{"id":4487,"date":"2015-05-08T20:18:14","date_gmt":"2015-05-08T20:18:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/?p=4487"},"modified":"2015-05-09T00:44:10","modified_gmt":"2015-05-09T00:44:10","slug":"el-mito-de-quiron-la-actitud-terapeutica-y-la-perspectiva-fenomenologica-del-analista-toloza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-mito-de-quiron-la-actitud-terapeutica-y-la-perspectiva-fenomenologica-del-analista-toloza\/","title":{"rendered":"El mito de Quir\u00f3n, la actitud terap\u00e9utica y la perspectiva fenomenol\u00f3gica del analista &#8211; Toloza"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">Susana Toloza<\/h3>\n<p align=\"center\"><b>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/quiron1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-4492\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/quiron1.jpg\" alt=\"quiron1\" width=\"284\" height=\"278\" \/><\/a><br \/>\n<\/b><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Susana Toloza Gallardo es Psic\u00f3loga y Magister en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica.\u00a0Este documento fue tomado de la <a href=\"http:\/\/revista.cgjung.cl\/index.php\/encuentros\/index\">Revista<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/revista.cgjung.cl\/index.php\/encuentros\/index\">Encuentros<\/a>,<\/em> No. 1, 2010, p\u00e1gs. 18-26, con autorizaci\u00f3n de los editores. La revista\u00a0es una iniciativa de difusi\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Chilena de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica y\u00a0ofrece un espacio para promover ideas e investigaciones en el \u00e1mbito de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica.<\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\"><\/div>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><\/h3>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Este art\u00edculo nos invita a reflexionar respecto de la actitud y la relaci\u00f3n terap\u00e9utica como variables fundamentales en el \u00e1mbito de la pr\u00e1ctica de la psicoterapia. Estas variables necesarias para una pr\u00e1ctica cl\u00ednica dial\u00e9ctica, son posibles de identificar en los motivos simb\u00f3licos que nos ofrece el Mito de Quir\u00f3n; este nos lleva a profundizar sobre el sufrimiento y la empat\u00eda, la relaci\u00f3n con el otro y el v\u00ednculo entre la conciencia ordinaria del mundo y el conocimiento intuitivo.<br \/>\nDe este relato se desprenden las caracter\u00edsticas centrales de la fenomenolog\u00eda del analista y se describe un caso, a modo de iluminar con un ejemplo, las din\u00e1micas de la actitud terap\u00e9utica en un proceso de ayuda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Palabras clave: Fenomenolog\u00eda del analista &#8211; Relaci\u00f3n terap\u00e9utica &#8211; Actitud terap\u00e9utica &#8211; Mito de\u00a0Quir\u00f3n &#8211; Chamanismo<\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\">______________________________________<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os ha ocurrido un amplio desarrollo de la psicoterapia. Las orientaciones cl\u00ednicas se han diferenciado y diversificado, de modo que la psicoterapia ya no se muestra como un procedimiento simple y directo con un m\u00e9todo estereotipado, sino como un proceso dial\u00e9ctico donde dos sistemas ps\u00edquicos interact\u00faan y reaccionan mutuamente. Este fen\u00f3meno de la evoluci\u00f3n de la psicoterapia ha generado adem\u00e1s una convergencia de enfoques respecto de la valoraci\u00f3n del \u201cterapeuta como instrumento\u201d, d\u00e1ndole mayor relevancia respecto de las t\u00e9cnicas terap\u00e9uticas espec\u00edficas empleadas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este conocimiento no es s\u00f3lo un logro del avance de la psicolog\u00eda como ciencia moderna, sino que es parte de nuestro saber humano y ha sido recreado desde tiempos antiguos en los mitos y tradiciones primitivas tales como el Chamanismo o el curandero y que han sido descritas con particular sabidur\u00eda en el Mito griego de Quir\u00f3n, el sanador herido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde la perspectiva anal\u00edtica jungiana, se reconoce al terapeuta como el m\u00e9todo y por tanto la curaci\u00f3n se genera en el encuentro de la relaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es en el v\u00ednculo donde se genera un espacio sagrado y requiere de una actitud terap\u00e9utica especial, como vaso contenedor del proceso de individuaci\u00f3n. Este proceso de individuaci\u00f3n, entendido como camino del h\u00e9roe, requerir\u00e1 de una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica con el maestro y gu\u00eda, quien aportar\u00e1 las herramientas y recursos necesarios para su desarrollo; sin dejar de lado la conexi\u00f3n trascendente que implica el acompa\u00f1amiento del alma del paciente, desde el alma del terapeuta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>1.-El Mito de Quir\u00f3n y el camino de la Individuaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda anal\u00edtica jungiana considera el camino de individuaci\u00f3n como el proceso de desarrollo humano que surge a partir de la diferenciaci\u00f3n del colectivo para el logro de la integraci\u00f3n de la identidad, en contacto con el Self.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este proceso es natural, pero cuando es fijado o retenido por alg\u00fan evento doloroso, temido o traum\u00e1tico puede llegar a necesitar apoyo a trav\u00e9s de un proceso asistido, tal como la psicoterapia, el an\u00e1lisis u otras relaciones de ayuda propias de nuestra cultura.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una figura central que aparece en la mitolog\u00eda haciendo referencia al camino de individuaci\u00f3n es el mito del h\u00e9roe. Este mito concentra un profundo simbolismo, ya que representa el viaje a lo desconocido en pos de una sabidur\u00eda ausente. El camino heroico es la aventura en pos del conocimiento y la realizaci\u00f3n de la plenitud. (Joseph Campbell, 1959). La historia de la aventura, es la de la aventura espiritual, la b\u00fasqueda de lo que somos. En el caso del h\u00e9roe, podemos referirnos a una figura que encarna, la tarea del transitar la vida en su totalidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este camino es frecuente que los h\u00e9roes sean auxiliados por un personaje no develado, el cual les da alg\u00fan instrumento; no solo un instrumento f\u00edsico, sino un compromiso psicol\u00f3gico y un centro psicol\u00f3gico, en el compromiso con el h\u00e9roe. Este gu\u00eda es el maestro, el sanador, que previamente ha logrado transitar su propio camino del h\u00e9roe, buscando v\u00edas de desarrollo personal, curando e integrando sus heridas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>\u00bfMaestro o el Sanador Herido?<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En los mitos griegos Quir\u00f3n era un centauro, un dios inmortal que viv\u00eda en la Tierra, maestro y mentor de muchos h\u00e9roes griegos: Jas\u00f3n y Ulises entre otros. Era un gran sabio que dominaba todos los conocimientos cl\u00e1sicos de la antig\u00fcedad pues era cham\u00e1n, sanador, fil\u00f3sofo, astr\u00f3logo, entre otros.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una vez fue herido accidentalmente por una flecha envenenada de H\u00e9rcules, su gran amigo. La herida fue mortal y cualquier humano hubiese fallecido al recibirla pero Quir\u00f3n era un dios y por lo tanto inmortal. Como su herida era mortal no pod\u00eda ser curada, produci\u00e9ndole siempre un terrible dolor. El resultado fue que estuvo condenado a un dolor eterno, ni siquiera ten\u00eda, como los mortales, el consuelo de que podr\u00eda morir y descansar de su tormento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esa dram\u00e1tica situaci\u00f3n no ten\u00eda soluci\u00f3n posible y todo invitaba a un lamento y amargura permanentes y eternos, pero Quir\u00f3n, en vez de malgastar su tiempo y energ\u00eda con in\u00fatiles lamentaciones o dirigir su dolor y rabia a los dem\u00e1s, decidi\u00f3 tom\u00e1rselo con filosof\u00eda y encontr\u00f3 en su terrible experiencia una gran ense\u00f1anza que le hizo comprender la naturaleza profunda del dolor y las causas del sufrimiento de los humanos, convirti\u00e9ndose en un gran sanador cuyo nombre ha perdurado en los tiempos y est\u00e1 ligado incluso a la medicina actual. Esa actitud le ayud\u00f3 a superar su propio dolor, a convivir con su herida inmortal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este mito nos invita a reflexionar sobre el dolor humano, la tragedia y hechos terribles en la vida que es necesario comprender para poder superarlos. A nivel interior, Quir\u00f3n es la imagen de esa parte de nosotros que se eleva hacia el esp\u00edritu, con el fin de comprender qu\u00e9 es lo que dios quiere de nosotros. Es el maestro espiritual interior, es el sacerdote que establece un v\u00ednculo entre la conciencia ordinaria del mundo y el conocimiento intuitivo de la ley de dios. Las leyes de Quir\u00f3n se refieren al comportamiento correcto ante los ojos de dios. Sin embargo, no simboliza ning\u00fan sistema religioso ortodoxo; \u00e9l es una criatura silvestre, medio hombre, medio animal, y su templo no est\u00e1 hecho por el hombre, m\u00e1s bien es una cueva en la monta\u00f1a. Por eso la ley espiritual que transmite o es derivada desde un dogma, sino un hecho individual que s\u00f3lo se puede encontrar entrando en contacto con el\u00a0sacerdote interior. Por eso cada persona experimenta a dios de forma diferente, su propio self. (Sarman- Burke &amp; Greene, 1998)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La lesi\u00f3n de Quir\u00f3n lo convierte en el sanador Herido, el que a trav\u00e9s de su propio sufrimiento, puede comprender el sufrimiento de los dem\u00e1s, representa nuestra propia herida interior que nos hace m\u00e1s compasivos, con un sentido real de la experiencia. Este s\u00edmbolo parad\u00f3jico, al ser medio dios y medio caballo, logra integrar en s\u00ed mismo la vida del esp\u00edritu y de los instintos, la dualidad propia del ser humano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este mito nos devela que la sabidur\u00eda no s\u00f3lo es aquella que logramos construir a partir de construcciones intelectuales, sino que es aquella que logra integrar la experiencia primitiva e instintiva de los impulsos, la energ\u00eda libidinal que nos conduce al desarrollo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Frente a la experiencia del dolor humano, el psiquiatra V\u00edctor Frankl, quien fue v\u00edctima de los campos de concentraci\u00f3n nazi, elabora su vivencia y logra rescatar de ella el sentido de la experiencia del sufrimiento en la vida humana. \u201dCuando un hombre descubre que su destino es sufrir, ha de aceptar dicho sufrimiento, pues es esa su sola y \u00fanica tarea. Ha de reconocer el hecho de que, incluso sufriendo, \u00e9l es el \u00fanico y est\u00e1 s\u00f3lo en todo el universo. Su \u00fanica oportunidad reside en la actitud que adopte al soportar su carga\u201d (\u2026) \u201cdebemos aprender por nosotros mismos y luego ense\u00f1ar a otros desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros\u201d (Frankl, 1979, p. 78). En esta \u00faltima afirmaci\u00f3n podemos rescatar el valor del rol del maestro, aquel que ya ha logrado transitar el camino personal, para ayudar a otros a recorrer su propio camino.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde este punto podemos inferir una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre el mito del H\u00e9roe y el mito de Quir\u00f3n: el maestro sanador requiere recorrer previamente su propio camino heroico; es en la relaci\u00f3n maestro-aprendiz (terapeuta-paciente) donde se recorre el camino del h\u00e9roe una y otra vez, de \u00e9ste modo podr\u00e1 ser un gu\u00eda para el otro. As\u00ed, tanto el terapeuta como el paciente, vivir\u00edan el proceso terap\u00e9utico como una aventura en el encuentro con el s\u00ed mismo y con el otro.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como lo expresa el mito de Quir\u00f3n, la sabidur\u00eda del maestro aplicada a los procedimientos de ayuda psicol\u00f3gica apunta a la comprensi\u00f3n y a la resoluci\u00f3n del sufrimiento humano. Este proceso de ayuda dial\u00e9ctica requiere una mutua compenetraci\u00f3n para establecer un v\u00ednculo que conecte la conciencia y el inconsciente del paciente y del terapeuta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>2.- Perspectiva fenomenol\u00f3gica del analista<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>La relaci\u00f3n terap\u00e9utica:<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El Mito del Sanador Herido nos ayuda a comprender la relaci\u00f3n que se da entre terapeuta y paciente, en el que los sistemas ps\u00edquicos de ambos se ven afectados durante el proceso de psicoterapia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El Mito del Sanador Herido es explicado por Daryl Sharp en el libro \u201cLexicon Jungiano\u201d como una din\u00e1mica arquet\u00edpica que se puede constelar en una relaci\u00f3n anal\u00edtica, en que ambos se ven afectados. Las heridas del analista, viven una existencia sombr\u00eda; \u00e9stas siempre pueden ser re- consteladas en situaciones particulares, y especialmente si se trabaja con alguien que tiene heridas similares; por eso requieren ser conocidas y trabajadas por el analista para que puedan ser utilizadas en la conciencia de la relaci\u00f3n anal\u00edtica. (Sharp, 1994)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n inconsciente entre el analista y el paciente como la que se comunica en forma consciente, en t\u00e9rminos del proceso curativo, nos llevan a comprender lo que Jung nos quiso decir con que el tratamiento psicol\u00f3gico no funciona independientemente de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica. Es decir, que las heridas del paciente activar\u00edan las del analista, y \u00e9ste reaccionar\u00eda identific\u00e1ndose con lo que est\u00e1\u00a0ocurriendo, y de un modo u otro, consciente o inconscientemente, devolver\u00eda esta percepci\u00f3n al paciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Este modo de trabajo terap\u00e9utico no s\u00f3lo da al paciente una oportunidad de encontrar asociaciones a sus sue\u00f1os, sino que se da tambi\u00e9n al analista esa oportunidad. A\u00fan m\u00e1s, presenta ideas y opiniones, con lo cual le abre la puerta a la sugesti\u00f3n; reconociendo que somos susceptibles s\u00f3lo de aquellas sugestiones con las cuales ya estamos secretamente de acuerdo. As\u00ed, tarde o temprano, la psiquis rechazar\u00e1 el error, como lo hace el organismo con los cuerpos extra\u00f1os, se trata de simplemente tratar de descubrir con el paciente qu\u00e9 es lo que \u201cact\u00faa\u201d por \u00e9l. Al seguir este procedimiento tanto el doctor como el paciente se encuentran sumergidos en una mera fantas\u00eda; la cual es considerada por Jung como el lado maternal creativo de la mente masculina (Jung, 1981).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>La actitud terap\u00e9utica:<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a lo descrito anteriormente en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica y considerando la figura el maestro en el mito de Quir\u00f3n, podemos inferir que una mirada fenomenol\u00f3gica-anal\u00edtica para con la experiencia humana; requiere una actitud de humildad, de ser testigo, y de ignorancia respecto del misterio del alma.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tomando en cuenta el desarrollo de las escuelas humanista y transpersonal en psicolog\u00eda, podemos ver que a la base de ellas se reconocer\u00eda y validar\u00eda la mirada fenomenol\u00f3gica anal\u00edtica jungiana respecto de la experiencia y de la relaci\u00f3n de ayuda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Autores humanistas como Carl Rogers, Fritz Perls, V\u00edctor Frankl, entre otros, han resaltado la visi\u00f3n humana de la psicolog\u00eda y a la psicoterapia. La psicoterapia humanista ha enfatizando la importancia del v\u00ednculo terap\u00e9utico y propone la adopci\u00f3n por parte del terapeuta de las actitudes rogerianas tales como aceptaci\u00f3n incondicional positiva, empat\u00eda y autenticidad. Desde aqu\u00ed se reconoce que \u201cla relaci\u00f3n interhumana se convierte en fundamento b\u00e1sico para la formulaci\u00f3n de los comportamientos terap\u00e9uticos o posturas fundamentales\u201d (\u2026) \u201cse reconoce la interacci\u00f3n humana como elemento soporte de la terapia\u201d (Quitmann, H. 1989,pag. 140).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De este modo, la terapia o el an\u00e1lisis se constituyen como procesos construidos en una relaci\u00f3n entre dos personas, donde una de ellas (el terapeuta) requiere una actitud responsable frente a su propia formaci\u00f3n profesional y humana. Esta participaci\u00f3n involucrada en la relaci\u00f3n nos habla de ser parte del proceso sanador del paciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ya que gran parte de los fen\u00f3menos del proceso ocurren en el nivel de relaci\u00f3n inconsciente entre terapeuta y paciente, se necesita que el terapeuta pueda manejar aspectos que pudieran llevarlo a identificarse con la figura de salvador.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Frente a este dilema se requiere un proceso de madurez de la funci\u00f3n terap\u00e9utica; cabe destacar entonces, que de acuerdo a lo observado en las pr\u00e1cticas terap\u00e9uticas humanistas, las caracter\u00edsticas del terapeuta maduro ser\u00edan: la humildad, la participaci\u00f3n selectiva y el encuentro. La humildad corresponde a la aceptaci\u00f3n de que no se tiene m\u00e1s que un conocimiento limitado de su paciente. El empleo selectivo de la participaci\u00f3n se relaciona con la capacidad de regular cu\u00e1ndo y c\u00f3mo intervenir y el encuentro implica ser aut\u00e9ntico en su propia persona con el paciente; estas cualidades ser\u00edan fruto de experiencia y no s\u00f3lo de informaci\u00f3n intelectual, por lo que deben ser adquiridas a trav\u00e9s de un entrenamiento experiencial y un proceso de autodesarrollo. (Contreras A. &amp; Toloza M. S., 1995).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung nos aconseja que el terapeuta no est\u00e1 en posici\u00f3n de juzgar el todo de la personalidad del otro y no puede decir algo v\u00e1lido excepto lo que se aproxime al \u201chombre universal\u201d (las caracter\u00edsticas generales de lo humano). Si se le juzga desde la individualidad del terapeuta ser\u00e1 un acto de violencia. Jung recomienda adoptar un procedimiento dial\u00e9ctico, que consiste en la comparaci\u00f3n de nuestros\u00a0mutuos hallazgos. (Jung, 1981). Estas consideraciones de principio producen una actitud fundamental y la \u00fanica cient\u00edficamente responsable en el tratamiento individual.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ya que la individualidad es absolutamente \u00fanica, impredecible e ininterpretable, el terapeuta debe entonces abandonar todos sus preconceptos y apegarse al procedimiento dial\u00e9ctico y desde ah\u00ed desarrollar una actitud de humildad, de ser testigo, y de ignorancia ya que: terapeuta no es el agente del tratamiento, sino un compa\u00f1ero participante en el proceso de desarrollo individual.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, el terapeuta \u2013como mostr\u00f3 Freud- tiene puntos ciegos que no admite en s\u00ed mismo, que act\u00faan como prejuicios y obstruyen la recuperaci\u00f3n del paciente. La demanda de que el analista sea analizado culmina en la idea del procedimiento dial\u00e9ctico, donde el terapeuta entra en relaci\u00f3n con otro sistema ps\u00edquico, tanto como quien pregunta como quien responde. Ya no es m\u00e1s el hombre sabio, juez y consejero, es un compa\u00f1ero participante que se encuentra a s\u00ed mismo involucrado en el proceso dial\u00e9ctico tan profundamente como el as\u00ed llamado paciente (Jung, 1981)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los prejuicios te\u00f3ricos y personales son los principales obst\u00e1culos en el juicio psicol\u00f3gico, lo que el doctor no es capaz de ver en s\u00ed mismo no lo ver\u00e1 en su paciente o lo ver\u00e1 excesivamente exagerado, mas a\u00fan se ver\u00e1 enfrentado a aquellas cosas por las que se inclina inconscientemente y condena todo aquello que aborrece en \u00e9l. El psicoterapeuta debe estar preparado para hacerse una autocr\u00edtica adecuada en cualquier momento, m\u00e9todo que lo ayuda cuando se enfrenta a las resistencias insuperables de un paciente y que pudieran estar justificadas. Se debe recordar que el paciente esta ah\u00ed para ser tratado y no para verificar una teor\u00eda. No existe una \u00fanica teor\u00eda en todo el campo de la psicolog\u00eda pr\u00e1ctica que, en ocasiones, pruebe estar b\u00e1sicamente equivocada (Jung, 1981).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">No existe un an\u00e1lisis capaz de disipar todo el inconsciente para siempre. El an\u00e1lisis debe guiarse hacia un aprendizaje interminable y nunca olvidar que cada caso nuevo trae nuevos problemas a la luz aflorando suposiciones inconscientes que nunca antes se han dado. Jung se\u00f1ala que la mitad de todo tratamiento hecho a profundidad consiste en un examen interno del terapeuta, ya que s\u00f3lo estando bien \u00e9l puede esperar que lo est\u00e9 el paciente. Sin embargo, si siente que el paciente lo esta golpeando o incluso \u201cmarcando\u201d: ser\u00e1 su propia herida la que le dar\u00e1 la medida de su poder para sanar. Este, y ning\u00fan otro, es el significado del mito griego del m\u00e9dico herido (Jung,1981).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El rol del terapeuta es permitir que el paciente comience a experimentar con su propia naturaleza un estado de fluidez, cambio, y crecimiento donde nada se encuentra eternamente fijado y desesperanzadoramente petrificado. Jung nos explica que al manejar un sue\u00f1o o fantas\u00eda la regla es nunca ir mas all\u00e1 del significado que es efectivo para el paciente (Jung, 1981).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Considerando entonces el valor de lo individual y de lo particular del v\u00ednculo paciente-terapeuta, se acent\u00faa la necesidad de un m\u00e9todo m\u00e1s individualizado de tratamiento, con prop\u00f3sitos m\u00e1s libres y menos prejuiciosos. No todas las personas son iguales, hay diferencias individuales, por lo tanto cada una es feliz a su manera. El conocerse a s\u00ed mismo y las propias peculiaridades es indispensable para ser capaz de defenderlas. S\u00f3lo cuando se sigue el camino propio se es responsable y capaz de decidir seguir o no, su propia personalidad (Jung, 1981).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>3.- An\u00e1lisis y chamanismo<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde la perspectiva anal\u00edtica, al considerar a la neurosis como una forma de sufrimiento espiritual, \u00e9sta no podr\u00e1 abordarse con m\u00e9todos racionales tradicionales. Una de las fuentes de sabidur\u00eda respecto del potencial del desarrollo humano universal se encuentra en los elementos mitol\u00f3gicos que se hallan a la base del conocimiento de las religiones. Todas las religiones son formas de psicoterapia que tratan y sanan el sufrimiento del alma y el sufrimiento del cuerpo causado por el alma. Estos ayudan a hallar el significado de la vida y la cura al malestar y falta de uni\u00f3n interna. (Jung, 1981)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta visi\u00f3n acerca de la psicoterapia genera un nuevo desaf\u00edo, ya que para ello el terapeuta necesita la clase de conocimiento para el cual sus estudios no los han preparado. Los curr\u00edculum de medicina, psiquiatr\u00eda y psicolog\u00eda no contienen elementos que desarrollen los fen\u00f3menos del alma, su sufrimiento, ni estrategias para su curaci\u00f3n. La psique humana no es un problema psiqui\u00e1trico ni fisiol\u00f3gico, no es biol\u00f3gico, sino precisamente psicol\u00f3gico. Y este es un campo en s\u00ed mismo, con sus propias leyes.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una de las tradiciones originarias que ha contenido este proceso dial\u00e9ctico de ayuda es el chamanismo. Este se expresa como un patr\u00f3n arquet\u00edpico del proceso de sanaci\u00f3n y el estudio anal\u00edtico de la cultura ha reconocido que existe un paralelo entre an\u00e1lisis profundo y sanaci\u00f3n cham\u00e1nica, pero se diferencian en los roles.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El cham\u00e1n ejecuta el rol activo de sacerdote y el paciente es un recipiente pasivo del poder de sanaci\u00f3n. En el an\u00e1lisis Jungiano, es el paciente qui\u00e9n produce el material, ayudado por el analista en el rol de observador-participante. As\u00ed el an\u00e1lisis ser\u00eda un proceso activo de auto sanaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Considerando esta realidad, Claudio Naranjo, terapeuta gest\u00e1ltico transpersonal de nacionalidad\u00a0chilena, ha desarrollado una integraci\u00f3n entre la psicoterapia y la pr\u00e1ctica de la meditaci\u00f3n; describe que las viejas tradiciones y la terapia concuerdan en el papel primordial de la relaci\u00f3n de ayuda en el proceso de desarrollo personal. Lo que hoy llamamos terap\u00e9utico ha formado parte del papel de los maestros o sacerdotes en distintas tradiciones y para \u00e9l todo esto podr\u00eda resumirse como la magia del otro; a esto se a\u00f1ade en la relaci\u00f3n de ayuda un factor de saber hacer, que incluye m\u00e9todos y estrategias profesionales\u201d (Naranjo, C. 2002).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>4.- Reflexi\u00f3n acerca de un caso.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Una de las experiencia m\u00e1s reveladoras que he vivido como terapeuta, y que se relaciona con lo que pudiera ser la expresi\u00f3n de la imagen arquet\u00edpica de el sanador herido, es un caso cl\u00ednico que potenci\u00f3 en m\u00ed la toma de conciencia de una actitud terap\u00e9utica humilde, respetuosa, y de ser testigo de un proceso interno de evoluci\u00f3n, el cual recuerdo con mucho cari\u00f1o; quiz\u00e1s porque tambi\u00e9n se trata de mi propia evoluci\u00f3n respecto de mi persona y de mi rol de psicoterapeuta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hace algunos a\u00f1os, un paciente var\u00f3n de aproximadamente 35 a\u00f1os, lleg\u00f3 al centro de salud donde yo trabaj\u00e9.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3 muy agitado, sudoroso, muy complicado con tener que contar su historia, pero con la conciencia de que para \u00e9l era necesario hacerlo y estar ah\u00ed. Comenz\u00f3 solicitando ayuda porque estaba muy ansioso y ten\u00eda \u201cun gran temor a no trascender\u201d. De acuerdo a mis expectativas, esa fue una frase muy abstracta que no me permiti\u00f3 ver a esa persona, as\u00ed que me di el espacio de escuchar y acoger lo que poco a poco \u00e9l podr\u00eda ir entregando en la relaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La informaci\u00f3n que surgi\u00f3 en las sesiones siguientes fue que hab\u00eda recibido hace poco la noticia de que era VIH positivo y estaba comenzando su terapia antirretroviral, su actitud conciente era de optimismo y fortaleza frente a la situaci\u00f3n, su estado de salud tambi\u00e9n era bueno, pero algo dec\u00eda de \u00e9l este miedo a no poder trascender y toda la sintomatolog\u00eda ansiosa que lo acompa\u00f1aba. Adem\u00e1s era homosexual, siempre lo hab\u00eda sido, pero nunca lo hab\u00eda comentado con su familia, nadie lo sab\u00eda (concientemente) y nadie sab\u00eda tampoco que padec\u00eda VIH. Todo esto lo hab\u00eda hecho replegarse en s\u00ed mismo con el consiguiente aislamiento social y familiar, lo que estaba incubando una posible depresi\u00f3n reactiva. Semana a semana ven\u00eda a sesi\u00f3n, habl\u00e1bamos acerca de su historia desde su nacimiento, las relaciones familiares y de c\u00f3mo \u00e9l viv\u00eda su homosexualidad; \u00e9l la expresaba como una condici\u00f3n asumida, pero que el plano de lo concreto no era coherente con su conducta ya que hab\u00eda tomado distancia de su propio grupo de pares y tambi\u00e9n de su familia para protegerlos del sufrimiento que implicar\u00eda reconocer su condici\u00f3n sexual y su enfermedad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo que yo pod\u00eda comprender hasta ese punto era que mi paciente no lograba integrar sus ideas respecto de s\u00ed mismo con sus emociones y conducta, hab\u00eda una inconsistencia que para \u00e9l era inconsciente. Mis expectativas eran que deb\u00eda confrontarlo al respecto, pero \u201calgo\u201d me hac\u00eda sentir que no era el momento<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las sesiones eran para m\u00ed en la transferencia y contratransferencia de mucha intensidad emotiva, de\u00a0una intensidad emocional enorme, de sensaciones de gran compasi\u00f3n, de valoraci\u00f3n por los esfuerzos que \u00e9l hac\u00eda por asumir su vida tal cual era. Despu\u00e9s de las sesiones necesitaba tiempo para poder contener lo vulnerable que me sent\u00eda, y la sensaci\u00f3n que m\u00e1s destacaba ten\u00eda que ver con la proximidad de su muerte, (fantaseada por m\u00ed) y la actitud de duelo que en mi alma se estaba gestando. Adem\u00e1s, me sent\u00eda sin herramientas experienciales en mi vida para poder ayudar a este hombre. La visi\u00f3n respecto de m\u00ed era: \u201cyo, en mi condici\u00f3n de heterosexual, sana, sin haber vivido alguna experiencia l\u00edmite, representante de \u201clo normal promedio\u201d, me ve\u00eda carente de recursos para poder ayudar. Esta vivencia se relacionaba con una actitud omnipotente de ayuda: \u201cyo, en mi rol de experta, deb\u00eda saberlo todo para poder ayudar a otros\u201d. No lograba ver los recursos emp\u00e1ticos que esta experiencia terap\u00e9utica me estaba ofreciendo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ante esta complicaci\u00f3n que me presentaba mi sensaci\u00f3n de impotencia, ped\u00ed supervisi\u00f3n desde una orientaci\u00f3n psico-corporal (ya que era de gran intensidad los efectos en el cuerpo que estas sesiones me generaban).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Luego de la supervisi\u00f3n me pude contactar con el dolor profundo que se relacionaba con el contacto con la muerte, con mis propios duelos y con la muerte anticipada de mi paciente y vivida como tal. Un duelo que a\u00fan no ten\u00eda raz\u00f3n de ser, y que surg\u00eda probablemente en la transferencia de estar viviendo la muerte en vida, de la impotencia y falta de recursos para hacer frente a su condici\u00f3n de salud y tambi\u00e9n mi propia actitud frente a la muerte propia y la de otros, experiencia arquet\u00edpica que se relaciona con la trascendencia, y que se opone a la inmortalidad y la omnipotencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La polaridad vida\/muerte, tambi\u00e9n pod\u00eda relacionarse con la muerte de \u201cla persona\u201d o el rol que mi paciente hab\u00eda construido para relacionarse con los dem\u00e1s; todo en la vida le estaba diciendo que tarde o temprano se revelar\u00eda su verdadero ser y el miedo a ser abandonado y rechazado, era algo de lo cual \u00e9l se resist\u00eda a hablar, ah\u00ed aparec\u00eda tambi\u00e9n el temor a no trascender.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta comprensi\u00f3n la llev\u00e9 a las sesiones siguientes y \u00e9l logr\u00f3 ver el velo que cubr\u00eda su mirada, \u00e9l mismo se hab\u00eda \u201centerrado\u201d antes de tiempo, antes de reconstruir su vida, sus relaciones. En esos d\u00edas pudo tambi\u00e9n elaborar un sue\u00f1o que hab\u00eda tenido el d\u00eda antes de venir a la primera sesi\u00f3n: so\u00f1\u00f3 con su abuela fallecida que se le aparec\u00eda feliz y le daba el mandato de hacer una gran comida para la familia, una fiesta. \u00c9l vio en el sue\u00f1o la conexi\u00f3n de la abuela como la que contiene, la que da trascendencia a la familia y los une y se identific\u00f3 con esto. Vio que la comida ten\u00eda que ver con convocar a la familia y prepararlos para recibir la noticia de su actual condici\u00f3n. Adem\u00e1s, a partir del sue\u00f1o pudo rescatar aspectos de la feminidad en s\u00ed mismo y en sus pares homosexuales, lo que le permiti\u00f3 reconciliarse con gran parte de ellos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Poco a poco \u00e9l cont\u00f3 su enfermedad y su condici\u00f3n homosexual a sus familiares, fue bien acogido y se activaron recursos en ellos para reestablecer sus relaciones. Adem\u00e1s, se integr\u00f3 al grupo \u201cVIVOPOSITIVO\u201d de modo de aportar su experiencia en la prevenci\u00f3n del SIDA, hizo grupos de amigos y hasta encontr\u00f3 un nuevo amor. Para su m\u00e9dico, era un misterio el por qu\u00e9 su carga de defensas se mantuvo y no se deterior\u00f3, (como esperaban que sucediera con la intervenci\u00f3n antirretroviral).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Mi paciente logro trascender en vida, cobr\u00f3 un nuevo sentido para \u00e9l vivir en familia y en comunidad; y desarroll\u00f3 en m\u00ed un coraz\u00f3n m\u00e1s grande para entregar en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica. S\u00f3lo en la medida que pude contactarme con mi propio dolor (personal y transferencial), pude acoger y contener su dolor y al contenerlo en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica el dolor se transfigur\u00f3 en luz. Esta luz nos permiti\u00f3 ver los caminos posibles de desarrollo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusiones:<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El desarrollo de este art\u00edculo me ha permitido hacer m\u00e1s consiente la responsabilidad \u00e9tica permanente de la formaci\u00f3n profesional, personal y la supervisi\u00f3n constante; ya que es determinante dar relevancia a los aspectos del inconsciente implicados en la relaci\u00f3n terap\u00e9utica y no s\u00f3lo a los aspectos concientes del Yo , como los \u00fanicos involucrados en la intervenci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Desde esta postura, propia de la psicolog\u00eda anal\u00edtica, se reconoce que la psicoterapia especializada no solo necesita de amplios conocimientos, sino que adem\u00e1s requiere de la diferenciaci\u00f3n de la personalidad del tratante. Y no debemos olvidar que la diferenciaci\u00f3n es un proceso constante y permanente que se activa en la relaci\u00f3n con los otros, es decir con nuestros pacientes. No solo el paciente ha de estar limpio, sino tambi\u00e9n el alma del tratante.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s la diferenciaci\u00f3n implica tambi\u00e9n poner atenci\u00f3n a la vida del terapeuta , m\u00e1s all\u00e1 del setting terap\u00e9utico, es decir c\u00f3mo ha logrado transitar su propio camino de individuaci\u00f3n, su historia, relaciones, amores, pasiones, frustraciones, logros materiales y espirituales, abandonos, juegos, fantas\u00edas, entre otros. Y esto subraya el valor del alma del terapeuta encarnada en una vida, en un cuerpo que por su devenir lo ha llevado a construir para s\u00ed un desarrollo profesional en el \u00e1mbito de la ayuda a otros que sufren.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando se considera a la terapia independiente de la personalidad del psic\u00f3logo, s\u00f3lo podemos concebirla en el \u00e1mbito de las t\u00e9cnicas racionales, pero completamente inconcebible en el procedimiento dial\u00e9ctico, donde el analista o terapeuta emerge de su anonimato y neutralidad y da cuenta de s\u00ed, tal como espera que el paciente lo haga.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al estar involucrados simb\u00f3licamente en esta relaci\u00f3n dial\u00e9ctica se da pie a la emergencia de la creatividad, a la posibilidad de la transformaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la relaci\u00f3n, es la persona del terapeuta quien facilita el espacio contenedor para la mente o el alma del paciente; as\u00ed como el \u201cholding\u201d materno favorece el desarrollo intersubjetivo de la mente del beb\u00e9, en un amor incondicional, paciente, capaz de poner l\u00edmites y que reconoce que el sufrimiento ps\u00edquico del que pide ayuda es un sufrimiento real. S\u00f3lo en la medida que el terapeuta logre tocar la herida del que sufre podr\u00e1 reconocer en \u00e9l los recursos para sanar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero no nos debemos dejar enga\u00f1ar por una mirada ingenua que pudiese ser explicada s\u00f3lo por la motivaci\u00f3n de ayudar o por la intuici\u00f3n, es necesario tambi\u00e9n reconocer el valor de la formaci\u00f3n, de la especializaci\u00f3n, del estudio de t\u00e9cnicas y m\u00e9todos de intervenci\u00f3n, y de este modo integrar en cada uno de nosotros ciencia y arte en el hecho de ser terapeutas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas.<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">CAMPBELL, JOSEP (1959) \u00abEl h\u00e9roe de las mil caras, psicoan\u00e1lisis del mito\u00bb, Fondo de cultura Econ\u00f3mica. M\u00e9xico.<br \/>\nCONTRERAS ANALY &amp; TOLOZA M. SUSANA (1995). \u201cEntrenamiento personal y\u00a0autodesarrollo como variables inespec\u00edficas en\u00a0psicoterapia\u201d Seminario para optar al t\u00edtulo de\u00a0psic\u00f3logo, Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile.<br \/>\nFRANKL, VIKTOR (1979) \u201cEl hombre en busca de sentido\u201d Editorial Herder.\u00a0Espa\u00f1a.<br \/>\nJUNG, CARL GUSTAV (1981) \u201cLa Pr\u00e1ctica de la Psicoterapia\u201d. Petr\u00f3polis: Vozes.<br \/>\nNARANJO, CLAUDIO, (2002) \u201cEntre Meditaci\u00f3n y Psicoterapia\u201d. Editorial Dolmen,\u00a0Santiago, Chile.<br \/>\nQUITMANN, HELMUT (1989) \u201cPsicolog\u00eda Human\u00edstica, conceptos fundamentales y\u00a0Trasfondo filos\u00f3fico\u201d Editorial Herder, Barcelona, Esp.<br \/>\nSHARP, D. (1994) \u201cLexicon Jungiano\u201d &#8211; Editorial Cuatro Vientos, Santiago, Chile.<br \/>\nSARMAN-BURKE JULIET &amp; GREENE LIZ (1998) El Tarot M\u00edtico Editorial- Edaf, Madrid, Espa\u00f1a.<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Susana Toloza \u00a0 Susana Toloza Gallardo es Psic\u00f3loga y Magister en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica.\u00a0Este documento fue tomado de la Revista\u00a0Encuentros, No. 1, 2010, p\u00e1gs. 18-26, con autorizaci\u00f3n de los editores. La revista\u00a0es una iniciativa de difusi\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Chilena de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-mito-de-quiron-la-actitud-terapeutica-y-la-perspectiva-fenomenologica-del-analista-toloza\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4487","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4487","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4487"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4487\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4498,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4487\/revisions\/4498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4487"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4487"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4487"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}