{"id":4280,"date":"2015-02-13T20:26:23","date_gmt":"2015-02-13T20:26:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adepac.org\/?p=4280"},"modified":"2015-02-13T20:26:23","modified_gmt":"2015-02-13T20:26:23","slug":"arte-y-psicologia-analitica-una-interpretacion-arquetipica-del-arte-quiroga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.adepac.org\/inicio\/arte-y-psicologia-analitica-una-interpretacion-arquetipica-del-arte-quiroga\/","title":{"rendered":"Arte y Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, una interpretaci\u00f3n arquet\u00edpica del Arte &#8211; Quiroga"},"content":{"rendered":"<div id=\"profile\">\n<h3 style=\"text-align: center;\">Ma DEL PILAR QUIROGA M.<\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/QuirogaPilar2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4283 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.adepac.org\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/QuirogaPilar2.jpg\" alt=\"QuirogaPilar2\" width=\"179\" height=\"165\" \/><\/a><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda del Pilar Quiroga M\u00e9ndez es doctora en Psicolog\u00eda por la Universidad Pontificia de Salamanca y profesora en las facultades de Psicolog\u00eda y Comunicaci\u00f3n de la misma Universidad. Especialista en la obra de Jung, ha dedicado muchos a\u00f1os al estudio del modelo de psicolog\u00eda anal\u00edtica en su vertiente psicoterap\u00e9utica. Ha escrito varias obras, entre otras <em>C.G. Jung. Vida, obra y psicoterapia<\/em>. El presente trabajo fue publicado en la Revista <em>Arte, Individuo y Sociedad<\/em>,\u00a02010, 22 (2), 49-61.\u00a0Su correo es: <a href=\"mailto:quiroga@upsa.es\">quiroga@upsa.es<\/a>. Se publica con autorizaci\u00f3n de la autora.<\/h4>\n<\/div>\n<h4><\/h4>\n<h4><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Resumen:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La psicolog\u00eda anal\u00edtica es una perspectiva interesante y necesaria para profundizar en el an\u00e1lisis del arte. Sin embargo es una perspectiva tambi\u00e9n habitualmente ignorada por su amplitud, complejidad, y por la dificultad para ser trasmitida a otras \u00e1reas de conocimiento Este trabajo pretende sintetizar las principales l\u00edneas en las cuales descansa una interpretaci\u00f3n del arte desde la perspectiva de la psicolog\u00eda anal\u00edtica. Para ello se comienza con una introducci\u00f3n, para continuar analizando lo individual y lo colectivo en el arte. Seguimos explicando los conceptos de inconsciente colectivo, arquetipos y su relaci\u00f3n con el fen\u00f3meno art\u00edstico. Por \u00faltimo incluimos un apartado sobre el artista y finalizamos con la funci\u00f3n del arte como compensadora del esp\u00edritu de la \u00e9poca.<\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 30px;\">Palabras clave: Arte, inconsciente colectivo, arquetipos.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">_____________________________________________<\/h4>\n<h4>\n<strong>1. Sobre la interpretaci\u00f3n del arte y la psicolog\u00eda anal\u00edtica.<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La psicolog\u00eda anal\u00edtica ofrece una perspectiva novedosa, necesaria e interesante para profundizar en el an\u00e1lisis del arte. Sin embargo la amplitud, complejidad, y dispersi\u00f3n de la obra de su autor C. G. Jung, junto con la existencia de muy pocas personas seriamente especializadas en esta materia, dan como resultado que no sea f\u00e1cil acceder a este \u00e1mbito de estudio desde otras \u00e1reas de conocimiento. La perspectiva que aporta la psicolog\u00eda anal\u00edtica para la investigaci\u00f3n del fen\u00f3meno art\u00edstico incluye aspectos novedosos y resulta apasionante, pero no pretende anular otras ni aparecer como la \u00fanica viable. Se presenta como una visi\u00f3n diferente, capaz de poner en cuesti\u00f3n muchos puntos de vista habitualmente asumidos y aporta un marco general de tipo epistemol\u00f3gico para la comprensi\u00f3n del arte, en el cual destacan los conceptos del inconsciente colectivo, y los arquetipos. Dentro de la psicolog\u00eda de los procesos inconscientes, la psicolog\u00eda anal\u00edtica ofrece un campo privilegiado para la investigaci\u00f3n del arte por su inter\u00e9s en la funci\u00f3n simb\u00f3lica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El an\u00e1lisis del arte desde el punto de vista arquetipal no trata de revelar el arte, no intenta conocer qu\u00e9 es el arte, ni explicar alguna obra de arte. La investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica no pretende dominar, ni descubrir la esencia de lo art\u00edstico, ni reducirlo a\u00a0cualesquiera que sean los procesos que lo constituyen. Estas aclaraciones como afirma Jung \u201csit\u00faan la debatida relaci\u00f3n entre psicolog\u00eda y arte, en unos correlatos que no pretenden reducir el objeto a su explicaci\u00f3n pues parten de que ese objeto, es primordialmente irreducible\u201d (Jung, 1922a). Puesto que el arte constituye una actividad humana puede ser analizada desde la perspectiva de la psicolog\u00eda. Pero el estudio del arte ha de evitar cualquier af\u00e1n reduccionista y mantener las obras de arte y el arte en si mismo, apartados de la depredaci\u00f3n de la psicolog\u00eda.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Comparado con la enorme productividad de este autor (14137 p\u00e1ginas y 181 trabajos) el tratamiento que se ofrece en la obra de Jung al fen\u00f3meno del arte y de la creatividad art\u00edstica no es demasiado amplio, aunque suficiente para arrojar una nueva perspectiva. En las referencias que nos aportan los \u00edndices de la obra completa encontramos 46 entradas. Las m\u00e1s importantes provienen del volumen 15: Sobre el fen\u00f3meno del esp\u00edritu en el arte y en la ciencia, y de los vol\u00famenes 10, Civilizaci\u00f3n en Transici\u00f3n, y 6, Tipos psicol\u00f3gicos. En el temprano a\u00f1o 1918 Jung se\u00f1ala que el artista es el due\u00f1o del camino mediador entre el inconsciente y la conciencia. En la \u00e9poca que va desde 1913 a 1928 y que podr\u00edamos denominar \u201c\u00c9poca de confrontaci\u00f3n con el inconsciente y renacimiento\u201d (Quiroga, 2002) Jung vive un aut\u00e9ntico camino oscuro que culminar\u00e1 con un proceso de renacimiento y productividad. Jung trabaja durante este periodo en los aspectos centrales de la psicolog\u00eda anal\u00edtica, el estudio del inconsciente (La estructura del inconsciente 1916), de la conciencia (Tipos psicol\u00f3gicos, 1921), y las relaciones entre ambas (Las relaciones entre el yo y el inconsciente,\u00a01928) En este contexto aparece el estudio del arte y de la creaci\u00f3n art\u00edstica.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En la psicolog\u00eda de Jung, el arte se revela como un proceso en parte de naturaleza inconsciente. La experiencia art\u00edstica no es una experiencia racional, ni tampoco absolutamente consciente en todas sus dimensiones. Desde un an\u00e1lisis fenomenol\u00f3gico parece m\u00e1s bien que la visi\u00f3n del arte captura al que la contempla y tambi\u00e9n al artista que lo crea, siendo ambos incapaces de explicar esta vivencia. Obviamente\u00a0una interpretaci\u00f3n a partir de lo inconsciente puede efectuarse desde cualquiera de las corrientes psicodin\u00e1micas, y cualquiera de ellas tomar\u00eda en cuenta la parte ignorada del individuo. La perspectiva freudiana, largamente utilizada por diferentes analistas a trav\u00e9s del tiempo para la interpretaci\u00f3n de la obra de arte, es duramente criticada por Jung en 1922: \u201cSi se utiliza para el an\u00e1lisis del arte el mismo procedimiento que para la explicaci\u00f3n de una neurosis, o bien la obra de arte es una neurosis, o las neurosis son obras de arte\u201d (Jung, 1922b). La cr\u00edtica a la metodolog\u00eda freudiana se centra en la utilizaci\u00f3n del m\u00e9todo reductivo, que limita el an\u00e1lisis de la obra de arte a una construcci\u00f3n previa. Una segunda cr\u00edtica impl\u00edcita en el modelo m\u00e9dico consiste en considerar el arte un fen\u00f3meno individual, personal y explicable por sus condicionantes externos. Para Jung el arte no se puede explicar, no es meramente individual y solamente una postura que parta de su esencia inefable y que no delimita ni restringe el objeto, puede hacerle justicia. Esta declaraci\u00f3n de principios supone una cr\u00edtica a las corrientes que utilizan una perspectiva reduccionista para el an\u00e1lisis del fen\u00f3meno art\u00edstico, sea esta basada en las caracter\u00edsticas personales del autor, o en la coyuntura hist\u00f3rica o social del momento.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La perspectiva que la psicolog\u00eda anal\u00edtica aporta a la teor\u00eda del arte es diferente como punto de partida, y tambi\u00e9n novedosa como esquema de an\u00e1lisis. Los elementos inconscientes cobran una nueva dimensi\u00f3n desde su doble aspecto de arte producido desde el inconsciente personal, o desde las esferas m\u00e1s amplias del inconsciente colectivo. Se trata de una perspectiva global desde la que se puede profundizar en una l\u00ednea de investigaci\u00f3n amplia e interdisciplinar.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El inconsciente y el mundo arquetipal configuran los or\u00edgenes de los que proviene la experiencia art\u00edstica. \u201cHay una poes\u00eda universal que se refleja en todas las cosas\u201d, afirma Stevens citando a Mallarm\u00e9. Lo universal y su reflejo en todas las cosas, tendr\u00edan un referente explicativo en el inconsciente colectivo. El arte proviene como siempre se ha sospechado del alma del hombre, y esa alma que contempla lo universal construye obras de arte en todas las culturas y en todos los tiempos, los estudios transculturales, y la presencia constante del fen\u00f3meno art\u00edstico en todos los lugares as\u00ed lo prueba.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">\n<strong>2. Lo individual y lo colectivo en el arte.<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Los aspectos individuales y colectivos sirven como punto de partida para la explicaci\u00f3n de la experiencia art\u00edstica, ya que esta requiere para su an\u00e1lisis de estos dos ejes. El arte surge en una realidad social y en un momento hist\u00f3ricamente determinado, pero tambi\u00e9n la obra de arte trasmite un mensaje de profunda fuerza emocional a cada una de las personas que pertenecen a esa \u00e9poca, un mensaje \u00fanico que puede ser descrito de modo radicalmente individual.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Cuando pretendemos hacer un an\u00e1lisis que se basa en aspectos meramente personales, encontramos que estos reducen la experiencia del arte que es mucho m\u00e1s amplificadora, general y colectiva. Es improbable que una patolog\u00eda personal, unos rasgos de personalidad, o la vivencia individual de un artista, sean la causa que explique la notoriedad y la capacidad de su obra para conectar con el gran p\u00fablico.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Del mismo modo los aspectos colectivos del arte, las interpretaciones sociales o culturales, no pueden explicar la significatividad emocional totalmente personal, ni la vivencia original de la contemplaci\u00f3n de una obra de arte. Por esta raz\u00f3n lo personal y lo social, lo individual y lo colectivo, se convierten en una dualidad imprescindible para la comprensi\u00f3n del fen\u00f3meno art\u00edstico. Pocas teor\u00edas pueden integrar con \u00e9xito ambas perspectivas en su an\u00e1lisis.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ha sido bastante habitual referirse a la psicolog\u00eda individual del creador o a las vivencias personales de este para explicar su producci\u00f3n art\u00edstica. La enfermedad de Van Gogh, el supuesto defecto visual del Greco, la misantrop\u00eda de Miguel \u00c1ngel, la inestabilidad ps\u00edquica de Gaugin, la vida irregular de Caravaggio, la obsesividad de Gaud\u00ed, o la locura de Shiele, se aducen con frecuencia como elementos centrales para la descripci\u00f3n y el an\u00e1lisis de la obra de estos autores. En 1922, Jung alerta contra esta tendencia afirmando que la investigaci\u00f3n sobre la vida del creador, o sobre alguno de sus complejos reducir\u00e1 al artista a un denominador com\u00fan, y nos advierte de que ese no es el camino para la comprensi\u00f3n de la obra de arte. M\u00e1s bien ser\u00eda lo que tiene de diferente la producci\u00f3n de un artista lo que se condensa finalmente como obra de arte.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Que este poeta est\u00e9 m\u00e1s sometido a la influencia de la relaci\u00f3n con su padre, el otro sin embargo m\u00e1s a la de su vinculaci\u00f3n con su madre, y que un tercero revele en su obra huellas inconfundibles de represi\u00f3n sexual, eso puede afirmarse igualmente de todos los neur\u00f3ticos y tambi\u00e9n de todas las personas normales. Con ello no se ha ganado nada espec\u00edfico que ayude valorar la obra de arte. (Jung, 1922c)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Lo com\u00fan, sea la patolog\u00eda com\u00fan o las vivencias comunes, no pueden explicar lo extraordinario del fen\u00f3meno art\u00edstico. Basta con que pensemos cu\u00e1ntas personas soportar\u00e1n una personalidad torturada o un perfil obsesivo, y cu\u00e1ntas de ellas fueron Gaud\u00ed, cu\u00e1ntas tuvieron vidas azarosas y complejas, pero de ellas no surgieron los claroscuros de Caravaggio, o los retratos de Van Gogh. Su obra es \u00fanica, y eso \u00fanico que se resiste a ser explicado es lo que llamamos arte. Como Jung se\u00f1ala en 1930, \u201cla psicolog\u00eda personal del creador explica ciertamente algunos rasgos de su obra, pero no la obra misma. Si fuera capaz de explicar esta \u00faltima con \u00e9xito, entonces su car\u00e1cter creador (\u2026) no ser\u00eda m\u00e1s que un s\u00edntoma\u201d (Jung, 1930) Por ello la orientaci\u00f3n exclusivamente personal resulta inadecuada para aprehender la complejidad de la obra de arte. Jung afirma:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\nLa causalidad personal tendr\u00e1 tanto que ver con la obra de arte, como la tierra con la planta que crece en ella. Es evidente que podemos comprender ciertas peculiaridades de la planta si conocemos la composici\u00f3n de su lugar de origen. (\u2026) Pero nadie podr\u00e1 afirmar que con ello se agote la esencia de la planta (Jung, 1922,d).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La planta no es un mero producto del suelo sino un producto creativo vivo que descansa en si mismo, y cuya esencia nada tiene que ver con nada ajeno. Del mismo modo la obra de arte no se explica por las variables sociales, culturales, o hist\u00f3ricas donde ha surgido. Estas variables no son capaces de dotar de un sentido causal, ni de explicar una formaci\u00f3n caracter\u00edstica u otra, pues el sentido de la obra de arte radica\u00a0en ella misma. La situaci\u00f3n cultural en la Francia de principios del siglo XX no explica las obras de arte que surgen en ese periodo. El arte ostenta una cualidad diferente que no responde a esos par\u00e1metros. Lo individual o lo social no pueden constituir el criterio de comprensi\u00f3n del arte porque la verdadera obra de arte es suprapersonal, es decir consigue dejar atr\u00e1s todo lo perecedero, lo concreto y lo limitado, propio de lo personal.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El proceso art\u00edstico ofrece algunas claves sobre el lugar hac\u00eda donde hemos de mirar para realizar un an\u00e1lisis global de la obra de arte. Jung afirma que existen dos tipos de arte que en 1922 denomina arte introvertido y extravertido o simb\u00f3lico, pero ocho a\u00f1os m\u00e1s tarde utilizar\u00e1 otra categor\u00eda: arte psicol\u00f3gico, y arte visionario.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Existe un tipo de obras art\u00edsticas que se crean por la voluntad del autor que para realizarlas parte de sus dimensiones m\u00e1s conscientes. Estas obras surgen de la decisi\u00f3n del artista que somete la materia de un modo u otro, persiguiendo diferentes efectos. \u00c9l decide y cambia, sopesando y midiendo en cada trazo lo que quiere conseguir. Los m\u00e1rgenes se mueven dentro de la conciencia, la obra es familiar, es reconocible, y proviene de la experiencia, Jung la define del siguiente modo:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cSe trata de una producci\u00f3n intencionada acompa\u00f1ada y dirigida por la consciencia, que se construye reflexivamente hasta adoptar la forma y el efecto deseados\u201d (Jung,\u00a01922e)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n existen obras de arte que se imponen literalmente a la voluntad de qui\u00e9n la est\u00e1 realizando. El contenido no es conocido y su naturaleza le resulta extra\u00f1a hasta al propio autor que la produce. Es atrayente, y al mismo tiempo sume al creador en el desconcierto y en la complejidad. En este segundo tipo de obras existe adem\u00e1s una sensaci\u00f3n continua de impotencia para poder expresarse. Esos productos creativos surgen de alg\u00fan lugar indeterminado, y el artista es llevado en ese proceso de creaci\u00f3n hacia zonas que ni el mismo pudo suponer en un principio. La obra toma vida propia y aunque el lenguaje, la t\u00e9cnica, los sonidos o la palabras pertenecen al artista, el resultado final no.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Estas obras se imponen literalmente al autor, toman posesi\u00f3n de su mano, su pluma escribe cosas que su esp\u00edritu contempla con asombro. La obra trae consigo su forma; lo que el autor quiere a\u00f1adir es rechazado, lo que el desde\u00f1a se le impone. Su consciencia contempla el fen\u00f3meno at\u00f3nita y vac\u00eda mientras se ve inundada por un torrente de ideas e im\u00e1genes que su voluntad jam\u00e1s habr\u00eda querido producir (\u2026) solo puede obedecer y seguir ese impulso aparentemente extra\u00f1o, sintiendo que su obra es m\u00e1s grande que \u00e9l, por lo que ejerce un dominio al que no puede oponerse. (Jung, 1922f)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">El artista es \u00fanicamente el medio a trav\u00e9s del cual aparece el arte. La creencia de que su voluntad nunca hubiera podido crear algo sin esos contenidos que provienen de m\u00e1s lejos se hace evidente cuando estos grandes autores afirman que su obra es m\u00e1s grande que ellos, o que la obra o los personajes tienen vida propia. Esta vivencia en la cual las formas y el contenido se imponen al artista y todo parece tener el car\u00e1cter de una revelaci\u00f3n, es una experiencia frecuente en el genio creador.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La obra que surge del entendimiento consciente crea el arte llamado por Jung psicol\u00f3gico. Sin embargo la obra que aparece imponi\u00e9ndose a la conciencia se denomina arte visionario, y nos sit\u00faa ante lo suprapersonal. En el arte psicol\u00f3gico la obra es comprensible, razonable, y encaja dentro de los par\u00e1metros del conocimiento habitual y de la est\u00e9tica com\u00fan. En el arte visionario la obra es muy diferente, nos comunica intuiciones, impresiones chocantes, tiene un lenguaje extra\u00f1o y est\u00e1 lleno de s\u00edmbolos y significados que surgen como expresi\u00f3n de algo desconocido. El efecto que ambos tipos de obra tienen sobre el observador es diferente tambi\u00e9n. El arte psicol\u00f3gico nos produce una pl\u00e1cida sensaci\u00f3n est\u00e9tica que ampl\u00eda nuestro conocimiento y nos tranquiliza. El arte visionario por contra provoca un reproche o un reto a nuestra capacidad de penetraci\u00f3n, no se comprende del todo, incomoda, estimula, rara vez nos permite disfrutar de un placer meramente est\u00e9tico y sin lograr descifrar lo que nos quiere decir, es un arte que sin embargo nos conmueve.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>3. El inconsciente colectivo, los arquetipos y el arte.<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El tipo de creaci\u00f3n llamado visionario nos remite a la potencia del arquetipo. La experiencia de tomar contacto con un arquetipo libera una fuerza poderosa que supone una conexi\u00f3n vivificadora de enorme intensidad emocional. El autor, la obra, y las respuestas que observamos en el p\u00fablico al contemplarla, nos se\u00f1alan aspectos que superan lo puramente individual. Desde la psicolog\u00eda anal\u00edtica lo complementario a lo individual no es lo social, sino m\u00e1s bien lo colectivo o suprapersonal. Lo colectivo se remite a la noci\u00f3n de inconsciente colectivo y por tanto a una interpretaci\u00f3n que tenga su referente en lo arquetipal. El inconsciente aparece como el fondo com\u00fan universal, una plataforma que configura formas caracter\u00edsticas y una base com\u00fan de la cual emerge nuestra individualidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El inconsciente colectivo es un concepto que aparece en la mayor\u00eda de las obras\u00a0de Jung definido m\u00e1s o menos expl\u00edcitamente. En 1929, el inconsciente colectivo es el sustrato que permite entender los paralelos vivenciales entre el desarrollo an\u00edmico de los occidentales y el contenido de un texto chino que pertenece a la misteriosa oscuridad del esp\u00edritu oriental. La comprensi\u00f3n y la identificaci\u00f3n con s\u00edmbolos y culturas no occidentales, as\u00ed como las vivencias repetidas en forma de sue\u00f1os, indican la existencia de un estrato universalmente compartido:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">As\u00ed como el cuerpo humano muestra una anatom\u00eda general por encima y m\u00e1s all\u00e1 de todas las diferencias raciales, tambi\u00e9n la psique posee un sustrato general que trasciende todas las diferencias de cultura y conciencia, al que he designado como inconsciente colectivo. (Jung, 1929)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La caracter\u00edstica de este sustrato no es su presencia material, ni sus contenidos explicitados a la conciencia, sino sus disposiciones latentes a crear reacciones id\u00e9nticas. La posibilidad de encontrar s\u00edmbolos y elementos m\u00edticos comunes en sujetos humanos de distintas razas y culturas a trav\u00e9s de diferentes \u00e9pocas hist\u00f3ricas es la prueba de la analog\u00eda surgiendo de un sustrato com\u00fan.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En 1936 Jung expone sus ideas sobre el inconsciente en una conferencia dictada en Londres, titulada \u201cEl concepto de inconsciente colectivo\u201d, en esta ocasi\u00f3n defini\u00f3\u00a0de forma sistem\u00e1tica el concepto, describi\u00f3 su relevancia para la psicolog\u00eda, y ofreci\u00f3 varios m\u00e9todos de prueba. La frase inicial es en s\u00ed una definici\u00f3n:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">El inconsciente colectivo es una parte de la psique la cual puede ser distinguida en negativo del inconsciente personal por el hecho de que no debe su existencia a la experiencia personal y consecuentemente no es una adquisici\u00f3n personal.\u201d (Jung, 1936 a)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Esta definici\u00f3n del inconsciente colectivo en oposici\u00f3n al inconsciente personal es utilizado ampliamente a lo largo de su obra. El inconsciente colectivo y sus arquetipos son trasmitidos a trav\u00e9s de la herencia com\u00fan de la humanidad, mientras que el inconsciente personal no ser\u00eda heredado sino adquirido, y estar\u00eda poblado de complejos. La tesis de Jung, se convierte en una definici\u00f3n de la estructura ps\u00edquica que articula los dos inconscientes respecto a sus contenidos:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">Adem\u00e1s de nuestra conciencia inmediata, la cual es de naturaleza personal y sobre la que pensamos que es la \u00fanica psique (&#8230;), existe un segundo sistema ps\u00edquico de naturaleza colectiva, universal e impersonal, el cual es id\u00e9ntico en todos los individuos. Este inconsciente colectivo no se desarrolla individualmente, puesto que es heredado. Consiste en formas preexistentes, los arquetipos, los cuales s\u00f3lo pueden hacerse conscientes secundariamente y los cuales dan formas definitivas a muchos contenidos ps\u00edquicos.\u201d (Jung, 1936 b)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">En 1931 Jung adelanta su definici\u00f3n del inconsciente como un espacio propositivo, vivo, y actuante en la psique personal. Es un inconsciente que act\u00faa y est\u00e1 presente continuamente en la vida del hombre, constituyendo su parte m\u00e1s esencial.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\u201cEl inconsciente percibe, tiene prop\u00f3sitos e intuiciones, sentimientos y pensamientos como la mente consciente\u201d. (Jung, 1931)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La evidencia de estos postulados la encuentra Jung en la psicopatolog\u00eda psiqui\u00e1trica, en la investigaci\u00f3n de los procesos del sue\u00f1o, en los contenidos de las religiones y los mitos, en el fen\u00f3meno art\u00edstico y en los cuentos infantiles. En la experiencia de estos procesos es donde las figuras del inconsciente colectivo llegan hasta nosotros con nitidez. Jung afirma que si el inconsciente pudiera ser personificado podr\u00edamos pensar en \u00e9l como en un ser humano colectivo que combina las caracter\u00edsticas de ambos sexos, que trasciende la juventud, la vejez, la vida y la muerte, con una experiencia de dos millones de a\u00f1os y pr\u00e1cticamente inmortal. Si este ser existiera aparecer\u00eda en todas las \u00e9pocas y el presente no ser\u00eda m\u00e1s que uno m\u00e1s entre los cientos de a\u00f1os que ha vivido; ser\u00eda un so\u00f1ador de viejos sue\u00f1os y un pronosticador importante debido a su vasta experiencia. Habr\u00eda vivido incontables veces, una y otra vez, la vida del individuo, de la familia, de la tribu y de la naci\u00f3n.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A su vez el inconsciente aparece poblado de arquetipos. Los arquetipos, son los principales componentes del inconsciente colectivo, y los correlatos indispensables de \u00e9ste. Jung los define as\u00ed en 1936 \u201cEl concepto de arquetipo (&#8230;) indica la existencia de formas definidas en la psique, las cuales se presentan siempre y en cada lugar\u201d\u00a0(Jung, 1936) La investigaci\u00f3n mitol\u00f3gica encuentra estos motivos comunes en sus trabajos transculturales, y Jung investiga este concepto de arquetipo en autores de la antropolog\u00eda y la filosof\u00eda. Ser\u00edan el concepto de repr\u00e9sentations collectives de L\u00e9vy Bruhl, las categor\u00edas de la imaginaci\u00f3n de Hubert y Mauss, los pensamientos elementales o primordiales de A. Bastian, la idea plat\u00f3nica, o el a priori kantiano. Todos estos t\u00e9rminos prefiguran el concepto de arquetipo que puede ser reconocido tambi\u00e9n desde otros campos del conocimiento. Jung afirma que los arquetipos pueden llamarse perfectamente patrones de conducta instintiva, ya tienen las mismas caracter\u00edsticas que los instintos en cuanto est\u00e1n basados en ciertos factores biol\u00f3gicos, son impersonales, hereditarios, se convierten en fuerzas que motivan comportamientos al margen de la conciencia, y llevan en s\u00ed mismos su propia finalidad. Los arquetipos son varios, el anima-us, el arquetipo del si-mismo, la sombra, la gran madre, etc.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Son estas formas representativas de los arquetipos de car\u00e1cter inconsciente las que acceden a la conciencia sorprendiendo al artista, y convirti\u00e9ndose en obras de arte. El creador solamente las traduce con riesgo de sucumbir a ellas, a un lenguaje que sea aceptable y compatible con la \u00e9poca. El an\u00e1lisis de los artistas, y las vivencias que ellos relatan demuestra lo poderoso que es ese impulso que partiendo del inconsciente reclama la creaci\u00f3n. Y tambi\u00e9n se puede observar lo caprichoso, desp\u00f3tico e incluso destructivo que puede llegar a ser para un creador esa llamada por la cual tiene que pagar muchas veces con el precio de su propia vida psicol\u00f3gica personal. Finalmente la medida de lo intenso del impulso es la fuerza que se trasmite en el proceso de creaci\u00f3n<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">(&#8230;) act\u00faa, pues libera en nosotros una fuerza m\u00e1s poderosa que la nuestra propia. Quien habla con im\u00e1genes primigenias habla con mil voces, aprehende y supera, y al tiempo eleva aquello que designa desde lo singular y lo ef\u00edmero a la esfera de lo que es siempre, encumbra el destino personal transform\u00e1ndolo en destino de la humanidad, liberando as\u00ed tambi\u00e9n en nosotros esas fuerzas benefactoras que desde tiempos inmemoriales han permitido a la humanidad escapar de los peligros y soportar la noche m\u00e1s larga (Jung 1930)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La posibilidad de representaci\u00f3n brota desde el magma com\u00fan del inconsciente. Pero esa posibilidad del arquetipo de ser representado en la realidad no significa nada m\u00e1s que el impulso y el origen. Esa posibilidad primigenia se convierte en realidad solamente en su relaci\u00f3n con la conciencia. La conciencia impone la forma sobre el magma que proviene del inconsciente. Es la conciencia la que hace viable que la posibilidad se convierte en realidad, la que permite al fin que ese arquetipo se convierta en s\u00edmbolo, y por tanto en arte. El producto final responde a la naturaleza del inconsciente colectivo, de ese origen proviene su esencia. Pero tambi\u00e9n de las relaciones de este con la conciencia, que le dota finalmente de una representaci\u00f3n, de unas caracter\u00edsticas f\u00edsicas, o de un lenguaje que pueda ser compartido.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La vida de los pueblos y la vida individual est\u00e1n sujetas en igual t\u00e9rmino a esta divisi\u00f3n consciente- inconsciente Las relaciones entre la conciencia y el inconsciente, se mantienen en un estado continuo de compensaci\u00f3n, de lucha y de colaboraci\u00f3n. Cuanto m\u00e1s poderosa cree hacerse la conciencia, m\u00e1s se separa de su ra\u00edz, y tanto m\u00e1s el inconsciente se ve arrojado hacia un trasfondo oscuro. As\u00ed como la conciencia\u00a0se va liberando y emancipando de la instintividad, arribando por \u00faltimo a un estado de oposici\u00f3n al instinto o de falta de instinto, as\u00ed la conciencia se convierte en una conciencia desarraigada que ha perdido la posibilidad de referirse a sus im\u00e1genes primordiales, encontr\u00e1ndose en una libertad sin Dios. Siendo esta independencia de la conciencia la conquista m\u00e1s preciada de la humanidad, es un logro que no est\u00e1 exento de peligros pues el riesgo aparece siempre que se da una sobrevaloraci\u00f3n de lo consciente. La sobrevaloraci\u00f3n de lo consciente es el motor del hombre occidental que afirma que donde hay una voluntad hay un deseo. En la escisi\u00f3n consciente-inconsciente aparece la enfermedad, el malestar social, y tambi\u00e9n aparece el camino, puesto que la divisi\u00f3n clama por alcanzar la unidad. El arte, la obra de arte es el producto que surge del inconsciente y aspira a la unidad a trav\u00e9s de la asunci\u00f3n consciente de aspectos olvidados y necesarios para la vida del individuo y de la colectividad. El arte funciona como un medio privilegiado para unir e integrar aspectos escindidos de la conciencia con elementos conscientes. Esta uni\u00f3n produce una enorme satisfacci\u00f3n personal, y desde un punto de vista colectivo mueve las grandes corrientes del arte y moviliza las masas impactadas por la fuerza de su presencia. El arte como la naturaleza es algo vivo, y solamente puede ser entendido como un s\u00edmbolo. Un s\u00edmbolo que tiene su origen en el inconsciente colectivo, en la esfera de la mitolog\u00eda inconsciente cuyas im\u00e1genes constituyen el bien com\u00fan de la humanidad.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El s\u00edmbolo proviene del inconsciente, pero ya hemos visto que solo es plenamente humano cuando accede al filtro y a la traducci\u00f3n de la conciencia. Los arquetipos act\u00faan como una fuerza instintiva que se convierte en impulso que motiva comportamientos a pesar de la conciencia llevando en s\u00ed mismo su propia finalidad. Por eso llamamos al arte s\u00edmbolo, porque es una experiencia humana capaz de poner al hombre en comunicaci\u00f3n con el inconsciente colectivo, desarrollando entre el inconsciente y la conciencia un proceso de compensaci\u00f3n o de conexi\u00f3n capaz de generar un tercer elemento com\u00fan y necesario para ambos. Esa es la aportaci\u00f3n imprescindible del arte a la cultura, esa es la fuerza que le confiere su importancia y su capacidad de aparecer siempre, y reinventarse en lucha, oposici\u00f3n y colaboraci\u00f3n con la conciencia en todos los tiempos. Ese aspecto de necesidad es lo que hace que el fen\u00f3meno art\u00edstico sea saludado y respetado por los pueblos, y asumido por ellos como algo perdido que ha sido rescatado. A su vez, es el sentido simb\u00f3lico del arte como uni\u00f3n consciente-inconsciente, el que permite que cada ser humano pueda tener una sensaci\u00f3n personal de bienestar, satisfacci\u00f3n y completud ante la obra de arte. No es f\u00e1cil definirlo, pero no se puede ignorar el estremecimiento del sujeto cuando siente que hay algo en la obra de arte que le pertenece esencialmente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>4. El artista.<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Al tiempo que el artista se convierte en el instrumento que crea el s\u00edmbolo, el arte surge de la acci\u00f3n objetiva de este artista sobre el material de su \u00e9poca. Todo ser humano es dual, pertenece por un lado a un inconsciente compartido por la humanidad y m\u00e1s amplio que \u00e9l mismo, y por otro lado es un ser individual. Todo ser creativo ve dilatada esa dualidad por efecto de sus vivencias como artista. El creador es un ser\u00a0humano con sus caracter\u00edsticas personales, pero su vida constituye un proceso impersonal creativo. Como ser humano puede estar sano o enfermo, tener unos rasgos de personalidad u otros, puede tener desde su psicolog\u00eda personal caprichos, deseos y objetivos como cualquier otro hombre. Pero como artista es un \u201chombre colectivo\u201d que tiene la funci\u00f3n de ser portador, traductor y conformador del alma inconsciente de la humanidad y del esp\u00edritu de su \u00e9poca. El artista corrige las tendencias y las actitudes de su tiempo y trae a la conciencia lo que ha sido excluido de ella porque no se corresponde con la actitud general del momento:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">El hombre normal puede soportar la tendencia general sin perjuicio; pero el hombre que transita por caminos secundarios y vericuetos, quien al contrario del normal no es capaz de avanzar por las vastas calzadas militares, ser\u00e1 por ello quien descubra primeramente lo que se encuentra fuera de esa gran v\u00eda y que persiste en convivir. La relativa inadaptaci\u00f3n del artista es su verdadera ventaja, le permite permanecer alejado de la corriente general, ceder su propio anhelo y encontrar lo que a otros , sin saberlo les falta (\u2026) el arte constituye un proceso de autorregulaci\u00f3n espiritual en la vida de las naciones y las \u00e9pocas (Jung, 1922 g)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ese es el complejo oficio del artista y esa su carga que a menudo le resulta tan pesada que le exige el sacrificio de la felicidad humana y de todo lo que en el hombre com\u00fan hace que la vida merezca ser vivida.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La vida del artista est\u00e1 llena de conflictos. En el luchan dos fuerzas, el hombre com\u00fan con sus justificadas reivindicaciones de felicidad, satisfacci\u00f3n y seguridad vital, y la pasi\u00f3n despiadada del artista que puede demoler todos sus deseos personales en aras de la creaci\u00f3n. De ah\u00ed que el destino personal de tantos artistas sea tan decididamente insatisfactorio o incluso tr\u00e1gico, y esto no se produce por una oscura disposici\u00f3n personal, sino por una cierta inferioridad o insuficiente capacidad de adaptaci\u00f3n. Cada persona, nace con un capital reducido de energ\u00eda vital, en el artista lo m\u00e1s fuerte es su componente creativo y ese componente atraer\u00e1 la mayor parte de esta energ\u00eda. El resto que le queda de la fuerza vital es demasiado escaso para que de all\u00ed pueda desarrollarse alg\u00fan valor especial.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La intensidad de los intereses y actividades conscientes desaparece gradualmente, con lo que, o bien surge una inactividad ap\u00e1tica-un estado muy frecuente en los artistas o un desarrollo regresivo de las funciones conscientes, es decir un retroceso hasta alcanzar un estadio infantil y arcaico, algo parecido a una degeneraci\u00f3n. Las <em>parties inferioures des fonctions<\/em> se abren paso: lo impulsivo frente a lo \u00e9tico, lo infantil-ingenuo frente a lo premeditado adulto, la inadaptaci\u00f3n frente a la adaptaci\u00f3n. (Jung, 1922h)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">A menudo en los artistas se vac\u00eda lo humano a favor de lo creativo, de tal modo que el sujeto que crea, ya s\u00f3lo puede vivir de una forma mermada o primitiva. Esto se exterioriza como infantilismo, inconsciencia, ingenuidad, ego\u00edsmo, vanidad o cualquier otro defecto. Un efecto colateral ser\u00eda el de la inflaci\u00f3n del yo, producida porque la vivencia cerca del arquetipo produce un contagio o sensaci\u00f3n de grandeza\u00a0indestructible que ahoga las relaciones sociales de los artistas confin\u00e1ndolos de nuevo en el estrecho mundo de su sometimiento al inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El an\u00e1lisis de los artistas demuestra la magnitud del impulso que partiendo del inconsciente insta a la creaci\u00f3n. Este impulso resulta tan poderoso, que llega a acaparar para s\u00ed todo lo humano para ponerlo todo al servicio de la obra de arte. La obra es la fuerza de la naturaleza que se le impone muchas veces al artista a expensas de su realidad sin reparar en el malestar o en el dolor que esto pueda producir. \u201cLo creado vive en el ser humano como el \u00e1rbol en el suelo, del que extrae forz\u00e1ndolo su sustento\u201d (Jung, 1922i). La psicolog\u00eda anal\u00edtica designa esta sensaci\u00f3n que tienen los artistas de ser pose\u00eddos por su obra como un complejo aut\u00f3nomo que vive una vida ps\u00edquica propia, como un alma parcial separada de la jerarqu\u00eda impuesta por la conciencia tomando bajo su servicio al yo.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>5. El esp\u00edritu de la \u00e9poca y la funci\u00f3n del arte.<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El arte en cada \u00e9poca convoca los arquetipos inconscientes que faltan en la conciencia para conseguir completarse mediante un s\u00edmbolo que unifique la conciencia y el inconsciente. El s\u00edmbolo tiene suficiente autonom\u00eda como para imponerse a la conciencia, de modo que aparecer\u00e1 de un modo soberano, y teleol\u00f3gicamente determinada como una realidad suprapersonal independiente. El proceso creador consiste en una vivificaci\u00f3n inconsciente del arquetipo y en un desarrollo y conformaci\u00f3n de su contenido hasta su plasmaci\u00f3n en la obra acabada. Desde esta perspectiva el arte se convierte en una traducci\u00f3n de los contenidos arquetipales sumergidos al lenguaje del presente. Ese florecimiento de lo esencial de la naturaleza humana proveniente del inconsciente y promueve que vuelvan a abrirse los caminos de la vida que de otro modo permanecen obturados, colapsados o vac\u00edos. As\u00ed la comuni\u00f3n de la conciencia con lo inconsciente produce un efecto de revelaci\u00f3n tanto si se produce de forma individual, mediante s\u00edmbolos que tengan un sentido personal, como cuando ocurre de manera colectiva, a partir de s\u00edmbolos culturales capaces de unificar ambos mundos, y en los dos casos se convierte en una experiencia impresionante. Este es el origen de la rele- vancia social del arte, y tambi\u00e9n de su funci\u00f3n: el arte siempre trabaja en la educaci\u00f3n del esp\u00edritu (de la \u00e9poca), pues convoca a las figuras que m\u00e1s le faltan a esta.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">De la insatisfacci\u00f3n del presente, el anhelo del artista se retrae hasta alcanzar en lo inconsciente la imagen primigenia propicia para compensar del modo m\u00e1s eficaz las carencias y la unilateralidad del esp\u00edritu de la \u00e9poca (Jung, 1922j).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Las caracter\u00edsticas de la obra de arte nos permitir\u00e1n sacar conclusiones sobre el car\u00e1cter de la \u00e9poca en la que surge. El romanticismo, el naturalismo, las vanguardias o el helenismo, se han de interpretar como los mensajes arquetipales que compensan o ense\u00f1an lo que falta, o lo que complementa al esp\u00edritu del momento en el que surgen \u201cSon tendencias del arte que permitieron el surgimiento de lo que m\u00e1s falta hac\u00eda a la correspondiente atm\u00f3sfera espiritual. El artista como educador de su \u00e9poca\u201d (Jung,\u00a01922k).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El artista y la obra de arte se convierten en la v\u00eda para que la colectividad se haga cargo de su inconsciente. El arte es el veh\u00edculo que muestra qu\u00e9 es lo que en una \u00e9poca se reprime, se necesita, o se anhela:<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La gran poes\u00eda, que bebe del alma de la humanidad, no se explicar\u00eda en mi opini\u00f3n correctamente si se quisiera remitir a lo personal. Pues all\u00ed donde lo inconsciente colectivo pugna por hacerse vivencia y se funde con la consciencia de la \u00e9poca, acaece un acto creador que tiene que ver con la \u00e9poca entera, pues entonces la obra constituye, en el sentido m\u00e1s profundo, un mensaje para los contempor\u00e1neos. Por ello Fausto siempre toca algo en el alma de cada alem\u00e1n, por ello la fama de Dante es imperecedera, y el Pastor de Herm\u00e1s se convirti\u00f3 casi en un libro can\u00f3nico. 153 (Jung, 1930)<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>6. Conclusiones.<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La obra de arte tiene sentido colectivo en ella misma, no es algo personal. Brota como signo del inconsciente, sacrifica muchas veces al autor que ha de traducirla y se coloca con toda la fuerza del arquetipo en el centro de la vida humana para conmoverla, o para mostrarse y as\u00ed compensar su unilateralidad. Las im\u00e1genes del arte son representaciones que proporcionan las met\u00e1foras necesarias para la adaptaci\u00f3n de la conciencia colectiva a su grado de desarrollo, y esto sucede as\u00ed en cada pueblo, en cada cultura, y a trav\u00e9s de todos los tiempos. C\u00f3mo los individuos, tambi\u00e9n los pueblos y sus \u00e9pocas tienen sus propias tendencias y actitudes espirituales. La palabra actitud conlleva la unilateralidad consciente, y conlleva la exclusi\u00f3n de otras actitudes. Al aparecer una direcci\u00f3n actitudinal en una cultura muchos contenidos ps\u00edquicos no pueden coexistir porque no se corresponden con la actitud general. El arte aparece como una representaci\u00f3n del arquetipo, cuya finalidad es compensar la unilateralidad consciente de la colectividad en una \u00e9poca. De este modo la actitud ne- gada puede existir dando lugar a una ampliaci\u00f3n de la conciencia del momento. Esta es la conexi\u00f3n que la obra de arte establece con la cultura y con el hombre individual, y este es el valor del s\u00edmbolo que emerge del inconsciente.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">La obra abiertamente simb\u00f3lica (\u2026) con su lenguaje rico en intuiciones ya nos advierte: estoy diciendo algo m\u00e1s de lo que realmente digo; mi sentido va m\u00e1s all\u00e1. Aqu\u00ed podemos tocar el s\u00edmbolo, aunque no podamos descifrarlo a nuestra entera satisfacci\u00f3n. El s\u00edmbolo es siempre un reproche constante a nuestra capacidad de comprensi\u00f3n y de empat\u00eda (Jung, 1922l).<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">El s\u00edmbolo que siempre remite a la uni\u00f3n se produce en este caso entre contenidos de la conciencia y del inconsciente en un proceso llamado funci\u00f3n trascendente. El impulso o el instinto penetran en la conciencia del hombre y de ah\u00ed se convierten en la conciencia de una colectividad que observa en la obra de arte aspectos que a su vez le seducen o le interpelan. Son elementos perdidos que surgen desde el inconsciente colectivo porque complementan o corrigen la actitud de la \u00e9poca buscando siempre completarse con ella. La sensaci\u00f3n que produce en el espectador la obra de arte es\u00a0la experiencia de recuperar una parte de uno mismo, y remite al poderoso influjo del arquetipo y a la atracci\u00f3n que ejerce en todo tiempo el s\u00edmbolo sobre la conciencia.<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">\n<strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas.<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Arnheim, R. 1980: Hacia una psicolog\u00eda del arte. Alianza Forma Editorial. Madrid. Bauman, Z. 2007: Arte \u00bfl\u00edquido? Madrid Editorial Sequitur.<br \/>\nChateau, J. 1972: Las fuentes de lo imaginario. 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Quiroga, P. 2002: La Filosof\u00eda en la Psicolog\u00eda Anal\u00edtica, autores de filosof\u00eda en la\u00a0obra de C. G. Jung. Cuadernos Salmantinos de Filosof\u00eda. Publicaciones de la\u00a0Universidad Pontificia de Salamanca 29, 245-276.<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ma DEL PILAR QUIROGA M. Mar\u00eda del Pilar Quiroga M\u00e9ndez es doctora en Psicolog\u00eda por la Universidad Pontificia de Salamanca y profesora en las facultades de Psicolog\u00eda y Comunicaci\u00f3n de la misma Universidad. 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