{"id":4330,"date":"2015-03-27T18:37:24","date_gmt":"2015-03-27T18:37:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/?p=4330"},"modified":"2020-08-22T01:04:52","modified_gmt":"2020-08-22T01:04:52","slug":"styron-describe-lo-indescriptible-de-su-depresion-alonso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/styron-describe-lo-indescriptible-de-su-depresion-alonso\/","title":{"rendered":"Styron describe lo indescriptible de su depresi\u00f3n &#8211; Alonso"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><\/h4>\n<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">William Styron<\/h3>\n<p align=\"center\"><b>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4331 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/Styron.jpg\" alt=\"Styron\" width=\"223\" height=\"306\" \/><\/b><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El siguiente documento es un art\u00edculo resumen del libro\u00a0<em>Esa visible oscuridad: memoria de la locura<\/em>\u00a0(1991), Madrid: Mondadori, escrito por William Styron, cuya trayectoria se describe en el texto. Fue elaborado por el analista junguiano Juan Carlos Alonso.\u00a0Correo:<a href=\"mailto:adejungcol@yahoo.com\">adejungcol@yahoo.com<\/a><\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4><\/h4>\n<\/div>\n<h4 style=\"text-align: center;\">____________________________________________<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La depresi\u00f3n es una enfermedad que afecta desde hace mucho tiempo a gran cantidad de personas en el mundo, por lo que deber\u00eda estar muy bien comprendida. Sin embargo, esto no es as\u00ed. Es un trastorno c\u00e9lebre por la dificultad que tienen los afectados para dar a conocer su estado a los dem\u00e1s, sean m\u00e9dicos, terapeutas o familiares. Teniendo en cuenta lo anterior, este art\u00edculo ofrece el testimonio existencial del escritor William Styron, quien la padeci\u00f3, con la finalidad de acercarnos m\u00e1s a este trastorno, de la mano de un profesional de la descripci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">____________________________________________<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando leemos uno de los tantos art\u00edculos generales sobre la depresi\u00f3n, es com\u00fan que se divida el tema en descripci\u00f3n del paciente, enfermedad, s\u00edntomas, causas, tratamiento y pron\u00f3stico. La propuesta en este art\u00edculo resumen es que veamos esos aspectos en el caso de Styron.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>El paciente<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">William Styron fue un escritor estadounidense, nacido en Virginia en 1925 y fallecido en Massachusetts en 2006. La infancia de Styron fue dif\u00edcil: su padre, ingeniero naval, sufr\u00eda de depresi\u00f3n, y su madre muri\u00f3 de c\u00e1ncer antes de cumplir los cuarenta a\u00f1os. Ingres\u00f3 en la Universidad de Duke, donde en 1947 se gradu\u00f3 en Literatura inglesa. Fue tambi\u00e9n en esta \u00e9poca cuando public\u00f3 su primera obra, una antolog\u00eda de relatos de estudiantes. Pas\u00f3 una larga temporada en Europa. En Par\u00eds hizo amistad varios afamados escritores, entre ellos Romain Gary. En Italia contrajo matrimonio con la escritora Rose Burgunder en la primavera del mismo a\u00f1o. Styron es conocido sobre todo por tres novelas:\u00a0<em>Tendidos en la oscuridad<\/em>\u00a0(1951) escrita a los veinticinco a\u00f1os; la ganadora del Premio Pulitzer\u00a0<em>Las confesiones de Nat Turner<\/em>\u00a0(1967); y\u00a0<em>La decisi\u00f3n de Sophie<\/em>\u00a0(1979), que trata el tema del Holocausto. La versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica realizada en 1982 fue nominada a cinco Premios \u00d3scar, entre ellos el de mejor actriz, que gan\u00f3 Meryl Streep por su papel de Sophie. En 1985 obtuvo el Prix mondial Cino Del Duca. Ese mismo a\u00f1o, cay\u00f3 en una profunda depresi\u00f3n, que recrear\u00eda luego en su obra\u00a0<em>Esa oscuridad visible<\/em>\u00a0(1990). Muri\u00f3 de neumon\u00eda, a los 81 a\u00f1os de edad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>La enfermedad<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Como se mencion\u00f3 antes, una caracter\u00edstica de la depresi\u00f3n es la dificultad que tienen los enfermos para describir lo que el trastorno les hace sentir, o lo que es lo mismo, la dificultad que tienen quienes rodean al sufriente para entenderlo. Lo \u00fanico que saben los pacientes es que es una enfermedad grave, aunque no parezca, y son muy pesimistas acerca del futuro, ya que no parece tener remedio, por lo menos a corto ni mediano plazo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Dice el escritor sobre su trastorno:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La depresi\u00f3n es un desorden ps\u00edquico tan misteriosamente penoso y esquivo en la forma de presentarse que llega a bordear lo indescriptible\u2026 No es fortuito el obligado recurso al t\u00e9rmino \u00abindescriptible\u00bb, pues conviene recalcar que si el dolor fuera f\u00e1cilmente descriptible la mayor\u00eda de los incontables pacientes de este antiguo padecimiento habr\u00edan sido capaces de especificar fidedignamente para sus amigos y seres queridos (y aun sus m\u00e9dicos) algunas de las aut\u00e9nticas dimensiones de su tormento, y tal vez atraerse una comprensi\u00f3n que generalmente no ha existido; tal incomprensi\u00f3n ha obedecido por lo com\u00fan no a falta de compasi\u00f3n humana, sino a la incapacidad b\u00e1sica de las personas sanas para representarse una forma de tormento tan ajena a la experiencia de cada d\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para dar un ejemplo de la imposibilidad que tienen las personas sanas de comprender a los deprimidos, cuenta su propia reacci\u00f3n (antes de ser presa de la enfermedad) cuando vio deprimidos a algunos de sus m\u00e1s cercanos amigos:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Eran para m\u00ed achaques abstractos, pese a la compasi\u00f3n que me inspiraran, y no ten\u00eda ni un atisbo de sus aut\u00e9nticas dimensiones ni de la \u00edndole del sufrimiento que tantas v\u00edctimas experimentan mientras la mente contin\u00faa en su insidiosa disgregaci\u00f3n\u2026 La tortura de la depresi\u00f3n grave es totalmente inimaginable para quienes no la hayan sufrido, y en muchos casos mata porque la angustia que produce no puede soportarse un momento m\u00e1s.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, a\u00f1ade luego que no es posible generalizar ning\u00fan caso particular de depresi\u00f3n:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Al exponer estas reflexiones no es mi intenci\u00f3n que la dura prueba por la que he pasado valga como representaci\u00f3n de lo que sucede o pueda suceder a otros. La depresi\u00f3n es demasiado compleja en su causa, sus s\u00edntomas y su tratamiento para que puedan sacarse conclusiones indiscriminadas de la experiencia de un solo individuo. Aunque, como enfermedad que es, la depresi\u00f3n presenta ciertas caracter\u00edsticas invariables, tambi\u00e9n da pie para muchas idiosincrasias; yo me he quedado at\u00f3nito ante algunos de los caprichosos fen\u00f3menos\u2026<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">De lo \u00fanico que el autor est\u00e1 seguro es sobre la gravedad del mal y la pobre expectativa de sanar, que acompa\u00f1a la enfermedad:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La depresi\u00f3n, como bien pocos ignoran, sol\u00eda conocerse por el t\u00e9rmino \u00abmelancholia\u00bb\u2026 (que es) una palabra much\u00edsimo m\u00e1s apta y sugerente para las formas m\u00e1s funestas del trastorno; pero fue suplantada por un sustantivo de tonalidad blanda y carente de toda prestancia y gravedad (depresi\u00f3n)\u2026 Yo propugnar\u00eda una designaci\u00f3n que fuese de verdad impresionante. \u00abBrainstorm\u00bb [tormenta en el cerebro, en sentido literal]\u2026, se necesita algo en esa l\u00ednea. Al o\u00edr que la perturbaci\u00f3n ps\u00edquica de alguien se ha convertido en tormenta&#8230; hasta el profano desconocedor del mal mostrar\u00eda compasi\u00f3n, en vez de la reacci\u00f3n t\u00edpica que la depresi\u00f3n suscita, cosas como \u00abBueno, \u00bfy qu\u00e9?\u00bb o \u00abYa saldr\u00e1s de ella\u00bb o \u00abTodos tenemos d\u00edas malos\u00bb.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Y a\u00f1ade:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La imposibilidad de hallar alivio es uno de los factores m\u00e1s angustiosos de dicho desorden, tal como se le manifiesta a la v\u00edctima y contribuye a situarlo sin reservas en la categor\u00eda de las afecciones graves\u2026 En la depresi\u00f3n, esta fe en el rescate, en el final restablecimiento, falta por completo. El sufrimiento es inconmovible, y lo que hace intolerable la situaci\u00f3n es saber de antemano que no llegar\u00e1 ning\u00fan remedio: ni en un d\u00eda, una hora, un mes o un minuto. Si se da una ligera mitigaci\u00f3n, sabe uno que es s\u00f3lo temporal; le seguir\u00e1 m\u00e1s tormento. A\u00fan m\u00e1s que dolor, es desesperaci\u00f3n lo que apabulla el alma.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Los s\u00edntomas<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Respecto a los s\u00edntomas, los presentamos en el orden en que los menciona en su libro, que parecen ir desde los m\u00e1s leves al comienzo, hasta los m\u00e1s graves posteriormente. Habla el escritor de la ansiedad, el sentimiento de fragilidad, cambios en el apetito, insomnio, alteraciones de la voz y de la libido, ausencia de autoestima, dependencia y miedo al abandono, hipocondr\u00eda, sensaci\u00f3n de locura, extra\u00f1eza con los lugares conocidos, dificultades para las relaciones interpersonales, y el principal, el sentimiento general de p\u00e9rdida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sobre la ansiedad, afirma:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">empec\u00e9 a experimentar un malestar vagamente aflictivo, la sensaci\u00f3n de algo que se hubiera torcido en el universo dom\u00e9stico en el que hab\u00eda vivido tanto tiempo, tan confortablemente. No fue realmente alarmante al principio, puesto que el cambio fue sutil, pero s\u00ed advert\u00ed que mi entorno adquir\u00eda un tono distinto en determinados momentos: las sombras del anochecer parec\u00edan m\u00e1s l\u00f3bregas, mis ma\u00f1anas eran menos vivaces, los paseos por el bosque perdieron aliciente, y hab\u00eda un rato durante mis horas de trabajo a la ca\u00edda de la tarde en que se apoderaba de m\u00ed una especie de p\u00e1nico y ansiedad, s\u00f3lo por unos minutos, acompa\u00f1ado de un amago visceral.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Acerca del sentimiento de fragilidad dice que aunque sucedi\u00f3 durante un verano excepcionalmente hermoso:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">sent\u00eda una especie de entumecimiento, una enervaci\u00f3n, pero de forma m\u00e1s concreta una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de fragilidad, como si mi cuerpo realmente se hubiera vuelto deleznable, hipersensible y de alguna manera desarticulado y torpe, falto de la normal coordinaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Algo que no suelen mencionar los manuales cl\u00ednicos pero que se descubre en la experiencia cl\u00ednica, es algo que relata Styron acerca de alteraciones respecto a su voz. Asevera:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Recuerdo especialmente la lamentable semi-desaparici\u00f3n de mi voz. Sufri\u00f3 una extra\u00f1a transformaci\u00f3n, torn\u00e1ndose a veces muy apagada, jadeante y espasm\u00f3dica; un amigo observ\u00f3 posteriormente que era la voz de un nonagenario.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otro s\u00edntoma que tambi\u00e9n describe es la desaparici\u00f3n del deseo sexual:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La libido tambi\u00e9n hizo un mutis precoz, como suele en la mayor parte de las enfermedades importantes\u2026<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Y dice luego sobre el mismo tema, no sin cierto humor:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Dijo el Dr. Gold con una cara muy seria, que el f\u00e1rmaco (que le hab\u00eda prescrito), a dosis \u00f3ptimas pod\u00eda tener como efecto secundario la impotencia. Hasta ese momento, aunque abrigaba alg\u00fan recelo respecto a su personalidad, no le hab\u00eda cre\u00eddo totalmente falto de perspicacia; ahora no estaba ya seguro en modo alguno. Poni\u00e9ndome en el lugar del Dr. Gold, me pregunt\u00e9 si pensar\u00eda en serio que aquel exhausto y maltrecho semi-inv\u00e1lido con su cascada voz de viejo y su arrastrar de pies se despertaba cada ma\u00f1ana de su sue\u00f1o inducido por (el medicamento), \u00e1vido de retozo carnal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n not\u00f3 el escritor cambios en su apetito:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Muchos (pacientes) pierden por completo el apetito; el m\u00edo era relativamente normal, pero vi que com\u00eda tan s\u00f3lo por la subsistencia: los alimentos, como todo lo dem\u00e1s en el \u00e1mbito de la sensaci\u00f3n, estaban para m\u00ed enteramente desprovistos de sabor, la m\u00e1s angustiosa de todas las perturbaciones de la vida vegetativa\u2026<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto que se suele alterar es el dormir:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Mis escasas horas de sue\u00f1o conclu\u00edan por lo com\u00fan a las tres o las cuatro de la ma\u00f1ana, hora en que abr\u00eda los ojos al inmenso bostezo de la oscuridad, considerando con estupor y angustia la devastaci\u00f3n que arrasaba mi mente y esperando el alba, que por lo general me permit\u00eda un breve duermevela febril y sin ensue\u00f1os.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Un s\u00edntoma m\u00e1s era la baja o ninguna autoestima y la dependencia de los dem\u00e1s:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">De las muchas manifestaciones temibles de la enfermedad, tanto f\u00edsicas como psicol\u00f3gicas, el sentimiento de odio de s\u00ed mismo \u2014o para decirlo de forma menos categ\u00f3rica, la ausencia total de autoestima\u2014 es uno de los s\u00edntomas m\u00e1s universalmente experimentados&#8230; La p\u00e9rdida de la estimaci\u00f3n propia es un s\u00edntoma famoso, y mi sentimiento del yo hab\u00eda punto menos que desaparecido, junto con toda confianza en m\u00ed mismo. Esta p\u00e9rdida puede degenerar en seguida en dependencia, y la dependencia en un miedo infantil\u2026 De las im\u00e1genes recordadas de aquellos d\u00edas, la m\u00e1s grotesca y desconcertante sigue siendo la de mi persona, como un cr\u00edo de menos de cinco a\u00f1os, arrastr\u00e1ndome por un mercado tras los talones de mi sufrid\u00edsima esposa; ni por un instante pod\u00eda permitirme perder de vista aquel alma de paciencia inagotable que se hab\u00eda convertido en ni\u00f1era, mam\u00e1, consoladora, sacerdotisa y, lo m\u00e1s importante de todo, en confidente: consejera erguida en el centro de mi existencia como una roca.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todos estos sentimientos y alteraciones se acompa\u00f1aban, seg\u00fan Styron, de una sensaci\u00f3n de locura; de ah\u00ed que su libro se subtitule\u00a0<em>Memorias de una locura<\/em>. \u00c9l manifiesta:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">No se dude jam\u00e1s que la depresi\u00f3n, en su forma extrema, es locura\u2026 Con todo este desbarajuste en los tejidos del cerebro, la privaci\u00f3n y la saturaci\u00f3n alternas, nada tiene de extra\u00f1o que la mente empiece a sentirse afligida, maltrecha, y el encenagado proceso del pensamiento registre la zozobra de un \u00f3rgano en convulsi\u00f3n\u2026 Pronto se manifiestan s\u00edntomas como la lentitud cada vez mayor en las respuestas, una semi-par\u00e1lisis, el corte de la energ\u00eda ps\u00edquica hasta casi cero. Por \u00faltimo es afectado el cuerpo, y se siente socavado, exang\u00fce\u2026<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Todos estos s\u00edntomas corporales conducen muy frecuentemente a los miedos a las enfermedades corporales, lo cual ha llevado a que desde hace mucho tiempo se relacione la depresi\u00f3n con la hipocondr\u00eda:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Me vi sumido en las angustias de una profunda hipocondr\u00eda. En mi f\u00edsico nada marchaba del todo bien; hab\u00eda contracciones nerviosas y dolores, a veces intermitentes, a menudo con viso de constantes, que parec\u00edan presagiar todo g\u00e9nero de horrendos achaques&#8230; Es f\u00e1cil apreciar c\u00f3mo dicho estado es parte del aparato de defensa de la psique: neg\u00e1ndose a aceptar su propio deterioro progresivo, anuncia a su conciencia interior (en el cuerpo).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Respecto a la extra\u00f1eza con los espacios conocidos, relata Styron:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">uno de los rasgos inolvidables de esta fase de mi trastorno fue el modo en que mi propia casa de campo, mi hogar querido durante treinta a\u00f1os, adquir\u00eda para m\u00ed, en aquel punto en que mi \u00e1nimo se hund\u00eda de ordinario en su nadir, un cariz siniestro casi palpable\u2026 Me preguntaba c\u00f3mo era posible que aquel lugar amigable, rebosante de evocaciones pudiera parecer, de un modo casi tangible, tan hostil y repulsivo. F\u00edsicamente no estaba solo. Como siempre, hall\u00e1base presente Rose, y escuchaba mis quejas con paciencia infatigable.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Aunque no es un s\u00edntoma presente en todo tipo de depresi\u00f3n, algunos est\u00e1n acompa\u00f1ados de ansiedad, y ese fue el caso del autor:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Sobreven\u00edan tambi\u00e9n terribles, repentinos ataques de ansiedad. Cierto d\u00eda radiante, en un paseo por el bosque con mi perro, o\u00ed una bandada de gansos del Canad\u00e1 graznando all\u00e1 arriba sobre los \u00e1rboles de frondas resplandecientes; una vista y un son que normalmente me habr\u00edan alborozado, el vuelo de aves me hizo detenerme, clavado de temor, y permanec\u00ed all\u00ed encallado, desvalido, temblando\u2026<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se suele presentar una gran dificultad en las relaciones con otras personas, como bien lo manifiesta Styron:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">(El que padece depresi\u00f3n), al igual que un herido de guerra obligado a caminar por su pie, se ve empujado a las m\u00e1s intolerables situaciones familiares y sociales\u2026 Uno tiene que procurar dar conversaci\u00f3n a la gente, y contestar preguntas, y asentir con la cabeza o fruncir el ce\u00f1o en los momentos pertinentes, y, Dios le valga, hasta sonre\u00edr. Pero ya es un suplicio intentar pronunciar unas pocas y simples palabras.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, Styron resalta que el principal s\u00edntoma de la depresi\u00f3n es el sentimiento generalizado de p\u00e9rdida:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Uno teme la p\u00e9rdida de todas las cosas, de todas las personas allegadas y queridas. Hay un miedo intenso al abandono. Estar solo en casa, siquiera un momento, me produc\u00eda un p\u00e1nico y una alarma extraordinarios\u2026 El intenso sentimiento de p\u00e9rdida se relaciona con una clara noci\u00f3n de que la vida se escapa de las manos a paso acelerado. Se adquieren unos apegos vehementes. Cosas absurdas \u2014mis gafas de lectura, un pa\u00f1uelo, determinado \u00fatil de escribir\u2014 se convert\u00edan en objetos de mi demencial sentido de la posesi\u00f3n. Cualquier extrav\u00edo moment\u00e1neo de dichos objetos me llenaba de una consternaci\u00f3n fren\u00e9tica, por ser cada uno de ellos el recordatorio tangible de un mundo que pronto iba a extingu\u00edrseme.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelanta profundiza en este sentimiento generalizado de p\u00e9rdida:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La p\u00e9rdida en todas sus manifestaciones constituye la piedra de toque de la depresi\u00f3n: en el desarrollo de la enfermedad y, con toda probabilidad, en su origen. En una fecha posterior ir\u00eda convenci\u00e9ndome poco a poco de que la p\u00e9rdida abrumadora sufrida en la infancia hubo de figurar como probable g\u00e9nesis de mi trastorno.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>Las causas<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Se ha descubierto que la depresi\u00f3n tiene muchos factores que la pueden causar. La herencia es uno de ellos y es que hay familias completas en las que aparece. Pero tambi\u00e9n el ambiente incide en su desarrollo, y es que hay hechos estresantes que la pueden desencadenar. Tambi\u00e9n influye el alcohol o el abuso de drogas, ciertas enfermedades, y acontecimientos vitales estresantes, tales como rupturas afectivas, p\u00e9rdidas de empleo, duelos y aislamientos sociales. Esta \u00faltima situaci\u00f3n es una causa com\u00fan en los ancianos. A lo anterior se suman las hip\u00f3tesis de alteraciones qu\u00edmicas en el cerebro.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En su caso, Styron explora tambi\u00e9n varias posibles causas. Las principales que menciona son el alcohol, la herencia, el duelo no elaborado, la edad y la insatisfacci\u00f3n profesional.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sobre la posibilidad de que fuera el alcohol el causante de su trastorno, el autor reflexiona:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Despu\u00e9s de mi recuperaci\u00f3n\u2026 se me ocurri\u00f3 preguntarme \u2014por vez primera con aut\u00e9ntico inter\u00e9s\u2014 cu\u00e1les podr\u00edan ser las causas de haber sido visitado por semejante calamidad\u2026 Cuando pensaba en esta curiosa alteraci\u00f3n de mi conciencia daba por supuesto que todo ten\u00eda que ver de un modo u otro con mi retirada forzosa del alcohol. (Era una) sustancia de la que llevaba abusando cuarenta a\u00f1os&#8230; Desde luego, hasta un cierto punto esto era verdad&#8230; Como todos deben saber, es un deprimente de primer orden; a m\u00ed nunca me hab\u00eda deprimido realmente en mis largos a\u00f1os de adicto a la bebida, obrando en cambio como escudo protector contra la ansiedad. Y de pronto se desvaneci\u00f3; el formidable aliado que durante tanto tiempo hab\u00eda tenido a raya a mis demonios ya no estaba all\u00ed para impedir que esos demonios empezaran a pulular por el subconsciente, y yo estaba emocionalmente en cueros vivos, vulnerable como jam\u00e1s me hab\u00eda visto hasta entonces. Sin duda, la depresi\u00f3n llevaba a\u00f1os rond\u00e1ndome, aguardando el momento de abalanzarse sobre m\u00ed\u2026<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La otra causa posible en la que Styron piensa es la herencia:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La predisposici\u00f3n al mal proven\u00eda, he llegado a creer, de mis primeros a\u00f1os: de mi padre, que combati\u00f3 a la gorgona durante buena parte de su vida y fue hospitalizado en mi ni\u00f1ez tras una desesperada ca\u00edda en espiral que, en visi\u00f3n retrospectiva, he venido a estimar muy semejante a la m\u00eda. Las ra\u00edces gen\u00e9ticas de la depresi\u00f3n parecen hoy algo incontrovertible.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero no descarta el duelo no elaborado. Al respecto declara:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">tengo el convencimiento de que un factor a\u00fan m\u00e1s significativo fue el fallecimiento de mi madre cuando contaba yo trece a\u00f1os; este trastorno \u2014la muerte o desaparici\u00f3n de un progenitor, especialmente la madre, antes de o durante la pubertad\u2014 aparece reiteradamente en la literatura sobre la depresi\u00f3n\u2026 El peligro es especialmente manifiesto si el adolescente es afectado por lo que ha recibido la denominaci\u00f3n de \u00abduelo incompleto\u00bb, es decir, si ha sido incapaz de alcanzar la catarsis del dolor y de este modo lleva dentro de s\u00ed\u2026 Si esta teor\u00eda del duelo incompleto tiene validez, y creo que la tiene, y si tambi\u00e9n es cierto que en los m\u00e1s hondos entresijos del comportamiento suicida de una persona \u00e9sta todav\u00eda se debate subconscientemente con una inmensa p\u00e9rdida mientras trata de superar todos los efectos de su devastaci\u00f3n, entonces mi propia evitaci\u00f3n de la muerte quiz\u00e1 fuera un homenaje tard\u00edo a mi madre.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero Styron se plantea tambi\u00e9n otras posibles causas:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00bfLa dura circunstancia, de que m\u00e1s o menos por las fechas en que fui atacado doblaba los sesenta? \u00bfO pudo ser quiz\u00e1 que una vaga insatisfacci\u00f3n con los derroteros que llevaba mi obra \u2014ese ataque de inercia que me ha acometido una y otra vez durante mi vida de escritor, torn\u00e1ndome hosco y descontento?&#8230;<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Para terminar al final, planteando lo siguiente:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Jam\u00e1s sabr\u00e9 lo que \u00abcaus\u00f3\u00bb mi depresi\u00f3n, como nadie sabr\u00e1 nunca nada acerca de la suya.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>El tratamiento<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Luego de sentir todos los anteriores s\u00edntomas y de reflexionar sobre las causas de su enfermedad, el escritor hace una rese\u00f1a de lo que fue su tratamiento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Comenta antes que dos a\u00f1os antes de su depresi\u00f3n, fue tratado por un psiquiatra con f\u00e1rmacos basados en la benzodiacepina, como ayuda para conciliar de noche el sue\u00f1o, con el comentario del m\u00e9dico de que pod\u00eda tomarlo tan despreocupadamente como la aspirina. Styron califica luego esta recomendaci\u00f3n como un acto irresponsable por parte del m\u00e9dico, por cuanto descubre posteriormente que este tipo de medicamentos administrados en tan alta dosis puede deprimir el \u00e1nimo e incluso precipitar una depresi\u00f3n mayor.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Luego de ser diagnosticada su depresi\u00f3n, el escritor comienza un tratamiento con un m\u00e9dico que act\u00faa como su psiquiatra a la vez que como terapeuta. Este \u00faltimo papel lo encuentra el autor ben\u00e9fico en el sentido de que proporciona al paciente:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">un punto focal hacia el que puede uno encaminar las agonizantes energ\u00edas; ofrece consuelo si no mucha esperanza, y se constituye en recipiente de un aluvi\u00f3n de penas durante cincuenta minutos, lo que tambi\u00e9n sirve de alivio para la esposa de la v\u00edctima.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El tratamiento inicia con una intensidad de dos sesiones semanales, en las que el paciente se enfrentaba con la dificultad de describir su enfermedad:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">era poco lo que pod\u00eda yo decirle, salvo intentar, en vano, describir mi desolaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El psiquiatra combinaba las sesiones de terapia con medicaci\u00f3n. Como suele suceder a menudo, el medicamento le produjo efectos secundarios molestos, y se enfrent\u00f3 entonces al delicado proceso de cambio de f\u00e1rmaco:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Cuando le inform\u00e9 de este problema, se me dijo que deb\u00edan pasar diez d\u00edas m\u00e1s para que el f\u00e1rmaco evacuara mi organismo antes de comenzar con otro medicamento distinto. Para quien est\u00e1 amarrado a semejante potro de tortura, diez d\u00edas son como diez siglos\u2026 y esto sin contar el hecho de que cuando se inicia el tratamiento con un nuevo f\u00e1rmaco tienen que transcurrir varias semanas antes de que haga efecto, lo que, de todos modos, dista mucho de estar garantizado.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La evaluaci\u00f3n de Styron sobre la psiquiatr\u00eda es justa pero reconociendo sus limitaciones, en especial para una depresi\u00f3n mayor, como era su caso:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">A la psiquiatr\u00eda debe reconoc\u00e9rsele el m\u00e9rito de su persistente lucha para tratar farmacol\u00f3gicamente la depresi\u00f3n\u2026 No cabe la menor duda que en ciertos casos moderados y algunas formas cr\u00f3nicas de la enfermedad (las denominadas depresiones end\u00f3genas), las medicaciones han resultado inestimables, alterando a menudo de forma espectacular el curso de una perturbaci\u00f3n grave. Por razones que todav\u00eda no est\u00e1n claras para m\u00ed, ni las medicaciones ni la psicoterapia consiguieron detener mi zambullida hacia las profundidades\u2026 Pero hasta el d\u00eda en que se descubra un agente de acci\u00f3n r\u00e1pida, nuestra fe en la cura de la depresi\u00f3n grave por medios farmacol\u00f3gicos tendr\u00e1 que seguir siendo provisional.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Aun teniendo en cuenta que Styron escribi\u00f3 esto hace ya bastantes d\u00e9cadas y que en este tiempo se han generado medicamentos m\u00e1s efectivos y con menos efectos secundarios, es necesario aceptar que todav\u00eda encontramos pacientes hoy en d\u00eda que pueden llegar a las mismas afirmaciones del autor.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>El pron\u00f3stico<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sin embargo el libro de Styron finaliza con dos aspectos positivos del escritor en un libro tan doloroso y realista. El primero, es el pron\u00f3stico optimista que, a pesar de todo lo anterior, tiene el final de la depresi\u00f3n, siempre y cuando el paciente resista. El segundo es el efecto tan ben\u00e9fico que tiene el apoyo de familiares y amigos en el tratamiento de la enfermedad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las reflexiones finales del escritor representan en nuestro concepto lo m\u00e1s importante de su libro. De la misma manera imprevista en que, en ocasiones, hace su aparici\u00f3n el monstruo de la depresi\u00f3n, de la misma manera repentina suele desaparecer. Hay un aspecto que interesa mucho a los analistas junguianos y es que durante la depresi\u00f3n suelen disminuir o desaparecer los sue\u00f1os. Es lo que llamamos el \u201cestre\u00f1imiento on\u00edrico\u201d.\u00a0 Pues, bien en el caso de Styron, la recuperaci\u00f3n se manifest\u00f3 con la reaparici\u00f3n de un sue\u00f1o:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Hab\u00eda tenido mi primer sue\u00f1o en muchos meses, confuso pero imperecedero hasta la fecha, con una flauta en alg\u00fan punto impreciso, y un ganso silvestre, y una muchacha bailando\u2026 No me sent\u00eda ya un cascar\u00f3n vac\u00edo sino un cuerpo con algunos de los ricos jugos corporales de nuevo en ebullici\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Y su evaluaci\u00f3n general, amplia y optimista de la depresi\u00f3n, la basa, como tantos sufrimientos en la vida en el paso del tiempo:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Merced a la acci\u00f3n curativa del tiempo \u2014y gracias tambi\u00e9n a la intervenci\u00f3n m\u00e9dica o a la hospitalizaci\u00f3n en muchos casos\u2014 la mayor parte de los afectados sobrevive a la depresi\u00f3n, lo que quiz\u00e1 constituya su \u00fanico aspecto benigno\u2026 La inmensa mayor\u00eda de las personas que pasan por depresiones, aun las m\u00e1s graves, sobreviven a ellas, y viven despu\u00e9s al menos tan felizmente como las no afectadas por este mal. Salvo por lo terrible de algunos recuerdos que deja, la depresi\u00f3n aguda inflige pocas lesiones permanentes\u2026<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero el realismo del escritor no deja de plantear los riesgos, en su mirada optimista:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Un n\u00famero considerable \u2014pr\u00e1cticamente la mitad\u2014 de los que sufren el estrago una vez ser\u00e1n atacados de nuevo; la depresi\u00f3n posee el h\u00e1bito del retorno. Pero la mayor parte de las v\u00edctimas salen incluso de estas reca\u00eddas, y bien a menudo defendi\u00e9ndose mejor por haber llegado a estar psicol\u00f3gicamente preparadas, merced a la pasada experiencia, para lidiar con el monstruo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, reitera que la terrible enfermedad suele terminar en la cura:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Es de enorme importancia que a quienes sufren un asedio, acaso por vez primera, se les hable \u2014se les convenza, m\u00e1s bien\u2014 de que la enfermedad seguir\u00e1 su curso y ellos saldr\u00e1n del trance. Ardua tarea, \u00e9sta: gritar \u00ab\u00a1arriba esa barbilla!\u00bb desde la seguridad de la orilla a una persona que est\u00e1 ahog\u00e1ndose es casi tanto como insultarla, pero se ha demostrado una y otra vez que si el esfuerzo por dar \u00e1nimo es bastante tenaz \u2014y el auxilio prestado no menos decidido y afanoso\u2014 la persona en peligro suele salvarse casi siempre.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El peor enemigo de la depresi\u00f3n parece ser precisamente el pesimismo y el cansancio, y el mensaje de Styron es precisamente que la depresi\u00f3n no es invencible, que no es la aniquilaci\u00f3n del alma, como puede llegar a pensar el sufriente. Y su testimonio, al igual que el de otros hombres y mujeres que la han padecido y se han repuesto, es la prueba de que se le puede derrotar:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La mayor\u00eda de quienes son presa de la depresi\u00f3n en su forma m\u00e1s nefasta se halla, por la raz\u00f3n que sea, en un estado de quim\u00e9rica desesperanza, atormentados por exagerados males y fatales amenazas que no guardan la menor semejanza con la realidad. Es menester por parte de amigos, amantes, familia, admiradores, una devoci\u00f3n casi religiosa para persuadir a los pacientes del valor de la vida, lo que tantas veces est\u00e1 en conflicto con el sentimiento de su propio dem\u00e9rito que tienen estas personas, pero tal devoci\u00f3n ha evitado incontables suicidios\u2026 Todo el que ha recobrado la salud, ha recobrado casi siempre el don de la serenidad y la alegr\u00eda, y esto quiz\u00e1 sea reparaci\u00f3n suficiente por haber soportado la desesperaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la desesperaci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ya se mencion\u00f3 anteriormente la dependencia que el escritor desarroll\u00f3 hacia su esposa. Ese es el lado negativo. El positivo es que fue el soporte que necesit\u00f3 para soportar la enfermedad. Refiri\u00e9ndose a su esposa dice:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">aventurar\u00eda la opini\u00f3n de que muchas de las desastrosas secuelas de la depresi\u00f3n podr\u00edan conjurarse si las v\u00edctimas recibieran un apoyo como el que ella me dispens\u00f3 a m\u00ed.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Otra persona que le ayud\u00f3 mucho durante su depresi\u00f3n fue un amigo, que hab\u00eda pasado por una crisis igual o peor que la suya:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Durante el mismo verano de mi declinaci\u00f3n, un \u00edntimo amigo m\u00edo \u2014un famoso columnista de prensa\u2014 fue hospitalizado a causa de una grave psicosis maniacodepresiva. Por las fechas en que yo comenzaba mi derrumbamiento oto\u00f1al mi amigo se hab\u00eda recobrado, y nos manten\u00edamos en contacto por tel\u00e9fono casi a diario. Su apoyo fue incansable e inapreciable. \u00c9l fue quien me amonest\u00f3 sin tregua insistiendo en que el suicidio era \u00abinaceptable\u00bb.<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>William Styron \u00a0 El siguiente documento es un art\u00edculo resumen del libro\u00a0Esa visible oscuridad: memoria de la locura\u00a0(1991), Madrid: Mondadori, escrito por William Styron, cuya trayectoria se describe en el texto. Fue elaborado por el analista junguiano Juan Carlos Alonso.\u00a0Correo:adejungcol@yahoo.com &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/styron-describe-lo-indescriptible-de-su-depresion-alonso\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4330","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4330"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4330\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7409,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4330\/revisions\/7409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}