{"id":4476,"date":"2015-05-02T01:00:40","date_gmt":"2015-05-02T01:00:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/?p=4476"},"modified":"2015-05-02T01:00:40","modified_gmt":"2015-05-02T01:00:40","slug":"el-proceso-analitico-como-un-juego-de-perspectivas-cambiantes-en-el-analista-bovensiepen-copenhague","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-proceso-analitico-como-un-juego-de-perspectivas-cambiantes-en-el-analista-bovensiepen-copenhague\/","title":{"rendered":"El Proceso Anal\u00edtico como un juego de perspectivas cambiantes en el Analista \u2013 Bovensiepen &#8211; Copenhague"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3><b>GUSTAV BOVENSIEPEN<\/b><\/h3>\n<p align=\"center\"><b>\u00a0<img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/cdn2.cg-jung.dk\/bcknd\/wp-content\/uploads\/Gustav.jpg\" alt=\"Gustav\" \/><\/b><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Gustav Bovensiepen, MD, Colonia, Alemania. Analista junguiano de adultos, ni\u00f1os y adolescentes, se form\u00f3 en el Instituto Jung de Berl\u00edn. Co-editor de <em>Analytische Psychologie<\/em>. Autor de numerosos trabajos cl\u00ednicos y premio ganador de dos premios anal\u00edticos y miembro activo en la formaci\u00f3n de analistas de adultos y de ni\u00f1os. En los \u00faltimos a\u00f1os, su inter\u00e9s cl\u00ednico principal se centra en los problemas de simbolizaci\u00f3n y en diferentes estados mentales del analista durante la situaci\u00f3n anal\u00edtica. La siguiente es la conferencia plenaria que present\u00f3 el autor el 19 de agosto de 2013 en el<em>\u00a0XIX Congreso Internacional de Psicolog\u00eda Junguiana<\/em> que se llev\u00f3 a cabo del 18 al 23 de agosto de 2013, en la ciudad de Copenhague, Dinamarca. Corresponde a la traducci\u00f3n oficial de la IAAP al espa\u00f1ol, realizada por los miembros de ADEPAC Juan Carlos Alonso y Ana Rico de Alonso,\u00a0y su publicaci\u00f3n fue autorizada por el autor.<\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\" style=\"text-align: justify;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<h4 style=\"padding-left: 30px; text-align: center;\"><strong>Presentaci\u00f3n de la charla<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Me complace presentar a nuestro conferencista de hoy: Gustav Bovensiepen.\u00a0Gustav es m\u00e9dico y psicoanalista Junguiano de adultos, ni\u00f1os y adolescentes. Vive y trabaja en Colonia, Alemania. Es supervisor y profesor en el Asociaci\u00f3n Alemana de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica (DGAP). En el Instituto C.G.Jung de Berl\u00edn, y en el Instituto de Psicoan\u00e1lisis y Psicoterapia en Renania EV.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Hace muchos a\u00f1os, cuando los adolescentes eran vistos como un grupo muy necesitado de terapia, Gustav, en ese momento m\u00e9dico jefe, junto con algunos colegas, cre\u00f3 una unidad para terapia con adolescentes. Es conocido, junto con otros, en especial con la muy conocida Mara Sidoli (RIP), por haber desarrollado conceptos importantes para terapia con j\u00f3venes trastornados muy temprano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Fue delegado al Comit\u00e9 Ejecutivo de la IAAP durante mi per\u00edodo como Vice-Presidente y Presidente de la IAAP. En este tiempo, condujo una encuesta entre los Institutos y Sociedades, comparando est\u00e1ndares de formaci\u00f3n y tratando de encontrar lo que los Junguianos tienen en com\u00fan. Un aspecto interesante incluso hoy en d\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Gustav fue por mucho tiempo el Jefe de Redacci\u00f3n de la revista alemana \u201cPsicolog\u00eda Anal\u00edtica\u201d. Durante su gesti\u00f3n editorial se publicaron importantes trabajos cl\u00ednicos. Es autor de diversos art\u00edculos relacionados con aspectos t\u00e9cnicos en psicoterapia y con ideas sobre el proceso anal\u00edtico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Una \u00faltima pero no menos importante: Gustav es un bailar\u00edn de tango \u2013 y esta pasi\u00f3n parece influir incluso en este trabajo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Gustav abordar\u00e1 el tema de:\u00a0<em>El Proceso Anal\u00edtico como un Juego de Perspectivas Cambiantes en el Analista<\/em>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">En la actualidad, hay un n\u00famero suficiente de estudios que confirman que cada tipo de psicoterapia es efectiva; que es de ayuda para los seres humanos con problemas psicol\u00f3gicos; que la psicoterapia funciona. Sobre lo que sabemos mucho menos es acerca de la pregunta: \u00bfpor qu\u00e9 funciona? En su ponencia, Gustav nos va a dar ideas sobre este tema. Comienza diciendo: <em>La matriz intersubjetiva de la \u201cpareja anal\u00edtica\u201d es un complejo espacio ps\u00edquico<\/em>. Jugando con la met\u00e1fora del espacio, se pregunta sobre la accesibilidad de este espacio, la posibilidad de diferentes perspectivas y campos visuales: estos movimientos de percepci\u00f3n ofrecen acceso al inconsciente de la d\u00edada anal\u00edtica y permiten nuevas experiencias,\u00a0<i>insights<\/i>, y emociones: Es posible expresar lo \u201cimpensable\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">El contenido de una charla algunas veces requiere una forma espec\u00edfica de recepci\u00f3n. \u00c9ste parece ser el caso de esta charla. Para escucharla, recomiendo adaptar la actitud consciente (<i>Bewusstseinshaltung<\/i>) en la que Gustav experimenta la perspectiva en el espacio durante la sesi\u00f3n anal\u00edtica: en sus palabras, se requiere una actitud lunar de la consciencia,\u00a0<i>Bewusstseinshaltung<\/i>, una actitud de enso\u00f1aci\u00f3n, y una intuici\u00f3n que se vincula con la activaci\u00f3n de las ideas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00bfQu\u00e9 quiere decir esto?: No traten de entender demasiado \u2013 sigan a Gustav en sus movimientos de cambios de perspectivas, en su juego serio, en sus espacios \u2013 si el m\u00e9todo que propone funciona, al final habr\u00e1n tenido una nueva experiencia.<\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 30px; text-align: right;\">Verena Kast (SGAP, AGAP)<\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>______________________________________________________<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Conferencia<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>1. Introducci\u00f3n<\/b><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>1.1\u00a0\u00a0Cambio de mirada en diferentes \u201cculturas\u201d<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al intentar reflexionar hoy sobre el proceso anal\u00edtico como un juego de perspectivas cambiantes, me enfocar\u00e9 principalmente en la simultaneidad de formas y maneras muy diferentes de los procedimientos ps\u00edquicos que se manifiestan en la situaci\u00f3n anal\u00edtica actual. Considero que \u00e9sta es una simultaneidad altamente compleja que constituye la matriz que forma la pareja anal\u00edtica. Esto significa que para una t\u00e9cnica moderna de tratamiento anal\u00edtico en un mundo en el que la permeabilidad de diferentes \u201cculturas\u201d (en un sentido amplio) est\u00e1 cambiando a alta velocidad, nosotros como analistas tenemos que ser especialmente flexibles en la selecci\u00f3n de nuestras perspectivas en la situaci\u00f3n anal\u00edtica. Un cambio flexible, un viraje o bien una inversi\u00f3n en la perspectiva del observador, un cambio de mirada sobre las varias \u201cculturas\u201d internas y externas que se encuentran en la pareja anal\u00edtica, lo considero crucial. El t\u00e9rmino \u201ccambio de mirada\u201d se utiliza aqu\u00ed por analog\u00eda con un m\u00e9todo de la historia moderna del arte, esto es, la historia y la teor\u00eda de la mirada (Belting, 2008) que condujo a sorprendentes reflexiones cuando se aplic\u00f3 al arte de diferentes culturas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>1.2\u00a0\u00a0La consciencia del juego como una perspectiva<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El \u201cjuego\u201d de perspectivas lo entiendo como una especie de \u201cconsciencia de jugar\u201d, la cual como actitud anal\u00edtica es parte esencial de mi postura simb\u00f3lica y de gran importancia en mi trabajo como analista. Desde el \u201cHomo Ludens\u201d de Johan Huizinga\u00a0 (1956), sabemos que jugar puede ser un proceso creativo que estimula la auto organizaci\u00f3n de la cultura. Creo que la consciencia de juego en la pareja anal\u00edtica facilita la emergencia del significado ps\u00edquico. Con el t\u00e9rmino no anal\u00edtico de perspectiva, quiero hacer \u00e9nfasis en el car\u00e1cter de espacio y \u00e1mbito de la matriz de la pareja anal\u00edtica. El \u201cobjeto anal\u00edtico\u201d o lo que sucede en el an\u00e1lisis puede ser observado y explorado desde muy diferentes perspectivas. La perspectiva de transferencia\/contratransferencia es muy importante pero no es la \u00fanica. \u201cPerspicere\u201d, mirar a trav\u00e9s de la abundancia del \u201cmaterial\u201d que emerge en la sesi\u00f3n hacia un horizonte imaginario, puede permitirnos acceso al inconsciente de la pareja anal\u00edtica. En tal caso, las cosas pueden hacerse tan visibles que las podemos explorar y\u00a0 pensar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>1.3\u00a0\u00a0El surgimiento de la funci\u00f3n transcendente en \u00abmomentos fuertes del ser\u00bb.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Encuentro la esencia de mi trabajo anal\u00edtico primordialmente en aquellos momentos en los que lo indecible de repente se vuelve pronunciable, audible, visible, tangible o perceptible para nuestros sentidos, esto es cuando lo no-pensable (cf. Alvarez, 1998) o lo a\u00fan inaccesible o impensable, se torna accesible. En palabras de Ogden (2004), es una necesidad que ocurre en la situaci\u00f3n anal\u00edtica como un \u201cmomento de deseo v\u00edvido, de impulso o necesidad de expresar lo que todav\u00eda no se puede articular\u201d (p. 15). O, como podr\u00eda decirse de algunas situaciones anal\u00edticas: cuando algo muerto vuelve a la vida. En su autobiogr\u00e1fico \u201cbosquejo del pasado\u201d, Virginia Woolf (2002) habla de los \u201cmomentos fuertes del ser\u201d. \u00c9stos son \u201cmomentos espor\u00e1dicos de experiencia repentina de percepci\u00f3n y presencia\u201d (K. Reichert, 2012, p. XV) que est\u00e1n incluso incrustados en muchos m\u00e1s momentos de \u201cno-ser en una especie de lana de algod\u00f3n\u201d (Woolf 2002, p. 83\/84), como describ\u00eda ella la lucha diaria, la rutina, sus obligaciones sociales y su trabajo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando la pareja anal\u00edtica logra expresar lo no-pensable al experimentar \u201cfuertes momentos del ser\u201d, en mi opini\u00f3n se ajusta con la experiencia inmediata de la funci\u00f3n trascendente; la funci\u00f3n trascendente est\u00e1 ocurriendo realmente en tales momentos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En t\u00e9rminos de la imaginer\u00eda alqu\u00edmica para el proceso anal\u00edtico, voy a operar con una especie de consciencia lunar en mis reflexiones (cf. Jung, CW 14\/I, \u00a7\u00a7 149 ff.) \u2013 una actitud que intenta conectar la enso\u00f1aci\u00f3n y la intuici\u00f3n con el volver a darle vida a las\u00a0 ideas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>2. Sitios del ser en el sue\u00f1o \u2013 \u00e1rea de retraimiento o transici\u00f3n<\/b><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>2.1 El sue\u00f1o del analista en presencia de Peter: \u00ab\u00bfest\u00e1 usted durmiendo?\u00bb<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Primero que todo quiero describirles una peque\u00f1a an\u00e9cdota del trabajo con un ni\u00f1o de ocho a\u00f1os, a quien llamar\u00e9 Peter. Es una escena de una fase bastante avanzada del tratamiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Peter era un muchacho inteligente que creci\u00f3 en un ambiente de carencia emocional, y lleg\u00f3 a m\u00ed debido a grandes problemas de contacto. En una sesi\u00f3n observ\u00e9 a Peter empujando cuidadosamente unas figuritas humanas que hab\u00eda hecho con plastilina, dentro de una casa construida con bloques de madera. Estaba embelesado con su juego, tratando paciente y cuidadosamente de acomodar las figuritas dentro de la casa. Yo me encontraba en una condici\u00f3n algo fatigada y relajada, sintiendo un vac\u00edo c\u00f3modo, sin pensamientos, mientras lo miraba. Peter murmuraba d\u00e9bilmente para s\u00ed mismo. Yo no entend\u00eda lo que estaba diciendo con una voz que se suavizaba cada vez m\u00e1s, cuando comenc\u00e9 a cabecear. Luego me o\u00ed decir en un sue\u00f1o, \u201c\u00a1Este es mi cuarto, se supone que usted me debe preguntar cuando quiere pasar por aqu\u00ed!\u201d. Yo estaba\u00a0 en mi cuarto, en la casa donde crec\u00ed. Estaba muy molesto con una de mis hermanas que en efecto ten\u00eda que pasar por mi cuarto para llegar al de ella. Esto hab\u00eda causado en ocasiones fuertes peleas sobre \u201cel camino correcto\u201d. Luego o\u00ed una voz curiosa y amigable que me preguntaba en el sue\u00f1o, \u201c\u00bfEst\u00e1 usted durmiendo?\u201d. Qued\u00e9 muy despierto nuevamente; Peter levant\u00f3 la mirada de su juego y repiti\u00f3 su pregunta con amabilidad y placidez, \u201c\u00bfEst\u00e1 usted durmiendo?\u201d. Me sent\u00ed de alguna manera avergonzado y apaciblemente dije, \u201cSi, creo que me dorm\u00ed un poco y estaba pensando en m\u00ed.\u201d Peter respondi\u00f3 con sequedad, \u201cEst\u00e1 bien&#8230; usted s\u00f3lo piense para usted y yo sigo aqu\u00ed\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>2.2 La accesibilidad del espacio ps\u00edquico<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 pudo haber pasado? Peter era hijo \u00fanico y con frecuencia lo molestaban y exclu\u00edan los otros ni\u00f1os como un \u201cprofesor\u201d sabelotodo. Se refugi\u00f3 en su casa y no ten\u00eda amigos. Es f\u00e1cil suponer que revivi\u00f3 una escena familiar en esta escena, esto es, el retiro miedoso de otros ni\u00f1os a su hogar seguro, pero a costa de su aislamiento, as\u00ed que no ten\u00eda problema en permitirse a s\u00ed mismo y a tambi\u00e9n a m\u00ed, un cuarto de retiro separado. Sin embargo, la condici\u00f3n relajada y paciente que mostr\u00f3 en el juego, no encajaba. Su miedo a otros ni\u00f1os, su agresividad y sus propios afectos agresivos, faltaban en la escena, distintos a la escena en mi sue\u00f1o: yo estaba enfadado en el sue\u00f1o y luchando por mi derecho soberano al tr\u00e1nsito. Me defend\u00eda de la intrusi\u00f3n de mi hermana pero no pod\u00eda prevenirla puesto que yo viv\u00eda en al cuarto de tr\u00e1nsito. Esta escena conten\u00eda una experiencia que conoc\u00eda muy bien: por tener muchos hermanos y hermanas, yo ten\u00eda que pelear por mi propio espacio. Pero \u00e9se no era el problema de Peter. Desde la perspectiva de transferencia \/ contratransferencia, se puede asumir que Peter ten\u00eda escindidos sus afectos guardados de miedo e ira, y me los pas\u00f3 y desencaden\u00f3 la escena de mi infancia. No obstante, esta forma de verlo no me convence cl\u00ednicamente, as\u00ed que cambi\u00e9 de perspectiva: Quiz\u00e1s la representaci\u00f3n interna de mi situaci\u00f3n de infancia fue disparada \u00fanicamente por la direcci\u00f3n del movimiento de las figuritas dentro de la casa. Peter, por contraste, presumiblemente represent\u00f3 su deseo de accesibilidad a la madre\/terapeuta interna. Peter era un ni\u00f1o que escasamente hab\u00eda experimentado encontrar un sitio dentro de la psique de su madre; ella estaba psicol\u00f3gicamente fuera de su alcance. El terapeuta no estaba fuera de su alcance, sino en una condici\u00f3n de \u201cdesconsiderado vac\u00edo\u201d y receptivo. Para Peter, la escena de juego no ten\u00eda el aspecto violento que a veces tienen las peleas de tr\u00e1nsito. Su casa, hecha de bloques de construcci\u00f3n, cumpli\u00f3 la funci\u00f3n del tercero para la pareja anal\u00edtica. Jugar en mi presencia lo hizo descubrir un espacio ps\u00edquico en el que \u00e9l y yo pod\u00edamos fantasear. Durante la sesi\u00f3n comenz\u00f3 a pensar en c\u00f3mo podr\u00eda invitar a sus compa\u00f1eros de curso a su hogar \u2013 aunque esta idea y c\u00f3mo podr\u00edan quedarse en su cuarto, le produjo mucho miedo. Comenz\u00f3 entonces a enfrentarse con los pensamientos y fantas\u00edas que anteriormente le eran impensables.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando comenc\u00e9 a hablar de los pensamientos no-pensables a\u00fan, quer\u00eda expresar que pueden tratarse de cosas del futuro. Entiendo la tendencia de Jung de la prospectiva-final del inconsciente como el \u00e1rea en que estos pensamientos o fantas\u00edas a\u00fan-no-pensables, son almacenados, y nosotros como terapeutas podemos aspirar a actuar como obstetras que los traen a la vida y los hacen accesibles.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En este p\u00e1rrafo, la\u00a0accesibilidad del espacio ps\u00edquico\u00a0me ha conectado con lo que posibilita muchas perspectivas \u2013 seg\u00fan d\u00f3nde \u201cvivan\u201d el ego y las partes del self, adentro o afuera, encerradas o sin llave, incluidas o excluidas, si el cuarto es un refugio o una prisi\u00f3n, una habitaci\u00f3n llena de vida y tesoros o una habitaci\u00f3n hostil a la vida, un claustro, etc. \u00a0La lucha por la accesibilidad del espacio interior domina a menudo, por largo tiempo, el proceso anal\u00edtico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>3. Espacio ps\u00edquico sin horizonte: la desaparici\u00f3n del espacio por la abundancia de pensamientos.<\/b><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>3.1 La espacializaci\u00f3n de los pensamientos: Bion<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En su \u201cPo\u00e9tica del Espacio\u201d, el fil\u00f3sofo franc\u00e9s GastonBachelard (1987, p. 211), habla de la \u201cespacializaci\u00f3n de los pensamientos \u201c\u2013 la cual, tambi\u00e9n, es una forma de visualizaci\u00f3n de lo impensable. \u00bfNo nos enfrentamos permanentemente en los sue\u00f1os, en nuestro consultorio, y en nuestros espacios de pensamiento, con fantas\u00edas y pensamientos errantes y perdidos? Como terapeutas tratamos de ser receptivos a esos \u201cpensamientos\u201d, pero no siempre lo logramos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En los seminarios italianos, Bion recomendaba a los participantes, de manera juguetona y sencilla, una actitud receptiva hacia sus pacientes del d\u00eda siguiente:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cSugiero esta posici\u00f3n en la que ustedes son vulnerables a cualquier cosa que les digan los sentidos: en la medida en que van mirando, comienzan a reducir la mirada y luego se preguntan por qu\u00e9 est\u00e1n actuando de esa manera. Ya he hablado de esto antes, como una situaci\u00f3n en la cual toda clase de pensamientos est\u00e1n volando alrededor\u2014 el paciente se libera de todos sus pensamientos, los que entonces, en mi imaginaci\u00f3n pict\u00f3rica, est\u00e1n revoloteando. Si puede estar muy abierto, entonces creo que hay una posibilidad de capturar algunos de esos pensamientos salvajes. Y si los deja alojarse en su mente no importa qu\u00e9 tan rid\u00edculos, tan est\u00fapidos, tan fant\u00e1sticos, entonces ah\u00ed puede haber una oportunidad de darles una mirada. El asunto es atreverse a tener tales pensamientos\u2014sin importarle si los debe tener o no\u2014y conserv\u00e1ndolos el tiempo suficiente para poder formular lo que son.\u201d (Bion 2005,\u00a0<i>The Italian Seminars<\/i>, Roma, 13 de julio, 1977)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>3.2 La actitud de la atenci\u00f3n disminuida<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el consultorio, con frecuencia nos rodea una multitud de sentimientos, fantas\u00edas, impulsos y acciones de nuestros pacientes, as\u00ed como nuestros propios pensamientos, a menudo con una abundancia que confunde. Es dif\u00edcil as\u00ed encontrar una especie de orden o sentido, y mantener nuestra capacidad de pensar. El esfuerzo de crear conexiones significativas falla muchas veces. Prefiero concentrarme en adoptar una actitud consciente de atenci\u00f3n disminuida y no tratar de retener o entender algo activamente. Por el contrario, permanezco muy pasivo como si la conversaci\u00f3n de los pacientes fuera una m\u00fasica de fondo. Puedo entonces sentir un afecto, tener una imagen, notar una sensaci\u00f3n f\u00edsica, o tan s\u00f3lo captar una palabra o un pensamiento que se verbaliza, o una idea sobre la que comienzo a pensar. Lo m\u00e1s crucial parece ser que m\u00e1s all\u00e1 de nuestras creencias te\u00f3ricas, estamos abiertos tambi\u00e9n a pensamientos y perspectivas propias que nos acompa\u00f1an en el tratamiento y nos pueden conectar con los pensamientos de nuestros analizados zumbando en el consultorio.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La analista infantil Anne Alvarez escribe sobre el poder ps\u00edquico de los \u201cpensamientos\u201d:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cUna mente es un vasto panorama de sentimientos-pensados y pensamientos-sentidos, los cuales est\u00e1n en permanente interacci\u00f3n mutua. Son din\u00e1micos y energ\u00e9ticos\u201d. (Alvarez 1998, p. 218 f.).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Yo adicionar\u00eda que este poder requiere, para aquietarse, un espacio ps\u00edquico definido, y a la vez, un espacio con horizonte.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>4. Espacio ps\u00edquico con horizonte<\/b><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>4.1 C\u00f3mo las ideas se vuelven aprehensibles: observaci\u00f3n infantil<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Incluso las primeras experiencias sensoriales \u2013 intrauterinas \u2013 son ac\u00fasticas y espaciales. Se supone que la experiencia espacial antecede a la experiencia de movimiento y sonidos. La experiencia espacial del infante en relaci\u00f3n con los primeros objetos, depende de la forma en que la madre lo sostenga, como tambi\u00e9n de la perspectiva de la mirada del beb\u00e9 a la madre, y la perspectiva de la mirada de la madre hacia el beb\u00e9.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Alvarez contribuye a esto: hay<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cnociones tales como la disponibilidad del objeto, su accesibilidad, aprehensibilidad, proximidad, y seguimiento perceptual\u2026 Las condiciones bajo las cuales los beb\u00e9s puedes alcanzar y agarrar objetos en un espacio tridimensional, pueden ser tambi\u00e9n relevantes a la pregunta de las condiciones bajo las cuales una idea puede volverse aprehensible\u201d. (Alvarez 1992, p. 77 f.)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para ilustrar el efecto de un cambio de perspectiva y de mirada entre la madre y el hijo, y la estructuraci\u00f3n del espacio ps\u00edquico por el movimiento, quiero describir un corto episodio de una observaci\u00f3n psicoanal\u00edtica de un infante<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Juan%20Carlos\/Desktop\/Conferencias%20Congresos\/TraduccionesFinales\/GustavBovensiepenFINAL.docx#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando se llev\u00f3 a cabo la observaci\u00f3n, Paul, el beb\u00e9, ten\u00eda seis semanas. Para ese momento, Paul y su madre no hab\u00edan encontrado todav\u00eda un ritmo sincronizado entre ellos, y ten\u00edan dificultades con la lactancia materna. Durante la observaci\u00f3n sucede la primera situaci\u00f3n satisfactoria de amamantamiento. La observadora escribe:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cCuando parec\u00eda que Paul hab\u00eda terminado y segu\u00eda chupando un poquito el pez\u00f3n de su madre, de manera so\u00f1olienta y juguetona, con los ojos cerrados, la madre le retira el pecho y de forma estricta dice: \u201c\u00a1As\u00ed no!\u201d. Lo levanta para sacarle los gases, palme\u00e1ndole la espalda r\u00e1pida y regularmente. Como no hay eructos, lo pone nuevamente al pecho. Paul vuelve a succionar un poco de nuevo pues no parece tener m\u00e1s hambre. Permanece all\u00ed sin moverse y mirando a la distancia. Saca la lengua repetidas veces. Parece hacer movimientos de succi\u00f3n. La madre se inclina, dentro del cambio visual de Paul y tambi\u00e9n le saca la lengua. Pareciera que ella quiere imitarle sus acciones, pero se ve torpe y tensa. Entonces levanta nuevamente a Paul y \u00e9l finalmente eructa. Ahora ella lo sostiene calmadamente en sus brazos. Es la primera vez que experimento esta situaci\u00f3n como relajada y pl\u00e1cida. Cuando estoy a punto de irme con una buena sensaci\u00f3n en el est\u00f3mago, Paul mira a su madre con una amplia sonrisa. Estoy sorprendida y a la vez, feliz y conmovida. La madre tambi\u00e9n parece bastante sorprendida. Es la segunda vez que \u00e9l est\u00e1 sonriendo, dice ella feliz y emocionada. Yo tambi\u00e9n me emociono con esta bella imagen de ellos dos, y me despido feliz. Me estaba vistiendo en el pasillo y alist\u00e1ndome para salir del apartamento, cuando sale la madre una vez m\u00e1s con Paul en los brazos y dice \u2018Gracias\u2019. Me siento un poco confundida pero luego experimento una mezcla de alivio y alegr\u00eda\u201d.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>4.2 La Mirada imaginal<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Durante la observaci\u00f3n de esta escena, un v\u00edvido intercambio de miradas tuvo lugar por primera vez entre Paul y su madre. Tanto la pareja de madre-hijo como quien observaba, experimentaron una profunda emoci\u00f3n y un sentimiento de felicidad. La gratitud de la madre puede haberse dirigido inconscientemente a la observadora porque ella\u00a0en el espacio de la madre, hab\u00eda asumido la funci\u00f3n de contenedora para Paul, y puedo observarlo con una mirada \u201cpensante\u201d, \u201cimaginal\u201d. La madre no hab\u00eda entendido sus primeros intentos \u2013 jugar con el pez\u00f3n cuando ya su hambre estaba satisfecha \u2013 establecer y explorar un espacio ps\u00edquico entre \u00e9l y su madre. Solamente cuando sac\u00f3 la lengua repetidas veces, pudo ella recibirlo e imitarlo. La observadora y el grupo del seminario pensaron primero que era una succi\u00f3n continuada (en un pecho imaginado); y quiz\u00e1s esto tambi\u00e9n fue cierto. Sin embargo hoy lo entiendo como una forma rudimentaria de un gesto mediante el cual Paul daba \u00e9nfasis a su mirada y le daba una perspectiva al espacio \u201cindefinido\u201d entre \u00e9l y su madre, movi\u00e9ndose hacia ella. De esta forma, el espacio \u201cindefinido\u201d se convirti\u00f3 en \u201cdefinido\u201d con la expresi\u00f3n facial atenta de la madre, como una definici\u00f3n de horizonte. Vladimir Nabokov comienza su autobiograf\u00eda con la frase: \u201cLa cuna se mec\u00eda encima del abismo\u201d.<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Juan%20Carlos\/Desktop\/Conferencias%20Congresos\/TraduccionesFinales\/GustavBovensiepenFINAL.docx#_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0S\u00f3lo cuando la madre sostiene al ni\u00f1o en la distancia \u201ccorrecta\u201d, el espacio indefinido se vuelve definido para que la imaginaci\u00f3n pueda tener lugar. La ansiedad puede as\u00ed reducirse. Virginia Woolf (2002) describe como puede ser de amenazadora la perspectiva del ni\u00f1o en un espacio aparentemente ilimitado:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cMe parece que un ni\u00f1o debe tener un foco curioso; ve una pelota de aire o una concha de manera muy diferenciada; todav\u00eda veo las pelotas, azules y p\u00farpuras, y las rugosidades de las conchas; pero estos puntos est\u00e1n encerrados en vastos espacios vac\u00edos. \u00a1Qu\u00e9 tan largo era por ejemplo el espacio debajo de la mesita del cuarto de los ni\u00f1os! Todav\u00eda lo veo como un gran espacio negro con el mantel colgando en pliegues en la distancia\u2026 El cuarto de ni\u00f1os de noche tambi\u00e9n era vasto. En invierno, me deslizaba frente a la cama para mirar el fuego. Me pon\u00eda muy ansiosa de ver que el fuego estaba bajo, porque me aterraba quemarme una vez estuviera en la cama. Le tem\u00eda a esa llamita vacilante en las paredes\u2026miraba y miraba y no pod\u00eda dormir, y para poder tener compa\u00f1\u00eda, dec\u00eda \u2018\u00bfQu\u00e9 dijiste, Nessa?\u2019 aunque ella estuviera durmiendo, para despertarla y o\u00edr la voz de alguien\u201d (p. 90\/91).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La imaginaci\u00f3n del ni\u00f1o se prende por la \u201cllamita vacilante en las paredes\u201d. Y esto produce miedo cuando el ni\u00f1o se siente solo con ellas en un cuarto inmenso, al que experimenta sin horizonte, sin contraparte humana.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>5. El estado anal\u00edtico de la consciencia como una mentalidad de juego y de inversi\u00f3n en la perspectiva.<\/b><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>5.1 Estado de juego de la consciencia del paciente<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Winnicottexpres\u00f3 la comprensi\u00f3n de la consciencia de la pareja anal\u00edtica como una consciencia de juego, en su famosa afirmaci\u00f3n:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00ab<i>La psicoterapia tiene lugar en la superposici\u00f3n de las dos \u00e1reas de juego, la del paciente y la del terapeuta. La psicoterapia tiene que ver con dos personas que juegan juntas\u201d<\/i>\u00a0(Winnicott 1971 p. 37).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El analista norteamericano Frankel describe (para el an\u00e1lisis de adultos) que seg\u00fan el grado de regresi\u00f3n del paciente y su confianza creciente, podemos referirnos a un estado de juego de la consciencia del paciente que puede ayudarle a amplificar hechos espec\u00edficos de su experiencia (p. 1421). Sin entrar en detalles, podemos decir ahora que hay una gran similitud estructural entre la consciencia del juego y la consciencia del sue\u00f1o \u2013 la forma en que el pensamiento inconsciente est\u00e1 organizado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si tomamos en serio el car\u00e1cter intersubjetivo de la situaci\u00f3n anal\u00edtica, hay por analog\u00eda con el di\u00e1logo madre-hijo, condiciones invertidas de interpretaci\u00f3n y significado: Yo, el terapeuta, soy el beb\u00e9 que todav\u00eda no entiende el \u201clenguaje\u201d del paciente, el significado de sus afirmaciones, pero que las tiene que aprender arduamente. Por tanto es muy tentador usar m\u00e1s bien nuestro \u201cconocimiento\u201d, incluso si no es aun concebible en im\u00e1genes y s\u00edmbolos arquet\u00edpicos que denominen lo que no puede ser accesible, dif\u00edcil de soportar o confuso. Esto puede conducir a interpretaciones prematuras o a la adaptaci\u00f3n del analizando al lenguaje del analista. Una actitud anal\u00edtica como la consciencia del juego podr\u00eda ser protectora contra la dominaci\u00f3n del conocimiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un aspecto que resulta tambi\u00e9n de la mentalidad de juego de la pareja anal\u00edtica es aquel de la capacidad de respuesta del terapeuta: \u00bfQu\u00e9 derecho tenemos como terapeutas a ser activos, incluso expresivos, o distantes, en t\u00e9rminos de la atenci\u00f3n flotante para conservar una presencia emocional receptiva? Una mentalidad de juego tambi\u00e9n permite una mayor simetr\u00eda en la actividad de los dos participantes de la pareja anal\u00edtica. No pretendo negar la asimetr\u00eda estructural de la situaci\u00f3n anal\u00edtica. Como terapeuta infantil estoy familiarizado con la necesidad de una mayor actividad e incluso iniciativa, por parte del terapeuta, y aunque de manera distinta, esto tambi\u00e9n aplica al trabajo anal\u00edtico con adultos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>5.2 El analista (Junguiano) como \u00abobjeto animado\u00bb<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como terapeutas necesitamos un cierto grado de deleite jugando con objetos, pensamientos, fantas\u00edas. Es aqu\u00ed donde yo ubico primordialmente el significado de amplificaci\u00f3n e imaginaci\u00f3n activa y otros m\u00e9todos junguianos: En primer lugar, el contenido del \u201cmaterial\u201d no es importante sino el hecho que nos mantenga el entusiasmo como analistas, que nuestros pacientes puedan experimentarnos como \u201cseres pensantes\u201d, es decir, asibles como \u201cobjetos animados\u201d (Alvarez 2001), una experiencia que muchos de ellos no pudieron tener en su infancia. Esta perspectiva o actitud juguetona tambi\u00e9n la plantea el psicoanalista israel\u00ed Bitan (2012) quien considera que el car\u00e1cter l\u00fadico de la situaci\u00f3n psicoanal\u00edtica que se da en las \u201cpsiques\u201d del terapeuta y del paciente, puede darse en una especie de coexistencia pac\u00edfica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Bitan escribe:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00abYo sugiero que la matriz intersubjetiva se basa en relaciones de juego entre opuestos que ya no pueden verse como contradictorios sino m\u00e1s bien como entrelazados. La situaci\u00f3n terap\u00e9utica es explorada como un intento de crear un espacio de juego en el que el paciente y el terapeuta no son dos entidades distintas y exclusivas sino m\u00e1s bien \u201ccoexistiendo pac\u00edficamente\u201d(Bitan 2912, p. 30).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta relaci\u00f3n de coexistencia juguetona es para m\u00ed una actitud muy atractiva por cuanto facilita el cambio de mirada cuando nuestro pensamiento junguiano est\u00e1 demasiado atrapado en una psicolog\u00eda de opuestos. La simetr\u00eda juguetona de perspectivas se hace m\u00e1s evidente cuanto m\u00e1s nos concentremos en la corriente inconsciente de pensamientos, \u00a0en el pensamiento inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>6. La organizaci\u00f3n del pensamiento inconsciente.<\/b><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>6.1 Los bloques de construcci\u00f3n de Peter son objetos evocadores<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para m\u00ed, el pensamiento inconsciente es como el fluir de un r\u00edo que altera las orillas y las m\u00e1rgenes de nuestra consciencia de manera que se convierte en movimientos permanentes, caracter\u00edsticos de la orilla, la topograf\u00eda, el \u201cpaisaje de complejos\u201d (Kast 1990) por la fuerza del agua. El pensamiento inconsciente como una interpretaci\u00f3n de nuestro mundo, ocurre en nosotros de manera permanente, y las posibilidades de dise\u00f1o, de formas, son potencialmente infinitas. Esto es lo quiere decir Bollas cuando afirma que cualquiera de nosotros es secretamente un novelista, compositor, pintor, bailar\u00edn. Por medio del lenguaje, del sonido, de la imagen y el movimiento, componemos miles de pensamientos inconscientes sobre el mundo en el que vivimos (cf. Bollas 2009).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cualquier objeto de nuestro mundo exterior se convierte en un \u201cobjeto evocador\u201d, lo que significa que cualquier objeto corriente puede potencialmente desencadenar recuerdos y procesos inconscientes. Los bloques de construcci\u00f3n en mi consultorio (cf. El juego de Peter) son especialmente adecuados por su forma geom\u00e9tricamente clara y abstracta \u2013 \u201cvac\u00eda\u201d \u2013 para evocar, recibir y desarrollar los pensamientos inconscientes que se proyectan sobre el mundo exterior.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Con base en la evaluaci\u00f3n cient\u00edfica de informes grabados de tratamientos psicoanal\u00edticos (cf. ESGUT\/IPA<a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Juan%20Carlos\/Desktop\/Conferencias%20Congresos\/TraduccionesFinales\/GustavBovensiepenFINAL.docx#_ftn3\">[3]<\/a>), se puede demostrar c\u00f3mo el inconsciente receptivo del terapeuta toma el inconsciente del paciente y organiza este material como pensamiento inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>6.2 Las muchas l\u00f3gicas del pensamiento inconsciente<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Freud asumi\u00f3 una l\u00f3gica serial, una l\u00f3gica de secuencia del pensamiento inconsciente que puede darle forma y significado a las incoherentes y vol\u00e1tiles asociaciones verbales. Yo considero que el pensamiento inconsciente no sigue exclusivamente una l\u00f3gica serial. Probablemente hay muchos principios organizacionales diferentes del inconsciente de los cuales conocemos s\u00f3lo una parte muy peque\u00f1a. El pensamiento inconsciente en im\u00e1genes, esto es, aquello que es tan importante para nosotros los junguianos, no sigue b\u00e1sicamente una l\u00f3gica serial sino m\u00e1s bien una l\u00f3gica espacial y una l\u00f3gica de mirada a la cual har\u00e9 referencia luego. La relaci\u00f3n compensatoria del inconsciente con la consciencia no es tampoco una l\u00f3gica serial, ni tampoco es el aspecto prospectivo final del inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando nos referimos al inconsciente del terapeuta, estoy seguro que las proyecciones del paciente en nuestra psique no s\u00f3lo se organizan de la manera en que le ocurre al paciente sino tambi\u00e9n en la forma en que nuestros\u00a0pensamientos y fantas\u00edas\u00a0se organizan inconscientemente en nuestra propia psique. Mi sue\u00f1o de la lucha por el cuarto de tr\u00e1nsito en la sesi\u00f3n con Peter, puede ser un ejemplo de esto. La met\u00e1fora del contenedor de la psique de Bion es plausible y \u00fatil cl\u00ednicamente, pero sobrecarga el car\u00e1cter receptivo y pasivo de la psique del analista. Es m\u00e1s bien una actitud anal\u00edtica pero no un modelo organizacional del pensamiento inconsciente. Lo mismo aplica para la met\u00e1fora del \u201ccontagio\u201d en \u201cLa psicolog\u00eda de la transferencia\u201d de Jung (Jung CW 16). M\u00e1s all\u00e1 del ciclo de proyecci\u00f3n o identificaci\u00f3n proyectiva como un modo de comunicaci\u00f3n inconsciente, reaccionamos como terapeutas \u2013 dentro del campo de la transferencia y contratransferencia \u2013 independientemente de nuestra propia manera de pensar y organizar los contenidos inconscientes. \u00c9sta ser\u00eda una perspectiva m\u00e1s amplia para alterar creativamente el conjunto intersubjetivo, el espacio ps\u00edquico de la pareja anal\u00edtica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>7. El sitio imaginal como el tercero: la mirada desde la ventana<\/b><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>7.1 Una historia de la mirada en el arte: La visualizaci\u00f3n de las im\u00e1genes mentales.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En una obra fascinante, el historiador del arte y cient\u00edfico cultural Hans Belting (2008), desarrolla la historia de la mirada occidente-oriente basada en el ejemplo del descubrimiento de la perspectiva del arte en el renacimiento. Muestra que \u201cla perspectiva del arte [en el renacimiento], se bas\u00f3 en la teor\u00eda del origen \u00e1rabe, la teor\u00eda matem\u00e1tica de las l\u00edneas de visi\u00f3n y la geometr\u00eda de la luz\u201d (p. 9) del matem\u00e1tico \u00e1rabe Alhazen, quien vivi\u00f3 en el siglo XI y cuyos escritos sobre la \u00f3ptica y la filosof\u00eda no fueron conocidos y valorados sino hasta la Alta Edad Media. Belting hace \u00e9nfasis que \u201cen la teor\u00eda \u00e1rabe de la visi\u00f3n, se concedi\u00f3 un monopolio a la luz sin im\u00e1genes mientras que las im\u00e1genes fueron relegadas solamente al \u00e1rea mental\u201d (p. 11), lo que significa que eran im\u00e1genes visualizadas que \u2013 por variadas razones \u2013 no eran expuestas. Esta teor\u00eda \u00e1rabe de la visi\u00f3n se expres\u00f3 en formas geom\u00e9tricas, basadas estrictamente en las matem\u00e1ticas, esto es, de los muquarnas, y en las rejas de las ventanas del maschrabiyya. El espacio potencial para las im\u00e1genes mentales en esta pr\u00e1ctica imaginal determinada culturalmente, abstracta, establecida matem\u00e1tica y geom\u00e9tricamente, parece ser indefinidamente vasta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La alteraci\u00f3n de la pr\u00e1ctica imaginal, el \u201csalto cu\u00e1ntico [del renacimiento],\u00a0 fue el que trajo la mirada y con ella, al sujeto que mira a la imagen. Es hist\u00f3ricamente fascinante en arte que una teor\u00eda \u00e1rabe de la mirada con sus abstracciones geom\u00e9tricas, fuera concebida en el pensamiento occidental, contra su sentido original, en una teor\u00eda imaginal que hace la mirada humana el centro de cualquier percepci\u00f3n y la registre en im\u00e1genes\u201d (Belting2008 p. 12). Esta mirada le da al sujeto una posici\u00f3n en el espacio, y la perspectiva desde la cual vemos una imagen, determina nuestra relaci\u00f3n con la imagen y viceversa: Una imagen nos mira o no nos mira<b>.\u00a0<\/b>Recuerdo al beb\u00e9 Paul a quien ya me refer\u00ed y la importancia de la perspectiva desde la cual el infante ve a su madre y se posiciona frente a ella. Con la invenci\u00f3n de la perspectiva en arte, la mirada hacia afuera desde la ventana, las llamadas ventanas para ver, y la significaci\u00f3n del horizonte, adquieren una gran importancia en la pintura del arte occidental y contin\u00faan siendo populares hasta el comienzo del siglo XIX. La met\u00e1fora de la ventana en el arte de la pintura abri\u00f3 la mirada del sujeto hacia el afuera, en un mundo que de hecho ofrece y visualiza de manera imaginativa una visi\u00f3n del interior. La met\u00e1fora de la ventana que abre una mirada hacia el alma humana, se origina desde el momento en que se descubri\u00f3 la perspectiva.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Voy a presentar ahora una an\u00e9cdota en la que tambi\u00e9n nos referimos a la visi\u00f3n de las ventanas que nos conduce a la emergencia del \u201ctercero\u201d en la situaci\u00f3n anal\u00edtica y con ello, a la animaci\u00f3n de mi propio espacio ps\u00edquico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>7.2 Viviendo en un mundo interno cerrado<\/em> (claustrum)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El Sr. W., un ingeniero exitoso profesionalmente, a comienzo de sus cincuenta a\u00f1os, sufr\u00eda principalmente por experimentar unos retraimientos ps\u00edquicos debido a conflictos o por estados de total aislamiento en los que no pod\u00eda pensar, sentir ni hablar. El Sr. W. estaba plenamente convencido que era incapaz de dar amor. Cuando pensaba que lo criticaban, como \u00e9l expres\u00f3, se sent\u00eda \u201caniquilado\u201d. Inconscientemente parec\u00eda tener miedo de que yo pudiera descubrir qu\u00e9 tan tramposo, farsante y destructivo era en realidad, que alguien pudiera de hecho entrar en su espacio de retraimiento. De una parte, experimentaba este espacio como una prisi\u00f3n de la cual no pod\u00eda escapar; de otra, se sent\u00eda seguro en ella. Al inicio del an\u00e1lisis, me dijo una vez que la situaci\u00f3n m\u00e1s c\u00f3moda y m\u00e1s segura para \u00e9l era cuando iba manejando su carro con las ventanas cerradas, emitiendo ventosidades y sinti\u00e9ndose incre\u00edblemente bien con su propio hedor. Este sentimiento agradable aumentaba incluso cuando miraba a otros conductores en sus carros, que no estaban tan bien y no ten\u00edan idea de lo c\u00f3modo que \u00e9l iba en su carro. En una visi\u00f3n post Kleiniana, podr\u00edamos reconocer f\u00e1cilmente esta fantas\u00eda como una variaci\u00f3n de la \u201cvida en el\u00a0<i>claustrum<\/i>\u201d (Meltzer 1992), la identificaci\u00f3n inconsciente de una parte de la personalidad con el espacio anal interno de la madre. En t\u00e9rminos de Erich Neumann (1974), los arquetipos femeninos del inconsciente de este paciente, viv\u00edan aprisionados en la identificaci\u00f3n con un aspecto hostil-a-la-vida del car\u00e1cter negativo fundamental de la Gran Madre.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por mucho tiempo, el Sr. W. us\u00f3 el an\u00e1lisis para quejarse de los conflictos con su esposa y en especial, para hablar de su actividad profesional. Muy rara vez sent\u00ed que pod\u00eda penetrar directamente a su mundo interno y a sus sentimientos. Algunas veces, comunicaba muy brevemente fragmentos s\u00e1dico-agresivos o fragmentos de fantas\u00edas sexuales que yo no pod\u00eda entender desde el contexto de la sesi\u00f3n y de los que no pod\u00edamos entonces hablar. Experiment\u00e9 estos fragmentos de fantas\u00edas como piezas violentas que estallaban desde otro mundo. Ambos tend\u00edamos inconscientemente a \u201chacerlos difusos\u201d de inmediato y en consecuencia, no pod\u00edamos tener acceso a ellos. El paciente no pod\u00eda fantasear ni contar ning\u00fan sue\u00f1o. A menudo permanec\u00eda all\u00ed en un silencio duradero y parec\u00eda estar fuera de mi alcance; cuando yo lo abordaba al respecto, dec\u00eda que estaba ocupado pensando en un problema t\u00e9cnico que ten\u00eda en el trabajo. Yo ca\u00eda en cuenta que entonces me hab\u00eda distra\u00eddo en mi propio mundo o me iba a la deriva en un estado de resignaci\u00f3n. Luego yo fijaba mi mirada en un \u00e1rbol muy lindo que ten\u00eda frente a la ventana<b>.\u00a0<\/b>Disfrutaba el fuerte contraste de las ramas, el juego de la luz en las hojas en distintos momentos del d\u00eda, las estructuras y colores que cambiaban con las estaciones o el ajetreo y bullicio de una familia de ardillas que viv\u00edan en el \u00e1rbol.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><em>7.3 El \u00e1rbol frente a mi ventana como el tercero imaginario<\/em> (mundus imaginalis)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el tercer a\u00f1o del tratamiento ocasionalmente ocurr\u00eda que mientras el Sr. W. estaba silencioso acostado en el sof\u00e1 y yo trataba de contactarme con \u00e9l, mencionaba\u00a0 que estaba ocupado percibiendo (era invierno) figuras geom\u00e9tricas en las ramas del \u00e1rbol, y a menudo ve\u00eda especialmente tri\u00e1ngulos is\u00f3sceles<b>.\u00a0<\/b>Yo le dec\u00eda entonces que quiz\u00e1s estaba geometrizando sus pensamientos y fantas\u00edas para hacerlas m\u00e1s aprehensibles pero a la vez, le explicaba que yo entend\u00eda esto como una resistencia, como una evasi\u00f3n del espacio anal\u00edtico, como una evasi\u00f3n de sus fantas\u00edas y sentimientos para evitar as\u00ed hablar de ellas. Y yo pensaba, sin decirlo: ahora incluso \u00e9l comienza a medir el inmenso \u00e1rbol en su pensamiento. \u00c9l reconoc\u00eda mi t\u00e9rmino \u201cgeometrizaci\u00f3n\u201d de los pensamientos, y lo aprobaba, sin comentarios. Despu\u00e9s, el Sr. W. hablaba del \u00e1rbol una y otra vez, describiendo c\u00f3mo comenzaba a cambiar con la primavera \u2013 era como estar hablando con un viejo amigo; cuando al comienzo del oto\u00f1o<b>\u00a0<\/b>las hojas hab\u00edan crecido completamente, lament\u00f3 que las ramas ya no pudieran verse y por tanto, ya no pudiera \u201cgeometrizar\u201d sus fantas\u00edas. Entre estos comentarios sobre el \u00e1rbol, el Sr. W. dormitaba de manera repetida. En esas situaciones, comenz\u00f3 a tener sue\u00f1os y tuvo \u201cuna cantidad de fantas\u00edas\u201d, las cuales desafortunadamente no pod\u00eda verbalizar, y sin embargo, comenzaron a despertarle un gran inter\u00e9s. Con base en esta condici\u00f3n de somnolencia en el an\u00e1lisis, pudo ver m\u00e1s all\u00e1 de su prisi\u00f3n anal interna, mirarla como si fuera una ventana enrejada, el maschrabiyya, y descubrir el mundo dentro de s\u00ed mismo, escondido, a\u00fan incomprensible y sin embargo, lleno de vida. Al igual que partes de \u00e9l estaban encerradas en el\u00a0<i>claustrum<\/i>\u00a0anal, \u00e9l se sent\u00eda a la vez dejado por fuera de su mundo vivo. Tanto su mirada como la m\u00eda ten\u00edan un punto de vista casi id\u00e9ntico (yo me sentaba cerca, detr\u00e1s del sof\u00e1), pero estas miradas se encontraban con diferentes perspectivas ps\u00edquicas acerca de\u00a0 las ramas de los \u00e1rboles: El\u00a0<i>claustrum<\/i>\u00a0proyectado en el \u00e1rbol en forma de fantas\u00edas geometrizadas del Sr. W., y mis esfuerzos por permanecer ps\u00edquicamente vivo, se encontraban en el \u00e1rbol. De esta manera, el \u00e1rbol se convirti\u00f3 en el lugar del encuentro intersubjetivo en t\u00e9rminos del\u00a0<i>mundus imaginalis\u00a0<\/i>(H. Corbin). Se volvi\u00f3 el sitio imaginal, en la funci\u00f3n del tercero en el sentido de hacer posible un cambio o una inversi\u00f3n de perspectiva. Cuando yo estoy encerrado en m\u00ed mismo, a la vez estoy cerrado al afuera. Posibilitar una y otra vez un cambio de mirada para obtener un cambio de perspectiva, es parte de nuestro trabajo anal\u00edtico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al igual que las asombrosamente bellas muquarnas, y las rejas de las ventanas del maschrabiyya, la forma pura, la estructura de las ramas del \u00e1rbol con y sin hojas, tienen un gran poder imaginativo. De la misma manera, la simple construcci\u00f3n abstracta de bloques ha tenido siempre un gran poder imaginativo como objetos evocativos tanto para m\u00ed como para muchos de mis pacientes peque\u00f1os. Pienso que las formas \u201c vac\u00edas\u201d o el juego de luces y sombras, activan las m\u00e1s tempranas experiencias de percepci\u00f3n visual, y adem\u00e1s, es muy probable que otras modalidades como la voz y el movimiento,\u00a0 desempe\u00f1en una parte central en las primeras pre-concepciones del pensar y del fantasear.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>8. Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si tomamos seriamente la idea de la matriz intersubjetiva como un espacio ps\u00edquico completo, el trabajo anal\u00edtico nos exige estar dispuestos a cambiar nuestra mirada, estar dispuestos a jugar de manera flexible con diferentes perspectivas. He intentado mostrar varias perspectivas, m\u00e1s all\u00e1 de las bien conocidas como consciente\/inconsciente, y sobre todo, me he centrado en el concepto de espacio ps\u00edquico: su accesibilidad\/inaccesibilidad, su finitud\/infinitud, la perspectiva contraria como una expresi\u00f3n de la mentalidad de juego de la pareja ps\u00edquica, la organizaci\u00f3n no lineal del pensamiento inconsciente y, finalmente, la mirada hacia el exterior del consultorio como un lugar imaginal en la funci\u00f3n del tercero, para la pareja anal\u00edtica. Yo creo que cuanto m\u00e1s capaces seamos de un cambio sorpresivo de mirada o de perspectiva, m\u00e1s se facilitar\u00e1 el desarrollode la funci\u00f3n trascendente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>9. Bibliograf\u00eda<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Alvarez, A. (1998):\u00a0<i>Failures to link: attacks or defects? Some questions concerning the thinkability of Oedipal and pre-Oedipal thoughts<\/i>. J. Child Psychothp<i>. 24 (2): 213 &#8211; 231<\/i><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Alvarez, A. (1992):\u00a0<i>Live Company.\u00a0<\/i>London: Routledge<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Bachelard, G. (1987):\u00a0<i>Poetik des Raumes<\/i>. Frankfurt a.M.: Fischer Taschenbuch Verlag<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Belting, H. (2008):\u00a0<i>Florenz und Bagdad. Eine west\u00f6stliche Geschichte des Blicks<\/i>\u00a0M\u00fcnchen: C.H. Beck<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Bion, W.R. (2005):\u00a0<i>The Italian Seminars<\/i>, London: Karnac<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Bitan, S. (2012): \u00ab<i>Winnicott and Derrida: Development of logic of play\u00bb<\/i>. Int J Psychoanal 93:29-51<i><\/i><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Bollas, Ch. (2009):\u00a0<i>The Infinite Question. Routledge<\/i>, London: Routlegde<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">ESGUT: European Study Group for Unconscious Thinking (IPV\/IPA)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Frankel, J. (2011):\u00a0<i>\u00abThe analytic state of consciousness as a form of play and a foundational transference\u00bb<\/i>. Int J Psychoanal 92: 1411-1436<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Huizinga, J. (1956):\u00a0<i>Homo ludens<\/i>. Vom Ursprung der Kultur im Spiel., Reinbek b. Hamburg: Rowohlt<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C.G. (1946) \u00abPsychologie der \u00dcbertragung\u00bb, GW 16<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung, C.G. (1955\/56): Mysterium Coniunctionis. GW 14\/1<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Kast (1990).\u00a0<i>Die Dynamik der Symbole. Grundlagen der Jungschen Psychotherapie<\/i>.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Olten u. Freiburg: Walter<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Meltzer, D. (1992):\u00a0<i>The Claustrum. An Investigation of Claustrophic Phenomena<\/i>. The Clunie Press<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Neumann, E. (1974):\u00a0<i>Die Grosse Mutter<\/i>. Olten und Freiburg: Walter-Verlag<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ogden, Th.H. (2004):\u00a0<i>Gespr\u00e4che im Zwischenreich des Tr\u00e4umens.<\/i>\u00a0Giessen: Psychosozial Verlag (Conversations at the Frontier of Dreaming. Jason Aronson Inc. 2001)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Reichert, K. (2012): \u00abVorbemerkung\u00bb zu\u00a0 V. Woolf,\u00a0<i>Augenblicke des Daseins. Autobiographische Skizzen<\/i>.\u00a0 Deutsch von B. Walitzek, Frankfurt a.M.: S Fischer<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Winnicott, D.W. (1971):\u00a0<i>Playing and Reality<\/i>. London: Tavistock Publications Ltd.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Woolf \u00a0V. (2002):\u00a0<i>Moments of Being: Autobiographical Writings of Virginia Woolf<\/i>. Edited by J. Schulkind. London: Pimlico edition 2002 (Random House)<\/h4>\n<div style=\"text-align: center;\"><strong>Notas de pie de p\u00e1gina<\/strong><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Juan%20Carlos\/Desktop\/Conferencias%20Congresos\/TraduccionesFinales\/GustavBovensiepenFINAL.docx#_ftnref1\">[1]<\/a>Agradezco a mi colega, Sra. Julia Hillen, el \u00a0permitirme citar de su informe de observaci\u00f3n infantil.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Juan%20Carlos\/Desktop\/Conferencias%20Congresos\/TraduccionesFinales\/GustavBovensiepenFINAL.docx#_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0Esta bella sugerencia se la debo a AngelicaL\u00f6we.<\/h4>\n<div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><a title=\"\" href=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Juan%20Carlos\/Desktop\/Conferencias%20Congresos\/TraduccionesFinales\/GustavBovensiepenFINAL.docx#_ftnref3\">[3]<\/a>ESGUT:\u00a0<i>European Study Group for Unconscious Thinking<\/i>\u00a0(IPV\/IPA). Grupo de Estudio Europeo sobre el Pensamiento Inconsciente (IPV\/IPA) (N. de T.)<\/h4>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>GUSTAV BOVENSIEPEN \u00a0 Gustav Bovensiepen, MD, Colonia, Alemania. Analista junguiano de adultos, ni\u00f1os y adolescentes, se form\u00f3 en el Instituto Jung de Berl\u00edn. 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Autor de numerosos trabajos cl\u00ednicos y premio ganador de dos premios anal\u00edticos y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-proceso-analitico-como-un-juego-de-perspectivas-cambiantes-en-el-analista-bovensiepen-copenhague\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4476","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4476","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4476"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4476\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4480,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4476\/revisions\/4480"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}