrio interior que se ha perdido. Viene al caso una frase en franc\u00e9s que Jung menciona\u00a0varias veces,\u00a0<em>reculer pour mieux sauter<\/em>, y que traduce, retroceder para saltar mejor.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Jung,<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">en la vida de los seres humanos hay momentos en que se comienza una nueva p\u00e1gina. Aparecen nuevos intereses y tendencias que hasta ahora no hab\u00edan recibido atenci\u00f3n, o bien se produce un cambio repentino de la personalidad (la llamada mutaci\u00f3n del car\u00e1cter). Durante el per\u00edodo de incubaci\u00f3n de tal cambio, a menudo podemos observar una p\u00e9rdida de energ\u00eda consciente: el nuevo desarrollo ha extra\u00eddo de la consciencia la energ\u00eda que necesita (Jung, O. C. 16: par. 373).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esa p\u00e9rdida de energ\u00eda se experimenta desagradablemente, pues la vida exterior actual pierde su brillo y alegr\u00eda, mientras que se sobrevalora el pasado:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La regresi\u00f3n es un deslizarse hacia el pasado causado por una depresi\u00f3n que tiene lugar en el presente.\u00a0(Jung, O. C. 5: par. 457).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta afirmaci\u00f3n nos lleva a la relaci\u00f3n entre depresi\u00f3n y regresi\u00f3n de la energ\u00eda ps\u00edquica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>APROXIMACI\u00d3N ENERG\u00c9TICA A LA DEPRESI\u00d3N<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda anal\u00edtica aborda la depresi\u00f3n desde un enfoque energ\u00e9tico de la psique (Sharp, 1994: p. 59). Se considera que el episodio depresivo es un estado psicol\u00f3gico que se caracteriza por la falta de disponibilidad de energ\u00eda ps\u00edquica que tiene la consciencia en un momento dado de la vida. Esta energ\u00eda ps\u00edquica tiene una formulaci\u00f3n diferente del concepto freudiano de \u201clibido\u201d, ya que para Jung tal energ\u00eda no tiene una naturaleza meramente sexual sino que constituye una energ\u00eda vital neutra en continuo movimiento y surgida de la tensi\u00f3n entre opuestos ps\u00edquicos; la energ\u00eda ps\u00edquica puede tener manifestaciones sexuales, dentro de muchas otras tantas posibilidades. As\u00ed, al igual que todos los fen\u00f3menos psicol\u00f3gicos, las depresiones pueden ser consideradas manifestaciones de la energ\u00eda ps\u00edquica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung estaba convencido de que la psique es un sistema autorregulado que se esfuerza constantemente por mantener el equilibrio entre tendencias opuestas.\u00a0 Esto significa que cuando se produce una polaridad o unilateralidad en el reino consciente de un individuo, su inconsciente responde\u00a0intentando corregir el desequilibrio que se est\u00e1 produciendo. En la depresi\u00f3n, esa auto-regulaci\u00f3n puede llevar a asociar\u00a0la energ\u00eda ps\u00edquica con la intencionalidad del trastorno. Es como si en forma auto-curadora, la energ\u00eda \u201csupiera\u201d hacia d\u00f3nde debiera dirigirse para recobrar la salud general de la psique (Sharp, 1994:\u00a0p. 125).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para representar la orientaci\u00f3n de la energ\u00eda ps\u00edquica, Jung gustaba de utilizar la imagen del fluir del agua, pues la energ\u00eda act\u00faa de manera semejante, siguiendo la direcci\u00f3n que le imprime un declive o una inclinaci\u00f3n natural (Jung, O.C. 5: par. 337). Siguiendo nosotros con esta imagen de Jung, vemos que la energ\u00eda puede, como sucede con el agua, encontrar en ocasiones un obst\u00e1culo que detenga el fluir de la energ\u00eda y hacer que quede represada por un tiempo. Este obst\u00e1culo puede responder a un conflicto neur\u00f3tico o psic\u00f3tico. Es m\u00e1s, al igual que el agua, es posible\u00a0que encuentre un surco que la lleve a retroceder a una hondonada. Esto podr\u00eda dar una idea de la depresi\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La persona deprimida siente que le falta la energ\u00eda vital. \u00bfA d\u00f3nde ha ido la energ\u00eda? No es que desaparezca, sino que retrocede hacia las profundidades del inconsciente. En psicolog\u00eda anal\u00edtica se dice que ha comenzado un movimiento regresivo de la energ\u00eda ps\u00edquica, contrario al movimiento progresivo que suele tener en otros momentos. Y la poca energ\u00eda que queda en la consciencia, se resiste a ser usada hacia una direcci\u00f3n voluntariamente elegida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Jung la energ\u00eda ps\u00edquica opera de conformidad con estos movimientos de progresi\u00f3n y de regresi\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 sucede con este par de movimientos durante la depresi\u00f3n? Demos el ejemplo de un caso de depresi\u00f3n neur\u00f3tica que surja en el terreno de la neurosis de angustia. Antes de que aparezca el trastorno hay un movimiento progresivo de la psique porque hay un equilibrio entre fuerzas opuestas del conflicto psicol\u00f3gico, y entonces todo es normal en la psique y la energ\u00eda puede avanzar en ascenso, del inconsciente hacia la consciencia, y de all\u00ed hacia el mundo exterior. En esa fase el individuo tiene una sensaci\u00f3n de creatividad y de bienestar. Pero ante ciertos conflictos, la energ\u00eda cambia su rumbo y se vuelve regresiva. Como eso sucede en la depresi\u00f3n, nos centraremos en este movimiento regresivo, ya que el movimiento progresivo retorna una vez que la depresi\u00f3n cesa.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>MOVIMIENTO REGRESIVO EN\u00a0LA DEPRESI\u00d3N<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La posici\u00f3n de Jung con relaci\u00f3n a la regresi\u00f3n difer\u00eda completamente de la de Freud, para quien el movimiento regresivo de la energ\u00eda era la mayor\u00eda de las veces un fen\u00f3meno negativo. Por el contrario, Jung descubri\u00f3 los aspectos terap\u00e9uticos y enriquecedores de la personalidad que podr\u00edan darse durante los per\u00edodos en los que ocurr\u00eda una regresi\u00f3n, dejando as\u00ed de ser un suceso necesariamente patol\u00f3gico, ya que a menudo anuncia, como ya mencionamos, una renovaci\u00f3n de la personalidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Veamos c\u00f3mo sucede esto. Cuando se presenta el conflicto, o acumulaci\u00f3n de conflictos internos, la progresi\u00f3n de la energ\u00eda se ve obstaculizada, se rompe el equilibrio entre fuerzas ps\u00edquicas opuestas, y se detiene el movimiento progresivo. En este momento, los opuestos se separan y se enfrentan de manera antag\u00f3nica. Al no tener salida, la energ\u00eda se acumula, hasta que finalmente comienza a moverse en direcci\u00f3n opuesta, hacia las zonas profundas de la psique. Es decir, la energ\u00eda desarrolla ahora un movimiento regresivo, que se acompa\u00f1a por sensaciones de malestar. Se pierde el deseo o el valor para enfrentar las tareas diarias. Jung describe este estado de la siguiente manera:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\">La persona se siente como si fuera de plomo, pues ninguna parte del cuerpo parece estar dispuesta a moverse, y esto se debe a que ya no hay energ\u00eda disponible\u2026 El desgano y la par\u00e1lisis de la voluntad pueden llegar tan lejos que toda la personalidad se cae a pedazos, por as\u00ed decirlo, y la consciencia pierde su unidad\u00a0(Jung, O. C. 9\/1: par. 213).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u2026el paciente vive asediado por toda clase de ideas y obsesiones depresivas, tales como que su vida no sirve para nada\u2026 Estos sentimientos negativos son otras autosugestiones que \u00e9l acata sin discutir (Jung, O. C. 7: par. 344).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este tipo de depresi\u00f3n de ansiedad suele prevalecer en el paciente la vivencia amenazadora de locura o muerte, acompa\u00f1ada de un amplio espectro de molestias som\u00e1ticas diversas y de una actitud hipocondr\u00edaca que lleva al paciente a estar continuamente pendiente del funcionamiento de su organismo, con sensaciones de inestabilidad, v\u00e9rtigo, o fobias a los espacios abiertos. Hay una situaci\u00f3n parad\u00f3jica en los casos que son tratados de manera combinada de psicof\u00e1rmacos con psicoterapia, pues aunque algunos de los s\u00edntomas desaparecen con los medicamentos, suelen aparecer otros derivados de los efectos secundarios de las drogas,\u00a0tales como temblor, nauseas, insomnio, aumento o disminuci\u00f3n de peso, y p\u00e9rdida del deseo sexual.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Durante la regresi\u00f3n se activan contenidos inconscientes (fantas\u00edas, recuerdos, deseos, etc.) que necesitan ser descubiertos y examinados en pro de la salud psicol\u00f3gica. Lograr esta tarea define el buen o mal desarrollo de una depresi\u00f3n, as\u00ed como su duraci\u00f3n.\u00a0El movimiento regresivo durante la depresi\u00f3n puede considerarse como un per\u00edodo de regeneraci\u00f3n o de toma de energ\u00eda, el cual ocurre antes de que se produzca un posterior avance (Samuels, 1997: p. 129).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con lo anterior, la depresi\u00f3n puede entenderse:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">como un fen\u00f3meno compensatorio inconsciente, cuyo contenido, para surtir todo su efecto, tendr\u00eda que hacerse consciente. Y esto puede llevarse a cabo yendo en la direcci\u00f3n se\u00f1alada por la tendencia represiva e integr\u00e1ndose en la consciencia los recuerdos de este modo activados, lo cual equivale, en efecto, a hacer realidad la verdadera finalidad de la depresi\u00f3n.\u00a0(Jung, O. C. 5: par. 625).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta afirmaci\u00f3n nos orienta hacia la terap\u00e9utica de la depresi\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>APOYO TERAP\u00c9UTICO SIMB\u00d3LICO<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dice Jung que si no hay una producci\u00f3n espont\u00e1nea de fantas\u00edas, es necesario acudir a un artificio que consiste en que el paciente se sumerja por completo en su estado de \u00e1nimo y escriba todas las fantas\u00edas y asociaciones que vayan surgiendo, para lograr una representaci\u00f3n de su estado de \u00e1nimo en forma de im\u00e1genes de los contenidos y tendencias inconscientes involucrados en su trastorno (Jung, O. C. 8: par. 166).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Aunque es posible la interpretaci\u00f3n de tal material, lo verdaderamente importante es que la persona experimente\u00a0sus fantas\u00edas a fondo. Es decir, lo fundamental no es que el individuo comprenda las im\u00e1genes\u00a0sino que las viva. Hay que recordar que aunque el mundo consciente del paciente se vuelve vac\u00edo y gris durante los episodios depresivos, lo inconsciente est\u00e1 lleno de vida y de poder. Dice Jung que la energ\u00eda ps\u00edquica se puede captar a trav\u00e9s de estas fantas\u00edas, y que es posible volver a liberarla, haciendo que emerja a la superficie consciente todo este material inconsciente (Jung, O. C. 7: par. 345).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo anterior significa que la racionalidad debe ceder, en cierta forma, el control de los acontecimientos a lo inconsciente. Esto evita seguir siendo arrastrado por el estado de \u00e1nimo deprimido, y convertir a este en su objeto de interacci\u00f3n. El paciente deber\u00e1\u00a0intentar que su estado de \u00e1nimo hable con \u00e9l:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">tiene que decirle cu\u00e1l es su aspecto y en qu\u00e9 clase de analog\u00eda fant\u00e1stica puede expresarlo\u2026 al haberle brindado a su estado de \u00e1nimo la oportunidad de expresarse en una imagen, el paciente ha conseguido al menos transformar en un contenido de consciencia un peque\u00f1o monto de libido (energ\u00eda ps\u00edquica)\u2026 en forma de imagen, sustray\u00e9ndoselo as\u00ed al inconsciente (Jung, O. C. 7: par. 348-349).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No obstante, este intento no es suficiente, pues hasta este momento s\u00f3lo ha existido una participaci\u00f3n pasiva del paciente. Es necesario que haya tambi\u00e9n una interacci\u00f3n activa. Esto se consigue cuando el individuo se comporta con la fantas\u00eda de la misma manera en que lo har\u00eda si la situaci\u00f3n fuera real, es decir demostrando que la fantas\u00eda ha sido tomada en serio, \u201cque concede a lo inconsciente un valor incondicional de realidad\u201d (Ibid: par. 350). As\u00ed habr\u00e1 logrado vivir la fantas\u00eda en toda su integridad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta \u00faltima estrategia constituye la t\u00e9cnica de la imaginaci\u00f3n activa, propuesta por Jung para \u201cpersuadir\u201d al\u00a0material del inconsciente a ser transferido hacia el umbral de la consciencia y poder catalizar la funci\u00f3n trascendente. Esta \u00faltima puede actuar, a su vez, como un mediador para que las im\u00e1genes inconscientes dialoguen con la consciencia (Miller, 2004: 23).\u00a0En esta etapa, el yo vuelve a tomar la iniciativa contraponi\u00e9ndose al inconsciente, generando una tensi\u00f3n cargada de energ\u00eda que crea un terreno intermedio en el que se pueden unir los opuestos (Jung, O.C. 6: par.825).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung trata de explicar lo anterior con el ejemplo de la fantas\u00eda que tuvo un paciente suyo, en la que ve\u00eda a su prometida caminando sobre la delgada capa de un r\u00edo congelado hasta que acababa ella hundi\u00e9ndose en el hielo, mientras \u00e9l la miraba con tristeza\u00a0(Ibid: par. 343). Reflexiona que su paciente no vivi\u00f3 la escena del suicidio como algo concreto real sino que vivi\u00f3 algo real que ten\u00eda la apariencia de un suicidio. La experiencia fant\u00e1stica es la expresi\u00f3n de algo desconocido pero igualmente\u00a0real, y comenta que la fantas\u00eda coincid\u00eda con una ola de depresi\u00f3n. El paciente ten\u00eda en la realidad una prometida, la cual representaba para \u00e9l el\u00a0\u00fanico lazo que lo vinculaba con el mundo, y a\u00f1ade Jung que esta prometida era tambi\u00e9n un s\u00edmbolo de su relaci\u00f3n con el\u00a0inconsciente, de ah\u00ed que la fantas\u00eda expresara tambi\u00e9n que su \u00e1nima se estaba desvaneciendo en lo inconsciente sin que \u00e9l hiciera nada para impedirlo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero activamente el paciente deb\u00eda\u00a0intervenir e impedir que su \u00e1nima se desvaneciera en la grieta: al tomar consciencia de esta fantas\u00eda, el paciente podr\u00eda evitar que todo siguiera sucediendo de forma inconsciente, y lograra apoderarse de la energ\u00eda, teniendo un mayor control sobre el inconsciente\u00a0(Ibid: par. 343).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este momento\u00a0se habr\u00e1 resuelto el conflicto interior y eliminado el obst\u00e1culo que imped\u00eda el movimiento progresivo. El individuo podr\u00e1 ahora salir fortalecido de la experiencia transformadora de la depresi\u00f3n. El renacimiento es un s\u00edmbolo particularmente fuerte cuyo significado es que uno puede empezar una nueva vida, puede nacer de nuevo (Progoff, 1967: p.161).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>EL PEZ R\u00c9MORA Y\u00a0LA ACTITUD DEL TERAPEUTA<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una imagen simb\u00f3lica asociada con la depresi\u00f3n es la de la r\u00e9mora, pez que aparece en un breve tratado alqu\u00edmico que fue estudiado por Jung. En la antig\u00fcedad se cre\u00eda que este pez era capaz de inmovilizar grandes barcos, y en el texto se dice que era capaz de \u201cdetener al orgulloso buque del gran mar Oc\u00e9ano\u201d. En la realidad, la r\u00e9mora es un pez que posee un disco oval sobre la cabeza que act\u00faa como una ventosa, con el que se adhiere a la parte inferior de las naves.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta creencia tiene obviamente un sentido simb\u00f3lico, y puede representar a la depresi\u00f3n, la cual siendo aparentemente muy peque\u00f1a, puede ser un factor tan inhibidor que es capaz de bloquear la consciencia. En el tratado alqu\u00edmico se afirma que la r\u00e9mora pod\u00eda ser capturada por un pescador, de forma natural y r\u00e1pida, con ayuda del \u201cim\u00e1n de los fil\u00f3sofos\u201d\u00a0(Fierz, 1991: p. 313).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como veremos enseguida, se trata de una imagen muy sugerente para ilustrar el papel del terapeuta al trabajar con cuadros depresivos mayores.\u00a0De acuerdo con las anteriores im\u00e1genes alqu\u00edmicas, el psicoterapeuta que enfrente este tipo de casos, debe tener un c\u00famulo de actitudes que corresponda con el \u201cim\u00e1n de los fil\u00f3sofos\u201d. La conducta de un pescador que est\u00e1 dispuesto a esperar pacientemente y en silencio, es una imagen id\u00f3nea para la actitud que se requiere en el tratamiento de la depresi\u00f3n. Es esa actitud la que hace posible que el terapeuta se conecte con el paciente; en t\u00e9rminos junguianos, posibilita que se produzca la \u201cconstelaci\u00f3n\u201d del proceso. Adem\u00e1s, el pez debe ser capturado \u201cde forma natural\u201d, lo que indica que se debe observar sin prejuicios, pensar de una manera sencilla y, sobre todo, escuchar con mucha atenci\u00f3n, para lograr eliminar el bloqueo de la consciencia\u00a0(Fierz, 1991:\u00a0p. 315).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al inicio de este escrito se mencion\u00f3 que es posible utilizar la psicoterapia para tratar los trastornos depresivos graves, pero es necesario que el analista desarrolle unas actitudes especiales. A continuaci\u00f3n se mencionan algunas caracter\u00edsticas que suelen aparecer en\u00a0los pacientes, asociadas con las correspondientes actitudes que debe tener el psicoterapeuta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Primero, el paciente est\u00e1 asustado porque se siente amenazado por algo extra\u00f1o e incomprensible, as\u00ed que debe ser calmado. No es suficiente con que el analista junguiano conf\u00ede en la autonom\u00eda que tiene la psique para auto-regularse, sino que es necesario que transmita al individuo esa confianza en el resurgimiento de fuerzas de auto-curaci\u00f3n de la psique.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Segundo, en el estado depresivo, el paciente ha perdido la esperanza y los pensamientos negativos invaden su mente. Por eso, el tratamiento de la depresi\u00f3n exige del analista, no s\u00f3lo tener la paciencia de un pescador, sino tambi\u00e9n ofrecer constantemente esperanzas al paciente. Ser\u00e1 necesaria una labor artesanal de neutralizar y desmontar sus pensamientos negativos y pesimistas, as\u00ed como hacerle saber que le espera una mejor\u00eda al final del proceso.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tercero, en la depresi\u00f3n no estructurada, el paciente tiene\u00a0una percepci\u00f3n totalmente alterada\u00a0del tiempo, quedando en un mundo eterno e indivisible, en el que las horas corren con exasperante lentitud y en el que el tiempo es inmanejable. Lo terrible es que con tanto tiempo disponible para realizar actividades, la persona no dispone de la energ\u00eda para hacer nada. En consecuencia, durante el tratamiento es aconsejable establecer un programa diario con rutinas de actividades (ba\u00f1arse, leer, ver televisi\u00f3n, caminar, etc.) que permita que se hagan visibles de nuevo las horas que dividen el d\u00eda.\u00a0Por este motivo, muchos recomiendan aplicar el tratamiento en una instituci\u00f3n hospitalaria, precisamente porque all\u00ed pueden ayudar al deprimido a organizar este tipo de rutinas que incorporan tambi\u00e9n la administraci\u00f3n de medicamentos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuarto, los pacientes deprimidos se sienten absolutamente d\u00e9biles, f\u00edsica y ps\u00edquicamente, por lo cual el terapeuta debe hacerle saber que conoce la intensidad de su fatiga. Se recomienda entonces que en las sesiones de terapia se permita que la persona describa y explique sus s\u00edntomas, reportando retrocesos y progresos. De esta manera, el paciente se siente comprendido cuando sabe que el terapeuta conoce al detalle sus s\u00edntomas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Quinto, el movimiento ps\u00edquico inconsciente durante la depresi\u00f3n se toma su tiempo para recargar la energ\u00eda antes de que \u00e9sta emerja de nuevo en la consciencia. Por eso, es necesario que haya una gran paciencia durante el proceso de recuperaci\u00f3n. No es posible apurar el tratamiento y son riesgosos todos los esfuerzos externos\u00a0por acelerar el camino. Ya se mencion\u00f3 anteriormente los riesgos de la terapia electroconvulsiva (Fierz, 1991:\u00a0316).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sexto, el paciente deprimido es pesimista y terriblemente convincente, por lo cual el terapeuta debe cuidarse mucho de esa abrumadora influencia que la depresi\u00f3n puede tener sobre \u00e9l. La persona deprimida\u00a0suele agotar\u00a0al analista\u00a0con su intensa auto-preocupaci\u00f3n y\u00a0necesidad de escapar de la pesada sensaci\u00f3n de opresi\u00f3n y desesperanza. Adem\u00e1s, es\u00a0muy experto en sufrir\u00a0reca\u00eddas ante cualquier signo de debilidad, agotamiento emocional o f\u00edsico, enfermedad, o preocupaci\u00f3n por parte del analista (Machtiger, 1995: 231).\u00a0El pesimismo y el deseo de muerte del paciente pueden ser tan intensos que llegan a\u00a0cegar\u00a0al terapeuta y llevarlo a actuar descuidadamente, de manera que permita o provoque desenlaces inesperados (Fierz, 1991: p. 316).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">S\u00e9ptimo, es muy generalizada la convicci\u00f3n que tienen los pacientes deprimidos de que\u00a0nadie ha sufrido nunca lo que ellos\u00a0est\u00e1n sufriendo<em>.<\/em>\u00a0Conviene que el psicoterapeuta pueda ver y hacer ver al paciente tanto la perspectiva individual como la colectiva de este sentimiento. Es comprensible que quien sufre una enfermedad tan dif\u00edcil, eval\u00fae personalmente la terrible manera en que est\u00e1 sufriendo. Pero es tambi\u00e9n de utilidad que el paciente sepa que ese sufrimiento que \u00e9l cree que es \u00fanico, tiene caracter\u00edsticas comunes que todo especialista\u00a0conoce, por lo que no existe una particularidad en la enfermedad (Fierz, 1991:\u00a0p. 317).\u00a0Es una experiencia humana tan universal que existen varios motivos arquet\u00edpicos que la representan, y es de gran ayuda para terapeuta y paciente, conocerlos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>MOTIVOS ARQUET\u00cdPICOS<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En psicolog\u00eda anal\u00edtica, la psique se expresa a trav\u00e9s de los s\u00edmbolos, por lo cual se considera que la depresi\u00f3n debe ser comprendida y elaborada simb\u00f3licamente. En consecuencia, los psicoterapeutas junguianos centran buena parte de su intervenci\u00f3n en el trabajo simb\u00f3lico de las im\u00e1genes. Esta labor devela el sentido hacia el cual se dirige la transformaci\u00f3n del individuo\u00a0(Saiz et al, 2006: 152).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si el analista se acerca a la depresi\u00f3n con una actitud simb\u00f3lica, tratar\u00e1 de encontrar una met\u00e1fora para expresar la esencia del estado de \u00e1nimo de la persona deprimida. Por ejemplo, es posible que sienta que el paciente est\u00e1 bajo la influencia de alguna figura siniestra de <em>senex<\/em> (arquetipo del viejo), una personificaci\u00f3n del planeta Saturno, que como en el simbolismo astrol\u00f3gico trae consigo una sensaci\u00f3n de limitaci\u00f3n repetitiva y una sensaci\u00f3n de derrota. Esta imagen simboliza una actitud sana de introversi\u00f3n para aliviar y sanar el sufrimiento del paciente. Tal uso del simbolismo es siempre beneficioso, siempre y cuando el analista se base en el estado de \u00e1nimo real del paciente, su\u00a0afecto, y sus\u00a0im\u00e1genes on\u00edricas, y evite imponer sus propias fantas\u00edas (Henderson, 1995: 18).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un\u00a0motivo arquet\u00edpico psicol\u00f3gicamente asociado con la depresi\u00f3n y con la p\u00e9rdida de energ\u00eda caracter\u00edsticas del trastorno es el viaje nocturno por el mar. Ese viaje por lo general consiste en que un personaje importante del relato es devorado por un drag\u00f3n, ballena o monstruo marino, y tradicionalmente, quienes deben sufrir estas experiencias suelen ser h\u00e9roes. Otra variante del motivo es que el protagonista sea aprisionado, crucificado, desmembrado o raptado. En el lenguaje religioso, se habla a menudo de la noche oscura del alma. Ejemplos de este tipo de viajes son las historias de Jon\u00e1s, Cristo, Ulises u Osiris.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para Jung, este viaje por el mar:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">es una especie de descenso al Hades y un viaje a la tierra de los fantasmas en alg\u00fan lugar m\u00e1s all\u00e1 de este mundo, m\u00e1s all\u00e1 de la consciencia, es decir, una inmersi\u00f3n en el inconsciente (Jung, O. C. 16: par. 455).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde la psicolog\u00eda junguiana, estas leyendas se interpretan simb\u00f3licamente como representaciones del movimiento regresivo de la energ\u00eda ps\u00edquica en un caso de depresi\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dice Jung:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">El h\u00e9roe es el exponente simb\u00f3lico del movimiento de la libido. La entrada dentro del drag\u00f3n representa la direcci\u00f3n regresiva, y el viaje al Oriente (el \u201cviaje nocturno por el mar\u201d) con sus eventos concomitantes, simboliza el esfuerzo por adaptarse a las condiciones del mundo ps\u00edquico interno. La completa ingesti\u00f3n y desaparici\u00f3n del h\u00e9roe en el est\u00f3mago del drag\u00f3n, representa un absoluto desinter\u00e9s por el mundo externo. La derrota del monstruo desde adentro constituye el logro de la adaptaci\u00f3n a las condiciones del mundo interno, y la salida (\u201cescape\u201d) del h\u00e9roe del est\u00f3mago del monstruo con la ayuda de un p\u00e1jaro, cosa que ocurre al salir el sol, simboliza el reinicio de la progresi\u00f3n (Jung, O. C. 8: par. 68 ).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los mitos sobre el viaje nocturno por el mar parecen derivarse del movimiento del sol, el cual, en el ocaso del d\u00eda, deja de iluminar hacia afuera para hacerlo hacia su propio interior, y termina sumergi\u00e9ndose en el mar, s\u00edmbolo maternal, para llevar a cabo un viaje nocturno por\u00a0las profundidades del mar hasta emerger renovado y brillante en la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La puesta del sol, an\u00e1loga a la p\u00e9rdida de energ\u00eda en una depresi\u00f3n, es el preludio necesario para renacer. Purificado en las aguas sanadoras (el inconsciente), el sol (consciencia del ego) vive nuevamente\u201d (Sharp, 1994: p. 209).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En todos esos temas simb\u00f3licos de la mitolog\u00eda que representan la depresi\u00f3n, hay un momento\u00a0 de encierro, bien sea en una prisi\u00f3n o en la barriga de un monstruo, que es una especie de viaje a alg\u00fan lugar m\u00e1s all\u00e1 de este mundo y por supuesto m\u00e1s all\u00e1 de la consciencia. Se trata de una inmersi\u00f3n en el inconsciente que se acompa\u00f1a con la p\u00e9rdida de energ\u00eda caracter\u00edstica de la neurosis. Sin embargo aparece siempre una liberaci\u00f3n y un \u201crenacimiento\u201d, el cual constituye un s\u00edmbolo particularmente fuerte. Su significado consiste en que el ser humano puede empezar luego una nueva vida. En otras palabras, a trav\u00e9s del s\u00edmbolo, estos temas representan un renacimiento ps\u00edquico. Cuando el h\u00e9roe renace, por ejemplo cuando es arrojado de nuevo a la playa como en el caso de Jon\u00e1s, significa que se ha resuelto el conflicto interno y que el obst\u00e1culo que imped\u00eda el movimiento progresivo de la energ\u00eda ha sido eliminado y que las energ\u00edas vitales han sido liberadas y pueden continuar su camino de progreso.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>REFLEXIONES FINALES<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n, se puede afirmar que en todos estos mitos se representan los dos momentos fundamentales de la depresi\u00f3n: en el primero, las energ\u00edas vitales del individuo se retraen de la superficie de la vida hacia el inconsciente; segundo, se pueden recoger all\u00ed nuevas fuerzas que lo hacen regresar a la vida con una renovada vitalidad. Estas mismas etapas son las que atraviesan las personas deprimidas, alcanzando al final un renacimiento, siempre y cuando logren, al igual que el h\u00e9roe, cumplir con todas las dif\u00edciles ordal\u00edas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Recogiendo los principales aportes de la psicolog\u00eda junguiana mencionados en este documento, dir\u00edamos en primer lugar que la depresi\u00f3n es un trastorno que abarca en sus manifestaciones m\u00e1s graves una alteraci\u00f3n total de la personalidad en sus diversas dimensiones. Por eso, aunque est\u00e1n implicados conflictos psicol\u00f3gicos y por eso es indispensable la psicoterapia, no se descarta el auxilio de la terapia farmacol\u00f3gica y la terapia ocupacional. Adem\u00e1s, ser\u00e1 siempre un apoyo fundamental la contenci\u00f3n de familiares y amigos que ayuden adem\u00e1s a neutralizar los pensamientos negativos inherentes al estado depresivo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero, concretamente, los mayores aportes que ofrece la psicolog\u00eda anal\u00edtica est\u00e1n en el marco referencial energ\u00e9tico que permite la comprensi\u00f3n de las causas y finalidades de la depresi\u00f3n, y en especial su abordaje simb\u00f3lico que posibilita una ampliaci\u00f3n de la consciencia en el paciente. S\u00f3lo si el paciente puede elaborar simb\u00f3licamente sus vivencias, evitar\u00e1 que estas se organicen\u00a0como estructuras depresivas, y por el contrario, lograr\u00e1 el\u00a0restablecimiento de la dimensi\u00f3n integral\u00a0de su existencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Uno de los principales s\u00edntomas de la depresi\u00f3n es el descenso del nivel mental que se vive de manera terriblemente desagradable en la vida consciente del paciente, perdiendo d\u00eda a d\u00eda el contacto con su medio ambiente.\u00a0Sin embargo, ese sumergirse en el abismo interior a trav\u00e9s del movimiento regresivo de la psique puede considerarse un per\u00edodo de recuperaci\u00f3n que permite el encuentro con material inconsciente necesario, y la consecuente posibilidad de integraci\u00f3n de esos contenidos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La labor del terapeuta ser\u00e1 acompa\u00f1ar al paciente en ese encuentro entre consciente e inconsciente, y una vez que se produce la conciliaci\u00f3n con este \u00faltimo, el conflicto ps\u00edquico estar\u00e1 resuelto, y el movimiento progresivo podr\u00e1 devolver al paciente a la superficie con nueva vitalidad, en una especie de renacimiento ps\u00edquico. La depresi\u00f3n habr\u00e1 restablecido el equilibrio de la psique.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Se resalta la actitud de paciencia que debe tener el terapeuta en todo momento ante el proceso interno que se est\u00e1 desarrollando en el plano inconsciente del individuo, mientras que fomenta un trabajo activo en la interacci\u00f3n con el inconsciente. Se espera tambi\u00e9n que contagie al paciente de la certeza en el buen pron\u00f3stico de la depresi\u00f3n, teniendo en cuenta que constituye un proceso de transformaci\u00f3n y de auto-curaci\u00f3n de la psique. Este optimismo es caracter\u00edstico del enfoque junguiano, el cual se basa en su convencimiento sobre la naturaleza positiva y creativa del inconsciente, tan diferente de otros enfoques que lo conciben como negativo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Fierz, Heinrich Karl (1991).\u00a0<em>Jungian Psychiatry<\/em>. Switzerland: Daimon Verlag.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hall, James A. (1986). La experiencia jungiana: an\u00e1lisis e individuaci\u00f3n. Santiago de Chile: Editorial Cuatro Vientos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Henderson, Joseph (1995). \u201cHistory and practice of Jungian Analysis\u201d. En Stein, Murray (Ed.) (2010).\u00a0<em>Jungian Psychoanalysis: Working in the Spirit of Carl Jung<\/em>. Illinois: Open Court.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hubback, Judith (1989). \u201cDepressed patients and the coniunctio\u201d En Samuels, Andrew (Ed) \u00a0<em>Psychopathology: Contemporary Jungian Perspectives<\/em>. London: Karnak Books, pp. 23-43.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C. G. (2013), Obra Completa, Volumen 5.\u00a0<em>S\u00edmbolos de transformaci\u00f3n<\/em>. Madrid: Editorial Trotta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C. G. (2007), Obra Completa,\u00a0Volumen 7. Dos escritos sobre Psicolog\u00eda Anal\u00edtica. Madrid: Editorial Trotta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C. G. (2004), Obra Completa, Volumen 8.\u00a0<em>La din\u00e1mica de lo inconsciente<\/em>. Madrid: Editorial Trotta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C. G. (2002), Obra Completa, Volumen 9\/1.\u00a0<em>Los arquetipos y lo Inconsciente Colectivo<\/em>. Madrid: Editorial Trotta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C. G. (2001), Obra Completa, Volumen 10.\u00a0<em>Civilizaci\u00f3n en transici\u00f3n<\/em>. Madrid: Editorial Trotta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C. G. (2006), Obra Completa, Volumen 16.\u00a0<em>La Pr\u00e1ctica de la Psicoterapia<\/em>. Madrid: Editorial Trotta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C.G. y Jaff\u00e9, Aniela (1994).\u00a0<em>Recuerdos, sue\u00f1os, pensamientos<\/em>. Barcelona: Editorial Seix Barral.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Kiehl,\u00a0Jeffrey (2005).\u00a0<em>Depression.<\/em>\u00a0En web site de la IAAP:\u00a0www.iaap.org (Consultado en mayo de 2014).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Machtiger, Harriet Gordon (1995). \u201cCountertransference\u201d.\u00a0En Stein, Murray (Ed.) (2010).\u00a0<em>Jungian Psychoanalysis: Working in the Spirit of Carl Jung<\/em>. Illinois: Open Court.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Miller, Jeffrey (2004).<em>\u00a0The Trancendent Function<\/em>. Albany: State University of New York Press.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Moore, Thomas (1998).\u00a0<em>El cuidado del alma: gu\u00eda para el cultivo de lo profundo y lo sagrado en la vida cotidiana<\/em>. Barcelona: Ediciones Urano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Rosen, David (1993).\u00a0<em>Transforming Depression<\/em>, New York: Putnam\u2019s Sons.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Progoff, Ira (1967).\u00a0<em>La psicolog\u00eda de C. G. Jung y su significaci\u00f3n social<\/em>. Buenos Aires: Editorial Paid\u00f3s.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Samuels, Andrew et al. (1997).\u00a0<em>A critical Dictionary of Jungian Analysis<\/em>. London and New York: Routledge.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Saiz, Mario et al\u00a0(2006).\u00a0<em>Psicopatolog\u00eda psicodin\u00e1mica simb\u00f3lico-arquet\u00edpica: una perspectiva junguiana de integraci\u00f3n en Psicopatolog\u00eda y Cl\u00ednica Anal\u00edtica<\/em>. Vol 1. Montevideo: Prensa M\u00e9dica Latinoamericana.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sharp, Daryl (1994).\u00a0<em>Lexic\u00f3n Junguiano<\/em>. Santiago de Chile: Cuatro Vientos Editorial.<\/h4>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JUAN CARLOS ALONSO Juan Carlos Alonso es Psic\u00f3logo (Universidad Nacional, Bogot\u00e1)\u00a0y Analista Junguiano de la IAAP (International Association for Analytical Psychology).\u00a0Magister en Estudios Pol\u00edticos (Universidad Javeriana). Miembro Fundador y Director de ADEPAC (Asociaci\u00f3n de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica en Colombia). 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