{"id":4388,"date":"2015-04-11T21:56:30","date_gmt":"2015-04-11T21:56:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/?p=4388"},"modified":"2023-11-18T15:12:49","modified_gmt":"2023-11-18T15:12:49","slug":"el-proceso-de-analisis-james-hall","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-proceso-de-analisis-james-hall\/","title":{"rendered":"El Proceso de An\u00e1lisis &#8211; James Hall"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">James A. Hall<\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-4205\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/librohall.jpg\" alt=\"librohall\" width=\"211\" height=\"328\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>James Hall (1934-2013) se gradu\u00f3 de la <span style=\"color: #222222;\">Southwestern Medical School<\/span>\u00a0en 1961.\u00a0Realiz\u00f3\u00a0una residencia en psiquiatr\u00eda en la Duke Medical School.\u00a0En 1968, se traslad\u00f3 a Zurich, Suiza, para entrenarse como psicoanalista junguiano en el Instituto C.G. Jung &#8211; gradu\u00e1ndose en 1972. Autor de siete libros en el campo de la psicolog\u00eda junguiana, uno de ellos traducido al espa\u00f1ol,\u00a0La experiencia Junguiana: An\u00e1lisis\u00a0e\u00a0Individuaci\u00f3n.\u00a0<span style=\"color: #222222;\">Muri\u00f3 en Texas, despu\u00e9s de vivir durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os con el s\u00edndrome \u00ablocked-in\u00bb como el resultado de un golpe en 1991.\u00a0<span style=\"color: #222222;\">El siguiente documento corresponde al cap\u00edtulo 5 de este \u00faltimo libro\u00a0<\/span><span style=\"color: #222222;\">(1995), Santiago de Chile: Editorial Cuatro Vientos, pp. 80-82. Fue tomado de la p\u00e1gina Script.<\/span><\/span><\/em><\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>__________________________________________________<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Es dif\u00edcil describir el curso real del an\u00e1lisis. Como el proceso de la individuaci\u00f3n propiamente tal, puede parecer un meandro, ese intrincado motivo de decoraci\u00f3n que sugiere los inesperados e imprevisibles recovecos de un laberinto. El curso del an\u00e1lisis, como el curso de la vida misma, est\u00e1 cambiando continuamente de acuerdo con la impredecible aparici\u00f3n de nuevas y originales formas de ser.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta apertura a posibilidades nuevas y creativas es la esencia del an\u00e1lisis. Tambi\u00e9n puede ser atemorizante para un ego neur\u00f3tico que mientras profesa querer la libertad de ser \u00e9l mismo, descubre que la libertad se encuentra en el espacio protegido del an\u00e1lisis. El analista no hace ninguna exigencia de que uno se comporte en una forma determinada. Se es libre de hablar del presente o el pasado, del mundo interior o del mundo cotidiano. Lo que <em>s\u00ed<\/em> es atemorizante para muchos analizados es que esta libertad los revele tal como son, sin sus t\u00edpicas ilusiones protectoras pero aprisionadoras acerca de s\u00ed mismos o de los dem\u00e1s.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como lo mencionamos anteriormente, en casi todos los casos esto es una angustia de sombra, miedo a que la sombra, esa \u00aboscura\u00bb faceta apenas conocida por el ego, se revele de pronto como el n\u00facleo de la personalidad. Esto en realidad no puede suceder, ya que los contenidos de la sombra son simplemente aspectos de uno mismo que podr\u00edan haber estado alojados en el ego o en la <em>persona,<\/em> pero fueron relegados a la sombra porque eran inaceptables para el ego, seg\u00fan su propio juicio, en el momento en que surgieron los impulsos-sombra. La integraci\u00f3n de la sombra, que significa reclamar aspectos de uno mismo que estaban \u201cperdidos<sup>\u201d<\/sup>, inevitablemente enriquece al ego.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un hombre en psicoterapia de grupo, casado y con hijos maduros, estaba aterrado de admitir ante su grupo que sent\u00eda atracci\u00f3n sexual hacia una de las mujeres del grupo. Tan pronto como confes\u00f3 la \u00abterrible\u00bb verdad, se puso rojo como tomate, hundi\u00f3 la cara entre las manos y se encogi\u00f3 en su silla, esperando la desaprobaci\u00f3n masiva de los otros miembros. En cambio, la mujer por la que sent\u00eda atracci\u00f3n sexual estaba encantada de que la encontrara deseable, mientras que los dem\u00e1s consideraron sus sentimientos perfectamente normales.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Mientras descubr\u00eda gradualmente su rostro, enfrent\u00e1ndose a las reacciones del grupo, en vez de sepultarse en sus fantas\u00edas sobre la desaprobaci\u00f3n de ellos, pudo modificar hasta cierto punto su excesivo y primitivo juicio negativo sobre s\u00ed mismo. Su autocr\u00edtica negativa por tener sentimientos sexuales normales se conectaba en su mente con un padre punitivo y moralista, aunque su experiencia del padre difer\u00eda incluso de la experiencia de su hermano, quien en la adolescencia se hab\u00eda rebelado contra el padre, en tanto que este hombre hab\u00eda permanecido subordinado a su imagen del padre.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El impredecible proceso del an\u00e1lisis es conflictivo para la l\u00f3gica de la mente consciente, la cual preferir\u00eda que las dificultades de la personalidad pudieran abordarse como problemas por resolver. La expectativa de que el proceso \u2014hondamente inconsciente\u2014 de crecimiento de la psique pueda ser manejado con la actitud de un mec\u00e1nico de autom\u00f3viles, es s\u00f3lo una com\u00fan equivocaci\u00f3n de lo que es el an\u00e1lisis. La psique es un organismo vivo, y la interacci\u00f3n con ella es como dialogar con otra personalidad, la cual puede incluso hablar otro lenguaje. Una nueva complicaci\u00f3n en el an\u00e1lisis se presenta cuando el paciente se autocritica por su incapacidad para comprender y corregir de inmediato las \u00e1reas problem\u00e1ticas una vez identificadas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Influenciar nuestros propios procesos psicol\u00f3gicos es en verdad tan complejo como aprender otro idioma, donde cabe esperar comprensiones aproximadas, errores de pronunciaci\u00f3n y deslices embarazosos. Ser demasiado autocr\u00edtico es un componente b\u00e1sico de la neurosis. Pero la revelaci\u00f3n de esta actitud la hace accesible al campo transformativo del an\u00e1lisis y resulta ser m\u00e1s una causa de regocijo que de depresi\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Primer Paso: Autoexamen<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El proceso de an\u00e1lisis avanza por el sencillo expediente de examinar con m\u00e1xima honradez el material que surge de la vida cotidiana del paciente, de su historia pasada, de sus sue\u00f1os y de la interacci\u00f3n de transferencia-contratransferencia (T\/CT) con el analista. Como fundamento de todo el proceso est\u00e1 la continua presi\u00f3n del S\u00ed Mismo arquet\u00edpico para mover al ego a trav\u00e9s del proceso de individuaci\u00f3n. Las condiciones limitantes del an\u00e1lisis a\u00edslan eficazmente esta exploraci\u00f3n de repercusiones inmediatas en el mundo cotidiano.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando se est\u00e1 en an\u00e1lisis, uno se conduce como antrop\u00f3logo de s\u00ed mismo, barajando novedosas teor\u00edas en cuanto al significado de la propia conducta. La auto-observaci\u00f3n anal\u00edtica, incluso con la ayuda del analista, requiere a la vez valor moral y perceptividad, ingredientes esenciales para trabajar con \u00e9xito en el an\u00e1lisis.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Segundo Paso: Compasi\u00f3n por Uno Mismo<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La observaci\u00f3n \u00abantropol\u00f3gica\u00bb neutral de uno mismo evita la inmediata autocr\u00edtica excesiva, componente central de la actitud neur\u00f3tica. Pero la autocr\u00edtica no debe ser evitada por ning\u00fan motivo, simplemente debe madurarse. La autocr\u00edtica primitiva es dura y prejuiciada, divide el mundo en personas buenas y malas (siendo nuestro ser secreto por lo general una de las personas malas). El resultado de tan severa autocr\u00edtica es una demarcaci\u00f3n excesivamente r\u00edgida entre ego y sombra.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El ant\u00eddoto para una autocr\u00edtica severa y neur\u00f3tica es una actitud compasiva hacia uno mismo. Aunque en apariencia es lo m\u00e1s natural del mundo, esto es extremadamente dif\u00edcil para muchas personas neur\u00f3ticas. Imaginarse uno mismo a la edad en que comenz\u00f3 una dificultad en particular es a veces una buena ayuda para mirarse con compasi\u00f3n. Si un sue\u00f1o, por ejemplo muestra al ego on\u00edrico como un ni\u00f1o de cinco a\u00f1os que est\u00e1 sufriendo una situaci\u00f3n aterradora, esto puede ser una declaraci\u00f3n simb\u00f3lica de una dificultad que surgi\u00f3 en la mente a la edad de cinco a\u00f1os. El examen de ese per\u00edodo de la vida puede clarificar una situaci\u00f3n que fue traum\u00e1tica para el paciente en aquella \u00e9poca. Entonces puede ser \u00fatil imaginarse de esa edad sintiendo la compasi\u00f3n que surgir\u00eda en forma natural en el presente al tranquilizar a un ni\u00f1o asustado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si las personas neur\u00f3ticas siguieran realmente el precepto b\u00edblico de \u00abama a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb, ser\u00edan intolerables, porque tratar\u00edan al pr\u00f3jimo con la misma severa autocr\u00edtica que internamente se infligen a s\u00ed mismas (y con mucha frecuencia sobre quienes est\u00e1n emocionalmente cercanos a ellas).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Etapas del Proceso Anal\u00edtico<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cualquier afirmaci\u00f3n respecto a las etapas del proceso anal\u00edtico debe hacerse con el claro entendimiento de que, como el meandro o el laberinto, el proceso no es lineal sino enredado. Como en la individuaci\u00f3n, puede haber afirmaciones generales que son estad\u00edsticamente ciertas, respecto a una masa de gente pero cualquier descripci\u00f3n estad\u00edstica es s\u00f3lo una aseveraci\u00f3n de probabilidades; es posible que ninguna persona individual corresponda en forma exacta a la norma estad\u00edstica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, se puede hablar de etapas <em>probables<\/em>en el proceso anal\u00edtico, aun cuando en la pr\u00e1ctica, para cualquier persona en an\u00e1lisis, \u00e9stas podr\u00edan producirse en diferente orden. Podemos describirlas como las etapas de an\u00e1lisis y s\u00edntesis.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>La Etapa Anal\u00edtica<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En el primer per\u00edodo del an\u00e1lisis, la tarea principal es establecer los l\u00edmites, el <em>temenos<\/em> anal\u00edtico, donde va a realizarse el an\u00e1lisis. Esto implica un acuerdo mutuo entre paciente y analista sobre los t\u00e9rminos contractuales del trabajo, fijando horarios para las sesiones, etc. Desde un punto de vista estructural, \u00e9sta es la etapa de <em>penetrar en la persona.<\/em> El paciente debe estar dispuesto a revelarse al analista tal como en realidad cree ser, al menos en mayor grado que en una relaci\u00f3n corriente. Esto se debe lograr sin esperar una revelaci\u00f3n rec\u00edproca del analista, ya que su reserva profesional es la que en gran medida crea el espacio libre y protegido para dejar caer la m\u00e1scara-persona y para que la psique del paciente pueda exhibirse sin peligro. Con la aceptaci\u00f3n incondicional del analista, se evidencia que el rechazo que uno teme de los otros es en realidad un autorrechazo que generalmente se proyecta hacia el mundo exterior.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La parte de la <em>persona<\/em> que est\u00e1 dentro del control consciente del paciente puede ser derribada con facilidad. No es inusual que, durante la primera entrevista, un paciente nuevo revele secretos negros que jam\u00e1s ha contado. A veces su contenido es conmovedor \u2014como haber robado algo peque\u00f1o de una tienda en la ni\u00f1ez\u2014, pero pueden ser tan serios como tener un hijo con otro(a) sin el conocimiento del esposo(a).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Gradualmente va quedando claro que los matices m\u00e1s profundos de la <em>persona<\/em> no se pueden derribar con facilidad, ni siquiera a voluntad. El paciente sabr\u00e1 algo que es importante para el an\u00e1lisis pero lo retendr\u00e1, quiz\u00e1s por varios meses. De este modo el paciente se percata de una resistencia interna al an\u00e1lisis, a pesar del espacio libre y abierto dentro del <em>temenos<\/em> de los l\u00edmites anal\u00edticos. Cuando se topa con estas resistencias, ellas revelan los puntos nodales donde hay una crisis de la autoimagen. Lo que verdaderamente se teme no es la cr\u00edtica del analista ni la de otros miembros del grupo en psicoterapia grupal, sino m\u00e1s bien, una vez m\u00e1s, el severo autojuicio interno. <em>Darse cuenta de esto es enfrentarse cara a cara con uno mismo como el verdadero problema.<\/em><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La resistencia a permitir que el analista vea detr\u00e1s de la <em>persona<\/em> puede provenir de una sensaci\u00f3n de incapacidad para recuperar la persona fuera del an\u00e1lisis, lo que en muchas situaciones puede ser apropiado o incluso esencial. Este es un temor infundado. Alguien que es capaz de desprenderse de la <em>persona<\/em> cuando <em>no<\/em> es apropiada, no pierde la capacidad de usarla cuando <em>s\u00ed<\/em> lo es.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De hecho, la capacidad para usar la <em>persona<\/em> como se supone que debe usarse \u2014como un traje que viste apropiadamente para una ocasi\u00f3n sin ocultar a la persona verdadera\u2014 es un logro valioso y una se\u00f1al de an\u00e1lisis exitoso. Aun cuando el analizado haya logrado la capacidad de desprenderse de la <em>persona<\/em> durante el an\u00e1lisis, la misma capacidad debe ser integrada en situaciones fuera del an\u00e1lisis, por ejemplo en relaciones \u00edntimas (aunque no en todas las situaciones o relaciones sociales).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la etapa de permeabilidad de la <em>persona,<\/em> la tarea siguiente es <em>identificar e integrar la sombra.<\/em> Esto sucede en forma natural, ya que la sombra es parte de lo que se revela detr\u00e1s de la <em>persona.<\/em> De hecho, la existencia de una sombra es una raz\u00f3n para elaborar <em>una persona.<\/em> La sombra y <em>apersona<\/em> surgen juntas en la ni\u00f1ez como resultado de la selecci\u00f3n de conductas aceptables e inaceptables en relaci\u00f3n con lo que el ni\u00f1o quiere o est\u00e1 dispuesto a ceder.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Por lo general es f\u00e1cil identificar la sombra. Uno sencillamente mira a la persona m\u00e1s cercana del mismo sexo con caracter\u00edsticas que no le agradan o que desaprueba con fuerza. Ya que buena parte de ella potencialmente se puede integrar al ego, la Sombra \u2014en sue\u00f1os y fantas\u00edas\u2014 generalmente es del mismo sexo que el ego.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La eterna sorpresa al conocer nuestra sombra es que no es del todo indeseable. Casi sin excepci\u00f3n, la sombra posee algunas cualidades necesarias para el futuro crecimiento de la personalidad. La asertividad normal, como la capacidad de expresar afecto libremente, est\u00e1 por lo general reprimida en la sombra \u2014si se experiment\u00f3 como indeseable o peligrosa en la infancia. Por supuesto, hay algunos aspectos de la sombra que ser\u00e1n considerados inaceptables incluso por la mente adulta del analizado (aunque generalmente disminuyen durante el curso del an\u00e1lisis). Tambi\u00e9n hay niveles arquet\u00edpicos de la sombra que no pueden integrarse sin una grave desorganizaci\u00f3n del ego, pero no aparecen en el curso ordinario del tratamiento anal\u00edtico de problemas neur\u00f3ticos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tanto la <em>persona<\/em> como la sombra se pueden considerar en gran medida como extensiones del ego, y se pueden integrar en grado importante. Pero la siguiente capa de la psique, el \u00e1nima en el hombre y el animus en la mujer, es m\u00e1s dif\u00edcil de comprender. Como la <em>persona,<\/em> son estructuras de relaci\u00f3n que relacionan la esfera personal del ego con las capas m\u00e1s profundas de la psique objetiva (inconsciente colectivo) o, si se proyectan hacia afuera, relacionan el ego con aspectos del mundo de la consciencia colectiva. <em>La integraci\u00f3n del anima o del animus<\/em> es un paso dif\u00edcil e importante, en gran medida porque a menudo se experimentan en forma proyectada. Enamorarse o fascinarse con una persona, usualmente del sexo opuesto, es a menudo la primera evidencia de la proyecci\u00f3n del animus o anima. La persona en quien se proyecta el anima o animus puede ser el analista, aunque no necesariamente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El anima o animus en forma no proyectada es relativamente f\u00e1cil de detectar en el material on\u00edrico, y \u00e9sta es una de las maneras m\u00e1s eficaces para percibir estas figuras del alma. El anima y el animus son particularmente activos en situaciones interpersonales, pero ah\u00ed es donde resulta m\u00e1s dif\u00edcil percibirlos. Adem\u00e1s, tanto el anima como el animus pueden ocurrir en formas negativas o positivas. En su forma natural y positiva facilitan la conexi\u00f3n fuera de la esfera personal del ego. Sin embargo, en su forma negativa o neur\u00f3tica se convierten en coordinadores de las defensas neur\u00f3ticas que protegen al ego del peligro, excluyendo\u00bb simult\u00e1neamente al ego del crecimiento, de las relaciones y el amor.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El propio Jung vivenci\u00f3 el anima a trav\u00e9s de dificultades para integrar su funci\u00f3n de sentimiento. Muy precozmente, ten\u00eda activas conversaciones imaginarias con su anima personificada para ponerse en contacto con su sentimiento interior. M\u00e1s tarde, seg\u00fan me cont\u00f3 von Franz, Jung no necesit\u00f3 tal interacci\u00f3n imaginaria con el anima; lo que esta sol\u00eda decirle en imaginaci\u00f3n activa, ahora lo sab\u00eda directamente a trav\u00e9s de sus propios sentimientos y emociones. Ese es el resultado natural de la integraci\u00f3n exitosa del anima o animus.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Jung dijo a veces que el anima era la portadora del sentimiento inferior de todos los hombres (como sucedi\u00f3 inicialmente con \u00e9l), en tanto que el animus portaba el pensamiento inferior de la mujer. Esto sin duda a menudo era cierto para aquellos educados en la cultura suiza tradicional, quienes fueron la base de las observaciones de Jung para formular emp\u00edricamente los conceptos de \u00e1nima y animus. En esa sociedad notoriamente conservadora, los hombres eran altamente identificados con sus logros intelectuales y sociales externos, con escasas oportunidades para desarrollar sus sentimientos, mientras que las mujeres eran portadoras de gran parte del aspecto sentimental de la familia y las relaciones, y ten\u00edan pocas posibilidades de desarrollar su aspecto pensante en el mundo externo. Pero hoy, con una variedad de situaciones culturales <em>muy<\/em> diferentes, vemos muchas constelaciones de anima y animus que son muy distintas de las descritas por Jung.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Yo he resuelto este dilema te\u00f3rico, al menos para mi propia satisfacci\u00f3n, enfatizando el rol similar del anima o animus en la expansi\u00f3n de la esfera personal del mundo del ego. El <em>contenido <\/em>espec\u00edfico del anima o animus depende de lo que la cultura <sup>&#8211; <\/sup>incluyendo la subcultura del sistema familiar original\u2014 enf\u00e1tica como masculino o femenino en ese tiempo y lugar. Una de mis pacientes se\u00f1al\u00f3 en una oportunidad que cuando estaba en secundaria, si una joven no era virgen no lo admit\u00eda; pero cuando se gradu\u00f3 de la universidad, si <em>era<\/em> virgen no lo confesaba. Las costumbres culturales hab\u00edan cambiado en tal grado que una adaptaci\u00f3n sana temprano en la vida pod\u00eda resultar inadecuada m\u00e1s adelante (s\u00f3lo en un sentido colectivo). Lo que para ella fue una verdad con respecto a las normas sexuales, es verdadero de manera m\u00e1s sutil para mucha gente en la cultura moderna. Ya que la individuaci\u00f3n es un proceso b\u00e1sico y de naturaleza tan personal, la inadaptaci\u00f3n a las normas sociales no significa necesariamente que la persona no est\u00e9 en el camino correcto de su individuaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo que distingue una forma negativa y defensiva del anima o animus es la naturaleza general e impersonal de las observaciones cr\u00edticas hechas a los dem\u00e1s, por lo general a aquellos con quienes la persona est\u00e1 m\u00e1s ligada emocionalmente (ya que los m\u00e1s lejanos pueden ser simplemente tratados con cortes\u00eda por la persona).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">O\u00edr el sutil cambio en el anima o animus exige un o\u00eddo adiestrado, aunque muchos analizados que han reconocido esto en s\u00ed mismos son capaces de identificarlo sensiblemente en otros. Los miembros de un grupo de psicoterapia aprenden a ayudarse mutuamente a percibir esta forma de intercambio defensivo. Esto tambi\u00e9n es parte importante del trabajo con parejas en terapia conyugal. Un crudo intercambio defensivo entre anima y animus, hace que una pelea entre perros y gatos parezca una serenata.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>La Etapa de S\u00edntesis<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando el paciente ya ha identificado y hasta cierto punto integrado l<em>a persona,<\/em> la sombra y el animus, se ha cumplido buena parte de la tarea. La etapa de s\u00edntesis involucra penetrar e integrar a la vida cotidiana las introvisiones descubiertas durante la etapa de sondeo anal\u00edtico intensivo. El proceso de integraci\u00f3n puede durar mucho m\u00e1s que la fase anal\u00edtica diagnostica, matizando en forma imperceptible el uso de las nuevas introvisiones en nuestra vida diaria.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo que se descubre en la mayor\u00eda de los an\u00e1lisis junguianos, es que se ha estado m\u00e1s intensamente influenciado por suposiciones, y motivaciones inconscientes que lo imaginado. A menudo los procesos inconscientes son de naturaleza defensiva, dise\u00f1ados para proteger una imagen-ego dominante (lo que, recuerden, <em>no<\/em> es lo mismo que el ego propiamente tal) de experiencias que pudieran amenazar la permanencia de esa imagen. Uno tambi\u00e9n llega a darse cuenta que el ego no est\u00e1 solo en la psique, y que ciertamente no es el amo de toda la psique sino solo el punto de referencia central de la consciencia \u2014 \u00a1lo que no deja de ser una gran responsabilidad!<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Parad\u00f3jicamente, a medida que se identifican e integran las formas espec\u00edficas de la <em>persona,<\/em> la sombra y el anima o animus, el ego se fortalece, se torna m\u00e1s comprensivo y a la vez m\u00e1s humilde.M\u00e1s all\u00e1 de estas figuras de la esfera de la <em>persona,<\/em> tanto conscientes como inconscientes, yace el \u00e1mbito m\u00e1s profundo del inconsciente colectivo, o <em>psique objetiva,<\/em> que es el origen de lo personal y que tambi\u00e9n lo trasciende. El ego aprende en forma paulatina que est\u00e1 relacionado con fuerzas de la psique que intuitivamente puede sentir, o incluso responder a ellas, pero que no puede apresar o controlar. Al centro del nivel <em>no<\/em> personal de la psiqueest\u00e1 el S\u00ed Mismo, arquetipo central de orden, que es el verdadero centro coordinador de la psique como un todo, que se manifiesta al ego de muchas formas, incluyendo la fabricaci\u00f3n de sue\u00f1os.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El S\u00ed Mismo es quien origina la <em>funci\u00f3n trascendente,<\/em> t\u00e9rmino usado por Jung para expresar la capacidad productora de s\u00edmbolos de la psique<sup>\u00a01<\/sup>. \u00abTrascendente\u00bb en este sentido no significa trascendental (aunque la naturaleza trascendental del S\u00ed Mismo es una indagaci\u00f3n leg\u00edtima, particularmente a la luz de fen\u00f3menos parapsicol\u00f3gicos). La funci\u00f3n trascendente es la capacidad de sobrepasar la tensi\u00f3n de los opuestos mediante la creaci\u00f3n de una forma simb\u00f3lica que trasciende el nivel de tensi\u00f3n. Aunque \u00e9ste es un proceso sutil, no es dif\u00edcil de captar en met\u00e1foras.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ya hemos analizado la tensi\u00f3n de los opuestos, aunque no bajo ese nombre, en t\u00e9rminos de reconocimiento de sombra y <em>persona <\/em>y su integraci\u00f3n parcial por medio del ego. La sombra y l<em>a persona <\/em>constituyen en s\u00ed mismas una tensi\u00f3n de opuestos: la sombra es lo que el ego no quiere reconocer, y la <em>persona<\/em> es lo que s\u00ed puede reconocer, aunque puede dudar de la capacidad para cumplir con la imagen que la persona presenta a los dem\u00e1s. El ego es el celador final en acci\u00f3n; puede tratar de vigilar la puerta de entrada, pero con escaso \u00e9xito. Lo que entra en nuestra mente no es necesariamente nuestro \u00abpropio\u00bb pensamiento \u2014puede provenir de otra parte de la psique que est\u00e1 fuera de la parte integrada de la esfera personal. Sin embargo, uno es responsable de lo que hace, y es funci\u00f3n del ego determinar qu\u00e9 medidas, si es que alguna, deben tomarse.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\u00bfPero qu\u00e9 hace el ego si existen tendencias opuestas y ambas piden realizarse en acciones? Es en este punto que el ego est\u00e1 obligado a realizar una de sus m\u00e1s valiosas y heroicas tareas anal\u00edticas: retener la tensi\u00f3n de los opuestos sin poner a ninguno en acci\u00f3n en el mundo. Esta es una labor extremadamente inc\u00f3moda para el ego, el cual est\u00e1 dise\u00f1ado para interactuar en forma natural con el mundo. Pero puede hacerse. Cuando la tensi\u00f3n de los opuestos es refrenada con \u00e9xito, la psique es provocada para que manifieste la funci\u00f3n trascendente, permitiendo una soluci\u00f3n simb\u00f3lica donde no cab\u00eda una soluci\u00f3n l\u00f3gica. De aqu\u00ed que Jung llam\u00f3 a la funci\u00f3n trascendente el <em>tertium non datur,<\/em> \u00abel tercero no dado l\u00f3gicamente\u00bb. Esta soluci\u00f3n simb\u00f3lica a menudo adopta la forma de un cambio en la estructura t\u00e1cita de la identidad del ego, de modo que la tensi\u00f3n de los opuestos deja de sentirse tan agudamente. La tensi\u00f3n no se resuelve, sino que es trascendida en una visi\u00f3n m\u00e1s amplia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un ejemplo cl\u00ednico y una analog\u00eda pueden ayudar a aclarar este punto. La analog\u00eda consiste en las formas que puede adoptar el agua: l\u00edquido, hielo o vapor, dependiendo de la temperatura ambiente. El hielo y el vapor pueden tomarse como un par de opuestos, aunque constan de la misma sustancia fundamental, agua. Si el hielo y el vapor fueran opuestos en un sentido psicol\u00f3gico, su integraci\u00f3n <em>no<\/em> ser\u00eda el agua a temperatura ambiente despu\u00e9s que el vapor haya derretido el hielo y ambos existan como l\u00edquido. Esa ser\u00eda una soluci\u00f3n demasiado l\u00f3gica para la unificaci\u00f3n de los opuestos. M\u00e1s bien, la integraci\u00f3n de estos opuestos ser\u00eda la <em>existencia simult\u00e1nea<\/em> y compatible de la potencialidad que tiene el \u00abagua\u00bb para existir como hielo, como vapor o como ambos. La forma del agua variar\u00eda en diferentes situaciones, dependiendo de cu\u00e1l fuera la forma apropiada.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En un paralelo cl\u00ednico-psicol\u00f3gico, un paciente podr\u00eda estar intentando integrar los opuestos de actividad y pasividad, o de agresi\u00f3n y afiliaci\u00f3n. Cuando la tensi\u00f3n se enfoca por primera vez conscientemente, con frecuencia hay una resistencia al cambio: \u00ab\u00a1No <em>siempre<\/em> se puede ser asertivo!\u00bb. \u00a1Esta es una observaci\u00f3n hecha por una mujer demasiado t\u00edmida para reclamar a una vendedora el vuelto correcto! La integraci\u00f3n de estos opuesto no produce un punto intermedio entre ellos \u2014el agua tibia\u2014, produce una habilidad para expresar cu\u00e1l opuesto (o mezcla de ellos) se considera apropiado para nuestros verdaderos sentimientos y evaluaci\u00f3n de una situaci\u00f3n particular en un momento particular. La funci\u00f3n trascendente produce una reintegraci\u00f3n de estos opuestos dentro del ego en una forma diferente y m\u00e1s funcional.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A medida que progresa la habilidad para manejar la integraci\u00f3n y s\u00edntesis de los opuestos, el analizado a menudo toma consciencia (quiz\u00e1s a trav\u00e9s de la imaginer\u00eda on\u00edrica) de la relaci\u00f3n del ego con el S\u00ed Mismo. As\u00ed, el centro de la personalidad se aleja de las tensiones del ego que trata de aferrarse desesperadamente a una imagen de s\u00ed mismo, en tanto la psique se abre a una participaci\u00f3n m\u00e1s profunda en el mundo y con los dem\u00e1s. Entonces puede sobrevenir una etapa de creciente percepci\u00f3n de nuestro destino particular, junto con la libertad para tejerlo en patrones individuales.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El An\u00e1lisis Mismo como Etapa<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La vida no se puede vivir en un an\u00e1lisis interminable. La atenci\u00f3n al propio inconsciente es necesaria en el an\u00e1lisis junguiano formal, pero disminuye a medida que se ahonda la autointegraci\u00f3n. En esta vida jam\u00e1s podemos librarnos de los problemas de ser humanos. Tras completar un an\u00e1lisis exitoso, eventos posteriores pueden sugerir nuevamente la necesidad de atender a los procesos de la psique, quiz\u00e1s incluso retomar sesiones anal\u00edticas formales.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hay una sola respuesta en cuanto al tiempo que se deber\u00eda estar en an\u00e1lisis formal: todo el tiempo que dure. En la secci\u00f3n que sigue comento las formas para determinar cu\u00e1ndo interrumpir o terminar el an\u00e1lisis formal. Salvo en poes\u00eda o met\u00e1foras, es dif\u00edcil describir el producto final de un an\u00e1lisis junguiano exitoso. Al primer congreso junguiano que asist\u00ed en Z\u00farich, Edward Whitmont habl\u00f3 del t\u00e9rmino de un an\u00e1lisis exitoso como <em>amor fati,<\/em> \u00abamor por nuestro destino\u00bb \u2014ser capaces de vivir con pasi\u00f3n y profundidad, cualquiera sea la situaci\u00f3n hist\u00f3rica en que nos encontremos. Cu\u00e1n diferentes son estas im\u00e1genes de la imagen del ego dominando su mundo, insensible a las necesidades de los dem\u00e1s.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Hablando de la imaginer\u00eda de Oriente, Miyuki ha presentado los cuadros zen de pastoreo de bueyes desde una perspectiva junguiana, ofreciendo una imagen metaf\u00f3rica para el fin del an\u00e1lisis\u00a02. Despu\u00e9s que el buey (la mente natural) es domado y cabalgado, se integra tanto que \u00abdesaparece\u00bb \u2014para m\u00ed significa que es una parte tan t\u00e1cita de la personalidad, que deja de ser visible como entidad separada de la psique. En ese punto, la persona transformada retorna a la sociedad \u201ccon manos portadoras de regalos\u00bb, ofreciendo a los dem\u00e1s lo que ha obtenido a trav\u00e9s de su propio viaje interior (v\u00e9ase la ilustraci\u00f3n).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La conclusi\u00f3n exitosa del an\u00e1lisis junguiano nos devuelve al mundo como una persona m\u00e1s profunda e integrada, capaz deviajar por el camino de la individuaci\u00f3n con restricci\u00f3n y orientaci\u00f3n interna, cuando es necesaria, proveniente s\u00f3lo de las profundidades de nuestra propia psique. Se est\u00e1 m\u00e1s cercano y abierto a los dem\u00e1s, permaneciendo al mismo tiempo, m\u00e1s aut\u00e9nticamente uno mismo.<\/h4>\n<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4389  aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/BueyJapon-298x300.png\" alt=\"BueyJapon\" width=\"230\" height=\"232\" srcset=\"https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/BueyJapon-298x300.png 298w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/BueyJapon-150x150.png 150w, https:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/BueyJapon.png 637w\" sizes=\"auto, (max-width: 230px) 100vw, 230px\" \/><\/h4>\n<h5 style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\">Entrando a la Ciudad con Manos Portadoras de Regalos, el \u00faltimo de los \u00abDiez Cuadros de Pastoreo de Bueyes\u00bb del budismo zen, representa la culminaci\u00f3n del proceso de individuaci\u00f3n: \u00abHabiendo entrado al estado de vac\u00edo, y tambi\u00e9n habiendo visto a Dios en el mundo de la naturaleza, el individuo puede ver a Dios en el mundo de los hombres. Iluminado, confundi\u00e9ndose en el mercado con &#8216;bebedores de vino y carniceros&#8217; (taberneros y pecadores), reconoce la &#8216;luz interior&#8217; de la &#8216;Naturaleza de Buda&#8217; en todos. No necesita mantenerse a distancia ni llevar el peso del sentido del deber o de la responsabilidad, ni seguir el conjunto de pautas de otros hombres santos, ni imitar el pasado. Est\u00e1 en tal armon\u00eda con la vida, que est\u00e1 feliz de ser inconspicuo, de ser un instrumento, no un l\u00edder. Hace simplemente lo que le parece natural. Pero aunque en el mercado parece ser un hombre com\u00fan, algo ocurre a las personas con las que se mezcla. Tambi\u00e9n ellas pasan a ser parte de la armon\u00eda del universo\u201d. Suzuki, Manual de budismo zen.<\/h5>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Inicio del An\u00e1lisis\/Fin del An\u00e1lisis<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Siempre es m\u00e1s f\u00e1cil determinar cu\u00e1ndo una persona debe entrar a an\u00e1lisis que cu\u00e1ndo deber\u00eda dejarlo. Si existe evidencia de una interferencia neur\u00f3tica con el avance de la vida, el an\u00e1lisis es lo indicado. El an\u00e1lisis tambi\u00e9n puede ser apropiado cuando sencillamente se buscan significados y pautas de vida m\u00e1s profundos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La motivaci\u00f3n m\u00e1s fuerte para entrar a an\u00e1lisis viene por lo general del sentimiento de estar bloqueado o al l\u00edmite de nuestras fuerzas. Uno est\u00e1 m\u00e1s capacitado para soportar la tensi\u00f3n financiera y emocional del an\u00e1lisis si ya ha probado previamente otros canales sin lograr resultados. La tendencia al \u00abyo puedo hacerlo\u00bb es dif\u00edcil de vencer, como lo es la tendencia a intelectualizar problemas emocionales que simplemente no se someten s\u00f3lo a la raz\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Algunas personas que se sienten atra\u00eddas por el an\u00e1lisis junguiano dudan iniciarlo por temor a que sea un proceso interminable. Esto emana de la confusi\u00f3n entre el proceso de autoexamen, que <em>es<\/em> interminable, y el proceso de an\u00e1lisis junguiano formal, que puede ser interrumpido o terminado cuando el paciente lo desee (aunque esto no debe suceder sin previa discusi\u00f3n con el analista).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otros vacilan en iniciarlo por temor a ser dependientes del analista. Esta es una fantas\u00eda basada en el <em>deseo<\/em> inconsciente de depender. Todos tenemos ese deseo, basado en las experiencias positivas de la ni\u00f1ez, pero rara vez es lo bastante fuerte como para convertirse en obst\u00e1culo para el an\u00e1lisis. Aunque al principio puede haber un per\u00edodo de real dependencia, por lo general \u00e9ste se disipa al hacerse evidente a trav\u00e9s del an\u00e1lisis que en realidad es m\u00e1s grato ser independiente y tener el control de la propia vida. En la verdadera vida adulta, en efecto se pueden disfrutar episodios de dependencia limitada sin tener que evocar una fantas\u00eda de abrumadora e irreversible necesidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando llega el momento de dejar el an\u00e1lisis, puede haber alg\u00fan sentimiento de tristeza en el analista. Cuando se ha compartido la vida de otra persona tan \u00edntimamente, vi\u00e9ndola abrirse paso a trav\u00e9s de dolorosos complejos neur\u00f3ticos, es inevitable que la separaci\u00f3n d\u00e9 origen a genuinos sentimientos de p\u00e9rdida. Pero cuando el t\u00e9rmino del an\u00e1lisis es apropiado y acordado por ambas partes, el sentimiento dominante en el analista es m\u00e1s de j\u00fabilo orgulloso al ver a un hijo madurar y dejar el hogar. Esta experiencia es tambi\u00e9n uno de los verdaderos placeres de ser analista.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfCu\u00e1nto Debe Durar el An\u00e1lisis?<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un an\u00e1lisis debe continuar mientras ambas partes lo consideren beneficioso. Puede ser un per\u00edodo corto, hasta que se resuelvan las dificultades espec\u00edficas de ambiente y situaciones, o puede durar a\u00f1os.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Muchas personas que han completado exitosamente su an\u00e1lisis junguiano regresan m\u00e1s adelante para reanudar el proceso, por ejemplo cuando surgen problemas importantes en una nueva etapa de la vida. El an\u00e1lisis es como una lecci\u00f3n sobre la m\u00e1s dif\u00edcil de las formas del arte: comprenderse a s\u00ed mismo en profundidad. El arte jam\u00e1s es dominado totalmente, y siempre puede ser valiosa una revisi\u00f3n de uno mismo con otro.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando el analista o el analizado est\u00e1n considerando poner fin al an\u00e1lisis, hay ciertos escollos que deben evitarse. Si existe buena fe por ambos lados, no pueden anticiparse grandes dificultades. El analista o el analizado deben introducir el t\u00f3pico para su discusi\u00f3n, y una serie de puntos deber\u00edan tenerse presente durante las sesiones que restan.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Primero, \u00bfsehan resuelto o ubicado en un contexto aceptable los problemas con los cuales se comenz\u00f3 el an\u00e1lisis? No es necesario que se \u00abresuelvan\u00bb en el sentido com\u00fan del t\u00e9rmino, ya que muchos problemas de la vida no se pueden resolver como si fueran rompecabezas. Sin embargo, es posible observarlos desde una perspectiva m\u00e1s sana, que los coloque en un contexto m\u00e1s aceptable y comprensible. El movimiento del an\u00e1lisis con frecuencia se aleja de los supuestos problemas externos, centr\u00e1ndose en la percepci\u00f3n que surge desde uno mismo. Como dec\u00eda Pogo, la zarig\u00fceya de una historieta ya desaparecida (parafraseando a John Pa\u00fal Jones): \u00ab\u00a1Hemos encontrado a los enemigos y nosotros somos ellos!\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Segundo, \u00bfexisten evidencias de que alg\u00fan \u00e1rea de problemas vigentes este siendo soslayada? Puede que el \u00e1rea esquivada no se trate de un \u00e1rea identificada, bien conocida tanto por el analista como por el analizado; esas \u00e1reas por lo general son f\u00e1ciles de ver. M\u00e1s bien, quiz\u00e1s se est\u00e9 eludiendo un complejo <em>en desarrollo, <\/em>que intenta aflorar en el an\u00e1lisis. Los sue\u00f1os a menudo son la mejor pista para tal situaci\u00f3n, por eso conviene observar varios sue\u00f1os cuando se ha planteado el asunto del t\u00e9rmino. \u00a1Puede que el inconsciente mismo tenga algo que decir al respecto! Tras decidir, unilateralmente, dar t\u00e9rmino a su an\u00e1lisis, un hombre so\u00f1\u00f3 que derribaba una reja que rodeaba su casa, pero vio tigres al otro lado de la calle. (Opt\u00f3 por continuar en an\u00e1lisis).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tercero, \u00bfhay alguna reacci\u00f3n emocional no expresada hacia el analista, de tono positivo o negativo? Las fuerzas de transferencia-contratransferencia (T\/CT) pueden estar actuando con vigor en el an\u00e1lisis y a veces son desconocidas para el analista. Puede haber una reacci\u00f3n negativa a algo dicho por el analista, o incluso algo dicho por el paciente sobre el analista fuera del an\u00e1lisis. El desagrado de examinar sentimientos negativos hacia el analista jam\u00e1s debe impedirnos traerlos al an\u00e1lisis. Es m\u00e1s probable que los resultados sean positivos que negativos. Puede darse, por ejemplo, que un complejo inconsciente del paciente se est\u00e9 proyectando sobre el analista y se reaccione a \u00e9l como si en realidad fuera parte del analista. Esto necesita ser conversado, como tambi\u00e9n la situaci\u00f3n paralela donde el analizado siente que el analista est\u00e1 proyectando inconscientemente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las proyecciones positivas no reconocidas tambi\u00e9n pueden llevar a un analizado a proponer el t\u00e9rmino prematuro del an\u00e1lisis. Si el analizado tiene fuertes sentimientos sexuales hacia el analista, por ejemplo, ellos pueden ser reprimidos por temor a sobrepasar los l\u00edmites anal\u00edticos si se expresan las emociones. Pero los analistas generalmente han experimentado reacciones de transferencia hasta cierto punto en su propio an\u00e1lisis personal, cuando estaban en \u00abla otra silla\u00bb, y por lo tanto est\u00e1n preparados para manejar tales sentimientos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Consultar a Otro Terapeuta<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando hay dificultades en el an\u00e1lisis, expresadas o no, el analizado puede sentirse tentado a consultar otro terapeuta sin el conocimiento de su analista personal. Hacerlo significar\u00eda una violaci\u00f3n por parte del analizado a su responsabilidad de mantener y respetar los l\u00edmites del contenedor anal\u00edtico. Aunque uno tiene todo el derecho de acudir a otro terapeuta, no deber\u00eda hacerse sin discutirlo primero con el actual analista. En todo caso, la \u00e9tica profesional exige que el terapeuta consultado aconseje volver al analista actual para discutir personalmente las dificultades. Los l\u00edmites del an\u00e1lisis son de suma importancia y deber\u00edan respetarse. Pueden ser alterados, pero eso deber\u00eda suceder s\u00f3lo despu\u00e9s de discutirlo entre las partes.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Siguiendo el modelo m\u00e9dico, siempre se permite una consulta con otro terapeuta, una segunda opini\u00f3n. Sin embargo, la calidad tan personal de la interacci\u00f3n anal\u00edtica disminuye la utilidad de tales consultas, ya que el consultor no puede comprender la situaci\u00f3n tan bien como el analista original. No obstante, una sesi\u00f3n con un consultor acordado por las partes puede resolver alg\u00fan impasse terap\u00e9utico que pudiera causar el t\u00e9rmino prematuro del an\u00e1lisis.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El Fin Natural del An\u00e1lisis<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ya que a menudo es imposible precisar si el an\u00e1lisis ha llegado a su punto natural de t\u00e9rmino, una t\u00e9cnica para determinarlo es acordar suspender el an\u00e1lisis por un tiempo, digamos por tres meses, y luego reanudarlo por un per\u00edodo similar. Otra alternativa es programar las horas anal\u00edticas con intervalos m\u00e1s largos. Ambos m\u00e9todos permiten que el paciente experimente una ausencia del plan anal\u00edtico usual y pueden revelar fuerzas o problemas que eran inciertos en el contexto de las sesiones regulares.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Si el paciente est\u00e1 adem\u00e1s en psicoterapia de grupo y tambi\u00e9n planea dejarla, el aviso de t\u00e9rmino deber\u00eda darse al grupo con al menos un mes de antelaci\u00f3n. Eso permite que los miembros del grupo tambi\u00e9n eval\u00faen si el paciente est\u00e1 preparado para suspender la terapia. Los grupos a menudo act\u00faan como un indicador sensible del estado mental de la persona que planea retirarse. Ciertos miembros del grupo pueden necesitar tiempo para sus propias despedidas, o para expresar un sentimiento de p\u00e9rdida personal si es que el paciente que se retira ha sido de especial ayuda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando el an\u00e1lisis junguiano termina de mutuo acuerdo entre analista y analizado, sin indicadores de complejos ocultos o no resueltos y con la opci\u00f3n de retomar el an\u00e1lisis en el futuro, si as\u00ed fuera aconsejable, se produce un sentimiento de logro mutuo para ambos. El logro principal es siempre del analizado, pero el analista tambi\u00e9n se complace del \u00e9xito obtenido. Aun al momento de un feliz t\u00e9rmino quiz\u00e1s no sea posible decir con seguridad qu\u00e9 fue lo que permiti\u00f3 que el an\u00e1lisis fuese \u00abexitoso\u00bb. Las personalidades inconscientes de ambas partes son part\u00edcipes continuas en el proceso; gran parte del m\u00e9rito pertenece tambi\u00e9n a ellas.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando el an\u00e1lisis termina en forma natural, la relaci\u00f3n posterior entre analista y analizado es de mutuo respeto. Es improbable que en el futuro existan proyectos y tiempo compartidos, como ocurri\u00f3 durante el an\u00e1lisis, pero los sentimientos ya compartidos pueden durar largo tiempo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Notas de pie de p\u00e1gina<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(1) Jung, \u00abDefinitions\u00bb, <em>Psychological Types<\/em>, CW 6, par. 828.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">(2) M. Miyuki, \u00abSelf-Realization in the Ox-Herding Pictures\u00bb, en <em>Budhism and Jungian Psychology<\/em> de J. F. Spiegelman et al, Phoenix: Falcon Press, 1985.<\/h4>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>James A. Hall James Hall (1934-2013) se gradu\u00f3 de la Southwestern Medical School\u00a0en 1961.\u00a0Realiz\u00f3\u00a0una residencia en psiquiatr\u00eda en la Duke Medical School.\u00a0En 1968, se traslad\u00f3 a Zurich, Suiza, para entrenarse como psicoanalista junguiano en el Instituto C.G. Jung &#8211; gradu\u00e1ndose &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/el-proceso-de-analisis-james-hall\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4388","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4388"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4388\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9094,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4388\/revisions\/9094"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}