{"id":4313,"date":"2015-03-23T18:50:43","date_gmt":"2015-03-23T18:50:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/?p=4313"},"modified":"2015-05-08T20:05:53","modified_gmt":"2015-05-08T20:05:53","slug":"psicopatologia-de-jung-a-hillman-o-de-hillman-a-jung-grez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/psicopatologia-de-jung-a-hillman-o-de-hillman-a-jung-grez\/","title":{"rendered":"Psicopatolog\u00eda: De Jung a Hillman o de Hillman a Jung &#8211; Grez"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">CLAUDIA GREZ<\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4317 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/hillman4.jpg\" alt=\"hillman4\" width=\"250\" height=\"253\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Claudia Grez es Psic\u00f3loga, Magister en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica y Analista Junguiana de la IAAP (International Association for Analytical Psychology), Docente y supervisora universitaria. Correo:\u00a0<a href=\"mailto:claudiagrezvillegas@gmail.com\">claudiagrezvillegas@gmail.com<\/a>.\u00a0Este documento fue tomado de la <a href=\"http:\/\/revista.cgjung.cl\/index.php\/encuentros\/index\">Revista<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/revista.cgjung.cl\/index.php\/encuentros\/index\">Encuentros<\/a>,<\/em> No. 4, 2012, p\u00e1gs. 6-14, con autorizaci\u00f3n de los editores. La revista\u00a0es una iniciativa de difusi\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Chilena de Psicolog\u00eda Anal\u00edtica y\u00a0ofrece un espacio para promover ideas e investigaciones en el \u00e1mbito de la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica.<\/h4>\n<\/div>\n<div id=\"miembros\">\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><\/h4>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><\/h3>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: center;\"><strong>Un homenaje a James Hillman y sus aportes luego de su muerte<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: center;\"><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u00bfEs Hillman Jungiano? Se describen algunas centrales de la psicolog\u00eda arquetipo-imaginal de Hillman, la aproximaci\u00f3n a la psicopatolog\u00eda y algunas de sus implicaciones para la psicoterapia. Se destacan el protagonismo de las im\u00e1genes arquetipales, se explica el nuevo entendimiento de la patolog\u00eda y de la funci\u00f3n del Yo. Se contrastan algunas nociones de Jung y se ofrecen reflexiones en torno al valor de la ideas de Hillman.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: center;\">________________________________________<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: right;\"><em>\u201cDel mismo modo que mi alma, mi constituci\u00f3n psicol\u00f3gica, es diferente de la de Freud y de la de Jung, mi psicolog\u00eda ser\u00e1 tambi\u00e9n diferente de la suya&#8230;De la misma forma que Jung nos muestra una manera de entrar en ese tipo de psicolog\u00eda, quedarse s\u00f3lo con ese pensamiento es ser un junguiano, y eso, como \u00e9l mismo dijo, s\u00f3lo es posible para Jung\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: right;\">James Hillman, 1999. Re-imaginar la psicolog\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al hacer una reflexi\u00f3n sobre psicopatolog\u00eda, desde la perspectiva de la psicolog\u00eda anal\u00edtica junguiana, se agudiz\u00f3 en m\u00ed el inter\u00e9s por profundizar\u00a0 la forma de abordar\u00a0 este tema que tiene James Hillman. Es por ello que este trabajo lo mueve esa motivaci\u00f3n: ahondar, hasta donde el lenguaje m\u00edtico po\u00e9tico que utiliza el autor, lo permita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs Hillman \u201cjunguiano\u201d?, \u00bfDonde est\u00e1 Jung en las ideas de este autor? Estas preguntas surgen espont\u00e1neas al leer una y otra vez la obra de Hillman, quien irrumpe, con una nueva mirada,\u00a0 que desordenando el incipiente entendimiento de la psicolog\u00eda anal\u00edtica junguiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leer a Hillman es una experiencia envolvente y muchas veces atrapadora, que llena de preguntas sin asomo de respuestas. Es por eso que el presente trabajo se llevar\u00e1 a cabo en una especie de\u00a0v\u00ednculo con lo que Jung plantea y tratando de seguir su pensamiento con ese hilo conductor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfRealmente necesitamos de una mirada distinta de la psicopatolog\u00eda como la que ofrece Hillman?\u00a0\u00bfQu\u00e9 ofrece al ejercicio de la cl\u00ednica este autor? \u00bfSe podr\u00eda plantear un an\u00e1lisis hillmaniano?.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi inter\u00e9s es tan s\u00f3lo intentar mirar desde Hillman la psicopatolog\u00eda, con su mundo de dioses y mitos, para rescatar desde ah\u00ed la posibilidad de mirar de forma m\u00e1s amplia a quienes nos conf\u00edan su salud ps\u00edquica enferma, para ser sanada.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Hillman y la escuela arquetipal: hacia una psicolog\u00eda imaginal.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escuela \u201carquetipal\u201d fue fundada por Hillman y un grupo de junguianos de Zurich a finales de los a\u00f1os sesenta. \u201cSurgi\u00f3 como\u00a0\u00a0 reacci\u00f3n frente a lo que estos analistas consideraban en Jung presupuestos metaf\u00edsicos sin justificaci\u00f3n y una aplicaci\u00f3n complaciente y mec\u00e1nica de los principios junguianos.\u201di (Adams, 1999).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda arquetipal es una psicolog\u00eda posjunguiana, una elaboraci\u00f3n cr\u00edtica de la teor\u00eda y pr\u00e1ctica junguianas posteriores a Jung.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escuela arquetipal rechaza el sustantivo \u201carquetipo\u201d, pero conserva el adjetivo \u201carquet\u00edpico\u201d. Para Hillman resulta insostenible la distinci\u00f3n entre arquetipos e im\u00e1genes arquet\u00edpicas, que Jung s\u00ed hac\u00eda. En su opini\u00f3n, a nivel ps\u00edquico solo es posible encontrar im\u00e1genes, es decir, fen\u00f3menos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a Adams, Hillman es un fenomen\u00f3logo, imaginero: toma a la cosa por lo que es y le permite manifestarse, por lo tanto su psicolog\u00eda deber\u00eda llamarse psicolog\u00eda imaginal o fenomenol\u00f3gica y\u00a0 no\u00a0 arquet\u00edpica\u00a0 ya que\u00a0 induce\u00a0 a confusi\u00f3n con las\u00a0 ideas de\u00a0 Jung sobre\u00a0 los arquetipos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda imaginal de Hillman considera que las im\u00e1genes no son reductibles\u00a0\u00a0 en ning\u00fan sentido a objetos de la realidad externa. Seg\u00fan Patricia Berry: \u201ccuando se trata de la imaginaci\u00f3n, toda\u00a0 pregunta\u00a0 sobre\u00a0 su\u00a0 referencia objetiva\u00a0 resulta irrelevante.\u00a0 Lo\u00a0 imaginal\u00a0 es\u00a0 bien\u00a0 real\u00a0 a\u00a0 su manera, pero nunca porque se corresponda con algo externo. Para los psic\u00f3logos imaginales, la discrepancia\u00a0 entre\u00a0 imagen\u00a0 y\u00a0 objeto\u00a0 es\u00a0 sencillamente\u00a0 un\u00a0 hecho\u00a0 inevitable\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 existencia humana,\u201dii (Adams, 1999).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con estas ideas iniciales se puede comenzar a pensar a Hillman, un imaginero, que hace psicolog\u00eda imaginal. \u00c9l mismo da algunas claves en el primer cap\u00edtulo, llamado sugerentemente Para empezar&#8230;, de su libro Re-Imaginar la Psicolog\u00eda. \u201cMi trabajo se encamina hacia una psicolog\u00eda del alma basada en una psicolog\u00eda de la imagen. Estoy sugiriendo una base po\u00e9tica de la mente y una psicolog\u00eda que no arranca de la fisiolog\u00eda del cerebro, ni de la estructura del lenguaje, ni de la organizaci\u00f3n de la sociedad, ni del an\u00e1lisis de la conducta, sino de los procesos de la imaginaci\u00f3n\u201diii (Hillman, 1999). \u00bfDe donde arranca la psicolog\u00eda imaginal de Hillman, entonces? Del mism\u00edsimo<br \/>\nJung, seg\u00fan \u00e9l lo expresa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>James Hillman: su propuesta.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el autor, la obra de Jung, al igual que su vida, se enmarca en la tradici\u00f3n de la psicolog\u00eda imaginativa al considerar a las im\u00e1genes de la fantas\u00eda, presentes de manera inconsciente en la conciencia, como los datos primordiales de la psique. \u201cLas im\u00e1genes de la fantas\u00eda son a la vez la materia prima y el producto acabado de la psique, y constituyen una privilegiada v\u00eda de acceso al conocimiento del alma&#8230; son los datos b\u00e1sicos de la vida ps\u00edquica, que se generan de manera espont\u00e1nea, que son imaginativas y completas, y que, y que se organizan en modelos arquet\u00edpicos.\u201div (Hillman, 1999).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue Jung quien incorpor\u00f3 la idea de lo arquet\u00edpico como un elemento primordial en la estructura de la psique y fundamentales para entender la psicopatolog\u00eda. Hillman toma esto en su esencia al se\u00f1alar que \u201cArquet\u00edpico significa b\u00e1sicamente humano\u201dv (Hillman,1999). Los arquetipos estar\u00edan presentes en lo m\u00e1s profundo del funcionamiento ps\u00edquico como las ra\u00edces del alma que condicionan nuestra visi\u00f3n de nosotros mismos y del mundo, dir\u00e1 Hillman.\u00a0\u00a0 Su numinosidad, el efecto posesivo emocional, el deslumbramiento de la conciencia frente a su presencia impide definirlo y lleva\u00a0\u00a0 a plantearse frente a ellos como frente a los dioses, con temor y reverencia. \u201cCualquier forma de hablar de los arquetipos es siempre una traducci\u00f3n de una met\u00e1fora a otra\u201d.vi (Hillman, 1999).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La\u00a0 perspectiva\u00a0 que\u00a0 plantea\u00a0 Hillman\u00a0 es\u00a0 la\u00a0 de\u00a0 una\u00a0 psicolog\u00eda\u00a0 profunda,\u00a0 no\u00a0 puede\u00a0 no\u00a0 serlo\u00a0 si hablamos del alma, poblada por dioses, en esencia polite\u00edsta, ya que as\u00ed es la realidad del alma. Las diversas caras que tiene la naturaleza humana requerir\u00e1 de un espectro lo m\u00e1s amplio posible de miradas. \u201cSi una psicolog\u00eda quiere representar fielmente la diversidad real del alma, no puede dar por sentada desde el principio, insistiendo en ella con prejuicio monote\u00edsta, la unidad de la personalidad\u201d vii\u00a0 (Hillman, 1999).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 rol cumple el ego en esta propuesta de Hillman?\u00a0 Pareciera que \u00e9ste es uno de los puntos que m\u00e1s controversia provoca al interior de los postjunguianos. Hillman critica directamente a quienes mantienen con vida una psicolog\u00eda anal\u00edtica que tiene como centro \u201cla anacr\u00f3nica noci\u00f3n del desarrollo del Yo\u201d. De un Yo que hace hincapi\u00e9 en la cabeza, la voluntad y la raz\u00f3n. No estar\u00edan prest\u00e1ndole o\u00eddos adecuados a los postulados de Jung quien \u201cle otorga una\u00a0 especial importancia a la conciencia imaginal- sue\u00f1os, visiones, fantas\u00edas- y a un estilo de vida (la vida simb\u00f3lica) en el cual\u00a0 el\u00a0 yo\u00a0 vive\u00a0 y\u00a0 se\u00a0 conduce\u00a0 fundamentalmente\u00a0 en\u00a0 funci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 esta\u00a0 conciencia\u00a0 imaginal\u201dviii (Hillman, 2000). El yo imaginal en oposici\u00f3n al Yo de la voluntad y la raz\u00f3n, es discontinuo, se mueve en forma circular, est\u00e1 guiado tanto por el presente sincr\u00f3nico como por el pasado causal. Esta visi\u00f3n del yo imaginal ser\u00eda m\u00e1s completa y m\u00e1s acorde a la psicolog\u00eda de Jung de su \u00faltimo tiempo que fue cada vez menos \u201canal\u00edtica\u201d y m\u00e1s \u201carquet\u00edpica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hillman enfatiza con fuerza su postura: \u201cEl Yo de la psicolog\u00eda anal\u00edtica no se adapta lo suficiente a la realidad arquet\u00edpica. Jung nos hizo presente esta nueva realidad y nosotros no hacemos justicia a los arquetipos de la memoria con ese concepto decimon\u00f3nico. Una psicolog\u00eda \u201canal\u00edtica\u201d ofrece\u00a0el an\u00e1lisis de la memoria, pero Jung nos alent\u00f3 a continuar so\u00f1ando el mito.\u201dix (Hillman, 2000). El mito se yergue aqu\u00ed como el eje para la nueva mirada de la psicopatolog\u00eda. Si concebimos al yo imaginal como part\u00edcipe de esta aventura m\u00edtica, nuestra mirada no puede sino cambiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Mitos, dioses y arquetipos: una nueva mirada a la psicopatolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hillman hace una propuesta en extremo audaz para acercarse a la psicopatolog\u00eda, propone introducir un neologismo: \u201cpatologizar\u201d con el cual designa la capacidad aut\u00f3noma de la psique para crear enfermedades, morbosidad, desorden, anormalidad y sufrimiento y para vivir la vida desde esta perspectiva. Invita a alejarse del dominio hist\u00f3rico y la dependencia de los criterios de la medicina fisiol\u00f3gica y la religi\u00f3n espiritual, no reniega de ellas, de su aporte al ser humano sino que invita a mirar desde los ojos de la psicolog\u00eda profunda a la psicopatolog\u00eda tal cual es. \u201cSi fu\u00e9ramos\u00a0 capaces\u00a0 de\u00a0 descubrir\u00a0 su\u00a0 necesidad\u00a0 psicol\u00f3gica,\u00a0 patologizar\u00a0 ya\u00a0 no\u00a0 ser\u00eda\u00a0 err\u00f3neo\u00a0 o acertado,\u00a0 sino\u00a0 simplemente\u00a0 necesario,\u00a0 pues\u00a0 implicar\u00eda\u00a0 una\u00a0 serie\u00a0 de\u00a0 prop\u00f3sitos\u00a0 que\u00a0 hemos percibido mal y una serie de valores que deben presentarse necesariamente de manera distorsionada\u201d.x (Hillman, 1999).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que con el yo imaginal de Jung, Hillman va al rescate de las estructuras arquet\u00edpicas del mundo imaginal con que Jung abri\u00f3 el camino hacia una nueva psicopatolog\u00eda. Rinde homenaje as\u00ed al pionero que introdujo el mundo arquetipal a la comprensi\u00f3n de la psique.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto de partida de Jung para el estudio y comprensi\u00f3n de la psicopatolog\u00eda fue el descubrimiento de los complejos a trav\u00e9s del experimento de asociaci\u00f3n de palabras. La teor\u00eda de los complejos fue la primera contribuci\u00f3n importante de Jung a la comprensi\u00f3n de la psique. Los hallazgos\u00a0 de\u00a0 los\u00a0 experimentos\u00a0\u00a0\u00a0 convencieron a\u00a0 Jung de\u00a0 la\u00a0 existencia\u00a0 indudable\u00a0 de\u00a0 entidades ps\u00edquicas fuera del campo de la conciencia, que son como sat\u00e9lites en relaci\u00f3n a la conciencia del yo y que causar\u00edan perturbaciones sorprendentes y a veces perturbadoras. \u201cSon esos duendecillos traviesos o esos demonios internos que pueden tomar por sorpresa a un individuo.\u201dxi\u00a0 (Stein,\u00a02004). A estos demonios\u00a0 Jung los llam\u00f3 \u201ccomplejos\u201d. Esta idea se vio enriquecida en la obra de Jung al se\u00f1alar \u00e9ste que todo complejo contiene un componente arquet\u00edpico que se vive y padece en la vida cotidiana a trav\u00e9s de la experiencia de los complejos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El complejo ser\u00eda creado por un trauma pero con anterioridad al trauma, \u201cla pieza arquet\u00edpica existe como imagen y fuerza que motiva pero no posee las cualidades perturbadoras y causantes de angustia que tiene el complejo\u201d.xii (Stein, 2004). Stein destaca la importancia fundamental en la obra de Jung la teor\u00eda de los arquetipos, concordando con Hillman de que representan el fundamento de la concepci\u00f3n de psique de Jung. Es as\u00ed que Hillman propone llevar hasta el final las implicaciones que se derivan de este pensamiento e investigar con precisi\u00f3n las constelaciones arquet\u00edpicas y sus efectos para comprender la psicopatolog\u00eda. En toda configuraci\u00f3n arquet\u00edpica, debe\u00a0 incluirse\u00a0 una\u00a0 parte\u00a0 dedicada\u00a0 a\u00a0 la\u00a0 patograf\u00eda,\u00a0 \u201cla\u00a0 patolog\u00eda\u00a0 de\u00a0 la\u00a0 psique\u00a0 es\u00a0 una\u00a0 parte integrante y necesaria de la psicolog\u00eda, porque sufrir el arquetipo a trav\u00e9s de nuestros complejos\u00a0es una parte integrante y necesaria de la vida ps\u00edquica\u201d. xiii (Hillman, 2000).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una nueva psicopatolog\u00eda, ahora como integrante de la psicolog\u00eda y no como la gran sombra de ella es la base de la propuesta del autor.\u00a0 \u00bfY qu\u00e9 resulta de ello?, la convicci\u00f3n de seguir a Jung en la sugerencia de que la psicopatolog\u00eda pod\u00eda basarse completamente en la mitolog\u00eda y que la mitolog\u00eda misma pod\u00eda convertirse en una nueva psicopatolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, \u00bfqu\u00e9 significa mirar la psicopatolog\u00eda desde el mito? Tal vez lo m\u00e1s esclarecedor ser\u00eda, como lo propone Hillman, reimaginar la psicopatolog\u00eda, examinar el comportamiento con una mirada m\u00edtica, escuchando al s\u00edntoma o a la enfermedad como si fuera un relato, un cuento, una historia. La mitolog\u00eda, la historia de los dioses suministrar\u00edan los modelos b\u00e1sicos para realizar los relatos de nuestras vidas. \u201cLos dioses, como los sufrimientos del alma, se entremezclan unos con otros. La mitolog\u00eda cl\u00e1sica nos hace desistir de nuestra fijaci\u00f3n por encasillar cada dificultad, por dar a cada dificultad un nombre y a cada nombre un pron\u00f3stico\u201d.xiv (Hillman, 2000).\u00a0 Nos permite entrar en la fantas\u00eda del mito con su mismo lenguaje de im\u00e1genes donde la psicopatolog\u00eda se expresa en el lenguaje de la psique, sin requerir interpretaci\u00f3n. Las narraciones mismas del mito, de la historia del paciente, tienen su propio aspecto psicopatol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considerar la mitolog\u00eda desde la perspectiva de la psicopatolog\u00eda permite que los momentos de angustia, de dolor, de posesi\u00f3n, esos extraordinarios acontecimientos imaginales no humanos de la mitolog\u00eda puedan ser iluminados de un modo nuevo a trav\u00e9s de las experiencias de cada uno. Dice Hillman \u201cnuestro dolor deviene v\u00eda para adquirir un conocimiento profundo de la mitolog\u00eda. Son nuestras aflicciones las que nos permiten adentrarnos en el mito. Las fantas\u00edas que emergen de nuestros complejos se convierten en la puerta de acceso a la mitolog\u00eda.xv (Hillman, 2000).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado de esta aproximaci\u00f3n es el surgimiento del m\u00e9todo de la fantas\u00eda que nos permite acercarnos a los mitos y a sus protagonistas, los dioses, en una actitud total y genuinamente psicol\u00f3gica para que sea revelado que los dioses no son historias del pasado sino que viven todav\u00eda, que hablan a trav\u00e9s de nuestra fantas\u00eda y aflicciones y que se muestran a trav\u00e9s de la din\u00e1mica de la imaginaci\u00f3n. Todo esto act\u00faa terap\u00e9uticamente al generar nuevo conocimiento. \u201cEntrando dentro del n\u00facleo arquet\u00edpico divino de los complejos, podemos ser curados de lo que nos aflige por lo que nos aflige. El problema queda as\u00ed redimido por su propia fantas\u00eda, ya que la fantas\u00eda hace transparente el n\u00facleo arquet\u00edpico del complejo.\u201dxvi (Hillman, 2000).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La menci\u00f3n expresa de Hillman del \u201cefecto terap\u00e9utico\u201d de este m\u00e9todo de aproximaci\u00f3n abre la inquietud\u00a0 sobre\u00a0 c\u00f3mo\u00a0 se\u00a0 lleva\u00a0 a\u00a0 cabo\u00a0 este\u00a0 proceso\u00a0 que\u00a0 es\u00a0 sin\u00a0 un\u00a0 Yo\u00a0 que\u00a0 coordine\u00a0 a\u00a0 nivel conciente: un an\u00e1lisis sin Yo, eso se desprende de lo planteado. \u00bfCon qu\u00e9 lenguaje accedemos a ese mundo inconsciente para luego dar cuenta de \u00e9l? Probablemente con las im\u00e1genes, con las cuales el yo imaginal tiene una sinton\u00eda perfecta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se necesita un nuevo\u00a0 lenguaje para una psicopatolog\u00eda reimaginada. Hillman no desprecia el aporte que tienen y han tenido para explicar, comprender y an\u00e1lisis la psique y los aspectos patol\u00f3gicos de ella. Valora el inter\u00e9s por observar y describir los fen\u00f3menos. Lo que s\u00ed critica es el literalismo con que la psicolog\u00eda se ha relacionado con determinadas t\u00e9rminos o nombres para\u00a0denominar las cosas de la psique que alejan a la psicolog\u00eda del alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se necesitar\u00eda un nuevo lenguaje explicativo sino algo como un lenguaje intuitivo, los nomina, dir\u00e1 Hillman, deber\u00edan pasar a ser objeto de nuevas intuiciones. \u201cAlej\u00e1ndonos de la posici\u00f3n de la conciencia, llegamos a un nominalismo radical y podemos empezar a adentrarnos intuitivamente en\u00a0 el viejo\u00a0 lenguaje\u00a0 diagn\u00f3stico\u00a0 pertrechados\u00a0 con una\u00a0 visi\u00f3n\u00a0 imaginativa\u201d.xvii\u00a0 (Hillman,\u00a0 2000). Intuici\u00f3n e imaginaci\u00f3n, ambas necesidades de expresi\u00f3n de la fuerza arquet\u00edpica son las que propone Hillman en esta nueva aproximaci\u00f3n que, quit\u00e1ndole el nombre de patol\u00f3gico podr\u00edan ser la expresi\u00f3n de un aspecto del alma que presiona por ser considerada.\u00a0 Ni la voluntad ni la raz\u00f3n, funciones del Yo racional de la conciencia, pueden producir intuiciones e im\u00e1genes, ellas vienen desde\u00a0 un\u00a0 fondo\u00a0 que\u00a0 s\u00f3lo\u00a0 el\u00a0 yo\u00a0 imaginal\u00a0 puede\u00a0 reflejar\u00a0 y,\u00a0 as\u00ed\u00a0 transformar\u00a0 la\u00a0 fantas\u00eda\u00a0 en imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reimaginar la psicopatolog\u00eda permite recrear, dar un nuevo aire a los t\u00e9rminos antiguos recuperando de ellos su sustancia arquet\u00edpica. Todos los nombres dados a la sicopatolog\u00eda pertenecer\u00edan desde esta mirada, a la \u201cnaturaleza tortuosa\u201d de la psique, a la complejidad propia de la vida ps\u00edquica. \u201cLa distorsi\u00f3n psicopatol\u00f3gica es la condici\u00f3n primaria inherente a nuestra complejidad, es la trenzada corona de espinas, y tambi\u00e9n la guirnalda de laurel, &#8230;como dijo Jung, los complejos son la vida en s\u00ed misma; librarse de los complejos equivale a librarse de la vida.\u201dxviii (Hillman, 2000). Acercarse, a la psicopatolog\u00eda, con sus dioses y mitos equivaldr\u00eda, entonces a acercarnos a la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Reflexiones finales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La experiencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inici\u00e9 este trabajo hace muchos meses atr\u00e1s, cautivada por algunas lecturas del autor. Supe desde el comienzo que este ser\u00eda el tema y la motivaci\u00f3n me hac\u00eda anticipar que su realizaci\u00f3n ser\u00eda en un plazo prudente. Motivaci\u00f3n, plazo, prudencia, parecen no ser t\u00e9rminos adecuados para acercarse a Hillman y por ende, como si los dioses me hubiesen abandonado comenzaron a pasar los meses. De cuando en cuando tomaba lo realizado para continuarlo y una sensaci\u00f3n de desagrado y rechazo se apoderaba de m\u00ed. Tan intensa como mi motivaci\u00f3n fue el rechazo posterior frente a Hillman. La decisi\u00f3n no se dej\u00f3 esperar, desde mi ego o Yo racional para seguir a Hillman se impuso el cumplimiento de las exigencias y comenc\u00e9 otro trabajo para ser entregado en el plazo correspondiente. Pero Hillman se qued\u00f3, por cualquier camino que direccionaba el trabajo llegaba a Hillman, si todos los caminos conducen a Hillman, habr\u00e1 que ir hacia all\u00e1, conclu\u00ed. Tuvieron que\u00a0 pasaron varios\u00a0 meses\u00a0 m\u00e1s\u00a0 para\u00a0 re-encantarme\u00a0 con la\u00a0 idea\u00a0 de\u00a0 emprender\u00a0 este desaf\u00edo que tuvo un nuevo motor en la lectura del libro \u201cEl sue\u00f1o y el inframundo\u201d, una suerte de viaje al interior que desafiaba\u00a0 sin pudor la v\u00eda regia del trabajo con sue\u00f1os realizado por Jung y los junguianos. El lenguaje enf\u00e1tico y el reconocimiento de su inclinaci\u00f3n por lo radical y escandalosamente nuevo, abri\u00f3 de nuevo el apetito por conocerlo. Se\u00f1ala Hillman, \u201che llegado a creer que todo el procedimiento de interpretaci\u00f3n de sue\u00f1os dirigido a incrementar la conciencia\u00a0acerca de la vida es algo radicalmente err\u00f3neo. Y digo err\u00f3neo en todo su sentido; perjudicial, retorcido, enga\u00f1oso, inadecuado, equivocado y exeg\u00e9ticamente insultante hacia el material sobre el que se trabaja, es decir, los sue\u00f1os.\u201dxix (Hillman, 2004).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por primera vez se hace presente la pregunta \u00bfes Hillman junguiano? Y otra \u00bfcu\u00e1ndo y c\u00f3mo se alej\u00f3 de Jung tan evidentemente como aparece en relaci\u00f3n a los sue\u00f1os? Y muchas m\u00e1s. Atracci\u00f3n envolvente &#8211; agobio, confusi\u00f3n y rechazo es la polaridad que despierta en m\u00ed Hillman.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el polo de la atracci\u00f3n se despierta una convicci\u00f3n intuitiva de que lo que describe es tan real y cercano que podr\u00eda hasta palparlo en m\u00ed y en mis pacientes, en muchas \u201chistorias cl\u00ednicas\u201d de pacientes realizadas en estos a\u00f1os de trabajo. El pathos de mis pacientes se me hace tan cercano que parece inundarme.\u00a0\u00a0 Recuerdo en esos instantes lo que dice Thomas Moore en su libro \u201cEl Cuidado del Alma\u201d, que represent\u00f3 mi primer acercamiento a Hillman hace ya varios a\u00f1os, \u201cUn tratamiento po\u00e9tico y sensible de las im\u00e1genes apoya la intuici\u00f3n, que se relaciona con la emoci\u00f3n y la conducta de un modo mucho m\u00e1s directo que una interpretaci\u00f3n racional.\u201dxx (Moore, 1994). La po\u00e9tica de la enfermedad, del dolor, del sufrimiento, acerc\u00e1ndose a ella para permitir una vivencia arm\u00f3nica. Un desaf\u00edo imposible para la conciencia, con el Yo como centro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el polo del agobio y el rechazo, la necesidad de orden, de estructura, de claridad conceptual que defina qu\u00e9 es qu\u00e9, me hace mirar a Hillman como un charlat\u00e1n, un embaucador, un vendedor inescrupuloso\u00a0 de\u00a0 ideas\u00a0 imposibles\u00a0 que\u00a0 no\u00a0 termino\u00a0 de\u00a0 entender.\u00a0 Cada\u00a0 vez\u00a0 que\u00a0 creo\u00a0 saber\u00a0 o descubrir un hilo conductor, al paso siguiente me encuentro con algo que me desv\u00eda.\u00a0Entender a Hillman resulta imposible, a Hillman no se le entiende, se le experiencia y es por eso\u00a0que en estas reflexiones he querido narrar mi experiencia de amor y odio con el mito de Hillman.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La pregunta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNecesitamos los cl\u00ednicos una nueva mirada de la psicopatolog\u00eda? \u00bfNecesitamos la de Hillman? Pienso inicialmente en Jung y sus aportes, \u00bfse necesitaban?, sin duda dir\u00eda que s\u00ed, con firmeza y\u00a0convicci\u00f3n, \u00e9l desentra\u00f1\u00f3 misterios del inconsciente donde Freud no pudo llegar y hoy nos parece\u00a0como si siempre hubi\u00e9semos cre\u00eddo en una realidad ps\u00edquica como la que \u00e9l plantea, toda llena de im\u00e1genes arquet\u00edpicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed como Jung vio en la represi\u00f3n la piedra de tope que Freud no pudo sortear, Hillman ve en la compensaci\u00f3n el l\u00edmite que se le impuso a Jung para no llegar hasta donde \u00e9l est\u00e1 llegando, un yo imaginal que no requiere equilibrar ni compensar ni interpretar ni explicar.\u00a0 Lo imaginal se impone sobre lo compensatorio como proceso b\u00e1sico del funcionamiento ps\u00edquico. Una gran diferencia que Hillman plantea m\u00e1s bien como una gran amplificaci\u00f3n de lo insinuado por Jung.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es un tema central al momento de abordar lo que podr\u00edan ser las diferencias en el abordaje del trabajo cl\u00ednico entre Jung y Hillman. Para el primero el objetivo del an\u00e1lisis es la Individuaci\u00f3n entendida como \u201cllegar a ser un individuo y, en cuanto por individualidad entendemos nuestra\u00a0particularidad m\u00e1s interna, \u00faltima e incomparable, llegar a ser uno Mismo\u201dxxi(Jung, 2003). Ser\u00eda propiciar, favorecer un proceso al cual, naturalmente, estamos llamados por el hecho de ser humanos. Seg\u00fan lo describe Stein el mecanismo psicol\u00f3gico mediante el cual acontece la individuaci\u00f3n\u00a0 es\u00a0 lo\u00a0 que\u00a0 Jung\u00a0 llam\u00f3\u00a0 \u201ccompensaci\u00f3n\u201d\u00a0 que\u00a0 ocurre\u00a0 en\u00a0 forma\u00a0 espont\u00e1nea\u00a0 en\u00a0 los sue\u00f1os, aqu\u00ed estar\u00eda la ra\u00edz de la importancia del an\u00e1lisis de los sue\u00f1os en el an\u00e1lisis junguiano: equilibrar el psiquismo a trav\u00e9s de la compensaci\u00f3n de lo conciente, con el ego como centro, por lo inconsciente, expresado en los sue\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hillman aboga por un yo que descienda a las profundidades imaginales y ah\u00ed se quede, para cobrar vida como alma. \u201cEn este sentido, el objetivo del an\u00e1lisis no ser\u00eda la individuaci\u00f3n, sino la animaci\u00f3n\u201d (Adams, 1999).xxii\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y \u00e9sta se realizar\u00eda a trav\u00e9s del trabajo con los sue\u00f1os donde se refleja todo un mundo de \u201cesencias\u201d m\u00e1s que un \u201csubsuelo de ra\u00edces y semillas\u201d. La propuesta es acercarnos al sue\u00f1o tom\u00e1ndolo tal cual es, como una realidad en s\u00ed no como una representaci\u00f3n de algo que est\u00e1 por nacer. Ser\u00edan figuras de la Sombra que cumplen roles arquet\u00edpicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la pregunta o una de ellas era sobre un an\u00e1lisis hillmaniano, algo de respuesta se obtiene en sus planteamientos sobre los sue\u00f1os. En sus palabras \u00e9l se\u00f1ala \u201cUna psicoterapia que refleje estas profundidades no puede, por lo tanto, intentar lograr una individualidad indivisa o promover una identidad personal\u00a0 basada\u00a0 en\u00a0 una\u00a0 totalidad unificada. En cambio,\u00a0 el\u00a0 \u00e9nfasis\u00a0 psicoterap\u00e9utico recaer\u00e1 en los efectos desintegrativos del sue\u00f1o, los cuales nos confrontan con nuestra des- integridad moral, nuestra psicop\u00e1tica falta de control central sobre nosotros mismos. Los sue\u00f1os nos ense\u00f1an a ser plurales, y que cada una de las formas que ah\u00ed figuran son \u201cel hombre en su totalidad\u201d, sus plenos potenciales de conducta. S\u00f3lo desintegr\u00e1ndonos en las m\u00faltiples figuras, nuestra conciencia se ampl\u00eda lo suficiente para abrazar y contener sus potenciales psicop\u00e1ticos.\u201d xxiii (Hillman, 2004).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algo tentador y a la vez inabarcable en esta propuesta, tal vez por eso misma atractiva. Sumergirnos en un mundo sin ego y por ende sin patolog\u00eda en relaci\u00f3n a \u00e9l, es quedar a merced de los dioses y sus reglas o ausencia de ellas, en el trabajo y en la vida. Quiz\u00e1s es lo que en definitiva hacemos d\u00eda a d\u00eda con nuestros pacientes y Hillman se atrevi\u00f3\u00a0 a ponerlo en el papel. Si es as\u00ed, es claro que su aporte al pensar cl\u00ednico y a su expresi\u00f3n en el trabajo es muy valioso y el leerlo bien\u00a0vali\u00f3 el esfuerzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hillman, James (1999). Re-imaginar la Psicolog\u00eda. Madrid: Siruela. Hillman ,James (2000). El Mito del An\u00e1lisis. Madrid: Siruela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hillman, James (2004). El sue\u00f1o y el inframundo. Barcelona: Paid\u00f3s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jung, C.G (2003). Recuerdos, sue\u00f1os, pensamientos. Barcelona: Seix Barral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Moore, Thomas (1994). El Cuidado del Alma. Barcelona: Urano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Stein, Murray (2004). El Mapa del Alma seg\u00fan Jung. Barcelona: Luci\u00e9rnaga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Young-\u00a0 Eisendrath,\u00a0 Polly\u00a0 y\u00a0 Dawson,\u00a0 Terence\u00a0 (1999).\u00a0 Introducci\u00f3n\u00a0 a\u00a0 Jung.\u00a0 Espa\u00f1a:\u00a0 Cambridge\u00a0University Press.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Referencias Bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p>i. Adams M. En Young-Eisendrath, \u201cIntroducci\u00f3n a Jung\u201d p. 163.<br \/>\nii. Ibid p. 165.<br \/>\niii. Hillman, Reimaginar la Psicolog\u00eda, p 42.<br \/>\niv. Ibid p. 40.<br \/>\nv. Ibid p. 46.<br \/>\nvi. Ibid p. 44.<br \/>\nvii. Ibid p. 46.<br \/>\nviii. Hillman, J. El mito del an\u00e1lisis, p. 208.<br \/>\nix. Ibid p. 213.<br \/>\nx. Hillman, Reimaginar la Psicolog\u00eda, p 149.<br \/>\nxi. Stein, M. El mapa del alma seg\u00fan Jung, p.63.<br \/>\nxii. Ibid p. 81.<br \/>\nxiii. Hillman, J. El mito del an\u00e1lisis, p. 217.<br \/>\nxiv. Ibid p. 220.<br \/>\nxv. Ibid p. 223.<br \/>\nxvi. Ibid p. 224.<br \/>\nxvii. Ibid p. 230.<br \/>\nxviii. Ibid p. 227.<br \/>\nxix. Hillman, J. El sue\u00f1o y el inframundo, pp. 13-14.<br \/>\nxx. Moore, T. El cuidado del alma, p.214.<br \/>\nxxi. Jung, C. G. Recuerdos, sue\u00f1os, pensamientos, p. 478.<br \/>\nxxii. Adams M. En Young-Eisendrath, \u201cIntroducci\u00f3n a Jung\u201d p. 177.<br \/>\nxxiii. Hillman, J. El sue\u00f1o y el inframundo, p. 68.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CLAUDIA GREZ Claudia Grez es Psic\u00f3loga, Magister en Psicolog\u00eda Cl\u00ednica y Analista Junguiana de la IAAP (International Association for Analytical Psychology), Docente y supervisora universitaria. Correo:\u00a0claudiagrezvillegas@gmail.com.\u00a0Este documento fue tomado de la Revista\u00a0Encuentros, No. 4, 2012, p\u00e1gs. 6-14, con autorizaci\u00f3n de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/psicopatologia-de-jung-a-hillman-o-de-hillman-a-jung-grez\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4313","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4313"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4489,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4313\/revisions\/4489"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}